Paddock Paradise®

por Albert Villasevil (DVM, AANHCP CP y FI, LH FI, DTCVM)

1.- Introducción: El Paddock Paradise® es un sistema de estabulación creado por Jaime Jackson a través del estudio de los caballos ferales de la Great Basin Americana y su finalidad primordial es crear un entorno doméstico lo más similar posible al hábitat específico del caballo (la estepa semidesértica) para cumplir así todas las necesidades especie-específicas del caballo, promoviendo así su bienestar tanto físico como mental.

(Banda en el Paddock Paradise de Nick Hill, Escocia).

Describir al Paddock Paradise® como un sistema de tracks resulta simplista e inapropiado ya que NO transmite la filosofía que reside bajo este sistema de estabulación y transmite que no se ha entendido la idea del creador. 2.- Las bases del Paddock Paradise®:
(mustangs en el Red Desert de Wyoming, imagen tomada por Pam Nickoles)

Como ya se ha comentado en la introducción, se basa en “crear” un entorno estepario o los estímulos que aparecen en él, en un espacio doméstico “reducido”. Para ello hay que entender primeramente que en la estepa semidesértica: – La pluviometría anual es muy baja (220mm) y por ende la cobertura vegetal es escasa y se basa principalmente en arbustos bajos distribuidos en el espacio entre los cuales se encuentra el alimento principal (aunque no único) de la dieta del caballo feral, las gramíneas semisecas. Este hecho implica que los caballos deben desplazarse de manera constante en busca de alimento para poder sobrevivir, lo cual les mantiene ocupados mentalmente y sanos físicamente. En este entorno, la falta de agua es notoria y la poca que hay se encuentra acumulada de forma puntual en charcas no demasiado grandes, en las cuales beben todos los animales de la estepa. – A la baja pluviometría hay que sumarle un suelo con una capa orgánica muy pobre y casi inexistente, lo cual hace que el estuche córneo que protege el dígito del equino se vea expuesto a una capa inorgánica altamente abrasiva compuesta principalmente por arenas con un grano más o menos grueso según la zona mezclada con piedras de diferentes tamaños y composición. – A pesar de ser un entorno árido, la estepa es muy rica en especies vegetales y animales.

– El entorno hostil y la presencia de depredadores hace que los caballos ferales se agrupen formando bandas o grupos familiares pequeños (2-20 animales aunque lo más común son 7 animales) cuya estructura jerárquica es mayoritariamente horizontal y por ende basada en la cooperación.

(Banda de caballos ferales en el desierto de Namibia, por Telané Greyling)

Las bandas o grupos familiares se mueven de manera constante de un lugar a otro al paso (principalmente), siguiendo los ritmos marcados tanto por los ciclos diarios como estacionales, llegando a cubrir hasta 50 kms al día (la media son 16 Kms/día). Esto, genera un conocimiento profundo de su entorno, que queda grabado tanto en el territorio, en forma de caminos o tracks, como en la memoria de todos los integrantes del grupo. Esta “cultura” del entorno, se transmitirán de generación en generación.

3.- Las partes del Paddock Paradise®: Las 3 partes básicas de un Paddock Paradise® son el track, las necesidades básicas y el enriquecimiento ambiental. – El track: El track es un camino de ancho variable según varios factores (tanto externos como internos), delimitado por dos vallas, que crea un circuito sinfín el cual debe aprovechar al máximo las posibilidades de cada finca o pieza de tierra en la que se establece, para hacer el recorrido lo más atractivo y variado posible (subidas, bajadas, zonas cerradas, zonas boscosas, zonas abiertas...). Este camino, imita los caminos que generan los caballos ferales en su entorno y sirve principalmente para generar conducta de movimiento en manada y encauzar ese movimiento para “enfrentar” al grupo a situaciones variadas, tal y como sucedería en estado salvaje.
(Track realizado por los caballos ferales que viven en el Death Desert de Nevada, USA, por Luca Gandini)

(Paddock Paradise® diseñado por Albert Villasevil para el centro hípico Quadres Julivert)

Las necesidades básicas: Los caballos, como cualquier otro animal, necesita incentivos para mantener su mente ocupada y para generar una necesidad de desplazarse de un punto a otro en el espacio. No hay nada que incentive más a los animales en general, que buscar esos elementos que resultan imprescindibles para la supervivencia. Estos elementos son principalmente, el agua, la comida y la sal, y de manera secundaria el refugio y la arena y/o barro, los cuales sirven para mantener la capa en perfecto estado y conseguir mantener los parásitos cutáneos a ralla.

Estas necesidades suelen colocarse de manera dispersa e inteligente a lo largo del track, en unas dilataciones conocidas como burbujas, para así estimular al máximo la mente y el cuerpo de los caballos que viven dentro del Paddock.

(Caballos bebiendo en la balsa de un Paddock Paradise® de Sud África, por Albert Villasevil)

El enriquecimiento ambiental: Esta parte del Paddock Paradise® está constituida por todos aquellos elementos o todas aquellas acciones que podemos introducir en él para que el paddock sea un entorno más atractivo (enriquecido) y estimulante. En este apartado se encontrarían cosas permanentes como; superfícies variadas, obstáculos, árboles, plantas aromáticas, puntos elevados... cosas transitorias como: olores, premios escondidos, puertas que se abren en un solo sentido, túneles vegetales o hechos con otros materiales, pelotas rellenas de premios, pelotas grandes que pueden empujar...

(Caballos en el punto alto del Paddock Paradise® de Nick Hill en Escocia)

4.- Conclusión: Queda claro entonces, que el Paddock Paradise ® NO es un sistema de tracks sino un entorno variado y estimulante donde los grupos de caballos descalzos que residen en él tienen una miríada de cosas diferentes por hacer. Es obvio también, que el Paddock Paradise® supone un antes y un después tanto en el diseño de las instalaciones ecuestres, como en la forma de entenderlas, de gestionarlas y de interaccionar con ellas, ya que aquí los propietarios de los caballos deben mojarse y ponerse manos a la obra para conseguir una finalidad única, el bienestar tanto físico como mental de sus caballos.

(Caballos en el Paddock Paradise de la ganadería la Llena, diseñado por Albert Villasevil)

Todo lo que quede fuera tanto del diseño como de la gestión antes mencionada NO puede ser considerado un Paddock Paradise®, a pesar de que así quieran venderlo sus propietarios.