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NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA EDUCACIÓN SOCIAL

Por: Ricardo Fernández Muñoz.


Profesor de Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación en la Universidad de Castilla la
Mancha
e-mail: Ricardo.Fdez@uclm.es
página personal: http://www.uclm.es/profesorado/ricardo

Las Nuevas Tecnologías en la Sociedad del Conocimiento.

La sociedad en que vivimos es una sociedad caracterizada por el desarrollo de la


información y la comunicación a través de nuevas tecnologías. Estas nuevas y potentes
herramientas que el progreso social viene desarrollando en los últimos años son algo más
que meros recursos instrumentales, ya que podemos comprobar como están cambiando
radicalmente la vida del ciudadano, incidiendo notablemente en su estilo de vida.

Las llamadas nuevas tecnologías de la información


y la comunicación están actuando como catalizador sobre
nuestra sociedad, motivando y acelerando procesos de
cambio, creando expectativas deseadas o rechazadas,
sobre las estructuras sociales, laborales, políticas,
culturales y económicas. El mundo está experimentando
cambios profundos en todos los ámbitos del quehacer
humano. La nueva tecnología está cambiando las formas
de trabajo, los medios a través de los cuales las personas
acceden al conocimiento, se comunican y aprenden, y los
mecanismos con que acceden a los servicios que les
ofrecen sus comunidades: transporte, comercio, entretenimiento y gradualmente también, la
educación formal y no formal, en todos los niveles de edad y profesión.
Es patente que el desarrollo de nuevas tecnologías está determinando ya en gran parte
nuestro futuro: trabajo, medio ambiente, entorno social, político y cultural. Las nuevas
tecnologías de la información fuerzan a la humanidad a adaptarse a las nuevas relaciones en el
espacio y en el tiempo requiriendo un uso inteligente de los nuevos medios así como de los
instrumentos de la información.

¿Ayudará la sociedad de la información a mejorar las condiciones de vida del ser


humano?. ¿Hacia dónde nos llevan las nuevas tecnologías?. ¿Cuál es la respuesta que la
sociedad ha de dar ante los nuevos retos que se le plantean?. ¿Qué cultura necesitamos para
comprender los avances tecnológicos y singularmente los que ponen la comunicación al
alcance de todos?. ¿Cómo proceder ante la información que a nosotros llega a través de
estos medios basados en la nueva tecnología?.¿Cómo podemos construir filtros selectivos
frente al enorme caudal de información que se genera a través de los nuevos medios?. ¿Será
necesario establecer unas reglas para utilizar las autopistas de la información?, en este caso
¿quién debe establecerlas?. ¿Hasta qué punto establecer reglas permitirá que la red sea un
medio realmente democrático?.¿Quién tendrá el derecho de censar y controlar ciertas
informaciones y hasta qué punto una censura garantizará la privacidad de comunicación
entre individuos?

Al parecer, hay más preguntas que respuestas con respecto a lo que se avecina y a
cómo la sociedad en su conjunto podrá controlar satisfactoriamente la transición hacia la
nueva era. Lo que sí es claro es que en la frontera digital las normas sociales, las leyes, las
disposiciones, las instituciones, la educación y las costumbres del pasado resultan
inadecuadas e inapropiadas.

Neil Postman, adopta un punto de vista crítico y en la documentación que entregó al


Congreso Internacional sobre Educación Infantil, celebrado en Tel-Aviv (Israel), encontramos
algunos elementos para una reflexión en relación a las nuevas tecnologías en general y
particularmente de algunas de las limitaciones o riesgos que éstas pueden entrañar. Postman
señala siete premisas o aspectos del cambio tecnológico:
1. Todo cambio tecnológico tiene ventajas, pero debemos ser conscientes de sus
desventajas. El Televisor, por ejemplo, ha significado un adelanto incuestionable
para la transmisión de información, pero también su uso ha traído una
disminución del tiempo de comunicación entre las personas.

2. Las ventajas y desventajas de las nuevas tecnologías no están distribuidas


justamente. La tecnología de la información y de la comunicación transmite y
desarrolla conceptos de política que benefician de forma especifica a algún grupo
social.

3. Toda nueva tecnología lleva implícita una idea o un prejuicio. En una cultura sin
televisión la imaginación ocupa un papel importante, no siéndolo tanto en una
cultura en que las imágenes nos vienen dadas.

