Desde adentro

La Evaluación del Aprendizaje. Hoy en día, en la educación se habla de tres niveles del conocimiento que nos sirven para saber cómo se aprende en la escuela, y estos son: conocer (saber que algo existe); comprender (conocer las partes que conforman un todo); y manejar (poner en práctica algo para transformar). Visto de esta manera, dentro de un aula de clases existen tres ejercicios que es de suma importancia diferenciar entre sí, ya que constantemente caemos en el juego de asociarlos como uno mismo; es decir:  Acreditar.- significa dar crédito al conocimiento de una persona.  Calificar.- asignar un número de una escala numérica a los saberes de la persona, y  Evaluar.- que es la emisión de un juicio de valor a la persona mediado por su conocimiento. Sin embargo y para lo que hoy en día la educación nos demanda, la evaluación es una actividad sistemática, continua e integrada dentro del proceso educativo, y que debe propiciar la información necesaria para mejorarlo reajustando los objetivos y los planes y programas de estudio; así como también los métodos y recursos que faciliten el aprendizaje de los estudiantes; es todavía mucho más amplio y complejo que una simple medición, ya que se trata de un juicio de valor sobre una descripción cualitativa de la persona basada en su saber. Así mismo, se habla de tres momentos pertinentes para llevarla a cabo:  Inicial o diagnóstica.- se refiere a las aptitudes del alumno y la naturaleza de sus intereses, es decir; el nivel de conocimiento y motivación de éste.  Continúa o formativa.- sirve para el diagnóstico de las dificultades encontradas por los estudiantes en su aprendizaje.  Final o sumativa.- que es la comprobación del logro de los objetivos así como el replanteamiento de otros. Por otra parte y según el modelo educativo que se pueda vivir en determinado contexto, la evaluación puede ser entendida (de manera tradicional) como acto de medición que se da a través de un examen y donde la calificación se basa sobre el desempeño del Alumno, es una relación de poder en desigualdad de circunstancias donde el Maestro nunca es el responsable y es quien fija los estándares por cumplir, y donde la forma o amplitud de la respuesta proporciona la base de la medición; se trata pues, de una evaluación centrada en medir los productos educativos utilizando como instrumento las pruebas escritas, sin indagar las causas que llevan al desempeño del estudiante y cuya función es de control de los contenidos que se dominan, para poder calificarlo. Es además un proceso rígido que se basa en criterios establecidos y preordenados que sólo sirven para medir éxitos o fracasos. Pero también existe el otro enfoque interpretativo donde la evaluación debe servir para reflexionar y analizar la enseñanza del Maestro y el curriculum de la institución; es la emisión de un juicio de valor y cuyo fin es comprobar un saber relacionado directamente con la forma de mejorar el proceso mismo; ya que no puede ser un mecanismo neutral u objetivo, sino más bien un proceso reflexivo a modo de investigación para retroalimentar la enseñanza. En esta concepción, el conocimiento es sólo uno de los elementos de información para la emisión del juicio evaluador del Maestro, quien juega un papel de responsabilidad y de consenso de la interacción en el aula, para poder describir y comprender los sucesos que se dan desde la enseñanza, el curriculum, la institución y el Maestro. Por lo anterior, la evaluación del aprendizaje adopta en este tiempo nuevas funciones: evaluar a los alumnos en cuanto a su conocimiento, habilidades y actitudes; evaluar las competencias de los alumnos en función del examen de ingreso y de egreso a la institución; y evaluar los sistemas en relación a pruebas estandarizadas para calificar y/o clasificar a las instituciones a partir de lo que sus alumnos saben. Lo que no hay que perder de vista es la necesidad de renovar la evaluación que ejercemos para potencializar y mejorar los procesos, para que la emisión de un juicio sea mediante proceso y producto en forma cualitativa y cuantitativa, ya que los diferentes tipos de contenido deben ser considerados; donde debiera realizarse en forma interna y externa ya que todos somos sujeto y objeto de evaluación, pero además se debe principalmente fomentar la autoevaluación.

Mtro. Aarón Cobián Jiménez
Profesor de High School.