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IGLESIA METODISTA DE LINCE

AV. MANUEL CANDAMO 762 www.facebook.com/IMLince REV. JAVIER OCHOA JARA Teléfono: 5780213 Celular: 997890344 Mail: jf_ochoa@hotmail.com DISEÑO Hermanos y Hermanas de la Iglesia Metodista de Lince DICIEMBRE 2012

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Otra vez en el principio. . .

Apreciados hermanos y hermanas:

Comenzamos, una vez más un nuevo año litúrgico. Y, como todo nuevo año litúrgico, comenzamos con el adviento. La vela encendida de la corona de adviento nos lo indica. Adviento es, junto con el tiempo de cuaresma, un tiempo de preparación donde como iglesia nos preparamos para celebrar la navidad. La iglesia se toma un mes o cuatro semanas, para hacer una pausa y tomarse un tiempo para volver a escuchar la buena noticia de la navidad. El Adviento se convierte para los cristianos y cristianas en un tiempo de levantar los ojos de cara a la promesa de estar con nosotros y nosotras que Nuestro Señor hace a su Iglesia. Es el tiempo del cumplimiento de la promesa de Dios, tiempo de preparación de la venida del “Emmanuel”. El Adviento es el tiempo de meditación. Sabemos que Dios es un Dios de amor pero esto no quiere decir que nunca vamos a tener que hacernos responsables de nuestro actuar. Ciertamente Dios es también juez. Pero, como lo dice M. Lutero, sólo cuando acepto el juicio de Dios, puedo aceptar también su gracia. El tiempo de adviento es el tiempo para pensar que Dios nos ha amado tanto que ha enviado a Jesucristo para que naciera humilde en un pesebre. ¡Cuántas veces hemos escuchado estas palabras, en tantos sermones, meditaciones, devocionales! Lo sabemos archi-de-memoria! ¡Lo damos por sentado!. Es por eso que necesitamos el tiempo de adviento. Amados hermanos, no

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podemos dar el mensaje de la Navidad por sentado. Más aún en estos tiempos en que desde la radio, la televisión y los anuncios comerciales distorsionan el verdadero mensaje de la navidad. El tiempo de Adviento es también tiempo de preparación. En este tiempo en que tantas veces la navidad es una fiesta hogareña, pero sin Jesucristo, debemos prepararnos para que navidad sea la fiesta que verdaderamente tiene que ser: la alegría de que Dios mismo se hizo un bebé para venir a nuestro mundo. Poco importa la forma exterior con que celebramos navidad. Lo importante es creer que Jesús es Dios. Fue concebido por obra del Espíritu Santo. Porque esto es así, vale lo que Él hizo en la cruz. Deseo desde este momento invitarles a que nos dispongamos como Iglesia, a que nos dispongamos como familias a: • • • • • • • Recuperar el tiempo de oración y lectura personal de la Palabra. Redescubrir el tiempo del ayuno. Reforzar la práctica de la oración en pequeños grupos. Alentar los espacios de testimonio comunitario. Estar alertas a las demandas que Dios nos hace de actuar y servir. Ejercer nuestro amor en la solidaridad concreta con quienes más necesitan. Darnos el tiempo necesario para que nuestros tiempos como Iglesia no sean vanos, para que no caigamos en el activismo encubridor ni en la apatía paralizante. Permitamos que en este tiempo Dios nos vuelva a visitar. Preparémonos para ello. Sólo así tendrá verdadero contenido nuestra celebración de Su Venida en Navidad y sólo así tendrá sentido celebrar juntos y juntas el verdadero encuentro: ¡el de Dios con nosotros! “¡Vamos! Vienen nuevos días” Rev. Javier Ochoa Jara

Lince, 1 de diciembre de 2012

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Primer Domingo de Adviento

Viviendo la Esperanza

1 Ambientación:
a. Se reúne la familia cerca del lugar que han escogido este año para hacer el pesebre o en otro lugar de la casa mientras deciden entre todos ¿dónde colocar el pesebre este año? b. Armar la corona de adviento para encender la vela que corresponde a cada domingo. Luego alguno de los presentes recuerda que ya está cerca de la fiesta de la Navidad en la que vamos a recordar que Jesús vino a este mundo y que para nosotros los cristianos y cristianas esto no solo significa que vamos a recordar el pasado, también es el esperar a un Jesús que algún día volverá para instaurar definitivamente su Reino.

