Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria

Secciones
Desmitifiquemos la universidad de hoy.....................................................................................................1 ¿Qué es esto de “Reforma Universitaria”?.................................................................................................2 Una “reforma” más profunda.....................................................................................................................3 Visión general al servicio de las clases populares......................................................................................4 Métodos de enseñanza, práctica y evaluación............................................................................................5 Procesos dados en otros países...................................................................................................................7 ¿Y en nuestro caso?....................................................................................................................................8 Conclusiones preliminares.........................................................................................................................9

"Ahora bien, estamos convencidos de que limitar el carácter radical del cambio educativo a los márgenes permisibles de la colonia y del capital, significaría abandonar, para todos los fines prácticos, cualquier aspiración a una verdadera transformación política, social y económica de Puerto Rico, tal y como se requiere.” - Carlos Rivera Lugo1

1

La Universidad Eugenio María de Hostos: Por una universidad de la comunidad y de los movimientos sociales – Carlos Rivera Lugo – Claridad – 10 de abril de 2012

Javier Smith Torres - 2012

I. Desmitifiquemos la universidad de hoy "La universidad no es para todo el mundo", dicta la regla social. Se parte del hecho que no todas las personas funcionan de una forma que les permite ser exitosas en la universidad. Se aterriza en que hay cosas que esas personas sí pueden hacer exitosamente: tener un oficio técnico, un trabajo físico o algo “de poco esfuerzo mental”… ojalá ser artista o deportista. Ese aforismo es, en el mejor de los casos, ingenuo; en otros, paternalista y cómodo; y en el peor de ellos, una aseveración conservadora al servicio del sistema clasista y de la clase hegemónica. Es cierto que no todo el mundo funciona igual, con los mismos estilos de trabajo, las mismas motivaciones o las mismas prioridades; pero también es cierto que el discurso de que la universidad no es para todo el mundo tanto oculta (o excusa) las raíces históricas y económicas de la exclusión como choca con la realidad que la universidad es la aspiración socializada, necesaria, además, en la práctica, para estar de tú a tú con quienes ostentan el poder desde lo político, económico, social o mediático, o desde “las elevadas alturas de su poder-conocimiento”. 2 Precisamente porque vemos la educación universitaria como una aspiración y necesidad es que existe la consigna revolucionaria “Universidad para todas y todos o universidad para nadie.” Los paradigmas educativos, universitarios y sociales alienantes que hemos heredado aportan a ese tranque. Han llevado a la atomización de los conocimientos, los cursos y la comunidad universitaria en momentos que se habla de redes e interrelación, tanto entre seres humanos como entre conocimientos. Dependen de procesos académicos puramente lineales, divididos por etapas autoexcluyntes y rígidas que llevan a una ilusión de la finalización de los saberes cuando las personas se gradúan. Imponen currículos por encima de la autonomía, el emprendimiento colectivo y proyectos productivos y creativos naturales al ser humano. Buscan graduar “profesionales” al servicio de los intereses de quienes dictan las pautas en el mercado, la colonia y el capitalismo global en vez de enfocarse en los intereses orgánicos de las comunidades locales, el ecosistema global y los componentes más explotados de éstos. Distorsionan así el concepto de autorrealización y hacen necesario inventar, perpetuar y defender estructuras sociales, puestos de autoridad, ideologías, mercados y modos de convivencia y desarrollo que le permitan autojustificarse – justificar su propia existencia, sus contenidos, sus formas de implementación, las estructuras resultantes, privilegios “ganados” por “profesionales” y propuestas provenientes de caprichos intelectuales superestructuales3. Consideran naturales prácticas que fomentan la competencia. Los calendarios y sistemas de calificación dan poco espacio para discusión, construcción y reconstrucción colectiva del conocimiento o para profundización a partir de los procesos educativos individuales. Esta presión lleva una no pequeña cantidad de estudiantes a entender que ingerir cafeína en cantidades anormales ya no es suficiente y que ahora necesitan psicoestimulantes sintéticos como Adderall con tal de dar la talla. Con eso sólo mencionamos aspectos directamente relacionados a La Universidad. Recordemos que también hay condiciones al exterior. ¿Es posible que tal educación sea para todxs? Nos justificamos con que ese es el sacrificio que hay que hacer. Nos insertamos en la comodidad del statu cuo, obviamos las incongruencias evidentes y hacemos apologías de lo obsoleto: La universidad posible es la existente y tenemos que aceptar esa realidad; debemos cumplir con los requerimientos sociales por la razón de que son requerimientos sociales. De pronto permitimos que se nos vea como fracasadxs y que no se potencien o validen nuestras capacidades si no participamos de la educación formal – actitud llevada a un extremo grotesco en una campaña de Goya contra personas que dejan la escuela4.
2 3 4 Muchas historias y una realidad: la universidad que no fue – Patricio Silva http://www.aporrea.org/educacion/a111126.html Planteamientos sobre los “pequeños caprichos individuales” de algunos esfuerzos intelectuales se pueden encontrar en: Antonio Gramsci: Introducción a la filosofía de la praxis y El Materialismo Histórico y la Filosofía de Benedetto Croce Campaña televisiva de Goya: “Un quedao, Ay fo.” http://www.youtube.com/watch?v=OzmkBY_08aM

