Proyecto de Ley de Amnistía y negociaciones sobre un acuerdo de reconciliación nacional. Su improcedencia dentro del marco de la revolución.

Por: Rodolfo Moreno rodolfomoreno17@yahoo.com Abogado (UCAB 1984) / Fundador Sindicato UNAPETROL y A.C. Gente del Petróleo

El tema se torna delicado, porque tan solo opinar algo diferente a lo que lleva la corriente se interpreta, de manera equivocada, como una oposición a la libertad de los presos políticos. Desde la época de las primeras iniciativas legislativas sobre este tema, hacia finales del año 2006, he considerado que impulsar una propuesta de esta naturaleza resulta un exabrupto, si antes no se ha puesto fin a la revolución bolivariana y se inicia una era democrática. Este exabrupto, sumado a otros cometidos por las fuerzas políticas que conviven con el régimen revolucionario, solamente puede servir para complementar la acción de éste en beneficio de la revolución. Considero un exabrupto la propuesta de amnistía, por lo siguiente: 1. Una ley de esta naturaleza le corresponde a un nuevo régimen de gobierno, no para que se considere como un acto de magnanimidad, sino como manifestación de respeto a los Derechos Humanos. El propio texto del proyecto de ley que está en circulación, cita como antecedentes históricos algunas amnistías que han sido otorgadas luego de cambios profundos de regímenes políticos. Estas amnistías suelen otorgarse durante la etapa inicial de regímenes democráticos que dejan atrás gobiernos dictatoriales, guerras civiles u otros hechos atroces. 2. Darle la oportunidad a la revolución bolivariana para que muestre una supuesta magnanimidad, tiene similar peso negativo que la participación no condicionada en infinidad de procesos electorales, por otorgarle características democráticas a un régimen que está muy lejos de practicarlas. 3. Una verdadera y eficaz amnistía le corresponde a un nuevo régimen de gobierno de naturaleza democrática. 4. Si bajo el régimen revolucionario se dicta una ley de amnistía, qué se puede esperar luego. Con esta ley se podrían cerrar procesos judiciales y administrativos, cesando la persecución contra algunos, por una parte y, por la otra, se le otorgaría la libertad a otros pocos.

5. ¿Cuál es la consecuencia? La consecuencia es, al igual que ocurre con los procesos electorales, la legitimación del régimen, aunque en este caso sea por un acto del legislativo, pero que a las finales depende de la mayoría aprobatoria de los diputados de los partidos afectos al régimen y, en especial, de las directrices de los personeros del Ejecutivo que están en conversaciones, aparentemente negociadoras, con diputados de la llamada oposición, encabezados por la fracción parlamentaria del partido Acción Democrática. 6. Qué seguiría después de esto? Después de esto, como no ha habido cambio de régimen, lastimosamente se seguirá viviendo el mismo proceso continuado de represión, con futuras persecuciones, órdenes de captura, privaciones ilegítimas de libertad y condenas, amén de todo tipo de violación de los Derechos Fundamentales. Si estos desafueros no llegasen a ocurrir, es porque el régimen logró entonces su objetivo final, cual es, mantener a la población totalmente envilecida luego de semejante muestra de poder, manifestado por la acción de perseguir y encarcelar al igual que de dar libertad cuando le place, solo por el hecho de que es conveniente para la revolución. 7. Por lo anterior, no puedo participar de opiniones manifestadas sobre este tema en el sentido que el fin justifica los medios, aduciendo la necesidad de liberar a los presos políticos. Los presos políticos, especialmente los ya condenados, constituyen una tragedia similar a la de los secuestrados por grupos guerrilleros. En este caso, la guerrilla hecha gobierno secuestra ciudadanos a su modo, al modo como lo ejecuta un gobierno, mediante artificios legales y manipulando la administración de justicia. Al menos pueden utilizar la institución del indulto, la cual se conserva como atribución presidencial en la ilegítima constitución, a la cual llaman bolivariana. A ellos no les corresponde otorgar la amnistía, sería un sinsentido, una aberración. 8. Desde las filas de la oposición resulta contraproducente procurar o colaborar a limpiar las sucias características que machan al régimen revolucionario, bajo una excusa que si bien es válida, al ponderar los valores a elegir, el beneficio para el país luce por encima de la libertad de los presos o el deseo individual de regresar de algunos exiliados. Si los parlamentarios y quienes apoyan la propuesta de amnistía consideran que al hacer la ponderación, el valor de lo que puede ser beneficioso para el país está por debajo de la libertad y el deseo individual de regresar de algunos, entonces se estaría admitiendo que ya no hay país al cual beneficiar. No obstante lo anterior, desearía que el indulto presidencial fuese otorgado a quienes ya han sido condenados, pues la libertad de esos ciudadanos tiene el valor del que carece el beneficio para la revolución. Noviembre 30, 2012