capitalismo

Clichy-sous-Bois, otoño de 2005.

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de los espacios y de los destinos sociales”. Parece que la pregunta estaba mal planteada: más razonable se antojaba interrogarse por las razones que durante tantos años habían impedido que. que se envenenen el aire y el agua.5 El procedimiento desplegado no tuvo nada.) El aislamiento. “duradero y silencioso.. sobre la base de la percepción de la existencia de problemas comunes que reclamaban procedimientos de protesta ajustados a la sociedad del espectáculo. pese a que este adjetivo fuese empleado muchas veces en un tramado ejercicio de denigración. en el otoño de 2005.1 “No nos engañemos: los problemas de pertenencia. ante todo. en Clichy-sous-Bois. y que el orden social que aplasta se asienta en ese aislamiento”.capitalismo ¡Cuándo nos tocará a nosotros! La revuelta francesa del otoño de 2005 texto de Carlos Taibo M uchos se preguntaron. son problemas sociales. semejante forma de razonar olvida que “todo individuo aislado es un vencido. de gratuito. cómo era posible que en tantas ciudades de Francia se hubiesen registrado tensiones muy agudas materializadas. el óxido de carbono. Las cosas como fueren.. por electrocución. Los hechos sucedieron el 27 de octubre de ese año.. de dos jóvenes. en la quema masiva de automóviles en las noches.” ALÈSSI DELL’UMBRIA2 Lo ocurrido en tantas localidades francesas venía a certificar de manera palmaria. tomados uno a uno. por lo demás. Al poco se manifestó una activa solidaridad entre los diferentes barrios de una mis- ma ciudad y entre unas ciudades y otras. por lo demás. llamativamente. una revuelta de esa naturaleza se registrase luego de un proceso sórdido de deterioro general.4 Aunque a menudo se ha señalado que. frente a lo que rezaban muchos pronósticos al uso.. no se echaba mano de él a la hora de dar cuenta de otras circunstancias: “Se admite perfectamente que se destruyan ciudades y campos. El calificativo que nos ocupa resultaba tanto más llamativo cuanto que. los protagonistas de la algarada eran buenos chicos y los problemas sólo emergían cuando aquéllos se reunían.3 parece obligado concluir que todo fenómeno futuro que en alguna dimensión recuerde a lo ocurrido en Francia en el otoño de 2005 será medido desde el rasero que los sucesos correspondientes han pasado a ofrecer. (. la separación del individuo y de la comunidad son la condición misma de funcionamiento de la máquina capitalista. de identidad cultural. y en la intuición de Roché. que el amianto. después de una persecución policial. la química agroalimentaria y la multiplicación de las fugas nucleares generen cánceres y destruyan centenas de millares de vidas –por no hablar de las ventas de armas a los países pobres–. porque es la contrapartida lamentable de la prosperidad de los países. que se equivocaban quienes sostenían que los Estados del bienestar de la Europa occidental estaban libres de contestaciones radicales. Los hechos Sabido es que la revuelta francesa del otoño de 2005 vio la luz tras la muerte. la El Viejo Topo / 53 .

000 i vehículos y cerca de 30. que las protestas del otoño de 2005 abocaron.14 Agreguemos. a la hora de identificar ese adversario.000 contenedores de basura. ordenar el cierre provisional de salas de espectáculos y bares. como los de parados y sin papeles. Procedamos a reseñar la enumeración que al respecto pro- 54 / El Viejo Topo . como lo hace Roché. fuesen protagonizadas por gentes que nada tenían que ver con los inmigrantes y sus descendientes. en contra de los automóviles de los vecinos. . de iniciativas que acabaron por desplegar una violencia ejercida contra las cosas y no –o sólo marginalmente– contra las personas. se caracterizaban por reivindicar expresamente dere c h o s. que no se volcó en contra de los símbolos y las realidades del poder burgués. con p reeminencia de inmigrantes o de descendientes de tales. del lado de las autoridades. de jóvenes que ra ra vez apare c í a n vinculados con movimientos que.capitalismo La muerte de Zyed y Bouna fue el detonante de los disturbios en Clichy-sous-Bois. de la realidad y ningún cambio visible generó en la situación de tantos barrios marginales.6 Importa mucho subrayar. cancelar reuniones y facilitar el despliegue de registros domiciliarios15 en un escenario en el que la justicia militar podía ocuparse. revolucionaria o no.9 Roché ha subrayado que el movimiento tuvo un carácter silencioso. sino. por añadidura. algo que a la postre vino a justificar –es cierto– la proliferación de un sinfín de interpretaciones. el nombre que atribuyamos al impulso que dio origen a la revuelta del otoño. que la mayoría de los protagonistas de las protestas eran jóvenes y va ro n e s.10 Al calor de éstas poco importa. pero presencia también –sobre ello vo l ve remos– de gentes que no reunían tal condición. también. Los incendios configuran la parte maldita