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UN DEMONIO NECESITADO, Mary Janice Davidson

BETSY 4,5

UN DEMONIO NECESITADO
Mary Janice Davidson

ARGUMENTO:
Relato corto dentro del libro “Dead and Loving it”. Un Demonio Necesitado revela la verdadera identidad verdadera George el Demonio cuando Antonia, la vidente de los Hombres lobos Wyndham, llama en la puerta de Betsy Taylor después de recibir una visión que se supone que ella debe viajar a Minneapolis para servir a la reina.

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UN DEMONIO NECESITADO, Mary Janice Davidson
PROLOGO

BETSY 4,5

Bev Jones tomó un profundo aliento y salió al tejado. Se había pasado por el barrio chino de Chicago en el descanso para comer porque quería morir con el olor de rollos de primavera frescos en la nariz. Caminó lentamente hasta el borde del tejado y se asomó por el parapeto. El viento invernal revolvía su corto cabello oscuro, pero milagrosamente, era un día agradable... es decir, agradable para Chicago. Era una noche de viernes típicamente agitada... el viernes antes del Día de San Valentín, de hecho. Y si tenía que pasar un otro San Valentín sola... o peor aún, con la única compañía de su psiquiatra... se suicidaría. La gente lo decía mucho, pero Bev nunca decía nada que no fuera en serio. Así que ahí estaba. Colocó las manos abiertas en el parapeto y se preparó para auparse. Dado que llevaba pantalones de nieve y una parca acolchada, podía llevarle algo de tiempo... de hecho, todo su descanso para comer. Ah, bueno. Además, sentía bastante curiosidad por averiguar qué había después de la muerte. ¿Habría rollos de primavera y fideos chinos en la otra vida? No... –¡Bev! ¡Ey! ¡Espera! Se sobresaltó... la última cosa que esperaba en un tejado era oír a alguien llamándola por su nombre... y se giró. E instantáneamente asumió que se había vuelto loca: había una mujer corriendo hacia ella, una mujer que... ¡guau!... simplemente saltó sobre el arco chino que separaba los dos edificios. Y ahora... ¿lo estaba haciendo?... ¡lo hacía! Estaba corriendo directamente hacia Bev. –Gracias por esperar –dijo la desconocida que podría saltar como un saltamontes–. Iba algo retrasada desde esta mañana y me preocupaba no llegar a tiempo. –¿A tiempo? –jadeó Bev. ¡Santa mierta, era como en Tocado por un Ángel!– ¿Quieres decir que estás aquí para... para salvarme? La mujer... una morena alta y delgada con notables ojos oscuros y la más pálida y aparentemente suave piel... parpadeó sorprendida. Bev nunca había visto antes una piel igual, quizás el ángel–saltamontes también era una lechera irlandesa. Entonces se rió. No era, pensó Bev un poco malhumorada, una risa muy agradable. –¿Salvarte? ¿Salvarte? –De nuevo la risa. La mujer realmente se apoyó en el parapeto para no caerse al suelo– Cielo, eres tan tonta que te presentas a trabajar el día en que tienes intención de suicidarte. –¿Cómo... ? –Quiero decir que de todos los días en que podrías llamar a tu odiado y lúgubre trabajo diciendo que estás enferma, ¿no has pensado que este era el ideal? Y sabes endemoniadamente bien que la caída no te matará. ¿Que son, dos pisos? ¿Si realmente quieres acabar con todo, por qué no usar el arma que tienes en el armario? ¿O uno de esos cuchillos japoneses de sushi para los que ahorraste durante seis meses, para hacer el trabajo realmente bien? –Yo... yo... –No, tienes la estúpida idea en al cabeza de que un enjambre de gente se reunirá abajo en la calle, y algún guapo mono policía de Chicago te persuadirá para que bajes y se enamorará de ti. Entre otras cosas, ves demasiada televisión. Bev la miró fijamente. Estaba loca, y enloqueciendo por momentos, pero el ángel–saltamontes– demonio no decía nada que no fuera cierto. Oírlo en voz alta la hizo sentir como una auténtica ceporra. ¿Era más que por la atención, verdad? ¿Verdad? –¡Salvarte! ¡Tú no quieres ser salvada! ¡Quieres una cita para la próxima semana! ¡Ja! –Eso es –exclamó Bev–. Voy a saltar. –Oh, basta, no vas a hacerlo –La morena la alejó de un tirón del parapeto con una fuerza casual que casi hizo que Bev cayera despatarrada sobre el techo negro. –¡Si voy a hacerlo! –Se las arregló para liberar su brazo, casi dislocándose el hombre en el proceso. La desconocida era endiabladamente fuerte– Yo... yo... estoy clínicamente deprimida, y no puedo soportarlo más.

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UN DEMONIO NECESITADO, Mary Janice Davidson

BETSY 4,5

–Estás disgustada por no haber conseguido el ascenso, ni tener una cita, y porque tu madre ha olvidado tu cumpleaños. –¿Quién eres? –Mi nombre es Antonia. Y la razón por la que estoy aquí es para decirte que la caída no te matará, te romperá el cuello y te quedarás tetrapléjica en un hospital de monos el resto de tu vida. Eso destrozará a tu madre... su compañía de seguros no cubrirá los gastos porque hace mucho que no vives en su casa, y tu seguro es una mierda. Pasará el resto de su vida endeudada y visitándote, ¿y crees que conseguirás una cita con tu compañero de habitación de hospital? Postdata, ¿crees que ahora tu vida es una mierda? Adelante, salta. Verás la mierda volar. –¿Pero cómo lo sabes? –No, "no es cierto" o "estás colgada". Antonia otorgaba un espeluznante anillo de verdad a todo lo que decía. Aún más extraño, Bev nunca había conocido a nadie tan aborrecible como hermoso. Era como la modelo de trajes de baño de la novena puerta del infierno– ¿Cómo supiste que vendría aquí? –Solo lo supe. –¿Y por qué sigues diciendo "mono"? –Porque –resopló Antonia– eres descendiente de los monos. –¡Bueno, tú también! –No, yo soy descendiente del canis lupus. Un mamífero mucho más impresionante a tener en tu árbol genealógico, por si no lo sabías. Lo cual ninguno de vosotros parece saber. –¿Pero no estás aquí para salvarme? –Bev estaba teniendo pequeños problemas para seguir la conversación. Intentó darse algún crédito; habían sido cinco minutos bastante surrealistas. –¡Mierda, no! ¿A quién le importa si otro mono acaba consigo mismo? De todas formas hay demasiados de vosotros. Adelante, salta, arruina la vida de tu madre, me importa una mierda. –¿Entonces por qué estabas corriendo por los tejados para pararme? –No es maldito asunto tuyo. –Tiene que haber una razón. –Mira, ¿vas a saltar o no? –Eso depende. ¿Vas a contarme por qué has venido? La morena se frotó las sienes. –Vale, vale. Cualquier cosa por acortar esta conversación. Veo el futuro, ¿vale? –¿Como una psíquica? –jadeó Bev. –Nada tan penoso. Veo lo que va a pasar. Y, para que conste, nunca me equivoco. Pero la cuestión es, que cuando la gente no quiere hacer lo que les digo, cuando ignoran mi consejo y se lanzan de cabeza por su cuenta y riesgo, consigo la peor de las migrañas. –Así que estás aquí... para evitar tener una migraña. –Ey –dijo Antonia a la defensiva–. Son migrañas realmente malas. –¿Y eres descendiente del canis... de lobos? –¡Bueno, si! ¿Tenemos que volver a tener toda esa charla? –Así que eres algo así como... –Era estúpido, pero Bev se obligó a decirlo de todos modos–. ¿Una mujer-lobo? –Ya has oído esto antes, ¿verdad? Bueno, si. –Pero... ¡pero no puedes soltarlo así! No puedes ir por ahí diciendo simplemente a los mon... a la gente que eres un hombre-lobo. –¿Por qué no? –Bueno.. simplemente no se puede. Ella se encogió de hombros. –¿A quién se lo vas a contar? ¿Quién te creería? Bev se imaginó explicando que no había saltado porque una mujer que afirmaba ser un hombre-lobo le había predicho su futuro (después de saltar de un tejado) y vio que Antonia tenía razón. –Nadie me cree además –añadió, casi como si (¡ridículo pensamiento!) estuviera intentando hacer que Bev se sintiera mejor.

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podrías estar ocupada en tus propios asuntos. Nadie dice que no lo seas. uh. –Lo siento –dijo Antonia.. Y los monos. atrapada en un trabajo que odiaba. –Así que estás diciendo que nunca te conviertes en lobo.. Bev se apartó el flequillo rubio rojizo de los ojos para poder ver si la mujer iba a abandonar rápidamente el tejado y evitar la comunicación. Antonia –lloriqueó–. ¿Ya que ambas sabemos que no vas a saltar... Antonia le frunció el ceño. y la madre de la madre de su madre y así hasta ochenta generaciones. El mundo entero no gira a tu alrededor. Es un tema sensible. Mary Janice Davidson BETSY 4.. intentando apaciguar a la joven–. cálmate. Todos pueden Cambiar. lo soy..5 –¿Y eso por qué? –No cambio. Por otra parte.UN DEMONIO NECESITADO. salta.. y que mi padre fuera un mono no cambia eso. cuanto más irascible y ruidosa se volvía.. ¿No te sale pelo y aúllas a la luna y robas bebés? –¡Bebés! ¿Bebés mono? ¡Ugh! ¿Tienes la más mínima idea de lo mal que sabéis? Preferiría comer mierda que a un omnívoro.. lo soy! –Golpeó el puño contra el parapeto para darle énfasis. ¿de acuerdo? –Tú lo hiciste –resopló. Tsk. –No. Essso esss. ¡Soy una mujer-lobo. sólo estaba cuestionando la lógica de correr por ahí soltándoselo a los monos.. tú no. tus amigos te echaron. ¿vale? Y su madre. no obstante encontró sus antecedentes en servicios sociales muy útiles ahora. Darte una oportunidad fue algo así como un pequeño desvío. –Sssssi –refunfuño–. ¡Demonios! Ahora estoy usando esa odiosa palabra. –¿De verdad? –¡Claro! Seré tu ayudante. ¿vale? –Vale. te pidieron que te fueras? ¿Porque no puedes. cambiar? –¿Quieres decir si mi manada me dio una patada en el culo porque soy débil? –Sonrió un poco–. cuando bam! Migraña asesina gigante. –¿Así que ellos. ¿cómo sabes que eres. ¿vale? Soy descendiente directa de la She Wolf Rayet. No. –Es lo último que necesito yo. lo soy. mi alfa es uno de ellos... –Bev buscó en el aire. Y no negocio con monos en los tejados de Chicago. –No. por Rayet! –. y Bev quedó atónita al ver un trozo de cemento salir volando. –No lo sabes. pero pareció animarse–. vi algo. Vine al oeste porque. Bev... Lo intentó de nuevo. Adelante. por qué no bajas? –Bajaré después de que me cuentes por qué vas a Minneapolis.? –Porque mi madre era una mujer-lobo. de tan firmemente que los estaba apretando. –¡Es lo que tendría que haber hecho esta mañana. –¿A mí? –preguntó Bev ansiosamente. Sólo dime por qué vas y después bajaré. Había un patrón en los accesos de Antonia. vale –dijo. lo admito... –¿Qué hay en Minneapolis? –Ya basta por un día de compartir con desconocidos –dijo. intentando encontrar las palabras–. –Quieres decir que no.. –Pero entonces. bastante amablemente–. De hecho.. Hay muchos híbridos en la manada. Y todo porque te diste la vuelta y acabaste una conversación –Bev sacudió lentamente la cabeza–.. Nunca. 4 . vale. mona egoísta. Todo el mundo puede Cambiar excepto yo. tsk. Pero eres un hombre-lobo. Los labios de Antocia casi desaparecieron. más doloroso era el tema a discusión. –Bueno. si te vas.. –No vas a.. Es justo lo que necesito. –Awwwww. vamos. por amor de Rayet. y la madre de su madre. En realidad voy de camino a Minneapolis. –Alto. Tendremos aventuras y. no sabes si saltaré o no..