1

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

Como resultado ineludible, esta educación que ostensiblemente busca democratizar la sociedad y servir como vehículo para la movilidad social – pero que "no es para todo el mundo" – realmente perpetúa la división de clases y profundiza la marginación. Podemos conceder que en sus inicios, además de formar una nueva clase que administrara los modelos de producción que se comenzaban a implementar con la invasión estadounidense y de formar maestros, maestras y un liderato que pudiera adaptar la sociedad puertorriqueña a los intereses estratégicos y coloniales de EE.UU., 5 la universidad le permitió un grado de movilidad social a generaciones de puertorriqueños y puertorriqueñas. También podemos conceder que ese papel, a pesar de los crecientes retos de accesibilidad, sigue ejerciéndose. Sin embargo, no podemos obviar ese marco de desarrollismo capitalista-dependiente y colonial, con todo y consumidor dependiente y población sobrante que le acompaña. Son precisamente esa población, esos fallos que mencionamos superficialmente y la necesidad de superar el colonialismo y el capitalismo (necesidad que daremos por sentada aquí, pero que se puede discutir en otro espacio), lo que hacen necesario superar la universidad actual – universidad enfocada en lograr posicionamiento y reputación dentro de las construcciones sociales dominantes, incapaz de reformularse y construir sobre los adelantos que representó en su fundación y consolidación. Se vuelve evidente la necesidad de replantear ese concepto de universidad que – excepto con la moda de universidades en línea que sólo buscan aprovechar (o empatar) la brecha entre la universidad tradicional y las necesidades del mercado – no ha sido tocado desde principios del Siglo XX con la caída de la universidad como “enclave del pensamiento religioso”6 y refugio de una clase oligárquica y clerical7.

II. ¿Qué es esto de “Reforma Universitaria”? A principios del 2012, luego del proceso huelgario que hubo en la Universidad de Puerto Rico entre finales de 2009 y principios de 2011 que ayudó a destapar la deficiencia en administración, visión, fines y enfoques metodológicos que arrastraba la educación superior del país, un grupo asesor del gobierno presentó un informe sobre la visión que debía guiar los cambios en la UPR. Este grupo entendía que se debía dar un “golpe de Timón para encauzar la Institución, su gerencia, finanzas y gobernanza para igualar y competir a la altura de las mejores universidades del Siglo 21” 8. Su propuesta equivalía a una universidad más pequeña, más especializada (o ensimismada y miope), más exclusiva y menos participativa, alejada explícitamente de la tradición latinoamericana e insertada en la estadounidense. Como de costumbre, se estaba estableciendo política pública sin discusión pública. De hecho, esa “Reforma Universitaria” del gobierno, de la colonia y de la élite, ya se estaba llevando a cabo. Se realizaron cambios al sistema universitario con la Ley 7 del 2009 que disminuyó la base sobre cual se calcularía la aportación del gobierno a la UPR. El proceso siguió con la cuota “de estabilización fiscal” y el aumento de la Junta de Síndicos para lograr un poder absoluto dentro de la universidad. Ante
5 6 7 8 Presentación de Ángel Villarini Jusino en Décimo Coloquio "Ni una vida más para la toga" 19 de abril 2012: http://www.ustream.tv/recorded/21963611 Aldeas Universitarias - Luis Millan Arteaga http://www.aporrea.org/educacion/a32591.html Ponencia sobre la Reforma Universitaria de Córdoba en 1918 – Waldemiro Vélez Cardona, Ph.D: http://reformaestudiantes.files.wordpress.com/2012/01/ponencia-sobre-la-reforma-universitaria-de-cc3b3rdoba-en-1918. doc Cambio de rumbo para dar pertinencia a la educación superior en el siglo 21: http://www.fortaleza.gobierno.pr/pdf/Complete%20Committee%20Report%20-%20December%2012-22-11%20(1)2rev %20%20Jan%20-17-2012.pdf

