Ramón Ruiz Amado, S.J.

¡Antes de que te cases!
Cartas a un joven que se va a casar

1944

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ÍNDICE

AL LECTOR............................................................................................4 CARTA PRIMERA..................................................................................5 CARTA SEGUNDA.................................................................................9 CARTA TERCERA................................................................................14 CARTA CUARTA..................................................................................18 CARTA QUINTA...................................................................................23 CARTA SEXTA.....................................................................................27 CARTA SÉPTIMA.................................................................................30 CARTA OCTAVA..................................................................................35 CARTA NOVENA..................................................................................38 CARTA DÉCIMA...................................................................................42 CARTA UNDÉCIMA..............................................................................46 CARTA DÉCIMOSEGUNDA.................................................................50 CARTA DÉCIMOTERCERA.................................................................52 CARTA DÉCIMOCUARTA....................................................................56 CARTA DÉCIMOQUINTA.....................................................................59

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A esto se añaden las dificultades económicas que implica el tener muchos hijos. y la poca confianza que se tiene en la Providencia de Dios. que amenaza menoscabar su atractivo físico y la somete a privarse de innumerables diversiones mundanas. Pero en nuestros días ha rebrotado de nuevo la enfermedad que ataca al matrimonio. hacen que en muchos casos la mujer se resista a la maternidad. enfermedad que destruye la vida moral y la vida física. Se ha ido propagando la idea de que todo vale en el matrimonio. se ha ido poniendo el énfasis en que lo importante es satisfacer la pasión sexual. ella es la única solución a las muchas dificultades y amenazas que minan los más hondos cimientos de la vida familiar. el sensualismo de una sociedad olvidada de Dios y de los premios futuros y absorta totalmente en los goces terrenos. se ha ido formando un prejuicio contra las familias numerosas. La molicie de la vida moderna. 4 . la vida religiosa. y la criminal restricción de los hijos se va imponiendo en la sociedad. Cristo saneó los fundamentos de la familia al elevar el matrimonio a sacramento. ¿Dónde encontrar la solución? Como iremos en las siguientes cartas. corrompiendo aquel mismo organismo de donde habían de brotar robustas la salud y la moralidad.AL LECTOR En estas cartas se tocan algunos tópicos provechosos para la elección la que ha de ser la compañera amada en el matrimonio. como consecuencia. no lo encontraremos más que volviendo a la castidad conyugal. y corta.

en el fondo. pintándome ilusionado las gracias sin par de tu Dulcinea. no me sorprende. *** Es en la primera página del Génesis. a decirte algunas cosas que me vienen a la mente sobre tu nuevo proyecto. siendo laudable en abstracto. y el santo matrimonio es nada menos que un Sacramento de la Ley evangélica. y sosegar tus inquietudes presentes. según él. donde hallo el elogio mayor que del matrimonio puede hacerse. algún día la tenías que tomar. como que no parece sino que. Al fin y al cabo. Conque ¡figúrate tú si voy a declararme yo contra todo un sacramento! Pero para corresponder a la confianza con que siempre me has tenido. sé que Dios no llama a él a todos. Al fin y al cabo. Te declaras enamorado hasta los tuétanos. la semejanza que imprimió 5 . en la unión del varón y la mujer. está diciendo entre líneas que temes hallar alguna oposición en mí. La decisión que has tomado. el más antiguo libro de la Escritura Sagrada.CARTA PRIMERA Mi querido amigo: Tu carta no me ha causado la extrañeza que en ella manifiestas temer. sin entrometerse a estorbar su misteriosa operación y secretos designios. todavía necesita meditarse mucho en concreto. te equivocas! Jamás he movido un dedo para inclinar a un lado ni al otro la vocación de un joven. quiero empezar desde esta carta. El cual. ¡Pero. para que entres en el nuevo estado con las mejores garantías humanamente asequibles de felicidad y acierto. y terminas por confiarme ¡que te casas…! La misma excitación de tu misiva. siguiendo la doctrina de San Ignacio: que hay que dejar obrar a Dios en las almas. aunque no deja de parecerme un poco precipitada. por muy elevado concepto que yo tenga del estado religioso. se completa.

cuya institución sigue inmediatamente a la creación del hombre. Cristo nuestro Señor). y serán dos en una sola carne". Como el Hijo procede del Padre en unidad de substancia. porque ha sido sacada del varón". Y luego formuló la ley eterna del matrimonio: "Por lo cual. Pues ¿cómo la dualidad sexual. sino que. "Creó Dios (dice) al hombre a su imagen: a imagen de Dios lo creó. la madre y el hijo. a la cual dijo éste. pudo aumentar en ellos la imagen o semejanza divina? Esto no lo explica el Génesis. y amándose infinitamente el Padre y el Hijo divino. ser dos en una carne. que no es poca cosa el matrimonio. De manera que la condición natural del matrimonio. Pero es así. al despertar de su profundo sueño y verla delante de sí: "Esta es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne. y ciertamente.Dios en el hombre al tiempo de crearle. espiran. el Hijo y el Espíritu Santo. añade que los creó varón y mujer. un Amor substancial que es la Tercera Persona de la Trinidad divina. El hombre y la mujer son de alguna manera creados a imagen de Dios. así Eva fue formada de la carne y hueso de Adán. que Dios no es estéril. se realizó por vez primera en la misma formación de la mujer sacada del cuerpo de Adán. en cierto modo. pues. y ambos se amaron. engendra un Hijo consubstancial y coeterno. logrando. los creó varón y mujer. que es (como dijo. dejará el hombre a su padre y a su madre. que hace a los hombres capaces de procrearse. Fíjate bien en el sagrado texto: Dice que Dios creó al hombre a su imagen divina. en la trinidad humana del padre. 6 . y se juntará con su mujer. y por la inclinación de ese amor procrearon otros seres semejantes a ellos. como en un infinito suspiro de amor. a semejanza del amor que se profesan en la Santísima Trinidad el Padre y el Hijo. porque deja envuelto en una sagrada penumbra el misterio de la Santísima Trinidad. y completa en él. y. como declarándolo. conociéndose el Padre celestial eternamente a sí mismo. pues les bendijo con esta bendición: que crecieran y se multiplicaran. y se llamará virago (como si dijéramos varona). no para que vivieran célibes. valiéndose de las palabras del Génesis. una nueva semejanza con la divina Trinidad del Padre. Y los bendijo Dios diciéndoles: ¡creced y multiplicaos!". dice. la imagen y semejanza de la Divinidad. Ya ves.

para que. por la dureza del alma israelita. por su desafortunada curiosidad y desobediencia. que se le había dado por compañera.*** Pero la caída del Paraíso. y lo restituyó a su primitiva pureza y estabilidad. que no sólo echa del tálamo a la esposa que ha perdido sus atractivos. en despreciable objeto de sus apetitos. sino la arroja de la morada conyugal. haciendo necesario que Cristo la restituyese a su primitiva pureza. división de corazones. abusó de su autoridad y dominio. de la llaga de su costado. esclavo a su vez de las concupiscencias. sino el nudo de las voluntades y el vínculo amoroso de las almas. sino también las corruptelas introducidas en la Ley. se hizo esclava del varón: "Estarás. que desconoce los derechos del corazón femenino. dándole nueva vida. constituyendo un principio único de la procreación legítima. no es la correspondencia física de los sexos. Así halló Jesucristo el matrimonio. Pero el lazo que forma esta unión y la perpetúa. bajo la potestad del varón". completado por la unión sexual. dice. que corrompió todas las cosas naturales. desenfrenadas en él por la caída. durmiéndose en el sueño doloroso de la Cruz. donde ella era esclava. y renaciera 7 . Cada uno se da del todo. en la divinidad. y la rescató y reengendró. deshaciendo aquel vínculo sagrado que se formó en la misma creación de la mujer. No se propone menor modelo a los esposos cristianos. convirtiendo a la mujer. suprimiendo. y éste. que el amor y la unión de Jesucristo con su Iglesia: unión purísima. para ser dos en una carne. por la gracia y el sacramento. fuera formada la Iglesia. estropeó también la unión conyugal. como halló trastornadas todas las cosas. en cierto modo. y recibe totalmente a su otro cónyuge. nacida del eterno amor con que Cristo la amó y vino a buscarla a este mundo. sobrenaturalizado y divinizado. como el Padre y el Hijo. De ahí luego el repudio o el divorcio. Y así lo hizo el Señor. constituyen un solo principio de quien procede el Espíritu Santo. De ahí nació la poligamia. no sólo las monstruosidades engendradas por el paganismo. Pues en la condena que se acarreó la primera mujer. y lo somete a la más dura negación de sus naturales aspiraciones. dos almas en un cuerpo. pues. En el matrimonio cristiano no cabe.

El asunto lo requiere.de él pura. siempre virgen y eternamente fecunda de hijos santos. inmaculada. recordándote el refrán en que se compendian los desengaños de todos los malcasados: ¡Antes que te cases — mira lo que haces! 8 . Continuaremos otro día. que llevan en sí la semejanza de Jesucristo.

que habiendo Dios hecho desfilar por delante de Adán todos los animales. y se comprometen a ayudarse mutuamente a santificarse a través de la vida conyugal. en iguales alturas. y así me abajo a hacer algunas consideraciones prácticas del nuevo estado que te muestras decidido a abrazar. es la comunidad de vida y amor. no necesito alegarte razones para disculpar el que te lo ponga delante de los ojos. Mi anterior carta se elevó a regiones muy elevadas. él fruto de la fecundidad. dispuesto. al contraer matrimonio. había que poner bien los fundamentos para poder construir el edificio. por sus amorosos y secretos designios.CARTA SEGUNDA Mi querido amigo: Tienes razón. a muchos de los cuales niega Dios. Y aunque la procreación sea uno de los fines primordiales del matrimonio en abstracto.. la procreación y educación de los hijos. por tanto. y la ordenación del apetito sexual. Así que. acuérdate que dice él Génesis. la mutua ayuda. ¿Quieres casarte? Pues reflexiona ante todo sobre al fin o los fines propios del matrimonio. no quiero que te quejes de que persevero. hay que considerar primeramente en tu caso. no se halló ninguno que pudiera ser su ayuda y semejante. Los esposos. naturalmente a sujetarte a la norma católica: ¡uno con una y para siempre. que estás versado en la lectura del incomparable libro de Kempis. *** Y para que no creas ser ésta doctrina que yo me saco de la cabeza. se dan y se reciben mutuamente. en ésta. para que les diera sus nombres propios.! Tú. Y para 9 .. Pero era necesario. Con todo eso. es a saber: la comunidad de vida y amor. sabes de memoria aquella máxima eminentemente práctica: en todas las cosas. Pero lo que nunca puede faltar en el matrimonio. y lo que. al tratar de la formación de la mujer. no se realiza en todos lo matrimonios. mira al fin.

De suerte que. sino del matrimonio en general. por tanto. sin reflexionar sobre esto! Algunos hay que buscan en su esposa simplemente una ayuda. a hablar de ti ni de tu enamorada en particular. no podrá constituir la ayuda para santificarse que pretendió Dios al instituir el matrimonio. la mutua ayuda en la vida. alguien que le ayude. aunque los saque de sus apuros.. ¿Sabes tú lo que es vivir siempre. es este aspecto de la futura convivencia. y las semanas y los meses y 10 . ¡Y desde este punto de vista. *** Quedamos.. creó Dios a la mujer y la unió con Adán en matrimonio. pues el oro no tiene semejanza con el hombre. a que el matrimonio destina a los que se unen con ese estrecho e indisoluble lazo. íntima. pues. cotidiana. el bien de los dos. un auxiliar. o los levante un peldaño en la escala social. por entrar en el estado matrimonial. teniendo delante ese día. lo primero que se ha de considerar. Y esto es lo primero que ha de considerar el que. en semejante deliberación. ¡Cuántos se equivocan. y de la elección que tú aconsejarías a un amigo tuyo. que delibera para casarse con una muchacha a quien ni tú ni yo conocemos. al través de este prisma. tras la fortuna o posesiones del cónyuge. en esa intimidad conyugal. sin tratar de idealizarla. en que. pero no una ayuda semejante a él. pues la influencia política o mercantil o como sea.. y otro y otro. con una misma persona? ¿Despertarse cada día a su lado. perpetua. quisiera yo que miraras a tu novia. Estos buscan ayuda.. Y tampoco éstos buscan una ayuda semejante a sí. ha formado el propósito de casarse. pero no una ayuda semejante a él.! No vamos. Algunos buscan la influencia de una familia bien relacionada. no puede ser otro sino el ser humano con quien unes tu suerte. la primera y más universal finalidad de éste. como tú. constante.remediar esta falta. Esta ayuda o auxilio semejante. Algunos (y ¡ojala no fueran muchos!) se van tras la opulenta dote. es la comunidad de vida y amor.

tan necesitado de la ayuda que solicita. sino ayuda semejante. naturalmente.. siempre en esa compañía íntima. La cabeza es superior. haciéndolos. auxiliador o auxiliado. un corazón a otro corazón.. por no haber meditado las palabras del Génesis que tan claramente lo dicen. y sobre todo. como poseedor de ella. de esa encantadora personita. sino de una persona. de unas mismas alegrías y pesares. con el tiempo. se han enzarzado todas esas superficiales e incansables discusiones de feministas y no feministas. aun cuando se hayan roto. no de cualquier manera semejantes. sino mutua ayuda y dulce comunidad de vida. quién auxilia a quién. que continuará siendo la misma. aflojado. no de un superior a su inferior. superior e inferior. sino complementarios. para entendernos. Una comunidad de vida y amor es la participación constante de unos mismos pensamientos. sus embelesadores encantos. ayudador o ayudado. una voluntad a otra voluntad. sobre la superioridad de uno u otro sexo. una autoridad. de unas mismas prosperidades e infortunios. Ayuda. inseparable? —¡Eso —dices— es la felicidad! — Pero poco a poco. y aun para evitar algún desengaño desagradabilísimo. pues. una ayuda que una inteligencia da a otra inteligencia. y hemos convenido en que hemos de prescindir de ella. Ni el corazón haría cosa de provecho sin la cabeza. y. en este concepto. sólo por 11 . de unos mismos entretenimientos y costumbres. sino semejante. en cada caso. En la sociedad matrimonial ha de haber. para que no yerre su finalidad el matrimonio. que al decir eso. una mano a otra mano. hasta la muerte. es el marido superior y cabeza de la mujer. porque no hay. ni la cabeza podría vivir sin el corazón. Y en esa comunidad ha de hallarse la ayuda. o por lo menos. No tratamos. *** Para esta mutua ayuda proporcionó Dios maravillosamente las cualidades de uno y otro sexo. (Fíjate en que eso de encantos y encantamientos es algo propio del vocabulario de los enamorados). pero como individuo no es superior. Por no haberlo considerado así.los años. sin que sea fácil determinar. como la mujer lo está de la que se le presta. ya estás pensando en fulanita. una ayuda semejante a ti.

