El sistema argentino de control de constitucionalidad Características y órganos de control El sistema argentino de control judicial de constitucionalidad se caracteriza por ser

difuso como en la mayoría de los Estados de derecho contemporáneos, otorgando su operatividad a todos los jueces de derecho, nacionales y provinciales en contraposición con los sistemas concentrados que atribuyen la potestad de contralor a un fuero único y específico. La adopción del sistema difuso otorga a los jueces la potestad de declarar la inconstitucionalidad de cualquier norma, acto u omisión como una facultad ínsita y no adicional, respetando las reglas de competencia jurisdiccional. Asimismo, la atribución al poder judicial es exclusiva y no hay, por ende, otros órganos habilitados para declarar la inconstitucionalidad o inaplicabilidad de una ley ni tal control es asimilable a las atribuciones para impedir la sanción de una norma contraria a la Constitución (veto del Poder Ejecutivo) o dejarla sin efecto (derogación de la ley por el Poder Legislativo). La estructura federal implica la existencia de controles de constitucionalidad en el ámbito de las autonomías provinciales, algunos con tipicidades sustancialmente diferentes, generalmente más amplios y diversos de las que estructuran el sistema en la esfera nacional. Otro aspecto que caracteriza el sistema argentino de control de constitucionalidad es el principio de “validez presunta” o presunción de constitucionalidad de todos los actos estatales que, como recuerda Justo López1, la Corte Suprema consagrara siguiendo una vez más los pasos del superior tribunal norteamericano. La consecuencia lógica de tal principio es que la declaración de inconstitucionalidad exige un enfrentamiento claro e indiscutible de la norma o acto con la Constitución Nacional. I. Las vías de control

La doctrina jurídica distingue entre una vía directa (aquella en la cual el control de constitucionalidad constituye el objeto principal de la decisión del órgano competente) y una vía indirecta o incidental (en la que el análisis de constitucionalidad es una tarea instrumental del órgano para poder resolver una pretensión concreta distinta). La primera se impulsa a través de la “acción directa o demanda de inconstitucionalidad”, vía admitida implícitamente por la Corte Suprema en su jurisprudencia del período 1966-1973 2 aunque con posterioridad cambió su posición al respecto. La jurisprudencia de la Corte luego habilitó esa vía a partir de una serie de casos principiada por la opinión del Procurador General en "Hidronor S. A. c/ Prov. de Neuquén", seguida por el leading case “Provincia de

JUSTO LÒPEZ, Mario, “Control de Constitucionalidad de las leyes. Sistema argentino” Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Anales. T.XVII, 1988, p. 355 y ss. 2 Fallos: 267:215, 269:393.
1

