Dr.

Jesús Mª Martínez Sáiz

Dr. Jesús María Martínez Sáiz José Jorge Pé Pérez García
1

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

© ODA Publi S.L., 2011 3ª edición ISBN: 8483714469 Impreso en España / Printed in Spain Impreso por GRUPO O.D.A.

2

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA ENFERMEDAD DE NUESTRA ERA PRESENTA DOS SÍNTOMAS: POR UN LADO, LA IDEA LOCA DE QUE SE PUEDE CREAR ENERGIA Y, POR OTRO, LA MANÍA, LA FE CIEGA EN LAS CIENCIAS EXACTAS, EXCLUYENDO TODO AQUELLO DE LO QUE ESTAMOS BASICAMENTE COMPUESTOS: AMOR, FIDELIDAD, BELLEZA .... ”

KONRAD LORENZ
(Premio Nobel de Medicina. Etólogo y Ecologista Austriaco).

3

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

INDICE
Introducción El Caballo Losino El Hispano Bretón El Asno Zamorano-Leones La oveja Merina La oveja Castellana La Oveja Churra La oveja Ojalada La Monchina Serrana Negra Raza Avileña-Negra Ibérica La Tudanca La Gallina Castellana Negra Las palomas y los palomares El Perdiguero de Burgos El Villano de las Encartaciones El Galgo Español El Mastín Español El Perro Carea 5 12 41 50 58 67 73 84 88 97 106 113 120 126 132 143 151 162 170

4

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Introducción
La provincia de Burgos, por su grandeza y diversidad geográfica, cultural e histórica, ha sido y sigue siendo, una de las provincias españolas más ricas en cuanto a razas autóctonas se refiere. La diversidad racial existente en los animales domésticos de Burgos se debe, fundamentalmente, a que esta provincia ha sido una encrucijada de culturas y civilizaciones. Todo ello favorecido por una variedad bioclimática y edáfica que ha facilitado el establecimiento y mantenimiento de numerosas razas equinas, ovinas, caprinas, bovinas, caninas, etc., perfectamente adaptadas a su hábitat e integradas en sistemas de producción y manejo característicos. No obstante, los cambios habidos en las últimas décadas en los sistemas de producción, la modificación del consumo y el habito alimentario humano, han dado lugar a que muchas de estas razas se hayan ido quedando marginadas, reduciéndose a zonas y explotaciones muy concretas, con una disminución drástica de sus efectivos, que hace que algunas de ellas se encuentren al borde de la extinción. Este desconocimiento se acrecentó en la segunda mitad del pasado siglo, ya que el desplazamiento al que se vieron sometidas por parte de las razas foráneas selectas, ocasionó que todos los esfuerzos de los estudiosos e investigadores se dirigieran a las razas importadas. Según la F.A.O., la situación a nivel mundial esta empeorando año tras año, ya que de las de alrededor de 5.000 razas de animales domésticas existentes en todo el planeta, unos 1.500 se encuentran en peligro de extinción. El 30% de las razas domésticas existentes en el mundo están en peligro de desaparición, de ellas 638 están en Europa y cada mes desaparecen seis razas domésticas en el mundo. Concretamente en la provincia de Burgos tenemos 4 razas autóctonas en peligro de extinción que son: el caballo Losino, la vaca Monchina, el perro Villano de las Encartaciones y la vaca Serrana Negra. Las instituciones mundiales, que se ocupan de la conservación de razas de animales domésticos en peligro de extinción, consideran como una de las medidas prioritarias a tomar para combatir esta tendencia, es la divulgación. No sólo de las características de las razas en sí, sino también de la situación en que se encuentran, desde el punto de vista censal, de su explotación y de sus perspectivas futuras.
5

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Presentamos en este libro las diferentes razas autóctonas de la provincia de Burgos y otras razas que siendo originarias de otras regiones, las consideramos después de muchos siglos de convivencia en nuestra provincia, como parte de la ganadería burgalesa. Pretende este trabajo ser un catálogo de referencia del patrimonio animal burgalés, que se ha conformado durante décadas, siglos en algunos casos, integrado profundamente con el medio ambiente y que forma parte del paisaje de nuestro medio. Debemos advertir que disponemos de razas que aparentemente no se encuentran en un peligro inminente, pero que a medio o largo plazo pudieran desaparecer o perder su identidad motivada por el cruce con otras razas. Este es el caso de la oveja churra, que aunque mantiene gran número de efectivos, la disminución de animales puros en los últimos años es muy alarmante. En cada capítulo hacemos, una somera descripción etnológica, donde se presentan las características morfológicas más definitorias de los animales de cada raza. La descripción de cada una de las razas se aborda, en general, con una introducción histórica de sus orígenes y evolución, resaltando las características más destacables de su morfología externa, aptitudes productivas, y perspectivas de futuro. El apartado de “origen e historia”, comenta los troncos originarios de cada etnia, así como su evolución hasta nuestros días. Los “sistema de explotación” nos introducen en la forma en que son explotadas las diferentes razas haciendo hincapié en sus características propias, mientras que el “interés de sus producciones” nos informa de sus peculiaridades productivas que, en muchos casos, pueden ser una razón para la conservación de determinadas razas. En un último punto, denominado “estado actual”, se expone un panorama general de la situación presente de las razas y de sus perspectivas de futuro, tanto por sus efectivos, como por las iniciativas que se desarrollan para su conservación. La diversidad genética es un capital natural del que dispone el hombre y que toda la sociedad, y en particular los poderes públicos, deben tratar de mantener, para legar a las generaciones futuras un patrimonio que, como ha demostrado la historia en varias ocasiones, puede llegar a resultar de la máxima importancia. Este hecho, que ha ido sensibilizando poco a poco a gran parte de la sociedad en relación con las especies silvestres, debe aplicarse también, con no menos razón, a aquellas razas domésticas que a sus posibles valores genéticos pueden unir, además, una parte de la historia y de la cultura de un pueblo. Esperamos que la presente obra sirva para despertar el interés en pro de la conservación y recuperación de las razas domésticas burgalesas. Pretendemos que también ofrezca una herramienta de trabajo, una información directa a ganaderos, técnicos y, en general, a cualquier persona relacionada con la materia. Los autores

6

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Las razas autóctonas burgalesas y su valor socioeconómico
¿Cuantos burgaleses tienen conocimiento de que la Reconquista de España se hizo a lomos de caballos losinos criados en la provincia de Burgos, ó que los primeros caballos con los que se realizó la Conquista de Centroamérica fueron de raza losina mandados por los Reyes Católicos desde Burgos en el año 1507?. ¿Cuántos saben que el Perdiguero Burgalés es la raza que aparece en numerosos lienzos de motivos cinegéticos alumbrados por los más insignes pintores, desde Velázquez a Goya, ó que esta raza ha participado en la formación de razas tan importantes como el Pointer Inglés?. ¿Que conocimiento tenemos sobre la extraordinaria calidad de la carne y de la leche de la oveja churra? ¿Qué sabemos los burgaleses sobre otras razas autóctonas de la provincia de Burgos tan desconocidas, como son el perro Villano de las Encartaciones, la gallina Negra Castellana, la vaca Monchina y la Serrana negra?. A lo largo de los años las razas autóctonas de Burgos han experimentado un deterioro notable, hasta el extremo de que a mediados de los 70 algunas de ellas estuvieron en peligro de extinción. Burgos es una de las provincias de España que cuenta con el mayor muestrario de razas autóctonas e incluso muy por encima de la media Europea. La importancia que para los burgaleses tienen todas estas razas, explica las ayudas, que la Excma. Diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León concede para el fomento de nuestras razas en peligro de extinción. Estas tratan de incentivar las acciones favorables a la conservación de la diversidad genética mediante la cría y mantenimiento de animales de razas autóctonas en peligro de extinción, compensando a los ganaderos que se comprometen en tales acciones por la perdida de renta. Muchos burgaleses me preguntan que razones puedo alegar para defender y justificar la conservación y mantenimiento de nuestras razas autóctonas. Ante esta interesante pregunta siempre intento explicarlo de la manera más sencilla y comprensible, con una serie de criterios que incluyen lo económico, lo social, lo cultural, el medio ambiente y la investigación. Las razas autóctonas deben ser mantenidas por su potencial económico, permitiendo responder rápidamente a los cambios de condiciones del mercado, las preferencias de los consumidores o las condiciones del ambiente. Para entender mejor este punto, pongo siempre como ejemplo la transformación de la política agraria y ganadera de la Unión Europea y los últimos acontecimientos ocurridos en relación con la seguridad alimentaría, que han hecho reaccionar de forma urgente a productores y consumidores, reivindicando posicionamientos nuevos con orientaciones más positivas y acomodadas a las situaciones del mercado europeo. Es como si toda una estructura débil y enorme, edificada sobre bases antiguas pero sólidas, se haya derrumbado ante el fuerte impacto que ha provocado el escándalo de las vacas locas, fiebre aftosa, de las dioxinas, o la falta de transparencia sobre el manejo de la alimentación de los animales con destino al consumo humano. Ante esta situación, los sólidos cimientos que representan las razas autóctonas de nuestra ganadería tradicional vuelven a tener actualidad y vienen a representar la salubridad de los alimentos producidos en esos tres signos que el consumidor valora: sano, bueno y natural.

7

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Nuestras razas tienen un papel social y cultural importante. Los animales son parte integrante de ceremonias y de costumbres de muchos pueblos de Burgos como son la feria anual del caballo Losino que se celebra en Criales de Losa ó la fiesta tradicional que se celebra en Vilviestre del Pinar sobre la tala y arrastre de pinos con bueyes. En las sociedades modernas proveen posibilidades recreativas para los niños. La industria del turismo rural es muy importante en muchas comarcas de Burgos y puede depender de un ambiente particular, del cual las razas autóctonas locales son una parte integrante como atractivo turístico, ejemplo claro lo tenemos el aprovechamiento del caballo Losino para la realización de rutas de montaña. La mayoría de nuestras razas son parte integrante de un agroecosistema. Nuestras razas se sustentan la mayoría con forrajes groseros, siendo solución a la actual infrautilización de los pastos de zonas montañosas, posibilitando la eliminación de exceso de vegetación y otros materiales orgánicos combustibles, contribuyendo al mantenimiento del medio ambiente y al control de incendios. Así mismo, nuestras razas pueden ser utilizadas en las labores agrícolas del campo y del monte, esto aportará una serie de beneficios en el mantenimiento de la explotación, dando unos ingresos importantes, suplementarios que ayudarían al buen funcionamiento de las explotaciones ganaderas. La conservación de nuestro patrimonio genético, es un seguro importante para poder responder a las posibles necesidades futuras y desconocidas actualmente. Depender sólo de algunas razas foráneas es arriesgado. Conservar la diversidad de las razas autóctonas reduce el riesgo e incrementa la seguridad alimentaria. El problema no es sólo la aceleración de la pérdida de diversidad sino también la falta de combinación de genes inmediatamente disponibles, en especial los concernientes a la adaptabilidad a ambientes particulares, cuando los recursos genéticos animales se han perdido. La diversidad de los animales domésticos debe ser conservada para la investigación y la formación. Esto puede incluir a la investigación biológica fundamental en inmunología, nutrición, reproducción, genética o adaptación a los cambios climáticos u otras conmociones ambientales. Razas distantes genéticamente son necesarias en la investigación sobre la resistencia y la susceptibilidad a las enfermedades, ayudando a comprender mejor los mecanismos subyacentes, y para el desarrollo de tratamientos más eficaces o para el control de las enfermedades. Por último, la producción de nuestras razas autóctonas puede ser comercializable a un precio más alto, comparándolo con la producción de las razas foráneas. Para las razas en peligro como el caballo Losino, la vaca Monchina y la gallina Negra Castellana los productos tienen desde el comienzo un valor como rareza, pero es necesario sacar provecho de esto, ya que en un futuro, los ingresos podrían crecer en los mercados locales, así como en la exportación. Este valor agregado puede aparecer simplemente porque la raza autóctona es criada de forma tradicional y sus productos son tratados y manipulados tradicionalmente. Esto puede ser suficiente para que el producto sea identificado como de alta calidad y por tal hecho, justificar un mayor precio en el mercado. Esto puede requerir la necesidad de asociar más estrechamente a la raza con la región, enfatizar en el manejo de la raza y comercializar sus productos de forma más apropiada. Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz. Coordinador de la Obra
8

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En la elaboración de este libro, han contribuido de forma particular para las distintas razas,
aportando textos, fotografías, las personas que se citan abajo, buenas conocedoras de la raza y su medio, sin cuya participación no hubiera sido posible la rigurosidad y el buen desarrollo de muchos aspectos que sobre la mismas contiene la presente obra.

El Asno Zamorano-Leonés : Las palomas y palomares: El perro Carea Leónes El Hispano Bretón: La vaca Serrana Negra: El Perdiguero de Burgos: La vaca Monchina

Dr. José Emilio Yanes García (veterinario). Dr. José Emilio Yanes García (veterinario). Dra. Lorena de la Fuente Dra. Marta Elena Alonso de la Varga (veterinaria). Dr. José Luis Calvo Ruiz (veterinario) Asociación Española del Perro Perdiguero de Burgos Dña. Ana Mª García Martínez (veterinaria) Dña. Blanca Susana Varona Martínez (veterinaria)

Fotografías: Jesús Mª Martínez Sáiz y José J. Pérez García Excepto las fotos que se indican a lo largo de la obra. Queremos agradecer, a la Excma. Diputación de Burgos, a su Presidente D. Vicente Orden Vigara y a D. Pascual Cadenas Jefe de la Sección de Agricultura por la sensibilidad que ha demostrado por este proyecto y por su apoyo económico a la contribución de este estudio. Al Laboratorio de Grupos Sanguíneos y Polimorfismo Bioquímico del Ministerio de Defensa en Córdoba. A D. Baudilio Fernández-Mardomingo, Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos por toda la valiosa información que nos ha ofrecido sobre la ganadería de la provincia de Burgos, a D. Fernando Aldecoa por su apoyo inestimable desde el comienzo de este libro. Mi profundo agradecimiento al Departamentos de Genética de la Facultad de Veterinaria de Córdoba. Especialmente a la Dra. Mercedes Valera Córdoba, al Dr. Antonio Molina Alcalá y al Catedrático D. Antonio Rodero por su asesoramiento científico y técnico. Por último, es obligado el agradecimiento por la inestimable colaboración de todas aquellas personas que han intervenido en la elaboración de este libro, la colaboración desinteresada de los todos los ganaderos y aficionados que se han ofrecido a colaborar con la obra, destacando a en especial a Virginia Torregrosa, José Román Miguel Martínez, Ricardo de Juana, José Antón López, Menes, ANCHE (Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto raza Churra), ANCA (Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto raza Castellana) y a todos a aquellos que nos hemos podido dejar en el tintero.

A todos ellos, GRACIAS.

9

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El sueño de la granja genética Para los que han olvidado, todavía, que provienen de una cultura eminentemente agropecuaria y que uno de sus sueños, compartido por otros muchos niños de entonces, era vivir en una granja generosa en animales, este libro completará con datos pormenorizados y científicos ese otro mundo que algunos tuvimos la fortuna de disfrutar en nuestra infancia, sobre todo las personas que nacimos y vivimos en poblaciones rurales, en los que el autoabastecimiento ha sido, básicamente, la única subsistencia posible. Para ello nada mejor que poseer gallinas, conejos, vacas, caballos, ovejas, y una buena jauría de perros que aunase en sí dureza, inteligencia y lealtad hacía sus amos. Este libro es por tanto un reconocimiento a esa labor constante, callada y generosa, de estas razas de animales domésticas al servicio de nuestros intereses y, por consiguiente, de nuestra resultante calidad de vida. Conocer a estas razas en todos sus matices es el primer objetivo para la realizar este homenaje necesario y esperado. Para saber de qué méritos y cualidades estamos hablando, el naturalista José J. Pérez García y el Doctor Jesús Mª Martínez Sáiz, nos entregan este nuevo libro, quinto ya en su quehacer particular como divulgadores de lo natural…..Su amor por los seres vivos les ha empujado, una vez más, a realizar un trabajo de investigación, y de divulgación, necesario y sorprendente. Gracias a su ininterrumpido trabajo, durante más de veinte años, junto al de señalados ganaderos, investigadores, cuidadores, entusiastas, aparece para el público en general. Con este libro herramienta, y de una forma global, los lectores conocerán la riqueza animal que nuestra provincia atesora desde tiempos inmemoriales y ya casi sin memoria…Un juego de palabras, como otro cualquiera, para dejar constancia, con ironía, de que nuestros irresponsables olvidos pueden terminar con nuestras riquezas naturales y patrimoniales. Ir más allá en este camino ya es un trabajo personal al que los autores animan una y otra vez en esta obra. Lo que sí les puedo adelantar en este escrito a modo de prólogo es que este libro es el primero que engloba exhaustivamente nuestra riqueza faunística doméstica. Quizá le falte a este trabajo algún detalle o anécdota amable de estos indispensables animales domésticos en un pueblo de leyenda, como lo es, a la postre, cualquiera de los que nos han visto nacer…… Más allá del vocabulario técnico que puedan encontrar en esta obra, descubrirán, también, el rigor, el amor, y el compromiso, que sus autores, y quienes los han apoyado en esta empresa, han empleado, con el fin de cambiar o corregir tendencias de insensibilidad contra nuestra riquísima naturaleza amenazada. Defender nuestro patrimonio en todas sus vertientes, incluido, por supuesto el animal, es una labro prioritaria, incluso, me atrevo a afirmar que de estado. Disfrutaran, como yo lo he hecho, con esta obra sencilla y profunda, sobria y precisa. No hay ornamentación gratuita en esta obra. Algunos quizá pueda opinar que a este libro le falta un poco más de efectismo literario, pero los autores se han olvidado de lo meramente superfluo, pendientes como han estado de realizar un trabajo bien hecho y sin concesiones innecesarias a unos lectores acostumbrados a trabajos de contrastada calidad y rigor….. Había muchos mensajes importantes que transmitir en este libro y que, sinceramente, creo que han quedado, capítulo tras capítulo, sobradamente detallados.

10

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Solácense con este libro de amor apasionado por lo animal, por lo doméstico, por lo salvaje, por lo genético, por lo natural, por lo nuestro….. Disfruten de lo que todavía tenemos y de lo que no debemos perder innecesariamente. Con esta obra conocerán, reconocerán, y simpatizarán, con nuestros mayores aliados naturales desde hace siglos. Ahora que los autores de este libro se los van a presentar uno por uno, y Uds. Contemplarán sus rostros, sus muchos méritos y todo lo que les debemos, no dejen que ninguno de estos protagonistas desaparezcan de la faz de nuestra comunidad. Recuerden que una perdida arrastra a otra y al final de este desolado camino sin retorno no habrá nadie para detener el absurdo desamor y sus penosas consecuencias. Si perdemos esta causa de justicia elemental con nuestro patrimonio genético animal, nuestro futuro como cultura, como pueblo, habrá comenzado, una vez más, una irremisible cuanta atrás……

Jorge Villalmanzo Santamaría

11

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Caballo Losino

12

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Introducción
El Norte de Castilla, especialmente de las provincias de Burgos y Palencia cuenta con una gran fuente de mitos y leyendas sobre el hombre y su relación con los caballos, que se han ido transmitiendo oralmente de generación en generación hasta nuestros días. Dichas leyendas son la base fundamental de la idiosincrasia del pueblo y de sus tradiciones, en ellas van a quedar reflejadas sus hábitos, creencias y la forma de vida de sus habitantes. En la Prehistoria las manadas de caballos cabalgaban en estado salvaje por las sierras de Burgos como se ha comprobado recientemente al aparecer los restos de équidos en los yacimientos arqueológicos del Pleistoceno en la Sierra de Atapuerca. En esta época, cuando el hombre aun se debatía por sobrevivir en un ambiente hostil, dio comienzo entre ambos, hombre y équidos del nacimiento de una duradera relación que aún hoy perdura y que, sin duda, habrá de mantenerse en el futuro. De esta relación iba a depender el hombre, casi exclusivamente durante cientos de años, para poder cazar, utilizarlo como animal de guerra y posteriormente como animal de ayuda en las labores del campo. El origen de la raza Losina que hasta hace poco se discutía y basándome en los resultados que he obtenido en el estudio del ADN realizado con la colaboración del Laboratorio de Grupos Sanguíneos del Ministerio de Defensa y la Universidad de Córdoba, podemos afirmar que el caballo Losino es uno de los tres tipos caballares indígenas de la Península Ibérica, diferenciándose de las razas Cantábricas (celtas) y las del sur de la península. Descendiente de especies que han poblado la Península Ibérica desde los tiempos del Terciario y Cuaternario (Hipparion Gracile).

Detalle de un capitel el la iglesia de Rebolledo de la Torre (Burgos). Año 1186.

La convivencia con el Caballo Losino, animal fuertemente relacionado con la vida cotidiana de nuestros antepasados, determinó algunas formas de expresión, símbolos de su vida. Fue su mejor aliado para sobrevivir en los momentos más críticos como es el caso de la invasión árabe que durante tantos años asoló el norte de Burgos (con sus castillos construidos en partes inaccesibles de sus montañas) y también gracias a su ejercito montado a lomos de caballo Losinos, impidió el avance de los musulmanes; testigo de tal proeza son los castillos
13

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

de Lantarón, Cellorigo y Pancorbo, que en el año 882 defendido por el Conde Vela Jiménez, rechazo al poderoso ejercito árabe varias veces, impidiéndoles el paso por la Sierra de Tesla y montes de Álava (Sainz de Baranda, 1947). Posteriormente, durante el reinado de los Reyes Católicos, en la Reconquista, se crea un ejercito regular que organizaban su caballería en dos grupos, la constituida por los Hombres de Armas con caballos castellanos y un segundo grupo de caballos ligeros, como eran los andaluces, los Reyes Católicos contribuyeron con 79.000 caballos a la guerra de Granada, de los que la mitad eran castellanos y la otra mitad andaluces, muchos de estos caballos quedaron en estas tierras. El caballo castellano se reservó en este tiempo para las tropas que se enviaban a la conquista de América, influyendo genéticamente en sus poblaciones equinas. Cabrera (1945) cita que los primeros caballos que entran en Centroamérica en 1509, de la mano de Alonso de Ojeda y Diego de Nicuesa, provenían de le isla de Santo Domingo y también de Castilla, según la capitulación para esta empresa, fechada y firmada por los Reyes Católicos en Burgos el 9 de Junio de 1508, en la que se autorizaba a sacar caballos “destos reynos de Castilla nos Castilla”. La raza Losina mantuvo sus efectivos hasta los años 50, pero posteriormente, y debido principalmente a la mecanización del campo y al cruce con razas cárnicas y con ganado asnal para la producción mulatera, su población descendió hasta llegar en 1984 a los límites más críticos de su historia (alrededor de 30 ejemplares). En Junio este mismo año, en vista de la alarmante situación, y por iniciativa de un grupo de amigos del caballo Losino crean la Asociación Cultural Peña de Criales, esta Asociación a propuesta de su , Presidente D. Pablo Gallo acuerdan organizar la 1ª Muestra de Caballo Losino en Criales de Losa con el fin de fomentar la raza y frenar su evidente declive. Como consecuencia del gran esfuerzo y entrega realizado por los miembros de la Asociación, obtuvieron un inmejorable resultado de la muestra y también una gran acogida por los habitantes del Valle de Losa y del resto de las Merindades, debido a este éxito se acuerda organizar todos los años una muestra de Caballo Losino el primer sábado de Agosto. no
Libro de la Cofradía de los Caballeros del Santí Santísimo y Santiago de Burgos Santiago

En 1.986 un grupo de personas entre los que se encontraban ganaderos y entusiastas del Caballo Losino, encabezados por D. Ricardo de Juana, pusieron en marcha un proyecto de Juana, recuperación y cría en pureza. A pesar de los testimonios poco halagüeños que acabamos de transcribir, la búsqueda exhaustiva de la raza por todo el norte de la provincia de Burgos condujo a la localización de 3 machos y 30 hembras, cuyas características morfológicas correspondían os fielmente con el patrón racial descrito hasta la época sobre la raza. Para ello se crea en Pancorbo
14

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

(Burgos) el primer Centro de Cría y Selección del caballo Losino. Los animales, una vez desbravados y domados, son utilizados para la equitación infantil-juvenil, en enganches y para realizar las rutas ecuestres por zonas rurales y de montaña. Gracias en gran parte al esfuerzo y muchos sacrificios de D. Ricardo de Juana, este ganadero ha evitado en gran medida la extinción de esta raza, ya que viene manteniendo el sistema natural de crianza en libertad en el que agrupa a la mayor parte del efectivo equino en pureza para su cría y su explotación. Posteriormente, en 1995 el Estado consciente de la importancia de recuperar las numerosas razas autóctonas de las distintas especies explotadas en España, crea la concesión de una serie de ayudas destinadas a fomentar las razas equinas en peligro de extinción, como es el caso, del caballo Losino. En 1998 la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León crea el Libro Genealógico de la Raza Equina Losina. En la actualidad el censo de la raza cuenta con 250 ejemplares, situándose, según la clasificación de la FAO, en raza en peligro de extinción. En 1995 dado que no se disponía hasta el momento actual de ningún estudio que regulará los mecanismos de caracterización morfológica y genética de la raza y los medios de protección, fomento y mejora de la misma. Nos propusimos realizar un estudio con base científica sobre la raza Losina, con la colaboración de la Unidad de Genética de la Facultad de Veterinaria de Córdoba y del Laboratorio de Grupos Sanguíneos de Cría Caballar del Ministerio de Defensa. Debido a la importancia de los resultados obtenidos en este primer estudio, se decide prolongar este trabajo cinco años

Fotografía Ricardo de Juana
más. Estos resultados han sido expuestos en los principales congresos científicos internacionales relacionados con el mundo animal, destacando el de la Sociedad Internacional de Genética Animal que se realiza anualmente en EEUU. Asimismo ha levantado gran expectación los resultados obtenidos a través del ADN del caballo Losino y la relación de nuestra raza en la formación de las principales razas del Continente Americano. Hemos podido demostrar la influencia histórica que la raza equina Losina ha mantenido en la formación de las principales razas americanas (el Paso Fino y el Cuarto de Milla), a través de la proximidad filogenética encontrada tras el análisis de los marcadores genéticos (polimorfismo bioquímico del suero y DNA) y de las frecuencias de las medidas zoométricas.
15

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Otras conclusiones muy importantes obtenidas de este trabajo de investigación sobre el Caballo Losino, son las siguientes: El caballo Losino es uno de los tres tipos caballares indígenas de la Península Ibérica, diferenciándose de las razas Cantábricas y las del sur de la península. Descendiente de especies que han poblado la Península Ibérica desde los tiempos del Terciario y Cuaternario (Hipparion Gracile). Comparándolo con las razas Equinas Autóctonas de la Península Ibérica (Asturcón, Poney Gallego, Pottoka, jaca Navarra y Garrano Portugués), podemos afirmar que la población de caballo Losino actual son animales de mayor alzada y con un menor ensillamiento, diferenciándose de las razas de ponyes. El análisis de los marcadores genéticos ha puesto de manifiesto una mayor variabilidad genética de la población de caballos Losinos con relación al resto de razas equinas de la Península Ibérica con las que se ha comparado, esto quiere decir que nuestra raza Losina es la que presenta mayor pureza.

Es misión de todas las instituciones provinciales y regionales evitar su extinción. Es necesario de manera urgente conservar e iniciar el proceso de mejora y recuperación de la raza. La protección de nuestro patrimonio natural y cultural heredado de nuestros antepasados, no debe ser una tarea de unos pocos, sino de todos los burgaleses que nos jugamos en ello la supervivencia de nuestra propia identidad. Asímismo, creo que tenemos la obligación moral de conservar para nuestras generaciones futuras, la posibilidad de disfrutar de una de las maravillas naturales que todavía galopa libremente por nuestras montañas de Burgos.

16

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Origen del caballo en España
El Homo sapiens, a lo largo de un amplio periodo de su historia, se dedicó a la caza del caballo con evidente éxito a juzgar por los huesos hallados en los alrededores e interior de las cuevas en que habitó. El caballo le suministraba carne y piel, así como excelente abrigo, utensilios, etc. No sólo fue base de la alimentación del hombre, sino que también fue el modelo preferido para sus grabados y pinturas, como vemos plasmado por el hombre magdaleniense en las paredes y techos de las cuevas del paleolítico, muy especialmente en las cuevas del Castillo de Puente Viesgo (Santander). En Europa, al final de los tiempos Pleistocénicos, se produjo una profunda transformación ambiental. Sus estepas se convirtieron en grandes bosques debido a que tuvo lugar una gran deglaciación y consiguiente suavización del clima, produciéndose de forma rápida cambios en la flora y fauna: San Valero (1954). A medida que el manto de hielo de la última glaciación retrocedía, las grandes manadas de bisontes, caballos, mamut y renos desaparecían o emigraban. Al mismo tiempo que las hayas, sauces, pinos, avellanos, olmos, tilos y robles y más tarde los abedules, cubrían las llanuras hasta entonces desnudas. La zona de bosque se extiende y los ciervos, alces y toros salvajes, reemplazaban a renos, bisontes y caballos. Sin embargo en los yacimientos arqueológicos del Pleistoceno de Atapuerca (Burgos), se encuentran restos de équidos desde 800.000 años hasta nuestros días. El estudio paleoecológico de la base del nivel 6 de la Gran Dolina de Atapuerca, ha permitido caracterizar el ambiente en una época fría, el paisaje hace 800.000 años sería similar a una estepa, con extensas praderas con sabinares, encinares y quejigos. Los équidos, megaloceros, armiños, panteras, tigres, osos y zorros sería comunes. Por lo que respecta al caballo, como todo animal adaptado al paisaje descubierto, tipo estepa, había dado ya en épocas anteriores muestras de que el bosque no le era favorable, así lo muestra el aumento de las pinturas de caballos plasmadas en el interior de las cuevas coincidiendo con una disminución del bosque habida en tiempos Pleistocénicos, Lion (1970).

El caballo, presente en la Península Ibérica en el Cuaternario, aparece mal documentado a partir del Neolítico hasta que llegamos a la Edad de Hierro debido principalmente al cambio climático y el consecuente gran desarrollo del bosque que hace que los rebaños de herbívoros emigren hacia las praderas Eurosiberianas en formación Maluquer (1967).
17

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Una deglaciación tan extensa de la Cordillera Alpina y de la llanura alemana Septentrional condujeron a una separación de áreas occidental y oriental, siendo concebible la formación de un refugio en Europa occidental del caballo salvaje Nobis (1974) Según estas hipótesis la especie salvaje originaria de los caballos domésticos es la especie extendida en el Neolítico por Euroasia, al norte de la gran cadena montañosa. Esta especie salvaje originaria es el Equus ferus, con sus subespecies que son: Equus Ferus Gmelini ó Tarpan: localizado en el centro y sur de Rusia. De perfil recto. Caballo que colonizo Europa del norte y central; se extinguió a finales del siglo pasado. Equus Ferus Przewalskii ó Caballo Salvaje de Przewalski: situado en la región de Mongolia. De perfil convexo. Es el único caballo salvaje que existe actualmente. Equus Ferus Solutrensis ó Caballo del Solutrense: localizado en Europa central y occidental. Caballo pequeño, de perfil cóncavo y patas finas que pudo ser pintado por el hombre de Cromañon y vivió en el Occidente de Europa desde el Paleolítico Superior (40.000 a.C.) hasta el Mesolítico (9.000 a. C). Hacia el año 8.000 a 7.500 a. C., en el Mesolítico, se cree que empieza el regreso del caballo a la Península Ibérica, en base a las pinturas encontradas en las cuevas de la zona de Levante. Esta aparición del caballo en la Península Ibérica se produce simultáneamente por dos zonas geográficas distintas: una por el Norte procedente de Europa y otra por el Sur procedente del norte de África, confluyendo dos tipos de caballos Arceniaga (1935): Los del Norte de Europa, de perfiles rectos y descendientes del Tarpán. Los procedentes del Norte de África, descendientes del Przewalski, de perfil convexo o subconvexo.

pinturas de équidos eran plasmados por el hombre magdaleniense

De todas las formas, se desconoce qué caballo pudo entrar primero en la Península Ibérica. A este respecto, Madariaga (1963) nos dice: "El origen de los caballos del cuaternario sigue avanzando, gracias a la Paleontología y a la Zootecnia, pero complejas y abrumadoras incógnitas son aún un reto para los especialistas”. Con la llegada del pueblo Celta 1.600 - 1.500 a.C., que venia de las rutas del Norte, se produjo la entrada, por el Norte de la Península, de una nueva población equina. Un caballo elipométrico, de poca alzada, denominado Asturcón, bueno para el tiro, pero no tan bueno para la silla. Su cabeza era pequeña, de tipo ortoide, las orejas cortas, grupa fuerte, el pelo abundante y
18

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

la capa oscura. Presentaba con frecuencia cordón corrido, calzado. En el Sur y Este peninsular fueron extendiéndose con los Iberos caballos como el Berebere, de mayor alzada que el céltico. También existía en la península un tercer tipo de caballo. Llamado por los autores de la época caldón o celdón, que surgió como consecuencia de la fusión de poblaciones Celtas e Ibera en extensas zonas del Centro-Norte. Llego a fijar caracteres superando al Asturcón como caballo de carreras de carros. Este caballo llamó mucho la atención a los romanos por que tenía gran facilidad para practicar el paso de andadura (trote suave que logra el caballo alargando las extremidades alternativamente). Algunas de las características de este caballo pueden persistir hoy en día en el Caballo Losino. El caballo Celdón fue definido por Diffloth (1927) como un caballo de grande, fuerte, resistente, aplomos defectuosos y un potente esqueleto. Características que en su mayoría (cabeza grande y resistencia) las presenta el actual caballo Losino. Los Cartagineses (500 años a.C.) de nuevo aportaron sus caballos de cabeza grande y acarnerada a nuestra península. Ridgeway (1903). A la dominación Cartaginesa le sucedió la Romana, aproximadamente en el año 200 a. C. La gran hegemonía Romana en el mundo civilizado, llevó consigo la mezcla de razas caballares de los distintos pueblos sometidos por el Imperio Romano con los propios que ellos aportaban. En el año 405 de nuestra era, tres pueblos bárbaros, los Suevos, Vándalos y Alanos, ocuparon la Península Ibérica de norte a sur. Los Suevos y Vándalos poco influyeron en nuestra población caballar. En primer lugar por que la invasión se hizo a pie y sólo con un escaso efectivo equino, dedicado en su mayoría a labores de carga. De los Alanos hay referencias de que trajeron caballos de tipo germánico: grandes y acarnerados. Según Gómez (1959) la invasión Árabe en el año 711 que duró ocho siglos, no aporto gran número de caballos a España. Sí es cierto que los árabes fijaron su atención en las poblaciones equinas andaluzas, llegando a establecer los Emires y Califas magníficas yeguadas. La Reconquista comenzó pronto tras la invasión. Para Abad (1997) los Reyes cristianos, al alcanzar la Meseta se vieron obligados a procurarse de caballos castellanos con los que hacer frente a las aceifas musulmanas, ya que en la Edad Media las guerras se hacían a caballo y las batallas las ganaban la caballería.

19

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Referencias históricas del Caballo Losino
Es importante aclarar (para el buen entendimiento del origen de esta raza) que el Valle de Losa según Sainz de Baranda (1947), por medio de sus castillos y de sus fortalezas inexpugnables fue la muralla que impidió el avance de los musulmanes y una de las tierras donde comenzó la Reconquista de España. El primer documento que consigna el nombre del valle, es el de la fundación de la Iglesia de Valpuesta por Juan Obispo, de fecha 21 de diciembre de año 804. La primera referencia bibliográfica que encontramos nos la ofrece Alonso de Herrera (1513) en su libro de Agricultura General, capítulo Despertador (dialogo 1), con los interlocutores Justino y Camilo que dan cita histórica de los famosos y poderosos caballos que se criaban en nuestra provincia: .... " El Rey Don Alonso el Sexto fue sobre Ubeda, y Baeza, con un exercito muy grueso à pie, y de à caballo, y mando al Cid que le guardasé a Castilla; y estando el Rey ausente, como está dicho, el Cid por cierto negocio que se le ofreció, le fue forzoso sacar de Castilla más de siete mil caballos, con que vencio una batalla fuera del Reyno. Tanta era la multitud que había de caballos en Burgos, y su tierra." Camil:..... " Habéis dicho tantas y tan grandes cosas de caballos, y todos de Castilla, que cierto son para espantar, por ser muy diferentes, y aún casi contrario à lo que España tiene recibido, sino de los Andaluces. Dado que algunos hay en otras partes, deseo saber en que parte de Castilla nacían, y se criaban tantos, y tan poderosos caballos: porque un hombre armado de todas piezas, y el caballo con sus bardas, y silla acerada, y lo demás, pesa más de doce arrobas. Justino: En Burgos, y treinta leguas alrededor, y en Galicia. La tierra para criar grandes, y fuertes caballos ha de ser fría, y gruesa ,como campos , y así lo quiso decir Plinio."..... Justino: ...." De esta manera, que el buen temperamento desta Provincia, que Estrabon tanto alaba, es causa, y principio de los buenos caballos que en ella hay, y las otras muchas cosas de que abunda, como es la miel, cera, perdices, y conejos....." Al referirse al ganado caballar de Burgos Prieto (1878), escribe que el tipo más puro se encuentra en el Valle de Losa y si bien esta generalizado en toda la provincia, existiendo en esta forma más de 7.000 yeguas.