2 Encendido de la vela: Vela Verde
a. Vamos a encender la primera vela de la corona de adviento con esos sentimientos en el corazón. La vela verde, la vela que representa la esperanza.

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3 Canto: Ya viene la navidad
//Ya viene, ya viene, ya viene la navidad// //Encendamos la vela La vela de la esperanza// //Y con ella encendida La esperanza crecerá//

4 Encontrándonos con la Palabra que se hizo carne
a. Alguno de los presentes lee de la Biblia el evangelio del primer domingo del Adviento: Lucas 21,25-28 y 34-36 b. Pueden comentar lo que el evangelio le dice a cada uno y si este devocional lo están realizando luego del culto dominical, pueden también compartir las ideas del mensaje recibido ese domingo. c. Quien ha leído el Evangelio les explica que muchos de los signos en la naturaleza de los que habla el evangelio, quieren representar cómo ante la presencia del Dios que se acerca, todas aquellas cosas que son contrarias a Él van a ser destruidas, y por eso el primer paso a dar en este adviento es pensar ¿qué cosas debo destruir/luchar por quitar de mi vida para poder prepararme al encuentro con Dios? De eso justamente me quiere liberar Dios en esta Navidad. Comenzamos el adviento con un texto en el cual Jesús anuncia la inminente llegada del Reino de Dios. Su presencia y mensaje inaugura la cercanía del Reino y muestra la buena voluntad de Dios para con la humanidad. El evangelio de Lucas nos brinda ánimo y esperanza, nos enseña a como enfrentarlo y señala claramente lo central de la misión cristiana: “estar alerta”, tener el corazón libre de los vicios y de los ídolos de la vida para hacernos dóciles al Espíritu de Cristo que habita en las situaciones que vivimos.

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Nuestra misión es hacer del evangelio una lámpara que ilumine el camino de la vida y nos mantenga en actitud vigilante a través de la evangelización diaria, la fidelidad y la oración constante en medio de las tentaciones y desastres. De esta manera, la fidelidad a Jesús, la alerta, el velar y orar, deben convertirse en una fe dinámica y transformadora; expresada en amor al prójimo.

5 Leemos el poema y comentamos juntos
Hoy vi la esperanza y la vi frágil y cansada, triste y solitaria. Buscaba un hogar para hacer noche y no lo encontraba. Nadie parecía necesitarla para mirar más allá del día presente. Nadie parecía quererla

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para dibujar un camino hacia el día siguiente. ¿Es que ya no hay lugar para la esperanza? ¿Es que ya no hay quien la reciba? No quisiera que tome frío la esperanza, no quisiera que se enferme, no quisiera que se debilite, no quisiera que se caiga. ¿No me das una mano?

Vamos, juntos, a acunar la esperanza y a hacerle unos mimos para que crezca, vamos a arrullarla en un canto de mil voces distintas para que sienta, y a darle un poco de amor y otro poco de fe para que viva. Vamos, juntos, no dejemos que se nos muera.

Gerardo Oberman

6 El signo de hoy
a. Alguno de los presentes invita a los demás a que pongan en un papel el nombre de aquellas cosas que hemos pensado y queremos quitar de nuestra vida.

Probablemente para hacer el espacio para el pesebre, habrá que mover sillones o quitar adornos para hacer espacio, igual en nuestra vida hay que hacer espacio, quitando todo aquello que es contrario a Dios. Los papeles que se escribieron se pegarán en el suelo o las paredes del lugar donde la semana entrante empezaremos a construir el pesebre y quedarán como un signo durante toda la semana para recordarnos lo que hemos reflexionado. b. Al poner cada uno su papel, compartirá en

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voz alta con la familia diciendo: “Yo en este adviento quiero pedirle a Dios que me libere de…(y dice lo que ha puesto en el papel)”. c. Finalizamos este momento orando tomados de las manos alrededor del lugar donde haremos el pesebre. d. Podemos terminar cantando juntos el mismo canto del inicio.