4. Toda nueva tecnología lleva en sí un conflicto, el conflicto del poder por el


control. Es importante conocer lo que implican estas luchas por el poder dentro
del ámbito escolar.

5. Los cambios tecnológicos pueden penetrar y modificar las estructuras sociales,


trayendo cambios impredecibles e irreversibles.

6. Las nuevas tecnologías suelen mitificarse y aceptarse como dones de la


naturaleza. Esta percepción mágica puede ser peligrosa, pues lleva a aceptarla sin
someterla a análisis, revisiones y cambios críticos.

7. Las nuevas tecnologías y los medios de comunicación no son la misma cosa.


Entre un medio de comunicación y su tecnología correspondiente existe una
relación similar a la que existe entre la mente y el cerebro. No estamos indefensos
ante ella, podemos conocerla y domarla, haciendo que se comporte debidamente.
Hemos de reconocer que la tecnología, por sí misma, no soluciona todos los
problemas. La tecnología es una herramienta y como tal debe ser usada. Es decir, con
estricta supeditación a los objetivos más elevados que, obvio es decirlo, no debieran ser
otros que la libertad y el desarrollo de los individuos y de los pueblos.

Es difícil vaticinar de una forma global, los impactos futuros sobre la sociedad y el
individuo de una mundialización a través de los nuevos medios de información y
comunicación. Si acaso se pueden atisbar tendencias.

En la actualidad, internet se ha convertido en el fenómeno tecnológico de mayor


envergadura y ello provoca que su conocimiento y utilización se esté convirtiendo en un
imperativo si se quiere sintonizar con los cambios que se están operando en la sociedad en
general y en el individuo de forma particular.

Tal y como se afirma en el informe al Club de Roma, parece ser que esto nos lleva a
una nueva era de promesas, la "Era de la Inteligencia Interconectada", pues ya no se trata
simplemente de la interconexión de tecnologías, sino de la interconexión de seres humanos
a través de la tecnología. No es una era de máquinas inteligentes, sino de seres humanos
que, a través de las redes, pueden combinar su inteligencia, su conocimiento y su
creatividad para avanzar en la creación de riqueza y de desarrollo social.

Algunos autores hablan de internet entendiéndolo como un tercer entorno o espacio


social (más allá del campo y la ciudad), en el que no se habita pero influye sobremanera en
todos los campos de la actividad humana y ofrece múltiples posibilidades en el despliegue
de formas culturales.

Si partimos del enorme


potencial informativo,
comunicacional, formativo y de
entretenimiento que ofrece internet,
en nuestra reflexión se hace
necesario la comprensión del
fenómeno internet en toda su
extensión, entendiendo que frente a
las posibilidades que ofrece, el
enorme caudal de datos a los que se
puede acceder a través de internet es a la vez que ventaja, uno de los mayores
inconvenientes que podemos objetar a la red, ya que ésta dispone de abundante información
con poco rigor e irrelevante, por no decir a veces indeseable.

Entendemos que la información no pasa a ser conocimiento hasta que esta no es


integrada o interiorizada en la estructura cognitiva del sujeto y esto precisa de un proceso
mental de análisis-reflexión a veces difícil ante la sobreabundancia de información que la
red ofrece. A esta limitación se añade la dificultad de asegurar la veracidad, autoría,
actualización,... de los contenidos de la red.

Un uso poco racional de la red (navegación sin rumbo ni propósito concreto) puede
llevar al "usuario" al desbordamiento y dispersión de la información encontrada; el
procesamiento paralelo de la información puede alterar nuestros hábitos cognitivos.
Lo expuesto reclama una capacitación selectiva a la hora de acceder a la
información buscada. Se recomienda por tanto acudir principalmente a fuentes fiables
pertenecientes a instituciones, asociaciones y profesionales de reconocida autoridad en el
ámbito de consulta objeto de nuestro interés.

Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación se están


superponiendo en la actualidad a los tradicionales medios de comunicación social,
empezando a modificar patrones de conducta, sistemas y estímulos de aprendizaje y
técnicas de diseño, gestión y evaluación de las actividades científicas, tecnológicas y
sociales. De lo dicho se desprende que la persona que no cuente con la destreza de
codificar, interpretar y traducir los múltiples códigos y lenguajes que ofrece esta nueva
sociedad será un analfabeto, con las consecuencias subsiguientes de inadaptación,
marginación de los circuitos donde se mueve la cultura, dificultades a la hora de
comunicarse con distintos grupos ….

