You are on page 1of 18

HISTORIA DEL PENTATHLÓN UNIVERSITARIO ANEXO QUINTO Dr. Jorge Hernández Ibarra ESCUELA DE INSTRUCTORES DEL P.D.M.U.

Significativo acierto institucional. El CÓDIGO FUNDAMENTAL en dos artículos establece lo referente a los instructores: Artículo 30.- El Pentathlón requerirá instructores de sus diversas actividades. Estos instructores tendrán el carácter de maestros en la materia que enseñen y como tales tendrán plena autoridad dentro de su cátedra. Y el Artículo 31 reza así: Los instructores podrán ser miembros activos del Pentathlón, socios honorarios o bien personas ajenas a la agrupación y su misión se concretará a la enseñanza para la que fueron requeridos. ANTECEDENTES HISTÓRICOS.- Año de 1938.- Al fundarse el Pentathlón, el grupo fue llamativa novedad en el medio universitario; estudiantes de diversas escuelas y facultades solicitaron ingresar a sus filas, por lo que había que prepararlos físicamente para un cuerpo sano, fuerte, y resistente. Inculcarles una disciplina militar y sobre todo, había que imbuirles una serie de conceptos y principios para mejor servir a nuestra patria. Se acordó que fueran entre fundadores y cofundadores, los mejor preparados, para instruir a los aspirantes a cadetes del Pentathlón, creando un grupo de reclutas. El Código Fundamental aprobado el 1° de octubre de 1940, le da a este grupo el nombre de ESCUELA DE RECLUTAS, y en el Artículo 41, establece que “Será recluta todo aquel que sea admitido al grupo previa solicitud de admisión y cumpliendo los requisitos que fije el reglamento”. Continúa el Artículo 42 con: “Permanecerá en la Escuela de Reclutas todo el tiempo que sea menester para su instrucción elemental y la preparación de su espíritu hacia las finalidades del grupo. Año de 1939.- El interés por ingresar al Pentathlón había trascendido a otros grupos juveniles fuera de la Universidad; se tenían llamativos uniformes y el Pentathlón desde su primer desfile en la ciudad de Puebla, ya era muy aplaudido y aceptado. Grupos de jóvenes de otras ciudades forman los Pentathlones de zonas (Guadalajara y Puebla). El grupo de reclutas había sido, bien dirigido por SALVADOR AGUILAR JOFFRE y ERNESTO AGUILAR CORONADO, pero le faltaba algo, quizá algún incentivo. Año de 1940.- MARCELO MENDOZA PARADA, quien había ingresado al Pentathlón días después de su fundación, y que pronto sería Comandante General del mismo, valora la importancia institucional del recluta, del futuro cadete, motivo que le lleva a una mejor estructuración del grupo y así nace la ESCUELA DE RECLUTAS. Año de 1943.- Es un año crucial para la Escuela de Reclutas, son nombrados como director de la misma AGUSTÍN ARRIAGA RIVERA, y subdirector FEDERICO BRACAMONTES GÁLVEZ, quienes se habían distinguido por ser buenos instructores, muy organizados y disciplinados (página 86). Arriaga y Bracamontes, le imprimieron a la 1-A-V

Escuela de Reclutas mística, normatividad y programas, con energía, dinamismo e inculcaron en sus instructores esa fortaleza y decisión que les llevó a ser excelentes monitores y saber trasmitirla con esa misma energía, a todos sus subordinados.

El Director de la Escuela de Reclutas Agustín Arriaga Rivera fue muy estricto en el mando; siempre estuvo atento a que las órdenes se cumplieran. En la foto estamos en práctica de campo, Arriaga observa la marcha.

Era común en Agustín que en las prácticas velara, vigilaba las guardias nocturnas para señalar cualquier anormalidad, acompañaba a los rondines, etc. Obviamente, al rayar el alba, se echaba un “coyotito”.

Siempre compartió amigablemente con todos sus instructores. En la fotografía el Lic. Juan Manuel Mendoza Chávez, el que esto escribe, Arriaga Rivera y Jorge Piña Valdivieso del Cuerpo de Comandos.

