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ADELL ARGILÉS, Ramón; ROBLES MORALES, José Manuel Reseña de "La construcción de los movimientos sociales" de ENRIQUE LARAÑA Reis. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, núm. 89, 2000, pp. 357-363 Centro de Investigaciones Sociológicas Madrid, España
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Reis. Revista Española de Investigaciones Sociológicas ISSN (Versión impresa): 0210-5233 consejo.editorial@cis.es Centro de Investigaciones Sociológicas España

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Alianza Editorial. Colección Acade- 357 . hubiera sido interesante una mayor interpretación de los fenómenos políticos apelando a enfoques socioestructurales. como un desafío para el autor u otros investigadores latinoamericanistas. toda vez que la homogeneización de los datos políticos y sociales constituye un primer paso hacia la formulación de propuestas teóricas relevantes para comprender el accidentado desarrollo político de la región.CRÍTICA DE LIBROS agradecer. se echa en falta un mayor análisis de los indicadores sociales y económicos que el autor presenta en cada capítulo. puesto que las deudas que muchos gobiernos de la región enfrentan con sus ciudadanos giran en torno de lo social y lo econó- mico. Además. sin perder los matices y particularidades existentes al interior de cada sistema político. recurre a una metodología (entrevistas en profundidad. en particular tras los procesos de ajuste estructural llevados a cabo en la mayor parte de los países. análisis del discurso. una obra de similares características pero de carácter empírico-explicativo presentando los factores causales de las problemáticas políticas a las que se enfrenta América Latina. En cualquier caso. De la ideología a la identidad (CIS. Más allá de los importantes aciertos de la obra. Queda pendiente. en particular por la carencia de estudios que utilicen una estructura similar para comprender la realidad latinoamericana. que implican una escrupulosa separación entre el observador social y el fenómeno observado. 1999) Enrique Laraña Rodríguez-Cabello. de aquí en más resulta más sencilla la tarea para aquellos que buscan encontrar variables explicativas de las transformaciones políticas ocurridas en distintos países latinoamericanos. catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). lleva más de veinte años dedicado al estudio e interpretación de los procesos de identidad por los cuales los individuos «confieren sentido a la acción». y pasan de la acción individual a la colectiva. hace un aporte considerable en el estudio de los sistemas políticos caribeños toda vez que son países de los que normalmente no se encuentra bibliografía en español. Desde aproximaciones constr uctivistas. Flavia FREIDENBERG ENRIQUE LARAÑA La construcción de los movimientos sociales (Barcelona. Junto a Joseph Gusfield dirigió la edición del libro colectivo Los nuevos movimientos sociales. etc.) que permite al autor investigar los movimientos sociales como objetos de estudio en sí mismos considerados. Si bien se reconoce la naturaleza politológica de este trabajo.

y J. la expresión del comportamiento colectivo está en la base del orden social. Movimientos Sociales: Perspectivas comparadas (D. Benford y D. El interés central de la obra que aquí se presenta reside —a nuestro juicio— en que el autor profundiza y desarrolla un enfoque explicativo propio. Bilbao. Casquette. entre otros. cultura y movimientos sociales (J. D. Madrid. Obra que permite acceder a la realidad de los movimientos sociales desde distintas perspectivas teóricometodológicas. Madrid. Álvarez Junco y el propio E. Inglehart. McAdam. Los movimientos sociales. N. creadores de narraciones y discursos. Smelser. McCarthy. El autor parte de las teorías clásicas de los movimientos sociales o «teorías del comportamiento colectivo». Itsmo. Klandermans. R. en especial. N. Turner. Son. Tarrow. lo que los convierte a la vez en productores y producto de modernidad. Bazeak. Madrid. Transformaciones políticas y cambio cultural (P. para más adelante inclinarse claramente en la segunda variante al interpretar los movimientos sociales como «instancias generadoras de marcos de referencia». a la oportunidad de su publicación en un momento en el que todavía existían —al menos en castellano— pocas publicaciones sobre el tema y.). entroncado netamente en el análisis cognitivo y/o construccionista (o análisis de marcos y la construcción de identidades colectivas). T. Defiende la teoría pluralista del poder. R. elementos axiológicos de producción simbólica y generadores de cambios de valores y nuevas identidades culturales. Parsons) como en la interaccionista simbólica (R.. El libro aquí reseñado viene a enriquecer el esfuerzo de aproximación a los movimientos sociales realizado por obras como Política. Snow. Trotta. además de publicaciones de autores como S. En otras palabras. B. Laraña coincide así con otros autores en la necesidad paradigmática de hacer confluir las metodologías explicativas de la acción social en una teoría de mayor envergadura. Zald. hacia el importante auge experimentado por los llamados movimientos sociales. Ello se evidencia en la reciente oleada de interesantes publicaciones que desde diversas perspectivas intentan dar explicación a este fenómeno sociopolítico contemporáneo. Park.CRÍTICA DE LIBROS mia. que de un modo u otro acaban convergiendo. R. J. Gofmann. Tejerina. etc. que gozó de una importante acogida debido principalmente a dos factores: en primer lugar. Laraña. McCarthy/M. El autor considera que el auge de los 358 . 1999). en donde los movimientos sociales tienen una importante capacidad de intervención en un sistema político más o menos abierto y flexible a las demandas. a la interesante y cuidada selección de autores que participan en él. en segundo lugar. En los últimos años se ha producido un notable incremento del interés editorial hacia las nuevas formas de acción colectiva y. Aparecen así ante el lector los movimientos sociales como sistemas o redes de individuos y organizaciones. McAdam/ J. entre otros. 1998). 1998). tanto en sus variantes estructural-funcionalista (S. Ibarra/B. por tanto. E. y por tanto el modelo social de democracia pluralista. 1994). como D. etc.

Esta conceptualización extrínseca del concepto tendría como consecuencia una concepción de los movimientos sociales como elementos «que permiten explicar la dirección del progreso y el sentido general de la historia. 72). esta concepción se presenta. 1993) y en las movilizaciones contra el terrorismo y por la paz (1997). El estudio se centra sobre todo en los movimientos nacionalistas. lineal y objetivista de la acción colectiva y que los consideraba como un agente clave del cambio social a través de los conflictos que suscitaba» (p. 71). Del mismo modo. en los movimientos estudiantiles (1986-87. como una reificación de los movimientos sociales. El presente libro aúna en su hipótesis central una doble propuesta de actualización. qué motivan y cómo se forman los movimientos sociales contemporáneos.CRÍTICA DE LIBROS movimientos sociales va en paralelo al proceso de modernización. En este contexto. En cuanto a las corrientes más recientes. según Melucci. y desde una formulación crítica. para sus seguidores. que los presenta como «personnages que se mueven en el escenario de la historia». La deconstrucción de esta definición tendría así como finalidad desvelar los elementos que de esta concepción permanecen en las teorías vigentes en este campo. que a su vez es movida por ellos mismos. Concepciones como la de oportunidad política o movilización de recursos albergan en su seno la búsqueda de la causalidad entre los movimientos y los cambios estructurales que se producen en el contexto en que surgen aquéllos. en donde a la pérdida de confianza en la política por parte de la ciudadanía se añade la difusión de nuevos valores. Este presente plantea a la idea de los movimientos sociales nuevos interrogantes que requieren nuevas perspectivas para su análisis. Esta presentación de los movimientos sociales se fundaría en la idea de que los conceptos en socio- 359 . Laraña matiza la espontaneidad del llamado «espíritu de Ermua» al precisar que se estuvo gestando durante los diez años anteriores (principalmente por la organización Gesto por la Paz). pone en tela de juicio una forma de hacer teoría que no acoge en su planteamiento un conjunto de características necesarias para conocer exactamente cómo funcionan. perdiendo de este modo contenido para los sociólogos» (p. Las primeras las enfoca positivamente en tanto que su revisión nos puede ayudar a acercarnos más adecuadamente al presente de los movimientos sociales. los movimientos sociales se convierten. sino como continuidad hasta el presente. Esta propuesta está fundamentada en la crítica de una visión tradicional de los movimientos sociales «fundada en una concepción historicista. Así. Respecto a esta última. parece justificada la adopción por parte del autor de la propuesta de Alberto Melucci de una deconstrucción del concepto de movimiento social. Actualizar en el sentido de hacer actual. en agencias generadoras de ideas y sentido. El elemento que utiliza Laraña para relacionar estos dos planteamientos es una concepción de lo clásico no en contraposición a lo moderno. de poner al día tanto con respecto a las teorías clásicas sobre movimientos sociales como los enfoques actuales en este campo.