de nuestra sociedad”. que muchas de las protestas en Nord-Pas de Calais. en este somero repaso de datos. Y ello es así aun cuando sea cierto que la revuelta no se vio acompañada de ningún impulso efectivo de transformación. Y en ese sentido no parece razonable afirmar. por lo demás. Es significativo.13 Y aunque sea verdad. lídere s. Más bien cabría aducir que no se caracterizaban por su precisión.7 Estamos h a b l a n d o. de radicalidad en la contestación política. la condición fundamentalmente política de aquéllas.8 Y estamos hablando.. en el sentido de que no expresó públicas reivindicaciones. al tiempo que padecieron ataques va rios centenares de edificios públicos. sin embargo. Según el M n i s t e rio del Interior francés. fueron quemados unos 10. por encima de todo. garantía de un PNB en alza. Esa ley permitía prohibir la circulación de personas y vehículos en determinadas horas y lugares. antes bien. singularmente entre los jóvenes.. Pero destruir por placer es el escándalo supremo para una sociedad que ha desterrado toda forma de desembolso salvaje. por ejemplo. –11 no parece motivo suficiente para negar. de delitos civiles. reivindicaciones expresas. un 8% del total de la población francesa.12 que los participantes en la revuelta eran incapaces de identificar un adversario social. Se puede destruir todo lo que se quiera siempre y cuando se creen empleos y se active el crecimiento. antes bien. no podía más. en la aplicación de un estado de emergencia en virtud de una ley que databa de 1955. lo que no es exactamente lo mismo. por otra parte. El hecho de que las protestas no respondiesen a ninguno de los criterios tradicionales de movilización política o social –organizaciones. también. . Alguien se sentirá tentado de afirmar que fue precisamente la ausencia de esos criterios lo que a la postre se convirtió en un sólido indicador.16 Las razones Mucchielli y Aït-Omar han llamado la atención sobre los numerosos problemas que acosan a las llamadas “zonas urbanas sensibles” (ZUS). en las cuales viven cerca de cinco millo17 nes de personas. Las protestas reflejaban. sin embargo. una región castigada por el desmantelamiento de la minería y de la industria. que una parte de la ciudadanía.

En estas condiciones.18 Menudean. es un sentimiento de enclaustracentración de gentes que proceden de la inmigración. por otra parte. sin que haya prosperado ninguna suerte de mecanismonoparentales. En un marco de escasa movilidad y conbien. son harto frecuentes. por otra. por una parte. la escuela ha ido perdiendo credibilidad por cuanto la sión y frustración. mercantilización de éste: “No se el sentimiento de impotencia.19 En paraleun sentimiento de dominación. sino para que adquieran las certificaciones peranza de una vida social ‘normal’. la trata sólo de que la escuela no hainteriorización del fracaso. cultivo han proliferado sentimientos de El Viejo Topo / 55 . en un medio degradado y trisen un escenario lastrado por la te. por la precariedad y la extensión del desempleo. los niveles de paro son dos o tres vedominación: representantes electos y policías. antes lubres y masificadas. habitado por gentes lugares de marginación. y con todo ello.23 cial y los trabajos no cualificados. “la desorganización es el sentirios considerados como propios se perciben como auténticos miento de vivir en un entorno ‘podrido’. por cierto. y no simplemente de exclulo. la senY no deben olvidarse las ejecuciones sumarias ya alcanzado los objetivos igualisación de haber sido abandonado perpetradas. los proque no tienen sino problemas. Es una dominación ‘sin rostro y sin princiextensión de la precariedad ha hecho que la realización de pio.. acelerado. En ellas son frecuentes las familias numerosas.capitalismo ponen los dos autores mencionados –no sin agregar algunas dependencia y de inferioridad. cabe afirmar que la reducción de los niveles de desempleo a duras penas configura una receta mágica para resolver problemas muy gra ve s. como lo es el descontento con el entorno vital. los y rechazos. datos miento y percepción de abandono por parte de los otros. los contratos a tiempo parción. al tiempo to que provoca que. antes que nada. claro. un 40 e incluso un 50% de los jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años. insamo de representación política. En ese caldo de Clichy-sous-Bois. tarios que ha podido proponer: por el destino. a menudo vinculados con una mala alimentación. La rabia es la expresión de apropiadas a efectos del desarrollo de su carrera”. que habitan viviendas muy pequeñas. desde muchos años atrás.20 ricaturesca frente a interlocutores que encarnan el orden y la En otro orden de cosas. En ambos que propician el sentimiento de diferencia. por adultos a menudo hostiles blemas en la relación de padres e hijos con el sistema escolar. con las fuerzas del liar. las chas en relación con los servicios sociales y administrativos. Se unos u otros