Libro de la Cofradía de los Caballeros del Santísimo y Santiago de Burgos Santiago

20

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Janini (1924) al hablar de las razas de caballos que habitan en el Norte de España hace referencia como caballo muy interesante a la raza equina que se criaba en el Valle de Losa. Así pues uno de los tres tipos caballares indígenas de la Península Ibérica es el caballo Castellano o Losino Castejón (1953). En la Capitulación fechada en Burgos en 1508 para Conquista de Centroamérica (Cabrera, 1945) se autoriza a sacar 40 caballos “destos reynos de Castilla” para la expedición organizada por Alonso de Ojeda y Diego de Nicuesa a Panamá. Las cualidades del caballo Losino ha hecho que se conozca esta raza por todo el mundo. Además de sus cualidades, las hembras son muy lecheras y muy aptas para la cría mulatera Bañuelos (1951). Entre las numerosas cualidades de esta raza, Sainz (1933), señala que son animales muy inteligentes, sobrios y resistentes; soporta sin fatigas grandes carreras, resistiendo prolongados ayunos; de carácter dócil, aunque bastante excitable, y de un gran ardor genésico. Sainz de Baranda (1950), lo define como un caballo pequeño, ágil, sobrio y muy apto para el trabajo. Un caballo idóneo para la cría mular y la recría, debido a la gran demanda en las ferias y mercados de gran parte de España como animales de tracción en labores agrícolas, alcanzando elevados precios. Según Ortega (1974), en el decenio de los cuarenta y buena parte de los cincuenta se produce el gran boon de la recría del caballo Losino debido a una gran demanda de animales de tiro y a la elevada cotización de estos animales en ferias y mercados. Se llego a creer que sería uno de los fundamentos más sólidos de la economía de las montañas de Burgos. Para Sánchez-Belda (1999), el caballo Losino es oriundo del Valle de Losa y integra un grupo residual de bellos caballos muy aptos para la montura juvenil. Masón (1969), en el Diccionario de Razas y Variedades del mundo (A World Dictionary of Livestock
21

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Breeds Types and Varieties), reconoce al caballo Losino como Raza: “LOSA. (Burgos, Spain); pony; Sp Losino”.

Distribución geográfica y censo
El área original de cría se centralizaba en el valle de Losa (provincia de Burgos), con una centralizaba extensión aproximada de 50 kilómetros cuadrados, correspondiente a 6 juntas vecinales Junta de Berberana, Junta de Villalba de Losa, Junta de San Martín de Losa, Junta del Río de Losa, Junta del Valle de Losa y Junta de Traslaloma. El área de dispersión de cría abarcaba los valles de Mena, Valdegovía y Tobalina, desde los montes Obarenes hasta los de Ordunte y las vertientes de estas últimas en Santander y Vizcaya, más las zonas limítrofes de la provin de Álava y provincia Navarra (montes de Urbasa). 1905 Entre los años 1900-1905 se censó el mayor número de cabezas de caballo Losino. Desde el 1905 al 1917, va disminuyendo progresivamente la producción de caballos Losinos, sobre todo de los buenos caballos, debido a que las mejores yeguas se destinaban a producir ganado debido mular y por el contrario, las peores son las que se reservaban para la producción de caballos Losinos, atravesando por este motivo un momento grave en su supervivencia, Sainz.(1933).

El Caballo Losino vive en grupos sociales estables llamada bandas ó manadas lo

22

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En el decenio de los cuarenta y principios de los cincuenta, se contemplará el alza que tuvo en los años veinte, pero corregida y aumentada, según Ortega (1974) esto es debido a la gran demanda de animales de tiro y a los precios tan elevados. En el Valle de Losa habría más de 10.000 cabezas de ganado equino. Aunque el censo de Ganadería Española en 1955 recogía aún la existencia de unas 4.000 cabezas en todo el territorio español, Bañuelos (1951) dio una cifra de 834 caballos de “tipo llamado Losino" en el censo ganadero de la comarca. El censo equino del año 1970, según fuentes del Servicio Provincial de Ganadería y en función de las Juntas Vecinales de Burgos, era de 3583 ejemplares ejemplares. Hoy en día, por el sistemático cruzamiento a que ha venido siendo sometida, sobre todo como hemos dicho en la primera mitad del siglo, la raza ha estado a punto de extinguirse. A principios de la década de los ochenta la población actual contaba aproximadamente con 30 imadamente individuos. Gracias al proyecto de recuperación de la raza elaborado por D. Ricardo de Juana (criador y propietario del Centro de Recuperación y Mejora del Caballo Losino en Pancorbo), la población comenzó a recuperarse. El proyecto comenzó con un estudio exhaustivo comenzó de la población existente tanto en el valle de Losa, de Mena y en las Merindades del norte de Burgos. Para ello se puso en contacto con todas aquellas personas que por su profesión pudiesen dar noticia de algún ejemplar, como ganaderos, veterinarios, transportistas de ganado, carniceros, como herradores, etc. Cuando se localizaba algún ejemplar le examinaba con el fin de determinar su grado de pureza. Si el animal resultaba satisfecho se ponía en contacto con su propietario para indagar algunos datos sobre sus antecesores, procedencia, edad, productos, características y precio. En el caso de que los padres del ejemplar vivieses procedía a examinarlos igualmente, aunque perteneciesen a otra ganadería. En 1988, cuando comenzó el plan de recuperación la plan población, contaba 30 individuos ( (Martínez, 1996): Según el censo dado por la Junta de Castilla León en 1999 el número de ejemplares era 185 Castilla-León individuos. Actualmente (2005), el número de ejemplares criados en pureza ronda alrededor de 250.

23

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Medio ecológico

Potros de Caballo Losino en primavera. Fotografía Ricardo de Juana

Forma de vida del Caballo Losino en el medio natural
Es importante conocer cómo transcurre la vida del Caballo Losino en el medio natural, ya que la mayoría de la población con la que contamos hoy se encuentra en estado silvestre. En contraposición a los caballos domésticos, los cuáles se recogen en albergues individuales, los caballos Losinos viven con compañeros, en grupos sociales llamados “ “bandas o manadas”. La unidad manadas
24

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

social más común es la manada de un solo macho adulto, varias hembras y sus crías, que generalmente no tienen más de tres años de edad. El tamaño de la manada viene a ser entre 6 a 16 individuos y dependerá de la presencia o ausencia de crías, con diferencias en el tamaño medio que refleja la reproducción de cada año. La s, mayoría de los cambios en los miembros de la manada resulta de la migración e inmigración de animales subadultos. Generalmente, tanto los potros como las potras dejan su mana natal en manada busca de otros grupos. La dispersión ocurre antes de los 3 años de edad y puede reflejar el comienzo de la madurez sexual.

Muchos de los potros jóvenes se dispersan de la manada entre los 2 y 3 años de edad, ya sean solos o con algún hermano. La mayoría de los potros dispersos se unen a un grupo de solteros compuestos generalmente por animales jóvenes. Éstos se convertirían en condiciones normales en sementales de una manada, uniéndose a hembras cuyo semental ha muerto, o juntándose con alguna yegua dispersa ó bien expulsando y suplantando al semental de la camada. Según Martínez et al. (1996) con el Plan de Recuperación y Mejora de la Raza del Caballo Losino, se Mejora viene utilizando el mismo semental durante una serie de años consecutivos y luego es sustituido por otro.

Relaciones de dominancia
Cuando dos caballos viven juntos, establecen una relación dominante dominante-subordinado. Se reparten jerarquías de dominancia intragrupal para cada individuo de cada manada. De ahí que el eparten caballo de mayor rango necesite sólo amenazar al de menor rango para ganar el acceso a un determinado medio. Tanto para los caballos en estado silvestre como para los que están en las para caballerizas, el orden esta relacionado con la edad, siendo los adultos dominantes con respecto a los jóvenes.

También guardan relación con el temperamento y la disposición individual ya que se ha comprobado en otras razas que l los caballos pequeños, jóvenes y agresivos alcanzaban un rango más alto que aquellos que eran más grandes y más viejos, pero más pasivos. Las manifestaciones dominancia varían intensidad y van sutiles a violentas. de en de La
25

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

forma más leve que tiene el caballo Losino, al igual que los demás, es el "desplazamiento", en el ballo cuál el animal de mayor dominancia simplemente ocupa el lugar del de menor rango. Si éste se niega a moverse tiene lugar una forma más agresiva de comportamiento con amenaza de mordisco, levantamiento de sus labios y abriendo la boca. Las amenazas de patadas no son tan evantamiento comunes y son consideradas como signos de agresión. Cuando amenaza patear hacia atrás, el caballo desplaza los cuartos traseros hacia el oponente y su base de la cola hacia a atrás y hacia delante. Si éste no se retira el agresor extenderá sus patas en una patada completa.

Comunicación entre los caballos
El Caballo Losino vive en grupos sociales estables. Entre ellos existe un elaborado repertorio de comunicación haciendo uso de signos acústicos, olfatorios, táctiles, visuales para comunicar detalles de identidad, de estado emocional, posición social, estado reproductivo y sobre información del medio ambiente. Dicha comunicación es importante para la unión del grupo. Los sonidos crean mayor información que los signos no vocales. La vocalización más onidos corta y más aguda es el grito ó chillido. Consiste en una sola nota corta, a veces sonora, y generalmente denota la amenaza de una agresión entre machos o el rechazo de una hembr hembra ante los avances del macho. Los sonidos no vocales provienen de varias actividades, como la alimentación, sacudidas, golpes de los cascos contra el suelo. La comunicación olfatoria también es vital, la cual sirve para reconocerse entre los miembros del grupo y entre las yeguas y los potrillos. La saliva, el olor de transpiración y las glándulas circunorales (alrededor de la boca) ofrecen señales del sentido del olfato. Las heces, orina y los líquidos de nacimiento transmiten datos adicionales. Minutos después del nacimiento después la yegua olfatea, lame al potrillo y a partir de ese momento rechaza a cualquier otro potro.

La comunicación táctil también es particularmente importante entre la yegua y el potrillo durante el amamantamiento. Los potrillos frotan con su nariz los flancos de la madre cuando desean mamar y las yeguas les guían a sus tetillas con suaves golpecitos. Los signos visuales son los más comunes e importantes en el trato diario, pero también son los más sutiles y difíciles de descifrar. Comprenden cambios en la postura y de la posición de Comprenden las orejas, labios, cola, patas y cabeza. Las orejas hacia atrás y pegadas contra la cabeza significa
26

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

un estado agresivo y es un componente de expresión de amenaza. Las orejas rotadas hacia adelante y erectas indican interés, mientras que cuando están dobladas hacia un costado muestran ctas que el animal esta descansando o sumiso. Ocurre por igual con la cola, si esta levantada sobre el lomo indica confianza ó excitación, mientras que la cola pegada entre las p piernas significa miedo, sumisión ó que esta descansando.

Zonas de residencia y territorios de la manada
Las zonas de residencia son usadas para las actividades diarias y comprenden no sólo lugares de pastoreo ó manantiales de agua (donde suelen ir siempre a la misma pre hora), sino también lugares con sombra, brisa y refugio de mosquitos. A pesar de que los límites de este área permanecen generalmente constantes durante todo el año, el uso de estas zonas varía según las épocas del año debido al frío del invierno y a ierno las nevadas continuas de las sierras del norte de Burgos. Así pues, irán cambiando la zona en función de la disposición de agua y del forraje. En verano se moverán hacia zonas donde persistan los manantiales que no se sequen y en donde la hierba de los prados permanezca verde y fresca.

Apareamiento
La época de apareamiento de las yeguas de Raza Losina suele ser a mediados de primavera ya que el celo está en función de la disponibilidad de forraje, horas de luz diarias, temperatura, etc, encontrándonos, en la zona Norte rándonos, de Burgos, estas condiciones a finales de primavera. El semental de cada manada tiene derecho, casi exclusivo, sobre las hembras de su grupo. Los machos de otras manadas o grupos de solteros tratan de tener acceso ó aparearse con hembras sueltas.

27

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La endogamia entre un semental y sus hijas, entre yeguas y sus hijos o entre hermanos, no ocurre con demasiada frecuencia cuando los grupos son grandes, ya que la mayor parte de las crías abandonan sus manadas natales antes de alcanzar la madurez sexual.

Entre los años 1986 y 1998 los apareamientos que se han llevado a cabo dentro del núcleo de Pancorbo se han realizado con tres sementales (cada semental en años diferentes) que han sido seleccionados como los más característicos de la raza.

Fotografía José Román Miguel Martínez.

Adaptación del caballo losino a la vida en cautividad
A partir de la apertura del Centro de Cría y Mejora del caballo Losino en Pancorbo el rebaño se recoge una vez al año para desparasitarle, marcar a los mas jóvenes, colocar y reponer cencerros y apartar a los machos que cumplen el año y medio, siendo puesto en libertad inmediatamente el resto del ganado. Estos potros son trasladados a las cuadras del Centro, donde se albergan hasta que tienen edad par iniciar su doma para (De Juana 1995). De Juana, Este centro tiene una extensión de una hectárea aproximadamente y cuenta dentro de sus instalaciones con dos picaderos, 18 cuadras de 2 metros ancho por 2,5 metros de largo, una cuadra especial de 150 metros cuadrados, cuadrado un almacén para la conservación de paja, pienso etc. y una habitación para guardar los aperos de trabajo. Una de las mayores
28

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

diferencias entre el grupo de caballos amansados y los que están en la montaña en estado silvestre es el tamaño más reducido de la zona ó área de residencia. Cuando el caballo Losino está en su medio natural, las montañas, la comida es de calidad media pero distribuida de forma muy amplia. Esto hace que los animales puedan alejarse unos de otros durante el pastoreo. No es común la invasión del espacio personal y el nivel de agresión es bajo. De forma contraria, una vez que son confinados en sus boxes son alimentados con comida de mayor calidad, pero se limita la cantidad y se presenta en comederos individuales. No obstante cuando tienen que compartir varios individuos el mismo comedero se observan conductas de amenazas por parte de los individuos de mayor rango. El comportamiento del Caballo Losino al ser capturado para su crianza es un tanto arisco; pero una vez que se ha disipado el temor al hombre, cambia radicalmente su conducta, disipado comportándose como animales dóciles, cariñosos, nobles e inteligentes, con gran predisposición para el aprendizaje. Una vez domados siguen manteniendo el temperamento activo, mostrando gran sobriedad y resistencia. Según el cuidador de caballos Losino De Juana (1995 d el comunicación personal), este carácter se ve reflejado luego en su gran aptitud para la silla y es un caballo especialmente apto para la equitación juvenil. Por sus cualidades psíquicas y fisiológicas, aprende y ejecuta cualquier disciplina ecuestre con soltura y buena disposición. soltura

Recogida del ganado
Con la llegada del otoño, comienza la recogida del ganado Losino de las montañas. Esto tiene como finalidad desparasitarle, marcar al fuego a los potros nuevos con el hierro de la ganadería, reposición de cencerros perdidos y rotos de las yeguas, colocación de microchip ncerros para identificación individual de cada animal y por último la extracción de una muestra de sangre para analizar su hemotipo. Debido a la gran dificultad en la recogida de las manadas de caballos, ésta se tiene que allos, realizar con la ayuda de un grupo ganaderos y de personas entusiastas de esta raza autóctona. Se suele realizar los primeros fines de semana del otoño, cuando todavía no hace mal tiempo y los potros están ya algo crecidos y vigoros vigorosos. La recogida del ganado comienzo a primeras horas del día, que es cuando se comienza a localizar las manadas que se sitúan normalmente en las zonas altas de la montaña y que están formadas alrededor de un número aproximado de 9 a 18 ejemplares entre potros y yeguas. ros
29

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Al ser animales que viven en estado semisalvaje, su recogida es muy laboriosa. Una vez localizada una manada lo habitual es acorralarla entre 2 o 3 jinetes a caballos que intentaran guiar lentamente la manada a través del valle hasta la zona baja de la montaña donde se encuentra un cercado construido con troncos de árboles y donde serán encerrados en una empalizada de madera. El resto de personas que colaboran en la recogida, se sitúan en puntos estratégicos como entradas de caminos, senderos, collados y zonas cerradas del bosque, evitando que la manada pueda huir por cualquier lugar que no este protegido Una vez realizada estas labores, que hemos citado anteriormente, serán de nuevo liberados al monte para que sigan haciendo su vida habitual hasta el próximo año, donde se volverá a repetir la operación.

30

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Caracteres morfológicos
Peso
El Equus caballus losinus, es de tipo eumétrico, con un peso de 300 a 350 kg.

Alzada
La Asociación de Criadores de caballo Losino (1988) establece en las hembras una alzada media de 135 cm y en machos de 140 cm, considerándose como un caballo mediolíneo.

Cabeza

Fotografía Alberto Rodrigo

La cabeza es relativamente grande y de rasgos finos. Perfil frontal recto, a veces, con una ligera ondulación a nivel de los nasales (perfil en S estirada o de potro). Orejas pequeñas, delgadas y formando arco de concavidad interior. Frente plana. Ojos a flor de cara, grandes, vivos y expresivos. Ollares amplios. Labios levemente gruesos.

Cuello
Un cuello robusto, de amplia inserción en el pecho, con tendencia abultarse en su parte inferior y que se hace convexa (cuello de ciervo), recto ó suavemente en su borde superior.

Semental de la raza losina. Fotografía Ricardo de Juana

31

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Tronco
El pecho es amplio, cruz buena, algo ensillado, lomos anchos, grupa amplia y derribada, la cola de inserción baja, muy poblada y negra.

Extremidades anteriores y extremidades posteriores
Las extremidades anteriores son finas, con buenas articulaciones, vasos y tendones muy ostensibles. La espalda es amplia, buen brazo, caña fina, cuartillas cortas y cascos pequeños, duros y negros. Las cernejas están poco desarrolladas e incluso ausentes. El muslo es proporcionado, pierna buena, corvejones “limpios”, a veces algo cerrados. Las regiones situadas por debajo de los corvejones son análogas a las mencionadas a la extremidad anterior.

Caracteres fanerópticos
Pelo
El pelo de las crines y de la cola es largo y abundante, especialmente en invierno como defensa del frío. Las crías hasta casi los dos años presentan un pelo grosero tipo a los asnos que más tarde cambiaran para tener el pelo propio de la raza. En verano y especialmente en animales adultos, el pelo es corto y fuerte. No presentan cernejas.

Capa
La capa es negra en su variante morcillo, pudiéndose tener tonalidades rojizas en invierno y siendo en verano más oscura y brillante. Puede presentar lucero en la frente. El Libro Genealógico (1998) añade que las manchas admitidas en los machos, estrella y en las hembras, estrella o lucero pequeño, también que en las hembras los extremos de la cola, del tupé y de la crin, presentan tonos rojizos.

32

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Defectos eliminatorios
Según la Asociación Española de Criadores del Caballo Losino (1988) y el Libro Genealógico de la Raza (1998) se consideran defectos eliminatorios para esta raza los citados a continuación: Cualquier variación en la capa que no sea la negra. Presentación de manchas en la capa, que no sean estrella o lucero pequeño. Cualquier rasgo que le haga sospechar el cruzamiento con otras razas. Cascos desparramados. Exceso de cernejas. Grupa cuadrada o recta. Variaciones en el perfil fronto-nasal que no sea el propio de la raza.

Caracteres reproductivos y de funcionalidad
Caracteres reproductivos
El sistema de crianza al que esta sometido el caballo Losino es prácticamente en absoluta libertad (De Juana, 1995). Las hembras son longevas, fecundas, con una elevada tasa de fertilidad y alcanzan la madurez sexual a los 2 años, pariendo por primera vez a los 3 ó 4 años, aunque no es raro casos de hembras que han venido a parir con sólo dos años. La tasa de fecundidad es muy alta, superior al 90 % en yeguas adultas. La monta se realiza libremente en las montañas. Las hembras son muy lecheras, paren con facilidad y muestran un gran instinto maternal.

Las hembras son longevas, fecundas, con una elevada tasa de fertilidad

33

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Para Bañuelos (1951), y Ortega (1974), la capacidad maternal, traducida en el nivel de producción láctea y el instinto de protección de sus crías, es muy buena. Entre los años 1915 al 1930 se usaban las yeguas para la cría mulatera por su gran aptitud, ya que conservaban su rusticidad, eran muy resistentes y proporcionaban con muy pocos costes ejemplares de gran apetencia en el mercado.

Caracteres funcionales
Durante mucho tiempo, especialmente durante la Reconquista de España ( (Sainz de Baranda, 1947; Abad, 1997) y Colonización de América ( , (Cabrera, 1945) el caballo Losino ), tuvo un valor inestimable como caballo de guerra. Después su aptitud derivó hacia un caballo aptitud de ayuda al campesino en las labores de campo y además como animal de silla ( (Ortega, 1974). Hoy en día su funcionalidad esta dirigida especialmente como caballo apto para la silla, tiro ligero y turismo rural ecuestre. El caballo Losino muestra una marcada aptitud para la silla. Después de ser capturado y aballo domado, cambia radicalmente su conducta, comportándose como animal cariñoso, dócil, noble e inteligente, de gran predisposición para el aprendizaje. Esta serie de cualidade lo hace muy apto cualidades para la Equitación juvenil. Para Sánchez-Belda (1999), es un caballo muy apto para monturas infantiles. Debido a su pisada firme y segura, especialmente en los terrenos abruptos de las montañas del norte de Burgos, es muy apropiado para marchas campo a través. Puede ejecutar . cualquier disciplina ecuestre con soltura y buena disposición. Asimismo, esta capaci capacidad para realizar marchas por las montañas, le presenta como un atractivo turístico para las casas de Turismo rural tan de moda en estos días. Es interesante como caballo de Tiro Ligero para las labores de campo, especialmente en pequeñas explotaciones muy aisladas de los núcleos urbanos, donde los modernos sistemas uy energéticos aún no llegan o hay dificultades para conseguirlos (por ejemplo en muchas explotaciones forestales). En la actualidad ha aparecido un nuevo uso para estas razas autóctonas en la conservación de los bosques, dada su capacidad como animales ramoneadores, posibilitando la eliminación de rozas y otros materiales orgánicos combustibles.
34

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Por último destacar que es una raza que no es exigente con la alimentación, se conforman con forrajes groseros y sabe buscar muy bien la alimentación por las montañas. Según Sainz jes (1931), durante el invierno el caballo se ve forzado a soportar ayunos prolongados, durante los cuales las yeguas aparecen flacas y extenuadas. Al llegar la primavera, con los primeros pastos vuelven a recuperar su conformación. Soportan bien las inclemencias del clima, pudiendo vivir en zonas de alta montaña por su resistencia física. Asimismo precisa un bajo coste en servicios veterinarios al ser un caballo fuerte y resistente.
gran aptitud para la silla y es especialmente para la equitación juvenil.

Actuaciones a seguir para la conservación de la raza
La raza del Caballo Losino es la única raza autóctona de caballos (reconocida a nivel internacional) de la provincia y la única que Castilla y León poseen. Todos tenemos la obligación de evitar la desaparición de este patrimonio genético, que a través de los siglos ha llegado hasta nosotros y por desconocimiento y poco afán en mejorar y promocionar nuestro ganado, a favor de las importaciones e introducción de animales seleccionados de otros or lugares, ha llevado casi a la extinción de nuestra raza, y cuando una raza desaparece también lo hace esa cultura étnica de la zona. Pensamos que el Caballo Losino no tiene que quedar como botón de muestra en los zoos quedar o en algún museo disecado para que nuestros descendientes puedan ver como era el verdadero y famoso Caballo Castellano. Y aunque su función como animal de ayuda en las labores de campo haya terminado, en la década de los noventa, comienza a cuajar una nueva idea sobre el uso de este tipo de razas, convirtiéndose su aptitud en animal de servicio y compañía. Los pasos a seguir para la recuperación de la raza pueden ser resumidos en cinco puntos: 1. 2. 3. 4. 5. Proteger urgentemente la población existente. Crear un centro de reproducción y mejora de la raza. Subvencionar su producción. Elaboración de un plan de promoción de la raza. Dar a conocer su utilidad como caballo recreativo.
35

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

1. Protección urgente la población existente. Es de primera necesidad, recuperar todos los ejemplares de Caballo Losino “puros” que aún quedan diseminados por las comarcas circundantes del Valle de Losa, con el fin de obtener una mayor variabilidad genética, necesaria en las sucesivas generaciones. El número de caballos Losinos actualmente es muy bajo. Desde los años sesenta la reproducción ha sido prácticamente nula, siendo verdaderamente difícil localizar individuos nuevos y de buena calidad genética.

Muy apto para marchas “campo a través. Ricardo de Juana Ricardo
2. Creación de un centro de investigación, cría y mejora. El Centro de investigación para la cría y mejora de la raza se ubicará en la provincia de Burgos y deberá ser dirigido por expertos Veterinarios en Genética y Zootécnia, con la financiación de la Administración Pública, como esta ocurriendo con otras razas equinas autóctonas en las Comunidades de Navarra, con la Jaca Navarra, en el Principado de Asturias mediante su Consejería de Agricultura, con el caballo Asturcón, en el País Vasco, con su raza de caballo Pottoka y en Galicia con el Poney Gallego. El Gobierno de la Junta de Castilla y León, mediante su Consejería de Agricultura y la Excma. Diputación de Burgos, tienen el deber y obligación con el pueblo burgalés y castella castellano de poseer su propia yeguada de Caballos Losinos. Un plan de conservación y mejora de la raza
36

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

de Caballos Losinos, es necesario para llevar a cabo un trabajo ordenado y científico que favorezca el desarrollo de todos los caracteres más interesante de nuestro caballo. Esta claro que nuestro la disponibilidad financiera de la que dispone dichos organismos no puede compararse con los de los criadores privados.

3. Subvencionar su producción. Las subvenciones estimulan a los ganaderos a la producción de caballo, máxime si se le oferta el control y saneamiento del ganado, así como si se le facilita su venta mediante la publicación de un catalogo anual de los productos obtenidos. Para conseguir estas subvenciones, es necesario someter al ganado a una serie de requisitos (hemotipado, calificación sitos morfofuncional por una comisión de experto), antes de ser inscrito en el Libro de Registro de la Raza. También es importante que tenga la opción de venta de sus productos a la Asociación de Criaderos del Caballo Losino.

4. Programa de promoción de la raza del Caballo Losino: Es también interesante, la promoción de ferias locales y regionales para dar a conocer esta raza, que a pesar de haber sido muy conocida y apreciada en tiempos pasados, en la actualidad está casi olvida y es desconocida para muchos. vida Se debe crear un concurso anual sobre la raza de Caballo Losina, donde se premien a los mejores individuos, consiguiendo así la revalorización de las ganaderías, la estimulación y la motivación del propio ganadero. 5. Dar a conocer su utilidad como animal recreativo. Entre sus aptitudes se puede enumerar las siguientes: El Caballo Losino muestra una gran aptitud para la silla y es especialmente apto para la equitación juvenil. Una vez domado su conducta se vuelve dócil, cariñosa, noble e inteligente, carácter difícil de encontrar en otras razas. Posibilidad de usar el Caballo Losino como atractivo turístico de nuestra región y provincia en el denominado "turismo rural", especialmente en los pueblos donde se cría.
37

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Al tener la pisada firme y segura, incluso en los terrenos más abruptos, lo hace muy apto para marchas “campo a través” y por los terrenos montañosos de las sierras de Burgos. Puede ser utilizado en las labores agrícolas del campo y del monte. Esto aportará una serie de beneficios en el mantenimiento de la explotación, dando unos ingresos importantes, suplementarios que ayudarían al buen funcionamiento de las explotaciones ganaderas. En la actualidad ha aparecido un nuevo uso para estas razas autóctonas, en la conservación de los bosques, dada su capacidad como animales ramoneadores, posibilitando la eliminación de rozas y otros materiales orgánicos combustibles.

38

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

CABALLO LOSINO

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

133-137 cm. hembras 330-380 Kg. Negra 300 ejemplares Tiro ligero en labores de campo, equitación juvenil, rutas ecuestres Raza en peligro de extinción y de protección especial. Asociación Nacional de Criadores del Caballo Losino. C/Antecubia, nº 6 09280 Pancorbo. Burgos.
www.terra.es/personal2/caballolosino

138-142 cm. machos

caballolosino@terra.es
*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

39

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

MEDIDAS ZOOMÉTRICAS DE LAS RAZAS EQUINAS AUTÓCTONAS ESPAÑOLAS SEGÚN DISTINTOS AUTORES

LOSINO

LOSINO
(Ferreras, 1935) 130,2 120,0 129,8 117,1 47 42

POTTOKA
(Pascual e Intxausti, 1998) 125,6

P. GALLEGO
(Sánchez et al., 1996) 125,9-130,9

ASTURCÓN
(Álvarez y Álvarez, 1987) 122,3 117,5 123,0 115,6

VARIABLES ALZ. CRUZ
ALZ. DORSO ALZ. GRUPA ALZ. COLA LONG. GRUPA ANCH. GRUPA Í. CORPORAL Í. TORÁCICO Í. CEFÁLICO DM. LONGIT. DM. DORSOES. DM. BICOSTAL LONG. FACIAL LONG. CEFAL. LONG. CRANE. ANCH. CRANE. ANCH CABEZA PER. TORÁC. PER. CAÑA

(Martínez-Sáiz 2000)) 137,2 131,3 135,3 119,2 46,3 47,1 91,1 58,5 59,4 149,8 60,1 35,4 34,1-36,1 56,5-57,3 20,4-21,2 10,1-21,1 21,2 162,9 18,7

127,7 118,9 39,8 40,1

44,2-47,0

139,0 62,5

54,5

159,2 16,8

129,9 57,6 47,3 36,9 56,9 20,1 14,9 21,3 152,9 16,9

87,8-90,9 62,4-66,2 39,6-42-4 138,5-148,8

124,6 55,9 36,8 48,4

51,7-53,7

20,7-22,0 153,0-164,0

18,2 147,2 15,3

40

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Hispano Bretón
Por Marta E. Alonso de la Varga Veterinaria

41

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL CABALLO HISPANO HISPANO-BRETÓN

Introducción
Hasta finales del siglo XVI la Península Ibérica carecía de animales adecuados para el tiro medio y pesado, pues las razas equinas autóctonas, desde los caballos losinos, asturcones y españoles, hasta los ponis gallegos, solamente resultaban aptas para la silla y el tiro ligero. Dicha ausencia motivó la introducción de sementales de razas pesadas, tales como los daneses, napolitanos y os flamencos, importados por Juan Jerónimo Tiutti en 1598, con el fin de aumentar la corpulencia de los caballos españoles y de hacerlos aptos para el tiro pesado. Sin embargo, estos cruces no dieron el resultado deseado y no se consolidaron. olidaron. Con posterioridad, -ya a finales ya del siglo XIX y comienzos del XX-, se importaron caballos , normandos y belgas, cuyos cruces tampoco fueron adecuados, siendo, por ello, desestimados. También se introdujeron sementales percherones, usados fundamentalmente en Aragón, los fundamentalmente cuáles tuvieron problemas de adaptación, debido a unas condiciones climáticas más rigurosas ya una disponibilidad de pastos mucho menor que en su área de origen, con lo cual resultaba problemático mantener una masa muscular tan de desarrollada como la que poseen los ejemplares percherones. En los años 30 comienza la importación de sementales Bretones, introduciéndose primeramente en la Cerdeña catalana y pasando después a distribuirse por la Cornisa Cantábrica, el Pirineo navarro y l las zonas
42

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

montañosas de Castilla y León. La raza Bretona se adaptó plenamente, al ser mucho más rústica y resistente que las razas introducidas con anterioridad. El resultado de su cruce con las yeguas autóctonas de las zonas mencionadas fue muy positivo, c continuando la introducción de sangre bretona para la mejora de la raza, con lo que, en sus inicios, se puede considerar "un cruce por absorción", siendo la raza Bretona una de las bases de la actual cabaña equina española de tiro. A pesar de las buenas cualidades, tanto para el trabajo como para la producción cárnica, de los animales resultantes del cruce de las yeguas autóctonas y los sementales bretones, que comienzan a denominarse Hispano-Bretones a partir de los años Bretones 60, los efectivos nunca resultaro muy resultaron numerosos. Entre las posibles causas de que los censos no experimentasen un aumento marcado, tenemos la mecanización del campo, con el consiguiente desplazamiento del caballo como animal empleado en un sinfín de tareas agrícolas. Por otro lado, el uso de los caballos como animales de "abasto" no es tan uso popular en nuestro país como en la vecina Francia, donde la carne de caballo tiene un lugar importante dentro del consumo nacional. De este modo, los caballos Hispano Bretones son considerados como raz equina de Hispano-Bretones raza protección especial o en peligro de extinción tanto por el Comité de Estructuras Agrícolas y Desarrollo Rural (STAR), como en el Real Decreto 1682/1997, de 7 de noviembre, que establece el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. Asimismo, esta raza Asimis está reconocida en el Real Decreto 51/1995, de 2 enero, que establece un régimen de ayudas para fomentar métodos de producción agraria compatibles con las exigencias de la protección del medio ambiente y la conservación del espacio natural. La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, ha venido desarrollando el régimen de ayudas anteriormente

43

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

mencionado desde el 1995, a través de las correspondientes Ordenes de regulación y convocatoria da las mismas, destinadas al fomento de las razas ganaderas autóctonas en peligro de extinción.

Origen
Bajo la denominación de Hispano-Bretón se encuadra un conjunto heterogéneo de équidos, cuyo origen parte de sementales Bretones cruzados con yeguas autóctonas dedicadas a la producción de trabajo y de carne. Hay que tener en cuenta que de las variedades de Bretón, existentes, ha sido el Bretón Postier el que más frecuentemente se ha introducido en España, aunque también han sido numerosos los efectivos de Bretón de Tiro. El primero es considerado por algunos autores como la base de la ganadería caballar de española, tanto por su acción inicial como por su efecto mejorante en los cruces sucesivos. En líneas generales, el caballo Bretón puede definirse como un animal de cabeza robusta y de tamaño medio, con una frente ancha y perfil recto, cuello fuerte y ligeramente redondeado. El dorso es ancho, corto y muy musculado. La grupa ancha y doble. Las extremidades son musculosas, con cañas cortas y limpias. Las capas más frecuentes son el alazán y el castaño. Las alzadas del Bretón de tiro y del Postier respectivamente 1,65 y 1,50 m., con una conformación corporal más musculosa "rechoncha" en el Bretón de tiro que en el Postier, que resulta más "estilizado". Lo expuesto anteriormente, unido al hecho de que las hembras usadas reproductoras fueran las existentes en las diversas zonas donde se introdujo el Bretón, y sumado a las diferentes condiciones medioambientales, de manejo y alimentación, ha dado lugar a variaciones en cuanto a las características morfológicas de las poblaciones que tradicionalmente se venían encuadrando bajo la denominación de HispanoBretón dentro de nuestra comunidad autónoma.
44

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Área de distribución y censos:
Las principales áreas de dispersión de estos animales, dentro de la comunidad Castellano animales, CastellanoLeonesa, se encuentran en: Burgos: en la sierra de la Demanda, las Merindades de Sotoscueva y el Valle de Losa, León: fundamentalmente en las comarcas de Laciana, Babia, Boñar, Riaño y Carrizo. Palencia: en las zonas de Saldaña y Cervera de Pisuerga. Soria: en la zona norte limítrofe con Burgos existe un pequeño núcleo. Ya fuera de nuestra comunidad, existen ejemplares denominados tradicionalmente como Hispano-Bretones en puntos muy dispares de la geografía peninsular, aunque los núcleos con Bretones mayor número de efectivos se localizan en Cataluña, La Rioja, Aragón y Valencia. En cuanto a los censos por provincias dentro de nuestra comunidad autónoma, se encuentran distribuidos de modo aproximado de la siguiente f forma: Burgos: 600 hembras y 50 machos. León: 1300 hembras y 100 machos. Palencia: 820 animales en total. Soria: 300 animales en total.

Descripción de la raza:
Para la descripción de la raza utilizaremos el estándar racial publicado por Orden d 17 de de marzo de 1998, de la Consejería de Agricultura y Ganadería, donde se recoge igualmente la creación del Libro de Registro Genealógico de la Raza Equina Hispano Hispano-Bretona en el ámbito de la comunidad castellano-leonesa. leonesa. La cabeza se caracteriza por un perfil recto, tronco piramidal, robusta, frente ancha y plana. Orejas pequeñas de inserción moderadamente baja. Órbitas ligeramente destacadas. Ollares amplios. Belfos gruesos. Carrillera marcada. Tupé moderado.

Espalda-Pecho debe tener cuello fuerte, en apariencia corto, ebe La región del Cuello-Cruz-Espalda ligeramente redondeado y arqueado. Tronco piramidal en apreciación lateral, de amplia
45

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

inserción en el pecho. Tablas muy musculadas. Crinera abundante. Espalda redondeada. Cruz no muy destacada. Pecho ancho, de león. El tronco es cilíndrico, de dorso y lomo rectos. Costillar arqueado. Ijar plano. Anca musculada. En la zona de la GrupaMuslo-Nacimiento de la cola encontramos una grupa fuerte, ancha, redondeada y doble. Muslo y nalga musculados. Nacimiento de la bajo, preferentemente entre ísquiones, con maslo ancho y bien poblado. Extremidades: Fuertes y bien aplomadas. Brazos y antebrazos muscula Cañas secas y cortas. Rodillas fuertes. Tendón consistente. Cernejas media Cascos cortos (bajos) y amplios. Órganos genitales: En machos: buena conformación, escroto íntegro, bien insertado. Testículo descendidos y simétricos. Sin lesiones. En hembras: vulva y mamas bien conformadas. Suficiente anchura de grupa (anchuras ilíaca e isquiática). Color, piel y pelo (capas): Las capas elo deberán ser preferentemente uniforme y sin particularidades. Castaños en sus distintos tonos. Alazanes en sus distintos tonos. Negros. ruanos, overos y tordos. El aspecto de conjunto que ofrece es el de un animal de perfil recto, hipermétrico, sublongilíneo, bien permétrico, conformado, de gran corpulencia, capa uniforme y brillante.

