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Resumen - Burgin Miron (1960) Miron Burgin (1960) ASPECTOS ECONÓMICOS DEL FEDERALISMO ARGENTINO Estudio Preliminar (Beatriz

Bosch) La gravitación del factor económico en la lucha contra la corona española, ha sido suficientemente aquilatada desde los comienzos mismos de la historiografía argentina. Los estudios de Belgrano (1886) y de Vicente Fidel López (1891), indican el auge de la temática en el siglo pasado. Miron Burgin relaciona el problema institucional originario a la defectuosa estructura económica del país. El factor económico es, a su juicio, base e ingrediente primordial en el proceso histórico conducente a Caseros. Se alinea entre cuantos consideran el factor económico uno de los determinantes de la caída del imperio español en América. Apunta Burgin el traspié del partido unitario al abandonar el ideal del comercio libre, así como las deficiencias de su programa en orden a la agricultura y la industria. Niega objetivos de justicia social a la ley de enfiteusis, a su entender mera fuente de ingresos fiscales. Según Burgin, si los unitarios formaban un núcleo compacto, culto y homogéneo, los federales no constituían un partido propiamente dicho sino grupos parciales con intereses distintos y a menudo contrapuestos, pero con una visión más clara y certera de las cuestiones. El autor centra todas sus consideraciones alrededor de Buenos Aires, dedicando someras líneas a la política arancelaria de ciertas provincias. Sorprende en extremo que el nombre de “Protector de los Pueblos Libres” esté ausente, omisión tanto más llamativa, cuanto que son notorias las raíces económicas en la prédica y en las campañas del introductor de las teorías federales en el Río de la Plata. Tampoco se estudian aquí las repercusiones que tiene en las provincias medida de orden económico dictadas por el Congreso Nacional, que funciona en Buenos Aires entre 1824 y 1827.; es decir, la controversia suscitada por las leyes sobre Banco Nacional, aduanas, hipoteca de las tierras públicas, etc. En Entre Ríos, por ejemplo, entre 1826 y 1827 se dan manifestaciones subversivas de neto origen: la resistencia a admitir el papel moneda emitido por el Banco Nacional. Expone el autor: “Las preferencias por uno de los sistemas contra el otro eran determinadas menos por los principios abstractos de las teorías económicas que por las necesidades y aspiraciones inmediatas de los que optaban. Porque las condiciones fundamentales del desarrollo económico del país habían sido firmemente establecidas por la revolución misma. El problema era el de establecer hasta que punto tal o cual política económica reflejaba las necesidades específicas y la potencialidad económica del país”. “Teóricamente el unitarismo era liberal y democrático, pero en la práctica se volvió autoritario y aristocrático; autoritario porque el partido impuso su programa económico a pesar de la creciente resistencia popular en Buenos Aires y otras provincias; aristocrático, porque se dirigía principalmente a las capas más altas de la sociedad argentina, sobre todo a los comerciantes y a los intelectuales. En la Comisión Representativa de los gobiernos litorales, creada por el Pacto Federal del 4 de enero de 1831 se puso de resalto, la tesis de Burgin de la vinculación íntima entre la estructura económica y las formas constitucionales. El proteccionismo, el prorrateo de las rentas de la aduana y la inmediata convocatoria del congreso constituyente exigidos por el diputado por Corrientes se enfrentaron con el librecambismo a’outrance, el monopolio fiscal y el arreglo interino del problema institucional a través de simples conveníos de alianza, preconizados por el representante de Buenos Aires. Inermes las provincias, sin fuerzas para sustentar su programa, debieron resignarse momentáneamente a la frustración del pacto. Rosas personifica la doctrina política como el programa económico del federalismo porteño. Era un programa de aislacionismo económico y dominación política del resto del país. El aporte más novedoso del ensayo de Burgin es el capítulo relativo a la tarifa. “Los aranceles no eran solamente un instrumento de política económica, sino también la más importante fuente de ingresos. Y por estar el comercio exterior del país en el puerto de Buenos Aires, las demás provincias querían participar en la formación de la política arancelaria. La tarifa se convirtió de este modo en un problema simultáneamente provincial y nacional, y en este sentido asumió los contornos políticos que el gobierno porteño no podía descuidar.” Proteccionismo llegó a ser en las provincias sinónimo de federalismo. Rosas otorga medidas a favor de la agricultura y las industrias locales en leve escala, mas las reformas de envergadura introducidas durante su primer gobierno tendieron a beneficiar a los productores de carne únicamente. La ley de aduanas de 1835 representa la máxima concesión a la política proteccionista. Por primera vez el gobierno de Buenos Aires tiene en vista los intereses de las provincias y el bienestar de las clases medias. Burgin le asigna amplias proyecciones políticas: “Rosas podía contar ahora con el apoyo unánime de las clases medias de Buenos Aires y ver aumentado enormemente su prestigio más allá de las fronteras provinciales.” El historiador Julio Irazusta lo corrobora con los términos de agradecimiento tributado por las provincias de Tucumán, Salta y Catamarca, Burgin añade Mendoza. Otro es el juicio de enrique Barba: “Significaba la protección de los productos e industrias de todas las provincias, aunque no libraba al interior de la tutela porteña.” En efecto, el sistema comercial seguía siendo el mismo. Sólo el puerto de Buenos Aires era el habilitado para el comercio de ultramar, con lo que se obligaba a las provincias a sujetarse a la marcha económica de Buenos Aires. Con todo, opina Barba y cita Bosch, significaba un avance estimulante en lo que se refiere a proteger la economía e industria vernáculas. Observa el referido historiador que la ley fue mal acogida en Santa Fe y Corrientes, la segunda provincia nombrada fundaba sus quejas en la necesidad de reprimir el contrabando de productos que competían con el

tabaco y yerba mate. Mas el bloqueo interpuesto por las naves francesas (23 de marzo de 1838 a 29 de octubre de 1839) evidencia la incapacidad de la industria nativa para abastecer al país. Juan Manuel de Rosas desiste de sus modestas aspiraciones de independencia económica y reestablece los aranceles normales. La tarifa de 1836 había reducido el nivel de las clases medias, pues la inflación condujo a la menor demanda de los artículos de consumo. Burgin cree ver en la cuestión de la tarifa el reflejo de un sentimiento antiextranjero, que en la legislatura tuvo un vocero en Nicolás de Anchorena. Desde el punto de vista del diputado Ferré no había mucha diferencia entre Rosas y Rivadavia, entre el federalismo porteño y el unitarismo. Rosas se convirtió en el representante de Buenos Aires. Y para la clase media porteña se había revelado como el campeón de los odiosos terratenientes, hacendados y productores de carne. Otra omisión notable en esta obra es la relativa a los problemas económicos generados en el litoral por los sucesivos bloqueos franceses (1838-1839) y anglo-franceses (1845-1849). Florencio Varela analizó las verdaderas causas del empecinamiento del déspota, sus artículos en el “Comercio del Plata” están encaminados a demostrar, sobre la base de cuadros estadísticos, los beneficios obtenidos por los habitantes del litoral con el comercio directo. En el capítulo “Aspectos económicos de la caída de Rosas”, el autor alude a los conflictos internos y externos que obligaron al gobernador de Buenos Aires a asumir las funciones de un poder nacional y a olvidar momentáneamente los intereses de las provincias; impuso, dice el autor, el concepto porteño de federalismo en todo el territorio argentino. “El federalismo arrastró al país en una oleada de indignación contra el monopolio económico y financiero de Buenos Aires.” Fue un llamado a movilizarse contra la transformación del interior y el litoral en plácidos cotos de caza para los especuladores extranjeros y los comerciantes capitalistas. Pero sobre todo era un alegato en pro de una distribución más equitativa de la carga que imponía la adaptación del nuevo ambiente político y económico posrevolucionario y una reclamación hacia la economía nacional equilibrada. En menos de dos líneas se hace referencia a la desaparición de Rosas del escenario político rioplatense. Nada se nos dice de los móviles económicos que coadyuvaron en la cruzada constitucionalista emprendida por su debelador. Sarmiento, en Facundo (1845) y en Argirópolis (1850) coloca el acento sobre el problema de la libre navegación de los ríos. Del día que la tiranía desapareció en Caseros, un memorialista posterior recordó, por su parte, entre las causas, la negativa de Rosas a permitir la salida de oro y la venta de pólvora necesaria en el trabajo de las canteras. Prólogo Las luchas políticas de la Argentina durante las primeras décadas de su independencia se concentraron principalmente en el problema constitucional. Pasado el peligro español, la cuestión de la organización nacional y de la naturaleza y autoridad del gobierno central se convirtió en un problema intensamente práctico, que tenía sus raíces en la estructura económica del país y cuya solución afectaba profundamente los intereses en todas las clases sociales de la sociedad argentina y de todas las provincias de la Confederación. Si la economía del país hubiese sido más homogénea o la interdependencia regional mejor equilibrada, la cuestión de la autonomía local, política o económica habría podido resolverse dentro del recinto de la Asamblea Constituyente. Pero la organización económica que la Argentina heredó de la época colonial no era homogénea ni bien equilibrada. Le faltaba la elasticidad para que el país se adaptara al nuevo ambiente político y geográfico. La independencia no concilió las orientaciones divergentes que existían en el virreinato. El propósito del trabajo es llamar la atención sobre el factor económico que fue la base y al mismo tiempo un ingrediente importante del proceso histórico que condujo a la nación Argentina de los tormentosos días de la Asamblea Constituyente a Caseros, pasando por la suma del poder público. Capítulo I - La economía de la independencia Entre las variadas fuerzas que causaron la declinación y la caída del imperio colonial español en América ninguna se destaca tanto como al económica. La incapacidad de España para adaptar el sistema a las cambiantes relaciones económicas de dentro y fuera del Imperio ocasionó su desintegración. Al someter el intercambio económico entre la madre patria y las colonias de ultramar a una estricta fiscalización el gobierno español perseguía un doble objetivo, 1impedir el acceso de los extranjeros a las fuentes naturales de recursos; 2- reservar todo el comercio con las colonias para los españoles. La limitación de los embarques, junto con otras restricciones, condujo al crecimiento de los monopolios. La comunidad mercantil comprendía que si los mercados de las colonias y de la madre patria permanecían libres de la ingerencia extranjera, el costo de las ordenanzas y los impuestos podrían ser fácilmente transferidos al consumidor. Cuando las colonias vieron aumentar su población, y cuando su economía se hizo más diferenciada y desarrolló su capacidad productora, lograron librarse, mediante el comercio internacional, de la tutela económica de los comerciantes españoles. Con el objeto de reservar los mercados coloniales para la industria y el comercio nacionales, el gobierno español se vio forzado a adoptar una política restrictiva con respecto a la vida económica interna de las colonias. Redujo al mínimo el comercio intercolonial, se desalentaba y a menudo se prohibía el establecimiento de toda industria que pudiera competir con los productores de la madre patria. El desarrollo, por consiguiente, de la economía colonial, estaba determinado por los intereses comerciales y fiscales de España. El comercio de ultramar, fundado en

para proteger la estabilidad interna de los precios. pero sólo cuando llegaron al continente las noticias de la revuelta de España fue cuando “el grito de libertad” lanzado en Buenos Aires repercutió en los rincones más alejados del imperio español de ultramar. los precios subieron mucho más rápidamente que en otros países de Europa. Montevideo. desapareció prácticamente el comercio transatlántico español. Fue precisamente para conservar intacto el sistema mercantil que el gobierno español sacrificó. los más fundamentales intereses económicos del territorio del Río de la Plata. y el mercantilismo como principio básico de la política colonial se transformó en una cáscara vacía desprovista de todo contenido económico y político. Debido a la afluencia de efectivo a España. la lucha por la independencia y por el dominio del poder sin los cuales la reorganización de la sociedad colonial era imposible. El país no solo no fue capaz de absorber la producción de las colonias. Salta y Jujuy era imprescindible evitar que Buenos Aires se transformara en un punto de tránsito de las importaciones europeas. Los intereses peruanos y los del erario español combinaban perfectamente. y en 1764 se extendió el privilegio del comercio trasatlántico a 9 puertos españoles. pero “su valor económico inmediato fue insignificante”). Y cuando se descubrió que en los mercados de Córdoba y Tucumán se introducían productos extranjeros se tomaron medidas. en 1580. Con los últimos Habsburgos. parecía asegurar una expansión continua de todo el imperio. Casi inmediatamente después de la segunda fundación de Buenos Aires. En definitiva. en 1748 se abolió el régimen de la flota. LO que las colonias necesitaban sobre todo era el contacto directo con los mercados mundiales. La corona prestaba oído atento a los comerciantes peruanos. sino que se vio frecuentemente obligado a reducir las exportaciones. Además en 1797. De este modo. Pero al “aduana seca” de Córdoba se mantuvo hasta 1695 año en que se traslado a Jujuy. ligeramente. Estimulado por la Revolución Industrial del oeste europeo el desarrollo económico de las colonias sobrepasó holgadamente el mezquino liberalismo de los Borbones. mientras en las colonias el contrabando excedía el comercio legal en valor y volumen. porque la interposición de España en la correspondencia comercial entre la América española y el mundo exterior obraba necesariamente en perjuicio de las colonias. Sevilla dependía de la industria extranjera para las cinco sextas partes de sus exportaciones de ultramar. Para librarlas de los grilletes que significaban los intereses fiscales y económicos de la madre patria había que abolir los viejos lazos sociales y políticos. determinaron la política española en las provincias del Río de la Plata. En la segunda mitad del siglo XVII el sistema se convirtió. y eso era lo único que podía asegurar la expansión de su capacidad productiva y una utilización más racional de sus vastos recursos naturales. Esta muralla arancelaria tenía por objeto aislar a Buenos Aires de los mercados internos. Lo que necesitaba y exigía era libertad económica y autonomía. Los comerciantes de Sevilla fueron privados de sus monopolios. en 1718 la Casa de Contratación fue trasladada de Sevilla a Cádiz. Luego. Sólo en 1661 se modificó. Tucumán. Pero a mediados del siglo XVI España entra en un período de aguda decadencia económica. de un instrumento efectivo de política económica. una serie de reformas económicas administrativas trató de ensanchar las relaciones con las colonias. que las provincias luego Virreinato del Río de la Plata. La apertura de un puerto en las costas del Plata tendría una sola consecuencia: la de convertir a todo el territorio situado al este de los Andes en zona tributaria de Buenos Aires. tanto como las razones fiscales. Pero el liberalismo comercial de los Borbones no se extendió al comercio entre las colonias y los países extranjeros (más allá de un pequeño privilegio transitorio de Franca. la ley de 1663. Buenos Aires y toda la región del Río de la Plata estaban sometidas a la ley de 1561 que prohibía el comercio de ultramar por otros puertos que no fueran los expresamente indicados para ello. los vastos territorios del Río de la Plata fueron descuidados desde el principio por España. Integrando los últimos territorios agregados al imperio español. En 1623 se prohibió por ley la importación al Río de la Plata de metales preciosos de cualquier forma. La solicitud de España por el bienestar del comercio peruano a expensas de Buenos aires y su rígida adhesión a la doctrina mercantilista casi estrangularon el desarrollo económico de la región del Plata. En las costas del Plata comenzó a florecer el contrabando. Valparaíso y Guayaquil. Las condiciones sociales y políticas para esta reorganización ya estaban maduras a fines del siglo XVIII. En 1622 se estableció en Córdoba la llamada “aduana seca”. Los intereses de los comerciantes de Lima.parte en la división geográfica del trabajo y en parte en la superioridad industrial de la madre patria. imponiendo gravámenes adicionales sobre las mercaderías en tránsito hacia el oeste. De ahí que la lucha por la libertad económica fuera al mismo tiempo una lucha política. para reservarle al comarco de Lima los mercados de Córdoba. luego transferido a Inglaterra. retirados de las rutas establecidas del comercio trasatlántico pobres de minerales fácilmente exportables. para aliviar la aguda escasez de moneda del litoral. Eludió la “aduana seca” . 2 De las colonias españolas del Nuevo Mundo ninguna se adapta menos a la política comercial y económica del sistema colonial español. restringiendo severamente la corriente de dinero del interior a Buenos Aires. La América española ya no podía satisfacerse con simples concesiones comerciales. En los dominios se permitió el comercio de ultramar y hasta cierto punto el internacional con varios puertos entre los que figuraban Buenos Aires. de modo que con el inevitable crecimiento y diversificación de la economía colonial su estabilidad dependía principalmente de un desarrollo de la madre patria. y lo considero justificado. la provincia tuvo que afrontar serias dificultades para establecer un contacto comercial directo con España o con el mudo exterior. La mercadería extranjera cruzó además el Paraná y el Río de la Plata. determinados buques neutrales fueron autorizados a comerciar con las colonias. mientras España estaba envuelta en las guerras napoleónicas. en un serio obstáculo para el desarrollo y la continua expansión de la sociedad colonial. a los que se agregaron 13 más en 1778. ya desmedidamente altos. Sin embargo a fines del siglo XVI el sistema comenzó a dar señales inequívocas de decadencia. el sistema descansaba en la división geográfica del trabajo. Con los Borbones.