2-A-V

La Escuela de Reclutas empieza a ser un grupo sobresaliente en la Institución. Para ser instructor de la Escuela de Reclutas, había que ser previamente aspirante a instructor. Se le sometía a intensivos ejercicios físicos, militares y academias. Cuando ya era designado instructor, se le comisionaba el mando de un pelotón o de una sección de reclutas, según las necesidades de la escuela. Pero no era muy eficiente la instrucción que se impartía, era menester que el instructor tomara cursos especiales para superarla. Se hizo una selección entre los miembros del ya integrado Cuerpo de Instructores, para esa finalidad. Año de 1944.- Con mi persona, voy a señalar la secuencia de los seleccionados: Ingresé a la Escuela de Reclutas como aspirante a instructor en intensivo curso. Terminado éste y ya capacitado, fui nombrado instructor de la Escuela de Reclutas y comisionado para desempeñar el cargo de instructor militar. Los instructores militares recibimos la preparación especial en la misma Institución, bajo la supervisión teórico-práctica del asesor militar designado por la Secretaría de la Defensa Nacional, el Capitán ANDRÉS NEGRETE MUÑOZ (páginas 68, 92 y 245), quien calificaba la instrucción que impartíamos a los reclutas, además de ofrecernos diversas academias acordes a su criterio. En el área deportiva, el mejor caso como ejemplo es con LUIS SCHWARTZ KLEIN, quien también ya siendo instructor, fue enviado al famoso Club Deportivo Hacienda (página 174) donde tomó clases de educación física y tumbling. Fue el primer penta que lo practicó en la Institución. Acudió también a la “Guay” (Y) o sea al Young Men´s Christian Association, donde se ejercitó en natación y ahí, fue certificado como salvavidas.

Los ejercicios de tumbling se han practicado en el Pentathlón desde que los inició el instructor deportivo Luis Schwartz Klein, hasta la fecha. Ejercicios que siempre denotan agilidad, decisión, destreza y excelente condición física.

3-A-V

El salto del tigre con fusiles calados con el marrazo o bayoneta, siempre fue muy aplaudido. La escena corresponde a la ceremonia en el Campo Marte, en la que juraron bandera los reclutas. Observa el acto el instructor deportivo JESÚS IBARRA GARCÍA, que posteriormente sería Director de la Escuela de Reclutas.

A este ejercicio, le llamábamos “Las derrumbadas”.

El salto del tigre con obstáculos humanos; en la fotografía son nueve los hombres por superar. El Instructor CLEMENTE CASTILLO SALDAÑA conocido como el “Tigre de Santa Julia”, llegó a saltar con quince hombres.