46

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Aptitud y productividad.
Por su conformación, el caballo Hispano Bretón es apto para las labores de tiro pesado Hispano-Bretón o semipesado, siendo empleado por pequeños agricultores en las labores del lúpulo y la agricultores remolacha en la provincia de León, en las huertas de cítricos valencianas y en menor proporción en diversas tareas del campo en el resto de las provincias. No obstante, la orientación productiva de los efectivos Hi Hispano-Bretones ha variado a Bretones lo largo de los tiempos, pasando desde la dedicación, en los años 40, a la producción mulatera, que en aquel momento tenía una gran demanda, al momento actual en que su aptitud fundamental es la producción de carne de potro, destinada a la exportación a Francia y en destinada menor grado para el consumo en nuestro país. En líneas generales, las hembras Hispano HispanoBretonas presentan unos caracteres maternales adecuados para su explotación en sistemas extensivos.

El consumo de carne de equino en España en 1965 se aproximaba a las 22 toneladas anuales. En los años 70 fue reduciéndose hasta oscilar entre las 10.000 y las 17.000 toneladas al año. A finales de los años 80 se consumían unas 7.000 toneladas/año. En los 90 las cifras han oscilado, cifrándose el consumo en 7.400 toneladas según el MAPA. La carne de potro tiene un menor contenido calórico que las carnes tradicionales. Así, frente a las 149, 293 y 318 calorías que aportan 100 gramos carne de vacuno, porcino y ovino, respectivamente, la carne de potro sólo contiene 112. De igual modo el aporte de grasas en también menor, 2,5% en la carne de potro y 7,4%, 24% y 27% en las de vacuno, porcino y ovino. El contenido en proteínas más alto, 21,5% frente a 20,1%, 17,65% y 16,85%, respectivamente. Es, por tanto una carne con buenas perspectivas de mercado, si se realiza el enfoque comercial adecuado, promocionándola por ser una carne recomendable en dietas bajas en colesterol y sana en su producción. Los principales inconvenientes que tiene que superar en el mercado son, cipales fundamentalmente, el rechazo de los consumidores ante la hipofagia, pues el caballo se ve más como un animal "de compañía" que de “abasto”, así como el sabor dulce de su carne, debido a su 0,8% de contenido en glúcidos.

Sistemas de explotación.
El sistema de explotación mayoritario es el extensivo, manteniéndose las yeguas y sus potros en pastos de montaña y valles durante la práctica totalidad del año, tan solo en algunas zonas donde las condiciones meteorológicas son extremas, con abundantes nevadas que ondiciones cubren todas las zonas de pasto y arbustos y que persisten durante días e incluso semanas, los
47

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

animales son suplementados con forrajes, o trasladados a zonas más protegidas. Hay que constatar diferencias en cuanto al manejo en las distintas provincias estudiadas, los animales ar muestreados en este trabajo, pastan en zonas de prados más fértiles y productivos que los del resto de las provincias, siendo también estos animales suplementados o trasladados cuando las trasladados condiciones climatológicas se hacen más duras. Ello puede ser la causa del mayor tamaño y corpulencia de los efectivos estudiados en León, mientras que los de Burgos, Palencia y Soria, son más rústicos y de menor alzada y corpulencia. Un pequeño porcentaje dentro de los efectivos Hispano HispanoBretones permanecen estabulados durante todo el año. Son los animales dedicados a las labores agrícolas, siendo alimentados "a pesebre" o pastando en prados fértiles de las riberas de los ríos. Los sementales pueden mantenerse durante todo el año con las yeguas o bien mentales permanecer estabulados, salvo en la época de cubriciones, en las que se reúnen con el resto de la manada. Otros ganaderos mantienen a los sementales estabulados durante todo el año, llevando a las yeguas hasta el macho en la época de cubrición. ndo En líneas generales, suelen encontrarse en zonas de montaña, donde realizan un aprovechamiento de recursos marginales, que de otra forma se perderían, colaborando en el mantenimiento de los pastizales de montaña, que si no se verían invadidos por los arbustos y ales transformados en poco tiempo en terrenos baldíos. Del mismo modo, al conservar las zonas de pastos abiertas y libres de arbustos, se disminuye el riesgo de incendios forestales. Lo que podemos considerar un sistema de explotación "ecológico". os

Posibilidades de futuro:
En el momento actual, las perspectivas de futuro parecen esperanzadoras, una vez establecido el estándar racial definitivo y creado el Libro de Registro Genealógico como se recoge en la Orden de 17 de ecoge marzo de 1998, de la Consejería de Agricultura y Ganadería, con el propósito de conseguir una selección y mejora de los efectivos. No obstante no debe perderse de vista el hecho de que está clasificada como "raza de
48

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

protección especial o en peligro de extinción" por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación (Real Decreto 1682/1997). La orientación productiva más clara en el momento actual, es la producción de carne de potro, que como ya explicamos anteriormente presenta unas excelentes cualidades dietéticas, siendo una carne producida en condiciones naturales y de gran calidad.

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA HISPANO BRETON 150-155 cm 700-720 Kg. Castaño, alazanes, negros, ruanos, overo y torda. 5.500 ejemplares en Castilla y León. En Burgos 1500 ejemplares. Labores de tiro pesado y producción de carne de potro. Raza en peligro de extinción y protección. especial Asociación Nacional de Ganaderos Criadores de Ganado Equino de Raza Hispano-Bretón. Ayuntamiento de San Emiliano. 24144 San Emiliano (León). Telf. 987 59 40 20

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

49

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Asno Zamorano-Leones

Texto y fotografías: Dr. José Emilio Yanes García
Veterinario

50

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL ASNO ZAMORANO

Introducción
Actualmente gran desconocida para muchos y, sin embargo, una de las tres razas que existen en su especie en la Península Ibérica sin duda la mejor de ellas. Perteneciente a una especie, la asnal, que ha sido desde siempre relegada al último lugar, fundamentalmente por otra, la caballar, por múltiples razones, sobre todo económicas y sociales. Es una raza de animales que han servido y aún sirven para el trabajo en tareas agrícolas, el como grandes colaboradores de otras o sencillamente para el transporte personal a lomos. Grandes raceadores y productores de híbridos mulares, por los que fueron muy afamados, contribuyeron de una forma eficaz a la economía agraria del país en épocas pasadas. Desde agraria tiempos históricos otorgaron renombre a la provincia de Zamora como gran productora de estos animales, incluso allende nuestras fronteras, hoy mudos testigos de su esplendor y regresión debido a múltiples circunstancias, fundamentalmente derivadas del proceso evolutivo general seguido por la agricultura y la ganadería. Animales cuya evolución ha estado íntimamente ligada a la del devenir de sus híbridos: los mulares. El gran olvidado, sobre todo en sus orígenes, ha constituido parte de una forma étnica primitiva de cría y explotación animal, que con su desaparición está contribuyendo a que también lo haga esa cultura. Una raza ganadera que aunque haya perdido buena parte de su valor económico, merece conservarse a causa de su interés científico, histórico y cultural, causa como un patrimonio de la humanidad.

Antecedentes históricos
Los primeros restos de asnos domésticos empiezan a encontrarse hacia finales de la Edad del Bronce, pudiendo admitirse que llegaron a Europa hacia el quinto milenio anterior a Jesucristo. A partir de la Edad del Hierro conocemos representaciones gráficas del híbrido asno-yegua, es decir, del mulo. En la edad antigua clásica ya se había extendido ampliamente yegua, por Europa.
51

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Según el Archivo de Indias en el segundo viaje de Colón, pisaron los caballos españoles América el 28 de noviembre de 1493 en la Española, y en el año siguiente, en enero de 1494, escribía el Almirante a los Reyes Católicos solicitando nuevos envíos "...que cada vez vengan en cualquier carabela que acá se enviare y algunos asnos y asnas y yeguas para trabajo y simiente que aquí ninguno de esos animales hay de que hombre se pueda ayudar y valer", llegando las primeras "bestias asnales" dos años después. El primer envío fue realizado el día 9 de abril de 1495, embarcándose en dirección hacia La Española "cuatro burros y dos burras", entre otros animales; envíos de équidos que se repitieron a lo largo de los años, y que sirvieron de base para la obtención de los équidos americanos, lo que se hizo con tanto entusiasmo y buena fortuna que casi dos décadas después el Gobernador General, Nicolás Ovando, escribía que "no es necesario el envío de nuevos animales por estar abastecidas las necesidades locales", refiriéndose a La Española, pues más tarde la especie se haría cimarrona, especialmente en Jamaica.
En Burgos han convivido varias razas de burros

Desde allí fueron enviadas al Perú, sirviendo entre otras cuestiones para la liberación del indio cargador, pues antes de la llegada de los españoles, y por falta de ganadería mayor, el indio era el único medio de transporte, salvo en las zonas donde había llamas; transporte de víveres, de mercancías y de materiales de construcción, permaneciendo en esta situación hasta que se extendió el ganado de carga: caballos, mulas y asnos. Más tarde, como se retrasó el permiso de autorizar a los indios a montar a caballo, pues era privilegio exclusivo de los españoles y mestizos, la solución fue el burro, que humildemente desempeñó un gran papel en la economía colonial de las Indias. El espaldarazo oficial para la raza se produjo en 1940, año en el que la Dirección General de Ganadería implantó el Libro Genealógico de la raza Zamorano-Leonesa, en las provincias de Zamora y de León. Una década mas tarde, el Ministerio de Agricultura a través de la misma Dirección General, haría oficialmente una descripción más amplia de la misma. Cuarenta años después del reconocimiento oficial como raza, sería catalogada por el mismo estamento como "de
Existen otras razas de burros que han convivido con nosotros. 52

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

protección especial. En 1995 se constituyó la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Selecto de Raza Zamorana-Leonesa, asociación que pretende aglutinar en torno suyo a todos los criadores, y servir de base para la coordinación de actuaciones programadas sobre la raza. Una vez más, ahora desde el año 1997, se halla incluida en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España como raza de Protección Especial o en peligro de extinción", junto a aquéllas que se encuentran en grave regresión o en trance de desaparición, con motivo de promover la defensa y conservación de su patrimonio genético. Y es que, entre otras cuestiones, su pérdida significaría la de las características específicas de adaptación logradas después de cientos de generaciones.

Hay que tener en cuenta que económica y utilitariamente la especie asnal ha constituido el animal del contraste, pues si el asno tradicionalmente fue considerado como el caballo del pobre, los buenos garañones eran patrimonio de potentados ganaderos.

Sinonimia
De múltiples maneras se ha venido denominando a los animales de esta especie a lo largo de los tiempos: asno, burro, garañón pollino, borrico, buche, jumento, ese.; Tan sólo superados con tantos nombres por los de otra, la porcina. La palabra "asno" procede del latín asinus, datando la primera documentación en España sobre ella del siglo XI, en 1076. La voz "burro" es un derivado regresivo de la de "borrico", que a su vez procede del latín tardío buricus-, caballo pequeño, existiendo la primera documentación de su utilización en nuestro país también en el siglo XI, en 1004. La utilización de "biche" y "bicha" se halla documentada en nuestras tierras desde el siglo XVI, procediendo de la derivación de la palabra bicho; son descendientes semicultos del latín bestia, animal. En algunos lugares también se les nombra con las acepciones de "ruche" y "rucha". Más común en nuestras tierras son las denominaciones de "buche" y "bucha", de origen desconocido y que se vienen utilizando en distintos lugares de Castilla y León para referirse al asno joven. El calificativo de "garañón" es el adjetivo característico que recibe el asno grande que sirve para cubrir las yeguas y las burras; es palabra que deriva del germánico wranjo, -ons, caballo padre, semental, comenzándose a utilizar en el siglo XIV en la Península Ibérica, soliendo aplicarse a los machos a partir de los tres años de edad.

53

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Descripción de la raza
La descripción clásica del patrón racial del asno, realizada por distintos autores hasta la primera mitad de siglo, es la que sigue: Cabeza.- Grande, larga, ancha entre las órbitas, encontrándose ejemplares que presentan una ligera depresión a nivel fronto-nasal con elevación de los supranasales, dando lugar a la insinuación de la típica cabeza de rinoceronte, más pequeña en las hembras y de perfil más recto. Cuello.- En apariencia es corto, recto, musculoso, con tendencia a la horizontalidad y por consiguiente poco elevado, aunque en ocasiones, si las masas musculares no son muy potentes, es cóncavo o de ciervo. Tronco.- Moderadamente corto, con cruz baja, poco destacada, lo que hace al tercio anterior poco airoso debido a la horizontalidad del cuello. Una grupa elevada, oblicua y ojival o almendrada, sobre todo en las hembras. Cola gruesa en el arranque que afina enseguida, corta, y de nacimiento bajo entre isquiones, provista de largas cerdas. El pecho es alto, ancho, profundo, con esternón saliente y gran desarrollo de la quilla en la parte anterior. Posee una cavidad torácica amplia con costillares que tienden a ser planos. Vientre voluminoso, descendido -más en la hembra- y cubierto por una producción epidérmica abundante que pende en forma de jirones, dando la sensación de llevar pegada a la región ventral una manta hecha flecos. La espalda es un poco inclinada y corta, aunque el encuentro se halle bien marcado, lo que da gran realce al animal. El brazo no es demasiado fuerte, de tendones gruesos, fuertes y poco pegados; los menudillos son robustos, rectos e inclinados hacia dentro; tiene cuartillas cortas y bien dirigidas. Los cascos son relativamente anchos en un gran número de ejemplares y bien desarrollados, con tapas espesas en las extremidades anteriores. Capa- La predominante es la negra mal teñida o sucia, tirando a parda en los individuos más viejos, aunque también en los buches y adultos se puede observar una tonalidad más rubia; esta capa se degrada hasta convertirse en plateada en las cercanías de la nariz.
54

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Peso y proporciones.- De gran peso, es un animal hipermétrico. En el momento actual el peso medio de los animales oscila entre los 370 Kg. del garañón y los 360 Kg. de la hembra scila
Defectos graves

En general, defectos leves muy acusados. Cabeza acarnerada, frente abombada. Cuello de gato. Grupa excesivamente derribada y estrecha en ambos sexos. Vientre de galgo. Extremidades muy finas. Machos monórquidos o criptórquidos Presencia de raya de mulo o dades banda crucial. Graves defectos de aplomos. Cualquier otra capa diferente a la descrita en el prototipo racial. Ausencia total de lana. Mal conformación anatómica, debilidad gen general, escasa talla o brevilíneo.

Aptitudes y productividad
Son animales inteligentes, astutos, pacientes, sobrios, longevos, serviciales, con notable espíritu de solidaridad en el trabajo y de probada lealtad a quien los trata bien, que en terrenos abruptos y montañosos resultan insustituibles y prestan servicios extraordinarios, que tos engendran mulas y padecen pocas enfermedades. Puede considerárseles como uno de los animales domésticos más útiles, habiendo sido la caballería predilecta de las economías má más débiles, debido sobre todo a su baratura en la manutención y seguridad de su paso, aunque han sido siempre víctimas del desprecio general, de la incomprensión, casi siempre de la desidia y, muchas veces, del trato cruel de sus usuarios. El asno zamorano-leonés es un animal ambiental, caracterizado por su elevada leonés rusticidad y sobriedad, manteniéndose y produciendo trabajo con escaso consumo de alimentos, es resistente a las enfermedades y posee gran adaptabilidad a los agentes ambientales. Sus caracteres acteres hereditarios son tan marcados, que cruzándolo con animales mestizos sus productos son, muchas veces, verdaderos ejemplares con todos los caracteres de la raza pura. Su vida suele ser más larga que la del caballo, llegando algunos ejemplares a los cuarenta años o más.

Es escrupuloso con el agua y se resiste a beberla cuando no está bien limpia, soliendo introducir el hocico con sumo cuidado, aunque en general son reacios a meterse en ella. Sus sentidos, especialmente el oído, están muy desarrollados.
55

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Manejo
Los animales de la raza eran dedicados fundamentalmente a la producción de trabajo -de carga y tiro-, y en las áreas apropiadas a la obtención y recría de machos para la monta , con destino a la producción mulatera. Su régimen, similar en las distintas áreas de cría aunque distintas con características propias, ha ido variando por diversas circunstancias, pasando en muchos casos de una estabulación casi permanente a un cierto régimen de libertad relativa o pastoreo, a excepción de los garañones, sobre todo en determinadas épocas, aunque para ello se les haga trabar, apear o estacar, según los usos locales con el fin de limitarle los movimientos, si bien en el régimen de aprovechamiento común de pastos fueron siempre los grandes perjudicados, pues éstos se reservaban para otras hembras productoras de leche y para las yeguas. eservaban Como animal de trabajo se ha venido utilizando tradicionalmente para muy diversos menesteres: como animal de carga de diversa índole, para lo que se usan distintos complementos, desde las clásicas alforjas para albergar variados enseres, hasta los pinchos o escardas para transporte de diversas cargas, como forrajes, leña, etc., o los cuévanos para albergar cántaros con agua, vino u otro líquido. Como animal de tiro se emplea para múltiples labores les tales como arar, trillar, acarrear, etc., labores llevadas a cabo con estos animales tanto de forma individual como en pareja, incluso con animales de otra especie como el mulo y excepcionalmente con la vaca; se adaptan mejor emparejados al yugo que al tiro en cuerdas. Su utilización para laboreo de yugo terrenos agrícolas se realiza en aquellos que no requieran demasiada fortaleza, tiempo o sean de pequeña dimensión, pues de lo contrario se ven superados por las mulas o por la pareja de vacas; no poseen la intensidad y rapidez precisa que necesitan muchas labores del campo, que seen es lo que hace limitar su uso. Debido a ser animales de pecho ancho y bien proporcionado, se decía que "aran la tierras" con él.

La presencia de lana le proporciona un buen aislamiento térmico, tanto del frió como del calor, así como una protección contra los rayos solares e insectos: buen ejemplo de ello es la región ocular de los buches, cubierta de abundante lana. Al propio tiempo, el color plateado que poseen los adultos en distintas zonas del cuerpo sirve para la mejor reflexión de los rayos solares, ayudando a la protección de estas partes.

56

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

BURRO ZAMORANO

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

133 cm. hembras 360-380 Kg. Negra “mal teñida o sucia”, tirando a parda en individuos adultos. 2000 ejemplares en Castilla y León. Tiro ligero en labores de campo, producción mulatera. Raza en peligro de extinción y de protección especial.

140 cm. machos

Asociación Nacional de Criadores de Ganado Selecto de Raza Zamorano-Leonesa. (ASZAL). C/ Regimiento de Toledo, 2 . 49011 Zamora. Telf. 980 52 06 19. aszal@alehop.com

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

57

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La oveja Merina
Dra. Valera Córdoba, M. y Barajas Vázquez, F.

58

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA RAZA MERINA
Valera Córdoba, M.* y Barajas Vázquez, F.**
* Unidad de Veterinaria. Departamento de Genética. Universidad de Córdoba ** Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino.

"Ninguna reliquia más venerable queda en nuestra España de la vida Ninguna nómada que la trashumancia periódica de rebaños merinos. Fracción ésta que no se distingue en el semblante de ninguna nación europea con tanto rigor como aquí, y por lo mismo el pastor trashumante es uno de los destellos más vivos de originalidad que brotan de este suelo poético y pintoresco".
Enrique y Carrasco, 1843 (El pastor trashumante, en los españoles pintados por si mismos)

Introducción
En España, cuna del Merino, esta raza tiene un significado especial tanto por razones históricas, por ser la más numerosa de las razas que integran la cabaña ovina nacional, como por representar la reserva genética más antigua del Merino en el mundo. El le legado ganadero más importante que ha hecho España al resto del mundo ha sido, sin lugar a dudas, la oveja Merina. A partir del siglo XVIII se legalizó su salida de España, pasando al resto de Europa y a América. En Francia se creó el Merino Rambouillet, en Alemania el Electoral Sajonia, el Negrete y el Fleschschaf. Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina, Uruguay y EE.UU. De esta forma el tronco Merino es el más importante del mundo, tanto en función del número de animales como por el número de razas que comprende. En la actualidad, se sitúa principalmente en la Comunidades Autónomas de Extremadura y Andalucía, donde ocupa predominantemente las zonas desfavorecidas de la dehesa, a cuyo medio difícil se encuentra perfectamente adaptada, dada su elevada rusticidad y buenas cualidades maternales. El merino se ha constituido como la raza con mejor aptitud hacia la producción de lana del mundo, aún cuando presenta asimismo características funcionales para la producción de carne y con menor intensidad para la producción de leche. Las características de su producción lanera, primeramente, y las de su formato después, pueden considerarse a este respecto como las más apropiadas a los ecosistemas naturales donde se realiza su explotación (Díaz, 1951). En tales circunstancias, durante muchos años se ha cunstancias, cuidado la selección morfológica y de rendimientos de la raza, tanto en lana como en carne.
59

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Origen e historia

Parece que el Merino tuvo su origen en las regiones cálidas del sur de España, a partir de un ovino primitivo y poco evolucionado, situado en el Valle del Guadalquivil y explotado por los Tartesos hace 5.000 años. Incluso puede que produjesen para el Imper Imperio Romano las acreditadas lanas de la Turdetania y la Bética. Existen otras hipótesis acerca del origen de la raza Merina (Díaz,1951). Los ovinos de lana fina del Valle del Guadalquivir se mantuvieron durante siglos fijos en la tierra que les vio nacer y posiblemente poco predispuestos osiblemente sus criadores para cederlos. Fue necesaria la dominación romana para que se extendieran y más tarde los árabes (principalmente la tribu benimerines, de donde provendría
“El Esquileo”, de Marcelino Santamaría.

el nombre con el que se le conoce en la actualidad), con la trashumancia, expansionaron la raza merina por toda la península. Organizada la reconquista y establecidos los reinos cristianos que dieron lugar a la monarquía castellano-leonesa, al cruzar el Duero se encontraron con el ganado leonesa, Merino que explotaban los árabes y se dieron cuenta de la superioridad textil de su lana. A partir de aquí es una raza íntimamente ligada a la Historia de España y se construye la asociación de ganaderos bajo el nombre de Honrado Consejo de la Mesta, cuya función fue la de proteger teger y fomentar la trashumancia de la oveja Merina. La cría del Merino pasa de sencilla actividad pastoril a compleja razón de estado protegida por los poderes públicos. El comercio de la lana aparece centralizado en la ciudad de Burgos desde fecha temprana, y los Reyes Católicos se limitaron a dar carácter oficial a esta centralización y a na, conceder a la ciudad el monopolio de la exportación para mejor controlar los ingresos que de ella derivaban. El organismo encargado de organizar este comercio fue el Co Consulado de Burgos, creado en 1494 y autorizado para organizar las flotas de transporte. Con esta medida se rompía el equilibrio mantenido entre mercaderes y transportistas, que de común acuerdo fijaban por medio de representantes los fletes. En 1489 se llegó a un acuerdo por el que se llegó autorizaba al concejo burgalés la organización de una flota anual a Flandes y se le daba el monopolio de los permisos de exportación a las ciudades de Brujas, Nantes, La Rochela e
60

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Inglaterra. Bilbao, convertido en la ciudad más importante del Cantábrico, tendrá la exclusiva en el transporte del hierro y de la tercera parte de la lana exportada desde Burgos. En el siglo XVII, la trashumancia castellana presenta un paulatino descenso de cabezas: en el año 1634 el número de merinos apenas alcanza un 19% de los existentes a finales del siglo XV. A esta etapa de crisis, influida de forma importante por la escasez y alto precio de los pastos, sigue una rápida recuperación a finales de la centuria, duplicando a principios del siglo XVIII el número de cabezas existentes a comienzos del siglo anterior. Este aumento prosigue durante la primera mitad del siglo XVIII, alcanzando el techo en 1765. En pleno siglo XX, en 1935, la zona burgalesa conservaba cabaña en Barbadillo de Herreros, Barbadillo del Pez, Huerta de Abajo, Huerta de Arriba, Tolbaños de Arriba y Tolbaños de Abajo, Monterrubio de la Demanda y Neila.

Censo y distribución
El último censo oficial por razas publicado por el Ministerio de Agricultura (1986), asigna a la raza Merina un total de 3.289.763 animales, de los cuales, 2.473.671, son hembras de edad superior a 12 meses. Ello sitúa a esta raza ovina, como la española de mayor importancia numérica, representando el 18,6% de la cabaña ovina nacional, seguida de la Aragonesa con el 16%, la Castellana con el 10,5%, la Churra con el 10,3% y la Manchega con el 9,7%. Si se aplica dicho porcentaje a los 23.934.000 ovinos censados en España en 1999, resulta un total de 4.450.000 Merinas, cifra estimada para la cabaña Merina española, en la actualidad. Los animales menores de 1 año representarían el 22,3%, los machos menores de 1 año el 2,5% y las hembras reproductoras menores de 1 año el 75,2% (Barajas, 2002). El área de ocupación de la raza Merina en España es amplia, extendiéndose a mas del 70% de las provincias españolas. Sin embargo, el núcleo principal de animales más representativo de la raza ocupa las zonas adehesadas del Sureste y Sur de España, principalmente en la provincia de Badajoz, mitad Sur de Cáceres, Norte de Huelva y Sevilla, Nordeste de Córdoba (Valle de los Pedroches) y Oeste de Ciudad Real (Valle de Alcudia).

61

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Patrón racial
Según la Resolución de 15 de junio de 1978 (BOE de 26 junio de 1978, núm. 151/1978), el Prototipo de la raza Merina queda establecido como sigue: Aspecto general.-Perfil recto o ligeramente cóncavo, de proporciones medias, de peso variable según tipos y de marcado dimorfismo sexual. Cabeza.-Ancha y corta. Línea frontonasal, con ligera depresión. Orbitas poco salientes. Ojos vivos y grandes. Frente ancha, nariz gruesa con uno o varios pliegues cutáneos característicos encima de los ollares, en los machos. Boca grande y labios gruesos. Orejas pequeñas y horizontales. Los cuernos, cuando se presentan en los machos, son fuertes, de superficie finamente estriada, regularmente arrollados en espiral y de sección triangular. Las hembras se encuentran desprovistas de cuernos o son rudimentarios. Cuello.-Corto. Papada poco desarrollada, con tendencia a la desaparición. Tronco.-De longitud media. Cruz ancha y sin destacarse de la línea dorso-lumbar. Espalda redondeada y bien proporcionada. Dorso y lomos rectos. Costillares arqueados. Vientre bien proporcionado. Pecho, descendido lo más posible. Extremidades.-Miembros vigorosos; corvejones anchos y gruesos; articulaciones amplias y pezuñas fuertes y bien desarrolladas. Aplomos lo más regulares posible. Piel, mucosas visibles y faneros.-Piel flexible. Mucosas claras. Ausencia de pigmentaciones. En las partes deslanadas, el pelo de cobertura es despigmentado, suave y con reflejos sedosos. Vellón.-Blanco homogéneo. Muy extendido, cubriendo la frente y carrillos, borde anterior del cuello, vientre, testículos y los miembros hasta las pezuñas. Vellón cerrado, bastante denso, con mechas de longitud media y rectangulares. Las fibras muy finas, elásticas, resistentes, muy onduladas y frecuentemente con suarda blanca o ligeramente amarillenta.

62

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Defectos descalificables: Prognatismo superior o inferior. Cuernos rudimentarios en los machos y heteropigmentaciones en los mismos, así como la disposición de éstos pegados a la cara. Presencia de papada muy desarrollada y pliegues amplios y numerosos en otras regiones del cuerpo. Anomalías en los órganos genitales, principalmente monorquidia y criptorquidia. Conformación general o regional defectuosa en grado acusado (ensillado, dorso de carpa, cinchado, grupa estrecha y caída: aplomos anormales). Heteropigmentaciones, coloración amarillo-canario del vellón. Manchas o pigmentaciones extendidas en zonas cubiertas de lana. Presencia de fibras moduladas, ya repartidas en el vellón o concentradas en regiones determinadas (borde inferior del cuello, perfil posterior de la nalga, etc.).

Aptitud y sistemas de explotación
Muy probablemente una de las grandes cualidades de la raza merina es la rusticidad y capacidad de adaptación a distintos medios, generalmente muy difíciles. Esta capacidad ha servido para situar este ganado en todos los continentes y, en ocasiones en zonas donde no podrían sobrevivir otras razas. En una primera fase, se difundió por distintos países de Europa, llegando, principalmente, a: Francia, Alemania, Austria, Italia, Rusia, Holanda, Dinamarca, Reino Unido, Suecia, Grecia, entre otros. Posteriormente, llega a las amplias zonas de pastos de países como: Argentina, Uruguay, EE UU, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica. Otra de las cualidades de la oveja merina es su resistencia en condiciones de pobreza alimenticia y su elevada capacidad de recuperación que le permite pasar en poco tiempo, de un maltrecho estado de carnes a un estado normal. Estas cualidades están muy unidas a su capacidad para resistir grandes desplazamientos que la hace idónea para la práctica de la trashumancia, favorecida a su vez por su carácter gregario que facilita el pastoreo.
63

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Producción de carne Cuando la raza Merina se explotaba por su capacidad de producción de lana fina, los corderos se criaban en regímenes extensivos sin suplementación, sacrificándose a edades de 6- meses de -8 edad, proporcionando una carne de baja ndo calidad. No obstante con la caida del sector lanero en España, y la consiguiente reconversión de la raza hacia la producción cárnica como principal objetivo de producción, los corderos son sacrificados con una edad de 70 70-90 días (peso vivo de 22-25 Kg.). La orientación a de la oveja merina a la producción de carne ha ido acompañada de una intensificación de los sistemas productivos y reproductivos, con la incorporación de una alimentación suplementaria en la época de escasez de pastos (administración de piensos concentrados “ad libitum”). Hoy día, administración sus canales son rosadas, tiernas y poco engrasadas. La calidad de la carne de cordero de raza us Merina, viene determinada por su textura, su terneza, el aroma, bouquet y jugosidad (Barajas, 2002). Producción de leche Aunque tradicionalmente, cuando la oveja Merina se explotaba en extensivo y su producción principal era la lana, la producción lechera de la oveja sólo se utilizaba para criar a los corderos, la mejora en el sistema productivo en la actualidad, ha permitido que el ordeño la se haya extendido a un importante número de rebaños, donde se ha incorporado el ordeño mecánico. La leche obtenida mediante el ordeño de la oveja Merina, es destinada a la fabricación de queso. En este sentido, han adquirido gran fama, por su elevada calidad, los quesos tipo: “Serena” “Casar” “Pedroches”, entre otros, obtenidos todos ellos con leche de oveja Merina.

64

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Producción de lana La importancia de la producción lanera en la raza Merina ha disminuido en las últimas décadas por la bajada de precios, debido a la competencia comercial de las fibras vegetales naturales y las sintéticas derivadas del plástico.

Perspectivas de futuro
En 1996 el M.A.P.A. aprueba el actual Plan de Mejora Genética de la raza Merina, que intentaba una migración desde una selección fenotípica a un esquema interrebaño basado en machos de referencia y valoración mediante BLUP de caracteres relacionados con el crecimiento de los corderos. En algunos países, están asistiendo a un regreso al interés por lo autóctono, con lo cual se están volviendo a valorizar la cría de animales en pureza, que en situaciones de producción extensiva, en dehesa, son los animales mejor adaptados como es el caso de la raza merina. Así mismo, este auge por las explotaciones de razas autóctonas se está viendo acompañado con un fuerte movimiento de respeto y protección medioambiental, donde se potencia el uso de fibras naturales, como es el caso de lana. En este contexto, la lana viene a ser una fibra básica para la manufactura industrial de prendas con unas propiedades inmejorables de filtrabilidad, cualidades termostáticas, de absorción, de acomodación, baja reacción alérgica, alta calidad de las manufacturas y enteramente natural, no originando ningún tipo de contaminación medioambiental, hecho que está muy considerado hoy día. Por tanto, es de interés caracterizar la eficacia productiva del Merino actual en cuanto a producción lanera (Arrebola, 2001).

65

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA MERINA
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación 85 cm. machos 73 cm. hembras 75-100 Kg. machos 50-70 Kg. hembras Variedad blanca y variedad negra 4.300.000 ejemplares en España. Producción cárnica, lana y leche para fabricación de quesos Raza de fomento Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino C/ Castelló, 45 - 2 dcha. 28001 MADRID Teléf.: 91 431 59 90 - 924 55 38 53. Fax: 91 431 59 90 E-mail angmerino@meridian.es

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

66

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La oveja Castellana
Dr. D. Jesús Mª Martínez Sáiz

67

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA OVEJA CASTELLANA

Origen e historia
La oveja Castellana es originaria de Castilla la Vieja, de aquí su nombre. Según Sánchez Belda (1979), era la raza de las grandes áreas adehesadas del sur de Castilla la Vieja, donde se asentó al abandonarlas la Merina y no ocuparlas la Churra. En ellas producía exquisitos corderos y, con un mínimo de ayuda, rendía tal cantidad de leche que explica su posterior expansión hacia las zonas agrícolas intensificadas en competencia con otras etnias especializadas. La Raza Castellana se localiza en las provincias de Burgos, Zamora y Valladolid, principalmente, entremezclándose con la raza Merina en la provincia de Soria y separada de las razas Manchegas y Aragonesas, por los sistemas montañosos Ibérico y Central, y asimismo de las agrupaciones del Cantábrico por los Picos de Europa. El grupo de ovinos Castellanos ha conservado detalles morfológicos tan característicos que son desde luego suficientes para constituir conjunto racial independiente. . La raza Castellana tiene su origen en el gran tronco entrefino español, genogrupo primitivo (Ovis aríes celtibericus) y posee como forma silvestre ancestral al urial o carnero salvaje de las montañas centroasiáticas (Ovis vignei) del que descienden algunas razas introducidas en Europa desde Asia durante el Neolítico. Presenta dos variedades, la blanca y la negra. Tienen las mismas características morfológicas funcionales y genéticas, a excepción del color de la piel y de la lana que sirve para diferenciarlas. La variedad negra de la raza Castellana tiene un censo muy reducido y figura entre las razas ovinas de protección especial en el último Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España.

68

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La raza Castellana hasta tiempos muy recientes no dispuso de la instrumentación clásica para la mejora. En 1983 queda establecido cido el Registro Especial de Ganado Selecto para «contribuir al mantenimiento y adecuada orientación de tan importante patrimonio genético. En 1982 se fundó la Asociación Nacional Española de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Castellana (ANCA), con sede en Valladolid. Desde 1988 la raza cuenta con Libro Genealógico. Se trata de una raza cerrada ya que aquel admite en su registro solamente la descendencia de animales previamente inscritos que en la actualidad se acercan a los 20.000 pertenecientes a unas 60 ganaderías.

Censos:
Según el último censo la población de ovejas de raza Castellana en Castilla y León es de 1.426.136 animales. Sin embargo, dado el intenso mestizaje a que se ha visto sometida tanto con razas de aptitud láctea principalmente Assaf, como con razas de aptitud cárnica, es Assaf, extremadamente difícil estimar el censo de ovejas Castellanas puras sin mestizar.

Características morfológicas de la raza.
Según la Reglamentación Específica del Libro Genealógico de la raza Ovina Castellana (B.O.E. del 21 de junio de 1988) el morfotipo al que deben responder los ejemplares es el .O.E. siguiente: Aspecto general: Se trata de animales de perfil subconvexo, proporciones alargadas y tamaño medio, variando según el área de explotación. Cabeza.- De tamaño medio en armonía con el volumen del cuerpo, se halla desprovista de lana y aplanada lateralmente. Generalmente sin cuernos, aunque se pueden presentar en machos de variedad negra, si bien se tiende a
69

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

su eliminación. Línea fronto-nasal, ligeramente subconvexa en las hembras, más pronunciada nasal, ligeramente en los machos. Orejas de tamaño medio, más bien estrechas y proyectadas horizontalmente. Morro con labios finos. Cuello.- De tamaño medio, musculado, sin pliegues y bien unido al tronco. Puede tener mamellas.

Tronco.Profundo, de costillares arqueados, lomos anchos, cruz poco destacada, línea dorso-lumbar recta. Grupa lumbar cuadrada y ligeramente caída. Extremidades.- Fuertes, de longitud media, con articulaciones y cañas finas. Nalgas y muslos musculados. Pezuñas simétricas y duras. En Pezuñas general, posee buenos aplomos. Vellón.- Cerrado de color blanco y negro con degradaciones al pardo, según variedad. Se extiende a tronco y cuello, dejando libre la cabeza y extremidades hasta por encima del corvejón y rodillas, así como el vientre, principalmente en los animales adultos. Las mechas son cuadradas, formadas por fibras de tipo entrefino de 24 24-28 micras. Tamaño medio con pesos de 40 40-60 kilogramos para las hembras y 65-80 los machos, aunque 80 estas variaciones de peso pueden ser superiores como consecuencia de las diferentes características de las zonas de explotación. Capa.- Es variable y en función de la misma se establecen las siguientes Blanca. Uniforme, sin pigmentaciones. Negra. Morfológica y fisiológicamente se diferencia únicamente de la blanca en el color de la capa. Presenta las partes de cuerpo desprovistas de lana, de color reí azabache y el vellón varía del negro al rojizo. Como característica general destaca la presencia de una típica mancha blanca en la nuca (coronado) y otra en el extremo distal de la cola.