2

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

un gobierno que retomaba el discurso del controvertible y autoritario exrector de Río Piedras, Jaime Benítez, y su enajenada (o elitista) y falsamente despolitizada “Casa de Estudios Occidental” 9, la amenaza constante de una “reforma universitaria” más drástica, cuajada desde la legislatura, la Fortaleza y las oficinas de asesorxs y asociaciones de banqueros e industriales, era un péndulo de la muerte que, a distancia, se veía bajar sobre la universidad. Frente a esa amenaza, el estudiantado se organizaba para combatir la reforma universitaria oficialista, crear propuestas alternas, defender y ampliar los espacios de participación de la comunidad universitaria en la toma de decisiones, y, en fin, rescatar la universidad con su propia “Reforma Universitaria”. Este esfuerzo, sin duda, podría resultar beneficioso para la agitación, la organización, el reclutamiento y el proceso de educación que la izquierda busca; sin duda sería una reivindicación importante; pero también podría presentar un vacío al no tocar lo que podríamos llamar la “Otra Universidad Posible y Necesaria”.

III.Una “reforma” más profunda Enmarcándose en la consigna “universidad para todas y todos o universidad para nadie” e iniciado por una serie de reivindicaciones coyunturales, el mencionado proceso huelgario 2009-2011 y, específicamente, la paralización de labores y la toma de la universidad en el 2010, adelantaron un poco sobre lo que podría ser esa Otra Universidad Posible. Dentro de los portones se discutía y ensayaba, con las “Cátedras en la calle”, las reuniones de los portones y los “plenos,” donde todx huelguista participaba, cuestionaba, debatía y deliberaba, una universidad más democrática y más relevante, dirigida por las necesidades de la comunidad universitaria y del país, con una metodología diferente, con un currículo diferente, con procesos administrativos diferentes y con una función social diferente. Se hablaba mucho de sacar la educación del salón de clase. Con la cultura de cuestionamiento y propuesta que surgió de la protesta, aprendimos a preguntarnos si ésta era – con o sin reforma universitaria – la universidad que queríamos, o si podíamos aspirar a algo mejor. Aprendimos a cuestionar, además del por quién y para quién de la universidad, el concepto mismo de universidad.10 En un momento de relativa calma, luego de suspensiones, expulsiones, graduaciones y la “normalización” de la vida dentro de la universidad – aunque no necesariamente de la resolución de ninguno de los conflictos que desembocaron en el proceso huelgario – sería positivo recoger experiencias, tanto dentro de Puerto Rico y la UPR como fuera, que sirvan como lineamientos generales para construir esa Otra Universidad Posible o para refundar la existente. Esa propuesta que, más que preservar lo que tenemos, cuestione la relevancia de la universidad misma como existe hoy; que reformule profundamente su papel en la sociedad, su metodología y su forma de evaluar las capacidades; y que podría significar un paso a la par con el cambio social que queremos; es la Reforma Universitaria que debemos plantear.

9

La universidad de Jaime Benítez - Artículo escrito en el contexto de la conmemoración de los cien años del nacimiento de Jaime Benítez - Waldemiro Vélez Cardona, Ph.D. - Octubre 2008: http://bibliotecadigital.uprrp.edu/jaimebenitez/arti.html 10 Fernando Picó foro 25 de marzo 2011 http://www.uprm.edu/foros/mas-alla-de-la-crisis-fiscal.html