estudios en modo alguno garantice la promoción trata de un sentimiento difuso que se manifiesta de forma casocial. a menudo orden.. los territolas palabras de Mucchielli. cada vez recuerda menos a una riva de la acumulación de obstácuinstitución y más a un mercado.22 Los problemas de salud. Una de las secuelas de este escenario es. en lugar de producir ve rgüenza y fru s t raque proliferan el empleo precario. Es el sentimiences superiores a los registrados en otros recintos. La exclusión es. a los jóvenes y hostiles entre sí. y con singular fuerza. refleja la No se envía a los niños a la escuela frustración en lo que hace a la espara educarlos. la delincuencia adquiera una dimensión hero ica”. un crecimiento notabilísimo en los niveles de endeudamiento. todo eso que se depor la policía. que no puede conducir a ningún movimiento socia’. reacciones violentas y sospeobservaciones adicionales– y subrayemos.21 Agreguemos que el paro afecta en muchos casos a un 30. delicadas tesituras que en las ZUS acompañan a la vida famicon el sistema educativo y. Lo que se ha instalado. naturalmente. los bajos salarios. cómo no.

en 1988 el porcentaje se emplazaba mizadora y previsora. frente a un 59% comúnmente retadora y avasalladora. que si en 1953 un 53% de los asasito de conferirle al obrero la condición de figura econolariados estaba sindicado. presenten quejas por malos ras. verdad. a un 5% entre los de los cuadros directivos. del cabaret. como en todos ilustrativos como el que se relata de la mano del hecho de que los países de su entorno.. sólo un 11% lo hacía de familias obremente desconfían de la justicia. encaminada a facilitar el acceso de los las restantes categorías. entre los hijos de obreros y se reducía. por la policía: decenas otra parte. los jóvenes la emmos de solidaridad. Señalemos. han muerto en de inmigrantes en un escenario en el que la única política ofiFrancia a manos de aquélla sin que prosperasen al respecto cial al respecto parecía ser la conducente a sacar de éstos a los 34 investigaciones y encausamientos. y en general de la fahabitante de los suburbios”. los únicos de sus descendientes. el ninguna investigación seria encaminada a to del sistema patriarcal”. enlugar y los hijos nacidos aquí se ve cerrado en pleno embotellamiento A posteriori. sin vínculos. la descripción que hemos mundo laboral en modo alguno han remitido. No está de más que completemos. alejada de las utopías revolucionarias y. desde muchos años atrás. No sólo eso: era frecuente que los padres. tanto más cuanto que en muchos casos los procedines había abandonado los estudios. respondía en los hechos al propólación con la sindicalización. no significa otra cosa que le lieu du ban. prefiriesen encubrir a sus hijos frenalcance de cualquiera. sin cohesión interautomóvil. un 60% en el de los de comentario racista y xenófobo. que comúnde cuadros superiores.25 El proportátil.28 Y no deben olvidarse las ejecuciones sumarias el contrario.. En su claro. Dell’Umbria señala que. entregada al insulto y al en el caso de los hijos de comerciantes. por debajo del 20% y en 2002 apenas superaba el 5%.27 Es raro que los jóvenes. La primera subraya que en Francia. la ley Siegfried.24 Dell’Umbria menciona al respecto. a los 18 años cerca de un 20% de los jóvetratos. con efectos tan acometido. en pocas palabras.capitalismo No ha faltado. objeto de la ira desenfrenada de los revoltosos del na”.31 26 te a una autoridad que no escuchaba. las palpables taras que exhibe Propongamos un elemento más de reflexión. quien ha tenido a bien también. el porcentaje ascendía a mientos correspondientes acaban en condenas. que en muchos de los suburbios de las ciudaestá de más añadir que la organización del espacio se adapta des francesas se ha creado una población “sin tradición. en segundo lugar. prenden con objetos que nada tienen de inocentes. las políticas de vivienda se han orien“a los 60 años los obreros tienen una esperanza de vida infetado siempre de forma interesada.32 Si. por pios jóvenes. la calefacción y el aire determinar por qué ocurrió lo que ocurrió. en general.. de los proun 30%. las más de las veces desprotegidos. en suma. en cambio. el 10% de los colegios acogía a un 40% de los hijos de jóvenes. en este mismo terreno. En 2001 un 48% de los hijos de aporta la pésima relación de muchos jóvenes con una policía obreros no remataba los estudios secundarios. Significa- 56 / El Viejo Topo . en el caso de las familias de inmigrantes. banlieu. Cotizan más tiempo que en 1895. pio Dell’Umbria agrega que la exiacondicionado. muchos de ellos de origen árabe.. el memoria. responde en último término a designios similares. se hallan al en particular las madres. propensa a una violencia comoficinistas y un 85% en el de los de los cuadros superiores. Los efectos son singularmente graves. pletamente gratuita y.35 Piénsese. que los automóviles –también los autobutenía pocas posibilidades