Arqueología de Pescadores y Marisqueadores en Nordpatagonia

Arqueología de Pescadores y Marisqueadores en Nordpatagonia. Descifrando un registro de más de 6.000 años es una publicación pensada para un público general e ilustrada con dibujos originales. En ella se presentan los resultados obtenidos en los últimos años por el equipo de arqueología que trabaja en la costa del Golfo San Matías, Río Negro. En los distintos capítulos, se presentan los avances logrados en las principales líneas de investigación, cuyo objetivo general era indagar cómo fueron los modos de vida de los cazadores-recolectores pescadores que ocuparon este vasto litoral atlántico. A partir de diversos estudios se buscó conocer el ambiente y los recursos disponibles en la zona, explorar los cambios culturales y naturales que pudieron darse a través del tiempo y conocer el registro arqueológico con mayor detalle a través de estudios distribucionales, análisis de instrumentos líticos, de restos arqueofaunísticos y antracológicos. De esta manera se presenta una primera síntesis sobre el estilo de vida de las poblaciones humanas que habitaron la región entre 6000 y 400 años antes del presente, destacándose la temprana subsistencia basada en la obtención de recursos marinos, principalmente a través de la pesca, actividad que aún hoy continúa siendo una de las principales en desarrollo en el área.

Florencia Borella - Marcelo Cardillo
(Compiladores)

Florencia Borella - Marcelo Cardillo

Arqueología de Pescadores y Marisqueadores en Nordpatagonia
Descifrando un registro de más de 6000 años

(Compiladores)

000 años EDITORIAL DUNKEN Buenos Aires 2011 . Descifrando un registro de más de 6.FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO (Compiladores) Arqueología de Pescadores y Marisqueadores en Nordpatagonia.

Título CDD 560 Dibujos realizados por: Marcelo Cardillo. Marcelo Arqueología de pescadores y marisqueadores en nordpatagonia : descifrando un registro de más de 6000 años / Marcelo Cardillo . Federico Scartascini . V. Arqueología. 2011.com. IV.Cardillo. Federico III. 160 p. Cardillo. Borella. Marcelo. . Scartascini. . 2.com. comp. comp.Marcelo Cardillo (Compiladores) e-mail: fborella@soc.edu. 16x23 cm.ar Hecho el depósito que prevé la ley 11ֽ723 Impreso en la Argentina © 2011 Florencia Borella .ar ISBN 978-987-02-5444-7 . ISBN 978-987-02-5444-7 1. I. Impreso por Editorial Dunken Ayacucho 357 (C1025AAG) . Paleontología.Buenos Aires : Dunken.ar Página web: www.Capital Federal Tel/fax: 4954-7700 / 4954-7300 E-mail: info@dunken. compilado por Marcelo Cardillo y Florencia Borella. Florencia Borella . Borella. Florencia. Florencia II. 1a ed.unicen.dunken.

LISTADO DE AUTORES Dr.cardillo@gmail. fscartascini@gmail. UNCPBA. cfavier3@gmail. Argentina.Manzi Investigadora del CONICET Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU).com Lic. Federico L.edu. lm_manzi@yahoo. B7400JWI.com. Buenos Aires. Olavarría.ar Dra. Scartascini Becario del CONICET Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU). Del Valle 5737. Cristián M. Del Valle 5737. Liliana M. Av. Buenos Aires. Buenos Aires. Hernán A. Florencia Borella Investigadora del CONICET INCUAPA. B7400JWI.ar Dr. Buenos Aires. UNCPBA. Argentina. Saavedra 15 5to piso. Favier Dubois Investigador del CONICET INCUAPA. Argentina. Argentina. Saavedra 15 5to piso. Olavarría.com Lic. Av. marcelo. Argentina.unicen. Marani Becario del CONICET .com Dra. Marcelo Cardillo Investigador del CONICET Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU). Buenos Aires. fborella@soc. Saavedra 15 5to piso.

