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Pérdida de una mística de la naturaleza.

Eugen Drewermann

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Si es cierto que la forma actual de religiosidad procede del tiempo oscuro de la revolución neolítica, cuando empezó la distinción entre el hombre y la naturaleza que lo rodeaba, todo parece indicar que hoy día estamos llegando al fin de esa evolución. Todas las formas de religión atraviesan en la actualidad una grave crisis, por el simple hecho de que los nuevos conocimientos y el progresivo dominio de la naturaleza relegan a reliquia animística de un pasado remoto la idea de unas fuerzas divinas que controlan y orientan según su propia voluntad y designio el proceso evolutivo del mundo 1 . En el siglo XIX, la crítica marxista de la religión afirmaba que el sentimiento religioso no es más que una actitud falsa del hombre, basada en su ignorancia y sus miedos frente a la naturaleza
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. Y la psicología religiosa elaborada por Sigmund Freud amplió ese postulado afirmando que la creencia en Dios o en fuerzas divinas no es más que una proyección infantil de la figura de los padres interiorizada
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. Hoy día, ninguna forma de religión es creíble, si no es capaz de enfrentarse con los criterios en los que se funda esa doble crítica. Habrá que mostrar cómo, en un mundo que la ciencia y la técnica van descubriendo hasta límites insospechados, la religión puede contribuir a la intrínseca unidad del ser humano, a pesar de sus diferencias personales, por medio de la mística de una poesía inscrita en la naturaleza que lo rodea. Y también habrá que mostrar que el sentimiento religioso no es el reflejo de una conciencia infantil alienada y tiranizada por el «super-yo», sino, al contrario, una auténtica función del «yo».

La historia del espíritu humano nos dice que nos movemos hacia una religión que no deberá simbolizar ni transmitir la diferencia del hombre respecto a la naturaleza, sino más bien su unidad dialéctica con ella. Quizá fuera Giordano Bruno el primero en expresar esa concepción 4 , que después recoge Spinoza
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Pérdida de una mística de la naturaleza. Eugen Drewermann

, ratifica explícitamente la filosofía romántica
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, y lleva a su más dramática expresión la violenta crítica de Nietzsche al cristianismo . Nietzsche fue el primero en reconocer el carácter anticuado y hasta grotesco de la concepción cristiana del mundo, anclada en la vieja imagen de la Biblia y totalmente ajena a los atisbos de las antiguas mitologías sobre las dimensiones del tiempo y del espacio. Por eso, Nietzsche reclamaba insistentemente una forma de religiosidad, de poesía y de humanismo que pudiera hacer frente a los desafíos de la ciencia moderna de la naturaleza8. En nuestros días, el movimiento New Age, aprovechando claves del hinduismo y del taoísmo, trata de promover una mística de la naturaleza
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. Después de milenios de diferenciación entre el hombre y la naturaleza, parece que la humanidad ha llegado al convencimiento de que no se puede neutralizar con principios religiosos la relación intrínseca del hombre con la naturaleza que lo rodea, y que no se puede interpretar tendenciosamente el «mundo» o la «carne» como «ocasión de pecado» o como «peligro para la salvación del alma». Todo impulsa hacia una síntesis que renueve las demandas míticas de un nivel superior de comunicación espiritual y encaje al hombre en el seno de la naturaleza enmarcándole en una interpretación global del mundo, en lugar de enfrentarlo con ella en calidad de dueño o de cumbre suprema de la vida
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.

De aquí se deduce que una interpretación de los llamados «consejos evangélicos» como el modo más expresivo de la religiosidad cristiana no tiene muchas perspectivas de futuro. De hecho, en el fondo, no hace más que repristinar viejos planteamientos ascéticos de la represión de las pulsiones, en nombre de una teología del dolor y de la cruz, y extender funcionalmente el tema del sufrimiento a determinadas actitudes sociales de solidaridad política. Al contrario, lo verdaderamente importante es interpretar los «consejos evangélicos» como la actitud de un equilibrio natural, al que sólo puede llegar la persona que ha superado sus miedos y su inseguridad ontológica por medio de una absoluta confianza, como nos enseñó Jesús. Hace ya más de treinta años, el teólogo de Münster Antón Antweiler levantó su voz contra la creencia de que la formación de los futuros clérigos podía prescindir perfectamente del conocimiento de las ciencias de la naturaleza 11 . Al mismo tiempo, protestaba de que la única información que se daba a los candidatos al sacerdocio sobre otras formas de religión —él decía siempre «diversas formas de religión», en lugar de «diversas religiones »— fuera bajo el título de «misionología», sin creer que hubiera necesidad de conocer la experiencia de lo divino en otras culturas.

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eso equivalía a relativizar el absolutismo histórico de la teología occidental. tengo enfrente de mí una pequeña reproducción en cerámica de una 3 / 23 . que se consideraba el único camino para encontrar a Dios 12 . a ejemplo de muchas sectas. se puede mostrar el significado arquetípico de esa concepción.Pérdida de una mística de la naturaleza. en un fructífero intercambio con las diferentes formas de religión hasta ahora consideradas como «paganas». y nunca pensó en romper con el pueblo de la alianza para fundar su propia Iglesia con un sacerdocio particular que transformara la fiesta judía de Pascua en celebración incruenta de su propia muerte. en el mantenimiento acérrimo de sus tradiciones doctrinales. tendrá que procurar ampliar y enriquecer la espiritualidad cristiana con una apertura al mundo de la naturaleza. Jesús nunca se presentó como «sacerdote». Una religión cuyo objetivo es contribuir a la liberación del hombre necesita ese tipo de imágenes y sacramentos. Mientras escribo esto. Pero desde el punto de vista de la psicología religiosa y etnológica. La figura y la función del sacerdote en la Iglesia católica no se pueden definir desde una perspectiva histórica. sino desde los principios de la psicología profunda. La teología católica siempre ha estado segura de poseer la verdad cuando. Si la Iglesia católica no quiere atrincherarse medrosamente. en realidad. y en la que bajo forma de banquete divino ofreciera su carne y su sangre como comida y bebida 14 . la historia ofrece serios argumentos contra esa interpretación. porque se trata de unas realidades profundamente impresas en la psique humana 15 . Pero. Eugen Drewermann Naturalmente. Por eso. La que más se beneficiaría de esta concepción sería la propia imagen de lo sacerdotal. ha defendido como presupuesto dogmático la idea de que fue el propio Jesús el que durante la última cena instituyó el sacramento del orden 13 . resulta imprescindible estudiar la figura del sacerdote sobre el fondo de su inserción en la naturaleza. frente a la concepción protestante.

