Comodoro Rivadavia, 30 de noviembre de 2012

Sr. Ministro de Educación Provincial del Chubut Prof. LUIS ZAFFARONI S / D

Ref. Exámenes evaluativos de aptitud ingreso Escuela Secundaria

Los abajo firmantes, en representación de la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, Adolescencia y Familia y de la Asociación Civil Grupo Pro Derechos de los Niños, comprometidos en la defensa y cumplimiento de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, nos dirigimos a Ud., a efectos de solicitar la revisión y desactivación del sistema de evaluaciones que se encuentran implementando en establecimientos educativos de la Provincia del Chubut. Nuestro pedido se fundamenta en una profunda revisión que hemos realizado en torno de documentación emitida por el Ministerio que Ud. coordina, de material impreso en diarios que publican la convocatoria a aspirantes a ocupar bancos en escuelas de la ciudad de Comodoro Rivadavia y de notas emitidas por la Supervisión de Escuelas, así como denuncias realizadas ante estos organismos por padres y docentes. Con fecha 25 de octubre de 2012 la Supervisión Técnica de Educación Secundaria Zona Sur por nota N° 4123/12, informa que, a partir del día 29 de octubre, docentes de educación primaria y secundaria interesados en participar del operativo de evaluación de la calidad de los aprendizajes, podrán inscribirse para llevar a cabo la misma. La nota adjunta documentación en la que se especifica el cronograma del operativo detallando talleres con los alumnos los sábados 10, 17 y 24 de noviembre, en horario turno mañana y especifica el día previsto para la evaluación, el sábado 01 de diciembre (1ra instancia) y martes 04 de diciembre (2da instancia, destinada para los alumnos que no pudieron concurrir a la primera por motivos de salud).

En la página oficial del Ministerio de Educación de la Provincia de Chubut, en el sector Noticias, se lee el titular: “El sábado 10 comienza el proceso de evaluación de calidad de los aprendizajes” (publicado el 02 de noviembre de 2012). La noticia especifica los destinatarios: “alumnos que terminan sexto grado y se inscribieron para continuar el Nivel Secundario en establecimientos con alta demanda de matrícula”. Paradójicamente, el artículo califica como innovador y garante de la igualdad de oportunidades para todos al sistema de trabajo que se implementará durante el proceso de evaluación y que tiene como propósito la selección de la matrícula: “de acuerdo al puntaje, se cubrirán los lugares disponibles. Los resultados serán publicados el 07 de diciembre en las escuelas y las Supervisiones Regionales”. El operativo ya tiene previsto qué hacer con la población excluida: “el 12 se comunicarán las vacantes disponibles en otros establecimientos”. Es decir, aquellos niños y adolescentes que no aprobarán el sistema evaluativo irán a otro establecimiento que tenga vacantes. Este sistema evaluativo, lejos de ser un proceso innovador, produce claramente un proceso de selección de “los más aptos” que ingresarán a las escuelas más demandas, y la exclusión de los “menos aptos” del ingreso a las mismas y deberán “conformarse” con ir a otras escuelas que oficiarán de receptoras. Escuelas que en el imaginario social quedarán registradas como de segunda categoría. Pues, así tenemos armado un arco de escuelas categorizadas. Esto no es, ni más ni menos, un claro proceso de discriminación, los estereotipos, los prejuicios, en torno a esto constituyen un grado de racismo que el sistema educativo produce y reproduce. Que el mismo sistema educativo, con prácticas enmarcadas en su política académica, desde acciones de diseño y planeamiento, como son estos exámenes de aptitudes se encarga de crear y reproducir entre alumnos, escuelas y padres. Esta situación es grave y merece todo nuestro repudio ya que es contraria a los principios fundamentales de los Derechos Humanos enmarcados en los tratados internacionales ratificados por nuestra Nación, y de los cuales se desprenden las leyes nacionales y provinciales de protección integral a la infancia y adolescencia. Viola los derechos de los niños, niñas y adolescentes que proclaman los principios de igualdad entre los niños, niñas y adolescentes y que establecen la Responsabilidad del Estado de garantizar la educación para todos y todas en un marco de inclusión, permanencia y egreso con calidad educativa.