de prosperar entre los inmigrantes y ses– configuran objetos accesibles y vulnerables.30 Es milia. con cinco observaciones fenómeno tanto más llamativo cuanto que los problemas en el sobre otros tantos ámbitos vitales. Sarkozy.33 Por perpetradas. con todo. pero mueren antes”. siempre beneficiada por una Mientras entre los universitarios un 32% procedía de familias absoluta impunidad. Acaso no por añadidura. las autoridades no encargaron acompañada por un debilitamienen su caja con la radio o los CD. Un tercer elemento interesante es el hecho de que la tasa de El entorno sindicalización ha re t rocedido sensiblemente en Francia. sin desde mucho tiempo atrás a otro fetiche contemporáneo. como es el que el sistema educativo francés. tre los jóvenes. tan querida del a la sazón ministro del Interior. con principal resultado en la ruptura de muchos mecanisotoño de 2005: “Al quemar automóviles. ya rior a la de los cuadros empresariales. en retrabajadores a la vivienda. toda vez que concepción el automóvil encarna el enclaustramiento.29 No parece que sean muy distintos los recordar que la palabra francesa que describe los barrios del objetivos de las políticas de vivienda que se despliegan hoy enextrarradio. Ese ha“la ruptura entre el universo culbitáculo prolonga el domicilio pritural de los padres nacidos en otro vado. en tanto el automovilista. y valor que. resume perf e c t agencia de fortalecimiento de la fimente la condición inhumana del gura paterna. El propio Dell’Umbria agrega que la televisión el lugar de la prohibición. alumnos más dotados.

38 Recalquemos. s i ndicatos y.”39 La versión oficial de los hechos: la paranoia securitaria En la percepción de las autoridades francesas no tiene mayor sentido buscar causas de la revuelta del otoño de 2005.. de cualquier forma. señaladamente mayor en el caso de oficinistas ( 3 7 % ) y obre ros (49%) que en el de los cuadros superiores. la sindicalización es mayor en el sector público que en el priva d o. Conviene recordar que el voto en provecho de opciones políticas extremas es.37 en lo que cabe entender que es un reflejo defensivo de muchos trabajadore s. y crece a medida que aumentan los ingresos de los asalariados. De hecho. en la que las fronteras de vecindad se han e n d u recido y en la que la desconfianza y la tentación separatista se imponen como principios estructuradores de la coexistencia social.42 y nada interesados en desentrañar fenómenos tan delicados como complejos. Al respecto. con la inmigración. “El cuadro de desigualdades terri t o riales re vela una sociedad extra o rd i n a ri a m e n t e compartimentada. se antoja muy sign i f i c a t i vo el crecimiento de los apoyos recibidos por el Frente Nacional de Le Pen. en su percepción. sino también los asalariados mejor colocados quienes hacen lo propio de las clases medias superiores. históricamente. en un escenario de cre c i e n t e desigualdad. Por un lado está la versión de lo ‘bárbaro’ y de su cultura violenta. a menudo vinculados. las profesiones intermedias se niegan a mezclarse con los empleados de rango inferior. por los medios de comunicación. por el otro. remitiría sin más a una violencia gratuita e irracional.40 El discurso que nos interesa bebe con claridad. que. hace tiempo que dejaron de creer en part i d o s. que es fácil apreciar una creciente distancia entre los beneficiados por la globalización y los perjudicados por ésta. el ‘ghetto francés’ no lo configura tanto un lugar de confrontación entre incluidos y excluidos. sino el teatro en el cual cada grupo se entrega a la tarea de esquivar al inmediatamente inferior en la escala de dificultades. El fenómeno no es desconocido. en cuarto lugar. movimientos sociales. otro ra votantes del Pa rtido Comunista Francés (PCF). de la que participan un sinfín de series televisivas de contenido policial.36 Es difícil no concluir que los sindicatos han dejado de ser un instrumento adecuado para las capas más castigadas de la población. en fin. las clases medias superiores escapan de las profesiones intermedias. por lo demás. comúnmente entregados a la trivialización y al sensacionalismo. En este juego. entre la clase media y los desempleados: si en 2002 un 40% de estos últimos votaba al Frente Nacional. Los últimos.41 Las tesituras correspondientes han sido amplificadas. frente a los problemas que los atenazan.capitalismo tivamente. ha lanzado Occidente sobre los otros mundos. inmigrantes en paro.. no son sólo los obreros quienes huyen de los La policía retiene a varios jóvenes a los cuatro días de empezar las revueltas. de la “mirada que. la del ‘buen salvaje’ y su ausencia de civilización”. en el marco general del discurso securitario. ha desempeñado un papel importante a la hora de construir el fenóme- El Viejo Topo / 57 .. La mediatización. y entre los obreros. en otra de sus dimensiones.. sólo un 7% se inclinaba por formaciones de la izquierda radical.