Tipos de producción, aptitudes y perspectivas de futuro
Se trata de animales muy rústicos, vivos y andariegos, capaces de largos desplazamientos sin fatiga ni merma fisiológica (Gaudioso y cols.1999). Los rebaños de cols.1999). ordeño viven en zonas cerealistas pastando barbechos y rastrojos y aprovechando otros subproductos agrícolas. Siguen un régimen pastoreo diurno y reclusión nocturna en lugares
70

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

resguardados, que se prolonga durante toda la jornada en lo días más duros del invierno Son los invierno. suplementados con raciones durante el invierno y en la fase de lactación. Dicha ración está formada por pajas de leguminosas o de cereales, henos de alfalfa y de veza y concentrados de cereales, principalmente. Se agrupan en rebaños de 200 agrupan 200-300 ovejas que suelen ser conducidas por el pastor. Para Sánchez Belda la raza Castellana pertenece al grupo de las de triple aptitud carne, leche y lana. Los tipos comerciales que proporciona son los siguientes: cordero lechal, de 25-30 días, con 30 peso vivo entre los 10 y 12 kilos, de excelente calidad y buen mercado local; y cordero pascual, propio de explotaciones adehesadas, que antes era pastenco y ahora es finalizado en estabulación mediante alimentación intensiva; pesa 30-35 kilos a los 3 35 3-4 meses de edad. La leche presenta producciones medias al menos 100 110 litros en 145 días de lactación, 100-110 existiendo variaciones según el tipo de lactación y el tipo de parto. Como en las otras zonas de ordeño, la leche tiene destino único para la quesería donde elaboran quesos de curación prolongada. Al igual que la raza Churra, el vellón de la oveja Castellana está formado por lana entrefina dentro de los tipos comerciales V y X. La erciales fibra lanosa tiene una finura de media de 26 micras y una longitud hasta de 9 centímetros. El vellón en sucio pesa de 2,5 kg. a 4,2 Kg. en los machos y algo menos en las hembras, siendo el rendimiento al lavado de un 40-55%. Al igual que ocurre con la e oveja Churra lechera, la raza Castellana está sufriendo una agresión de gran importancia desde hace algunos años, incrementada en esta última década. Se comenzó cruzando con la raza Sarda, se continuó con la Awassi y en la actualidad con la Assaf. De forma que se ha constituido un importante efectivo de rebaños de ovejas mestizas con tendencia a evolucionar hacia la raza Assaf en pureza.

71

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Este proceso de cruzamiento, que en muchas ocasiones termina con la absorción de la raza autóctona por la raza foránea, ha producido un importante descenso del efectivo de ovejas de a raza Castellana.

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA CASTELLANA 80 cm. machos 72 cm. hembras 85 Kg. machos 67 Kg. hembras Variedad blanca y variedad negra 300.000 ejemplares en Castilla y León. Producción cárnica (lechazo) y leche para fabricación de quesos Raza de fomento Asociación Española de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Castellana (ANCA) C/ Rua de los Francos, 18- bajo Teléf.: 980 53 34 84. E-mail anca@adenet.es

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

72

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Oveja Churra

Gentileza de ANCHE

73

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA OVEJA CHURRA

Introducción
La ovejas domésticas han desempeñado un papel muy importante para los habitantes de Castilla, aprovechando su cuero y su lana para confeccionar prendas de vestir o alfombras. Su carne, tanto de los adultos como de las crías, se utiliza para comer y su leche para el consumo y la producción de queso. Los distintos ecosistemas de la provincia de Burgos son favorables para la vida del ganado lanar. Esto se confirma desde el primer momento con los datos históricos. La documentación castellana refleja continuamente la presencia de la oveja en la vida del hombre burgalés. Según Valentín De La Cruz (1991), el trigo, la vid y la oveja fueron el soporte de la vida castellana en sus primeros siglos. "Con pan y vino se anda el camino", decía un refrán y otro añadía: "Carnero de enero a enero", aludiendo a la inevitable presencia de este ganado en la dieta castellana. A la carne, la oveja añadía su leche, tan vigorosa y práctica, sobre todo convertida en queso; su lana para el tejido de prendas y sus pieles de cordero para pellicos o de ganado adulto para zagones y anguarinas. Los pastores eran los primeros en aprovechar las pieles para sus atuendos, según hemos podido apreciar hasta tiempos recientes.

Para Sánchez Belda (1979), la palabra Churra en los medios rurales antiguos no sólo designaba una raza ovina, sino que también esta ligada íntimamente a la agricultura. Era, por tanto, sinónima de labriega o labradora, por lo que había una oveja churra (aquélla adscrita a la empresa agrícola), una carreta churra (la utilizada por el agricultor y no para el transporte de mercancías), y una vaca churra (la domada como animal de trabajo); todavía en Salamanca se denominan churros los terneros de las vacas mansas y becerros los de las cerriles (raza Morucha y de Lidia).
74

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Origen e historia
La raza Churra es una de las más primitivas de la s península. Esteban Muño (1986), nos índica que a principios del cuaternario y durante los períodos del Paleolítico y Neolítico, existía ya en España una población ovina que se extendía por la cuenca del Mediterráneo y que tenía como representante al tipo l
Las hilanderas mediante el cardador, un huso y una rueca se encargaban de transformar la lana en hilo

ovino clasificado por Duerst, con la denominación de “Ovis aries studery” y que a lo largo del Cantábrico y del Mediterráneo nos deja como representante de la forma ortoide primaria, las razas Churra y Lacha. Si bien en principio ocupó una amplia zona de España, pasado el zona tiempo, poco a poco, se concentró en la cuenca del Duero, donde tiene su centro más representativo, también en Tierra de Campos, quedando pequeños núcleos aislados en los Pirineos (Tensina) y en Andalucía (churro Lebrijano). Durante la Romanización se mantuvo la condición ganadera de nuestras tierras. te Ejemplo de la relación de los romanos con nuestras ovejas, lo vemos representado en una bellísima estampa que el tiempo nos ha conservado, la que está esculpida en el sepulcro de Doña Sancha, primera esposa del primer Conde de Castilla Fernán González, que se muestra en la iglesia colegial de Covarrubias. La historia de la raza Churra es rica en acontecimientos, y si bien durante muchos años quedó oscurecida por la importancia de la raza Merina, siempre tuvo un alto significado económico en las explotaciones agrícolas de Castilla la Vieja, donde existía una gran simbiosis entre este ganado y la agricultura; la Churra servía como base de fertilización del terreno y a cambio recibía el aprovechamiento de los subproductos agrícolas de la explotación.

75

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La realidad ganadera era muy importante para la economía de la provincia, que vivía muy atenta a la misma (Valentin De La Cruz, 1991). De aquí la derivación judicial que llena ma miles de documentos sobre pleitos entre ganaderos y agricultores, entre pueblos y monasterios, entre señores y plebeyos. En la tierra de Burgos fueron muy frecuentes los pleitos sobre pastos entre el monasterio de San Pedro de Cardeña y los pueblos de la Junta de Juarros. La "prenda", es decir la captura y retención de ganados por violación de derechos, era frecuentísima y muy meticulosa en cada caso; por ella se originaban riñas entre pastores y los pueblos se peleaban, no sólo en los estrados judiciales sino también en las praderas y en los montes. Según Valentin De La Cruz (1991), en el espacio socio económico de la provincia, se creó en torno a la oveja una situación que duró prácticamente hasta el siglo pasado. Y fue la prácticamente
La rueca y el Cardador eran dos instrumentos que se hallaban en todas las casas.

coexistencia de dos ganaderías ovinas en nuestra provincia: la Estante y la Trashumante. Sus nombres definen claramente su naturaleza. Las ovejas estantes eran aquellas que permanecían siempre junto a su dueño. Ca Cada vecino de aldea, e incluso de ciudad, gozaba del derecho de pastos de su término; cualquiera podía tener una "punta" de ovejas, que soltaba cada mañana cuando sonaba el cuerno del pastor comunal por pastores municipales. Algunos particulares fueron dueños de enormes rebaños durante la historia burgalesa. dueños En vísperas de la acción de los Comuneros (1519), sólo entre seis vecinos de Burgos poseían en estas tierras 50.000 ovejas (Alvaro Gallo, 8.000; Isabel Fuentes, 8.000; Urrez, 5.000; Álvaro de Mújica, 13.000; Diego Gallo, 8.000; 3.000; Alonso de Castro, 8.000). El Hospital del Rey estaba autorizado para soltar a pastar 10.500 ovejas y carneros, además de 2.000 cerdos, 5.000 vacas y 75 yeguas.
“El Esquileo”, de Marceliano Santamaría. Palacio de la Diputación Provincial, Burgos

76

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El monasterio de Oña poseía 15.000 ovejas en Pineda de la Sierra. El rebaño ovino del convento de Fresdeval en la ciudad de Burgos contaba 800 cabezas. El monasterio de San Juan de Ortega podía soltar 2.000 ovejas y 150 vacas. Hay escasísima iconografía de estas fechas, pero la existente es altamente demostrativa. Así, por ejemplo, las ilustraciones de las Cantigas del rey Alfonso X el Sabio (1272), reproducen ovejas de extraordinario parecido con las Churras actuales. Nuestros pintores reflejaron muy a menudo los motivos pastoriles, por ejemplo don Marceliano Santamaría y su admirable cuadro de El esquileo.
Representación del cuadro “El Esquileo”, en una fiesta tradicional de Burgos

Otros autores como Sánchez Belda (1979), el origen de la churra es distinto; su procedencia celta explica el parecido con otras razas europeas explotadas en los dominios que tuvo este antiguo pueblo. Parece evidente que al llegar a España dispuso de enormes superficies medio deshabitadas donde establecerse, bien por simple ocupación o ya previo desplazamiento del ovino local (tronco Ibérico) o fusión con el mismo, de tal forma que durante la ocupación romana estaba generalizada por el norte, centro y oeste peninsular. De este inmenso territorio fue perdiendo parcelas en el período visigodo, cuyos latifundistas demostraron pronta predisposición por la raza Merina. El fenómeno se agudizó con el dominio árabe para terminar por radicalizar la eterna rivalidad entre la Churra y la Merina. La Reconquista, en sus primeras etapas, supuso beneficios para la primera, sucediendo todo lo contrario al alcanzar los amplios herbazales del Tajo y Guadiana y organizarse la gran trashumancia; con ella, la ocupación de las sierras castellanas por los rebaños merinos, restando posibilidades a los churros.
77

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Churra toma importancia cuando Castilla se define como granero del Reino; entonces, junto al auge de los cultivos cerealistas, tras la desforestación y las roturaciones, surgen, amplían y multiplican los s rebaños de la raza y, con ello, las posibilidades de mejora, muy especialmente en la faceta lechera. Paralelamente a la expansión agrícola, llega la retirada del Merino, o precisamente por ello, de forma que ambas circunstancias operan en favor de la Churra. Esto no quiere decir Churra. que la raza careciera de interés con anterioridad, muy al contrario, su papel para la economía rural era decisivo e incluso sus dos típicas producciones (cordero lechal y queso) constituyeron desde tiempos históricos puntales sobresalientes de la gastronomía castellana. sobresalientes La historia de la raza Churra no sólo está ligada a Castilla. Su plural ubicación hace suponer que era buscada para zonas donde prosperaba mal su siempre rival, la oveja Merina. Así se explica la múltiple localización periférica y la pervivencia en terrenos tan específicos localización como los Pirineos (tensina) o en la zona sur occidental ( ) (andaluza), al igual que su presencia ), en América y la espectacular difusión lograda en poco tiempo como madre de la raza criolla. Con la creación de la Junta Coordinadora de la Mejora Ganadera en 1.955, se establece una Delegación Técnica que actuó directamente sobre esta raza. En 1.963 se crea el Servicio de Mejora Ovina, por concierto entre la Excma. Diputación Provincial y la Dirección General de Ganadería. En 1971 se fundó la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de raza Churra (ANCHE), con sede en Palencia. Desde 1977 la raza cuenta con Libro Genealógico que fue modificado en 1981. Se trata de una raza cerrada ya que aquel admite en su registro solamente la descendencia de animales previamente inscritos que en la actualidad se acercan a los 70.000 pertenecientes a cerca de 200 ganaderías. El control lechero y el programa de selección se pusieron en ón marcha en 1986.

78

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Censo:
Según el último (1995), censo la población de ovejas churras en Castilla y León es de 1.765.913 animales destacando las provincias de Burgos (28,2%), León (18,7%), Palencia (17,5%), Zamora (12,6%) y Valladolid (11,3%). Ello representaría un 30% del censo ovino de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y un 9% del censo ovino español. Sin embargo, tales cifras deben ser consideradas con reservas ya que no representan un censo actualizado de la existencia real en pureza debido a que algunos rebaños han sufrido mestizaje en mayor o menor grado debido a las importaciones acaecidas en las últimas décadas de sucesivas razas foráneas de aptitud lechera.

Descripción Racial
Se incluyen dentro de la raza Churra, animales de proporciones alargadas y tamaño medio. Poseen pigmentación peculiar y vellón de lana basta, caracterización sexual definida y marcada aptitud para la producción de leche. El Prototipo Racial al que deben ajustarse los ejemplares para su inscripción en el Libro Genealógico es el siguiente: Cabeza. De tamaño medio, en armonía con el volumen corporal y frecuentemente desprovista de lana. Perfil fronto-nasal recto o ligeramente subconvexo en las hembras, siendo más acarnerado en los machos. Cara, estrecha y larga, con ojos a flor de cabeza. Nariz estrecha. Boca con labios finos. Orejas de tamaño medio, insertas horizontalmente y muy móviles. Tanto las hembras como los machos pueden tener cuernos, si bien la selección tiende hacia su eliminación. Cuello. Largo y delgado, bien unido al tronco y a la cabeza. Tronco.Largo y profundo. Cruz, ligeramente destacada del perfil superior del tronco. Tórax, plano y no muy desarrollado. Espaldas planas y bien insertadas. Línea dorso-lumbar, ligeramente ascendente hacia la grupa. Grupa, horizontal y descendida, algo más larga que ancha. Cola de inserción baja. Extremidades.Bien aplomadas, de longitud en armonía con el desarrollo corporal; delgadas y enjutas. Pezuñas fuertes y simétricas. Capa. Blanca, con pigmentación centrífuga en negro, con diseño particular de un cerco alrededor de los ojos, hocico, punta de las orejas y parte distal de las extremidades. La pigmentación de las extremidades puede ser en forma de mancha uniforme o de pequeñas y
79

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

numerosas que suben hasta las rodillas y corvejones. Es tolerable este último tipo de manchas en la cara, junto con la pigmentación típica. Vellón. Blanco, abierto, de mechas cónicas y largas, que cuelgan a ambos lados de la línea superior del cuerpo. Cubre el tronco y cuello, dejando libre la cabeza, borde inferior del cuello, axilas, vientre, bragada y extremidades hasta la parte superior de las rodillas y corvejones. En algunos ejemplares, forma copete o moña sobre la cabeza. Las fibras son gruesas, de diferente longitud, sin ondulaciones y meduladas. 80-90 Tamaño. El peso de los animales adultos es variable, entre 80 90 kg. para los machos y de 50-60 kg. para las hembras.

Variedades
Además del churro genuino, que se halla ubicado en la cuenca del Duero, explotado principalmente por su producción lechera y que responde al prototipo descrito, existen otras dos variantes: El “Lebrijano” o “Marismeño”, localizado en pequeños núcleos en la provincia de Huelva y menos en Sevilla y Cádiz, de gran tamaño, con vellón más ex extendido, llegando a cubrir la frente (moña). Posee gran cornamenta en los machos. Es explotado para la producción de carne. Otra variante o ecotipo, es la “Tensina”, nombre que le proviene del Valle del Tena (Huesca), donde se explota para la producción de carne. Ambas variantes, Lebrijana y Tensina, cuentan con un reducido número de ejemplares, y se hallan en peligro de extinción.

Aptitud y sistema de explotación
Según San Primitivo (1998), la oveja de raza Churra se considera de gran rusticidad y eminentemente lechera. La mayor parte de los rebaños no se ordeñan, mientras que otros se entemente explotan en estabulación para producir leche. En consecuencia, podemos hablar de dos grupos raciales bien diferenciados, dentro de la oveja Churra. Por una parte, los ani animales que son explotados en régimen extensivo, aprovechando pastos marginales ubicados en zonas de medio difícil, que no son ordeñados y cuya producción básica es el lechazo. Por otra, los rebaños que se destinan a la producción de leche, ubicados en zonas con mayores recursos y explotados en régimen de semiestabulación.
80

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La oveja Churra presenta una gran precocidad sexual. En general suele cubrirse por primera vez entre los 10 y los 14 meses de vida, si bien algunas cubriciones pueden producirse a partir de los cinco meses. Algunos rebaños tienen un sistema de explotación tiende a producir tres partos cada dos años. Las parideras se concentran en tres períodos: noviembre-diciembre (31 % del diciembre total), febrero-marzo (27 %) y julio (10%.). marzo El destete se produce entre los 25 y duce los 30 días después del parto, para sacrificar el cordero en forma de lechazo a un peso aproximado a los 10 kg. de peso vivo y rendimientos netos de la canal entre 50 50-55% sin cabeza ni asadurilla. La mayor parte de los lechazos son consumidos en nuestra umidos provincia y una pequeña parte son destinados al mercado de Madrid, Barcelona y norte de España, constituyendo una apreciada especialidad gastronómica reconocida a nivel nacional.
Monumeto al Pastor, Ameyugo, Burgos. Homenaje a la figura del pastor.

Mediante la Orden de mayo 1997 de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, se aprueba el reglamento de la Indicación Geográfica Protegida “Lechazo de Castilla y León” y de su Consejo Regulador. Con esta O Orden, se pretende potenciar el consumo y garantizar el lechazo mediante una identificación adecuada y evitar posibles fraudes. La producción media de animales sometidos a control lechero oscila entre 120 a 130 litros de leche en 145 días de lactación, existiendo variaciones según el tipo de lactación y el tipo de parto. La mayoría del destino de la producción lechera es la industr quesera para la industria fabricación de quesos. La leche de la oveja Churra constituye la principal materia prima del celebre queso fresco de Burgos. La mayoría de la producción se destina a la elaboración de quesos de curación prolongada. La producción de la lana era antiguamente muy apreciable por su cualidad para la fabricación de colchones, alfombras, tapices. El vellón pesa entre 1,5 a 3,2 Kg. y su rendimiento una vez lavado es del 50 al 60%. Para Gaudioso, V. y cols. (1999), la raza Churra es de temperament vivo, muy temperamento andadora, sobria, resistente y de fácil manejo. Se adapta a medios muy difíciles y es excepcionalmente rústica.
81

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Los rebaños ocupan áreas de clima difícil y su alimentación está basada en el aprovechamiento de subproductos agrícolas y de la vegetación espontánea de las tierras vegetación incultas. Pastorean en primavera sobre barbechos, eriales y baldíos; en verano, aprovechan las rastrojeras; en otoño, pastan los últimos rebrotes de las alfalfas, los cuellos y hojas de remolacha, así como otros subproduct de las zonas de regadío. subproductos

Situación actual de la oveja churra San Primitivo (1996), Catedrático de la Universidad de León, cita que la oveja Churra lechera está sufriendo una agresión de gran importancia desde hace algunos años, incrementada en esta última década. Son muchos los ganaderos que han optado por mecanizar e intensificar sus sistemas de explotación, con objeto de hacer menos ingrato el trabajo. Este proceso requiere mayor inversión, y en consecuencia, mayor nivel productivo. Para lograrlo de forma rápida, algunas ganaderías han optado por cruzar la oveja Churra original con otras razas foráneas, más productoras de leche.

Se comenzó cruzando con la raza Frisona o con la Sarda, se continuó con la Awassi y en la actualidad con la Assaf (últimamente también con la Lacanne). De forma que se ha (últimamente constituido un importante efectivo de rebaños de ovejas mestizas con tendencia a evolucionar hacia la raza Assaf en pureza. Este proceso de cruzamiento, que en muchas ocasiones termina con la absorción de la raza autóctona por la raza foránea, ha producido un importante descenso del efectivo de ovejas de raza Churra. La puesta en marcha de un programa de selección aplicado al ganado Churro, ha provocado una situación compleja en estos momentos.

82

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA CHURRA 81 cm. machos 68 cm. hembras. 80-90 kg. machos 50-70 kg. hembras Color blanco, con manchas negras en ojos, morro y punta de orejas. 1.700.000 ejemplares en Castilla y León. En Burgos 500.000 Producción cárnica (lechazo) y leche para quesos Raza de fomento Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Churra (ANCHE). Avda. Casado del Alisal, 21 - Ent. 34001 PALENCIA Teléfono: 979 - 74 25 20 Fax: 979 - 70 11 65 E-maill: anche@ctv.es

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

83

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La oveja Ojalada

84

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Origen e Historia
La importancia de la raza ojalada reside, en primer lugar, en que se trata de animales perfectamente adaptados a una zona de medio difícil, donde es el principal, y casi único, animal de aprovechar los pastos de dicha zona. Esta situación se ve favorecida por su elevada rusticidad, su pequeño tamaño y las buenas características reproductoras. La raza Ojalada pertenece al tronco ibérico, cuyo representante ancestral es el Ovis aries ibéricus, que en España ha dejado, además de ésta, otras razas como la Ojinegra, Xisqueta y Montesina, que tienen como común denominador, además de su morfotipo (pigmentación, tipo de lana, formato, etc.), ocupar zonas de altura, de medio extraordinariamente difícil. El nombre de Ojolada se debe a la pigmentación negra que presentan los ovinos de esta raza alrededor de los ojos. A este respecto, cabe recordar que la pigmentación centrífuga de la raza Ojalada, similar a la presentada en los ovinos de raza Churra, ha llevado a algunos a denominar a la raza Ojalada:"Churra Soriana". También es conocida la Ojalada como raza "Serrana".

Características morfológicas
En general, se trata de animales de pequeño tamaño, debido, en gran parte, al medio difícil en que viven y al sistema de manejo aplicado, principalmente en lo que respecta a la alimentación. En cualquier caso, el peso de los carneros se sitúa entre 65 y 75 Kg., y el de las ovejas, entre 35 y 45 Kg. Por otra parte, se trata de animales de buena armonía. La raza Ojalada está sometida a un régimen de explotación ampliamente extensivo. Sale a pasta prácticamente todos los días del año. Sólo hace excepción los días en que los agentes atmosféricos lo impiden, principalmente en los largos inviernos. El prototipo racial, al que deben ajustarse los ovinos de la raza Ojalada para su inscripción en el Libro Genealógico, responde a las siguientes características: Cabeza de tamaño pequeño. Perfil ligeramente subconvexo en las hembras, algo más pronunciada la convexidad en los machos, principalmente a nivel de nasales. La tendencia de la selección es a la eliminación de los cuernos.

85

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Tronco alargado, con costillares arqueados, grupa estrecha e inclinada. Nacimiento bajo de la cola. Extremidades de longitud media, con pezuñas fuertes y pigmentadas. Presenta buenos aplomos. Piel, pelo y mucosas. Piel gruesa y sin pliegues. Pelo basto. Mucosas pigmentadas. Color blanco, con pigmentación centrífuga de color negro: alrededor de los ojos, punta de las orejas, morro y parte distal de las extremidades.

Censo y distribución geográfica El censo por razas, publicado por el MAPA en 1986, asignaba a la raza Ojalada un total de 646.511 cabezas. Ahora bien, durante los años transcurridos desde 1986, se ha producido una fuerte disminución del censo de Raza de Ganado de España, quedando incluida la Ojalada en el grupo de razas de Protección Especial, sobre todo, si se contabilizan únicamente los ovinos de rebaños que se reproducen en pureza. La Asociación Nacional de Criadores de Ganado Selecto de Raza Ojalada, en el año 2002, asigna a esta raza un censo de 6500 reproductoras, de las que de 5.500 pertenecen a las explotaciones incluidas en la asociación. Las causas del acusado descenso del número ejemplares de la raza Ojalada, son varias, de las que podemos destacar especialmente, la intensa despoblación de la zona de ocupación de la raza Ojalada, como consecuencia de la emigración de los habitantes a los grandes núcleos industriales de España. La necesidad de aumentar la productividad de estas ovejas, en busca de mayores rendimientos de carne, mediante cruzamientos con otras razas como la raza Charmoise, importada de Francia La distribución geográfica de la raza Ojalada en la provincia de Burgos se concentra en la las comarcas serranas limítrofes con la provincia de Soria. Los mayores efectivos de esta raza comprenden buena parte de la provincia de Soria (comarcas de: Pinares, Burgo de Osma, Soria y Almazán), prolongándose por el Sur hacia el Noroeste de Guadalajara.

86

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Cualidades y aptitudes

Son cualidades a destacar en la oveja Ojalada, su elevada rusticidad, la sobriedad, la gran capacidad de adaptación a medios difíciles y la resistencia a la escasez de alimentos, con una buena respuesta, y la pronta recuperación cuando las condiciones se vuelven favorables. Por otra parte, su pequeño tamaño, su buena aptitud lechera y actividad reproductora, unidas a su instinto maternal, hacen de esta oveja una excelente madre y hembra base para cruzamientos con sementales de aptitud cárnica. La raza Ojalada dispone de Libro Genealógico desde el año 2001. Este retraso en la salida a la luz del citado Libro Genealógico, unido al medio difícil en que vive, el sistema de explotación ampliamente extensivo aplicado, el bajo nivel económico de este tipo de explotaciones y la idiosincrasia de los ganaderos, ha dificultado la selección de la raza.

RAZA OJALADA
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación 75 cm. machos 68 cm. hembras 65 y 75 Kg. machos 35 y 45 Kg. hembras Color blanco, manchas negras en punta orejas, morro, parte distal de las extremidades y alrededor del ojo. 7000 ejemplares en Castilla y León. Producción cárnica (lechazo) Raza en peligro de extinción Asociación Nacional de Criadores de Ganado Selecto de Raza Ojalada (ANCRO) Avda. Valladolid, 95, Bajo San esteban de Gormaz (Soria) Teléf.: 975 351098. E-mail: ojalada@hotmail.com

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

87

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Monchina

Por

Ana María García Martínez (Veterinaria) Blanca Susana Varona Martínez (Veterinaria)

88

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA MONCHINA

Introducción
Nunca las condiciones históricas y socioculturales han podido influir tanto en el desarrollo y la desaparición de un grupo zoológico, como en el caso de la Monchina. Su peligro de desaparición es evidente debido a los cruzamientos indiscriminados sin objetivo genético específico. Originaria de las montañas del norte de España, localizada en una peculiar geografía, de un ecotipo adecuado, participa en el mantenimiento del medio natural donde habita y en la conservación de remotas tradiciones. Y es que esta raza siempre estuvo muy ligada a la cultura y la sociedad de su enclave a lo largo de su historia.

Origen e historia
El área de origen se encontraría en la confluencia de las provincias de Cantabria, Vizcaya y Burgos. Un pequeño enclave que dista mucho de las características socioculturales de las provincias a las que pertenece. Su área de desenvolvimiento en la Comunidad de Castilla y León se localiza en la provincia de Burgos, principalmente en los Montes de Ordunte del Valle de Mena. Medio físico que se halla a altitudes que van desde los 600 a los 1.300 metros, donde existe gran cantidad de matorral, zonas de bosque autóctono con presencia de roble, haya, algo de encina y pinares de repoblación, con escasos pastizales, terrenos de difícil acceso y pendientes medias del 30%. El término monchino es un vocablo localista, atribuyéndosele el significado de arbusto de monte de escasa madera y sólo aprovechable para la lumbre, así también, como el de res vacuna o cabría criada en el monte, de gran rusticidad, cuernos pequeños, finos, afilados y colocados hacia delante y arriba; aunque otros la hacen derivar de términos como los de montina, montuna o montaraz, aludiendo a la condición temperamental semibrava y a la topografía de los terrenos donde se explota. Las transformaciones económicas y sociales acaecidas en el siglo XIX en las comarcas de la cornisa cantábrica (cambios agrarios), y a la elevada demanda de leche y carne, originada por la industrialización y el aumento de población en las urbes de fin de siglo,
89

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

provocaron la sustitución de las razas vacunas autóctonas por razas extranjeras como la Frisona y la Parda Alpina, potenciándose el mestizaje. Sin embargo, en el enclave de origen de esta raza se mantiene el ganado autóctono, relegándose a las zonas más inhóspitas por no poder competir con razas especializadas. Esto, coadyuvado por las características singulares de la zona, donde la realidad sociocultural es otra (mantenimiento de los bosques comunales, forma vida distinta, etc.), y las peculiaridades geográficas del enclave, hace asentar la idea que el vacuno monchino no proviene de la cría en pureza de un tipo especial de ganado, sino que procede fundamentalmente de la selección natural condicionada por el ambiente ecológico donde habita. Aislado en su enclave montañoso, fue ajena al proceso de transformación vacuna de las zonas bajas más productivas. La Guerra Civil española supuso una ruptura del proceso, pues las necesidades de abastecimiento de la población obligaron a proveerse de cualquier recurso. La reposición paulatina posterior del ganado de monte, se hizo, sobre todo mediante animales mestizos y alguna de raza tudanca. El ganado monchino viviría unos años de despreocupación absoluta y mestizaje, dado el proceso de reorientación agraria y vacío económico, agravado por el hecho de la prohibición de su uso para festejos taurinos y la orientación cárnica del vacuno extensivo. Todo ello hizo que en la actualidad esta raza sea considerada en peligro de extinción. La primera cita donde se le considera como raza la hace Madariaga en el año 1968, quien la describe y se constituye en la referencia de autores posteriores que no parecen haber tenido verificación sobre el terreno, aunque el trabajo más extenso y completo al respecto se debe a González Angulo (1987). En 1979, ya aparecería por primera vez catalogada como raza autóctona de protección especial, es decir, en grave regresión o en trance de desaparición. Es la única de las razas bovinas de la actual Comunidad Autónoma de Castilla y León con tal tipo de catalogación. En el actual Catálogo de Razas de Ganado de España aparece con la similar categoría de protección especial o en peligro de extinción. Finalmente en 1998, se crea y aprueba el funcionamiento de su Libro Genealógico.

90

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Descripción de la raza Monchina del Valle de Mena y Ordunte.
Según el Patrón Racial descrito por la Junta de Castilla y León para esta raza (B.O.C. y L. nº 226, octubre de 1998), nos encontramos con animales de perfil recto o subconvexo, elipométricos y mediolíneos; de gran rusticidad, temperamento arisco y apariencia ágil, vivaz y armónica.

Semental de la raza Monchina

Sus caracteres regionales responden a los siguientes: Cabeza: en los machos es fuerte, bien proporcionada, de porte distinguido, con testuz un tanto elevada, particularidad que exagera el flequillo o moña. En las hembras, la cabeza es más larga y estrecha (dolicocéfala), con testuz también marcada y moña generosa. Cuernos discretos de tamaño y en forma de paréntesis, de sección circular y dirigidos lateralmente en principio y luego hacia adelante y hacia arriba; blancos en la base y negros en la punta. Cuello: en los machos corto, robusto y fuerte, bien unido al tronco; en las hembras más largo y fino. Papada de escaso desarrollo y discontinua. Tronco: algo estrecho, con planos costales de longitud media. Oblicuos en los machos y poco arqueados sobre todo en las hembras. Vientre proporcionalmente desarrollado y recogido en los machos, algo más abultado en las hembras. Ijares bien manifestados y de forma triangular. Pecho estrecho y profundo, con gran predominio del tercio anterior sobre el posterior en los machos y también, aunque menos, en las hembras.

Hembra de la raza Monchina

Sistema mamario: ubres de escaso desarrollo y base pero bien adosadas al vientre, bien conformadas y recubiertas de pelos largo y fino. Pezones simétricos y bien desarrollados y de color rosado. Extremidades y aplomos: las anteriores bien musculadas. Las extremidades posteriores están menos desarrolladas, de escasa musculatura y corvejones amplios, secos y fuertes. En ambas con aplomos correctos, proporcionando marcha ligera y suelta.
91

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Piel, pelo y mucosas: piel gruesa y fuerte; pelo basto y largo, con marcado cambio estacional, siendo en verano más corto, fino y brillante. Mucosas negras. Color: capa castaña, localmente conocida como marina, de color en degradación de arriba abajo y con oscurecimientos centrífugos, dando caras ahumadas, ojeras negras y oscuridades en rodete y plano anterior de la rodilla. Bociclaros, pueden aparecer lombardos, listones y animales con decoloraciones en la parte superior de Cabaña Pasiega. Fotografía de José R. Miguel la frente. Gran variedad cromática de las capas que van de la marina muy clara (con degradaciones muy suaves) a la marina muy obscura (de tonos castaño oscuro). Se conoce también otra variedad en la capa denominada barrada de aspecto atigrado, inexistente en los animales registrados en el Libro Genealógico de Castilla y León.

Área geográfica
La raza ha permanecido en su enclave montañoso ajena a la evolución del vacuno en las zonas más bajas, aunque actualmente en la provincia de Burgos también se encuentran efectivos de forma estable en Medina de Pomar, así como en la Sierra de la Engaña, en la Merindad de Sotoscueva, y en la Merindad de Montija. Los cordales de la sierra habitados por este ganado e siguen permitiendo la comunicación entre todos los enclaves y el continuo intercambio de sangres por la gran movilidad de los machos. Además, la similitud de la forma de vida y costumbres de los ganaderos de las tres provincias, en los ayuntamientos limítrofes, hace os que se mantenga entre ellos la compra venta de animales. Los efectivos estimados para las provincias de Cantabria y Vizcaya son de 1.200 animales y 70 animales respectivamente. En Castilla y León existen censados en la provincia de Burgos 491 animales, de los que 377 son hembras reproductoras, 113 hembras de re recría y 1 semental; se hallan en 19 explotaciones pertenecientes a los ayuntamientos de Valle de Mena (15), Medina de Pomar (3) y Merindad de Montija (1), aunque la ubicación de las explotaciones es de escasa importancia porque en realidad los ganaderos, en su mayoría, utilizan montes comunales alejados de la localidad de origen en la modalidad de trasterminancia.
92

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Sistemas de Explotación
Su explotación es puramente extensiva y estacional, basada en el aprovechamiento de los recursos naturales. En el Valle de Mena permanecen todo el año en el monte, siendo recogidos solamente para realizar determinadas prácticas sobre los animales, que se hacen coincidir en la medida de lo posible: saneamiento ganadero, desparasitación, identificación, colocación de cencerros y el destete de las crías.

Para su captura hay que disponer de perros presa como el Villano de las Encartaciones. Fotografía de Diego Bermúdez Aguiar. El invierno lo pasan en las zonas de monte más abrigadas y sólo cuando las condiciones climáticas son extremadamente adversas (grandes nevadas o inviernos precedidos de sequía), se desplazan a las zonas más bajas, donde los ganaderos pueden aportarles ensilados de heno y paja. A medida que la temperatura ambiental va siendo más favorable, y con el deshielo y llegada de la primavera, aparecen los rebrotes, la manada va ascendiendo ielo paulatinamente para llegar en el verano a las zonas más altas y húmedas, de difícil acceso, donde encuentran una mayor intimidad para sacar adelante su recría. La explotación de la Monchina del Valle de Mena, se realiza conjuntamente con la de otras razas, compartiendo sus sementales; la monta se realiza en el campo y se produce a finales de primavera, para que la paridera se concentre a principios de la siguiente. Los partos tienen lugar en la intimidad del monte, en lugares de difícil acceso, por lo que es raro ienen presenciarlos, dando los recién nacidos un peso que oscila entre los 14 y los 20 kilos. Durante los primeros días de vida la cría permanece oculta entre los matorrales esperando a la madre, que la busca únicamente para amamantarla, ocurriendo el hecho verdaderamente espectacular de la protección de la cría y, en concreto, de su ubicación, siendo en este momento cuando más se manifiesta el carácter semisalvaje de la raza. A finales del verano los ganaderos se reúnen para hacer una incursión en el monte y capturar a los terneros, siendo una práctica de manejo que posee de un componente festivo que se realiza a caballo y con perros de acoso y de presa. Los animales obtenido tras ser obtenidos, identificados, se destinan a la venta, dejando las mejores hembras para la recría, que son marcadas mediante cortes en las orejas antes de ser liberadas; estos cortes son característicos de cada ganadero.

93

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Características reproductivas
La Monchina del norte de Burgos son animales capaces de sobrevivir todo el año a la intemperie con pocos recursos y proporcionando productos. Una de las cualidades más importantes que justifica esta gran rusticidad es su alta eficiencia digestiva que le hace ser un aprovechador inmejorable de todos los recursos pastables existentes en los inhóspitos lugares donde se asienta. Son animales con gran capacidad de acumular reservas en épocas de abundancia y utilizarlas de forma provechosa en épocas de penuria. La segunda cualidad es la resistencia corporal, que se ve expresada en épocas de frío por la protección dérmica con aumento del grosor de la piel. Su temperamento lo define como un animal bravo, arisco, vivo, esquivo y asilvestrado, que le hace conocedor de las mejores zonas de pasto, reservas de agua, refugios y de las zonas cálidas o frescas según la estación, cualidades todas ellas, que le permiten desenvolverse de forma exitosa en su medio. Son animales muy longevos; la mayoría de los censados sobrepasan los diez años, conociéndose ejemplares con veintiocho.