Del Valle 5737. Olavarría. laborrero2003@yahoo.ar Dra. María Virginia Mancini Profesora Adjunta.7600 Mar del Plata-. mamarcos@mdp. Argentina.com Lic. Córdoba.com . UNMDP. Dpto de Biología Laboratorio de Paleoecología y Palinología. FCEyN. Universidad Nacional de Córdoba. Funes 3250. Facultad de Filosofía y Humanidades. FCEyN.edu. Av.unicen. marconet@ffyh. hmarani@soc.ar Florencia Victoria Ortega Estudiante de Arqueología (FFyL. UBA) Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU). Borrero Investigador del CONICET Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU). Saavedra 15. Argentina.ar Dra. Museo de Antropología. Funes 3250-.ar Dr. Hipólito Irigoyen 174. 5to piso. María Alejandra Marcos Becaria del CONICET Laboratorio de Paleoecología y Palinología. mvmancin@mdp. Saavedra 15 5to piso. María Bernanda Marconetto Investigadora del CONICET. qemt@hotmail. Luis A. Buenos Aires. B7400JWI.6 FLORENCIA BORELLA . UNCPBA.edu. 5000. UNMDP. Argentina.MARCELO CARDILLO INCUAPA.7600 Mar del Plata. Buenos Aires.edu. Argentina.edu. Av. Argentina.unc. Buenos Aires. Argentina.

........111 ... 43 Capítulo 3 Diversidad artefactual y explotación de materias primas en la costa norpatagónica.... Río Negro.................................M...... Marconetto .................. Borella ................. F.. F...... 67 Capítulo 4 Explorando la subsistencia humana a partir de la evidencia faunística en la costa rionegrina................... Borella.... Scartascini y H........9 Capítulo 1 Contrastes en la costa del golfo: una aproximación al estudio del uso humano del litoral rionegrino en el pasado............ 87 Capítulo 5 La explotación de recursos combustibles: su uso y representación en la costa rionegrina a través de los restos antracológicos..............................L....................................................... 13 Capítulo 2 Distribuciones artefactuales: una aproximación a la estructura espacial del registro arqueológico del litoral atlántico rionegrino............................................ Scartascini .. Borella y M........................ Ortega y B..................... Golfo San Matías............ Favier Dubois y F.......L...... F................... Marani ........... M............... Cardillo y F.............. M.... F.............. Cardillo.... Manzi.. L.......... C...................ÍNDICE Prefacio y agradecimientos ..

. Favier Dubois........ M...... 157 ..... M..............8 FLORENCIA BORELLA ..A....................................V................. 145 Glosario .M........... Marcos............ Mancini ................................... Borrero ............... L.............................. 129 Capítulo 7 Los cazadores norpatagónicos: comentarios al libro..........................MARCELO CARDILLO Capítulo 6 Aportes de los estudios palinológicos a la arqueología de la costa rionegrina: el caso del bajo de la quinta................A...... C.

Los lectores encontrarán que los capítulos remiten a citas de trabajos y artículos publicados en revistas especializadas o libros técnicos en donde se han desarrollado –junto a otros investigadores de distintas especialidades– aspectos puntuales acerca de las investigaciones en curso. director del INCUAPA (FACSO-UNCPBA). En primer lugar queremos agradecer a la Dra. facilitándonos datos de campo que resultaron muy valiosos para nosotros. la metodología que empleamos. Luego. los avances realizados hasta el momento y las perspectivas futuras de estos estudios. Sin duda el desarrollo de nuestra labor arqueológica no hubiera sido posible sin el apoyo de muchas instituciones y personas que nos brindaron colaboración de muy diversas formas. quién nos brindó apoyo financiero y logístico (vehículo) fundamentales para poder iniciar tareas de campo en un área nueva de estudio. Marcelo Bórmida en la década del ‘60. En segundo lugar al Dr. Por ello esperamos que este volumen constituya el primero de una serie de contribuciones. Amalia Sanguinetti de Bórmida quien nos alentó con entusiasmo a que retomáramos las investigaciones en el área que inicialmente había estudiado su difunto esposo el Dr. Politis. Gustavo G. ya que nuestra labor aún continúa.PREFACIO Y AGRADECIMIENTOS Este libro presenta una primera síntesis de los resultados de las líneas más importantes de investigación que desarrollamos en la costa rionegrina del Golfo San Matías en el marco de los proyectos de investigación que llevamos adelante durante siete años de trabajo (2004-2010). Nuestro objetivo entonces es entregar un texto de lectura sencilla que explicara las metas de investigación en el área. gracias a los fondos recibidos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Ténicas (CONICET- .