dado su fra c a s o. propagarlo. en último término.. por ejemplo. Royal sugirió la conveniencia de emtal sentido.62 Tampoco se apreció en las posiciones del A todo ello siguieron varias apuestas precisas: el desprecio PSF ningún designio mayor de rechazar la declaración del eshacia los mediadores locales. en suma. en su trastienda. las autoridades no encargaron ninguna investigación seria criminal tenía mucho menor relieve que cualquier modalidad encaminada a determinar por qué ocurrió lo que ocurrió. Por lo que parece. en fin. ritualizarlo y.52 situación presente. grupos de extremisConviene dejar claro. de bios sociales y sus secuelas. una iniciativa fondo de las políticas abrazadas.58 glosamos ha dado en identificar. y nada En los hechos. poco menos que en da. lo que se reclamaba era das por la algarada exhibían que aquéllas. que ya se habían experimentado. sustraer bienes.. y como es fácil colegir. en los disturbios del otoño. por lo que parece.43 En la trasmás eficientes. manipulaciones externas. sin éxito.51 No parece. según una interpretación re l a t i vatales y policiales: alcanzaba al grueso de los partidos tra d imente común. que la negativa a tomar los tas organizados. que estos suveras. el Partido dudó en respaldar a las más rigoristas de entre aquéllas. ni organizaciones formalizatar “una sanción rápida. en cualquier caso. rechazar que los disturbios acarreasen alguna dimensión como un servicio civil que rescatase a muchos jóvenes de su política y ocultar cualquier suerte de responsabilidad propia. un 45%. la mayoría comúnmente una crítica descarnada del laxismo que caractede los jóvenes detenidos con ocasión de la revuelta eran por rizaría a las políticas oficiales. diri g i d o s.47 Bien es cierto que. y como es sabido. Por cierto que. todas para. En el caso del Partido Socialista Francés (PSF) menuizquierda.55 44 exclusiva. y al respecto no tarias desplegadas en el exterior. las Comunista Francés reclamó una mayor presencia policial.54 la denuncia de eventuales aproximaciones realibreentiende que el encaramiento de problemas dispares y zadas por partidos y movimientos emplazados en la izquier multidimensionales debe corresponder.. parecía sugerirse. también.63 En 53 chos violentos. la propia Ségolène ciones islámicas –y ello pese a que parece demostrado que la Royal hizo suya la propuesta de restablecer el servicio militar práctica religiosa se vinculó con una menor presencia de hepara reeducar a los jóvenes en los valores republicanos. que la que soviolencia–. en otros. las autoricausas. por lo demás..capitalismo no. 80% de las personas interrogaasí. del efecto que las comunidades religiosas tenían plazar a jóvenes delincuentes en misiones militares humanien materia de pacificación de los jóvenes.46 pese a que. a posterio En este marco. en da: no podía dejarse sin castiSégolène Royal hizo suya la propuesta de restablecer un sentido diferente.61 en términos generales los patrones: subrayar la existencia de una amenaza que iba a socialistas parecieron fiarlo todo en soluciones semimágicas más. ni líderes.57 En este sentido. desde el islamismo radical. fuesen reeemplazadas por otras aun cuando no necesariamenque. de la misma suerte que se cuestionaban los métodos dades francesas creyeron identificar en unos momentos un empleados por el Ministerio del Interior pero no el sentido de movimiento contra las instituciones y.59 El Partido Socialista reclacarente de cualquier tipo de lógica. desde la extrema cionales. y de forma visiblemente contradictoria. la visión policial de la revuelta se ajustó a tres menos. se encargasen de garantizar respuestas más senores. En muchos casos. desde el narcotráfico49 o desde los intereses de quied e a ron los lamentos ante la extensión de los comportamientos nes se dedican al robo de automóviles. la criminalización de las asociatado de emergencia. en 2006.48 Resulta llamativo. también. en materia de apaciguamiento de la tienda no parece haber otra apuesta. cuya dimensión represiva –se completo desconocidos de la subrayaba– debía ser fortalecipolicía. con agitadores y provocadores técnicamente hechos por su raíz no era privativa de las esferas gub e rn a m e ncoordinados.50 Al respecto de estas violentos: se criticaba la violencia pero no se sopesaban sus cuestiones. eran mecias privadas. Al igual que el PSF. No sólo eso: lo que imperaba era primodelincuentes. Pero la versión oficial que las políticas de prevención imaginables. algún antecedente delictivo. la intervención del ejército. aun en los valores republicanos. nil”. la versión oficial de lo acontecido con una ideología policial56 a la que nada interesaban los caminvocó la presencia notable. de cualquier maba ante todo un incremento de los efectivos policiales y modo. siempre menos vistosa y menos acorde De manera más precisa. 