La falta de conocimientos en el dominio de estos medios está creando una nueva


forma de analfabetismo, el Sector de Educación de la UNESCO advierte que el concepto de
alfabetización ha pasado de su acepción absoluta a la funcional, entendiéndose que debe ser
concebida con miras a preparar al hombre para desempeñar una función social, cívica y
económica que rebase ampliamente los límites de una alfabetización rudimentaria reducida
a las enseñanzas de la lectura y escritura. Antes se hablaba de analfabetismo, a secas.
Ahora, la sociedad de la información ha creado la categoría del analfabetismo funcional,
por lo cual el primero ha pasado a ser calificado de "absoluto".

Aunque nos parezca mentira, en el mundo hay novecientos millones de analfabetos,


y, todavía más increíble a estas alturas según Cruz Roja Española en nuestro país quedan
casi un millón y medio de ellos. La verdad es que podrá decirse que esta clase de personas
pertenece a países no desarrollados o que, por su edad o por el medio rural en el que viven
no se han incorporado al mundo de la información.
Los analfabetos funcionales saben leer y escribir, pero en el momento actual carecen
de la funcionalidad necesaria para las exigencias de la mayoría de los más modestos
puestos de trabajo.

Hemos de asumir la necesidad de esta alfabetización que permita a los individuos


descodificar los mensajes que reciben a través de las distintas tecnologías de la información
y la comunicación, ya que resulta hoy tan necesario como aprender a leer y escribir, dado
que se ha convertido en el lenguaje por excelencia. Esto nos invita a plantear la urgente
necesidad de capacitar en la adquisición de destrezas para codificar, interpretar y traducir
los múltiples códigos y lenguajes que ofrece nuestra cultura. Las personas que no alcancen
estas capacidades actuales pasarán a engrosar las filas de analfabetos funcionales, con las
consecuencias derivadas de inadaptación, marginación de los circuitos culturales, y
dificultades para poder comunicarse con diversos grupos.

En el Seminario “Perspectivas de
Aplicación y Desarrollo de las Nuevas Tecnologías
en la Educación” celebrado en marzo de 2002, con
motivo de la presidencia Española de la Unión
Europea, entre las materias tratadas en las sesiones
se abordó el tema de la alfabetización tecnológica
y se puso de manifiesto la preocupación por todos
compartida por que la denominada “brecha digital” pueda ampliarse y, consecuentemente ,
la necesidad de desarrollar iniciativas que permitan cerrarla.

Las diferencias en cuanto al acceso y la capacidad de uso de las tecnologías de la


información y la comunicación entre distintos grupos sociales puede suponer la
consolidación de una forma de desigualdad tan indeseable como otras históricamente
conocidas y que nuestras sociedades se han esforzado en combatir.
Esa desigualdad tecnológica limita, dificulta o impide el desarrollo de las
competencias que resultan imprescindibles para el adecuado desarrollo de las habilidades
sociales y la capacitación laboral básica.

Pero la alfabetización tecnológica debe ser entendida como algo más que la mera
capacitación instrumental básica para el manejo de las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación. Es una garantía esencial que permite transformar la información en
conocimiento, y es la condición imprescindible para alcanzar un desarrollo personal y
social más completo e intenso.

La alfabetización tecnológica debe, por tanto, implicar el desarrollo de


competencias específicas, como el conocimiento de lenguajes visuales; la adquisición de
conocimientos, competencias y habilidades adecuadas para la selección y elaboración de
información o la posibilidad de participación cooperativa en tareas en una red compleja.
Flexibilidad, autonomía y creatividad deberán ser los elementos centrales de la
alfabetización tecnológica.