ya estamos otra vez –dijo Bev–. –Ahórrate tu lástima. No no no no no no no. tu futura esposa va a estar en el tercer piso de tu edificio tal día a tal hora. Mamá. conseguirás lo que necesitas. Bueno. es un asunto importante entre nosotros. si consiguiera engañar a un tipo para que se empareje conmigo no le tendría mucho respeto. a miles de millas del suelo? Respirar aire reciclado de monos tirándose pedos y tragándo cacahuetes? –Antonia se estremeció–. lo cual nunca había intentado antes. Nadie quiere arriesgarse a tener un cachorro deforme. como sea. No puedo ayudar si no estoy tan involucrada como tú. la manada me deja rondar por ahí porque estoy llena de habilidades útiles. De todos modos.. um. Aunque esa es buena. porque comparados con vosotros. no hay esperanza para el resto de nosotras. –Ayuda a la reina y conseguirás lo que necesitas –repitió Bev pensativamente. todas mis. uh. Estaba intentando tener una visión. –Me lo puedo imaginar.. nadie me quiere por pareja. es más duro cuando siento lástima por ti. quizás en todo el mundo. buena monita! Bev apartó su mano de un manotazo. Así que allá voy. –¿Quieres decir encontrar marido? –Si. Y no es que no haya intentado ser agradable con los tíos. –Oh –El corazón de Bev se rompió un poco por la hermosa mujer apoyada contra el parapeto. siempre son sobre algún otro.. Derik. –Claro.. Si alguien tan delgada y guapa no conseguía casarse. Y no hay un solo hombre-lobo en Massachusetts. Pero aún así. No saben si sus hijos serían. –Pero el problema es. casi.. ¿no? –Oh. sigue.. Y a los que no me tienen miedo no les gusto. –¿Por que no vas en avión? ¿O es para poder detenerte ocasionalmente y ayudar a que una mona no cometa una estupidez? –No te halagues a ti misma. –¿Entonces cual? 5 . –¡Y la mona consigue un premio! –Antonia le palmeó la cabeza. –Y está la cuestión de la pareja... y las imágenes que toma nunca se equivocan. –Así que tengo veinticinco años. impresionada. Te contaré por qué voy y después bajarás y volverás a tu vida y dejarás de tontear por los tejados. tienes que ir y salvar el mundo. Mary Janice Davidson BETSY 4. –Sip. pensó sombriamente–.. –Eso es cierto –dijo Antonia alegremente–.. No puedes. um.5 –Vale –dijo al fin–. no hay muchos de los nuestros. Pero nunca sobre mí. –Para ya. funcionó. esta idea surgió en mi cabeza: ayuda a la reina. creo que algunos de ellos están. –¿Y? –Y eso es todo.. ¿sabes? –Me lo puedo imaginar –dijo Bev. que quiera que yo tenga sus cachorros. mona. Estoy aquí. ¿Entonces por qué vas a Minnesota? –Bueno. Todas mis imágenes del futuro. –¿Cuál es tu problema con los humanos? ¿Que no podemos saltar edificios altos de un solo bote? –Difícilmente. –¿Los hombres–lobos son claustrofóbicos? –sugirió Bev. Bueno.. ¿En avión? Encerrarme en una diminuta lata que se lanza por el espacio a un billón de millas por hora. Y el caso es que. ¿cierto? Eso es ser vieja para una hembra sin pareja.UN DEMONIO NECESITADO. ¿eh? Sin embargo. y es realmente como si hubiera una especie de cámara divina en mi cabeza. como yo... No importa si soy agradable u horrible. –Trato hecho –dijo prontamente–. ¡Buena. mis visiones. Michael. –¿Y funcionó? –Claro. una dirección estalló en mi cabeza justo después. asustados de mí. ¿Y esperas conocer a alguien en Minneapolis? –Bueno. si conduces con este tiempo no volverás. tíos. revolviéndole los cortos rizos rojos–.. Así que me senté la semana pasada y pensé y pensé. sabes. supongo que se las puede llamar así.

y saltó. pero siempre existe la posibilidad de que él haga que me maten. Algo más interesante que contemplar tejados. –Me ha encantado conocerte –Bev extendió la mano. Gracias por responder a mis preguntas. una nueva vida. Mary Janice Davidson BETSY 4. ¡nunca más! Tuve que bajar en la primera parada. muchas gracias. cuenta. tierras y drogas. lo siento por eso. Matáis cuando no tenéis hambre. Podrían darte un nuevo nombre. Y apestáis. lo cual te concedo. –Gracias por no saltar. –Pero tú podrías cambiar eso –dijo Antonia... –No.UN DEMONIO NECESITADO. Todos apestáis. no puedes ayudar... Bueno. Podrías intentar denunciar al rata de tu jefe a Hacienda. Claro. Así que.. –Suena excitante. es un pez gordo y a los federales les encantaría cogerle por eso. 6 .. me ahorro el Advil. Te mueres por contármelo. Después de un torpe momento.... era solo una trabajadora de una de sus muchas filiales.. Aquí las cosas son diferentes. y aftershave o perfumes por todas partes. –Oh. ¿verdad? –dijo Antonia. –Vale. Creo que tu sentido del olfato está desarrollado a un grado tan alto que parece como si. Si no hay una guerra en proceso. Era ligeramente más difícil para la gente pequeña. ¡Es terrible! No os dais suficientes duchas. era fácil para la guapa hombre-lobo dar consejos.. Buena suerte con la reina. maquillaje corporal. después vomité. Pero ese molesto pensamiento (suena excitante. –Bev le sonrió. No ha pagado impuestos desde hace cinco años. –Buena suerte con tu vida. Aterrizó sobre los pies en una perfecta postura encorvada. Se equilibró fácilmente por un momento. su largo abrigo flameando al viento–. –Esto es Chicago –explicó a la mujer-lobo–. –¿Apestamos? –Un hedor. –Si –dijo secamente–. y Bev intentó no hacer una mueca ante el poder aplastante del apretón de la mujer–.. ¿verdad?) no desaparecía. ¿Su jefe? ¿Qué jefe? No podía querer decir. subiendo al parapeto. No es solo por no estar involucrada que no puedes ayudar. Más que celosa. os bañáis con nueve clases de jabones perfumados. Cogí el metro una vez en Boston. Hacéis guerras por dinero..... la policía. religión. Antonia la estrechó. Eso pondría un poco de excitación en tu vida.. no el gran tipo. No puedes esperar a contármelo.. –No creo que todos apestemos –dijo Bev cuidadosamente–. de cualquier modo. sino que sois la especie más rapaz y sedienta de sangre del planeta. Por otro lado. pero. y Antonia realmente cambió de color–. Y tienen programas. Tenía los dedos metidos en demasiado pasteles para que ella pudiera contarlos. y matáis cuando estáis gordos y no lo necesitáis.. tú lo has querido. champús de esencias. Bev se sintió instantáneamente celosa. y cuando os dais una ducha. –Si. si no por otra cosa.5 –Esto no es parte de nuestro trato.. inventáis una razón para tener una.

Cubrió la distancia entre ellos en medio latido. Amarraos los pantalones: Está aquí para ayudarnos.. Y esta. Tres pisos que ella pudiera ver por delante. Lo cual fue buena cosa. escupiendo su té–. por supuesto. por supuesto que era la reina. levantó la mirada de su té. como habría dicho la hija del líder de la manada.UN DEMONIO NECESITADO. –Tíos –anunció la reina–... Por supuesto que tenía que ser grandiosa. de la Manada de Cabo Cod. varios vestíbulos (el lugar olía fuertemente a madera vieja. En realidad. Un garaje anexo tan grande como la casa de la mayoría de la gente. –¿Eres la reina? –preguntó Antonia.. dándole un aire (¿supuestamente de reina?) regio.. Tenía pómulos en los que podías cortarte. todos levantaron la mirada. La reina parpadeó hacia ella. ¿verdad? No era sólo el grupo. Al menos no apestaba demasiado mal. esta es Antonia Wolfton. ¿quién sino podría ser? Esta mujer había nacido para estar en los billetes de un dólar. aquí vivía una reina. No se molestó en volver a llamar. Saltar realmente además. Bueno.. casi lo tenía. incluso mejor.. Un porche que la rodeaba.. Cuando la miró con esos ojos. el. Era solo ese lado salvaje. un parpadeo lento y pensativo.5 Antonia se detuvo y después llamó a la puerta del 607 de Summit Avenue. Soy Antonia Wolfton. agrupadas en torno a un mostrador industrial estilo barra. –¿Qué? –dijo otro más. era casi la más grande de todas... Tenía pelo castaño dorado hasta los hombros. caderas estrechas y hombros amplios. acometiéndola tan fuerte que se estrelló de espaldas contra la pared. Oh. no eran inteligentes. Esos ojos. ¿verdad? –preguntó Antonia–. Pero era de la rubia de la que Antonia no podía apartar la mirada. con una fina pelusa de vello oscuro que empezaba en lo alto de sus costillas y desaparecía en los vaqueros. nada menos. no se había ahogado en nueve clases de polvos.. y ojos color barro. Y no era su olor.. Garret? –¿Qué? –dijo la rubia. aunque obviamente usaban con moderación los falsos y pesados perfumes y preferían las buenas y tradicionales duchas. Necesitaba engordarle algo. Y algo estaba pasando aquí. una foto tuya. se recordó. alguien a quien no se podía ignorar. podía oír a alguien viniendo. Avanzó como un gato.. Uno de ellos. con la constitución de un nadador. –Oh.. de la manada de Cabo Cod. lo bastante profundo para sofás y varias mecedoras. perfumes.. Sus ojos eran también oscuros y rasgados en los extremos. Oyó a alguien bajando las escaleras y entonces la puerta a cinco metros de distancia se abrió y entró un hombre. –Estoy aquí para ayudarte –continuó cuando la mujer no dijo nada–. pero ella no podía dejar de mirar a Garret. pelo color sol. tuvo la inconfundible sensación de caer.. y después digo: –Será mejor que vengas conmigo –Se dio la vuelta y Antonia la siguió a través de la enorme entrada. la pequeña y esbelta mujer tuvo que luchar con ella. era raro. alguien con una voz profunda. eso era. Bueno.. Era alto y delgado. Vi. Las mansiones. casi podía saborear el problema.. lana vieja y cera Pledge). en realidad. una rubia patilarga vestida con pantalones de lino y blusa blanca sin mangas.. y entraron en la cocina más grande que había visto nunca. ¿Qué tal. estaba demasiado flaco–. una tienda de campaña? Aún así. su olor. eras tú –dijo débilmente. Varias personas estaban sentadas en taburetes. casi innaturalmente callado. Mary Janice Davidson CAPITULO 1 BETSY 4. y Antonia quedó cara a cara con una hermosa mujer (bostezo. Estúpida pregunta. La puerta se abrió. no eran algo a lo que no estuviera acostumbraba. No tenía ni idea de que los monos americanos hubieran empezado a elegir realeza... no entró. porque Garret Shea escogió ese momento para saltar sobre ella. se había dado una ducha esa noche e. ¿Qué has dicho? –Garret Shea... pero nunca había visto una calle entera de ellas. ¿Qué esperabas. eran comunes en el Cabo) con piel de color del buen café... le gustaban esos ojos. Sin camisa. y desodorantes.. frente a la mansión del gobernador... excepto por los enormes postigos negros. 7 . Era blanca.

