Antología de diarios 1ºESO

IES Nazarí 2012/2013

Querido diario: Hola, soy nueva en todo esto así que no te esperes mucho de mí. Quisiera presentarme, me llamo Vanessa y tengo catorce años. Estoy haciendo esto porque según mi madre estoy demasiado agobiada y necesito desahogarme, cosa en la que le llevo razón. Empecemos.. Hoy, hoy ha sido un día normal, como siempre. Voy al instituto andando y por desgracia a primera hora; Lengua, con la profesora Carmen. Que sueño me entra nada más empezar la clase. Como siempre, ahí van todas las ''guais'' como dicen llamarse ellas del instituto. Es verlas y tener ganas de vomitar, ¿que por qué?, ¿tú las has visto? Nunca pueden repetir ''modelitos'' y cuidado con no llevarle la razón a ellas, que hacen lo posible para que quedes mal delante de todos...Son las típicas pavas, una se acostumbra. Después de esas seis horas de instituto toca ir a casa a comer, pero parece que hoy mis padres no estaban de muy buen humor, y como siempre, acabo pagándolo yo todo. Como me cabreé hasta yo, me fui a mi cuarto sin comer. Cogí el móvil y estuve chateando con mis amigas y amigos. Más tarde, me puse a hacer deberes ya que la señorita Carmen y de más nos habían mandado mucho. Cuando quise terminarlos ya era de noche así que no pude quedar con mis amigas para dar una vuelta y hablar con ellas, cosa que mis padres nunca habían comprendido. Me suelen decir que por qué esa necesidad de salir.. ¿Que por qué? Pues porque es llegar a casa y solo son malas caras, y yo necesito salir y hablar con mis amigas, porque yo también tengo mis problemas amorosos y amistosos y que quizás vosotros no lo sepáis no significa que no tengan.. Ah, y por cierto, decidme vosotros..¿Con quien me voy a desahogar si vosotros no me escucháis, si ni siquiera me preguntáis como estoy? Ellas, por lo menos me escuchan y me aconsejan. Uff, que a gusto me he quedado. Bueno, sigamos. A la hora de cenar parecía estar calmada la cosa así que pudimos cenar todos en paz, aunque con un silencio un poco incómodo. Tras cenar, me volví a subir a mi cuarto y cogí el ordenador. Puse la música a todo volumen y estuve chateando otra vez con mis amigos, ahí si que disfruté. Estaba tan feliz que ni si quiera me di cuenta de la hora, pero de repente entró mi madre en la habitación y me dijo que me acostara ya, que era muy tarde. Y así hice, fui a dormir, lo que pasa es que algo no me dejaba descansar en paz. ¿Que qué era? No era algo, era alguien. No podía parar de pensar en él, en mi mejor amigo aunque yo por él sintiera cosas mucho más fuertes. Se llama Álex y tiene mi edad, aunque no tenemos muchas cosas en común es como yo. Al fin conseguí dormirme.. ¡Buenos días! O eso espero.. Hoy ha sido como todos los días, no voy a contar lo que hice en el instituto porque no hay nada nuevo, pero si contaré todo lo que me pasó por la tarde. Llegué a casa para comer y era muy raro, mis padres estaban felices y por ello les pregunté que qué pasaba y me dijeron que venían mis abuelos y titos a casa a pasar las vacaciones. Al escuchar la palabra ''abuelos'' ya me asusté. La verdad es que le tengo mucho cariño a mis abuelos, pero cuando se trata de que vienen a aquí cambia la cosa.. No me dejan tranquila, no puedo hacer nada sin que ellos lo sepan, me rebuscan el cuarto para ver si tengo novio o no, e incluso buscan en el armario para ver la ropa que tengo, y si no les gusta, la cambian. Tampoco me alegra mucho que vengan porque se creen que es su casa, y aunque mis padres se liberen porque no se tienen que preocupar por nada, a mi me hacen la vida imposible. Pero bueno, son mis abuelos y supongo que no será mucho tiempo el que estén aquí... Comí tranquila y subí al cuarto, me puse a estudiar porque me habían dicho que mañana tenía un examen de Sociales y no me sabía prácticamente nada. Luego, sobre las cinco y media o así salí a la calle con mis amigos para dar una vuelta, y allí estaba él. Me fui a casa sobre las siete, me duché y acabé los deberes. Después de haber repasado miles de veces todo el tema de Sociales, cogí el ordenador y estuve chateando y escuchando música. Era la hora de la cena y no me habían llamado mis padres, por lo que bajé y me encontré una sorpresa; no había nadie, solo había una nota en la que decía: ''Vanessa, hazte la cena y no te acuestes tarde. Tu padre y

yo hemos ido a una cena de trabajo, llegaremos tarde.'' Así que ya que me dolía mucho la cabeza, me hice una pizza, me tomé una pastilla y me acosté. Hoy la verdad es que pude dormir mejor porque intenté no recordarlo, además de que estaba muerta prácticamente de esta tarde. Por fin.. Por fin, por fin Viernes. Que ganas, estoy que me subo por las paredes. Lo malo es que tengo un exámen pero creo que me saldrá bien. El examen fue a cuarta, y no me pareció fácil pero tampoco fue muy difícil. Rellené todo y aunque no lo rellené muy segura, lo importante es que me hice una idea de todo. Después de comer cogí el móvil y me puse en contacto con mis amigas, después de un largo debate quedamos a las cinco en la puerta del parque. Lo que pasa es que yo tuve un poco de mala suerte o algo, y abriendo la puerta de casa para irme me encontré a mis abuelos. Si sí, como lo lees, nada más salir y encontrármelos. ¿Cómo puedo tener tan mala suerte, eh? No sé como, pero antes de que yo los viera a ellos ya me habían visto ellos a mi. Gracias a la llegada de mis abuelos no pude salir, ya que ellos no me dejaron y me sentaron en el salón y empezaron a contarme sus peleas. Yo hice como que me interesaba y les dije que tenía que ir al baño. Ya en el servicio, llamé a mis amigas y les dije lo que me había ocurrido. Lo primero que hicieron fuero reírse, por lo que yo también me reí y me dijeron que si conseguía escapar las llamara. Fui de nuevo al salón y les dije a mis abuelos que debía irme con mis amigos, y empezaron a preguntarme que quiénes eran, cuantos años tenían, quienes eran sus padres.. Así que para no sufrir mas, decidí quedarme allí porque aquel interrogatorio era demasiado agobiante. Cuando ya terminaron de contarme su vida era la hora de la cena, así que preferí ni cenar porque me dolía muchísimo la cabeza. Me acosté y tras volver a pensar en él un buen rato pude dormir. Miércoles 24 de octubre:
Supongo que este, a partir de ahora, será mi “súper-hiper-megadiario”. Fue una buena idea del maestro esto de hacer un diario, sobre todo porque a mí me encanta escribir cuentos y demás, supongo que no me será muy difícil, porque me gusta escribir sobre todo por ordenador. Estoy bastante feliz por ello... Bueno, a partir de mañana hay que “currarselo” más que hoy, nada más y nada menos que poniendo lo que ha pasado en clase... Jueves 25 de octubre: Seguimos trabajando con el diario de Ana Frank, ya que empezamos este diario por una actividad del diario de Ana. El maestro ha abierto un blog con los de la clase de al lado y ahora nos toca a nosotros exprimirnos el coco para encontrar un buen nombre para el blog que haremos mañana. Y atención: El blog lo utilizaremos para hacer... ¡Otro diario! ¡Pero bueno, este maestro está...! ¿Cómo decirlo...? ¡Sí! ¿“Flipando” con los diarios? Nooooo, es que en el diario de Ana, eso es otra actividad... No que el maestro sea un adicto a los diarios. ¿Queda claro? Bueno... Mañana será otro día, ya que hoy no me ha salido casi nada