Con respecto al componente constructivista del planteamiento reconstructor planteado por Laraña. siguiendo a A.CRÍTICA DE LIBROS logía obedecen a convencionalismos históricos marcados por el momento desde donde trabaja el sociólogo. La teoría de marcos (framing) creada por los primeros presenta a los movimientos sociales como entidades o «agencias de identidad colectiva». 2) El énfasis en los procesos de definición colectiva de los problemas que motivan la participación en el movimiento. La separación entre observador y fenómeno sería la base para una sociología de los movimientos sociales «que se aproximara a ellos como sistemas de acción y relaciones sociales por descubrir». Este punto es de central importancia en el libro de Enrique Laraña. Entroncado con esto. mostrando a la vez la trascendental aportación que el interaccionismo simbólico supone para este campo de la sociología: «1) La concepción del movimiento social como un proceso sujeto a continuos cambios y como un objeto de estudio en sí mismo. de la convergencia entre dichos enfoques y las concepciones constructivistas en sociología podemos reunir una serie de propuestas vitales para explicar adecuadamente los movimientos sociales. como decíamos antes. Beck. El concepto de reflexividad hace referencia. Giddens y U. Melucci propone la revisión de los conceptos de movimiento social basados en dualismos como «crisis del sistema/frente de solidaridad entre los actores o estructura/motivación». la relación teórica entre estas dos concepciones y el interaccionismo la base teórica sobre la que se basa la reconstrucción de los movimientos sociales planteada por Laraña. mientras que la perspectiva de Melucci plantea los mismos fenómenos como «sistemas de acción y mensajes simbólicos». En este contexto. Es. Según Laraña. Otros dos elementos de especial interés en esta obra son el concepto de reflexividad de los movimientos sociales y la relación entre movimiento social y cambio social. La consiguiente propuesta plantea como meta reconstruir el concepto de movimiento social elaborándolo sobre el enfoque interaccionista del comportamiento colectivo. las concepciones que más influyen a este autor son las presentadas por Snow y Benford y por Melucci. a un tipo de fenómenos y consecuencias no intencionadas del desarrollo que. que no puede explicarse simplemente por las condiciones del contexto en que surge. 3) La capacidad de los que siguen el enfoque clásico para revisar sus supuestos y adaptarlos a la cambiante situación de estas formas de acción colectiva y para eludir la tendencia a calificar a los movimientos de racionales o irracionales en la que se ha centrado la crítica a este enfoque» (pp. en contra de la visión de la modernización como un proceso de conquista de la naturaleza y emancipación de la humanidad. plantea la modernización caracterizada por una sensación de incertidumbre y a una conciencia de las consecuencias perversas de la modernización. los «individuos reflexivos» intentarían responder 360 . pues la propuesta que se plantea a continuación impregnará la concepción tanto práctica como teórica del autor. 81-82).