ciñe a modo de cinturón la figura del sacerdote18. es decir. no hay duda de que Jesús de Nazaret fue verdaderamente «sacerdote». la diversidad entre hombre y naturaleza. Y aquí está lo esencial: el sacerdocio. en inculcarle el sentido de la grandeza que posee un mundo tan bello. La unidad de los contrarios abarca también. la figura de Jesús responde al «misterio último de la vida humana y de toda vida en libertad. Fue precisamente esa personalidad de Jesús lo que suscitó en la Iglesia primitiva el arquetipo sacerdotal como la categoría más adecuada para explicar tanto la misión como el significado del Maestro. y que él sea el punto de convergencia y de unidad total. recuerdan el árbol sagrado de Xibalbá en el que se repite el eterno drama de la vida y de la muerte 17 . y produce la integración de la. orientados hacia los cuatro puntos cardinales. en su persona. En opinión de Spengler. sino. El sacerdote. más bien. de renuncia a toda maniobra «política». También en este punto sería necesaria una actitud de pobreza. que eJ nacimiento óei "yo" y la angustia cósmica son la misma y única cosa» 20 . un «hombre auténtico». En este sentido. o es un hombre integral. el esfuerzo de la Iglesia no debería orientarse a formar sacerdotes. o no es nada. Y así es como decía de él Oswald Spengler: «En toda la historia universal. porque se espera de él una anchura que abrace todo el universo desde levante a poniente. él mismo. y su propia vida brota de ese centro del mundo. el puesto del sacerdote está en el centro del mundo. el cristianismo es la única religión en la que el destino humano de un presente inmediato se ha convertido en símbolo y centro de toda la creación» 19 . de modo que el respeto a la vida. y la percepción poética del significado de los símbolos vayan calando en él. generalmente el rey del territorio y. Probablemente representa a un halach uinic. en cuanto mediación entre opuestos. sino que brota de la fuerza misma de la personalidad. sobre todo durante el tiempo en que su personalidad todavía es suficientemente maleable y receptiva. a desarrollar lo más posible en sus jóvenes candidatos la dimensión sacerdotal. lo ideal sería que se fuera haciendo a la idea de que su misión es tratar con «hombres» y formarlos para que un día puedan llegar a ser sacerdotes. Dicho de otro modo. no es producto de una institución preexistente. merece el nombre de sacerdote. el aprecio del carácter sagrado de su diversidad y equilibrio. cuyos ejes. Eugen Drewermann figura maya del siglo VII. a saber. y necesariamente. No es tarea propia de la Iglesia formar hombres para que sean «sacerdotes». La figura está frente a un árbol en forma de cruz. hasta configurar plenamente su pensamiento y su sensibilidad. En el proceso de formación de un «sacerdote» de la Iglesia católica se debería insistir. símbolo del cielo que abarca todo  el espacio entre el sol y la muerte. del empíreo o del abismo. es una imagen del árbol de la vida y de la muerte.Pérdida de una mística de la naturaleza. Una serpiente bicéfala. Si no está dispuesta a hacer suya la recomendación de Hermann Hesse de que 4 / 23 . el gran sacerdote de los mayas16. Según la concepción de los mayas. Para decirlo con una paradoja. en algunas regiones. diferencia psíquica entre consciente e inconsciente. es decir. sólo el que sabe estar tan unificado consigo mismo que no excluye ninguna realidad del cielo o de la tierra.

en cambio. libertad y creatividad del poeta o del artista. Lo más natural es que un poeta. y añadía: «¿Somos en realidad libres?». «¿Son los hombres los que hacen una época. y aún no sabemos hasta qué punto la creación artística es compatible con la felicidad del amor. la forma de vida es lo que debería ser personal . el de pintor. para eso.l-25) 21 . sea el de poeta. la Iglesia católica debería cambiar radicalmente de mentalidad. se ha «personalizado » la función del sacerdote. Hay que reconocer que uno de los mayores males que aquejan hoy a la existencia clerical es el hecho de que se han «funcionalizado» las diferentes formas de vivir los consejos evangélicos y. por oscuros cálculos políticos. la pobreza. un artista. se preguntaba Caspar David Friedrich. De aquí se deduce que habrá que liberar a las diversas formas de vivir los consejos evangélicos de toda pompa de ser algo «especial» y practicarlas como simples actitudes humanas. Y debería ser exactamente lo contrario. sino en impulsar y desarrollar la auténtica verdad del hombre. o cualquier otro.uno debe encontrar su propio destino.Pérdida de una mística de la naturaleza. un pintor no esté fundamentalmente polarizado hacia el dinero o el poder. la Iglesia tendría que atreverse a vivir de los hombres y para los hombres. en lugar de tenerlos encerrados en las mazmorras de sus instituciones. Dicho de otra manera. mientras que el ministerio debería estar relegado al ámbito funcional de lo meramente pragmático. Pero. La «enfermedad» del verdadero artista profesional parecer ser la pobreza y la incomprensión de sus contemporáneos. a ejemplo de la apertura. sobre el peligro de transformar a los hombres en objeto de planificación y especulación. Eugen Drewermann cada . Por ejemplo. Todo el que se sale los estrechos límites de espacio y tiempo que se le han asignado suele ser objeto de burla 5 / 23 . que escuche al menos aquella advertencia de la Biblia con motivo del censo ordenado por David (2 Sam 24. esperando que el resto de la humanidad se guíe por sus luminosos principios. El fin supremo de la educación eclesiástica debería consistir no precisamente en mantener a ultranza sus instituciones. o es la época la que hace a los hombres?».

en vez de coartar todavía más los ya estrechos pasadizos neuróticos de la infancia con meras racionalizaciones e ideologías ilusorias. más bien. en vez de reprimirla y asfixiarla. ni en el poder ni en la fama. en materia de religión. concretamente. por principio. El celibato jamás debería ser el objetivo. si deja beneficios. sino. y no porque desprecie la vida terrestre. En el mundo del  arte. la Iglesia tendrá que reconocer. Pues bien. A una mentalidad esencialmente religiosa no le interesa. el resultado de una evolución personal. debería formar y cultivar una cosa tan bella como la capacidad de amor. parece más una conservadora de museos que una verdadera familia de artistas. a pesar de todas sus resistencias. Y el resultado es que. Por eso. Debería correr el riesgo de que cada uno de sus seguidores llegue a ser personalmente aquello a lo que Dios le ha destinado de antemano. Eugen Drewermann e incluso de desprecio por parte de su entorno social. Tarde o temprano. con la verdad última de la existencia. por eso puede formar incondicionalmente al hombre. la Iglesia católica parece que ha querido ser simultáneamente estudio de arte y sala de subasta. dejando a la posteridad que dictamine si de esa crisálida ha brotado un simple gusano o una bella mariposa multicolor 22 . En vez de exigir obediencia a sus clérigos. cuando paradójicamente la sexualidad se ha descargado y liberado de su tarea biológica directa. se encierre en su capullo.Pérdida de una mística de la naturaleza. Lo decisivo. cómo «marchan» las cosas. en fin de cuentas. o que. aunque puede ser que no esté absolutamente interesado ni en el dinero. el niño no es un 6 / 23 . Y sobre todo. sino porque sabe relativizar sus valores. su primera obligación debería ser prestar oído a todos los impulsos de sentimiento. y más hoy. en vez de limitarse a gestionar. una selección de mediocres. que la demanda religiosa de una mística y de una poesía de la «creatura» exige al mismo tiempo una actitud mucho más «natural» con respecto a la sexualidad humana. Dicho en dos palabras: la reproducción sexual es un «invento» de la naturaleza para acelerar considerablemente el ritmo de la evolución. por lo general. hoy día. no es más que relativamente importante. según el esquema prefabricado de necesidades institucionales. tanto en la religión como en el arte. imaginación e inteligencia que ella misma podría despertar y estimular en el individuo. Y la «verdad» nace del terreno de lo incondicional. la Iglesia debería dedicarse a promover y estimular talentos. ajenos al artista. suelen ser el comercio y la industria los que se encargan de unos intereses. como Friedrich. si se «vende» bien. por la mezcla de capital genético. como transformar una obra de arte en mercancía de subasta. un resultado que. dotes personales —hablar de «carisma» parece demasiado untuoso—. capacidades. es la relación con la «verdad».

