Agustín Issidoro

MECANICISMO Y MÁQUINAS EN DESCARTES Y CANGUILHEM
(...) y, según las leyes de la mecánica, que son las mismas que las de la naturaleza (...) Descartes; Discurso del método, parte 5.

Como bien escribe Canguilhem, la concepción mecanicista cartesiana es inseparable del “pienso, luego existo”. Y es que al separar el ámbito del pensamiento de el del cuerpo, por ende de la materia, el mecanicismo surge como explicación a todos los fenómenos de este último ámbito; pero, valga la reduncancia, todo aquello que es materia es todo, en el sentido pleno del vocablo, excepto el alma. Agréguese a lo último que como el alma es pensamiento en su totalidad y no otra cosa, ningún ser vivo excepto el hombre posee ésta. Así, el mecanicismo pretende también dar cuenta de la vida en términos físicos y mediante leyes de la mecánica. Podemos resumir que el mecanicismo cartesiano expone lo siguiente: (1) que todos los fenómenos naturales, incluso la vida, puede ser explicado apelando a la física y que (2) se pueden explicar las causas y sus efectos mediante la disposición de las partes en las cosas. Este último punto puede ser mejor entendido si se recuerda que una frecuente comparación del mecanicismo, es la de la naturaleza con una máquina. Ahora bien, son dos cosas muy distintas la comparación y la igualación, o para el caso decir: “el universo es como una máquina” y decir: “el universo es una máquina”1. Por mucho que sean abundantes las comparaciones en los textos cartesianos, éste entendía que la naturaleza efectivamente era una máquina. Canguilhem criticará esta concepción particularmente en relación con los organismos y con la vida. ¿En qué se funda esta semejanza entre las máquinas y la naturaleza?, ¿cómo ha sido posible?, ¿qué dificultades encuentra?, ¿es posible que un organismo sea una máquina?, ¿qué consecuencias trae? En principio, la semejanza en cuestión tiene que poder ser rastreable históricamente, dice Canguilhem. Según él, esta comparación ha sido posible a partir de la invención de máquinas en las que su accionar esté cronológicamente distante del esfuerzo humano primero y motor, es decir, que cree la ilusión de que la máquina posee una cierta independencia (autómatas). El hombre se olvida de que la máquina es un invento de él y que ha puesto fuerza y trabajo en ella para que funcione: “Máquina no es motor”. Si bien ya mucho antes de Descartes existían este tipo de máquinas, es en el renacimiento donde el maquinismo tiene su auge, y él, hijo de su tiempo, supo plasmar este fenómeno. Ahora bien, Canguilhem expone una serie de diferencias

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La presente aclaración no es propia, la he extraído del Diccionario de Filosofía Ferrater Mora y corresponde a la entrada de mecanicismo.

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mientras que en los organismos estas dos cuestiones no son observables de la misma manera. o al menos. las diferencias entre uno y otro son mayores que las similitudes y. por todo lo anteriormente dicho. Canguilhem ha hecho notar que en esta explicación mecanicista de la vida. reparación y construcción del organismo frente a la absoluta dependencia de la máquina para con estas cuestiones. aparentemente esta concepción mecanicista para con la vida. ya no es más sostenible Cantidad de palabras: 799 2 . Lo cierto es que ninguna teoría que haya experimentado la popularidad del mecanicismo puede ser inócua. si bien es posible que las explicaciones mecanicistas de los fenónemos inorgánicos sean un tanto más efectivas. en tanto ser pensante y más divino respecto de la naturaleza: si al fin y al cabo. Como concepción del mundo natural que es. un organismo jamás podría ser una máquina. intenta mostrar. si esto es así. salvo mi yo. a volverla menos plausible. a su funcionalidad. es materia determinada. modifica la relación del hombre con éste. o sea. de que la idea de máquina presupone necesariamente una idea de finalidad y funcionalidad definida y rigurosa. todo. uno podría preguntarse qué consecuencias lleva consigo esta perspectiva aparte de resultar insuficiente. Sin embargo. además de que la suma de las partes de una máquina es igual al todo. Según Canguilhem. La vida no puede ser interpretada en términos mecánicos por la simple razón de que los organismos no son máquinas. cuando se las aplica al ámbito orgánico. parecen pecar de reduccionistas y de insuficientes. En resumen.que contribuyen a la disolución de esta analogía. Respecto al tema de la finalidad. atenta contra la autenticadad del fenómeno vital al quitarle la experimentación y la improvisación ante el determinismo del mundo material según la física. la autoconservación. en contra de la teoría cartesiana. Descartes ha fundamentado la supremacía del hombre. Por lo tanto. sostenida en gran parte por este presupuesto de que los organismos son máquinas. a diferencia de la suma de las partes de un organismo en donde la disposición de las partes quizás no expliquen de manera satisfactoria los procesos vitales. Para entonces. entre ellas.