–¿Vamos a hacer esto ahora. –Jesús –dijo la rubia. con los pies descansando en su estómago. Muy mal amigo. dejando una mirada de aguda concentración en su lugar. Saltó sobre sus pies. ¡La había derribado! Podía haber derribado a cualquier hombre-lobo.. –Suficientes para hacer el trabajo. su labio superior se retiraba mostrando los dientes. sin olor. Era tan jodidamente confuso que solo que quedó tendida sobre los azulejos como un bicho aplastado. intentando coger aliento. ¡Maldita sea. un hombre que se te comería viva tan pronto como te oyera lloriquear. ¡Etiqueta mono. casi tocando la de ella. casi en su cuello. supongo.. sólo dijo que estaba aquí para ayudar y pensé que le daríais la patada. temerosa. –Señor. –Seremos demasiado lentos. o lo ponemos en nuestra agenda para luego? Porque de cualquier forma me viene bien.. ¿y qué demonios era él de todos modos? –No tienes manada –le dijo. ahora ella tenía las piernas levantadas. enfadada. 8 .. Su largo pelo se balanceaba bajo su cara. había olido a una persona que. Olía como un trozo de papel. y no sabía si sentirse alarmada. Mary Janice Davidson BETSY 4... y sonriera cuando Shea se asomó por el mostrado para mirar detrás.5 Él se estaba sentando sobre su pecho. ¡no olía! No tenía ningún olor en absoluto.UN DEMONIO NECESITADO. Y. ¿Cuántos dientes tienes? Oh. un sonido perforante como una mala visita al dentista–. En realidad. Se estaba apoyando. –¿Shea? –le preguntó Garret de nuevo. duro. –¿Garret Shea? –preguntó él. –¿Shea? –volvió a decir él. etiqueta mono! Su palma subió. te juro que no lo sé. ignorando el pandemonium que se estaba desatando a su alrededor. No "se ha duchado recientemente y se ha cortado con el Mennen". en su cuarto de siglo de vida. alto y oscuro. y esta pertenecía a un hombre de aspecto terrorífico... o excitada. –¡George! –chilló alguien. cubriéndose la boca.. y pateó. Levanta. Su sonrisa. haciendo que todo el mundo excepto la mujer de piel oscura se sobresaltara–.. Tenía las manos sobre sus hombros. y quedó extremadamente satisfecha al verle volar sobre el mostrador y estrellarse contra los azulejos tras él. haciendo que la mujer de piel oscura se sobresaltara. –Vale. Nunca. ahora mismo me viene bien... –Si –gimió–. tú le coges una mano y yo la otra. Su expresión aturdida había desaparecido del todo. ¿Quién eres tú? –Las presentaciones –dijo la voz modulada. Oh. suéltala en este mismo momento! –. le gustaba este hombre– llegan algo tarde. Levanta ya. Cero olor. un hombre que no se dejaba engañar con facilidad.

Mary Janice Davidson CAPíTULO 2 BETSY 4. eh. Antonia. He estado tratando de deshacerme de estos inútiles por casi un año. Todos vivían juntos con un mono llamado Marc.5 El hombre alto era el rey de los vampiros: Sinclair. seguramente cada uno en el cuarto mirara amargado. –¿Es así como sirves a la reina? –preguntó Sinclair suavemente. pero nunca había visto uno. los vampiros eran territoriales al grado de que estaban convencidos que los hombres lobo no existían. El rey. ¿Has dicho que eres una mujer-lobo? –Si. Quiero decir… bueno. quien difícilmente hubiera notado esas cosas notó su traje inmaculado y obviamente hecho para él. ¿nos crees? ¿qué somos vampiros? –preguntó la reina. Spangler. la castaña delgada. por eso estoy aquí. Antonia se encogió de hombros. –Estoy aquí para ayudar a la reina. muy mal. mi cerebro –chasqueó ella– ¿Quién exige demasiado para tener que pasar por esto de nuevo? –No hables de esa manera al rey –le previno Tina. La mujer rubia alta era la reina: Betsy. –Algunos de nosotros –Jessica los señaló– toda su vida. –Pero. Antonia –dijo el rey amablemente. Tina la miró asustada y Jessica que nada más había visto a Tina mover los labios. no soy un viandante de TGI Friday’s . –Es magnífico –dijo la reina entre risas– pero ya tengo más ayuda de la que en realidad necesito. –Bueno. aquí estoy –dijo Antonia sintiéndose malhumorada y asumió que la doncella era la señora– Ponme a trabajar. brincó y luego dijo: 1 TGI Friday’s es el auténtico restaurante y bar americano. ¿y has dejado tu manada para servir a otra reina? ¿La reina de los vampiros? –No sabía que era la reina de los vampiros –explicó Antonia. tal como había practicado para liberarse de ese pensamiento en particular. Tengo que ayudarle a… a obtener algo que quiero. Cuando dijo que era una mujer lobo. ¿dijo también que era dura de oído? –No se quién es el Dr. Lo que era perfecto para los hombres lobo. Vivían juntos como una familia. Ni decir de saber de alguien que se lo hubiera encontrado o al menos que lo admitiera. –Seguro. hay demasiada gente para liar con él. Garrett era “un amigo” llamado “George”. pero no lo llamen. Michael y Jennie. –Si nos das un momento. de la manera más en que los jefes hacían como si preguntaran–. consideró la cosa más fascinante todo lo relacionado con esos excéntricos. –¿Por qué no? Él no es mi rey. quien actualmente estaba “en transformación”. La reina estalló en una impotente risa que hizo que Antonia sonriera. La mujer pequeña y castaña era un vampiro ordinario. –Bueno. sus alfas. Creo que “servir” puede ser una 1 exageración. En su lugar. –Mmm.UN DEMONIO NECESITADO. Esto tenía sentido para Antonia. abreviatura de “Thank God it’Friday” (gracias a Dios es viernes) 9 . Tina se inclinó y murmuró algo al oído del rey. como una mujer lobo beta regresando a casa: Tina. Desechó ese pensamiento y lo dejó ir. Sinclair continuó –¿Y tú aceptas esto. la reina y Garrett no tenían ningún olor. no para besar tu trasero. Esa parte no estaba en la foto. Había oído de vampiros por supuesto. Tenemos que “tomarlo” como es. La mujer negra era su mona-sirviente-amiga-vigilante: Jessica. fotos del futuro? ¿Tienes una cámara de esa clase? –Sí. se rodeaban de las betas. su doncella. –Idiotas. Una de la que no formaba parte. De acuerdo con Lore. mira –hizo un ademán hacia la cocina–.

no estás haciéndome nada fácil defenderte –comentó la reina. George! Había olvidado que estaba ahí. mmm. que puedes estar mmm… loca –No. denle un respiro. Pero los otros… nada. se inmiscuyan en nuestras vidas… La reina cubrió su rostro con sus manos. –…correcto ¡Y sabe el nombre real de George! ¿Entienden. Como estaba diciendo. sí. Un corto silencio siguió a esto y luego Jessica dijo cautelosamente: –Pero eres un vampiro. se cómo suena. ¿es por eso que no existimos? ¿Por qué nunca has visto uno? Muy mal. Esa es una dura palabra. Mary Janice Davidson BETSY 4. ustedes saben. –Ella no es –dijo Garrett desde su esquina y todos brincaron. Se había pintado sus uñas color lavanda. creo. Bien puedo ser una m… ser una persona normal. ehh. Antonia se rió por lo bajo. Entonces. –¿Por qué lo llamas George? –Bueno. –Garrett –dijo Garrett inclinando la cabeza. Al final no se las mordió. hay mucho espacio para ella y unos más. ponerse peluda y nos haga creyentes. La mujer obviamente la apoyaba. pero parece que posees información que podemos encontrar útil. No debía estar acostumbrada a los extranjeros que aparecían de ninguna parte y haciendo declaraciones–. esto no es nuestra hábito normal. –Eso era completamente diferente. –Confusa –sugirió Tina. –Entonces. quien dijo: –Hey. ¿por qué no pueden darle un tiempo en esto? –Porque los hombre-lobo no existen –explicó Sinclair. estabas tan callado. no –dijo Sinclair suavemente. –Bueno –dijo la reina y a Antonia casi. ¡Era tan difícil leerlos! Excepto por Jessica quien olía optimista e interesada. Deténgase. Dios mío. por alguna razón. no puedo creer que tengas el valor para decir eso. –Jessica posee la casa –explicó la reina. vamos –dijo la reina–. un hecho completo aparecerá en mi cabeza. Era exasperante y calmante. mi amor. Estaba casi segura. pero el problema es que no puedo convertirme. –Lo siento –dijo Antonia y casi lo dijo en serio. Como era. ¿Cuándo es luna llena? Puede. –¿Oh? –preguntó Sinclair con una sonrisa verdaderamente diabólica. –Oh. –La existencia de uno no asegura la existencia de otro –el rey casi chasqueó–. momento. –Oh. un olor totalmente agradable. ellos probablemente estaban listos para lanzarle su elegante tono tonto. –¿Su verdadero nombre es Garrett Shea? –preguntó Jessica. tengo visiones. Tina y Sinclair se miraron uno a otro y luego regresaron a Antonia. no. 10 . Es bienvenida . Y puedo asegurarle que en toda mi larga vida nunca he visto uno.UN DEMONIO NECESITADO. –¡Cielos. –Es en seis días –dijo Antonia con sentimiento de pesar–. –Sí. ¿Cómo supiste eso? Antonia se encogió de hombros. –Oh. casi le gustó. En lobo. pensé que eras más inteligente. pensamos. Mi padre era un… no importa.5 –Bueno. quiero decir. indistinguible de algo que leo” la cosa entera. pienso. –Aw –dijo Antonia–. él no habla mmm no habló. Ha venido desde Maryland… –Massachussetts. Todos miraron a Jessica. Él parpadeó y no dijo nada. una costumbre de mono que ella consideraba completamente ridícula. –Nosotros realmente no tenemos la costumbre de permitir que extraños. momento. la manada piensa que en lugar de transformarme. o voy a llorar. holaaaa? Soy la única que piensa que es buen truco. Todas las desventajas de ser un hombre lobo pero sin sus ventajas – bromeó ella–. No iba a caer en “algunas veces además de las fotos. inclinándose hacia delante–.