bien,

entre

otras

cosas

porque

me

he

resfriado...

¡Aaaaachús!

*snif*

Perdón. Viernes 26 de octubre: Hoy no he estado en clase, estaba malito, estaba resfriado. No es que me haya aburrido, porque he estado haciendo cosas interesantes con el ordenador de mi padre, es que he echado algo de menos a mis compañeros y a mis maestros... Eso es difícil oír viniendo de un alumno, como yo... Lunes 29 de octubre: Hoy hemos ido de visita a la Casa de la Cultura porque había, mejor dicho, hay una exposición sobre la violencia de género. Había varios cuadros algo insólitos, luego nos han dado un folio con preguntas sobre el cuadro que más nos gustara. A parte de eso, nos hemos informado sobre el concurso de Halloween, o como sea. Yo creo que es mejor estar ahuecando una calabaza que estudiando un libro (obvio). Supongo que tendré que decir que hoy me ha tocado escribir en el blog del diario colectivo, ya lo he escrito y a mi tutor (Aitor, que rima con tutor) le ha gustado mucho, supongo que lo habré hecho bien, ya que allí me lo he “currao” más que aquí, aunque debería habérmelo “currao” igual de bien aquí... ¿O no...? Martes 30 de octubre: Buf, vaya día de clase, estoy muy cansado, voy a andarme sin rodeos: ¡Quiero que ya sea Navidad! Cuando te dan regalos, estás todo el día en la cama,... Perdón por la entrada tan corta pero estoy muy cansado y se me ha olvidado hacerla antes. Hasta mañana, que es Halloween.

Anoche tuve una pesadilla en la que salían niñas muertas que hizo que me despertara sudando y con miedo. Fui a la cocina y bebí un poco de agua y me volví a acostar Me desperté sobre las 7 y media para, a las 7 y cinco irme con Jose para el instituto. No ha pasado nada interesante excepto en la clase de lengua, Aitor ha propuesto escribir un blog colectivo en el que voluntarios de la clase iban a escribir, yo me ofrecí voluntario para cuando hubiera que escribir. También nos ha pedido que digamos un nombre para el blog, yo he propuesto “One more day in class”. El recreo ha sido bastante tranquilo y un poco monótono. Hoy por la tarde he salido de mi casa a las 4 y media, he ido al conservatorio de Motril y he tenido agrupación, lenguaje y luego piano complementario, total que he terminado a las nueve y pico. Estoy empezando con piezas nuevas, me manda la profesora diez

canciones del libro. Cuando he llegado, he terminado los deberes y he jugado un rato, también he apuntado los deberes en edmodo, me he bebido un vaso de leche y me he acostado. Entrada tres Hoy no he soñado absolutamente con nada, me he levantado a las ocho menos cuarto y he tenido que vestirme pitando para llegar a tiempo. He decidido contar solo lo que ha pasado en clase de Lengua porque me parece más relevante que otras asignaturas. En clase lengua han hecho como un concurso para ver que nombre se le va a poner al blog colectivo, al final traduje mi propuesta al español porque el blog iba a ser en castellano. Al final ganó mi nombre y tuve que hacer la entrada en el blog. Ese día no podía hacer la entrada porque me iba a Granada a ver un concierto de música clásica, puse en edmodo que lo escribiría mañana. Me gustó mucho el concierto que duraba dos horas pero sonaba a disco y todo estaba muy bien ambientado. Cuando llegué a casa empecé a hacer la entrada en el blog y no iba más encaminado. Se me olvidaba decirlo, el Vienes es puente que enlaza con el fin de semana, pero os contaré todo lo que he hecho en el puente.

Entrada cuatro Hoy me he levantado muy tarde sobre las 2 y media y parecía un zombie, cuando me levanté, vi un poco la tele, concretamente CSI y he jugado un poco a la wii. He comido algo que no me gusta, las lentejas que al final me he comido sin ganas. No tenía nada que hacer y cómo me han visto desorientado me han pues a hacer deberes y a estudiar, al final acabe sobre las cinco pero me puse a tocar una canción de saxofón que es muy difícil que se llama Fantaise Demmerseman, ahora no me sale muy bien pero con el tiempo me saldrá mejor. Después de tocar el saxofón toqué media hora el piano, estuvo entretenido pero eran bastante difíciles las obras porque todavía estoy empezando… Después de todo eso me sumergí en el libro que me estoy leyendo, titulado La caza del Nigromante, está bastante bien y tiene una forma de describir sentimientos, situaciones y personajes que son bestiales. En este libro te sumerges y parece que lo vives y no como otras historias. No me llevó mucho tiempo el acabar la entrada en el diario colectivo, me sentí muy bien mientras escribía y cuando lo terminé, porque mucha gente me felicitó y eso te llena al saber que has hecho algo bien. Me paré a mirar pensativo por mi balcón para pensar lo que iba a hacer porque no tenía nada, mientras esto ocurría, Jose me llamó para que fuera a su casa y fui, no me llevó mucho tiempo porque vive muy cerca. Lo que hice en su casa fue básicamente jugar al ordenador, ver videos en youtube y jugar a la wii y en la Xbox jugamos a un juego que se llama minecraft que va de construir, combatir y cosas por el estilo. Llegué a casa sobre las nueve de la noche pero yo no me suelo dormir pronto, de ahí que me levante tan tarde; seguí leyéndome el libro que engancha muchísimo y quieres que los capítulos de alarguen y abarca mucho vocabulario.
Cené un poco tarde y me fui a la cama a ver la televisión, ha sido un día agotador, por eso me voy a dormir.