Es un animal de aptitud cárnica, lo cual no quiere decir que destaque como especialista. Realmente, su característica más apreciada es la obtención de un producto a partir de un gasto casi nulo, es decir, el aprovechamiento de zonas de otra forma no utilizables. A este valor hay que añadirle su importante labor ecológica como mantenedora del monte debido a su labor de desbroce. Su producción cárnica ha sido estimada desde la antigüedad por la calidad de su carne magra, atribuible a su alimentación natural y su actividad gimnástica; la carne escasa, poco tierna, ha sido y es utilizada por los propios ganaderos en matanzas domiciliarias para su consumo en fresco o bien para la elaboración de cecinas. En cualquier caso, su aptitud cárnica dista mucho de la ideal, ya que la única selección sufrida ha sido la ambiental en condiciones adversas. Otra de las aptitudes ya perdidas, pero que tuvo gran relevancia desde sus orígenes, fue el aprovechamiento de su temperamento para la celebración de festejos taurinos; generalmente se toreaban machos de tres a cuatro años capturados con perros en los días anteriores al festejo; aptitud atestiguada por documentos de la época que describen las corridas y califican al ganado como de «excepcional bravura, embestida bronca e irregular e infinito aguante» (Bañuelos 1951). El hecho de que fuesen progresivamente prohibidas las
94

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

corridas de toros con novillos no pertenecientes a ganaderías de lidia, hizo que paulatinamente se abandonase la utilización de la Monchina para tales eventos; hoy no se conoce ningún festejo taurino en el que participen estas reses.

Fomento y mejora
Después del periodo de olvido y abandono que sufrió la raza tras los años de posguerra, hasta principios de la década de los ochenta, nadie se interesó por el devenir de la misma. En esa época Celada, veterinario del Gobierno Cántabro, comienza un estudio de campo sobre los animales existentes en su comunidad autónoma, confeccionando la propuesta del prototipo racial que fue enviado en 1986 al MAPA, impulsando al año siguiente la creación de una asociación de criadores cántabra. En 1998 nacería la Asociación Castellano Leonesa de Ganado Bovino de Raza Monchina, cuyo objetivo social es velar por la pureza y selección de la raza promoviendo su expansión; en ella se hallan integrados la totalidad de los ganaderos de la raza en Castilla y León. El Libro Genealógico de la Raza se creó en el año 1998 (Orden de la Consejería de 30 de octubre de 1998, B.O.C. y L. nº 226 de 24 de noviembre), con el fin de estimular la mejora genética y fomentar su conservación. En la actualidad están inscritos 490 animales. Los ganaderos reciben la ayuda económica, cofinanciada por la Unión Europea, por tratarse de una raza autóctona en peligro de extinción. La ayuda se recibe a través de la Consejería. El CENSYRA adquirió vacas y semental (cedido por la Asociación) para la obtención de embriones dosis seminales, iniciándose la creación de un banco de germoplasma. La utilización de la práctica de la inseminación artificial es muy difícil, dado el carácter arisco y complicado manejo de la raza, por ello, uno de los proyectos en estudio de la Asociación es la habilitación de un monte comunal para la suelta en el mismo del semental con el grupo de hembras de mejores características morfológicas. Desde la aparición del Libro Genealógico se ha podido observar el aumento considerable de animales de recría, ya que los ganaderos se han implicado activamente en el fomento de la raza, bien por el mantenimiento en la explotación de las crías o por la adquisición de las mismas.

95

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA MONCHINA
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación 127 cm. machos 123 cm. hembras 470 Kg. machos 300 Kg. hembras Castaña, denominado “marina”, ojeras negras, hocico blanco. 500 individuos en 19 explotaciones del norte de Burgos. Producción cárnica. Antiguamente se aprovechaba en festejos t taurinos por su temperamento. Raza en peligro de extinción. Asociación Castellano leonesa de Criadores de Ganado Bovino de Raza Castellano-leonesa Tudanca 09585 Burceña. Valle de Mena (Burgos) Telf. 947 56 55 66 fax. 947 14 13 84
*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Rea Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997) Real

96

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Serrana Negra
Texto y fotografía: Dr. José Luis Calvo Ruíz Veterinario

97

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

SERRANA NEGRA

Introducción
Raza autóctona que a lo largo de su historia recibe diferentes sinónimos de acuerdo con su emplazamiento geográfico y cuya aptitud tuvo que adaptarse a las necesidades de cada momento, desde las carretas para el transporte y trabajo en labores agrícolasforestales, hasta su especulación productiva cárnica. Su imagen corresponde a un bovino de color negro uniforme con la particularidad de una orla blanca circundando el morro. Presenta buen formato, encornadura en lira, presencia de vello aterciopelado en región del periné y responde a una plástica eumétrica, subcóncava y brevilínea. Su área geográfica de enclaves montañosos con orografía muy accidentada, elevada altitud y clima muy duro, han conformado a lo largo de los siglos animales en los que predominan sus caracteres de explotación, escasamente valorados en los actuales esquemas de producción.

Origen e historia
El criterio general atribuye su entronque filogenético al Bos taurus ibericus, pues presenta un modelo étnico poco evolucionado al encuadrarse en tipo hipermétrico, mediolíneo, mesodolicocéfalo y macrocero por sus encornaduras, aunque el desconocimiento de grupos étnicos como el que nos atañe, estaría justificado bien, por no haber tenido oportunidad de reflejar su potencial productivo en los ambientes desfavorables en que radican, o porque la investigación ganadera fue poco original y siempre ha recaído sobre razas cosmopolitas de alta especialización.
98

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El gran formato, mansedumbre, color oscuro y uniforme de la capa, con la particularidad del bociclaro, son características del ganado Castellano, cuyos bueyes y carretas rendían viaje a los puntos más dispares de nuestra geografía transportando sal, lana, carbón, etc. Hasta que la cría de caballos de tiro reemplaza a los bueyes por las yuntas de mulas, y las carretas de transporte por reatas de acémilas, con el consiguiente desplazamiento de raza Castellana a los refugios de montaña y serranía, adscritos a economías rurales pobres e inmovilistas; es entonces cuando toma la denominación de Serrana. Las condiciones ambientales en las que se desenvolvió: terrenos montañosos y las limitaciones alimenticias, entre otras, junto con la domesticación y el manejo, condujeron a una reducción del tamaño y adecuación al medio. La raza sufrió a lo largo de los años importantes cambios en sus aptitudes productivas. Así, bueyes de la raza se incorporaron a la Cabaña Real de Carreteros creada por los Reyes Católicos en 1497, con importante actividad transportista de mercancías, como trigo, sal, lana, carbón y ferrerías, con independencia de los pertrechos de guerra. Se catalogó por primera vez por parte del Ministerio de Agricultura en el año 1979 como raza en estudio y observación, es decir, que fue insuficientemente conocida hast llegar hasta al año 1997, en el que es incluida en el actual Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España como raza autóctona de protección especial o en peligro de extinción, por encontrarse en grave regresión o en trance de desaparición. Tres años más tarde se creó su Libro Genealógico.

Descripción
Bovino de color negro uniforme con orla blanco mate circundando el morro, buen formato, fuerte y robusto, que responden a unos caracteres eumétricos, perfil subcóncavo o rectilíneo y proporciones brevilíneas. Sus caracteres regionales, de acuerdo con el prototipo de la raza responden a la siguiente descripción: Cabeza: de tamaño medio, con
99

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

tendencias al acortamiento. Cara corta, ojos oblicuos con abundantes pestañas negras. Las encornaduras nacen en la prolongación de la línea de la nuca, son de tamaño regular. Su prolongación longitud media es de 25 centímetros en los machos enteros (en los bueyes la ausencia hormonal masculina determina un crecimiento exagerado de los cuernos, prestando configuración avacada) y de 28 centímetros en las vacas. De ntímetros color pizarroso en la base y negro en las puntas. Cuello: más bien corto, potente y perfectamente musculoso Tronco: fuerte, amplio y bien conformado. Cruz prominente, ancha y bien unida con cuello y tronco. Grupa poco inclinada, ancha, no muy larga, , con proyección en sus ángulos ilíacos. Tórax, profundo consecuencia de su aptitud para el trabajo (araban con el pecho), largo y costillares con arqueo moderado y amplios espacios intercostales.

Extremidades y aplomos fuertes, de proporciones medias y articulaciones poderosas. Aplomos correctos proporcionando marcha ligera y suelta que garantiza los grandes recorridos que deben realizar para su alimentación en zonas de montaña con acentuada orografía. Pezuñas bien proporcionadas con fuerte estuche córneo de color negro. n

Piel, pelo y mucosas: piel de regular queratización, con epidermis un poco gruesa y bastante tejido conjuntivo subcutáneo que le permite su adaptación a climas antagónicos así como arma defensiva contra los ataques de insectos, abundantes y molestos en gran parte de su ataques asentamiento. Las mucosas, puntas de las encornaduras y pezuñas son negras.
100

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Capa: de coloración negra uniforme, sin degradaciones cromáticas en zona corporal alguna. Característica esencial de esta raza es la presencia de una orla blancomate circundando el morro (bociclaro), considerándose tanto más puro un ejemplar cuanto más neta y blanca es la orla antedicha; bastando a este efecto contemplar un bozo negro para dictaminar la negatividad de pureza racial serrana. Las crías en sus dos primeros meses presentan coloraciones castañas-rojizas que viran paulatinamente al típico de la capa adulta.

Área geográfica
En su día pobló la práctica totalidad de las serranías del Sistema central, aunque en la actualidad su área geográfica en la provincia de Soria tiene una extensión de unos 1.700 kilómetros cuadrados quedando limitada por el norte con la provincia de Logroño (Sistema Ibérico); por el oeste con la de Burgos. Hacia mediados del pasado siglo, las provincias de Burgos y Soria contaban con 23.000 reses vacunas, de las que unas 15.000 corresponderían a la raza Serrana (68% del censo total) y otras 7.000 reses mestizas con influencias múltiples y desordenadas (Labanda, 1950). Tradicionalmente se explotaba la raza en la provincia casi con carácter exclusivo, existiendo solamente pequeños núcleos de ganado holandés o pardo suizo, generalmente en los alrededores de los núcleos urbanos. Posteriormente, sufrió un proceso regresivo motivado, fundamentalmente por cambio orientación productiva principal (trabajo carne); cruzamientos reiterados y desordenados, supuestamente mejorantes, que llegaron a un proceso de absorción con la Parda Alpina. Actualmente, en Burgos existen muy pocos ejemplares en estado puro. En Soria el censo es de 508 cabezas reproductoras adultas registradas, distribuidas en 32 explotaciones localizadas en 22 municipios.
101

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Sistemas de explotación
La presencia de ganado bovino serrano ha sido una constante histórica en las zonas montañosas; sin embargo, su papel en la explotación ha evolucionado al perder su importancia como animal de trabajo o de autoconsumo y constituirse como base de la economía familiar con aptitud cárnica en sistemas de explotación extensivos. Existen unos rasgos generales característicos que definen su explotación, como la persistencia de formas tradicionales, el carácter pastoril y la gestión comunal de unos recursos estacionales desequilibrados. El ganado permanece de forma continua a lo largo del año en es pastoreo, con suministro de alimentación suplementaria (heno de prado, cultivos forrajeros, paja de cereal, pienso compuesto en forma de tacos, etc.). La duración del período i invernal es variable en función de la altitud y de las condiciones climáticas, aunque puede considerarse una cifra próxima en torno a los 160 días en los que precisa alimentación complementaria.

102

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Un carácter positivo y diferenciador de la raza frente a otras selectas es el acentuado instinto maternal, más notable en defensa de la cría frente animales asilvestrados que constituyen un problema para la supervivencia de las crías. Éstas se alimentan de leche materna, aunque disponen de pienso de iniciación distribuido en terneriles a los que no pueden acceder las madres. Los destetes se realizan en los meses de septiembre y octubre con la llegada del cambio de climatología, cuando alcanzan 5-6 meses de edad. La reposición de los efectivos de la explotación se realiza mayoritariamente con animales criados en la propia explotación. Carecen de alojamientos o refugios, disponiendo, como únicas instalaciones de cercados perimetrales en zonas de pastoreo con sus correspondientes abrevaderos, así como mangas de manejo para realizar tratamientos o pruebas sanitarias.

Características productivas
Actualmente, la única aptitud productiva es la carne obtenida en sistemas extensivos con aprovechamiento de recursos naturales situados en zonas difíciles e inaccesibles para otras raza más selectas, y tras el destete de las crías se introducen en cebadero o bien se destinan para la reposición de efectivos con funciones reproductoras. El proceso de cebo se realiza con sistemas intensivos, utilizando pienso compuesto y paja de cereal, ambos suministrados ad libitum y alojados en estabulación libre constituida por zona cubierta y patio de ejercicio.

Fomento y mejora
El proceso de mejora de la raza sufrió distintos avatares a lo largo de los años. En una primera etapa, comprendida entre principios de siglo y comienzos de los ochenta, se optó por una vía de mejora rápida a través de cruzamiento mejorante, e incluso absorbente, con otras razas más selectas, como la Parda Alpina e incluso Frisona, que diezmó sus efectivos. A partir de entonces se cambia la tendencia tras la instalación parte de la Diputación Provincial de Soria, en el municipio de Taniñe, de una explotación orientada a la recuperación, conservación, mejora, selección y expansión de la raza autóctona. El Libro Genealógico de la Raza Serrana Negra ha sido el último creado de todas las razas autóctonas bovinas de la Comunidad de Castilla y León (Orden de la Consejería de 21 de marzo de 2000, B.O.C. y L. n.' 65 de 3 de abril). En el 1999 se creaba la Asociación de Criadores de Ganado Vacuno Serrano, con el fin de velar por los intereses de la misma, suscribiendo en breve el Convenio de Colaboración con la Consejería. Los propietarios de los animales reciben la ayuda económica cofinanciada por la Unión Europea por ser una raza autóctona en peligro de extinción.

103

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA NEGRA SERRANA
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación 142 cm. machos 138 cm. hembras 640 Kg. machos 570 Kg. hembras Negra uniforme. Mucosa, pitones y pezuñas negras. Hocico blanco 600 ejemplares en Castilla y León Producción cárnica.. Raza en peligro de extinción. Asociación de Criadores de Ganado Vacuno Serrano C/ Caballeros, 17 42003 Soria Telf. 975 22 67 51
*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 199 1997)

104

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Raza Avileña-Negra Ibérica

105

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Raza Avileña-Negra Ibérica
Es una raza bovina autóctona con origen en las zonas de montaña del Centro Peninsular Ibérico. La denominación de esta raza tiene un doble componente, por una parte de origen geográfico, Avileña, y de otra etnológico; Negra Ibérica, que hace referencia a su entronque filogenénico y coloración de su capa. En el año 1.979, la raza Avileña aparece catalogada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, como raza autóctona de fomento, y sigue la misma categoría en la actualidad, aunque con el nombre oficial de Avileñanegra Ibérica. Destaca por su capacidad para aprovechar medios muy difíciles con buenos rendimientos productivos en dicho entorno, elevada fertilidad y carácter maternal. Es una raza muy longeva, muy resistente para recorrer largas distancias, tanto para practicar la trashumancia como para aprovechar los pastos por donde se encuentren. Es por tanto una raza de aptitud cárnica para producciones de calidad en entornos difíciles, como son la mayor parte de las zonas de montaña y dehesas de la Península Ibérica. Origen e Historia Se acepta que el Bos taurus ibéiricus, o bovino negro del centro peninsular, es el que da lugar a esta raza. Su aislamiento, la forma de cría y determinadas condiciones evolutivas, favoreció la formación de esta raza castellana. El testimonio más antiguo de la explotación bovina en esta zona, data de la época de la Prehistoria, cuya representación la constituyen, según varios autores, los conocidos, Toros de Guisando. En épocas de los romanos aparecen Bovinos avileños tirando de las carretas. En los siglos XIV y XV se abren ferias de mercados; el tráfico de mercancías y el ganado era intenso, comenzando a tomar fama ya la ternera blanca de Castilla y afianzar las excepcionales cualidades como animal tanto para la agricultura, como los bueyes para el tiro. Llegó a constituir unos de los principales recursos para la Cabaña Real ó Carreteros (1.490 al 1.840) creada por los Reyes Católicos. En el siglo XVIII, la raza Castellana toma importancia como bovino de trabajo. En el siglo pasado, se le ha conocido y nominado según las áreas de procedencia: Avileño, Piedrahitense, Barqueño, etc., para terminar con la designación global de raza Serrana. Con el paso del
106

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

tiempo y debido a los cruces con tras razas, evolucionará dando lugar a la Avileña-Negra Serrana En el año 1.970 el MAPA crea el Libro Genealógico de vacuno de la raza Avileña. Posteriormente en el año 1.979, aparece catalogada por el mismo organismo como raza de fomento, siguiendo la misma categoría en el actual Catalogo Oficial, con el nombre oficial de Avileña-Negra Ibérica. Asimismo, en el año 1.990, se aprobó el reglamento de Denominación específica y el Consejo Regulador, siendo entonces la primera carne de una raza autóctona que obtenía dicha calificación en España. Finalmente, y con objeto de ajustarse a la norma europea, se convertiría en una Indicación Geográfica Protegida. Distribución y censos En el año 2.000 la raza cuenta a nivel nacional, con unas 150.000 cabezas, de las cuáles, aproximadamente, unas 112.000 son hembras reproductoras y, de las ellas, 27.000 se hallan inscritas en el Libro genealógico. La evolución del número de ejemplares inscritos en dicho Libro genealógico, que ha pasado de 11.274 en el año 1.976 (procedente de 11 provincias distintas), a 27.237 en el año 1.990 (de 15 provincias). El área de expansión es amplio. Como área principal, se localiza en las zonas de Avila y provincias limítrofes, como Burgos, Madrid, Segovia. Llegando como zona de expansión a Extremadura, Andalucía y zonas montañosas del norte de España, debido a que con esta raza se practica la trashumancia. Los mismos ejemplares se pueden hallar en invierno en zonas de valles o dehesas del sur de Castilla y León, Extremadura y en verano en pastos de montaña del Sistema Central y Cantábrico.

107

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Descripción de la raza: Es un animal rústico, con adaptación a terrenos muy dispares. Se pueden considerar dos variedades, la piedrahitense y la barqueña, que se diferencian en su capa y ligeramente en su conformación. En cualquier caso, se trata de animales hipermétricos, de perfil cóncavo y mediolíneos. Su prototipo racial responde a los siguientes caracteres: Cabeza: frente amplia y ligeramente cóncava; cara de perfil recto y alargada en las hembras, arcadas orbitarias prominentes. Morro ancho. Cuernos en gancho, negros pizarrosos o acetunados, aunque también pueden ser blancos con puntas negras. Se admite el descornado artificial en hembras. Cuello: fuerte, relativamente corto, bien musculado y potente en los machos y fino y delgado en las hembras. Papada reducida y discontinua. Tronco: cruz ancha y bien unida al cuerpo y tronco. Línea dorso-lumbar horizontal. Lomos rectos, anchos y notoriamente musculados. Grupa horizontal, amplia y musculosa; cola bien insertada, larga y con abundante borlón terminal. Tórax profundo, largo y arqueado. Vientre amplio aunque no excesivamente voluminosos. Testículos normalmente desarrollados. Sistema mamario: ubre de forma regular, bien proporcionada e implantada; pezones de tamaño medio, simétricamente colocados; piel suave. Extremidades y aplomos: extremidades robustas y bien proporcionadas. Espada ancha, musculosa y bien dirigida. Muslos amplios, musculosos y convexos, más en los machos. Nalgas rectas y convexas en las hembras, musculadas y largas en los machos. Pezuñas redondeadas, duras y de tamaño en relación armónica con el peso, de color pizarra o negras. Aplomos correctos, proporcionando una marcha ligera y suelta. Piel, pelo y mucosas: piel abundante, gruesa, suelta y elástica; las mucosas visibles son negras.

108

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Capa: de color uniforme, admitiéndose algunas degradaciones centrífugas de tonalidad en las bragadas, axilas, cara interna de los muslos, cara posterior de las nalgas y región dorsolumbar. El morro puede ser completamente negro o presentar una orla blanca, completa o no, contorneándolo. Se acepta la existencia de pequeñas manchas blancas en ubre y proximidades, así como la existencia de pelos blancos en el borlón de la cola, pero con tendencia hacia la eliminación de estos dos caracteres. El escroto es negro, admitiéndose degradaciones no muy intensas.

Manejo
Se pueden considerar dos tipos de regímenes de explotación: en extensivo y mixto o semiextensivo. En el régimen de explotación extensivo, los animales permanecen todo el año en los distintos pastos de montaña, nunca se encuentran estabulados. Se alimentan a base de recursos naturales, sólo recibirán raciones suplementarias de heno o paja, cuando las condiciones climáticas sean extremas como en épocas de fuertes nevadas. En algunas zonas de montañas y para salvar los efectos de la climatología, se sigue manteniendo un sistema de producción vinculado a la trashumancia, bien andando o transportados en camiones. Este sistema permite aprovechar los pastos de alta montaña en los meses de verano, y las dehesas del sur Castilla y León, de Extremadura y Castilla La Mancha, entre los meses de invierno. Las vías pecuarias más utilizadas son la Cañada Real Soriana Occidental, la Cañada Real Leonesa Occidental y la Ruta de la Plata. Estas rutas trashumantes tienen un recorrido entre 20 y 30 kilómetros diarios. Actualmente la práctica de la trashumancia esta en declive. Las
109

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

causas de este declive, se debe a la dificultad de encontrar adecuada mano de obra, el continuo deterioro de las vías pecuarias, los condicionamientos sanitarios de cada comuni comunidad autónoma y el tiempo de traslado a los lugares de destino, alrededor de 15 días. Las hembras destacan por su elevada fertilidad, que alcanzan índices superiores al 80% cuando la alimentación es la adecuada, así como su facilidad de parto y su comport comportamiento maternal, defendiendo a su crías ante el ataque de cualquier depredador. Las vacas criadas en este régimen extensivo, se cubren mediante monta natural en libertad, durante los meses de abril y mayo, de forma que los partos tienen lugar a finales año en el momento óptimo de año máxima producción de hierba en las zonas donde pasarán el invierno. Los terneros permanecerán con sus madres hasta los 7 o 8 meses, edad a la que los machos son destetados y trasladados a centros donde serán alimentados para su posterior sterior sacrificio a aproximadamente al año de vida. Las terneras, se reservan como futuras reproductoras. Se trasladan a zonas donde reciben una alimentación especial y las preparan para poder efectuar su primera cubrición a la edad de 20 meses, aproximadamente.

El sistema semiextensivo es menos frecuente, y es el seguido por rebaños pequeños, muchas veces de tipo vecinal.

Aptitud
Actualmente, la característica más importante a destacar de esta raza es la producción de carne, el aprovechamiento de re recursos naturales situados en zonas difíciles e inaccesibles para otras razas más selectas, y la capacidad de producir un ternero en un intervalo de poco más de un año. Los tipos comerciales producidos son el “ternero pastenco” y el añojo. El primero se cría en el pasto con la madre y ría llega al mercado final con una edad que oscila entre los 6 y 8 meses y un peso vivo entre 200 a 240 kilogramos aproximadamente. La producción de añojos se puede hacer con estabulación y cebo, o bien manteniéndolos en el pasto hasta los 18 y 20 meses de vida.
110

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Los parámetros productivos de esta raza son los siguientes: Peso de la vaca adulta: 500-600 kg. Peso de los toros: 800-1.000 kg. Edad al sacrificio: 12 a 14 meses. Peso al sacrificio: 450 a 480 Kg. Ganancia media de peso diaria: 1,5 kg. para machos cruzados, y las hembras 1,2 kg. Rendimiento bruto de la canal: 56-57% para machos puros y hembras de primer cruce, 5859%. Rendimiento cualitativo: Grasa (11-12%), hueso (18-20%) y músculo (70-72%).

Perspectivas de Futuro
Dispone de Libro Genealógico desde el año 1.970, y actualizado siete años más tarde y finalmente en 1980 es modificada la denominación de raza Avileña por la de Avileña-Negra Ibérica y aprobándose la reglamentación específica del Libro Genealógico, actualmente en vigor. La Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Avileña-Negra Ibérica (AECRANI) fue creada en el año 1.971 con 100 ganaderías. Tiene como fin la gestión del Libro Genealógico, el fomento de la crianza, mejora y selección de la raza. En el año 1990 se aprobó el Reglamento de la Denominación Específica “Carne de Avileño” y su Consejo Regulador. Posteriormente se modifico por la denominación actual de “Carne de Ávila”. La carne destinada al consumo amparada por la Denominación Especifica "Carne de Ávila", procede de ganaderías inscritas. En todo momento del faenado, se deberá relacionar la canal con el animal del que procede. El almacenamiento de las canales protegidas se realizará de forma que no induzca a confusión con otras canales no protegidas. Después del sacrificio se realiza el oreo y a continuación se procede a la conservación de las canales. Además de participar en subastas de ganado selecto, los animales de abastos se comercializan a través de las dos titulaciones: la primera como Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Carne de Avila” y la segunda como marca V.E.C. Vacuno Extensivo de Calidad, que ampara los ejemplares de cruce industrial sobre vacas avileñas y que se desarrolla en colaboración con las otras dos grandes razas autóctonas extensivas, la Retinta y la Morucha. Únicamente el ganado de raza Avileña-Negra Ibérica es apto para suministrar la carne de la IGP, estando constituida su zona de producción por distintas comarcas agrarias que pertenecen a 19 provincias y siete Comunidades Autónomas, aunque la zona de elaboración es un poco más restringida.

111

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA AVILEÑA-NEGRA IBÉRICA 145 cm. machos 138 cm. hembras 750-850 Kg. machos 550-600 Kg. hembras Negro uniforme, mucosa, pitones y pezuñas negras. Censo nacional 155.000 ejemplares. 20.000 hembras reproductoras en Castilla y León en 172 ganaderias. Especialmente producción cárnica. Raza de fomento. Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Avileña- Negra Ibérica. (AECRANI). Padre Tenaguillo, 8 05004 AVILA. Telf. 920 35 22 20. E-mail: Avilena@avila.net

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

112

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Tudanca

113

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA TUDANCA Introducción
Recibe el nombre del área que le sirvió de cuna, por proceder de la zona así llamada en la parte sur de la provincia de Santander, extendiéndose también por las montañas de Reinosa, y en la provincia de Burgos en el Valle de Mena, Montes de Ordunte y la zona Serrana. Se trata de una pequeña raza rústica, semisalvaje, de gran vitalidad nerviosa aunque noble, con sobriedad característica, fecunda y poco precoz. Local por su corta geografía montañesa por el emplazamiento, primitiva por antigüedad y fidelidad racial, regresiva por pérdida constante de censos y de aprovechamiento cárnico sin estar dotada para esta especialidad.

Origen e historia
Según Sánchez, A (1984), es la raza Tudanca fiel representante del primitivo tronco bovino cántabro. La raza tuvo un brillante pasado como animal de tiro de ligero y pesado, tanto aplicado a la agricultura, demandada desde la Castilla cerealista, como prodigada en el transporte. El abastecimiento de trigo a la provincia y sobre todo el suministro de mercancías al puerto de Santander eran mantenidos por la carretería tudanca, que relevaba a la llegada del interior arrastrada por los bueyes negros ibéricos; así y durante siglos era atendido el importante mercado de exportación de la lana merina, por ejemplo. La calidad de aquellos motores animales puede ser deducida de la Disposición Real de 1442 que obligaba a poner precio a todas las mercancías. La raza Tudanca mantuvo sus efectivos hasta los años 60, pero posteriormente, y debido principalmente a la mecanización del campo y al cruce con razas cárnicas y lecheras su población descendió hasta llegar a los límites más críticos de su historia, llegando incluso a encontrase en situación de peligro de extinción. La mecanización supuso un gran receso para la raza Tudanca que ya había recibido el impacto de las razas lecheras foráneas; el descenso del número de animales era inevitable y la reducción territorial extensa, hasta quedar acantonada en las comarcas que hoy la conocemos.

114

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Queda aislada y destinada a vivir en las montañas en condiciones francamente difíciles y, a falta de especialidad productiva, es aprovechada como animal de carne. Una entusiasta Asociación de Criadores trabaja por conservarla, por entender que es el mejor instrumento extractor y transformador de los recursos pastables de la región. Los ganaderos, en una buena parte, son fieles a la raza local porque demanda mínimos de cuidado y ocupa poco tiempo, a sabiendas que si rinde poco, también exige menos. El Ministerio de Agricultura secunda los fines de la Asociación y apoya sus buenos deseos. A petición de ella ha creado el Registro Oficial de Ganado Selecto (1978) con el fin de dotarla de un medio para iniciar su mejora y, sobre todo, de un pasaporte para ingresar en el club de ganado selecto y acogerse a sus líneas de estímulo.

Descripción de la raza
Por el aislamiento en que viven es difícil que puedan existir cruces con otras variedades; de aquí que conserven su pureza racial a través del tiempo. Los lobos son sus únicos vecinos y principales causantes de bajas, sobre todo en la recría.

Para Bañuelos, en 1935 no encontraba gran diferencia entre las cinco variedades que se venian señalando den Todas son grandes productoras de manteca; perfil recto, cabeza pequeña, y extremidades bien aplomadas La raza Tudanca presenta gran dimorfismo sexual, tamaño pequeño con una alzada a la cruz entre 115 y 130 cm y proporciones medialíneas. Según el prototipo racial, el peso vivo oscila entre 540 kg los toros y 330 kg las vacas. Según Sanchez, L. (2000) el prototipo racial mantiene las diferencias de capa por el juego de los tres tipos de pelo: hosca, pelo negro con la punta blanca; tasuga, pelo negro en su mitad proximal y blanco en la distal, dando un conjunto azulado y avellanada, color cervuno o avellana.

Sánchez Belda en 1984 describe la raza de la siguiente manera: Cabeza esbelta y airosa, fuerte y bien proporcionada. Testuz apenas saliente, provisto de tupé o moña más oscura, pero no muy desarrollada. Frente ancha, plana o algo excavada. Cara más bien larga, sobre todo en las hembras. Morro ancho, aberturas nasales amplias, labios gruesos.
115

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Encornaduras de sección elíptica, nacidas en la prolongación de la línea del testuz, de color cereo con las puntas negras; forma de gancho en los machos; alargadas y finas describiendo dos o tres volutas o roscas (estornejadas) en las hembras, para terminar con las puntas en alto y hacia afuera. Ojos grandes, ribeteados de negro, expresivos, a flor de cara. Orbitas salientes. Cuello corto, robusto, musculado, en los machos. Largo y atablado las hembras. Ambos con papada discreta, de perfil discontinuo. Tronco proporcionado y armónico. Cruz ligeramente destacada, línea dorso dorso-lumbar algo combada en su porción central. Dorso amplio, igual que el lomo, pero no mu llenos ambos. muy Grupa larga, horizontal, de sacro realzado e isquiones salientes y próximos. Nacimiento de cola alto y en cayado. Tórax profundo, de costillares un tanto aplanados, vientre recogido y «falda» extensa (pliegue de la babilla).

Sistema mamario. Ubre de reducido volumen, bien insertada, un poco partida en dos. Pezones proporcionados, de color anaranjado, que contrasta con el tono blanquecino del revestimiento piloso local. Extremidades y aplomos. De longitud media en la vaca y más bien corta en los toros, bien dirigidas, sin particularidades dignas de mención en sus distintas regiones, a excepción de las pezuñas, más bien pequeñas, redondeadas, duras, simétricas, cerradas y pigmentadas.

116

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Piel pelo y mucosas. Piel gruesa y no muy desarrollada en extensión. Pelo abundante y denso. Mucosas oscuras; el morro negro, en su parte inferior y central presenta una zona despigmentada en forma de triángulo isósceles que contacta con otra mancha rosácea más pequeña del labio inferior. Es una raza leonada. Color. Acentuado dimorfismo sexual al respecto; el toro es casi negro y la vaca castaña apardada con diversas gradaciones. El prototipo racial explica las diferencias de capa por el juego de tres tipos de pelos: hosca, pelo negro con la punta blanca, tasuga pelo negro en su mitad proximal y blanco en la distal, dando un conjunto azulado y avellanada, pelo de color rojo avellana. La orla plateada alrededor del morro es muy ancha, prácticamente abarca la zona inferior de la cara; diremos también que el bociclaro oscurece a medida que pasa la edad. La decoloración paulatina afecta a las axilas, bajo vientre, bragada, periné y parte interna de las extremidades, mientras que la pérdida de tonalidad a lo largo del raquis es más manifiesta en los toros, por contraste con el fondo negro. Los terneros nacen rubios o rojos. Defectos de la raza: los criadores estiman como tales: cabeza demasiado grande y empastada, frente estrecha, cara muy larga, moña o tupé colorado sin pelos negros, mancha oscura debajo de los ojos («zapatilla o escarpín»), falta del ojalado y bociclaro grisáceo. Encornaduras muy gruesas y de sección circular, color acerado o amarillento, pizarrosas, plomizas o blancas en toda su longitud y punta acaramelada; «paletas» o poco vueltas, «repicas» o veletas y «recalvadas» o de poca separación entre las puntas. Todas las demás características que se apartan del tipo racial, sobre todo la presencia de manchas blancas.

Aptitudes y tipos de producción
Durante las épocas calurosas de verano estos animales viven en las cumbres más elevadas, buscando no solamente una temperatura más suave sino una mayor abundancia de pastos. No olvidemos que en estas zonas montañosas son muy frecuentes y densas las nieblas, que proporcionan la humedad necesaria para una exuberante vegetación. Por si esto fuera poco existen abundantes manantiales de agua, contribuyendo todo ello a la

117

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

formación de un magnífico medio ambiente, donde se lleva a efecto el cebamiento que en esta época realizar estos animales; reservas de grasa que, más tarde habrán de consumir. La grasa Tudanca proporciona un pequeño ternero de 5 meses de edad y 120-130 Kg. 5-6 130 Su principal aptitud es la producción de carne sin que ello suponga especialización alguna, la calidad es exquisita. Hasta el siglo pasado, una vez finalizado su explotación económica en los montes, eran destinados al matadero, para ello se hace necesario recurrir a perros adiestrados y lazos para poderlos dominar y sujetar; en estas condiciones, atados a un carro o bien en yunta con otro animal de trabajo eran conducidos hasta el mismo matadero. mal

Según Sánchez, L. (2000), es una raza de tiro por su temperamento vigoroso, fuertes articulaciones y dureza de pezuñas, así como por su solidez general. En la actualidad se utiliza como raza de carne, aprovechando recursos infrautilizados y pastizales de montaña, mostrando en estas condiciones una buena sobriedad, resistencia y buena asimilación. Una vez que coge su peso adecuado, el ganado acude al mercado en el mejor momento de carnes, a partir de la salida de los pastos de altura, fechas e coinciden con las ferias más renombradas (Reinosa, Espinosa de los Monteros, etc.). Fue ideal durante años como animal de tiro ligero y pesado, aplicación residual de una época que gozó de primacía absoluta en el empleo de la Tudanca como animal de tiro para pequeñas faenas propias de la explotación ganadera y forestales. Según Bañuelos (1935) en la localidad de Nava, principal pueblo de los montes Ortunde, durante las primeras décadas del siglo pasado se celebraban corridas de toros con novillos de celebraban raza Tudanca, algunos de los cuales resultaron verdaderamente bravos, supliendo la falta de casta con su coraje indómito.

118

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA TUDANCA 130 cm. machos 115 cm. hembras 540 Kg. machos 330 Kg. hembras Machos negros y las hembras castaña apardada 10.000 individuos. Su mayor población en Cantabria. Especialmente producción cárnica. Raza en peligro de extinción. Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno de Raza Tudanca Castilla, 27 – 1º Dch. – 39009 SANTANDER Tf.: 942/31.30.16 – Fax: 942/31.34.67

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

119

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Gallina Castellana Negra

120

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LA GALLINA NEGRA CASTELLANA

Introducción
¿Cuántos de nosotros tenemos en el recuerdo la imagen de grupos de gallinas picoteando los suelos de las calles de nuestro pueblo?. ¿Y de ese sabor tan exquisito de aquellos huevos blancos y de yema amarilla?. La gallina Castellana Negra fue considerada la mejor raza española de puesta y como tal fue explotada hasta finales de la década de los 50 y principios de los 60, momento en el que la introducción de gallinas híbridas extranjeras, asociado a nuevos sistemas evos de explotación, mucho más intensivos, supusieron el declive de nuestras aves domésticas. Es la raza española de gallinas por excelencia, ya que no se le conoce influencia extranjera alguna. En la época de los Reyes Católicos fue muy apreciada, incluso hay citas apreciada, que indican que la reina Isabel la Católica le agradaba mucho estas gallinas negras tan activas y cacareadoras. Fue precursora de razas de gallinas como la Menorca, Española Cara Blanca y Andaluza, mundialmente conocidas y definidas en los estándares internacionales.

Referencias históricas
Según Orozco, F. (1989), nuestra gallina negra debe de ser de origen africano, traída aquí por los árabes, ya que donde más abundaba era en aquellas regiones que más tiempo estuvieron bajo dominio musulmán, se la solía llamar moruna. Para Sanz, C. (1950), es la más nacional de nuestras razas de gallinas, pues no se reconoce influencia extranjera alguna.