5 –Oh –Antonia contestó perpleja. –Lo siento. No puede. usted empalideció –la mujer se veía espantosa… prácticamente poco atractiva. usted es la reina. nada. pero lo no recuerdo. tú probablemente dijiste anteriormente tu nombre. –Es Antonia Wolfton Por alguna razón. Mary Janice Davidson BETSY 4. esto hizo que la reina empalideciera. en absoluto. su nombre es Betsy. ¿puedo llamarte Toni? –No –dijo Antonia–. –Quiero decir. mmm. eh. es un nombre genial. –Nada.UN DEMONIO NECESITADO. ese no es tu verdadero nombre. 11 . y ¿tiene problema con mi nombre? –No. ¿verdad? ¿Antonia? –¿Qué demonios está mal con usted? Es posible. –No. lo que era un buen truco para una ojos verdes rubia piernas largas.

lo dejamos estar todo el tiempo que quieran. Entonces. y está fuera de la historia. de cualquier manera. lo cual pensó Antonia era totalmente adorable. Tienes razón. –¡George malo! ¿Cuántas veces tengo que decirte que no te arrastres de esa manera? Provocarás a alguien un ataque cardiaco? ¡Demonio malo. Se encogió de hombros –Tu sabes. a menos que nos trajera una presa o me protegiera. –No teniendo necesidad de tomar un respiro –comentó Antonia–. –Lamento que no esté dentro. Ahora lo tomo todo con calma. ahora? –Si. –Tiene una sonrisa hermosa –dijo Antonia a la defensiva–. ¿verdad? Luego. Necesito ayudarle. las paredes tenían el color del bosque a mediodía. puedes entender porqué estábamos un poco espantados. –Antonia –dijo Garrett. Debes entender. y… –No necesito instalarme. Porque me pegaré a usted como bicho aplastado hasta que. Mary Janice Davidson CAPíTULO 3 BETSY 4. seguro. A Antonia le gustó de inmediato. Y. Él le sonrió en respuesta. él nunca había hablado en absoluto. Tú haces un lío de cosas. De cualquier modo. –Como no nos crees. malo! –¿Por qué le hablas como si fuera una perro borracho en la alfombra? –reclamó ella. ¿Qué está haciendo ahora? Betsy la miró asustada. una larga recámara con un tapiz con pelambres grises y doradas. nada. incluso para un vampiro. Interesante. pero esto al parecer era todo lo tenía en mente. supongo que esto es todo. –Tienes un hermoso cabello –le dijo a él– Una chica podría enamorarse. 12 . cuando un extraño aparece. –Esto va realmente a ser jodidamente molesto –le advirtió. Garrett los siguió. –Seguro. Yo no se. Y Garrett. No mucho para un hablador.UN DEMONIO NECESITADO. Larga historia. Duh. –Oh. Juro que su sonrisa es tan espeluznante como la tuya. Él le sonrió de nuevo. ahora. puede ser realmente práctico para ustedes. Garrett la ignoró. Es que estamos tan acostumbrados de verlo más como animal que como persona. y luego entró al cuarto. pero no más. Luego lo pusiste en evidencia y todos ustedes. ni siquiera caminaba! Luego dijo algo. mientras quieras quedarte con nosotros. ¿Quieres ayudar? Vamos. Ni una sola palabra. no hagas eso –dijo Betsy–. –¿Ahora. –Ahh. apuntando hacia su izquierda. dijo esto. mmm. Hmmmm. por favor. ne–na. –Oh… –Betsy (la reina…) observó nerviosa–. era de lo más diferente. ¿verdad? y a todos nosotros nos volvimos locos. hace un año. ¡Agh! Antonia se giró. nunca había hecho eso antes. nada. es una historia corta. Hasta hace unos meses. de cualquier modo. sin estarle cuestionando –Recordó que tanto vampiros como monos eran diferentes. Hoy por hoy. supongo –seguía perpleja– En casa. ¿cómo la llevas Garrett? Y le dio un ataque y brincó sobre nosotros. pero es tu baño privado y no tendrás que compartirlo con nadie. ahora. que… siempre. Es justo la correcta: amigable. esto hubiera parecido increíblemente extraño para mí. este será tu cuarto y el baño está aquí… –la reina se quedó atrás en la entrada. Ambas esperaron. además de no hablar. dejaré que te instales. No tú Geor…Garrett. Parece como un león con una gacela cuando va a atacarla. nada. Bueno. ¡Caramba. es extraño.5 –Ok. Lo siento. pero no agresiva. Volvió a notarlo. Está en las artesanías. Le gusta tejer y el ganchillo. –¿Qué? –Rojo.

que olía como naranjas al fuego–. cosas que se hacen más grandes. Nadie puede vestir ese color. Pelo en lugares nuevos. que quizás simplemente no has tenido el. –Porque quieren una gran comisión. te pasará pronto. –Ve. Hmm. sin volantes ni fruncidos. no estaba mal.. Antonia forcejeaba con la cremallera. Y del negro más profundo. –En realidad. –Así que. vale. te ves genial. palabra y acción que había pensado nunca. no tenemos toda la noche. uh –Jessica estaba hablando con forzada despreocupación. –¿Por qué enviaron siquiera éste. No te preocupes. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 4 BETSY 4. la tenemos. se quitó el vestido de dama de honor azul hielo.. así que mejor enviar demasiados en vez de los suficientes. –Soy vieja para ser una hembra sin pareja. ¿No hay una bala que pueda recibir por ti o un cuchillo en las costillas o algo? –Ey. –Bueno. –Deja de intentar eso. este era su castigo por cada mal pensamiento. –Jodida mierda –exclamó Antonia–. –Ocurre en la pubertad. y de repente estás pensando en chicos. Dudó seriamente que esto fuera lo que los dioses tenían en mente cuando me enviaron una visión de que te ayudara. –Será mejor que no lo sea –murmuró ella y volvió al cuarto de estar. mirándola de arriba a abajo críticamente–. –Si tiene –susurró Jessica. eso es cierto. –¿Así que pasaste la adolescencia y nunca Cambiaste? –Ni una vez –Al fin. –Vale. Cámbiate. Cámbialo. –Si. El azul la hace parecer descolorida. –¿Pubertad? –repitió Betsy. pero no importa. A–N–T–O–N–I–A. –No. así que estás ayudando. ¿Por qué no lo intentas con el negro? –sugirió Jessica. tú querías ayudar. Cambio. Se estudió a sí misma en el espejo. ¡Jodidos vestidos de dama de honor! Entró a desgana en la habitación más grande y ambas mujeres dijeron inmediatamente. Toni. Es horrible. y después hasta el suelo. no tienes que ponerte tan brusca por eso.UN DEMONIO NECESITADO. Tuvo que reírse ante eso. ya que estamos? –preguntó Betsy–. ya sabes. –Vuelve y cámbialo por el amarillo –dijo Betsy. –Oh. –¿Por qué no hago una cuerda con esto y me ahorco? –Deja de quejarte –ordenó la reina–. Recto en el pecho. Porque estaba pensando. uh. No era una especie de orden de convertirte en lobo. por favor –Ante la mirada envenenada de Antonia. añadió–. Este. estamos todos de acuerdo. –Este no es horrible –dijo saliendo. parecía una de esas viejas fotos de una estatua griega. cambio. que no ibas a convertirte en lobo nunca? Quiero decir. sin tener idea de que Antonia podría oírla perfectamente bien. –¡No! –gritó Betsy– ¿Damas de honor vestidas de negro en una boda vampiro? ¿Qué cliché quieres perpetuar? Quiero decir. ya sabes. 13 . y luchó por embutirse en el amarillo pálido. Jessica rió. y ve a cambiarte. –Creo que no –dijo Jessica. Y apresúrate. El vestido era simple. Entró malhumorada en el pequeño cuarto de estar. uh. no es un problema que tenga yo. Pero no es tan bueno en tu modelo. dicho y cometido. La cosa estaba subida. Quiero decir de vestido. ¿Cuándo averiguaste que no eras. cayendo hasta las caderas. El cual.5 –Oh no no no –gimió Antonia–. no funciona. eres bastante joven. tan negro que su piel brillaba.

sólo dar vueltas por ahí con vuestros chicles. mirándola de arriba a abajo–. –No sé –dijo Betsy. eso es cierto –dijo Jessica modestamente–.5 –. –No en asuntos de la boda. ¿verdad? –Es una larga y horrible historia –dijo Betsy–. Tina y yo no pareceremos. Antonia estaba desesperada por una pelea.. Mary Janice Davidson BETSY 4. ese es otro chicle. –Quizás –Besty se levantó y empezó a rodear a Antonia. te perseguirían y se asegurarían de que comieras todo lo que te trajeran. –¿De verdad? Vosotras no habéis hecho una mierda. Tendrás a una bajita de piel oscura. –¡Que bebé! –aulló Jessica–. además? Ya sois el rey y la reina.. creo que ya estamos. –Tú estás realmente flaca –la informó Antonia–. Se encogió de hombros. Antonia resopló pero no hizo ningún comentario. rondando alrededor de Antonia como una pantera–. Antonia puso los ojos en blanco. Buen corte. Con el corte de este vestido. 14 . y una pelea de gatas habría sido una buena sustituta–. podría añadir. una morena bajita y a una rubia alta caminando por el pasillo delante de ti. –¿En qué color crees que deberíamos probar el vestido? –dijo Betsy. entrando al tema. –Bueno. quiero decir. y no tengo nada de alcohol así que no voy a contarla. buenas líneas. que eres la mujer más guapa que he visto nunca. que pensó (pero no lo dijo) que eso era extremadamente grosero en su cultura–. –Que pena que seas tan gruñona –añadió Jessica. pero es que simplemente no puedo. –A cambio de habitación y pensión completa gratis. Y francamente. De donde vengo yo. ¿Verde esmeralda? ¿Azul regio? ¿Rojo? No. –Si. e inevitablemente venía seguido de "que pena que seas tan gruñora" o "es tan desafortunado que no seas una mujer completa" o "al menos tienes buen aspecto". Puedo ayudar a mi metabolismo mucho más de lo que Opra puede al suyo. Yo he hecho todo el trabajo. así que quédate calladita. –Creía que habíamos quedado en que ningún vestido le quedaría bien a todo el mundo. –¿Puedo vestirme ya? –Si. –Sin embargo Andrea es alta. No era nada nuevo. Pero Tina y yo somos bajitas. Se ve genial en ella. Han sido apenas dos horas. –No bromees –advirtió ella. –¿Por qué os casáis. ¿cuál es la palabra? Majestuosas. Garret estaba esperándola. lo cual no es mal trato. Tengo que decir. Y eso es decir mucho por estos lares. uh. Es un gran vestido. Antonia –añadió. pero aún así.UN DEMONIO NECESITADO. ¡Nunca! Cuando volvió al cuarto de estar. ayuda que todas mis damas de honor sean fabulosamente guapas. estaba siendo amable! –¿Eso es para ti ser amable? Jesús. Probablemente le siente bien a todo el mundo. –Gracias –exclamó Jessica–. Muy mal. –¡Oye. en vez de eso dijo: –¿De verdad hemos acabado? ¿No estás apunto de tirar de mi cadena? La reina pareció sorprendida. –¿Quizás el mismo vestido en diferente color? –sugirió Jessica.

