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ENCARNACIÓN, DEVENIR y UNION HIPOSTATICA

Guillermo Rosolino 1. La encarnación y el devenir del Verbo preexistente 1.1. El problema del devenir (un rostro más dinámico de Dios) El Dios personal del AT es el Dios viviente (1Re 17,1). El es el sumamente trascendente. No está limitado por el cosmos (Is 40,22-26), ni por santuarios (Is 66,1-2), ni por acciones cultuales (Sal 50, 10-13). Él trasciende el tiempo. No tiene inicio ni fin (Is 44,6). Es inmutable: “En tiempos remotos, fundaste la tierra, y el cielo es obra de tus manos; ellos se acaban, y tú permaneces: se desgastan lo mismo que la ropa, los cambias como a un vestido, y ellos pasan. Tú, en cambio, eres siempre el mismo, y tus años no tienen fin” (Sal 102, 26-28). También en el NT se habla del “Padre de los astros luminosos, en quien no hay cambio ni sombra de declinación” (Sant 1,17). Jesús afirma de sí mismo “desde antes que existiese Abraham, Yo Soy” (Jn 8,56). Junto a la preexistencia, la eternidad y la inmutabilidad de Dios son datos fundamentalmente bíblicos, más que filosóficos. Esta inmutabilidad divina no significa indiferencia o lejanía inconciliable entre el hombre y Dios. El Dios bíblico se empeña en la creación del cosmos y del hombre, interviene en la historia, dialoga, envía mensajeros, establece alianzas, actúa libremente (Ex 33,19; Is 46,10). Permaneciendo inmutable “Porque yo, el Señor, no he cambiado” (Mal 3,6), el Dios bíblico se conmueve (Jer 31,20; Is 49,14ss) goza (Dt 28,63, sufre (Gn 6,6), se arrepiente (Gn 6,6; 1 Sam 15,11). Esta realidad de la inmutabilidad divina alcanza su culmen paradojal en la encarnación del Hijo de Dios. El Verbo, eterno y preexistente (Jn 1,1-3), “se hizo carne”. Si es cierta la inmutabilidad de Dios, es igualmente cierto su hacerse carne. 1.2. Líneas de solución La solución tradicional sostiene la “absoluta inmutabilidad” de Dios porque es acto puro, simple, perfecto, privado de todo cambio que implique potencialidad o imperfección. El devenir y la pasibilidad en Dios no serían reales sino solo “de razón”2. “Es evidente que la relación de la criatura a Dios es real, y la de Dios a la criatura no lo es, sino racional únicamente, en cuanto las criaturas se refieren a Dios”3. “Luego nada se opone a que los nombres, que expresan relaciones con las criaturas, se prediquen de Dios desde el tiempo; no porque ellos supongan un cambio en Dios, sino a causa del cambio, que tiene lugar en las criaturas...”4. En la encarnación el devenir correspondería únicamente a la naturaleza humana asumida por el Verbo. “Que una persona divina esté de un nuevo modo en alguno o sea temporalmente tenida por alguno, no se verifica por alteración de la divina persona, sino por cambio de la criatura”5. Una segunda solución interpreta la inmutabilidad divina como fidelidad moral de Dios a sí mismo y a sus promesas. La revelación del nombre de Dios en Ex 3,14 significa su presencia soberana, libre
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El artículo integra diversos aportes siguiendo la reflexión de A. Amato, Gesù il Signore. Saggio di cristologia, EDB, Bologna 21991, 357-374. 2 “...relaciones que enunciamos en virtud de nuestro modo de pensar, pero que no existen propiamente en la realidad. El recurso a las «relaciones de razón» parecía el único modo de salvar la independencia soberana de Dios. Sin embargo, el Dios de la revelación bíblica, aun presentándose en su absoluta trascendencia, es un Dios que se dirige a los hombres y pretende mantener contactos con ellos. Es el primero en establecer relaciones reales con los hombres...” “El misterio de la Encarnación del Hijo lleva al máximo el establecimiento de relaciones reales entre Dios y la humanidad... La primera relación interpersonal implícita en la Encarnación es la que se establece con la Virgen María... ¿Se podría negar con Santo Tomás que la filiación de Cristo respecto a su madre es una relación real, aun admitiendo, por otro lado, una relación real de maternidad por parte de María respecto al Verbo?”, Cristo, ¿Tu quién eres?, CETE, Madrid 1982, 282. Para Santo Tomás “Ideo filiatio, qua Christus referetur ad matrem, non potest esse realis relatio, se solum secundum rationem” (STh III, a. 35, a. 5), citado en J. Galot, ibid., 283, nota 22. 3 STh I, q. 13, a. 7. 4 Idem. 5 STh I, q. 43, a. 2 ad 2.

