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Título: Apertura a una experiencia del Otro para una pedagogía de las diferencias Autora: Silvana P.

Vignale (CONICET – UNCuyo) Eje temático: Filosofía e infancia: cuestiones teóricas y metodológicas

Resumen El presente ensayo es un ejercicio de pensamiento en torno a la conceptualización de una “experiencia del Otro”, conceptualización que se considera relevante para una “pedagogía de las diferencias”. Ésta última afirma la singularidad, la diferencia y la alteridad y se vuelve crítica de las pedagogías sujetas a lógicas totalitarias que reducen la diferencia a estereotipos o deber-ser. Se parte de la idea de la educación como la respuesta que se da a los niños que nacen, los nuevos que llegan. Problema que introduce la diferenciación entre “nosotros” –los adultos, que ya formamos parte de este mundo y este orden- y los “otros” –los niños, los que llegan a un mundo que les preexiste-. ¿Cuál es la respuesta que “nosotros” damos a los “otros” que llegan? ¿Qué relaciones se establecen entre unos y otros? Se considera que, para atender la diferencia se hace necesaria una apertura a una experiencia del “Otro”. La experiencia es concebida como la capacidad de dar encuentro a lo diferente (W. Benjamin), a partir de tres principios, principio de alteridad, principio de subjetividad, o reflexividad, (al que le es inherente el principio de transformación) y principio de pasión (J. Larrosa). Una apertura a una experiencia del Otro implica, por tanto, cierta sensibilidad y expectativa que nos permita percibir la singularidad del Otro como la nuestra; comprender que la subjetividad se constituye en relación. La cuestión educativa se vuelve ética en la medida en que la educación es responder o hacerse cargo de los nuevos que llegan Por ello se vuelve importante considerar que para una experiencia del Otro –o para el cuidado del Otro- es necesaria una experiencia de sí mismo –o cuidado de sí-. Conceptos descriptores: experiencia – Otro – pedagogía – diferencias – educación

Doctoranda en la Universidad Nacional de Lanús. p. sólo pueden comprender a partir de una explicación brindada por una “inteligencia superior”. Profesora Adjunta de la cátedra Antropología Filosófica. de múltiples pedagogías. Este mito hace existir dos tipos de inteligencias: las superiores y las inferiores. Argentina. como puede tenerlas un maestro explicador. entrelazados rizomáticamente. Jacques. pedagogías de lo plural. . y Profesora Adscripta de la cátedra Antropología Filosófica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. La explicación.FFyL. cuando hablamos de pedagogía de las diferencias. por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. FFyL. pedagogías de las experiencias. 1 Silvana Paola Vignale es Profesora de Grado Universitario en Filosofía. Investigadora libre del Instituto de Filosofía Argentina y Americana. Profesora Jefa de Trabajos Prácticos de la cátedra Antropología Socio-cultural. silvanavignale@hotmail. “para comprender necesitamos de una explicación” se trata de un mito que se asienta en principios totalitarios: les hace creer a aquellos que pudieron aprender la lengua materna sin maestros explicadores. pedagogías de las singularidades. Miembro del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias de Filosofía en la Escuela (CIIFE . como los de alteridad/es. En fin. UNCuyo. Claro. El mito pedagógico. singularidad/es. en la Facultad de Educación Elemental y Especial de la Universidad Nacional de Cuyo. Sus perspectivas teóricas”. en la Facultad de Psicología de la Universidad del Aconcagua. Mendoza. no nos remitimos a aquellas diferencias impuestas por este tipo de mitos pedagógicos. UNCuyo). El maestro ignorante. tal vez pedagogías de las diferencias sean por ello. para Rancière. En primer lugar no hablamos de una pedagogía. que dividen las inteligencias de acuerdo a un enmascarado status por otra índole. con el tema “La constitución de la subjetividad en las obras de Arturo Andrés Roig y Michel Foucault. que ahora. puesto que es el explicador quien necesita del incapaz y lo constituye como tal. Coloco aquí los plurales destacándolos para no olvidar que estos mismos conceptos los encierran. es el mito de la pedagogía. pedagogías de las multiplicidades.21.com 2 RANCIÈRE. Para su conceptualización es menester convocar a otros conceptos. La cuestión que tal vez resulte aún complicada es el lugar desde donde se piensan las diferencias. sino de varias. Vignale (CONICET – UNCuyo)1 1 Jacques Rancière sostiene que la lógica de la explicación instaurada en la pedagogía está basada en un mítico principio jerárquico: explicar algo a alguien es demostrarle que no puede comprenderlo por sí mismo2. experiencia/s. multiplicidad/es. Becaria de CONICET. De pedagogías que no tienen recetas.Apertura a una experiencia del Otro para una pedagogía de las diferencias Silvana P.