Otro problema añadido es que mientras las tecnologías provocan la ilusión de


dirigirnos hacia la aldea global, los avances siguen sin estar al alcance de todos. Por un lado
podemos hablar de la división digital y exclusión social entre los sectores sociales con fácil
acceso a este universo electrónico frente a otros que no lo tienen. Si estamos convencidos
de que el gran objetivo (ideal) de estas nuevas tecnologías es facilitar y dar soporte a
productos y servicios que permitan mejorar la calidad de vida humana a través de la
información, facilitando el acceso global e igualitario a ésta desde cualquier punto, y
consolidando y creando núcleos de acercamiento de los grupos sociales entre sí, sin
embargo el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación puede tomar un
camino exclusivamente productivista, dividiendo aún más las estructuras sociales
existentes, de tal forma que pudiéramos vernos inmersos también en una nueva
clasificación del mundo, atendiendo, no a aspectos geográficos o políticos, sino
tecnológicos.
En el informe emitido por el Club de Roma sobre la sociedad del siglo XXI,
Cebrián afirma que las diferencias entre los distintos estamentos sociales se verán
agigantadas por esta nueva frontera existente entre los ciudadanos enchufados y los
desenchufados. De un lado emergerían estamentos pertenecientes a sociedades con
privilegios y acceso a informaciones de uso restringido, frente a otros estamentos que, bien
por motivos tecnológicos o culturales, estarían al margen de esa sociedad de la información
y de la comunicación.

En el informe final del Grupo de Expertos de Alto Nivel de abril de 1997 sobre "La
construcción de la sociedad europea de la información para todos nosotros" se expresa en
este sentido que el problema de la cohesión social en la naciente sociedad de la información
es amplio y complejo. No hay duda de que las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación deben desempeñar un importante papel en el apoyo a la aparición de
comunidades más cohesionadas e integradas, y ofrecer oportunidades de reducir la
exclusión de grupos desfavorecidos o periféricos. No obstante, muchas TIC (tecnologías de
la información y la comunicación) son todavía bastante difíciles de utilizar; la aceptación
social solamente podrá incrementarse a través de mayores esfuerzos para implicar a los
usuarios en su diseño y aplicación.

Además, no puede preverse automáticamente la manera en que individuos con


diferentes capacidades o diferentes niveles de educación accedan o es probable que
respondan a las nuevas oportunidades que representan las tecnologías de la información y
de la comunicación. El miedo a una creciente exclusión social se fundamenta en gran
medida en el gran número de problemas a que hacen frente en la actualidad los grupos
"menos favorecidos" (tales como las personas con discapacidades, los ancianos, los
desempleados y los inmigrantes) en su participación diaria en la actividad económica. De
una manera relativamente estática, este miedo a una mayor exclusión social parte de la base
de que los problemas actuales de exclusión de estos grupos seguirán siendo en gran medida
los mismos en el futuro. En la actualidad se vaticina que la diferencia de clases del siglo
XXI vendrá marcada por la distinción entre poseedores de información frente a los
desposeídos de información. El dicho popular "información es poder" cobra aquí todo su
significado.

El punto de vista optimista, por el contrario, insiste en las nuevas oportunidades que
ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación a los grupos hoy en día
excluidos e intenta identificar los casos en los que dichas tecnologías podrían
verdaderamente convertirse en tecnologías que permitieran a estos grupos superar sus
desventajas.

Tal y como en su día apuntó la profesora Bueno Monreal la incorporación de


Nuevas Tecnologías en una sociedad del conocimiento podría transformarla promoviendo
algunos cambios esenciales que de forma sucinta enuncio:
Es de capital importancia que las personas, y en especial los grupos excluidos, no se
vean forzados a ajustarse a las nuevas tecnologías. Por el contrario, las tecnologías deben
orientarse en mayor medida hacia las necesidades humanas. La sociedad de la información
no debería crear nuevas categorías de exclusión, sino que debería mejorar la integración
social y la calidad de vida.

Llegado a este punto estimo de interés señalar


algunas de las propuestas generales del Seminario
“Perspectivas de Aplicación y Desarrollo de las Nuevas
Tecnologías en la Educación” organizado por la Dirección
General de Universidades del MECD en marzo de 2002 en
la ciudad de Murcia y en el que participamos más de doscientos expertos en Nuevas
Tecnologías de los ámbitos académico, empresarial e institucional de treinta países.

1. Creación de una agencia virtual de colaboración UEALC, cuyo objetivo básico sea
potenciar la adaptación de los sistemas educativos a la sociedad de la información,
entre cuyas funciones estaría la de asesoría para el diseño, desarrollo, evaluación y
seguimiento de proyectos.

