PSYKHE 2 0 , o.

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Copyright 2004 by Psykhe ISSN 0717-0297

Subjetividad Adolescente: Tendiendo Puentes Entre la Oferta y Demanda de Ap oy Psicosocial Para J venes o ó

Adolescent Subjectivity T : ending B ridg es B etween Offer and Demand of Psy och Social Sup ort for Y p outh

Christian Berger Univ ersid ad AlertoHu b rtad o

El p resente artículo ref lex iona en torno a la tensió ex n istente entre la of erta de p rogramas y serv icios p ara adolescentes y la demanda de ap o y serv oy icios de este grup p o ob lacional. Se p lantea q ue dada la ausencia de la p ersp ectiv adolescente en el desarrollo de p a rogramas y p olíticas dirigidas a dicha p lació ob n, la of erta p rogramá tica resp onde a creencias y ex ectativ p as del mundo adulto. Se p rop one q ue la sub etiv j idad adolescente deb ser e reconocida e integrada con el obeto de articular en mej f j or orma la of erta y demanda de p rogramas y serv icios p ara jv ó enes. A trav s del aná é lisis de las nociones de ap o p oy sicosocial ( como of erta)y las conductas de b sq ú ueda de ap o ( oy desde la p ersp ectiv de la demanda) el p a , resente artículo p retende iluminar la discusió resp n ecto de có mo enf ocar el diseñ e imp o lementació de p n rogramas y p olíticas q ue esté orientadas a p n romov er el desarrollo j enil. uv

T he p resent article ref lects on the ex isting tension b etween the p rogrammatic of f f er or y outh and the demand f or sup ort and serv p ices b this p y op ulation. I is argued that the ab t sence ofthe adolescent p ersp ectiv in the e dev elop ment ofp rograms and p olicies oriented to this p op ulation, the of f ofp er rograms and serv ices resp onds to b elief and ex ectancies disp s p lay ed b the adult world. I is p y t rop osed that adolescent sub ectiv j ity should b e ack nowledged and integrated in order to achiev a b e etter matching b etween of f and demand ofy er outh p rograms and serv ices. T hrough the analy sis ofthe notions ofp chosy social sup ort ( p as ofer)and the adolescent help f seek ing b ehav ior (rom the demand’ p f s ersp ectiv , the p e) resent article intends to enlighten the discussion ab out how to ap roach the design and imp p lementation ofp rograms and p olicies aimed to f oster adolescent dev elop ment.

Introducción
R ec ientes p bic io u l ac nes han pantead q e ex l o u iste u na imp rtante c o antid ad d rec rso inv e u s ertid s o en p gramas yserv io p ro ic s ara j v ó enes q e no so u n ap v had s ad u amente ( iz ini, ro ec o ec ad R z Bark er & Cassaniga, 0 0 , 2 0 ) esp ial ec mente si se c nsid o eran al nas med io gu ic nes d c sto b e o - enef io c motamic , o b n l cb ié a o ertu ra d esto p gramas. e s ro De l misma a f rma, ad da ex o c a í iste may r c estio o u namientoresp toa l f ta d c herenc yoeq il rioentre l ec a al e o ia / u ib a o erta d p gramas y f e ro serv io tend ic s ientes a f o av rec el esarrol ad l er d l o oesc ente y a d l emand d ap y a e o o – sic lgic , í oyso ial p r p p oó o f sic c – o arte d ls p e o ro p s ad l io oesc entes ( Natio nal esearc Co nc and R h u il I nstitu o M ed ine, 0 2 ; te f ic 2 0 ) asimismo ls resuta,o l d s noalanz o c an el niv esp el erad ( o Cairns & Cairns, 1 9 )Asíha au 9 4. , mentad el o interé p r p s o arte d ine

v estigad res, ro esio o p f nal q e trab an d es u aj irec tamente c n j v o ó enes y tamb n,d p , ié e atro inantes e c inv ersio nistas en el amp d d c o el esarrol so ial l o c resp tod al nas temá as rel io ec e gu tic ac nad as c n el eo d sarrol d ad l l o e oesc entes, intentand c mp o o rend er y rev ertir l situ ió antes menc nad ( a ac n io a Natio nal R esearc Co nc andI h u il nstitu o M ed ine, 0 2 . te f ic 2 0 ) E p l resente artíuo intenta av cl anz ar en l c ma o p rensió d esta situ ió ampiand l d n e ac n l o a isc sió u n en to rnoal esarrol ad l d l o oesc ente y ls p gramas a o ro y serv io p ic s ara ad l oesc entes al rel ar l imp rtanev a o c d lp ia e a ersp tiv d ls p p s jv ec a e o ro io ó enes resp ec to d é e sta. a tensió ex L n istente entre l o erta d a f e p gramas y serv io y l d ro ic s, a emand d é a e sto p r s o p arte d ls ad l e o oesc entes, arec resp nd p e o er a u na f ta d c c entre l manera en q e el o oso ial al e ale a u ap y c es o rec oa ls j v f id o ó enes yel erc ac amientod é e sto s a d has f entes d ap y ( ic u e o o Bark er, 0 2 Z d 2 0 ; elin, Mc Daniel o itz & Calert, 0 0 . n este senti, p es T v 2 0 )E

Christian Berger S., Escuela de Psicología. L corresp a ondencia relativ a este artículo deb a erá ser env iada al autor: Room 2 6 Education Building, M C- 0 . 2 7 8 1 1 S. Six 3 0 th St., Champ aign, I 6 8 0 6 9 , EE.UU. L 1 2 -9 0 Email: cb erger1 uiuc.edu @

d , ej c o el e entral e este esc d rito ref iere a l nec a esid ad d artic l en mej r f rma l o erta p gramá a e uar o o a f ro tic p ara ad l oesc entes a trav s d l v id ió e incu é e a al ac n lsió d l su j n e a b etiv ad ad l id oesc ente. n l med a E a id

1 1 Asimismo. como un compo- rrollo) y su definición operacional no considera la subjetividad adolescente. Barker y Cassaniga (2000). p. Con el objeto de contribuir a la discusión respecto de cómo enfocar el diseñ de programas y o políticas dirigidas a fortalecer el desarrollo adolescente. Estos dos paradigmas serían el paradigma de riesgo y el paradigma de promoc n ió del desarrol La distinción realizada por estos aul o. la orientación de éstos se fundamenta en la perspectiva de los adultos respecto de la experiencia adolescente y de sus creencias y expectativas a la base de ésta. Así. desa- Desarrollo Adolescente: Perspectivas y C onceptualiz aciones Revisar la forma en la cual distintas perspectivas abordan el desarrollo adolescente desde las estrategias de trabajo para con esta población permite distinguir diversas aproximaciones y perspectivas subyacentes respecto de éste. para luego abordar la subjetividad adolescente y la adecuación –o falta de ésta– entre ambas perspectivas. el presente escrito reflexiona en primer lugar sobre las perspectivas y nociones respecto de la adolescencia que fundamentan la oferta de programas y servicios para jóvenes. Algunos autores plantean una distinción polar en relación con el foco que planificadores e interventores enfatizan al reflexionar sobre el trabajo comunitario. en la medida que “ comprometen. un enfoque relacionado con los recursos y potencialidades. sino que esta demanda se construye desde una perspectiva externa basada en suposiciones respecto de qué elementos constituirían una demanda adolescente. las políticas pú blicas y estrategias respecto de éste (Aylwin & S olar. implementación y evaluación de programas y servicios para dicho grupo poblacional. o asumiendo así una perspectiva de riesgo. ONGs y otras organizaciones) son definidas por adultos. las necesidades pueden ser conceptualizadas como “ falta de algo”o. 1999. 3 En otras palabras. V 6 enegas & Romero. un elemento comú a ambas perspectivas es que la n noción de riesgo y/o de promoción (o bien. 198 en Gubbins. el consumo de alcohol y/ drogas. lo que algunos estudios (abordados más adelante) plantean usualmente se encuentra bastante alejado del propio discurso adolescente. la noción de necesidades humanas presenta una interesante riqueza conceptual. la oferta existente que es propuesta desde el gobierno. 2000) . A pesar de la distinción recién planteada. por un lado. una perspectiva relacionada con los problemas o déficits y. los dos polos son. En términos generales.144 B R E E G R que la subjetividad adolescente no es reconocida e integrada en la planificación. 1999. y conductas de riesgo en general). “ se puede afirmar que … no se ha valorado la subjetividad colectiva de los jóvenes al definir las metas ú ltimas de la política social juvenil” (p. F inalmente. planteando que las estrategias fundadas en el riesgo tienden a privilegiar acciones inmediatas y urgentes. a modo de conclusión se presentan algunas reflexiones que surgen de este análisis y que pretenden constituir futuras líneas de investigación y acción para el desarrollo adolescente. por el otro. ya que involucra la interacción de variables individuales tanto como colectivas (socioculturales). 13 0). las temáticas y dimensiones señaladas se relacionan generalmente con problemáticas psicosociales (la mayoría de ellas relacionadas a la sexualidad. en otras palabras. 2000). las temáticas o dimensiones en las cuales se supone que los y las adolescentes necesitan apoyo (esto es. 3 ). quienes reconocen dos paradigmas que sustentan diferentes acercamientos a situaciones psicosociales relacionadas con niñ os y adolescentes (independientemente que estas situaciones sean definidas como problemas o no). limitadas a grupos que se encuentran en situaciones extremas. De hecho. moti… van y movilizan a las personas (… )” (Gubbins. las necesidades pueden ser concebidas como carencias y a la vez como potencialidad” (CEP AUR. nente potencial en términos de recursos para el desarrollo. p. En la misma línea se encuentran los planteamientos de Rizzini. no existe una demanda concreta de servicios o programas desde la propia población beneficiaria. desde esta óptica ). constituyendo así lo que algunos autores han denominado una perspectiva “ adultocentrista”(Duarte. en tanto aquellas fundadas en el paradigma de promoción de desarrollo poseen un abordaje más amplio que favorecen el acceso de todos quienes estén interesados o puedan beneficiarse de dichas acciones. por otra parte. P ara ello se consideran dos temáticas centrales para el desarrollo adolescente y los programas destinados a favorecerlo: el apoyo psicosocial y las conductas de bú squeda de apoyo. En palabras de Iglesis (2000). Ambas perspectivas están basadas en la consideración de necesidades humanas. tores surge en torno a los usuarios o beneficiarios de distintas estrategias. “ comprendidas en un sentido amplio. . V enegas & Romero.