Jorge. padecer acontecimientos. Tal vez. que nos permite comunicarnos. llegar a ser quienes somos. diferentes. . Nacen niños y niñas a un mundo que les preexiste. o los que decimos que lo estamos. Otros respecto de “nosotros”. su propio modo de estar en casa.”3. no resolverlos.2 Hanna Arendt nos recuerda –por si alguien lo ha olvidado. tomar decisiones. Alguna vez. Pero es importante comprender que. subjetividad. no se valen por sí mismos. Otros. y de a poco. Pedagogía profana. lo desafiante para las pedagogías sea no reducirlo a lo que creemos que ese niño o niña deba ser. Pero ¿diferentes a qué? A lo ya establecido. vivir como vivimos. superarlos. 3 3 LARROSA. Recibir es hacer sitio: abrir un espacio en el que lo que viene pueda habitar. Estudio sobre lenguaje. con el hecho de que constantemente nacen seres humanos en el mundo. hacemos mundo y nos constituimos en quienes somos. ponerse a disposición de lo que viene sin pretender reducirlo a la lógica de nuestra casa. sin más. de “cuidar del Otro”. se hace un sitio que antes no había. son extraños. o exigirle un modo de estar entre nosotros. que no hablan nuestra lengua. Porque educación es también esa apelación ética de “hacerse cargo del Otro”. enfrentarlos. lo in-corporamos. Son niños y niñas extranjeros. como nosotros mismos cuando fuimos infantes. los que ya estamos habituados a este mundo. No sólo no hablan. que no tienen nada de aquello que podría caracterizarnos. que no piensan como pensamos. La educación es la forma en que el mundo recibe a los que nacen. Se trata. de un recibir al extranjero. las instituciones y las sociedades responden a la llegada de los que nacen. y que su habitar será propio. de una respuesta a la diferencia. este mundo también era aquello que nos preexistía. y con aprendizaje y libertad. Algo que no nos sucede nunca solos: siempre es con Otros. 169. P.que la educación tiene que ver con la natalidad. El tema es que los niños y las niñas. “ocuparse del Otro”. formación. La educación es ese modo de in-corporar a los Otros al mundo. será su modo de habitar. Como dice Jorge Larrosa. aprender. siguiendo a Arendt: “La educación es el modo como las personas. Responder es abrirse a la interpelación de una llamada y aceptar su responsabilidad. en cuanto nace. Son Otros. por tanto. elegir. de un hacer sitio para que el niño o niña pueda habitar este mundo. Ciertamente no podríamos dejarlos allí.