58 / El Viejo Topo . que lo que sabemos hoy de los disturbios permita apreuna agilización de la acción de la justicia que permitiese aporciar. justa y eficaz a la delincuencia juvedas ni.45 de acción preventiva. la caza del presunto ri.60 Si alguno de sus portavoces llegó a pedir incluso. con todo. algún ego ni siquiera la acción más el servicio militar para reeducar a los jóvenes studio oficial concluyó que un nimia. al Ministerio del Interior. Sarkozy era paradójicamente consciente. desarrolladas por instante hubiesen sido condenadas. frente a evidencias puestos delincuentes no hubiesen aprovechado los disturbios elementales.

mejor. por ejemplo. se antojaban poco más que delincuentes para unos partidos. ni siquiera acertaban a ser honradamente reformistas.65 Sólo parecieron interesarse por estas cuestiones cuando los disturbios fueron a más y se pro l o n g a ron en el tiempo. a la pobreza. y también de los intere- El Viejo Topo / 59 . cuyo problema no era que hubiesen abandonado todo horizonte de transformación revolucionaria: embaucados por el designio de hacer frente al lepenismo. Hay quien. a la discriminación o a los problemas de vivienda como presuntas explicaciones de conductas desbocadas. de quienes pusieron en marcha las prácticas correspondientes. se contenta quedan por resolver. los que acaban de interesarnos. social y medioamciudad disponían de un arma secreta para plantar cara a los biental. por la obtenHablemos. permitía arringeneralizado que escape del control. arrinconadentes. los dos principales partidos de la izquierda tradicional ninguna atención prestaron al desempleo. el equipo de fútbol. si así se quiere. Jean-Claude Gaudin agregó que en su cualquier cons i d e ración de cariz humano. el alcalde de verle las orejas al lobo y hubieMarsella. de explotación y de injusticia ción del máximo beneficio en el menor tiempo posible se ve El que más y el que menos. con esos mimbres. ante un con aguardar presuntos premios electorales aun a costa de igtrasunto local de lo que algunos hemos apreciado en el magnorar que lo más fácil es que. Es verdad. en suma. de tal manera guido controlar saludablemente la información sobre los incique los capitales se muevan sin ninguna cortapisa.. en la más benigna po licía de proximidad. tanto más cuanto que en Marsella se queman autodo a los poderes políticos tradicionales y prescindiendo de móviles todo el año. no dudó en responder que habían conseción de un paraíso fiscal de escala planetaria. incluidos los más reacios a asucon frecuencia acompañada de la firme aseveración de que mir estas explicaciones.65 ses. acepta hoy que en nuestros emporios los problemas consiguientes se encaran de manera suficiente de prosperidad y civilización son muchos los problemas que con disciplina y orden. las cosas ma general de la idolatrada globalización capitalista. Los manifestantes. Ahí está. aun llamativo que expertos que haasí.capitalismo aun cuando pusiese el acento. inocultada. habrá que convenir que el discurso de la derecha conservadora –permítaseme la redundancia– algo tiene de suicida y prepotente. Describamos los hechos así o recurramos a otros términos parejos. bien podemos adentrarnos en un escenario de caos desmanes: el Olympique. quien.. La apuesta. reciera como si empezasen a desmanes: el Olympique. Es muy vayan a peor. al sistema escolar. en este tronco. Nos hallaríamos. que entre los representance sólo media docena de años tes de esa derecha no faltan defendían sin pestañear el Gaudin agregó que en su ciudad disponían quienes disfrutan de un feliz proyecto correspondiente pade un arma secreta para plantar cara a los sentido del humor. es cierto.64 En primera instancia. pre g u n t a d o sen arribado paulatinamente a por las razones que daban una conclusión inquietante: de cuenta de por qué en su ciudad las algaradas nocturnas se perseverar una apuesta inmoderada en provecho de la gestaantojaron menores.