Distrito 24, Domingo 16 de septiembre de 2012 Esto es nuevo para mí. No se cómo se me ocurrió, pero creo que al fin y al cabo, va a se buena idea. Creo… que lo primero será ponerte un nombre, “Diario” no, es muy típico, algo más original mejor, ¡ya sé! “Trabalenguas”. Es una palabra que desde pequeña me llamó la atención. ¿Y porqué escribir un diario? Creo que por fin voy a poder confiar secretos, cosas que me suceden y puedo desahogarme sin aburrir a los demás y que me critiquen por mi forma de pensar, y que mis pensamientos vayan circulando por ahí. Casi se me olvida, me tengo que presentar. Lucía es mi nombre, aunque entre mis amigos y familiares soy mas conocida como “Lula”, tengo trece años y medio. Mi familia es enorme y está por todo el Mundo, en China, Canadá, Perú, Bolivia, Mozambique y también por Australia. Yo vivo con mi Madre y mi hermana pequeña Susana, en una islita situada en un archipiélago, completamente desconocido. No, no vivo en sitio cualquiera, vivo como en un “mundo paralelo” que nadie conoce. Todo por aquí es muy parecido a Europa, costumbres, sistemas de organización y cosas así. Una cosa muy curiosa es que, aunque estemos en el Hemisferio Sur, seguimos la hora de España. Si no recuerdo mal, fue descubierto por un grupo numeroso de exploradores hace cientos de años, les pareció un lugar muy adecuado para vivir, porque estaban al margen de guerras y dictadores con absurdas leyes. La llamaron Pandora; está dividida en distritos o departamentos, se pueden nombrar de las dos maneras, pero yo prefiero distrito; a cada una le corresponde un número, el mío es el 24. Siempre he pensado que hubiera estado bien que en vez de aburridos números podría ser por colores, pero en fin, es imposible cambiar este tipo de cosas, y más que las cambie yo, una niña más entre tantas que hay. Escuché por ahí, que para llegar hasta aquí, tienes buscar por la Selva Amazónica, un determinado sitio con sus coordenadas exactas, en el que haya unas orquídeas silvestres formando una sencilla estrella, unos pasos hacia el norte, hay un curioso agujero en un árbol que continua bajo tierra, se podría decir que hasta el infinito, pero no es así, porque te encuentras como en el centro de la Tierra, un inmenso mar y Pandora. Como he mencionado antes, hay algunas anomalías en cuanto a costumbre y eso, como por ejemplo, la manera de vestir. La gente, desde mi punto de vista, viste de una manera muy apagada y sin personalidad: ropas de color negro, gris, blanco o colores oscuros. Yo en cambio, mi ropa está llena de colores (para los demás soy la diferente): visto con una originales, una falda por encima de las rodillas de tul, depende del día, de un color u otro; medias, leotardos o directamente nada, depende del frío que haga, y unas botas. A veces también llevo un pañuelo de colores vivos y me pongo collares y pulseras. Además, visto con unos

sencillos vaqueros y camisetas discretas, nunca con vestidos. Sólo por mi forma de vestir, soy la rarita del instituto, no tengo muchos amigos, aunque los que tengo los aprecio mucho y no necesito más. Esta ropa me la trajo mi tío de un viaje que hizo, que consistió en recorrer todo el mundo. Me conoce muy bien y sabía lo harta que estaba de la ropa “normal”. El clima de aquí me encanta, nunca hace calor ni sopla el viento. Nuestros días pueden ser soleados, puede llover o nevar. El relieve es muy elevado, por lo que los deportes de montaña son muy abundantes. Aunque también existe la ciudad. Me encanta practicar el senderismo y explorar nuevos sitios. Algún día también me encantaría viajar tanto como mi familia, a lugares lejanos. A parte del senderismo, tengo aficiones como dibujar y pintar, sacar a mi perro Stencil (es una técnica de graffiti que me encanta, se realiza con plantillas): no es de raza, es un perro callejero que nos lo encontramos cuando era un cachorro, me encariñé con él y mi madre no fue capaz de decir no. Su pelaje es de un color beis y sus “calcetines”, canela. Me encantaría seguir presentándome y hablar de Pandora y mucho más, pero se me acaba el tiempo, mi madre me dice que me vaya a la cama, porque mañana es el primer día en un instituto diferente del en el que pasé el 1 er año, después de las largas vacaciones, va a ser un cambio un poco difícil. Distrito 24, Lunes 17 de septiembre de 2012 Primer día de insti, ¡uf! Menos mal que mis tres mejores amigos, Candela, Mar y Carlos estaban conmigo, porque, vuelvo a ser la rarita y rechazada, aunque no tanto como en el otro. Aquí, es como si tuvieran un mayor nivel de conocimientos, pero no es un problema para los cuatro, no es por ponernos estrellas, pero, éramos de los mejores de la clase, junto con Laura, una chica muy presumida y creída, que nunca me ha caído bien. Mi tutora, Carlota, me cae de maravilla. Viaja mucho y es increíble lo mucho que sabe sobre “el exterior”, ahí arriba, el mundo que estoy deseando conocer. Sus cabellos son largos, pelirrojos, con alguna que otra mecha morada y largos. De ojos verdes, alta, esbelta y un cuerpo muy atlético. Viste normal, no normal para los de Pandora, normal para mí. Eso hace que me parezca más agradable y simpática, porque por fin sé que no soy la única. Hoy llevaba una camiseta sencillita de color turquesa, un pantalón vaquero claro y botines burdeos con cordones. Nos enseñará las asignaturas de sociales, mates e idiomas (inglés y francés), es increíble la cantidad de lenguas que conoce, si hubiera que aprender chino, árabe o alemán, ella seria la persona idónea. Mi profesora de lengua es muy estricta y seca, lo que no me gusta nada. Tenemos que redactar un texto cada fin de semana, del tema que a ella le convenga, daremos solamente: gramática,