nivelar. nuestros objetivos de aprendizaje. o la cultura civilizada –parafraseando a 4 Cf. un problema de experiencia. de la novedad de cada uno. nuestras capacidades. 16. o de nuestras costumbres. p. “Esos jóvenes de ahora”. 5 Ibídem. Acerca de las diferencias de generación en generación. En primer término. una adultez que carga con sus temores. Y quizás. SKLIAR. y que ese Otro es irreductible a mí: señalar la irreductibilidad de todo niño a los estereotipos psicológicos. Será que se trata de un problema de traducción. Conocemos los verbos para ello: homogeneizar. La institucionalización de las relaciones. De lo contrario. sin intentar ser reducido a nuestros cánones. no sólo las de la mirada burocrática de la cotidianidad que asumimos con el contrato social 5. Así. nuestras elecciones. ¿Cómo recibimos a los nuevos que llegan? ¿Cómo nos relacionamos con ese Otro para no reducirlo a nosotros? En primer lugar creemos que es preciso desplazar una relación instrumental en las relaciones educativas (y en todas otras relaciones) que nos impiden tener experiencia del Otro. Se puede caer en la imposición de las formas –las nuestras-. se produce por un cada vez mayor exceso de racionalidad jurídica que pauta incluso las relaciones más próximas. hasta un problema de “adultez”. pedagógicos. a razón de armonizar nuestra vida social. que no se anima a transitar lo desconocido. En definitiva. en el genocidio de la novedad. que las vuelven regladas. los extraños. que prefiere dormirse en los cauces de lo establecido y no transformar ese mundo heredado. y no de la mismidad: considerar que es siempre Otro con quien tratamos. y por tanto no se entrega a cierta expectativa. las pedagogías debieran atender las diferencias a partir de la alteridad. normadas. 2. p. Sino de “nosotros” –los que creemos hablar una misma lengua. y el temor a una lengua diferente que atraviesa nuestra lengua. el contrato. normalizar. de un problema de lenguaje. En el encuentro. Un problema de encontrar lo diferente en lo semejante. a estándares de aprendizaje. Carlos. de una adultez que pretende controlarlo todo. nuestros diagnósticos. los jóvenes-. de su singularidad. . los extranjeros. igualar. nuestros miedos. ese Otro debe mantenerse en su diferencia. en pos de aquellos estándares pedagógicos. la transmisión. se puede caer en juzgar universalmente a partir de una moral –la nuestra-. la convivencia y los lugares de los otros en las pedagogías”. nuestras creencias. nuestros saberes.Carlos Skliar manifiesta el no reconocimiento de las diferentes generaciones. nuestras prioridades. Se trata de un problema que no es de lo Otros –los niños. Y con ello. y de cuerpos diferentes que atraviesan nuestros cuerpos4. los que no hablan nuestra lengua. los que creemos vivir en un mismo mundo-.

experiencia. Estas ideas benjaminianas acerca del juego como capacidad de producir semejanzas nos invitan a pensar en la constitución de la subjetividad a partir de la alteridad. Pero nos distanciamos cada vez más de los otros: del encuentro con el Otro. los nuevos que llegan. en la mirada. La separación entre quienes enseñan y quienes aprenden. Desde esta conceptualización. la experiencia se encuentra atravesada por la alteridad y la transformación. las relaciones solamente pueden construirse a partir de una experiencia del Otro. 4 ¿A qué me refiero con “experiencia del Otro”? Walter Benjamin señala que la experiencia es el don de percibir o la capacidad de producir semejanzas.nos aleja cada vez más de la felicidad. a “hacer” al comerciante o al maestro. En: Conceptos de filosofía de la historia. como el lenguaje.la cual señala que donde no hay ética. la experiencia se vincula a la facultad mimética. Pero el niño no sólo juega. 109. para decirlo de otro modo. El juego infantil es una de las primeras manifestaciones de esta facultad de semejanzas en el hombre. un “usar máscaras”. ya es también un modo de institucionalizar las relaciones. la experiencia de ser Otro en el juego infantil nos interpela a pensar un sujeto entendido desde la transformación a partir de la diferencia. En esta conceptualización. . 6 BENJAMIN. dice Benjamin.Freud. Walter. Por esto decíamos que en pedagogías de las diferencias. además de estar caracterizadas por lo que Skliar llama la racionalidad jurídica –aquella racionalidad que norma mi comportamiento frente al Otro. cuando hay un vacío acerca del “cuidado del Otro” o de mi responsabilidad del Otro. Estas relaciones. Cuando el niño juega. aparece el derecho. Queremos ejercer la sospecha sobre los supuestos que llevan a enunciar y ejercer de un único modo las relaciones entre enseñanza y aprendizaje. Tal vez convenga reforzar una idea presente a lo largo de nuestro escrito: vamos siendo y nos vamos transformando en quienes somos a partir de lo que nos pasa. lo están también por la consideración de los Otros (los niños y niñas. ya que la conducta mimética del niño implica un “hacer que soy otro”. los extraños) como objetos de nuestro estudio o como objetos o instrumentos que nos permiten garantizar un sistema. son experiencias. El juego. P. y a partir de quienes nos pasan. sino también el molino de viento y la locomotora6. El encuentro en su rostro. mediante su sujeción a nuestras normas. “La facultad mimética”.