2. Fomentar el establecimiento de redes internacionales que permitan la colaboración


entre los centros educativos que propicien la formación del profesorado y la
difusión de los contenidos formativos en los distintos niveles.

3. Renovación de los currícula, en los que se incluyan aspectos relativos a la


alfabetización tecnológica.

4. Creación de programas especiales dirigidos a compensar las necesidades urgentes


de acceso a la educación a través de las nuevas tecnologías, para las zonas
desfavorecidas, comunidades remotas y situaciones de marginalidad.

5. Promoción de acciones dirigidas al diseño de programas diversos y flexibles, con


propuestas integrales que tengan en cuenta la incorporación de diferentes recursos
tecnológicos, dirigidos a mejorar la calidad y la cobertura de los distintos niveles y
ámbitos formativos.

6. Invertir en tecnologías de la información y la comunicación dirigidas a la formación


de capital humano.

7. Detección de nuevas necesidades formativas para responder adecuadamente a las


demandas de un mercado laboral en continua transformación.

8. Mejora de las infraestructuras para garantizar el acceso a las tecnologías en todos


los niveles de los sistemas educativos, y con ello a la alfabetización a través de
Internet.

9. Desarrollo de redes universitarias internacionales para la elaboración conjunta de


servicios y productos formativos, flexibles y con oferta abierta y a distancia que
permitan desarrollar modelos de formación continua adecuados a las necesidades
educativas y de titulación de diferentes usuarios.

El documento de trabajo en el que se desarrollan estas conclusiones fue presentado a


la cumbre Unión Europea, América Latina y el Caribe en mayo de 2002 en Madrid con el
objeto de que fuera examinado por los Jefes de Estado y de Gobierno a fin de promover
programas de colaboración que están posibilitando generalizar la utilización de las nuevas
tecnologías en nuestros plurales sistemas educativos.

Si el progreso de las nuevas tecnologías, por otra parte imparable, nos aboca al
acceso a más y más información y a mejores posibilidades de intercambiarla, la respuesta
no es negar la evidencia sino corresponder a estos avances tecnológicos con un aumento
correlativo de nuestro sentido de la responsabilidad sobre nuestro presente y nuestro futuro.
Gracias a la tecnología somos más dueños de nosotros mismos. Que es tanto como decir
que somos más libres. Éste es el reto. No se trata, al final de técnicas. Se trata de libertad.
Si bien el desarrollo tecnológico promueve el cambio social y el incremento del
conocimiento, hemos de explotar los recursos disponibles al servicio de intereses
superiores, al servicio de los seres humanos y de los colectivos sociales.

Quisiera pensar que la educación del futuro servirá al hombre, ayudándole en su


información, en el aprendizaje de destrezas cognitivas, en la capacidad de reflexión, en el
desarrollo de una conciencia crítica y constructiva de la realidad, y en la actitud cooperativa
con sus iguales.

La educación ante el cambio tecnológico

El creciente desarrollo de las nuevas


tecnologías de la información y la
comunicación, el acelerado cúmulo de
información y la omnipresencia de las
comunicaciones en el entorno social,
contribuyen a que en el ámbito educativo se
lleven a cabo las necesarias
transformaciones para adecuarse a una
sociedad en estado de cambio permanente,
con nuevas necesidades y valores. De ahí que el impacto que producen las nuevas tecnologías
venga a determinar los grandes cambios a que está sometida la educación, transformándola no
sólo en cuanto a su forma, sino también, y en buena medida en su contenido. Parece que la
frase de Marshall McLuhan “ los medios son el mensaje” cobra cada día mayor significación.

Estos cambios, en nada superficiales y que tienen una notable incidencia en los
distintos marcos educativos, se concretan en:

 De una cultura basada en el libro y en el texto, se pasa a una cultura


multimedio, en la que ya no tenemos que leer de algo para conocer sobre algo,
sino que podremos verlo, oírlo, tocarlo y, más importante aún, interactuar con ese
algo.

 De los datos al conocimiento, ¿Qué es más importante aprender datos aislados,


sin significado o información que articula datos y los estructura?. De la
psicología del aprendizaje se desprende que el aprendizaje llega a ser
conocimiento no cuando se memoriza o sólo se relaciona lo nuevo con lo
conocido, sino cuando esa nueva información es interiorizada y sirve para
aprender nuevas cosas, y para generar nueva información. Parecería entonces que
un cambio importante en las estrategias educativas sería pasar de la
memorización a la navegación de información y al uso de la misma
(conocimiento). Una educación basada en la utilización de la información para
generar más información que es lo que llamamos conocimiento.