4-A-V

En lo tocante a la instrucción académica, los tres integrantes del equipo (página 192), acudimos a cursos de diversos temas; les referiré uno: Cierto día el Dr. JORGE JIMÉNEZ CANTÚ nos dijo: Mañana los espero aquí en el cuartel general a las 8 de la mañana, vestidos de traje y corbata. Al día siguiente, abordamos su automóvil “El Cachuchas”, fordcito tipo cupé al que así le llamábamos, por tener arriba y exteriormente en el parabrisas, una cubierta o visera para hacerle sombra al conductor. Los cuatro pentathlónicos acudimos al Hotel del Prado, sito en el N° 70 de de la Avenida Juárez, frente a la Alameda Central (que por cierto no tiene álamo alguno), que fue derruido después del sismo del 85. En el amplio vestíbulo del hotel, en su pared oriente, se encontraba el gran mural pintado por DIEGO RIVERA titulado “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, famoso mural con su autorretrato, el de Frida Kahlo, el del famoso grabador Guadalupe Posada y muchos personajes más como el de Ignacio Ramírez “El Nigromante”, en cuya mano puso un documento con la frase “Dios no existe”. La frase era un insulto a la comunidad cristiana; hubo marchas de estudiantes indignados en protesta al insulto, por lo que el mural se ocultó por nueve años, hasta que Diego Rivera aceptó eliminar el texto y en su lugar simplemente puso “Academia de Letrán 1836”, (Año en que “El Nigromante” expresó la frase de referencia, a su ingreso a la Academia de Letrán). El mural por ahora, se puede admirar en el Museo Mural Diego Rivera en las calles de Balderas y Colón, a un costado de la Alameda, en esta Ciudad de México. En un salón auditorio, junto con muchos asistentes, escuchamos la disertación con traducción simultánea de Mr. CYRUS HALL McCORMICK, el señor gerente de la empresa norteamericana de productos alimenticios, que vino a México a promocionarlos en una conferencia para industriales y comerciantes. El tema: “Cómo tener éxito en las empresas”. Nosotros lo aplicamos para tener éxito en el Pentathlón. Se me quedó grabado en la mente, la idea y la forma de hacer diariamente una lista de prioridades de nuestras actividades y como realizarlas con éxito. A todo se le aprende algo, lo que me hace pensar de que si en nuestras actividades somos ineficaces, será fácil vivir un estado de irresponsabilidad y servilismo, lo que es muy triste. En cambio, el trabajo siempre nos ennoblece. Si trabajamos con renovado entusiasmo, tengan ustedes la seguridad de que estaremos viviendo las horas más solemnes de nuestras vidas.

Comisionados para instruir teóricamente a los reclutas y en varias ocasiones a otros grupos del Pentathlón, la Escuela de Reclutas había designado como instructores para las academias sobre temas militares, historia e ideología del Pentathlón al Oficial Lomelín, al instructor de la Escuela de Reclutas Jorge Hernández Ibarra y al Oficial Edgardo Blanchet Ceceña.

5-A-V

Año de 1945.- Me era imposible continuar laborando como instructor militar, los horarios de mis clases en la Facultad de Medicina no eran compatibles, la dirección de la Escuela de Reclutas me comisionó como Jefe del Departamento del personal, archivo y biblioteca de la Escuela de Reclutas y mi presencia era por las noches. En un periodo vacacional escolar, se me envió a tomar un curso práctico de biblioteconomía y archivología. Los conocimientos que adquirí le fueron de mucha utilidad al Pentathlón y a mí en lo personal, en los bancos de ojos del Hospital Francés y después en el del D. F. Año de 1947.- Bajo la dirección de JORGE GILLING CABRERA en la Escuela de Reclutas, el Cuerpo de Instructores continuó adquiriendo prestigio, era el cuerpo que frecuentemente representaba al Pentathlón en actos oficiales y con otras instituciones. Se integró con los más fuertes y mejor preparados el CUERPO DE COMANDOS, los que sin dejar sus actividades de instructores, realizaron los servicios especiales.

Jorge Gilling Cabrera continuó imprimiéndole a la Escuela de Reclutas, entusiasmo y vitalidad. La instrucción militar, deportiva y académica siguieron siendo fuertes herramientas para la preparación de los nuevos cadetes.

Año de 1949.- La Escuela de Reclutas consciente del daño que se le hace al país con la tala inmoderada de sus bosques, programó campañas permanentes de reforestación en los bosques circunvecinos a la ciudad. Para ello se hicieron programas, pues no era suficiente el sembrar o plantar; había que cuidarlos en su desarrollo. Nuestros instructores contactaron con los pobladores de las áreas reforestadas, para convencerlos de tener su colaboración. En Villa del Carbón, Estado de México, se le habían confiado al Pentathlón áreas boscosas, para su cuidado y por tratarse de una región productora de carbón, la tala era exagerada; 6-A-V

utilizamos los servicios como cuidador, de un residente de la misma población, el que por modesto sueldo, se encargaba de cuidar nuestros bosques de la rapaz tala.

Escenas como la presente, eran muy común en los reclutamientos; generalmente plantábamos arbolitos en áreas propicias de nuestras montañas y en las poblaciones como Nexquipáyac, por mencionar una como ejemplo.