ortografía y cosas por el estilo, leer textos nada originales y hacer lectura comprensiva; nada de leer un libro que nos guste y tampoco trabajos originales sobre escritores famosos o cosas parecidas. Una afilada anciana con un enorme moño negro azabache, labios cubiertos de una gruesa capa de pinta labios carmín, un vestido negro y zapatos de tacón de unos 10cm, negros también. En naturales, un personaje muy bajito con el pelo largo, rechoncho y con una bata blanca de laboratorio, se encarga de esta asignatura. No habla demasiado, lo suficiente para que nos aprendamos la lección. Un joven divertido y creativo se ocupa de música y plástica. Conoceremos célebres músicos y compositores, tocaremos curiosos instrumentos y cantaremos canciones en distintos idiomas. Dibujaremos, copiaremos y pintaremos láminas originales y haremos curiosos ejercicios de creatividad. No hemos llegado a conocer al profe de educación física, porque estaba ausente. También tenemos una hora libre, tenemos la libertad de hacer lo que queramos, por fin una horita para leer y hacer deberes. El centro es enorme, pero muy agradable, me costará aprender donde esta cada clase, pero me acabaré acostumbrando. Hoy también se me hace tarde, me voy a dormir, porque… por aquí “hace sueño”.

Distrito 24, Viernes 21 de septiembre de 2012 ¡Hola Trabalenguas! Espero que no te sintieras muy solo ahí encerrado en el cajón de la mesita de noche, pero es que no tuve tiempo ninguno, y hoy no tengo mucho, pero te echaba de menos y sentía la necesidad de escribir. Ayer todo la tarde en el instituto (no tenemos clases por las tarde, esto ha sido una excepción) haciendo pruebas iniciales. Estoy de lo más contenta porque… ¡es viernes por fin! Hoy no ha parado de llover y el cielo ha estado de lo más cubierto, pero sobre las siete de la tarde, un arco iris perfecto atravesaba todo el pueblo. Estoy… intrigada porque un compañero de clase muy callado, cuando digo callado, es callado de verdad, no habla con nadie ni tiene amigos, es muy diferente, excepto que viste como los demás, ropas oscuras sin vida, apagadas y monótonas, aunque diferente que los demás, diría yo que es gótico por el motivo de sus camisetas. De ojos azules, melena lisa y negra como la noche, tez pálida y blanca; no paraba de mirarme. No se por qué razón, pero no me observaba como los demás diciendo “¿Pero de dónde ha salido esta rarita?”, si no muy concentrado. Este caso ya lo resolveré, me tiene intrigada de verdad y siento una

curiosidad enorme. Ya tengo claro con quién no me llevo bien, y está claro que con Rita. Me resulta una niña repelente, de lo más repipi y creída, incluso más que Laura, que por lo menos ella era inteligente. Es que a parte de eso, es tonta, con perdón, pero es que se creé lista. Tampoco me gusta su manera de vestir, vestido gris oscuro con detalles amarillos (lazos, corazones y florecitas), medias amarillas, a juego con los detalles, como no y unas sabrinas orterísimas, es que no tengo ni palabras para describir lo poco que me gustan. El amarillo… nunca me ha gustado y nunca me gustará, me transmite agobio, caos, y si tuviera que dibujar a una persona gritando, sería de color amarillo; y combinado con el gris… ya es que es el colmo. DIARIO 2012 23 de Octubre En realidad, esta no es la primera vez que escribo sobre mí misma. He escrito otros diarios antes; en 2008 empecé el primero, pero no duró más de dos semanas; creo que metí la libreta en algún cajón y se me olvidó seguir escribiendo. Hice otro en 2010, y desde entonces escribo uno todos los veranos. Pero en ellos sólo contaba las cosas que me pasaban, apenas mis verdaderos sentimientos o refexiones. Creo que éste me va a salir mejor. Tengo mucha confanza con mis padres y no tenemos problemas de comunicación, así que siempre les he contado a ellos todos mis problemas, preocupaciones, alegrías... Como no tengo que reprimir mis sentimientos, nunca he necesitado confarle al papel lo que me ocurre. Sin embargo, creo que no está mal hacer un análisis sobre mí misma, ver cómo soy en realidad. “La mente es un mono loco”. Es una de las frases favoritas de mi padre. En mi caso es muy cierto: hay veces que no logro concentrarme, hago algo que sé que no debería estar haciendo, digo cosas que no debería decir, hago cosas que molestan sin darme cuenta... La mente de un ser humano es muy compleja, pero yo debería intentar poner un poco de orden en la mía. Creo que este diario me será de ayuda. 24 de Octubre El estudio es una de las mejores habitaciones de la casa. Es amplio, y sus paredes están llenas de estanterías ocupadas por una cantidad cada vez mayor de libros. Aunque, sin duda, lo mejor de esta habitación son las vistas. Tiene dos ventanas grandes por las que entra mucha luz, a través de las cuales se puede contemplar una vista fantástica: se ve Salobreña, el castillo, la playa y el peñón, e incluso Playa Granada, allá a lo lejos. Muchas visitas bromean diciendo que seguro que aquí no se puede estudiar porque te distraes con las vistas, pero yo hago aquí mis tareas sin problemas. Hoy es un día un tanto melancólico; a veces llueve, otras sale un poco el sol... También yo estoy algo melancólica; es curioso cómo el tiempo nos cambia el estado