Pero este hallazgo. de tipo científico o intelectual. La mujer tiene la capacidad de sufrimiento y el tacto necesarios para sostenerle. repartiéndolas entre dos y desahogando su amargura. La mujer no concibe ordinariamente planes audaces como los del varón. Y sobre todo.la posición que ocupa. El varón está dotado de fuerza y arrojo para defender a su mujer y a sus hijos. rarísimo en el mundo. La mujer. y alentarte en sus abatimientos. pero no independiente del corazón que le envía la sangre con que alimenta su vida y su actividad toda. posee la suavidad para conservar la paz y felicidad del hogar. *** El Espíritu Santo declara dichoso al hombre que ha logrado encontrar un buen amigo. El varón concibe propósitos elevados y atesora fuerza de carácter para acometerlos. la mujer posee un entendimiento práctico. débil para defenderse de los enemigos exteriores. No inventa o descubre normalmente complejas verdades ocultas. son dos en absoluto. pero completa el gozo del descubridor. se encuentra en todos los matrimonios bien constituidos. y perseverar en ponerlos por obra. destinados a formar por el santo matrimonio una sociedad admirable. Porque los amigos. y disminuye las tristezas. distintos como personas humanas. porque participan los dos vivamente de ellos. pero conglutinados en unidad física. por muy estrecho que sea el nudo de sus almas. sin el cual los más elevados vuelos de la inteligencia no pueden parar sino en miserables caídas. duplica sus goces. la íntima comunicación amorosa de los pensamientos y afectos entre los esposos. participando de su conocimiento. y darle la constancia que ella misma no posee en sus cosas. Semejante es la dependencia mutua. al paso que los esposos son dos en uno. En el varón hay una inteligencia teórica. 12 . pero le ayuda para resolverse a ellos. moral y sobrenatural. con una intimidad y seguridad a que la sola amistad consigue llegar muy raras veces. el mutuo auxilio y complemento que el Autor de la Naturaleza ha puesto entre los sexos.

también. donde pueden ocultarse los perpetuos tormentos que hacen la indisolubilidad del matrimonio tan temible. cuanto es amable si se acierta en la elección. Pero ahí es. Y así la voy a dejar para otro día. cuando se yerra. su mutuo auxilio. que requiere una pausa.De ahí nace propiamente su mutua ayuda. Mas la consideración de este punto es tan interesante. 13 .

pues.CARTA TERCERA ¿Con que te parece que voy entrando en materia y te interesa eso de la mutua ayuda y comunidad de la vida y amor? Pues. sentirás la necesidad de hallar en tu mujer algún eco o resonancia de tus pensamientos. y sabido es (o ignorado). Supongo yo que al casarte no abdicarás la facultad y ejercicio de pensar. Los enamorados son contemplativos en la más alta acepción de la palabra. vida intelectual. tiene las inteligencias como entumecidas y suspensas. Y para establecer algún orden. Se trata de comunicación íntima y constante en todas las manifestaciones de la actividad humana. Me pondrías en un aprieto. Circunstancia es ésta en que se piensa poco en el fervor del enamoramiento juvenil. El embeleso que en esa situación anímica producen los encantos de la persona amada. Aprende con simple mirada sen14 . cuando se vive a dúo. y como el pensar a solas. cinco aspectos: la vida intelectual. es una manera de divorcio y división de la unidad matrimonial. que el está en éxtasis no discurre. Viven en perpetuo éxtasis. la vida doméstica y a vida social. la vida religiosa. pues. más o menos vigorosa y elevada. que hay en el matrimonio bien contraído una. Sé. y verás cuánto hay que discurrir acerca de estos aspectos de la vida matrimonial. por un momento benévolo conmigo. la vida estética. en la vida matrimonial. *** Digo. No me pidas el fundamento filosófico de esta división. creo se pueden distinguir. o mezquina y rastrera. ¡permíteme te diga que ahora eres tú el que te muestras excesivamente teórico y que estás por los cerros de Úbeda! La vida de que tratamos aquí es muy distinta de la que tú apuntas.

. Los Santos nos dicen. y pido al Señor te libre de una intelectual. ni mucho menos en la matrimonial. hombre! Si hubiera alguna causa atenuante del suicidio. A un conocido mío que estaba casado con una mujer parlanchina. el que tu mujer sea erudita. ¡vamos. La pedantería. y se goza en lo que percibe. Si a la mía. No te pongo. es posible prometerse un éxtasis perenne. por consiguiente. eso que vengo llamando vida intelectual. que no habla más que un idioma. le haga ver su mujer los entramados psicológicos de sus penas y alegrías. al volver en sí del éxtasis amatorio (que quiero concederte que dure toda la luna de miel) y ver que de esa boca que se le había antojado tan atrayente.sitiva o Intelectual.. pero en la mujer propia. creo yo que habría de ser una el verse indisolublemente atado a una semejante Enciclopedia con faldas. ¡qué será una mujer que habla cuatro!".. o esté adornada de grados académicos. cuando el marido se lamenta de algo o se alegra de cualquier cosa.. Y acabado el éxtasis. hablando del éxtasis divino. .! No quiero yo que la mujer piense como un filósofo. no es ése comúnmente su papel en la vida intelectual del matrimonio. y no menos en lo que da y recibe con esa extática comunicación de alma con alma… Pero ni en la vida espiritual. "¡Pobre infeliz! —exclamó—.. El éxtasis erótico es algo más asequible en los principios. ver adornada la más casera conversación con recónditas etimologías . no hay quien la aguante. *** Y ¡qué decepción ha de ser para un hombre de talento.. es cosa abominable en la mujer. 15 . que sabía hablar cuatro idiomas. ha de entrar el discurso. Pero sí que no sea ruda e ignorante en tales términos. le dijeron que otro amigo suyo se iba a casar con una muchacha tan instruida. que acaece en rara hora y breve espacio. de mero sentido común. que las ideas que tú concibas no puedan hallar en ella alguna resonancia y simpatía.. No te aconsejo precisamente que te cases con una doctora. y que. ¡qué horror! ¡Tener que oír a todo pasto citas de renombrados autores. Cuando se trata de una mujer ajena puede por un rato servir como materia de risa. vicio intolerable en cualquier varón. como requisito para la vida intelectual del matrimonio. qué digo de talento.. pero se desvanece luego irrevocablemente. no salen más que puras y simplicísimas tonterías.

No es menester que iguale la formación científica o literaria de su esposo. Se trata de una respuesta muy errada: pues. sin lo cual. nuestros trabajos más ideales carecen de su más dulce sabor y embeleso. el primer motivo por el que has de querer a tu mujer. como el maestro se goza comunicando a un discípulo tal sus científicas investigaciones. acabará menospreciándola. y va descendiendo de su pedestal. que incluye necesariamente. y poco a poco renunciará a ella. la comunicación de la vida intelectual. tanta filosofía sabe y más que Aristóteles". de uno que. *** Sea. La mujer acaba entonces decayendo de la alta dignidad para que la creara Dios en el principio. y en que la repuso Jesucristo. Y para esto es necesario que la mujer de un hombre culto como tú. Por eso me parece rematadamente mal aquella respuesta (que suelen emplear muchos. pues. al humilde lugar de juguete o de sirvienta. cuando de vida matrimonial se trata). lo primero que mires en tu futura esposa. Si el esposo encuentra en su mujer una constante incapacidad para participar de su vida intelectual. menester es que pueda interesarse por lo que a él más le interesa. comercial y político. como le sacaran a relucir la ignorancia y ordinariez de la mujer con quien pretendía casarse. y aun sus ilusiones del orden científico y artístico. por sus trabajos. respondió: "Para lo que yo la quiero. si ha de compartir con él la vida. su formación intelectual que la haga capaz de convivir contigo en las 16 . entre seres racionales. pero es grave impedimento la excesiva ordinariez e ignorancia. así el esposo pueda descargar en la inteligencia de su mujer esa necesidad que nos mueve a comunicar nuestras ideas. y no un mero instrumento al servicio de sus comodidades y bajos apetitos. Para que.*** Si la mujer ha de ser compañera del varón. lo que para un maestro un inteligente y aplicado discípulo. Y para ésta no es necesaria ni aun conveniente la filosofía de Aristóteles. Basta que pueda ser para él. sus aspiraciones. por lo menos en estas comunicaciones más elevadas de su alma. en la más amplia y honda acepción de la palabra. posea alguna general cultura. es para tener con ella esa íntima comunidad de vida y amor.

y aun pretendida superioridad intelectual. pero no ha de empinarse tanto que pueda pasarle por la mente la tentación de convertirse en guía. Que éste es. para que no se altere el equilibrio de la sociedad matrimonial. éstas son excepciones. tener presente que la comunidad de la vida que quieres abrazar. sino total. pues esta igualdad. evita unirte con una mujer condenada por su falta de cultura a un perpetuo alejamiento de las esferas donde tú por razón de tus estudios y aficiones. La mujer ha de ser bastante alta para ser compañera. Sigue otra comunidad todavía más importante y transcendental: la comunidad de ideas y prácticas religiosas. lo cual. 17 . también intelectual. si llegan a interesarla tus ideas. y por tanto. es de suyo obstáculo para la dulce subordinación que toca a la mujer en la divina economía del hogar. además de la pedantería. que se atreve a sostener sus opiniones frente a las tuyas. Ha habido hombres de ciencia que han hallado en sus mujeres valiosas auxiliares en el trabajo científico. como digo. sino en la abnegación y el amor.regiones donde tú comúnmente vives. La cual es de tanto interés y pide ser considerada tan despacio. has de pasar la vida. y rara vez pueden tomarse en consideración al elegir esposa. puede considerarse esto como una dicha. será un suavísimo y estrechísimo vínculo de amor. Pero es menester que la mujer no se eleve sobre el nivel de auxiliar de los trabajos del esposo. Al contrario de lo que acontecerá. no ha de ser sólo física y doméstica. Lo único necesario es. y a este efecto. que hace necesaria otra carta. Con tal que no pasen de auxiliares. donde su reinado no se ha de fundar en la superioridad. y por ventura a considerarte como inferior a ella en talento y formación científica o intelectual. Aun cuando en ellas haya de penetrar siempre cogida de tu mano y dependiente de ti. Mas. si sabe o imagina saber tanto. aunque no como dicha común que pueda buscarse de ordinario en el matrimonio. el peligro de las mujeres sabias.

