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Brohman, Soil (Dir. Gral) 1951. Cincuentenario de Comodoro Rivadavia. 1901-23 de Febrero 1951. Edit el Rivadavia.

Com Riv. Bahía Blanca

Los Jardines De Infantes en Comodoro Rivadavia También funcionan en Comodoro Rivadavia dos Jardines de Infantes, cuya creación fue dispuesta por el entonces ministro de Educación, doctor Oscar Ivanissevich. La primera de ellas, instalada en 1949, funciona en la ciudad de Comodoro Rivadavia. Provisoriamente en un local cedido por la Municipalidad, y denominado "Ropero Infantil". Dirige con toda eficiencia este Jardín, al que concurren alrededor de 140 niños de 3 a 5 años de edad, la señora Emma C. de Moyano. En cuanto al Jardín de Infantes N° 2, funciona en Barrio General Moscón y se encuentra bajo la dirección de la señora Dolores Estévez de Cádiz. En General Mosconi funciona un ‘Jardín de Infantes’ modelo Jardín de Infantes de Barrio General Mosconi Nº2

El ingenio de los niños se estimula mediante la ejecución de trabajos manuales que conquistan la atención y el entusiasmo del pequeño. Las maestras ejecutan con ellos muñecos aprovechando los más diversos materiales. El grabado muestra un muñeco y plantita hechos con corchos y frutos del pino.

Interesantes aspectos de la labor que cumple La Escuela Jardín de Infantes de Barrio General Mosconi, que lleva el N° 2, fue creada por resolución del ministerio de Educación de fecha 29 de marzo de 1949. La creación de este tipo de establecimiento educacional, vino a concretar una sentida necesidad de la población de la mina fiscal, cuyas familias requerían desde hacía tiempo, un organismo de esta naturaleza, similar a los existentes en otras ciudades del país. El ministerio de Educación, al disponer la creación de este Jardín de Infantes, tuvo en cuenta las gestiones realizadas por las autoridades de la Gobernación Militar y del Yacimiento Fiscal. Fue designada directora la señora Dolores Estévez de Cádiz, profesional con muchos años de residencia en nuestro medio y cuya labor docente es debidamente valorada. Colaboran con la señora de Cádiz, las maestras normales nacionales, señora Raquel Klot de Sigal, señoritas María Magdalena Marraco, María Teresa Ruiz de Alegría, Elba Manuela Martí, y las profesoras especiales, señoras Amalia Oyharcabal de Rodríguez e Irma Stefanini de Gardella, de música y educación física, respectivamente. Tanto la directora, como sus colaboradoras, se han entregado con verdadero cariño a la delicada tarea de moldear el carácter de los niños sometidos a su cuidado y orientación. "Mis colaboradoras -dice la señora de Cádiz- juegan con sus chiquitos, viven sus alegrías, comprendiéndolos, y saben también sufrir sus penas, aun cuando se trate de una futileza. No tienen prevenciones ni preferencias por uno u otro niño, organizan sus rondas, saltan, corren, les enseñan pasos de baile, etc. En esta Escuela Jardín, se acostumbra a los niños que concurren a saber actuar en la sociedad infantil. Se les hace alternar con otros compañeritos, haciéndoles comprender que hay voluntades ajenas a la propia que deben respetar, así como los otros niños respetan la suya, se consigue así educar el carácter del niño y sobre todo, a no ser egoísta; juega con otros niñitos, pero siempre bajo la experta vigilancia de su maestra jardinera, para corregirlo en el momento oportuno y hacerle adquirir hábitos de solidaridad y cortesía, forjándose así, en edad bien temprana, los sentimientos de la amistad y el compañerismo; se cultivan las facultades superiores de su psiquis y se contribuye al mejor desarrollo de su cuerpo y sobre todo, de sus sentidos; se acostumbra al niño, en lo posible, a bastarse a si mismo y a ayudar a los que, por ser más pequeños o más débiles, aún no consiguen hacerse sus cosas por sus propios medios. Favorece el desarrollo de las aptitudes mentales por medio de la ejercitación

armónica de los sentidos, el desenvolvimiento de la capacidad manual, el cultivo del lenguaje y el ejercicio de todas las formas de expresión. Vigila la salud de los infantes y estimula el crecimiento mediante una serie graduada de juegos y la práctica regular de los preceptos higiénicos, que constituyen la médula del programa de desarrollo físico. Inicia al niño en la apreciación de la belleza, propende a la formación del sentimiento religioso, a través de las múltiples emociones que despiertan el amor a la familia, a la Patria y a Dios. Se somete al niño al mayor número posible de ejercitaciones, utilizando el material apropiado al efecto, empleando el especial de cada sistema educativo, aprovechando todas las oportunidades que se presenten en la vida diaria para desarrollar los sentidos y anotando las aptitudes de cada pequeño después de una prolija observación. Así, para el desarrollo de la vista, acuidad visual, sobre colores, sentido de la luz, del movimiento; a oído, acuidad acústica, relativa a sonidos, ruidos; a tacto, sensación de la presión, del peso, de la temperatura, del dolor, del volumen, estructura de la superficie, sentido de la situación y movimiento; a olfato: acuidad olfativa, distinción de olores característicos; a gusto: acuidad gustativa, sabores característicos agradables y desagradables. Juegos, rondas y cantos: juegos imitativos de las ocupaciones del hombre, para la ejercitación de los sentidos y de la atención, para la aplicación de muchos de los conocimientos adquiridos en la vida diaria y en las clases de conversación, así como la educación y orientación de los sentimientos y desarrollo de la expresión. Se ponen en práctica todos aquellos ejercicios y juegos que tengan por objeto el cultivar la sensibilidad y la adaptabilidad motriz, estimular la atención y la observación, provocar la manifestación de las tendencias personales y habituar al niño al trabajo mental. Ejercicios de mímica: Representación de escenas mudas. Imitar gestos y actitudes Expresarse por medio de gestos. Cantos, juegos, rondas, adaptando los ademanes y la expresión a la letra que se entona. Dramatización: de cuentos, narraciones, visitas y momentos de la vida familiar, social, escolar, industrial, comercial. Gimnasia rítmica: tiene por objeto enseñar a los pequeños a moverse con desenvoltura, adaptando gestos, actitudes y movimientos a una música determinada. Puede efectuarse además para hacerla más interesante al niñito con aros, cuerdas, pelotas, palos con cascabeles, banderitas, etc.

