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SER POSITIVO…PATRAÑAS

July 13th, 2010 | Motivacion

Por el mundo va la gente hablado de ser positivo, pero a mi parecer nadie lo entiende bien, cuando uno busca en el internet el consejo en general es una historia de arcoíris donde todos se volverán buenos a tu alrededor y nada malo te pasara, bueno esas son patrañas por que el mundo seguirá siendo igual contigo de buenas o de malas, la clave está en buscar personas interesantes durante el día, preparar tu día, coordinar bien tu agenda, proponerse algo importante durante el día. La mayoría de las personas negativas son aquellas que andan por la vida simplemente como sonámbulos, no tienen metas en la vida y sin eso realmente estas a la deriva lo que permite que todo el mundo haga contigo lo que se le de la gana, allí esta fulanito dile a él, el te hace el favor…. Ese fulanito es aquel que está en su oficina únicamente esperando instrucciones de lo contrario el día es aburrido porque no hay nada que hacer, me recuerdo cada vez que le cuento a la gente que estoy escribiendo en mi pagina, la primera pregunta es y porque? Y eso? Y creo que la

respuesta que esperan es o porque gano dinero o porque alguien me lo pidió, realmente es algo que me mantiene ocupado y desarrollando nuevas ideas, ahora cuando hablo con la gente me comenta sobre los artículos o me pide temas específicos, ahora hay gente que me recuerda que no he escrito nada nuevo y que para cuando tendré el nuevo material, realmente esto me enseño que el ser positivo esta en disfrutar lo que haces, ser positivo es mantenerte ocupado, en la vida hay problemas y es inevitable caer de vez en cuando, pero es obligatorio pararte nuevamente, vamos desafíate, busca retos para ti y demuéstrate de lo que eres capaz, nadie que te critica merece el esfuerzo de ponerle atención, o talvez si, si es para mejorar adelante esfuérzate por ti no por nadie más. Encontré una interesante página de la Texas Woman’s University con el título: 52 Proven Stress Reducers (52 formas probadas de reducir el estrés). Que espero les funcione, ya que el stress es muchas veces confundido por el negativismo. 1. Madrugar un poco más. Levantarse quince minutos más temprano por las mañanas. Los contratiempos inevitables e inesperados serán menos estresantes. 2. Dejar todo preparado la noche antes. Se trata de dejar todas las cosas que son usualmente necesarias las noche antes: mesa de desayuno, ropa que piensas llevar, materiales para el trabajo… 3. Anotar las cosas que hay que hacer durante el día. No confiar en la memoria. La presión de intentar recordar y no olvidar puede ser estresante. Así que lo mejor es anotar las horas de las entrevistas, u otras obligaciones (compras, lavandería, recados, etc.). 4. No hagas cosas de las que te arrepientas, no digas mentiras. No hagas nada que tras haber sido hecho, te lleve a decir una mentira. Las mentiras que te encubren te crean más estrés del que imaginas. 5. Llaves duplicadas. Haz duplicados de todas las llaves. Entierra o esconde en un lugar seguro del jardín la llave de entrada de la casa. Si no es posible, lleva el duplicado de la

llave en tu cartera, aparte del juego de llaves usual. 6. Practica mantenimiento preventivo de aquellas cosas importantes. El coche, electrodomésticos, casa, etc. De esta forma habrá menos cosas de las que preocuparse y menos probabilidad de crearnos problemas en el momento menos oportuno. 7. Ve preparado para esperar. Lleva algo que te permita aprovechar tu tiempo si tienes que esperar por algún motivo no previsto o guardar cola en algún sitio. Desde un pequeño ordenador de bolsillo a un libro, un informe, un block de notas, etc. etc. 8. No aplaces cosas pendientes. Las dilaciones son estresantes. Cualquier cosa que tengas que hacer mañana, hazla hoy, cualquier cosa que tengas que hacer hoy, hazla ahora. 9. Planifica con anticipación. No dejes que el tanque de gas esté casi vacío, mantén una buena despensa de productos de primera necesidad que usualmente necesites. No esperes hasta la última existencia para comprar más. 10. Renovar lo que no funciona bien. No te arriesgues con cosas que sabes que no funcionan bien: un despertador que falla te puede dejar intranquilo toda una noche, un limpiaparabrisas que no funciona correctamente te puede mantener intranquilo si quieres hacer un viaje. Conseguir apartar de tu cabeza lo que no funcione te permitirá reducir el estrés. 11. Llegar con antelación a los sitios. Calcula 15 minutos de tiempo extra para llegar a tus citas, entrevistas, encuentros, etc… Planifica llegar a un aeropuerto una hora antes para las salidas nacionales. 12. No al café. Elimina (o limita) la cantidad de café o cafeína en tu dieta diaria. Mejorará tu relajación, sueño y tranquilidad en general, aunque al principio te cueste trabajo dejarlo. 13. Planes de emergencia sencillos y útiles. ¿Qué hacer si nos dividimos o perdemos en gran almacén? ¿Cómo nos

reencontramos? ¿Y si lo hacemos en una gran ciudad cuando estamos de viaje? ¿Qué hacemos con los niños si la pareja se retrasa, sale tarde del trabajo, etc.? Planificar este tipo de cosas, puede relajar y contribuir a disminuir la presión psicológica. 14. Relajar los planes y las obligaciones contraídas con uno mismo. El mundo no se acaba si no cortamos el césped durante el fin de semana. 15. Preguntar. Tomar unos momentos para repetir instrucciones, direcciones sobre cómo llegar o lo que una persona espera que hagas puede ahorrar horas (intenta evitar el cuánto más me doy prisa, más me atraso…). 16. Saber decir no. Hay que saber decir no a proyectos extra, actividades sociales e invitaciones. Hay que ser conscientes de que uno no posee el tiempo o la energía para todo. Cada uno de nosotros necesita cada día tiempo para estar tranquilo para relajarse y estar solo. 17. Descolgar el teléfono. Si tienes momentos de relax, tomar un buen baño, meditar, dormir una siesta, leer sin interrupción… desconecta y descuelga el teléfono y aíslate de otras interrupciones. 18. Transforma necesidades en preferencias. Convierte tus necesidades en preferencias. Nuestras necesidades físicas básicas se reducen a alimentos, agua y mantener el calor. Todo lo demás son preferencias o deseos. No te hagas esclavo de los deseos. 19. Simplificar, simplificar, simplificar. . . Conjuga este verbo permanentemente a lo largo del día. 20. Hacer amigos, no preocupaciones. Cuidado de asociarte con aquellos que son crónicos híper preocupados por todo… ¡es contagioso! 21. Levantarse y estirarse. Levántate y estírate un poco si en tu trabajo tienes que estar muchas horas sentado.

22. Usar tapones para los oídos. Si necesitas encontrar tranquilidad en el hogar, no lo dudes aíslate y utiliza tapones para los oídos u otros medios para aislarte (escuchar música con auriculares, etc.) 23. Dormir suficientes horas. Utiliza tu despertador para recordarte que tienes que ir a la cama. No le restes horas al sueño. 24. Ordenar el caos. Organiza tu hogar y lugar de trabajo con el fin de saber exactamente dónde están las cosas. Guarda cada cosa en su sitio y no tendrás que pasar por el estrés de perder las cosas o la ansiedad de perder mucho tiempo buscándolas. 25. Respirar bien. Cuando se sienten estresados, la mayoría de las personas tienden a respirar corto, a hacer respiraciones superficiales. Cuando se respira así, el aire viciado no es expulsado de los pulmones, la oxidación de los tejidos es incompleta, y aumenta la tensión muscular. Comprueba tu respiración durante todo el día, y especialmente antes, durante y después de situaciones de alta presión. 26. Anotar pensamientos y sentimientos. Escribirlos (y después destruirlos y tirarlos) puede ayudarte a clarificar cosas y darte una perspectiva renovada de los mismos. 27. Visualizar los eventos y actuaciones importantes. Disminuirá el estrés cuando llegue el momento si hemos imaginado con detalle y sosegadamente todo lo que debemos hacer. Por ejemplo hablar en público (imaginar como nos dirigimos a la sala, cómo hablamos, qué preguntas hacen, cómo respondemos, etc.). 28. Cambiar de actividad. Cuando la tensión de tener que acabar un trabajo se interpone en el objetivo de realizar el propio trabajo, un cambio de actividad y / del entorno puede ser justo lo que se necesita para acabarlo. 29. Hablar de los temas que te preocupan. Compartir o discutir sobre tus problemas con un amigo de confianza puede ayudar a despejar tu mente de la confusión para que pueda concentrarse mejor en la solución de problemas.

