EL PAPEL DEL LÍDER RECREATIVO EN EL DESARROLLO COMUNITARIO

El papel de los líderes en los procesos de desarrollo comunitario puede ser descrito de varias formas: “El líder puede ser visto como un recurso para los individuos y los grupos comunitarios, facilitando información importante y oportunidades de aprendizaje” o “El líder puede ser visto como un profesor que ayuda a las personas a clarificar sus valores y fomenta el desarrollo de las habilidades necesarias para el trabajo en grupos”. El promotor comunitario en el área del ocio y la recreación puede ser quien coordina y articula recursos en conjunto con la comunidad para facilitar los procesos de individuos o grupos con el fin de que estos logren sus objetivos. El facilitador comunitario trabaja directamente con las personas para encontrar y resolver sus propios problemas. La relación entre el recreador comunitario y los participantes debe ser de mutua confianza, honestidad y respeto. Ayuda a desarrollar a las comunidades su propio diagnóstico y a identificar sus debilidades y potencialidades. Dentro de las principales funciones del líder en los procesos de desarrollo comunitario encontramos: ♦ ♦ ♦ ♦ Estimular a los individuos para pensar y participar en su propio desarrollo y el de la comunidad en la cual vive. Desarrollar capacidades de liderazgo de las personas con quienes trabaja. Acompañar a las personas para que adquieran información acerca de los métodos y procedimientos que un grupo o individuo puede utilizar para dinamizar cambios en la comunidad. Apoyar la formulación de proyectos y los mecanismos apropiados a través de los cuales evaluar sus logros hacia el logro de los mismos.

LA HABILIDAD DE COMUNICAR Y EL DESARROLLO COMUNITARIO La habilidad para comunicar es un prerrequisito para que el recreador comunitario logre ser efectivo. La comunicación es esencialmente un intercambio de procesos que se dan entre las personas; ésta tiene lugar únicamente cuando el significado del mensaje es claro y recibido por el receptor. A menudo las personas creen que la comunicación ha ocurrido porque ellos sienten que han articulado su visión claramente; sin embargo es importante recordar que se está comunicando cuando hay recepción. Si el receptor fracasa en entender el significado del mensaje o lo malinterpreta entonces la comunicación se rompe.

De tal manera, el recreador debe ser tanto un óptimo comunicador, como ser capaz de entender y recibir el mensaje transmitido por las personas con quienes trabaja, de esta manera la comunicación se da en doble vía, más cuando uno de sus papeles fundamentales es aportar información y asesoría a las personas y los grupos. Por otra parte, debe comprender la dinámica de los grupos, especialmente de los fenómenos y conductas de los pequeños grupos, que es el espacio donde se da principalmente el trabajo, de ahí la importancia de estar en capacidad de conocer y comprender el tipo y la cualidad de las interacciones que se dan en estas condiciones. Esto requiere un conocimiento del comportamiento de las personas que tienen lugar en las situaciones de grupo, para que con base en ello, dinamice y facilite en los procesos positivamente a las personas dentro de un grupo.