Tanto más cuanto que. Trata tan sólo de hallar una mujer que pueda participar de tu vida intelectual. y sería la mayor de las calamidades sacrificar ésta para satisfacer las inseguras ventajas de aquélla. a la manera que te decía: como un alumno inteligente se puede interesar por los trabajos de su maestro. Al paso que la función de compañera de la vida no admite substitutos ni asalariados. esto es: en las ideas religiosas. Pero por muy envidiables que sean tales consorcios. 18 . pagándolo. *** Pero si esa participación simpática es necesaria en todas las esferas de la vida intelectual. No pongas. lo que no te ayude tu mujer en tus trabajos profesionales. Incluso de historiador católico Weiss he oído contar. después de todo. claro está que no es éste un factor que pueda tomarse en cuenta para elegir la compañera de la vida. no dejarás de hallar. pues. harto raras en los matrimonios. merced a la colaboración de su señora. a quien leía sus cuartillas. y las corregía hasta ajustarlas al más exquisito gusto de ella. de hallar en tu futura esposa una especie de secretario o ayudante para tus trabajos científicos o intelectuales? Haces bien. La vida científica ocupa un segmento harto reducido de la vida humana. Sé muy bien que se han dado casos de matrimonios en que los dos colaboraban en el estudio de los archivos. la ilusión en parecerte a esos casos extraordinarios de matrimonios dedicados casi en exclusiva a la vida académica y universitaria.CARTA CUARTA ¡Oh ánimo abnegado! ¿Con que renuncias a esas ventajas. quien te lo haga. en los trabajos de laboratorio. lo es en grado eminente en la vida religiosa en lo que ésta tiene de inteligible. que logró dar tan atractivo estilo a su voluminosa Historia universal. o como un músico aficionado se interesa por los de un consumado compositor.

Pero cuando se trata de contraer el matrimonio. Los matrimonios con disparidad de culto (entre un católico y un no bautizado). que es posible a tiempos en el trato social. el comerciante y el médico pueden olvidarse enteramente de sus preocupaciones profesionales a la hora del paseo o del teatro. como la vida científica o profesional. y aun conviene que el carácter profesional tenga esas intermitencias. no lo es en la intimidad de la comunicación doméstica. es suma temeridad unir su suerte a una persona con quien no podemos estar conformes en 19 . Allá en los principios de la vida cristiana pensó San Pablo. No es menester que el seglar cristiano ande todo el santo día pasando las cuentas del rosario. en un momento dado o lugar alguno. de enfriar la fe y la práctica religiosa. Por eso la divergencia religiosa constituye. en la vida matrimonial.La vida religiosa no es. y la sociedad de los hombres posible. de confinarse en determinadas regiones del espacio y del tiempo. evitando todo aquello que pueda poner intempestivamente de relieve la discrepancia en sus creencias más arraigadas y fundamentales. El ingeniero y el abogado. Pero no por eso puede. Pero con la vida religiosa acontece lo contrario. No es que el hombre religioso tenga que estar haciendo desde que se levanta hasta que se acuesta. el católico sensato se encontrará muchas veces con personas que no participan de sus convicciones. podría con frecuencia ser motivo de la conversión del consorte pagano. despojarse de su religión ni dejarla a un lado. Ciertamente. actos religiosos. Para que estos sean lícitos. susceptible. para ser válidos necesitan una dispensa. que el ejemplo e influjo de un cónyuge cristiano. no son ingenieros o abogados a la hora de comer o a la de acostarse. que pone a los esposos en peligro gravísimo de abandonar su religión. Pero esto. o hablando de la salvación de las almas. y las tratará con afabilidad. una situación tan violenta. para hacer la vida tolerable. en alguna manera. Y ésta es justamente la causa del por qué la Iglesia prohíbe en principio los matrimonios con personas de diferente profesión religiosa. los matrimonios mixtos (entre católico y bautizado no católico) necesitan la licencia de la autoridad eclesiástica. y por eso consintió en que el cónyuge fiel continuara cohabitando con el infiel. por ejemplo. o por lo menos.

Se podría creer que han dado a sus hijas tal educación e instrucción cristianas. en tales términos que. La instrucción religiosa de esas jóvenes y sus convicciones conscientes. la da de mala gana. Por eso la Iglesia. a que ya no atribuye una gran importancia. Pero entre nosotros se dan menos casos de matrimonios entre católicos y bautizados no católicos. a tan ruda prueba. están muy lejos de poderse someter. o ya en la educación de los hijos. que el esposo tolerará sonriendo compasivamente. que las han hecho inmunes de todo irreligioso contagio. que no llegará siquiera esa alternativa. Hay innumerables padres cristianos que ponen pocos reparos a la hora de entregar a sus hijas a jóvenes no creyentes o católicos no practicantes. casi totalmente. omitirá ésta las prácticas religiosas. 20 . pues. o halla semejantes o les hace". y esto tiene una importancia enorme a la hora de elegir o aceptar una persona de tal condición con quien se piensa unir indisolublemente el resto de la vida. hasta que llegue un día que contraríen sus deseos. con probabilidades de buen éxito. son cada vez más frecuentes los casos de ateísmo o agnosticismo. Por desgracia. Entonces la pobre mujer se verá en la dura alternativa de elegir entre la apostasía práctica o el tener que vivir a escondidas su fe dentro del hogar. Pero lo más temible es. Su vida religiosa consiste. Pero desgraciadamente no es así. Pues en el caso de que el esposo no creyente sea intelectualmente superior a ella. y solamente para evitar mayores inconvenientes. la misma fuerza asimilativa del amor que le tiene constituirá un perpetuo peligro para sus creencias. que de católicos con personas que teórica o prácticamente son no creyentes o que no profesan la fe. no ya ante amenazas brutales.las ideas más fundamentales entre todas cuantas rigen nuestra existencia moral. con muchas restricciones. por lo general irá enfriando la piedad de la esposa. un católico contrae matrimonio con una persona que no profesa sus ideas religiosas. aunque por ventura no hayan abrazado otras creencias religiosas. ya sea en la vida social. "El amor —dice San Agustín—. Si. en prácticas de devoción. aunque concede dispensa para contraer matrimonio con bautizados no católicos. sino ante el más leve desagrado de su cónyuge.

¿Cómo puede ser (por lo general) qué considere la religión como fundamento de la honestidad y felicidad de la vida. *** Yo no sé qué felicidad puede quedar en un matrimonio (luego que se ha desvanecido la embriaguez de los sentidos). si luego ha visto en su casa todo lo contrario de lo que del colegio sacó prendido con alfileres. generalmente. a qué prácticas se ha acostumbrado. Muchachas hay que. que ha ido allí sólo de vez en cuando algunos domingos. Mira dónde se ha educado. sienten renacer las pasajeras devociones del colegio. ¡Qué incautos educadores! ¡Cómo si la cosa fuese tan fácil! Piensan resolver ese problema con tanta facilidad y seguridad. algo que no se puede adquirir fácilmente en la edad adulta.*** Pero no nos apartemos de tu caso. se murmura contra sus ministros. cuando alguna pequeña dificultad no lo estorbara.? Hay muchos jóvenes que. y no vayas a buscar la que ha de ser el centro de tu futuro hogar católico. frívola. que vive de espaldas a Dios o como si no existiera. al contraer matrimonio con una joven de ideas y costumbres opuestas a las suyas. y con una candorosa e inconsciente hipocresía. Y no te satisfagas con que haya estado algunos años en un colegio de religiosas. se hacen burlas contra los religiosos y personas devotas. Fíjate cuál es el fervor religioso que reina en el hogar de tu novia. se vea unido con una criatura desposeída del fundamento mismo de esa fe y cristiana manera de verlo todo. etc. donde se critica a la Iglesia. mundana. se prometen como la cosa más fácil de este mundo. entrando en relaciones con un joven piadoso. que ya habrá tiempo para irla educando. no es sino un espejismo del afecto que por entonces enseñorea toda 21 . qué ideas ha embebido. ¡Cómo si no pesara nada la educación recibida en la familia! Acuérdate que de tal leño tal astilla. una joven que no ha visto casi nunca en la iglesia a sus padres. Esto. en una familia irreligiosa. cuando un hombre sensato y de cristianas convicciones como las tuyas. la que ha vivido en un ambiente habitual contrario a la religión. se creen ellas mismas religiosas y llenas de nuevo fervor.

su alma; pero que se desvanecerá cuando pase la ebullición, y el amor entre en su fase de serenidad y sosiego...

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CARTA QUINTA

Veo que mi anterior carta te ha llegado al alma. Me vienes a decir que tu novia es un ángel... y yo me digo: ¡no le faltan más que las alas! Yo te felicito por todo ello. Pero mira: antes de pasar adelante hemos de hacer un pacto: que no me vuelvas a decir —hasta el fin — cosa alguna de las cualidades particulares de tu novia. Déjame discurrir en general, y vete tú aplicándote lo que te convenga, dejando pasar lo demás como si se dijera para otro. Pues tal vez querrá Dios que así sea con el tiempo. Aplícate lo que te haga al caso, y en lo demás déjame discurrir sin trabas, ni temor de que te resientas de suposiciones que, aunque sean tales, se te antojen injuriosas. *** Siguiendo, pues, la cuenta de las vidas, cuya suma constituye la vida matrimonial; a la intelectual y religiosa sigue por su orden la que podemos llamar estética; la que mira a los gustos, a lo que agrada o desagrada en las cosas, personas y circunstancias de la existencia cotidiana. Y en esta parte hemos de confesar que el amor tiene más fuerza igualitaria que en los dos puntos anteriores, Pues, perteneciendo los gustos a la porción afectiva, donde el amor impera soberanamente, puede, a la larga, sometérselos y conformarlos a imagen y semejanza del amado. Esto experimentarás ahora tú, en ese bienaventurado prólogo del matrimonio. Todo lo que le da gusto a tu novia, te parece a ti por el mismo motivo lo mejor, lo más exquisito y agradable. Y quiero suponer que a ella le acontece lo mismo. Si hacéis proyectos... o castillos en el aire, rara vez os hallaréis en contradicción. Los gustos se subordinan dócilmente al amor, y ya nada es capaz de agradar al uno, si al otro le disgusta. Pero no hay, en este estado los gustos no dura más que nuestros gobiernos. Mientras el amor es impetuoso como un vino 23

nuevo, calla ahí todo el mundo y se somete dócilmente. Pero a medida que el primer apasionamiento se vaya evaporando (y no te forjes la ilusión de que el amor-pasión ha de ser perenne), levantarán la cabeza los afectos súbditos, y la Monarquía absoluta se irá cambiando en democracia ingobernable. Entonces será cuando tus gustos y los de tu mujer reclamarán cada uno sus derechos individuales, y cuando desencadenarán conflictos en el hogar, si entre sí fueren demasiado discordantes. Por eso, aunque te fíes mucho en la eficacia igualitaria del amor, bueno es, al elegir tu futura esposa para toda la vida, allanar el camino, evitando los posibles obstáculos, buscando una persona cuyas inclinaciones estéticas no discrepen excesivamente de las tuyas. En esta materia, como en la anterior, para discernir lo permanente de lo pasajero, no mires tanto a tu novia, cuanto a lo que en su familia la rodea; lo cual, aunque no sea un argumento demostrativo, será un indicio poderoso de sus gustos. Si una joven, perteneciente a una familia rica, se ha acostumbrado a pasar muchas temporadas viajando, o ha vivido rodeada de tanta servidumbre que por maravilla le han permitido cuidar del aseo y arreglo de su casa, difícilmente tendrá gusto por estas cosas; pues, en el primer caso, la costumbre de vivir en hoteles y residencias de lujo, y en el segundo, el dejar todo el cuidado doméstico a los empleados, habrán impedido que se aficione a esas atenciones domésticas que hacen las delicias de tu madre, y que tanto han influido en el bienestar íntimo de tu familia. Admito que a algunos maridos les moleste que su esposa sea demasiado casera. Pero es mucho más frecuente lo contrario, que al hombre amante de su hogar le moleste que su mujer esté casi siempre fuera de casa. Lo que ciertamente cada novio ha de mirar es si los gustos de su futura esposa se conforman en su mayoría con los suyos, en la forma de vida que necesita o quiere llevar. Habrá muchas cosas que a ti te gusten y a ella no (generalmente originado por las diversas costumbres familiares), lo cual puede ser causa de futuros conflictos conyugales, luego que el Amor tirano abdique su autocracia y deje expresarse a los otros afectos. Y esto, te lo repito, mejor lo descubrirás en la familia de tu novia, que en su propia adorable personita. 24

El amor es indudablemente el primer demócrata que hubo en el mundo. y en todo semejante al tronco del árbol donde nació. no puede dejar de ser difícil cuando existen grandes discrepancias en los gustos. Y aunque la caridad cristiana nos obliga a amar a todos. De ahí que. para que no unamos definitivamente nuestra vida a una persona que. te confunda luego. Pero llegará un momento en que la flor perderá sus brillantes pétalos. Divergencias que no se compensan 25 . que supone la familia. ya sea despreciando lo que tú respetas y amas. que determinan. suelen producir esas inclinaciones. y el ambiente doméstico en que se ha criado. Porque los pañales en que cada uno ha sido envuelto. cada oveja con su pareja. Mas esto no impide para que uno y otro hayan de reconocer y acatar la dura realidad de los hábitos y gustos adquiridos desde la niñez en las personas. y quedará al desnudo el tallo. aun en las familias religiosas. no se admitan fácilmente a personas que manifiesten graves defectos en su personalidad. y el espíritu cristiano no es menos democrático que el amor. Y mejor aún. lo que agrada o desagrada. por sus condiciones. La belleza y ternura que manifiesta la novia en los primeros años pueden encubrir casi totalmente sus asperezas de carácter o su mala educación. no coopere a nuestra felicidad. No te dejes llevar de las apariencias. Incluso la virtud sobrenatural no logra muchas veces transformar estas malas cualidades de carácter o educación. La comunidad de vida y amor. Fíjate bien en qué ambientes sociales se ha movido tu futura esposa.*** Tengo para mí. que hemos llamado de tipo estético. en la mayor parte de los casos. que por eso se dijo. nos pone ante todo la obligación de mirar por nosotros mismos. Lo cual no se ciñe a la vida estética propiamente dicha. divergencias en los modos de ver y de sentir acerca de los acontecimientos de la vida y aun de las cosas más triviales. No sea que si es excesivamente diversa de la tuya. con cuál ha tratado desde su niñez. o avergonzándote al hacerte ver la bajeza de su condición. áspero y duro. sino que se extiende a toda la vida familiar y social.