tiene prácticamente asegurada la supervivencia. que invade poco a poco todos los rincones de la existencia.Pérdida de una mística de la naturaleza. Ante la ausencia casi completa de factores de selección natural. desde el punto de vista biológico. las diferencias entre hombres y mujeres desaparecen a pasos agigantados. la naturaleza no ha dictado ningún período de celo. con lo que se consigue una especie de control de calidad del capital genético 24 . Es decir. por eso. especialmente el masculino. más pronto o más tarde se tendrá que llegar a un control artificial del capital genético humano. Hoy día. Ya sólo por esto. la tensión entre los sexos. Por otra parte. de fantasía y de vivencia compartida. como mínimo. ha fijado la tasa de mortalidad infantil en una oscilación del cincuenta por ciento. la explosión demográfica de la humanidad. En la especie humana. y a no mucho tardar veremos que el capital genético de la humanidad no dependerá del comportamiento de la pareja. Evidentemente. aun enfermo. más que mero depósito de material genético. en los países industrializados. hace tiempo que ha llegado la hora de que la sexualidad humana no tenga que servir primariamente a la reproducción y a la conservación de la especie. eso deberá incidir en un cambio profundo del comportamiento sexual humano. reforzada antes por toda clase 7 / 23 . por otra parte. A eso habrá que añadir otros factores. se han producido importantes modificaciones en los últimos doscientos años. sino incluso para la estabilidad del propio planeta 25 . Otro de los «inventos» de la naturaleza para impulsar la evolución es la conocida rivalidad de los machos que compiten y luchan por los favores de la hembra. como en el reino animal. con previsiones de duplicar la población en unos veinte o treinta años. En todos estos puntos. no ha sido. en la que el individuo. la transmisión de genes enfermos. Eugen Drewermann simple y mero trasunto de sus padres. Estamos definitivamente al final de una época de la evolución. cuyos signos precursores ya están a la vista: las rivalidades y los celos están en franca retirada. Por ejemplo. sino de medidas genéticas que impidan. sino que la capacidad sexual del hombre dura todo el año. el celibato terminará por perder todo su sentido. la sexualidad va unida al sentimiento de los celos y a la necesidad de competencia. máquinas de supervivencia y soporte de genes 26 . es hoy una de las más graves amenazas no sólo para la conservación de la naturaleza. sino que se vive cada día más como una fuerza hecha de ternura. sino algo completamente nuevo 23 . de satisfacción. es decir. mientras que. y la sexualidad ya no sirve fundamentalmente a la reproducción ni a la creación de una familia. todo niño.

como ha pretendido hacer la Iglesia católica durante los últimos mil años. ¡Bien! Pero en cualquier caso. el célibe y el casado. son los que saben por experiencia lo que significa sentirse bien. como personas. lo que hace pensar que el furor con que la Iglesia se agarra al principio de que sólo los hombres pueden ser sacerdotes es hoy un anacronismo de lo más patente 29 . Habrá que cultivar una religiosidad que supere las viejas divisiones que todavía hoy separan el alma del cuerpo. se desvanece visiblemente. al menos en la 28 . por ahora— da consistencia al matrimonio. termine o no en matrimonio —en el sentido normal de la palabra— puede tener efectos psíquicos mucho más hondos que cualquier clase de terapia. han sido especialmente los artistas los que jamás han llegado a entenderse con reglamentaciones del amor 30 . Sólo se pueden fijar bien los términos. como lo exige una terapia o un ministerio pastoral sensato. entre amistad y amor no existe aquella sima que se había ahondado artificialmente. pero no un amor supraterrestre. la obligación más importante será enseñarles el arte del amor. poesía y terapia que una vez se hizo realidad en la figura del chamanismo. No se puede negar que la mayor parte de las veces. En nuestra cultura. el amor del deseo. la mujer del hombre. Pero el problema real no está en eso. Eugen Drewermann de barreras morales y por los tabúes de la sociedad 27 . en el sentido que hemos expuesto. a Dios del mundo. Hay un cuadro de Caspar David Friedrich en el que se ve una iglesia en ruinas que destaca sobre un 8 / 23 . puramente místico. entre la Iglesia y la sociedad.Pérdida de una mística de la naturaleza. hay algo que no sólo se puede. y que consiste en establecer una pedagogía que deje de una vez de andar destruyendo sentimientos. la verdadera cuestión radica en la posibilidad de fijar institucional e indefinidamente esa diferencia. Se podría objetar que ya el mero hecho de considerar posibles tales cambios es —en el sentido de la moral tradicional— una señal reprobable de inmoralidad. en el aspecto psicológico. Todos estos factores tendrán necesariamente que influir en la «formación» de unas personas que tienen cualidades religiosas para desempeñar algo así como una mediación entre el hombre y la naturaleza. sino un amor total y absolutamente terrestre. tanto psíquica como moralmente. Es verdad que. aparte de que no se puede educar a adolescentes de hoy con patrones de un futuro incierto. aspiraciones y vivencias y que abra caminos para encontrar aquella primitiva unidad de religión. angélico. sino que se tiene que hacer perentoriamente. La idea de que en la cultura occidental Iglesia o en la sociedad debería haber ciertas funciones reservadas sólo a los hombres o sólo a las mujeres — a excepción del parto — resulta cada día más absurda. Y también es cierto que los que mejor pueden contribuir a despertar ese interés sincero por el otro. porque su mayor esfuerzo es y ha sido siempre procurar fundir y recrear en unidad viviente los lacerantes desgarrones que han tenido que sufrir el hombre y la sociedad. el afecto del sentimiento. si no se violenta la realidad íntimamente personal de la experiencia en beneficio de ciertas estructuras de poder o de burocracia. el amor entre un hombre y una mujer. la actitud de base de la psicoterapia es distinta de la que —al menos. el clérigo del seglar. Por tanto. entre Dios y el mundo. en definitiva.