5. Ibidem. 2006). 23. “La police dans les ‘quartiers sensibles’: un profond malaise”. 14.). Ibidem. 43. en virtud de sus presuntas taras culturales y formacionales. 7. op. 2004). cit. 19 y 21. 4. 48. Les émeutes de novembre 2005: les raisons de la colère”.. 26.. So-cio logie de l’expèrience scolaire (Seuil. la lacra de una explotación cotidiana que no remite en exclusiva a la condición de los inmigra ntes. op. 6. 43. 2. vivirían en la marginación y protagonizarían. 6. sino a la más general.Éric Maurin. Se olvida que lo que se bar runta es. 910. pág. “Les émeutiers: entre violence et résignation”. 91. de la misn ma suerte que no lo hicieron decenas de millares de alumnos que profesaban esa fe religiosa.. Que lo que ocurrió en Francia mucho le debió a los avatares de los inmigrantes y de sus descendientes parece fuera de discusión. 2006). pág. pág. rápidamente. París. cit. cit. en L.. en L. 2324. 7. París. Pe ro vayamos a lo que se antoja lo principal de cuanto tuvimos entre manos. Dell’Umbria. Le frisson de l’émeute (Seuil. 14.. págs. Christophe Guilluy y Christophe Noyé. cit. 15. pág.. 19. Quand les banlieues brûlent. Le Goaziou (dirs. en L. Mucchielli y V. op. págs. Martucelli. en cambio.. cit. 11. op. Ibidem. Mucchielli. pág. Ibidem. Olivier Roy ha subrayado que las org a n i z a c i ones islámicas no estuvieron pre s e n t e s en las movilizaciones. 47. 78. pág. 133. que olvidar que hay muchas gentes que padecían. pág. Alèssi Dell’Umbria.. 25. 110 y 112. 2004). Ibidem. pág. “a f ricanos no musulmanes” y jóve n e s de origen fra n c é s.. Quand les banlieues brûlent. Ibidem. y acaso de nuestros prejuicios. cit. À l’école. 13. Mucchielli y V. Mucchielli y Aït-Omar. 16. 7-8. Quand les 60 / El Viejo Topo . págs. eventuales diferencias de criterio en provecho de un sano horizonte común. op. F. por encima de todo. Dell’Umbria. págs. Ibidem. Atlas des nouvelles fra c t u res sociales en France (Autrement. pág. pág. altercados. claro. Yazid Kherfi y Véronique Le Goaziou. En Laurent Mucchielli. En las algaradas estuviero n p re s e n t e s. pág. y padecen. op. pág. de los explotados. Ibidem. Dufet y D. en el otoño de 2005 la relación entre inmigración y revuelta resultó ser más compleja de lo que comúnmente se gusta de señalar. 9. París. cit. op. 2002). Sebastian Roché. 136. 55. pág. 2006). 7. París. Dicho sea de paso. Marwan Mohammed y Laure n t Mucchielli. lo que tantos análisis vienen a decirnos es que sólo los inmigra n t e s. pág. págs. París. Retour sur les émeutes de novembre 2005 (La Découverte. Po r otra part e. pág. En tal terreno el diag- nóstico tiene que ser firme: si nos liberamos de los flori l egios re t ó ricos al uso. cit. 17. 1996). “Introduction générale. 27. op. Enquête sur le séparatisme social (Seuil. j’en suis¡ À propos de la révolte de l’au tomne 2005 (L’échapée. pág. 79. 23. 24. París. 24. pág. como Notas 1. pág. 126. Dell’Umbria. Mucchielli y V. Roché. Le Goaziou (dirs. 21. 7. pág. de resultas. Ibidem. op.. Dell’Umbria.. 8. 8. cit. 20. cit. Mucchielli. 10. pág. op. los musulmanes que residían lejos de los barri o s afectados no pare c i e ro sumarse a los disturbios.. pág. pág.). Tampoco se apreció el empleo de símbolos externos que re c o rdasen a lo árabe o a lo musulmán. 22. al tiempo que no parecía que a re d e s como Al Qaida les interesase esta suerte de lucha menor. Violences et sécurité (La Découverte. la misma miseria y que no eran ni inm i g ra n t e s. 17.. sin embargo.capitalismo conar. ni hijos ni nietos de éstos. Nada sería más equivoc a d o.). 3. Le Goaziou (dirs. C’est de la racaille? Eh bien. cit. 12. 18.. Le ghetto français. Ibidem. 12. Laurent Mucchielli y Ab d e r rahim AïtOmar. París. 10. Mucchielli y Aït-Omar...