9 Ibid. en Cristo. 12 Cf. Barcelona 19894. La «génesis» y la «kenosis» (cf.1.11 1. J. Por tanto. es decir. 262. Curso fundamental sobre la fe. K. Dios. sino “mantenimiento y permanencia en la perfección”12. considera que Rahner no va mucho más allá que la explicación clásica: “La fórmula afirma que lo inmutable puede llegar a ser mutable. Si no se quiere vaciar el contenido salvífico de este evento. tiene la libertad de devenir lo otro. Queriniana. Rahner. Ibid.13 6 7 Mühlen H.3. Teologia dell’encarnazione. sino en el acto interior del compromiso” de Dios mismo. ninguna realidad o evento creado puede implicarle perfección o progreso. «se despoja»: esto significa que el acto de la Encarnación depende de una decisión tomada por una persona divina. no como externo a Dios y en un efecto creado. Brescia 1974. la más libre. Salvando la inmutabilidad ontológica de Dios. . “Desde el punto de vista histórico-salvífico la inmutabilidad de Dios se muestra como la inmutabilidad de su fidelidad a sus promesas”. el devenir divino no puede ser considerado solo metafóricamente. 50. Hay. Aún en su novedad. El significado del devenir La fidelidad de Dios a sus promesas se fundamenta en su inmutabilidad metafísica. Es él la fuente exclusiva de toda perfección o progreso. en Saggi de cristologia e di mariologia. continúa diciendo “Pero a pesar de estas afirmaciones. El lo puede. 264. 8 K. si permanece inmutable en sí mismo y no llega a ser mutable más que en otro. que nos atestigua el dogma fundamental del cristianismo.. J. Sin embargo.. sino porque ella es la humanidad aceptada y puesta como automanifestación de Dios”.6 Superando ambas posturas7. al hacerse hombre. 274. Dios en cambio es fuente primera e inagotable de vida.. Subsiste al menos la ambigüedad respecto al sentido del devenir y al ámbito de la mutabilidad”. Fil 2. Galot. que nuestro tiempo se ha convertido en el tiempo del eterno y nuestra muerte es la muerte del Dios inmortal”8. en efecto. parece que la mutabilidad queda limitada exclusivamente a la criatura. el dinamismo de la Encarnación hace necesario afirmar en Dios una verdadera y propia novedad y obliga de este modo a atenuar el concepto de la inmutabilidad divina. El dato bíblico revela que el mismo Verbo de Dios se hizo carne. Por su parte.. Por lo tanto el devenir de Dios es libertad y gratuidad absoluta y surge de la sobreabundancia de su vida y de su amor. Galot. en la libertad pura de su infinita carencia de relación. sigue siendo verdad que el Logos se ha hecho hombre.. Rahner pone de manifiesto que en la encarnación es Dios mismo el que ha tomado la iniciativa de hacerse hombre. lo finito mismo”10. Roma 1985. al hombre en Cristo. El inmutable en sí mismo. Es necesario clarificar el concepto de devenir en Dios y en las criaturas.7) del Hijo de Dios es por lo tanto la autoalienación libre en el amor: “Dios sale de sí.. Las criaturas no pueden no devenir. acto puro.. 275. 261-262. no a pesar de. que él conserva siempre. Rahner. “Mirando sin prejuicios y con ojos claros el hecho de la encarnación. La mutabilità di Dio come orrizzonte di una cristologia futura. el como plenitud se dona. “Yo el Señor no cambio” expresa la constancia y la fidelidad de Dios a sus promesas. En Dios. “la novedad del acto de la Encarnación debe ser reconocida. el poder-devenir-el-mismohistoria es su libre libertad originaria (no exigencia originaria)”. puede a su vez ser mutable en el otro”9. 11 K.”. Teologia dell’incarnazione. 107. 