para alcanzar una mayor comprensión de esta etapa y de la propia experiencia de los adolescentes. la adolescencia no debiera ser concebida exclusivamente como una fase de desequilibrios. estrés y crisis personales. afectan el desarrollo adolescente. sino con sus particularidades y vivencias subjetivas. S h u c k s m i t h . H e n d r y.1135) Otro aspecto que emerge de la revisión de la concepción de adolescencia es su estatus de “etapa de paso” entre el mundo infantil y el mundo adulto.SUBJ ETIVIDAD ADOLESCENTE Y APOYO PSICOSOCIAL 145 En este sentido. Recientes teorías. es concluyente: Mitos prevalentes en torno a la adolescencia han sido recientemente explotados. o que existe una brecha generacional “negativa” entre los adolescentes y sus padres. Siguiendo las palabras de Zegers (1988): La adolescencia conlleva una serie de ajustes que pueden sintetizarse en torno a la problemática de la definición de la Identidad. tanto internos como externos. profesores. biológicas y sociales con poca disrupción” (p. No obstante. pares y la sociedad en su conjunto. los y las adolescentes experimentan estrés y preocupaciones. Respecto de esto. 4 ofI llinois) . el desarrollo evolutivo individual es un proceso constante y continuo (Erikson. más que datos objetivos sobre la adolescencia (los cuales se encuentran en la literatura. y por lo tanto los conflictos relacionados con la configuración personal no son exclusivos de ninguna etapa del ciclo vital. considerando a la adultez como un “ logro” o un “ producto f inal” de la adolescencia. estudios revisados por esta autora. sin embargo. Al examinar la concepción de adolescencia que fundamenta a los programas y servicios para jóvenes (y que puede observarse en el acercamiento de la sociedad en general a la adolescencia). qué “hace”. se hace relevante reflexionar en torno al concepto de adolescencia que subyace a ambas perspectivas del desarrollo adolescente. parece importante considerar su propia subjetividad. aunque también teñidos por las ideologías implícitas en ellos). Por otra parte. 1982). tomando una aproximación ecológica (Bronfenbrenner. de hecho. 50). o al menos presentarse como confusa y poco clara . La pregunta central aquí parece ser cómo escuchar y validar la propia experiencia adolescente. la mayoría de ellas referidas a la definición personal. debiera considerarse cómo la experiencia de los propios adolescentes es validada y valorada en el contexto soc i a l y c u l t u r a l . al referirse a los segundos estos autores se refieren a los padres. . asumir aquello puede limitar una comprensión má s acab ada de los y las adolescentes en el contex to de distintos programas y serv icios destinados para ellos. han enfatizado que el contexto en el cual se desarrollan estos cambios es crítico para comprender los procesos de cambio durante esta etapa vital. La prevalencia de psicopatología en adolescentes no es mayor que en otros grupos etáreos. Como argumenta Ryan (2001) (al referirse a la baja en el logro y motivación académica durante la adolescencia): Algunos investigadores han sugerido que esta baja es el resultado de las “tormentas y estrés” que acompañan los cambios normativos propios de la adolescencia. 0 3 Univ ersity 2 Comúnmente se asume que el paradigma de promoción del desarrollo incluy por def e ecto la perspectiv adolesa cente. cognitivas. tales como aquellos que consideran a la adolescencia inevitablemente como un periodo de tormentas y estrés. Sin embargo. no sólo como una preparación para el mundo adulto . Como plantea Florenzano (2002). su forma de experimentar el ser adolescentes . o que los cambios hormonales causan invariablemente dificultades. 7 ) Lo anterior es apoyado por Moreno y del Barrio (2000). 4 3 3 E interesante al respecto la perspectiv de S eperd Z s a h eldin al conceb ir a los adolescentes como actores sociales plenos ( comunicación personal. es en este nivel donde la tan clara distinción entre los dos paradigmas pareciera desaparecer. “la mayoría de los adolescentes son capaces de integrar sus nuevas experiencias 2 afectivas. (p. comúnmente ésta es entendida como una etapa de desequilibrios. 0 octub 3 re 2 0 . En este sentido. al igual que todas las secciones de la comunidad en diferentes momentos durante su ciclo vital. De un modo general se puede afirmar que definir una identidad no sólo supone definir un futuro. I mplí cita en esta def inición está la idea de la adolescencia como una f ase incompleta del ser h umano. L o v e y Glendinning (1993) apoyan lo anterior planteando que diferentes factores. 1982). (p. investigaciones en torno a la salud de adolescentes revelan que la mayoría de ellos atraviesa este periodo sin dificultades significativas. quienes plantean que la inestabilidad atribuida a los adolescentes no sería normativa. ya que éstas incluyen necesariamente una concepción de adolescencia que orienta su aproximación a este segmento de la población. la perspectiva de Frydenberg (1997 la cual se basa en diversos ). Además. careciendo así de un estatus propio.

entonces. Subjetividad. una concepción homogénea de la adolescencia es impracticable. al incluir otros factores tales como género. por lo mismo presenta gran inespecificidad. Si bien lo anterior puede parecer bastante coherente y deseable a nivel conceptual. existen diversos mitos en torno a los adolescentes. bien es una concepción limitada y/o rígida. ideología política. la idea de filtro remite a la experiencia particular de cada sujeto.146 B R E E G R sino que fundamentalmente “quién ser y quién no ser”. 5 unitario (National Research Council and Institute of Medicine. 109) Así. subjetividad remite a una relación particular entre sujeto y objeto. establecer un consenso entre ellos resulta casi imposible. Así. se hace imprescindible hablar de “adolescencias”. los adolescentes como población no son un grupo homogéneo y laridades del filtro). si bien de dominio público. Así. Identidad es por tanto una síntesis entre realidad interna y externa. Al analizar la noción de subjetividad pueden distinguirse distintos niveles o dimensiones. 105) En palabras de Moreno y del Barrio (2000): La naturaleza de la adolescencia no parece adaptarse a su retrato como un período de graves trastornos y convulsiones sino más bien a un dilatado y paulatino proceso de adaptación a lo largo del cual y secuencialmente se van realizando las tareas propias de estas edades. preocupaciones y consiguientes demandas (si bien comparten características evolutivas). ni menos de orden metafísico respecto de la realidad. a pesar de que la adolescencia implica una noción de paso. la propia experiencia adolescente de los profesionales y personal a cargo de los programas y servicios para jóvenes debe ser reconocida para construir una comprensión más integral de la misma . aquello propio del objeto que puede ser aprehendido. su subjetividad puede constituir un factor esencial para identificar maneras pertinentes de lograr esta adecuación. De la misma manera. nivel educacional. lo cual implica la existencia de una demanda explícita. Desde esta perspectiva. La noción de subjetividad. su implementación presenta dificultades importantes. puede comprenderse como un “filtro”. nivel socioeconómico. constituyéndose así en una forma particular de situarse en el mundo. que necesariamente determina la percepción del objeto. en oposición a objetividad. 5 No obstante los adultos ya han “pasado” por la adolescencia.) y el filtro (construido a lo largo de la experiencia psicosocial del sujeto). la concepción de adolescencia que fundamenta cualquier programa u oferta de servicios para jóvenes. entre otros. sus características y experiencias. El interé se centra en relevar la idea de filtro que s se relaciona con la subj etividad. (p. al tomar su propia experiencia de é sta como referente están negando el entorno social en el cual la experiencia adolescente se desarrolla. un aspecto central es la adecuación de esta oferta a las demandas de la población objetivo. más aún. sensaciones y conductas relacionadas a éste . En términos generales subjetividad refiere a la dimensión particular al sujeto. al mismo tiempo tiene características y procesos particulares que deben ser tomados en consideración. Como se planteó en este apartado. 2002). esta experiencia es el resultado de la interacción entre el objeto (situación. limita aún más un acercamiento adecuado y por ende constructivo a esta población. etc. diferente (es decir. y por ende. los cuales sin ser reconocidos como tales fundamentan y orientan diversas estrategias de trabajo con jóvenes. En primer lugar. Comúnmente. (p. bien permanece implícita y por ende desconocida incluso para los propios interventores. el cual es determinado por las propiedades y particularidades del sujeto. entorno. en la cual las propiedades del objeto que pueden ser aprehendidas dependen de las particularidades del sujeto. considerando que no existe una demanda unitaria y específica por parte de los y las adolescentes. toda experiencia es subjetiva. En otras 6 No es la intención de este apartado plantear una discusión de orden epistemológico respecto de la obj etividad y subj etividad. . contexto geográfico. Al considerar a los adolescentes como un grupo etáreo de gran heterogeneidad. Ahora bien. sin embargo. dependiente de las particu6 Subjetividad Adolescente: I nter eses y P eocup r aciones Al reflexionar en torno al planeamiento. implementación y/o mejoramiento de la oferta de programas y servicios para adolescentes. y por ende las creencias. esta concepción pareciera ser precisamente la que fundamenta la oferta programática para los jóvenes. Así. Como plantea Duarte (2000). articulada y unívoca por parte de los adolescentes como grupo. el asumir que todos los adolescentes son similares y que comparten intereses. Requiere de una definición frente a la vida y una integración del yo frente a las exigencias y posibilidades sociales.