3

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

IV.Visión general al servicio de las clases populares Entonces, ¿qué podríamos exigir? ¿Alrededor de qué podríamos articular nuestra lucha por una nueva universidad? Para comenzar, podríamos articular nuestras exigencias alrededor de esa lista larga de deficiencias que mencionamos la universidad arrastra. También podríamos partir de la relevancia del proceso de educación popular para la construcción de la Universidad del Siglo XXI. Siendo consecuentes con nuestros señalamientos iniciales, debemos plantear de entrada – y enfatizar – que la educación formal como existe hoy no es necesaria. No somos menos por no obtener grados académicos de las instituciones tradicionales, ni más por obtenerlos. Así debe quedar grabado en nuestro imaginario colectivo y en nuestras estructuras de organización económica y social. Estudiamos tanto para desarrollar las herramientas y capacidades para ser seres productivos en la sociedad como por el amor al conocimiento: ambos objetivos se pueden cumplir al margen de la torre universitaria y la burbuja de los salones. El conocimiento se adquiere, transmite y profundiza a través de una diversidad de medios y de múltiples maneras. No podemos privarle, ni conscientemente ni como resultado incidental, a las personas de su derecho a un trabajo digno, a la educación, a llenar o realizarse personalmente o a participar de los diferentes espacios de poder por el hecho que la educación tradicional no les funcione o no se adapte a su realidad. A diferencia de la utopía de una universidad abierta y accesible para todxs, ese supuesto es tangible para la construcción de una sociedad poscapitalista que elimina las diferentes formas de opresión y acumulación de poder. Hay que destruir esa visión tradicional de la educación y democratizar (o socializar), no solamente la toma de decisiones en la institución universitaria, sino también el conocimiento – crear acceso, no solamente a la institución actual y los cursos como se imparten en ella, sino al poder y a la legitimidad como centro de adelanto tecnológico e intelectual que ésta ha capitalizado. No es cierto que la universidad actual es la única capaz de realizar investigaciones o que sin ella estaríamos sin poder identificar nuestras necesidades o deficiencias. 11 ¿La convivencia, el diálogo constructivista y la educación recíproca no presentan retos o interrogantes nuevas? 12 ¿La investigación no es necesaria para la reflexión en y sobre la acción? ¿La tecnología no facilita el acceso a situaciones, información e intercambios que crean nuevas interrogantes o presenten diferentes puntos de partida? ¿No es necesario que facilitadorxs y docentes lleven a cabo un proceso de investigación para la elaboración de sus propuestas curriculares o de contenido?13 Propongamos una educación que no busque graduar por graduar como parte de un andamiaje colonial y capitalista en movimiento y cuyo movimiento debemos continuar alimentando: al contrario, propongamos que aporte a la creación de sujetos políticos y críticos capaces de superar ese mismo andamiaje. Propongamos una educación que le dé poder a las masas, que pueda potenciar y certificar las capacidades de una forma alternativa, que tome en cuenta las diversas formas de adquirir conocimiento y los diferentes espacios donde se adquiere, y que pueda integrar a quienes, por la razón que sea, no caben dentro de la educación formal como existe hoy. Propongamos una educación transdisciplinaria e integrada donde podamos establecer conexiones lógicas y naturales entre los diferentes saberes. Propongamos una educación cooperativista centrada en el colectivo, que se integre a las realidades sociales, que tenga una base comunitaria y obrera y que parta de esos espacios compartidos. Propongamos que las evaluaciones tomen en cuenta tanto la individualidad de cada viaje educativo como las capacidades o intereses de cada estudiante, y que se lleven a cabo continuamente a través de
11 La universidad y lo posible – Efrén Rivera Ramos Revista Jurídica Universidad de Puerto Rico Volumen 78 Número 3 Año 2009 http://reformaestudiantes.files.wordpress.com/2011/12/la-universidad-y-lo-posible.pdf 12 Aldeas Universitarias Luis Millan Arteaga http://www.aporrea.org/educacion/a32591.html 13 Misión Sucre y Política Educativa. O cómo se pierde la oportunidad de hacer una Revolución en la Universidad Antonio Pérez Gil: http://www.aporrea.org/educacion/a40586.html

4

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

proyectos creativos, proyectos productivos, proyectos investigativos y proyectos de vida que no solamente sirvan como parte de la educación, sino que también le permitan al estudiantado aportar económica, cultural, intelectual, o tecnológicamente al país y lograr su propia subsistencia económica: es decir, que la educación universitaria y la investigación inherente en ella tomen en consideración el derecho universal al trabajo, que, de ahí, se integren a ese trabajo y a esos procesos productivos y creativos concretos y viceversa, y que eso sirva como base para las evaluaciones. Propongamos que la educación universitaria se lleve a cabo como un proceso de construcción de conocimiento continuo, parte integral de todas las etapas adultas de la vida, y que se acomode, por tanto, a las diferentes necesidades y exigencias inherentes en esas diferentes etapas. Con tantos retos y tantas exigencias, de pronto, nos topamos con que estamos planteando una educación totalmente diferente – para algunxs, una “utopía”. Pero en este caso la propuesta no es una utopía. Tenemos experiencias de las cuales aprender y proyectos en cuales basarnos.