o por la misma belleza física. Y no menos descubriríamos en muchos esposos. debajo de los carísimos vestidos y joyas de algunas esposas. por el dinero. por las primeras impresiones. por el talento. pero con grandes valores humanos. llagas que manan sangre. pero carente de virtudes morales. Y si se escribiera la historia íntima de ciertos matrimonios. con una esposa. causadas por el grosero comportamiento (aun sin llegar a la ofensa o al delito) de un esposo millonario. No te dejas deslumbrar.con ciertas cualidades ni con todo el oro del mundo. pasada la etapa de la pasión primera. agraciada en lo físico. el profundo malestar de tener que vivir. por tanto. podríamos ver. provenientes de familias modestas. por mucha dote que se aporte. 26 .

prescindiendo del interés de los demás. El verse encadenado con indisoluble vínculo a una persona sin virtud. el hombre sin virtud. La persona sin virtud es como una zarza. La víbora tiene un veneno sumamente mortífero. es una cualidad con que se vive bien. 27 . La naturaleza se busca siempre a sí misma: sus comodidades y deleites y mejoras. Mas el egoísmo humano se vuelve contra todo lo que le rodea. y a ninguno perjudica más que a quien tiene más cerca. todo lo que falte a su virtud. aun de las personas que nos son más allegadas. porque el instinto es la dirección que les imprime. Pero no sólo es necesaria la virtud para que el virtuoso viva bien. para su conservación y propagación. pero no jamás lastimará a sus cachorros. Pero en el hombre apenas se halla rastro de esos móviles instintivos ordenados en provecho de otros. debe ser una especie de anticipado infierno. dice San Agustín. quedan los dos expuestos al riesgo del divorcio o del adulterio. Busca como esposa una persona virtuosa en toda la extensión de la palabra. pero no daña con él a sus crías viboritas. Con frecuencia el orgullo altanero o la soberbia destruye la armonía del hogar. y hazte cuenta de que. la Divina Providencia. Mas ¿quién podrá descansar tranquilo sobre un lecho de zarzas? Nuestra condición natural es egoísta. que asoma por todos sus nudillos punzantes espinas. La virtud. El león tiene una gran ferocidad. es peor que las más dañinas fieras. habrá de faltar necesariamente a vuestra felicidad matrimonial. sino es condición indispensable para que los están a su lado también vivan bien. En los animales hay instintos altruistas. rota la cual. De donde resulta que.CARTA SEXTA Considera ahora otras dos cualidades importantes para la buena marcha del matrimonio: la virtud y la buena condición.

Pero ¡tiene un genio. de la vanidad femenina. aun en su grado más estimable. Para un calmoso. Pero con ser la virtud tan necesaria. La virtud. pero la inclinación está ahí. condenado a empujar eternamente un enorme peñasco que le opone constantemente la resistencia de su inerte gravedad. no excluye la lucha. Pero claro es que la lucha excluye la paz. pero la índole natural retoña de continuo. pero dista muchísimo de la felicidad que buscas al abrazar tu nuevo estado. como la virtud. Para una persona muy viva o activa.!" Ahí tienes la fórmula en que suele expresarse la infelicidad de muchos hogares. No es aquella infelicidad infernal producida por el crimen. y busca una joven que no tenga ése sino el otro que cuadra más con el tuyo. para acomodarse hasta cierto punto con las de su pareja. tan indispensable. sino relativo. todavía hay otra cosa que se ha de mirar con cuidado no menor que la virtud. lo que llamamos vulgarmente el carácter o el genio.No hay una sola virtud. aun la más acendrada. el verse enlazada con otra en extremo cachazuda ha de ser una especie de tormento de Sísifo. aunque virtuosos. raras veces alcanza una perfecta victoria sobre la naturaleza. La virtud. No siempre se realiza. —"¡Si mi mujer no tuviera ese genio!". Piensa bien. Por eso muestra la experiencia que hay muchos matrimonios poco felices. cuya falta no pueda ser origen de las mayores desventuras para un matrimonio. la unión con un genio demasiado vivo ha de parecerse 28 .. de la sed de diversiones y placeres del varón. y es la condición natural. —"Mi mujer es buena. necesaria para la felicidad íntima del hogar. ahora que estás a tiempo. Considera tú mismo las consecuencias de la avaricia. de la envidia. cuál es ese genio que turbaría tu existencia. Pero la pelea es demasiado áspera para dar lugar a la armonía necesaria para la felicidad.. de la ira de cualquiera de los dos esposos en un hogar… son causa de graves conflictos en la vida conyugal. depende de cómo se acomoden. La vence una y mil veces. Porque esto de los genios no tiene un valor absoluto. Cada uno de los cónyuges pelea contra sus inclinaciones opuestas. La cabra —dicen— siempre tira al monte.

baste para esta carta. puesto el caso que haya personas discrepantes de su sexo. serían arrastrados fácilmente a la ruina física y moral. Si eres propenso a la ira. aunque dista mucho de agotar la materia. distanciados por una aparente contrariedad. serían un impedimento a los fines de la Naturaleza. 29 . presente el hombre. dio a la mujer no menos amorosa reserva. al formar para el hombre una ayuda semejante a él. busca como esposa una mujer que lo sea en la más estricta acepción de la palabra: una mujer femenina. pues vuestra vida será una constante vicisitud de choques y arrepentimientos. La naturaleza hizo los sexos simétricos. pero unidos con maravillosa armonía. a la hora de buscar esposa… Y ya que Dios te ha hecho a ti muy hombre. pues. por lo menos. puso una armonía semejante en las almas. Pero esas uniones invertidas. Pero si ambos se hallaran estimulados por la misma acometividad. además de trabajar por vencerla. sobre este punto importantísimo de la elección de esposa. Téngala. Y lo dicho. *** El ideal en esta parte consiste. parece haber sido la fórmula del Supremo Hacedor. Diferencia con armonía. Si los dos tuvieran el mismo fugitivo recato. en que las cualidades de los esposos. sino complementarias. sólo pueden considerarse como mal menor. como lo son el cuerpo y el ánimo del varón y de la mujer. no te unas a una mujer que cojee del mismo pie. Acaso sea ésta la única manera de que vivan en paz con su alter ego.al suplicio de los descuartizados entre cuatro caballos que tiraban cada uno por su lado. Y no menos que en los cuerpos. muy poco varoniles. no sean opuestas ni contradictorias. Si dio al varón acometividad amorosa. en orden a la mutua ayuda y a la comunidad de vida y amor. He observado que las mujeres marimachos suelen hallar para maridos verdaderas nulidades: hombres apenas masculinos.

La concupiscencia de que hablamos aquí. sino permitiéndooslo con indulgencia". aunque cabe también esta voluntad puramente racional. esto es: someter a la norma racional. la concupiscencia no es un mal sino porque está desordenada (por efecto de aquella indigesta manzana. que vuelvan a su costumbre. y el apetecerla así. que "no se defrauden uno al otro.CARTA SÉPTIMA El matrimonio. En el estado de la inocencia. Pero no vayas a imaginar (como imaginan muchos jóvenes). sin persuasión ninguna de sus sentidos. como quiera que esta unión pueda ser asimismo objeto del apetito racional —de la voluntad—. conteniéndola dentro de los términos de la razón. desear la unión con Eva. viene a ordenar la concupiscencia sexual. se lanza hacia el objeto deleitoso. "A causa de la fornicación (es a saber: para no incurrir en ella). que “padecerán la tribulación de la carne”. pudo Adán. no cabe duda. Y a los tales exhorta. se acabaron los combates de la concupiscencia. tenga cada uno su consorte". y luego les dice. prescindiendo —en su baja esfera— de la elección y gobierno de la razón. Esta es la concupiscencia que conviene ordenar. y las dificultades de refrenarla reduciéndola al orden de la razón. no es otra cosa sino el apetito sensitivo de la unión sexual. Ciertamente. por vuestra incontinencia". 30 . ¿Qué tribulación es esa? Sin duda la nacida de la dificultad de no dejarse arrastrar por la concupiscencia. no es concupiscencia. Y esto (añade) "no lo digo mandándooslo. "para que no os tiente Satanás. Es la advertencia que da San Pablo a los que se casan. con el fin de entregarse a la oración (a los ejercicios espirituales). Pero en el hombre caído. como el sentido está rebelado. que. tras recibir la bendición nupcial. para procrear hijos. que tan deleitable a la vista le pareció a la primera mujer en el Paraíso). sino fuere de común acuerdo por algún tiempo.

y finalmente. se inclina espontáneamente a pacer la fresca yerba. por más que el gozarse el apetito sea independiente de la razón. se lanza hacia él sin consultar a la razón. cuando tiene el objeto presente. como todo el apetito sensitivo. para no mostrarse en el trato con su esposa como un animal. de necesaria separación. más o menos largos. se han de acabar las dificultades en la guarda de la castidad. porque podrán venir tiempos. en los que el casado habrá de portarse lo mismo que el soltero. haciéndola mártir de su lujuria. y aun sin esas causas accidentales. De esta manera no hay desorden ninguno en el deleite que acompaña a los actos encaminados a la procreación racionalmente pretendida. no hay en esto desorden alguno. aunque. que el caballo se engolosine tanto con el pasto. una vez casado. porque lo considera justo o provechoso o necesario. Una cosa parecida acontece con el apetito sensitivo. Menester es. puede acontecer. En primer lugar. otras veces. útil o deleitable. las habrá otras normales que imponen al marido el dominio de su concupiscencia. para no destruir el amor conyugal. Hace como el caballo que. En estos actos 31 . si te detienes en un verde prado. el jinete se detiene para otro fin. con intención de que se alimente. Piénsalo bien antes de dar el gran paso. haciendo que le pierda el cariño y aun sometiendo a dura prueba su fidelidad. Antes que te cases.De manera que es un error burdo pensar que. Cuando la razón aplica sus facultades a un acto. pues. como debiera hacer un buen cristiano y aun cualquier hombre razonable. de suyo tiende independientemente de ella a su objeto propio. Y en esto pueden darse tres casos: Unas veces el jinete pone su caballo en el pasto. sino le detenga o le lleve contra su voluntad a donde el apetito del pasto conduce a la bestia. Podrán sobrevenir largas enfermedades por las que sea necesario interrumpir el trato conyugal. andar con pies de plomo. que debe ser regido por la razón. ¡mira lo que haces! *** La concupiscencia. que no se deje ya regir por el jinete. y entretanto el caballo pace la yerba. yendo de camino. si el apetito sensitivo se goza en él. para que entres en el matrimonio con la mejor disposición.

en cierto modo. mientras su jinete se detiene para otro negocio que le interesa. se produce un desorden. Como en el ejemplo del caballero y su caballo: en que el jinete siga el capricho del animal. Y en ese trato cariñoso de los esposos. tampoco hay pecado. Para que la hubiese sería necesario que el jinete. la concupiscencia se busca a si misma y se goza con su particular objeto. El orden requiere que el jinete rija al caballo: que la razón rija a la sensualidad. siempre que el caballo rige al jinete y la sensualidad a la razón. Pero la gravedad de ese pecado depende de la cantidad de libertad y advertencia. Pero ¿habrá en seguida una falta grave? No por cierto. natural intérprete de la Ley de Dios. por ejemplo. para llevarle a los pastos. Otras veces. ¿Hay pecado en todos esos casos.sensitivo-racionales. Se produce un desorden inconsciente. Claro está que en tal hay un desorden. y de la gravedad del desorden mismo. vgr. Mas desde el momento en que el hombre advierte que obra desordenadamente. se detiene tanto que falta a una ocupación que al jinete incumbe. a espaldas de la razón: como el caballo que pace. consiste propiamente lo lícito del uso del matrimonio. hay indudablemente un desorden. si el domingo se quedara sin misa. en la vida matrimonial. por condescender con los apetitos de su cabalgadura. faltara a alguna obligación que de cohibirlos tiene. por consiguiente. puede existir el desorden objetivo sin el subjetivo. y por consiguiente. para acudir a sus más elevadas empresas. por dejar que paste el caballo.. y consiente en ello con libertad. Pero hay otros casos en que el animal saca al jinete de su camino. donde no debería detenerse. aun dentro del estado conyugal legítimo? Si la sensualidad tira del compuesto humano sin percatarse de ello la razón. donde el jinete racional nada tiene qué hacer. si el caballo pastara en la propiedad ajena. algo contra la norma de la razón. que es la base y condición indispensable de la unidad del matrimonio. sino el fomentar y expresar el amor mutuo. *** 32 . no se intenta precisamente la procreación. hay algún pecado. o si. y sólo la bestia es quien busca y halla sus fines propios. donde no hay conciencia del yerro.