Año de 1957.- La Escuela de Reclutas y la Escuela de Cadetes del Pentathlón, recibieron intenso entrenamiento militar en el centro de adiestramiento de infantería del 44 Batallón de Infantería del Ejército Mexicano, bajo el mando de mi general DANIEL ROLÓN VEGA, en la ciudad de Pachuca, Hgo. (página 258). Año de 1959.- Esforzados instructores de la Escuela de Reclutas (página 217) realizaron con buenos resultados, en intensa preparación militar, deportiva e ideológica, en un grupo de jóvenes de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, para que fundaran el PENTATHLÓN ZONA CHIAPAS. Sirva este espacio para comentarles también, que la Escuela de Reclutas realizó servicios y prácticas en importantes ciudades de nuestra República, las que fueron momentos inolvidables: Día de la Bandera en Cuautla Mor. (1944), Oaxaca, Oax. (1946), Orizaba y Córdoba, Ver. (1947), el Grito y desfile en Monterrey, N.L. (1948) y Tampico, Tamps. (1949), por mencionarles algunas.

Instructores en Cuautla, Mor. Felipe Fernández, del Internado Sección “B”, brillante ingeniero en electrónica. Flavio Romero de Velasco, quien se dedicó a la política, y fue gobernador de Jalisco. Richard Take Pozo y Ciro Porras García del Internado Sección “A”, médico que fundó la Subzona de Minatitlán, Ver.

7-A-V

En Córdoba, Ver. el Cuerpo de Instructores hizo gala de fibra. En la fotografía los tres últimos son: Juanito Ochoa del Internado Sección “A”, Juan Salazar, del externado y que fuera Comandante de la Zona de Tabasco en Paraíso y Hugo Cota Castro, también del Internado Sección “A”, ingeniero en electrónica.

La Escuela de Reclutas encabezada por el Cuerpo de Comandos, rumbo a Monterrey, N.L.

8-A-V

Año de 1996.- En la XLV CONVENCIÓN NACIONAL DE JEFES DEL P.D.M.U., celebrada en el mes de julio, la SUBZONA CUAUTITLÁN, del PENTATHLÓN ZONA ESTADO DE MÉXICO (Zona XI), por conducto de su Comandante RUBÉN ZARAGOZA VALENCIA, presentó interesante ponencia titulada: “Curso Inductivo para Instructores” “Curso Inductivo para Reclutas” “Plan de Capacitación”. Me refiero a ella por lo interesante e importancia de su contenido, de sus finalidades, y porque planea y programa algo que se ha olvidado: La importancia del YO. Ignoro si el Estado Mayor General de aquel momento, hizo algunas observaciones o aplicaciones. Que es un tema muy importante en la vida de la Institución, no está en tela de juicio; que es muy necesario para el desarrollo de nuestros niños y jóvenes, es de elemental comprensión, y hacer caso omiso de esta corriente, o se es, indolente o ignorante; ambos casos injustificables. Sin programarme en analizarla y valorarla, que no es el motivo de este anexo, únicamente explico a quienes pudieran interesarse, que en la ponencia se plantean una serie de interrogantes: ¿Por qué muchos jóvenes de nuevo ingreso, prematuramente abandonan las filas pentathlónicas? ¿Por qué ese desinterés para que eso no continúe, como ellos lo dicen a 58 años (1996) de vida Institucional? ¿Por qué no se ha logrado motivarlos, convencerlos de la riqueza en valores humanos y sociales que el Pentathlón nos ofrece? La ponencia aborda alternativas, para algunos quizá muy buenas, para otros, que hay otras mejores; lo importante en que se hace algo. En la formación del instructor, se hace hincapié en los VALORES e IDEALES, que tiene o debe tener como PERSONA, y lo más importante no es que únicamente los conozca, los entienda, sino que los SIENTA, que los VIVA, condición que le llevará a CONOCERSE A SI MISMO. Creo que la ponencia en su desarrollo tiene fuerza, busca llevarnos más allá, busca minimizar la indecisión, la indefinición, las conductas vagas. Con esa fuerza, nuestros instructores le imprimirán a sus actos claridad, solidez, plenitud. La carencia o la riqueza de conceptos útiles y necesarios en un instructor, siempre repercutirán en sus subordinados: los reclutas, sean del patrón cultural que sean, o del grado de inteligencia que posean, siempre estarán en posibilidades de aprender y captar todo lo positivo, en sus enseñanzas. Ahí está la ponencia, la que debe analizarse, quizá hacerle modificaciones o adaptaciones por razones evolutivas, pero lo que sí considero necesario, es prender ya la mecha para que el motor funcione: buenos instructores a todos los niveles, buenos pentathletas que dirijan a nuestras juventudes. Año del 2012.- El PENTATHLÓN ZONA ESTADO DE MÉXICO, más concretamente la SUBZONA DE TLALNEPANTLA, crearon la ESCUELA DE INSTRUCTORES y por conducto de la Dirección de la misma, en este año impartieron los días 24 y 25 de agosto, el Curso de Formación Básica para Instructores. El Director de la Escuela, el 2° Oficial de Infantería Biólogo NOÉ LUCIO CONTRERAS, me comentó que el curso tuvo la finalidad de interpretar los preceptos históricos para comprender mejor la finalidad institucional. Además, el curso inculcó en el instructor aquellos conceptos útiles en su formación, para un mejor desarrollo de sus actividades como tal, amén de ser mejores miembros del Pentathlón. El curso de referencia versó además de los temas históricos, sobre las tareas esenciales como el control y manejo de los subordinados, de los elementos para impartir precisa y adecuadamente la instrucción militar, recalcando la voz de mando y la correcta

9-A-V

ejecución de las órdenes. Señalaron también, las bases fundamentales para el mejor entrenamiento físico y deportivo, en especial el tumbling y la defensa personal. La Escuela de Instructores de la Zona Estado de México es sin duda alguna, notable manantial de preceptos y hechos de calidad, que van a impactar positivamente en la buena formación de nuestras juventudes. Mis respetos y admiración a la encomiable labor que está realizando mi Comandante M.V. RAÚL MERCADO HERNÁNDEZ, Jefe de la Zona XI Estado de México y al Director de la Escuela de Instructores, el Oficial Biólogo NOÉ LUCIO CONTRERAS.

En nuestras montañas, la juventud muy bien dirigida por los instructores del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, en columna por uno, serpentearon en interminable conjunto, todos con el torso desnudo, para disfrutar la energía solar. A la cabeza va el instructor de la Escuela de Reclutas JOSÉ SIERRA ANDINO.

10-A-V

LA PIEDRA, UN SÍMBOLO INSTITUCIONAL

Anexo al Capítulo III, página 85.- El Pentathlón nació en la Universidad Nacional Autónoma de México y en aquellos años (1938), el único campo deportivo que se tenía para que la juventud universitaria practicara el deporte, lo era el Estadio Nacional (página 1-A-II, del Anexo Segundo), propiedad del gobierno federal. El Pentathlón acudió a ese estadio para prepararse físicamente y realizar sus actividades militares, y como a las 6 de la mañana estaba cerrado, lo hicieron en las calles aledañas, principalmente en la de Orizaba, que colindaba con la entrada principal al estadio.

En el gobierno del Presidente Lic. MIGUEL ALEMÁN VALDÉS, el estadio fue derruido para construir el Centro Habitacional Benito Juárez (1949-1950). El Pentathlón Universitario para rememorar el momento de su fundación, decide a finales del año de 1950, colocar simbólica piedra en área verde, libre y recreativa, localizada en la periferia del Centro Habitacional, muy próxima a la calle de Jalapa, lo que representaba para nosotros fácil acceso. Se le confió a JOSÉ GONZÁLEZ VALLEJO, quien había pertenecido al Cuerpo de Caballería y después al Cuerpo Especial de Seguridad (Policía Militar), mejor conocido como “El Centavo” y después de colocada la piedra como “Pepe Piedra”, para que se hiciera cargo de la colocación. Pepe se dedicaba a la construcción y su abuelo y su padre habían sido canteros, los que trabajaron en la construcción del hermoso Palacio de Correos, mejor conocido por los capitalinos como el Correo Mayor, monumental edificio de piedra de cantera blanca de un famoso mineral de Pachuca de Soto, Hgo. La Piedra, roca de cantera gris, es pesada, grande, alargada y en una de sus caras se labró la inscripción conmemorativa. Cada año, el 9 de julio la juventud pentathlónica y los ya no jóvenes de la Reserva, nos reuníamos en torno a ella, para en sencilla ceremonia que iniciábamos a las 6 de la mañana, recordábamos aquellos momentos y enfatizábamos seguir cumpliendo con los postulados y finalidades de la Institución.

11-A-V

Un 9 de julio: El Dr. Gustavo Baz, a su lado derecho el fundador Dr. Fidel Ruiz Moreno, con muchos buenos pentathlónicos. Comandante General: Ing. Jorge Gilling Cabrera. El orador: Dr. Jorge Jiménez Cantú

De principio la banda de guerra tocaba “diana”, para continuar con armoniosas marchas. Ahí muchos pentathletas expusieron sus pensamientos y otros más fueron homenajeados o galardonados.

En una piedra, el Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, siempre ha manifestado el sano orgullo de haber formado la Institución “sui géneris” de nuestra patria.

12-A-V

Del álbum de mis recuerdos entresaqué esta foto. Somos dos pentathlonistas Recientemente la piedra fue cambiada de sitio, se le llevó al parque “Antonio M. Anza”, que colinda con la avenida Cuauhtémoc, frente al Centro Médico creado por el Dr. GUSTAVO BAZ. Lamentablemente el parque se encuentra muy descuidado por litigio después del sismo del 19 de septiembre de 1985. Por un lado lo reclaman los vecinos que ahí vivieron, y por el otro lado el ISSSTE, que administraba los edificios derrumbados.

Ante la simbólica “Piedra”, siempre se han reunido pentathletas de todos los tiempos. En la foto esta el Maestro Dr. Gustavo Baz, el Dr. Isauro Martínez Gálvez, yo con la distinción que se me hizo, para premiar a uno de los campeones del Pentathlón, el Ing. Jorge Gilling Cabrera, el Dr. Julián Gascón Mercado, y el Lic. Federico Bracamontes Gálvez, entre otros distinguidos miembros de la Institución. 13-A-V

14-A-V

EL CISMA DE 1969, PERO NO DEL PENTATHLÓN, SINO ENTRE ALGUNOS DE SUS INTEGRANTES. Dr. Jorge Hernández Ibarra “Reunir por afinidades negativas a los descontentadizos, a los murmuradores, a los canallas, o los cobardes, es fácil y no te envanezcas con poder lograrlo, ya que cualquiera lo puede; empero que te colme la satisfacción de conservar la unión, la armonía y la paz por afinidades positivas, aun de aquellos que tienen características muy diferentes. Esto es singular y tiene mérito”. Ideario Pentathlónico, artículo XXXIV. El Dr. JORGE JIMÉNEZ CANTÚ había sido por segunda vez designado para ocupar el cargo de Secretario de Gobierno del Estado de México; ahora colaboraría con el Gobernador CARLOS HANK GONZÁLEZ. El Dr. Jiménez Cantú nos invito a un pequeño grupo de amigos a comer en el restaurante de moda Focolare en la calle de Hamburgo, de la colonia Juárez de ésta ciudad, enclavado en la incipiente y turística “Zona Rosa”, llamada así por el pintor JOSÉ LUIS CUEVAS, quizá por aquello de la zona roja de las ciudades, nada más que aquí no tan roja, más bien “rosadita”. Fuimos seis los invitados: El Comandante en Jefe del PDMU., Lic. SERGIO ÁLVAREZ CASTRO, el Jefe del EMG. Y Director del Internado Sección “A” Dr. ISAURO MARTÍNEZ GÁLVEZ, los ex comandante general Dr. JORGE HERNÁNDEZ IBARRA e Ing. JORGE GILLING CABRERA, el que había sido comandante e instructor del Cuerpo de Caballería GUILLERMO LACY LÓPEZ, y el que fue brillante subdirector de la Escuela de Reclutas y gran propagandista del Pentathlón, el Lic. y periodista FEDERICO BRACAMONTES GÁLVEZ. La comida trascurrió en agradable charla, hasta el momento en que se abordó el escabroso tema de aquellos días, pensando que podría involucrar al Lic. Álvarez Castro por laborar como Director Comercial de la institución financiera gubernamental nominada Banjidal, que había sido creada por el Gral. LÁZARO CÁRDENAS en 1936 (Banco Nacional de Crédito Ejidal), con la finalidad de capitalizar a los ejidatarios del país. En 1969, el Director General de Banjidal, si mal no recuerdo, lo era el Prof. FRANCISCO HERNÁNDEZ Y HERNÁNDEZ, el que la prensa nacional lo relacionaba a un serio problema de maderas con unos ejidatarios. El Dr. Jiménez Cantú, en su calidad de Comandante General “Ad vitam” (página 11), y como administrador público, cargo que comúnmente en nuestro país, cursa parejo con la política, y conocedor de que aún haciendo correctamente su trabajo, para algunos no era “monedita de oro”, o sea que no están conformes y hasta actúan contrariamente con agrias críticas. Recuerdo que hubo un reportero político que hiciera lo que hiciera el doctor, siempre le criticaba con ese espíritu tan especial, y que para no usar el nombre del doctor le mencionaba con el mote de “El Nazi”. Pienso que el Dr. Jiménez Cantú, con el interés de que esa clase de jauría, no involucrara al Pentathlón con el problema de marras, le hizo la sugerencia al Lic. Álvarez Castro, para que solicitara al Estado Mayor General, licencia temporal en el cargo, hasta la solución del mismo. El Lic. Álvarez Castro negó el hacerlo, en base a que era inocente y no había implicación de su área de trabajo en el problema.

