ORIGINAL

Predicción del deterioro cognitivo en ancianos mediante el análisis del rendimiento en fluidez verbal y en atención sostenida
Ángel G. López Pérez-Díaz, María Dolores Calero, Elena Navarro-González

Introducción. El deterioro cognitivo en el anciano se relaciona con diferentes variables biopsicosociales. Objetivo. Identificar qué variables cognitivas son relevantes a la hora de diferenciar ancianos sanos de ancianos con deterioro cognitivo, con el fin de proponer una evaluación de cribado breve no influida por el nivel educativo para la detección del deterioro cognitivo en la vejez. Sujetos y métodos. Se evaluaron 264 ancianos, de 65-96 años, en funcionamiento cognitivo general, atención sostenida, plasticidad cognitiva o potencial de aprendizaje, memoria de trabajo y fluidez verbal. Se establecieron dos grupos diferenciados, ancianos sanos y ancianos con deterioro cognitivo, a partir del corte de 24 puntos en el miniexamen cognitivo. Resultados. El análisis discriminante mostró que el mejor indicador del deterioro cognitivo fue el rendimiento en fluidez verbal semántica (FVS), seguido de la atención sostenida y el potencial de aprendizaje. Las tareas de FVS y atención sostenida mostraron unas áreas bajo las curvas ROC de 0,811 y 0,777, respectivamente. Para la FVS, un punto de corte de 10 palabras tuvo una sensibilidad para la discriminación de los ancianos sin deterioro del 74% y una especificidad del 80%, mientras que la atención sostenida mostró una sensibilidad del 68,4% y una especificidad del 68,6%. Conclusiones. El rendimiento en FVS y en atención sostenida parece ser un factor de protección frente al deterioro cognitivo en la vejez, con lo que podría utilizarse como prueba de cribado para la detección de ancianos con deterioro. Palabras clave. Atención sostenida. Deterioro cognitivo. Especificidad. Fluidez verbal. Sensibilidad. Utilidad diagnóstica.

Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental; Hospital Universitario Virgen del Rocío; Sevilla (A.G. López Pérez-Díaz). Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico; Universidad de Granada; Granada, España (M.D. Calero, E. Navarro-González). Correspondencia: Dr. Ángel G. López Pérez-Díaz. Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental. Hospital Universitario Virgen del Rocío. Avda. Manuel Siurot, s/n. E-41013 Sevilla. Fax: +34 955 402 190. E-mail: angellpd@gmail.com Financiación: Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España, proyecto ref. PSI2008-00850. Agradecimientos: A Juan M. Praena, metodólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío, por su asesoramiento en los análisis estadísticos realizados. Aceptado tras revisión externa: 31.07.12. Cómo citar este artículo: López Pérez-Díaz AG, Calero MD, Navarro-González E. Predicción del deterioro cognitivo en ancianos mediante el análisis del rendimiento en fluidez verbal y en atención sostenida. Rev Neurol 2013; 56: 1-7. © 2013 Revista de Neurología

Introducción
El envejecimiento poblacional es hoy en día una tendencia innegable [1]. En este contexto sociodemográfico, se constata que en las consultas de neurología el deterioro cognitivo constituye el segundo motivo de consulta más frecuente, llegando a alcanzar hasta el 16% de las primeras visitas especializadas [2]. Ante esta situación, se hace necesaria la detección precoz de este tipo de problemas, especialmente mediante pruebas de cribado, con el objetivo de intentar actuar a tiempo para prevenir la evolución hacia la cronicidad en este tipo de patologías. La discriminación entre ancianos sanos y ancianos con deterioro cognitivo se ha hecho en muchas ocasiones en función del rendimiento obtenido por los ancianos en determinadas pruebas cognitivas específicas [3], entre ellas, el Minimental State Exami­ nation (MMSE) [4]. A pesar de las dificultades que entraña el proceso de cribado en el deterioro cognitivo leve [5], se sabe que algunas pruebas de cribado son útiles para la identificación de los ancianos en riesgo de padecer deterioro cognitivo en la vejez.

