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Mark Paira

mark-paira.blogspot.com T. @mark_paira F. markpaira

GASTAR EN AQUELLO QUE IMPORTA
…es lo que realmente importa a la ciudadanía.

“Los gobiernos deben buscar aumentar la eficiencia y la transparencia en el manejo de los recursos y políticas públicas, y fortalecer las instituciones del Estado.” El presupuesto público es la máxima expresión de las políticas públicas y es una herramienta fundamental para promover su desarrollo económico y social de las naciones. El impacto que pueden tener las políticas públicas en el bienestar de las personas guarda estrecha relación con el presupuesto público. Mario Marcel, Juan Pablo Martínez y Mario Sanginés[1] sostienen que el presupuesto es el resultado de procesos políticos y técnicos que no solo ordenan y regulan el gasto público en el corto plazo, sino que también apuntalan el espectro de las actividades futuras del gobierno. La forma del ¿cómo? se programa, formula, ejecuta y evalúa el presupuesto público determina en gran medida el impacto de las políticas públicas. Por ejemplo, resulta muy difícil que los programas sociales que el gobierno financia logre sus objetivos de cobertura y focalización si los recursos destinados se malgastan en actividades poco relacionadas con el objetivo central de esos programas y que finalmente no benefician a la población, más aun si continúan financiando componentes que ya cumplieron sus objetivos y ya no justifican su continuidad. La pregunta es: ¿Cómo puede el estado revertir esta situación?, para la implementación de un adecuado proceso presupuestario se debe generar información real sobre la eficacia de sus diversos componentes y, bajo criterios claros, re-direccionar los recursos de manera más inteligente para maximizar los resultados. Somos conscientes que lamentablemente no es un trabajo fácil para los gobiernos. Existen requerimientos técnicos fundamentales en el proceso presupuestario, así como también barreras de inercia institucional (o falta de voluntad política) que dificultan su cumplimiento. Además es importante señalar que rol fundamental del presupuesto es guiar la función pública y especifican objetivos claros para el proceso presupuestario: efectividad, eficiencia en la asignación y en el gasto de los recursos públicos, y transparencia en su gestión. No debemos olvidar que el presupuesto público tiene tres funciones primordiales: Primero, concertar las diversas posiciones políticas que presentan los agentes involucrados en su elaboración, además de representan a grupos de la población que tienen diferentes consideraciones con respecto a las prioridades del gobierno; Segundo, restringir las posibles actividades del gobierno (que comúnmente no se ve afectado por los límites naturales que el mercado impone sobre el sector privado); y Tercero, considerar factores económicos como la priorización del gasto público en función de consideraciones técnicas y el impacto macroeconómico de la actividad gubernamental. Así lo precisan M. Marcel, J. P. Martínez y M. Sanginés en su trabajo El presupuesto basado en el desempeño: una vía para mejorar el gasto público.

Sin embargo es fundamental para alcanzar este objetivo la disponibilidad de recursos y garantizar un gasto público de calidad, con una gestión eficiente y efectiva que permita ejecutar los recursos disponibles de mejor manera para lograr resultados deseados. ¿Cómo podemos mejorar la calidad de gasto público en nuestras instituciones de hoy? Un grupo de investigadores que pertenecen al Banco Interamericano de Desarrollo ha desarrollado una propuesta muy interesante que será de mucha ayuda para las administraciones públicas de ALC. Marcel, Martínez y Sanginés destacan que la evolución de los modelos presupuestarios ha llevado a una alternativa de aplicación menos compleja y que se encuentra alineada con los objetivos de eficiencia, eficacia y transparencia: el presupuesto basado en el desempeño (PbD). Además se apoya en instrumentos, metodologías y procesos que le permiten incorporar sistemáticamente consideraciones sobre el desempeño asociado a la aplicación de los recursos públicos (pasado y esperado), así como también condiciones, exigencias e incentivos para motivar y facilitar justamente un buen desempeño de las instituciones públicas. Los autores señalan que el Presupuesto Basado en el Desempeño (PdD) necesita cuatro pilares básicos para una adecuada implementación y un funcionamiento correctos.  Primero, es la información sobre el desempeño, la cual se obtiene a través de sistemas de monitoreo y evaluación.  Segundo, es la adecuación del proceso presupuestario, en cada una de sus etapas, para que pueda incorporar esa información.  Tercero, consiste en la institucionalización de mecanismos de incentivos y de motivación para que el accionar de los servidores públicos se alinee con los resultados esperados.  Cuarto, es el desarrollo de capacidades institucionales para la gestión.

Referencia:
[1] Mario Marcel, Juan Pablo Martínez y Mario Sanginés. El presupuesto basado en el desempeño: una vía para mejorar el gasto público. Las instituciones fiscales del mañana. BID Washington DC. 2012.