Bórmida en sus viajes recorriendo Bahía Creek y sus alrededores. su fallecido esposo Alberto y a su hijo Guillermo quienes nos permitieron acceder al Bajo de la Quinta. Gregorio Iturburu. Asimismo en la ciudad de Viedma agradecemos al personal del Museo “Gobernador Tello”: a la recientemente desaparecida Lic. sondear.MARCELO CARDILLO PIP 6415). y la National Geographic Society (CRE-Grant Nº 8171-07). Son varias las Instituciones en la provincia de Río Negro a las que queremos agradecer. como también a Don Bonifacio (el encargado del campo). Antonia Peronja. quien nos prestó su casita en Bahía Creek. permitieron solventar los gastos de rescate de restos humanos hallados en los alrededores de las ciudades de Las Grutas y San Antonio Oeste. a Gladys Hahn y Eleonora Nervi. así como desarrollar otros estudios específicos (por ejemplo isotópicos. A Don José Paesani quien de adolescente había acompañado al Dr. financiaron los primeros fechados radiocarbónicos para la costa rionegrina. tafonómicos. pudimos realizar muchas campañas arqueológicas que permitieron prospectar. así como el INGEIS (UBA-CONICET). desarrollar transectas. Estos proyectos. etc. 40 años después! Al recientemente fallecido Dr. A la Familia Stábile. geoquímicas. . geoarqueológicos. al igual que a nuestra querida colega Dra. Teresa Civalero quien en sucesivas ocasiones nos facilitó su casita en Las Grutas: ambos lugares constituyeron nuestros “campamentos base” en varias campañas. excavar y estudiar localidades en diferentes sectores del litoral rionegrino. Irma. al igual que lo hizo con nosotros.) que aparecen sólo mencionados sucintamente a lo largo del libro. a la Agencia Río Negro Cultura y al Consejo de Ecología y Medio Ambiente de la Provincia de Río Negro (CODEMA) por otorgarnos los permisos correspondientes para desarrollar nuestros trabajos en el marco de convenios bajo los términos de la ley Provincial de Patrimonio. la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANCyT/ PICT – 38264).10 FLORENCIA BORELLA . A Freddy Massera y Juana Lew. Primeramente a las autoridades de aplicación en la provincia.

así como a los jóvenes investigadores Dra. Hipólito Solari Yrigoyen (hijo). Edgardo Di Giácomo. Quique Morsan. A Hebe Pérez. Lewis y su administrador Nicolás Van y al Sr. Pedro Delgado y Maximiliano Bertini. inaugurada en diciembre de 2009. Maite Narvarte. Alejandra Romero y Lic. Sr. José March. Horacio García y Sra. Paul Osovnikar. Queremos recordar también a dos investigadores y amigos ya desaparecidos: Roberto Cordero y Susana Valencio del INGEIS (UBACONICET) quienes colaboraron desinteresadamente con análisis y estudios para los primeros trabajos. Lorenzo Jorquera y su hija Angela Jorquera. María Inés Maza de Echave. Lucas Rojas y su esposa Esther.5) en varias oportunidades. Omar Iommi y su esposa Noelia.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 11 En San Antonio Oeste (SAO) queremos agradecer muy especialmente a las autoridades Municipales que nos han facilitado combustible y alojamiento en el albergue Municipal (Sr. Mirta Carvajal. A los investigadores del Instituto de Biología Marina y Pesquera (IBMP “Alte Storni”) con quienes compartimos extensas y enriquecedoras charlas sobre diversos temas: Dr. A los miembros de la Comisión de Cultura de SAO: Sr. Dra. Cristián Mora. Alicia Garino. Juan Carlos Piscia. A los propietarios de campos localizados entre el área de Islote Lobos y Arroyo Verde por permitirnos acceder a la costa: Sr. A Julio Alcalde que cordialmente nos ha invitado a su programa radial en la fm Marítima (FM 102. Raquel Perier y Dr. Guillermo Svendsen con quienes además hemos compartido salidas de campo. A Luis Giuliani. Sr. Víctor Hugo Pinilla. León. . También agradecer especialmente a Betty Díaz. Dr. Osvaldo Vairo). Dra. Marta Amado. José y Miguel Tarruella. En la Universidad del Comahue (SAO) al Lic. especialmente a Miriam Miler. Al personal del Museo Histórico Municipal de SAO. a través de ella (durante su gestión como Directora de Cultura) se concretó el proyecto de armar la sala de arqueología regional en el museo local. Raúl González.