Por ejemplo, Reyes et al, utilizando el miniexamen cognitivo (MEC) [6], determinaron que un punto de corte de 23/24 (sobre un máximo de 35) en la prueba podría ser útil para la predicción del deterioro cognitivo en la vejez, con una sensibilidad del 97% y una especificidad del 88% [7]. Junto con el MEC, hay otros instrumentos que se han utilizado también con los mismos fines diagnósticos. Tal es el caso del Memory Impairment Screen [8], que se ha utilizado para el diagnóstico tanto de la demencia [2] como del deterioro cognitivo leve [9]. Pero además del MMSE y el Memory Impairment Screen, se han utilizado también otras pruebas de cribado del deterioro cognitivo en la vejez, casi todas de rastreo específico. Entre ellas está el test de dibujo del reloj [10], el test de fluidez verbal semántica (FVS) [11], el Seven Minute Screen [12], el Montreal Cognitive Assess­ ment [13], el test de las fotos [14] y algunas formas reducidas del MMSE. Así, del Ser et al han presentado datos normativos en población anciana para algunas de las pruebas mencionadas [15]. A pesar de la gran cantidad de pruebas al uso, el problema es que gran parte de las pruebas de criba-

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do del deterioro cognitivo actualmente en uso son pruebas realizadas en otros países cuyos ancianos poseen mayor nivel educativo, basadas en gran parte en tareas de memoria, fluidez verbal y orientación espacial, por lo que requieren cierto nivel educativo y determinadas habilidades gráficas. Esto hace que en el momento actual, en nuestro país, se busquen estrategias evaluativas que, además de cumplir requisitos de brevedad, aceptabilidad, fiabilidad y validez [16], sean simples y libres, en la medida de lo posible, de cualquier influencia cultural, de manera que se minimice el riesgo de utilizar instrumentos de evaluación poco sensibles para ancianos con un nivel educativo alto o con un nivel educativo muy bajo, lo que redundaría, en última instancia, en un cribado del deterioro cognitivo leve impreciso (alta tasa de falsos negativos y alta tasa de falsos positivos, respectivamente). Además, una evaluación más exhaustiva requeriría pruebas libres de la influencia de otras habilidades afectadas por la edad (como la audición, las habilidades grafomotoras, etc.) para evitar, igualmente, errores en la identificación de ancianos con deterioro cognitivo leve. Así pues, considerando la importancia de contar con instrumentos de cribado válidos, fiables y breves, esta investigación tiene como objetivo general analizar el rendimiento de una muestra de ancianos en una serie de pruebas de aplicación breve para discriminar las variables que mejor podrían contribuir a la detección y al diagnóstico del deterioro cognitivo en la vejez. Consiguientemente, se pretende valorar la utilidad diagnóstica de pruebas de cribado breves que incluyan las variables previamente identificadas.

Sujetos y métodos
En esta investigación han participado un total de 264 ancianos con una edad media de 78,08 ± 7,97 años (rango: 65-96 años), de los cuales el 38,5% eran hombres y el 61,5%, mujeres. El 30,4% eran amas de casa; el 58,2% habían sido obreros sin cualificar; el 9,1%, profesionales de grado medio, y el 2,3%, profesionales de grado superior. Por su parte, el 29,3% residía en su propio domicilio, mientras que el 70,7% vivía en varias residencias de ancianos, en todos los casos, en la zona geográfica de Andalucía oriental. Los participantes en este estudio proceden de residencias de ancianos, centros de día y una universidad de mayores de la zona de Andalucía oriental. Se seleccionaron ancianos que cumplieran los siguientes requisitos: no padecimiento de enfermedades relevantes o limitaciones físicas o psíqui-