que comenzaba a introducir en su camisa. ¿Ahora. frenéticamente. –¿Y cuándo termines de besarme –le dijo. moviendo un pulgar sobre su hombro– Están en el otro cuarto –Comenzó a quitarse el vestido– Esto es tan malditamente distinto a lo que creí que sería ayudar a la reina. y su boca estaba en la suya. más listo. retirándose y examinando sus ojos. Mary Janice Davidson CAPíTULO 5 BETSY 4. que realmente no es de por aquí. Lo que. –¿Entonces? –le preguntó y tiró otra vez. No balbuceaba hasta que tuviera ganas de arrancar su propia garganta. Él era más fuerte. –Shhhh –dijo ella. alcanzando su camisa– Lo olvidé.. no quería hablar de sus sentimientos. Había una puerta al comedor. Aunque. Ahora estaba en sus brazos. Bien.. ¿Verdad? Un mono muerto era todavía. sin contar con que era una tremenda ventaja. y él había tenido que pasar a tres de ellos para entrar. –¿Por qué demoras tanto tiempo allí? –gritó Betsy. secretamente pensó. –Sí –murmuró ella en su boca– Esto servirá.. –Bonita –dijo Garrett y agarró su brazo.. que la sorprendieron viéndose más chocolate que barro– podrías meter ese colgador en mi oído hasta que no pueda oírla más? –No –le dijo y la besó otra vez. no luchaba para conseguir más dinero y luego fingir que ayudaba a la gente. por qué era emocionante en vez de preocupante? –Gracias –le dijo– pero realmente. Aquella carencia de olor la enfurecía.5 Parpadeó. y sus manos se movían por su cabello. No lo había visto moverse. debo recordarlo todo el tiempo.. ¡Estúpidas costumbres de mono! Por lo visto hasta a los monos muertos les molestaba la cosa esa de la desnudez. Asumí que sería atacada y yo la salvaría con mis superiores. Pero por supuesto lo era. casi jalándolo. Pero trataré de recordarlo en el futuro. –de pronto comprendió que estaba de pié en su ropa interior y él la contemplaba.. puedo decírtelo desde ahora. no había pensado en Garrett como un mono antes. hizo del estúpido viaje entero algo que valió la pena. –Antonia –dijo. –Lo siento –susurró. nadie realmente se preocupa por la desnudez. y lo sabía bien. 15 . no era verdad en absoluto. No tenía ni la más mínima idea de cómo había logrado colarse por ahí. más rápido.UN DEMONIO NECESITADO. extraño. mira de donde vengo. no se preocupaba. Él era sólo… Garrett.

–Bueno –dijo. sangre. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 6 BETSY 4. pero de todos ellos. esquizofrenia. Extendió la mano.5 Se oyó una llamada cortés a la puerta. y no hay muchos. y ella la estrechó reluctantemente–. Y apuesto a que tú no eres un loquero. –No estoy loca –dijo–. –Descendiente de lobos. todos se habían ido a la cama (¿al ataúd?) excepto ella. Afortunadamente. –Flojas –se mofó. Tienes el corazón y los pulmones de una estrella plusmarquista. y se suponía que no debió notar que estaba comprobando si sufría de depresión.. casi cortés y todo! Que divertido. podía oler a un solo hombre muy joven. Sinclair me pidió que te echara un vistazo. Interesante. todavía llevaba el estetoscopio colgado del cuello. –Hueles a vomitona –le informó. que es por lo que apesto. como hacía la gente normalmente cuando decía algo así. paranoia. En vez de eso puedes ver el futuro.. creía que la enfermera iba a agarrar la palangana a tiempo. y escupiendo y sangrando –dijo alegremente–. –¿Qué puedo hacer por ti.. tus signos vitales y todo lo demás está perfecto. Rió de nuevo. pero que demonios. estaba de pie en el umbral.. y vómito. volviendo a desenrollarse la manga hasta el puño–. 16 . –Tú debes ser Antonia –replicó él sonriendo. Pero. pero como tan frecuentemente en mi vida. –No. a su manera tranquila. porque creo en cosas en las que la mayoría de la gente no cree.UN DEMONIO NECESITADO. Eran las seis de la mañana.. Jessica. La puerta se abrió. que llevaba un uniforme de hospital verde guisante y maltratadas zapatillas de deporte.. según había averiguado. así que todo se compensa. ¿vale? Puso los ojos en blanco. pero míralo por el lado positivo. El Doctor Spangler. encogiéndose modestamente de hombros–. sólo tú no te conviertes en lobo con la luna llena. –Mmmm. Acabemos con esto. doctor? –¡Oohhhh. ¿Te pasas los días dejando que te vomiten encima? –Y orinándose. creo que la gente está loca por cogerme.. Antonia se encontró rondando por su habitación sin absolutamente nada que hacer. hoy voy a ganarme el pan. Así que si no te importa. ey. –Se interrumpió. y realmente estoy cuestionándome mi vida. –Ya sé como suena. mi alquiler es bajo. Fuera de servicio hasta la puesta de sol. Se maldijo a sí misma por no abastecerse de revistas antes de venir a la casa. ajustaba sus horas de sueño a la de los vampiros. razón por la cual estoy aquí.. sólo una variedad del jardín de Urgencias. Bueno.. Le tomó el pulso y la presión sanguínea y escuchó su corazón y pulmones. que interrumpió sus pensamientos. Soy Marc Spangler. –Si. –Pase –gritó.huh. y Betsy normalmente se iba pronto a la cama. estoy fallando tu pequeña lista de salud mental –dijo. Pero de todos los hombres–lobo. Charló con ella de esto y aquello. no estaba preguntando realmente. Rió a pesar de sí misma.. me advirtieron sobre ti. hagamos que el gran tipo se sienta mejor. un veinteañero de pelo oscuro y altura común (¿No se suponía que Minnesota era la tierra de los rubios? ¿Qué pasaba con tanto moreno?). –Que pena. –Vale. Se oyó otro golpe. –Uh. Te lo juro. Suspiró. estaba tristemente equivocado. Forma de vida superior y todo eso. –Mira. las pagas y las horas que echas son horribles. o alucinaciones. Y Antonia comprendió que. ¿verdad? Puso los ojos en blanco y no contestó.

estaba mirando la foto que había surgido en su cabeza. –Doctor Spangler –dijo después de unos segundos. pero él se encogió y apartó. –Cariño. Él le gustaba. –Aw. no sé en realidad. –El tiempo dirá –siguió con desenvoltura–. ¿cuántas veces puede Betsy obsesionarse con su ramillete? No le respondió. tu primer paciente será el último. 17 . llámame Marc. Extendió la mano y le tocó el brazo... –Se estaba frotando las sienes en anticipación al dolor de cabeza que seguiría si la ignoraba. Justo cuando pensaba que esto se estaba poniendo aburrido. no pareces una psicópata babeante. ¿Entiendes? Porque si no. –Llama a seguridad antes de tratar a tu primer paciente. ¿Sabes que tu pulso sube y mucho cuando estás teniendo una de esas visiones o lo que sea? –Si –Dijo y le escoltó fuera– ¡Recuerda lo que he dicho! –Le gritó y cerró la puerta de golpe antes de que él pudiera fastidiarla con más preguntas. ¿Y qué vas a decirle al rey? –Que eres la viva imagen de la salud. –¿Has oído lo que he dicho? –Si. Mary Janice Davidson BETSY 4. no conoces tu propia fuerza. Quiero decir. Que comprueben los bolsillos de su abrigo. ¿pero quién soy yo para juzgar? Vivo con vampiros. –¡Auch! Cariño. gentilmente.. por no mencionar el agravante de los arreglos del funeral y la histeria de Betsy–. pero es raro de todos modos. Si te sirve de algo. ¡para ya! Él había sacado el estetoscopio y estaba escuchando su corazón.. Le sonrió. además.5 –Suena como si estuvieras chalada –le dijo él alegremente–. pero que no tengo ni idea de si estás loca o no. Se apartó. al menos eso pensó. Si no. ¡y conociéndole tan poco además! Increíble. –Eso es cierto –replicó–. Doctor Spangler es...UN DEMONIO NECESITADO.

verdad? ¿No se supone que eres médico? –Oh. –¿Sabes que yo soy lo único que se interpone entre tú y otra prueba de vestidos. sino ¡dos armas encima! Fue como un mal episodio 2 de Deadwood . en parte porque no era jodido asunto de nadie. Antonia bostezó. –¿Así que salvar a Marc fue un plus? ¿En realidad estás aquí para alguna otra cosa? – preguntó Jessica. con la mandíbula desencajada. Pero no me siento mucho mejor. pero eso es lo de menos. Que yo acabara muerto podría haberte disgustado. tan pronto como abran los bares esta noche. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 7 BETSY 4. que querías amigos y una familia que no te tuviera miedo? –Bueno. Le dije que hiciera que los de seguridad registraran el abrigo de su primer paciente. ¿de qué estás hablando? –Supongo que tiene razón –dijo Marc a regañadientes–. no me siento como si hubiera conseguido lo que deseaba. Betsy es penoso. –Y no. puede que lo hiciera –Esperó. me habría volado el cerebro por toda la pared. pero lo habrías superado. Gracias. Finalmente. –Fascinante –comentó Sinclair.UN DEMONIO NECESITADO. si es que era la verdad. salvando a Marc sin duda me has ayudado –dijo Betsy–. en parte porque no estaba segura al cien por cien. –Eso está mucho mejor –le dijo Antonia a Betsy–. Eran las primeras horas de la mañana siguiente. Y Sinclair. te invito. pero no veo como salvar tu vida ayuda directamente a Elizabeth. y en parte porque la verdad. –Ya veremos si te advierto de un peligro mortal. –¡Si! –No –dijo Antonia–. era embarazosa. y no –decía Betsy sombría. –Yo no bebo –le dijo Antonia–. Deberías utilizar ese en vez de Betsy. –Cielo. –Oh. Quiero decir. damas y caballeros.. –Le salvaste –jadeó Betsy. que simpático –espetó Marc.. 18 . ¿Cómo contar a desconocidos que querías pertenecer a un lugar. Las armas eran tomadas un poco más en serio por la gente normal– Hmm. Se encogió de hombros. dijo–. Jessica y Betsy estaban escuchando. Bum.5 –Y el tipo no tenía una. podrían haber encontrado un paquete de chicles. Doctor Spangler. aburrida. cállate –Le dijo Betsy–. Peludita? 2 Serie de TV de la cadena HBO. –Eran solo armas –Oh. Por lo que yo sabía.. Todos esperaron. Tina y Sinclair estaban ocultando sus emociones un poco mejor pero no podían disimular su interés. Esas son las mejores. Una adivina santurrona. genial –dijo Jessica–. –No me malinterpretes. faltaba una hora o así para el amanecer. –¡Un treinta y ocho y un cuarenta y cinco. –Oh. Eso es lo que vi: comprobaban su abrigo.. espera. en el minuto en que hubiera intentado ponerle el Foley. –¿Y Antonia te dijo que ocurriría esto? –preguntó Sinclair cuidadosamente. ¿estás satisfecha y te vas a casa? –¿Qué deseas? –preguntó Tina. Antonia se encogió de hombros. verdad. Muestra el nacimiento de un pequeño pueblo americano fronterizo y la despiadada e inexorable lucha de poder que existe en los descontrolados y anárquicos territorios de frontera. por amor de Pete! Y os diré que. Lo cual podría haber mejorado la combinación de colores. ¿Sabes que el alcohol es un veneno. Y tú eres un tonto si lo haces. –¿Es una cosa algo así como instantánea? –preguntó Betsy–. y no. –No –dijo Sinclair.