 El cambio de énfasis de la enseñanza hacia el aprendizaje. Este cambio de


énfasis no es accidental. Desde la revolución industrial la educación es para
todos, por lo tanto es universal, estándar y el medio para conseguirlo es la
institución escolar a través de la enseñanza del maestro. De ninguna manera era
posible ofrecer educación a todos los alumnos cuidando a la par de lo que
aprendían, los alumnos se han limitado a seguir al maestro. "La economía digital
exige un nuevo planteamiento de la educación y, en un sentido más amplio, del
aprendizaje y su relación con el trabajo y la vida cotidiana del consumidor. El
aprendizaje se ha convertido en un reto de por vida...Como la nueva economía es una
economía del conocimiento, el aprendizaje forma parte de la actividad económica
cotidiana y de la vida, y tanto las empresas como los individuos tienen que asumir la
responsabilidad de aprender, simplemente si quieren funcionar".(Cebrián, J.L., 1998:
18).

 El papel del docente: de expositor a guía y en última instancia como


administrador de medios. Deja el profesor de ser considerado como almacén del
saber y por lo tanto dispensador omnipotente del mismo. La cantidad de
información que existe sobre cualquier tema es de tal envergadura que es
imposible pensar que puedan existir personas que pretendan saber todo de todo.
La cantidad de conocimiento generada es, según se calcula cuatro veces mayor
que hace diez años. Afortunadamente están los medios electrónicos para ayudar
con este volumen de información.

 Cambio de actitud por parte del alumno, pasando de desempeñar un papel


caracterizado por la recepción pasiva de los mensajes emitidos por el profesor a
una forma de aprendizaje en la que se convierte en protagonista y participa de su
propio aprendizaje. Un aprendizaje activo, con opciones, permitiendo
equivocarse y aprender de los errores, además de forma inmediata.

 Finalmente, y no menos importante, es la desincronización de la educación (en


el tiempo y en el espacio): El concepto histórico de espacio y tiempo con la
aparición de nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha
cambiado sustancialmente, en la actualidad podemos aprender en distintos
momentos desde lugares diferentes, rompiendo las barreras espacio temporales
podremos acceder a la información y comunicarnos. El poder de las redes de
telecomunicaciones en la educación es formidable, ya que permite vehicular una
gran cantidad de información de forma bidireccional incluso multidireccional y
además esta información no sólo es de tipo texto, sino multimedio. Al poder ser
almacenada permite ser consultada en forma diferida y a nuestro propio ritmo.

Es indudable que la gran mayoría de conocimientos que adquirimos en nuestra vida,


no importa cuántos años de educación formal hayamos tenido, los hemos adquirido de
maneras muy diversas, al margen de la educación formal. Esta tendencia se acentuará en el
futuro, pues la nueva revolución de la información avanza más deprisa, suministrando a
millones de personas un mayor y más rápido acceso a la información y a los conocimientos
adecuados, procedentes de una gran variedad de fuentes.

Las instituciones que se dedican a la enseñanza y al aprendizaje, deben responder a


los interrogantes y desafíos de estos cambios, y a las necesidades que los ciudadanos
plantean, y debe hacerlo con nuevos planteamientos en sus proyectos educativos, en su
organización, en su línea pedagógica y en la formación del profesorado. Se precisan, por
tanto, instituciones escolares que proyecten su estilo fuera de su propio recinto con eficacia,
que lleguen a todos los ámbitos comunitarios

No se puede entender que


instituciones sociales como los centros
escolares, donde los niños y jóvenes
pasan buena parte de su vida, no
perfilen su actividad en base a esta
sociedad saturada de información,
proveedora de múltiples códigos y
abierta a variados procesos de aprendizaje. Todavía algunos centros escolares siguen
basándose en una concepción poco actualizada del proceso de enseñanza-aprendizaje, con
una relación espacio/tiempo para el aprendizaje ceñida al aula y con el libro como recurso
didáctico por excelencia. Cada vez más, la cultura expendida en numerosos colegios tiene
menos que ver con la cultura que los alumnos viven y adquieren fuera de las aulas. La
instrucción que se les imparte se aparta progresivamente de la realidad cotidiana y vital que
ellos experimentan produciendo, junto con otros factores, la falta de motivación y de interés
por la cultura antigua. El centro escolar se presenta al margen del aprendizaje que viven los
pequeños durante cada semana, mientras que la posibilidad de que otros sistemas o
instituciones no escolares, sobre todo grupos de formación en la red, gestionen los procesos
hasta ahora propios del recinto escolar, va en aumento.