que sólo es pecado mortal el buscar dicho deleite fuera de la honestidad del matrimonio. pero dentro de los límites de ésta. Sólo el apetito concupiscible es quien le mueve y guía. Por consiguiente. peca venialmente. sin que el deleite concomitante de la concupiscencia menoscabe en lo más mínimo su moralidad. Por tanto. Pero hay infinitas ocasiones en que no se pretende ninguno de estos dos fines. por lo que tiene de íntima comunicación y mutuo don de sí mismo. Mas estos fines son la procreación y la fidelidad (el amor mutuo). 1 33 . no porque lo necesite para su sustento y salud: en lo cual hay también falta venial. Santo Tomás de Aquino propone esta cuestión: si el que usa del matrimonio sin otra intención que su deleite. sin tener en cuenta si tal acto. no carece de algún desorden y pecado. honesto. dice. comparándolo con el acto del que come un manjar apetitoso sólo por gusto. el acto es moral y meritorio. Por consiguiente. ¿Qué juicio moral hemos de formar de tales actos? En materia tan espinosa no quiero darte mi parecer. el cual pone ésta entre las faltas cotidianas (o veniales) de que pedimos perdón en el Padre nuestro1. especialmente por parte del varón. sino acto moral. al acto que no se endereza a la primera o a la segunda (esto es: a cumplir la obligación que tiene con su cónyuge).Aplica esta sencilla doctrina al uso del matrimonio. cuando se ejecuta con la intención y circunstancias ordenadas a dichos fines. el que usa del matrimonio por solo su deleite. el acto sexual ha de estar al servicio de la procreación y debe ser medio para fomentar entre ellos el amor. que lo que hace el acto conyugal honesto y virtuoso es la intención de los fines a que el matrimonio se ordena. se produce un desorden moral. Explicando más esto mismo dice. será del agrado o no de su esposa. El fin puesto por Dios al acto conyugal es la procreación de los hijos a la vez que manifestarse el amor que se tienen. meritorio. en esos momentos. y aduce la autoridad de San Agustín. Y si se buscan estas dos finalidades. Pero si se realiza el acto sexual impidiendo alguno de sus dos fines. y contesta. por lo menos venial. peca gravemente. no sólo es lícito. y tendrás una segura medida para huir de los extremos del laxismo y de un rigorismo angustiado. sin que oigamos antes el de las más respetables autoridades. aunque la sensualidad busque su propio deleite.

de Ligorio. 34 . está del todo libre de culpa. la cual versa sobre las faltas veniales". Pero (¡óyelo bien!) si se propone sólo evitar la lujuria en sí mismo (por puro placer). Para esta carta ya te he dicho bastante. sino por un modo de indulgencia. porque esto pertenece a la fidelidad del matrimonio.Que el uso del matrimonio. en la cual se decía. aun venial. y se saca claramente de una proposición condenada por el Papa Inocencio XI. y aun tal vez demasiado. por solo deleite. evitar la lujuria de su cónyuge. Y declara más su sentencia diciendo que si uno pretende. lo enseña asimismo San Alfonso M. que el acto conyugal practicado por solo deleite. por el acto conyugal. es venialmente ilícito. hay en este medio alguna manera de desorden (pues no es necesario para evitar la propia lujuria) “y así es pecado venial. ni el matrimonio se instituyó para este efecto. obra honestamente y sin pecado alguno.

incumbe la obligación estricta de socorrer al cónyuge. en los casos en que resulta incómodo u oneroso para el solicitado. es cierto que. Lo cual se ha de tener presente para apreciar la obligación de prestar el débito conyugal. por el cual contrato lo obliga a servir al otro para los fines del matrimonio . y asimismo la mujer al varón. San Pablo te da una doctrina clara y terminante: El marido preste a su mujer lo debido. Y como esta obligación nace del riesgo. Y señala la causa: "Porque la mujer casada no tiene ya potestad sobre su cuerpo. sino acaso de común acuerdo y por algún tiempo. para evitar el daño que se pudiera originar de vuestra incontinencia (lujuria). sino su mujer".CARTA OCTAVA Mi querido amigo: Desde el punto de vista del casado. De esta manera. para dedicaros a la oración. que ha de cumplir las exigencias y aun los deseos solamente insinuados de su cónyuge. Lo cual no os digo mandándooslo. el marido no tiene potestad para disponer de su cuerpo. esto es: el oficio de auxiliar al otro cónyuge para que no zozobre la virtud de la continencia (o castidad) e incurra en fornicación. por vuestra poca continencia. claro está que es proporcionada al mismo riesgo que en cada caso pueda haber. sino os lo permito. quedaría expuesto a peligro de fornicación o de otro pecado contra la pureza. privado de este uso. elevado por Cristo a la dignidad de sacramento. el uso del matrimonio nunca es obligatorio para ambos cónyuges. *** 35 . no sea que os tiente Satanás. Es una especie de compraventa o permuta del derecho que cada contrayente tiene sobre su cuerpo. Y por manera semejante. cuando amenaza tal peligro. y como uno de los fines que se le señalan es la fidelidad. y luego volved a vuestra costumbre. y así lo expresa claramente San Pablo: "No os defraudéis uno a otro. pero lo es para aquél cuyo cónyuge. Esta es precisamente la materia del contrato del matrimonio. sino su marido. sino concediéndolo con indulgencia". Esto es: no os mando que uséis del matrimonio.

hijos sin familia. ayuda el matrimonio a ordenar la concupiscencia. y es: que para ordenar la concupiscencia. en vez de ser estado venturoso. *** Grandes son. sucumben a su desorden de varias maneras: unas físicamente. convirtiendo en lazo del diablo. Si esto bastara.Una cosa se descubre con meridiana claridad. no basta soltarle la rienda en el matrimonio. De manera que podemos aplicar muy bien al matrimonio. es materia de continua lucha y de rudos combates. y al Apóstol. La castidad juvenil y virginal. Y en este concepto (y no soltándole las riendas). no se peca. donde no afligía a los hombres primeros el desorden del apetito sensitivo. y siempre hallarás que es preciso combatir. Pero en el matrimonio que no está enseñoreado por la castidad. con tal que no se ponga obstáculo a los fines de la fidelidad y la procreación. puede convertirse en infierno temporal y camino del infierno eterno. todos esos males. por Jesucristo nuestro Señor. el que se instituyó para ser vínculo y lazo de la moralidad y la virtud. donde los esposos. se dan 36 . sobre la continua lucha exigida por la práctica de la virtud: Vuélvete arriba. en vez de evitarse. si no quieres ser miserablemente vencido y derrotado. violaciones. y muchas otras moralmente. confiere una particular gracia para vivir castamente en tal estado. las miserias de todo género que acarrea la lujuria o impureza a los solteros: enfermedades. el matrimonio sería la restauración del Paraíso terrenal. Pero tampoco carece de ellos la castidad conyugal. sin la cual el matrimonio. Y por eso vemos tantos matrimonios infelicísimos. por lo menos gravemente. Mas la gracia no obra sin la cooperación del hombre a quien se concede. y a los que gimen con él por la rebelión de la concupiscencia. como tú lo sabes muy bien. lejos de vivir libres de la concupiscencia. aquello que generalmente dice el precioso libro de la Imitación de Cristo. con la mujer propia. dirígete adentro. vuélvete abajo. hombre infeliz! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? — les habríamos de contestar sin vacilación: el matrimonio. perdiendo la salud del cuerpo. Pero no contesta así el Apóstol. elevado a la dignidad y eficacia de Sacramento. por cuanto. embrutecimiento y perdición espiritual. confiando en que. dirígete afuera. y con él exclaman: ¡Ay de mí. sino: La gracia de Dios.

nacidos de la conciencia de verse condenada a una vida miserable. y de suyo tiende a imponer sus exigencias con detrimento del bien ajeno. Pero es menester que no te forjes ilusiones y sepas desde ahora. No temo de ti. al mal físico que hasta ahora se había padecido. pero en nuestros días apenas podemos prometernos que las cosas continúen así. los excesos detestables que manchan tanto tálamo conyugal y convierten en un infierno tantos hogares. La pasión sexual que satisface al principio. que has llevado una juventud casta. la paz no puede ser duradera. rápidamente quedará insatisfecha. 37 . reina la sensualidad. han de ser fruto de la castidad y dominio de los apetitos sensuales. aun legitimado por el sagrado vínculo. que sujeta la concupiscencia del joven soltero. Porque la enfermedad no viene sola. Es verdad que la resignación cristiana y la dirección del confesor ha logrado que innumerables esposas salven a su familia. no de un dejarse llevar por la corriente del placer. porque es esencialmente egoísta. y buscando saciarse correrá en busca de nuevos placeres. que la paz y la felicidad que en el matrimonio puedes esperar. El apetito sensual no puede producir en ninguna parte frutos de paz. Sólo la virtud de la castidad. en vez de la castidad conyugal. Por eso. Me he dejado llevar un poco por el interés de la materia. puede ser la que ordene sus manifestaciones en la vida matrimonial. por el desenfreno brutal de su cónyuge. se añaden otros daños morales. sino con la herencia tristísima que lega a los hijos y con los rencores o desafecciones de la víctima. Y en esta parte. predicándoles la doctrina del deber y de la paciencia.por partida doble. en los matrimonios donde.

Esto está claro para cualquier conciencia moral que no haya sido corrompida. No hay que sacar de quicio a las mujeres ponderándoles sus derechos. los líderes de la clase obrera. a fuerza de inculcarle sus derechos. Pero sí es muy necesario predicar a los maridos. El fin primordial del matrimonio son. De esta manera. que la propaganda feminista trata de promover.CARTA NOVENA Mi querido amigo: El grande error de casi todas las llamadas reivindicaciones sociales modernas. más que en las cosas mismas que se reclaman. van a la destrucción de la paz doméstica. para que de tal manera reconozcan los derechos de sus esposas. la procreación de los hijos y la manifestación del amor entre los esposos. la cual consiste en inculcar a los oprimidos sus derechos. está. que es la procreación. que conduce a la destrucción de unos y otros. cuando se dé. en vez de predicar e imponer a los opresores sus deberes. Tomar el acto sexual como fin por sí. por lo tanto. en la forma que para reclamarlas se adopta. las feministas. de la felicidad de los hogares. No hay por qué admitir que el marido es como es (y no como debiera ser). Que este sacrificio sea sublime. es un yerro y un abuso. e injuriarlas por desconocerlos. a mi modo de ver. las presuntas vindicadores de los desconocidos derechos de la mujer. sin amor mutuo y tratando de evitar la procreación. han producido la guerra social. oprimida en tiempos pasados por la avaricia de los patronos. y consiguientemente. Y por el mismo estilo. 38 . y que. conforme a su natural institución. la esposa debe comportarse de manera que no se destruya la paz y honestidad del matrimonio. No es ése el camino. lo reconocemos todos. aunque para esto la pobre mujer haya de sacrificarse en aras de la santidad del hogar. Y estos mismos fines han de ser al propio tiempo la ley y norma de la vida sexual. que alejen para siempre la lucha de sexos dentro del hogar. pues no se justifica sino por su natural finalidad.