6 GELLI. (1985). 5SALGADO. Es así que el catorce de septiembre de 1863 el Congreso Nacional sancionó la ley 48 de modo análogo al que el Judiciary Act norteamericano del 24 de septiembre de 1789 estructuró la supremacía constitucional y los modos para garantizarla. Los artículos 14 a 16 de la ley 48 con sus más de ciento cuarenta años de vigencia junto con la ley 4055 de 1902 y las modificaciones introducidas en 1990 por la ley 23. Los procedimientos de control han sido instrumentados por la legislación federal.5 que el vacío fuera cubierto por la acción meramente declarativa prevista en el art. Esta afirmación se basa en la circunstancia que la Corte Suprema ha mantenido la exigencia de caso judicial o contencioso. Astrea. Procesal Civil y Comercial de la Nación. Alí Joaquín y VERDAGUER. 2ª ed."4. 3ª ed. La falta de contemplación legislativa en el orden nacional motivó. 116 de la Constitución Nacional y al referirse al tema de la "acción declarativa de inconstitucionalidad" sostuvo que "a partir de 1985 se abrió un rumbo en la tesis negativa de la admisibilidad de la acción declarativa de inconstitucionalidad que sustentaba la Corte Suprema.774 a los artículos 280 a 285 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación regulan al recurso extraordinario como vía habilitante del control de constitucionalidad. 322 del Cód. LA LEY. II. Ed. Debe recordarse que el poder judicial federal ejerce el principio de supremacía y el control de constitucionalidad como consecuencia del artículo 31 y en los términos de los artículos 116 y 117 del texto constitucional siguiendo el precedente norteamericano. aunque los lindes de esa acción resultan estrechos para la acción declarativa de inconstitucionalidad"6. As. p. Sin embargo. regulada en el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación desde 1967.Santiago del Estero c/ Estado Nacional – Y. En el mismo sentido. 364.F. p. como afirman Salgado y Verdaguer. Gelli al comentar el art. El instrumento procesal empleado fue la acción declarativa de certeza. no existen en el propio texto constitucional enunciación o descripción de los instrumentos de control. (1997). Ed. actualizada y ampliada. 3 4 . Requisitos del control Las condiciones generales de carácter procesal imprescindibles para habilitar el control judicial de constitucionalidad respecto a cualquier tribunal son la existencia de un juicio o causa judicial al dictar sentencia. S/ amparo”3.P. Alejandro César. ampliada y actualizada. María Angélica "Constitución de la Nación Argentina" Comentada y Concordada. "Juicio de amparo y acción de inconstitucionalidad". y con ratificación más reciente en "Asociación de Grandes Usuarios de Energía de la República Argentina (AGUEERA) c/ Provincia de Bs. el hábeas corpus y el recurso extraordinario en el marco de sus regulaciones específicas. por impulso de una fuerte corriente doctrinaria que la propiciaba decididamente. la titularidad del derecho subjetivo y la petición Fallos: 307:1379. 1ª Reimpresión. La segunda de las vías enunciadas admite una variedad de procedimientos judiciales que incluyen desde el juicio ordinario hasta el amparo (la reforma introducida al texto constitucional en 1994 prevé expresamente la posibilidad de declarar la inconstitucionalidad). reiterando su rechazo a la mera consulta o cuestión abstracta. Fallos 320:690. 982. que de a poco se transformó en el verdadero sustento de la acción de inconstitucionalidad.

Vázquez. Boggiano. en tanto López y Bossert lo admitieron siempre que se haya resguardado suficientemente el derecho de defensa en juicio de la parte afectada por la declaración de inconstitucionalidad. votos de Fayt y Belluscio. 7 8 . Finalmente en "Banco Comercial de Finanzas" del 19 de agosto 2004 por primera vez se conformó una mayoría favorable a la procedencia del control de constitucionalidad de oficio (con la opinión de los jueces Fayt. el tercer requisito de control era la petición de parte en el juicio donde se ha de aplicar la ley cuestionada. 238:288 y 267:215 Fallos: 190:142 "Ganadera Los Lagos" la Corte Suprema afirmaba “Es indispensable en el derecho público argentino que la inconstitucionalidad de las leyes y de los decretos sólo pueda pronunciarse a pedido de parte.de parte. de examinar las leyes en los casos concretos que se traen a su decisión. Pero la improcedencia del control de constitucionalidad de oficio no es un principio absoluto y ha observado variaciones a la par de los cambios de composición de la Corte. El texto del fallo afirma que “es elemental en nuestra organización constitucional. En segundo lugar. La causa judicial es definida como un asunto tocante a la Constitución. Luego. comparándolas con el texto de la Constitución para averiguar si guardan o no conformidad con ésta. sin embargo la legitimación procesal es ampliada en procedimientos específicos y la denominada legitimación sustancial puede alcanzar los supuestos de interés legítimo y la legitimación anómala otorgada a las asociaciones que defiendan los derechos colectivos y al defensor del pueblo a partir de la Reforma constitucional de 1994. La doctrina mayoritaria es contraria a la improcedencia del control de oficio entendiendo que es deseable que el control a cargo del Poder Judicial federal se realice por la propia voluntad de sus integrantes y sin necesidad de petición de parte. y abstenerse de aplicarlas.. Autolatina" voto de Boggiano y "Banco Buenos Aires Building Society". por aquellos a quienes perjudique. Zaffaroni y Highton de Nolasco). En este período también se pronuncia el fallo "Mill de Pereyra"10 que sin convertirse en la doctrina de la Corte contiene la aceptación de la procedencia del control de oficio por los jueces Fayt. es decir. hizo lo propio en "Ricchi c. si las encuentran en oposición con ella". desde 1984 y hasta 2001 votos minoritarios del tribunal introdujeron incipientemente el principio de la oficiosidad del control de constitucionalidad sustentándose en el carácter implícito del deber de mantener la supremacía constitucional dentro de la facultad de los jueces de aplicar el derecho que las partes no invocan (iura novit curia) 9. Así. se requiere la titularidad del derecho afectado por la norma o acto presuntamente contrario a la Constitución. Belluscio. Clásicamente.". voto de Fayt y Belluscio. actos u omisiones de los poderes púbicos sometido a un juez por el titular del derecho de la forma prescripta por ley con la condición de que el interés subsista al momento de su decisión. Belluscio. de conformidad con la doctrina clásica. Como afirma Fallos:143:191. leyes. durante el período 1941-1984 se consagró como regla general que el control de constitucionalidad no puede ser ejercido de oficio y sólo por excepción procedió a hacerlo cuando las normas en cuestión afectaban su competencia 7 o cuando se tratase de mantener la independencia del Poder Judicial o preservar su integridad8. la atribución que tienen y el deber en que se hallan los tribunales de justicia. 10 Fallos: 324:3219. 185:140.. 9 "Instrucción Militar N° 50 de Rosario". Boggiano y Vázquez.