de ánimo. En general, prefero los días con sol, aunque algún diluvio de vez en cuando no está mal; nos mantiene a todos dentro de casa, y podemos encender la chimenea y asar castañas. En el Conservatorio he tenido Coro, la asignatura que más detesto, no porque no me guste cantar (me gusta, pero me está cambiando la voz y creo que cada vez lo hago peor), sino por la maestra que tenemos. Ángeles nos deja merendar en clase, critica delante de nosotros a las demás profesoras, se queja de que nos hayan puesto media hora más (sí, ahora el martirio dura hora y media) y la mayoría de las canciones que nos hace cantar son villancicos. Como atea, esto último no me hace mucha gracia. Una canción pasa, pero seis seguidas me ponen mala. O me ponían; ahora lo que hago es resignarme y pensar en otras cosas. También me llevo algún libro para leer entre canción y canción, y, como Ángeles no aprovecha bien la hora, siempre tengo un rato para leer. Ahora estoy enganchada a Los Juegos del Hambre. En realidad, me parece una americanada y no me gustan mucho los best-seller, pero reconozco que saben cómo hacer que sigas hasta el fnal. Me lo ha prestado Elvira, quien lo idolatra hasta el punto de ofenderse si dices algo malo acerca de la historia o los personajes. Los libros que suelo leer no son de ciencia fcción, ni futuristas; a veces son novelas de aventuras, pero casi siempre tratan de temas relacionados con la adolescencia. Yo no me considero una adolescente todavía, si acaso una pre-adolescente, pero me interesan los libros que hablan de la adolescencia o de algunos temas relacionados con ella: alcohol, drogas, homosexualidad... Por cierto, hoy he leído muy poco: este diario me ha llevado bastante tiempo. Hoy no tengo ganas de hacer nada. Un sentimiento de culpabilidad me abruma porque todavía no he tocado la guitarra. Falta menos de un mes para el concurso y tengo que tocar una hora diaria. Yo creo que es el pensar en toda esa hora tocando, puliendo las canciones, lo que me desanima. A lo mejor, si dividiera la hora en cuatro partes, podría tocar quince minutos y luego leer, otros quince y luego leer... Aunque quizás no sea buena idea, porque seguro que si me pongo a leer me olvido del tiempo y sigo hasta que me termine el libro, que ya me queda poco. Encima tengo que estudiar la clave de Do en primera, que no me sale, porque Conchi nos la pregunta el lunes en Lenguaje Musical. En realidad debería pensar que soy una niña afortunada, porque tengo una buena educación, una casa y todos los caprichos que quiera; hay niños que lo pasan mucho peor, que es imposible que lleven algún diario porque no saben escribir o no tienen ni lápices, aunque supongo que para ellos no será lo más importante. Cuando eres pobre valoras las cosas de un modo distinto. En fin... Ahora que me he dado cuenta de que no soy yo la que debe quejarse, estaría bien que tocase un poco. La verdad es que ponerlo todo por escrito me ha animado bastante. Además, cuando uno no tiene ganas de hacer nada, las cosas que debe

hacer parecen mucho más difíciles de lo que son en realidad. 23/10/12 Salobreña: Un nuevo reto. Como para muchos otros este es el primer diario que escribo, ya antes he escrito uno pero era de todos los hechos pasados durante uno de mis viajes, unas crónicas, pero no un diario en el que reflexionar y contar mis sentimientos. También puede ser que no haya escrito todavía ninguno porque escribir no es uno de mis fuertes. Lo he llamado “diario de abordo” no solo por ponerle un nombre diferente al seco y sin gracia nombre de DIARIO sino también porque creo que va a ser un pequeño diario en el que voy a ir viajando a lo largo de clases del instituto y de mis tardes para demostrar cómo es mi día a día. Esta mañana no ha habido mucho movimiento, sí puedo decir que, cuando me han propuesto lo del diario me he quedado un poco de piedra porque sí sabía que tarde o temprano lo haríamos pero no así de repente. Aunque al principio me ha parecido una tarea compleja y difícil lo de redactar todos los días estoy viendo, durante el transcurso de estas letras, que no es para tanto, que lo que tengo que hacer es que me vayan saliendo las palabras solas, de dentro de mí. Esta tarde, al igual que todos los martes por los que pase el diario, tengo conservatorio, concretamente las asignaturas de lenguaje musical la primera y después orquesta de arco en la que soy el “concertino”. Hay dos tipos de orquesta en el conservatorio, una la de arco en la que tocamos todos los instrumentos de cuerda y arco y otra, que nos toca los jueves, en la que estamos todos los instrumentos, en total cuarenta y seis (sí, muchos), y se llama orquesta sinfónica. Esta asignatura se podría decir que es mi preferida en cuanto a los estudios musicales porque sirve para apreciar todo lo que he aprendido durante estos cuatro años de estudio, además suena muy bien cuando estamos todos en conjunto tocando aparte de que la directora es muy agradable. En general el ambiente en todas las clases es muy bueno, hoy tengo un poco de miedo porque en lenguaje es posible que hagamos una “pruebecilla” de ritmo y a primera vista pero bueno, lo llevo bastante bien así que... De hoy tampoco puedo decir mucho más pues es la misma rutina de siempre y se hace muy corto, este tipo de días se me hacen así, en un abrir y cerrar de ojos en cambio los días en los que hago más cosas y disfruto al máximo se me hacen más largos, al contrario de todo el mundo.
DIARIO INTRODUCCIÓN He de decir antes de comenzar a escribir un diario, que nunca antes había realizado uno. Quizás por abandono, quizás por falta de tiempo, por molicie, o simplemente por no tener nada que contar. A parte de escribirlos, tampoco me gusta leerlos, no me parecen un escrito muy interesante. Hasta ahora, los diarios que conozco son artificiales, o en su defecto, ñoños.