126-127). 3) que implica una ruptura de los límites del sistema de normas y relaciones sociales en el que se desarrolla su acción. La relativización del contenido de esta concepción determina el proceso de transformación que se establece desde una visión del cambio social finalista e historicista hacia otra basada en la concepción de los movimientos sociales como creadores de significado que. Así. lógicamente. El planteamiento teórico expresado hasta ahora es resuelto por Laraña con una definición basada en la propuesta por Melucci y que el autor del libro amplía con otras procedentes de los enfoques interaccionista clásico y constructivista. la estructura del movimiento o el concepto de clase social. a que éstos «son algo sobre lo que se refleja la sociedad y que impulsa la capacidad de ésta para reflexionar y ser consciente de lo que es». relacio- 361 . que presentan un «estatus social bastante difuso como la edad. con el concepto de reflexividad. 2) cuya existencia es en sí misma una forma de percibir la realidad. más que transformaciones. Dicho planteamiento no plantea el auténtico sentido de estos movimientos. Identidad y cultura son. A la vez que descriptiva. La relación entre movimientos sociales y cambio social se plantea como central dentro de la concepción de movimientos sociales. ya que vuelve controvertido un aspecto de ésta que antes era aceptado como normativo. lo que crean son «focos de conflicto social y controversia pública». pieza clave dentro de la deconstrucción y definición de Melucci. como han planteado Laraña. por lo tanto. la orientación sexual o la pertenencia a un sector profesional cualificado». 4) que tiene capacidad para producir nuevas formas y legitimaciones en la sociedad» (pp. un elemento primario para comprender estos nuevos movimientos sociales es que. La búsqueda y reivindicación de la identidad está. Gusfield. «El concepto de movimiento social se refiere a una forma de acción colectiva: 1) que apela a la solidaridad para promover o impedir cambios sociales. «los movimientos actúan como un espejo en el que se mira la sociedad y la hace consciente de sus problemas y limitaciones».CRÍTICA DE LIBROS a estas incertidumbres. Johnston y Melucci. el género. Esto entronca claramente con los conceptos de teoría hasta aquí señalados. Según Laraña. la naturaleza de estos nuevos movimientos. La capacidad reflexiva de los movimientos sociales correspondería. siempre bajo la perspectiva constructivista e interaccionista. El siguiente paso comprende una aproximación descriptiva a aquellos elementos que se plantean como diferenciadores de los movimientos clásicos y aquellos que se han venido manifestando en los últimos treinta años y que pasarían a denominarse nuevos movimientos sociales. y a la vez delimita la idea de movimiento social con respecto a otros fenómenos colectivos. esta aproximación es un intento de construir instrumentos teóricos para comprender los nuevos movimientos sociales. elementos más interesantes para analizar. según Gusfield. se presentan difícilmente analizables desde la óptica de las teorías tradicionales que utilizaban como conceptos fundamentales la ideología.

Este análisis le sirve a Laraña para rastrear los orígenes y el proceso de continuidad de los nuevos movimientos sociales anteriormente señalados. 1976). especialmente. Melucci. A. sino para comprender globalmente el proceso de transición hacia la democracia en este país. Hay que destacar sobremanera el esfuerzo de análisis comparativo llevado a cabo por Laraña entre el surgimiento y desarrollo de los movimientos estudiantiles estadounidenses del 68 (núcleo de su tesis doctoral en Berkeley. Laraña sostiene una idea interesante no sólo para comprender el papel y definición de los movimientos sociales en España. Touraine y. En la tercera y última parte del libro. Laraña presenta en el capítulo 5 una confrontación de interpretaciones entre su propio modelo de desarrollo en el tiempo de los nuevos movimientos sociales y el concepto de ciclos de protesta planteado por Tarrow. según la cual el interaccionismo no tiene suficientemente en cuenta la estructura social.CRÍTICA DE LIBROS nada con los procesos de transformación propios de las sociedades modernas. En éstos. (Ver capítulo 3. del mismo modo. Dicha idea podría sintetizarse de la siguiente forma: en la asunción por parte de todos los actores sociales opositores al régimen de un marco unitario politicista que tenía como núcleo la democratización 362 . una enorme coherencia interna con las características distintivas de los nuevos movimientos sociales. al mismo tiempo que justifica la reconstrucción del concepto de movimiento social hacia el concepto de nuevo movimiento social o «movimientos de identidad». que también se ocupa del espíritu de Ermua. su vida afectiva e interpersonal y su existencia biológica» que los mecanismos de control social han absorbido. El autor ve en estos movimientos el germen de los movimientos sociales dado que en ellos se detectan por primera vez los elementos que anteriormente se han apuntado. 