Erika Borges Vaz. Juan Matías Dellepiane. Isabel Cruz (UNPA). Danae Fiore (AIA-CONICET). Agradecer también la ayuda del Dr.12 FLORENCIA BORELLA . A todas estas personas queremos expresarles nuestro más profundo agradecimiento ya que de muy diversas formas han participado en esta trama de conocimientos sobre las poblaciones humanas que ocuparon originalmente la costa rionegrina del Golfo San Matías. Federico Bonnat. Favier Dubois Olavarría. Gabriel Acuña. Por último mencionar a becarios y estudiantes que colaboraron en diferentes trabajos de campo: Sonia Lanzellotti. Carolina Inés Mariano. Mariano Orlando. ellos son los Drs: Luis A Borrero y Lorena L`Heureux (IMICIHU-CONICET). Charles Stern (University of Colorado. USA).MARCELO CARDILLO Asimismo tuvimos el privilegio de contar con la colaboración de investigadores y colegas amigos que han realizando trabajos en coautoría con nosotros aportando sus perspectivas. Kike Crespo y Florencia Grandi (CENPAT-CONICET). Florencia Borella y Cristián M. que sin duda enriquecieron nuestra labor. Lucía Lípari. Florencia Gordon y Lucrecia Baluczinsky. Marta Maier y Roberto Kokot (FCEyN-UBA). 26 de julio de 2011 . Solana García Guráieb y Natacha Buc (INAPL-CONICET). Alejandra Volpedo. Timothy Jull y Mitzi de Martino del laboratorio de AMS de la Universidad de Arizona.

FAVIER DUBOIS Y FLORENCIA BORELLA Vida cotidiana de los habitantes del Golfo San Matías .CAPÍTULO 1 CONTRASTES EN LA COSTA DEL GOLFO: UNA APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DEL USO HUMANO DEL LITORAL RIONEGRINO EN EL PASADO CRISTIÁN M.

estudios arqueológicos y de paleodietas en la costa norpatagónica reflejaron un importante papel de los alimentos de origen marino. Para ello hemos implementado diferentes vías de análisis. Casamiquela 1985). de Buenos Aires (Sanguinetti de Bórmida 2005). la Norte y la Oeste. . 1999.MARCELO CARDILLO Introducción y objetivos El registro arqueológico del litoral marítimo de la Provincia de Río Negro (Golfo San Matías) se encuentra principalmente en superficie. en los últimos 3500 años para la costa norte del Chubut (Gómez Otero et al. En este sentido. Gómez Otero 2008). De esta forma. y su relación con la disponibilidad de recursos. y siguiendo lineamientos generales como los que utilizó Beaton (1995:798) para la costa australiana. así como un uso de la costa más importante que el panorama etnohistórico ofrecía para el litoral norpatagónico (ver por ejemplo Viedma 1780/83. uno de los principales objetivos de nuestros estudios en la región fue evaluar la importancia que tuvieron los recursos costeros entre los grupos de cazadores-recolectores terrestres que la ocuparon. planteamos algunas expectativas con respecto al registro arqueológico derivadas del análisis comparativo de los tipos contrastados de costa que posee el litoral rionegrino. y 4000 años para la costa sur de la Pcia. y conocer de qué forma la explotación de los mismos se halla vinculada con los modos de uso del espacio litoral a lo largo del tiempo. Una de las primeras fue el uso del espacio a partir del estudio conjunto de la morfología costera.14 FLORENCIA BORELLA . con algunas semejanzas con la propuesta que desarrollara el mencionado autor. En las recientes décadas. sus correlatos ecológico-ambientales. Se presume que tales diferencias deben poseer correlatos en el uso humano del espacio en el pasado. ilustradas a lo largo de los capítulos de este libro. lo que nos ha permitido desarrollar un abordaje con técnicas de la arqueología distribucional (ver Capítulo 2) con el fin de explorar el uso del espacio y establecer vinculaciones con los modos de explotación de los recursos costeros desde una perspectiva espacial amplia. así como en la preservación y/o la visibilidad de los sitios arqueológicos (Beaton 1995:800). resultando útil como aproximación inicial al estudio de las características y distribución del registro arqueológico a una escala regional como la que nos proponíamos.