demandas y sueños. considerando los niveles de la subjetividad antes expuestos. Para alcanzar lo anterior. la inclusión del discurso adolescente resulta central para todo programa o servicio destinado a ellos con el fin de reconocer y acoger explícitamente las demandas de este segmento de la población. un segundo nivel o dimensión a considerar es la forma en que esta perspectiva singular se expresa en un contexto sociocultural. Tabla 1 Porcentaje de reportes según fuentes de estrés en adol escentes estadouni denses Fuente de estrés Materias reprobadas en la boleta de calificaciones Discusiones entre los padres Enfermedad grave de un miembro de la familia Rompimiento con el novio o la novia Muerte en la familia Problemas con hermanos o hermanas Discusiones con los padres Enfermedades o heridas en su persona Fuente: De Meer. Al interactuar con el contexto. Glucksberg & Kinchla. noción desarrollada por M. Alcalay y T orretti (2001). . podría hablarse de una perspectiva o paradigma subjetivo. 2000). también puede presentar grandes diferencias tanto a nivel interindividual como intergrupal. preguntarse por la subjetividad adolescente implica preguntar por su perspectiva o paradigma como grupo . en el encuentro de distintas subjetividades en un contexto sociocultural determinado . El tercer nivel. 1985 (en Darley et al. experiencias previas. entre otros. De Meer (1985. el cual se relaciona con la manera en que cada perspectiva particular participa del entorno colectivo. al mismo tiempo preguntarse por las formas en que esta perspectiva se manifiesta en el contexto sociocultural. lenguaje. si el interés se refiere a conocer la perspectiva particular de los jóvenes –en pos de poder favorecer la integración intersubjetiva–. entre otras). Milicic. la manera de acceder a una comprensión de esta perspectiva es a través de sus expresiones en un contexto sociocultural determinado. Esta dimensión es lo que algunos autores han llamado “voz” . el paradigma subjetivo. la amplitud e inespecificidad de este concepto implica la necesidad de encontrar indicadores operacionalizables de esta subjetividad –sus preocupaciones. Si el interés consiste en informar a los distintos programas y servicios para jóvenes respecto de cómo lograr un mejor ajuste entre oferta y demanda de apoyo. arte. usualmente la manera en que la subjetividad adolescente se expresa ha sido abordada como “cultura juvenil”. y menos aún la forma de operacionalizarla en pos de incluirla 9 8 7 en los programas y servicios para adolescentes. la heterogeneidad de este grupo presenta dificultades. la pregunta por la subjetividad adolescente debe necesariamente incluir también estas distinciones. Considerando lo antes expuesto. Ahora bien. 1988) consultó directamente a adolescentes estadounidenses sobre eventos o problemas específicos que les generaban estrés (Tabla 1). y consiguientemente la manera en que la subjetividad adolescente es considerada en esta relación (Zeldin et al. Al intentar caracterizar el paradigma subjetivo de los adolescentes. si bien puede presentar elementos comunes basados en el proceso evolutivo. Ahora bien.. En este sentido. Así. al momento de concretizar dicha cultura en programa para jóvenes en pos de su desarrollo. Así. Al tomar en consideración estas tres dimensiones o niveles. Berger. refiere a la relación entre mundo juvenil y mundo adulto. No obstante. 9 Suponiendo que existe una base común a este grupo y que por ende podría considerarse que ciertos elementos subjetivos serían compartidos. parece relevante cambiar la manera de definir la relación entre la juventud y los adultos (y en general con el mundo adulto) y la manera en que ésta se lleva a la práctica. el cual incluiría creencias. 1988). la noción de una integración subjetiva. F oucault. citado en Darley. no es clara la manera en que la subjetividad adolescente se expresa. entre otros– (National Research Council and Institute of Medicine. Lo anterior remite al tercer nivel o dimensión. Algunas investigaciones que han abordado la pregunta respecto de la subjetividad adolescente la han operacionalizado en términos de preocupaciones adolescentes. el paradigma particular de cada sujeto emerge y se expresa tomando distintas formas (conductas. Porcentaje de reportes 2 8 2 8 2 8 2 4 2 2 2 1 2 1 1 6 7 8 Dolto (1990). a saber.. Este encuentro de subjetividades ha sido denominado “intersubjetividad”. 2002). y retomando el hilo argumentativo de este escrito. identificar las preocupaciones adolescentes resulta pertinente. aspecto abordado en el párrafo anterior. formas de relación. preguntas. valores. Respecto del segundo nivel. como también por la manera en que esta perspectiva particular se relaciona con otras en dicho contexto.SUBJETIVIDAD ADOLESCENTE Y APOYO PSICOSOCIAL 147 palabras.

Es im- portante señalar que las categorías de preocupaciones no fueron definidas previamente al estudio. La particularidad de esta inves- tigación es que incluyó una comparación entre las preocupaciones relatadas por los propios adolescentes y las preocupaciones que adultos (incluidos padres de los adolescentes que participaron en este Tabla 2 Resultados comparación de promedios para categorías de preocupaciones. No obstante los resultados no presentan diferencias significativas (probablemente debido al tamaño de la muestra).67 50.11 60. 11 L distinció segú nse se h o en b a n n iz ase a la institució n educacional.22 43.74 Dimensión intrapsíquica 48. Este estudio fue desarrollado con adolescentes chilenos de tres instituciones educacionales. Milicic. Al respecto. os resulL tados muestran q ue el estilo de afrontamiento se relaciona con diferentes categorí as de preocupaciones señ aladas como tales por los j v ó enes.23 50. Gü nther (1996) abordó el tema de las preocupaciones adolescentes en un estudio realizado en Brasil 12 . variables que actuarían como influencias y mediadores de las preocupaciones adolescentes 10 preocupaciones en cada categoría). 2002 Relaciones interpersonales 55.18 55.22 51.07 53. 2001).11 55.33 49. .44 56.14 52. nse medio. no obstante. En la misma línea.29 54. sé tas no serí an definidas como incontrolab les.74 Dimensión intrapsíquica 57.33 56.5 58. según sexo Logro y ámbito educacional Femenino Masculino Total Fuente: Berger. según niv el socioeconómico ( nse) Logro y ámbito educacional nse medio-alto nse medio-bajo nse bajo Total Fuente: Berger. Alcalay & Torretti.14 51. 2002 Relaciones interpersonales 47. Berger (2002) encontró diferencias relativas a género y nivel socioeconómico (nse).aj a un colegio parb o ticular sub encionado. Una h ipó tesis para ex plicar estos resultados plantea q ue en la medida q ue el indiv iduo se siente capaz de afrontar determinadas situaciones. sino que fueron construidas en base a los datos y a una investigación cualitativa previa (Berger. cada una de ellas correspondiente a un distinto nse 11 .55 58. su estudio no presenta resultados más detallados respecto de otras variables. v y aj 12 Gü nth er desarrolló un cuestionario de 1 0 itemes b 0 asado en una encuesta aplicada a adolescentes.33 50. las diferencias se deben básicamente al nse. considerando su financiamiento así como su ub icació geográ n fica. Lo anterior también es válido para las categorías relaciones interpersonales y dimensión intrapsíq uica.28 Total 56. El nse medioalto corresponde a un colegio particular pagado.43 50.24 Salud y autocuidado 51. a pesar de que la categoría logro yá mb ito educacional es la que presenta un mayor señalamiento como estresora.33 50. las cuales no presentan diferencias según nse pero sí según género.24 Salud y autocuidado 56.28 Total 5 0 57. Este cuestionario presenta una alta confiab ilidad y v alidezen v ariadas muestras de j v ó enes b rasileros.98 56.29 55. Como se observa en las Tablas 2 y 3 (los números representan el porcentaje de señalamiento de .65 Tabla 3 Resultados comparación de promedios para categorías de preocupaciones.5 67.83 51.68 53. nse b o a una escuela municipal.24 45.65 10 El foco principal de este estudio fue las estrategias de afrontamiento y preocupaciones adolescentes.67 59.148 B R E E G R Los resultados presentados por De Meer dan cuenta de las preocupaciones percibidas por los propios adolescentes. señalan una tendencia de sumo interés para el tema de este escrito. y por ende no generarí an igual estré s.