cas, y ausencia de déficits motores y sensoriales. Una vez seleccionados, cada participante fue informado de los objetivos del trabajo para que, si quisiese, diese su consentimiento informado. La evaluación ha sido realizada en todos los casos por psicólogos experimentados y entrenados. Se evaluó a todos los sujetos con las siguientes pruebas: – MEC [6]. Traducción y adaptación española del MMSE [4]. Se trata de un instrumento de cribado que explora de forma rápida un conjunto de funciones cognitivas (orientación temporoespacial, memoria inmediata y a largo plazo, atención, cálculo, lenguaje, razonamiento abstracto y praxias) que pueden estar afectadas en personas mayores. La puntuación final obtenida en esta prueba oscila entre 0 y 35 puntos posibles, y se utiliza habitualmente como índice global del deterioro cognitivo y la demencia [17]. – Auditory Verbal Learning Test­potencial de apren­ dizaje (AVLT­PA) [18]. Adaptado al español por Calero et al [19], consiste en la presentación de una lista de palabras en seis veces consecutivas, debiendo recordar el mayor número de ellas. Las dos primeras presentaciones se hacen de manera estandarizada y sirven como pretest; las dos siguientes son de entrenamiento e incluyen retroalimentación sobre la ejecución, refuerzo y repetición de palabras no recordadas; y las dos últimas hacen de postest y vuelven, por ello, a ser de presentación estándar. En esta investigación se ha trabajado con la puntuación de ganancia, es decir, con la diferencia entre la puntuación postest y la pretest, que es indicativa de la cuantía de mejora tras una fase de entrenamiento. La prueba ha sido validada en población anciana española [20,21]. – FVS [22]. Tarea simple de recuerdo de palabras de una categoría dada que consiste en pedirle a la persona que diga tantas palabras como pueda de la categoría ‘animales’. El evaluador anota las palabras válidas citadas por el evaluado durante un minuto. – Tarea de evaluación de la memoria de trabajo [23]. Mide la amplitud de la memoria de trabajo a partir de la presentación de tarjetas con tres números cada una, de manera que la persona debe leer en voz alta los números de cada tarjeta y recordar el último número, ya que luego tendrá que reproducirlos una vez que se le hayan presentado las tarjetas. El número de tarjetas se va incrementando en función del rendimiento de la persona, de tal manera que la tarea empieza con dos tarjetas y acaba con cinco, siempre que la persona supere las fases anteriores.

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– Tarea de atención sostenida (TAS) [24]. Tarea informatizada, desarrollada a partir del test de ejecución continua de Conners, que consiste básicamente en una tarea de vigilancia diseñada para evaluar la atención sostenida en la que aparecen estímulos numéricos del 1 al 9 que son presentados aleatoriamente en intervalos de 1.000 ms. Los números son presentados en blanco sobre un fondo negro. Al individuo se le pide que presione la barra espaciadora del ordenador inmediatamente después de observar la secuencia 3-6. Hay un bloque inicial de entrenamiento y cuatro bloques correspondientes al test, cada uno de los cuales dura un minuto. En este intervalo, la secuencia 3-6 aparece aleatoriamente en 15 ocasiones sobre 60 estímulos posibles. Los 45 estímulos restantes son considerados distractores. Al finalizar la tarea, un total de 60 secuencias correctas habrán aparecido sobre un total de 240 estímulos disponibles. La variable dependiente en esta tarea fue el número total de aciertos por participante (número de veces que se presiona la barra espaciadora al aparecer la secuencia 3-6). Los 264 participantes iniciales se clasificaron en dos grupos en función de la puntuación obtenida en el MEC. Para ello, se utilizó como criterio el punto de corte de 24 puntos en el MEC, al ser éste el que la mayoría de los investigadores establece como punto de corte para el diagnóstico del deterioro cognitivo leve [25]. Se ha seleccionado el rendimiento de los individuos en el MEC como variable criterio, dadas las altas correlaciones que presenta con una batería de evaluación neuropsicológica empleada en población española para la evaluación del deterioro cognitivo asociado a la demencia [19]. El presente estudio ha seguido inicialmente un diseño cuasi experimental multifactorial con tres factores fijos como variables independientes, que son la edad, el sexo y el nivel educativo de los ancianos. Se establecieron dos grupos de edad, de 65-79 años y a partir de los 80 años, por ser los 80 años el límite entre ambos grupos generacionales [26,27]. El nivel educativo se ha obtenido a partir de la evaluación realizada con el Cubrecavi [28]. En un primer momento, se realizó un ANOVA con estos tres factores para analizar su posible efecto sobre la variable dependiente bajo estudio (rendimiento en el MEC). Posteriormente, se realizó un análisis discriminante de las variables funcionamiento cognitivo general, memoria verbal a corto y a largo plazo, plasticidad cognitiva, FVS, atención sostenida y memoria de trabajo respecto de los dos grupos establecidos con el MEC (sujetos con 24 pun-