V. Métodos de enseñanza, práctica y evaluación En las etapas escolares ya entendemos que los paradigmas educativos tienen que cambiar. Por eso se fomentan escuelas Montessori, por ejemplo, entre otros sistemas democratizadores. 14 En la universidad el caso es el mismo: los paradigmas educativos tienen que cambiar. Comenzando con el análisis sobre cómo borrar esas lineas imaginarias entre las diferentes disciplinas, cómo integrar la universidad a su entorno y cómo borrar la línea que hemos inventado entre la “etapa de formación” y la “etapa de producción” (es decir, cómo podemos integrar la universidad al trabajo, remunerado o no, y el trabajo a la universidad), podemos destacar algunos programas existentes en la misma UPR y hacerlos parte fundamental de la nueva propuesta. En Río Piedras existe, por ejemplo, un programa de estudios individualizados interdisciplinario sobre cual se podría expandir. En cuanto a la vinculación con la práctica y proyectos concretos, existen programas de internados y prácticas, dentro y fuera de Puerto Rico, siendo obligatorias estas experiencias para algunos programas de estudio. En Mayagüez está el Instituto Universitario para el Desarrollo de las Comunidades que busca que el estudiantado se integre a alguna comunidad fuera de la universidad, no sólo para ir poniendo en práctica lo aprendido, sino para fomentar el intercambio de conocimientos entre la universidad y la sociedad de cual se supone forme parte. Existe el Servicio de Extensión Agrícola que busca socializar e intercambiar conocimientos dentro de espacios comunitarios. También contamos con la experiencia del Centro Universitario para el Acceso en la UPR: Mayagüez que, a pesar de no buscar transformaciones radicales a nuestras estructuras sociales o educativas, ha hecho grandes aportaciones investigativas y prácticas relacionadas a la accesibilidad. Otro ejemplo puede venir desde la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos que ofrece a estudiantes aplicar y complementar lo aprendido en el salón, desde su primer año de estudio, a través de observación reflexiva de procesos judiciales y administrativos, participación activa en comunidades y ejecución profesional a través de unidades de violencia doméstica, derecho de inmigración, mediación y arbitraje y legislación.15 Si queremos explorar programas y currículos donde la transferencia, construcción, evaluación y certificación del conocimiento tome como punto de partida esa práctica, siendo la parte teórica una
14 La educación prohibida: http://www.educacionprohibida.com 15 Centro de Servicios Jurídicos: http://www.hostos.edu/index.php?option=com_content&task=view&id=253&Itemid=153

5

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

profundización o investigación sobre asuntos, necesidades técnicas o retos que se irían descubriendo o planteando, podemos analizar el caso de Evergreen State College en Washington, EE.UU. donde la educación se construye alrededor de currículos integrados y proyectos. Estudiantes toman una clase por semestre que integra varias disciplinas y es dirigida por un equipo de profesorxs. El resto del tiempo lo utilizan trabajando en un proyecto o investigando. Las clases pueden durar varios semestres y el semestre próximo le da una continuidad a, y construye sobre, lo trabajado el previo. La evaluación es narrativa en vez de por notas, lo que permite hacer las críticas necesarias con matices complejos y darle color y forma concreta a ese proceso educativo.16 También podemos mirar hacia Goddard College17 y Valdosta State University18 en Vermont y Georgia, EE.UU respectivamente, que, como varias otras universidades, se destacan por tener un proceso para evaluar y dar crédito por experiencias educativas intencionales en entornos no-universitarios, incluyendo el estudio autónomo o experiencias de trabajo.19 Podemos, de la misma manera, tomar en consideración (aunque no son universidades) el caso de los Bachilleratos Populares en la región de La Plata en Argentina, que surgen de forma autogestionada en procesos comunitarios, en procesos de rescate de fábricas y a través de procesos de Educación Popular. Son escuelas de Educación Popular, de vinculación comunitaria y obrera y de construcción de conocimientos nuevos a base del conocimiento, las inquietudes y las experiencias individuales y compartidas entre lxs participantes.20 De esos mismos procesos de toma de conciencia y unión de esfuerzos obreros, comunitarios, de educación popular y de organización crítica, nació la incipiente Universidad de los Trabajadores en Buenos Aires. Esta iniciativa podría verse como una variante, con una conexión orgánica a las bases de la sociedad, de lo que en Puerto Rico se llama educación continua y que existe en una burbuja dentro de la burbuja universitaria. En Venezuela podemos estudiar la Misión Sucre y las Aldeas Universitarias. Con una propuesta similar a la de los Bachilleratos Populares, pero impulsada desde el estado, la Misión Sucre21 es un intento de crear en el seno de una sociedad participativa… dentro de sus instancias de participación, una universidad que trascienda el espacio físico, los diseños curriculares tradicionales y el aspecto institucional mismo. Las Aldeas Universitarias, como una concreción de la Misión Sucre, crean “Comunidades de Estudio,” rescatando para esos fines espacios ociosos que existen en las comunidades.22 De ese modo, se podría plantear la universidad como una extensión del trabajo en las diferentes Misiones Bolivarianas, en las escuelas, en los Consejos Comunales o los comités de barrio.23 De pasada también podemos mencionar la Universidad de la Tierra en Oaxaca, una universidad de docencia, investigación, extensión y tecnologías alternativas, sin estudiantes ni profesores, creada partiendo de los movimientos sociales, zapatistas e indígenas de la región y en función de estos. Se enfatiza la convivencia de alguien que quiere aprender con alguien que sabe, y, como en el caso de Evergreen State College en un contexto económico, social y cultural más similar al nuestro, la parte