7 Canto: Vienen con alegría
VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR, CANTANDO VIENEN CON ALEGRIA, SEÑOR, // LOS QUE CAMINAN POR LA VIDA, SEÑOR, SEMBRANDO TU PAZ Y AMOR. //

Vienen trayendo la esperanza a un mundo cargado de ansiedad, un mundo que busca y que no alcanza caminos de amor y de amistad.

Vienen trayendo entre sus manos esfuerzos de hermanos por la paz, deseos de un mundo más humano que nacen del bien y la verdad.

8 Trabajo Manual: Tarjeta de Adviento
Creamos una tarjeta de adviento que nos hable de la esperanza que el Señor nos trae, y lo compartimos con alguien. Le contamos lo que hemos vivido en este devocional, lo invitamos a participar del devocional del siguiente domingo y nos comprometemos a garantizar su asistencia.

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Segundo Domingo De Adviento

Compartiendo la Justicia

1 Ambientación:
a. Se reúne la familia en torno al lugar designado para el pesebre (donde están los papeles que se colocaron en el devocional anterior). b. Alguno de los presentes motiva al encuentro de hoy diciendo: “Hoy vamos a dar un segundo paso en la construcción de nuestro pesebre. Aún no va a quedar listo hoy, pero es que probablemente aún no estamos listos en lo que nos hemos propuesto, por eso vamos a dar un paso más en la preparación del camino al encuentro del Señor”.

2 Encendido de la vela: Vela Azul
a. Encendemos la segunda vela de nuestra corona de adviento. La vela azul, que representa la justicia. Con esos sentimientos vamos a cantar.

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3 Canto: Ya viene la navidad
//Ya viene, ya viene, ya viene la navidad// //Encendamos la vela La vela de la justicia// //Y con ella encendida la justicia crecerá//

4 Encontrándonos con la Palabra que se hizo carne
a. Alguno de los presentes lee de la Biblia el evangelio del segundo domingo del Adviento: Lucas 3: 1-6 b. Pueden comentar lo que el evangelio le dice a cada uno y si este devocional lo están realizando luego del culto dominical, pueden también compartir las ideas del mensaje recibido ese domingo. c. Quien ha leído el Evangelio les explica que en los elementos del evangelio se mencionan los valles que tienen que levantarse, y las montañas que bajarse. Ya la semana pasada reflexionábamos sobre las cosas que debemos cambiar que son las montañas que deben bajarse, así que hoy vamos a pensar en los valles que tienen que elevarse, es decir, en las virtudes que ya descubrimos que vamos teniendo pero que queremos hacer crecer en nosotros. Para eso puede ser importante poner atención a la segunda lectura de este domingo: Filipenses 1:4-11) El evangelio de Lucas señala el inicio de la predicación de Juan el Bautista como portador de la “Palabra de Dios”. Juan siguiendo la tradición de Israel, es enviado por Dios a “preparar el camino”. La conversión que predicaba Juan no era simplemente “para ser mejores”, sino era una conversión que significaba preparación, espera gozosa, inminencia de la presencia de Dios. Por eso, ante la “iniciativa” de las personas de transformar sus vidas, Dios responderá a ellos con su venida.

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Juan el Bautista nos invita a entrar en el dinamismo de la conversión, a ponernos en el camino, a propiciar nuestro proceso de cambio, creciendo en amor. Con la penetración y sensibilidad del amor escucharemos las exigencias del Señor, salgamos a su encuentro “llenos de los frutos de justicia”. Adviento debe ser el tiempo para nuestra transformación, para nuestro encuentro con Dios, con ese Dios que hecho ser humano vino para morar muy dentro de nuestro ser.