El verdadero culto a Dios consiste en una poetización de la existencia humana. La religión futura. según él. como si quisiera devolver a la religión su verdadero sitio 34 . por la abundancia de sus claves y de sus símbolos. cantante y clérigo.Pérdida de una mística de la naturaleza. como una especie de surrealismo de una misteriosa y oculta infinitud. junto a las tapias de un cementerio vecino con las tumbas medio desmoronadas. Hay que recuperar la naturaleza como el lugar autóctono de la experiencia de Dios. poeta y profeta. la que ya está presente en una mística de la naturaleza vivida en la interioridad del hombre. Él fue el primero que se atrevió a pintar la escena de la crucifixión de Cristo. 2. por medio de una reconciliación de todas sus energías con la hermosura de un universo que. A primera vista. mientras en primer plano. La cruz de Cristo no puede servir de pretexto para condenar a la naturaleza o para reprimir lo natural del hombre. Eso es lo que llevó a espíritus como Friedrich o Novalis al convencimiento de que no puede haber una oposición entre terapeuta y guía espiritual. la intuición más importante que la reflexión. Hay que superar el dolor del hombre desgajado de la naturaleza. porque mañana no habrá más que una única forma de religión. La religión como poesía familiar de un infinito extraño. un grupo de monjes diminutos parecen asistir a 31 . Precisamente lo que pretendía Friedrich en muchas de sus obras era introducir una nueva forma de religión que. Pero eso exige el paso siguiente. En el marco de esa religiosidad no cabe una moral ascética de divisiones y subdivisiones ni hay lugar para una organización eclesiástica con todas sus 9 / 23 . Pero no es únicamente eso. esa religión que une con la sabia naturaleza que nos circunda y con la sabiduría natural de nuestro ser interior es lo que Friedrich veía ya detrás de una catedral o una iglesia en ruinas. se muestra como un puente hacia el infinito 33 . en la que el sueño parezca más real que la idea 32 . sobre el paisaje de una colina desnuda. la imagen central de la religión cristiana. el cuadro no expresa más que degradación y una terrible un entierro decadencia. y el lenguaje del deseo más fuerte que el de la realidad. médico y sacerdote. artista y predicador. que ya presintieron e imaginaron los románticos hace ciento cincuenta años. se basa fundamentalmente en dos grandes percepciones: 1. se podía percibir detrás de las ruinas y en los cantos fúnebres de la religiosidad tradicional. Eugen Drewermann cielo plomizo de atardecer. Pues bien.

Eugen Drewermann separaciones y apartijos. entre objeto y sujeto. Pero. 10 / 23 . Aun el que piense que todas esas perspectivas y demandas carecen de fundamento serio no podrá menos de desear una decisiva transformación de lo religioso en la síntesis de una conciencia de unidad que integre todos los valores apuntados. esa formalización de lo religioso. y se prescinde de los estratos más profundos de la psique humana de los que dichas narraciones ofrecen claro testimonio. mitos. precisamente las más decisivas en sentido religioso porque son las que menos insisten en el puro valor histórico. aunque con más de ciento cincuenta años de retraso. su realidad no consiste tanto en una facticidad histórica meramente externa. No cabe duda de que esta sinceridad de pensamiento y de investigación recibió un impulso considerable en el concilio Vaticano II que. cuanto en la experiencia interior que ponen al descubierto 35 . La Iglesia católica todavía está convencida de que la mejor manera de conservar su patrimonio doctrinal consiste en la formación de una casta de teólogos obligados por juramento a enseñar y poner en práctica ciertas formas y fórmulas consideradas como objetivas. No se puede entender realmente la verdadera riqueza simbólica y poética de ciertas narraciones bíblicas. Pero en esa misma dirección. que nos permitirían descubrir la verdad humana que encierran en sí mismas las diversas formas narrativas de la Biblia. esa falsa objetividad de la abstracción.Pérdida de una mística de la naturaleza. habría que dar un nuevo paso decididamente más importante y que ya se está haciendo esperar demasiado. De hecho. La enseñanza teológica experimentará la necesidad ineludible de superar una oposición tan funesta como la que ella misma establece entre pensamiento y afecto. leyendas. Y eso se observa claramente en las tres grandes ramas de la teología: la exégesis de la Biblia. En líneas generales. visiones. y explorar nuevos enfoques interpretativos basados en la psicología profunda. etc. Todo eso resultará sencillamente incomprensible. ¿Se puede decir que una hermenéutica que no sabe interpretar el sentido profundo de un sueño o de una fábula es apta para comprender y explicar textos religiosos? En lo esencial el método histórico-crítico arroja un balance negativo. no hará más que desterrar definitivamente de los pulpitos y de los cuatro muros de nuestras iglesias una vida verdaderamente religiosa. y abogar por una visión unitaria en la que experiencia y reflexión vayan de la mano. autorizó a los teólogos el estudio y práctica de los métodos histórico-críticos en la interpretación de la Biblia. y los principios de la moral. la exégesis bíblica debería prescindir del ideal de pura objetividad que patrocinan esos métodos. si lo único que se busca es el origen de esos relatos en el ambiente cultural y en los condicionamientos de la época. en realidad. como sagas. la reflexión dogmática.

se haya sentido la imperiosa necesidad de confianza y de una especie de nuevo nacimiento. Y en el campo de la teología moral. Y hasta que el individuo no llegue a descubrir por propia experiencia los aspectos y las fases de maduración y desarrollo personal que encierran los símbolos religiosos. El cristianismo no es esencialmente una doctrina. sino una transmisión existencial 37 . hasta sobre un posible «bibliodrama». sólo se acabará el desenfado con que se enseñan ciertas normas fijas y mandamientos inmutables cuando. Eugen Drewermann Dios no es una parte del universo exterior. que podrían proporcionar una experiencia capaz de descubrir e interpretar el sentido profundo de los símbolos de salvación y de redención? Da la impresión de que sólo así se podría evitar una transmisión puramente extrínseca de las  doctrinas del cristianismo. y al mismo tiempo. aparte del narcisismo de una formación especializada. sobre el psicodrama. la pavorosa tragedia de los continuos intentos y repetidos fracasos de un esfuerzo 11 / 23 . En vez de atosigar a los alumnos con formulaciones de hace mil quinientos años. no es un objeto de investigación del pasado. la necesidad de la gracia como fuerza que hace al hombre capaz de encontrarse a sí mismo y de comportarse moralmente. etc. Cuestiones como la servidumbre del libre arbitrio — por hablar en términos luteranos — cuando se encuentra lejos de Dios 38 . desesperación. ¿no sería mejor dedicarse a profundizar en serio en la historia de las religiones. y tenderán a imponer a los demás en nombre del magisterio presuntamente infalible de la Iglesia. como las de los primeros concilios. El hecho de dedicar unos cuantos meses al estudio del hebreo y del griego no parece realmente significativo para el desarrollo de la personalidad. se haya vivido en propia carne lo que significa miedo. a través de una experiencia como la que propone el psicoanálisis. Lo mismo se puede decir sobre la forma en que actualmente se estudia la teología dogmática. angustia. sobre el análisis antropológico. fundada en la violencia psíquica y en el ejercicio del poder exclusivamente burocrático. en la etnología y en la psicología profunda. es decir. o con el vocabulario de la escolástica medieval. Una parte imprescindible de la formación teológica debería consistir en prolongar la exégesis histórico-crítica con cursos y seminarios sobre los sueños. y no se puede salvar el abismo entre realidad histórica y predicación eclesial. Por el contrario. la exégesis bíblica y la proclamación de la fe se verán en la obligación de compensar la falta de experiencia personal y de evidencia humana con una multiplicidad de doctrinas racionales y objetivistas. una cierta familiaridad con el lenguaje del inconsciente puede abrir el acceso a las fuentes de la experiencia religiosa 36 .Pérdida de una mística de la naturaleza.