en dirección a Buenos Aires. Aumento el valor de la tierra. y su conservación. En 1778 se legalizó la importación por Buenos Aires para las provincias del interior. Pero la economía del virreinato no era uniforme ni simple. las esperanzas de los protagonistas de la revolución de 1810 quedaron ampliamente justificadas. Afectaría a las industrias de Córdoba. el país podía afrontar sin dificultades el recargo de llegar a los mercados europeos por la vía de España. sinónimo de independencia política. exigió la acomodación a un nuevo juego de factores geopolíticos. se habría podido solucionarlo sin dañar seriamente la unidad política del imperio. La prohibición de establecer transacciones directas con los países extranjeros era un obstáculo muy serio para el desarrollo económico. Era fundamental que los precios recibidos por los artículos exportados y los que se pagaban por las importaciones tuvieran en una relación más estrecha. San Juan. acumuladas en el período del aislamiento económico. lograron desarrollar algunas industrias que. las provincias del interior alcanzaron cierto grado de prosperidad económica. sino que promovería el bienestar económico y con él. En 1776 las provincias obtuvieron la autonomía administrativa con el establecimiento del Virreinato del Río de la Plata. requería una cantidad mínima de trabajo y prácticamente ningún capital. La derogación de las leyes que prohibían el comercio interprovincial dio como resultado un rápido crecimiento del comercio basado en la división territorial del trabajo. Pero cuando disminuyo el excedente de ganado. las provincias del interior habían conseguido un grado más alto de integración económica y aptitud propia. además de satisfacer las necesidades locales. el prestigio social y político de los comerciantes no monopolistas y de los terratenientes ganaderos. El problema giraba una vez más alrededor de la capacidad de España para absorber toda la producción de la colonia y para satisfacer las crecientes demandas de artículos a precios razonables. La Rioja. Algunos de estos fueron consecuencia de la misma revolución. Además significaría la muerte del comercio peruano en los mercados del noroeste del virreinato. Hubo una ampliación del mercado de cueros y otros subproductos de la industria. Estaba dividida en varias regiones desiguales. Pero los aspectos sociales y políticos del movimiento del “comercio libre” eran en realidad inseparables de los aspectos económicos. En parte por su mayor variedad de recursos naturales y en parte por el aspecto altamente protector de la política comercial y administrativa de España. más la disponibilidad de los mercados internos. El alejamiento de los principales puertos del comercio exterior. Allí. como también la fuente más importante de los artículos que necesitaba. Catamarca. porque de ella dependía la continua expansión de la industria ganadera. Tucumán. y por ende de la colonia para todo el comercio. Lo cual a su vez implicaba la eliminación de la metrópoli como intermediaria de las relaciones comerciales. Los sectores de la economía que más se beneficiaron con la revolución de 1810 fueron los de la industria ganadera y los del comercio de ultramar. contra la enérgica oposición de los comerciantes peruanos. porque el sistema colonial era mercantilista y proteccionista. Córdoba. Atrasadas como eran. aunque importante. No era España sino Inglaterra la mayor consumidora de la producción de la colonia. La unidad que podía tener la economía del interior se basaba en la división territorial del trabajo. cada cual con sus propias características de desarrollo. la ganadería. Sin embargo. actuando ambas ciudades como puntos terminales y de tránsito del considerable comercio de mulas que se realizaba entre la región del Río de la Plata y el Perú. Desafiando todas las prohibiciones el oro y la plata siguió circulando hacia el este. Las prohibiciones con las cuales España trataba de reforzar el aislamiento económico de Buenos Aires fueron rescindidas en el transcurso del siglo XVIII. El comercio siguió a la ganadería. era una amenaza directa a la seguridad económica y social de los que siempre habían ocupado una posición privilegiada con respecto al comercio de ultramar. Precisamente. columna vertebral de la economía de la colonia. la presencia de numerosos obreros debido a la incorporación de las tribus indias al sistema económico colonial y la abundancia de materias primas. Si se hubiese podido limitar el problema a sus aspectos económicos. Mendoza. Las reformas administrativas y comerciales de los Borbones constituyeron un poderoso estímulo para el desarrollo económico del Río de la Plata. Hubo una considerable rebaja en los precios de importación y un simultáneo aumento de los artículos destinados a los mercados de ultramar. De este modo y en lo concerniente a las provincias del litoral y la ciudad de Buenos Aires. Corrientes. fueron factores que condujeron a la formación de una . otra buena porción quedaba en manos de la clase mercantil. no era la única fuente de subsistencia. la colonia ya no se pudo permitir desprenderse de una parte de sus ganancias. La apertura del puerto. los hacendados y los productores de carne prosperaron. y vieron en el comercio libre el fin de su poder. La única función que desempeñó España fue la de servir de intermediaria entre el Río de la Plata y los países extranjeros. estaban en estrecha relación con Buenos Aires y con Lima. 3 La proclamación del Cabildo Abierto el 22 de mayo de 1810 fue el comienzo de una serie de profundos cambios introducidos en al estructura social y económica del virreinato.de Córdoba y penetró en los mercados interiores. Tucumán y las provincias de Cuyo. la emancipación política consolida las conquistas de las décadas precedentes y preparó además el terreno para el progreso posterior. Aunque una buena parte de estos beneficios la aprovechaba el consumidor. Los comerciantes monopolistas junto con los funcionarios de la Corona formaban la capa superior de la sociedad colonial. producían excedentes para exportar a otras partes del imperio colonial español. a fines de siglo la economía de Buenos Aires amenazaba con estancarse de nuevo. que podían ser favorables o no a la potencialidad económica de la región. y especialmente de Buenos Aires. La adaptación al nuevo ambiente económico fue difícil. Como la explotación de las vastas riquezas ganaderas. la tierra se hizo relativamente escasa y aumentó el costo de producción. “Comercio libre” se convirtió en sinónimo de libertad en general. En las provincias del interior. España adoptó la práctica de conceder permisos especiales a los barcos destinados a pasar por el puerto de Buenos Aires. La colonia llegó a ocupar un lugar especial en la organización imperial. El “comercio libre” no sólo eliminaría el lucro monopolista.

Las provincias recurrieron a las tarifas especiales. también revela algunos aspectos de los antecedentes económicos y sociales que promovieron las luchas políticas de la época. la carne. desarrollo cuya irregularidad engendró fricciones y discordancias y originó la formación de grupos antagónicos y de intereses regionales. y a veces eran hasta contrarios. y con los territorios contiguos de Bolivia y Chile. 2 Durante el gobierno de Martín Rodríguez (1821-1824) el territorio de la provincia de Buenos Aires se extendió hacia el sur y el oeste. En 1823 la provincia se expandió hasta más allá del río Salado. Ni siquiera la guerra con España y Brasil ni las luchas político sociales pudieron detener la expansión económica. El proceso de expansión refleja la naturaleza de la economía provincial. La provincia y sus relaciones con el país se convirtieron en un problema nacional. Los agricultores desempeñaron un papel insignificante en el proceso de expansión territorial. 3 La expansión territorial no estuvo acompañada por un crecimiento de población proporcional. En Buenos Aires el federalismo extrajo sus fuerzas y su vitalidad del deseo de monopolizar los beneficios económicos de la revolución. a los gravámenes diferenciales. El otro problema de primordial importancia era proteger el comercio interprovincial contra los ataques de los indios. La provincia se fue acomodando rápidamente a los requisitos de la economía europea. La defensa económica se convirtió en uno de los factores más importantes de los que produjeron la aparición de la concepción federalista de la organización nacional. Buenos Aires formaba parte de la república. no podía sostener la competencia extranjera. La adquisición de nuevas tierras era una manera de acrecentar el capital del país. Capítulo II . su oposición a todas las tentativas de organización nacional que diera a Buenos Aires la dirección política y económica del país. una de las cuales sostenía que el comercio era la fuente de la riqueza nacional y la base de la prosperidad económica. pero fundamentalmente en la ampliación de la base económica de la provincia. y estaban subordinadas a la política diaria de Buenos Aires. El cuero. Buenos Aires crecía rápidamente en riqueza e importancia. Los hacendados sabían que una agricultura fuerte y próspera podía tener una influencia adversa en los precios. La economía del interior entra de este modo en un período de descomposición gradual. no es raro que los inmigrantes prefirieran quedarse en la capital. a la tendencia de los inmigrantes a establecerse en la ciudad de Buenos Aires. El problema de la organización del Estado se concentró en la lucha de dos tendencias. El problema llega a ser en definitiva el eje central alrededor del cual se desarrollan las primeras etapas de la lucha entre unitarismo y federalismo. pero los intereses de la provincia no siempre coincidieron con los de la nación.economía discretamente integrada. Los estancieros. No hay duda de que el interior obtuvo beneficios con el crecimiento económico de Buenos Aires. El fracaso de la política colonizadora del gobierno se debió. dados los primitivos métodos de producción. tenía conciencia de la magnitud de la tarea. En esos mismos mercados obtenía la provincia los artículos elaborados y alimentos que no podían producir.La economía de Buenos Aires de 1821 a 1829 En el país se discutía el tema de la organización política. Cuba y América del Norte. La Legislatura. Al término de la expedición de 1827-28 la superficie explotable se extendió aún más. compuesta en su mayoría por estancieros y comerciantes. el sebo y otros subproductos de la industria ganadera encontraban fácilmente mercados en Europa. y a la legislación económica directa. mientras que la otra proyectaba la expansión de la industria ganadera en la provincia. Brasil. quedaron totalmente interrumpidas durante las guerras de independencia o seriamente perturbadas después. Alrededor de esta cuestión giraron las luchas políticas y sociales durante las primeras cuatro décadas de la independencia argentina. Y como la ciudad estaba en condiciones de ofrecer mejores salarios y un nivel de vida superior. En conjunto la corriente inmigratoria fue insuficiente para satisfacer la creciente demanda de hombres. la industria tenía poca fuerza para sobrevivir. También el gobierno estaba interesado en la extensión del territorio de la provincia. Estaba en el mismo proceso del desarrollo económico. Y la solución. De ahí la tendencia de las provincias a circunscribir l poder político de Buenos Aires. La . La mercadería española y extranjera triunfan fácilmente en la competencia de los productos domésticos. de incluir territorio en el sistema de las relaciones productivas capitalistas. Pronto se hizo evidente que una política económica con tantas reminiscencias del mercantilismo y tan ofensiva para los intereses de Buenos Aires no podría sobrevivir más que con una bastante amplia autonomía política de cada provincia. La rehabilitación financiera y económica se convirtió en uno de los mayores problemas. Como consecuencia del Reglamento del Comercio Libre las provincias del interior se vieron obligadas a retirarse de los mercados de Buenos Aires. de ahí también su conformidad para votar impuestos especiales al ganado. Las dificultades financieras unidas a las perdidas económicas por la guerra con Brasil suministraron nuevas razones que indujeron al gobierno provincial a organizar y financiar expediciones contra los indios. La revolución acelera el proceso. desde las costas del Plata y la orilla del mar hasta donde se lo permitió la resistencia de las tribus indias. El campo y la ciudad se disputaban la mano de obra disponible. después de haber sido designada Buenos Aires como puerto de entrada para los barcos españoles. No obstante. De este modo Buenos Aires era en cierta medida económicamente independiente del resto del país. al impuesto sobre el tránsito. pero es igualmente cierto que esas ganancias eran indirectas y ligeras. La cuestión era inevitable. Las relaciones con Perú. debía consistir en una mejor administración de los fondos públicos. De ahí la prontitud con que la Legislatura votó las sumas necesarias para costear las expediciones. ya que produciría una creciente demanda de tierras. Buenos Aires gozaba de una posición semimonopolista. El proceso de dislocación económica había comenzado en el último cuarto del siglo XVIII. llegando por el sur hasta Tandil. sabían que ellos serían los principales beneficiarios de las campañas.