Si el matrimonio ha de ser sano. la actividad sexual queda reducida a un placer momentáneo. ¡Ay de la joven que. Por desgracia nuestra moderna cultura no sólo ha anticipado y pervertido groseramente la vida sexual. la condición dominante en la actualidad. se desvanecen en ella la estima y el amor hacia su marido. inexperta las más de las veces. uno de los dos fines propuestos por Dios. su ánimo se llena de desencanto. La joven infeliz. y si no halla en sí gran fuerza moral para resistirse a 39 . donde manda el apetito. El artificial fomento del apetito sexual de los varones ha dado origen a una verdadera escuela superior del vicio. y olvidando los fines naturales del instinto sexual. no pocas veces. y lo rebaja a ser refugio de la lascivia y. faltos de paz. poniendo el apetito sexual al servicio del personal deleite. no pocas veces se la destruye. de abuso contra la ley natural. la vida sexual. cae en manos de esos típicos amadores del placer! En breve mil conflictos y heridas íntimas destrozan su alma. se daña su salud. sino queda criminalmente suprimida. En esto hallamos la raíz profunda del creciente número de matrimonios divididos. siente y sospecha que se abusa de su matrimonio. El azote de la tiránica concupiscencia destruye cuanto hay en el matrimonio de natural. en tales matrimonios. se perjudica ya desde su mismo origen. natural e ideal. De esta suerte. Necesariamente se prescinde de la espiritualidad y personalidad de uno u otro sexo. de abominables desenfrenos. convirtiendo su satisfacción en objeto de la vida conyugal. y su descendencia. De ahí se originan los innumerables matrimonios infelices. Se pisotean sus ideas morales. con todo su exceso y desenfreno. sino la ha educado de una manera en alto grado artificial y patológica. se rebaja a ser instrumento de pecado. no es posible que lo enseñoree el apetito sensitivo. donde predomina la vida animal. sano y puro. se ve. entrando en el matrimonio con sentimientos puros. de vileza. Se pervierte el orden divino y natural haciéndose fin lo que es solo medio. por desgracia. pues. la facultad que refleja en el hombre la potencia creadora del divino Hacedor. y muchas veces evitando y excluyendo la procreación. la cual es. ignorante de todas estas cosas. desavenidos. hecha desde el principio mísero instrumento de la degeneración sexual. el matrimonio lleva ya en sí mismo la condición de la ruina moral.

si no se le opone resistencia. ambos totalmente justificados. continuar siendo la consigna de la mujer tolerar y callar. lo violento". por tanto. constantemente sobreexcitada por cierta prensa y determinado arte. Y ¿es justo que la mujer sea instrumento de todas esas orgías y desenfrenos? ¿Dónde quedan. la parte débil del matrimonio. Muchas veces su ánimo se llena con esto de irremediable amargura.sus injustas pretensiones. de quien proceda el remedio de estos gravísimos y 40 . lo innatural. Lo que el hombre moderno llama necesidad y natural impulso. la felicidad íntima y el carácter sagrado del matrimonio? El matrimonio ha sido en millones de casos profanado. el honor de la mujer. todo amor y toda esperanza. por la libertad de los sentidos y las exhibiciones del vicio convertido en industria. santificados por leyes eternas. pues mata en ella todo lo elevado. se carcome en esta lucha y perece prematuramente. el absoluto desenfreno de la fantasía. es las más de las veces exceso hasta el refinamiento. la pureza moral del matrimonio. degenerado. manchado. en virtud de los cuales ha de rechazar lo desmedido. todo respeto a la eterna ley. el normal instinto sexual. No: no ha de ser solamente la mujer. y viene a perder todo sentimiento religioso. es lujuria artificialmente engendrada y continuamente estimulada. Si se rinde a la brutal superioridad y se convierte en dócil instrumento de su marido. Mas ¿quién se la podrá oponer. ordenados a designios divinos. esta vida es para ella más dura que mil muertes. sino los jóvenes de carácter moral. son cosas que en una gran parte de los hombres de todas las clases sociales. *** La degeneración moral ha de ser nuestra ruina. levantarse y querer! La mujer virgen ha de saber cuáles son sus deberes. han extraviado y convertido en patológico. la dignidad de la maternidad. No puede. íntegros. lo lascivo. pues. El alcohol. prostituido. de firme voluntad y ánimo resuelto para la lucha?. no el instinto de la procreación natural. y que a esos deberes corresponden sus derechos. ¡sino saber. la indisciplina de la voluntad. no el medio de expresar el amor.

no con los ojos vendados por una pasión sensual. la reflexión y la doctrina revelada. 41 . como tú. sola o principalmente. El que. la que solucione el problema. sino principalmente el hombre religioso y disciplinado. Pero mucho menos lo será independizándose y rebelándose.repugnantes males. entre en el matrimonio. Pero esto pide tratarse más despacio de lo que ya permite esta carta. no son remedio suficiente del actual malestar. Es verdad que la sola paciencia y sufrimiento de la mujer. sino muy abiertos y esclarecidos por la razón. Ella no puede ser.

El acto sexual tiene por fin la procreación. El apetito y el deleite no son sino accidentes. aliados con la concupiscencia desenfrenada y estimulada con todos los excitantes de la lujuria. cuyas deplorables consecuencias tienen enferma a la Humanidad. El clamor sobre el ímpetu del instinto sexual. no ha de ser lucha de la mujer contra el marido. el regio don del libre albedrío quedaría reducido a la nada. las exigencias de los derechos individuales. y esto es lo que lo legitima.. sino del marido contra su propia deshonestidad y lascivia. no de una saludable necesidad humana.. ese cebo se convierte en maldición que le subyuga sin tregua y le conduce al crimen. Por desgracia. lo que de intento lo estorba. en vez de guiar a los 42 . Si semejante pretexto fuera verdadero. (¡Verdad cristiana demasiado tiempo disimulada por la sociedad!). como parecen creer las feministas. No hay sino una moral para el varón y para la mujer". Lo que a este fin se opone. sobre la amputación de la naturaleza. y otras fórmulas parecidas. a convertirse en costumbre y recibir el sello de lo permitido. son el cebo ofrecido por la Naturaleza para inclinar al individuo al servicio de la especie. lo que lo excluye.. La pureza o continencia es posible. Mas para el hombre sensual.CARTA DÉCIMA Mi muy querido amigo: Tengo para mí que la lucha para sanear el matrimonio. Esta perversión de la naturaleza y la moral. es abuso del cual no lo libra ninguna sutileza. son promovidas por una prensa contagiada de erotismo. es la gran mentira protestante. por su generalidad. sería de condición mucho mejor que el hombre perpetuamente estimulado por una irresistible sensualidad. para el que no tiene convicciones morales y voluntad educada. ha venido. y puede observarse sin daño ninguno de la salud: así lo han demostrado prácticamente centenares de millares de personas y la misma medicina. ni artificiosamente hilvanada moralidad. muchos médicos. El pretexto de la irresistibilidad del impulso sensual. y el animal con sus instintos periódicos. la muerte de lo humano. un arte sensual y corrompido.

La mujer no corrompida busca ante todo en su marido el alma: su amor puro. sino que está subordinada al servicio de una idea superior. Para la mujer. la pasión. caballeroso. Las concesiones ilimitadas al instinto sexual. por muy humilde que sea. exento de todo lo repugnante y asqueroso que tiene la vida sexual en el hombre falto de tacto y de dominio de sí mismo. las más de las veces. No es poder lo que falta. es lo principal el amor. del desconocimiento de los hechos y la callada tolerancia de los abusos. Bajo el amparo de la ignorancia.. de fuerza moral en materia de dominio de sí mismo. Y la violencia del instinto sexual ha traído consigo la plaga de los abusos contra la mujer. y lo han considerado las relaciones sexuales de sus hijos como un mal necesario. y aun por modo destructor. Hasta muchos padres han claudicado de su deber. a que se den a las relaciones ilícitas. La ley natural y la realización del bien han de ser sus normas. han reducido a ser casi excepciones. fiel e inteligente. Pero la abstinencia hasta el matrimonio es posible. en la actualidad. inteligente y debida disciplina de la voluntad. se han ido introduciendo costumbres que dañan gravemente. son agredidas. y sujeta a la voluntad y a la razón. la cual no es para él una necesidad ni un incendio. de sentimientos sanos y limpios. que pretenden poner la vida conyugal al servicio cotidiano de la satisfacción placentera. Se ha llegado a alentar a los adolescentes.hombres por el camino de la salud.. para el hombre. no los alocados testimonios de hombres lascivos y débiles de voluntad. sino querer. se han puesto al servicio de tan repugnante extravío. En el varón predomina el apetito. los hombres de carácter. *** El hombre no ha nacido para vivir solamente una vida sexual. tiene un maravilloso instinto para sentir lo que es justo e injusto en estas cosas. en vez de entregarse a una animosa. y por eso la práctica antinatural del matrimonio le acarrea los más graves combates interiores y se convierte para ella en un martirio. la vida del individuo y de la sociedad. que en su grosera forma llega hasta 43 . apenas salidos de la niñez. La mujer que no está corrompida ni extraviada. Multitud de mujeres.

su insensibilidad para todo lo grande y puro. Cierto. El medio radical para evitar las enfermedades venéreas.. En el matrimonio la felicidad ha de fundarse en el señorío de los apetitos. a esta conducta moderada del marido. guardando el mayor recato aun en las más amorosas intimidades. engendra una codicia que tiene por resultado gravísimas perturbaciones físicas. Contra esa piara de inmundos animales. ha de andar con su conducta la mujer. alejando todo lo que pueda excitar la lujuria del varón.. aquietando más y más. su grosería. que declaran la posibilidad de dominarse en la vida sexual. y en la conciencia grata de la interna libertad. y conservar la salud. cuidando escrupulosamente de la limpieza. se robustece la voluntad y la fuerza de dominarse. sobre todo al principio de la nueva vida. La castidad no es áspera sino para la voluntad indisciplinada. es la reducción de la vida sexual a los límites que le impone su finalidad primaria. en fuerza creadora de un organismo sano. se levanta un gran número de hombres cuyo carácter garantiza su veracidad. sensitiva hasta lo brutal. se va. una seria voluntad. Hay que conocer el tipo de los esclavos de la sensualidad. y cuando no puede ya amar. se gana en señorío de sí. hombres de todas edades y temperamentos. por más que sea menester para ello. para quien no tiene pura la fantasía. arrojando de él al hombre del pecado. hacia su mujer. La virilidad y energía que otros prodigan.animalizarse. y en el deleite más intenso y puro de la íntima vida conyugal. Lo que al placer se regatea. principalmente en los principios: en esa falazmente llamada luna de 44 . para apreciar al aspecto humano. Donde esto no existe. se convierte en el hombre templado en una fuerza de reserva que sirve a la expansión intelectual. sobre todo en la mujer. en la mujer es más general la abnegación. y una pureza absoluta de la fantasía. y en la misma medida que se debilita el apetito. ni renuncia a los estímulos que por todas partes se ofrecen para irritar incesantemente la concupiscencia. la paciencia y el sufrimiento. moral y cultural de esta materia. El organismo de que no se abusa. la divina fuerza creadora comunicada al hombre. se rebaja a un cotidiano tumulto de los sentidos: el instinto del varón se convierte por la continua licencia en desenfreno. El recato de la esposa ha de ser el querubín que guarde el paraíso doméstico. cuando ama. y rebajamiento del carácter moral.

¡en uno ni en otro estado!" 45 .miel. y sin lucha y vencimiento no hay castidad. porque creo que se les puede aplicar con toda justicia aquella frase del poeta: "¡Tiempo vendrá en que sea útil recordarlas!". *** He dejado correr la pluma extractando estas ideas sacadas de diversos autores. tiempo de siembra de indecibles padecimientos para toda la vida. no hay felicidad. que es para tantas. a todas luces fundamental: "Que sin castidad. No quiero terminar la presente carta sin inculcarte esta verdad.

El pecado venial (hablo de los deliberados. se abarcaran en conjunto. con solos pecados veniales de gula. Para que esas ruinas y suicidios alcanzaran la gravedad teológica de pecados mortales. que son cosas muy diferentes. han venido a perder un gran caudal? El que no economiza nada. En otras materias es fácil demostrarlo. voluntariamente cometida. robándonos la paz y la felicidad de ella. la falta de economía. es la eterna infelicidad. por lo cual. no suele en cada caso pasar de pecado leve. sería menester que. que jamás han llegado a la embriaguez. y por consiguiente. o no redunda en grave perjuicio de la caridad del prójimo. Es una violación libre del orden objetivo. por ser venial. Pero ¿quién duda que. no hay que extrañar que produzca los más funestos resultados. Aunque uno muera con mil millones de pecados veniales. suele acabar por arruinarse. si no se extiende a quebrantar preceptos de ayuno. de las eternas normas puestas por el Creador a las criaturas. mientras se regalaba en cotidianos festines. puede uno suicidarse y se suicidan muchos efectivamente? Ahí tienes muchos alcohólicos. a pesar de que. que dejó morir de hambre a sus puertas a Lázaro. por la previsión. ¿Cuántos hay que. El único resultado funesto que el pecado venial no puede producir. se han alcoholizado con actos cada uno de los cuales no se podría condenar sino como pecado venial. La gula raras veces pasa de venial. Esto es de fe. no por eso se va al infierno. como la gula de Epulón. lo cual es 46 . Pero si no pueden los veniales privarnos de la eterna felicidad (tras más o menos largo purgatorio). Me parece (o sospecho) confundes lo venialmente pecaminoso con lo lícito. con veniales derroches.CARTA UNDÉCIMA Mi querido amigo: Por tu respuesta veo que no te has dado bastante cuenta de lo que es el pecado venial. no de los que se cometen por mera inadvertencia o fragilidad) es una verdadera infracción de la Ley divina. pueden anticiparnos el purgatorio a la vida presente. y así he de comenzar por declararte.