tos o más en el MEC frente a sujetos con una puntuación inferior a 24). Posteriormente se generaron dos curvas ROC para las dos primeras variables identificadas en el análisis discriminante como explicativas del rendimiento cognitivo observado (MEC). A partir de estas curvas, se delimitaron los niveles de ejecución óptimos según valores de sensibilidad y especificidad en cada una de las variables seleccionadas. Finalmente, para analizar la fuerza de la asociación de estas variables con el rendimiento en el MEC se utilizó un modelo de regresión logística. Para la realización de estos análisis, se utilizó el programa estadístico SPSS v. 19.0 y el programa de análisis estadísticos G-Stat v. 2.0.

Resultados
El ANOVA realizado mostró un efecto significativo claro del nivel educativo sobre el rendimiento cognitivo de los individuos obtenido con el MEC (F(1,132) = 35,032; p = 0,0001). Controlando estadísticamente el efecto del nivel educativo como covariable, el grupo de edad también fue significativo para la aparición de diferencias en el MEC (F(1,262) = 10,68; p = 0,007), de manera que los ancianos más jóvenes tienden a obtener mejores ejecuciones en la tarea. Sin embargo, y al contrario de lo que sucedió con la edad, con el nivel educativo como covariable, el sexo de los ancianos no fue significativo para el MEC (F(1,132) = 2,957; p = 0,087), con lo que no hubo diferencias significativas entre hombres y mujeres en la prueba. El análisis discriminante por pasos mostró que las variables cognitivas incluidas en el estudio que mejor clasifican a los ancianos respecto a una situación de posible deterioro cognitivo en la vejez a partir de las puntuaciones obtenidas en el MEC fueron, por este orden, la FVS, el rendimiento en atención sostenida y la puntuación de ganancia en el AVLT-PA, presentando la fluidez verbal un autovalor de 0,452 (un 60,7% de varianza en el MEC) (Tabla I). Se realizaron curvas ROC para valorar la utilidad diagnóstica de la FVS y de la TAS, que, como se ha visto en el análisis discriminante, resultaron ser las variables que mejor contribuyen a la clasificación de los ancianos sobre una posible situación de deterioro. El análisis mostró un área bajo la curva ROC para la identificación de los sujetos sanos que en nuestro estudio (evento positivo) con la FVS fue de 0,811. Asimismo, el área bajo la ROC de la TAS para la detección de ancianos sanos fue de 0,777 (Figura). Como se puede apreciar en la figura, el número de palabras emitidas por el anciano en la FVS que

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Tabla I. Análisis discriminante por pasos utilizando como variable dependiente el estado cognitivo de los ancianos (presencia o ausencia de deterioro cognitivo según el miniexamen cognitivo). Variables introducidas Paso 1 Fluidez verbal semántica Fluidez verbal semántica Paso 2 Aciertos totales en la TAS Fluidez verbal semántica Paso 3 Aciertos totales en la TAS Cuantía de ganancia en el AVLT-PA 0,925 0,862 0,920 0,932 Tolerancia 1 0,925 F para salir 81,459 46,931 15,487 28,492 16,805 11,802 0,689 39,150 (3/260) 0,0001 Lambda de Wilks 0,763 0,720 F (gl) 81,459 (1/262) 50,725 (2/261) p 0,0001 0,0001

AVLT-PA: Auditory Verbal Learning Test-potencial de aprendizaje; TAS: tarea de atención sostenida.

mejor discrimina a los ancianos sanos y a los ancianos con deterioro estará comprendido probablemente entre aquellos puntos de la curva con una sensibilidad comprendida entre los valores 0,7 y 0,8, aproximadamente. El coste del desplazamiento hacia la izquierda de la curva (sensibilidad inferior a 0,7) supondría incrementar considerablemente los falsos negativos de la prueba, mientras que por encima de 0,8 se incrementaría el riesgo de falsos positivos. Teniendo en cuenta esto, como se observa en la tabla II, un punto de corte de 10 palabras en la FVS obtiene una sensibilidad del 74% (intervalo de confianza al 95%, IC 95% = 67,4-79,6%), junto con una especificidad del 80% (IC 95% = 64,1-90%). El cociente de probabilidad (CP) positivo para este punto de corte es de 3,7, mientras que el CP negativo es de 0,33. Si atendemos al CP positivo, ser capaz de emitir 10 palabras en la FVS es casi cuatro veces más probable en ancianos sin deterioro que en ancianos con deterioro según el MEC. Estableciendo como punto de corte 10 producciones verbales en la FVS, se clasificó correctamente al 74% de los sujetos sanos o sin deterioro y al 80% de los ancianos con deterioro cognitivo según el MEC. En relación con la TAS, el área bajo la curva ROC para la detección de ancianos sanos o sin deterioro mediante la TAS fue de 0,777. Como se puede apreciar en la figura, el punto de corte en la tarea que a priori constituye el número de aciertos ‘óptimo’ para discriminar mejor a las personas sanas y a las personas con deterioro debe estar en el intervalo de puntos con sensibilidades comprendidas entre 0,65 y 0,8. Una puntuación de 33 aciertos en la TAS obtiene una sensibilidad del 68,4% (IC 95% = 61,674,5%) y una especificidad del 68,6% (IC 95% = 52-

81,4%). El CP positivo para este punto de corte es de 2,18 y el CP negativo de 0,46. Atendiendo a estos datos, ser capaz de obtener 33 aciertos en la TAS es algo más de dos veces más probable en personas mayores sin deterioro cognitivo en el MEC. El resto de puntos de corte posibles aparecen reflejados en la tabla II. La tabla III muestra el modelo de regresión logística. Tanto el rendimiento en la FVS como en la TAS está fuertemente asociado al rendimiento observado en el MEC. El modelo presentó un coeficiente de Cox y Snell de 0,268 y un coeficiente de Negelkerke de 0,393. Según el modelo, cuando no se tiene otra información diagnóstica, ser capaz de producir 10 palabras en la FVS disminuye en algo más de siete veces el riesgo de padecer deterioro cognitivo asociado a la edad. Del mismo modo, obtener 33 aciertos en la TAS puede disminuir en algo más de seis veces el riesgo de deterioro cognitivo leve.

Discusión
El objetivo principal de esta investigación consistió en determinar qué variables cognitivas podrían explicar el funcionamiento cognitivo de los ancianos en una prueba de cribado para el deterioro cognitivo como el MEC, para, a partir de aquí, poder utilizar tales variables en una o varias pruebas de cribado breves si tienen una utilidad diagnóstica justificada. Por tanto, el objetivo último y más general tiene que ver con la capacidad predictiva de determinadas variables cognitivas para el diagnóstico del deterioro cognitivo. Esta idea parte de algunos hallazgos encontrados en investigación, según los cuales varia-

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bles psicológicas como la memoria verbal, la memoria de trabajo, la atención y el funcionamiento ejecutivo, y la plasticidad cognitiva en la vejez podrían predecir el deterioro cognitivo posterior e incluso el inicio de la demencia en el anciano [29-31]. Los resultados de esta investigación han mostrado, en primer lugar, que la FVS, la atención sostenida y la capacidad de aprendizaje o plasticidad cognitiva son, por este orden, las variables que mejor explican la varianza observada en las puntuaciones que las personas mayores obtienen en una prueba de cribado como el MEC. La identificación de estas variables es consistente con los hallazgos mostrados por investigaciones en las que se demuestra que la progresión hacia el deterioro cognitivo parece iniciarse precisamente con la disminución de la velocidad de procesamiento, el deterioro en la memoria y el deterioro en la capacidad atencional en el anciano [32], así como con la pérdida de plasticidad cognitiva en la vejez [33,34]. En segundo lugar, en esta investigación se han proporcionado datos que justifican la utilidad diagnóstica de incluir las variables identificadas en el análisis discriminante para la detección del deterioro cognitivo en la vejez. Así, tanto la FVS como la TAS obtuvieron áreas bajo las curvas que pueden ser útiles para determinados fines diagnósticos [35]. El modelo de regresión mostró, además, que un rendimiento óptimo en ambas tareas actúa como factor de protección frente al deterioro, lo que en principio justificaría la necesidad de incluir la evaluación de ambas habilidades para el cribado del deterioro cognitivo en la vejez. La no inclusión de la evaluación de la plasticidad cognitiva tiene que ver con que su aplicación requiere un tiempo excesivo, lo que supondría apartarse del objetivo de identificar pruebas de cribado breves. A raíz de los resultados de esta investigación, se propone la emisión de 10 palabras en la FVS como el punto de corte óptimo para la detección del deterioro cognitivo en la vejez, lo cual es coherente con otros estudios anteriores [11]. Con 10 palabras en la FVS se obtienen los mejores datos de sensibilidad y especificidad para la discriminación de personas mayores sanas y sin deterioro. En cuanto a la TAS, no existe hasta la fecha una prueba parecida que se haya utilizado con fines diagnósticos similares, a pesar de que varias investigaciones señalan la atención como uno de los procesos cognitivos básicos para la predicción del deterioro cognitivo y la demencia [29,31]. La utilidad diagnóstica de la FVS y la TAS reside en que se trata de pruebas que podrían contribuir al diagnóstico del deterioro cognitivo y que, en el caso de la TAS, podría minimizar el

Figura. Curvas ROC que representan la utilidad diagnóstica de la fluidez verbal semántica y la tarea de atención sostenida. Las áreas bajo la curva fueron, respectivamente, 0,811 y 0,777. Los segmentos diagonales son producidos por los empates.

efecto de la variable ‘nivel educativo’, al no precisar la aplicación de información verbal ni la utilización de tareas de papel y lápiz. Además, son pruebas breves que no se ven afectadas por el efecto del cansancio o la fatiga. Aun así, ambas tareas deberían ser complementarias a la utilización del MEC, pues, como indican Mora-Simón et al, parece conveniente no sólo ser cautos en la selección de las pruebas, sino que, además, es recomendable su aplicación conjunta [5]. Entre las limitaciones metodológicas de esta investigación cabe señalar el tamaño reducido de la muestra, así como la procedencia geográfica de los participantes. Actualmente, tampoco contamos con datos normativos para la TAS para la población que ha sido estudiada. Por otro lado, quizás la principal limitación de la TAS tiene que ver con la modalidad sensorial en la que se basa, al no ser posible con esta tarea la evaluación de la atención sostenida mediante otras modalidades sensoriales. Finalmente, es necesario señalar que en la presente investigación no se han incluido pruebas que valoren específicamente las funciones ejecutivas ni la velocidad de procesamiento de la información por dirigirse

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Tabla II. Sensibilidades, especificidades y cocientes de probabilidad de la fluidez verbal semántica (FVS) y la tarea de atención sostenida (TAS) para la identificación de ancianos cognitivamente sanos. N.º de palabras 9 FVS 10 11 N.º de aciertos 23 24 25 26 27 28 TAS 29 30 31 32 33 34 35 73,5 71,9 71,4 69,9 68,4 67,9 65,8 66,9-79,2 65,3-77,8 64,7-77,3 63,1-75,9 61,6-74,5 61,0-74,0 58,9-72,1 60,0 62,9 65,7 65,7 68,6 68,6 68,6 43,6-74,4 46,3-76,8 49,2-79,2 49,2-79,2 52,0-81,4 52,0-81,4 52,0-81,4 1,84 1,94 2,08 2,04 2,18 2,16 2,09 0,44 0,45 0,43 0,46 0,46 0,47 0,50 79,6 78,1 76,5 76,0 75,0 74,5 73,4-84,6 71,8-83,3 70,1-81,9 69,6-81,5 68,5-80,5 68,0-80,1 31,4 34,3 37,1 45,7 54,3 60,0 18,6-48,0 20,8-50-8 23,2-53,7 30,5-61,8 38,2-69,5 43,6-74,4 1,16 1,19 1,22 1,40 1,64 1,86 0,65 0,64 0,63 0,52 0,46 0,43 74,0 63,8 67,4-79,6 56,8-70,2 80,0 82,9 64,1-90,0 67,3-91,9 3,70 3,72 0,33 0,44 S (%) 84,2 IC 95% 78,4-88,6 E (%) 62,9 IC 95% 46,3-76-8 CP+ 2,27 CP– 0,25

tivas [36], pero que no resultó discriminativa para el deterioro cognitivo en el MEC. En conclusión, los resultados obtenidos sugieren que la FVS debería ser incluida cuando se realiza un cribado para el diagnóstico del deterioro cognitivo en el anciano. Del mismo modo, se señala la importancia de evaluar la atención de manera complementaria cuando se sospecha deterioro cognitivo en los mayores. En esta investigación se propone una tarea novedosa y de fácil aplicación útil para la discriminación de posibles situaciones de deterioro, sobre todo para ancianos analfabetos y sin ningún tipo de formación.
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CP+: cociente de probabilidad positivo; CP–: cociente de probabilidad negativo; E: especificidad; IC 95%: intervalo de confianza al 95%; S: sensibilidad.

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8. Tabla III. Riesgo estimado de deterioro cognitivo (miniexamen cognitivo < 24 puntos) (n = 231) con menos de 10 producciones verbales en la fluidez verbal semántica (FVS) y con menos de 33 aciertos en la tarea de atención sostenida (TAS). OR 10 palabras en la FVS 33 aciertos en la TAS Constante 7,041 6,216 0,061 β 1,952 1,827 –2,803 ES 0,363 0,365 0,341 Wald 28,864 25,007 67,595 gl 1 1 1 p 0,0001 0,0001 0,0001 11. 12. 9.

10.

ES: error estándar; OR: odds ratio.

13.

específicamente a la búsqueda de tareas simples de valoración del deterioro, si bien es cierto que se incluyó una prueba de memoria de trabajo, una habilidad que está relacionada con las funciones ejecu-

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Prediction of cognitive impairment in the elderly by analysing their performance in verbal fluency and in sustained attention
Introduction. Cognitive decline is related to different kind of biopsychosocial variables in the elderly. Aim. To identify which cognitive variables are important to differentiate between healthy elderly people and elderly people with cognitive impairment in order to propose a brief screening assessment for cognitive impairment in which education is not relevant. Subjects and methods. 264 subjects were divided into two groups taking into account the cutoff point 23/24 in the MEC, and all of them were assessed in cognitive functioning, sustained attention, cognitive plasticity, working memory, and verbal fluency. Results. Discriminant analysis showed that the cognitive variables which best explain cognitive impairment were verbal fluency, sustained attention and cognitive plasticity. The area under the ROC curve for the verbal fluency task was 0.811 and for the sustained attention task was 0.777. A cutoff point with 10 words in the verbal fluency task showed a sensitivity of 74% and a specificity of 80% for healthy elderly people, while a cutoff point with 33 correct answers in the sustained attention task showed a sensitivity of 68.4% and a specificity of 68.6% for the same group. Conclusions. These findings suggest that a high performance on verbal fluency and sustained attention protect against cognitive impairment in the elderly so that verbal fluency and sustained attention tasks are good tests for cognitive impairment screening purposes. Key words. Cognitive impairment. Diagnostic value. Sensitivity. Specificity. Sustained attention. Verbal fluency.

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Rev Neurol 2013; 56 (1): 1-7

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