El profesor Castells, convencido de que lo importante no es el conocimiento mismo,


sino la capacidad de adquirirlo, suele proponer a sus alumnos que busquen la misma
información en diferentes contextos para que adquieran habilidades de búsqueda y
tratamiento de la información.

El conocimiento del potencial de internet y sus aplicaciones en el ámbito educativo


se convierte en una premisa si se pretende integrar curricularmente este recurso en los
procesos de aula. Sólo así podremos promover una adecuada explotación didáctica de
internet, en la que tanto alumnos como profesores nos sirvamos de la red para actualizar
nuestro conocimiento o acceder a información nueva y de primera mano, comunicarnos,
expresar ideas y compartir experiencias, desarrollar proyectos colaborativos, etc.

Según Computer Science and Telecommunications Board de Washington algunas


de las ventajas educativas que ofrece el uso de internet en la enseñanza son:

 Acceso a información más actual y precisa.


 Incrementa la motivación de profesores y alumnos.
 Familiarización con las nuevas tecnologías y preparación para el mundo laboral.
 Desarrollo de colaboraciones. Sentido de pertenencia a una o más comunidades.
 Incremento de la interacción en el proceso educativo. Establece puente entre el
hogar y la escuela.
 Refuerzo de la capacidad de lectura, escritura, localización de información y
planeamiento y solución de problemas

No obstante la mera introducción de nuevas tecnologías en los procesos educativos


no garantiza una educación de calidad si no se hace desde un modelo educativo coherente
con los procesos de innovación y cambio educativo. Por esta misma razón, huyendo tanto
de las posiciones tremendistas como de los entusiasmos infundados, es urgente potenciar
ámbitos multidisciplinares de reflexión sobre el fenómeno tecnológico y sus implicaciones
educativas.

Ya en el año 96, el profesor Salinas a tenor de las circunstancias tecnológicas,


culturales y sociales proponía los siguientes objetivos para la educación:

 Entender la realidad que a uno le toca vivir y entenderse uno mismo, cambiar al
aprendizaje de cómo vivir en una sociedad tecnificada. (Educación para la
vida)
 Desarrollar el análisis crítico de tal manera que seamos capaces de entender
conceptos y desarrollarnos por nosotros mismos: favorecer la creatividad, las
físicas y sociales, y en particular las destrezas comunicativas y organizativas.
(Educación para el auto-desarrollo).

 Comprender el impacto de la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la


sociedad, que requiere, además de las disciplinas tradicionales, un punto de
vista más global: educación para la responsabilidad ambiental, y para el
desarrollo armonioso de las relaciones intra e inter sociedades. (Educación
para el mundo).

 Preparar para un trabajo cada vez más versátil, capaz de responder a las
cambiantes necesidades, mediante las destrezas básicas necesarias (Educación
para el empleo).

 Educar para un uso constructivo del tiempo de ocio y al mismo tiempo que la
educación se vaya convirtiendo en una actividad placentera. (Educación para
el ocio).

Imaginemos por un momento


las enormes posibilidades que abre la
explotación en el ámbito educativo de
estas nuevas tecnologías, tendríamos
por ejemplo escuelas de todo el mundo
colaborando en proyectos comunes.
Con el auxilio de estas potentes
herramientas tecnológicas podremos
interconectar electrónicamente a
Centros y alumnos de distinta
procedencia.

De lo dicho se deduce la necesidad de capacitar a los profesionales de la educación


en el dominio y explotación de Nuevas Tecnologías y en particular de redes para la
información y la comunicación, y reconocer que con el auxilio de Nuevas Tecnologías se
puede lograr la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Se precisan nuevos profesionales del aprendizaje, con un papel y un status


redefinidos. Los profesionales de la educación deberán reorientar sus objetivos en función
de la cultura circundante, así como sus procedimientos y técnicas. Necesitan cambiar su
manera de trabajar, tanto individual como grupalmente, su relación con la organización del
centro, y la manera de acceder a la información que se necesite.