Así que, a mí pesar, intentaré escribir este diario lo mejor posible, e intentar disfrutarlo. Como ya he dicho, nunca he escrito un diario. Tampoco ahora tenía intención de hacerlo,+. No tengo la necesidad, no veo en in cuaderno de hojas cuadriculadas el rostro de una amiga de papel, como Ana Frank, o la imperiosa necesidad de dejar de ele modo constancia de algo , de mi existencia, como muchos otros. No, yo no tengo la necesidad de escribir un diario, buscando, persiguiendo que la gente me conozca después de mi muerte, cuando ya nada importa, o un engaño que suavice un vacío. Esas son mis razones, o sea, ninguna. Hoy ha sido un día más, raso y cansado. No ha habido, como de costumbre, nada destacable en un día de semana. Me levanté a la misma hora de siempre, desayuné a la misma hora de siempre, perdí el autobús a la misma hora de siempre, llegué al instituto a la misma hora de siempre, etc. a la misma hora de siempre. Vivo para esperar el fin de semana. Quizás lo más destacable del día fue que tuve dos exámenes, y un diario sin hacer que es el que estoy haciendo ahora. Me levanto harto cansada como siempre, desayuno, tareas matutinas , mientras pienso en otro día sin un minuto de recreo. Sprint hacia el autobús, buenos días, repaso rápido de sociales,. Al instituto llego cansada, mas cuidado, no dormida. A primera toca mates. Cálculo mental “in inglis”, etc. Como de costumbre, nada destacable. Sociales. Desastres naturales y otras catástrofes propuestas por Tomás y Constancio. Charla principalmente. Lengua. De aquí no puedo decir nada malo, je, je. No tanta gracia esa noche cuando no me dé tiempo a terminar el diario. Aunque como iniciativa no está nada mal, de ahí a la práctica...Actividades de Ana Frank. No pude hacer la prueba que se colgó en Edmodo. Recreo. Biblioteca. Risas. Divertido. Trabajo de plástica incompleto. ¡Chan!¡Chan! ¡Chan! Plástica. No pasa nada, palmaditas en la espalda y ejercicios teóricos del tema. Français. Corregimos unos diálogos y los leemos en clase. Panzada de reír. Por último, E.F. Para el arrastre. Espectáculo harto desagradable en las salidas de carrera al revés. Mejor omitir detalles. ( La palabra clave es espectá-culo. ). Bueno, vuelta a casa, a las lentejas de mi madre, a las charlas sobre el tiempo, al conservatorio, je, je. ¡Agh! A las cinco, molicie musical en orquesta. Dormito en los solos. El “Rondó” de Purcell me parece una nana. Uf, lenguaje. Esfuerzo inexpresable por medir el compás de dos por cuatro. Para qué hablar de teoría. Horroroso. Y eso que salgo dos horas antes para una cita médica. (Dos horas echadas a perder en unas consulta con olor a ungüento). Hogar, dulce hogar. Deberes, dulces deberes. Cena, y con rapidez paradigmática para esas horas tan avanzadas de la noche, me pongo a confeccionar la tarea, la ardua tarea. (En realidad más larga que difícil.). Por fin y sin leer, actividades nocturnas. Las: “Buenas noches, cronopio. Mañana serás un graaan laaaargo día. ¡Uf! Días fácilmente confundibles, los de ayer y hoy. Las mismas horas, las mismas actividades, la misma carrera hacia el autobús... En fin, “monotonía de lluvia en los cristales”. Un esperanzador y alentador examen de sociales a primera, aún digiriendo el desayuno. Mejor no hablar de la siguiente clase de inglés. Mejor no hablar de inglés en general. Por fin, música. A adelantar tarea y a hacer la incompleta. Como siempre, durante el agradable y cálido descanso del recreo ha habido risas, biblioteca y

carcajadas. En fin. Lengua. Pucha, no hice el diario y ahora me doy cuenta. Mi olvido pasa desapercibido. El arte del disimulo, colegas. Es broma. Lo digo, no pasa nada. Yo y mi eterna anticipación. Naturales. Clase post-examen, aunque sin notas ni reacciones extrañas por parte de la maestra. Bueno, otra vez en casita. Esta tarde tocan cocido y piscina, mala combinación. Tras una reconfortante sesión acuática. Más tarde, saxofón (ya en casa) y deberes, prácticamente de todas las asignaturas. Cena y diario. Aquí no puedo seguir contando. No soy adivina. Después de esto, puede que se incendie la casa o que caiga una bomba atómica. Buenas noches. 3 Hoy ha sido un día más tranquilo que los anteriores, por suerte. Me desperté, como todos los días a las siete, y como todos los días, llegué al instituto a las ocho y tantas. A primera hora, hubo francés, ninguna anécdota destacable, como en las siguientes horas. En inglés corregimos actividades y en matemáticas hicimos inglés con la lectora. Después de un mojado recreo y de un patio pasado por agua, tuvimos plástica, corrigiendo actividades. Más tarde, ciencias naturales, órbita de la tierra, etc. Después, sociales con Inge, la mejor hora de la mañana: conversación sobre picaduras letales, mordeduras mortíferas, pieles ponzoñosas y dentelladas desgarradoras, además de relieve de aquí y de Australia, mascotas un tanto peculiares y las Navidades de aquí y de allí. Más tarde, “Home, sweet home” y el “Dolce far niente”, excepto tocar un poco el saxofón y estudiar inglés y escribir este diario, mientras me distraigo entre las páginas de un cómic. Y, bueno, supongo que, después de esto, vendrán mis padres del cine y cenaré, etc. Y ya en la cama, antes de que asome el primer sueño pro la puerta, pensaré en lo trillado que ha sido el día, y en todo lo que cabe en un fin de semana. 4 Bueno, ya comenzó la semana, una semana que casi no se puede llamar semana, con sólo tres días de clase. Ahora, eso sí, con lo que hemos tenido hoy, ya me basta para toda la semana. Uf. A primera, mates, divisiones, múltiplos... Segunda, inglés, resumen del libro y escuchar la pronunciación un tanto exagerada de un CD. Recreo ¡por fin! sin lluvia. Aunque, bueno, tampoco es que esta sea mucho inconveniente para los que queremos disfrutar de esta hora. Música, deberes. Naturales: ¡qué “niervos”! Nota de examen. Lengua: hora entretenida. Hasta yo, la eterna enemiga de las nuevas tecnologías, tengo que admitir que es entretenida. Aunque, bueno, que sí, que me acuerdo, hoy he tenido que llamar a Sandra cinco veces y a Lupe otras tres. ¡Por Dios vivo, qué paciencia! Bueno, por fin, en casa, de nuevo. Hoy no hay conservatorio, pero sí piscina. No sé qué es lo que me apetece menos. Al volver, noche cerrada ya. Mi reloj biológico no se acostumbra. Cena, deberes y, en cuanto acabe este renglón, a la piltra. ¡Buenas noches! Miércoles, 31 de octubre Hoy ya es el día final de una semana demasiado corta, pero demasiado larga. Efectivamente, ya termina una semana intensa, llena de estrés, repleta de carreras y de vaivenes. Pero, bueno, ya está aquí el merecido descanso, así que basta de lamentaciones. Hoy hemos tenido Sociales a primera y hemos fijado definitivamente la fecha de nuestro examen. Glups. Espero que no resulte demasiado pronto. En Inglés, lo mismo, nada que destacar. Hemos traducido y visto vídeos. Más tarde, en Música, toca examen (chincha) y para nosotros, deberes. Recreo bastante especial, un patio surcado por zombis, hombres lobo y demás criaturas del inframundo. Sí que es verdad que en este día tiene más actividad de la normal esta clase de seres terroríficos, en especial, los macarras que empujan en la escalera. Y, si no, que se lo digan a Eloísa.