como decía el cardenal Wetter el día 24 de junio de 1989 en Frisinga.mayor es su capacidad de realizarse como sacerdote y de  asumir conscientemente el ministerio sacerdotal en la Iglesia católica. una recuperación de las verdades que habíamos considerado espurias al proceso de consolidación del cristianismo occidental. el evangelio». pero que pertenecen a la psique humana y que. podéis actuar también vosotros sacerdotalmente» 41 . sólo se pueden comprender. no hará más que caminar progresivamente hacia una condición 12 / 23 . Eugen Drewermann personal por ajustarse a los imperativos morales. han podido encontrar en otras culturas una forma de expresión distinta. Y añadía: «Desde hoy.Pérdida de una mística de la naturaleza. sino la palabra de Dios. Mientras la teología siga entendiendo como «fe de Cristo» la mera repetición del galimatías típico de Occidente que nos ha servido para formular la idea de Dios y definir los rasgos fundamentales de la personalidad de Cristo. Y desde el punto de vista de historia de las religiones. es una vuelta al pasado del recuerdo. en la que una integración de la naturaleza interior del hombre. debería ser todo lo contrario. precisamente por eso. sino para hacer realidad el Reino de Cristo. Cuanto más uno se realiza a sí mismo personalmente . sino la exigencia esencial de nuestro tiempo. no para ocuparos de vosotros mismos o realizaros personalmente. y la relativización de una ética que se estrella contra la necesidad radical de redención que caracteriza a la existencia humana39. se trata de una prolongación de la conciencia cristiana hacia componentes de la psique del hombre hasta ahora reprimidos y rechazados como «paganos». Desde un punto de vista de psicología religiosa. del inconsciente. En realidad. Por el hecho de ser sacerdotes. es decir. si el individuo ha experimentado por sí mismo la sensación de desamparo y de absoluta inutilidad del «yo» en la lucha contra sus propias sombras. Integrar en la vivencia cristiana incluso la sombra que proyecta el cristianismo no es una «herejía». con motivo de la ordenación de catorce diáconos: «Vais a ser ordenados sacerdotes. Todo nos convoca a un esfuerzo por situar más hondo el centro de gravedad. el sacerdocio de Cristo es también vuestro sacerdocio. Hermann Stenger puso de manifiesto el interés tan vivo que demostraban ciertos estudiantes de teología por las cuestiones de psicología experimental 40 . Hace ya más de treinta años. Pero. pero siempre complementaria. va imprescindiblemente unida a una integración del hombre en la naturaleza que lo rodea. Todo esto supone una profundización de la existencia religiosa. no para difundir vuestras propias ideas.

al presentarlo como «animal pensante». la teoría de la conducta. La «palabra» de la religión no alcanzará su propio y verdadero nivel sino cuando. sino como ámbito de confrontación experimental con el propio ser del individuo. En lo esencial. una expresión internacionalmente comprensible como los cuadros de Van Gogh o las sinfonías de Beethoven. sino la expresividad de esas imágenes que se imprimieron en nuestra mente mucho antes de que la humanidad tomara rutas distintas y desarrollara diferentes razas y culturas. Eugen Drewermann de secta. La antropología del siglo XX nos invita a tomar en serio la «definición» que la filosofía medieval daba del hombre. y hacerla obligatoria en cada época única y exclusivamente por la fuerza de la existencia individual. como la poesía. su actitud de intolerancia y sus prácticas de violencia Es hora de que la religión encuentre su más auténtico lenguaje. ese «lenguaje» no tiene por qué ser el conjunto de las palabras con las que cada pueblo expresa y ordena sus diferentes convicciones.Pérdida de una mística de la naturaleza. El psicoanálisis. y no como pura «especialidad». pueda evocar la eterna imagen de Dios en el ser humano. Texto extraído del libro de Eugen Drewermann “Clérigos” ¾Psicograma de un ideal¾ (Traducción de Dionisio Mínguez) 13 / 23 . con sus pretensiones de infalibilidad. la historia de las religiones y la etnología deben tener un puesto en los programas de formación teológica.

en particular. Neue Wege naturwissenschaftltchen Denkens. se podrían citar: G. 2961 ss. y administrada por sacerdotes sumisos. Kied.. no harás más que parchear agujeros. Asistimos al nacimiento de un modo de pensar que supera las oposiciones entre hombre y naturaleza. Barrow y J.1986. reductiva. Munchen-Zunch. Evolutionare Erkenntnistbeorte. 168-169: «Si quieres suprimir los límites de la vida. en su multitud de cientos de miles. en el desarrollo de una epistemología evolutiva y en la nueva configuración de la física clásica —causal. Todo se basa. Stengers. Entre los muchos trabajos importantes en este campo. especialmente pp. diálogo 1. Véase L. Sabemos que hay infinidad de estrellas. Silk.Pérdida de una mística de la naturaleza. en Werke I. Eugen Drewermann NOTAS. i Elimina del mundo la muerte!».EvolutionderErkenntnts. de astros. 41985. S. contemplan y sirven a la causa 14 / 23 . en realidad. 1975.. no es más que producto de su propio inconsciente. como la tierra.Munchen. Munchen-Zunch. El porvenir de una ilusión. al parecer. Freud. Pngogine. poblando de seres vivos los cuerpos celestes. Die Spaltung des Weltbíldes. que presentan al hombre como obra intocable de Dios. entre idealismo y materialismo. Frankfurt a. 1983. 3. entre espíritu y materia. Hoy día somos testigos de la profunda y dramática transformación que se está operando en nuestra concepción del mundo. Prigogine y I. Id.. 4. R. porque nunca podrás dar vida a la muerte. Munchen. lo que. 21993: «Bien puede ser [. La cena de las cenizas (1583). la química y la propia física. y hasta con mejores cualidades.. en el ámbito inorgánico. I. M. un concepto unitario que. Die asymmetnsche Schopfung. como al supremo estadio de desarrollo de las sociedades y de las culturas que atraviesan la historia de la humanidad. I. Feuerbach. 1982. 1980. pp. se puede aplicar tanto a la organización autónoma de la materia. D. Madrid. objetivista— que da lugar a un sistema de modelos teóricos que abarcan la biología. Berlin-Hamburg. Freud ataca la inmutable santidad y la inflexible rigidez neurótica de las instituciones religiosas.] que existan otros cuerpos celestes. de divinidades que. 1. 77-269. pp. Vom Setn zum Werden. Gedanken uber Tod und Unsterblichkett (1830). Véase G. 1985. Stuttgart. Dialog mtt der Natur. Bruno. J. que ofrezcan a sus habitantes una felicidad mayor. Vollmer. 2. Zett und Komplexitat in den Naturwtssenschaften.