Por otro lado, el artículo del Ministerio presenta palabras textuales del capacitador de maestros y profesores, Daniel Levy, convocado por la cartera educativa provincial para la implementación del sistema de selección. El profesional reconoce que la situación a la que se expone a los niños conlleva un impacto emocional, al que prevé como mucho menor al propiciar un contacto de los alumnos con los profesores y el material de trabajo en una primera etapa. Al reconocimiento del impacto emocional que esto produce es necesario hacerle un lugar al acto reflexivo que convoque a pensar cuánto mayor puede ser el impacto en la subjetividad de los destinatarios al no responder satisfactoriamente a las expectativas de sus padres, de sí mismos y de sus entornos, al demandar el ingreso a estas escuelas de mayor reconocimiento social, cuando el resultado no siempre satisfactorio que obtengan de esta pruebas los deje excluidos. Lo cual nos lleva a pensar también cuánto mayor puede ser el impacto emocional de la frustración y la incertidumbre de sus destinos, subordinados a las vacantes disponibles en escuelas no escogidas y tal vez alejadas de sus domicilios y que no siempre ofertan las orientaciones escogidas. El Ministerio dice apuntar a “generar un espacio acorde para que los chicos puedan estar cómodos en estas escuelas”, sin embargo, expone a una situación de incomodidad a la población excluida. El académico reconoce que “no hace falta una preparación extraescolar adicional porque la escuela garantiza que todos tengan un mismo nivel educativo” y participa de un operativo en el que cree dar un paso de calidad en la formación de alumnos estableciendo con “un mes de aprendizaje donde los aspirantes van a estar trabajando con los docentes y los cuadernillos de formación” (…)“los alumnos pasarán por un proceso de formación que culminará con una etapa evaluativa, garantizando así la igualdad de oportunidades para todos” Claramente, este sistema marca un desencuentro entre principios rectores y la existencia de prácticas de exclusión y segregación al interior de las escuelas contrarias al marco de derechos de las leyes de Educación Nacional Nº 26.206 y Provincial VIII Nº 91 que establecen la obligatoriedad de la Educación Secundaria. La política educativa del actual Ministerio de Educación de la Provincia del Chubut orienta las acciones pedagógicas de las escuelas proponiendo el trabajo en red. En las Circulares Nº 1, Marco Organizativo para la Escuela Secundaria Obligatoria del Chubut; se explicita que “Entendemos por Red de escuelas, un agrupamiento que

constituye un tipo de institucionalidad diferente; implica la disponibilidad de cada escuela para un trabajo cooperativo que aborde problemáticas comunes y en la que se comparten recursos, humanos, materiales y simbólicos”. En el mismo documento, la Política Educativa recupera, entre otros, el concepto de inclusión, instando a pensar y hacer una escuela a la que todos los adolescentes y jóvenes puedan acceder, en la que todos sean reconocidos y de la que egresen habiendo transitado una experiencia vital y significativa. Una escuela inclusiva es la que “hace lugar” a todos; no existe en el nuevo secundario espacio para escuelas expulsivas, que respondan a una lógica selectiva de los “mejores”. Así, también podemos decir que, mientras colegios con vocación inclusiva implementan acciones para atender a sus estudiantes en riesgo creando nuevos formatos escolares, el Ministerio permite y favorece, como con este tipo de medidas, que otros equipos de trabajo queden exceptuados de cumplir las leyes que los obligan a atender a todos sin ningún tipo de exclusión. De este modo, el derecho de los niños, niñas y adolescentes queda subordinado a las dádivas de tal o cual director, tal o cual colegio. Mientras algunos colegios ponen el énfasis en los procesos de enseñanza procurando no responsabilizar del fracaso tradicionalmente atribuido al alumno, el propio Ministerio contraría la ley de educación, creando condiciones para evaluar los resultados que obtienen los estudiantes en una pseudo-evaluación de sus aprendizajes, constreñida en un tiempo de tres semanas. Y con la clara intencionalidad de emplear esos resultados para seleccionar aptitudes. La Constitución Nacional, consagra en su art. 14, el derecho a aprender. Asimismo, en su art. 75, inc. 22 incluye en el llamado bloque de constitucionalidad, a los tratados internacionales suscriptos por nuestro país, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). La CDN, suscripta en 1990 por nuestro país, reconoce en forma explícita que todos los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos y que el Estado argentino, la sociedad y las familias se comprometen a tratarlos como tales. En el marco de este compromiso, se deben adecuar las medidas legales, administrativas, normativas y reglamentarias para dar efectividad a los derechos humanos. El compromiso obliga a garantizarles la protección integral y el ejercicio pleno de sus derechos sin ningún tipo de discriminación. Es así que, en su art. 28 señala que “Los Estados partes reconocen el derecho del niño a la educación, y a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en

condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho deberá en particular: a) Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos; b) Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la enseñanza secundaria, incluida la enseñanza general y profesional, hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan acceso a ella; (…) e) Adoptar medidas para fomentar la asistencia regular y reducir la tasa de deserción escolar”. Otro de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos incorporado por el art. 75, inc. 22 y que profundiza la cuestión es el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. A partir del mismo, se ha avanzado y profundizado a través de diversos informes. Es así que la Relatora Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Educación, Katarina Tomasevki, estructura el “Sistema de las 4 A” como aquellas características que debe tener la educación e implica que los gobiernos se obligan a hacer que la educación sea asequible, accesible, aceptable y adaptable (Consejo Económico y Social, E/CN4/1999/49, párr. 51). La Asequibilidad implica las obligaciones directas de los Estados; la Accesibilidad señala las obligaciones de los Estados para posibilitar el acceso y la permanencia en la educación; la Aceptabilidad se orienta a la calidad pero desde el marco de los derechos humanos; y, por último, la Adaptabilidad exige que las escuelas se adapten a los niños, niñas, y adolescentes. Todo ello es recepcionado por la Ley Nacional N° 26.061, en cuyo art. 15 se consagra el Derecho a la Educación, y se refuerzan los conceptos vertidos por la CDN, tales como acceso a la educación. Así, señala que los niños, las niñas y adolescentes tienen derecho al acceso y a la permanencia en establecimientos educativos y, finaliza diciendo que, por ninguna causa, se podrá restringir el derecho a la educación. Por otra parte, la Ley Nº 26.206, en su art. 2, reconoce a la educación y el conocimiento como un bien público y un derecho personal y social, garantizados por el Estado. De igual modo, la declara como prioridad nacional y la constituye en política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico-social de la Nación (art. 3). En su art. 4 genera en las Provincias, entre otros, la responsabilidad principal e indelegable de proveer una educación integral, permanente y de calidad para todos/as los/as habitantes de la Nación, garantizando la igualdad, gratuidad y equidad en el ejercicio de este derecho. Es así que la educación brindará las oportunidades necesarias

para desarrollar y fortalecer la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida y promover en cada educando/a la capacidad de definir su proyecto de vida, basado en los valores de libertad, paz, solidaridad, igualdad, respeto a la diversidad, justicia, responsabilidad y bien común (art. 8). Finalmente, la Ley Provincial VIII Nº 91, hace suyos los principios de la Ley Nacional y establece en su art. 13 los fines y objetivos de la política educativa provincial, especificando en su inc. c, asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir discriminación de ningún tipo. Es por todo lo expuesto, que consideramos que los exámenes de ingreso resultan altamente discriminatorios del y, por ende, por no solo son de ilegales los sino inconstitucionales, por lo que, en caso de continuarse con estas prácticas generarían responsabilidad internacional Estado incumplimiento Tratados Internacionales suscriptos y por violación de los Derechos Humanos. Por todo ello, solicitamos deje sin efecto la instancia de exámenes de ingreso prevista para el día 01 de diciembre del corriente año. Asimismo, los invitamos a acordar una reunión para debatir junto a supervisores esta problemática en el marco de los Derechos Humanos que el Ministerio de Educación debe garantizar por tratarse una entidad del Estado. Sin otro particular, nos despedimos muy atentamente,

c.c. Supervisión Seccional Primaria Región VI Prof. Manuel Cifuentes c.c. Supervisores Nivel Medio Región VI

Dr. Roberto del Carmen Llaiquel
Presidente Asociación Civil Grupo Pro Derecho de los Niños

Lic. Miryám Monasterolo
Directora Oficina Derechos y Garantías Niñez, Adolescencia y Familia

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