Bueno, después del recreo, toca deberes en AE, y, después, Lengua, ver vídeo y publicar comentarios de blog. A última, Naturales, eclipses y dípticas. Hoy no voy a ir a la piscina. Hemos quedado mis amigos y yo para vernos y pasarlo bien juntos con la excusa de Halloween. Panda de sosos, soy yo la única que se disfraza (disfraz 100% artesano y reciclado, un abrigo viejo y envase de yogur como nariz). Nos lo pasamos muy bien, jugamos al voleibol, vemos la televisión... A las tantas y media de la noche, por fin, cada mochuelo a su olivo. Ha sido un buen día. Martes, 6 de noviembre Hoy ha sido un día muy cansino. A primera hora de la mañana, ya sabía que no iba a ser un buen día. Esta noche no he dormido nada. A primera hora hay Lengua, con la ya conocida Ana Frank. A segunda, Sociales en inglés, el relieve de las tierras emergidas. A tercera, Matemáticas, cálculo mental y etcéteras. La clase pasa entre bostezos, pero ya está aquí el recreo para despertarme. Ahora, Plástica, con recortes, cola, y tijeras para que mi archivador se liotee más todavía. Después, Français, recitando poemas, y, por último, EF, haciendo volteretas. Para qué hablar del Conservatorio. Siempre me pongo nerviosísima, y no me sale a derechas la escala más fácil. Bueno, en casa de nuevo, y la cena. Me acuesto. Espero que mañana sea un día más descansado. 7 Hoy ha sido un día entre bostezos. Ayer me acosté demasiado tarde y hoy ya no puedo más. Esta semana se me está haciendo larguísima. Menos mal que ya estamos en tierra media. Hoy me ha ido bien en el instituto. A primera, Sociales, clase preexamen. Nada destacable. A segunda, Inglés, tampoco nada especial, salvo que fechamos el examen. A tercera hora, toca música, ¡yupi! Y en el recreo, lo mismo de siempre. A cuarta, deberes en EF. A quinta, Legua o Informática, y, a sexta, Naturales. Por fin, en casa, tras la jornada escolar. Hoy me esperan sobre la mesa unas lentejas, que no son la mejor forma de recibir a una hija cansad y hambrienta. Después de hacer los deberes, a la piscina (qué cruz: ahora ponerse el bañador, hacer la mochila, meterse en el agua). Después de una mojada hora, toca otra vez hacer los deberes ¡uf! Después, estudiar un poco, y, ya por fin, a cenar y me acuesto, como todos los días, mochila y demasiado tarde. Me duermo pronto. Mañana será otro día.

8 ¡Qué poquito queda para el finde! Este pensamiento consuela, aunque todavía queda un examen de Sociales en esta semana. ¡Qué sueño! Hoy he perdido el autobús por un pelo. Menos mal que mi padre no estaba muy lejos todavía. A primera hora, ha habido Lengua, y, ahora mismo, no me acuerdo muy bien de lo que hemos hecho. A segunda, Inglés. A tercera, Francés, lectura, y, a cuarta, “risas”. A quinta, EF (¡arf!, qué cansancio), y, a sexta, a terminar un trabajo inconcluso de los leones, que había mandado clases antes. Por fin, en casa de nuevo. Hoy hay algo más acogedor de menú, que me dará fuerzas para las dos siguientes horas de conservatorio. Me voy a dormir sobre el atril. Menos mal que ahí está el andante

para animar un poco el ambiente. Después, lenguaje y cifrados, me parece que no me va a ir muy bien este curso. Ya otra vez de vuelta a la casa caldeada y con la cena sobre la mesa. Hago los deberes, estudio, y, por fin, me dejo caer entre las sábanas. Hoy no voy a esperar a contarle nada a la almohada. 9 ¡Por fin! Hoy es el último día de una completa semana. He hecho un montón de cosas y ya llega el merecido descanso. Hoy casi pierdo el autobús, sólo casi, por suerte. A primera, ha habido Francés, sin deberes. A segunda, Inglés, sin deberes. A tercera, Mates, sin deberes. ¡Ojalá sigan así las demás clases! En el recreo, todos a mogollón en la biblioteca a estudiar Sociales: tenemos un examen a última. ¡Qué nervios! Ahora, Plástica. No ha venido el profesor. Matamos varios pájaros de un tiro. La mitad de la clase no ha hecho los deberes y no tenemos deberes para el día siguiente, y, además, podemos estudiar Sociales. En Naturales, la siguiente hora, todo el mundo tiene la cabeza en la clase siguiente. Llegó la hora de la verdad. Aquí está ya el examen. He ha salido bastante mal, fatal. No he podido repasar el examen y sé que una pregunta no la tengo bien. Bueno, ya en casa, y procuro olvidarme por completo del examen, cosa pasada, no es bueno recibir el fin de semana angustiada. Esta tarde he quedado para ver una película. Vamos con altas expectativas, pero salimos decepcionados. Bueno, lo importante era verse. Vamos a dar un paseo y después a mi casa. Nos lo pasamos bien. Se van las visitas y me preparo para acostarme. ¿Quién sabe cuántas cosas cabrán en un fin de semana? 10 Miércoles ¡Buf! ¡Qué lejos parece quedar el fin de semana! Pero bueno, ya hemos avanzado media semana, así como a lo tonto. Hoy, a primera, Sociales, corregimos actividades y aplazamos un examen. A segunda, Inglés, más exámenes. Menuda mañana nos espera. A tercera, la cosa mejora, menos mal, tenemos la hora libre los de convalidada. Por fin, recreo, ya era hora, aunque se hace demasiado corto, como todos los días, pero lo disfrutamos al máximo. A cuarta, toca deberes en AE, se agradece. A quinta, Lengua, explicación de las memorias. A sexta, por fin, Naturales, y fechamos otro examen. Menuda semana va a ser, la que viene. Bueno, por fin a casita, que llueve (nunca mejor dicho). Un plato poco conmovedor sobre la mesa, verduras a la plancha. Hacer deberes, piscina, qué rollo. A la vuelta, más deberes, cena, actividades post-vespertinas, y a la piltra. No hay tiempo de sueño que perder. 11 Jueves ¡Aooh! Bostezo. Aunque al pensar en el examen de Francés de hoy se me quita el sueño. ¡Qué nervios!. También hay Lengua a primera (ahora no me acuerdo muy de lo que hicimos), con Mates y cálculo a segunda y tutoría a tercera. Teníamos un examen de Francés en esta hora, pero se aplaza. Ahora, recreo y después, EF, con potro. ¡Qué risa! Trompazos consecutivos, el más destacable el de Mari Tere (aunque no fue culpa suya). Ahora, Inglés, con corrección de examen, y optativa (no nos piden un trabajo que estuve haciendo hasta la una) Bueno, por fin en casa. Pasta que me dará fuerzas para dos horas de conservatorio. Después de acordes y andantes, vuelvo a casa a estudiar y hacer los deberes. Después toca cena, ducha, y , por fin, a perderse entre los sueños.