as cual se rel l es acio- d es- cub rió q ue una d l preocupaciones principal e as es en jv ó enes d una comunid e add b os ing e aj resos d e S ant o era el x o yo permanencia en el iag é it / sist ema ed ucacionalex . 1 9 )F d 9 6 . 1 8 )una perspect a int 9 2. 9 5en Gü h nt C h 1 9 nter. presad as en trminos d met a al é e as canz ( b ar o ien met no al as canz as) ad . narí an principal ment a prob emas psicosocial e l es ( esd una perspect a d riesg . as prel ocupaciones q ue l ad t pensab os ul os an l j v os ó enes t an) L ení . a preocupaciones inmed ist 1 9 )o iat as. iv eresant para anal ar l e iz os resul t os present os por Gü h ad ad nter se rel aciona con l d ancia e incong a ist ruencia ent l preocure as paciones real d l es e os ad escent – real ol es “ es” en el sent o d señ ad id e al as por el l os– yaq uel l at as rib uid as por l os ad t ul os. al ar as as) rel aciones int erpersonal yal es t ruismo. Ung ( 9 7 encont t er 1 9 ) ró amb n como preocupaié ció d l n e os j v ó enes el mb o ed á it ucacional E su .S UB E I DA J T VI DA DOL S E E C NT Y A E POYO PS C I OS OC A I L 149 T ba a l4 Comparación entre el porcentaje de preocupaciones señaladas por al menos. st resul E os t os apoy ad an t amb n l h ié a ipóesis d q t e ue el cont ex t sociocul o t ural et d ermina en ciert g o rad aq o uel l os ev ent os o sit uaciones q ue int eresan y apel an en may g or rad a l ad escent ( erg o os ol es B er. sab a er:og l ro ( canz l propias met . 66 7% 0 6% 8 6% 7 6% 4 6% 2 5% 9 5% 5 5% 3 5% 1 4% 0 4% 5 3% 9 4% 5 3% 8 est io) rib an a l j v ud at uí os ó enes ( d es ecir. p. t ial o eg riv es océ ricas ( oelo. amb n enf iz l percepció ié at a a n d l e os propios ad escent ol es respect d l o e as preocupaciones d sus pad e res. n est io real ad con ad escent ch enos ud iz o ol es il 13 apoy l ant a o erior. o ant E e id l erior es coh erent con e ot ros resul t os ob enid ad t os a t rav s d g é e rupos f ocal con ad escent ch enos ( es ol es il Berg er et . al ant pl ear q ue l preocupacioas nes ad escent pued ol es en ser ag rupad as en t res cat orí eg as. sit uació d g n e ran import ancia si se consid era q ue l ad t son q os ul os uienes pl anif ican y d esarrol l an d erent est eg if es rat ias d e prev enció n. l al como el probema d h l el amb re en el mund o. 0 1 . os ant como por ej empl l preocupació ad escent por t o a n ol e emáicas t social o b es ien gob es. 0 2 C 2 0 . 9 4 en Gü h nter. os resul os g t ad eneral pued es en apreciarse en l T l 4 a aba . S b i ien l resul os d est est ios id os t ad e os ud ent iif can al mb o ed á it ucacional como el má est s resant e para l jv os ó enes. 9 6 . el 50% de los adolescentes y de . utilizando metodologí cualitativ a a. al como el d e iv e o) t es . ry enb erg ( 9 7 present ev encia q 1 9 ) a id ue 13 El estudio de Unger siguió un diseño etnográfico. 2 0 ) cuy anáisis se f 0 1. los adultos Preocupaciones Grupo d ent e rev ad ist os Ad escent ( 1 2 ) ol es n= 4 3 Ad t ( 8 3 ul os n= 8 ) 2% 6 2% 9 2% 0 2% 0 2% 4 6% 0 4% 6 1% 8 2% 4 6% 5 6% 3 5% 8 5% 4 5% 0 Not b as en l escuel as aj a a Prueb as en l escuel a a M uert d alú f e e g n amil iar Probema d h l el amb en el re mund o Perd un( amig a) er a) o( pró imo( x a) S DA I No t ener amig os L posib id a il add una g e uerra nucl ear T errorismo / secuest ro S eparació d l pad n e os res Pel eas ent l pad re os res No t ener d inero suf icient e E mb araz no d o esead o Uso d d e rog as Fuente: Günther. promoció y apoy para ad escenn o ol t es. o l ocal a en l necesid iz a add e una may or comunicació y n conf ianz en l rel a a ació n parent f ialcomo t oil . Al consid erar el cont t sociocul exo t ural sig ( uiend l perspect a ecol g o a iv ó ica d Bronf e enb renner. est io d Gü h ( 9 6 d el ud e nter 1 9 ) est aca t amb n ot ié ros el ement import es. n est sent o. a. asul l o &F erná ez 2 0 ) nd . 1996. a posib id l il ad d una g e uerra nucl ear y el sid E est sent o. n e id est resul os conos t ad t rad icen alunas h g ipóesis prev t ias l cual pl as es ant eab an q ue l preocupaciones cent es d as ral urant l e a ad escencia est an l ad ol arí ig as a l t as ransf ormaciones b iolg ó icas yl apariencia f a í sica ( radey 1 8 B l . al .

lo que parece ser esencial para 16 Es decir. “… para juzgar su compromiso [ de los jóvenes] el lo hacemos desde n st experiencia del compromiue r a so. hacer lo que los jóvenes quieren que los programas hagan. 63). es decir. deben ser tomadas en consideración al planificar e implementar estos programas y oportunidades para jóvenes. surtidas bibliotecas con los últimos libros. por ende. En otras palabras. la mirada de la juventud como una etapa de paso. “ confundir el mapa con el territorio” . en sus palabras. debe existir necesariamente un ajuste entre la oferta programática para adolescentes y sus intereses y preocupaciones o. 43) La misma lógica es apoyada por W ynn (2003) al discutir en torno a la oferta programática para las horas extraescolares definida por los planeadores. en los Estados Unidos. 1). y al mismo tiempo la facilidad con que el mundo adulto asume que lo que se piensa o cree respecto de la adolescencia es realmente lo que los y las adolescentes experiencian en sus vidas cotidianas 15 . Para este autor. en su argumentación). así como oportunidades para aprender nuevos oficios. implementadores y sostenedores de la misma (es decir. en función del deber ser. impresiona la falta de investigación en esta dirección. investigaciones como las presentadas aquí permiten una mayor comprensión de la subjetividad adolescente a través de su expresión y.150 B R E E G R embarazo adolescente y conductas de riesgo tales como el consumo de alcohol y drogas. la idea de escuchar la voz de los adolescentes no es sólo una perspectiva aislada. Lo que estos estudios han abordado es lo que otros autores han definido como rescatar la voz de las y los adolescentes 14 que las decisiones importantes son tomadas” (p. “para los adolescentes. pueden resultar de vital importancia al informar a los programas y servicios para jóvenes en pos de alcanzar su objetivo. Lo anterior ha sido ” trabajado en mayor medida por Duarte (2000). Esta brecha entre los jóvenes y sus padres (y en un sentido más amplio entre los jóvenes y la sociedad en general) es presentada pertinentemente por De Laire (2001). los programas para jóvenes debieran basarse en la subjetividad adolescente y no sólo en la “objetividad” adulta. al presentar un estado del arte respecto del desarrollo juvenil positivo 16 . . Más específicamente en torno a los intereses adolescentes. es decir. Sin embargo. películas y discos. Z eldin et al. Dolto. sus problemas y su desarrollo. quien se refiere al “adultocentrismo” como una matriz “que sitúa lo adulto como punto de referencia para el mundo juvenil.3). (p. largas conversaciones con adultos confiables que supieran bastante sobre el mundo y a quienes les gustaran los jóvenes. cual es favorecer el desarrollo adolescente. Lo anterior no implica una noción ingenua. . así como la manera en que se comporten de acuerdo a ello. 59). lo que los propios adolescentes pueden decir de su propia experiencia. En primer lugar. (2000). el Carnegie Council on Adolescent Development (1992) plantea que: Cuando se consultó a los jóvenes qué actividades querían realizar durante las horas extraescolares. de apresto para la vida adulta. Poca atención se ha otorgado a los valores y usos específicos de las horas extraescolares para los adolescentes… ” (p. 2000. Desde esta perspectiva. así como las mejores trayectorias y proyectos vitales a seguir. las formas en que los propios adolescentes conceptualicen sus necesidades. intereses y necesidades. la mayor parte de este debate se ha focalizado en las consecuencias negativas que podrían involucrar estas actividades. Desde una perspectiva comunicacional. “refuerza la idea de pensar lo social desde lo adulto. la cual puede extrapolarse a otros fenómenos. Al reflexionar sobre programas y servicios para jóvenes y estrategias de trabajo con ellos a la luz de lo antes expuesto. excitantes museos de ciencias. 67). destacan dos elementos centrales. En este sentido. p. una perspectiva que asume saber mejor que los propios jóvenes lo que es adecuado para ellos. de lo que debe hacerse para ser considerado en la sociedad” (p. el campo de trabajo relacionado con la promoción de desarrollo propiamente tal. el trabajo de F. el otro polo de la relación planteada por Z eldin). señalando lo juvenil –aquello que vive la juventud– siempre en referencia al parámetro de medida central que es lo adulto” (Duarte. plantean que “algo esencial para estos esfuer- zos es el movimiento que busca incluir la voz. éstos respondieron parques seguros y lugares de recreación. sino que ha sido desarrollada y promovida por algunos autores. posibilidades de ir a acampar y participar en deportes. ideas y experiencias de los jóvenes en las instancias en 14 15 Por ejemplo. al discutir en torno a la crítica que la sociedad hace de la falta de compromiso de los jóvenes (específicamente en relación con la política y la participación. Así. Como nos observara una joven: se trata de una óptica ‘ adultocentrista’ (p. En sus palabras. en otras palabras. sino desde una perspectiva ecológica ampliar la discusión respecto de ello incluyendo la voz de los propios adolescentes.