1978) y los españoles de los años cincuenta y ochenta. además del hecho de que éstos modifican el modo de aproximarse a ellos.) Esta aproximación tiene. «que es imprescindible para analizar la increíble densidad y complejidad de las relaciones que interconectan los episodios de la interacción» (E. Este último achaca esta búsqueda de identidad que promueve la participación en los nuevos movimientos sociales a que lo que las personas «reivindican de forma colectiva es el derecho a realizar su propia identidad: la posibilidad de disponer de su creatividad personal. J. Weinstein. Laraña salva de este modo una de las críticas clásicas hecha al interaccionismo simbólico. Laraña explica las transformaciones propias de estas sociedades en referencia a las ideas de Beck. aquél detecta inconsistencias dada la permanencia a través del tiempo de marcos de significado gestados en procesos de interacción y que adoptan posteriores movimientos. Tanur. que Laraña ha denominado efecto epistemológico. Éste «ha producido una modificación de los límites establecidos entre áreas de especialización y ha roto el monopolio que tenía que tenía la sociología política en la interpretación de los movimientos sociales» (p. 130). según la denominación acuñada por Gusfield.

CRÍTICA DE LIBROS del país. un «supuesto central consistía en asignar a la clase trabajadora el papel de vanguardia de los movimientos contra la dictadura. protagonizado por actores colectivos que se debaten entre el conflicto y la cooperación. especialmente si consideramos el funciona- 363 . pese a ello. en «un mundo de movilización global» (C. La experiencia de la ciudadanía en la democracia liberal (Madrid. los movimientos sociales pasan a ser actores secundarios que juegan su papel en el ámbito de la no-política o la subpolítica y donde los partidos políticos son los sujetos que racionalizan su actuación.. señalar algo sobre los dos últimos capítulos del libro. ello significaba que el partido comunista asumía el papel de vanguardia de los movimientos». 1998) El nuevo libro de José María Rosales se ocupa de la dimensión cívica de la política. Por otra parte. Ramón ADELL ARGILÉS José Manuel ROBLES MORALES Sobre la condición civil y el liberalismo: por un reformismo cívico JOSÉ MARÍA ROSALES Política cívica. Porque si la expresión «política cívica» constituye una redundancia en sentido etimológico. En este fin de milenio y ya concluido «el siglo más feroz de toda la historia». Es decir. En éstos se analizan los movimientos nacionalistas en España y se sugieren objeciones basadas generalmente en los principios teóricos planteados en este libro y en datos cuantitativos que contrastan con difundidas teorías sobre la ideología y el conflicto social. Laraña encuentra en el análisis del surgimiento de los movimientos sociales en España un elemento que apoya su tesis sobre las dificultades explicativas de la teoría centrada en las oportunidades políticas. ya que este proceso de surgimiento tiene lugar en un contexto en el que las oportunidades dadas por el régimen franquista eran mínimas. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. no carece de relevancia normativa en lo que respecta a los actuales debates sobre la democracia. se gestó un marco unitario de oposición (master frame) entre los movimientos sociales. la teoría de la vanguardia intelectual o el nuevo contrato social. la lectura del libro ayuda a entender un fenómeno «movimentista» que vertebra un tejido asociativo. como nos recuerda el autor. cada vez más dinámico y plural (mecanismo de innovación). como son el fin de la historia de Fukuyama. pero que. entre la radicalización y al mismo tiempo su progresiva institucionalización.. Por último. Moya). definido entre otras características por las aceleradas mutaciones que se producen en el proceso de tensión entre la tradición y el progreso. con objeto de examinar sus posibilidades en el contexto de nuestras democracias liberales.

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