Ejercicios de vida práctica: todos estos ejercicios se refieren al cuidado de las personas y del ambiente. Se enseña a los pequeños a limpiar, cuidar y conservar el aula. Sacudir y acomodar los muebles, abotonar, aprender a vestirse, limpiarse la nariz, cepillar los trajes, limpiarse los dientes, peinarse, lustrarse el calzado, manejar los útiles de mesa, saludar, barrer, etc. Ya que deben los niños utilizar todos los medios de que disponen para vestirse, conocidos estos ejercicios pasan a vestirse y desvestirse ellos mismos, ayudándose mutuamente o haciéndolos por si solos. Trabajos de jardinería: se los lleva a los niñitos en los días buenos, al parque de la escuela y haciendo uso de las palitas, rastrillos, azadas, baldes, que cada uno tiene se les enseña a arrancar los yuyitos, limpiar los canteros, recoger las hojitas secas, hacer surcos para que corra el agua, etc. este es uno de los trabajos que más agrada a los niños; el mismo despierta el amor a la naturaleza. Se les enseña a los chiquitos a sembrar, plantar y regar; a distinguir las flores, los frutos, las verduras, los árboles, los yuyos; a amar y cuidar las plantas. Se procede en la misma forma con los animales. En la escuela los niños deben cuidar algunos, y al hacerlo, se les va despertando el amor por estos seres y sentimientos de protección hacia ellos. También en esta tierna edad es cuando mejor hay que fijar en el pequeño algunos conceptos relativos a la Patria, empezándose, lógicamente, por el conocimiento de la bandera; saber reconocer la canción patria al oirla tocar; hacerles saber que hay días dedicados a la patria y los cuales hay que festejarlos; familiarizarlo con el nombre de los próceres más destacados de nuestra historia. Se les habla de los servidores públicos: los vigilantes, los bomberos, el enfermero, los conductores de vehículos y se les inculca ideas de respeto y agradecimiento hacia los mismos. En esta Escuela, se trata de dar al niño la mayor libertad posible, tanto en el juego como en el trabajo, pues se comprende que: "la disciplina obtenida por la libertad", es la verdadera y única que mayor valor tiene, ya que la misma da la oportunidad de observar libremente al pequeño, conocer sus tendencias e inclinaciones y por consiguiente, se simplifica la tarea del maestro, ya que de este modo está trabajando con el conocimiento exacto del individuo a quien guía.

Las clases, siempre que el tiempo lo permite, son dadas al aire libre; jamás se priva al niño del aire y de la luz, tan necesarios a su desarrollo y buena salud. Los días que estamos viviendo jalonan para estas tierras las etapas de un progreso rápido y agigantado. Por eso, no ha podido pasar indiferente para los buenos gobernantes que han estado al frente de esta Gobernación Militar, la constante preocupación de las escuelas y los niños. La creación de estos Jardines de Infantes en nuestro medio, demuestra una realidad espléndida, ya que es una puerta abierta a todos los caminos, a todas las esperanzas y a todos los sueños. Este Jardín de Infantes es una bella realidad en el campo educativo, que enaltece a las madres, a los hombres, a sus gobernantes y esparce su promesa de realización futura para nuestros niños, que desde hoy en adelante, serán educados con métodos nuestros, para que lleguen a ser superiores a nosotros, más sanos, más virtuosos, más cultos, más honrados, más hermosos, más inteligentes y más felices. LA COOPERADORA ESCOLAR Complementa la acción del Jardín de Infantes N° 2, la eficaz ayuda que le presta la Cooperadora Escolar, constituida por padres y amigos del establecimiento. La preside actualmente el ingeniero Antonio Trentin. Los miembros de la Cooperadora sacrifican largas horas de descanso para atender los múltiples problemas que a veces se presentan: la copa de leche; adquirir golosinas para los pequeños en sus días de fiesta; es la ayuda silenciosa y directa al que necesita, pero sin ostentaciones; prepara festivales para goce de estos pequeños infantes; adquirir material de equipo ilustrativos; consolidar las relaciones entre el hogar y la escuela; propender a robustecer el sentimiento de la nacionalidad y de sus tradiciones; procurar la concurrencia de los niños a la escuela; ayudar a toda mejora posible en el local o en su adquisición, instalaciones y material didáctico de la escuela y costear, de su propio peculio, las que revistan de carácter urgente; ayudar a los niños sin recursos, proporcionándoles material escolar, ropas, comestibles y medicamentos; fomentar la práctica del ahorro.

Las maestras del Jardín de Infantes Nº 2 saben conquistar a sus pequeños alumnos, con quienes organizan juegos apropiados a esa edad, rondas, etc. También los pequeños infantes participan de los acontecimientos patrios. Con su abanderado, marchan orgullosos por una de las calles de la ciudad, en una fecha patria.