o reflexividad. también modifica a quien lo padece. el “eso” de aquello que me pasa. es original en el hombre. En primer lugar. el principio de alteridad. Jorge. Del mismo modo es experiencia el lenguaje en la traducción: es percibir la semejanza entre una lengua y otra. sin tener experiencia. Por último. “Experiencia y pasión”. de leer un libro. El sujeto de la información puede saber mucho sin que nada le pase. de asistir a una clase. Y en ello hay al menos tres principios. un sujeto abierto. que es capaz de que “algo le pase”. a pesar de su diferencia. En segundo lugar. expuesto. En cambio el sujeto de experiencia es quien se transforma a partir de lo que le pasa. es decir el acontecimiento. la experiencia se trata no sólo de un encuentro entre lo diferente.Una experiencia –o la capacidad de producir semejanzas. Se trata del sujeto de la experiencia. Las palabras y las cosas son cuestiones diferentes que se “reúnen” o “encuentran” en una designación. El juego es una de las experiencias primigenias. Luego de un viaje. se trata también de un acontecimiento que modifica un estado de cosas. un recorrido. el principio de pasión. “Me” pasa o “me” afecta en mis pensamientos. En el caso del lenguaje. Este principio puede ser pensado también como un principio de transformación. o por el contrario.es entonces la capacidad de dar encuentro a lo diferente. que implica la formación o transformación del sujeto. 7 LARROSA. en la medida en que la experiencia es “eso que me pasa” es un pasaje o paseo. en quien soy. en el cual el sujeto es el territorio de paso. . El lenguaje nos constituye. es experiencia puesto que el nombre de las cosas no les corresponden a ellas de modo esencial: poner un nombre es producir una semejanza entre lo diferente. la facultad mimética se manifiesta en el “hacer” o “ser otro”. se puede saber muchas cosas sin que por ello el sujeto se transforme. pp. En: Entre lenguas. Decíamos que en el juego. Es un principio de transformación7 inherente a la experiencia. lenguaje y educación después de Babel. entre las palabras y las cosas. y no sólo eso. Pero la experiencia tiene que ver también con aquello que nos pasa y nos transforma. si bien es el grado cúlmine de la facultad mimética. sino que por diferente. es encontrarlas en un significado. en la medida en que lo acontecido afecta a un sujeto. en lo que siento. marcas. lo exterior respecto de la mismidad. Con estos principios. el lenguaje. que es siempre lo otro respecto de la continuidad. Jorge Larrosa dice que la experiencia es “eso que me pasa”. el principio de subjetividad. 165-178. ya no poder ser el mismo que se era. puesto que es el resultado de la experiencia. una superficie de sensibilidad en la que quedan huellas. En fin. De ahí que el sujeto de la experiencia no sea el sujeto del saber.

mitos como el de la explicación. . Por tanto. lo cual requiere de cierta suspensión del juicio acerca de quién es el Otro. y sobre esta división se asientan diversas imposiciones (psicológicas. José Domingo. La experiencia. acerca de mi saber sobre el Otro. En la experiencia. de alteridad. y a pesar de saber que no somos iguales. sin suponer mitos pedagógicos asentados sobre lógicas totalitarias.Larrosa menciona también la singularidad de una experiencia. que nos tienta a hacer diagnósticos apresurados. O para mencionar esta relación a partir de palabras de Aristóteles “un amigo es un otro sí mismo”. para una apertura de la experiencia del Otro. de lo Otro. requerimos de una percepción. de la novedad. Percibir lo que no ha sido visto es superar la visión que reduce lo diferente a lo mismo. Se trata de una cierta expectativa: un cierto esperar que no espera lo que ya sabe. 2. de diferencia. una semejanza. en las relaciones educativas ¿una pedagogía de la singularidad? P. El principio de alteridad atraviesa la experiencia. ni por tanto estamos en situación de igualdad. clasificaciones. un cierto esperar que no puede anticipar qué es lo que 8 9 LARROSA. así como la irrepetibilidad. morales. Jorge. Por tanto. La escucha de los otros se vuelve fundamental en la medida en que uno se dispone a oír lo que no sabe. Cf. Lo real de la experiencia supone una dimensión de extrañeza. cuando decimos “apertura a una experiencia del Otro” estamos hablando de percibir su singularidad como la nuestra. y leemos y no leemos el mismo poema cuando volvemos a leerlo. en la medida en que hay experiencia en cuanto aparece algo Otro que nos transforma. un modo de relacionarnos a través del afecto. de exterioridad. Ibídem. CONTRERAS. una experiencia de pensamiento implica un “principio de incertidumbre”8. y también las posibilidades. Hablamos de permitirnos un encuentro desde la diferencia. en este sentido es siempre experiencia de la diferencia. La experiencia de la lectura puede ser un ejemplo de experiencia. una sensibilidad. transformándose en una dirección desconocida. que señalamos al comienzo que dividen a los que saben de los que no saben. Tal vez una de las cuestiones más difíciles sea percibir lo que nunca ha sido visto. Percibir la singularidad. puesto que tal vez la tendencia sea la de no ver en las cosas más de lo que ya se sabe. simplificaciones. reducciones. la repetición es diferencia. Por ello también. en la medida en que todos leemos y no leemos el mismo poema. físicas. perder pié y dejarse tumbar por lo que le sale al encuentro. así como una experiencia de pensamiento. etc). Percibir inesperadamente9 es salir al encuentro sorpresivo de lo diferente. en la boca de Nietzsche. comprendernos diferentes el Uno con el Otro.