La división del trabajo. pero sus efectos quedaban anulados por los frecuentes cambios y las revocaciones totales de las tasas establecidas. 5 La expansión de la industria ganadera tuvo su contraparte en el incremento del comercio exterior e interprovincial. La conquista de nuevas tierras a expensas de los indios no significó que estos fueran integrados al mundo del trabajo. La falta de caminos y el transporte impedían que las actividades agrícolas se extendieran más allá de un radio relativamente corto. Pero esas cifras. La agricultura progresa poco durante las primeras décadas posteriores a la revolución. cuando el país abrió sus puertas al comercio exterior. En 1821 y 1822 se aprobaron las leyes que reglamentaban el empleo de aprendices y peones. Ansiosos por mantener ese costo al nivel más bajo posible. carne y otros subproductos de la industria ganadera. Entre los años 1820 y 1830 el valor de las exportaciones aumenta. desempeñó un papel secundario en las relaciones con el litoral. La imposición del derecho de propiedad de tierras y animales se fue haciendo cada vez más estricta. Las guerras. Dependió de la incapacidad de formular una política agrícola coherente. Es probable que ni la existente hubiera tenido eficacia. Expuestos a la competencia extranjera. pero su explotación masiva se llevará a cabo más adelante. El hecho es que en las luchas políticas de este período el precio del pan se convirtió en una cuestión política. La provincia importaba para su consumo interno los productos agrícolas e industriales del interior. hace presumir que la salida de metales preciosos era bastante copiosa. la cría de ganado y sus industrias anexas entraron en un período de expansión sin precedentes. parte de los cuales eran producidos o cultivados en el interior. Tenían por objeto impedir que los obreros abandonaran el empleo antes de que expirara el contrato y también para reducir la competencia de los empleadores. El engrandecimiento de las estancias significó mayores inversiones de capital. Las cifras disponibles indican que durante la década la provincia fue un importador equilibrado. cuyas actividades económicas rara vez traspasaron los límites provinciales. ciudad y provincia. Así en 1813 entran los primeros merinos. En este punto sus intereses entraron en conflicto con los intereses de los ganaderos. pese a la constante afluencia de numerario del interior. remitiéndole en pago artículos extranjeros. que no existía en ese momento. Lo cual dependía de la existencia de un mercado interno amplio y estable. Esas ilusiones no pudieron ser mantenidas después de la guerra de 1825-1828.simultánea expansión de la actividad económica en la ciudad y el campo originaron el problema de la falta de trabajadores. y era también la Pampa la que proveía mercados disponibles para una gran parte de los artículos importados. Sería un error atribuir el fracaso del programa gubernativo de colonización únicamente a la falta de recursos monetarios. La cría de vacunos se prosiguió con dirección y fiscalización industriales. Las dos últimas circunstancias estimularon el desarrollo de la ciudad de Buenos Aires y apresuraron su transformación en el centro financiero y comercial de la nación. Los acontecimientos de 1810 y la consiguiente declaración de independencia dieron amplia sanción política. ocupando el centro Buenos Aires. Por su naturaleza unilateral la economía de la provincia necesitaba importar no sólo mercaderías sino también comestibles. el crecimiento de la población. y proporcionaron un poderoso estímulo a la posterior modernización de la vida económica de la provincia. alrededor de las ciudades y los pueblos. donde la tierra era bastante cara. Los años que siguieron al gobierno de Martín Rodríguez fueron años de inquietud política y social. El proceso transformador de la economía de Buenos Aires precedió a la revolución de 1810. El hecho de que en la segunda mitad del decenio la provincia hubiese quedado completamente agotada de dinero. El gobierno proclamó un ambicioso programa de colonización. la mayor especialización y el surgimiento de las industrias artesanas. los agricultores porteños se veían frecuentemente obligados a vender el grano a un precio que apenas cubría el costo de producción. Por otra parte se sometió a la mendicidad a una estricta reglamentación y prohibición para todo aquel que pudiera mantenerse trabajando. Las provincias de la ribera del Paraná eran competidoras tanto como complementarias. Grandes cantidades de mercaderías exportables afluían constantemente desde la pampa hasta el puerto. los agricultores vacilaban en hacer inversiones complementarias para adquirir herramientas más eficaces o mejorar los métodos de cultivo. 6 El aumento de la riqueza y el crecimiento de la población fundamentaban la división del trabajo . Esta parte del comercio era triangular. la escasez de mano de obra fue general. y su dependencia de Buenos Aires estaba subordinada a su necesidad de usar el puerto de la ciudad como punto de contacto con los mercados extranjeros. Durante los años que siguieron a la revolución de 1810. para ser despachados al exterior. el desenvolvimiento económico encontró su expresión en la transformación de las estancias en empresas capitalistas. En 1822 el gobierno decretó que los obreros procedentes de otras provincias no serían enlistados en Buenos Aires para el servicio militar mientras durasen en sus empleos. En el campo o la campaña. Los aranceles eran suficientemente altos para dar protección a los mercados de cereales y harinas locales. Y como la expansión económica se distribuyó con bastante uniformidad en todos los sectores de la economía. y no hubo tiempo ni ocasión para realizar una amplia y consecuente política obrera. es muy probable que no reflejen la situación real. Comerciantes. capitalistas y todos aquellos cuyo bienestar estaba relacionado con el comercio aprendieron pronto a pensar en función de la economía nacional. Debido a las fluctuaciones de los precios el importe de las exportaciones no siempre revela cambios significativos del desarrollo económico en períodos de años. Todos los productos de la industria ganadera formaban el grueso de las exportaciones. Las relaciones comerciales con las provincias del litoral eran algo diferentes. aunque base del comercio de Buenos Aires con el interior. realizaron una constante succión en las reservas disponibles de hombres de trabajo. Los factores que provocaban la escasez de trabajadores no estaban al alcance de la legislación. los que a su vez obtenía a cambio de cueros. y el amplio proyecto de protección agrícola se perdió en la maraña de los problemas políticos inmediatos.

02%. Entre 1822 y 1824 rondaba el 40%. Rodríguez fue el de 1822. Políticamente la provincia estaba en paz dentro y fuera de su territorio. De este modo la deuda flotante de la provincia se transformó virtualmente en una deuda de largo plazo. actuaban también como factores de cambios. Se introdujo la práctica de presuponer las rentas y los gastos de la provincia. Durante el gobierno de Martín Rodríguez (1821-24) se encaró seriamente la reforma financiera. pero sin las ventajas de esta última forma de debito. el gobierno se vio obligado a emitir de nuevo las letras. Ministro de Gobierno y José Manuel García. llevó al gobierno nacional a recurrir a un empréstito interno que terminó por minar la estabilidad monetaria de la provincia. La conversión se realizó hacía fines de 1821. y no estaba en consonancia con las nuevas necesidades administrativas. todas las actividades no especificadas pagaban el 0. Rodríguez se hizo cargo del gobierno la deuda de la provincia consistía en billetes de tesorería emitidos a cuenta de futuros ingresos. La llamada “aventura presidencial” concluyó a mediados de 1827. La mayor parte de los gastos del gobierno fueron durante esta época consumidos por el ministerio de guerra. la alcabala de venta. Más importante que el crecimiento numérico de los establecimientos industriales y de artesanías fue el proceso de la estratificación social. Para hacer frente a las exigencias de la guerra. Además. con la elección de Manuel Dorrego y la asunción del poder. la media anata de oficios. Capítulo III – Las reformas financieras de Buenos Aires de 1821 a 1829 El problema de la reorganización económica no era puramente económico. Pero desde el punto de vista de las finanzas públicas fue un año de transición. Ministro de Hacienda. en la que tanto el gobierno como los tenedores sufrieron pérdidas considerables. bonos de la Caja Nacional de Fondos Públicos de Sud América. Para contrarrestar el proceso de depreciación el gobierno anunció el retiro gradual de los billetes en circulación.en el terreno de la actividad industrial (El incremento del comercio creó la demanda de servicios especializados y abrió campos para la inversión de capital). El arrendamiento de tierras (enfiteusis) aportó probablemente la mayor parte de los ingresos de las fuentes que no eran las impositivas. El último año de administración de Martín Rodríguez (1824) reflejó más cabalmente las reformas financieras comenzadas en 1821. la sisa. y la aduana. En ausencia de estabilidad. aunque a veces pudo haber sido sobrepasado por el producto de la venta de tierras públicas. en diciembre de 1829. en 1821 se distribuían como sigue: comercio 0. en otros comenzó a hacer su aparición el método de producción de fábrica. El período 1825-1828 fue anormal. al crecer en número y variedad. Derechos aduaneros y portuarios. patentes y un impuesto moderado sobre la propiedad y el capital (contribución directa) fueron las fuentes de las que el gobierno obtenía la mayor parte de las rentas. y varias contribuciones extraordinarias. El resto formaba un nutrido montón de letras negociables. Por un lado hubo un aumento en el número de empresas industriales. en 1829 alcanzó al 77% de todos los ingresos. capaces de influir en la producción y en la dirección del desarrollo económico. Estos impuestos. que económicamente constituyó uno de los años de sostenida prosperidad. fuente más importante de ingresos. estampillado fiscal. como el de la contribución de comercio. El antiguo sistema de gravámenes y administración fiscales era oneroso y pesado. El primer año fiscal de M. pero en los casos en que el gobierno carecía de experiencia los arrendaba ya sea por una suma fija o a porcentaje. quedó nacionalizada.08%. un crecimiento de nuevas empresas para responder a la constante expansión del mercado interno. la provincia había recuperado gran parte del terreno perdido en los años anteriores de guerras civiles. Esta medida sería cumplida mediante fondos obtenidos con el “impuesto nuevo” aplicado a las importaciones. La solución estaba en la consolidación de la deuda total y su conversión en una deuda de largo plazo. De la suma total una pequeñísima parte era a largo plazo. la paz con Brasil no se hizo hasta septiembre del año siguiente. Por regla general los impuestos eran administrados directamente por el gobierno. que entorpecía seriamente las operaciones de crédito monetario. obligaciones emergentes de empréstitos forzosos y varias otras reclamaciones. La estructura de la deuda pública de la provincia era muy inconveniente. Mientras en muchos casos la técnica y la organización industriales nunca pasaron de la etapa artesana. el tributo extraordinario a ciertos establecimientos comerciales. Entretanto la provincia se vio obligada a asumir la responsabilidad de los billetes emitidos por el Banco Nacional. Las grandes reformas de Rivadavia y García todavía no se habían completado. el gobierno abolió algunos de los impuestos. como las letras y otras obligaciones de corto plazo volvieron a la tesorería en pago de derechos de aduana y otros gravámenes.02%. 2 La reforma fiscal no hubiera sido suficiente sin ese otro elemento importante a tener en cuenta que es la reorganización de la deuda pública de la provincia. agricultura 0. Cuando M. Dos nombres son de primordial importancia: Bernardino Rivadavia.06%. Los artesanos formaron el eje de una clase media cuyos intereses económicos y cuya ideología política comenzaron a cristalizar hacia el final del decenio. estabilizados los réditos de aduana y afirmado el buen éxito de las reformas financieras. la industria 0. La guerra con Brasil: dada la imposibilidad de costear la guerra con los ingresos ordinarios. se adoptaron medidas. fomentado por el desarrollo de las fábricas. En el término de dos años. Durante el . culminando en una franca rebelión de los unitarios. La mayor parte de las rentas gubernativas provenía de los derechos arancelarios. La ciudad de Buenos Aires fue transformada en capital federal. La lucha por la supremacía entre unitarios y federales se hizo más intensa que nunca. El resultado fue la formación de un complejo sistema de impuestos y ordenanzas administrativas que se fue haciendo cada vez más ineficaz. por el otro. las políticas fiscal y comercial eran algo más que simples reflejos de relaciones económicas y sociales establecidas. ganadería 0. Políticamente la situación era sumamente precaria.01%. Las obligaciones del gobierno. se hicieron objeto de especulación. por Juan Manuel de Rosas.

