De árboles y de hombres

Toda le gente que hay en este río que hemos pasado, es gente de mucha razón y hombres ingeniosos. según que vimos y pareció por todas las obras que hacen, así de bulto como dibujos y pinturas de todas las colores, muy vivísimas, que es cosa maravillosa de ver. FRAY GASPAR DE CARBAJAL

E ME INVITA a tomar parte en este estudio del Amazonas, su economía, gentes y problemas, pienso que precisamente en calidad de extraño; extraño, lo primero, a la Geografía, Fitografía y Etnografía, por no decir que a la Ciencia en general; y extraño, además, al Amazonas y a las Américas enteras, por no caer en la presuntuosidad de decir que, en general, al mundo. Pues puede ser que esa extrañeza y lejanía me permita tomar el caso de la zona amazónica como ejemplo: es decir, en primera istancia, como caso eximio de contradicción con nuestras ideas de la Realidad occidentales (esto es, normales: ¿de qué será a estas horas occidente el Occidente?), y en segunda istancia, como motivo de reconocimiento de la generalidad, de cómo somos todos iguales o, por mejor decir, los mismos. Lo que me interesa en el asunto es la inversión o reversión de las cosas, de cómo en las ideas dominantes (y en la Ciencia oficial que. como hija de ellas, viene a su vez a confirmarlas) se presentan las realidades del revés, y el asomo de verdad que puede vislumbrarse por el truco de darles a su vez la vuelta. Por lo que oigo y leo de cómo son y están las cosas por el Amazonas, la aparición más somera de lo chocante o contradictorio se da en la relación entre 'hombre' y 'árbol': entre nosotros (quiero decir los habitantes de estos sitios donde se crió la Cultura esta, la invasora del mundo entero) reinaba tradicionalmente una forma de relación entre ambas cosas aparentemente condicionada por el ámbito, por una cierta equipotencia aproximada entre los árboles y los hombres; eran por escelencia los árboles la manera amiga en que la vida extraña (la Naturaleza, que dicen los modernos) se presentaba, sombra contra los rigores del estío, leña y cobijo contra el frío, y en fin la domesticación o cultura con el invento de las hierbas cereales, de la vid y los árboles frutales, y de ahí la costante equiparación entre el engendrar y el plantar (o sembrar), entre un hombre y un árbol; aunque acaso por donde mejor se aprecia esa forma de la relación es por la otra cara, la de la guerra y devastación, donde van siempre de par el arrasamiento de bosques y planteles con la aniquilación o allanamiento de los pueblos: el «donde hacen yermo, lo llaman paz, como comenta Tácito la táctica de los germanos, y el lamento de la pérdida de los bosques de la Península por parte de los repúblicos ilustrado?, que en la deforestación veían representada inmediatamente la invasión de la barbarie y la miseria. Frente a esto, para los pueblos habitantes de la cuenca del Amazonas...: Pero no: tratemos antes de mejorar, aunque sea validos de la visión vigente de la Historia, nuestra imaginación de lo que debió ser el camino y paradero de esos pueblos: se trata también, en último término, de algunos de los nuestros (puesto que todos, según las más altas probabilidades, somos unos) que, escapándose del Asia multicivilizada y superpoblada, pasaron hace alguna decena de milenios (tampoco hace falta agrandar mucho, la medida: no se olvide, en todo caso, para comparación, que hablando, según parece, estamos hablando desde hace algunos cientos de milenios), pasaron por los estrechos