En la sociedad del siglo XXI el aprendizaje se ha convertido en un reto de por vida.


Hemos de aprender a adaptarnos a los vertiginosos cambios sociales que se están operando
de la mano de las nuevas tecnologías, aprender a aprender de las situaciones nuevas que se
nos van presentando desde nuestro compromiso profesional con la educación. No podemos
seguir formando a las generaciones del mañana con las herramientas que formaron parte de
nuestro pasado.

La formación tecnológica del educador debería responder a los siguientes objetivos:

 Mejorar la concepción tecnológica que el educador tiene de la educación.


 Fundamentar dicha concepción desde bases científicas sólidas.
 Ayudarle a gestionar y utilizar las nuevas tecnologías en los distintos escenarios
profesionales.
 Fomentar una actitud de cambio permanente, de indagación y actualización en
conocimiento y estrategias que favorezcan el desarrollo profesional.

Lo que parece que ha de diferenciar al profesional de la educación de otros


profesionales, no es sólo su conocimiento psicopedagógico sino también su capacidad de
profundizar, reflexionar y reconducir sus actuaciones educativas. Sin este bagaje se
pondrían en marcha los viejos mecanismos a la hora de enseñar, ya que es un hecho
comprobado que se tiende a socializar del mismo modo en que uno ha sido socializado.
Entiendo que la decisión de cada educador por utilizar innovaciones tecnológicas
está asociada a sus propias percepciones de valores (esfuerzo, tiempo, riesgo) y
compensaciones de tipo profesional, ya sean simbólicas (no económicas) o pedagógicas
(mejorar en su imagen como profesional, mejoras en la relación con los educandos,
beneficios en el aprendizaje, entre otras). En un intento por resolver este dilema podemos
plantear la siguiente ecuación:

V.I. = C - (E + R)

Donde:

V.I.= Valor de la innovación tecnológica a tener en cuenta en la decisión que adopte el


educador.
C = Compensaciones o recompensas que pueda obtener (simbólicas o pedagógicas:
reconocimiento de otros profesionales de la labor que desarrolla o de los educandos en
cuanto al aprendizaje que en ellos promueve; también, por qué no, compensaciones
económicas reconocidas en complementos de calidad profesional,...).
E = Los esfuerzos que conlleva el hecho de innovar tecnológicamente (tiempo y
capacitación profesional).
R = Los riesgos que entraña la inclusión de innovación tecnológica (asumir un modelo
nuevo de intervención, dificultades tecnológicas,...)

Es decir: el valor de cualquier innovación vendrá determinado por la diferencia


entre las compensaciones o recompensas que el educador pueda obtener y los esfuerzos y
riesgos que tal innovación entrañe.

Por último, se resiste quien no quiere el cambio, ya que conlleva un esfuerzo


adicional de puesta al día en cuestiones didácticas y científicas; se resiste quien no está
acostumbrado a trabajar en equipo o no quiere o no sabe; se resiste quien se siente amenazado
por los cambios que produce lo desconocido; se resiste quien se conforma con la situación que
le viene dada; se resiste quien es incapaz de cambiar sus hábitos y sus seguridades, y se resiste
quien ve en peligro privilegios y derechos adquiridos; pero también se resiste quien, animado
por el Proyecto, no encuentra ni los medios ni los apoyos institucionales ni el equipo de
trabajo; se resiste quien encuentra que la oferta le queda corta después de tanto afán y de tanta
ilusión puesta en cambiar la educación, y se resiste quien desconfía de tanta promesa cuando
se toma conciencia de que las condiciones para llevarla a cabo no están dadas y se resiste
quien estando abierto al cambio se ve sorprendido por un discurso que no tiene el poder
transformador de la palabra que nace de la experiencia vivida en la escuela.

Mi derecho a no cambiar termina justo allí donde comienza el derecho de mis


educandos al mejor educador que llevo dentro.

BIBLIOGRAFÍA:

BUENO MONREAL, Mª.J. (1996): “Influencia y repercusión de las nuevas tecnologías de


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