A esto exclaman los jumentos antedichos: ¡Ancha es Castilla. sino como a una morada donde den rienda suelta a su sensualidad. donde se embrutezcan y se hagan infelices. que no hay frecuencia punible. comunicando su desdicha a la desgraciada esposa de sus destinos. la rectitud de una familia cristiana. no como un estado santo.? Tengo la seguridad de que no es eso lo que tú buscas en el matrimonio. saludable. y aquella regla dorada. quitando sólo que no se despeñen en los abismos de donde no sea posible sacarlos a flote. de la libertad conyugal: que en el matrimonio nada es mortal. muchos de esos jumentos a quienes la concupiscencia llevó del cabestro a los pesebres del matrimonio. y para 47 . en la vida eterna. si cada uno de los esposos no sujeta sus deseos a los de su cónyuge. cuanto menos seso hay en las cabezas de los que así se destruyen. coherente. que se han fingido. con la única limitación dicha.! Pero ¿sería para llegar a esta solución para lo que te estoy repitiendo que. antes que te cases.tanto menos frecuente. la honestidad. Buscas la felicidad. no hay refinamientos mortalmente ilícitos. instituido para santificar a los esposos y a la familia. por consiguiente. con tal que no impida conscientemente la procreación. vos salvaréis a los hombres y a los jumentos! Para ésos sirve la distinción de los pecados mortales y veniales. y consolándose con la sentencia que acabo de citar: ¡Oh Dios. vos salvaréis a los hombres y a los jumentos!" *** Así se salvarán indudablemente. y no salvarán su felicidad temporal... aunque por ventura no pierdan la eterna. pero poco a poco se infirieron un daño gravísimo. Nunca pensó el otro que su afición a beber sin tasa había de acabar con su salud y la de su descendencia.. no hay tiempos prohibidos para el acto sexual. No puede haber felicidad en el matrimonio.. no cometieron pecado grave. y muchas veces trasmitiendo sus enfermedades como una herencia funesta a los hijos que engendran. demostrando la verdad de aquella sentencia: "¡Oh Dios. ni que sus continuos derroches habían de arruinar su fortuna. Los confesores no tienen otro remedio que ir rigiendo con el freno del temor de Dios a esos jumentos.

Es la tiranía del apetito insolente. No consiste la castidad conyugal solamente en no buscar la satisfacción de los apetitos con relaciones extramaritales o por actos contra natura. Este es. donde no hay ordenamiento del apetito. de las que ésta ordena el apetito reprimiéndolo enteramente. que. el yerro de muchos casados. por muy íntima que sea la unión de las almas de los cónyuges. De ahí nacen inevitablemente dos malos afectos: el menosprecio del cónyuge animalizado por el instinto desenfrenado. después de pisotear la razón propia. personal. sino el varón". sino una persona. y de ese género son especies la castidad conyugal y la virginal o célibe. toleradas por necesidad. el instinto sexual. se extiende a oprimir la personalidad ajena. Mas esto no se obtiene sino por virtud de la castidad. y la primera lo ordena también. *** No es un instrumento la mujer. mi querido amigo. pero sin la abnegación. consiste en tener a raya y ordenado conforme a la norma de la razón.sujetarlos a los ajenos. 48 . que se siente rebajado. con unas aspiraciones. claro es que se han de tener sujetos y enseñoreados los propios. Y a estos dos sentimientos. y donde no hay castidad. con un mundo interior de anhelos y designios. que no puede del todo transfundirse. De suerte que. y armados con este derecho. frustrado en sus tácitas esperanzas de vida humana y espiritual. Desde el momento que el apetito indisciplinado se busca a sí mismo. de aquello que. es parte de un compuesto humano. dirigiéndolo a los fines del matrimonio. y el principio de largos encadenamientos de amarguras y crímenes. después de todo. que no inspira sino el tierno amor. que abren una sima entre las almas. viene a herir más o menos sensiblemente esa conciencia personal del cónyuge. Toman al pie de la letra aquello del Apóstol (si es que se fundan en razón alguna): "La mujer no tiene potestad sobre su cuerpo. no puede haber felicidad. y la decepción de los más íntimos anhelos. no hay castidad. se añade luego dolorosamente la carga de las incomodidades físicas. sino desenfreno y embrutecimiento. de afectos y esperanzas. piensan poder usar como de un instrumento de sus placeres. La castidad en general. espiritual. engañado.

y éstas pueden sufrir a un marido de esa índole. 49 . Pero cada día domina más el temperamento occidental. que se rebela al verse tratar como cosa. que parecen nacidas para el harem. lleno de la conciencia de la propia personalidad. o para esclavas de un sensual musulmán.Influye aquí también una cuestión de temperamento. Hay mujeres pasivas.

en el precioso libro de Tobías. una hermosa galería de matrimonios felices. para deslindar los confines de lo licito y lo ilícito. más que por la sensualidad. Mas tú. No me preguntes. 50 . en premio de vuestra continencia. La tercera noche alcanzaréis la bendición de que nazcan de vosotros hijos sanos. la primera noche obtendréis que sea ahuyentado el demonio. cuando recibas a Sara por mujer. De esta manera. luego que hubieres sino introducido en su tálamo. la verdadera manera de entrar en ese peligroso puerto. guárdate tres días absteniéndote de tocarla. en el Antiguo Testamento. pero sobre todo. y se entregan a la lascivia. movido por el deseo de tener hijos. pues. sobre los tales tiene potestad el demonio. como el caballo y el mulo que no tienen inteligencia. no osaba pedirla por mujer. Por lo que. sino déjame que te muestre el camino de la virtud. los cuales perdieron la vida al ir a consumar el matrimonio. posee a tu esposa con temor de Dios. de aquí en adelante. si quieres hallar la dicha en el nuevo estado que pareces resuelto a abrazar. el solo propósito de evitar el pecado. cuál es pecado mortal o venial. para llevar una vida verdaderamente moral. y no hagáis otra cosa sino entregaros los dos a la oración. intimidado Tobías. hija de Raquel. y mucho menos. la segunda se os concederá. sobre todo cuando. ser admitidos en la comunión de los santos patriarcas. donde tantos padecen el más lamentable de los naufragios. Pasada esta tercera noche. por donde has de ir. nos muestra. que echan de sí y de su ánimo a Dios. *** La Sagrada Escritura nos presenta. qué cosa es o no es pecado.& Así había acontecido a los siete jóvenes a quienes se había dado por esposa a Sara.CARTA DÉCIMOSEGUNDA Mi querido amigo: Es móvil poco seguro. para que consigas la bendición en tus hijos en la descendencia de Abraham". Pero el ángel que le guiaba le dijo: "Los que de tal manera entran en el tálamo conyugal.

tomo por mujer a mi parienta. los dos oraban instantemente juntos. la teoría de la concupiscencia irresistible. puede ofrecer un seguro camino. nos uniremos en nuestro matrimonio. pues hay países donde ha prevalecido entre cristianos esta costumbre. le dijo: "Levántate. según la costumbre antigua..La noche de bodas fue para Tobías y Sara noche de oración. Mas cuando entró una doncella para ver lo que pasaba. Los padres de Sara temían hallar a Tobías muerto por la mañana. pues habiendo sido el joven. sino bastó la castidad conyugal y la santidad de su oración. no por afecto de lujuria. siempre volvemos a la misma conclusión: que sólo la virtud de la castidad. y que llaman "el triduo de Tobías". Y ahora. para que durmiesen así las tres noches primeras. porque en estas tres noches nos hemos de unir con Dios. pues. Señor. Y así. Sara. pasada la tercera. los encontró salvos e incólumes. 51 . Y su ejemplo no fue inútil. sobreexcitada por estímulos artificiales y por la imprudencia en el uso de los sentidos y en el gobierno de la imaginación. tú sabes que. entronizada por el mismo. invocada por Lutero. Dios de nuestros padres. que el marido no toque a su mujer durante los tres primeros días que siguen a la boda. te bendigan los cielos y la tierra.. como a los otros siete jóvenes que antes habían querido tener por mujer a su hija. para que en ella sea tu nombre bendito por los siglos de los siglos". Pues somos hijos de santos y no podemos unirnos como los paganos que ignoran a Dios". No tuvieron necesidad de poner entre ellos en el lecho una espada (como se dice en una antigua leyenda). y roguemos a Dios hoy y mañana y pasado mañana. y. Y dijo Tobías: Señor. Tú hiciste del barro a Adán y le diste a Eva por ayuda. sino por solo amor de la descendencia. durmiendo tranquilamente uno al lado del otro. *** La experiencia enseña que la pretendida necesidad. suplicando que se les concediera la sanidad. "Levantándose. es una invención de la persona que no domina su sensualidad. introducido en la cámara de su esposa.

a cuyas normas nos sujeta la honestidad. no para que nos abandonáramos a la inclinación del natural apetito. y dijo: Por esto se separará el hombre de su padre y de su madre y se unirá a su mujer. por la fuerza misma de esa gracia sobrenatural que nos hace vivir con una pureza mucho mayor de lo que la vieja Ley de Moisés pudo obtener con todas sus rigurosas prescripciones. pero no de libertad carnal. sino para que lo venciéramos suave y libremente. y serán dos en una sola carne? Así. despedir por alguna causa a su mujer. y para eso nos dio su gracia. Por lo cual. Y respondiéndoles el Señor les dijo: "¿Por ventura no habéis leído que el que hizo al hombre en el principio. y hasta personas que se tienen por piadosas. por no reconocer cada uno los límites que le impone la Naturaleza: no ciertamente la naturaleza animal. no separe el hombre lo que Dios unió". y sobre todo en los primeros tiempos de su vida conyugal. sino de libertad espiritual.CARTA DÉCIMOTERCERA Mi querido amigo: Es verdad que Cristo nos libertó de las duras imposiciones de la Ley Mosaica. y el instinto sexual se sujeta al orden y a la armonía. sobre si era lícito al marido (según la Ley que El enseñaba). Por donde se ve. que muchos cristianos. sino la naturaleza racional. Es triste confesarlo. si les ofreció el escape de la poligamia. pero es verdad. y nos concedió una Ley de libertad. de una manera que no se hubiera consentido a los judíos ni aun a los mahometanos. no por eso les consintió el abuso de la mujer que se permiten algunos cristianos. 52 . cuya ley grosera. los hizo varón y hembra. Mediante la castidad conyugal se solucionan todos los conflictos. y a una verdadera guerra de los sexos. sino una sola carne. *** Los fariseos le propusieron a nuestro Señor Jesucristo la cuestión. que el desenfreno del apetito sexual conduce por su propio peso a las mayores abominaciones. viven en esta parte. ya no son dos. pues.

los mismos que militan contra la pureza del soltero. te recuerdo estas severas sentencias del Divino Maestro. a quien naturalmente quieres continuar. sirviendo en el matrimonio. que yo a mi vez te replique lo que a ellos el Señor: No en todos halla cabida esta resolución. lo has de abrazar con todas las de la ley. no trae cuenta en casarse. adultera". que son. esto es: sin forjarte ilusiones ni vendarte neciamente los ojos con la venda de Cupido. si no fuere por adulterio. Estas verdades me parece que se te habían. El que lo pueda entender. ¿Qué es esto? Cristo nos dice que viene a traemos la guerra. la inherente al estado de soltería. para que nunca pudieras llamarte a engaño. como has aceptado y peleado valerosamente. Pero al mismo tiempo que. os dio esta licencia. "Y en verdad os digo que. que quien no abraza con su cruz y le sigue. respondió: "Moisés. sino guerra (o espada). nos dice con toda determinación. quienquiera despide a su mujer. pero al principio no fue así". por la dureza de vuestro corazón. poco más o menos. que no ha venido al mundo a poner paz. para derrotar a los enemigos de la castidad conyugal. como has servido hasta aquí. y toma otra. y luego nos asegura que nos deja y da la paz. te he de traer la memoria aquellas otras más consoladoras: "Mi paz os dejo. Al casarte. Oído lo cual. Todo el misterio está 53 . que lo entienda" Si Dios te ha llamado al matrimonio. sino en aquéllos a quienes les ha sido dado. no podrás dejar de la mano esas armas de la pelea contra ti mismo. le dijeron los discípulos: Si es ésta la condición del hombre con su mujer. si no olvidado. autorizando para dar a las mujeres libelo de repudio y despedirlas de este modo. mi paz os doy. y deber mío era ponerte los puntos sobre las íes. pues. no como la que da el mundo". al menos eclipsado un poco. no es digno de él. y el que toma a la despedida. al imaginarte una falsa felicidad de la vida matrimonial. No te maravilles. sino aceptando la lucha por la virtud que se te ofrecerá en tu nuevo estado. Cristo. esto es: desde el principio el matrimonio fue indisoluble. adultera.Y como le representaran la excepción concedida por Moisés.

que se puede aplicar a todas las materias. para poseer la belleza encantada que tan ferozmente custodiaban. pues sería una paz falsa. *** Verás. Alegan que se necesita experimentar en la práctica. por ventura se ve cumplido en el matrimonio con una mayor claridad que en ninguna otra. la paz de los sentidos. Y esto. inestable. que los que entran en ese estado guiados únicamente por la seducción pasional. y dejan delante de sí una vida prosaica llena de desengaño y amargura. que habían de penetrar en un misterioso jardín. Los malintencionados enemigos del matrimonio y partidarios de la convivencia de hecho. pues da origen a una nueva vida humana. cómo pronto se apaga su pasión y se eclipsa su luna de miel (metáfora de tremendo realismo). como lo hay para la vida religiosa. guardado por gigantes o dragones a quien era preciso vencer y sujetar. sino por la Luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. No es la paz del mundo. y éste es la juventud pasada castamente. los que entran en el tálamo nupcial. cuando vayas teniendo experiencia del mundo y de la vida. gozaban de una paz y felicidad interminables. Nos promete más bien la paz sólida y duradera que consiste en el vencimiento y señorío de todas nuestras pasiones. Pero una vez vencidos aquellos monstruos. la que nos promete el Salvador. Los que como tal han logrado mantenerse castos hasta la época de tomar estado. se asemejan a los caballeros de aquellas fábulas medioevales. sin dejar de la mano las armas de la cristiana templanza y mortificación. y 54 . no guiados únicamente por la ciega pasión. fundada sobre la arena movediza de los caprichos y anhelos de la imaginación. con tal que no suelten las armas de la mano. Por el contrario. tienen la sólida garantía de que podrán vivir dichosamente en el matrimonio. para ver si serán aptos el uno para el otro. Estos no se dan cuenta de que el acto sexual no se puede probar o experimentar. Pero existe realmente el noviciado del matrimonio. Las flores de una breve primavera se marchitan prematuramente. se quejan de que no haya al principio del matrimonio una especie de noviciado.en aquel pronombre: Mi paz. y no existen los hijos de prueba.

entren decididos a continuar sosteniendo. hombres de voz tiple y mujeres hombrunas. Así nos lo indica la Naturaleza en el diferente timbre de voz que dio al varón y a la mujer normales. sino es necesario que se armonicen: que no se junten dos tiples o dos bajos profundos. Pues hay. Donde hay esto. Y para cantar a dúo no basta que las dos voces sean buenas. en la vida conyugal. Sólo falta que se asegure bien en la elección del cónyuge. pues la principal diferencia entre los dos estados consiste en que en el estado religioso se ejercitan las virtudes consigo mismo. las peleas que en todos los estados exige la práctica de la virtud cristiana. física y moralmente. el novicio (novio) puede seguramente profesar (contraer matrimonio). 55 . mientras en el matrimonio se han de ejercitar a dúo.