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entonces. en el sentido de que es donde uno nace (y se hace). Y segundo. hasta que vinieron a caer en esa selva. vanamente. ya se sabe en general cómo lo que sucede es que un pueblo. con la cual. en la medida en que admite o somete a pueblos extraños como semejantes. armas. para estudiar en ellas la falta de la idea de 'árbol'. combatirla y domeñarla o se encuentra una manera de someterse y adaptarse a ella. sino sólo maneras diferentes de arreglárselas para establecer la relación entre lo concebido como 'nosotros' ('hombres'. universal. Aquí. que entonces puede periódicamente llegar a adoptar en su lengua como especie de Nombre Propio de su 'nosotros'. en fin. pero a la fuerza. y por lo tanto. pierde su sentido: aquí la selva invasora de todo en crecimiento vertiginoso (algo así como el de la población humana en la actual culminación de la Cultura dominante) viene a tomar más bien el lugar de lo que eran el frío y el calor para los primitivos de la lejana Europa con sus inclementes alternativas de estaciones: es el ámbito natural. que tan doctamente revelan y ocasionalmente lamentan muchos de los estudios que aquí hallo reunidos. recibe de pueblos extraños su propia denominación como pueblo extraño. que las nociones de ‘árbol’ y de ‘hombre’. si se quiere: en fin. o sea. esto es. En el manejo de la idea de 'naturaleza' (contraria y complementaria de la de 'hombre') tenemos el ejemplo más tremendo y elocuente. por su limitación en el cómputo de los tiempos). puede la idea llegar a parecerse a la grecoromana o dominante de 'hombre'). son tan sólo ideas pertenecientes a. Y ese caso del actual proceso de arrasamiento de la cuenca del Amazonas y de sus gentes. para que abarque la caída y corroimiento de raíces de los gigantes verdes: esto es. ¿no tenemos nosotros ahora medios suficientes para hacer con la selva del Amazonas lo que los míseros hispanos hicieron trabajosamente con sus bosques? Pero. según la ficción moderna. la que siglos más tarde a los advenedizos había de parecerles el infierno verde. de cultura y vocabulario. no cabe más que una de dos: o se intenta. la Naturaleza misma. y que sólo. o sea los que hablan una lengua distinta de otras circundantes. y hasta. de modo que al cabo de unas pocas generaciones. y preferiblemente. por así decir) de la realidad. un poco.que fuera al nuevo continente y lo fueron recorriendo por sus etapas (cuántas veces mudando de casas. se me aparece la demostración más típica y flagrante: aquí la deforestación (con el consiguiente exterminio de los pueblos que tenían en la selva su matriz y su cultura) se produce por simple ampliación del término. que aquella relación entre ‘hombre’ y ‘árbol’. de sus pueblos y culturas. natural. esa deforestación y allanamiento de los pueblos se produce aquí no en son y 2 . condicionada también. que únicamente da la coincidencia de que ha venido a ser la dominante. de gramática). el conjunto de los que como yo hablan. sino que son costituyentes (por mitad. sobre todo. en cuanto a la de ‘hombre’. Así que dos cosas por lo pronto: una. por simple ampliación de escala: pues. las ideas no son sólo ideas (justamente la falsificación que rige la creencia vulgar y que la Ciencia oficial confirma consiste en creer que las cosas están ahí fuera y que simplemente se habla de ellas y se les dan nombres). la proporción entre árboles y hombres es tan escandalosamente otra. Ahora bien. la selva es simplemente natural. aparte del parroquialismo. y aquel para los extranjeros infierno verde es la matriz de los bichos también humanos. si bien se mira. el de los que hablan como yo) y lo concebido (por ende) como exterior a nosotros. si los azares de la Historia le traen a uno a vivir en ella. que no hay pueblos primitivos ni aborígenes (es decir que la idea de 'primitivo' y de 'aborigen' pertenece simplemente a la Cultura dominante. y condicionadas por una entre las infinitas maneras de cultura. lejos de ser ningunos universales (bien desearía en este punto conocer las lenguas de los pueblos amazónicos.

puede también hablarse. que todo. el Hombre. sino que están ahí. nuestra Ciencia (y la creencia vulgarizada). evolución o metamorfosis de las cosas. es quizá la más originaria. del cambio. olvidándose la Ciencia de que la misma que tal dice es también un caso de lenguaje). pasando de la materia inanimada a las plantas. para la Cultura dominante: a saber. para ellos. vegetales milagrosos cuyas ramas se perdían en el cielo: y todo. En cambio. estrellas o yuca amarga». tiene que poner en el principio esa objetividad artificiosamente construida por separación arbitraria de su subjetividad. en sus parques o reservas naturales y con sus medidas ecológicas. en lo primitivo y aborigen. que es el de la Conservación de la Naturaleza. hasta que alguna burla. ha sido humano. convertidos en animales o en árboles. aunque no se hable de ellas. está dentro (aunque se siga ocasionalmente pretendiendo que está fuera. puesto que la Naturaleza se ha hecho hombre: las tácticas de la guerra son las tácticas de la civilización y de la paz está a su vez regida por otra. como parte para su operación falsificatoria de la pretensión de objetividad (esto es. o todavía. que soy el que hablo. ha venido a surgir. 3 . si eran árboles. a los monos. había sido Dafne. corno idea y como arma. por los pasos contados de su evolución. acompañado también del de la Conservación de los Pueblos. ese proceso de arrasamiento de la selva y de todo lo que quede de selvático o salvaje por obra de los civilizadores constituye la caía contraria y complementaria de ese otro proceso. y deducen de ahí que alguna vez han tenido que ser unos de los portadores de Nombres por excelencia. como la de los germanos del romano. a los animales. siendo la mas inasible y general. por evolución de lo animal. como cosa. de que las cosas no hablan. lo ha trasformado en su aspecto actual: ríos. en reservas de indios o por lo menos en Museos. ha sido Naturaleza. sino precisamente en nombre de la civilización y del progreso. cualquier imprudencia dictada por la ambición. que el laurel.táctica de guerra. separadas del lenguaje. aun cuando sean comunes. Para ser más precisos. y que sólo a partir de ella. Miremos con cuidado por un momento el sentido de la inversión que así propongo: los indios del Amazonas (como tantos otros pueblos. Encontramos aquí el justo contrapunto de lo que en la ideación histórica (por oposición a 'mítica': pero no se olvide que 'mito' no es más que la Historia o Ciencia de las épocas ante-históricas y precientíficas. como nuestros griegos mismos. Se deduce que los seres individuados por denominación han hablado también como yo originariamente. Pero la destrucción y la conservación. los toman naturalmente como Nombres Propios. antes de ser dáphne o laurel. de la materia perfectamente muda. Pérez nos recuerda un rasgo común de lo que podemos llamar mito de los indios del Amazonas: «Las montañas han sido. como culminación de todo el proceso. que. de tal modo que la Historia y Ciencia no sean más que el mito de las históricas) rige. partiendo del hecho de que las cosas tienen nombres. o que Siringa quedó metamorfoseada en siringa o zampoña). personas: como de mí. de lo vegetal y en último término. y a lo que tiene nombre por ello mismo se le atribuye voz. es decir que la idea de 'naturaleza' ha impuesto realmente su dominio. y que se refiere al tratamiento del tiempo. son dos caras de lo mismo: del uno y del otro modo se revela que la Naturaleza está domesticada. al Hombre y a mí mismo. Toda esta inversión de las realidades (ser hombre es lo único natural. y entonces explicar la subjetividad. cuando contaban. como contrarias. que es lo externo o no humano). en piedra. absolutamente todo. esto es. al que igualmente asistimos en nuestros días. Una caída en el error o malentendimiento ha hecho que esos hablantes queden mudos. En su documentado estudio A.

