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Causa " Fabro Pedro H. y otros s/ falsificación de documento público”. Corte Suprema de Justicia de la Nación, rta. 26 de febrero 1991.

Fabro Pedro H. y otros s/ falsificación de documento público. Opinión del Procurador General. La Cámara Federal de Apelaciones de la Ciudad de Paraná, en su sentencia del 8 de mayo de 1990, confirmó el fallo de primera instancia por el cual se condenó a Pedro H. Fabro a la pena de 4 años de prisión como autor responsable del delito de falsificación de documento público destinado a acreditar el dominio del automotor. Contra ese pronunciamiento la defensa interpuso recurso extraordinario el que fue concedido a fs. 282. Sostiene el recurrente la nulidad del procedimiento policial que culminó con la incautación del documento falso por cuanto entiende que fue llevado a cabo sin orden judicial violándose de ese modo las normas procesales, tanto del orden local como federal, que cita en apoyo de su tesis, con afectación de la garantía que consagra el art. 18 de la Constitución Nacional. Tacha además de arbitrario al pronunciamiento en cuanto expresa que éste se apoya sobre elementos de juicio nulos. En este sentido destaca que el acta de secuestro de fs. 19 carece de validez toda vez que fue labrada sin la presencia del testigo que, según su criterio, exigen los arts. 122 y sigts. del Cód. Procesal Penal de la Provincia de Corrientes; que los informes periciales de fs. 22 y 43/44 son nulos al no haber prestado quien los realizó, juramento en la forma prevista por el art. 326 del Cód. de Proced. en Materia Penal. Por otra parte también sostiene que no se ha acreditado que de la falsificación atribuida a su asistido pudiera resultar algún perjuicio, con lo cual el hecho que se tuvo por probado no sería típico. Advierto que los agravios traídos por la defensa acerca de la legalidad del procedimiento policial en el que se secuestrara la cédula de identificación del automotor falsa no trascienden del mero análisis de cuestiones de hecho, prueba y normas procesales, materias estas que, por regla, resultan ajenas a la instancia extraordinaria. Ello es así toda vez que de los fundamentos del recurso no surge que entre aquellas materias y la garantía constitucional que se pretende afectada exista una relación directa e inmediata que autorice su tratamiento por el tribunal del mismo modo en que lo hiciera en los autos R. 1, L.XXII, "Romero, Héctor H. y otros s/ infr. ley 20.771" y F. 65, L.XXIII, "Ferrer, Florentino C. s/ infr. art. 189 bis Cód. Penal", sentencias del 1 de diciembre de 1988 y del 10 de julio de 1990, respectivamente (B.644; L.XXI, "Bredeston, Jorge V. y otro s/ causa núm. 31.322", sentencia del 27 de diciembre de 1988, consid. 3°). En efecto, la incautación del documento mencionado, tal como surge de las constancias de autos y del relato que hace el mismo recurrente, fue consecuencia del requerimiento de los funcionarios de la policía provincial para que Fabro y quien entonces lo acompañaba exhibieran la documentación del rodado en cuya posesión se encontraban, sin que se aprecie, a mi modo de ver, que a raíz de ese procedimiento pueda haber resultado afectada garantía constitucional alguna, ya que no tuvo por objeto la requisa de un domicilio sino la identificación de un automotor. A ello debe agregarse que la cédula incautada no puede considerarse como uno de los papeles privados que ampara el art. 18 de la Constitución Nacional, ya que se trata de un instrumento público que, por expresa disposición de la ley, debe ser exhibido cuando lo exija la autoridad competente (art. 21, dec.¬ley 6582/58, ratificado por ley 14.467 y modificado por ley 20.167). Considero, además, que tampoco el recurso resulta procedente en cuanto se lo sustenta en la doctrina de

j) de la ley 19. interpuso la defensa recurso extraordinario a fs. en Materia Penal debo destacar. En este sentido debo señalar que la validez otorgada por el a quo tanto al acta de secuestro de fs. 439. cuanto a los informes periciales de fs. Considerando: 1) Que contra la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de la Ciudad de Paraná. la afirmación del recurrente en cuanto sostiene que no se ha probado que de la falsificación de ese instrumento pudiera resultar perjuicio se ve desvirtuada. que confirmó el fallo de primera instancia mediante el que se condenó a Pedro H. 465. por su naturaleza pública y. E. por ende. 2°. 3) Que el recurrente se agravia solicitando que se decrete la nulidad del procedimiento policial. 587¬¬. con respecto al primero de dichos agravios. de la cual se incautó la autoridad policial. además. el fallo también se sustenta en la ratificación del acta de fs. 142¬109. 1977¬C. Por otra parte. 279:171. ocupaban un vehículo. Por otra parte. 326 del Cód. Todo ello se opone. inc. 302:1620 y 306:1111 ¬¬La Ley. Roger. Fabro a la pena de 4 años de prisión. debe declarar improcedente el recurso extraordinario concedido a fs. y procedió a requerir la exhibición de la documentación del rodado. y 302:142 y 516 ¬¬La Ley. 145¬25¬¬). a). toda vez que ésta reconoce como sustento en este aspecto los elementos de juicio que el a quo tuvo en cuenta para demostrar la realidad de su existencia y que no han sido suficientemente rebatidos por el apelante. 267/277. ¬¬ Oscar E. tal como concluye la Cámara. como autor responsable del delito de falsificación de documento público destinado a acreditar el dominio de un automotor. a mi modo de ver. 282. constituyen cuestiones de hecho. 1981¬A. Con relación a los informes periciales que se impugnan por no haber prestado el experto juramento en la forma prescripta por el art. Fabro. 19 efectuada por el procesado en su indagatoria. Por ello opino que V. inc. ajenas a esta instancia (Fallos 277:343. Buenos Aires. 282. propio de los jueces de la causa y. de Proced. que se trata de un funcionario de la Gendarmería Nacional quien actuó de acuerdo con las previsiones de los arts. 300:390 y 521. y 3°. entre muchos otros). ¬¬ Setiembre 19 de 1990. sin perjuicio de lo antes expuesto. en circunstancias en que la policía de la Provincia de Corrientes se hizo presente en el prostíbulo "Los Paraísos" de la Ciudad de Mercedes. 2) Que el hecho que dio origen a esta causa fue comprobado el 15 de diciembre de 1981. no puede pasarse por alto que. pese a que ésta no fue labrada en presencia de un testigo. por las constancias de la causa de las cuales surgen que en el caso se falsificó una cédula destinada a establecer la identificación y dominio de un automóvil que había sido sustraído a su propietario. a raíz de su discrepancia con el alcance atribuido por el juzgador a principios y normas de derecho común o con la valoración de la prueba. Tampoco la circunstancia de que el documento falsificado ya no se encontrara agregado al expediente al tiempo de pronunciarse el fallo afecta la validez de la decisión. la doctrina de la arbitrariedad no tiene por objeto corregir en tercera instancia. Perujo. 1978¬D. fundamento este que no ha sido suficientemente rebatido en el recurso. junto con Ildes O. por cuanto .349.la arbitrariedad. cuando el procesado Pedro H. 301:449. a la procedencia del recurso también en lo vinculado a este aspecto. prueba y derecho procesal. febrero 26 de 1991. sentencias equivocadas o que el apelante considere tales. 297:24. pues tal como ha establecido el tribunal a través de reiterada jurisprudencia. que fue concedido a fs. sino que reviste un carácter estrictamente excepcional (Fallos 297:173 y 329. 19. 22 y 43/44. momento en el cual el primero de los nombrados mostró una cédula de identificación del automotor presuntamente falsificada.

285 vta. fue consecuencia del requerimiento de los funcionarios de la policía provincial para que Fabro y quien entonces lo acompañaba exhibieran la documentación del rodado. en la medida en que el recurrente no ha demostrado que las reglas procesales invocadas. con las modificaciones introducidas por la ley 20. además.entiende que fue llevado a cabo sin orden judicial. de la supuesta violación de los arts. 22 y fs. en Materia Penal. 22 y 43/44 son nulos al no haber prestado el técnico que los realizó el juramento previsto por el art. del Cód. hubiera sido hallada en el rodado ¬¬confr. tal cuestión procesal fue resuelta sin arbitrariedad. 10) Que la nulidad de los informes periciales de fs. de Proced. como también lo expresó el Procurador General. respectivamente¬ igualmente correspondería desechar el agravio. por regla. en lugar de haber sido exhibida por el acusado. 122 y sigts. toda vez que de los fundamentos del recurso no surge que entre aquellas materias y la garantía constitucional que se pretende afectada exista una relación directa e inmediata que autorice su tratamiento por el tribunal del mismo modo en que lo hizo en otros casos. Sin embargo. el apelante ni siquiera realizó un mínimo esfuerzo para convencer a los jueces de que la situación de hecho encontraría amparo en la cláusula constitucional que citó (art. citados en el referido dictamen. tanto del orden local como federal. por imperativo legal. con lo cual ¬¬según su criterio¬ el hecho que se tuvo por probado no sería típico. en Materia Penal. 5) Que también afirma que los informes periciales de fs. 43/44 es otra cuestión procesal resuelta con . 19 por carecer de la firma de dos testigos sólo podría provenir. 326 del Cód. se agravia de que no se ha acreditado que de la falsificación atribuida a su defendido pudiera resultar algún perjuicio. 54/55 y 58/59. tanto locales como nacionales. resultan ajenas a la instancia extraordinaria. 19 carece de validez por haber sido labrada sin la presencia del testigo que exigen los arts. tal como surge de las constancias de autos y del relato efectuado por el mismo recurrente. violándose de ese modo las normas procesales. la incautación del documento mencionado. al menos en el orden nacional. cumplidas con las formalidades legales. sean aplicables a la inspección de un automóvil. 211 y 215 del Cód.¬ley 6582/58 ratificado por la ley 14. no trascienden del mero examen de cuestiones de hecho. 8) Que aun si se entendiese que la cédula de identificación del automotor falsa. 21 del dec. los agravios traídos por la defensa acerca de la legalidad del procedimiento policial en el que se secuestró la cédula de identificación del automotor falsa.467. referentes al registro domiciliario y a la requisa personal. materias éstas que. Ello es así. Procesal Penal de la Provincia de Corrientes. 18 de la Constitución Nacional. 9) Que en la medida en que en autos no se ventila una hipótesis de allanamiento de domicilio ni de requisa personal.167).. sin que se aprecie que a raíz de ese procedimiento pueda haber resultado afectada garantía constitucional alguna. 4) Que sostiene. 7) Que. declaraciones de Fabro y del entonces coprocesado Perujo de fs. de Proced. Asimismo. 18). 6) Que. Por lo demás. ya que se trata de un instrumento público que. como lo opinó el Procurador General en su dictamen de fs. En ese aspecto plantea que el acta de secuestro de fs. 18 de la Constitución Nacional. pues el a quo se valió de que el acta lleva la firma de las personas en cuyo poder fue hallado el instrumento del delito y que la situación documentada en ella encontró corroboración en las respectivas indagatorias de fs. la invalidez del acta de fs. debe ser exhibido cuando lo exija la autoridad competente (art. que el pronunciamiento es arbitrario porque ¬¬según su criterio¬ se apoya sobre elementos de juicio nulos. 54/55 y 58/59. ya que no tuvo por objeto la requisa de un domicilio sino la identificación de un automotor. A ello debe agregarse que la cédula incautada no puede considerarse como uno de los papeles privados que ampara el art. y también la garantía consagrada por el art. Ello es así. prueba y derecho procesal.

282. 22 la falsedad estaría suficientemente acreditada con el de fs. Belluscio. 43/44 estuvo precedido del acta de fs. 85 y confr. Por ello. 2°. a raíz de su discrepancia con el alcance atribuido por el juzgador a principios y normas de derecho común o con la valoración de la prueba. ¬¬ Carlos S. Publicidad . ¬¬ Eduardo Moliné O'Connor. aun cuando pudiera impugnarse el dictamen de fs. 301:449 y 302:142 y 516 ¬¬La Ley. no refutó ese argumento decisivo. 11) Que la afirmación del recurrente. además.. En tal caso se trata de un tema de derecho común razonablemente decidido. Fayt. ¬¬ Julio Oyhanarte. inc.fundamento suficiente. ¬¬ Augusto C. 1978¬D. es aplicable el criterio reiteradamente señalado por esta Corte. 12) Que. de las cuales surge que en la especie se falsificó una cédula destinada a establecer la identificación y dominio de un automóvil que había sido sustraído a su propietario (fs. 465. 587¬¬. Pero. ha sido desvirtuada por la Cámara con el argumento de su naturaleza pública y con sustento en las constancias de la causa. Por otra parte el recurrente. pues el perito es un funcionario que actuó de acuerdo con las previsiones de los arts.549. en definitiva. entre muchos otros). de que la doctrina de la arbitrariedad no tiene por objeto corregir en tercera instancia sentencias equivocadas o que el apelante considere tales. lo que excluye la tacha de arbitrariedad expuesta por el apelante. 300:390 y 521. 43/44 antes aludido. ¬¬ Julio S. en la que el perito prestó el juramento de ley ante las autoridades de prevención. 439. fs. de conformidad con lo dictaminado por el Procurador General. Nazareno.). y entonces. se declara improcedente el recurso extraordinario concedido a fs. ¬¬ Mariano A. inc. a pesar de mencionar que los jueces expresaron sobre el punto que "en ambos casos el perito ha actuado en cumplimiento de una obligación legal pues pertenece al Gabinete técnico pericial de la Gendarmería Nacional". 1981¬A. 31. 4° párrafo). Cavagna Martínez. j) de la ley 19. 286 vta. en cuanto sostiene que no se ha probado que de la falsificación del documento secuestrado pudiera resultar perjuicio. a) y 3°. el informe de fs. sino que reviste un carácter estrictamente excepcional (Fallos 297:173 y 329. ¬¬ Ricardo Levene (h. 1977¬C.

3°). Sostiene el recurrente la nulidad del procedimiento policial que culminó con la incautación del documento falso por cuanto entiende que fue llevado a cabo sin orden judicial violándose de ese modo las normas procesales. en Materia Penal. 282. 65. 122 y sigts.167). materias estas que. En este sentido destaca que el acta de secuestro de fs. con lo cual el hecho que se tuvo por probado no sería típico. Fabro a la pena de 4 años de prisión como autor responsable del delito de falsificación de documento público destinado a acreditar el dominio del automotor. "Romero. que los informes periciales de fs. y otros s/ falsificación de documento público. 18 de la Constitución Nacional. sin que se aprecie. Florentino C.XXI. art. L. debe ser exhibido cuando lo exija la autoridad competente (art. 18 de la Constitución Nacional. resultan ajenas a la instancia extraordinaria. s/ infr. sentencia del 27 de diciembre de 1988. que tampoco el recurso resulta procedente en cuanto se lo sustenta en la doctrina de la arbitrariedad. Por otra parte también sostiene que no se ha acreditado que de la falsificación atribuida a su asistido pudiera resultar algún perjuicio. Jorge V.XXII. fue consecuencia del requerimiento de los funcionarios de la policía provincial para que Fabro y quien entonces lo acompañaba exhibieran la documentación del rodado en cuya posesión se encontraban. de Proced. ley 20. según su criterio.771" y F. que a raíz de ese procedimiento pueda haber resultado afectada garantía constitucional alguna. respectivamente (B. prueba y normas procesales. L. exigen los arts. además. . en su sentencia del 8 de mayo de 1990. 19 carece de validez toda vez que fue labrada sin la presencia del testigo que. por expresa disposición de la ley. Considero. 22 y 43/44 son nulos al no haber prestado quien los realizó. "Ferrer. Advierto que los agravios traídos por la defensa acerca de la legalidad del procedimiento policial en el que se secuestrara la cédula de identificación del automotor falsa no trascienden del mero análisis de cuestiones de hecho. por regla. del Cód. 31. 326 del Cód. y otro s/ causa núm. Procesal Penal de la Provincia de Corrientes. 1. ya que se trata de un instrumento público que. En efecto. La Cámara Federal de Apelaciones de la Ciudad de Paraná. con afectación de la garantía que consagra el art. Contra ese pronunciamiento la defensa interpuso recurso extraordinario el que fue concedido a fs. A ello debe agregarse que la cédula incautada no puede considerarse como uno de los papeles privados que ampara el art. dec. Opinión del Procurador General. que cita en apoyo de su tesis. 189 bis Cód.644. a mi modo de ver. y otros s/ infr. tal como surge de las constancias de autos y del relato que hace el mismo recurrente. 21.Fabro Pedro H. consid. sentencias del 1 de diciembre de 1988 y del 10 de julio de 1990.ley 6582/58. y otros s/ falsificación de documento público Fabro Pedro H. Tacha además de arbitrario al pronunciamiento en cuanto expresa que éste se apoya sobre elementos de juicio nulos. tanto del orden local como federal.XXIII. L. Héctor H. confirmó el fallo de primera instancia por el cual se condenó a Pedro H. ya que no tuvo por objeto la requisa de un domicilio sino la identificación de un automotor. "Bredeston. juramento en la forma prevista por el art. ratificado por ley 14.322".467 y modificado por ley 20. Penal". Ello es así toda vez que de los fundamentos del recurso no surge que entre aquellas materias y la garantía constitucional que se pretende afectada exista una relación directa e inmediata que autorice su tratamiento por el tribunal del mismo modo en que lo hiciera en los autos R. la incautación del documento mencionado.

pese a que ésta no fue labrada en presencia de un testigo. ajenas a esta instancia (Fallos 277:343. 142109. Por otra parte. 326 del Cód. no puede pasarse por alto que. Considerando: 1) Que contra la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de la Ciudad de Paraná. Perujo. violándose de ese . por ende. 3) Que el recurrente se agravia solicitando que se decrete la nulidad del procedimiento policial. 302:1620 y 306:1111 La Ley. 301:449. inc. como autor responsable del delito de falsificación de documento público destinado a acreditar el dominio de un automotor. de la cual se incautó la autoridad policial. 19. debe declarar improcedente el recurso extraordinario concedido a fs. propio de los jueces de la causa y. que confirmó el fallo de primera instancia mediante el que se condenó a Pedro H. 282. y 302:142 y 516 La Ley. Fabro. junto con Ildes O. tal como concluye la Cámara. la afirmación del recurrente en cuanto sostiene que no se ha probado que de la falsificación de ese instrumento pudiera resultar perjuicio se ve desvirtuada. sino que reviste un carácter estrictamente excepcional (Fallos 297:173 y 329. entre muchos otros). 465. febrero 26 de 1991. a). a mi modo de ver. 300:390 y 521. Con relación a los informes periciales que se impugnan por no haber prestado el experto juramento en la forma prescripta por el art. por cuanto entiende que fue llevado a cabo sin orden judicial. Tampoco la circunstancia de que el documento falsificado ya no se encontrara agregado al expediente al tiempo de pronunciarse el fallo afecta la validez de la decisión. 1978D. en Materia Penal debo destacar. 282. fundamento este que no ha sido suficientemente rebatido en el recurso. y procedió a requerir la exhibición de la documentación del rodado. de Proced. Por ello opino que V. que fue concedido a fs. a la procedencia del recurso también en lo vinculado a este aspecto. 297:24. 439. Todo ello se opone. interpuso la defensa recurso extraordinario a fs. Roger. 267/277. 