10 Ibid. Con la creación del hombre. deberemos decir simplemente: Dios puede llegar a ser algo. Por ello la novedad se encuentra. en la infinita exuberancia de su vida puede irrumpir en el devenir.. que la historia en devenir de esta realidad humana ha pasado a ser su propia historia. Y en esto se diferencia de las criaturas para las cuales el devenir representa una exigencia. Galot “Ninguno de estos dos caminos parece satisfactorio. Rahner... Cristo. en la esfera de lo divino. inmutabilidad no significa estaticidad o inmovilidad. “El absoluto. un verdadero compromiso del Hijo de Dios que..2 y providente respecto del pueblo. Dios había esbozado una gramática de una eventual automanifestación en la historia. 13 K. las criaturas son en sí mismas devenir. En opinión de J.. Sin embargo.. Por eso. antes de concernir a la naturaleza humana de Jesús. Mt 1. La encarnación del Verbo significa que Cristo “es hombre de manera más radical y su humanidad es la más autónoma. 116.. en primer lugar. 276. el mismo.

la humana y la divina”. A la pregunta ¿qué es Jesucristo? se responde que él “es en dos naturalezas.3-4: “nacido según la carne – Hijo de Dios según el Espíritu”) y en Juan (Jn 1. El misterio de la unidad en Cristo Jesucristo presenta todavía hoy el fascinante misterio de su realidad divina y humana en la unidad de la única persona. sin confusión.14: “Verbo – carne”. Persona.14 Esta doble dimensión de Jesucristo se expresó después en términos de “sustancia” y “naturaleza”. . Este método interpretativo se aplicó a los textos bíblicos en donde parece darse 14 15 Ignacio de Antioquía. Al mismo tiempo representa. Parece que Tertuliano lo aplicó por primera vez en la doctrina trinitaria. Servía para designar lo que los griegos señalaban con hipóstasis y prósopon.2.Jurídica: tomada del lenguaje jurídico y entendiendo persona como “sujeto de derecho”.1. La definición de Calcedonia en el 451 ofreció en dos fórmulas una síntesis del dato eclesial. Ad Ephesios. en efecto. A la pregunta ¿quién es Jesucristo? se responde afirmando que él “es la persona divina del Hijo de Dios hecho hombre? Esta doctrina es un desarrollo orgánico de la tradición bíblico-eclesial. III. La teología patrística subrayó el doble nacimiento: del Padre desde la eternidad como Hijo de Dios. Fue pronto abandonada porque se constató la ausencia de este sentido en su época.3 2. sin división. por su importancia. La persona de Jesucristo 2. a la de homoousios en Nicea.Bíblica: considera que el término persona es el resultado de la exégesis “prosopográfica” de los primeros padres. El origen del término «persona» en cristología El término latino persona fue ante todo una categoría trinitaria.2. 19. Para indicar su unidad se adoptó el concepto de “persona”. El rico dato bíblico al respecto aparece en las fórmulas sintéticas de Pablo (Rm 1. sin separación”15 Con Calcedonia se da un pronunciamiento decisivo sobre el problema de la unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única persona de Cristo. Hay tres hipótesis formuladas sobre el origen del término: . para la historia de la cultura mundial. En teología esta invención lingüística se ha comparado. se afirmará como expresión suma del valor y de la inalienable dignidad de cada ser humano. Escribe San Ignacio de Antioquía: «Uno solo es médico carnal y pneumático generado y no generado en carne hecho Dios en muerte vida verdadera y de María y de Dios primero pasible y después impasible Jesucristo Nuestro Señor». una contribución determinante para la más plena comprensión del hombre. La primera: “Uno solo y el mismo Hijo nuestro Señor Jesucristo es el mismo perfecto en la divinidad perfecto en la humanidad Dios verdaderamente y verdaderamente hombre Consustancial al Padre y consustancial a nosotros Según la divinidad según la humanidad” La segunda fórmula resume y precisa la tradición precedente: “una única persona y una única hipóstasis en dos naturalezas. sin cambio. 2. Dz 148 . y de María en la historia como hombre.