Imagen satelital (Google Earth) de la costa rionegrina. La región se caracteriza por poseer un clima templado semiárido. con una temperatura media de unos 12ºC y precipitaciones medias entre 100 y 350 mm anuales (Labraga y Villalba 2009). Este comprende la mayor parte del Golfo San Matías (GSM). .ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 15 Área de estudio Nuestro trabajo se desarrolla a lo largo de unos 380 km lineales de costa. abarcando sus costas Norte (con dirección general Este-Oeste) y Oeste (con dirección Norte-Sur) (Figura 1). correspondiendo a todo el litoral rionegrino. FIGURA 1.

en la costa Oeste (unos 41º50’ de lat. La boca del GSM está delimitada al Norte por la Punta Bermeja.MARCELO CARDILLO La zona costera Norte.16 FLORENCIA BORELLA . (ver Capítulo 5 y 6). mientras que a la entrada de la bahía de San Antonio ésta es de 7. 2009) donde predomina la jarilla. con dominio de la estepa arbustiva (Cabrera y Willink 1980. O y SO) y son más fuertes entre septiembre y enero. En este sector Norte las aguas circulan con un giro ciclónico de unos 70 km de diámetro (Scasso y Piola 1988). Roig et al.10 m (Capítoli 1973). distrito sur. Las mareas tienen un régimen semidiurno y su amplitud es variable. en la desembocadura del río Negro las mareas de sicigias medias tienen una amplitud de 3. mientras que la costa Oeste entre San Antonio Oeste y Arroyo Verde presenta valores bajos con un promedio anual menor a 250 mm (Olivares y Sisul 2005). mientras que la septentrional recibe la influencia de las aguas del Río Negro que son arrastradas hacia el oeste por las corrientes de deriva (Capítoli 1973).20 m. observándose en algunos sectores el algarrobo patagónico y algo de chañar (Bran et al. Los vientos predominantes soplan del cuadrante oeste (NO. La vegetación corresponde a la provincia de monte. Chubut). de aguas con mayores temperaturas y porcentajes salinos al norte del mismo. A la altura de Islote Lobos. . 1985). con velocidades máximas históricas registradas para el cuadrante SO (Crisoliti y Pahissa Campá 1973). La masa oceánica meridional posee una clara influencia de las aguas costeras de la corriente patagónica. separadas por una línea oblicua de unos 117 km (Capítoli 1973). y al sur por la Punta Norte (Península Valdés. sur) se observa la presencia de un frente termohalino orientado en dirección E-O que separa aguas relativamente frías de baja salinidad al sur. el molle y el tomillo. entre el balneario El Cóndor y un poco más al Oeste de la Caleta de los Loros ha experimentado un incremento de las lluvias en los últimos cinco años. alcanzando un promedio anual cercano a los 400 mm.

y una imagen satelital de relieve (ASTER Global Digital Elevation Model). En el litoral Norte se desarrolla una antigua planicie fluvial disectada (representada por los “Rodados Patagónicos”). Todo ello tendiente a evaluar aquellas características de cada sector costero que puedan haber afectado el uso humanos de estos espacio. excepto en aquellos sectores donde los bajos configuran entrantes costeros de suavizadas pendientes. (1973).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 17 Metodología En este estudio se utilizó información provista por imágenes satelitales (IGM Landsat 1999. así como su potencial para preservar el registro arqueológico. el Bajo de Valcheta. Asimismo se empleó información de base geográfica y geomorfológica. hojas 4163-II/IV y I/II Viedma-General Conesa. Di Giácomo et al. Diferencias geológicas y estructurales Existen marcadas diferencias geológicas y estructurales entre las costas Norte y Oeste del Golfo San Matías. Curtolo 2004. 2008). Este tipo de costa. así como información ambiental provista por diferentes estudios (Schäbitz 1994. y el Bajo de San Antonio. así como la generada por nuestro proyecto a través de prospecciones en el terreno. que alterna acantilados y bahías. interrumpida por bajos como el Gran Bajo del Gualicho. 4166-IV Sierra Grande). Para la caracterización de los ambientes costeros y sus recursos a lo largo del litoral rionegrino se utilizaron las Grandes Unidades Biocenológico Ambientales (GUBIAS) reconocidas por Orensanz et al. transectas y sondeos (Favier Dubois y Borella 2005 y Favier Dubois et al. Esta planicie elevada toma contacto con el mar en forma abrupta. 2009. 4166-II San Antonio Oeste. 2005. mapas geológicos (Servicio Geológico Minero Argentino. generando una costa predominantemente acantilada. Caracterización de las costas Norte y Oeste del Golfo San Matías a. entre otros menores (Gonzalez Díaz y Malagnino 1984). Google Earth 2007/9). Roig et al. entre otros). se extiende desde la desembocadura .