16 Evergreen State College - Evergreen Is About Learning - Expectations of a Graduate: http://www.evergreen.edu/about/expectations.htm 17 Goddard College: Academic Policies – Assessment of prior learning (APL): http://www.goddard.edu/about-goddard/policies-disclosure/academic-policies 18 Valdosta State University: Prior Learning Assessment at VSU: http://ww2.valdosta.edu/pla/ 19 Where Life Earns Credit: 'Prior Learning' Gets a Fresh Assessment: http://chronicle.com/article/Where-Life-Earns-Credit-/64618 20 Fábrica de Escuela: http://www.youtube.com/watch?v=WXtz2RfkHdA 21 Misión Sucre: http://www.mppeu.gob.ve/web/uploads/documentos/documentosVarios/pdf27-05-2010_10:40:01.pdf 22 Aldeas Universitarias Luis Millan Arteaga http://www.aporrea.org/educacion/a32591.html 23 http://www.aporrea.org/educacion/a111126.html Muchas historias y una realidad: la universidad que no fue – Patricio Silva

6

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

teórica es una profundización o una investigación relacionada a asuntos, necesidades técnicas o retos que se irán descubriendo o planteando en la práctica. 24 VI.Procesos dados en otros países Hay experiencias de sobra que ya implementan métodos de enseñanza, práctica y evaluación que podrían aportar a la concreción de nuestras propuestas. Pero eso no es suficiente. Antes de comenzar a crear una “Nueva Universidad” en el vacío, hay que idearla y discutirla colectivamente. Urge, entonces, discutir el proceso a llevarse a cabo. En ese aspecto también tenemos una diversidad de ejemplos de los cuales podríamos aprender. Siguiendo con el caso venezolano, luego de ciertos lineamientos generales en la Misión Sucre que plantearon el proyecto de la Universidad del Siglo XXI y darían paso a las aldeas universitarias, se llevó a cabo una Jornada Nacional de Reflexión que incluyó 8,585 mesas de debate en los diferentes estados. Ciertamente, el proyecto contaba con el respaldo del gobierno bolivariano, pero aún sin ese respaldo podríamos pensar que, desde mesas de diálogo similares, podríamos ir contestando preguntas como la “concepción filosófica, política y educativa” de nuestra UPR del Siglo XXI, su función ideológica en la sociedad, el “perfil del docente, rol del estudiante y la comunidad,” el “diseño curricular, [la] metodología de trabajo y material de apoyo,” la “estructura académico-administrativa” y las “líneas de investigación”25 para, propuestas en mano, poder exigir con una voz unida. Desde mesas de diálogo a lo largo de nuestro país como aquellas que se formaron en Venezuela, podríamos articular soluciones al problema de financiamiento y encontrar formas de trabajar con los costos de estudio como la matrícula, libros, alojamiento, comida, transportación, cuido de niñxs y salarios de profesorxs. También sería factible desarrollar diálogos sobre el acceso a la universidad en cuestiones que van más allá de lo financiero como el índice de ingreso, la calidad de la educación primaria y secundaria (incluyendo la calidad académica, la calidad de consejería y la calidad de modelos), y el retenimiento de los y las estudiantes (con sus aspectos de apoyo académico, social y psicológico). Tomando en cuenta nuestras propias experiencias y las experiencias en otros países, ¿es razonable pensar que podríamos comenzar a desglosar algunas contestaciones a preguntas de cómo ligar la teoría a la práctica y a las realidades sociales, cómo integrar el estudiantado a procesos comunitarios, productivos, investigativos o creativos concretos, cómo involucrar al estudiantado en la toma de decisiones, cómo socializar el conocimiento para que la educación no perpetúe las relaciones de poder actuales, cómo evaluar al estudiante, y cómo lograr una educación continua para todxs? Se puede. ¡Otra educación es posible! Además, podemos ver esa Nueva Universidad más concretamente si entendemos su construcción como un proceso que debe surgir desde abajo a través de la educación popular y del apoderamiento del movimiento social, comunitario y obrero. El ejemplo lo tenemos con los Bachilleratos Populares que, luego de solidificarse y enlazarse como un movimiento unido, han logrado levantarse con bastante éxito para exigir su reconocimiento como escuelas, para exigir becas para lxs estudiantes y para reclamar el pago para lxs facilitadores o profesorxs.26 Tenemos el ejemplo de la Universidad de los Trabajadores que