calzado. 4 El Banco Nacional fue un proyecto mucho más ambiciosos. el problema de la falta de reservas. acuñación de moneda. Además el bloqueo hacia serias irrupciones en las rentas de la provincia. Este proceso. licores y la caña. volviendo a la depreciación del peso hasta el advenimiento de Rosas. carbón. El comercio interprovincial se estipuló por separado. cobranzas por cuenta de terceros. Como otorgador de crédito barato tuvo un éxito sólo parcial. operaciones de cambio exterior y letras de crédito. y la instalación de aguas corrientes en la capital. así como la construcción de un nuevo puerto. maquinarias de minería. pagaban el 10%. moneda sólo de nombre. aceptación de depósitos en moneda nacional o extranjera. El Banco se convirtió en objeto de especulación desenfrenada con una emisión de billetes que en 3 años se multiplicó por diez. ropa. sillas de montar. El empréstito se realizó en 1824. ladrillos. 5 El proceso de la inflación comenzó en febrero de 1826 y continuó casi ininterrumpidamente hasta mediados de la década de 1830. pedernales. y vuelto a reanudar en 1849. Las actividades del Banco quedaban definidas así: descuento de documentos comerciales. El monto del empréstito fue de 5000000 de pesos oro. lana y pieles semifacturadas. relojes.proceso de conversión se comprobó que la emisión de bonos de 1821 no era suficiente para cubrir todos los títulos pendientes de pago. fue un elemento que favoreció la especulación. A cambio de su franquicia el Banco se comprometió a actuar sin remuneración como agente financiero del gobierno. yerba mate. cacao. en tanto el depósito de numerario caía en un 10%. El gobierno continuó con la práctica de solicitar préstamos al Banco Nacional aún después de la guerra con Brasil. café. respecto de los demás sectores sociales. Por otro lado se impuso una taza del 20% sobre azúcar. el trigo y la harina se les aplicaba el principio de la escala móvil. salitre y joyas abonarían un impuesto único del 15% ad valorem. con sus continuas emisiones de billetes sin respaldo. y de que la amortización se estableciera a razón del ½ % anual. 3 Para satisfacer las necesidades financieras y facilitar sus propias operaciones de crédito. Estipulaba una tasa básica del 15% ad valorem sobre todas las importaciones de ultramar. La progresiva declinación de la situación financiera de la provincia en la segunda mitad del decenio obligó al gobierno a postergar los pagos del servicio de interés y amortización. el Banco Nacional llegó a ser símbolo de unitarismo. El Banco nunca pudo asumir una posición dominante en el mercado financiero. el resultado fue una elevada inflación. Con estas emisiones se completó la consolidación. Y como el Banco no tenía fondos reales. objetos de arte. y el gobierno quedó autorizado para celebrar convenios con Baring Brothers. tan repentino como efímero se debió principalmente a la cautelosa política de Dorrego de contención y economía. Asimismo. los sueldos y las ganancias. iba a ser empleado por el gobierno en el establecimiento de nuevas colonias junto a la frontera india. Mercurio. fue provocado por una serie de modificaciones de los precios de los artículos de consumo. de Londres. de que la tasa de interés no excediera el 6% anual. Luego. La legislatura autorizó la emisión de los nuevos empréstitos. Misiones y Paraguay. con la condición de que la provincia recibiera no menos del 70% del valor de paridad de los títulos. pertrechos navales. Su acta de habilitación corresponde al 28 de enero de 1826. yeso. Los cambios que se dieron en los valores del dinero beneficiaron de manera absoluta y relativa a los ganaderos. que en última instancia involucró cambios en la distribución de las rentas nacionales. En cuanto a la sal. te y substancias alimenticias. y el tabaco. La depreciación del dinero circulante fue mucho más que un síntoma de desajuste financiero. Entretanto se vio obligado a abrir al gobierno un crédito de 2000000 (condición estatutaria). El banco de descuentos fue conocido como Banco de Buenos Aires. El derecho básico para las importaciones de otras provincias de la Confederación se fija en el 4% ad valorem. A principios de 1826 el Banco de Buenos Aires dejó de existir. Los sombreros importados debían abonar el importante gravamen de 3$ cada uno. El proyecto fue aprobado en junio de 1822. y debido a la estructura endeble de su capital se vio frecuentemente tentado a la emisión de billetes. En 1828 el peso recupera casi todo el terreno que había perdido el año anterior. el Banco mismo se convirtió virtualmente en una institución gubernamental. por lo que en lugar de ser un elemento estabilizador y dinamizador de la producción. Las excepciones eran pocas. Sólo hacia el año 1844 se reanudó parcialmente el servicio del empréstito. alquitrán. Pero antes de que terminara el decenio la deuda consolidada de la provincia aumentó nuevamente en $ 6260000. vino. vinagre. cal. Pólvora. El banco no consiguió convertirse en una parte orgánica de la economía provincial y nacional. El 30% tributaban coñac. en esta provincia. más que en ninguna otra. sidra. libros. La oposición al Banco fue enconada. y la tesorería recurría a los préstamos de corto plazo. en parte por la estabilización política y en parte también por la política de estricta economía de Rosas. El Banco comenzó sin fondos. armas. emisión de billetes de Banco convertibles en oro a la vista. Los crecientes gastos de la guerra impedían al gobierno equilibrar el presupuesto. Privado el Banco de haber en efectivo y transformados los billetes de banco en papel moneda inconvertible. el valor del peso subió lentamente. materiales de construcción. fue centro de enconadas controversias políticas. El primer arancel general entró en vigor en enero de 1822. El dinero obtenido por el del empréstito de Londres. exceptuándose una considerable serie de artículos. para prescindir del comercio exterior como fuente de ingreso. Pero la rebelión de Lavalle y la ejecución de Dorrego socavaron totalmente la situación financiera de la provincia. arroz y seda cruda. Había cuatro artículos que figuraban con un impuesto especial. coches. cerveza y tabaco tenían una carga del 25%. el gobierno estimuló la fundación de un banco de descuentos. herramientas agrícolas. Desembocó finalmente en un proceso de desajuste de todo el dispositivo de las relaciones económicas del período anterior a la inflación. El país era demasiado débil. estaban sujetos . Hacia el final de la década la deuda consolidada pendiente de pago alcanzaba $ 10817541. financieramente. seda. 6 La tendencia hacia el comercio libre fue mitigada por consideraciones fiscales. relojes de pared. Muebles. pero únicamente para ser suspendido de nuevo en 1845. La yerba mate de Corrientes. espejos. desarrolló el de la convertibilidad. El espectacular retorno.

si se la permitían. Capítulo IV – El experimento unitario El Congreso de Tucumán proclamó la independencia del país. La situación política de Buenos Aires comenzó a mostrar signos de estabilidad sólo después de la elección de Martín Rodríguez. Al esforzarse por detener el flujo de riquezas hacia el litoral y conservar los recursos que todavía les quedaban. La crisis de 1820. Con excepción de la yerba mate. Con respecto de la propuesta del unitarismo de nacionalizar los ingresos derivados del comercio interior y exterior. como la minería. y los cigarros abonaban 20% en tanto que otros artículos como la madera. las provincias entraron en una corriente de aislamiento político. hasta que la economía hubiese alcanzado cierto gradeo de estabilidad. Se veía ahora que la cuestión de la organización nacional no podría ser formulada. lejos de resolver el problema de la organización nacional. Los jefes de la oposición eran Estanislao López y Francisco Ramírez. En este aspecto la crisis inició una nueva fase en la historia del país. aunque republicano en la forma. quién logró asegurarse el apoyo de los terratenientes y la benévola neutralidad de Estanislao López. pero no resolvió el problema de la organización nacional. 2 Cuando Bernardino Rivadavia invita a las provincias a que enviaran representantes para integrar una asamblea constituyente. Las provincias se empeñaron en tratar de proteger sus industrias y comercio contra la competencia foránea desde el mismo momento en que se abrió el . La tarifa de 1822 se hizo con la mira de afrontar las necesidades reales y potenciales tanto de la provincia como del país. así como las clases medias y baja de la ciudad. cercenaba la autonomía política y fiscal de las provincias. Después la lista fue renovada anualmente hasta 1829. económica y fiscal para cada provincia. Pero se oponían a toda acción destinada a cercenar la autonomía fiscal de las provincias. Reafirmaba la supremacía de Buenos Aires. Pero cualquiera que hayan sido los planes financieros del gobierno las consecuencias económicas de los impuestos fueron las de acentuar los aspectos protectores de la tarifa en su conjunto. Las excepciones comprendían los cueros. era fundamental establecer un gobierno nacional investido de amplios poderes políticos y económicos.a un tributo del 10%. la lana. año en que se le hicieron importantes modificaciones. Los unitarios sostenían que para dar al país estabilidad política. la carne salada. Loa aranceles contemplaban una amplia y continua afluencia de capitales extranjeros. el algodón. Se coincidía en general en que el país debía continuar siendo una república. El regionalismo económico y la rivalidad interprovincial eran demasiado intensos para permitir una solución fácil. La tarifa tenía que ser forzosamente un término medio. pero alentaban a la industria pesada en gran escala. Tampoco había impuestos que gravaran las exportaciones a otras provincias de la Confederación. Y como los impuestos ad valorem eran en realidad impuestos de oro dieron como resultado ensanchar la separación entre los precios internacionales y locales. fueron las primeras en desafiar la autoridad del Congreso y la dirección de Buenos Aires. Por primera vez entraban en la escena política la población rural. El regionalismo. En el arancel de las importaciones terrestres se introdujo un cambio completo. La depreciación del dinero circulante era por si misma una barrera impuesta a la importación de los artículos que competían con los productos de fabricación local. Aunque la doctrina federalista no negaba la necesidad ni la utilidad de una autoridad política central. Con ciertas modificaciones limitadas. los gauchos y los chacareros. económico y/o político. La Constitución de 1819 impuso al país un sistema político que. era peligroso. se parecía mucho al régimen colonial. En Buenos Aires. Debido a que los precios locales subían con más lentitud que los internacionales. defendía la más amplia autonomía. Esas clases dieron decidido apoyo a jefes como Ramírez. la actitud de las provincias era uniformemente unitaria. En la tarifa de 1824 se hicieron nuevas reformas. Quiroga y otros cuyos ideales políticos y programas económicos estaban más cerca de la realidad. el tabaco y los cigarros. los metales preciosos y ciertos otros artículos. Las exportaciones marítimas estaban sujetas a una tasa general ad valorem del 4%. debería tener en cuenta los intereses de las clases que hasta entonces habían sido excluidas de la vida política del país. lo hizo más complejo. y dejaban al mismo tiempo de suministrar una protección adecuada a las industrias locales o de asegurar un mercado estable a los cereales y la manufactura del país. el coñac y los vinos no pagaban tasa de importación. el arroz. La Constitución de 1826 negaba a las provincias el derecho de obtener réditos de contribuciones indirectas. la derrota de Cepeda señaló el comienzo de un período de confusión política. la importación de otras provincias fue declarada libre de todo gravamen. que cualquiera que fuese la solución que se lograse. López. política. sería estrechamente vigilada y fiscalizada por el gobierno central. Ni uno ni otro contenían un cuerpo de la doctrina económica claramente definido y sólido. excluía al pueblo de la vida política nacional y aseguraba el dominio a un grupo de hombres cuyas convicciones e inclinaciones monárquicas eran ampliamente conocidas. las cerdas. Los cambios introducidos durante los años 1823-25 fueron casi todos dictados por el deseo de ajustar mejor la tarifa a las exigencias económicas de la provincia. Las provincias del litoral. Había no obstante importantes excepciones. contemplando las necesidades de la provincia de Buenos Aires. Pero todavía quedaba por definir más detalladamente la forma específica que tendría el gobierno nacional. los aspectos políticos del problema de la organización nacional habían cristalizado lo suficiente como para permitir el surgimiento de partidos políticos basados más bien en doctrinas que en influencias personales. porque incluía intereses opuestos a los de la nación y porque perjudicaba la eficiencia y el pacífico funcionamiento de la administración nacional. la tarifa de 1822 se conservó durante el resto del decenio. Las provincias quedarían reducidas a distritos administrativos cuya autonomía. esto era crucial porque definirlo implicaba diferentes reacomodamientos.

el gobierno impuso a la economía reformas de las que no había inmediata necesidad y que ocasionaron. Los chacareros. Desde el punto de vista unitario. el Banco se convertiría en la fuerza motriz del crecimiento industrial de la nación. El gobierno quedo privado de su carácter nacional. El crédito era esencial. Por otra parte las operaciones de crédito del Banco estaban limitadas por ley a noventa días con pagaré. no fueron totalmente adversos. por que les ofrecía mayor seguridad económica y era más probable que eliminara los peligros de la competencia extranjera e interprovincial. El Tratado del Cuadrilátero era. Para el Ministro de Gobierno la alternativa era aumentar los impuestos o aumentar la producción mediante la expansión del crédito. Estas esperanzas no se materializaron. cada una de ellas formaba parte de un sistema económico-social trazado sobre el modelo de Europa occidental. La impracticabilidad del programa unitario se hizo evidente en su política de industrialización y colonización. había que buscarlos en el exterior. Casi no hubo un solo sector de la economía que no haya sido reformado. sino que el Congreso Nacional se reuniese en la ciudad de Buenos Aires. Se argüía que había que abrir ampliamente al país al comercio exterior y a las inversiones extranjeras. Con estas premisas generales construyó el gobierno de Martín Rodríguez su programa y política económica. El hecho de que no hubiese cumplido otra finalidad que la de proveer fondos a la tesorería convirtió en insignificante su utilidad como factor del desarrollo económico.país al comercio exterior. desde el punto de vista unitario y dado que tendía a invalidar el Congreso de Córdoba. salvo con autorización especial de la legislatura. Por la amplitud con que el Tratado de Pilar dejaba al gobierno al manejo del puerto. Los unitarios aunque eran minoría eran un sector más compacto y homogéneo. La importancia de la industria ganadera era indiscutible. Otra consideración que desde el punto de vista unitario favorecía el establecimiento de un Banco Central era que ese Banco. El gobierno de Martín Rodríguez suele señalarse como el más notable de la historia nacional. que dirigían y fiscalizaban el gobierno provincial. Y como no podían obtener ni capital ni capacidad técnica de origen nacional en cantidad suficiente. como la industria ganadera y la agricultura. con la firma del Tratado del Cuadrilátero. El bienestar del Estado dependía del bienestar del individuo. no permitiéndose por lo tanto la venta de tierras públicas. Teóricamente el unitarismo era liberal y democrático. Fueron inútiles los frenéticos esfuerzos de Córdoba (Bustos) para evitar el fracaso del Congreso. cuando tuvieron que elegir entre unitarismo y federalismo. Estos grupos. Ni el Banco de la Provincia de Buenos Aires ni el Nacional tuvieron la oportunidad de probar o refutar la tesis unitaria. pero en la práctica se volvió aristocrático y autoritario. los artesanos y los comerciantes locales estaban todos fundamentalmente interesados en que continuara con buen éxito la política de exclusivismo económico. y alentar la colonización y la inmigración. cuyo artículo 13 impedía alas provincias signatarias participar del “diminuto Congreso reunido en Córdoba” . aliviaría la escasez crónica de capital e impondría una baja en la tasa de intereses. el cual recibió el golpe final a principios de 1822. no poco desconcierto en el mecanismo existente de las relaciones económicas y sociales. En Buenos Aires los efectos de la batalla de Cepeda y la consiguiente serie de violentos cambios políticos que culminaron con la elección de Martín Rodríguez. Lo que el gobierno de Buenos Aires quería era no solamente la postergación. por la fuerza si fuera necesario. especialmente en el establecimiento de un Banco Central provincial y luego nacional. La provincia en realidad obtenía la mejor tajada del arreglo. Esas tierras podían ser arrendadas a personas o corporaciones por un número determinado de años y por un arrendamiento fijo. Estas reformas no se hicieron al azar. Por otra parte no hay razón para creer que los unitarios adjudicaran a la enfiteusis un . No podía ofrecer créditos a las industrias cuyo período de producción excedía los tres meses. Se admitía generalmente que mientras las condiciones políticas siguieran siendo inseguras no se podría organizar ninguna asamblea nacional auténticamente representativa. Ninguno de los dos logró movilizar grandes porciones de los recursos capitalistas del país. Estos creían que el alquiler de la tierra junto con la contribución directa haría que la tesorería no dependiera tanto de los derechos de aduana. habitualmente alto. consideraron prematura la convocatoria de Bustos. Sus creadores eran hijos espirituales de los filósofos sociales y económicos de Inglaterra y Francia. Según la concepción unitaria del desarrollo económico el papel preponderante lo desempeñaba el comercio. Pero incluso con respecto al comercio exterior los unitarios se vieron obligados a transigir casi desde el principio. Comprendían que no sería posible avanzar hacia la integración económica mientras el país no tuviera capital abundante. La propensión de exagerar la capacidad económica de la economía argentina se manifestó una vez más en su política financiera. De ahí que este último debía interferir lo menos posible en las actividades económicas del individuo. y no la agricultura. Pero esto se compensó con al estabilización política del país. Se supone que el propósito de Rivadavia y los unitarios era el de instituir un sistema de impuesto único de las finanzas públicas basado en los arrendamientos y el incremento del valor de la tierra. El sistema de enfiteusis reposaba en el principio de la posesión pública de toda la tierra que no fuera de propiedad privada. En una economía de rápida expansión. optaron por este último. El buen éxito del programa de reorganización fiscal y de consolidación de la deuda pública de la provincia dependió en gran parte del grado de liquidez del mercado de capitales de Buenos Aires. el mecanismo financiero del régimen colonial ya no era adecuado. El mercantilismo daba paso al laissez faire. con sucursales en todas las provincias. sería un factor para la unificación política del país. La derrota política y militar se convirtió en una victoria económica y financiera. Pensando en el porvenir. una señalada victoria política. Los unitarios creían que era incumbencia de ellos ilustrar al país. Los unitarios. mano de obra y la necesaria capacidad técnica. no tanto porque creyeran que el país se hallaba incapacitado para encarar el problema de la organización política como porque el partido no estaba todavía en condiciones de asegurar la victoria de su programa económico y político. El Banco fue concebido también como un medio de fiscalización política. que lo determinaba.