.3.19 persona en Dios significa relación. De este modo se puede atribuir plena realidad a las personas trinitarias. El término habría sido introducido en teología trinitaria con el significado profano de individualidad humana. 2. Está quien realiza las afirmaciones. cristológica y antropológica. El vocablo designa las relaciones existentes en Dios. . Persona en teología trinitaria se ha definido como relatio subsistens (relación subsistente) o esse ad.17 2. 2. sin disminuir la plenitud de su común y única naturaleza divina. diálogo. 19 Con los apelativos de Padre. A partir de Justino se dio un rol a los diversos interlocutores del diálogo divino. como el misterio del Hijo de Dios hecho hombre (una persona divina y dos naturalezas). no la sustancia mediante la cual son uno”. se usa el término “persona”. es persona humana. por pocas que sean.a. 27. PL 33. Así también las otras afirmaciones que el Padre realiza respecto al Hijo o al Hijo.2. sin embargo la distinción de la Trinidad es claramente expuesta. Galot. La persona en Dios es diálogo. “se quiere indicar aquello por lo que se refieren recíprocamente el uno al otro. después.. y por último el somos una sola cosa no dice somos una sola persona”18. Ibid. 16 17 Tertuliano. en su tratado contra Praxeas.. Tertuliano afirmaba “Yo y el Padre es una indicación de dos. y el Padre a quien él se las hace. de manera no jurídica. al Hijo y al Espíritu como personas singulares y al mismo tiempo las une en la participación de la única naturaleza divina. El término es usado en el XI sínodo provincial de Toledo. Según Nédoncelle el término persona. que el Hijo realiza respecto al Padre o del Espíritu. era capaz de expresar la concreta individualidad humana. Así se introdujo en el lenguaje trinitario el término persona. Aquí vemos que para distinguir la unicidad de la naturaleza en Dios (somos una sola cosa) de la duplicidad de la relación personal (Yo y el Padre). sirvió para expresar lo menos impropiamente posible la dimensión dialógica en Dios. ya antes del cristianismo. Agustín.. estar referido a otro. El significado de «persona» Fruto de la reflexión creyente el término persona designa tanto el misterio santo del Dios trinitario (una naturaleza y tres personas).9-10. afirma: “Así en estas citaciones. 104. En teología trinitaria El término persona. 14.11.. - De todas maneras se debe a Tertuliano el uso cristológico del término latino persona. 22. el Espíritu. Gn 1. no confusa sino conjunta en una sola persona. Cristo. Adversus Praxeas.16 Cultural: considera que el término persona proviene de la cultura profana de Tertuliano. en la cual se pueden distinguir tres grandes áreas de desarrollo: trinitaria. como el misterio de cada ser humano que en cuanto partícipe de la naturaleza humana. 20 “Negar a la relación su realidad propia. al final de la frase el somos no es para una sola persona porque está usado en plural. Este. 18 Ibid. Es una relación cuya realidad consiste no en ser sustancia. Epist. significa reducir la persona a un simple aspecto secundario de la naturaleza.20 Es la relación lo que constituye al Padre.4 un diálogo al interior de Dios (Cf. en la interpretación bíblica. La densidad semántica del término persona es fruto de una milenaria reflexión teológica y filosófica. sino en ser subsistencia o hipóstasis: por ello se diferencia radicalmente de todas las demás relaciones”. J. Tertuliano. 238. “Vemos una doble condición. En los padres griegos y latinos. Relación subsistente es la que existe como relación. de Hijo o de Espíritu Santo. 11. 294295. y el Hijo del cual él habla.26). Su realidad reside en este su ser persona-relación y no sustancia. usa persona (en oposición a sustancia -naturaleza divina-) también fuera de los textos bíblicos coloquiales. sino empírica. Se llama relación subsistente porque existe y subsiste propiamente como relación. c.10. Dios y el hombre Jesús”. establecen a cada persona en su independencia”. Comentando Jn 10.6 “Yo y el Padre somos una sola cosa”. Quizás por esta referencia intrínsecamente humana tardó en ser incorporada en el lenguaje trinitario.

De persona et duabus naturis. En Cristología En este ámbito. Hegel. Tomás resalta la incomunicabilidad. un monofisismo parcial.) Persona es sobre todo la unidad inmediatamente vivida de la experiencia”. Escoto ve el propium de la persona en su independencia. Las dos naturalezas distintas sin confusión de que habla el Concilio. 295. La insuficiencia de estas soluciones reside en que la independencia y la totalidad son propiedades de la naturaleza. 26 I. que no es posible definir con mayor precisión. al presentar la persona en términos de sustancia ha tenido gran influencia. Cristo. 23 J. En esta línea se encuentran los desarrollos de Locke. 24 “La teoría del modo sustancial separa más profundamente la persona de la naturaleza. Galot. es decir el subsistente de naturaleza racional”22. A partir de Descartes.. ed. W. Bern-München 1973. ¿La naturaleza humana quedaría sacrificada en su perfección. 1343 D. q. La persona en cambio. sería una confusión de las naturalezas.”. Quizás por esta concretes humana individual en cristología se ha acentuado más la subsistencia que la relacionalidad de la persona. Kant26. el término modo. .b. difícilmente se concilia con Calcedonia. 27 Cf. Kant propuso una definición moral: “Persona es aquel sujeto que es capaz de ser responsable de sus acciones”. Wieschedel. El problema ontológico de la encarnación consiste en profundizar en qué modo se da una dualidad de naturalezas en el ámbito de una única persona.3. El “yo” consiste en la autoconciencia. el concepto. el constitutivo formal es la totalidad. 382. . es un principio original.. procura salvar la unión sin confusión y sin división de las dos naturalezas del Verbo encarnado. VII. un determinado «modo» de existencia.27 21 22 “Persona est naturae rationalis individua substantia”. Gesammelte Werke. Francke Verlag. resulta muy vago en incluso débil. a. sino siendo asumida por la persona divina del Verbo? 2. para el cual la persona en Dios es “la incomunicable existencia de la naturaleza divina”. La persona divina ¿es sólo un “modo sustancial”? y su naturaleza humana ¿no tendría una existencia humana?. siendo «enhipostática» es por consecuencia «anhipostática».. Para Max Scheler “la persona no debe jamás ser pensada como una cosa o una sustancia (. es decir.. En este marco interpretativo surge el problema de la distinción en Cristo entre «persona» y «naturaleza». Otro aspecto de esta cuestión es la realidad humana de Cristo. en cambio. Para Santo Tomás “la persona significa lo más perfecto que hay en el universo. la persona es vista en relación a la autoconciencia. porque se encontraría privada de una propiedad importante. 25 “Esta afirmación del éxtasis del ser.2. III... porque el modo se concibe como realmente distinto. y por otro lado la persona divina debería ser considerada como una propiedad de esta naturaleza humana”23. Sartre.. Royce.. Ibid. Para Tifanio. STh I. llevan a consecuencias inaceptables “por un lado. irreductible a la naturaleza. en el caso de Cristo. 296. la naturaleza de Jesús no estaría completa. de la privación del ser humano en Cristo. La complejidad de la reflexión filosófica sobre la persona El desarrollo de la reflexión filosófica en torno a la persona ha implicado un notable cambio de acento.ser persona quiere decir tener una determinada manera. 297. Grunlegung zur Metaphysik der Sitten AB 22 (WW IV. La naturaleza humana de Cristo no es persona porque no es independiente. son dos naturalezas concretas existentes.. 329). Citando a Ricardo de San Víctor. PL 64.. 29. Las hipótesis que ponen el constitutivo formal en el «modo sustancial»24 (Cayetano y Suarez) o en la existencia25 (Capreolo y Billot) no recogen la originalidad de la persona y no resuelven la dificultad cristológica. Boecio21. recordamos algunas. Estas teorías..c.. no siendo ella misma persona. que. «Persona» en la Trinidad es principio de distinción.5 2. Scheller. Ibid. Hume.”.. Sin embargo. M. Atribuir un ser divino a la naturaleza humana para que pueda tener su propia existencia. Entre las innumerables teorías escolásticas tendientes a determinar el constitutivo formal de la persona.2. depende de la persona divina del Verbo. Fichte. en Cristo es principio de unidad.

Brightman). Así no resta sino decir que en la trinidad hay tres sujetos. Rahner concluye apresuradamente: luego no hay tres centros de conciencia y de actos. la persona con la naturaleza que posee. Kasper. en MS II. donde los tres sujetos no pueden ser simplemente inconscientes. Ibid. Jesús el Cristo. Mounier. 32 Cf. Dogmatique. B.. 61.2. sino que son conscientes de sí mismos a través de la única conciencia (principium quo).29 Una síntesis acerca de la reflexión filosófica sobre la persona arroja el siguiente resultado: la persona es “un individuo dotado de comunicación y de autotrascendencia”.. Kasper. Tampoco parece una solución resolver la aporía cristológica definiendo a Cristo como “persona humana” (Schoonenberg34. viceversa. De todas maneras no parece que en esta propuesta quede a salvo el testimonio escriturístico sobre la identidad del sujeto entre el eterno hijo de Dios y el hombre Jesucristo. 33 K. 30 Cf. W. 326. en Aquinas 17 (1974). 115.. El concepto antiguo y medieval de persona. Labor et Fides.”. Guardini. Welt und Person. Barcelona 1972.. Mondin. Marcel. Salamanca 31990. que está implícito en la doctrina trinitaria. E.. La esencia divina.. 34 Este teólogo realiza una inversión del dogma calcedonense: “Ahora es anhipostática.. excluye evidentemente tres conciencias”. 31 “La definición ontológica se transformaba así en una conciencia psicológica. Tinität-der vollendete Bund. sino la naturaleza divina de Cristo. inspirándose en el concepto trinitario. se puede hablar de una enhipostasía del Logos en el hombre Jesús”. que la única conciencia divina subsiste en tres modos. Schoonenberg.. K. Un Dios de los hombres. M. En su simplicidad el término persona pertenece a la cultura planetaria y es difícilmente intercambiable. Madrid 21977.. respectivamente con “modo de ser”32 y “modo distinto de subsistencia”. Wurzburg 1939. un sujeto triple de la única conciencia. 99-100. procura redefinir la persona como “ser relacional”35. 129. P. no ya la naturaleza humana. 301. Cf. 35 “Cuando hablamos de una persona. etc. la autotrascendencia (Heidegger. conscientes unos de otros en virtud de una misma conciencia que es «poseída» de ese modo por los tres sujetos. Pero también es necesario decir: “La doctrina trinitaria tradicional deja en claro que de la unidad del ser en Dios se sigue la unidad de la conciencia. La persona como «ser relacional» Se han realizado diversos intentos para unificar el concepto de persona en el ámbito trinitario y el cristológico. W. y. G. La persona umana e il suo destino in San Tommaso e nel pensiero moderno. Fichte.. Barth y Rahner han sugerido sustituir en teología el término “persona”. Posteriormente ha modificado algo su postura: “Por eso se puede hablar de una enhipostasía de Jesús en el Logos. Wekhund Verlag.. Id. 116.. Si “la 28 29 R. I/1.. Hegel). Para Guardini “la persona es la forma de la individualidad viviente en cuanto está determinada por el espíritu”. Ibid. Se estaría realizando una errada interpretación del dato eclesial. 329.6 La corriente personalista ha repropuesto la dimensión dialógica de la persona. Genève 1953. 2. un tanto equívoco por su polisemia. la autoconciencia31 (Descartes.. en términos del lenguaje tradicional. La naturaleza divina es enhipostática en la persona humana”. Marcel. Barth. la individualidad. Lo que distingue la persona de la naturaleza es justamente este “esse ad”. la dimensión dialógica (Buber. 380. Hay que decir. El Dios de Jesucristo.. Rahner. 30 Las características de la persona humana son: la autonomía en el ser (Boecio. Una tercera solución. Esto significa que es preciso admitir un triple principium quod. Pero partiendo de este presupuesto evidente dentro de la doctrina trinitaria de la iglesia. 328331. en efecto. No faltan pensadores modernos para los cuales lo propio de la persona pertenece al ámbito de la sustancia.33 Además de tener un tinte modalista. se inclina uno a atribuir a la persona una consistencia absoluta e igualmente a definirla mediante la conciencia . se prestaba así malentendidos y resultó incomprensible. en el lenguaje habitual. Nédoncelle). sino que consideramos el ser entero. En la medida en que se considera todo el ser humano. Schillebeeckx). la propuesta resulta abstracta y poco comprensible. Guardini). en efecto.4. Este repudio del concepto moderno de persona deja a Rahner anclado en la neoescolástica. Nédoncelle ponen de manifiesto la fundamental apertura a los otros de la persona humana y su intrínseca posibilidad de autotrascendencia. Tomás. El Dios Trino como principio y fundamento trascendente de la historia de la salvación.28 Persona significa para Guardini “el hecho de poder y deber subsistir en sí mismo”. no distinguimos entre persona y naturaleza.

302. la vivifica. que en la eternidad vive el diálogo interpersonal con el Padre. y la libertad. La aplicación en cristología resulta consecuente y pertinente. El significado de la unión hipostática39 No debe dejar de producir estupor el hecho que en una sola e idéntica persona converjan dos naturalezas ontológicamente tan distantes. Dios y el hombre se encuentran en absoluta proximidad ontológica y existencial. La persona. El hombre es más sí mismo. sino como “apertura apriórica del sujeto hacia el ser en general”. En ella él se experimenta como posibilidad infinita. Se aplica así a la persona humana el concepto trinitario.. La cristología trascendental de Rahner muestra estos vínculos.”. Esta relación no agrega ninguna perfección ulterior a la naturaleza. aunque no se identifica con ella. . Siempre se trata de “relaciones subsistentes”. En Él. En este sentido Cristo recrea en sí al nuevo Adán y el hombre nuevo se redefine auténticamente en Él. o propiedad o cualidad humana. Por otro lado. no deviene jamás el otro. Si el Verbo es “relación subsistente”. Existe un solo «yo» en el Verbo. la dirige. Rahner. Galot. todas las actividades de la naturaleza humana son personalizadas por la persona humana. 306. asumiendo la naturaleza humana.7 naturaleza implica toda la rica realidad del cuerpo y del espíritu. porque no se distingue lo que pertenece propiamente a la naturaleza de lo que pertenece a la persona como tal..5. encarnándose ha inaugurado el diálogo interpersonal con la humanidad. con las facultades del pensamiento y de la acción”. como expresión de su persona. La asunción de la naturaleza humana por parte del Verbo ha significado su unión plena a Dios y por lo tanto la plena realización de sus perfecciones naturales.. “la ausencia de persona humana en Cristo no implica ninguna privación de la perfección absoluta que se encuentra en el hombre. 38 Ibid. 2. Si el “yo” se define en relación al “tu”. 37 Ibid. En Cristo. vuelta al otro. cuanto más cercano a Dios. de la responsabilidad y de la libertad. En la encarnación el Verbo es la segunda persona trinitaria que se expresa. 36 Ibid. J. Curso fundamental sobre la fe. es un dato bíblico fundamental el hecho que Dios en su bondad y sabiduría tiende a comunicarse al hombre y que el hombre tiende a unirse a Dios. 37 La misteriosa e inalienable originalidad de la persona emerge y se refuerza propiamente en esta apertura al otro. la persona posee toda la naturaleza humana.36 “la persona es la entidad relacional que comunica su dinamismo a la naturaleza guiando su actividad hacia los otros en el conocimiento y el amor”. Todo acto de inteligencia y voluntad es reconducido a la unidad del yo personal humano. Tal trascendencia no debe concebirse como experiencia de un objeto determinado experimentado junto a otros objetos.. Su subjetividad es ejemplarmente vivida en la experiencia de la trascendencia. Por esto ella no hace a Cristo menos hombre”38. que. Por lo cual toda la perfección de la naturaleza humana es personalizada por el Verbo y en el Verbo. 39 Las citas corresponden a K. Así. De este modo la persona humana es auténtica imagen y semejanza de Dios. No es un “accidente” que se agrega a la naturaleza.. en lugar del “ser relacional humano” está el “ser relacional” del Verbo.. es el sujeto. La concordancia sustancial no es disminuida por la diferencia ontológica entre Dios y el hombre. 302. El hombre es persona y sujeto: es el ser de la trascendencia. El. Y Dios es el paradigma de la persona humana. actúa y se exterioriza dinámicamente también en la perfección de su naturaleza humana. Cristo. porque la persona está constituida por la relación y no por un elemento absoluto. No es una relación accidental sino una “relación subsistente” o “relación hipostática”. 297-298. la guía. es el ser con una salvación por conquistar en la historia. no deviene jamás el “tu”.

Jesús. actuación consistente en el hecho que el hombre es aquel que se abandona al misterio absoluto que llamamos Dios”. en efecto. Precisamente al no ser Jesús otro que el Logos. La unión hipostática.8 El hombre está intrínsecamente orientado hacia Dios. La humanidad de Jesucristo desborda en valores plenamente humanos. observa con delicadeza y evoca con rasgos felices la naturaleza. no está disminuida en su perfección: más aún. en la persona del Verbo alcanza la más alta posibilidad de realización. interpretada por el psicoanálisis. subsistiendo así en y por él y no por sí misma” (M. el Salvador absoluto señala el inicio de la autocomunicación divina que alcanza su objetivo. en la medida en que ella forma una persona humana en y por él. En el evento histórico de la encarnación de Cristo se da el punto de máxima realización del encuentro entre Dios y el hombre. es también persona humana en el Logos y por el Logos. La humanidad de Jesús participa del “ser personal del Logos. Scheeben). “es un momento intrínseco de la entrega complexiva de la gracia a la creatura espiritual”. Y por otro lado. el mundo familiar del trabajo. Su equilibrada figura humana tuvo psicológicamente un gran influjo terapéutico y por lo tanto humanamente constructivo en el ánimo de sus contemporáneos. En Cristo la humanidad alcanza la autotrascendencia absoluta y por lo tanto su plena realización. La figura de Jesús. la realidad del misterio santo de Dios representa el horizonte que sostiene y tensa esta apertura trascendente del hombre. es decir. “la encarnación de Dios es el caso supremo de la actuación esencial de la realidad humana. 40 Incluimos algunas expresiones que procuran expresar lo más claramente posible el misterio que consideramos: “La humanidad de Jesús está unida con el Logos hipostáticamente de una manera humana. 306). Jesús fue un hombre íntegro e integrado: “no fue un exaltado o un alienado que vive en otro mundo”. De esta manera. siendo un evento único e indeducible. los gozos y las penas de los hombres. Alfaro) . de un modo que incluye la libertad y la conciencia humana. Esta orientación constituye su “existencial permanente”. aún no siendo persona humana. Por otro lado. emerge como paradigma de madurez humana excepcional. La naturaleza humana del Verbo. El resultado de esta situación única está reflejada en el dato bíblico.J. el Cristo” p. La unión hipostática es el modo peculiar por el cual se actúa la divinización de la creatura espiritual. Dicho de otra manera: la persona del Logos es la persona humana” (Kasper “Jesús. “Cristo se experimentó de modo humano como un “yo” que verdaderamente es el hijo de Dios” (J. Por la unión hipostática40 Cristo deviene la auténtica definición del hombre.