5 El signo de hoy
a. Hoy construiremos todo el pesebre pero sin los personajes Bíblicos (María, José y el niños Jesús). De ser posible alguna parte del pesebre podría ser más alta que las demás, en esa parte estará el portal donde podríamos poner unos papeles con los nombres de las virtudes que vamos a cultivar con la fuerza de Dios, y a la hora de ponerlas, cada uno va a decir: “Yo

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doy gracias a Dios porque me ha ayudado a ser…(dice en voz alta su virtud) y quiero pedirle me ayude a hacer crecer este don”. b. Nota: Es importante que debajo del pesebre queden los papeles de la semana pasada y los de esta semana, para que cuando nos reunamos a quitar el pesebre, cada uno revise en silencio sus papeles, y revise como estuvo esta navidad en los errores que quería eliminar y las virtudes que quería desarrollar. c. Finalmente todos juntos oran y vuelven a cantar.

6 Canto: Ven, ven Señor no tardes
VEN, VEN, SEÑOR, NO TARDES; VEN, VEN, QUE TE ESPERAMOS; VEN, VEN, SEÑOR, NO TARDES; VEN, PRONTO, SEÑOR.

El mundo muere de frio, el alma perdió el calor; los hombres no son hermanos el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche, el mundo sin paz no ve, buscando va una esperanza, buscando, Señor, tu fe.

A mundo le falta vida, al mundo le falta luz, al mundo le falta el cielo, al mundo le faltas tu.

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Tercer Domingo de Adviento

Compartiendo el Gozo

1 Ambientación:
a. Se reúne la familia cerca del pesebre que se está construyendo. Sería bueno que alguno de los presentes comparta lo que se ha venido haciendo en los dos domingos anteriores. b. Luego, es importante que uno de los presentes recuerde que ya estamos cada vez más cerca a la fiesta de la Navidad en la que vamos a recordar que Jesús vino a este mundo y que para nosotros los cristianos y cristianas no solo es recordar el pasado, sino esperar a un Jesús que algún día volverá para instaurar definitivamente su Reino.

2 Encendido de la vela: Vela Amarilla
a. Encendemos la tercera vela de la corona de adviento “la vela amarilla” que representa el gozo y la alegría en nuestras vidas que nos trae Jesús. Con esos sentimientos en el corazón vamos a cantar juntos.

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3 Canto: Ya viene la navidad
//Ya viene, ya viene, ya viene la navidad// //Encendamos la vela La vela de la alegría// //Y con ella encendida La alegría crecerá//

4 Encontrándonos con la Palabra que se hizo carne
a. Alguno de los presentes lee de la Biblia el evangelio del tercer domingo del Adviento: Lucas 3:7-18. b. Pueden comentar lo que el evangelio le dice a cada uno, y si lo hacen luego del culto dominical, pueden también compartir las ideas de mensaje. c. Quien ha leído el Evangelio les explica que hoy el tema fundamental de la liturgia es el de la alegría. Es como cuando uno se encuentra perdido y luego de dar varias vueltas y perder mucho tiempo, por fin logra encontrar el lugar al que se dirigía, la sensación de angustia de quien está perdido, se transforma en alegría al encontrar dirección. Hoy nuestra alegría está en que el Espíritu Santo con que hemos sido bautizados, nos guía a la Verdad y nos enseña el camino de la amor, la justicia y la solidaridad. De esa forma podemos construir un mundo mejor, donde todos podamos compartir la alegría que Dios nos quiere regalar. El texto de hoy nos invita a la alegría, es el modo de esperar al

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Señor. La verdadera alegría del pueblo de Dios es Cristo. ¿Qué debemos hacer? La respuesta del Bautista no es una teoría vacía. Es a través de acciones concretas de justicia, respeto y solidaridad y coherencia cristiana, que demostraremos nuestra voluntad de paz y participamos en la construcción de los cambios radicales y profundos que nuestra vida y nuestra sociedad necesitan. Pero para eso, es necesario purificar el corazón, dejarnos invadir por el Espíritu de Dios, librarnos del egoísmo y el acomodamiento, no temer al cambio y disponernos con alegría, con esperanza y entusiasmo a contribuir en la construcción de un futuro más humano; que sea verdadera expresión del Reino de Dios y así poder exclamar con alegría ¡venga a nosotros tu Reino, Señor!