873 al mismo tiempo que fijó las condiciones para su procedencia y viabilidad. las declaraciones de emergencia. fue la propia Corte Suprema la que postuló la obligación de los jueces de abstenerse de ejercer el control de constitucionalidad en las “cuestiones políticas”. Una primera excepción sería la de la ya clásica figura de los fallos plenarios. la declaración de utilidad pública de un bien para expropiarlo. “todo control constitucional de actos y normas que están implicados en el derecho aplicable a la causa. debe ser efectuado por el juez en la misma causa sin necesidad de petitorio de parte interesada”. de no mediar la mentada petición. Los límites del control: las cuestiones políticas no justiciables. el indulto o la conmutación de penas. a la aplicación de una norma aún cuando de cuya incompatibilidad con alguna cláusula constitucional el juez competente está persuadido. introducidos por la ley Orgánica de la Justicia Nacional (Decreto Ley Nacional nº 1285) de 1958 que determinan la obligatoriedad de su contenido para los tribunales inferiores de las Cámaras Nacionales de Apelaciones que los dictan. Tal declaración carece de efecto erga omnes. la celebración de paz.11 . no deroga la norma. etc. Las mismas estarían constituidas por el resultado del ejercicio de facultades privativas de los poderes políticos (Legislativo y Ejecutivo). Los efectos del control El principio general en nuestro sistema de control de constitucionalidad es el del efecto inter partes de la sentencia que declara la inconstitucionalidad. III. Lo contrario lleva. Una segunda excepción parece haber sido introducida por el caso “Halabi” cuya sentencia dictada el 24 de febrero de 2009 institucionalizó las class action respecto de los titulares de derechos de incidencia colectiva que tienen por objeto intereses individuales homogéneos al confirmar la sentencia de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal que declaró la inconstitucionalidad con efectos erga omnes de la ley de datos de tráfico. IV. no es oponible a terceros ajenos al juicio. La falta de enumeración o tipificación convierten al contenido de las cuestiones políticas en variable y pasible de convertirse en “justiciable”. la declaración de guerra. Los supuestos clásicos de cuestiones políticas son la declaración del estado de sitio y de intervención federal en las provincias. los actos propios de las relaciones exteriores. Si bien la materia controlable evidencia notable amplitud y la Constitución Nacional no excluyó del control ningún tipo de causa.Bidart Campos. La generalidad de la competencia otorgada a los jueces hace que éstos decidan qué casos encuadran en el concepto. ley 25.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful