Francisco Arriaga – Libres libros de a libra. 06 Nov.

2008

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Una computadora de papel
En el último año del siglo XV, un monje benedictino erudito terminó de escribir un libro que no sólo ejercería influencia entre sus contemporáneos sino que seguiría dando de que hablar en siglos venideros. Johannes Trithemius ideó un método para comunicarse con las entidades angélicas, y aunque el método resultaba por sí mismo admirable, el fin a que iba destinado lo era más aún. Trithemius no sólo era abad de Sponheim, Alemania, sino que era reconocido como ‘Magiæ Naturalis Magistro perfectissimo’, esto es ‘perfectísimo Maestro de Magia Natural’. Sus estudios sobre las entidades angélicas iban dirigidos a la posibilidad de establecer una vía de comunicación con cualquier persona en cualquier parte del mundo de una manera tan segura que fuera prácticamente imposible conocer el significado de un mensaje si no se conocían previamente la claves con las que fuera encriptado. Las entidades angélicas serían los emisarios, y la comunicación encriptada la finalidad última de sus estudios. Sin saberlo, Trithemius fundaba con sus estudios una ciencia con plena vigencia actual: la Esteganografía, o ‘El verdadero Arte de mostrar con la escritura oculta la voluntad del propio ánimo a los ausentes’ [Steganographia, Hoc est: Ars per occvltam scriptvram animi svi volvntatem absentibvs aperiendi certa]. En nuestros días se habla de esteganografía cuando un contenido cualquiera –código, por lo general, o información en forma de texto- se ‘esconde’ o camufla dentro de un archivo al parecer inofensivo, como una canción o una fotografía. Dicha técnica es aprovechada frecuentemente por los hackers y un ejemplo siquiera de ficción lo encontraremos en el filme ‘Entrampment’, curiosamente rodado quinientos años después de que el abad terminara de escribir su libro. En dicho filme, Catherine Z. Jones en el papel de Virginia Baker, se encarga de ejecutar dentro de una bóveda bancaria de alta seguridad un programa informático previamente grabado y oculto en un ‘inofensivo’ disco de música: ‘Watermark’ de Enya. En el caso del abad, la escritura oculta consistía en la inserción de un texto dentro de otro texto, resultando que un fárrago de letras aparentemente carentes de sentido podían contener cualquier tipo de información sin riesgo de que pudiera ser interpretada por terceras personas. Siete años después de la Steganographia, apareció la Polygraphia. En este libro, Trithemius sienta las bases de la moderna criptografía, y se considera que este es el

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primer libro escrito sobre el tema. En la Polygraphia se explican las bases y los fundamentos de alfabetos múltiples o artificiales, cuyo equivalente actual son los códigos o llaves de seguridad que se utilizan para autorizar el acceso a los más diferentes sitios web: bancos, correos, sitios de compras en línea. La Steganographia se escribió originalmente en tres volúmenes. Los dos primeros contenían las bases para llevar a cabo tanto la preparación espiritual del practicante como el aprendizaje de las distintas técnicas y métodos de cifrado. Mucho tiempo se creyó que el tercer volumen se relacionaba directamente con cuestiones de magia, mas los recientes estudios e investigaciones permitieron romper los códigos que se usaron en algunas partes de ese volumen, permitiendo mostrar que se trata efectivamente de nuevas y más ‘avanzadas’ técnicas de encriptado, y aunque para hacer uso de ellas debiera hacerse uso de las presencias angélicas, resulta que las invocaciones que plagan los tres volúmenes son en efecto instrucciones simbólicas con las que se pretendía que el interesado pudiera adquirir la destreza necesaria para trabajar en el cifrado de los textos. El método resultaba sencillo y muy seguro a la vez: echando mano de ciertos cálculos se determinaba qué entidad angélica debería ser invocada, al terminar la invocación se le entregaba el texto que se deseaba enviar al receptor. El receptor a su vez llevaba a cabo un ritual semejante mas con elementos invertidos, con la finalidad de invocar la entidad adecuada en el momento adecuado y con la oración adecuada. De otra manera se corría el riesgo de que el mensaje quedara irremediablemente perdido. Dicha entidad ‘le dictaría’ el mensaje directamente al receptor, como si se tratase de comunicación telepática. El aire de magia que cubre el tercer volumen de la Steganographia originó que después de la publicación de 1606 fuera agregado al índice de libros prohibidos, en 1609. Antes de llegar a la imprenta, la Steganographia había circulado ya en forma de manuscrito por más de cien años, y a la condena de estos libros coadyuvó el que Trithemius hubiera sido maestro y tutor de dos personajes igualmente misteriosos y rodeados de un hálito de misticismo y magia: Heinrich Cornellius Agrippa, y Paracelsus. Y por si esto fuera poco, entre sus lectores más famosos estuvieron John Dee, y Giordano Bruno. Hoy día se reconoce que Trithemius efectivamente fundó las disciplinas de la Esteganografía y la Criptografía, habiendo legado su nombre a la primera. Hombre de su tiempo, Trithemius abarcó el estudio de la criptografía conjugándolo con sus estudios sobre la Cábala y con su interés en la Historia. También se ganó un lugar en este campo siendo considerado actualmente como el fundador de la ‘bibliografía científica’.

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Y aunque sus técnicas han quedado actualmente superadas y parezcan muy simples y primitivas, en sus días estas dos obras, la Steganographia y la Polygraphia eran -para quien sabía usarlas- una verdadera computadora de papel.

Referencias en Internet: http://www.dtc.umn.edu/~reedsj/trit.pdf Edición digital de la Steganographia: http://diglib.hab.de/drucke/fb-243/start.htm Edición digital de la Polygraphia: http://diglib.hab.de/drucke/12-3-rhet-2f/start.htm