24 La universidad de la tierra en méxico.una propuesta de aprendizaje convivencial - Jon Igelmo Zaldívar: http://www.ajithe.com/lainfanciaayeryhoy/lainfanciaayeryhoy/ii_004_files/ii%20004.pdf 25 UBV XXI Voces Colectivas Proyecto como Medio Articulador Social y Eje de la Geometría del poder. Pácticas y saberes de la UBV Edición especial Julio 2008: http://www.ubv.edu.ve/index.php? option=com_content&view=article&id=317&Itemid=622 26 Fabrica de Escuela: https://www.youtube.com/watch?v=WXtz2RfkHdA

7

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

nació de la misma manera, en los procesos educativos dentro del movimiento obrero, y tenemos la Universidad de la Tierra ligada a los movimientos sociales de Oaxaca. Falta seguir construyendo. VII.¿Y en nuestro caso? En el caso de Puerto Rico, el Consejo General de Estudiantes del Recinto de Río Piedras dio un buen primer paso con el Documento de Discusión, (Re)formando la Universidad de Puerto Rico, publicado por el Comité de Reforma Universitaria (CRU). En la elaboración del documento, el CRU celebró varias conferencias, foros y discusiones abiertas sobre temas como la Universidad de Puerto Rico en el contexto actual, accesibilidad, currículo, misión y visión, estructura de gobernanza, y financiamiento.27 Ese esfuerzo, la “Agenda Ciudadana” de la prensa burguesa, y los encuentros que ha pretendido celebrar la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos en su proceso de convertirse en la Universidad Eugenio María de Hostos28 son ejemplos de algunas de las cosas que tenemos que ir haciendo y potenciando para lograr una propuesta revolucionaria para las universidades. Por otro lado, involucrar a esos sectores que ya han superado la “etapa” de estudios universitarios o que han quedado marginados, sin acceso a La Universidad, requiere también un esfuerzo que tal vez se parecería al de los Bachilleratos Populares argentinos. La inclusión de esos sectores sociales en el proceso de plantear y construir la Nueva Universidad es imperativo para que ésta sea relevante a sus necesidades y para fomentar la defensa del proyecto como “propio” y realmente “suyo”. Entendemos que el proceso de educación debe estar atado a las necesidades y los procesos comunitarios; entonces, debemos integrar reflexiones sobre la educación a nuestra propuesta comunitaria con tal de que residentes de las comunidades, juntas comunitarias y gestorxs de empresas comunitarias o sociales vean como proyecto suyo la construcción de una nueva universidad. Entendemos que el proceso de educación es para toda la vida y que la clase obrera tiene sus propios procesos, retos e intereses, y que tendría sus propias aportaciones a hacer; entonces, debemos buscar que, en los espacios de los cuales participamos o que podemos crear en nuestros centros de trabajo, se den esas mismas reflexiones sobre el acceso de la clase asalariada y dependiente a una educación crítica, continua y de conocimientos variados, sociales y universales. En ese sentido, la experiencia comunitaria de La Nueva Escuela podría ser clave, como lo podría ser la experiencia gremial o sindical con espacios de educación. La Escuelita de Villa del Sol que gestionaba su reconocimiento como una escuela de cooperativismo, ¿no tiene en ella una semilla de esta propuesta? ¿Y qué del intento de la Escuela de Educación Social Crítica en FASE? Lo que propone La Nueva Escuela incluye la creación de más espacios así. En nuestra realidad concreta estamos trabajando con la propuesta y vislumbramos seguir impulsándola. Los gremios y sindicatos, por su parte, son vehículos a través de cuales se podrían articular y canalizar las aspiraciones colectivas y los procesos educativos de la clase obrera asalariada. En otro espacio podríamos analizar nuestra participación sindical o gremial.