Eine notwendige Einheit. de Spinoza. 6.Pérdida de una mística de la naturaleza. 7. pp.] Pero no necesitamos buscar la divinidad lejos de nosotros. universal. Más allá del bien y del mal (1885). a ese precio es como existe» (p. Capra.. dentro de sí mismos». Como tampoco los habitantes de otros mundos tienen que buscar la divinidad entre nosotros.] Así podemos descubrir el efecto infinito de la causa infinita. 9. porque ellos también la tienen cerca.] participan en la vida perpetua [. 62-142. Iparte. Physik und ostliche Mystik — ein zeitgemafiesWeltbild. 25.26. Sobre la religión. la auténtica huella viva de la fuerza ilimitada [. Eugen Drewermann primera.a: sobre lá historia natural de la moral. Madrid. 1980. DF. 51-55 8. en nosotros mismos. aun conservando sus distancias [. incluso más profunda que nuestro propio ser. 51-55: «El sacerdote desnaturaliza. 91982. infinita y eterna. 55). München-Wien. 15 / 23 . 10. p. Frankfurt a. Véase F. Madrid. El Anticristo. Sobre las consecuencias prácticas de estos planteamientos.. 31977. Geist und Natur.. constatareis que ambas tienen el mismo objeto que la religión. 113-162: criterios del proceso mental. Ética demostrada según el orden geométrico (1677). Madrid. Nietzsche. Nietzsche. Y sabemos que hay un solo cielo. Fr. Véase B.. Discursos a sus menospreciadores cultivados (1799). pp. pp. porque la tenemos cerca.. 93-104. véase G. Der kosmische Reigen. Bateson. Madrid. números 186-203. Desde el punto de vista de la biología. desacraliza la naturaleza. pp. 1977.. una infinita región del éter. Drewermann. 5. 1982. nn. proposiciones XXXIV-XXXVI. pp.. M. a saber. apéndice. 1990. 29: «Situaos en el punto de vista más elevado de la metafísica y de la moral. Schleiermacher. el universo y la relación del hombre con él». sección 5. donde todos esos cuerpos luminosos. Véase F. véase E. Véase Fr. Maldición sobre el cristianismo (1888).

No es posible considerar a personas que no saben hebreo. nada sobre su magnitud. 1982. Antweiler. 12. sobre su constitución. 212-215: la universidad. incluso le rechazan. Priestermangel. «La religión pide la relación con Dios. de la libertad. sobre los animales. Hace ya treinta años que Antweiler escribió este alegato apasionado en favor de la experiencia de la vida. como lo hace el budismo primitivo. 110-111: «La fe nos enseña que el mundo es creación de Dios. pp. sobre las plantas.138. 16 / 23 . está en todas partes y lo penetra todo.. 60-70: la teología. Gründe und Vorschláge. pp. «Las estructuras jerárquicas actuales no tienen el más mínimo fundamento bíblico. El objetivo consiste en aprender a vivir de la mejor forma y así también esas doctrinas que no hablan de Dios o. Pero. desde siempre..] Los conocimientos teológicos ayudan solamente a una vida espiritual si dejan ver claro qué significado tienen para la vida de la persona» (p. ¿cómo puede uno imaginarse esa acción? ¿Existe en el campo de la física alguna imagen o alguna analogía? ¿Quizá. ni se pueden deducir de las estructuras de la Iglesia primitiva [. sino sostenido por la plenitud. sobre el hombre.] de ellos [de los teólogos] se esperan experiencias vitales.. Y «lo que es el cristianismo debería poder definirse en cualquier lengua. la Iglesia no dice ni una palabra. Este principio tiene tanta validez que hay gente que por su profesión se dedica a advertir a los demás que hay que pensar en Dios y dejarse guiar por él. 162). son inmutables» (p. griego o latín como semi-cristianos» (p. «Dios. del fin de una Iglesia anclada en sus viejas e inveteradas concepciones. Altenberge. aunque no fuera más que retrasando la edad de la ordenación» (p. sobre su funcionamiento. Der Priester heute und morgen. sobre la energía. dice la teología. podrían llamarse religiones» (p. al revés: uno es religioso porque está convencido de que Dios existe. 111) «[. o. Véase A. 113). la teoría de los campos? ¿Se puede imaginar el mundo como una rarefacción de la esencia y del poder divino.Pérdida de una mística de la naturaleza.. Pero sobre la realidad del mundo. pp. convenciones y miras tradicionales. véanse pp. tampoco dice una palabra sobre la vida. 1967.. Antweiler.. como la corteza de la tierra por su centro gravitatorio?» (p. El concilio no aborda ninguna de estas cuestiones [. sobre el espíritu. Eugen Drewermann 11. Véase A. 81-82). de la audacia. 216-223: la teología. pp. Münster.] No puede ser misión del sacerdote convencer a las gentes de que estas formas expresan la voluntad de Dios. 163). sobre la consumación y el fin del propio mundo. de una teología y de una Iglesia acorde con los tiempos. Y así fue en los primeros tiempos. sobre la misión y destino del hombre en ese mundo. no tácticas ni sofismas» (p. «La cuestión del celibato se podría desdramatizar. sobre su antigüedad. 110). sobre el futuro que el mundo depara al hombre. con el hombre y con su cultura. 131). de modo que no esté como suspendido en el vacío.

pp. pp. el sacramento de unidad de los cristianos resulta un sacramento de unidad sólo de la Iglesia católica. O. La Iglesia. véase Popol Vuh. 450-481. Véase E. 14. 264 ss. Sobre las palabras de la institución de la eucaristía en Me 14. 282-337. véase F. La decadencia de Occidente II. su descenso al reino de los muertos (Xibalbá). Wiesbaden. 218. Küng. excluyendo de esa unidad a los cristianos de otras confesiones. véase H. Sobre el mito de Hun-Hunapu. 359-368. véase E. Spengler. 352-359. 121976. 16. cuando se trata de representar y llevar a cumplimiento el banquete sacrificial que une al pueblo de Dios con el sacrificio de Cristo». su muerte en un juego de pelota entre el sol y la luna. 17 / 23 . 58. 120. El sacerdocio ministerial: «El ministerio sacerdotal alcanza su más alta expresión en la celebración de la eucaristía. Anders. Madrid.. Sólo el sacerdote puede actuar en nombre de Cristo. V. y el reverdecimiento del árbol de la calabaza en el que se había colgadosu cabeza. 1967. 18. véase ibid. 315-355. p.Pérdida de una mística de la naturaleza. Mexikanische Mythologie. pp.51984. ME II. p. 20. 19. KC. Contra esa interpretación. Ions. Das Pantheon der Maya. Barcelona.22-25. México.: sobre la vida de Jesús. 15. Drewermann. Ibid. Véase el documento del Sínodo romano de los obispos de 1971. fuente y centro de la unidad eclesial. p. 17. 41976. Sobre el árbol de Xibalbá. Drewermann. Eugen Drewermann 13. 1963. Sobre la serpiente bicéfala. Graz. Con estos presupuestos. pp.