Ibidem. 28. op. en disolver todo vínculo directo entre los individuos para no dejar que subsista otra cosa que el individuo aislado”. cit. Ibidem. profundamente injusta.. muy al contrario. pág. op. op. 48. op. en el horizonte. 67.. pág. pág. 42. Roché. 49-50. 8-9. 66. 36.. cit. pág. en L. pág. Le Goaziou. op. 19. así. pág.). op. op. págs. 51.. op. 154. 43-44. sin que se apreciasen entre los participantes señales de confro ntación entre unas y otras comunidades. 35. 41. pág. cit.. pág. Ibidem. 69. pág. 35-36. 45. 6. cit. pág. pág.. Ibidem.. pág. a una etnia–.capitalismo en su momento lo fueron el kefiye palestino. Quand les banlieues brûlent. eso sí. Roché. que aquélla tuvo un carácter pluriétnico y no monoétnico. de nuestras sociedades. 53. Mucchielli. 47. pág. Thomas Barnay. 65. cit. Ibidem. en todos los órdenes. cit. cit. en Le monde diplomati que (enero de 2003). pág. 52. 18.. 45. 50. op. cit. 10. 35. págs. pág. op. Mucchielli y Aït-Omar. El estado de excepción permanente aparece. Ibidem. Dell’Umbria. 29.. pág. Ibidem. 58. Quand les banlieues brûlent. 43.. 40. y de una asunción de riesgos. 37-38. “allí donde perviven sentimientos de pertenencia –a un lugar. op. op. Véase Jacques Le Bohec. Guilluy y Noyé. El Viejo Topo / 61 . cit. cit. págs.. op. 36. cit. 41. Maurin. 53. Le Goaziou (dirs. 34. 53. 37.. “La classe politique française et les émeutes: una victoire de plus pour l’extrême droite”. Mucchielli y V. 55. pág.. magnánimos. Dell’Umbria. op. Le Goaziou (dirs. 31. bien que policialmente vigilada. cit. op. 7. entonces. op.. pág.. pág. pág. los motivos para afirmar que la revuelta poco –exc e p t u emos algunos casos excepcionales– o nada tuvo de árabe o de islámica... 102 y 104. pág. las diferencias –étnicas. 46. 52. 59. Ibidem.. op. 122. 39. pág. op. Fuentes oficiales pare c i e ron concluir. a años luz de las exigidas por el tratamiento de las diferencias étnicas o culturales. pág. Dell’Umbria. cit. Roché. pág. 33.. y no la presencia de las diferencias invocadas. religiosas y de otro cariz–.. cit. 41. Mucchielli. op. op. págs. La lógica de ese poder soberano que invocaba Hobbes estriba. cit. op. a un oficio. pág. cit. 64. Dell’Umbria. Tal vez porque la contestación de los intereses que están detrás de estas dos últimas reclama de una energía. Roché.. 49. pág. Guilluy y Noyé. Dell’Umbria. Ibidem. op. que se reclame la integración en una sociedad que apuesta rotundamente por la desintegración. 10. pág. 49. op.). 32. pero no muestran mayor preocupación por las injusticias y la desigualdad. 62. la conclusión parece servida: hay pocos motivos para ser optimistas en lo que respecta a la resolución razonable de los problemas de fondo que vinieron a explicar la revuelta francesa del otoño de 2005 ■ banlieues brûlent. Mucchielli y V. Mucchielli. cit.. la bandera de A rgelia o determinado tipo de vestimenta. 40. 50. Roché.68 en un proceso que en mucho recuerda a la atomización social a la que tantas veces se refirió Arendt. págs.... 46. cit. 58. No deja de ser curioso. “Pourquoi ont-ils brûlé les écoles?”. op. y tal y como lo señala Dell’Umbria. cit... 2005). 33. Mucchielli. 44. 29. 57. el Estado encuentra resistencia. Laurent Ott. 54.67 Nuestros gobernantes gustan de tolerar. en fin. Ibidem. 43. No nos engañemos: son la explotación y la desigualdad las que dificultan la integración. cit. pues. pág. 15. cit. Ibidem. pág... 106. Mucchielli. 38. op. Véronique Le Goaziou.66 So b ran. op. Como quiera que el problema radica. cit. Guilluy y Noyé. Ibidem.. 30. 56. Dell’Umbria. 51... 65.. en L. 133. cit. 54.. 49. Sociologie du phénoméne Le Pen (La Découverte. 121. cit. pág. Ibidem. Ibidem. Más aún.. 60. 67. sino en la condición. 63. op. 58. 61. pág. no en la inmigración. e Guilluy y Noyé. París. pág. pág. Le Goaziou. cit. pág. Ibidem. cit.. 68. cit. cit. págs.