pues. si llega a hacerse. sea enteramente humano. que es el del Progreso. plantas y bestias. Podrá decirse. así nosotros seguimos aspirando todavía a una Humanidad Futura. Animo. la conquista y arrasamiento de las Américas). que ésta es optimista: con imbecilidad notoria. es de la Fe y del ideal de donde saca su sustancia. mientras que con el ideal de la Cultura dominante la vida de los hombres queda condenada al Futuro. puesto que tanto 'optimismo' como 'pesimismo' son por igual nociones referidas al Futuro. sólo la pérdida de esa Fe podría salvar algo de la selva y los pueblos del Amazonas y librarnos a todos de la condena a esa forma vigente de Dios que se llama el Hombre. es decir. Ni siquiera una respuesta como “El Dinero”.En dos palabras. así como el Hombre actual es el futuro al que aspiraban desde el origen de los tiempos rocas. que aquella visión era pesimista. puede acaso ser más lúcida lógicamente y por tanto políticamente más activa. idea de las cosas todas y sustituto de todas ellas. es. es decir. con el que Ella sirve a las formas de Poder correspondientes. al Hombre finalmente perfecto. aparte del encogimiento de hombros. a ser trabajo y a ser tiempo. condenados a integrarse en el Hombre o a perecer. y aquí era la inversión de la noción misma de 'tiempo' lo que se estaba denunciando: con menos falsedad diríamos que con la imaginación de las cosas de los indios del Amazonas (o de los pueblos griegos antes de que vinieran a ser padres de la Cultura para todos) la vida de las gentes se alimentaba del recuerdo de la felicidad (y con ella. que acabaría por incluirlos en el apartado previsto de Conservación de la Naturaleza (y de las Etnias). a la objetivación de miedos y esperanzas. Tal es la inversión de las cosas que sirve. de tal modo que a lo más que puede dar lugar. la razón) perdida y perpetuamente deseable. con otros nombres y enseñas. porque está ya muerta en la respuesta previa que la Idea dominante le tiene preparada. a formulaciones repetitivas de aquello por lo que se preguntaba: “Para el Desarrollo”. de cuya función de complementario del arrasamiento hemos hablado arriba: no la conmiseración para con la selva o con los indios. que se formule y se reformule una y otra vez según las apariciones del Estado y el Capital cambian) no puede ser mas que un paso intermedio para seguir preguntándose más allá: pues también el Dinero. en fin. para el mito de los amazonios eso del Hombre es algo que está en el pasado. Sólo la pérdida o quebranto o vacilación de la Fe reinante entre nosotros (que. para la destrucción de la selva del Amazonas y para el arrasamiento de sus pueblos. el Poder y la Cultura dominante. sino la indignación que de ella revierta sobre nosotros mismos. No se pregunte para qué todo eso. esto es. para el bien de quién: es la pregunta que no se hace. haga que la Tierra. sin embargo. que. el Hombre está siempre en el Futuro: pues. ocupando la Tierra entera (o cualquier ámbito estelar: vaya usted a pararles). que se ha perdido o degenerado: para el ideal de la Cultura dominante. “Los intereses del Capital y del Estado” (que es preciso. 4 . como idea real. por ejemplo. “Porque el Tiempo así lo manda”. con cierta imbecilidad. es la misma —no se nos esconda esto— que la Fe de la Cruz que movió. que la Naturaleza sea toda hombre. a los colaboradores en esta empresa de descripción y de denuncia del caso del Amazonas y sus pueblos a que no se engañen tomando la actitud de la defensa. el Universo.