27 (Re)formando la Universidad de Puerto Rico – Documento de discusión (CRU 2011-2012): http://reformaestudiantes.weebly.com/documento-discusioacuten-cru.html 28 Encuentro con Comunidades, Organizaciones Comunitarias y Movimientos Sociales www.hostos.edu//index.php? option=com_content&task=view&id=810&Itemid=331

8

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

VIII.Conclusiones preliminares La propuesta esencial es comenzar a discutir – o seguir discutiendo – el tema en los diferentes espacios de lucha…. La Universidad del Siglo XXI tiene que construirse y surgir, no sólo desde adentro de la universidad misma, sino partiendo de una exigencia y una práctica cotidiana fuera de ella. Frente a la resistencia de la instituciones oficiales y a la dificultad de acceder al poder o influir en la toma decisiones, lo más que nos queda es la toma de conciencia y la movilización de los sectores populares. Frente a la práctica autoritaria, ausentista, representativa, capitalista y colonial, lo más humano es apoyar en la formación de actores políticos con una claridad de propósito y objetivos. Llevemos a la mesa la concreción de una Nueva Universidad como uno de esos objetivos. A través de la educación popular, la sistematización, la reflexión e investigación dentro de espacios de formación comunitarios y obreros donde participamos, nos toca contrastar la educación que se lleva a cabo tradicionalmente, las desigualdades y las relaciones de poder existentes con la posibilidad – y necesidad – de una Nueva Universidad. La Universidad del Siglo XXI debería ir formándose en la consciencia colectiva de los sectores populares, a través de la toma de consciencia, desde esos mismos sectores, sobre el alcance de su legitimidad y la legitimidad de los conocimientos que son capaces de construir. En la marcha también se deberían ir sentando las bases para esa Universidad Popular, netamente de los sectores comunitarios, obreros y de izquierda, instrumento para el apoderamiento definitivo de éstos, y gestionada por ellos mismos desde sus procesos organizativos y educativos existentes. Más que el acceso a la universidad en sí, lo que se busca es el acceso – con o sin permiso – a la legitimidad, el conocimiento, el mitificado proceso de investigación29 y las estructuras de poder encerradas en la academia y la institución universitaria. Durante el proceso huelgario 2009-2011 cantábamos, “Desde adentro y desde afuera le vamos a dar candela,” pues que así sea. Debemos entender, además, que el proyecto de universidad tiene que quebrar drásticamente con el modelo tradicional que, por más que pueda crear “universidades de primer orden” o de “categoría mundial”, es parte fundamental de un modelo de sociedad que “no es para todo el mundo” y que ya no queremos. Aprendamos de proyectos no tradicionales y propongamos algo que no sea meramente una reforma, sino que sea parte integral de una revolución democratizadora y liberadora más amplia. Si no logramos visualizar una Nueva Universidad dentro de ese contexto… si no logramos plantear la eliminación del paradigma universitario existente y que lo reemplace algo verdaderamente transformador que, más que formar profesionales, forme sujetos políticos capaces de socializar, crear, sistematizar y aplicar conocimiento o capacidades en diferentes espacios; que forme las bases para nuestra sociedad sustentable y comunitaria; que reconozca las diferentes instancias donde el proceso educativo se lleva a cabo; y que busque mantener integradas, como parte permanente, a las personas adultas, aún luego de sus etapas de formación técnica inicial (entre muchas otras cosas que se deberán ir articulando); estaremos fallándole a nuestro papel histórico. Otra universidad es posible y necesaria.

29 Aldeas Universitarias Luis Millan Arteaga http://www.aporrea.org/educacion/a32591.html

9

Reflexiones sobre La Otra Universidad Posible y Necesaria (2012)

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful