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Teología y Espiritualidad de la Vida Cotidiana. La vida cotidiana en el pensamiento contemporáneo Don Antonio Aranda Las nociones de vida y de experiencia cotidiana, vida corriente, y otras semejantes, se han convertido en objeto habitual de estudio en las reflexiones de la filosofía, de la sociología y de otras ciencias de los fundamentos del ser y del obrar humano. Ha sido habitual contemplarlas de manera poco positiva como aquello que, al representar principalmente repetición y monotonía, parece carecer de significados transcendentes. Como señalaba recientemente el sociólogo Pierpaolo Donati1, ya en la cultura clásica la vida cotidiana fue a menudo entendida y expresada (Eurípides) como lo propio de la gente “común”, como aquello que dejan atrás los guerreros cuando salen a combatir, en busca de triunfos y riqueza. Es decir, lo propio de los excluidos de la fama como incapaces de gestas heroicas: los débiles, los estigmatizados, los pobres, los indignos. La vida cotidiana sería, en síntesis, el universo residual que permanece una vez que han salido de escena los personajes nobles y los héroes Todavía hoy, en ciertos ámbitos de la cultura dominante, se considera la vida cotidiana como algo opuesto a lo que hace surgir grandes hombres y mujeres, tendiendo a identificarla con lo que impide ser verdaderamente libres, y a tratarla como sinónimo de alienación. Es cierto que la realidad como tal se manifiesta para todos nosotros como la de todos los días, atravesada de monotonía y rutina, llena de contenidos de tonalidad más bien banal, que podrían darle un tono más bien negativo. Pero no todo en ella es así, pues en la experiencia de la cotidianidad, mirada sin prejuicios, aparecen otros elementos que aportan variedad y vivacidad. Por ejemplo, la novedad que nace del encuentro con los demás, de la capacidad de amar, de jugar, de obrar en conciencia, de negarse, de dejarse llevar libremente por las necesidades de los otros..., etc. Además, la novedad existe siempre, de modo particular en la instancia religiosa, que aporta a la cotidianidad significados transcendentes de fe, de amor, de esperanza, pero también de reconocimiento, de salvación, de culpa, de perdón, de consuelo, tanto en relación a los otros, como sobre todo en relación a Dios. Desde algunas posiciones intelectuales se han forjado, como es sabido, visiones nada positivas de la vida cotidiana, quizás sólo como consecuencia del íntimo pesimismo de sus mentores. Una de las más representativas es, sin duda, la de Heidegger en su “Ser y tiempo” (1927), que tanto influjo ha ejercido en la cultura contemporánea. El análisis de Heidegger sobre el ser y sobre la conciencia del ser se sitúa siempre en el horizonte de la temporalidad. La existencia del hombre en su ser-en-el-mundo es esencialmente temporal: la temporalidad es demostrable en todo lo que forma parte de su constitución. La cotidianidad es, por su parte, el modo de la existencia humana inmediata y más frecuentemente vivida, el que determina por tanto en mayor medida el tiempo del hombre, la forma más frecuente de su temporalidad constitutiva. Su punto central es el instante, en el que se puede tomar conciencia de sí mismo o bien caer en la inautenticidad de la huida del presente y en la angustia de un futuro que se presenta amenazador. El sentido auténtico del ser es autocomprenderse, llegar a tener conciencia de sí mismo en el tiempo, como un ser-para-la-muerte. Esa conciencia del Sí constituye la auténtica comprensión y la existencia auténtica, mientras que, por el contrario, vivir ocupado en el cuidado de las cosas cotidianas, curioso de ellas y descuidado del sentido de sí mismo, significa caer en el ámbito de la inautenticidad. Ser auténtico y ser cotidiano (degradado, inauténtico) son, pues, dos modos diversos y contrapuestos de ser. Edith Stein, que había sido ayudante de Husserl y colega en aquel tiempo del entonces también joven ayudante Heidegger, ha desarrollado uno de los más lúcidos análisis del pensamiento heideggeriano en su obra “La filosofía existencial de Martin Heidegger”. Mediante una crítica respetuosa y, al mismo tiempo, radical de las posiciones de “Ser y tiempo”, Stein saca
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PIERPAOLO DONATI, Senso e valore della vita quotidiana, ponencia en el Congreso Internacional “La grandeza de la vida corriente”, celebrado en Roma (8-11.I.2002). El texto aparecerá publicado en las Actas del Congreso.

hecho principalmente de rutinas. La experiencia y el mundo cotidianos son. experiencia de los demás en la vida cotidiana.58 a la luz algunas razones del porqué de una valoración tan negativa de la cotidianidad. en su significado de experiencia. Brescia : Morcelliana. Destacará así la “experiencia de 2 3 E. BERGER. sin embargo. (…) y no pueden darse verdades eternas independientes del conocimiento humano. L. New York : Basic Books. Einsiedeln : Benziger Verlag. frecuentes las referencias a la experiencia cotidiana. para estos sociólogos. L.TH. Las rutinas mismas.. como trabajar. P. como ámbito y vía de la experiencia de fe. para aquella futura santa. sentarse. La dimensione sociale della vita quotidiana. El núcleo de sus investigaciones consiste en tratar de comprender las reglas y presupuestos. entonces. desde este punto de vista. reír. “Por esto se pone un cerrojo donde quiera que se abre una perspectiva hacia lo eterno. 1966 (or. abiertos a horizontes intelectuales más amables y optimistas. control de la situación. Ese mundo usual y ordinario de la vida de cada día. it. son. Estamos.). el resultado final es. Brancaforte. etc. al. Como es evidente. New York : Doubleday &Co. La filosofia esistenziale di Martin Heidegger. una clave válida de intelección de la concepción heideggeriana de la existencia humana en general. De ese mismo cariz.. Sociologia. pues. con esos presupuestos intelectuales la lectura de la existencia cotidiana es obligatoriamente negativa. para evitar cualquier posibilidad de referirlo a una fuente de sentido que trascienda la pura existencia temporal: y. pues. 27. dominio de los procesos. considerados de manera afirmativa. or. tan triste de la vida cotidiana. comer. 1975). y más concretamente de su comprensión. mirar. 7 K. 1964). la realidad por excelencia5. caminar. etc. La realidad de la vida cotidiana es simplemente. Cose d’ogni giorno. “Si echamos una mirada de conjunto a toda la obra –escribe–. y de reconducir a él todos los demás modos de ser. Ibid. BERGER . . dormir. Bologna : Società editrice il Mulino. es la comprensión de la vida cotidiana en los análisis –en clave de aproximación fenomenológica. P. tan melancólica. significativamente titulado “Cosas de cada día”7. De un género diferente. 6 Ibid. La experiencia de la sociedad es ante todo. 4 Cfr.. es el sector más real de nuestra experiencia social. STEIN. sin embargo. Karl Rahner. de A. ante otro modo de concebir el vivir y el trabajar de cada uno de nosotros. constituyen en líneas generales.. son los desarrollos formales o sistemáticos sobre ese tema en el campo de la teología y de la espiritualidad. se saca la impresión de que se intenta de mostrar al ser humano como el fundamento último de las cosas. pues eso haría saltar por los aires la temporalidad del ser”3. Roma : Herder. RAHNER. aunque pensando ahora ya la vida cotidiana desde la fe. 1979. acudiendo ahora a otro ámbito significativo del pensamiento contemporáneo. 23. 1969 (ed. un fenómeno positivo. por ejemplo. 1987 (ed. 5 Cfr. todo está predispuesto desde el principio para demostrar la pura temporalidad del ser del hombre. La realtà come costruzione sociale. en último extremo. afirmativo y abierto. entendiendo por ésta “el tejido de costumbres familiares en cuyo interior actuamos y en las que pensamos durante la mayor parte del tiempo”6. ed. esto es. bastante discutible” 2. Sólo algunos autores han tratado de formular una teología de la vida cotidiana. LUCKMANN. or. y de sus discípulos y colegas Peter Berger y Thomas Luckman. cómo los seres humanos pueden vivir a diario en mundos de significados diversos (experiencias personales múltiples. 85-86. Esta es. conocimientos teóricos. en los que ocupa un lugar de singular importancia. 87. BERGER . 1966). Si bien son escasas todavía las reflexiones sistemáticas sobre esta materia. en el que medita cristianamente sobre las realidades corrientes del vivir. ¿Por qué esa “tristeza nocional”? En la concepción de Heidegger – sostiene Stein–. y siguiendo a Husserl– del sociólogo austriaco Alfred Schutz. Bologna : Società editrice il Mulino. saberes prácticos. Alltägliche Dinge. a menudo implícitos.B. entender. ofrece un esbozo de ella en uno de sus opúsculos. y sobre todo cómo pueden pasar de uno a otro. y resultaría incomprensible cualquier alusión a su grandeza. como elementos determinantes de la acción y del pensamiento del hombre. para evitar a Dios. que hacen posible la vida cotidiana4.

Conversaciones con Mons. El trabajo pertenece por derecho propio al ámbito del misterio de amor en el que hemos sido amados. VII. situada bajo el signo salvífico de la cruz. en la superación de la tensión establecida entre las dificultades del presente y el deseo de Redención. 54-88 (or. L. pero también de responsabilidad en relación a las criaturas. y al que exigen una respuesta: la de reconocer su significado creatural. Stand und Aufgaben der imago-Dei-Theologie. cfr. a la luz de la fe. 1982). n. 83. p. : Verlag Herder. en cuanto relación personal creativa con la verdad de las cosas. CASPER. etc. n. También Bernhard Casper ha desarrollado una interesante reflexión sobre la experiencia de la trascendencia en la vida cotidiana bajo el título de “Experiencia cotidiana y espiritualidad”9. en: “Fe cristiana y sociedad moderna”. en la comprensión del trabajo como esfuerzo. a cuyo encuentro salen con su capacidad de manifestar la gloria divina. y de quererle amar. . 1464-1472. la experiencia del otro como imagen de Dios. Madrid : Ediciones SM. se puede entonces expresar. Freiburg i. una realidad santa y santificable cuyo significado resplandece en Cristo12. en: Dictionnaire de spiritualité. vol. ibid.. y el trabajo humano. Es Cristo que pasa. 12 Cfr. n. no forma parte de la negatividad introducida en la historia del mundo por el misterio de iniquidad del pecado. 10. Así como en el hombre –dirá– no se pueden separar su condición individual y su condición social. Sobre todo debe basarse en la esperanza. pp. Las cosas constituyen entonces un lugar de encuentro cotidiano con Dios.B. 1990. Los puntos en los que concentra su atención son diversos. como por ejemplo: la aceptación de la propia finitud. y son por tanto determinaciones teológicas presentes en su ser a imagen de Dios. Experiencia cotidiana y espiritualidad. sino de la realidad salvífica de la donación de Dios a la criatura humana. En el ámbito de la teología de la imagen divina en el hombre. El trabajo del hombre. con ayuda de la gracia. 10 Ibidem. La espiritualidad de lo cotidiano es vista por Casper.59 la gracia en la vida de cada día”8. La existencia cotidiana a la luz del misterio de Cristo “Fijémonos en los rasgos de su figura tal como es perfilada por Pablo –escribe Guardini hablando de Cristo–. adquiere un sentido nuevo y profundo. en definitiva. como plenitud de la identificación con Cristo. verdadero motor de la vida cristiana “de frente a y en medio de la experiencia cotidiana”10. 