–¿De fresa? –preguntó Sinclair esperanzado. A la manada honestamente le preocupaba que viera la muerte de alguien y no les advirtiera por despecho. jamás guardaría tan horrible secreto. y que la persona en cuestión se lo tomaba como lo que ella pretendía: como una broma.UN DEMONIO NECESITADO. Una ronda de daiquiris para todos.. podía no ser la Pequeña Miss Sunshine. ¿Cómo podía su propia manada malinterpretar sus motivos y acciones? Había crecido con ellos. 19 .. Esto la asombraba y contrariaba a la vez. Mary Janice Davidson BETSY 4.5 Sonrió. ¿Y qué podía hacer ella al respecto? Era demasiado vieja para cambiar. y Betsy rió. pero nunca. Era la primera vez que podía recordar bromear sobre no advertir a alguien de un condena inminente. –Vale –estaba diciendo Marc–. se levantó y trajo múltiples licuadoras. no pudo evitarlo.

–Supongo. Antonia se calmó. Y aparentemente cuando haces un Demonio es. –Oh –ligeramente mortificada.. –¿Él estuvo de acuerdo con eso cuando tú tomaste el poder? –preguntó asombrada.. Bueno. Antonia arrugó la nariz. habla un poco. está muerto. apestaban a aceite viejo y polvo. George insistía en no quedarse con los otros Demonios. esto fue gratis. Se vuelven feroces. Sin embargo ahora va a la cabeza de los otros Demonios. Los capullos aumentaron el paso. Olvidan como caminar. Antonia apretó el paso. 20 . El tercero. De todos modos. Arrancó el arma de la mano del otro.. Tipo. –Oh.. si está fuera cuando el sol salga.. –Por otro lado. –Y empezó a mejorar. coges a un vampiro recientemente creado. salió por pies. Al menos en el sótano. por cortesía de una farola apagada. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 8 BETSY 4. mordisqueaba todo lo que le dábamos. seguía saliendo de la finca. olvidan como hablar. no tengo que preocuparme de que pierda la noción del tiempo. poof. ahí tienes –dijo. Definitivamente es su propio Demonio. interesante.. tan lejos de la comisaría de policía como podían pero en el vecindario. En el pasado. –Si. realmente diferente. Y una noche me siguió a casa. –Bueno. supongo. libros. fue entonces cuando habló. Y ahora es realmente. –¿Qué es un Demonio? Estaban paseando a lo largo de Hennepin Avenue en Minneaapolis. Bon appetit.. –Bueno. –Oh –Apaciguada. –Pero George puede hablar y caminar. Y sus armas no se habían limpiado nunca. susurrándose los unos a los otros–. ¡Los vampiros eran raros! –No estuvo de acuerdo con una mierda.. y se vuelven locos. casi sonriendo cuando oyó romperse los metacarpianos. Cebo. el tipo al cargo antes de Sinclair y yo era una auténtico psicópata –Betsy estaba tropezando refinadamente con unos ridículos zapatos para andar por la ciudad: sandalias de tacón alto amarillas con rayas negras a los lados–.. –Y entonces llegué yo –Se dio la vuelta y cogió a uno de los gamberros. ¡Se supone que tienes que esperar hasta que nos ataquen! –Estaban a punto de hacerlo –dijo a la defensiva. Y le dejé alimentarse de mí y. fingiendo nerviosismo. tenía una manía con lo de beber sangre: solo lo hacía en respuesta a un intento de asalto. ¿Quiero decir. –¡Antonia! –chilló Betsy–. él siempre ha sido diferente a los otros. ¡sorpresa! –Sorpresa –masculló. predeciblemente.5 –¿Le hacéis dormir en el sótano? –prácticamente rugió Antonia. –No le hacemos hacer nada –explicó Betsy pacientemente–. ¿Así que Garret no se quedaba con los otros Demonios.? –Correcto.. Verás. Y estaba muy metido en lo experimentar con sus víctimas.. acercándose remilgadamente al de la farola.. ropa. gesticulando hacia los dos atacantes llorosos y gemebundos–. por alguna razón. Este dio un patinazo hasta detenerse abruptamente. Lo que sea. los tres punkis que las venían siguiendo habían puesto demasiado ajo a su pizza.. Y entonces llegaste tú. –Tienes razón. revistas.UN DEMONIO NECESITADO.. La reina de los vampiros. Elige a tu gusto.. y Antonia supo que había mucho más que contar sobre el tema–. –No creo que sea así como se supone que tienes que ayudarme tampoco –exclamó Betsy. y le lanzó.. ¿tu hermana es un vampiro? –No –dijo Betsy parcamente. Los tenemos en una especie de campamento en las tierras de Nostro. ahora. como cualquier psicópata. Y luego mi hermana Laura le dejó alimentarse de ella y entonces mejoró de verdad.. es tan horrible que yo sepa esto. será consciente del tiempo? –Podrías darle un reloj.. Y. y no le dejas alimentarse durante unos años.

–Supongo que me iré a la esquina entonces. Quiero decir. Quiero decir. –Cuanto más rápido vayas allí y no mires. antes podremos salir de aquí. El de la mano rota se había desmayado de dolor.. –Eso es diferente. Te dejaste una mancha. anoche. pero. ¿cómo lo diría? Mortificada. ¿verdad? –Antonia se detuvo–. Solo oí. –Bueno. Antonia bostezó e ignoró los gemidos y succiones. –¿Quieres decir a la esquina que huele a orín? –No puedo hacerlo delante de ti –lloriqueó la reina de los vampiros. –Esta es la vida que me he ganado –murmuró Betsy marchando hacia la farola. Excepto. y no me ves disculpándome. –¿Lista para marcharnos? Interesante. Betsy soltó una risita. El tipo de la farola gemía y se sacudía como una trucha. repentinamente cohibida.5 –Vete hacia allí –se quejó Betsy. Ahora es tu naturaleza. ¡Si! ¿Cómo lo sabes? Antonia se golpeó un lado de la nariz. Que estaba sobre él. –¿Qué? –Nada. y después forzó una sonrisa. Cultura mono.. Antonia volvió junto a ella. Betsy parecía. No te preocupes. –¿Realmente no te dio asco? –¿Estás bromeando? Mi graduación del instituto fue más sangrienta que eso. A Antonia le divirtió ver que Betsy podía caminar dando saltitos llevando tacones altos. –Siento que hayas tenido que ver esto.. Creía que no podías olernos. Cuando la reina hubo terminado. Betsy señaló. –Si. –Y en realidad. –Exactamente lo mismo. –Nadie puso a la nenita en el rincón. –Si.. tan vulgar –Se cubrió los ojos un momento y después levantó la mirada–. 21 . –Creo que es justo decir que nadie me había enviado nunca a la esquina antes. –Cuando es con Sinclair –sugirió. no llevas a mi alrededor demasiado tiempo. ¿por qué no compartir vuestra sangre? –No vamos a hablar de esto –declaró Betsy y siguió subiendo la calle con sus estúpidos zapatos. Es tan. –A duras penas puedo oler tu sangre..UN DEMONIO NECESITADO. ¿A mí qué me importa? Sois vampiros.. –¿Te estás quedando conmigo? Te estás quedando conmigo. es vulgar. Betsy se echó hacia atrás. Antonia se apresuró a cogerla. Caminaron en silencio un minuto y entonces Betsy preguntó. –Gracias. No estás bromeando. ¡Has dicho Exactamente! –Dije exactamente no –Extendió la mano y tocó la barbilla de Betsy–. –Me enviaste a la esquina –le recordó–. está claro. Mary Janice Davidson BETSY 4. a mí me gustan los bistec crudos. ¡genial! Espera un minuto. –No te avergüences.

–Si. Lo divertido fue. Él canturreó contra su cuello.. frotándose el codo–. –Aquí –dijo cómodamente mientras ella cerraba la puerta e intentaba no mojar los pantalones de la sorpresa. Para nada: él no estaba allí. y le oyó mascullar. de acuerdo. Chillando de risa. por despecho (y si. frío y duro. y entonces empujó contra ella. Se arqueó sobre ella. –Gracias. y la mirada fija en el umbral de la puerta. Si tienes algún dinero –le informó. golpeó la puerta y se deslizó hasta la alfombra. Era un sótano grande. y su apretón cambió de gentil a urgente. frustrada porque su sentido del olfato era inútil.. Pero permitirse ser tomada. aunque lo esperaba. Él besó la marca del mordisco.. quitándose el abrigo y danzando alrededor de su forma derrumbada–. Miró por todas partes. No soy de esa clase de chicas. Para encontrar a Garret encorvado sobre su escritorio. justo cuando Jessica entraba con una gran bolsa llena de madejas de hilo. Él le acarició el cuello con la nariz y.. dejarle tomar lo que quisiera de ella. dejó la bolsa de madejas en una de las mesas. –No pasa nada. pero él la ignoró y siguió bebiendo. se extendía por toda la longitud de la casa y tenía muchas habitacioncitas.. no se pondrán como locos. –Yo las llevo abajo –se ofreció Antonia. tío! ¿Si averiguan que has salido de tu pequeña celda del sótano. como quieras –gruñó Jessica. escuchando con tanta atención como pudo. para que se ayudara a sí misma. con los brazos alrededor de las rodillas.. Estaba tan sorprendida como aterrada. retorciéndose bajo él para que pudieran seguir jugando–.. rincones y grietas. y solo eso hacía que hubiera valido la pena el estúpido viaje. Arrancó la bolsa de las manos de Jessica. verdad? –Verdad –dijo él y saltó del escritorio hacia ella. se dejó derribar sobre la cama. ya lo hago yo. pero sus brazos eran gentiles. –Insisto. ahora era el conejo. "Bonita". maravillándose de su tacto. que demonios –dijo. su textura sedosa. –¡Te he estado buscando por todas partes. y le tiró de la cabeza hacia abajo. –Vale –dijo– pero tengo un número limitado de bragas. 22 . avanzando y envolviéndose sus piernas alrededor de la cintura para ayudarse. ¡mierda! –Oyó el desgarrón de la tela y. algo de lujuria. perfectamente equilibrado como un buitre. Espero que tropieces en las escaleras y te mates.. Antes siempre había sentido desprecio por la presa. y registrarlo llevaría mucho tiempo. así que no. Él saltó sobre sus pies con un solo movimiento grácil y saltó de nuevo sobre ella.. y él la acercó más. y subió con paso pesado a su cuarto.5 Volvieron un par de horas antes del amanecer. y encontrándose con él empujón por empujón. Se agachó. Gimieron al unísono y luego le sintió deslizarse todo el camino hasta casa. casi cuidadosos. Enterró los dedos entre su largo pelo. vale. tengo que ganarme el sustento. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 9 BETSY 4. y eso estaba muy bien. Voy a machacarte. Sus dientes eran afilados. era excitante de una forma completamente diferente. las víctimas. Soy esa clase de chica. Antes ella siempre había sido el lobo.. casi derribando a la mujer más pequeña. Por otro lado. mucha lujuria) le desgarró los vaqueros azules exactamente del mismo modo–. se rindió. lamiéndola. su sangre le corría por la barbilla. vas a comprarme ropa nueva. con los dedos de los pies en el mismo borde.UN DEMONIO NECESITADO. rodeándole con los brazos–. Extendió la mano hacia abajo y le palpó. todavía se sorprendió cuando la mordió. –Oh. que casi tropezó. –Espera –dijo. Finalmente. lo que fue alarmante y sexy al mismo tiempo. –¡Ja! –cacareó. que tenía tanta prisa por bajar al sótano y ver a Garret.