de un “entre” nosotros y los otros. supone cierta afirmación de la subjetividad a partir de la “coherencia”. es también abrirse a la propia novedad. Esta creencia “adulta” de suponer una misma lengua. a pre-juzgar a los Otros. con una cuestión política. los que sabemos. Pp 175-186. a aquello des-controlado que pueda suceder. Abrirnos a la experiencia del Otro es comprender que nuestra subjetividad se constituye en relación. pero también con los Otros. A partir de allí. Pero tal vez. lo que nos hace alguien “en sí mismo” y alguien “en otro”10. por ejemplo. Tener experiencia de sí mimo.espera. que ese “nosotros” –los adultos. en la medida en que dejamos de controlar lo que nos sucede algo nos pasa. no somos los mismos: somos otros respecto de nosotros. nos lleva a juzgar apresuradamente. de tener las cosas siempre claras. que nos pasan. La cuestión ética que mencionamos al comienzo. Revista UNIVERSUM. percibirnos también inesperadamente y con actitud expectante. a partir de la interpretación que primó acerca del principio griego “conócete a ti mismo”. supone siempre un conocimiento de sí que anula y no da lugar a la novedad que somos para nosotros mismos en la medida en que algo nos pasa.hablamos la misma lengua. con aquello que nos pasa. Se trata propiamente de un intersticio. los maestros. 5 Es importante considerar aquí que sólo podemos tener experiencia del Otro en la medida en que tenemos experiencia del sí mismo. . siempre. aceptamos ese mundo que nos preexiste sin más. La diferencia es así lo que hay entre semejantes. a la novedad. Angelina Uzín Olleros nos recuerda la paradoja en el problema de la otredad: cada uno de nosotros está habitado por los otros. que nos transformamos a partir de nuestras relaciones y nuestros encuentros con lo Otro. Con una cuestión que tiene que ver con los Otros. de un encuentro. Se trata de una creencia fundada: aísla a ese “nosotros” del temor a lo desconocido. habitamos el mismo mundo. “Una política de la diferencia desde la experiencia en la multiplicidad”. los que éramos. que considera la educación como un “hacerse cargo de los nuevos que 10 UZÍN OLLEROS. Se trata de otro principio que atraviesa a la experiencia: el del afecto. comprendernos singulares. y luego. Nuestra cultura occidental. el conocimiento de sí mismo tenga que ver en principio con una experiencia de sí mismo. de “saber con los bueyes que aramos” y creer que sabemos cómo reaccionaríamos frente a determinadas situaciones. abismarse en el propio pensamiento y actitud entre la vida. Creer. Angelina. de los “principios”. a pretender de los Otros nuestra misma lógica. como lo estudia Foucault entre los griegos.