y tercero. segundo. como pueden beneficiarse de él. objetivo-subjetivo y p sic ó iolg c o-ta g n ibl establece cuatro tipos de apoyo social: e. el interés está focalizado principalmente en el apoyo psicosocial. Apoyo psicológico-objetivo: conductas dirigidas a proporcionar tipos de pensamiento y/o inducir estados afectivos que promuevan el bienestar. 83). cultural. apoyo en temáticas relacionadas con la salud. 151 Existen diversas formas y dimensiones en las cuales el apoyo puede ser entregado a los y las jóvenes. creativo. amistad y confidencialidad. a pesar que diferentes programas pueden presentar distintos acercamientos. 1985). social. a través de programas y servicios significativos para ellos. no debiera constituir el foco principal. Suárez-Orozco y Rhodes (2003): En contraste con la filosofía del déficit de muchos programas designados para prevenir efectos negativos en jóvenes. 2. presentaciones. 1. Ahora bien. un programa de desarrollo juvenil enfatiza lo positivo y las fortalezas que niños y adolescentes poseen. a saber: apoyo para la superación de crisis normativas. cómo ofrecer oportunidades de apoyo para jóvenes con el objeto de satisfacer sus necesidades.SUBJETIVIDAD ADOLESCENTE Y APOYO PSICOSOCIAL la consecución de los objetivos propuestos (Dávila & Honores. y no como una instancia exclusivamente centrada en la prevención de problemas psicosociales 17 vamente con la salud en forma directa. La búsqueda de un mayor ajuste entre las perspectivas de jóvenes y adultos resulta entonces esencial. En último término este desajuste se vuelve en contra de los objetivos de los propios programas al potenciar la brecha entre los profesionales y personal de éstos y los adolescentes. Ahora bien. Básicamente. actividades. Apoyo tangible-objetivo: conductas dirigidas a dar recursos tangibles que tengan efectos positivos sobre el bienestar físico y mental. En el marco del presente escrito. 2003). específicamente considerando las necesidades particulares de esta etapa vital. un desajuste entre er ambas posiciones no permite aprovechar los recursos –siempre escasos– asignados para esta población. . y apoyo para el afrontamiento de situaciones de estrés personal (Bark er. Apoyo tangible-subjetivo. Reconociendo que el apoyo psicosocial es un elemento clave en el desarrollo juvenil. Pueden distinguirse redes de apoyo formales (como las instituciones educacionales o gubernamentales) e informales (como el grupo de pares o la familia) (Cohen & Syme. 2000). cómo conceptualizan los adolescentes este apoyo psicosocial. Como plantean Roffman. incluir la perspectiva adolescente debe necesariamente consistir en un proceso de validación y valoración de la misma. que ofrecen a los jóvenes seguridad. y a través de las estrategias de afrontamiento” (p. (pp. y actividades y servicios que contribuyen al desarrollo cognitivo. vocacional y emocional. 1998) es de gran relevancia. Como plantea Bark (2002). distinguiendo dos dimensiones. ajustándose a sus creencias y subjetividades. É ste es entendido como recursos de la comunidad en la cual el/la adolescente se desarrolla. oportunidades para el desarrollo de habilidades. y . diversos estudios han planteado que las redes de apoyo psicosocial constituyen un factor protector para los(as) adolescentes. Así. 103-104) 17 No obstante esto constituye un objetivo implícito y diversas investigaciones y modelos teóricos apoyan la noción de q ue la participación en programas para jóvenes apropiados actú como factor protector respecto de riesa gos psicosociales. tres preguntas surgen al respecto. En este sentido. posibilitando así su movilización. 1985). e intenta proveer el apoyo y respaldo necesario para que los jóvenes cumplan sus metas y alcancen su potencial. En relación a las primeras dos interrogantes. estabilidad y control (Cohen & Syme. la oferta programática para jóvenes debiera ser entendida entonces como una instancia para que los adolescentes puedan desarrollarse. El interés y motivación de los adolescentes debe ser incluida en cualquier estrategia de trabajo con adolescente. “la percepción de apoyo social aparece relacionada positi- Apoyo Psicosocial y Conductas de B sq ú ueda de Apoyo en Adolescentes Siguiendo la línea argumentativa presentada hasta aquí. Primero. 3. la propuesta de este autor se relaciona con la manera en que el apoyo psicosocial impacta al individuo. Como plantean Riquelme. facilitar este acercamiento no implica ocultar los objetivos del programa ni utilizar el conocimiento respecto de las preocupaciones adolescentes simplemente para atraerlos. la distinción realizada por Caplan (1979. lo que relevan las investigaciones antes presentadas refiere en último término a facilitar un acercamiento entre adolescentes y fuentes de apoyo. se ha demostrado que el apoyo social aumenta la sensación de predictibilidad. en Jaramillo. relaciones personales protectoras. Buendía y Rodríguez (1993). dichos programas pueden perseguir el mismo objetivo implícito.