25. Nace una auténtica teología del trabajo. al. Todos esos rasgos pertenecen a Él. Las relaciones interpersonales y las relaciones con las criaturas impersonales constituyen elementos primarios de la relación de la persona con Dios. 55. Image et ressemblence dans la théologie et la spiritualitá d’aujourd’hui.. creados y redimidos. pero más allá de todos ellos se yergue una 8 9 Ibidem. entendida como la experiencia de ser amados por Dios. SCHEFFCYZK. 122. en “Münchener theologische Zeitschrift” 20 (1969) 1-28). pp. pero también como cooperación en la obra de la creación y de la redención. Escrivá de Balaguer. como un “santificar el trabajo. 11 Cfr. Es. B. en la que trata de mostrar en qué sentido debería entenderse lo cotidiano como ámbito de la vida espiritual del cristiano. Ellas tienen algo que decir al hombre. La progresión de la imagen se realiza dentro de ese círculo dinámico de relaciones personales con Dios y con los demás. 30-36. el trabajar en cuanto tal. en los que destaca Juan y también en los se advierten en las narraciones de los sinópticos. Relación de dominio por parte del hombre. que son huella o vestigio divino. donde imagen de Dios y actividades humanas tienden a la unidad de su mutua plenitud en Cristo. La santidad cristiana como perfección de la caridad. ha desarrollado una doctrina interesante sobre nuestro tema el Card. santificarse en el trabajo y santificar a los demás por medio del propio trabajo”. en el cual se sitúa también la relación cotidiana con el mundo. como fundada en la experiencia de gratitud. la conciencia del pecado y del perdón. así también en la espiritualidad cristiana ha de ser tomada seriamente en consideración la relación de cada persona con los demás y con el mundo. ID. como ha señalado el Beato Josemaría Escrivá. Leo Scheffczyk11. y como actividad que perfecciona el mundo. tal y como se advierte en los hombres verdaderamente espirituales y en los santos.

Gaudium et spes. que han sido así elevadas en Él y participadamente en nosotros. del tiempo que pasa.60 realidad inconmensurable. así en la tierra como en el cielo”. todo lo que pertenece al hombre. el cauce de la cotidianidad filial de Verbo encarnado. los rasgos esencialmente configurantes de la cotidianidad filial de Jesucristo? No es ésta una pregunta que pueda ser respondida de manera sencilla. ha amado con corazón de hombre. donde la clave de los significados profundos es: “Padre. santificado sea tu nombre”. La figura di Gesù Cristo nel Nuovo Testamento. es decir.. como verdadero punto de partida y meta de nuestro estudio. asumida en la persona del Verbo. En el Verbo encarnado. p. recibe la impronta determinante de la filiación divina. del trabajo que hay que realizar y de los demás deberes para con la familia. las luces de la economía de la Salvación.1. pero informada (en el sentido fuerte de la palabra) y vivida con la íntima conciencia de la personal filiación y de la misión recibida en la tierra. Con la encarnación. por tanto. CONC. 22. en la materialidad de los días que se suceden.18). La cuestión realmente interesante. Ha trabajado con manos de hombre. Jn 1. También ante nosotros. sino. más profundamente. 106. debe ser entendida como lo que verdaderamente ha sido en Él: el cauce en el cual y a través del cual ha transcurrido su existencia de Dios encarnado. Así es. La humanidad de Cristo. al asumir la realidad humana la ha llenado del proprium personal. Y la contraseña. vivida bajo el signo de la misión que debía realizar. a partir de Cristo. semejante en todo a nosotros salvo en el pecado”14. es decir de su filiación. ha pensado con mente de hombre. de cumplir hasta el fin sus obras. en uno de los parágrafos teológicamente más densos de Gaudium et Spes. . es decir. Esta conciencia significa: tener la voluntad de glorificar al Padre. “En Él –afirma el texto conciliar– la naturaleza humana ha sido asumida. VATICANO II. pero ella encierra todos en su inefabilidad. por así decir. la ha llenado de un nuevo y definitivo significado. de la personalitas Filii. de manifestar su misericordia –su 13 14 R. puesto que siempre está implícito el inefable misterio de paternidad y filiación en el mutuo amor que es la vida trinitaria. ha obrado con voluntad de hombre. n. el nuevo significado. el Unigénito que está en el seno del Padre (cfr. a la misteriosa plenitud de la que son capaces. cuyo origen se remonta a Dios. la existencia humana común con todas sus características. no sólo el tiempo humano es una dimensión de Dios. Cristo ha vivido como propia la vida cotidiana del hombre. El Concilio Vaticano II ha formulado. La vida cotidiana de Cristo posee los mismos rasgos comunes de nuestra existencia. se alza esa realidad inmensa. la condición humana. es una humanidad radicalmente filial en relación al Padre. y ese es Cristo”13. todo lo humano. los amigos. se ha hecho verdaderamente uno de nosotros. sino más profundamente. el núcleo de la cuestión que ahora queremos estudiar. past. Const. GUARDINI. pero tampoco se trata en ningún modo de una cuestión sobre la que debamos permanecer mudos. sin cambiar la realidad humana asumida. Naciendo de María Virgen. capaz de quebrantar cualquier límite que la razón humana pudiera haber concebido. ésta: ¿cuáles son los perfiles. Brescia : Morcelliana. si aceptamos esta imagen. 2000 (4ª ed. significado de plenitud. ante nuestro propósito de reflexionar sobre la cotidianidad como ámbito de santidad. normativos. sin ser por esto aniquilada. La vida cotidiana del hombre. 1950). etc. el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a todo hombre. de dar a conocer su Nombre –su paternidad–. porque sobre ella se han encendido las luces de la manifestación en Cristo del misterio del Padre y de su amor. y así. Dios ha asumido en Cristo no sólo la temporalidad del hombre. a mi entender. y por eso mismo ha sido elevada en nosotros a una dignidad sublime. Y estas luces nos dicen una cosa particularmente central para nuestro tema: el Verbo de Dios que estaba junto al Padre. en el Verbo encarnado. Solo a partir de estos destellos de luz puede el pensamiento teológico acercarse al misterio de la existencia cotidiana de Cristo en la tierra: una cotidianidad enteramente filial. Cada uno de esos rasgos conduce a ella. dice simplemente eso: “hágase tu voluntad. alcanzado por la existencia humana corriente cuando ha sido personalmente asumida como propia por el Hijo de Dios encarnado. todo el hombre. para una teología de la vida cotidiana debe ser.. ha entrado en el ámbito de la filiación divina. 1ª ed. Ha iluminado con su misterio la cotidianidad humana: la ha colmado con su realidad personal.