5 El signo de hoy
a. Hoy nos corresponde poner las figuras de María, José y el niño Jesús. Al hacerlo podemos pensar en ese mundo nuevo que Dios nos está llamando a construir con justicia, amor y solidaridad. Este regalo del Espíritu Santo, esta luz en el camino, es la que nos permitirá construir un mundo donde haya alegría para todos. Pero ese amor se aprende en la “escuela del hogar”. b. Al finalizar cada uno va a escoger a otro miembro de la familia para darle un abrazo y agradecerle su cariño, pero a la vez va a pensar en otra persona de fuera de la familia a la que le cueste abrazar y

entonces va a decir: “Gracias Señor por todo el cariño que he recibido de … , te pido que me ayudes a amar más a …” c. Para cerrar el día de hoy, de nuevo todos juntos oran y cantan.

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6 Canto: Gozo del mundo
1. Gozo del mundo es el Señor Que viene a rescatar; Con gratitud y con amor Al Rey glorificad, Al Rey glorificad, Al Rey, al Rey glorificad. 3. Que el mundo acepte a su Rey Con gratitud y honor; Que cumpla fiel y con fervor La ley de su Señor, La ley de su Señor, La ley, la ley de su Señor.

2. Viene al mundo a reinar Con toda bendición; Nos da perdón, consuelo, luz, Y paz al corazón, Y paz al corazón, Y paz, y paz al corazón.

4. Que el gozo cunda en derredor Por tan precioso don Que Dios nos da con grande amor: El don de nuestro Dios, El don de nuestro Dios, El don, el don de nuestro Dios.

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Cuarto Domingo de Adviento

Compartiendo el Amor

1 Ambientación:
a. Se reúne la familia junto al pesebre que han venido construyendo y sería bueno que alguno haga un resumen de lo que hemos hecho los domingos anteriores. b. Luego alguno de los presentes recuerda que este es el último domingo antes de la Navidad, y los invita a recordar que no es ambiente de fiesta porque sí, sino que tiene un motivo: Dios se ha hecho humano como nosotros.

2 Encendido de la Vela: Vela Roja
a. Con esos sentimientos en el corazón vamos a encender la vela y vamos a cantar juntos.

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3 Canto: Ya viene la navidad
//Ya viene, ya viene, ya viene la navidad// //Encendamos la vela La vela del amor// //Y con ella encendida El amor crecerá//

4 Encontrándonos con la Palabra que se hizo carne
a. Alguno de los presentes lee de la Biblia el evangelio del cuarto domingo del Adviento: Lucas 1:39-45. b. Pueden comentar lo que el evangelio le dice a cada uno, y si lo hacen luego del culto dominical, pueden también compartir las ideas del mensaje. c. Quien ha leído el Evangelio les explica que hoy se nos presenta la figura de la Virgen María, aquella mujer que se dejó llenar de la fuerza del Espíritu Santo a tal punto que a donde fuera llevaba con ella la presencia de Jesús y provocaba que las demás personas, como Isabel, también se llenaran del Espíritu Santo. Hoy es un día para pensar si en esta navidad, con los defectos que hemos intentando quitar y las virtudes que estamos intentando hacer crecer, estamos logrando transmitir la alegría y el don del Espíritu que hemos recibido. Celebrar el nacimiento de Jesús lleva recordar la condición de mujer y la fe de María. El relato del evangelio ubica el rencuentro de dos mujeres que iban a ser madres y, dos niños; los cuatro “elegidos” de Dios para llevar acabo su salvación. Por un lado estaba Isabel, mujer de edad avanzada en la que podemos ver reflejado al pueblo de Israel; ella estaba gozosa y sorprendida por lo que había sucedido. Sabía que su hijo era un milagro de Dios, y esto la llenaba de gozo; pero no sabía cuál sería su misión. Esto

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la tenía inquieta y nerviosa. Por otro lado, tenemos a María, una joven de 15 o 16 años, asustada por lo que le había sucedido, pero segura de lo Dios quería de ella. María no le había dicho a nadie, más que a José lo que le había sucedido, y venia a visitar a Isabel para ayudarle y platicar con ella sobre lo que le había sucedido. El saludo de Isabel es el anuncio gozoso del cumplimiento de las Escrituras. Isabel es la primera “receptora” de la Buena Nueva, de la presencia del Emmanuel, del Dios-connosotros. Se convierte Isabel en un ejemplo para los cristianos y cristianas frente a la venida del Salvador. Es importante darnos cuenta que Isabel respondió porque estaba “llena del Espíritu de Dios”. Esta es la condición necesaria para responderle al Señor.