Hay también citas referentes a que la gallina que llevó Colón en su segundo viaje y los posteriores a América pudo ser esta negra española, pues parece que abundaba allí en la época riores en que ya se tienen referencias e información de las aves domésticas. Por último, según varios
121

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

autores, en la época del rey Felipe II, cabe la suposición de que fue esta gallina negra española esta la que se llevó también a Flandes. A finales del siglo XIX, con la creciente preocupación por las razas avícolas, se ha llevado a cabo la creación de muchas de ellas, encontrándonos en España con diferentes denominación de gallinas negras: “Zamoranas”, “Leonesas”, “Andaluzas”, “Malagueñas”, nas “Jerezanas”, “Mallorquinas”, etc. Aunque son tratadas como razas distintas, en realidad no son más que tipos o variedades locales de la Castellana Negra. No hay datos históricos de cómo se selecciono y formo la raza Castellana Negra. Según Gaudioso y cols. (1999), no se conoce quien comenzó a seleccionar y uniformar la definitiva raza Castellana a partir de las gallinas negras de Castilla y León o de otros lugares. Si se sabe que a finales del siglo XIX y comienzos del X la el Castellana fue cruzada con la Menorca en un intento de mejorar el tipo y aumentar su tamaño. Como la Castellana no tenía todavía una gran uniformidad y fijeza de caracteres, estos cruzamientos con la Menorca crearon una gr confusión a la gran hora de juzgar la pureza de la raza. Por ello, la Asociación General de Ganaderos del Reino solicitó a su Sección de Avicultura la redacción del Patrón Oficial de la Castellana Negra y la necesidad de establecer las diferencias con los caracteres de la Menorca. Este caracteres trabajo fue realizado, fundamentalmente, por Enrique P. de Villamil, verdadero artífice en la creación de esta raza, que propuso en 1926 el mencionado Patrón, aunque no fue aprobado hasta la Asamblea de 1930. A partir de 1930 y hasta la aparición de la avicultura industrial, la gallina Castellana estuvo presente en la mayoría de los concursos de puesta, donde destacaba como gran productora de huevos, la primera entre las españolas, venciendo incluso en bastantes ocasiones.

Características raciales de la gallina Castellana Negra acterísticas
Existe un Patrón Oficial de la raza que, básicamente, es el que se propuso por Enrique R de Villamil en 1926. Descripción del gallo Aspecto General: Tipo ligero o mediterráneo, de talla mediana, con peso de 2,8 a 3 Kg. Formas esbeltas y porte elegante, altivo y vigoroso. Cabeza: Ancha, gruesa y más bien larga. Cara: Roja y de tejido fino. Pico: De color negro o córneo, mediano y fuerte. Ojos: De color rojizo, grandes y vivos.

122

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Cresta: Roja, de mediano tamaño, la lleva erguida, con cinco o seis dientes anchos, planos y algo redondeados en sus puntas; su parte posterior (espolón) ligeramente levantada de la línea del cuello. Barbillas: De buen color rojo, largas, anchas y de tejido fino. Orejillas: Blanc de Blancas, regular tamaño, en forma de almendra. Cuello: Más bien largo y proporcionado al cuerpo, ligeramente encorvado. Alas: Grandes y bien apretadas al cuerpo. Dorso: Ancho, largo y ligeramente inclinado hacia la cola. Pecho: Ancho, profundo y bien arqueado hasta el vientre. Cola: No muy grande, bien arqueada formando un ángulo casi recto con la línea del dorso. Muslos: Largos y robustos. Plumaje: completamente negro (negro cuervo) con reflejos metálicos azulados en dorso, alas, cola y colgaderas. El color de la castellana es exclusivo de ella ya que en las otras razas negras españolas los matices o reflejos no son azulados sino más bien de un negro verdoso metálico. No se aceptan plumas grises, blancas o de cualquier otro color que no sea el negro. . Descripción de la gallina En la hembra, las mismas características que el macho, pero con las diferencias debidas al sexo. La cresta está caída hacia un lado, tapando uno de los ojos, y no presenta pliegues ni rugosidades. El peso medio de las gallinas es de unos 2,3 Kg. y del gallo es de 2,8 2,8-3 Kg. El color de los huevos es blanco puro.

Aptitud y sistemas de explotación
Ha sido considerada, como una excelente ponedora de huevos grandes y blancos, además de gran rusticidad y resistente a las enfermedades. Fue la raza más productiva entre enfermedades. las españolas, diciéndose a veces que competía muy bien con la Leghorn a la que sobrepasaba en el peso medio del huevo. Presenta buena fecundidad pero con casi nula aptitud cloquez, excepto en aves viejas. De buen emplume y rápido crecimiento, con un peso a los 6,5 meses de 1,6 Kg. Nunca fue de plume doble utilidad, pues no da buena carne, no engrasa fácilmente y desde luego no es buena para capones (Orozco, F. 1989). Es muy precoz en el arranque de puesta, hacia los seis m meses comienza a poner huevos, mejorando algo con la selección.
123

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La Castellana supera con facilidad los 190 huevos al año de producción media. Así, en las décadas de los años 30 y 40 del siglo pasado, presentaba producciones de 200 a 225 huevos/año (La Leghorn Blanca tenía entonces rendimientos de 225 a 240 huevos al año), horn comenzando la puesta a mediados de invierno. El peso del huevo, se señalan valores bastante superiores a 60 gr., llegando en alguna ocasiona los 75 gr. Hacia la década 1920-30, vence frecuentemente en competiciones internacionales de cuentemente puesta. Es solicitada por avicultores extranjeros, sobre todo de Inglaterra, Alemania, Francia y resto de Europa, y también de América del Norte y del Sur. En 1950 Sanz, destaca de ella que es una raza campera y no pera soporta la reclusión en jaulas como ocurre con otras razas. Como madre y clueca no puede aconsejarse; pero los pollitos, criados natural o artificialmente, son de color blanco y negro, resultan muy vigorosos y de rápido desarrollo. Asimismo, cit cita que nuestra raza se adapta perfectamente a la mayoría de las regiones de la Península. Soporta muy bien los fríos intensos de la meseta y al mismo tiempo se defiende perfectamente de los calores estivales. Destaca como una cualidad de los gallos castella castellanos que son muy vigorosos y pueden aparearse con ocho ó doce hembras, según las estaciones.

Situación actual y perspectivas de futuro
La industrialización del sector avícola ha llevado al borde de la extinción de la raza. Después de haber sido la Castellana Negra una raza de gran productividad, sin duda, la mejor de las españolas, vino a desaparecer casi en absoluto al producirse el conocido cambio de orientación de las granjas, basado en la explotación de híbridos y cruces comerciales extranjeros. En varios países europeos y americanos, hay aficionados a la avicultura que poseen nuestra raza Castellana como raza de exposición. Actualmente en varias comarcas de España, está surgiendo la iniciativa (por parte de avicultores aficionados), de tratar de conjugar la conservación de la raza, como productora de huevos en explotaciones de avicultura ecológica, con la creación de empleo en zonas rurales.

124

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En España existe alrededor de 65 explotaciones que se dedican a la cría de nuestra raza. El número total de gallinas Castellanas en nuestra comunidad no supera los 950 ejemplares. En la provincia de Burgos contamos con unos 100 ejemplares localizados en 5 pequeñas explotaciones de ámbito rural. Para asegurar la conservación de la raza, es prioritario la difusión de la misma entre el mayor número de avicultores aficionados y amigos de las aves autóctonas. Como hemos comentado anteriormente, la industrialización del sector avícola ha llevado al borde de la extinción a algunas especies como la gallina Negra castellana o la del Prat. Sensibles a esta circunstancia se ha puesto en marcha en varias comarcas españolas cooperativas (destacando la Cooperativa Avícola de Daimiel), en la que han encontrado en la cría de la gallina negra una solución de autoempleo que combina la recuperación de una raza autóctona, con la promoción de una alternativa económica razonable basada en la calidad de los productos y la creación de empleo en el ámbito rural. Como idea de negocio partimos de una hipótesis clara: en este país hay un sector de consumo dispuesto a pagar un poco más por productos de calidad como el huevo ecológico ó el pollo de campo.

125

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Las palomas y los palomares

Texto y fotografía: Dr. José Emilio Yanes García Veterinario

126

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

LAS PALOMAS Y LOS PALOMARES Introducción
La paloma es uno de nuestros animales más extendidos y su domesticación data de tiempos muy remotos. La primera mención conocida sobre las mismas en la literatura se remonta a la epopeya sumeria del héroe Gilgamesh -hacia el 2.500 a.C.-, durante la narración del gran diluvio. Se halla en escritura cuneiforme en tablillas de arcilla. También aparecen en jeroglíficos del antiguo Egipto, y en escenas de la vida de aquella época.

En la Biblia existen numerosas referencias, como en Génesis VIII, 10-11, donde se dice que una vez terminado el diluvio, Noé, que había introducido siete parejas, por ser un animal puro, soltó una que volvió con una rama verde de olivo en el pico, lo que le indicó que las aguas ya no cubrían la superficie de la tierra. Desde entonces la paloma y la rama de olivo se convirtieron en el símbolo de la paz y la reconciliación, revalorizado recientemente por Picasso. En Génesis XV, 9, se le pide a Abraham que realice un sacrificio de una tórtola y una paloma, entre otros animales. A partir de entonces, la paloma se incorpora a la iconografía cristiana a través de múltiples manifestaciones artísticas sobre todo en sus templos. Así los cristianos vieron en ella el símbolo del Espíritu Santo.

Con independencia del carácter religioso-litúrgico, la paloma ha sido fuente de inspiración para manifestaciones artísticas de otra índole. Así aparecen en, múltiples culturas y lugares desde antiguo, como es en escenas de caza o de naturaleza, desde época etrusca en bajorrelieves de tumbas, mosaicos romanos, miniaturas y códices de la edad media. También ha sido considerada como símbolo del amor, de la inocencia del candor y de la fidelidad conyugal, por ello a menudo los poetas antiguos y modernos hicieron de ella el símbolo de la pasión amorosa y, de igual modo, se designa con el calificativo de paloma a aquellas personas de genio apacible y quieto.
127

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En la Edad Media llegaron a ser codiciadas y así eran reservadas para personas privilegiadas, lo que también ocurría en lugares tan lejanos orno la India o Persia. En cuanto a la etimología de la voz paloma, diremos que procede del latín vulgar palumba: el latín distinguía entre columba "paloma" y palumbes "paloma silvestre o torcaz”. En cambio pichón, es decir, el pollo de paloma, se tomó desde el siglo XVI del italiano meridional piccíone, que procede del latín tardío pipio, -onis "pichón".

Biología
Nuestros palomares han sido poblados desde antiguo por dos especies: la paloma bravía, común o silvestre -Columba livia-, y la paloma zurita -Cotumba oenas-, siéndolo fundamentalmente por la primera de ellas. Sin embargo, en muchas ocasiones hemos comprobado cómo los dueños de los palomares denominan indistintamente como bravía o zurita a la primera. Es necesario destacar que en la actualidad es bastante común, sobre todo en algunos lugares, el mestizaje con las mansas o caseras, cuestión ya irresoluble, lo que ha dado al palomar un carácter distinto al que tenía en origen. La paloma zurita estuvo antiguamente más extendida por todos los palomares, es una especie ligada al arbolado, más gregaria que la bravía en estado salvaje, pero menos adaptada al palomar. En estado salvaje es migradora parcial, con invernada en la Península Ibérica de poblaciones procedentes de Centroeuropa y, en menor medida, de países nórdicos, pero con poblaciones indígenas estables, de las que en principio se nutrirían los palomares. La paloma bravía es el origen de las palomas domésticas y cimarronas, siendo la especie que por excelencia ha poblado desde siempre el palomar tradicional, al cual se halla muy adaptada. Es un ave ligada a la cría en huecos de acantilados y roquedos en estado salvaje, es sedentaria pero menos gregaria que otras palomas, aunque los núcleos poblacionales no son frecuentes y, en la mayoría de las ocasiones, muy difíciles de distinguir de los inducidos por la intervención del hombre. Es casi mítica la creencia de que las parejas formadas lo son para siempre (monogamia), sin embargo, se tiene la certeza de lo contrario, pues de hecho se puede observar machos que se aparean con distintas hembras. Después del apareamiento, el macho recoge durante unos días pajas, plumas, hojas, pequeños tallos secos y raicillas que sirven para construir el nido, encargándose la hembra de su colocación hasta la puesta de los huevos, momento a partir del cual es ésta quien aporta generalmente los materiales.
128

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La hembra pone dos huevos de color blanco, por lo general el segundo, aproximadamente, a las veinticuatro horas del primero, dependiendo sobre todo de la luz solar, y la incubación dura de diecisiete a diecinueve días, alternándose en ella con el macho, aunque éste lo hace durante menos tiempo. La siguiente puesta puede producirse en condiciones favorables a los veinte o veintiocho días de edad de los pichones -a los cuarenta y cinco días de la primera puesta- en el otro nido contiguo de los dos utilizados por la pareja, así en uno de los nidos se pueden hallar los pichones a punto de abandonarlo y en el otro los adultos incubando los huevos de la siguiente puesta.

En nuestros palomares, en condiciones normales, la puesta se realiza desde febrero y marzo hasta agosto-septiembre, pero siempre en dependencia de las condiciones climáticas, alimentación, edad y estado sanitario.

Los palomares
El palomar constituye una variedad de arquitectura popular de origen muy remoto, ahora bien, tal y como ha llegado a nosotros con la gracilidad y esbeltez de formas y elementos decorativos, tiene una historia mucho más reciente. Resulta difícil indagar sobre sus orígenes, debido a la escasa documentación existente, aunque podrían suponerse en los pueblos de Oriente Medio, cuna de civilizaciones y origen de la agricultura, pues han dejado constancia de haber tenido palomas domesticadas. Existen igualmente referencias a palomas en el Antiguo Egipto, pero no a palomares, no obstante en buena lógica debieron de existir éstos, en cambio donde si se hallan documentados es en época griega, pues la arqueología nos ha legado monedas procedentes de Creta que reproducen torres destinadas a palomas.

No conocemos a ciencia cierta la existencia de palomares antes de la llegada de los romanos a la Península Ibérica, y más concretamente a nuestras tierras. Parece sin embargo probable que los hubiera, no como edificios de uso exclusivo e independiente, sino como construcciones complementarias, siendo simplemente una dependencia de la vivienda o de sus anejos, situados en la parte superior, tal y como han existido en épocas posteriores y aún en la actualidad.

129

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En Europa, durante la Edad Media y aún en la Moderna, la posesión de un palomar era un privilegio que se reservaba a los señores feudales, donde las palomas del señor eran alimentadas a expensas de las tierras de los campesinos, constituyendo lo que se llamó "Derechos de Palomar", altamente codiciados en época feudal. Los señores hacían suyos todos sus productos, o bien los concedían a sus súbditos, que atendían los palomares, dando al señor la mitad o una parte estipulada de sus productos. En España, sin llegar a existir tal derecho, su posesión siempre tuvo un carácter elitista, pues sus propietarios eran cabildos, monasterios, eclesiásticos o terratenientes.

En el siglo XV los palomares eran abundantes en España, predominando en Castilla y en León y particularmente en los "Campos Góticos" -Tierra de Campos. Este "corpus protector", se mantuvo hasta fechas bastante recientes, pero desde finales del siglo pasado y principio del presente, la protección a los palomares fue recogida en diversa normativa hasta llegar a la Ley de Caza de 1970, que les "protege" -de las escopetasmarcando un límite de garantía en propiedad de vuelo, en un radio de acción cinegética alrededor del palomar, prohibiendo: "Tirar a las palomas en sus bebederos habituale o a habituales menos de mil metros de un palomar -industrial- cuya localización este debidamente señalizada”.

Prohibición que también recoge la vigente Ley de Caza de Castilla y León, sin embargo, deja esa distancia reducida a doscientos metros para los palomar palomares tradicionales en explotación, y por primera vez en 1996 en la Orden Anual de Caza se incluyen también como especies cazables en la Media Veda.

130

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Han quedado recogidos en obras de antiguos tratadista una serie de normas acerca de su buena construcción y manejo: las más importantes son la Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera, publicada en 1513 y la Economía General de la Casa de Campo, del año 1719. También en nuestra literatura clásica aparecen reflejados, dando siempre un toque de distinción a sus propietarios: es el caso del Lazarillo de Tormes, donde queda constancia del abandono que sufrían los palomares ya en la época, cuando en un determinado momento el Escudero comenta a su criado Lázaro que, además de un solar de casas, "...tengo un palomar que a no estar derribado como está, daría cada año más de doscientos palominos, y otras cosas que me callo que dejé por lo que tocaba a mí honra". Ya entonces la ruina era también una constante.

131

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Perdiguero de Burgos

132

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL PERDIGUERO DE BURGOS

Origen e historia
Ignoramos con certeza cual es el origen de esta raza canina, que sin duda es el resultado de cruces producidos entre distintas subrazas a lo largo de nuestra historia. Distintos escritos parecen indicarnos que tal desconocimiento se debe a que esta raza siempre estuvo vinculada al pueblo llano, casi analfabeto y poco dado a registros y papeleos. Tratadistas romanos como Salustio y Plinio, en el año 23 d.C, ya señalaron la importancia en la caza de estos perros que, procedentes de Hispania, eran perros de muestra empleados en la caza de las aves. Los autores clásicos adjudicaban al Perdiguero de Burgos un origen antiguo, si bien no precisaban su historia ni su ascendencia. Según ellos, la imagen de los perros de esta raza era la que aparecía en numerosos lienzos con motivo cinegéticos, alumbrados por nuestros más insignes pintores desde Velázquez a Goya. Según esta teoría, la raza se habría difundido por toda Europa en siglos pasados interviniendo en la formación tanto del Pointer inglés como de las diferentes razas de bracos del continente. La palabra “perdiguero o perdicero” es frecuente en libros clásicos de caza y hace referencia a un perro especializado en cazar perdices. Las primeras referencias conocidas sobre el comportamiento de nuestro perro fueron a través de los pueblos mediterráneos, que citaban que se quedaba quieto ante la proximidad de la presa. Los cazadores supieron valorar esta aptitud, que suponía un reflejo de inmovilidad y permitía al hombre lanzar la red sobre ellas y capturarlas.

Martínez del Espinar, ballestero mayor de Felipe IV, en su obra “El Arte de la Ballestería y Montería” (1644), cita la existencia en nuestra península de dos tipos de perro de excelente nariz, uno de los cuales es de tronco cilíndrico y movimiento lento que denomina “ventor” porque cazaba “pico al viento” y del que dice “son muy doblados y de mucha fortaleza y tiene muchos vientos y muchos pies. Son bien mandados y de buen color”.

133

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Otra referencia lo podemos encontrar en el manuscrito anónimo titulado “Diálo “Diálogos de la Montería”, que se encuentra en la biblioteca de El Escorial. Nos relata cómo un joven montero, de nombre Silvano, le pregunta a Montano, que es un montero veterano, sobre qué tipo de perra debía de elegir para cruzar con un sabueso de pura raza, ya que no disponía de una hembra de esa raza. Montano le responde que “hay que cruzar un sabueso de origen muy puro con una perdiguera muy pura y que ambos ejemplares tengan buena nariz y cuerpo ligero y seco”. Arkwright, al estudiar a los perros de muestra muest peninsulares, cita a Martínez del Espinar y asegura que “Había en España dos tipos de perros: el pesado y cilíndrico, que sitúa en la zona de Navarra, y el también descrito por Martínez del Espinar como “Tan ligero que parecía volar como el viento”. Fija la a introducción en Gran Bretaña del Perro de Punta español hacia el 1700. En 1713 se firma el “Tratado de Utrecht”, que pone fin a la Guerra de Sucesión. Lord Peterborought y seguramente sus oficiales y miembros de la nobleza, cazaron en España durante su estancia y se auxiliaron de perros españoles. De regreso a su país se llevaron u ejemplares de aquí y seguro que con ellos criaron. Muchos de los Pointer más antiguos llevaban nombres españoles como “Pero” y “Don Sancho”. Algunos escritos ingleses parecen indicarnos que estos perros se asemejaban a los existentes en la zona de Navarra y de los que desciende tanto el Pointer como la mayoría de los Bracos franceses. Hay quien asegura que el Perdiguero de Burgos desciende de cruces producidos entre el perro de Punta Español y sabuesos, y otros que el Perdiguero sería de origen más reciente.

Descendería de cruces producidos entre pachones y sabuesos, dos grupos étnicamente diferentes. Heredaría del primero el trote económico, la muestra, la búsqueda por alto y la facilidad para cazar en mano. Del segundo heredaría la conformación craneana de ejes divergentes y la afición por el “pelo”.

134

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

La primera mención al Perdiguero de Burgos la tenemos de mano del Mayor Ludlow Beanish, oficial de intendencia de la Legión Guelfa, un grupo mercenario formado por alemanes, que bajo bandera británica, lucharon contra Napoleón en la Guerra de la Independencia y que permaneció acantonado en Burgos. Este oficial, de regreso a su país, menciona en el inventario de embarque a ejemplares de perros Perdigueros de Burgos. Nos encontraríamos, primero, con que la raza era conocida como tal y que estaba consolidada a principios del s. XVIII; y, segundo, con la primera exportación conocida de estos ejemplares. En 1911 se funda la Real Sociedad Canina de Madrid y marca un antes y un después en la cultura cinológica española. El Perdiguero de Burgos es reconocido como raza de perro de muestra ya consolidada, pues era muy apreciado por los cazadores de la época. Se comienzan a inscribir lo perdigueros en el L.O.E., siendo los primeros perdigueros inscritos: SIRA (L.O.E. nº 25) y PITO (L.O.E. nº 58). PISTÓN, propiedad de D. José Carlos Martín, se proclama campeón de la Exposición de Madrid.

En 1925, el Ayuntamiento de Burgos organiza un certamen canino, coincidiendo con la Feria Anual de Ganados. En años posteriores, existen pruebas documentadas de que el Ayuntamiento de Burgos subastaba ejemplares de esta raza. Un total de 319 perdigueros, son inscritos entre los años 1911 y 1936, de los que tres fueron Campeones de España: CHICO (L.O.E. 756), LENIN (L.O.E. 726) y LA II (L.O.E. 2755). La Guerra Civil hace que, de nuevo, las razas caninas caigan en el olvido. Sabemos que alemanes e italianos exportaron a sus respectivos países ejemplares de perdigueros, tanto adultos como camadas, sin duda para cruzarlos con sus razas. A partir de 1960, con el nuevo auge económico, la caza deportiva se populariza entre los españoles, que se plantean la adquisición de ejemplares de raza y aptos para la caza.

135

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

No corrían buenos tiempos para las razas autóctonas. Perdigueros y pachones estaban en franco declive. Los criadores abusaban de la consanguinidad y del mestizaje con otras razas tendentes precisamente a tratar de reintroducir en el perdiguero cualidades morfológicas perdidas por la consanguinidad. Trataban de atender a una demanda cada vez mayor, olvidando la selección. En la década de los 70 fueron escasos los perdigueros que acudieron a las exposiciones, la mayor parte procedentes de criadores que intentaban redescubrir la raza mestizándola con otras. El resultado fueron perros excesivamente ligeros, justos de pieles y craneos abracados, hocicos puntiagudos.....etc., es decir, con escasa tipicidad racial, algunos de los cuales ganaba, bien porque estaban solos o por el desconocimiento que los jueces generalistas tenían de la raza, lo que esasperaba a los criadores de siempre, algunos de los cuales no deja sólo de competir, sino lo que fue peor, de criar. Con la Democracia trae consigo el derecho de asociación y comienzan los clubes de raza, fomentandos por la R.C.C.E.. Las razas españolas estban en franco retroceso y algunas, como el Perdiguero de Burgos y el Pachon Navarro en peligro de extinción. La Real Sociedad Canina Española (R.S.C.E.), comenzó entonces una catalogación racial de estas razas con una búsqueda de ejemplares los más puro posible. En 1.984 se celebro en la plza mayo de Burgos la primera concentración de estos ejemplares, en donde se pudo constatar que Burgos y Palencia albergaban una buena población de perdigueros y que partiendo de ellos se podía recuperar, a medio plazo, la raza. La concentración mostro las grandes diferencias existentes entre los ejemplares de toda la vida y los nuevos conocidos como perdibracos, estos promovidos por el entonces director de la Comisión de Razas Autóctonas y vecipresidente de la R.S.C.E., quien no pudo imponer sus criterioscomo ya antes había hecho con los jueces de la misma. Poco después, D. Victor Alonso Varona lograba unir a una buena cantidad de criadores como y enamorados de la raza y funda el Club Español de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos. Afortunadamente nuestro Perdiguero de Burgos pudo salvarse gracias al esfuerzo individual de unos pocos criadores, que en los últimos cuarenta años y movidos por su pasión por la raza, han conseguido mantenerla en óptimo estado, con la suficiente calidad para poder efectuar una labor de mejora y fijación de sus características, que es la principal labor que se ha propuesto el Club Español de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos (C.E.A.P.P.A.).

136

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Área dé origen y distribución
Su nombre proviene del area original de cría y en la que se determinó la existencia de un primer núcleo numeroso y homogéneo. La provincia de Burgos fue la cuna de los perros de esta raza que se dieron a conocer por cazadores a mediados del siglo XIX. El perdiguero se ta consolidó con mayor fuerza en la zona burgalesa quizás por ser ésta área más perdicera que las limítrofes lo cual habría hecho que allí tuviese menos sangre de sabueso (mejor adaptado a la caza de pelo). Hay documentos escritos de finales del XIX en los que aparecen Perdigueros de Burgos en las primeras exposiciones caninas españolas. En 1911, los perdigueros se inscribían como tales junto al Pachon de Vitoria, Perdiguero Valenciano, Perdiguiero Mayorquin...etc. Sin embargo, aún siendo esta provincia la que le dio nombre, parece evidente que la raza también se habría formado simultáneamente en otras áreas limítrofes de la submeseta norte donde subsiste un cierto númer de ejemplares. número

Principales características para la caza
Nosotros destacaríamos dos principalmente: la obediencia y la resistencia (al calor y al cansancio). Obediencia: Pocas razas de perros son tan obediente ni fácil de dominar como nuestro perdiguero, y ello, es debido a la gran dependencia que tienen de su dueño. Son perros que aman (si es que se puede emplear esta expresión para un perro) a su dueño cazador, especialmente las hembras. Ello los hace muy dependientes y hasta pesados de tener al lado, ente están pendientes de todos tus movimientos y si los dejamos no pararían de seguirnos y estar pegados a nuestros pantalones. Esto, aunque parezca exagerado para propietarios q no que convivan con sus perros, es real y fruto del amor que esta, raza tiene hacia sus dueños. Resistencia: Pocas razas de muestra hay con tal resistencia al calor, sin beber, como el ocas perdiguero, lo cual es lógico porque es producto de un clima seco. También se debe reseñar su resistencia a la fatiga, pueden cazar todo el día sin experimentar gran fatiga, como po pocos perros pueden hacerlo. Ello es debido a su fortaleza y a su característica de trotador. No hay perro que aguante ocho horas galopando y menos en estos terrenos, ya que lo que se necesita
137

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

es un trotador, un corredor de fondo que cace con la misma intensidad tanto a primera hora de la mañana como a última hora de la tarde. Es importante destacar la dureza de sus pies. Los pointer, setter y otras razas se aspean fácilmente la almohadilla plantar en las primeras jornadas de caza, mientras el perdiguero no, solo hay que ver la fortaleza de sus pies y almohadillas para comprenderlo.

Descripción de la raza
Descripción de conjunto: Perro de buena talla, eumétrico y mediolíneo. Cabeza bien desarrollada, tronco compacto y fuertes extremidades. Orejas caídas. Pelo corto. Rústico, equilibrado y tranquilo; resulta ser un gran perro de muestra, especialmente indicado para la caza de piezas de pelo y pluma. Mirada dulce y muy noble, excelente carácter dócil e inteligente. Alzada a la cruz: Machos: entre 62 y 67 cm a la cruz Hembras: entre 59 y 64 cm. Se observa en esta raza un elevado dimorfismo sexual, siendo los machos más homogéneos y las hembras más variables y menos corpulentas en general. Tronco: Cuadrado, fuerte y robusto de potente pecho y costillar, dando sensación de poder y agilidad. Miembros anteriores: perfectamente aplomados. rectos y paralelos. fuertes de huesos con cuartillas cortas y pies bien desarrollados. Miembros posteriores: potentes y musculados, fuertes de hueso y bien aplomados con angulaciones correctas, corvejones bien marcados y desviaciones, dando sensación de potencia. Marcha: La marcha típica de la raza es un trote económico, suelto y potente sin tendencia a la lateralidad y sin ambladura. Piel: Elástica pero no despegada, gruesa abundare de color rosáceo sin manchas. Todas las mucosas serán marrones, jamás negras. Pelo: Tupido de mediano grosor, corto, liso y repartido por todo el cuerpo hasta los espacios interdigitales. Más fino en la cabeza, orejas y extremidades. Capa: Los colores básicos del pelo son el blanco y el hígado. Estos colores se mezclan irregularmente dado capas jaspeadas en hígado, hígado canoso, mosqueados en hígado y otras varias combinaciones, según sea predominante el color hígado o blanco y según estén las manchas blancas más abiertas o cerradas. Es característica muy frecuente aunque no
138

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

necesaria de la capa, la mancha blanca nítida sobre la frente y las orejas siempre manchadas de color hígado homogéneo. Los pelos de color hígado pueden formar manchas nítidas b bien definidas de dicho color distribuidas irregularmente por la capa del animal. Lo mismo puede suceder con los pelos blancos que pueden formar lagunas de este color sobre la capa sin que sean extremadamente abiertas. No se admiten jamás las coloraciones negras ni los fuegos negras sobre los ojos y en las extremidades.

Defectos
a) Leves: Perfiles de la cara acarnerados sin : exceso, ausencia de algún premolar, mordida en pinza. Línea dorso dorso-lumbar poco sólida. Conjuntiva ligeramente visible. Belfos o papadas que sin resultar excesivas in se encuentre muy marcados. Cañas o pies no excesivamente débiles. Cicatrices heridas y escoriaciones durante la temporada de caza. b) Graves: Excluyen de la calificación de : "Excelente": Hocicos puntiagudos y cráneos estrechos. Orejas demasiado largas o de baja inserción. Belfos o papadas exageradas. Cabezas pobres o pequeñas. Ojos claros. Ejes cráneo-faciales paralelos. Ausencia de varios premolares y caninos no debidos a faciales traumatismos. Línea dorso-lumbar ensillada. Alzada a la grupa notablemente superior a la lumbar notablemente alzada a la cruz. Aplomos incorrectos débiles o desviados, codos despegados y corvejones de vaca. Pelo ondulado o muy largo. Aspecto ligero, frágil o muy pesado y linfático. Carácter desequilibrado. Cola sin amputar. c) Eliminatorios: Supondrán la calificación de "inepto" en confirmaciones de pureza y biotipo: Nariz partida o negra. Cualquier grado de prognatismo. Enogmatismo excesivo. Despigmentación de la trufa. Albinismo de la capa acompañado de las mucosas. Monorquidismo. Ejes cráneo-faciales decididamente convergentes. faciales

139

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Censo
El número de animales inscritos en el Libro de Orígenes Español (L.0.E.) y en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.) entre 1992 y 1997, ambos incluidos, fue de 660 ejemplares por lo que la población actual de ejemplares con pedigrí podría rondar el millar de individuos. Obviamente subsisten animales no registrados oficialmente que se ajustan suficientemente al estándar racial pero una estimación aproximada de su número resulta extremadamente difícil. Dichos números sitúan al Perdiguero de Burgos en el noveno lugar entre las razas caninas españolas y muy por debajo de las principales razas extranjeras de perros de muestra (Pointer, 12969; Braco Alemán, 9350; Setter Inglés, 9032; Epagneul Bretón, 4958; Deutsch Drahthaar, 2999).

RESUMEN DE LAS NORMAS DE CRIA DEL C.E.A.P.P.B. 1ª Las hembras no se podrán cubrir antes de los 18 meses. 2º Los sementales utilizados (machos y hembras), tienen que haber pasado con aptitud la prueba de aptitudes naturales (PAN), con un seguimiento en varias de las pruebas organizadas por el club siendo la comisión de cría la única que determinará la aptitud 3º A los 9 años las hembras y 10 los machos serán desestimados para la crianza. 4º Las hembras criarán todos los cachorros (si retiramos alguno no sabremos si hemos retirado el mejor), ayudando a la madre con una sobrealimentación, con la lactancia suplementaria o con nodriza para los cachorros si llegara el caso. 5º Las hembras no podrán criar mas de una camada anual. 6º En el momento del comienzo del celo de la hembra se establecerá contacto con la dirección de cría que le informará de los machos mas adecuados para la hembra en especial. 7º La compensación del macho por su cobertura será la de un cachorro si la perra tiene hasta cuatro y de dos si tiene más de cuatro. Los cachorros se entregaran vacunados y desparasitados a una edad no inferior de dos meses y medio y la garantía del criador será de veinte días a partir de la entrega. Los cachorros se entregarán tatuados e inscritos en el Libro de Orígenes. Estas normas serán siempre de mutuo acuerdo entre las dos partes sirviendo de mediador y garante el Club.

140

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

8º La radiografía de displasia será obligatoria para todos los perros que opten a ser recomendados por el Club. En la Monográfica, el C.A.C. y el R.C.A.C. tendrán que presentar obligatoriamente la radiografía de displasia homologada. Hasta entonces no será válido el punto obligatorio. 9º Todos los socios que dispongan de perros en venta deberán comunicarlo al Club para dispongan incluirlos en la información que damos a los aficionados (información sí, pero recomendación sólo a los debidamente controlados). 10º La comisión de caza y de cría (morfología), puntuará de uno a diez a los perros en unas diez cartillas que se harán al efecto para un mejor control de puntos y nunca se utilizarán sementales (machos o hembras), que no superen el cinco en las dos clasificaciones. Serán muy rigurosos en la morfología y algo más permisivos en los perros de grandes dotes cazadoras, siempre que no tengan defectos transmisibles para la raza; todo esto en consentimiento de las dos comisiones.

Creación del Club de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos

La creación del Club fue encabezados por D. Víctor Alonso Varona, fundador del Club y sensibilizados ante la gravísima situación de precariedad en la que se encontraba el Perro Perdiguero de Burgos. Un grupo de entusiastas de esta raza, deciden para proteg protegerla, unificar sus esfuerzos y constituir un Club. Esta situación de la raza, en el borde de la extinción, se debía principalmente a la excesiva consanguinidad de los ejemplares (fruto de su escaso número) y también, por qué no decirlo, del mestizaje abusivo con otras razas tendentes a vo aligerar el Perro Perdiguero de Burgos.

De esta forma, nace el “Club Español de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos”, según su acta fundacional, el 12 de Marzo de 1985, en los locales de la Delegación Burgalesa de Caza, con la presencia de los que desde entonces serán sus 25 Socios Fundadores. La primera Junta Directiva la presidió D. Víctor Alonso Varona, que permanecería como tal hasta 1991. En esta primera reunión también se aprobó el borrador de los que serían Primer Estatutos Primeros del Club, en vigor en la actualidad. La primera Sede Social se estableció en los locales del Club Ciclista Burgalés, donde permaneció hasta la ubicación actual en el Centro Cultural “El Crucero”. En 1992 se eligió como presidente a D. Moisés Mata López, que cesó como tal en 1995, año en que se constituyó una gestora presidida por D. Carlos González Antón, que dirigió el Club durante un año.En la Asamblea del 13 de Enero de 1996 es elegido presidente D. Alberto
141

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Izquierdo Estébanez, quien recogió el testigo durante cuatro años.En el año 2000 es elegido recogió presidente D. José Carlos Lorenzo Martín, quien, actualmente permanece en el cargo.

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación

RAZA PERDIGUERO DE BURGOS Machos: entre 62 y 67 cm . Hembras: entre 59 y 64 cm. Hígado canoso, hígado mosqueado. (pelos blanco y hígado) 1000 ejemplares aproximadamente. Perro de caza (de muestra de pelo y pluma) estable Club Español de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos

Centro Cultural “EL Crucero”
C/ Carcedo, 1 09002 Burgos Apdo. Correos 2120 09280 Burgos Telf. 947 / 27 78 46

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

142

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Villano de las Encartaciones

143

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL VILLANO DE LAS ENCARTACIONES Introducción
En el Norte de la provincia de Burgos, en la zona denominada las Merindades, se han criado desde siempre manadas de vacas que viven libres en los montes. Es ganado para la producción cárnica y conocido con los nombre de vaca Monchina y Tudanca. Su modo de vida hace que estos animales tengan un carácter semisalvaje, por lo que precisa para su captura emplear una raza de perros especiales. La misión de éstos consiste en inmovilizar a la res hasta que lleguen los ganaderos. Se denominan "Villanos de la Encartaciones" a los perros empleados para las operaciones de recogida del ganado bovino de monte. Es un tipo de perro de presa que se criaba con la finalidad específica del “agarre” del ganado bovino semisalvaje, inmovilizándolo para ser conducido por el ganadero hasta los mercados o mataderos situados en las “villas” más próximas.