y entonces se aferró a él tan fuerte que oyó algo romperse y comprendió para su horror que le había dislocado el hombro. eres simplemente el hombre perfecto. Sonrió. estaba jodida. Ahí estaba. –Siento mucho eso. Si importa. Eso era. vale.. Se arquearon juntos y se estremecieron al mismo tiempo. Entonces comprendió que él no lo había notado. y eso fue todo. Sonrió. –¿Y? Le miró. o no le importaba. gimió. creía que él era como un perro altamente desarrollado. Después de un minuto en el cual cogió aliento y él se colocó el hombro sin mucho más que un cambio de expresión. –¿Por qué? –No pretendía hacerte daño. El hombre perfecto estaba enamorado de alguien más. Por supuesto. Por supuesto. –¡Y tan modesto! –No. solo es curiosidad. –¿Quieres hacerlo de nuevo? –Si. –Chico. la salvaste un par de veces. Y ella. –Vale. Y la reina. y a ella no le importaba mucho tampoco. su orgasmo estaba muy cerca. ¿verdad? –Si. por supuesto. –Mentira. Escucha. magullándola.. 23 .UN DEMONIO NECESITADO. –Apuesto a que si.. ¿La amas? –Si. No es que importe mucho. porque sus empujones habían acelerado y sus manos le estaban haciendo daño. y él le devolvió la mirada. quiero decir.. Tanto daño.. Betsy dice que la seguiste a casa.. dos criaturas de la noche que podían verse perfectamente bien en la oscuridad. Mary Janice Davidson BETSY 4. sorprendentemente cerca.5 –Hola otra vez –jadeó en respuesta.

–No es que sea asunto tuyo. son frágiles). –No he dicho nada –dijo sobresaltada. –Respondiendo a tu pregunta. Antonia. Antonia preguntándose por lo de compartir la sangre y la naturaleza de los Demonios. –Supongo que eso es todo –dijo–. –Cierto. Señor Entrometido. le había ayudado. –META3. –. leyendo el Wall Street Journal entre todas las tremendamente estúpidas cosas. Garret bostezó. –Buenos días. La pasé con Garret. Se sentaron en silencio un rato. Eso está. Sorbió su leche desapasionadamente y pensó en lo divertido que podría ser dejarle conservar su absurda idea. Antonia. –Oh –El periódico crujió. duchó. estúpido alcahuete. ah. así que se levantó. Bueno..) 24 . atractivo para ella.. y finalmente cogió el Minneapolis Star Tribune. –La única razón de que te lo cuente es que has sido lo bastante amable como darme consejo.. ¿qué podía hacer la sangre de hombre-lobo? ¿Cualquier cosa? ¿Nada? Saltó cuando Sinclair rompió el silencio. encontraba a los vampiros frágiles. ¡Ey.. Por muy fascinante que sea que Tina no sea capaz de comprometerse. Del T. para extrema satisfacción de ambos.. –Solo era una observación –dijo suavemente–. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 10 BETSY 4. –No pasé la noche con Tina. Tina no está. y vistió con su última muda (tenía que ir de compras hoy.5 Pasaron la noche juntos. ah. a favor de las. ¡Jar!–. Ella habría leído una botella de champú antes que echar una mirada siquiera a ese periódico. pero el mero hecho de que tu presencia aquí sea temporal sería. yo no voy por ese lado. y la de Laura. que había sido advertida una y otra vez.... pero no importa. no tengo ni idea de lo que tu sangre haría a Garret. Bien. Consejo completamente no solicitado. (nunca con monos. Si la sangre de Betsy le había ayudado.. –¿Has dicho "completamente"? –No. –Ese es un bocado asqueroso.. Intentando hacerse daño el uno al otro de varias formas. Parecía asombrado.UN DEMONIO NECESITADO. Pero deberías saber que.... realmente hay un monstruo bajo la cama! No hubo respuesta. uh.. relaciones largas. mostró largos y gatunos colmillos y se acurrucó bajo la cama... ¡Tanto! No lo había visto venir en absoluto. –¿Qué? –Tú eres una mujer abrumadora. Y justo cuando se estaba preguntando qué hacer con las cortinas transparentes de las ventanas que daban al este. ugh. Espero que mi candor no te haya ofendido. –Porque no lo es. Él dijo sin mirarla.. Sinclair estaba todavía levantado. o pedir prestado algo).. O no haría. Entonces lo comparó con la diversión de decirle la verdad. –Ey –Se preparó un vaso de leche con chocolate. revolviendo los otros periódicos que había sobre el mostrador. rey que no es rey. pero sanaban tan rápidamente que apenas importaba. quienquiera que fuera. –Si. 3 META: métete en tus asuntos (N. y bajó las escaleras.

lo siento. pero aún así sintió una puñalada. lo siento – Se estaba ruborizando. como a los monos nos gusta decir? –Vosotros no sois monos –dijo sorprendida–. Pobrecita. mientras esté en la ciudad. ¿Por qué? Bueno... Tu problema es que todo el mundo está tan ocupado besándote el culo que no te dicen que cortes con esa mierda.. Antonia..5 –Eso es realmente molesto –exclamó–. –No tienes ni idea –dijo. 25 .. –Al contrario –dijo nada afectado.. Mary Janice Davidson BETSY 4. Ni siquiera pienso en vosotros como. recogiendo el periódico con un crujido–.. Se estuvo callada el resto del desayuno y escapó tan pronto como pudo. ¡demonios! Estaba deseando una pelea–.. Solo estaba aquí sentada pensando en mis propios asuntos. obviamente había abusado de esa grosera palabra –. no lo sientas.UN DEMONIO NECESITADO. ¿podemos terminar con esto? Si te he ofendido. Mi pregunta para ti. Jessica y Marc. e incluso estaba un poco avergonzada. ya sabes. Era una sonrisa perfectamente agradable. ¿No le hará daño.. Más abajo. mira.. en absoluto la rica promesa de lujuria que le había lanzado a Betsy la noche antes. –¿No hagas a los demás. No estaba hablando contigo. verdad? Él le sonrió. es por qué te estás preguntando siquiera eso.... –¿Por qué? –Primero se alarmó y luego la enfadó no haber visto venir la pregunta–. ya sabes. Mi encantadora futura esposa me dice que corte con esa mierda más bien constantemente. Bueno. quiero decir.

saliendo del armario con una brazadas de pantalones en sus perchas. huh? –murmuró Jessica. y no podemos oler en absoluto. Otra forma de verlo es. que es socialmente inaceptable. –Acaba ya. fue incapaz de ocultar un estremecimiento. (N. –Mira. ya que estamos. No fisgaban (mucho) en su vida sexual. si alguna vez sientes la necesidad.5 –Deja de mirarme. como si fueran amigas o algo así. eso es todo. –Así que comparados con vosotras. –No lo estaba haciendo –lloriqueó Jessica. por favor no llores. Pero no veo nada. Hace mucho que desapareció –Era la noche siguiente. Era todo tan cursi que pensó que podría vomitar. era mucho peor. ¿Caminas sobre mierda de perro con esas cosas? –¿Por qué crees que necesita tantos? –preguntó Jess alegremente. uh. –No creo que debamos estar hablando de esto –dijo Betsy nerviosamente. que era a la vez rica y snob. Pero la alternativa. y somos realmente penosos. No estás en posición de mirar a nadie por encima del hombro. –¡Oh. pero trazo la línea en prestarte mis medias. –Y una mierda con esos zapatos. –¿Y dónde encajas tú? ¿Un hombre lobo que nunca se convierte en lobo? –No sé –dijo Antonia y entonces se sorprendió a sí misma más que a nadie rompiendo a llorar. Siento curiosidad. solo que no quiero. –Bueno. Jessica. blah. somos lentos.. –Si. –Ojalá pudiera –se quejó. ¿cuál era la palabra? Agradable. realmente grosero.. –Relájate. hay un Súper 84 perfectamente agradable en Grand. ir de compras. –Iré al Wal–Mart o algo así después. y estaban revolviendo en el armario de Betsy en busca de ropa que pudiera prestarle a Antonia. y estoy intentando cortarlo.. secretamente complacida. asomándose al armario de Betsy y contando al menos cien pares de zapatos–. Yo nunca lloro.. A nadie le importaba que se estuviera quedando sin ropa y tuviera que pedirla prestada.. no soy un modelo para ninguna de vosotras. sabemos que no podéis evitarlo. Por favor. Jessica. Pobrecitos. no tienes mas que decirlo.UN DEMONIO NECESITADO. Había puesto sobre la cama una pila de camisas con todos los colores del arco iris–.. para dejar esto claro. "mono" es como usar la palabra que empieza por "N"? –Claro –dijo Antonia–. ¡Lo siento mucho! No llores. Esos parecen caros. –Tengo un montón de mallas y cosas que puedo prestarte también –dijo Betsy amortiguadamente desde el armario–. –Bueno.) 26 . chica blanca. –Forma de vida superior –le recordó–.. –¿La palabra que empieza con "N". lo hacías. En serio. er.. y apestamos. oí que tenías una marca de mordisco.. mejor suerte en la próxima vida. ¿llamar a uno de nosotros.. blah. No si no puedes correr una milla en menos de un minuto. –Eh. si. –Esta es la cosa más ridícula que he visto nunca –dijo. ya sabes.. Estas deberían servir. ¿vale? Betsy era demasiado curiosa para dejar pasar el tema. no muy listos. A nadie le preocupaba que tuviera un cachorro defectuoso. –Yo podría si quisiera –se jactó Betsy desde el armario–. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 11 BETSY 4. –¿Así que es como nacer ciego? –preguntó Jessica secamente–. De T. Dios mío! –casi gritó Betsy–. Era como. A ver. Era. es realmente. Le agradecían que hubiera ayudado a Marc. –exclamó Antonia en respuesta.. –No estoy llorando –sollozó Antonia–. Interesante. Antonia notó que Betsy decían "somos" en referencia a sí misma también. 4 Súper 8: pista de atletismo. –Algo así. Pero. –Hay algo que quería preguntarte –dijo Jessica–.

no importa. Mary Janice Davidson BETSY 4. Nos hicimos daño el uno al otro. No es eso.UN DEMONIO NECESITADO. –En azul no. si queréis. Es otra cosa.. –¡En serio! –endosó Betsy–. Todo se arreglará. ¿eh? –¿Jessica. Es que. no estás llorando –Jessica mostrando un top azul marino–. ¿por qué tienes que enseñármelo todo en azul? –Bueno. lo siento –Jessica parecía perdida–. cielo. ¿A una tía dura como tú? –¿George te hizo daño? ¿Por eso estás tan disgustada? –Por supuesto que me hizo daño. ¿Qué te parece este? –Lo odio –sollozó. Jesús. –Vale. ¡De verdad. en serio! ¡Por favor no hagas esto! –No lo hago –dijo. 27 . no ves que está realmente disgustada? –¿Y tú no ves que no quiere hablar de ello? –¿Por qué tuvo que enamorarse de ti? –¿Qué? –dijeron las mujeres al unísono. –¿Quieres hablar de ello? –No. no creíamos que te molestara tanto –dijo Betsy–. llorando más fuerte.. –Dije. –No tengo los mismos hábitos que los humanos para follar –les recordó–.5 Jessica se inclinó sobre la cama y le palmeó torpemente la espalda. –Vamos. No es asunto nuestro. –Oh. vamos. Os haré un dibujo.

