“Ctrl C – Ctrl V”: Pasamos con las ideas de otros.

Vivimos en un mundo donde la información se maneja por medios tecnológicos con mayor frecuencia. Poco recurrimos a los libros, bibliotecas o fuentes primarias de investigación. Nos encontramos frente a un universo de información a través de una pantalla con acceso a internet y a la web con las cuales existe un sin número de información presta a ser utilizada por nosotros. ¿Sabemos cómo utilizar esta información?, copiamos y pegamos indiscriminadamente textos de otros para nuestro beneficio, sin medir consecuencias, adueñándonos de escritos que en muchos casos han sido elaborados a partir de investigaciones, estudios e inversiones de todo tipo. El derecho a la copia o copyright, evita cualquier tipo de reproducción, distribución o adaptación derivada de la creación original, es una invitación a un buen manejo de toda la información que encontramos en las páginas web. Por tanto, el autor es el titular del derecho de autor desde el mismo momento de su creación, no se necesitaría formalizarlo, pero frente al mal uso de los documentos, de manera ilícita, como hoy en día se utilizan, faltando a la ética, es necesaria la legislación. La ética define los estándares de conducta que indica cómo se debe comportar uno ante cualquier situación, qué es lo correcto, cómo proceder y bajo qué principios, teniendo de base los valores como la verdad, honestidad, rectitud, justicia, respeto y solidaridad, que son universales. Al momento de tomar decisiones éticas, necesitados de unos resultados “rápidos” y “eficientes”, pareciera como si ocurriera una laguna valorativa y ética prefiriendo cortar y pegar, en vez de colocar, de dónde obtuvimos la información o empezar a producir nuevas ideas a partir de otra invención. Pero en este punto, nos enfrentamos a la situación que producir requiere de tiempo, dedicación y disciplina, por tanto, el camino más fácil, es manejar la información como ”piratas”, robando el trabajo, para sacar el mejor provecho. La pereza para producir conocimiento, hace que todos los que participan de procesos formativos caigan en la tentación del facilismo académico, el

famoso Ctrl C – Ctrl V, se ha convertido en una herramienta sin ningún tipo de control, lo que conlleva a tener escritos que no son propios de nuestra reflexión, generando muchas veces una mala comprensión de lo que se quiere profundizar y cayendo en un mundo de información que brinda la red, que no es, ni valiosa, ni autentica, ni útil para el propósito que se requiere. Finalmente, asumir la responsabilidad de lo que escribimos y colocamos en la red o en nuestros trabajos, nos hace más productivos de conocimientos, no todo está escrito, por lo tanto hay mucho que investigar. La invitación es a valorar el trabajo de muchos, colocando las referencias respectivas de sus escritos, pero también, es para que nosotros como docentes, alumnos, hombres y mujeres en procesos educativos, hagamos una lectura analítica y comprensiva, la respuesta será crear escritos propósitos, fruto de nuestra propia reflexión. Seguramente sentiremos la satisfacción de un trabajo muy bien hecho.