Origen e historia
La existencia del Villano de las Encartaciones ó antiguo Alano en España data de hace varios siglos, aunque no está muy claro cuál fue su origen. Su nombre procede del área original de cría que se localiza en poblaciones incluidas y periféricas del marco territorial denominado Las Encartaciones, conformada por zonas de las provincias de Burgos, Cantabria, Vizcaya y Álava. En Castilla y León restringe su presencia a la Comarca natural de Las Merindades, situada en el norte de la provincia de Burgos. Su presencia histórica la podemos ver reflejada en las obras de los grandes pintores, auténticos cronistas de la realidad de la época. Así, por ejemplo, son Villanos los perros que pinta Velázquez en «La cacería del Hoyo», que se encuentra en la Galería Nacional de Londres o los que refleja Goya en la captura de un toro. Se puede observar en estas obras la doble aptitud de los villanos: la ganadería y la caza. La raza mantuvo sus efectivos hasta los años cincuenta pero posteriormente, y debido principalmente a la mecanización del campo, el descenso de la población ganadera autóctona y especialmente el cruce con otras razas extranjeras como el bóxer, llego a los límites más críticos de su historia. Conservándose
144

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

únicamente en aquellas zonas donde se mantiene la actividad tradicional de recogida de reses semisalvajes en que habían sido empleados. Actualmente su situación es otra, goza de una popularidad cada vez mayor, debida en parte, a su utilización en la caza mayor, sobre todo del jabalí, que ha aumentado mucho en estos lugares, siendo muy cotizados por los cazadores. Estos compran los Villanos a los ganaderos, que son quienes los crían, sobre todo, aunque la mayoría, además de utilizarle para sus labores ganaderas, también caza con ellos. Fruto de la difusión de la existencia de esta raza se ha producido una gran demanda y salida de perros villanos a la zona centro de España, con destino a rehalas de caza mayor y para el manejo de toros de lidia especialmente en la comunidad de Andalucía. En la provincia de Burgos, el mayor censo Villanos de las Encartaciones se encuentra en el Valle de Mena, Ordunte y algún ejemplar en Pancorbo. Normalmente asociado a ganaderos que poseen explotaciones de ganado vacuno de raza Monchina y caballo Losino, que han mantenido y fomentado su crianza en libertad. Según la FAO (1997), en referencia a las decisiones que tienden a la conservación de los recursos genéticos animales, clasifica a la raza de Son excelentes guardianes y de carácter muy noble. perros Villano de las Encartaciones en un estado de conservación catalogado como crítico. Se cree que existen en grado aceptable de pureza racial en toda España con un censo de 150 ejemplares, de los cuáles algo menos de la tercera parte corresponderían a perros censados en la comarca de las Encartaciones. En 1.997 se ha constituido el Club Nacional del Villano de las Encartaciones, que en la actualidad es el grupo de trabajo que coordina las labores de catalogación de ejemplares y la celebración de exposiciones monográficas de esta raza. Los objetivos que se pretenden conseguir son: la publicación del prototipo racial a partir del estudio morfológico y el fomento de la crianza en pureza de la raza.

145

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Descripción del tipo racial
Se está trabajando en la definición del prototipo racial del perro, así que los datos obtenidos corresponden a unas primeras mediciones y catalogaciones de los perros. Aspecto general del perro Estampa de perro de presa rústico, de gran potencia muscular en tercio delantero, ágil y dotados para el ejercicio. Existe un marcado dimorfismo sexual. De expresión seria y fiera. Se les aconstrumbra a realizar el corte recto de las orejas. Son perros de talla media, subhipermétricos, mesocefálicos y mediolíneos. Estructura compacta destacando la amplitud de la cabeza y la profundidad del pecho. La capa típica es barcina o atigrada.

Son perros de presa ligero. Tienen gran aceptación por su valor y coraje en la caza mayor

Características morfológicas La alzada a la cruz de las machos está comprendida entre 57-60 cm, y la de las hembras 55 a 57 cm. Las extremidades son fuertes, cortas, finas con aplomos rectos y con carencia de espolones en las patas traseras.

146

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Cabeza maciza y ancha, nuca poco saliente, gran potencia de maséteros, orejas siempre erectas, pequeñas, en triángulo por amputación funcional a la edad de cachorro, ojos oblicuos con iris de color avellana, hocico rectangular o ligeramente cuadrado y trufa negra, mandíbulas fuertes, caninos potentes y desarrollados, mordida en tenaza. Cuello medio, fornido y musculoso, pecho ancho, desarrollado, de grandes diámetros dorsoesternal y de encuentros. Dorso convexilíneo no demasiado largo. Grupa descendente, nalgas musculosas y amplias. Vientre recogido, de tipo agalgado y duro. Capa y Pelo La típica es la barcina o barreada más o menos oscura, con áreas blancas en el pecho y extremidades, aunque también existen ejemplares de color castaño, colorado, blancos y negros. El pelo es muy tupido, plano, corto, duro y liso, de uno a tres centímetros de longitud, orientado en sentido cráneodistal y con dirección única. Defectos Se descartan perros braquicefálicos, con prognatismo acusado, hipermétricos, de talla elevada, con presencia de espolones en patas traseras, sin vientre recogido, extremidades anchas y mal aplomadas.

Recogida del Ganado
Su principal utilidad, debido a su coraje, ha sido desde hace siglos, la recogida del ganado en el monte, especialmente reses bovinas montaraces de manejo difícil (monchinas y tudancas). Una ó dos veces por año, especialmente en otoño, se procede a la recogida del ganado del monte, con la intención de desparasitarle, reposición de cencerros, identificación de cada animal, sanearle ó bien para conducirle a las ferias ganaderas ó al matadero. Para ello se recurre a los Villanos. Los ganaderos liberan en el monte a estos perros, marcan con sus ladridos la presencia de las reses, que las acosan, separan de las manada y las dirige a determinados lugares donde se prenden a las orejas y a la cabeza. Estos sujetan e inmovilizan a la res para que pueda ser atada, se le vendan los ojos y una vez vencido y agotado el animal se puede trasladar más fácilmente al mercado o bien para realizar cualquier manipulación de
147

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

la res. A pesar de que los perros tengan bien sujeto a la res, hay que tener mucho cuidado a la hora de atarlo, el animal sigue siendo muy peligroso, puede embestir y cocear. En ocasiones, el uso de los Villanos ocasionan problemas por su marcado temperamento sanguíneo, a veces resultaba muy dificultoso separar los perros del ganado provocando serias heridas por mordedura en los animales. En su empeño en la captura del ganado pueden sufrir graves heridas como rupturas de patas debido a las coces, incluso más de uno llegado a morir por una cornada.

Su misión principal es la inmovilización del ganado vacuno. Fotogragia de Diego Bérmudez Aguiar.

La caza con Villano
Últimamente se esta utilizando el Villano de las Encartaciones en la modalidad de caza mayor. Es un perro que esta tomando gran popularidad entre los cazadores debido especialmente a su valor y coraje que demuestra frente a sus presas. Los cazadores compran los Villanos a los ganaderos que los crían en pureza, y además son utilizados por ellos mismos para cazar.

148

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Esta raza es utilizada especialmente en las batidas de montes para la caza del jabalí. La estrategia de esta captura radica en batir el monte con un grupo de cazadores, estos irán cerrando los pasos de huída de las presas. Una vez detectado el jabalí se soltará los Villanos que correrán a detrás del jabalí. Suelen llevar un cascabel para poder ser localizados y su principal misión consiste en dar alcance al jabalí y apresarlo. Una vez inmovilizado será sacrificado por el cazador. Se habla mucho por parte de los cazadores de la valentía y destreza que ofrece el Villano cuando se enfrenta al jabalí, en especial los más viejos que tienen más experiencia y saben atacar mejor. A pesar de su habilidad, son muchos los Villanos que quedan a veces mal heridos o inc incluso alguno llegan a morir en el intento.

Carácter del Villano.
Según Aldecoa J.M. (1992), en el libro sobre las Razas Caninas Españolas (De Benito y Malo, 1992), cita que el carácter de todos estos perros es el clásico de los perros de presa. Audaces y temerarios en su trabajo, quieren mucho a sus amos, y pueden ser manejados por los niños de la casa, a los que adoran. Con los extraños pueden tener al principio cierto recelo, pero pronto los aceptan amistosamente al ver que sus dueños así lo hacen. Si n son no maltratados, siempre están dispuestos a juegos y ejercicios brutales para gastar la enorme energía que tienen y desarrollar su potente musculatura. Asimismo, el mismo autor cita que son excelentes guardianes, sobre todo de noche, aunque curiosamente hay numerosos ganaderos que teniendo varios presas, encomiendan la guarda a pastores alemanes, no porque aquellos no valgan sino por su tradicional asociación con actividades ganaderas. Debido al verdadero propósito de mantener la tradición y a la relativa buena conservación del medio natural en estas zonas, así como el interés despertado por las razas caninas autóctonas, es de esperar que los perros de presa del norte de España, seleccionados exclusivamente en base a su utilidad, continúen prestando grandes servicios como expresión de su amor a los dueños grandes durante muchos años más.

149

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación *

RAZA VILLANO DE LAS ENCARTACIONES Machos: entre 57 y 60 cm . Hembras: entre 57 y 57 cm. Barcina ó barrado, con áreas blancas en pecho y extremidades. 150-180 ejemplares en toda España. Perro pastor (captura reses bravas) y perro de presa en caza mayor. Crítica

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

150

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Galgo Español

151

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL GALGO ESPAÑOL Introducción
El galgo español es originario de una antigua fusión genética entre lebreles de raza celta y árabe. Actualmente, y por desgracia para la raza, algunos galgueros están cruzando a sus perros con galgos de origen inglés (los veloces greyhound) en busca de un poco más de punta de velocidad. Aún así, la principal característica de la raza española es su gran resistencia física (elemento no presente en los perros ingleses). De todas las razas de galgos oficialmente reconocidas por la Federación Cinológica Internacional, únicamente el greyhound y el galgo español se utilizan en gran parte en las carreras de campo, persiguiendo liebres vivas o bien en canódromos de todo el mundo tras la liebre mecánica. Los galgos españoles son los únicos capaces de correr a un ritmo fuerte y constante en carreras que pueden llegar a durar hasta 4 o 5 minutos, ya se utilizaban hace siglos para la caza de liebre. Antecedentes igualmente venerables tiene su empleo como elemento de ocio y deporte en las carreras en campo abierto cuyo primer reglamento fue aprobado por el Club Deportivo Galguero Español. Los machos suelen ser más grandes y fuertes que las hembras, pero no más rápidos, éstas son más pequeñas, ligeras y ágiles. Además, según varios criadores, parecen ser mucho más codiciosas y, en definitiva, mejores cazadoras que la mayoría de los machos. La mayor parte de los galgos que han quedado campeones de España han sido hembras.

Representación Medieval de caza con galgo. San Baudelio de Berlanga.

Historia
Según Gaudioso. y cols. (1999), la historia se remonta a miles de años atrás, si bien su origen no se conoce exactamente. Algunos autores apuntan que su cuna se hallaría en tierras del Oriente Próximo y Medio mientras otros sitúan su nacimiento en los desiertos africanos o en las estepas asiáticas. En recientes excavaciones arqueológicas realizadas en Egipto se hallaron un buen número de momias de galgos que datan aproximadamente del año 2000
152

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

antes de Jesucristo. Las esculturas de distintas tumbas faraónicas muestran también figuras muy similares a las de los galgos actuales. De la antigua Grecia nos llegaron los primeros documentos escritos que hacen referencia a la caza de liebres con galgos, entre los que destaca el primer tratado sobre galgos en el que se recogen las normas del empleo de este perro en las competiciones. Los romanos profundizaron y extendieron el gusto heleno por las cacerías con galgos. La historia del galgo en España se remonta a tiempos muy remotos por lo que es imposible poner fecha a su llegada sin caer en el terreno de las suposiciones. La tradición de las carreras se remonta, al parecer, a los tiempos del imperio romano, en el siglo II a.C.. Desde tiempo antiguo, existieron relaciones comerciales entre los moradores de la península

Ibérica y diversos pueblos de Oriente, por lo que se piensa que fueron las civilizaciones orientales quienes introdujeron los lebreles. En la Edad Media, la cacería a la carrera utilizando lebreles era un deporte señorial, siendo numerosas las referencias que nos hablan del galgo como perro favorito para la caza de liebres, muy abundantes entonces en la Península Ibérica. En siglos posteriores su empleo se fue extendiendo a otros estratos sociales de modo que el galgo ha sido y sigue siendo un perro muy extendido y numeroso en el medio rural de nuestro país. El galgo español empezó a ser cruzado con los primeros galgos ingleses a mediados del siglo XIX. La popularidad de las carreras de galgos en pista durante las décadas de los treinta, favoreció la difusión generalizada de los galgos ingleses y de sus cruces por las todas zonas rurales donde existía una gran
153

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

afición a la caza con galgo. La Real Sociedad Central para el Fomento de las Razas Caninas de España y la Federación Cinológica Internacional (F.C.I.), reconocen oficialmente la raza, que la encuadran en el Grupo X, Sección dedicada a los Lebreles. El primer prototipo racial del Galgo Español fue aprobado y fue homologado por la F.C.I. que le adjudicó el número 285.

Distribución y censo
Su localización y distribución comprende principalmente la comarca de Tierra de Campo y las zonas cerealistas de Castilla y León, especialmente entre las provincia de Palencia, Valladolid y Burgos. También buena parte de las poblaciones de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura. En las tierras de Castilla y León es donde la raza se mantiene más pura y cercana al morfotipo tradicional de la zona, también es donde se puede encontrar mayor número de ejemplares en estado puro. Han sido 460 animales el número de Galgos Españoles inscritos en el Libro de Orígenes Español (L.0.E.) y en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.) entre los años 1992 y 2000, ambos incluidos. La población actual de ejemplares con pedigrí no alcanza el millar de individuos. Asimismo, el número de inscripciones en los últimos años muestran una tendencia de mantenimiento del Galgo Español, situándole en el décimo lugar entre las razas caninas autóctonas.

Descripción de tipo racial
La clasificación de la Federación Cinológica Internacional (F.C.I.) hace la completa descripción de la raza: son en general perros grandes, poderosos de pecho plano pero muy profundo y de amplio desarrollo, permitiéndole una excelente oxigenación de la sangre cuando somete el organismo a máximos esfuerzos. La línea dorsal, es como un arco tensado, con una musculatura impresionante en hombros, grupa y riñones. Las costillas, que se marcan mucho, están enmarcadas por una masa muscular que parece un estudio anatómico viviente, una escultura en movimiento rápido.
154

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Los galgos son perros muy seguros de si mismo y muy cariñosos con sus amos. Desde que tienen casi el mes de edad, se debe de tener cuidado y corregir cuidadosamente sus carácter y las reacciones que puedan llegar a tener. Es un animal nervioso, a veces agresivo. La ferocidad es innata en esta raza y que debe ser controlada por que este carácter es difícil de corregir con la edad. Si se vuelve muy huraño y agresivo, debe descartarse para la competición. La Federación Cinológica Internacional (F.C.I.) hace la completa descripción de la raza:

1. Aspecto general del galgo: Eumétrico, subconvexo, sublongilíneo y dolicocéfalo. De esqueleto compacto, cabeza larga y estrecha, tórax de amplia capacidad, vientre muy retraído y cola muy larga. 2. Cabeza. Proporcionada con el resto del cuerpo. Larga enjuta y seca. Líneas craneofaciales divergentes. El conjunto cráneo-cara, visto superiormente, ha de ser muy alargado y uniforme. Depresión fronto-nasal suave, muy poco acentuada. 2.1. Región craneal: de escasa anchura y perfil convexo. La anchura del cráneo no alcanzará la medida de su longitud. El cráneo está recorrido por surco central bien marcado en sus dos primeros tercios; los senos frontales y la cresta occipital, simplemente marcados. 2.2. Región facial: larga, de perfil subconvexo, con ligero acarneramiento del borde superior hacia la trufa. Caño nasal estrecho. Trufa, nariz: pequeña, húmeda y de mucosas negras. Labios: muy enjutos. El superior cubrirá justamente al inferior. El inferior no presentará comisura labial marcada. Finos, tensos y de mucosas oscuras. Dientes: fuertes, blancos y sanos. Mordida en tijera. Caninos muy desarrollados. Existen todos los premolares. Ojos: pequeños, oblicuos, almendrados, preferiblemente oscuros, de color avellana. De mirada tranquila, dulce y reservada. Párpados de piel fina y mucosas oscuras. Muy pegados al globo ocular.
155

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Orejas: de ancha base, triangulares, carnosas en su primer tercio y más delgadas y finas hacia el final, que será en punta redonda. De implantación alta. En atención, semi De semi-erectas en su primer tercio con las puntas dobladas hacia los laterales. En reposo, en rosa pegada al cráneo. Ejerciendo tracción, llegarán muy próximas a la comisura de ambos labios. 3. Cuello. Largo, de sección ovalada, plano esbelto, fuerte y flexible. Estrecho en la parte de la cabeza, alada, continuando con ligero ensanchamiento hacia el tronco. Borde superior ligeramente cóncavo. Borde inferior casi recto con ligera convexidad central. 4. Cuerpo. Ligeramente rectangular, fuerte y flexible. Línea superior: con ligera concavidad sobre el ular, dorso, y convexidad sobre el lomo. Sin interrupciones bruscas y sin oscilaciones durante el movimiento, dando sensación de gran elasticidad. Cruz: simplemente marcada. Dorso: recto, la largo y bien definido. Pecho: poderoso aunque no muy ancho; alto, sin alcanzar el codo, y muy profundo hasta las costillas flotantes. Pinta del esternón marcada. Las costillas, con amplios espacios intercostales y aplanadas. El costillar ha de ser bien visible y marcado. El perímetro torácico visible será ligeramente superior a la alzada a la cruz. Grupa: larga, poderosa y en pupitre. Línea inferior: vientre bruscamente recogido desde el esternón; agalgado. Ijares cortos y secos y flancos bien desarrollados. Cola: de nacimiento fuerte e inserción baja, discurre pegada entre piernas afinándose progresivamente hasta terminar en punta muy fina. Flexible y muy larga; sobrepasa ampliamente el corvejón. En reposo, caída en forma de hoz con gancho final más acusado y lateralmente inclinado. Remetida entre piernas con gancho final que casi roza el suelo por mente delante de los miembros posteriores; es una de las posturas que más tipicidad confieren a la raza.

7. Extremidades. 7.1. Extremidades anteriores (parte delantera). Perfectamente fectamente aplomadas, finas, rectas y paralelas, Espaldas: secas, cortas e inclinadas. La escápula ha de ser sensiblemente más corta que el brazo. Brazo: largo, de mayor longitud que la escápula, muy musculado, con codos libres, aunque pegados al tronco. Antebrazo: muy ntebrazo: largo. Huesos bien definidos, con tendones bien marcados, rectos y paralelos.
156

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Carpo y metacarpo: metacarpos ligeramente inclinados, finos y cortos. Pies: de liebre. Dedos apretados y altos. Falanges fuertes y largas. Tubérculos y almohadillas plantares duros y de buen desarrollo. Membrana interdigital moderada y más desarrollada. 7.2. Extremidades posteriores (parte trasera). Potentes, de musculatura larga y bien desarrollada. Muslo: muy fuerte, largo, musculado y tenso. El fémur lo más perpendicular posible a la línea del suelo. Visto posteriormente presentará musculatura muy marcada a simple vista; larga, plana y potente, su longitud es 3/4 de la de la pierna. Pierna: muy larga y de hueso marcado y fino. Musculatura en su parte superior, menos en la zona inferior, con clara apreciación de venas y tendones. Corvejones: bien marcados, con nítida apreciación del tendón, que estará muy desarrollado. Metatarsos: cortos y perpendiculares, de hueso fino. Pies: de liebre, al igual que los miembros anteriores. 8. Andadura. La marcha típica es, naturalmente, el galope. El trote ha de ser largo, rasante a tierra, elástico y potente. Sin tendencia a la lateralidad y sin ambladura. 9. Piel. Muy pegada al cuerpo en todas sus zonas, fuerte, flexible y de color rosado. Mucosas oscuras. 10. Capa. 10.1. Pelo. Tupido, muy fino, corto, liso; repartido por todo el cuerpo hasta los espacios interdigitales. Ligeramente más largo en la parte posterior de los muslos. La variedad de pelo duro semilargo presenta mayor aspereza y longitud de pelo, que puede ser variable; aunque siempre repartido uniformemente por todo el
157

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

cuerpo y llega a presentar barbas y bigotes en la cara y sobrecejas y tupé en la cabeza. 10.2. Color. Indeterminado. Se consideran como colores más típicos, y por orden de preferencia, los siguientes: barcinos y atigrados más o menos oscuros y de buenas pigmentaciones. Negros. Barquillos oscuros y claros. Tostados. Canelas. Amarillos. Rojos. Blancos berrendos y Píos. 11. Talla. Alzada a la cruz: Machos 62 a 70 cm. Hembras: de 60 a 68 cm. Se admite sobre la alzada un margen de 2 cm. para ejemplares de excelentes proporciones. 12. Defectos. Leves: Perfil de la cara recto. Hocico puntiagudo. Ausencia de algún premolar. Mordida en pinza. Parietales acusados. Cabeza ligeramente ancha o poco cincelada. Cola ligeramente corta sobrepasando pobremente el corvejón. Cicatrices, heridas y escoriaciones durante la temporada de caza. Graves: (excluyen de calificación de Excelente) la

Cráneos excesivamente anchos, hocicos puntiagudos. Ausencia de caninos no debidos a traumatismos. Cabezas grandes. Cuellos cortos y redondos. Ejes cráneo-faciales paralelos. Ojos claros, redondos, saltones o prominentes. Escasos perímetros torácicos.

Características funcionales
Según el estándar oficial de la raza el Galgo Español es un perro de caza de liebres a la carrera, en rápida persecución y guiándose de la vista. Se trata de un animal que, por su excepcional fondo y resistencia, es particularmente apto para la liebre de los campos españoles.

La caza con galgos en campo abierto
La bella y apasionante modalidad cinegética es la de caza con galgos en campo abierto. Se trata de una lucha de poder a poder entre el Galgo y la Liebre. En la caza con galgos no se utilizan armas de ningún tipo. Los cazadores forman una larga fila, denominada
158

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

mano, que avanza a un ritmo normal, como al andar, y que busca en todo momento hacer saltar a la liebre, intentando que esta no se quede atrás. Es fundamental ir muy atento y callado, intentando ver o encontrar en dónde está la liebre encamada. Por delante de la mano va el soltador (traillero). Él es el encargado de llevar a los galgos que van a correr. La caza da comienzo cuando la Liebre percibe el paso de la mano e inicia su enérgica, trepidante y veloz huida.

La suelta de los galgos, posiblemente este es uno de los momentos más emocionantes y esperados por todos los galgueros. El soltador porta una correa llamada slide, la cual es capaz de llevar a dos perros juntos y atados. Este slide cuenta con un ingenioso mecanismo que libera a los perros de forma automática justo cuando el soltador así lo desea. Ese momento se produce cuando se ha observado que las condiciones de carrera son las propicias. Esto ocurre cuando se comprueba que la dirección de huida de la liebre es la correcta y su tamaño el bueno, es decir, que la liebre no es muy joven y pequeña, también llamada medialiebre. El soltador inicia una pequeña carrera con el propósito de orientar a los perros en la dirección que ha tomado la liebre. Antes de liberar a los perros, se le concede un poco de ventaja a la liebre.

La Competición entre Galgos Los cotos que están federados tienen la posibilidad de participar en el Campeonato de España de Caza con Galgos, Copa de S.M. El Rey. Cada coto selecciona a un perro campeón que pasa a competir a nivel provincial. Por último, cada provincia presenta a dos o tres perros (según el número de cotos que tenga) al campeonato nacional. Primeramente, se realiza un sorteo para emparejar a los perros en cada una de las colleras. En la Caza con Galgos no gana el perro que mata antes a la liebre. Los jueces designan a un vencedor basándose en la calificación del esfuerzo realizado por los galgos durante toda la carrera. Así, los perros reciben puntos según la velocidad, la resistencia, los pases (cuando un perro adelanta a otro sobrepasándolo), los alcances a la liebre y la muerte de ésta. Las carreras, para ser válidas, deben durar un mínimo de 55 segundos. Los perros pueden ser descalificados si se comportan de forma irregular durante la carrera. Así, un galgo que no se esfuerza al máximo y busca recortar a la liebre por una trayectoria más corta es amonestado. Cuando esto ocurre se dice que el perro está sucio.
159

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Perspectivas de Futuro
La cultura del galgo está profundamente arraigada en nuestra tierra castellana. Esta práctica permite el aprovechamiento de los recursos naturales con el sostenimiento del ecosistema reinante, la estepa. Al contrario que otras modalidades, la caza con galgos es una forma de selección natural de la liebre. Como en la naturaleza virgen, sobreviven aquellos ejemplares más fuertes o más inteligentes, los que logran burlar a los lebreles, sus depredadores, en la frenética carrera. Después de tantos siglos de caza con los galgos, los aficionados de esta raza persiguen mantenerla viva. La opinión general de los criadores, es que, representa una forma de vida que modela a las personas, y que hace que sepan valorar el legado de sus antepasados: los galgos. Una raza de perros que se perdería si se prohibiese la caza de la liebre con estos bellos animales. Los galgos levantan pasiones tanto en los galgueros como a los simples espectadores que asisten por primera vez una carrera. Es algo que crea afición y de lo que muy difícilmente se puede olvidar.

160

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA GALGO ESPAÑOL
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación Machos: entre 62 y 70 cm . Hembras: entre 60 y 68 cm. Indeterminada: Barcino, atigrados, negros, blancos berrendos. 1000 ejemplares en toda España, aproximadamente. Perro de caza de liebres a la carrera Estable

Club Nacional del Galgo Español
Apdo. Correos, 75 14640 Villa del Río (Córdoba) Telf. y fax: 957 17 61 99
*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

161

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Mastín Español

162

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL MASTIN ESPAÑOL

Introducción
Durante la Edad Media la economía de Castilla estuvo basada principalmente en el comercio de la lana. Desde el siglo XII la producción aumentó continuamente, tanto en volumen como en calidad, gracias a la aparición de una nueva raza, la oveja merina. Enormes rebaños de merinas pasaban el invierno en zonas del sur de la Península Ibérica trashumando a las montañas del norte a finales de primavera. Estos grandes rebaños de ovino iban custodiados por los pastores y por perros de gran tamaño, fuertes y capaces de soportar las más extremas condiciones ambientales. La misión de estos perros era organizar una defensa efectiva y proteger el rebaño del ataque de depredadores como era el caso del lobo. Estos perros son conocidos con el nombre de Mastín. El termino español "mastín" parece derivar del término latino mansuetum, cuyo significado era amansado o hecho tratable. Esta etimología podría hacer referencia a la fiereza y ferocidad de los ancestros de los mastines actuales.

Historia y origen
Es conocido también por mastín leones, mastín extremeño y mastín manchego e incluso andaluz; el origen de estas denominaciones puede prestarse a confusión, y en realidad se está hablando siempre del mismo perro. Algunos autores defienden que su origen se remonta al mastín tibetano, que era un perro enorme, fuerte, que, según cuenta la tradición, impactó tanto a Marco Polo que éste solía contar que en sus viajes por el Tibet había visto un perro tan grande como un asno y con su misma potencia.

El mastín llegó a la Península Ibérica por dos caminos diferentes: el primero por los montes Monumentos al Pastor, Ameyugo. El mastín tuvo gran importancia en Cantábricos, La Mancha y nuestra provincia. Extremadura, y, por otro lado, por los Pirineos y el llano de Aragón, procedentes de la migración de las tribus indoeuropeas. Según Valderrama, J. (1989), la distancia entre ambas zonas, sumada a las modificaciones que ha sufrido el mastín para adaptarse a las características geográficas y ambientales, ha dado como resultado una concreta diferenciación entre el mastín español y el
163

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

mastín de los Pirineos, hasta tal punto que cada uno tiene su propio estándar que lo individualiza. La aristocracia, principal propietaria de los rebaños, se agrupó en el “Honrado Concejo de la Mesta”, fundado en 1273, y aún en funcionamiento a principios del siglo XIX, para defender los intereses de la ganadería ovina frente a la oposición de las ciudades y la agricultura. La importancia de los mastines era tal que su figura como perro guardián de rebaños estaba protegida y reflejada en las "Leyes y Ordenanzas del Honrado Concejo de la Mesta". Estos perros gozaban de privilegios: eran cuidados con especial esmero, asignándoles la misma ración de comida que a los pastores. Todo daño inferido a los perros se multaba con una pena de cinco ovejas en adelante, la posesión de un mastín extraviado era ilegal sin previa autorización de la Mesta, otorgada en sus juntas anuales".

Las leyendas que circulan en Castilla sobre los mastines los convierten en una raza casi mítica; estas leyendas están basadas casi siempre en su lucha contra los lobos para defender el rebaño, aunque actualmente ya casi no quedan lobos en España. La persistencia del lobo en zonas como la Cordillera Cantábrica hizo que algunas poblaciones de mastines, sobre todo en la montaña de Burgos, Palencia y León, siguieran y sigan aún en nuestros días cumpliendo fielmente su cometido de protección del rebaño. Existen leyendas que cuentan la historia de niños, pastores y peregrinos defendidos y salvados por mastines de las fauces de una manada de lobos, o de salvados
164

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

mastines que salvaban por su coraje rebaños enteros consiguiendo ahuyentar a los lobos salvajes, y muchas historias en las que el mastín es el protagonista, lo que lo ha llevado a tener un cierto aire mágico, irreal, que ha cooperado en la conservación de esta raza.

En el año 1911, la raza es oficialmente reconocida por la Real Sociedad Central para el Fomento de las Razas Caninas de España y por la Federación Cinológica Internacional (F.C.I.), que la encuadró en la Sección 2ª del Grupo 11, dedicada a los perros Molosoides. El termino molosoide parece provenir de la ciudad de Molosia, en la región de Epiro, hoy territorio albanés, comarca que se caracterizó por el gran tamaño de sus perros.

En 1946, la F.C.I. aprobó el primer prototipo racial con el número 91; tomó como referencia las medida biométricas de tres ejemplares procedentes de la zona central de España. Este prototipo reflejaba un tipo de mastín más ligero que el actual, habitual en la ganadería estante y en caza mayor, de buena talla, patilargo y de un peso alrededor de 50 kilos. En 1981 se aprobó un nuevo prototipo; su principal objetivo fue recuperar el mastín mucho más grande usado en la ganadería trashumante. Por otro lado, el tradicional movimiento de rebaños trashumantes había quedado reducido a unos miles de ovejas trasladadas por tren desde las montañas del norte a los pastos del sur. Así que el gran mastín empezó a ser innecesario; se mataron muchos, algunos fueron castrados y un puñado de ellos fue comprado por criadores entusiastas que, guiados más por la pasión que por el conocimiento, empezaron una crianza desorganizada.

165

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

En 1981 se fundó la Asociación Española del Perro Mastín Español (AEPME) como club oficial de la raza. No fue fácil alcanzar un acuerdo sobre el tipo de mastín a criar, aunque el prototipo aprobado era suficientemente explícito. Se mantuvieron criando y asistiendo a exposiciones los perros registrados según el antiguo prototipo racial. Según esta Asociación, actualmente se ha conseguido una notable uniformidad tipológica, el movimiento ha mejorado mucho y un nuevo Plan de Cría está dando sus primeros pasos. Esperan ofrecer al mundo canino nuestra raza en todo su esplendor, con una crianza controlada y una política de exportación cuidadosa. El número de mastines españoles inscritos en el Libro de Orígenes Español (L.0.E.) y en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.) entre 1992 y 1997, ambos incluidos, fue de 3.077 ejemplares, por lo que la población actual de perros con pedigrí casi alcanzaría los cinco mil individuos.

Descripción de tipo racial
La clasificación de la Federación Cinológica Internacional (F.C.I.) sitúa al Mastín Español en el Grupo 1, Sección 2ª: Perros Molosoides. Posee el estándar número 91 en el cual puede hallarse la siguiente descripción de la raza Aspecto general del perro. Es un perro de gran talla, hipermétrico y mediolíneo. Bien proporcionado, muy potente y musculado. Esqueleto compacto. Cabeza grande y fuerte. Extremidades potentes y musculosas, Comportamiento-carácter. Rústico, cariñoso, manso y noble. Resulta un perro de gran firmeza ante las alimañas y los extraños, en especial cuando se encuentra defendiendo fincas o ganados. Su ladrido es ronco,
166

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

grave y profundo, de gran intensidad, percibiéndose a considerable distancia. Se trata de un perro muy inteligente, no desprovisto de belleza, su expresión manifiesta ambas cualidades. En su comportamiento, se observa que es un perro seguro de si mismo, dosificador de sus fuerzas por ser conocedor de su enorme potencia. Deben descartarse para la reproducción los ejemplares excesivamente tímidos, cobardes y desequilibrados. Andadura. La marcha preferida es el trote, que ha de ser armónico, poderoso, sin tendencia a la lateralidad. Sin ambladura. Piel. Elástica, gruesa, abundante y de color rosáceo, con pigmentaciones más oscuras. Todas las mucosas serán negras.

Capa. El pelo es tupido, grueso, semilargo, liso, repartido por el cuerpo hasta los espacios interdigitales. Se distinguen dos tipos de pelo: uno, de cobertura sobre el dorso, y otro, de protección sobre los costillares y flancos. El color es indeterminado, siendo más apreciados los colores uniformes: amarillos, leonados, rojos, negros, lobatos y, cervatos. Asimismo, apreciados los colores combinados: atigrados, cervatos y píos. Talla. No existen limites máximos de talla, siendo más apreciados, dentro de armoniosas proporciones, los ejemplares de mayor alzada. Limites mínimos: Machos: 77 cm; Hembras: 72 cm. Estas alzadas se desea sean superadas ampliamente, siendo conveniente que rebasen los machos los 80 cm. y las hembras los 75 cm.

Aptitud productiva
En el estándar oficial de la raza puede leerse que el Mastín Español se utiliza como perro de «guardería y defensa de rebaños, fincas, personas y propiedades" La verdadera
167

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

historia del Mastín Español no es cinófila, sino ganadera; como hemos visto ha anteriormente, basta con repasar su historia para comprobar que su realidad no es otra que su funcionalidad. Con la desaparición del lobo, la raza pasa por su momento más crítico, hasta el extremo que la situación actual cambia, pues los mejores ejemplares están en su mayoría en poder de los criadores y no de los ganaderos. Sus principales aptitud reconocidas son: perro de guarda encargados de defender al itud rebaño, acompañar continuamente al ganado, señalar con ladridos amenazadores la presencia de una amenaza potencial y, finalmente, hacer frente a la agresión si ésta llega a producirse. Por todo ello, sería más propio incluir al Mastín Español en el seno del grupo de perros de o pastoreo en sentido amplio y, dentro de éste, entre los perros de defensa de pastoreo por contraposición a los perros de guía o conducción del rebaño Según Gaudioso y cols (1999), el buen mastín nunca se aleja del rebaño al que se cols vincula con el contacto diario desde, cachorro y para ello debe ser capaz de seguir la marcha de aquel realizando jornadas de hasta 30 kilómetros en la trashumancia y algo más cortas en el pastoreo estante. Además, es obvio que nunca debe acosar ni morder a las ovejas pues el eo perro de guarda del ganado que hiera o mate una sola oveja traicionaría su noble cometido y sería inmediatamente desechado.

El mastín siempre atento vigila los peligros que pueden amenazar el rebaño.

168

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA MASTÍN ESPAÑOL
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación Una media en machos: 77 cm. y hembras: entre 72 cm. Indeterminada: leonada, cervatos, lobatos, amarillos. 5000 ejemplares en toda España, aproximadamente. Perro pastor, guardia y defensa de rebaños, fincas y personas. Estable Asociación Española del Perro Mastín Español

Apdo. de Correos. 4041- 28080 Madrid
Afysa@stnet.es y angel@conectia.net http://www.aepme.org/
Telf y fax: 91 518 94 89

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

169

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

El Perro Carea
Dra. Lorena de la Fuente. Veterinaria

170

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL PERRO CAREA
Dra. Lorena de la Fuente. Veterinaria

Introducción
Hemos visto muchas veces en nuestros campos de Castilla la imagen de un tipo de perro de tamaño mediano, muy vigoroso e inteligente acompañando a los rebaños de ovejas. Este perro de gran ayuda a los pastores recibe el nombre de carea, nombre que procede del castellano antiguo y que viene a denominar al perro que ayuda al pastor a la conducción de ganado. En la época de la Trashumancia, los pastores de ovejas nunca han utilizado careas para la conducción de ganado. Estos pastores sólo se dejaban acompañar por los grandes perros de rebaño, llamados mastines, que defendían a las ovejas de posibles ataques de los depredadores. Los ganaderos trashumantes no tenían problemas a la hora de dirigir la marcha de sus rebaños pues contaban con grandes áreas de pasto y de una extensa red de cañadas reales y caminos, que hacían innecesarios el uso de los perros careadores. El único problema que se planteaba era la manera de dirigir la marcha de tan grandes rebaños. Según los veterinarios Sánchez Belda y Sánchez Trujillano (1979): “La cabaña de merinas estaba compuesta por lo menos de un rebaño, no inferior a 1.000 cabezas”. Durante la época de la Trashumancia, los propietarios de las grandes ganaderías de merinas, nunca querían careas en sus rebaños y si algún pastor nuevo se presentaba acompañado con alguno de ellos sólo se le invitaba amablemente a irse con su perro o deshacerse de él. Los ganaderos no veían con buenos ojos a los careas por que mordían y maltrataban a las ovejas.
171

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

A finales del siglo XVII y comienzos del XIX, llegó el fin de la época dorada de la Trashumancia. Grandes superficies de montes comunales y dehesas se transformaron en extensas hectáreas de tierras cultivadas, cambiando el paisaje de Castilla. Ante esta nueva situación, se hizo imprescindible poseer perros que supieran guiar a un numeroso rebaño a través de estrechos caminos rodeados de cereales, evitando que éste atravesara los sembrados devastándolos. Fue entonces cuando comenzó a fraguarse el “oficio” del perro de carea. En cada comarca española sobresalió una raza de perro, para la conducción del rebaño adaptada a las condiciones ambientales, baste citar el perro turco andaluz, el gos d`atura catalá,, el pastor vasco, etc... Su principal función durante los dos últimos siglos era proteger un número creciente de parcelas cultivadas de pequeña extensión. Los careas se fueron haciendo necesarios en los lugares donde la superficie de las propiedades era pequeña; especialmente cuando había que pasar por caminos estrechos de sólo uno o dos metros de anchura, con un rebaño que tiene hambre y rodeado por ambos márgenes de ricos pastos.