un tender hacia el abismo que es el Otro o lo Otro. para aprender a escucharnos desde otras mediaciones diferentes a la intelectual. . sin apropiarla13. con nuestro Otro sí mismo? ¿Hasta dónde podemos ser Otros de los que somos? ¿Podemos percibir cuándo la transformación se hace necesaria? Tener experiencia de sí sería entonces. aquello a lo que yo me enfrento.llegan”. 3. En este sentido. a laberintos por los que perderse. a partir de lo que nos pasa y de aquellos quienes nos pasan. tal como la filosofía moderna logró encumbrar con la escisión sujeto-objeto. . . lo establecido. El espacio zanjado entre el sujeto y el objeto logró que el hombre empobrezca en cuanto a experiencias (Benjamin). Que el mundo o la naturaleza y los Otros sean siempre “lo que está enfrente”. Algunas notas sobre experiencia y alteridad para comenzar a desenjaular la investigación educativa . Ibídem. no recorridos. la transformación se hace necesaria. en tanto escapa a lo que ya sabemos. En ello iba también que lo real no es lo que está enfrente. instrumentalizo. 13 Cf. es decir. domino. sino esa actitud que en lugar de legitimar lo conocido. no pueda tener experiencia del mundo y experiencia de lo Otros. a aquello que puede sorprendernos de nosotros mismos. debe atender que para el “cuidado del otro” es necesario un “cuidado de sí”. Carlos. se aventura a caminos desconocidos. Un deseo de alteridad que la mantenga como tal. sin capturarla.p. Cit. de misterio12. como un deseo de alteridad. para desafiarnos en cuanto a lo que sabemos. 12 SKLIAR. un abismarse. objetivo. Jorge Larrosa recuerda las palabras de Peter Handke: cuando lo real deja de ser válido como tal. “lo que no soy yo”. ¿Qué es la experiencia. La experiencia se da en tanto que Otro. Jorge. ese guardarse para sí un determinado modo de extranjería. en los cuales inesperadamente acontezca un encuentro. conozco. sino también con los Otros. 6 Jorge Larrosa habla del deseo de lo real. a lo que ya queremos11. a lo que ya pensamos. a escucharnos. LARROSA. LARROSA. podríamos decir parafraseando a Foucault. las relaciones a partir de una racionalidad jurídica. que nos hemos ido transformando en lo que somos. sin identificarla. a una actitud de expectativa que considere que no somos siempre los mismos. lo cual instrumentalizó no sólo la relación con la naturaleza. Jorge. esta 11 Cf. Puesto que no se trata de hablar sobre el Otro. tener experiencia de sí es abrirse a nuestra propia diferencia. sino desde el Otro que nos habita. en soledad. aprender de nuestra paradoja de ser “sí mismo” y “otro”. Op. pensamos y queremos. un deseo de diferencia.

y no mero enfrentamiento. un hacer sitio . tener experiencia del Otro. un “entre” nosotros y los Otros. añadir algo propio a ese mundo que co-habitamos. unos para otros. el des-amor. Para ello. 7 Hasta aquí hemos querido pensar qué relaciones con los Otros son necesarias para que las pedagogías de las diferencias no caigan en aquello mismo que cuestionan: la arbitrariedad. un juego. Un espacio de co-habitar. separada del mundo que habitamos.posición de toma de distancia. hace que lo real se separe. un vínculo que nos permita relacionarnos de un modo que no sea instrumental. Queremos detenernos en esta palabra “entre” que nos señala intersticios. entonces. Es un espacio común que nos transforma y que transformamos. Ambas tareas confinadas a los niños. que hace co-habitar las palabras y las cosas. de nuestra lengua. o por qué no. bisagras o márgenes que nos unen y separan. El mundo no es aquello que está enfrente sino lo que nos une y lo que nos separa. un “entre” la mismidad y la diferencia. Nuestra mismidad no es algo sin más. inaugurar. Consideramos que es importante un vínculo desde el afecto. caminos que se hacen al andar. es escapar a esa instrumentalización y a la respuesta de los mitos que se han instituido en la pedagogía. un sujeto que se deja afectar por el acontecimiento. lo in-humano. pero que no tiene límites precisos. conceptualizamos la experiencia desde Benjamin. El mundo es lo que está entre nosotros y la condición humana es actuar. De algún modo podemos pensar nuestra subjetividad como un intersticio que hace co-habitar quien soy con quienes son Otros. Experiencia del Otro como hacer de nuestra co-existencia un lenguaje. abierto. El mundo. Ese espacio que permite que las diferencias se encuentren. A partir de allí. la homogeneización. esos Otros que no hablan nuestra lengua. el sujeto de la experiencia y no el sujeto de conocimiento o de dominio. consideramos que la experiencia del Otro tiene que ver con un encuentro entre lo diferente. como ese espacio “entre” nosotros y lo Otro. En este sentido. es un sujeto expuesto. Es un “entre” nosotros y lo Otro o los Otros. dice Hanna Arendt. Ese espacio utópico en el que se hacen presentes cosas de diferentes índoles. y olvidadas por “nosotros”. de los Otros que nos habitan. a propósito de la paradoja que mencionábamos. es producir semejanzas. que la entiende como el don de percibir y la capacidad de producir semejanzas. es experiencia. para lo cual maestros y alumnos se convierten. hacer que algo aparezca por primera vez. como dice el poeta. receptivo. como en el lenguaje. quienes la dominamos. en objetos o medios. En palabras reiteradas de Benjamin. Por ello.