U. véase H. Wien-Zürich. «Formen. pp.). Das Prinzip Eigennutz. pp. Grenzen der Zeit. Véase E. Ursachen und biologische Bedeutung innerartlicher Aggression bei Tieren». Véase I. 1987. pp. Das Prinzip Eigennutz. Zürich. Das Prinzip Eigennutz. pp. Hamburg. Véase W. 22. Citado de la película de P. 61. Verhaltensforschung. Immelmann (ed. Seibt. 64) presenta convincentemente la otra cara del celibato sacerdotal: «Hay infinidad de razones por las que una mujer se acerca de todo corazón al sacerdote. 402 ss. Véase W. En nuestra cultura. especialmente pp. véase H. en K. 354-391. DF. Seibt. Sobre la función de las luchas entre rivales. 1976. pp.München. Reyer. La separación de los sexos es un fenómeno cultural que se observa frecuentemente. 1974. Schamoni Caspar David Friedrich. 375 ss. Wickler y U. Eibl-Eibesfeldt. los hombres son menos exclusivistas. 47-48. Hertzberg. 337-341. M. 1962. Wickler y U. 166-171. 347-354. 11-14. 392-405. F. hoy día sucede lo contrario.Pérdida de una mística de la naturaleza. 27. Verhaltensforschung. 1960. «Die biologische Bedeutung der Sexualitát». pp. 24. pp. Góttingen. 28. Seibt. Immelmann (ed. 1977.). Drewermann. 25. especialmente pp. Véase W. Menschenforschung aufneuen Wegen. en K. 54-69. Die Samuelbücher. Frankfurt a. Sonderbandzu Grzimeks Tierleben. Eugen Drewermann 21. Posiblemente a ningún otro hombre más que a un buen sacerdote. Gorres (Laiengedanken zum Zólibat. 26. p. W. Para un comentario al texto. 18 / 23 . Wickler y U.. donde se propone la hipótesis de que «también el hombre se comporta de manera que sus genes tengan las mayores posibilidades de difusión». I. Schaller. 23. ofrecen un mayor amor en todas sus formas: simpatía y lealtad. y se tiende a una menor diferenciación de los sexos. Véase F.

¿Qué consecuencias puede tener esto? ¿Cómo puede alguien que no ha podido desarrollar y probar su virilidad reconocer en este comportamiento de la mujer una búsqueda angustiada y. F. son unos fracasados. 17. Véase también U. Ranke-Heinemann. pp. Zaragoza): «A las mujeres les gusta ser conducidas». planteando Górres lo que ella había vivido en los movimientos juveniles. la señora de Chantal nunca llegó tan lejos. 95 y 13 8. Górres ve muy bien el problema (p. No creo que se pueda estar de acuerdo con J. Eugen Drewermann admiración y veneración. que probablemente sólo es posible en el ámbito católico». es él el que escribe: «Damos 19 / 23 . claridad y franqueza. muchas veces es el siguiente: qué hacer con una oferta tan generosa. de hecho. ¿hasta dónde se puede llegar sin que sea pecado? Toda la letanía de miedos y angustias sexuales pubertarios cultivados por la Iglesia suelen ser «rezadas» en las relaciones con clérigos. inhibidas. cordialidad y agradecimiento. es capaz de separar el alma del cuerpo para poder mantener la pureza de una vida angelical. trad. 77). Aunque. F. erotismo. Con todo. en el fondo. 486 ss. reprimir la expresión sexual de sus sentimientos. El «arte» clerical que. y al mismo tiempo señala la relación entre Francisco de Sales y Jeanne-Frangoise de Chantal como ejemplo clásico de un matrimonio espiritual. Todo lo que las demás mujeres pueden distribuir entre varios objetos. Eunucos por el reino de los cielo. Górres y pensar que todos aquellos que no son capaces o no quieren reducir su amor a un nivel de «amistad». Véase. encima. 99-101) las advertencias a Francisca de Chantal de preservar su pureza tratando al Salvador crucificado. p. supra. Es cierto que hay hombres de sesenta años o mujeres de cincuenta que ya no tienen ningún deseo sexual y que pueden vivir cualquier relación sin correr el más mínimo riesgo de caer en tentaciones. no solamente para el ama de llaves o las colaboradoras de la parroquia sino también para ciertas mujeres sencillas. es decir. Deschner (Das Kreuz mit der Kirche. recordará las cartas de Abelardo a Eloisa. pp. enamoramiento y camaradería. existen mujeres y hombres que son verdaderos amigos sin que sus relaciones tengan aspectos sexuales. y mucho menos se puede deducir de ello una justificación para mantener el celibato. respetuosa y honrada. Pero ¿era por esto más virtuosa o más santa? ¿No será más bien el fin de su relación otro triste ejemplo del poder de un sistema que siempre resulta más fuerte que el amor que pretende proteger? Cualquier duda se desvanece leyendo a K. Pero uno no puede menos de ser escéptico ante la propuesta que la autora hace como una de las posibles salidas al dilema del celibato de una «sincera amistad con mujeres». no puede ser ya considerado como ideal humano: la moral nos pide honradez. pp. Y toda esa gama de variantes se se dirige al sacerdote célibe. cómo tratar la cuestión de la forma más adecuada. trasluce la situación psíquica que ella valora: es el eterno problema de todas las chicas educadas con monjas: ¿Dónde termina la amistad y dónde empieza el amor? Y si se trata de amor. para él. comprensiva. se concentra en este caso todo en el "señor cura"».Pérdida de una mística de la naturaleza. nuestras reflexiones. Francisco de Sales. que hasta pueden tener sentido y belleza no puede ser motivo para elevarlos a un nivel de ideal común. ayudarla implicando su propia persona? I. amistad. el sacerdote es el único hombre que entra en su vida. Hoy día. aunque con una diferencia significativa: Eloisa era suficientemente mujer para defender su amor y no someterse sin más a las instrucciones de su amante-sacerdote. y no la ambigüedad creada por la división entre el «super-yo» y el «ello». Quien lee en Francisco de Sales (Philothea. El problema. al hombre virgen. Pero el hecho de que hay formas de vida limitadas. una especie de «amor específico entre creyentes y sus buenos sacerdotes. sin apenas contactos sociales fuera de su familia y grupos eclesiales. para muchas mujeres. española Historia sexual del cristianismo. con su regla de modo grosso da muestras de una libertad y una generosidad poco comunes en la Iglesia. naturalmente. Pero. siempre que hace falta. pasión.

Jahnig. W. Zürich. 316-330: la mujer como ministro del culto. si no hay niño de por medio. 1982. que no conciernen ni al Estado ni al vecino. Lo peor es un padre que insiste en tener un hijo cada año[.. Zur Dialektik des Glaubens bei Gaspar David Friedrich. Drewermann. IX. W. especialmente p. Esa actitud permite una vida digna.. véase. por ejemplo. Gemálde Druckgraphik und bildmáfSige Zeichnungen. no rechazar nada». sin duda. Nigg. pp. Gaspar David Friedrich.]   La importancia que se da al adulterio es totalmente irracional [. 1986.. Barcelona. a este propósito. Bórsch-Supan y K.. Véase H. 20 / 23 . Por qué no soy cristiano. Sobre el problema religioso. véase especialmente G. 29. Aparte de los artistas..] Las reglas morales no deberían obstaculizar la felicidad natural. por lo menos en Occidente. Sin embargo. porque no conciernen más que a los directamente interesados [. 31. 1969. Darmstadt. 121993: «Las relaciones sexuales. libro VIII. son grandes tragedias. München. Paris. 21-22. Die verbotene Lust. Eimer.. cap.Pérdida de una mística de la naturaleza. véase E. cuando observamos fielmente los que se acomodan a nuestra situación» (Traite de l'Amour de Dieu.] Hay otros comportamientos mucho más reprobables y nefastos para la felicidad de un matrimonio que una infidelidad ocasional. pp. p. donde dice que una de las reglas de vida de este gran santo era: «No pedir nada. Hoy día se condenan ciertas formas de sexualidad que no llevan a la procreación. 1973. Por eso. 359. ése es el efecto de una monogamia estricta en una sociedad en la que la relación numérica entre los sexos es tan desigual». Véase G. Russel. 30. pp. Véase. 736). Denzler. pero eso es pura superstición. Grofie Heilige. Eugen Drewermann testimonio de nuestro amor a todos los consejos. son asunto exclusivamente privado. B. todas las grandes historias de amor. 318-363. no son pocos los filósofos que han tenido problemas con la teología moral de la Iglesia. Der Trommler.