Según Vadillo y López (1992), al irse incrementando la necesidad de proteger las propiedades del ganado, especialmente en Tierra de Campos, empieza a aparecer por allí el activo carea. Había muchos sembrados y a las ovejas, en primavera, prácticamente no les quedaba sitio por donde moverse. Debían caminar kilómetros y kilómetros por caminos muy estrechos por los cuales cabían, malamente, los carros de vacas. En ocasiones se estrechaban tanto que estaban obligadas a pasar de una en una. Si el pastor no tenía unos perros en condiciones, es decir, unos buenos careas, las ovejas iban asolando todos los sembrados que encontraban a su paso. Estos mismos autores citan, que antiguamente estos perros careas de Tierra de Campos eran muy fuertes en el pastoreo, muy enérgicos en la conducción del rebaño. Solía haber muchos de los que los pastores llaman «con ojo». En todos los rebaños existen algunas ovejas, sin duda las más inteligentes, que, tras invadir el sembrado y ser perseguidas por el perro carea,
172

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

se ocultan rápidamente detrás de otras ovejas, a las cuales castigan injustamente los perros mente que no tienen «Ojo», descargando sobre esas víctimas su instinto natural de careo. De esta manera la avispada oveja que resulta una y otra vez ilesa del trance, repite una y mil ve veces su pequeño robo en los sembrados. Para solucionar este tipo de comportamiento, está el sentido de justicia y de seguimiento de los inteligentes careas con «ojo» quienes únicamente muerden a las ovejas que han cometido la falta. Cuando se trabaja con perros que no tienen «ojo», el perros ganado da mucho más trabajo al pastor y nunca se tiene la seguridad plena de que van a ser respetadas las lindes. Según D. Félix García (2001), colaborador de la sociedad canina leonesa, y entusiasta de la raza, al referirse al Carea leonés considera que hubo un cambio de manejo de los rebaños no trashumantes ante la escasez de personal y alimento que sufría el ganado estante. Al comenzar el siglo XX, los rebaños trashumantes ya llevan tiempo exentos de antiguas normativas. Los pastores eran escasos y las zonas de cultivas próximas a las vías pecuarias oficiales habían aumentado. Posteriormente, aunque parte del trayecto lo realizan en tren o camiones, el resto del camino debe hacerlo a pie y atravesando las cada vez mayores áreas cultivadas. áreas

En España existen numerosos tipos de perros de pastor perfectamente adaptados a sus zonas de origen, algunos de ellos están oficialmente reconocidos como razas, como el Gos D´atura Catalá o el Perro de Aguas Español. Según Gaudioso y cols., (1999), el perro de Carea Leonés puede encuadrarse dentro de éste último apartado, presente junto al pastor en los rebaños de ganado ovino de la provincia de León y Tierra de Campos, desempeñando una función enormemente apreciada por los ganaderos. Sin embargo, hasta ahora no ha recibido el reconocimiento oficial por parte de los organismos competentes, y si todavía persiste en las explotaciones es, sin duda, por su elevado rendimiento y capacidad funcional. Desde el Departamento de Producción Animal II
173

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

de la Universidad de León, y con la ayuda de la Sociedad Canina Leonesa, se realizó un primer intento de búsqueda y recuperación de ejemplares en los años 1993 y 1994.

Descripción del tipo racial El objetivo final del estudio realizado por investigadores del Departamento de Producción Animal II de la Facultad de Veterinaria de León consiste en obtener los perfiles zoométricos y fanerópticos de la población y a partir de ellos realizar una descripción racial basada en diferentes variables tanto cuantitativas como cualitativas. En el año 2000 se presentó la primera tesis doctoral sobre la raza realizada por la Dra. Lorena de la Fuente y bajo la dirección del Dr. Riol Álvarez. Según los datos obtenidos en esta primera aproximación y recogidos en el libro de la Junta de Castilla y León “Las razas Autóctonas de Castilla y León” (Gaudioso y cols., 1999), el Perro de Carea Leonés responde a las siguientes características: Aspecto general del perro. Perro rústico, caracterizado por su fortaleza, resistencia, austeridad y capacidad de adaptación, Estructura mediolínea, tamaño mediano y, en todos los casos, más largos que altos. Extremidades fuertes, con muslos anchos y músculos grandes y bien desarrollados. Existen ejemplares con dos tipos de pelo. El primero es corto y fino y apretado. El segundo es más largo, mostrándose ligeramente ondulado en el cráneo. La cara siempre presenta el pelo corto. Hay tres tipos fundamentales del color del pelo: Capa de color negro brillante. Negro y cervato y Arlequinado (mezcla en proporción variable de pelos de color negro, blanco y gris). En el trabajo se muestra, incluso sin estar en condiciones óptimas de alimentación y cuidados, con absoluta viveza, afanoso e incansable, siempre vigilante y pendiente de su dueño, resistiéndose a ser manejado por desconocidos incluso en presencia de su propietario. Su movimiento habitual de trabajo son pasos rápidos y cortos que le permiten moverse a gran velocidad sin aparente esfuerzo si bien no suele abarcar demasiado, terreno. Aptitud productiva y comportamiento La mayoría de los ganaderos están muy agradecidos con su ayuda en el manejo del rebaño. Están siempre atentos a las órdenes del pastor, vigilantes, infatigables, su aptitud está
174

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

orientada de manera diferente en los rebaños que pastan en zonas de páramo y tierras de cultivo de los que encontramos en las zonas de montaña. Los primeros son más duros y su trabajo se centra en evitar que las ovejas entren en zonas sembradas, impidiendo que se despisten del camino hacia tierras cultivadas. En la montaña el pastoreo es distinto, ya que el ganado puede pastar libremente y su función, aparte de conducir el rebaño hacia los pastos es la de "tornar" a las ovejas, y retenerlas cuando avanzan demasiado deprisa.

Su carácter destaca por ser desconfiados con los extraños pero no miedosos. Suelen mostrarse esquivos, hasta el punto de que algunos no se dejan tocar ni sujetar siquiera por su amo. Muchas veces este hecho también se acentúa cuando el pastor no les presta la atención debida cuando son cachorros, yendo éstos simplemente detrás del pastor y del rebaño, a cierta distancia. Es importante que sepan distinguir perfectamente el terreno de pasto del sembrado y, también, que no se limite a trabajar con un sólo pastor, sino que ha de hacerlo con cualquiera. Resumiendo, podemos decir que, es un perro inteligente, trabajador incansable y muy obediente, estando siempre atento a lo que el pastor le ordene para cumplir sin dudar con la orden dada.

Perspectiva de futuro
La FAO considera como razas de peligro de extinción aquellas en que existen como máximo 1000 hembras reproductoras (o un máximo de 20 machos reproductores). Aunque el número de ejemplares existentes en la actualidad es mayor que el incluido en el estudio (De la Fuente, 2000), y los ganaderos leoneses están cada día más concienciados, si nos atenemos a las indicaciones de la FAO, la raza está evidentemente en peligro de desaparición. Por mucho que nos empeñemos en conservar, estandarizar y fomentar, si la raza no tiene proyección estamos abocados a conseguir un efecto contrario a lo deseado. Podemos conseguir en poco tiempo ejemplares homogéneos, e incluso atractivos, pero inútiles por no haber cuidado en su momento las facultades funcionales que poseían. Si las previsiones de futuro no fallan, esperamos poder contar, en breve, con una raza realmente rescatada, conservada y útil. Para ello es preciso la colaboración de todos, aficionados, entusiastas de la raza o pastores. También sería más que deseable la implicación en esta tarea de los distintos organismos gubernamentales.

175

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA CAREA
Alzada Peso Capa Censo Aptitud Situación * Asociación Una media en machos: 52 cm. y hembras: entre 48 cm. Machos entre 16-27 Kg. y hembras entre 15-25 Kg. Negra, negro-cervato y arlequinado. 300-350 en Castilla y León Perro pastor: vigilar, acechar y conducir al ganado En peligro de extinción

Contacto: Departamento de Producción Animal II. Facultad Veterinaria de León. Lorena de la Fuente Ruiz. Félix García Rodríguez.

*Razas de fomento: Aquellas cuyo censo y organización se encuentran en expansión. Razas de en peligro extinción ó de protección especial: Las que se encuentran en grave regresión ó trance de desaparición. Según Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España. ( Real Decreto 1682 de 7 Nov. de 1997)

176

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Cabaña Real de Carreteros abaña
Últimamente se están celebrando actos conmemorativos del V Centenario de la Cabaña Real de Carreteros de Burgos y Soria. Estos actos son organizados por la Cabaña Real de Carreteros que esta dedicada desde hace unos años en la recuperación y potenciación de este recurso natural que fue fuente de riqueza en el pasado y que debe seguir siendo la base del desarrollo económico y social de la comarca. Hoy en día se esta poniendo de moda recuperar comarca. las tradiciones perdidas en muchas comarcas de la geografía española, concretamente en nuestra provincia se comienza a celebrar la fiesta tradicional serrana y la “Iberforexpo”, donde podemos admirar la tala de pinos por los leñadores usando sus hachas ó la representación por los propios carreteros de la forma de vida en que viajaban antiguamente por todo el territorio español. Asimismo, en Vilviestre del Pinar podemos observar el museo etnológico donde pueden contemplarse múltiples objetos relacionados durante siglo con la actividad carretera. La recuperación de estas señas de identidad llenas de gran belleza, es el punto de partida del mantenimiento y conservación de la verdadera tradición y cultura de nuestra provincia de Burgos.

Estudios realizados sobre las necesidades que se plantean hoy los habitantes de la sierra pinariega de la provincia de Burgos, son por un lado la certificación forestal, es decir, la consecución de una denominación de origen o una marca de calidad de pino ibérico, esto origen determinaría, el aprovechamiento de los bosques dentro de un desarrollo rural sostenible y una gran ayuda a las industrias de transformación maderera. Por otro lado, potenciar los valores tradicionales como un escaparate de la cultura de la comarca pinariega y de los
177

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

productos típicos de la sierra, favoreciendo de esta manera, el turismo rural tan de moda en estos últimos años y que constituye una fuente de riqueza considerable para los habitantes de la zona.

Historia de la Cabaña Real de Carreteros
El título completo era “Cabaña Real de Carreteros, Trajineros, Cabañiles y sus derramas”, esta Asociación se dedicaba al trajín y conducción de efectos para el servicio público y particular. Fue instituida por los l Reyes Católicos en 1497. A partir del siglo XV se concedieron privilegios, según cuatro leyes emanadas de la Corona en los tres primeros años de su creación. Según Gil Abab autor de varias obras sobre la Cabaña Real de Carreteros, cita que estaba disem diseminada por muchas provincias, pero el núcleo más importante de la misma era la Junta y Hermandad de la zona de Burgos y Soria que comprendía el SE. de la provincia de Burgos y al NO. de la de Soria. Esta Hermandad limitaba al Norte con el Sistema Ibérico, S Sierra de Neila y Campiña; al Sur, con las Sierras de Cabrejas; al Este, con el Sistema Ibérico (Urbión, Cabollera...), y al Oeste con Palacios de la Sierra y Hontoria del Pinar. Como ejemplo de transporte podemos citar: aceite de oliva, que iba desde And Andalucía a Castilla la Vieja, arroz desde Valencia, pescado desde el Atlántico y Cantábrico, el carbón vegetal y hierro desde las montañas de Castilla la Vieja hasta las llanuras, maderas desde la montaña hasta los terrenos llanos, sal, jaspe, cereales, betú etc.... betún,

La principal ocupación de los vecinos fue el transporte por carretera por medio de carros o carretas de bueyes o vacas, dentro de la Junta y Hermandad de carreteros de Burgos Soria. Esta Hermandad estaba encuadrada en la Cabaña Real de Carreteros, creada por los Carreteros, Reyes Católicos en 1.497 y tuvo existencia real hasta el último tercio del siglo XIX.

178

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Asimismo, Gil Abab cita en uno de sus libros, que del 85 % de los vecinos se dedicaron hasta el último tercio del siglo XIX, al transporte con carro de bueyes por carros carretera, siendo todos propietarios de alguna carreta. Quintanar llegó a tener más de 350 carretas dedicadas al transporte de largas distancias; lo que suponía más de 1.050 bueyes y vacas. Salían a trabajar por España en el mes de marzo y regresaban a la Sierra el mes de Noviembre, por San Martín o San Andrés. Durante el invierno se dedicaban al arreglo de las carretas, a labores de casa, siembra, fiestas... Con los pueblos de la Sierra formaban la mayor empresa de transporte que se conocía. La Hermandad de Carreteros se regía por sus propias conocía. leyes y costumbres; tenía sus propias autoridades y jueces en lo que tocaba a los asuntos para

el buen gobierno y funcionamiento de la Hermandad.

A finales del S. XVIII y la primera década del S. XIX, Quintanar contaba con una fábrica de betunes o brea, cuyo producto se utilizaba para calafatear los barcos del Cantábrico. Sus trabajadores se regían por las normas de la marina y como el trabajo era muy duro, y necesario el abastecimiento al Reino, tenían diversos privilegios, entre los que figuraba la exención de quintas. Hasta el siglo XIX la vida del vecino de Quintanar, era su dedicación al transporte; y los mayores, niños y mujeres, se quedaban en el pueblo haciendo las labores del campo, de la casa, construyendo gamellas, aros,... haciendo carbón, hornando pez y trabajando con las carretas churras, llevando productos a las provincias vecinas y a la de Burgos. Al eliminarse los privilegios en el S. XIX, decayó la carretería y ya a mediados del mismo, emigraron a los altos hornos de Vizcaya, más de cuarenta quintanaros, en busca de mejores ingresos.
179

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Siguen los Carreteros organizados hasta la década de los 70, aunque algunas asociaciones hayan desaparecido ya y otras desaparezcan en este siglo XIX como asociaciones profesionales organizadas para largas distancias, pues los tiempos han cambiado sociaciones sustancialmente. El ferrocarril y las diferencias coyunturales hacen que la carretería no puedan satisfacer las exigencias del transporte. En este siglo tiene lugar la emigración de los pueblos carreteros hacia zonas más prósperas, especialmente hasta el Norte. El traqueteo de las carretas quedará olvidado en las largas distancias y solamente tendrá vida intensa en cortas distancias, mantenido por la madera. Al contrario que en otras zonas de España, la sierra de Burgos no ha sufrido la ario transformación y el declive de otras, esto ha sido en parte gracias al acierto de gestionar sus montes de manera razonable. La comarca de la sierra, debido a sus cualidades del terren y a terreno la idiosincrasia de sus habitantes, gozo de momentos históricos de gran esplendor especialmente en la época de la Mesta y de la Cabaña Real de Carreteros. Años más tarde, los aserradores y los camioneros tomaron el relevo a los carreteros. Este secto ha sido siempre sector una fuente de riqueza de los municipios de la sierra. La recuperación de estas señas de identidad burgalesa, llenas de gran belleza, es el punto de partida de la búsqueda, el mantenimiento y conservación de la verdadera tradición y cultura de la provincia de Burgos. ura

180

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

EL AJO CARRETERO Se trata de una caldereta, especial de la comarca de los pinares. Debe su nombre a la tradición de Carretería de toda la zona y que era transportada, por los carreteros a todas las partes de la geografía española. Este guiso se prepara en frío y los ingredientes son carne de falda y cuello de cordero, tomates partidos en dos partes, cabezas de ajo enteras, cebollas partidas por la mitad, sal, picante en pequeña cantidad, agua y un poco de vino. Lo ideal es hacerlo a lentamente, con fuego de leña y en un caldero. El agua debe cubrir bien los ingredientes a fin de evitar añadirle más tarde. Al calor de las brasas se ira consumiendo el caldo y deshaciendose los ingredientes, cuando comprobemos que la carne esta tierna y el caldo apenas la cubre, ya esta la preparado el guiso. Se come primero el cordero, y despues, al caldo se le añade unas rebanadas de pan de hogaza, y se sirve como segundo plato.

181

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

182

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

PERRO PERDIGUERO DE BURGOS
CLUB ESPAÑOL DE AMIGOS DEL PERRO PERDIGUERO DE BURGOS
Centro Cultural “EL Crucero”
C/ Carcedo, 1 09002 Burgos Apdo. Correos 2120 09280 Burgos Telf. 947 / 27 78 46 horario. 21:00 a 23:00 h.

ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DEL PERRO MASTIN ESPAÑOL
http://www.aepme.org/

Apdo. de Correos. 4041 28080 Madrid 4041Afysa@stnet.es y angel@conectia.net Telf y fax: 91 518 94 89 Horario de lunes a jueves de 19 a 21:30 io

GALGO ESPAÑOL
CLUB NACIONAL DE GALGO ESPAÑOL
Apdo Correos, 75 14640 Villa del Rio (Córdoba) telf y fax: 957 17 61 99 http://www.terra.es/personal2/agb00009/

Antonio García Bono Ctra. Borriol Quadra Sancho 52
12004 Castellón (España) 964730286 +34-649-302289 Tel. +34-964730286 Móvil: +34

183

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

ASOCIACIÓN NACIONAL DE CRIADORES DE GANADO OVINO SELECTO CHURRA (ANCHE)
http://www.ctv.es/USERS/anche/cabecera.html Avda. Casado del Alisal, 21 - Ent. 34001 PALENCIA Teléfono: 979 - 74 25 20 Fax: 979 - 70 11 65 E-maill: anche@ctv.es

ASOCIACIÓN NACIONAL DE CRIADORES DE GANADO OVINO SELECTO DE RAZA CASTELLANA (ANCA)

http://www.feagas.es/castellana.htm Plaza de Madrid , 4 - 2º 47001 Valladolid. Tel. 983.39.62.80 Fax 983.39.30.11 E-mail anca@adenet.es

ASOCIACIÓN NACIONAL DE CRIADORES DE GANADO MERINO

http://www.uco.es/organiza/departamentos/genetica/serga/merina.htm

Asoc. Nal. de Criadores de Ganado Merino C/ Castelló, 45 - 2(o) dcha. 28001 MADRID Teléf.: 91 431 59 90 - 924 55 38 53. Fax: 91 431 59 90 E-mail angmerino@meridian.es

184

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

ASOCIACIÓN DE NACIONAL CRIADORES DE GANADO VACUNO SELECTO DE RAZA TUDANCA Castilla, 27 1D / 39009 Santander Tel. 942.31.30.16 Fax 942.31.30.16 E-mail. asaja@jsder.com
RAZA MONCHINA

ASOCIACIÓN CASTELLANO-LEONESA DE CRIADORES DE GANADO BOVINO DE RAZA TUDANCA
09585 Burceña. Valle de Mena (Burgos) Telf. 947 56 55 66 fax. 947 14 13 84

RAZA SERRANA NEGRA

ASOCIACIÓN DE CRIADORES DE GANADO VACUNO SERRANO
C/ Caballeros , 17. 42003 Soria Telf. 975 22 67 51 fax. 975 22 51 72

RAZA ZAMORANA-LEONESA
ASOCIACIÓN NACIONAL DE CRIADORES DE GANADO SLECTO DE RAZA ZAMPORANA-LEONESA (ASZAL) www.spainternet.com/elburro/aszal/ C/ Regimiento de Toledo, 2. Local 49011 Zamora Tfno./Fax: 00 34 980 520 619 E-mail: aszal@alehop.com.

185

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

RAZA HISPANO-BRETONA
ASOCIACIÓN NACIONAL DE GANADEROS CRIADORES DE GANADO EQUINO DE RAZA HISPANO-BRETÓN http://www.arrakis.es/~crios/index.htm Ayuntamiento de San Emiliano. San Emiliano. 24144 San Emiliano. (León) Telf. 987 59 40 20 fax. 987 59 40 29

RAZA LOSINA
ASOCIACIÓN NACIONAL DE CRIADORES DE CABALLOS LOSINO Ricardo de Juana Aranzana C/ Antecubia, 6 09280 Pancorbo (Burgos) Telf. 947 35 42 87 620 28 72 90 www.caballolosino.es http://www.soscaballolosino.com/
FEOGAS.

FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE ASOCIACIÓNES DE GANADO SELECTO http://www.feagas.es C/ Castelló, 45 2ª izq. 28001 Madrid

Telf. 91 575 97 63 fax 91 577 42 71

CONSEJERÍA DE AGRICULTURA Y GANADERÍA JUNTA CASTILLA Y LEÓN
http://www.jcyl.es/jcyl/cag/

Servicio de Medios y Ordenación Ganadera C/ Rigoberto Cortejoso, 14 planta 3ª
186

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

47014 Valladolid. Telf. 983 41 95 00 fax 983 41 98 88

SOCIEAD ESPAÑOLA PARA LOS RECURSOS GENETICOS ESPAÑOLES (SERGA)
http://www.uco.es/organiza/departamentos/genetica/serga/ini.htm Departamento de Genética. Unidad de Veterinaria. Universidad de Córdoba. Campus de Rabanales. id1debej@uco.es

ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y ALIMENTACIÓN (F.A.O.)
http://www.fao.org/

ARCHIVOS DE ZOOTECNIA
http://www.uco.es/organiza/servicios/publica/az/az.htm

MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN
http://www.mapya.es Dirección General de Ganadería Paseo de la Infanta Isabel, 1 28014 Madrid Telf. 91 347 40 57 fax 91 347 40 80

187

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

Bibliografía
A.N.C.A. (1993). Raza Castellana. Feagas, 1: 43-44 A.N.C.A. (1995). Indicación geográfica protegida "Lechazo de Castilla y León". Feagas 6: 31-34. ABAD, M. (1977). Historia del Caballo Castellano. Boletín informativo del Consejo Oficial de los Colegios Veterinarios de Castilla y León. Ed. Federación de Colegios Veterinarios de Castilla y León. León. Nº 6, p. 22-25. ALENDA, R. (1994). Objetivo de selección en la raza Avileña-Nagra Ibérica. Bovis 59:11-26. ALONSO DE HERRERA. (1513). Agricultura General.. Ed. Antonio de Sancha. Madrid. ÁLVAREZ, A. Y ÁLVAREZ J. (1987). El Poney Asturcón. Ed. Mercantil-Asturiana S.A. Oviedo. APARICIO SANCHEZ, G. (1944). Zootécnia Especial. (Etnología compendiada) Cuarta edición. Imprenta Moderna, Córdoba. ARCENIAGA, A. (1935). La Ganadería Vasca. Volumen I. Ed. Excma Diputación de Vizcaya. Vizcaya. ASOPIVA (1996). Estudio del sector ganadero de la zona Pinares-El Valle (SoriaBurgos). Escuela Ingeniería Técnica Agrícola de Soria. Universidad de Valladolid. BAÑUELOS, J. (1951). La Ganadería en el Valle de Mena. II Congreso Internacional Veterinario de Zootécnia. Comunicaciones Científicas, Tomo III, 436-441. BARRERO SOBRINO, A. (1945). Estudio del garañón zamorano-leonés. Producción y utilización del ganado equino. (Congreso Agrario Regional del Duero). Ciencia Veterinaria, 2 7 (V1): 225-25. BENITO, E.; MALO, R. Las razas caninas españolas. Editorial Hispano europea, S.A. 1992. BONGIANNI, M. (1982). Caballos de todo el mundo. Ed. Espasa Calpe. Madrid. BROW, E. (1906). Razas de gallinas españolas. La Avicultura Práctica 116: 28-3 1. CABRERA, A. (1945). Caballos de América: Los caballos de centroamérica. Ed. Sudamerica. Buenos Aires. P 129-141 CASTAÑO MARTÍN, A.J. (1996). Equino de carne. Producciones equinas y de ganado de lidia. Ed. Mundi-Prensa. 123-138. Madrid. CASTEJON, R. (1953). Razas Primitivas Caballares de la Península Ibérica. Sindicato Nacional de Ganadería. Arch. Zootécnia 25: 3-10. Córdoba. CASTELLÓ, S. (1935). Los trabajos de selección de la gallina castellana negra. Mundo Avícola, 164: 172-175. CASTILLO, J. (1979). Estudio del Caballo Español, su Origen y Evolución. Zootécnia. Vol. 28. Ed. Garsi, Madrid. CELADA VALLESPÍN, J. (1986). Explotación ganadera en pastoreo libre. Raza monchina. Documento interno del Gabinete Técnico de Producción Animal. Consejería de Agricultura Ganadería y Pesca de Cantabria. Santander. CELADA VALLESPÍN, J. (1986). Prototipo o Standard Racial del Ganado vacuno de raza Monchina. Propuesta enviada a la Dirección General de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura para su consideración. Santander. CERVERA, J., ARSUAGA, J.L., BERMÚDEZ, J.M. AND CARBONELL, E. (1998). Atapuerca, un millón de años de historia. Edit. Complutense.Pilot Ediciones. Madrid.
188

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

CIRIA, P. (1989). Presente y futuro de la raza bovina Serrana soriana. Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos. Madrid. CONTRERA ALEJANDRE, C. (1982) Diagnosis racial en el Galgo Español. En: Universidad de Córdoba (Ed) I Symposium Nacional de las razas caninas españolas. Imprenta Comercial, Motril (Granada). pp. 323-331. COSSIO, J. M. (1945). Los toros. Tratado técnico e histórico. Tomo I. Editorial Espasa Calpe. Madrid. COTHRAN, G. et al (1993). Análisis genético del caballo Chilote de la isla de Chiloe- Chile. Archivos de veterinaria. Fac. vet. univ. austral de Chile. vol.xxv. nº 2, 137-145. CRESPO, R.I. (1933). Gallinas y gallineros. Espasa-Calpe. Madrid. DE JUANA, F. (1996). Pasado, Presente y Futuro del Caballo Losino. Revista Medio Ambiente, nº 6 : 4-8 . Ed. Junta de Castilla y León, Consejería de Medio Ambiente. Valladolid. DE JUANA, R. (1995). “Una raza que lucha por subsistir....” ASAJA. Revista Campo Regional nº 7 : 1316. Valladolid. DIFFLOTH, P. (1929). Métodos modernos de Avicultura. Salvat. Barcelona. DRAPER, J. (1981). Las principales razas de caballos. En: Enciclopedia del caballo. En. EDWARS, E.H. Ed. Blume. Barcelona. 42-71. ESQUIRO BOLAÑOS, L. (1982) El Mastín Español. En: Universidad de Córdoba (Ed.) I Symposium Nacional de las razas caninas españolas. Imprenta Comercial, Motril (Granada). pp. 123-141.
ESTEBAN, C. y TEJÓN, D. (1984). Catálogo de razas autóctonas españolas. I. Especies Ovina y Caprina. Ministerio de Agricultura. Dirección General de la Producción Agraria. Madrid.

ESTEBAN, C. y TEJÓN, D. (1986). Catálogo de razas autóctonas españolas. 1. Especies ovina y caprina. Ministerio de Agricultura, Madrid. FUENTES , F.C.; SÁNCHEZ, J.M.; GONZALO, C. Manual etnología animal: razas de rumiantes. Edt. Diego Marín, Librero Editor. 1998. GARCIA DORY, M., MARTINEZ, S. y OROZCO, F (1990). Guía de campo de las razas autóctonas de España. Alianza Editorial, Madrid. GARCÍA LOMAS, J. (1966). El Lenguaje popular de la Cantabria Montañesa Ed. de la Diputación de Cantabria. Santander. GARCÍA RAFOLS, J. (1992). La Cría Caballar en España. Ed. Darley. S.A. Barcelona. GARCIA SANZ, A. (1978) La agonía de la Mesta y el hundimiento de la exportación lanera: un capítulo de la crisis económica del Antiguo Régimen en España. Agricultura y Sociedad, 6: 283-356. GAUDIOSO, V. R.; SÁNCHEZ, J. M; EGUREN, V.; RIOL, J. A.; ALONSO, M. E. (1999). Raza Hispano-Bretón. En: Razas Autóctonas de Castilla y León. Eds. Junta de Castilla y León, Conserjería de Agricultura y Ganadería. 67-78. GIL ABAD, P. (1983). Junta y Hermandad de la Cabaña Real de Carreteros Burgos-Soria. Diputación de Burgos, 159-162. GONZÁLEZ ANGULO, F. J. (1988). Contribución al conocimiento de poblaciones vacunas marginales en las provincias de Álava y Vizcaya: agrupaciones bovinas Monchina y Terreña. Tesis Doctoral. Munguía. GONZÁLEZ RUIZ, M. (1922). El garañón leonés. Revista de Higiene y Sanidad Pecuarias, XIL 443-446.
189

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

HARTLEY EDWARDS, E. (1994). Caballos. Ed. Ediciones Omega, S.A. Barcelona. JANINI, R. (1924). Selección de Estudios de Cría Caballar. Ed. Vives-Mora. Valencia. JUNQUERA Ruiz, M. (1927). La raza garañona leonesa. Revista de Higiene y Sanidad Pecuarias, XVII (1): JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN (Ed.) (1991). La raza Churra en Castilla y León. 287pp. LABANDA, P. (1950). La raza vacuna de trabajo Serrana soriana. Junta Provincial de Fomento Pecuario n.' 11. Soria. LAGUNA SANZ, E. (1991). El ganado español, un descubrimiento para América. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General Técnica, Madrid. LEÓN GANADERO. Boletín de divulgación de la Junta Provincial de Fomento Pecuario de León. (1956), 12: 42-44. (1957), 16: 39; 17: 42-43. LION VALDERRABANO, R. (1970). El caballo y su origen. Instituto Cultural de Cantabria. Santander. LÓPEZ COBOS, F. (1932). La especie asnal y los principales garañones. La Nueva Zootécnia, 11 (21): 251-28 LORENZO RUIZ, J. (1998). El asno Zamorano-Leonés. Estudio actual de la raza en la provincia de Zamora; valoración general: aspectos biopatológicos y funcionales. Tesis doctoral. Comunicación personal. LORENZO, J.; GONZALO, C, J. M.; GONZALO 0, J. M.; SERANTES, A.; YANES, J. E.; SANCHEZ, J. (1997). Primeros resultados en el estudio de los aplomos en el asno zamorano-leonés. VI Jornadas Internacionales de la Sociedad Española de Cirugía Veterinaria, Barcelona. MADARIAGA, B. (1963). Estudio zootécnico de las pinturas Rupestres de la región Cantábrica. Ed. Zephyrus. Santander. MADARIAGA, B.(1968). La raza Monchina. Avigán, 179: 5-7. Valencia. MAPA (1997). Anuario de Estadística Agraria. Ed. Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación. Madrid. MARTÍNEZ-SÁIZ, J. (1998). La raza autóctona del caballo Losino: caracterización morfométrica y genética.. Tesina de Licenciatura. Departamento de Genética. Univ. de Córdoba. MARTÍNEZ-SÁIZ, J.; VALERA, M. AND MOLINA, A. (1996). El Caballo Losino. Animal Genetic Resources Information, FAO 19:17-29. MARTÍNEZ-SÁIZ, J.; VALERA, Y MOLINA, A. (1999). El Caballo Losino: estudio morfológico de la raza. Boletín de la Sociedad española para los Recursos Genéticos Animales, SERGA. El Arca. Nº 3, volumen 1. 34-46. MARTÍNEZ-SÁIZ, J.; YANES, J.E. Y ALONSO DE LA VARGA, M.(1999). Razas Equinas en Castilla y León. Ed. Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León.Valladolid. MARTÍNEZ-SÁIZ, J. (2002). El Villano de las Encartaciones. Fundación Rei Afonso Henriques. Catálogo de razas autóctonas de Castilla y León II. 233-240. MASON, I. (1969). World Dictionary of Livestock Breeds Tipes and Varieties. Ed. Comnonwealth Agricultural Bureaux. Edinburg, Scotland. NOBIS, D. (1974). Origen, domesticación y prehistoria del caballo doméstico. Noticias MedicoVeterinaria BAYER Nº 3 215-230. R. Federal Alemana. ODRIOZOLA, M. (1992). A los colores del caballo. Ed. Instituto de Estudios Agrarios, Pesqueros y Alimentarios. Madrid.
190

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

OJEDA, R Y VÉLEZ, J. (1995). Animales, carros y transporte tradicional en lahistoria de Miranda de Ebro. Ed Instituto Municipal de Historia, Fundación Municipal de Cultura. Miranda de Ebro. p. 44-47. OROZCO, F (1989). Razas de gallinas españolas. M.A.P.A. y Mundi-Prensa. Madrid. OROZCO, F. (1985). Algunas ideas sobre el concepto de la raza en los animales domésticos. Comunicaciones ORTEGA, J. (1974). Transformación de un Espacio Natural. Las montañas de Burgos. Ed Univ. de Valladolid. . p. 383-385 PARES, P. M.; PUCHE, C. (1994). Pelajes del caballo. Ed. Ediciones El Caballo. Barcelona. PÉREZ, L. (1986). Situación y perspectivas de la ganadería de Soria. Edita Delegación Territorial. Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes. Junta Castilla y León. PÉREZ, T. (1947). Estudio de la ganadería soriana y su ordenación económica. Junta Provincial de Fomento Pecuario. De Las Herías. Soria. PRIETO, M. (1878). La ganadería en el Valle de Losa. Recopilación Agrícola y Ganadera de la provincia de Burgos. Diputación provincial. REAL SOCIEDAD CANINA DE ESPAÑA (1998). Datos comparativos de inscripciones en el L.0.E. y R.R.C. de perros de razas españolas. El perro en España, marzo de 1998: 20-24. RODRIGUEZ, B. (1987). La ganadería caprina de la provincia de León. Editorial Evergraficas. León. SAINZ DE BARANDA, J. (1947). El Valle de Losa, notas para su historia. Boletín de la Institución de Fernan González. Ed. Excma Diputación de Burgos. año XXVI; nº 99, p 387-393. SAINZ, M. (1933). El caballo de raza Losina. La Nueva Zootécnia, nº 22. SALAMANCA LLORENTE, F (1992) El Galgo Español. En: E. de Benito y R. Malo (Eds.) Las razas caninas españolas. Hispano Europea, Barcelona. pp. 235-237. SAN VALERO, J. (1954). El Neolítico Europeo y sus Raices. Cuaderno de Historia Primitiva (1-2): SÁNCHEZ BELDA, A. (198l). Catalogo de Razas Autóctonas españolas. II- Especie bovina. Publicaciones del Ministerio de Agricultura y Pesca. Madrid. SANCHEZ BELDA, A. (1983). La cría caballar en España. A.Y.M.A., XXIV (3): 449-467. SÁNCHEZ BELDA, A. (1984). Razas bovinas españolas. Publicaciones de Extensión Agraria. Madrid. SÁNCHEZ BELDA, A. y SÁNCHEZ TRUJILLANO, M.C. (1979). Razas ovinas españolas. Publicaciones de Extensión Agraria del Ministerio de Agricultura, Madrid. SÁNCHEZ, L. (1998). La conservación de los recursos genéticos de las razas en vías de extinción en España. Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (FEAGAS). Nº 14, año VI, julio/diciembre. 14-22. SANTONJA, L. (197 l). Posibilidades de desarrollo de la agricultura soriana. Caja General de Ahorros y Préstamos de la provincia de Soria. SANZ TIMÓN, L.M. (1992) El Perdiguero de Burgos. En: E. de Benito y R. Malo (Eds.) Las razas caninas españolas. Hispano Europea, Barcelona. pp. 219-233. SARAZÁ ORTIZ, R. (1955). El asno zamorano-leonés. Suplemento científico del Boletín Informativo del Consejo General de Veterinarios, VII: 303-311. SARAZÁ, R. (1955). El asno Zamorano- Leonés. Revista de Revistas. Suplemento Científico. Tomo VII, pag. 303.

191

Dr. Jesús Mª Martínez Sáiz

SIERRA ALFRANCA, L; JORDANA VIDAL, J.; PAYERAS Y CAPELLÁ, LL. y FRESNO BAQUERO, M. del R. (1998). Situación actual de las razas bovinas del nordeste español y de las islas. Bovis, 81: 51-83. SILVER, C. (1977). Guía de los caballos del mundo. Ed. Omega, S.A. Barcelona. SOTILLO, J. Y SERRANO, V. (1985). Producción animal. Etnología Zootécnia.Tomos I y II. Ed. Artes Gráficas Flores. Madrid. TUDELA DE LA ORDEN, J. (1993. Historia de la ganadería hispanoamericana. Ediciones de Cultura Hispánica, Madrid. VALDERRAMA, J. Mastines españoles. Edit. De Vecchi, S.A. 1989. VALENTIN DE LA CRUZ. Burgos, pastores y rebaños. Edt. Caja de Ahorros Municipal de Burgos. 1991 VALERA, M.; Martínez-Sáiz, J. y Molina, A. (2000). Estudio de la variabilidad genética de la raza equina el caballo Losino. Arch. Zootec. (En prensa). VALLEJO, M. (1978). Razas Autóctonas en vías de extinción. Aportaciones al estudio genético. Becas de la Fundación Juan March. Zaragoza. VEGA-PLA, J.L: (1996). Polimorfismo de ADN equino. Obtención de marcadores moleculares y su aplicación al control de filiación. Tesis Doctoral. Dep. de Genética. Universidad de Córdoba. VICARIO DE LA PEÑA, N. (1975). El noble y leal Valle de Carranza. Publicaciones de la Junta de Cultura de Vizcaya. Diputación Foral de Vizcaya. Bilbao. YANES GARCÍA, J. E. (1998). Palomares tradicionales en Tierras de Zamora. Diputación Provincial de Zamora. Impr. Imprenta provincial. Zamora. YANES GARCÍA, J. E. (1999). El asno zamorano-leonés, una gran raza autóctona. Diputación Provincial de Zamora. Impr. Jambrina. Zamora. YANES GARCÍA, J. E. (2000). Catálogo de razas autóctonas de Castillas y León (España)- Región Norte de Portugal. Fundación Rei Afonso Henriques. Imprime gráficas Varona. Salamanca YANES, J. E.; MARTINEZ J. M ; ALONSO, M. E. (2000). En: Razas Equinas de Castilla y León. Eds. Junta de Castilla y León, Consejería de Agricultura y Ganadería. Salamanca, 175-225.

192

Related Interests