cohorte 2008. de la explicación cómo método. “Nosotros” . CONTRERAS. que lucha con los medios de comunicación por la información. Curso “Pedagogías de las diferencias”. Curso “Pedagogías de las diferencias”. FLACSO. Michel. 2007. un considerar la singularidad del Otro como la nuestra. del sentido común que nos lleva a aceptar sin más las normas que nos rigen. para no ser sólo los mismos. atendiendo a que la diferencia es lo que nos hace semejantes. sin imponerle los nuestros. de la igualdad como valor prioritario. tener experiencia del mundo y de los Otros. Jorge. comprendernos Otros en nosotros mismos.común a las diferencias. Siglo XXI. de la escuela normal que normaliza. “Perderse. en lugar de aprender a perdernos. “Nosotros” – los que estamos habituados a este mundo. cohorte 2008. y también las posibilidades. dice Benjamin. la puerta ha sido abierta: sospechamos. La Plata. para tensionarnos hacia la diferencia. y nos impidió. Percibir la singularidad. sospechamos ya de la razón universal. en las relaciones educativas ¿una pedagogía de la singularidad? Clase. requiere de aprendizaje”. 1986. hacia las multiplicidades. Terramar.los que preexistimos a los nuevos que llegan-. los que hasta ahora creíamos hablar una misma lengua.los adultos. dar escucha a nuestra extranjeridad e intentar responder a la pregunta ¿cómo salir de la jaula? La jaula que nos enfrentó al mundo y a los Otros. ahora sospechamos de los cuerpos inertes en sus sillas. “nosotros” . Algunas notas sobre experiencia y alteridad para comenzar a desenjaular la investigación educativa. Finalmente. sospechamos decíamos. Historia de la sexualidad v. Bibliografía BENJAMIN. los amigos de la sabiduría-. los que creíamos querer sostener la juridicidad en las relaciones por verla políticamente correcta-. Conceptos de filosofía de la historia. Clase. José Domingo. FOUCAULT. 2: El uso de los placeres. de la objetividad neutral y pura. Walter. de formar a imagen y semejanza. ¿Cómo salir de la jaula? En principio. Sospechamos de reconocernos. Del currículo como el recorrido de lo que “se debe saber-ser”. México. de las guías de aprendizaje y la erudición. FLACSO. Tener experiencia del Otro requiere de cierta expectativa. de dejar el espacio para que el Otro se manifieste. Perdernos para ser Otros. de un esperar sorpresivo del modo de habitar de aquél diferente. . por ello. que postula sin más verdades. como percibir inesperadamente. LARROSA. sabernos extraños.

“Esos jóvenes de ahora”. El maestro ignorante. Estudio sobre lenguaje. . Jorge. cohorte 2008. RANCIÈRE. Buenos Aires. Jorge. Angelina. Universidad de Talca. Curso “Pedagogías de las diferencias”. Novedades Educativas. “Experiencia y pasión”. SKLIAR. 2000. En: Entre lenguas. LARROSA. la transmisión. Pedagogía profana. 2003. “Sobre lectura. Carlos. LARROSA. subjetividad. 2005. 2003. Vol. Barcelona. Nº 20. Acerca de las diferencias de generación en generación. Jacques. formación. lenguaje y educación después de Babel. la convivencia y los lugares de los otros en las pedagogías. Pp 175-186. Buenos Aires. Revista UNIVERSUM. experiencia y formación”. 2007. Barcelona. Libros del Zorzal. Clase. UZÍN OLLEROS. 1. lenguaje y educación después de Babel. Laertes. Laertes. Jorge. En: Entre lenguas.LARROSA. Una política de la diferencia desde la experiencia en la multiplicidad. FLACSO.