5 El signo de hoy
a. Vamos a agregarle algo al pesebre que a nuestro criterio ya estaba listo. Algún signo que represente al Espíritu que llenó de gracia a María y que queremos que también nos llene de gracia a nosotros para que haya navidad en nuestros corazones. El Espíritu lo podemos representar con una paloma, con una luz, con el color dorado, con resplandores… quedará a creatividad de la familia b. Eso sí, tenemos que

agregar o modificar algo del pesebre que ya hemos hecho, y esto significará que Dios siempre nos va a pedir más de lo que nos imaginamos. Que cuando creemos que todo está listo, siempre Dios nos invita a dar un paso más.

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c. Luego Finalmente todos oramos juntos en este día: “Gracias Señor porque tú siempre has sido el mejor ejemplo de amor que debemos alcanzar. Haz que nuestros corazones sean tocado por tu Espíritu para poder ver y sentir la acción tuya en nuestras vidas. Amén.” d. Terminamos entonando un villancico.

6 Canto: La noche de los pobres
El niño ha nacido bajo la enramada Tiene la mirada azul Los sauces se mecen, canciones de cuna Redonda la luna está. El niño se duerme, la madre lo besa Le da su tibieza un buey Le dan los pastores, su amor de colores Y en los corazones miel,

ES LA NOCHE DE LOS POBRES, ES LA NOCHE DEL AMOR NACE POBRE Y ES EL REY, TIENE HAMBRE Y ES EL PAN, TIENE FRÍO Y ES EL SOL. ¡DUERME! QUE VELAN TU SUEÑO JESÚS LAS CUATRO ESTRELLA DE LA CRUZ DEL SUR.

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Celebramos la Navidad

1 Ambientación:
a. Se reúne la familia junto al pesebre que han venido construyendo antes de compartir la cena de Navidad y sería bueno que alguno haga un resumen de lo que hemos hecho los cuatro domingos anteriores. b. Luego alguno de los presentes recuerda la importancia de este día, y los invita a recordar. Dios se ha hecho humano como nosotros.

2 Encendido de la vela: Vela Blanca
a. Con esos sentimientos en el corazón encienden la vela blanca y juntos entonan un villancico.

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3 Canto: Ya viene la navidad
//Ya viene, ya viene, ya viene la navidad// //Encendamos la vela La vela de la paz// //Y con ella encendida Iluminemos la paz//

4 Encontrándonos con la Palabra que se hizo carne
a. Alguno de los presentes lee de la Biblia el evangelio del cuarto domingo del Adviento: Lucas 2: 1-20. b. Pueden comentar lo que el evangelio le dice a cada uno, y si lo hacen después del culto Navideño, pueden también compartir las ideas del mensaje. c. Quien ha leído el Evangelio les explica que hoy los cristianos y cristianas en todo el mundo recordamos el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, que se hizo uno como nosotros. ¡Hoy es navidad! Al fin la espera acabó, Dios se hace presente en medio nuestro. El nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios, estuvo envuelto en hechos interesantes. ¡El Salvador prometido a la humanidad finalmente vino a este mundo! Dio un emperador para que se cumpliese lo anunciado por el profeta: Belén efrata, pequeña entre los clanes de Judá, de ti saldrá un gobernante de Israel que desciende de una antigua familia” (Miqueas 5:2). ¡Dios había cumplido su promesa! ¡Fue allí que, entre los animales, el olor a estiércol y paja, en un pesebre, en la más profunda humildad, nació el Salvador del mundo! “No había lugar para ellos en el mesón”. Nuevamente podemos traer a nuestra mente la pregunta que se planteó al principio. ¿Cómo te preparaste para este día? Hoy Jesucristo no quieres ser recordado solo como un niño que nació en un establo, en un pesebre. Él quiere nacer todos los días en nuestros corazones.

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Él nos dice en su Palabra: a los suyos vino, pero los suyos no le recibieron. Más a los que los recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hijos de Dios” (Juan 1:11 y 12). La mejor forma de celebrar el nacimiento de Jesús es recibir la Buena Noticia de Salvación anunciada en la Palabra, de manera que tu corazón sirva de hospedaje y pesebre, para que Él pueda habitar contigo siempre.

5 Canto: Su nombre es Maravilloso
///Su nombre es maravilloso/// ///Su nombre es Consejero///, ///Su nombre es Dios Fuerte,///

Por la eternidad, Príncipe de paz. Por la eternidad, Príncipe de paz. Por la eternidad, Príncipe de paz.

Su nombre es maravilloso, su nombre es Consejero, su nombre es Dios Fuerte, Por la eternidad, Príncipe de paz.

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6 Cuento: La Navidad no es un cuento
(Contamos el cuento y lo comentamos entre todos) “Alguien me acercó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús niño. Se dice que, cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso. -Acércate -le dijo Jesús- ¿Por qué tienes miedo? -No me atrevo… no tengo nada para darte. -Me gustaría que me des un regalo -dijo el recién nacido. El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó: -De verdad no tengo nada… nada es mío; si tuviera algo, algo mío, te lo daría… mira. Y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado. -Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy… -No -contestó Jesús- guárdala. Querría que me dieras otra cosa. Me gustaría que me hicieras tres regalos. -Con gusto -dijo el muchacho- pero ¿qué? -Ofréceme el último de tus dibujos. El chico, cohibido, enrojeció. Se acercó al pesebre y, para impedir que María y José lo oyeran, murmuró algo al oído del Niño Jesús: -No puedo… mi dibujo es «remalo»… ¡nadie quiere mirarlo…! -Justamente, por eso yo lo quiero… siempre tienes que ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me dieras tu plato. -Pero… ¡lo rompí esta mañana! - tartamudeó el chico.

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-Por eso lo quiero… Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo… Y ahora - insistió Jesús- repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el plato. El rostro del muchacho se ensombreció; bajó la cabeza avergonzado y, tristemente, murmuró: -Les mentí… Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto… ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia! -Eso es lo que quería oírte decir -dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías y tus crueldades. Yo voy a descargarte de ellas… No tienes necesidad de guardarlas… Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. A partir de hoy me gustaría que vinieras todos los días a mi casa.” Fuente: Ariel David Busso, del libro Caminos de cielo limpio, de Editorial Lumen

7 Oración:
Señor, te esperábamos más grande, y vienes en la debilidad de un niño. Te esperábamos a otra hora, y vienes en el silencio de la noche. Te esperábamos poderoso como un rey, y vienes hombre frágil como nosotros. Te esperábamos de otra manera, y vienes así de sencillo. Casi no hay quien te reconozca al verte así, tan hombre. Nos habíamos hecho una idea de ti, y vienes, Señor, rompiendo todo lo previsto. Danos fe para creer en ti, y reconocerte así, como vienes. Fortalece nuestra esperanza para confiar en ti, en la sencillez en la que vienes. Enséñanos a amar como amas tú, que siendo fuerte te hiciste débil. Amén.

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8 Canto: Noche de Paz
Noche de paz, noche de amor Todo duerme en derredor Entre los astros que esparcen su luz Bella anunciando al niño Jesús //Brilla la estrella de paz//

Noche de paz noche de amor Oye humilde el fiel pastor Coros celestes que anuncian salud Gracias y glorias en gran plenitud //Por nuestro buen redentor//

Noche de paz noche de amor Ved que bello resplandor Luce en el rostro del niño Jesús En el pesebre del mundo la luz //Astro de eterno fulgor//

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9 Bendición Final:
Que el Dios de amor de Dios, Salvador de todos los pueblos, Se haga de nuevo presente como un niño En cada hombre y en cada mujer. Que nuestro mundo sea transformado en su Reino Por la acción de su espíritu de amor Y que nuestra vida sea plena alegría Porque, hoy, ¡un niño nos fue dado! “El mundo empezó a comenzar” Amén.

Saludo de Paz: Nos saludamos dándonos la paz y nos deseamos una Feliz Navidad.

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