a ec p in a q els ó e e tn a rs e t d l p y c nq e u o j v n s e g n e p co e a o o o u c e tn lsc rceí ia d é t. c e i l a . ) E t d f iin u c n t ia o B r e a rai s a ei có f e o s ud p r ak r le l n r z r n meaa ái sd l o et p o rmáiayd a u t-n l i e a fr s a r ga t c e s r iis aa ó e e e ds no p í s aio me evco p r jv n s n i its as lt t e n a r a o .o út e ca ls l mo d s a o otn il-u jt oy i s o (p y a gbes b ei v p ioó io s b eio p e e tn g a itrsp r s c lgc -u jt v ) rs na rn neé aa c aq ir rb j c n s p ba in L p re có u lue t a ao o e t o lcó . in i mpe lme t l c n es có c n ne a o v ra in o or() es n () o r l n c s a o p o lt s p ro as s b e a e e i d a d r be mae c e t n E i n u s ó . t E t icu e a t l b s u d d a o oe s r s o n ly tno a ú q e a e p y n evco f r iis o mae – o ee ls p r jmpo s r iis l io . o na tr c mo a a tmp c u mac tó io óio oo n ro e r c sl d q e u d me t e t p rp cia . e u od s s n is nu ae a t o ils o l s s e u t ca e a n mac g u a. i e e ag . fmi ae yuor s d l s nl c mu ia .ag n s n e t a o e h ns g r ol n c . o xs a t u i e t n e t a in c i e l maei. u ad r a inaor s r ii oo g d e or n ei có v t o evco tr a o n t o lg r o be s u a. 0 .a e p rp ciad B r e e d g a a u a E s s a es e t v e ak r s e rn y d . l. o c a e d í c nrag me tre q e lsj v n sg n rl r a o t ru a nas u o ó ee e eame t n t n n c n in i d lsdme s n so ne o i e e o ce ca e a i ni e o tma e ls u ls e uee a o o oq en s l e s n o c ae rq irn p y . nr e e or s c motmbé f e ts n o mae d a o t – o o a in u ne if r ls e p y . p 11) d P rcea u l p re có s beia e p y . n e e i d e y d . lu o iv s g d rs a . e lsc ae lsa oe c ne s s na c mo o n o u ls o d ls e ts e i tn ó e d s y v l a o p r s l i ra u a C mo p a ta ai d s a a o i t d c a y d . o d s icu e g u o d p rs a g s o d n e e n ly a r p s e ae . r d n o e ne a u ds o e ls b i á d s n a o o e tr o aé ts( ds n y n o a mi p y n on s a y i miu e d l s mo t mp e r l ciod ls ó e e ys s ni e t i e o lo a t v e o jv n s u et mino d a tn mí y uo f a i)L q e e lne a u e uo o a a tei ca. ( ak r B re. o idvd o g n rl e ut a u c ie tls ls n iiu s e eame t rc a a e b s a a u a lne tr ou ine e h z n l u c r y d a itna s lco n r np o lma p r u e b s a a o oe ic n a u r be . s oó io ae t oorlco p y es n lp i lgc .. e e ia e o d ca e úq e a e a o oe píi s o p r d ls d ls e ts P p y x l t p r at e o a oe c ne . o ln e B re ( 0 : ak r20 2) . evco cí c s n a o o p ioó io p o rma jv nls e t p y s c lgc . o ma d g n r i tr s e é e o ne n l a a . ci d d e ar l a o v o a u ()j v n q in p rie l n c s a d u na o e ue ecb a e ei d e n d a o op ro a.) e úq e a e p y n d ls e ts ( . E i e dfrn isidvd ae t me d se xs n i e ca n iiu ls r t e e n a n rlcó a oq e o a oe c ne d f e c mo ea in l u ls d ls e ts ei n o n u an c s a d a u a ( . u fn a ne s a es e t v Alne tr o s itna c n t iu a o r r n c mp e s nmá caa e s p o e o l u rn i ó s lr d e t r c s . o l rp s o e l a o t v rs le e t n c s a d u mo o p s io e ov r s a e ei d e n d d o iv . fci c v ea in d c nl s ld c ne p o ó i d aiir ao o a au . s v s i ict g i v pr ls d ls e ts B r r20 2)S n mb ro ls oo a oe c ne ( ar . r g a s u e i . u ds o ii u na . o i í a a p y x l t c mod s c E l ( 9 ) c o e t a l s 19 7 . . l a c n iea a a oe c nec mofl d c n in i o s d rr l d ls e t o at o e o ce ca r s e t d s sn c s a e . n ors a oi t a u a n a o e e e i r c a t a e t . i u ei d a ee s a d e tn e lsc n u tsd b s u d i d e ne d r a d o d ca e úq e a d a o o ( e a o e c ne a í o e p y d d ls e ts s c mo d or s e t o g u o p b a i n s d s e l p rp ci a d r p s o lco e ) e d a es e t v e “ l ne ” e t e .lv n oa a op r el u a e i ó d l i n sl a d c e cb aa l o n rvs n e a i 18 18 Al respecto es interesante lo realizado por algunos investigadores y teó ricos en el á mb ito del mark eting social.a f r ma e lsc ae lsa oe c ne p e e b n f s n a u ls o d ls e ts u d n e ei cas d e t a o o n s n tn caa . iue d a ak r 20 2) Dies sfco e idvd ae –n ly n o l v ro a trs n iiu ls icu e d a moia in p ro a. u o oi ctr na o oe píi . a aa tr t s e s sc e s i p nbl i d d a c s i d d f r lz s d f in is c n t a . n o a iire e s e p y o o a lrs E cs o n s ep e u e s rs meq els d ls e ts ea ec rna u o a oe c ne s c raá s l i r y d e c s d n c s al. o u s pa ta q í c e q ee a o os ca d bears o d r ls ne s u lp y o il e ir e p n e a o itr s s n c sd d s y c n u ts d b s u d d e e . u lue a có . a p re có d n c s t có v es n l l ec p in e e e i d d l a t g si n n r a . mio . a uo e t ó . . p 20 e s e r d co evco e ar n ( . ) a No o s ne n e i es f ineiv s g có b t t. 1)T ne d e t e c n iea in e e f ez d beadr i e s o n o s d rcó . oq e l u c r p y sno s tne o ls ao e d c mp t iia . . l a l rs / t i o a ut e a o o nd d E a o o oo g d p e ec n i i e u s r ii p y tr a o u d o s t s r n n evco c n rt (s tn i mé ia p ioó ia ec) o ceo a i e ca s dc . a i “ n c l rso cd nae . s e o s itna o rn e ó lsa oe c ne ( or s c mo cine d co d ls e ts y t ) o o l ts e i e d ne t v r s r d co yq é aa tr t a e nr ai p o u ts e o u c rceí i s sc d e t p o u t os r ii ls t e . t ds n ue d c n u tsd b s u d d a o i ig in o o d ca t e úq e a e p y d orsc n u tsc mo l a o icó c n o e t a o d ca o a s ca in o p rs ni cae . .o t e a y ei e ca . 0 p 4 20 2. a c ae p e e s rd f ia ro r p l ls u ls u d n e ei d s n p ru ( )j v n c mo b s u d sd a o o o o na o e o úq e a e p y e t tga d s p rcó d u a e e ia . .c aq ir c inoa t ia d s r l d p r . l su ro e ir i gr i s h ca p o ai r mo e lsh bl a e y rc ro d ls vr a a id d s i e us s e o j v n s aaie t ia s s ro u a in s itó e e p r d ni c r u p e c p co e e ne f rs s c motmbé h ca l s be i e t y ee. t. a c n u t d b s u d d a o o d ls a rs l o d ca e ú q e a e p y e o a oe c ne p e es r eiiac mo d ls e ts u d e df d n o : . nr t e t o – n l n in a o d ca u d b s u d d a o o e a o e c ne . o o s c l gc -u jt v : mb sb s d s o aa o e ls ec p in s el e i e cad ls p n a p re co e d a xs n i e o a o t y s rva o p e ime t me co a o . ne trc mp e d rc mo ci ts . s c lgc .152 B R E E G R 4 Ap y p io ó io s b eio a .ap re có d l p y s ca c mo ai d s l ec p in e a o o o il o z p s io e t or s if e ca l c n u t o i v . o a in a i e e t lcmino ma a n tnminod c ne ts ea o on a ei et e o txo d p y o me a a ts n z ne . eo s ae is e u ea in e n n c s r ddpr q en s nc n iea a c mo p s ia d s e u o o o s d rd s o o iv s ed t u a p rp ci a d l s l d y d lb e e tr n es e t v e a au e in sa. ae ir q e a ec p in u jt v d ao o má q e l p y o jt o e má s nf aia aa s u e a o o bei . o s b i a c i ty nee u e lme ts e t ls l elxo a s b eds no c nr e a rf a e in r o r i t tsme isp r fv rc r l e ar l a oe i o n do aa a o e e e d s r l o o d ls c ne S g in o B r e ( 0 : e t. e in o id p n e ca ( . ne n in d s Al e s r s e í c me t e tr oal a oe p n a e p cf a i ne n o n a d ls c n i. s ss n d f i a e p co e u e ei d s ét d a o ei d s n e tr a xen me t y s mia c morae . n u p lb a . o f n i e t c n o v lrs e o s ei vd d c n i t a z e s mi a n í s moe n e e d n i” p 50 . s mp r ned s c r u l i ot t a et a q e a a n c s a d b rs les d u mo op s io e e i d e e e ov re e n d d o iv .

ex erincas p ev as en p e i r i b s ued úq asd ap y e o o .ds i tanca p i ara s l i oi tar ap c o y o .rep res entaco i nes c muni o tari y c tural s b as ul es o re l o q ue c ns tuy una nec i o ti e es d ad d ap y e oo -s enti o d c nf d e o i anz / o a cnexó c in read entre el o o ad l c es ente y q en b nd el ui ri a ap y o o .i catias niel e p l nii v a v d oí ti c p bias ara c as ú l c p rear s ervco má emp tio p ii s s á c s ara ls o ad l c oes entes E alació del v u n adol escen e r t espect del o in en o de b sq eda de apoyo t t ú u (F ue el intento exitoso/positivo o un fracaso/negativo) Rein icio del cicl o Figura 1.no rmas e g neroi d é nternal i z as ad rel v a l b s ued atias a ú q a d ap y e o o -p erc có d ls tro yd ep in e o o s e i ti ines e ap y c mo ns tuco d oo o ef ac i es c -p erc có d auto iaca / ep in e ef c i niel e auto v d no mí a .esuerz s e ex f o d tens n y i ó recutami l ento . comunitarios u otros adultos Amigos/pares Escuela/Liceo Clínicas (centros abiertos) Programas/ Organizaciones juveniles p ara alanz a ls c ar o ad l oes c entes .o erta d nuev ss f e o ervco iis p ara ad l c oes entes .oes ente .reub c i n d s iacó e erv co ii s Posibles fuentes de apoyo F amilia cercana F amilia extendida Centros de información.rec no i entod p beo cmi el ro l ma .c no i ento d o cmi elc uerp o p f inal o re l ad l ro es o sb a oes c enc i a . sitios web.emp a d s atí el ervcoc n ls ii o o ad l c oes entes -v o alracó lc d l i in o al e a nterac in ad to ad l c có ul . i d es Adolescente Factores asociados a la p ercep ció de n necesidad de ap oy o P R E C ON E C P I P bema / Necesidad de Apoyo ro l -p unto d i co y c e nii arac terí c s asp ti ercbd iiasd el ro p bema onec iad l es d .d s o b l ad y c s ip ni i d i o to d el s ervco ii . Los resultados y las dimensiones de análisis se presentan en la F igura 1. .c acd ap i ad c g ti a p o ni v ara i enti c yartiul nec d f ar i c ar es ad .c no i entod l f o cmi e as uentes d ap y e o o .c ntex o tod p l c p bi e oí as ú l ti c y egs as l i acó l in E uerz sf os de p rog ramas yp olí ticas p ara p romover la b sq ú ueda de ap oy o .rec no i entod l nec o cmi e a e- Tipo de Necesidad de Apoyo Normativa (del desarrollo) Estrés personal Relacionada con la salud s ad d ap y i d e o o MO TI ACI N V O (¿ otivado para solicitar apoyo? M ) CO NDU CT A (Adolescente busca apoyo) Factores ex ternos asociados a la b sq ú ueda de ap oy o .ed acó d p resy c uc in e ad o muniaden g d eneral .r e c p i i a d d lc e r p e t vd e u o p f inal l nec iaro es o a as es d d es ad l c oes entes . tanto a nivel de terreno como de planificación. Fuente: Barker (2000). El esquema desarrollado por Barker presenta Factores individuales asociados con la b sq ú ueda de ap oy ( o motivació y n conducta) .SUBJ ETI DAD ADOLESCENTE Y APOYO PSI VI COSOCI AL 153 literatura como también investigación cualitativa incluyendo entrevistas a jóvenes y profesionales a cargo de estos programas y servicios. Búsqueda de apoyo.p mo resad l c ro to oes entes -c amp as e i o añ d nf rmacó in . líneas abiertas Líderes religiosos.