porque el federalismo porteño aumentó su poder y se sintió menos inclinado a entenderse con las demás provincias de la Confederación. La autonomía provincial. Al gobierno le estaba prohibido por ley vender las tierras públicas. jefe parlamentario del partido federal. La federalización de la ciudad implicaba la pérdida de una importante parte de las riquezas de la provincia. Pero el gobierno estableció en cambio un gobierno nacional que procedió a desarrollar un programa claramente unitario. Logró superar algunas de las dificultades financieras: pero no tuvo ni la oportunidad ni los medios para poner a prueba sus planes de reconstrucción política y económica. El gobierno no desconocía la posibilidad de que le ley de enfiteusis estimulara el desarrollo de los latifundios. por la liberalización económica que proponía. En opinión de Dorrego la organización federal del Estado era la única que podía asegurar el pleno desarrollo de las posibilidades económicas del país con la más amplia democracia. tanto en el Congreso Constituyente como en las provincias. El partido federal se abstuvo de defender cualquier política económica que supusiera uniformidad de desarrollo económico en todo el país. el proceso de unificación quedó prácticamente completado. lo que dio como resultado que se acumularan grandes extensiones de tierras improductivas. declaró su disolución. entre los ganaderos y los agricultores tanto como entre los gauchos. sus instituciones y sus ingresos públicos. convencido del derrumbe del régimen unitario. La cuestión constitucional dominaba a todas las demás. Logró perfeccionar la ley de enfiteusis de las tierras pastoriles y poner las tierras agrícolas bajo un sistema similar. y con se demanda de gobierno popular elegido por sufragio universal masculino logró reclutar numerosos partidarios entre las clases bajas. 5 Dieciséis meses después de promulgada la ley de federalización el Congreso Constituyente se encontró a un país hostil y se negaron en su mayoría a aceptar la Constitución redactada por el Congreso. Tampoco se desinteresaba de las condiciones en que se hallaban la agricultura y la industria locales. Prometía la expansión del comercio exterior. Este razonamiento habría sido correcto si el Congreso se hubiese dedicado exclusivamente a redactar la Constitución. y estaba convencido de que el requisito del pago de un arrendamiento refrenaría cualquier tendencia que pudiera surgir hacia el monopolio de la tierra. A las demás provincias en tanto. . En puridad de verdad no había uno sino varios partidos federalistas unidos en su oposición al sistema unitario. En la capital. La oposición federalista cristalizó rápidamente. El interés principal de los unitarios consistía más bien en extender los mercados internos y conectarlos con Buenos Aires y otros puertos. Fue la primera gran victoria del federalismo porteño. Postulaba la extensión territorial hacia el sur. lapso en el que los problemas económicos y financieros y la guerra con Brasil hicieron pasar a segundo término la cuestión de la organización nacional. aducían los federales definir más detalladamente el método de las relaciones económicas interprovinciales antes de haber resuelto los problemas políticos fundamentales. y para las provincias equivalía a abandonar toda esperanza de mejorar la situación económica. pidió a Dorrego. Rivadavia renunció. Dentro del partido la dirección paso a Juan Manuel de Rosas. el programa unitario tampoco les atraía demasiado. después de poner la presidencia en manos de Vicente López. el principio de la autonomía provincial determinaría ipso facto la estructura económica del país. y por ende comercialmente sin valor más allá de la frontera india. En general los hacendados y los chacareros estaban convencidos de que con los gobiernos de Rodríguez y Rivadavia los distritos rurales no habían recibido la atención que les correspondía. Con la aprobación de la ley que federalizaba la ciudad y el puerto de Buenos Aires. En Buenos Aires la oposición al programa unitario era fuerte en los distritos rurales. Tucumán. López en cuatro días. Estaba de acuerdo en dejar la solución de los problemas económicos al Congreso Constituyente. los unitarios veían poca ventaja en la adquisición de tierras despobladas. lo que no ajustaba a las diferentes realidades y necesidades provinciales. eran el motor principal contra el programa unitario. aunque mucho menos espectacular. El partido federal obtuvo de ese modo la segunda gran victoria. El propósito era impedir que las grandes extensiones de tierra fueran objeto de especulación. En su puja por el poder público los federales apelaron principalmente a los intereses inmediatos del pueblo. Establecida la Constitución. el partido federal levanto la bandera de la democracia. Ahora los federales estaban obligados a examinar los postulados principales del programa unitario y formular objeciones específicas. La política federalista parecía la única capaz de suministrar una base adecuada para la solución de las diferencias interregionales. pero no tenía ninguna objeción mientras las tierras fueran explotadas. En la ciudad entre la clase baja y media. de posibles progresos a largo plazo. Dorrego ocupó el cargo.significado social tan profundo como el que suele asociarse con la ideología del impuesto único. a la que siguió la ejecución de Dorrego. El programa federal de desarrollo económico. La revuelta de los unitarios encabezada por Lavalle. Catamarca y otros sitios. dirigió las operaciones militares y políticas contra los unitarios. y de que sus beneficios quedarían en la provincia en lugar de engrosar la economía nacional. Para resolver este problema de la acumulación se proyectó la ley de enfiteusis. durante 17 meses. La solución del problema de la organización nacional se hizo más difícil. que asumiera las funciones de gobernador de la reconstituida provincia de Buenos Aires. como la aduana. Para Buenos Aires significaba la renuncia a las ventajas económicas y financieras logradas después de la revolución. no dejaba de ser suficientemente serio. con más del 50% de la fuerza de trabajo. hizo imposible la reconciliación y cooperación de los dos partidos. Tampoco prohibía la ley la venta a terceras personas de los derechos de arrendamiento. la incorporación de nuevas tierras a la economía. Como voceros de los intereses comerciales de la capital. y el Congreso. La nacionalización de los derechos de aduana de la provincia de Buenos Aires presagiaba una acción similar con respecto a Mendoza. y era inútil. quien como jefe de las milicias rurales. El programa económico unitario tenía objetivos nacionales. que eran mantenidas como garantía de los empréstitos externos e internos.

pero fundamentalmente porque con acceso directo a los mercados europeos. producidas con mayor desarrollo tecnológico. Y las provincias cuyos recursos eran relativamente abundantes pero las guerras civiles y otras emergencias trastornaban continuamente los planes de reforma financiera. no daba la pauta de lo que era practicable en las provincias económicamente estancadas. a través de los ríos Paraná y Uruguay. ya que en carretas era más costoso que el transporte marítimo o fluvial. el federalismo argentino. Las provincias del interior abordaron el problema de la protección más bien sobre la base de los intereses provinciales y regionales que de los nacionales. La adopción de una política de protección. El problema económico que afrontaban las provincias era fundamentalmente diferente de que encaraba Buenos Aires. de las multas por las trasgresiones a las ordenanzas policiales. presentaba para Buenos Aires la perspectiva de restablecer las condiciones que regían antes de la revolución. La adaptación al nuevo ambiente político podría haber sido menos difícil si el interior hubiese podido igualar la industria de Europa Occidental. con su creciente comercio exterior y su expansión económica. mediante contratos bilaterales y multilaterales. de ahí sus esfuerzos para estimular la producción y el comercio y para defender la industria local. Las formas y modos de producción y distribución desarrollados durante el régimen colonial continuaron dominando. A los derechos de aduana les seguían en importancia los derechos de sellado y patentes.Capítulo V . sino la de obtener las rentas suficientes para evitar el derrumbe total de la maquinaria administrativa. derechos de tránsito. Al mismo tiempo que afirmaba la necesidad de la unidad nacional. la vida económica de las provincias. intensificó su dependencia de Buenos Aires. cargas y descargas. El problema no era economizar. Quizás por esta razón más que por ninguna otra querían las provincias terminar la organización nacional de un modo que les garantizara la autonomía económica y política y estabilizara al mismo tiempo las relaciones económicas interprovinciales. la revolución en tanto no había avanzado lo suficiente. Y la expresión ideológica de este aislamiento era el federalismo. enraizado en la pobreza y en la ignorancia de la multitud. Los gobiernos provinciales comprendían que la estabilidad financiera dependía en última instancia del aumento continuo de la riqueza imponible. la doctrina federal reconocía la existencia de intereses provinciales específicos. En las provincias del interior los ingresos del comercio interior y exterior tenían un papel menos importante como fuente de ingresos.Las provincias Los historiadores argentinos suelen atribuir el buen éxito del federalismo a diversos factores que tuvieron al parecer por efecto intensificar el aislamiento económico de las provincias que integraban la Confederación. complementarios de los intereses de la nación como tal y compatibles con ellos (esto demuestra una visión del federalismo que termina siendo más clara respecto de la compleja estructura que caracterizaba la economía argentina). del arrendamiento de propiedades públicas. éstas eran perjudicadas en sus actividades industriales con la concurrencia de las mercancías europeas. ya que no se había alcanzado la libertad de comercio. agotaban los erarios provinciales. los que eran cruciales a la hora de la definición de las políticas económicas de las provincias. esto estaba en relación con los costos de transporte. y también las actividades del transporte. la regulación de las relaciones económicas interprovinciales se hacia por lo general arbitrariamente. Lo que había sido posible en Buenos Aires. Las crisis financieras se sucedían. De acuerdo con el argumento. El problema del interior era el de conservar el status quo prerrevolucionario. Si bien el programa federal reclamaba autonomía política y económica para las provincias. Las guerras civiles e interprovinciales. A falta de una legislación nacional. sino más bien un instrumento de opresión política en beneficio de los caudillos y sus satélites. La mayor parte de los ingresos de las provincias provenía de los derechos de aduana. Para las provincias del interior la revolución en cambio había ido demasiado lejos. etc. Tan importante como la protección y la navegación fluvial era la cuestión de las finanzas públicas. Para las provincias del litoral. Al acentuarse las diferencias políticas y económicas del país la rivalidad interprovincial se agudizó. que se habían hecho rutinarias. no era ni un sistema ni un programa. prácticamente sin cambios. El problema tenía dos aspectos: por un lado era necesario realizar una revisión más extensa de los principios que regían el régimen fiscal antes de la revolución. estas provincias buscaban la libre navegación de los ríos. Porque el crecimiento y desarrollo de la economía del interior dependía precisamente de que se mantuviera intacto el régimen político y administrativo prerrevolucionario. las provincias litorales podrían ejercer su influencia más allá de sus límites provinciales. Las guerras económicas eran frecuentes. la independencia económica engendraba aislamiento político. quedando luego mitigadas. La reforma financiera era una necesidad universalmente admitida en todas las provincias. y los gobiernos adoptaban medidas extraordinarias. El aislamiento. Por otro lado cada provincia trató de establecer un régimen fiscal apropiado a sus necesidades económicas. porque los gastos ya habían sido reducidos al mínimo. . La abolición del régimen colonial ya era un paso adelante en el desarrollo económico de la provincia. En casi todas las provincias se conservaron algunos de los impuestos coloniales como el diezmo y la sisa. lejos de vigorizar la situación económica de las provincias. defendía también la integridad política del país como nación. Las provincias se volvieron hacia la solución federalista del problema constitucional precisamente para evitar las consecuencias económicas del aislamiento. Con este concepto. En todas las provincias había ciertos ingresos procedentes de las ventas de tierras públicas. El rápido progreso de la emancipación política tuvo poco efecto en la economía del interior.

mientras que José María Paz. más que de una sola región. el 6 de diciembre de 1829. La suspensión temporaria de las libertades políticas sería un sacrificio relativamente pequeño. Pero los intereses de Buenos Aires y las provincias no eran idénticos. reunida en Santa Fe. inciso 5º. quedaba la tarea de la reorganización económica y política del país. y la doctrina política federal perdía sentido y significado. exige que se avance en la sanción de la constitución nacional. A pesar de su derrota en Buenos aires los unitarios seguían siendo poderosos y. se había visto que el problema constitucional no era una cuestión puramente política. la cuestión de la nacionalización de los derechos aduaneros. en nombre de Corrientes. voluntaria o impuesta. esto lo hicieron porque en ese momento un enfrentamiento con el poder de Buenos Aires implicaba una guerra no sólo contra el gobierno. La cooperación de Buenos Aires. con un gobierno fuerte que a una provincia fuerte. de hecho en esto las actitudes fueron bastante eclécticas y las posiciones a veces tomadas fueron contradictorias. El programa del proyectado Congreso Federal quedó definido en el pacto en el artículo 16. los unitarios como grupo buscaban la centralización política. la navegación fluvial y la deuda nacional. y quizás el más inmediato era el de consolidar el régimen federal y rehacer el sistema económico y financiero de la provincia de Buenos Aires. Finalmente hacia 1826 Rivadavia. la guerra civil como instrumento de acción política parecía haber sido descartada. De este modo los problemas económicos expuestos en el artículo 16. aparte de Buenos aires. Estanislao López en el litoral y Juan Facundo Quiroga en el interior. las provincias no podían abrigar ninguna esperanza de mejorar su situación económica y financiera. Los dos jefes federales más prominentes del país. sino contra toda la provincia. Rosas resolvió llamar al delegado porteño. esto para las provincias era central ya que la situación de las finanzas públicas fue de ahogo durante todo el período. trató insistentemente de reprimir la influencia de Rosas en la vida política de la . en la conferencia de los representantes de Buenos Aires y las provincias del litoral.Después del rechazo de la Constitución de 1819 las provincias vieron cada vez con más claridad que la cuestión constitucional era un problema tanto económico como político. y temían más a un poder central. En 1832 las fuerzas militares del partido unitario habían sido poco menos que aniquiladas. cuando la comisión representativa invitó a las provincias a adherirse al Pacto del Litoral y enviar representantes a Santa Fe. La decisión de la comisión representativa de convocar un congreso nacional fue un duro golpe para Buenos Aires Los federalistas porteños no eran contrarios a la unificación política del país. La guerra civil era inminente. Las cuestiones presentadas por Ferré volvieron a surgir a principios de 1832. y reclamó que se diera voz a las provincias en la política comercial del país. pero insistían en que esa unificación no debía cumplirse a expensas de Buenos Aires. estaba consolidando su posición en Córdoba y el interior. al puno tal que en ocasiones algunas provincias no podían siquiera hacerse cargo de los gastos que implicaba el mantenimiento de sus representantes al Congreso Constituyente. La legislatura respondía a la demanda generalizada de un gobierno fuerte. los postulados económicos del interior serían probablemente desatendidos. era fundamental para las provincias. y las provincias aceptaban gradualmente el Pacto del Litoral y la autoridad de la comisión representativa. Sin ella. Esta negativa significó la derrota del programa unitario. del Pacto del Litoral fueron en lo sucesivo problemas de todo el país. ay que si bien Rivadavia había avanzad en la nacionalización de los ingresos de la aduana de Buenos Aires. Concluida la guerra. quien se retiró de la comisión en junio de 1832. pero que debía ser luego sometida a la aprobación de las provincias. de eso lo más que se podía esperar como resultado era inseguro. La estabilización política se cumplió con relativa rapidez. La provincia necesitaba paz. Cinco días después de la elección de Rosas la legislatura provincial le acordó poderes extraordinarios. se negaron a apoyar la campaña antiporteña de Pedro Ferré. A menos que Buenos Aires fuera puesta bajo jurisdicción federal. necesitaba un respiro para restaurar la economía. la percepción y distribución de las rentas nacionales. inciso 5º. Juan Ramón Balcarce sucedió a Rosas. y el fin del ensayo unitario.El primer gobierno federal de Buenos Aires Cuando asumió el cargo de gobernador. un trasfondo económico. Juan Lavalle estaba preparado para encabezar a las fuerzas antifederales del litoral. se preparaban para una campaña política y militar destinada a desalojar al partido federal de su nueva posición de supremacía. y comprendía problemas tales como ser el de reglamentación del comercio exterior y local. sino también económica. de los recursos nacionales. Capítulo VI . Juan Manuel de Rosas tuvo que afrontar una tarea dura y complicada. Esta oposición de las provincias no era una mera cuestión ideológica. el programa económico del federalismo era irrealizable. Además se reconoció oficialmente que la cuestión económica y la cuestión de la organización del Estado eran inseparables. Olavarrieta aclaró con una declaración que su retiro no implicaba su renuncia al Pacto Federal de 1831. La negativa de las provincias tenía también. Hacia 1824 se reúne un nuevo Congreso Constituyente. la que se aprueba en el Congreso Nacional. En 1830. lejos de concederle la victoria a Rosas. 2 El problema constitucional no era el único. con la posterior renuncia de Rivadavia. La Constitución de 1819 demostró que mientras el gobierno central siguiera bajo la influencia de Buenos Aires. Allí fue cuando Pedro Ferré planteó. claro está. El partido federal no tenía opinión unánime en muchos de los problemas políticos y económicos que agitaban la provincia. pero no tuvieron demasiado eco. no había dado ni daría el segundo paso que era la distribución a prorrata a las provincias. Había otra razón más para inducir a Rosas y sus partidarios a pedir poderes extraordinarios. más aún se encontraron con la desconfianza de las provincias frente a los avances del poder central con al federalización de Buenos aires. las que fueron negándose a hacerlo una tras otra. Decidido a desbaratar la iniciativa de la comisión representativa.

Durante su primer gobierno no publicaron nunca. artesanos y funcionarios) eran los que menos podían soportar la carga. y se abstuvo prudentemente de intervenir en el Banco Nacional. tenderos. La depreciación de la moneda había estimulado grandemente todas las actividades productivas relacionadas con el comercio de exportación. y l producto del derecho de pregonería. menos de un año después. Asignaba a la caja los siguientes fondos: ingresos de los impuestos especiales al ganado. La depreciación monetaria engendraba especulación y despilfarro. El programa de Viamonte de rehabilitación financiera por medio de la deflación estaba condenado al fracaso desde el comienzo. Dos o tres meses después la tesorería se hallaba sin fondos nuevamente. Disponía la emisión de $4000000 en títulos de largo plazo. Contrariamente a lo que se esperaba la conclusión de las hostilidades con Brasil no fue seguida por la recuperación económica. El gobierno se comprometía además a transferir a la Caja todos los dividendos que recibiera del Banco Nacional. Durante los tres años de su primer gobierno Rosas no logró operar la total recuperación económica y financiera. La estabilización de la moneda era una condición fundamental para la recuperación. sino un retorno al patrón metálico del período de Rivadavia. Había otra consideración que hacia inaceptable la deflación para el partido federal. a la que se confiaba la dirección de la política monetaria. el retiro de los Billetes de Banco. que socavaba el crédito público. ni Rosas ni su Ministro de Hacienda José Manuel García. Esta institución había sido considerada simpatizante de la causa unitaria. En su opinión. Manuel V. Capítulo VII . Rosas prefirió abandonar el plan de Viamonte. El repudio del programa de Viamonte no implicaba el retorno a la emisión de billetes de Banco. Cada vez se hacía más evidente que los empréstitos no podían ofrecer una solución permanente a las dificultades financieras. Otro proyecto de ley . La tesorería necesitaba un alivio inmediato. La piedra angular del programa de García era la deflación monetaria. Y disponía el establecimiento de un Consejo de Hacienda que fiscalizaría la venta de títulos y la emisión de bonos de la tesorería y otras obligaciones de corto plazo. Lo que García proponía no era la estabilización del peso. que sucedió a Viamonte. La dimisión de Balcarce puso una vez más a Rosas en la posición de jefe indiscutido. y suprimir la deuda flotante de la provincia. Tratando de impedir la dictadura. ningún informe detallado sobre la política monetaria. de modo que si el gobierno no lograba estabilizar el peso perdería seguramente todo apoyo popular. La deflación. A la caja se le prohibía emplear sus fondos para otros fines que los del retiro de los billetes del banco. la provincia se encaminaba hacia la bancarrota. Proponía usar los réditos del empréstito para retirar bonos de tesorería. El primer programa detallado de la reorganización financiera lo hizo Manuel José García. se limitó a la tarea de reducir la enorme deuda flotante a proporciones manejables. Maza. El programa de García no despertó entusiasmo. El dinero para retirar sería distribuido públicamente todos los meses. Si presentamos la política monetaria como política de estabilización es porque el valor del peso papel permaneció relativamente estable durante toda la mitad del decenio del 30. Impuestos adicionales a las importaciones. seguía lineamientos similares a los trazados cuatro años atrás por Viamonte. No pudo reducir la deuda pública de la provincia ni equilibrar el presupuesto. La asamblea aprobó la ley el 7 de marzo de 1835 lo cual señaló la victoria definitiva del federalismo porteño. de 1829 a 1835 Cuando Viamonte asumió la gobernación (1829). la Caja siguió acumulando hasta fines de 1832. El problema era el cómo y dónde obtener la suma de dinero que se necesitaba. Sin embargo. Uno establecía una caja de amortización de Billetes de Banco. y tendría derecho a aprobar o rechazar cualquier transacción que involucrara enajenación de tierras o bienes raíces públicos. Ministro de Hacienda del segundo gobierno de Viamonte. En 1833. con sus secuelas de la baja de precios. y eso era lo que el plan de Viamonte no podía ofrecer. Sobre esta base el plan implicaba el pago de los intereses y las amortizaciones atrasados del préstamo de Londres. la situación se debía a la inflación. dictaminaría sobre todas las obligaciones de la tesorería. La legislatura desechó el proyecto de García y aprobó una nueva emisión. salvo quizás a los accionistas del Banco Nacional y a los tenedores de títulos del empréstito londinense. el aumento de los salarios reales y la escasez de dinero era peligrosa. fue obligado a renunciar.Las finanzas federales de Buenos Aires. Los planes de largo alcance en ese momento eran un lujo que el gobierno no podía permitirse. Las clases que más sufrían la inflación (asalariados. Además logró estabilizar el valor del papel moneda. La política declarada de Rosas era la de mantener intacta las garantías acordadas al medio circulante. El retorno al dinero metálico no atraía a nadie. o sea la suma del poder público. La legislatura volvió hacia Rosas. Se comprometía a vender los bonos a no menos del 50% de la par. o ambas cosas. la mitad del importe de las patentes y del sellado.provincia. El procedimiento que pensaba seguir lo delineó en tres proyectos de ley. Después de prolongadas negociaciones Rosas convino en aceptar el cargo con la condición de que la legislatura le diera poderes dictatoriales. La deflación fortalecería la posición del Banco Nacional. En adelante su preocupación fundamental fue la de asegurar la continuación del status quo. El mecanismo que Viamonte proponía quedó trazado en varios decretos. No hizo más que postergar la crisis final. La solución debía ser buscada dentro de los límites del presupuesto. la legislatura designó gobernador provisional a Juan José Viamonte. Los grupos económicos de Buenos Aires que más perderían con la deflación serían los hacendados y los saladeristas. Pero consiguió detener el proceso de la ruina financiera. Pero éste no pudo afrontar la situación política y presentó la renuncia en junio de 1834. aumentando los ingresos o reduciendo los gastos. El plan era impracticable sobre todo porque no traía alivio inmediato a la tesorería.

hacia más de un año que Rosas se hallaba. Los directores buscando salvar la situación ofrecieron al gobierno una serie de sugestiones destinadas a resolver las dificultades del Banco. la restauración del patrón oro y el equilibrio del presupuesto. No ahorró esfuerzos en perfeccionar la administración y percepción de los derechos aduaneros. La contribución directa. Los accionistas del Banco en asamblea general (agosto de 1833) aprobaron la disolución del Banco. La dificultad estaba en que las comisiones no siempre eran aptas para determinar el valor de la propiedad sujeto a impuesto. nunca había podido alcanzar esa posición. En los primeros meses de 1836 Rosas encomendó a José María Rojas que preparara un informe sobre el Banco Nacional. una moneda muy depreciada y una gran deuda pública. Los ganaderos dominaban ahora tanto en el campo económico como en el político. Por si eso fuera poco. La legislatura aprobó la emisión de $5000000. sequías y depresiones no podía cargar con el peso de la reconstrucción financiera. La innovación más importante fue. Durante los años que siguieron a la derrota de Lavalle. Dejando la tasación en manos de . se había transformado en una agencia del gobierno. y la posición de su sucesor. Sobre la cuestión de la deuda al Banco se guardaba un funesto silencio. Rosas no trató de restablecer el valor oro del peso. Pero el problema de la reorganización financiera quedó sin resolver. Al dar este paso. La existencia del Banco resultaba incompatible con los superiores intereses de la provincia de Buenos Aires. En parte para asegurar una mayor eficiencia en la administración del arancel. El 30 de mayo de 1836 Rosas anunció por decreto la disolución del Banco Nacional. Comenzaba su exposición declarando que aún persistían los principales factores causantes de las guerras civiles. Los planes destinados a resolver los trastornos financieros se diferenciaban en los detalles pero tenían todos un objetivo común. Los directores del Banco decidieron abandonar los planes para la liquidación inmediata de la institución. era demasiado insegura como para que se pudiera tomar una medida decisiva. Poco después de asumir Dorrego la legislatura provincial prohibió que se hicieran nuevas emisiones de billetes. las rentas de la contribución directa serían suficientes para hacer a la tesorería provincial relativamente independiente del comercio exterior. nuevamente. Rodríguez. En mayo de 1832 Rosas definió la actitud del gobierno acerca del Banco: mantenimiento de la garantía acordada con respecto al dinero circulante. A principios de 1839 aprobó una nueva ley de contribución directa. Balcarce se vio obligado a renunciar a consecuencia de la revolución de los restauradores. continúa abstención del gobierno de intervenir en la administración del dinero. o crear otro sistema más eficaz para el cumplimiento y la administración del impuesto. Rosas suprimió la última fuente de agitación política y económica. de 1835 a 1851 Cuando se decretó la liquidación del Banco Nacional. Estas esperanzas no se cumpllieron por un lado porque las tasas eran demasiado moderadas y por otra parte porque las valuaciones fiscales se hacían en oro pero la contribución se pagaba en papel moneda (depreciado). aunque sin obtener ninguno de los beneficios que suelen implicar esas relaciones. el establecimiento de las comisiones reguladoras de los capitales. Capítulo VII . Se creía que. En las provincias no se aceptaban billetes el Banco Nacional. El informe era inequívocamente hostil al Banco. y estaba respaldada por todos aquellos grupos que habían subido al tope de la escala económica y social durante el período inflacionista. La legislatura provincial tenía que seguir la iniciativa de Rosas y aumentar las tasas. El ala extrema del partido federal se oponía al restablecimiento del patrón oro. Existiendo el Banco Nacional aparecían siempre planes para la restauración del peso. fueron los principios sobre los cuales Rosas basó su programa de rehabilitación financiera. Rosas se inclinó hacia la restricción del comercio de ultramar con Buenos Aires. e insinuaba que las pocas personas culpables habían recibido apoyo moral y monetario del Banco Nacional. Pero la legislatura no creyó necesario encomendar esta tarea a expertos. El partido gobernante prefirió abandonar el peso antes que arriesgarse a perder popularidad. al aumentar la riqueza nacional. tampoco había un censo acabado de propiedades. Las disposiciones más importantes se referían al método de valuación de las propiedades imponibles. se esperaba que llegara a ser la columna vertebral del sistema fiscal de la provincia. Tampoco la clase media quería el retorno al patrón oro. eficiencia en la administración y percepción de las rentas. En ningún momento de sus 17 años de gobierno se desvió de esos principios. La junta. para determinar fehacientemente las bases imponibles. y la tesorería pudo evitar la suspensión de pagos y reducir en algo la deuda de corto plazo. empobrecida por las guerras. El Banco quedó privado de una de sus más importantes atribuciones. El elemento esencial era la amortización de los billetes de banco. Estricta economía en los gastos. detenido examen de las justas reclamaciones de los accionistas. Y por esa razón la disolución del Banco llegó a ser una necesidad tanto económica como política. optó por el segundo recurso. creada en 1822. Balcarce (sucesor de Rosas) prometió que no introduciría cambios en la política del gobierno. Viamonte. Había heredado un déficit enorme. Recordaba que el Banco destinado a ser una institución nacional.establecía la forma de retirar la deuda a corto plazo. Esto marcó el fin de un período agitado de las finanzas públicas argentinas. el papel que desempeñó el Banco Nacional en la vida financiera y económica fue decreciendo continuamente. El derecho de puerto era impuesto a todos los barcos que entraban en los puertos de la provincia. El Banco. 1 millón más de lo pedido. durante el gobierno de M. hasta mejor oportunidad.Las finanzas porteñas con Rosas. en el poder. y descargó un poderoso golpe sobre las fuerzas unitarias de la provincia. El gobierno de la provincia no aceptó ni rechazo el plan del Banco. El conservadurismo de Rosas en materia de finanzas públicas fue bien recibido. y en parte como prevención del contrabando.

pero esta vez con el disfraz de reforma. que hacia 1839 consumía el 3. En lugar de extender el sistema de enfiteusis y perfeccionar su administración. Capítulo IX . Era inevitable que el régimen establecido por Rosas. los que habitualmente iban a la zaga del nivel general de los precios. Estas entradas se redujeron drásticamente en 1837. alcanzando en 1840. El dinero sin respaldo no imponía a la tesorería ninguna carga adicional en forma de intereses y amortización. Rosas se resistía singularmente a aumentar los impuestos. ya que esta era la clase que según Garridos de la Comisión de Hacienda era la única que apoyaba al gobierno de todas las formas posibles.Aranceles: emisiones y política . porque gran parte de los gastos de tesorería la constituían los sueldos y salarios. Los gastos se dividían en 5 grupos: • Junta de Representantes. no son bien claras. Es indudable que afectó adversamente los precios. Quizás hubiese considerado los empréstitos demasiado caros. O bien tuvo que ver con que la actitud de la poderosa clase de los estancieros no podía ser desechada.. lo cual hubiese sido imposible con dinero estable. 2 Después de la caída del régimen de Rivadavia. A pesar de todos sus esfuerzos. porque la expansión monetaria coincidía con períodos de estancamiento económico en los que respondían muy lentamente los precios de los artículos al crecimiento de la cantidad de dinero en circulación. la revolución del sur de la provincia. • El Ministerio de Gobierno. El partido federal perdió una excelente oportunidad para demostrar su sentido gobernante. la intervención en el Uruguay y el bloqueo anglo francés. principalmente porque muchos enfiteutas aprovecharon la oportunidad para comprar las tierras. y percibiendo las rentas correspondientes. y en enero del año siguiente la legislatura recibió el pedido de aprobar una nueva emisión de papel moneda. hubiese provocado violentas reacciones dentro y fuera de la provincia. pero eran economías demasiado pequeñas para que influyeran en el balance de la tesorería. fueron conflictos que impusieron pesadas cargas a la tesorería provincial. Ningún comentario sobre la política monetaria de Rosas es más elocuente que el de la comparación de las sumas de dinero que circulaban antes y después del régimen federal. El conflicto con Francia. dinero y materiales a sus aliados de otras provincias y el exterior. También abarca la acción social. el 71%. Los cálculos de gastos que Rosas incluía en su mensaje anual a la Junta no eran verdaderos presupuestos.6% del total de gastos. la guerra con Santa Cruz. consumían el 0. Y permitía a Rosas mantener su gobierno sin extender la carga de los impuestos al sector rural de la economía de la provincia. el dictador de Bolivia. intransigente y absolutista. Estos ingresos eran relativamente modestos. Y segundo. Cuando Rosas comenzó su segundo período la legislatura no trató de recuperar la inspección de los gastos públicos. y posibilitaba la reducción de la deuda pública. reflejando la confianza del mercado en la estabilidad del régimen de Rosas. En tales condiciones los déficit eran inevitables. lo cual a su vez exigía emisiones siempre mayores de papel moneda. La primera venta de tierras de importancia fue sancionada por la legislatura el 10 de mayo de 1836.era mucho más efectivo. 3 El precio de los bonos mejoró sostenidamente durante los años 1835 y 1836. y encontraba menos oposición. • El Ministerio de Relaciones Exteriores. Rosas tenía plena autoridad para conducir las finanzas de la provincia sin tener que consultar a la asamblea. Rosas no tuvo mayor éxito que sus predecesores en el intento de hacer de la contribución directa el eje principal del sistema fiscal de la provincia.los funcionarios locales la legislatura eliminaba la amenaza de una administración efectiva del impuesto. Rosas prefirió vender las tierras públicas. con la mayor porción dentro de este ministerio consumida en los servicios de la deuda pública. Este último método -o sea la expansión monetaria. y a enviar ayuda. Rosas cerró la Universidad de Buenos Aires y cercenó o eliminó totalmente los subsidios de otros establecimientos educacionales. porque se podía confiar en que tanto los jueces de paz como los alcaldes tuvieran especiales consideraciones con los intereses de la clase de los estancieros. Por medio de la Comisión de Hacienda provenía al gobierno que no habría más préstamos y que era preferible la inflación al empréstito. De este modo hicieron ineficaz a la ley del 2 de abril de 1839. estos fueron los sectores más recortados. Las razones que indujeron a Rosas a evitar el recurso de los empréstitos a largo plazo. Pero también es cierto que este proceso no era completamente desventajoso para la tesorería. Rosas se vio obligado a mantener un ejército permanente bastante grande. Los gastos de los ministerios de Guerra y Hacienda no se podían reducir. seguía en gastos e incluía a la policía con la mayor parte de los gastos de este ministerio. Mediante una estricta economía y cuidadosa contabilidad logró reducirlos en algunos departamentos. la preparación del presupuesto se convirtió en una función muerta. Hasta 1846 Rosas no se vio obligado a recurrir de nuevo a las prensas. El bloqueo anglo francés suprimió la mayor parte de las entradas provinciales. Este es el secreto de la habilidad de Rosas para evitar la bancarrota financiera. A fines de 1840 la deuda estaba siendo rápidamente reducida. • El porcentaje enormemente mayor de los expendios del gobierno correspondía al Ministerio de Guerra. lo mismo que los correspondientes a los hospitales y a la Sociedad de Beneficencia. Esto incluía todo lo relativo a los gastos administrativos y de funcionamiento de la legislatura provincial. Los ingresos provenientes de otras fuentes distintas de los derechos aduaneros eran escasos. 1836: $ 15283540 y 1851: 125264194.18% del presupuesto. salud y educación. Con las tierras públicas el gobierno provincial obtenía ingresos de dos maneras. Investido con la suma del poder publico. Primero. Una de ellas era entregando en enfiteusis las tierras de propiedad del gobierno. Rosas no pudo cubrir los gastos con las entradas corrientes. Daba prioridad a la enfiteusis y disponía que el producto de la venta se empleara en el retiro de la deuda flotante. en hombres. • Finalmente lo restante del presupuesto lo consumía el Ministerio de Hacienda. Nunca estos gastos bajaron del 49% del presupuesto.

Quizás ninguna otra cuestión de la política económica haya presentado mayores dificultades que la de los aranceles. Nicolás de Anchorena. Son los debates entre Pedro Ferré y Rojas y Patrón y más tarde por el . el que afectaba a la sal fue el único que Rosas pudo abolir. sino más bien a la forma de aplicarlo. opinó que al comercio exterior debía dársele el mayor estímulo posible. No obstante. Decir. fueron tratadas con mayor consideración. Las fábricas nacionales pidieron privilegios especiales e instaron al gobierno a que siguiera el ejemplo de Estados Unidos. el único que abogaba por la causa de la industria y la agricultura del país. Uno se refería al impuesto sobre el traspaso de carga de los buques de alta mar a los barcos de río. La medida iba dirigida contra Montevideo. jefe del partido federal. su naturaleza esencialmente aislacionista y su propensión a la dominación política de las provincias hermanas. su alcance más reducido y si objetivo más específico. En los aranceles de 1834 se aprobaron cambios importantes. La oposición al comercio “libre” de Rivadavia se concentraba principalmente en el partido federal. Los cambios se referían a la exportación de cueros de nonato y a la sal importada de la Patagonia. Se creó la impresión de que el partido federal favorecía la política comercial proteccionista. Con el objeto de estimular a los barcos del país. Los aranceles podían esperar. Esta discusión puso en descubierto el carácter específico del federalismo porteño. las plumas de avestruz. Los representantes del comercio libre libraron una batalla desesperada. Los cambios introducidos por Rosas durante su primer gobierno estaban destinados exclusivamente a beneficiar a los ganaderos y los productores de carne. Los impuestos bajos favorecían el bajo costo de la vida. Viamonte no modificó mayormente los aranceles. que la tarifa de 1835 servía a los intereses de la provincia y el país era identificar el bienestar de reducidos grupos locales con el de la nación. Los productores de vino y aguardiente de San Juan y Mendoza. De ahí la oposición a cualquier revisión de la política arancelaria. Las nuevas tasas no eran más protectoras. astas y puntas de cuernos. no solamente porque suministraba la mayor parte de las entradas provinciales. La política que defendía Anchorena y la mayoría de la legislatura no era la más adecuada para las necesidades del país. Lo fundamental era la consolidación del régimen federal. Pero el grado de disposición de los dirigentes federales para defender el proteccionismo variaba grandemente de una provincia a la otra. Implicaba además una nueva distribución de los dividendos nacionales. pero no pagaba ningún impuesto de importación. La Comisión arguyó también que la reducción del impuesto a la sal estimularía la expansión de la industria salinera en Patagones. y los proteccionistas porteños no fueron lentos para sacar ventaja de la situación. se referían únicamente a la harina cuyos gravámenes quedaron virtualmente anulados por la depreciación del peso. Sería la perdida de una gran parte del comercio exterior. la legislatura aprobó un impuesto del 15% con un adicional del 2% a la madera importada en embarcaciones extranjeras. La cuestión arancelaria era un problema nacional íntimamente relacionado con el de la organización nacional. Brasil. Es dudoso que estas tasas hayan proporcionado una adecuada protección a los cultivadores de trigo. que competía con Buenos Aires por el comercio fluvial a través del Paraná y el Uruguay. lana. no tenían motivos de queja frente al impuesto del 40% que pagaban estos artículos importados de España. La disputa de los hacendados con los unitarios sobre la política comercial no se refería al principio del comercio “libre”. En primer lugar se revisó el antiguo impuesto al trigo. Al respecto fueron características las propuestas de que toda empresa establecida en Buenos Aires estuviera obligada a emplear a por lo menos dos argentinos. la carne y la de fabricación de sombreros. Al iniciarse el debate sobre la tarifa de 1835. Las industrias del cuero. sino también la más importante fuente de ingresos. cuerdas y tasajo. repartidor de pan y aguador estuvieran reservadas para los nativos. el cual a su vez contribuía a mantener los costos de producción. La política arancelaria formulada durante los años que siguieron al de 1820 no satisfizo a nadie. En 1835 a legislatura provincial votó varias enmiendas de la tarifa general de aranceles. El incidente de Leiva y la discusión que provocó contribuyeron a concretar opiniones en Buenos Aires. siempre que fueran conducidos por agua. La Comisión de Hacienda de la Junta instó a la aprobación del proyecto gubernativo con el fundamento de que los productores de carne de Buenos Aires sufrían la severa competencia de Montevideo y Río Grande do Sur. La nueva ley arancelaria abolía el impuesto al cuero. a principios de 1833 el gobierno propuso ciertas modificaciones en la tarifa de aranceles. En algunas provincias proteccionismo era sinónimo de federalismo. significaría asimismo el encarecimiento de la vida y el alza de los costos de producción. Sólo en octubre de 1831 la Junta de Representantes sancionó las disposiciones arancelarias. Los aranceles no eran solamente un instrumento de política económica. El proteccionismo de Buenos Aires era mucho más moderado. Este impuesto quedo abolido. y de que las profesiones como la de cartillero. De todos los aumentos arancelarios promulgados por Viamonte en 1829. El aguardiente de San Juan de la misma graduación alcohólica se vendía en Buenos Aires a $450 la pipa. Lo que se quería era estimular la importación de los nombrados productos desde las provincias ribereñas. El impuesto alcanzaba $248. Con la mirada puesta en la tesorería el gobierno se oponía tanto al comercio libre como a la decidida protección. cebo en rama y limpio. Rendirse ante Ferré sería renunciar a muchas de las ventajas que los hacendados y los productores de carne habían obtenido después de la revolución. En Buenos Aires no había unanimidad en las filas federales acerca de la cuestión. La cuestión de las tarifas se unió más o menos estrechamente con un sentimiento antiextranjero. El gobierno de Juan J. El gobierno no hizo nada con respecto a la importación de trigo y otros granos. La demanda de que se extendiera la protección a otras industrias locales no fue atendida. El aguardiente español de 25 grados se vendía en Buenos Aires a $620 la pipa. sino también porque la prosperidad del país dependía principalmente del libre acceso a los mercados extranjeros.

Los artículos que no pagaban derecho de importación y los productos cuya importación quedaba completamente prohibida. No es extraño. se referían al trigo y la harina: quedó prohibida la exportación. tenía ahora asegurada una utilidad razonable. Pero luego se vio obligado a revocar su política de impuestos elevados. como Mendoza. el gobierno ordenó al recaudador general que permitiera la importación de artículos cuya entrada al país no estaba autorizada por la ley arancelaria de 1835. Con todo. Los agricultores se apresuraron a demostrar su satisfacción apoyando con entusiasmo al gobierno de Rosas. En esta ley de carácter mucho más proteccionista. La industria manual de Buenos Aires recibió un grado de protección que nunca había tenido anteriormente. Rosas introdujo cambios importantes. Buenos Aires una vez más sacrificaba los intereses nacionales a los de su provincia. Es la ley de aduana de 1835. Liberalizando las reglamentaciones sobre el uso del puerto de Buenos Aires. Esto significó la vuelta atrás en los avances que se habían hecho en dirección hacia una política de alcance nacional. y estaba dispuesto a pagarlo. como también las tarifas referidas al tráfico terrestre. de esos dos productos y cuatro semanas después se redujeron en una tercera parte los derechos de todas las importaciones. sino sobre todo por que la demanda del país de productos industriales era sumamente elástica. restableciéndose el intercambio normal. La libertad de importación se aplicaba solamente a los artículos en cuya producción sobresalía la provincia. pero confiaban en que con la ayuda de . Pareciera que Rosas si creía en la capacidad de desarrollo de una industria nacional. Rosas estimuló las relaciones comerciales entre Buenos Aires y los puertos fluviales y mejoró con ello la posición de las provincias litorales en los mercados extranjeros. ni siquiera con un proteccionismo más duro. El bloqueo duró hasta 1848. Las discusiones a tener en cuenta son las publicadas en la Gazeta Mercantil. y con los tejidos de Córdoba y Santiago del Estero. El conflicto se reavivo en 1845. Rosas se convirtió. El país resistió el bloqueo no por la capacidad de la industria para reemplazar a los fabricantes extranjeros. Rivadavia y su partido conocían perfectamente el atraso económico de la república. como Rivadavia. No obstante se vio que ya no sería posible volver a la política económica y comercial del período anterior a la guerra. En diciembre de 1841. La existencia de un mercado libre en Buenos Aires hacía bajar los precios en las provincias. La flota francesa levantó el bloqueo en 1839. En el interior la competencia extranjera era menos severa debido al costo de los transportes terrestres. que eran los verdaderos beneficiarios del régimen federal. sobre la rápida expansión de los cultivos de cereales en la provincia y una mayor diversificación en la explotación agrícola. pero ya la naciente industria nacional no se recuperaría. El gobierno de Buenos Aires. se había revelado como un gobierno nacional. Capítulo X – La economía de la dictadura Al trazar la política económica de su gobierno. y Rosas se transformó en el jefe reconocido de la nación. Rosas llamó la atención de la legislatura provincial. Por primera vez después de 1821 Buenos Aires desafiaba abiertamente la tradición de Rivadavia. pero esta vez a Francia se había unido Inglaterra. no fue suficiente para detener la marea de proteccionismo. terratenientes y productores de carnes de la provincia de Buenos Aires. Pedro de Angelis. La exactitud teórica de la posición de Angelis. con esto la retórica federal ya no engañaba a nadie. que las provincias más alejadas del puerto. Rosas no tuvo más remedio que renunciar a sus modestas aspiraciones de independencia económica. El gobierno de Rosas. en 1837 subió en algunos puntos más los aranceles forzado por la necesidad de fondos a que estaba sometido por la guerra con Bolivia. El partido federal necesitaba otra vez el apoyo popular. firmadas por el cosmopolita y un artículo publicado en El Lucero. Más significativo fue el establecimiento de dos nuevas categorías. se preveían además las formas de la recaudación. Un año después de promulgada la nueva ley arancelaria.representante más elocuente del grupo librecambista. ¿Podría Rosas continuar su política de nacionalismo económico? A medida que fueron pasando los años la respuesta se fue haciendo más claramente negativa. suprimía no obstante algunas de las fuentes más importantes de fricción. Ni tampoco que desearan la continuidad de Rosas en el poder. Por primera vez se reconocía oficialmente que la expansión del comercio exterior no necesariamente siempre coincidiría con los intereses económicos de la nación. Por primera vez el gobierno mostraba una preocupación directa por el bienestar de las clases medias. se restablecieron las tarifas normales. con lo que se sacrificó el futuro en pro de las necesidades más inmediatas. La tasa básica del 17% seguía invariable. Aunque la ley no satisfacía todas las demandas del partido proteccionista. Lo mismo ocurrió con las industrias vitícola y licorera de Cuyo y Tucumán. totalmente de acuerdo con la escuela liberal de la economía política. La agricultura. Mariano Moreno formuló las aspiraciones económicas de Buenos Aires sobre la base del comercio directo con los países de ultramar. La ley arancelaria de 1835 (diciembre) marcó un punto crítico de la política bonaerense sobre comercio exterior. La causa inmediata fue el bloqueo iniciado por la flota francesa el 23 de marzo de 1838. El derecho máximo se elevó al 50%. y las cuestiones económicas volvían a tomar su real dimensión en los conflictos relativos a las formas de organización nacional. a pesar de la modestia del plan proteccionista. en el campeón de la defensa de los intereses de los grandes hacendados. La nueva tarifa ofrecía ventajas inmediatas de orden tanto económico como político. Así se sacrificaron los principios liberales a las necesidades políticas del momento. recibieran calurosamente la tarifa de 1835. muy pocas veces se aventuró Rosas a pasar de los límites relativamente estrechos que el señalaban los intereses de la provincia y la clase que representaba.

se empleaban métodos de cultivo primitivos. Tercero. El plan de importaciones bonaerense cambió poco durante el gobierno de Rosas. y por otra el acelerado perfeccionamiento de los métodos de producción. el gobierno decidió regalarla. Pero las referencias a la industria y la política industrial eran algo más que observaciones de rutina. Rosas se negó a acordarla. para lo que aparentemente no había un programa claro. Primero. a diferencia de los ganaderos. Pero como la agricultura no dio señales de potencia económica los dirigentes federales no se sintieron inclinados a sacrificar recursos y prestigio político por lo que ellos consideraban un espejismo económico. Fue en el campo donde la revolución estaba destinada a continuar su obra de transformación social y económica. la agricultura requería una mano de obra proporcionalmente mayor. Segundo. Si después de varios años de estricto proteccionismo la industria local no pudo superar su desventaja inicial parece inevitable la conclusión de que las fábricas extranjeras estaban mejor equipadas para satisfacer las necesidades de la provincia. Y parecía axiomático que revitalizada la economía nacional Buenos Aires debía ocupar el papel principal. No es extraño que en la lucha por el poder de unitarios y federales. El absolutismo político engendró el paternalismo económico. Los federalistas porteños no repitieron el error de sus adversarios. No obstante sin ella Buenos Aires no podría mantener su posición dirigente. Resultaba particularmente desagradable con respecto a la agricultura. tenían que luchar con la competencia. La política agrícola del gobierno rosista reveló la imposibilidad del partido federal de salir de los reducidos límites de los intereses de clase. El problema central en 1830 era la creciente escasez de tierras libres. En opinión de los federales los unitarios no demostraban interés por el bienestar de la industria pastoril. Proclamaron la autonomía económica y política de sus provincias. la tierra costaba más. El segundo cambio es la desaparición del grano y la harina de la lista de artículos exportables. El paso a la propiedad privada de la tierra fue motivado tanto por razones financieras como por consideraciones de orden económico. Había otro factor que viciaba la doctrina económica federal. los chacareros se alistaran sin vacilación en el campo federal. Las críticas frente a las debilidades de su política industrial no preocuparon mucho a Rosas ni al partido federal. el alto costo del transporte obligaba al chacarero a trasladarse a lugares más próximos a las ciudades. Los jefes federales no tenían interés suficiente para reclamar una definición precisa de la posición del gobierno acerca de la expansión industrial. propició la intervención del gobierno en aquellos campos que de actividad que en condiciones normales quedarían fuera de la fiscalización gubernativa. Y finalmente. La solución estaba en abrir el país a inmigración extranjera. y el rendimiento era bajo a pesar de la excelente calidad del suelo. El acceso a los mercados del exterior desempeñaba por fuerza un papel importante en la suerte de la industria. logró elevar la agricultura doméstica a un nivel económico de mediana importancia. La legislatura provincial y el gobierno esperaban restaurar el equilibrio financiero de la provincia con lo que produjera la venta de las tierras públicas. La dictadura política. Ni M. En 1838 fueron declarados perdidos los derechos de ciertas categorías de enfiteuta y la tierra ofrecida en venta al mejor postor. los chacareros no eran más que una parte insignificante de la sociedad provincial. En 1837 el gobierno tomó nuevas medidas para restringir el sistema. porque una política orientada hacia el aumento de precios del trigo y la harina sería una política impopular. poco cambió la economía del país durante los veintidós años de casi ininterrumpido gobierno federal. Decretó que las tierras que volvieran al Estado por falta de pago del arrendamiento serían retiradas de la enfiteusis y ofrecidas en venta. El problema que debía encarar el gobierno era el de un programa que diera a la agricultura una rentabilidad razonable. La insuficiencia de mano de obra representó otro obstáculo para el desarrollo industrial. La campaña puso fin al poderío militar de numerosas tribus indias. En lo que respecta a la industria. que era a menudo ruinosa. La ley de mayo de 1836 de un solo golpe entregaba a la explotación económica grandes extensiones de tierras de pastoreo. Como no podía vender la tierra. Obtuvo la colaboración de Córdoba y de las provincias de Cuyo e indujo a Quiroga a que asumiera el mando de la expedición. pero al mismo tiempo insistieron en reclamar la más completa libertad para organizar el destino económico de Buenos Aires. Rodríguez ni sus sucesores enfocaban el problema bajo este aspecto. y veían en el régimen federal una promesa de tiempos mejores. los agricultores. dos cambios sufrió el cuadro de las exportaciones bonaerenses. Uno de ellos fue el crecimiento relativamente importante del sebo y la lana. El motín de Dolores y Monsalvo ocurrido el 29 de octubre de 1839 suministró la ocasión para una trasferencia de tierras a la propiedad privada (permitió donar tierras a las tropas leales). La protección como instrumento de política económica era inaceptable en términos generales. que se había instaurado en marzo de 1835. Es muy posible que en los últimos años de su gobierno Rosas hubiese dejado de creer en la eficacia de la protección absoluta como instrumento de política económica. Al mismo tiempo anticipaba la eventual abolición de la enfiteusis. En 1833 Rosas organizó la famosa campaña contra los indios. En este sentido Rosas y los federales fueron los guardianes de la tradición revolucionaria. ya que consideraban que lo importante residía en la economía pastoril. tabaco y ciertos . dónde. la demanda de tierras descendió al mínimo. una parte económicamente débil y políticamente desarticulada. Y nadie lo entendió mejor que Rosas. Desde la exportación de cueros. Por eso cuando en 1838 y 1839 la flota francesa cerró el puerto de Buenos Aires. Lo cual reflejaba la expansión de la cría de ovejas en Buenos Aires y las provincias del litoral. y ésta era escasa y cara.capitales y empresas extranjeras la estructura económica del país podría ser rápidamente modernizada. Lo mismo que en los primeros años de la independencia lo que más importaba la provincia eran artículos manufacturados. la tarifa de 1835 evidenciaba que el gobierno de Rosas reconoció los apuros de los productores locales. licores. En realidad. y accedió a la reclamación general de protección efectiva. ya que previamente se habían desengañado de los beneficios del liberalismo económico. Ni siquiera el gobierno de Martín Rodríguez. lógicamente. Después de todo.

las resistencias y el encono fueron aumentando en el interior hasta que finalmente en Caseros. Pero las provincias no ganaron nada. como salvaje unitario. El federalismo propuesto por Buenos Aires atrajo a las provincias del interior como alternativa a un sistema unitario. pero sembró la semilla del descontento que veinte años después florecería en la rebelión. pero adujo asimismo que el Tratado no podía ser puesto en práctica mientras el país no gozara de “plena tranquilidad y orden”. no solo se renegó de los intereses provinciales sino que avivó las llamas del enconado resentimiento que ardía en el interior y el litoral. pero esto está en relación más que nada con la excelente capacidad de recuperación de la economía bonaerense. que se vio frecuentemente visitada por recesos y crisis. por la fuerza de las circunstancias. Nada de eso se cumplió. La Comisión había demostrado casi desde el principio un grado de independencia tal que amenazaba socavar la hegemonía porteña. Cuando el gobierno de Buenos Aires tuvo que asumir. El mantenimiento del orden político implicó un alto costo por al cantidad de conflictos. Capítulo XI – Aspectos económicos de la caída de Rosas El tratado Tripartito del 4 de enero de 1831 ofrecía a las provincias la promesa de paz interna y estabilidad y progreso económico. a la sazón gobernador provisorio de Buenos Aires. Había revelado también que muchas provincias tomaban el federalismo muy en serio. de lo político a lo económico. Al igual que en los años anteriores. pero se negó a responsabilizarse por el bienestar económico y social del país. Pues en lo económico no había mayores ventajas entre el monopolio porteño y el de alguna potencia extranjera. Para Buenos Aires federalismo significaba algo parecido a librarse del lastre de los sectores de la economía y de las zonas más atrasadas de la joven Confederación. Imponiendo la disolución de la Comisión Representativa Rosas eliminó de un solo golpe el problema constitucional del campo de la política. Ahí residía la trágica inconsecuencia del sistema que Rosas construyó. Y si bien en su estructura. Buenos Aires siguió siendo con Rosas la intermediaria entre los mercados de ultramar y las provincias del interior. título no tan injustificado.productos alimenticios. porque Buenos Aires no estaba preparado para renunciar a la posición de preeminencia económica y política que tenía en la Confederación. piedra angular de la doctrina federal. las funciones de un gobierno nacional. era un lema sin sentido. llegó un momento en que el costo del mantenimiento del régimen de Rosas superaba las ventajas que ofrecía. Así. Las luchas contra Francia en la década del 30 y contra Francia e Inglaterra en la del 40 fueron luchas nacionales. Buenos Aires quería cargar con las responsabilidades de dirigir las relaciones exteriores del país y lo concerniente a la guerra y la paz. el federalismo de Rosas fue eliminado por el federalismo de Urquiza. Rosas sostuvo que no tenía intenciones de repudiar el Tratado de 1831. ya que el verdadero federalismo y el régimen rosista se habían divorciado bastante antes de Caseros. peor al no extender ese federalismo. el comercio de Buenos Aires varió muy poco. La iniquidad del sistema económico instituido y defendido por Buenos Aires se volvió particularmente opresiva durante los bloqueos. Éste fue precisamente el trágico error de Rosas. La economía de Buenos Aires se expandió durante esos 20 años. durante el régimen rosista creció en valor y volumen. Rosas fue calificado por Vicente López. . La autonomía económica.