Única entre los peludos. uh. –No. –Protegiendo al pequeñín. –Sale una nueva cada poco –comentó Sinclair. –Creció. –¿Tú no tienes que ir a cazar un poco también? –le preguntó Antonia. obviamente curiosa también. –Así que te despidieron. –Ha salido. ¿Dónde está Tina? Podría querer verla conmigo. pero esta es la nueva edición especial con dos nuevas escenas suprimidas. –¿Por qué volviste a comprar “Lo que el Viento se Llevó”. recuerdas. frotó la nariz contra su cuello. –No os peleéis –exclamó Betsy–. Garr. No tienes que decir una mierda. Entre otras cosas. Fue hacia ella al instante. ¿verdad? –¿Vas a seguir. Tenía que cortarme el pelo.. Betsy empezó a revisar el correo. –¿Te importaría contárnoslo? Garret se encogió de hombros. mirando a Garret de arriba a abajo con ojo crítico. –Tú cállate. rey de los tipos muertos? Porque podemos salir afuera. –Elizabeth es única entre nosotros –Sinclair estaba lanzando a la reina una mirada positivamente embobada–.5 Cuando volvieron a bajar a la cocina. De Tarzán. vio sorprendida. Dejemos todo el. –¿Yyyyyyy? Garret tiró de su largo cabello. –No creo que le importe hacerlo o no –replicó Sinclair. Un silencio cautivado. Garret estaba sentado ante el mostrador con un extrañado Sinclair. y Jessica gimió cuando le mostró los discos. –Olvídalo. luego a Garret. 28 . –Estaba actuando. Por ella.. Betsy. Jessica había estado mirando a Garret durante la mayor parte de la conversación. –Como tú –le dijo Betsy a ella–.. Un actor. cómo te convertiste en vampiro? –Si. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 12 BETSY 4. gilipollas? ¡Ya tienes la jodida película! –Si. chillando de alegría cuando vio un sobre rojo de Netflix. Finalmente: –¿Garret. Siento mal. Antonia gimió. y después se retiró a su taburete. para su sorpresa. Película se cancela. –Oh. no nos llames así. luego a Antonia.. Todos esperaron. –Por favor. no tiene que alimentarse con frecuencia. Antonia dijo afiladamente: –No quiere hablar de ello. –Olvidaste tu madeja –dijo Jessica después de un largo momento en el que nadie pareció dispuesto a romper el silencio.UN DEMONIO NECESITADO. Sinclair alzó una ceja maliciosa. Para Tarzán. Lo desgarró. Esperando. roto por el susurró de Jessica. preguntó. no podía andar por ahí así. Antonia podía oler que la mujer estaba preocupada y esperó a que dijera algo. –No estoy de humor –replicó él. ¿y entonces qué? –El productor intentó alegrarme.

Productor era Nostro. Hicieron esa película en su lugar. y él se encogió de hombros. notó Antonia.. –Vale. –Tarzán perdió financiación –confirmó Garret–. Amando a otra.. confusa. Mary Janice Davidson BETSY 4. –Hace mucho tiempo. –¡Jesucristo! –prácticamente gritó Betsy. Después. Le preguntó por qué. Garret parecía el menos enfadado. Torturar al pobre George y a los demás durante más de medio siglo. lo que daría por tenerle en esta cocina ahora mismo. 29 . Garret señaló al disco de “Lo que el Viento se Llevó”. tan horrible que apenas pudo expresarlo. ¡que pedazo de mierda! ¡Que hijo de puta! –Garret –la corrigió Garret. –Que lástima –comentó Sinclair– que ya hayamos matado a Nostro –Pero estaba mirando a Garret de una forma nueva: intrigado e incluso un poco alarmado. Hizo que el barbero me cortara la garganta y bebió..5 –¿Con el pelo largo? –preguntó Antonia. –¿Quieres decir. vale. corazón! Dios. De todos ellos. Antonia estaba de pie. Betsy chilló de nuevo y pateó su taburete. la Warner Brothers? Antonia tenía un horrible presentimiento. el yeso cayó sobre el (antes) impoluto suelo. –Supongo que es una forma de verlo –dijo dubitativamente. le atascaba la garganta como vómito.. Si. La cosa atravesó volando la cocina y se estrelló contra la pared. –Las cosas son diferentes ahora. –¿Quién estaba haciendo la película? –preguntó Sinclair agudamente. –Mil novecientos treinta y nueve –dijo Betsy en tono bajo. Antonia se preguntó cómo de viejo era Sinclair. –Esa es. Después de cerrado el plató. lo siento. pensó amargamente. eso es. Joder. –Me llevó al barbero. es una película vieja. No recordaba haberse levantado del taburete. –¿Has sido un vampiro durante casi setenta años? Garret se encogió de hombros. –¡Y que lo digas. ¿y a quién le importaba? –¿Dónde está el barbero? ¿Está por aquí cerca? Voy a arrancarle los pulmones y comérmelos mientras observa. Has sido redimido por el amor.UN DEMONIO NECESITADO.

. él podría preguntarse. no puedes controlarlo. Acabas de decir que amas a Betsy. comprendió que se estaba riendo.. eso suena bien.. si te quedas. solo para mí. dejémoslo así. Betsy es reina. –Supongo. así que déjalo ya. ahora iba a llorar. si. me voy mañana. mañana por la noche.. –¿Por qué? –Porque. –Sin embargo no voy a dormir en el sótano. Entonces. Vale. preguntándose si sus oídos la engañaban.. –Vale... –¿Qué? –Ultrajada. Y no puedo quedarme aquí mientras tú. ¿no? –Si. Tú. De ningún modo.. Me gusta largo. preguntándose si se atrevería a creer lo que él había dicho.5 –Me alegro de que no te lo cortaras –dijo después. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 13 BETSY 4. –Vale. como el sol. aire. –Así que eso es todo lo que necesitas. Poderoso. No sé que ocurrirá.. –Me quedaré. Mi vida permanecerá completamente inalterada –Creyó haberlo dicho sin amargura. Se quedó petrificada durante largo rato. y después de un minuto. –Por cierto. porque no he averiguado como ayudar a la reina. Suponía que debía decírselo.. –Amo a ti como. no puedo quedarme. –Ahora.. –Mira. –Así que no conseguiré lo que deseo. –Ahora. –Por supuesto. –Te amo. Acarició las largas y sedosas hebras–. Pareció sorprenderse. –Entonces bien –dijo él tranquilamente. me voy. ¿Pero por qué no creerle? ¿Cuándo había mentido? –Si esta es tu forma de intentar hacer una broma –dijo a través de una trémula respiración– te dislocaré ambos hombros. Él hizo un sonido como gravilla rodando colina abajo. Él tiró de ella hacia atrás.. no consigues lo que deseas. perteneces a mí. –¿Qué pasa contigo? ¿Por qué te importa? Tienes todo lo que necesitas aquí mismo. ¿A ti que te importa? Amas a Betsy. estaba a punto de llorar de nuevo. Necesario. –Si.. después de hacer el amor. –Hazlo. –No ir –dijo él. capullo. –Amo a Betsy. Eres. se sentó–.. Eso te enseñará a conformar a la sociedad –se burló. Supongo. –Bueno.. adónde se había ido. y las piernas. Como dinero...UN DEMONIO NECESITADO. –Pero si no ayudas. Y maldito fuera todo. o podemos tapiar las ventanas de esta habitación. –Equivocado. no.. –Pueden darnos unas buenas cortinas. 30 . Garrett. pertenece a todo el mundo. –No. Pero no delante de Garrett. que no me amas realmente.

Mary Janice Davidson Gimió y le dio un puñetazo. BETSY 4. Cosas agradables. lo que les condujo a otras cosas.5 31 .UN DEMONIO NECESITADO.

Un hombre lobo que puede ver el futuro probablemente sea útil – Gesticuló hacia la cavernosa cocina–. Luego te ayudo mudándome aquí... quiero decir. él me deja ser tan ruda como quiero. –¡Oh! Así que. es todo. revolver el pelo de Antonia cariñosamente y volver a salir. Betsy se puso las manos en las orejas. Tienes que admitirlo. rociando a la reina. Otra más que me tiene respeto cero. Betsy le observó marchar. a vosotros no parece preocuparos que pueda ver el futuro o cagar monedas.. –Si fueras tan lista como yo –la reconfortó Antonia–.UN DEMONIO NECESITADO. –Y quedándome por aquí. ese Sinclair sabía cocinar! ¿Donde se había metido. Vale.. No parezcas tan asustada. que dulce. Amor. –¡Guau! ¡Ni siquiera le oí llegar esta vez! Dios. Garrett escogió ese momento para entrar. –No estaba asustada –dijo Betsy a la defensiva–. aquí es donde se supone que debo estar. En cualquier caso.5 –¿Te mudas aquí? Antonia asintió con la boca llena del desayuno. no queríamos que te fueras pero no creíamos que pudiéramos hacer que te quedaras. que hombre –Antonia suspiró y se metió más huevos en la boca–. o líder. –Oh.. ese es el problema –Betsy parecía confusa–. hmmm –Michael había sonado casi insultantemente aliviado ante la noticia de que no iba a volver. ¿Te mudas? Vale. Mi amante está aquí.. –Oh. bueno. –A partir de ya mismo –añadió. O mudándome contigo. –¡No estoy escuchando! –. Creía que ibas a marcharte. Solo sorprendida. lo harías.. Posdata: conseguí lo que deseaba. Aceptación.. por cierto? Oh. Todos. no sonrías así! ¡Especialmente con la boca llena! Tragó pero no pudo evitar sonreír. ¿a quién le importaba? –¿No tienes que llamar a tu jefe. genial. o lo que sea? –preguntó Betsy sentándose frente a ella y quitándose huevo del pelo. O quizás es sólo que no estaba prestando atención. Si no tuviera a Garret. no. –Creo que me gusta mucho más tu lado gruñón y poco sentimental.. de huevos revueltos. –Bueno. tenerme alrededor todo el tiempo será una ayuda. –Si. Solo que no tengo suficiente fe en mí misma. Luego consigo lo que quiero.. eso es genial. –Si. Familia. conseguiré lo que deseo –Amante. Porque no había suficientes de esos rondando por este mausoleo. Mary Janice Davidson CAPÍTULO 14 BETSY 4.. –Lo hice anoche. Pero era como si. ¿No es la cosa más sexy y más genial que has visto nunca? 32 . –Oh. ¡Demonios. ¡Ugh. –Ahora tengo una nueva familia. tenía razón. –Lo noté por accidente. ¿lo pillas? –Uh. –Si. No lo pillo. no has estado lo que se dice muy contenta las últimas veinticuatro horas.. –Ummm. solo voy a ponerme sentimental un minuto. podría haber quedado devastada. Y no es como si no tuviéramos espacio. –Será mejor que te acostumbres –¿Querían que se quedara? ¿Habían hablado de convencerla? ¡Que encantador! Sirvió más huevos en su plato. De nuevo. –Así que todo arreglado. ese es el problema. –Así que me quedo.

Déjame traerte una servilleta. BETSY 4. La reina se rió de ella.UN DEMONIO NECESITADO. Mary Janice Davidson –Um. –Eso tú. –Perra. Tal vez cinco.5 33 .