1981A. Oscar E. pues tal como ha establecido el tribunal a través de reiterada jurisprudencia. el fallo también se sustenta en la ratificación del acta de fs. cuanto a los informes periciales de fs. j) de la ley 19. la doctrina de la arbitrariedad no tiene por objeto corregir en tercera instancia. Fabro a la pena de 4 años de prisión. Buenos Aires. 1977C. constituyen cuestiones de hecho. además. 22 y 43/44. por las constancias de la causa de las cuales surgen que en el caso se falsificó una cédula destinada a establecer la identificación y dominio de un automóvil que había sido sustraído a su propietario. en circunstancias en que la policía de la Provincia de Corrientes se hizo presente en el prostíbulo "Los Paraísos" de la Ciudad de Mercedes. 2°. prueba y derecho procesal. por su naturaleza pública y. ocupaban un vehículo.349. 2) Que el hecho que dio origen a esta causa fue comprobado el 15 de diciembre de 1981. momento en el cual el primero de los nombrados mostró una cédula de identificación del automotor presuntamente falsificada. 14525). 587. a raíz de su discrepancia con el alcance atribuido por el juzgador a principios y normas de derecho común o con la valoración de la prueba. inc. que se trata de un funcionario de la Gendarmería Nacional quien actuó de acuerdo con las previsiones de los arts. sin perjuicio de lo antes expuesto. sentencias equivocadas o que el apelante considere tales. Por otra parte. E. cuando el procesado Pedro H. y 3°. 19 efectuada por el procesado en su indagatoria. Setiembre 19 de 1990.En este sentido debo señalar que la validez otorgada por el a quo tanto al acta de secuestro de fs. toda vez que ésta reconoce como sustento en este aspecto los elementos de juicio que el a quo tuvo en cuenta para demostrar la realidad de su existencia y que no han sido suficientemente rebatidos por el apelante. 279:171. con respecto al primero de dichos agravios.

7) Que. 4) Que sostiene. como también lo expresó el Procurador General. 285 vta. toda vez que de los fundamentos del recurso no surge que entre aquellas materias y la garantía constitucional que se pretende afectada exista una relación directa e inmediata que autorice su tratamiento por el tribunal del mismo modo en que lo hizo en otros casos. 326 del Cód.167). de Proced. en lugar de haber sido exhibida por el acusado. 18 de la Constitución Nacional. ya que se trata de un instrumento público que. citados en el referido dictamen. A ello debe agregarse que la cédula incautada no puede considerarse como uno de los papeles privados que ampara el art. con lo cual según su criterio el hecho que se tuvo por probado no sería típico. 18). hubiera sido hallada en el rodado confr. los agravios traídos por la defensa acerca de la legalidad del procedimiento policial en el que se secuestró la cédula de identificación del automotor falsa. 21 del dec. la incautación del documento mencionado. fue consecuencia del requerimiento de los funcionarios de la policía provincial para que Fabro y quien entonces lo acompañaba exhibieran la documentación del rodado. de Proced. cumplidas con las formalidades legales. declaraciones de Fabro y del entonces coprocesado Perujo de fs. sean aplicables a la inspección de un automóvil. Por lo demás. por regla. 6) Que. que el pronunciamiento es arbitrario porque según su criterio se apoya sobre elementos de juicio nulos. 19 carece de validez por haber sido labrada sin la presencia del testigo que exigen los arts. 9) Que en la medida en que en autos no se ventila una hipótesis de allanamiento de domicilio ni de requisa personal. Procesal Penal de la Provincia de Corrientes. pues el a quo se valió de que el acta lleva la firma de las personas en cuyo poder fue hallado el instrumento del delito y que la situación documentada en ella encontró corroboración en las respectivas indagatorias de fs. 18 de la Constitución Nacional. . 54/55 y 58/59. 122 y sigts. tanto del orden local como federal. la invalidez del acta de fs. tal cuestión procesal fue resuelta sin arbitrariedad. además.467. 211 y 215 del Cód. con las modificaciones introducidas por la ley 20. en Materia Penal. materias éstas que.ley 6582/58 ratificado por la ley 14. debe ser exhibido cuando lo exija la autoridad competente (art. 54/55 y 58/59. 