! 56 . viene por el peso natural de las cosas a degenerar y corromperse. libre ya de la ingrata materia de mis últimas cartas. interrumpe la protección del cielo sobre la familia. efímera y fugitiva. que no podemos eludir.. ¡Toda una gran nación cristiana. y el recurso a Dios de los mismos cónyuges. Ya el viejo Horacio lo reconoció y lo proclamó en elegantísimos versos. de la familia y de la patria. nacida del inmoderado deseo de gozar las delicias de la vida presente. la procreación y la familia. necesariamente se ha infiltrado el veneno en todas las demás relaciones sociales. Esta perversión y extravío ha sido en todos tiempos origen de la corrupción del matrimonio.CARTA DÉCIMOCUARTA Con verdadera satisfacción continúo nuestra correspondencia. comenzaron porque se pervirtieron las nupcias. ha podido poner en el placer sensual el fin de la más íntima de las uniones. y por uno u otro camino. Sólo una Humanidad degradada y falta de ideales. y una vez envenenada esta fuente manantial. El matrimonio que se inaugura bajo el arrebato del placer. y otras quebranta la fe con el adulterio. se ha estado consumiendo y acabando ante los ojos asombrados del mundo moderno. santificada por la gracia divina. de las luchas y dificultades que hay que salvar en el matrimonio. Y de esta envenenada fuente manó la ruina a los gobernantes y a los pueblos. y unas veces evita la procreación con el pecado de Onán. que siento no poderte citar en su propio idioma. por efecto de esta perversión del matrimonio. gloriosa por su historia.. y que es la fuente de la vida. pero cuyo sentido es el siguiente: Las épocas en que impera la corrupción. consecuencias al fin del pecado original. olvidándose que debe ser consagrada por el amor.

es el de la herencia psico-física que sus padres le transmiten por la procreación. El hombre no consta sólo de cuerpo. hacia el lado a donde más vehementemente le inclinan. se mueva de hecho mayor número de veces. parece haberse propuesto el cuidado de una especie zoológica. para la educación de un ser humano. aquellas condiciones físicas que garantizan la prosperidad y mejoramiento de las especies animales. siquiera sea la del bípedo sin plumas. siguiendo el testimonio de la experiencia y las enseñanzas del Cristianismo. armada de conocimientos médicos. y casi enteramente desprovista de normas morales. Para los deterministas. que se designa con el nombre de Eugenesia. el cimiento más hondo y difícil de corregir. que más que el fin primario del matrimonio. y asimismo. de procrear unos hijos humanamente sanos. que niega la libertad humana. sin dejar de ser libre. La operación más importante y difícil de rectificar. y por consiguiente. no basta la integridad y pujanza del cuerpo. limitándose a procurar. esto es: sanos en el cuerpo y en el alma. 57 . las cuales hacen que. no digamos ya religiosas (sin las cuales difícilmente se mantiene en pie la moralidad). es la de asentar bien sus cimientos. que desconocen o niegan la libertad humana. y se ha enfocado tan mal. a lo cual está limitando sus solicitudes la moderna Eugenesia. si se echó mal. y aun arrastran. y la influencia del medio ambiente. Nosotros sostenemos. Partiendo de una base determinista. Desgraciadamente la Eugenesia ha nacido en el suelo infausto del positivismo materialista. en la reproducción human. pero no por eso desconocemos que su libertad se halla condicionada por influencias más o menos poderosas. toda la vida moral de cada individuo no es sino la resultante de dos fuerzas: la fuerza de la sangre heredada. se ha enfocado la cuestión en este sentido. preocupado por el problema de los nacimientos. en la construcción de un edificio. que el hombre es libre. olvidado de Dios y de sus fines ultraterrenos. ha instaurado una nueva disciplina. o sea: de la suma de exteriores influjos entre los cuales vive. con aparentes pretensiones científicas.Este mismo mundo. para producir una humanidad floreciente y próspera. esos influjos heredados y recibidos del exterior.

y que estos pecados hacen sentir sus efectos. escoger la mitad de la genealogía de sus hijos. Está en mano del joven que busca casarse. Para ese día se han echado ya cimientos que será dificilísimo y casi imposible rectificar. Y asimismo ha estado en tu mano prepararte. Porque no hemos de incurrir en aquel grosero error de los judíos. y con su manera de vivir.De suerte que. teniendo presente esta consideración al elegir o admitir a tu esposa. 58 . en tu juventud. siendo causa de enfermedades. la vida de todos los que le han precedido en la humana existencia. han procurado de antemano alguna determinación al ser físico y moral del inocente niño que todavía ha de nacer. no comienza realmente la educación de un niño el día en que abre los ojos a la luz de este mundo. Esto está claro hasta cierto punto. y aun apurando más las cosas. Pero no hay duda que los hijos pagan muchísimas veces los pecados de los padres. que opinaban que todo defecto de los hijos era pena de algún pecado de sus padres. para una paternidad que tus hijos no tengan más adelante que deplorar. con los hábitos y condiciones que han adquirido. Esos cimientos son la vida misma de sus padres.

Esto te enseña cómo has de mirar a tu mujer: como carne de tu carne y hueso de tus huesos. se pone en ridículo ante la sociedad. escúchala en todo aquello que está a su alcance. de suerte que. pues. de la que es cabeza. Pero con la dulce subordinación que inspira el amor. el santo matrimonio. sino una pareja. La mujer que de veras ama a su esposo. El modelo propuesto al amor que debes a tu esposa. y acaba por ser menospreciado en su propia casa. déjale su reino doméstico: pero sé tú quien resuelva en todo lo demás.CARTA DÉCIMOQUINTA El estado en que entras es un estado santo. y al propio tiempo conserves siempre tu carácter de cabeza suya y de toda tu familia. aunque pudo hacerla de tierra o de la nada. lo que en el orden natural seria un contrato. Acostúmbrate. procura adivinar sus gustos y deseos y cúmpleselos en cuanto puedas. El comenzar bien. no de tu cabeza ni de tus pies: sino de muy cerquita de tu corazón. En esta suave combinación de autoridad y amor. Los católicos lo llamamos con mucho sentido. y para formar a Eva. desde el principio. El mismo elevó la unión natural a Sacramento de la Nueva Ley. formando. apetece estar subordinada a él. está el secreto de la dignidad y felicidad de un matrimonio. toma del mismo Adán carne y hueso de la parte más cercana a su corazón. 59 . es el que Jesucristo tiene a su Iglesia. es el todo en estas cosas. no comoquiera un hombre o un linaje. Para que tengas presente siempre el amor que le debes. El marido que se convierte en maniquí de su mujer. Y ¡cuán hermosa y significativamente! Envía un profundo sueño a Adán (símbolo de esa especie de sonambulismo en que os movéis los enamorados). Dios mismo lo instituyó en el principio de los tiempos. a consultar a tu mujer. se convierte en instrumento de la gracia. por la cual trabajó y padeció y dio la vida.

sino atrae de continuo sobre los esposos cristianos los auxilios especiales que necesitan del Cielo. no lo hacen en común los 60 . Haced vuestras devociones en común. porque la elevación a la dignidad de sacramento. sino de santidad.que no sólo la produce al contraerse. Cuando la concupiscencia. Sólo falta que los esposos tengan esto presente. erróneo (y perniciosa equivocación). no sólo las domésticas. y en el hombre se eclipsa lo racional y se impone lo animal. sino por el desorden de los apetitos animales. No es esto. sino en la vida espiritual. habéis de cumplirlo con esa íntima satisfacción de la conciencia que produce siempre la segura persuasión del deber cumplido. manda. aun sus más íntimas caricias. sino han de vivir siempre en su divina presencia. y por tanto. hace de esa unión imagen de la unión amorosísima de Jesucristo con su Iglesia. que sacuden el yugo de la razón. pues. no se ofenda a Dios gravemente. Vuestra unión sea lo más íntima posible. para cumplir todos sus sagrados deberes. y cuantas muestras de cariño recibas de ella. y procedan con este espíritu de santidad y amor sobrenatural. Pero no por razón de las cosas. y ya que. Piensa siempre que desde ahora te obliga el deber de la fidelidad conyugal. Este concepto santo del matrimonio no ha penetrado en las costumbres tan hondamente como debía y era de desear. virtud propia del estado que abrazas. La santidad del matrimonio cristiano debe santificar toda la vida de los esposos. sino la eleva y sobrenaturaliza. cosas que sin él no lo serían. en esas mismas cosas que pueden y deben ser santas. ya que los cristianos hemos de elevar el corazón a Dios. procurando agradarle en todas sus acciones. cumplís con un deber. sino las que se practican en el templo. hechas con espíritu de santidad. que hace tolerables. al levantarnos y al acostarnos. El matrimonio no es estado de tolerancia. por lo menos se desvanece el espíritu de santidad. en vez de obedecer. y los esposos cristianos nada han de hacer huyendo de los ojos de Dios. ¿Por qué. mirar el matrimonio como una especie de licencia. no sólo en la vida material. el cual no excluye ninguna manifestación del amor natural. En obrar así. Lo único que no es susceptible de santificarse es el desorden. y refiere a ella todo cuanto hagas por agradar a tu esposa. por razón del estado. Es. entonces se desfigura la divina semejanza.

y emplead algunos pensamientos.buenos esposos? Y rezar en común con los hijos. Y cuando tengáis hijos. hacedlas también juntos. acercarse juntos a la Sagrada Comunión. y es como un continuo manantial de gracias que se derramarán sobre vosotros en la medida de vuestra correspondencia. M. ¡Ay de los esposos. y las diversiones (como su mismo nombre lo significa). para eso os da gracia al entrar en él. y por tanto. Si. son derramamiento del alma a lo exterior. para recrearos en ella. en obras de caridad. en vuestra felicidad. el Santo Rosario. tiempos y recursos. no durará perpetuamente. puramente externa. Pues en ella está escondido lo mejor que puede daros la vida presente. siempre y en todo. y luego huid a la soledad de vuestro hogar. Y ¿qué cosa más hermosa. pues en esto gozaréis el más puro de los consuelos. Adiós. no dejéis de valeros de ellos para dar la limosna y hacer el bien. Es una necedad. sed virtuosos. y si es posible. que ver a los jóvenes esposos. y al regresar a su casa no sienten la impresión de quien vuelve al centro de su felicidad! Su unión. sea para gozar juntos las gratas impresiones de un arte verdadero. y amadla como vuestro mayor tesoro. Tienes buena voluntad. D. 61 . que tantas bendiciones impetra a la familia. Pero no viváis en un aislamiento egoísta. La felicidad es algo interior. y les daréis las mejores lecciones de virtud. Cordialmente te lo deseo. mi querido amigo. y hacer a dúo todas sus devociones? Los mundanos creen que lo sumo de la felicidad está en las que llaman diversiones. sed santos. A. A eso os invita vuestro estado santo. donde os podáis mirar como esposos cristianos sin ruborizaras o sentiros fuera de vuestro sitio. de los que padecen. Acordaos. espero confiadamente que serás bueno y feliz en tu nuevo estado. Sed felices. Proyectadlas en común. llevas a tu mujer a espectáculos. G. pues. que corren juntos de espectáculo en espectáculo.

62 .Nota del editor El texto de este libro es un resumen adaptado por Alberto Zuñiga Croxatto.

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