12 Viernes ¡Glups! Examen de Francés, ya sin faroles ni falsas alarmas. Aunque lo he estudiado muy bien, me pongo muy nerviosa y no doy pie con bola. Después del desastre, toca Inglés, corrección y demás, y ahora Plástica. He hecho un cómic de El Corazón Delator y me ha quedado bastante bien. Ahora, recreo, y a cuarta, Matemáticas. A quinta, repasamos en Naturales, y, a sexta, Sociales, más repaso. Por fin, en casa. Esta tarde he quedado. Nos lo pasamos muy bien, y, ya en casa, me espera un largo fin de semana por delante.

13 Miércoles Hoy ha sido un día, como todos, intenso. He cogido el autobús casi por el tubo de escape y he dormido mal. A primera, Sociales con Inge. A segunda, inglés, pronunciación, no muy excitante. A tercera, tutoría, y a hacer deberes. A cuarta, después de un recreo divertido, más deberes en AE, y, a quinta, Lengua (menuda memoria, ya no me acuerdo de lo que hicimos) A última, examen. ¡Yuju! No ha venido la profesora. Ya en casita, una pasta al pesto y a hacer los deberes. Hoy tengo toda la tarde, puesto que no voy a ir a la piscina. A eso de las seis salgo a correr y a la vuelta sigo estudiando. Ceno y, por fin, me acuesto. ¡Qué jornada! 14 Jueves Hoy me cuesta quitarme los pedazos de almohada de la cara. Casi pierdo el autobús otra vez, y menos mal que ahí está a primera la clase de Lengua para despejarme un poco. A segunda, matemáticas y cálculo. Nada fuera de lo normal. Bueno, examen. En el recreo, jugamos y reímos y, a cuarta, hacemos deberes. A quinta, por fin, Educación Física y fútbol. Nunca mejor dicho, no doy pie con bola. A sexta, entregar trabajo de los leones, y, a tercera, que me la he comido, Francés y comentarios de examen. Por fin, en casita, y una sopa caliente. En este punto discrepo con Mafalda. Después de la modorra post-almuerzo, hago deberes y me dirijo al conservatorio. Salgo del mismo reventada y ya en casa, tras una ducha reconfortante, sigo haciendo deberes, ceno y me acuesto. ¡Puf! 15 Viernes Por fin, el último día de una dura semana. Hoy, a primera, ha habido Francés, con pronunciación y, a segunda, Inglés. ¡Buf! A tercera, Mates, y, menos mal que ha venido Inge a animar un poco la cosa. Recreo y, tras las risas y carreras, Plástica, con dibujo incompleto. Después, Naturales, a hacer deberes, y Sociales, corregir ejercicios. Al volver a casa, charlo con Sandra del examen de Naturales aplazado. Hoy he quedado con mis amigos, así que, tras unas lentejas, empieza a llegar la gente. Llegan tarde y se van pronto, pero, aun así, terminamos a las tantas y media y cansados. ¿Qué cosas haré este fin de semana?

La verdad es que hoy ha sido un día pasado por agua. ¡Todo el rato lloviendo! Y, como es un poco engorroso (y hasta peligroso) ir de Lobres a Salobreña cuando está lloviendo a cántaros, Indira no ha podido venir. Pero ella no ha sido la única: Carmen, como siempre, tiene tareas que hacer, hoy no podemos contar con ella. Víctor está en Granada y Sandra

dice que, para estar solo tres, que entonces no viene. ¡Bueno! Al fnal sólo quedamos con Emma; dice que a ella le da igual que seamos dos, tres o cuatro, que seguro que nos lo pasamos bien de todas formas. Qué maja. Al principio jugamos a unos cuantos juegos de mesa y luego vemos una película (en inglés con subtítulos en español) llamada “The best exotic Marigold hotel”. Sofía y yo ya la habíamos visto antes en español, pero nos gusta tanto que no nos importa verla otra vez. Cuando termina la película, ponemos vídeos de José Mota en YouTube. Cuando emitían la serie, todos los viernes por la noche poníamos la uno y nos partíamos de risa con su programa. ¡Ah, qué tiempos aquellos! Ahora sólo nos quedan estos vídeos de YouTube y algunas frases que son ya parte de nuestro jerga familiar: “Hoy no, ¡mañana!”, “Behind the musgo”, “Las gallinas que entran por las que salen”, “Señor, llévame pronto”... Es curiosa la familia. Cada una es distinta, y las relaciones entre sus miembros, las situaciones por las que han pasado, su forma de reaccionar, los sitios a los que han ido, los programas que ven, incluso los detalles más insignifcantes... las hacen únicas. A raíz de su propia experiencia, cada familia va desarrollando su jerga, sus costumbres... Además, cada miembro tiene sus manías, su carácter, etc. Me suelo fjar mucho en los detalles que diferencian a unas familias de otras, y las suelo comparar entre sí. Hasta ahora, creo que la mejor es la de Carmen. Miguel y Carmen son muy cultos y simpatiquísimos, y su hija Carmen es muy maja, divertida y enormemente inteligente. Tiene sus defectos, y sus momentos malos y buenos, como todos. Y más aún ahora, que estamos entrando en la senda de la adolescencia, llena de baches, charcos y precipicios, y tantas nuevas situaciones y sensaciones que al fnal te vuelves irreconocible. Bala, su perra, también es maja a su manera. Al fnal, las mascotas acaban formando parte de la familia, es imposible pasarlas por alto. Y menos a Bala que, cada vez que entras en su casa, se te echa encima aullando como si no te hubiera visto en años. Cuánto nos quiere.