22 y 43/44 son nulos al no haber prestado el técnico que los realizó el juramento previsto por el art. sin que se aprecie que a raíz de ese procedimiento pueda haber resultado afectada garantía constitucional alguna. tanto locales como nacionales. ya que no tuvo por objeto la requisa de un domicilio sino la identificación de un automotor. Asimismo. Ello es así. de la supuesta violación de los arts. resultan ajenas a la instancia extraordinaria. el apelante ni siquiera realizó un mínimo esfuerzo para convencer a los jueces de que la situación de hecho encontraría amparo en la cláusula constitucional que citó (art.. 8) Que aun si se entendiese que la cédula de identificación del automotor falsa. Sin embargo. se agravia de que no se ha acreditado que de la falsificación atribuida a su defendido pudiera resultar algún perjuicio. respectivamente igualmente correspondería desechar el agravio. en la medida en que el recurrente no ha demostrado que las reglas procesales invocadas. y también la garantía consagrada por el art. Ello es así. del Cód. en Materia Penal. 5) Que también afirma que los informes periciales de fs. por imperativo legal. como lo opinó el Procurador General en su dictamen de fs. prueba y derecho procesal. 19 por carecer de la firma de dos testigos sólo podría provenir. En ese aspecto plantea que el acta de secuestro de fs. al menos en el orden nacional. referentes al registro domiciliario y a la requisa personal. tal como surge de las constancias de autos y del relato efectuado por el mismo recurrente.modo las normas procesales. no trascienden del mero examen de cuestiones de hecho.

se declara improcedente el recurso extraordinario concedido a fs. 2°. sino que reviste un carácter estrictamente excepcional (Fallos 297:173 y 329. fs. Augusto C.10) Que la nulidad de los informes periciales de fs. Carlos S. Por otra parte el recurrente. Julio S. entre muchos otros). en cuanto sostiene que no se ha probado que de la falsificación del documento secuestrado pudiera resultar perjuicio. aun cuando pudiera impugnarse el dictamen de fs. 12) Que. Por ello. 439. 301:449 y 302:142 y 516 La Ley. Belluscio. 11) Que la afirmación del recurrente. Julio Oyhanarte. a raíz de su discrepancia con el alcance atribuido por el juzgador a principios y normas de derecho común o con la valoración de la prueba. de conformidad con lo dictaminado por el Procurador General. 31. de que la doctrina de la arbitrariedad no tiene por objeto corregir en tercera instancia sentencias equivocadas o que el apelante considere tales. 300:390 y 521. .. ha sido desvirtuada por la Cámara con el argumento de su naturaleza pública y con sustento en las constancias de la causa. no refutó ese argumento decisivo.549. Fayt. Ricardo Levene (h. inc. 286 vta. 587. inc. y entonces. Pero. 282. pues el perito es un funcionario que actuó de acuerdo con las previsiones de los arts. Nazareno. j) de la ley 19. 43/44 estuvo precedido del acta de fs. En tal caso se trata de un tema de derecho común razonablemente decidido. Cavagna Martínez. es aplicable el criterio reiteradamente señalado por esta Corte. en definitiva. 465. 43/44 antes aludido. Mariano A. 4° párrafo). 22 y fs. el informe de fs. 1978D. además. de las cuales surge que en la especie se falsificó una cédula destinada a establecer la identificación y dominio de un automóvil que había sido sustraído a su propietario (fs. 1977C. 85 y confr.). lo que excluye la tacha de arbitrariedad expuesta por el apelante. a) y 3°. 43/44 es otra cuestión procesal resuelta con fundamento suficiente. 1981A. 22 la falsedad estaría suficientemente acreditada con el de fs. a pesar de mencionar que los jueces expresaron sobre el punto que "en ambos casos el perito ha actuado en cumplimiento de una obligación legal pues pertenece al Gabinete técnico pericial de la Gendarmería Nacional". Eduardo Moliné O'Connor. en la que el perito prestó el juramento de ley ante las autoridades de prevención.