15-A-V

Considero que la invitación fue fundamentada en la razón, muy por encima de la pasión. Intervino el Lic. Bracamontes para exponer los comentarios periodísticos sobre el asunto, lo que motivo que las discrepancias por los diferentes criterios, originaran desde ese momento, una plática con matices duros, hubo respeto hasta cierto punto; pero ya fue agresiva, álgida. Muy controversial y radical se termino la reunión, dominando ya un trato exageradamente frío, ya no había el ambiente cálido de la familia pentathlónica. Yo me encontré sorprendido, no daba crédito a lo sucedido, me era inconcebible lo que había oído, me sentí confuso, nada podía pensar. Un rostro pasmado, inexpresivo el de Álvarez Castro y el del Dr. Jorge Jiménez Cantú lo sentí de enojo, muy indignado, intranquilo, iracundo, incompatible con aquel rostro sereno que siempre había admirado ya fuera en la oratoria, o cuando nos daba órdenes; el agradable rostro cuando sonreía en las amistosas charlas. Afortunadamente el alboroto de Banjidal no pasó a mayores, ignoro que curso tomó, no me interesó y nunca me preocupé por indagarlo; pero lo que sí me dolió, fue la severa grieta que se había producido en el seno de nuestra gran familia, con la salvedad por fortuna, de que en nada afectó a la buena marcha de la Institución. La herida en esa convivencia fue profunda; ha dolido mucho, nunca cicatrizó o hubo una falsa cicatrización, a pesar de los buenos oficios que usamos para mejorar las desavenencias buscando una reconciliación, el Lic. JORGE A. HERNÁNDEZ OCHOA y el que esto escribe. Todo problema lleva implícito una solución, pero en nuestro caso parecía insoluble; por lo que lo más prudente fue, esperar a que con el tiempo madurara. Ese lapso de tiempo fue importante para que el problema quedara como un simple comentario anecdótico. Qué quede bien claro que éste relato, no es un chisme, no es “chisme de comadres”, “chisme de vecindad”, nada de eso. Tampoco es una murmuración ni mórbida curiosidad. Lo comento porque fue un hecho que lastimó la hermandad institucional y debe conocerse para que en las futuras generaciones no vuelva a repetirse algo parecido; que sea una enseñanza de lo que no debe suceder. No siempre el destino de los hombres obedece a una lógica humana, en ocasiones está fuera de una exigencia de justicia. Al juzgar retrospectivamente lo comentado, concluyo de que en la vida del Pentathlón, muchos de nosotros hemos vivido momentos en que nuestros conceptos, pensamientos o actos, no concuerdan con los de otros; pero siempre se había mantenido un equilibrio, se había conservado la armonía; habíamos controlado nuestros inquietos espíritus, no importándonos si nos quedábamos con un estoico sentimiento, y que sin duda lo que nos ayudó en mucho, fue el impulso de la energía de nuestros caracteres, de nuestra vivacidad espiritual, que manejamos con inteligencia. Cuando escribí este apartado, acudió a mi mente el pasaje histórico de 1369, cuando los dos hermanastros ENRIQUE DE TRASTÁMARA y PEDRO EL CRUEL, peleaban cuerpo a cuerpo por el reino de Castilla y León (España). Ambos, en cruenta lucha, fueron separados por el Condestable BERTRAND DU GUESCLIN, al mismo tiempo que expresaba las siguientes palabras: “Ni quito ni pongo rey, sólo defiendo a mi señor”. El Lic. Hernández Ochoa y yo, buscamos servir al Pentathlón al tratar de que regresara la armonía entre nosotros. No me quedó la menor duda de que en algunas ocasiones, la pobreza espiritual del hombre, transita por los extraños oscuros callejones, por cierto muy terribles, del orgullo mal entendido y la ambiciosa vanidad. Es prioritario para las nuevas juventudes del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, que la familia pentathlónica se mantenga con profundo sentimiento de hermandad y que en su ámbito siempre flote la libertad de espíritu, la fineza de su imaginación y la luminosidad de sus sentimientos con el consabido respeto entre unos y otros. 16-A-V

LA FAMILIA PENTATHLÓNICA

El que fuera Comte. Gral. del PDMU, Dr. Isauro Martínez Gálvez decía: “Todos los que pertenecemos a la Institución, llevamos un tercer apellido: El de Pentathletas” (página 116). Luego, por tener ese apellido, formamos una familia, la Familia Pentathlónica. En la fotografía familiar, están de pie las que MANDAN, salvo tres presumidos: El Dr. Manlio Hernández Hernández, el Dr. Rafael Izquierdo Ibáñez y el Dr. Jorge Jiménez Cantú. En cuclillas están los que OBEDECEN: Lic. Sergio Álvarez Castro, Dr. Jorge Hernández Ibarra, Guillermo Lacy López, Dr. Armando León Bejarano, Lic. Marcelo Mendoza Parada, Lic. Federico Bracamontes Gálvez, Ing. Jorge Gilling Cabrera, Dr. Isauro Martínez Gálvez y Dr. José Urbano Blanchet Ceceña. Todos fueron comandantes generales, excepto Guillermo Lacy y Federico Bracamontes.

17-A-V

FOTOGRAFÍAS DEL ARCHIVO Año 2012.- Pentathlón Zona Veracruz, SUBZONA PASO DEL MACHO

La juventud y niñez de la Subzona, en ardua labor realizaron la limpieza de un terreno baldío de la escuela primaria Ignacio Ramírez. Es así como se construyen los futuros buenos ciudadanos: Colaboración, responsabilidad, trabajo.

La fotografía expresa por sí misma el entusiasmo y alegría en la labor; el niño no se queda atrás, quiere colaborar, hay en él supremo esfuerzo por alcanzar el madero, y la pequeña niña que les observa, vibra en su interior, la alegría de que bien ha valido la pena de haber nacido, al valorar en mucho el amor por su mundo. 18-A-V

Related Interests