El Hijo ha venido a salvar al hombre porque ha venido a glorificar a su Padre. hacia la cruz. también el significado de la vida escondida en Nazaret. a partir de las distintas investigaciones históricas realizadas sobre la existencia diaria de un hebreo de su tiempo. el cumplimiento de su voluntad. cristianamente vivida. meditar sobre la existencia cotidiana de Cristo. nos revela que la existencia humana. no por tratarse de una vida humana –como sucede a 15 16 CONC. desde el principio. dice el texto sagrado acerca de José y de Jesús. que inspira a quien se le acerca abiertamente un significado tan verdadero de humanidad. La cruz. conoce a partir del Evangelio los elementos sustanciales de la vida pública de Cristo –podemos repetirlos una vez más: la gloria del Padre. con la que debía procurar la salvación y la verdadera libertad a los hombres. GUARDINI. como meta de su amor corroborado con los hechos. Es de nuevo Guardini quien nos ofrece un punto de partida a nuestra sucesivas reflexiones. sobre la base de algo que sólo podemos conocer aproximadamente. que llevamos una vida ordinaria. cfr. Su hacerse hombre está en relación necesaria con su muerte. estaba ya en cierto modo presente en toda su existencia. porque somos cristianos corrientes. donde nosotros debemos tratar de descubrir el significado de la nuestra. I COSTANTINOPOLITANO. 18 C. sólo en Él se desvela claramente lo que el hombre es y debe ser”17. La materialidad de la vida ordinaria de Jesús en Nazaret es para nosotros un terreno desconocido. Antes al contrario. cfr. He aquí. No se puede. existencia cotidiana del Hijo encarnado. Años de sombra. a la que está unida. la salvación de los hombres a través de la propia donación–. bajo su luz. 17 R. se trata de algo de algún modo luminoso: “Jesús. se ha encarnado por obra del Espíritu Santo y se ha hecho hombre”15. renunciando a cualquier concepto humano de medida. Y esto se ilumina bajo la luz de su persona y de su misión.61 amor al mundo–. El Hijo quiere solamente amar y glorificar al Padre en el Espíritu Santo. invitándonos a mirar atentamente a Cristo para tratar de entender mejor. en realidad. [Cristo] conduce a término su revelación”18. Pero. recibe de Cristo mismo la revelación de qué es en realidad el hombre conforme a Dios. el significado de la existencia cotidiana de los hombres. como nosotros. más concretamente de un artesano (tékton. 11.. cumpliendo la misión recibida. Sólo podemos imaginarla. Es Cristo que pasa. Para quien. 14. el significado esencial de la vida cotidiana de Cristo. la venida del Reino. creciendo y viviendo como uno de nosotros. Mejor. no nos interesa tanto el contenido exacto o aproximado de esa existencia –que no ha sido descrita por los relatos evangélicos– cuanto su significado escondido. una luz que brilla con especial intensidad en esos relatos. no plantea especiales interrogantes. nuestra salvación. resplandor que ilumina nuestros días y les da una auténtica proyección.-Hün. que constituyen la mayor parte del paso de Jesús entre sus hermanos los hombres. La Iglesia confiesa en el ciclo cristológico del Símbolo que Cristo: “por nosotros y por nuestra salvación bajó del Cielo. faber. una vez más. tiene un sentido divino. Mc 6. Mt 13.3). n.c. Dignitatis humanae. Por mucho que hayamos considerado estas verdades. el quehacer corriente y ordinario. En Él. físicamente abrazada por Cristo en el Calvario. por voluntad del Padre. Denz. o. Decr. pero para nosotros claros como la luz del sol. debemos llenarnos siempre de admiración al pensar en los treinta años de oscuridad. como horizonte hacia el que se dirigía. 150. igual a la de tantos millones de personas en los más diversos lugares del mundo”16. como enseña Josemaría Escrivá. aunque histórica y cronológicamente esté colocada hacia el final. Cruz y Gloria: las dimensiones filiales del misterio del Crucificado “Sólo quien. aprende del mismo Cristo quien es Cristo. . n. lógicamente. de realizar por amor del Padre la obra de salvación. plenamente. el que es verdadero ‘Hijo del Hombre’ porque es en verdad Hijo de Dios. la teología debe considerar también que el Hijo de Dios se ha hecho hombre sobre todo por amor del Padre y por su gloria. Símbolo de la fe. VATICANO II. “Realizando sobre la cruz la obra de la Redención. Con esta confesión de fe como telón de fondo. La figura di Gesù Cristo nel Nuovo Testamento. 106.55. La existencia terrena de Jesús nos conduce.

en Él mismo. Nada nos acerca más a la realidad profunda del misterio del Verbo encarnado que considerar toda su vida terrena. Cruz y Gloria son dos dimensiones centrales e inseparables del misterio del Crucificado. al final de su existencia sobre la tierra. GREGORIO DE NISA. Mysterium paschale. que permite poner de relieve profundos perfiles cristológicos. Città del Vaticano 1998.). ni los rasgos que conforman su humanidad. 387. no era sólo una referencia externa a cuanto Cristo se encaminaba y a lo que debería llegar en un tiempo determinado. se trata de una perspectiva teológica y espiritual muy valiosa. c. más profundo. estaba ya presente e intencionalmente en acto durante todos los momentos precedentes de su existencia terrena. Roma : Città Nuova. La hora de la Pascua era el momento esperado que llenaba de significado todos los momentos precedentes (“tengo que ser bautizado con un bautismo. 180-183. en "Mysterium salutis" III/2. de S.M. Entre la existencia pre-pascual de Jesús y los acontecimientos de la Pascua. que muere porque nace–. 1986. etc. que cita. . SALVATI. Oratio catechetica magna. el objetivo fundamental de sus acciones. que dona su propia vida precisamente como la ha vivido: por la gloria del Padre. GALVÁN (ed. : PL 54. 357. y. 21 H. 80. y ¡qué ansias tengo hasta que se lleve a cabo!”. sino porque esa existencia humana ha sido libremente aceptada precisamente para ser ofrecida en sacrificio. la hora de la Pascua encierra la finalidad última de su actuar. Identità e missione del sacerdote.. en G. U. PITTAU-C. aunque no aparezca materialmente presente hasta el momento del Calvario. de padecimiento. Lc 18. el significado de su vida. Jn 1. en cierto modo. con anticipación. Dio ha assunto in Cristo il peccato dell’uomo. de S. es necesario privilegiar también la perspectiva ya mencionada de su voluntad filial ordenada al cumplimiento de la misión recibida. Brescia 1973. Los hombres mueren porque nacen. sin dejar de admirar intelectualmente ese punto de vista. 22 Hemos desarrollado este argumento en: A. Milano : Jaca Book. Desde el punto de vista de nuestras actuales reflexiones. No se puede olvidar su condición personal (es el Hijo encarnado). Era mucho más que esto: constituía la razón profunda de su existencia. como fin. los testimonios de TERTULLIANO. Ella puede ser considerada también por esto el “lugar” en el que Cristo revela en grado superlativo su propio ser y su propia misión. lo es en medida eminente en esa “hora” en la que todo se torna cumplimiento”21. G.). Libreria Editrice Vaticana. De carne Christi: PL 2. 32: PG 45. desde el inicio. alzado en la cruz) se ha desvelado el significado más verdadero. a través de su muerte. esa misteriosa experiencia de abandono. Cfr. cuya realidad ha sido vicariamente asumida y llevada por Cristo sobre sí mismo22. de toda su existencia terrena filial. LEÓN MAGNO. 37-61. porque así es como Él la ha vivido20. 66. estaba ya presente en todo momento desde el principio. una relación recíproca y necesaria. cfr. y por tanto del misterio del Padre19. Sin duda. en: J. vivida día a día pròs tòn Theón. hacia lo que se encaminaba con sus discípulos (cfr.. desde la Encarnación hacia adelante. hasta el punto de que debemos decir que la cruz es el vértice de la revelación de su misterio de filiación.. ARANDA.1).62 cualquier otro hombre. pero que siempre está regida por la voluntad de cumplir –como Hijo enviado– la voluntad del Padre. Más que una meta externa donde desembocan sus acciones terrenas. ARANDA. existe una ordenación intrínseca. o. también H. Sacerdozio universale e sacerdozio ministeriale. U. se suele privilegiar. para manifestar el 19 Es una afirmación cristiana tradicional: la Cruz es para los Padres el acontecimiento al que tiende la entera existencia de Cristo. VON BALTHASAR. en el seno Padre (cfr.. Lc 12. la perspectiva de la obediencia y de la kénosis. 1994. La cruz. nada de su misteriosa condición de sacrificio voluntario por los pecados de los hombres. VON BALTHASAR. que ahora padece y muere sobre el Calvario. Cristo. y de glorificarlo sobre la tierra. “Si toda la vida de Jesús era. Lo que habría de suceder en Jerusalén. Teologia trinitaria della Croce. Pero tampoco se debe olvidar quién es Aquél que padece y muere en la cruz. nace para morir: su muerte redentora es la fuente de la que mana. 211-220. se debe añadir que en la cruz del Hijo de Dios (más aún. Cuando se contempla el misterio filial del Verbo encarnado. Sermo 71. M. de sufrimiento. en cambio. esa sensación de soledad.31-33). 764 A. redentora (. No podemos dejar de mirar esas desgarradoras manifestaciones de angustia humana. No debemos sustraer a la pasión y a la cruz de Cristo nada de su realidad de dolor. Pero al mismo tiempo.50). Teodrammatica IV (L’azione). SEPE (a cura di). por ejemplo. 20 Tomamos algunas ideas que hemos desarrollado en: A. a la luz del misterio pascual. La giustificazione in Cristo.

Pero si es cierto que Cristo nace para morir. La mirada va más allá de los interpelados. entrar plenamente en el dinamismo sobrenatural del misterio filial de Cristo. 24 Cfr.24). Lc 14. GNILKA. Das Markusevangelium. es el hecho real que contiene y resume todo el misterio del Verbo encarnado. martyrium quotidianum. Jn 3. Con el añadido de “cada día”. además de la mencionada disposición al martirio. por esa misma razón. Una posición semejante es la que defiende J. la incomprensión y la difamación. Il Vangelo secondo Luca. que tome su cruz cada día. H. “tomar la cruz” (cfr. El discípulo de Jesús debe tomar sobre sí el rechazo. en una situación límite. “Nadie me la quita..). suele encontrarse una lectura de la cruz (la de Cristo y la de los cristianos) enfocada en términos más bien cruentos: la cruz. la luz. debe estar dispuesto a tomar sobre sí la propia cruz. que es también el dinamismo de la glorificación del Padre.63 amor con el que ha amado al mundo (cfr. 1987. Es la resurrección la que da significado salvífico a la cruz de Cristo (a su muerte).34. GRIFFITHS. F. R.. Stud.c. Mt 10. 16. 14. restricciones. The Disciple's Cross. del mismo modo que la cruz da significado redentor a su existencia. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre” (Jn 10. Hay quien lee el dicho de la sequela del modo siguiente: “Seguir a Cristo significa estar dispuesto a recorrer su camino de humillación. Tomar la cruz debe ser un gesto que los discípulos tienen que realizar cada día. Según Schürmann24. más esencial. J.24)– la entrega que Jesucristo pide a sus discípulos: plena. Significa. El camino de Cristo es presentado como ejemplar. 25 Ibid.27). .23. 843-849. dispuesta a dar la propia vida. in "New Test. Brescia: Morcelliana. in "Herder's theologischer Kommentar zum Neuen Testament" II/2. Acerca del texto de Lc 9. MARTIN. el dolor y el amor del Crucificado expresan otra indivisión más radical. todos los días. que se niegue a sí mismo. sino también a los que vendrían más tarde: “a todos”.) tome su cruz de cada día” Las expresiones “llevar la cruz”. En su mutua inseparabilidad. PESCH. SCHÜRMANN.. en "Revue thomiste" 93 (1993) 234-262. Critique historique et enseignement du Nouveau Testamente sur l'imitation du Christ. sino que yo la doy libremente. En los comentarios exegéticos a estos textos (Lc 9. de su misterio: la que existe entre su persona de Hijo Unigénito del Padre y su misión de Salvador de los hombres.16). las opiniones exegéticas son bastante parecidas. o. desprecio. a perder la vida para salvarla. 848.. sin componendas. con aquel “y les decía a todos” Lucas ha querido presentar como seguidores de Jesús no sólo a las muchedumbres que le rodeaba en aquel momento. 408-413. “Esa alusión a lo 'cotidiano' caracteriza muy claramente la sequela como un seguir el camino de la cruz ya precedentemente recorrido por Jesús”25. ERNST. porque se trata de la propia cruz.. se pretende realizar una clara alusión al camino de la cruz como camino habitual y no sólo como meta final del cristiano. 219.. 60. es también verdad que muere para resucitar.38. pues. En Cristo resucitado. pero también dispuesto. 26 Cfr." 16 (1970) 358-364. I. A partir de esta perspectiva se puede contemplar su existencia terrena desde un punto de vista todavía más profundo del que nos ofrece su muerte: el punto de vista. Jesús une al 23 Cfr.27. Tengo potestad para darla y tengo potestad para recuperarla. y que me siga”. que se actúa en el hecho de que cada uno.255. a llegar al martirio.18). como ha sido prefigurado en el camino de Jesús (.G. y se extiende al futuro de la Iglesia: es promulgada una ley para todos y para cualquier tiempo. Freiburg 1984. en el plano de la finalidad de la vida y la muerte de Jesús. “Quien quiera venir detrás de mí (.23: “Y les decía a todos: Si alguno quiere venir detrás de mí. significan –en manera semejante a la de “perder la vida” (Lc 9.. La resurrección. implica hostilidad. Mc 8. consideradas parte de las logia auténticas de Jesús. o.c. por ejemplo. Los exégetas no ven dificultad en aceptar que estos dichos se remontan a las palabras auténticas de Jesús23. J. y las palabras de este versículo contienen la tesis que se pretende sostener: lo que pide la sequela Christi es la negación de sí. el Padre es plenamente glorificado y el mundo es santificado. de su gloriosa resurrección. sufrimiento26.

todas las dimensiones que. de las que ya nos hemos ocupado en otros contextos28. o bien: “hence the saying refers not so much to literal martyrdom as to the attitude of self-denial which regards its life in this world as already finished” (I.21-41. . Si el “llevar cada día la propia cruz”. ¿por qué me has abandonado?” (cfr.32-56. Rom 8. VON BALTHASAR. hay. un modo teológicamente útil de mirar a Cristo. 410. 30 “Il faut le répéter: il existe une causalité réceptive. 1986 (2ª ed. glorificación. Mc 15. que “en su voluntad de hombre se deja asumir. 31 Ibid.c. por el misterio en el que es generado”32. Lc 23. debe entenderse a la luz de su llevar la cruz hacia el Calvario en el tiempo de la Pascua. En el misterio del Crucificado no cesan de palpitar. En la “cristología filial” de Durrwell. entonces es necesario resaltar todas las dimensiones de la cruz de Cristo.X. Dio ha assunto in Cristo il peccato dell’uomo. Grand Rapids : William B. son manifiestos. 33 Cfr. 32 Ibid. El autor desarrolla en esta obra algunas ideas ya presentes en otras suyas.c. 482). También aquella conmovedora referencia de Cristo al Sal 21. NOLLAND. o. vol 3: El Espíritu de la verdad.. las versiones griega y latina de ese versículo (“hypèr emon hamartían epoíesen / pro nobis peccatum fecit”). para ser clavado en ella.. A. que siendo una persona enteramente filial. entendido el texto lucano en su autenticidad de logion Iesu. San Pablo ha dibujado con singular precisión los contenidos salvíficos del misterio de Cristo moribundo y de su misteriosa experiencia de abandono: “A Él. sabiendo también encontrar en ellas las huellas personales de Aquél que ha aceptado ser tratado de esta manera. 1983. persecution” (J. y por tanto receptiva (es propio de un hijo recibir cuanto le es dado). con la que desea señalar la importancia de poner en relieve la voluntad humana del Hijo de Dios encarnado. Paris : Médiaspaul. 373. debería leerse e interpretarse a la luz de la condición personal y de la misión de Aquél que está muriendo en la cruz.c. ciertamente. vivida por Él en todos sus aspectos bajo el signo de la filiación y del amor a Dios y a los demás. 116. que Cristo anuncia antes de la Pascua como condición para la sequela.3-4)..). ARANDA. Teológica. 1987. U. e L’Esprit du Père et du Fils. que no conoció pecado. en christologie et dans tout le domaine de la grâce” (Jésus Fils de Dieu dans l’Esprit Saint. 57-60. Paris : Cerf. como principalmente: L’Esprit Saint de Dieu. ERNST. Paris : Cerf. 1989. Gal 3. en efecto. A Commentary on the Greek text. que lleva sobre sí el peso del pecado del hombre. Otros autores hablan de “social ostracism. Mc 15. pero pienso que. Se comprende esto último. para que llegásemos a ser en él justicia de Dios” (2 Cor 5. Cette notion. Jn 19.21. Mt 27. desde la persona del Crucificado. algunos puntos difíciles 33. se deben valorar otros significados. No es necesario detenerse ahora en el significado teológico de estas palabras. MARSHALL. Este camino es también vuestro camino”27. o. Eerdmans Publishing Company. 1998. que manifiestan la verdad del sacrificio y del dolor que acompañaron la muerte de Cristo. Mt 27.. est de grande importance”. se proyectan sobre el madero que Él mismo llevó y sobre el cual quedó enclavado hasta la muerte. categoría novedosa en cuanto noción teológica.46. con claridad. a partir de los relatos evangélicos sobre la muerte de Cristo (cfr. o.. Dieu en son mystère. 29 F. 128). DURRWELL. todos los significados de su entera existencia sobre la tierra: filiación. Dios mío. “Dios lo hizo pecado”.34). habla Durrwell de la que denomina “causalidad receptiva”30. que debe entenderse a la luz del rechazo por parte de su pueblo y de su aparente fracaso. es más. El heroísmo de la cotidianidad santificada En una de sus últimas obras29. The Gospel of Luke. pero no hay que desdeñar su contenido de verdad. pero 27 J. cfr. dicen. peu connue en théologie. H. H. Le Père. “consiente a su propio misterio”31. 115. misión. en este sentido. según todo su ser humano. lo hizo pecado por nosotros. Hijo encarnado del Padre.2: “Dios mío. también. e aggiunge in nota: “Elle est importante dans la théologie trinitaire. 1997. caridad.17-42). Podría ser éste. seguramente presentes en el misterio del Crucificado como también claramente se mostraban en su existencia.13.26-49. Paris : Desclée. Jésus Fils de Dieu dans l’Esprit Saint. No hay nada que objetar a estas formulaciones. 28 Cfr. Madrid : Encuentro.64 discípulo a su destino personal. Es decir. en efecto.

que inciden en el núcleo mismo de su pensamiento y de su doctrina: “Os aseguro. Palabras de clausura en el “Congreso sobre las enseñanzas del Beato Josemaría Escrivá”. Es Cristo que pasa. en la vida y en la muerte. Jn 3. de las nuestras. que permiten renovar la existencia de los hombres y todas las realidades humanas. Jésus Fils de Dieu dans l’Esprit Saint. La frase: “Poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas”. Se trata. Pero no. a la cual abre al mismo tiempo espacios ilimitados”34. 685). con los que quiere identificarse (cfr. por analogía. santificable. De la cruz del Calvario.32). en Cristo y en el Espíritu Santo.182. han de significar una gran fuente de luz. renovar el significado de cotidianidad humana. Mt 25. Permiten. 58. indeleblemente unida a su experiencia íntima de Dios y a su misión eclesial (Cfr. Roma 1993. y para quienes la vida ordinaria de Cristo. Escrivá de Balaguer. Su específico mensaje de santidad se dirige a cristianos corrientes.183. es una expresión literal del Beato Josemaría. luz de una vida de trabajo corriente. DURRWELL. de Cristo enclavado en ella. parecen unirse el cielo y la tierra.. 116. Y lo que venimos diciendo forma parte de esta apertura: el Hijo de Dios hecho hombre cumple su misión consintiendo. “en lo alto y en la entraña de todas las cosas” (Forja. pero querría subrayar la importancia de meditar profundamente las diversas alusiones evangélicas a la exaltación de Cristo sobre la cruz. n. cuando vivís santamente la vida ordinaria. Sin meditar este consentimiento filial. n. n. en fin.14. de una expresión particularmente apta para manifestar de manera sintética el dinamismo teológico y pastoral ínsito en su espíritu fundacional. 10. donde de verdad se juntan es en vuestros corazones. Propio de ella es llegar a ser – en la repetición de las cosas de todos los días– ocasión de heroísmo cotidiano. Pero lo será siempre y cuando sea informada por la realidad de la cruz llevada cotidianamente. que en Cristo llega a entenderse como cotidianidad filial. pp. que la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. junto a otras semejantes (por ejemplo: “en la entraña de todas las cosas” (Es Cristo que pasa. Un camino iluminado por el significado de la cruz de Cristo. marcada por el sentido de filiación y de misión. que inspiraba y daba plenitud a su existencia de cada día. Por eso os he repetido. Santidad y mundo. hijos míos –proclamaba ante miles de personas en el campus de la Universidad de Navarra–. n. en: J. y ejemplo supremo para el cristiano 34 35 F. a la paternidad de su Dios y Padre. camino ineludible de la santidad cristiana. a este respecto. no es posible diseñar con éxito los perfiles teológicos del misterio de su filiación y de su cruz. 12.40)..c. sin cambiar su naturaleza. Rialp: Madrid. Utilizaba habitualmente esa frase. L. aquello rebosa de la trascendencia de Dios. que cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias. 105). 228ss). recordar la descripción que San Josemaría hace de la existencia cotidiana de la Virgen María. La cruz filial y cotidiana del cristiano se hace así motivo y ocasión de enaltecimiento de Jesucristo “sobre la cima de todas las actividades humanas”35. y. 1994.28. con un repetido martilleo. ILLANES (et al. desarrollada en un clima de referencia a Dios. n.. 678). actuado en el Espíritu Santo. de glorificación al Padre. Escrivá de Balaguer.). por eso mismo. de identificación con su voluntad. ALVARO DEL PORTILLO. imagen y semejanza de la de su Hijo. La sustancia de su espiritualidad queda perfectamente esbozada en las siguientes palabras.”36. n. penetrada de un íntimo sentido de vocación y de misión. Es interesante. y sobre todo que debe ser santificada. . 59. fuente de santificación y de eficacia salvífica. y la conclusión –la tesis que sostenemos– se puede formular muy brevemente. en particular a los más necesitados. y a la atracción de todas las cosas hacia Él (cfr. para manifestar de manera gráfica y elocuente la esencia de la misión apostólica que Dios había confiado al Opus Dei en la Iglesia y en el mundo (cfr. En la línea del horizonte. que llevan una vida igual a la de tantos millones de personas en las más diversas actividades.X. nn. 156. Conversaciones con Mons.65 tiene razón cuando sostiene que la “filiación divina de Jesús se impone a la reflexión como principio de síntesis para la cristología. Luz de la normalidad santificada. La cotidianidad santificada por el Verbo encarnado nos permite entender que también la vida cotidiana del cristiano (hombre o mujer. Forja. Amigos de Dios. nace una fuente de vida y de significados nuevos. por el amor a todos los hombres. o. hijos míos. especialmente en los años que acostumbramos a llamar “de vida oculta”. como enseña San Josemaría Escrivá. Hemos llegado al final de estas reflexiones. 8. laico o sacerdote) es. 36 Conversaciones con Mons. Ahora no es el momento de desarrollar otras ideas.

49-50.45. “Nuestra Madre –escribirá– es modelo de correspondencia a la gracia y. advertiríamos el interés de analizar en el pensamiento espiritual de Josemaría Escrivá la noción de cotidianidad como categoría teológica. nn. 37 38 Ibidem. de santificación a través del sacrificio alegre en las cosas de cada día. 9. estos pasajes de sus obras: Camino.122. son un camino que pone en comunicación su doctrina sobre la vocación del cristiano a la santidad con su contemplación de la vida santa de Jesús y de María. “unidad de vida”. nn. Santo Rosario. Amigos de Dios.312.18. la figura amable de la Madre dolorosa. nn. Se pueden cfr. pues. 977. “no sacar a nadie de su sitio”.. XII estación. “poner a Cristo en la cumbre de las actividades humanas”. inseparable de otras nociones habituales en sus escritos como las de “vocación de cristiano corriente”. Forja. Eso es lo que hace que el más pequeño gesto suyo. etc39. 39 Algunos de esas nociones se pueden ver. los detalles de atención hacia las personas queridas.66 de lo que es seguirle cotidianamente por la vía de la santidad: “No olvidemos –se lee en un pasaje característico– que la casi totalidad de los días que Nuestra Señora pasó en la tierra transcurrieron de una manera muy parecida a las jornadas de otros millones de mujeres. María santifica lo más menudo. 287. 241. las conversaciones y las visitas con motivo de parentesco o de amistad. donde la quiere Dios. convenientemente analizadas desde el punto de vista teológico y espiritual. ocupadas en cuidar de su familia. 589. 148. 507.165.169. en sacar adelante las tareas del hogar.120-121. “divinización del mundo”. Es Cristo que pasa. nn. es complementaria con la que el beato Josemaría dirige con frecuencia al Calvario. Un amor llevado hasta el extremo. en un ambiente de ordinaria y voluntaria abnegación. Estas nociones.174. donde contemplará. 506. n. n. sino que se manifieste lleno de contenido”37.110. en educar a sus hijos. en: Es Cristo que pasa. n. no sea nunca banal. 172-173. y cumpliendo con esmero la voluntad divina. hasta el olvido completo de sí misma. el Señor nos dará luz para que sepamos divinizar nuestra existencia ordinaria”38. nn. por ejemplo. por ejemplo. Esta mirada sobre la cruz de cada día en la vida de sacrificio escondido y silencioso de Santa María. 5º misterio de dolor. .60. a los ojos de San Josemaría. Via Crucis. 3.64. 508. contenta de estar allí. ¡Bendita normalidad. Si esta fuera la ocasión de detenernos en el estudio de esos y otros textos análogos. n.273. nn. “el trabajo como quicio de santificación”. lo que muchos consideran erróneamente como intranscendente y sin valor: el trabajo de cada día. Surco. que puede estar llena de tanto amor de Dios! Porque eso es lo que explica la vida de María: su amor. 8. Amigos de Dios. 248. al contemplar su vida. 171. junto a la de su Hijo.308. “santidad en las cosas pequeñas”. Es Cristo que pasa. La vida cotidiana de la hija predilecta del Padre se desarrolla. IV estación.