30. Elige tu entorno favorable y positivo. Una de las formas más obvias de evitar el estrés innecesario es seleccionar un entorno (de trabajo, para vivir, para el ocio) que esté en consonancia con tus necesidades personales y deseos. Si odias los empleos de mostrador no aceptes trabajos que requieran sentarse detrás de un mostrador todo el día; si odias hablar de política no te asocies con gente que habla de política… 31. Aprende a vivir cada día. No vivas varios días a la vez. 32. Disfrutar cada día. Cada día haz algo que realmente te gusta. 33. Amor y ser positivo. Añade un poco de amor a todo lo que haces. Aprende a ser positivo
 34. Baño o ducha. Tome un año o ducha de agua caliente (o fría en verano) para aliviar la tensión. El agua y el cerebro tienen sinergias positivas. 35. Hacer algo por los demás. Relaja y hace que uno se sienta bien; si puedes hazlo a diario. 36. Empatía. Céntrate en comprender más que en ser comprendido; en amar, más que en ser amado. 37. Mejorar tu aspecto. Haz algo que mejore tu aspecto. Mejorar tu aspecto puede ayudarte y hacerte sentir mejor. 38. Planificar el día de forma realista. Evita la tendencia de planificar citas una detrás de la otra (seguidas); tómate tiempo entre las citas para tomarte un respiro. 39. Sé flexible. Hay cosas que no merece la pena hacerlas perfectamente y temas en los que es mejor no comprometerse. 40. No te autoetiquetes negativamente. Elimina de tu lenguaje autoetiquetas destructivas tales como “Yo soy demasiado viejo para…” o “Yo soy demasiado gordo para…” etc. 41. Cambiar de ritmo durante los fines de semana. Utiliza tu tiempo de fin de semana para un cambio de ritmo. Si tu semana de trabajo es lenta y muy planificada, asegúrate de que

hay tiempo para la acción y la espontaneidad en tu fin de semana. Si tu semana de trabajo es rápida y llena de gente y dominada por los plazos, busca la paz y la soledad en tus días libres. 42. Hacer una sola cosa a la vez. Cuando estás con una persona, dedícate a esa persona y no pienses en ninguna otra más. Cuando estés ocupado con un proyecto, concéntrate en hacerlo y olvídate de cualquier otra cosa que tengas que hacer. 43. Tiempo para tí mismo. Guarda tiempo para ti cada día. Destínalo para la privacidad, tranquilidad e introspección. 44. Quitarse las tareas desagradables primero. Si tienes que hacer una tarea especialmente desagradable hazla por la mañana temprano, de esta forma durante el resto del día estarás libre de ansiedad. 45. Delegar responsabilidades. Aprende a delegar responsabilidades a otras personas capaces de realizarlas. 46. Tomarse un pequeño respiro a la hora del almuerzo. Trata de alejarte de tu despacho y del área de trabajo en cuerpo y mente, aunque solo sean 15 ó 20 minutos. 47. Tomarse el tiempo necesario para las decisiones difíciles. Olvídate de contar hasta 10. Cuenta hasta 1.000 antes de hacer o decir algo que podría empeorar las cosas. 48. Capacidad para perdonar a las personas. Hay que aceptar que no vivimos en un mundo perfecto. 49. Ser optimista. Tener un punto de vista optimista sobre el mundo. Merece la pena creer que las personas lo están haciendo lo mejor que pueden. Ver una completa versión en 52 Proven Stress Reducers de la Division of Student Life (Texas Woman’s University).