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Las transformaciones en la política nacional, dentro del marco de los últimos

años en México; implican a su vez modificaciones de sus nexos con el
campo del tráfico de drogas y sus relaciones con el Poder, en esto consiste
la Guerra Sucia Nacional.

¡La mayor causa de la Injusticia en general!

Produce Corrupción, y esta es muy puntual siempre, no un plan
consensuado que busque cambiar el Sistema o poner “en Jaque” a nuestro
presidente.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos recibe diariamente quejas
por detenciones arbitrarias, torturas, ejercicio indebido del cargo público,
allanamiento y cateos ilegales, falta de ética en la profesión judicial,
crímenes graves impunes, personas inocentes extraditadas o encarceladas y
también maltratadas, miles de desaparecidos...

¡Violaciones a los derechos fundamentales!

Más muertes.

Cuando entiendan que:

¡No se puede combatir al Crimen Organizado, sin antes combatir La
Organización del Crimen!

Ese día…

Quizá despertaremos de esta terrible pesadilla.

Muy buenas tardes, Honorable Jurado Calificador, Compañeros
Participantes, Auditorio en general, mi nombre es: Xóchitl Erandeny Medina
Morales, vengo honrosamente representando al Centro de Estudios
Universitarios Vizcaya de las Américas como alumna del tercer semestre de
la Licenciatura en Derecho y tengo el grato placer de poder compartir el día
de hoy con ustedes “Los Derechos Humanos en la Impartición de Justicia”.

Con gobernantes y representantes más interesados en el Dinero que en el
Desarrollo del país. No auguro un futuro próspero a México.

Tal y como están las cosas, cualquiera con dinero puede extraer Uranio de
Chiapas a precios de risa, traficar con órganos de niños en Guadalajara, e
inclusive llevarse trozos gigantescos de nuestras ruinas mayas en Yucatán.
Comprar esclavos para ir a trabajar a sus tierras, limpiar sus inodoros,
cuidar a sus niños y servirles de diversión.
El proceso y la pena son los poderosos recursos abrumadores del Control
Social.

¡Pedimos Justicia, y nos dieron jueces!

¡Jueces sin ética, inflamados de abuso, que arden en sus resoluciones y
sentencian desde las cenizas de su ineptitud!

Entonces agregamos un motivo, un dogma republicano a nuestra ley firme, y
nada de aquello invitó a postergar los Derechos Humanos.

Es decir: ¿No son humanos todos los derechos?

Sin embargo una cosa son los derechos expresados en: la Carta de los
Derechos inglesa, la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano francesa, o los derechos del Hombre y la Mujer pactados en la
firmados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos por las
Naciones Unidas y otra esos derechos como los piensan, estampan en leyes,
pactos, convenciones y conveniencias los individuos egoístas de hoy. Poco
después haría crisis la insostenible contradicción entre la realidad carcelaria
y el proyecto “redentor” postulado por la Constitución. Y agregaron los
derechos sociales.

Les pareció suficiente. Demasiado tal vez pensar en una Democracia que no
posponga las necesidades y la solución de los problemas en la sociedad
conforme rija el Estado.

¡No lo es, ni parece aún en este tiempo!

Para ello debe de respetar los Derechos Humanos, por que esas injusticias
que se cometen generan odio, y el odio tiene sólo dos salidas que son la
violencia y la mentira, éstas se transforman en delincuencia hasta llegar a la
guerra, y más temprano que tarde sus consecuencias siempre tocan a la
puerta de nuestros hogares.

La Justicia en realidad no se extiende a la propiedad. Se limita a la dignidad
humana, al cuerpo y a las actividades que éste realiza para poder sobrevivir
en la misma sociedad que lo pervierte y lo deshumaniza. La legitimidad de la
Constitución es artificial e incongruente, pero además no se cumple.

Justicia es tener las mismas oportunidades para disfrutar en Paz y Bien
Común de nuestra estancia feliz en el mundo.

Por una sociedad justa, consciente y fortalecida, sin distingo de raza, credo,
o nivel económico, donde las libertades y el poder para el pueblo sean punta
de lanza en un proceso y prevalezca la predisposición al cambio.
¡Exhorto a que comprendamos y aceptemos nuestros derechos, a que
restemos toda incongruencia de nuestra Ley, a que no desaparezcan los
valores y éstos sigan siendo objeto de Herencia Moral!

¿Prefieren construir o destruir?

Sólo en conjunto podremos construir. Como una gran familia, sólo así puede
el ser humano continuar en este mundo sin acabar con los recursos
indispensables que garantizan su permanencia en el Universo. De lo
contrario, basta esperar nuestra Extinción.

Si no estamos dispuestos a convivir en Unidad y en Armonía.

Dividamos entonces el país en Estados, deshagamos la Federación,
diluyamos el Congreso, dividamos las entidades, municipios, hasta que cada
individuo sea el juez de su propia ley, hasta que cada ser humano tenga su
propia isla que controle y custodie; comience a cavar su tumba y se
autoelimine. ¡Dividamos al mundo! ¿Destruir para empezar de nuevo?

¡No!

Las leyes se han hecho para criticarse, replantearse, derogarse y volver a
ser escritas conforme pasan los tiempos, la sociedad crece y aumentan los
problemas por ser resueltos.

La Ley más Justa es aquella que se respeta a sí misma. ¿Y cómo hacerse
respetar?

¡Escribiendo y promoviendo La Verdad! Para Construir al mundo por el
camino correcto.

¡La Verdad, es la Justicia!

Muchas Gracias.
SEGUNDO CONCURSO NACIONAL DE ORATORIA

“Los Derechos Humanos en la Impartición de Justicia”.

Xóchitl Erandeny Medina Morales

3er Semestre Licenciatura en Derecho

Centro Universitario Vizcaya de las Américas

Unidad Obregón

CD. Obregón, Sonora.