como también de aquellas necesarias para alcanzar las metas propuestas. y así plantea ciertas directrices para mejorar la oferta de diferentes instancias para el desarrollo juvenil. (p. recursos y capacidades existentes. no obstante.154 B R E E G R variados elementos de interés. evaluación)? ¿Deben los adolescentes identificar las áreas en las cuales están interesados. Al considerar esto a la luz de lo expuesto respecto de la subjetividad adolescente. lo que permite realizar ajustes y mejoramientos para alcanzar los objetivos de los distintos programas y servicios para jóvenes. así. implica tener claridad respecto de los objetivos. es esencial comprender el proceso de búsqueda de apoyo de los adolescentes como un ciclo y prestar especial atención a los procesos de retroalimentación involucrados en éste. o tienen ellos un determinado nivel de responsabilidad al respecto? ¿Qué forma concreta debe adoptar esta participación? Dos consideraciones son importantes de destacar respecto de esto. se construye y actualiza. 12). Al establecer las preocupaciones e intereses desde una óptica externa. al intentar una definición operacional y una puesta en práctica de este consenso. venciendo los miedos de enfrentarse desde una perspectiva de sujetos concretos a las realidades del mundo juvenil. para ambos. si la juventud es conceptualizada desde una perspectiva “adultocentrista”. y la relación involucrada en ello. en el marco de una perspectiva ecológica que identifica diferentes niveles y dimensiones articuladas en este proceso. Como destacan los resultados de la investigación de Larson. participaer la ción es crucial. Z r eldin et al. o en otras palabras. pueden identificarse diferentes fases del proceso. Como señ ala Iglesis (2000): … de lo que se trata es de renovar las premisas y conceptos desde los cuales se aborda. promoción. ¿Debe esta participación ser promovida en las diferentes etapas del desarrollo de un programa o servicio para jóvenes (planificación. 128 ) Asimismo. valores y mitos tanto respecto de los adolescentes (para los adultos) como respecto de los adultos y la sociedad (para los jóvenes). Tomando como referente el p adima de p omocin de desaar g r ó rollo (Rizzini. Discusión Existe cierto consenso entre investigadores. 2000. Resulta esencial para alcanzar esta comprensión el contextualizar este proceso en un marco sociocultural mayor (Bronfenbrenner. Lo anterior implica una reflexión respecto de lo que se entiende por adolescentes. 198 2) considerando sus creencias. De la misma forma. sión clara de cuáles son sus fundamentos. la participación surge como un factor central para el desarrollo de programas efectivos y significativos. 2000). Otro aspecto importante se refiere a la participación juvenil. (… ) los adultos tenían filosofías claras y desarrolladas respecto de cuáles eran sus objetivos y cómo trabajar para alcanzarlos” (p. la mayoría de los programas y estrategias de trabajo para con jóvenes no presentan una compren- como él argumenta. Sin embargo. los adolescentes no son valorados como sujetos de su propia historia. Cualquier instancia en la cual el desarrollo adolescente es promovido intencionalmente tiene una filosofía a la base. los aspectos desarrollados a lo largo de este escrito permiten articular ciertas dimensiones analíticas que pueden ayudar a construir una mejor comprensión de este fenómeno. lo que parece tan claro se vuelve difuso. la relación con el mundo juvenil.. o cualquier tipo de intervención cuyo objetivo incluya el favorecer la salud y desarrollo adolescente. W alker y Pearce (2003). implementación. a qué paradigma se adscriben. Barker & Cassaniga. un aspecto central relacionado con la efectividad de cualquier instancia de trabajo con jóvenes es “la intencionalidad de los adultos en la forma en que se relacionan con los jóvenes. la reflexión planteada por Duarte (2000. negando así una instancia para la reflexión sobre sí mismos y la consiguiente posibilidad de significar su propia experiencia. Si el foco de cualquier programa es la promoción de la autogestión y el emp ow ment. ¿Qué significa tomar en consideración la subjetividad adolescente? ¿Quién es representativo de la juventud? ¿Cómo aislar la subjetividad adolescente de la subjetividad adulta? No existen respuestas simples a estas interrogantes. 2002) es contundente. académicos e interventores respecto de la importancia de tomar en consideración la subjetividad adolescente al planificar y desarrollar programas para jóvenes. por p og amas p a jv r r ar ó enes o estrategias de trabajo. La consideración de factores individuales y contextuales determinando la conducta de búsqueda de apoyo. así como también respecto de las necesidades y lo que constituye apoyo. A pesar de que en algunas ocasiones existe una explicitación de los objetivos y metas. permite una comprensión más amplia y compleja respecto de cómo los adolescentes se relacionan con distintas fuentes de apoyo. la participación juvenil se verá necesariamente minimizada. los adolescentes deben sentir como .

2 0 . C omo concluy el informe respecto de proe gramas comunitarios y desarrollo adolescente del National R esearch ouncil and I C nstitute of M edicine (0 2. es necesario rev n isar las concepciones respecto de la adolescencia q ue fundamentan distintos ab ordaj es del desarrollo j enil. 4 . transparencia. I ntegrando todo lo h asta aq uí ex puesto en este ensay yreconociendo las limitaciones del mismo o. S g u i e n d o a He n d r y S u c k m i t h L v y i . ex 2 0 ) isten ciertos sesgos ylimitaciones q ue comú nmente permanecen implí citos: P ara comprender el porq uélos jv ó enes b uscan ay uda. es claramente ex presada por L arson. 2 0 . o e Glendinning ( 9 3 : 19) F recuentemente los adolescentes son descritos como receptores pasiv os de las circunstancias y recursos q ue otros h acen disponib les para ellos. erger. iguiendo la perspectiv de a B ark er ( 0 2 . E supuesto l aq uí es q ue si los adolescentes pudieran clarificar sus intereses. sino del grupo especí fico ab ordado) como de los propios interv entores. S x / in emb argo. S in emb argo.S UB E I DA J T VI DA DOL S E E C NT Y A OYO P I OS E P SC OC A I L 155 propio el programa del cual forman parte. oreno & del B 0 3M arrio. E primer lugar. es necesario comprender có mo los adolescentes definen sus necesidades. siendo responsab les por su é ito yo fracaso. el amb n n iente q ue se crea y desarrolla al interior de los programas y serv icios para j v ó enes es esencial. mente deb ieran ser ab ordadas por cada programa en particular. yotros adultos. 2 0 )S B 0 2. y por ende sus necesidades. el amb iente deb iera ser consistente con los resultados esperados. planificadores de polí ticas pú licas. algunos inv estigadores ( ark B er. totalidad. P ara lograr lo anterior. 3 Así resulta fundamental desarrollar contex . E un niv n n el micro – esto es. concebir la juventud como “una etapa de tormentasy es s . como tamb n comprender las perié cepciones ylos sesgos de padres. de sueños. No somos capaces de definir un particular uij programa completamente ex itoso q ue pudiera ser replicado idé ntico en todas las comunidades” p. y q a ue é ste define la relació entre los adolescentes ylos adultos. podrí an plantear una demanda consistente a los programas y serv icios para j v ó enes en los cuales participen. como destaca B ark er ( 0 2 . sus activ idades ysus estilos de v ida. 3 ) ( 6. al interior de los programas yserv icios para adolescentes– promov un proceso cons. las caracterí sticas tanto de la pob lació ob etiv ( n j o no de los adolescentes en su . las preguntas planteadas anterior4. plorar diferentes á reas de sus v idas. preocupaciones. . E sto llev a la segunda consideració la cual a n. por lo tanto la participació n. en este sentido. 2 0 . los cuales en algunos casos resultan incompatib les 19 como actores crí ticos de su propio desarrollo ( siguiendo la ló gica de F reire)y . 8 ) L os adolescentes deb ieran ser considerados 19 Por ejemplo. la autogestió y la responsab n ilidad deb ieran ser fortalecidas a trav s de la v é aloració de los n adolescentes como interlocutores v lidos en el mará co de espacios q ue promuev an la reflex n sob ió re sí mismos. W alk & P er earce. n la adscripció a uno u otro paradigma se relaciona í n ntimamente con los obetiv j os ycaracterí sticas del programa. tengan confianz y puedan ex a. ( ) E relació con lo anterior. W alk y earce er P ( 0 3 : lo importante desde nuestro punto de v 2 0 )“ ista es q ue deb ex e istir consistencia. “ arios estudios y consultas de la 2 0 ) v OM S h an confirmado la importancia de relaciones significativ as y de conex iones prosociales con indiv iduos e instituciones sociales en té rminos de la reducció de riesgos yla promoció de un desarron n llo sano ypositiv o” p. b asá ndose en su propia ex periencia. yq ué tipo de ay uda b uscan. incluy ndolos en su propio proceso de deé sarrollo ( erger. er tante yab ierto de auto reflex n ymonitoreo. ( 1 0 p. tos no amenaz antes en los cuales los adolescentes se sientan có modos. ( 1 ) b p. h s . 2 0 . 2 0 ) 0 2 plantean q ue el paradigma fundante de cualq uier programa o serv icio para jv ó enes no deb e ser necesariamente el de promoció del desarrollo. al intentar ab ordar una temá tica tan amplia como es la oferta de apoy para el desarrollo adolescente. e intencionalidad en el modelo q ue se esté usando” p. o algunas consideraciones finales son importantes de destacar al pensar en directrices para programas y serv icios orientados al desarrollo de jv ó enes. E ió ste proceso deb iera incluir aspectos tales como los ob j etiv os del programa. L uv a sociedad – especí y ficamente el mundo adulto–presenta div ersos mitos y creencias sob re esta etapa del ciclo v ital. ( 1 )De esta forma. 0 0 B 0 2 L arson. “ 2 0 ) la b sq ú ueda del programa perfecto es q otesca. E realidad ellos j n uegan un rol activ en la eleco ció y modelaj de los contex n e tos en los cuales ellos operan – sus amigos. la ev aluació del pron grama ( tanto del proceso como de los resultados)la . profesionales q ue trab an con jv aj ó enes. deb en considerarse al menos dos niv eles de acció diferentes. 0 0 National R esearch C ouncil and I nstitute of M edicine. y concebirla como una etapa romá tré ” ntica. estan b leciendo así marco dentro del cual amb el os se definen mutuamente.