35. pp. 155-157. Drewermann. Das theoretische Werk. 34. Trdume. 36. en Das lyrtsche Werk. p. Der Traum ist die Sprache des universalen Menschen. Véase S. 1981. 77-82. Caspar David Friedrich. en Werke. 98 escribe: «Es 21 / 23 . Y las críticas que en esta obra hemos prodigado a la Iglesia católica están dedicadas a la realización de esta esperanza. pp. Tagebücher IV. sacerdote y poeta eran una misma cosa. TE I. 340: «El sacerdote no debe ser motivo de confusión. pp. 85. 1976. especialmente pp. Eugen Drewermann 32. ¿Y no se trata de que el futuro deberá restablecer la condición original? Sin duda. 311-315. Sobre un cierto elemento chamánico en el sacerdocio. Véase E. 72-100. p. München. Zerfass. Véase Novalis.Pérdida de una mística de la naturaleza. 1973. Id. pp. 172-176. Al principio. Düsseldorf-Kóln. 169-315.. véase R. Pero el verdadero poeta es siempre sacerdote. Mythen. München. Véase Novalis. Das Kreuz im Gebirge (Altar de Tetschen). en Gesamtausga. Stuttgart. TE II. sólo se separaron más tarde. p. 21981. 33.be IX. pp. Die Christenheit oder Europa. 37. Véase Novalis. 1807-1808. Véase E. Drewermann. y el verdadero sacerdote es siempre poeta». Fromm. Caspar David Friedrich. en Werke. 79-95. «Der Seelsorger — ein verwunderter Arzt»: Lebendige Seelsorge 34 (1983). Kierkegaard. p. Marchen. Véase Wieland Schmied. Dumont. «Wenn nicht mehr Zahlen und Figuren». Véase E. XI. 28-71. Y en p. 174-177. M981. 7: «El error fundamental del cristianismo es haber calcado toda la enseñanza religiosa sobre el postulado ridículo de que todo cristiano lo es por el mero hecho de haber sido bautizado ». en Werke. ese enfoque y esa esperanza era la raíz del amor que Novalis sentía hacia el catolicismo. Museo municipal de Dresde. 499-518. 57. pp.

Stenger (ed. querer aplicar la ciencia al campo de lo existencial. 40.Pérdida de una mística de la naturaleza. donde no alcanza la fregona. en H. Salzburg. que los estudios esclesiásticos. como dice Stenger. «Geistliche Berufung ais Gabe und Aufgabe.. Para la teología eso significa renovar a fondo las disciplinas nucleares — teología moral. Sobre el conflicto entre Erasmo de Rotterdam y Martín Lutero a propósito del libre albedrío. no la cambiará. pp. como dinámica de grupos. etc. transforma el catolicismo de real en hipotético. 1959. Klarung. aunque. vacía de contenido el concepto de Iglesia. todos los intentos de reforma son castillos en el aire. La cuestión decisiva es. En otras palabras. 1961. Lo existencial es más concreto que lo «científico». H. véase F. Hasta que no se encuentren nuevas respuestas a este interrogante.). Stenger (ed. a consecuencia de una idolatría de la ciencia. No se puede comprender la doctrina luterana sobre la justificación sin la psicodinámica de la angustia. pp. o se realiza en la vida.). 77. Beratung. Etgnung fur die Berufe der Ktrche. la psicología profunda reclama una psicoterapia del entero sistema eclesial que. Der europáische Humanismus zwi780 schen den Fronten des konfesstonellen Zettalters. Freiburg-Basel-Wien. En realidad. 38. pp. M. el polvo se queda. véase H. Véase E. evitando el conflicto con la realidad. La exigencia se extiende también a reformar las instituciones eclesiásticas y los ideales generados. son insuficientes (pp. Lo existencial. o se expresa en la poesía: habla. 39. 19-78. 402-439. Heer (tbid. pp. no se ha hecho prácticamente ningún cambio hasta hoy. véase también K. Por eso es importante y acertado el estudio de K. Die Dritte Kraft. Schaupp. pp. Heer. Stenger.. en H. tanto en sus formas como en sus contenidos. ya que sólo es posible modificar la formación de los clérigos cambiando sus objetivos. Etgnung fur die Berufe der Ktrche. p. Frankfurt a. Lo que se exige es nada menos que una transformación radical de la conciencia y de la orientación. 195-240) sobre las convergencias y divergencias de motivación en las vocaciones clericales que constata las influencias variables de las instituciones. Hay que reconocer que sí ha habido intentos de renovación. Hilfen zur Unterscheidung der Be-weggrunde». y llevar la ciencia a lo existencial es puro galimatías. 241-285. separados de la vida y extremadamente racionalizados. Pero no se puede limitar la psicología profunda al aspecto meramente «práctico» de la formación y de la pastoral. Die Bedeutung der Tiefenpsychologie fur die Ausbildung von Pnestern und Ordensleuten»Zeitschnft fur katboltsche Theologte 106 (1984). Es verdad. aunque sin sacarle todo el partido posible. Como dice un proverbio. para que yo pueda ver». «Kompetenz — und identitatsfordernde Initiativen». Pero quien evita el enfrentamiento con la realidad. 213-241. Wissenschaft und Zeugnis. PM I. Schaupp («Eignung und Neigung. exégesis y dogmática—. 1988.. Drewermann. pp. al hacerlo desde un planteamiento puramente teórico. Eugen Drewermann un error. cursillos de análisis transaccional. convirtiéndola en algo que puede vanarse a libre arbitrio. como muy bien ha visto F.qué ideal es humanamente fidedigno. por 22 / 23 . Begleitung. 215-217). grupos Bahnt. De esta manera. Stenger. 180-212).

La presentación del primado anghcano. a pesar de que es de lo mejorcito que un obispo haya dicho a sus clérigos durante todo este siglo. encierra una advertencia sobre la psicología. Worte an metne Pnester. 03-38/89. Ramsey.Pérdida de una mística de la naturaleza. Einsiedeln. como si pusiera en cuestión la responsabilidad humana. 41. Extracto de la publicación oficial de la diócesis de Fnsinga. p. Véase M. Eugen Drewermann su orientación unilateral tiene efectos neurotizantes incluso donde pretende actuar «pastoralmente». Ordtnartatskorrespondenz. 1972. 23 / 23 . 60.