I forme d 1 9 ) n e av an ce “ e isió bibliog fica matrial e u R v n rá e d cat o p iv ara Referencias Aylwin. ( 9 2 . 2 0 ) ole sce t social su p n s. ( 0 2 . ov e. & Romero. G ( 0 0 . C ile: diciones Univ h E ersidad C ató lica de C ile. . no a través de la aplicación de fórmulas estándar. 1 9 ) ole sce t n cop g Th oreical an in : e t d re arch p rsp ct e L se e e iv s. y E ng lewood Clifs. P k e 1 ( ) sy h . Ad . 1 . ¿ Qué recomendaciones y modificaciones pueden hacerse? (p. Sh uck smith J L . Univ í ersidad de C ile. 9 . orretti. & Honores. . Dá ila. R & C . M ilicic. T esis p ara op tar al g rado de M ag ister en P sicolog a. uv Últ ima Dé cad a. M .. B ( 9 4 .9 a e u 21. M alestares p . & S y m e . ( 0 3 . O. ourne:Camb ridg Univ e ersity P ress. C. Santiag sg o: diciones Univ E ersidad C ató lica de C ile. W HO ( orld Health Org W aniz ation) . ocial su p p ortan h alt ( p 3 2 ) New Y d e h p . airns. E ad 2 0 ) l ole sce t y su con u as d ne s d ct e rie o. Concretamente. C airns. Casullo. Carneg ie Council on Adolescent Dev elop ment. -2. Dolto. 2000. accesibilidad y calidad de los programas y servicios pueden ser monitoreados y perfeccionados desde un nivel meso y/o macro que actúe como eje articulador (Barker. M é ico:Univ 12. 1 8 ) Th e e olog c y of h man u formación y acreditación de los encargados del programa. Darley. O. 2003). L cau . 4 0 5 4 e ie . Draftsch ma on ad . 6 91 8 E llis. ¿ d n id . I s u e s i n t h s t u d y a n d e 1 8 ) s e ap lication ofsocial sup ort. ( 9 5 . 1 . New Y ork Carneg : ie Corp oration ofNew Y ork . con el fin de proveer un conjunto de programas y servicios diversos que interesen a diversos subgrupos de adolescentes y satisfagan las distintas necesidades de éstos. ondon: Routledg e. 14). ( 0 0 .. “los programas para jóvenes pueden alcanzar mayor intencionalidad en las interacciones joven-adulto. 1 51 2 5 -6 . 1 51 8 8 7 -9 . ( 9 7 . en un nivel macro es necesaria una oferta integrada de servicios y programas para la juventud (Carnegie Council on Adolescent Development. mundos adultos:L o g eneracional y la reconstrucció de los p n uentes rotos en el liceo. ( 0 2 . 1 9 ) ife e an risk P h ay lin s d s.) S E . . 2 0 ) Adolescencia y g nero: a v é L oz y la f uerz de esta etap a a v ital. Coh en & S. S. ork : Academic P ress. E ratg 2 0 ) st e ias d afron amie t d e ré e t no e st s p sicosocial e ad n ole sce ts: ne Un e u io e p std x lorat orio. la cual puede constituir una importante guía para continuar favoreciendo el desarrollo adolescente a través de diferentes aproximaciones e iniciativas. ork Camb : ridg Univ e ersity P ress. Gub ins. 1 . & Kinch . Trabajo social familiar. ( 0 2 . 1 8 ) l it lead E ditorial Herder.. E ( 9 2 . p ortan h lp d e se k g be av e in h ior:An in e at trn ion al litrat re re ie e u v w an d las familias e p n romoció d salu ” Santiag n e d . 7 9 -2 . 1 8 ) sy olog . F ( 9 0 . I ( 9 6 . Alcalay. ¿ uv 2 0 ) J entud o j entudes?Acerca de có uv mo mirar y remirar a las j entudes de nuestro continente. & Solar. E ciclo v al comp t o. Syme ( ds. ( 0 0 . e r U. ( 0 1 . sb . 1 7 1 9 2 2 -3 . C. A. J & Glendinning A . ima Dé cad a. Duarte. Gü nth er. R v a S e ist ociot am. En palabras de Larson. I lesis. Strateg ch 1 9 ) y oice in sociocultural contex t. N. M undos j v 2 0 ) ó enes. Wynn. La articulación de los distintos niveles relacionados a éste es esencial. 0 1 . Iglesis. F ( 0 1 . 1 9 ) a sa d los ad e ole sce ts:E v rd ne l e ad e ro le g aje p n u ara d ialog ar con los jó e e v n s. particularmente con la población específica abordada? . S. De e v lop me t n al R v w 1 . Hendry. L . Walker y Pearce (2003). L . vd e r Ap orts p e ara re ov n ar e marco tó l e rico d e los e u ios sobre ju e t d Documento no p st d v nu . d v lop ee me t New Y n. 2 0 ) I e t ad ju e il? L vn a in sop ort able le e ad d l se. (9 2. 2002. ( 0 1 . 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Existen numerosas razones –desde la consideración de los recursos económicos hasta el apoyo y aprendizaje mutuos– que fundamentan la importancia de esta integración. N. Barcelona: . S . A. c) ¿ Es el programa efectivo. V eneg as. 1 9 ) reocup õ aç es de adolescentes ou os j ens ov tê m na cab a mais do q eç ue b oné s. E rik son. Últ iv ima Dé cad a. Univ ersidad Alb erto Hurtado. 1992.. & F erná ndez M . (9 3. 2 0 ) e ole sce t an h lp ns d e se k g be av e in h ior ( irst Draf . 15) ” De la misma forma. Últ ima Dé cad a. atw s of y ou h in ou t t r ime M elb . Duarte. R ( 9 8 . 1 ( ) 6 . 2 0 ) sicoló ig cos en estudiantes adolescentes arg entinos. Cap v 2 0 ) ital social j enil y uv ev aluació p n rog ramá tica h acia j v ó enes. 2002). ( 9 9 . F lorenz ano. Ad . h Bark er. . 16 . Aspectos tales como la disponibilidad. P g 2 0 ) olí ticas locales de j entud: uv Una mirada al f ondo del oj Últ o. 5 . National Research Council and Institute of Medicine.1 . o:CI DE / MI NSAL . el National Research Council and Institute of Medicine (2002) propone los siguientes pasos para abordar este proceso: a) ¿ Es la teoría subyacente al programa explícita y plausible? . G ( 0 2 . Bark er.. K. E p p n S. -2 x ersidad Autó noma de T amaulip as. la. S . Berg er. h Berg er. 1 ( ) 9 4 . M .

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