que desciende hacia el mar gradualmente en la forma de pedimentos de flanco (González Díaz y Malagnino 1984). En el litoral Oeste del Golfo se destaca la presencia de la meseta basáltica del Somún Curá (planicie estructural lávica). como el bajo vinculado al desarrollo de Caleta de los Loros-Bahía Creek. donde comienzan a aflorar rocas plegadas y falladas (Sierra Grande) generando un tramo costero algo más abrupto y recortado que se extiende hasta Puerto Lobos. Ello da lugar a una costa de tipo tendido. los dos sectores de costa señalados (Norte y Oeste) presentan rasgos topográficos distintos. marcado por acantilados de hasta 50 m y 60 m de altura. A partir de Punta Sierra la línea de costa se hace muy irregular por la presencia predomi- . el Bajo de la Quinta y el Bajo de San Antonio (Figura 2). La morfología costera es poco variable en todo este recorrido. a saber: Costa Norte: presenta un descenso abrupto del relieve. y en ellos se desarrollan cordones de gravas. 1973). límite con la provincia del Chubut (Figura 1). A consecuencia de estas diferencias geológico-estructurales. Estos bajos constituyen vías privilegiadas de acceso al mar. playas arenosas y campos de dunas derivados de éstas últimas. triplicando al menos la extensión que presentan en la costa Norte (Orensanz et al. poseyendo éstos diferentes implicancias en relación con los ambientes litorales y la disponibilidad de recursos marinos. por lo general muy extensas. que se desarrolla aproximadamente desde El Sótano hasta Punta Sierra.18 FLORENCIA BORELLA . Las plataformas litorales (restingas rocosas) correspondientes a los acantilados activos presentan un desarrollo que varía entre 150 y 200 m de extensión. al sur de la bahía de San Antonio (Figura 1). Esta costa de corte abrupto alterna con entrantes costeros correspondientes a bajos topográficos. que permite el acceso al mar prácticamente sin interrupciones.MARCELO CARDILLO del río Negro hasta la localidad de El Sótano aproximadamente. Costa Oeste: se caracteriza por presentar hasta Punta Sierra un descenso paulatino del relieve. con un amplio predominio de restingas de rocas sedimentarias (calizas).

2. se observan con frecuencia cordones de grava o de conchillas. que alterna acantilados y restingas. Este último tramo costero se halla interrumpido en algunos sectores por pequeños estuarios con playas arenosas y dunas. Algunas implicaciones ecológico-ambientales y recursos representados en cada tipo de costa La heterogeneidad de la costa Norte. favorece la presencia de una elevada diversidad de especies potencialmente explotables (Figura 3). a saber: 1. costas con acantilados y . en este tramo septentrional han sido reconocidas por Orensanz et al.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 19 nante de rocas ígneas y metamórficas falladas y plegadas. Así. como los estuarios de los arroyos Salado y Verde. Mapa de relieve de la costa rionegrina b. pero son muy escasos los depósitos eólicos. En ambos tramos de la costa Oeste (norte y sur). con playas arenosas y marismas. (1973) en los pisos supra/mediolitoral seis grandes unidades biocenológico-ambientales (GUBIAS). estuario del río Negro. FIGURA 2. bordeando las restingas.

Cabe destacar que la bahía de San Antonio ejerce una importante influencia sobre las áreas costeras cercanas. representando un área de alta biodiversidad y elevada productividad primaria y secundaria. caleta de los Loros. bahía de San Antonio. . La biodiversidad de este sector se ve además favorecida por hallarse en la zona de transición entre las regiones biogeográficas Argentina y Magallánica. costas de dunas y acantilados bajos con restingas de conglomerados de rodados. entrante costero flanqueado por acantilados.20 FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO restingas de areniscas/arcilitas. Vista de bahía Rosas. 4. constituyendo una importante zona de alimentación para gran cantidad de especies marinas y el lugar escogido por muchas de ellas para reproducción y cría (Curtolo 2004). playas y bancos arenosos. FIGURA 3. 3. 5. y 6. en la costa Norte del GSM.

1973). FIGURA 4. Allí.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 21 La costa Oeste. sólo han sido reconocidas dos grandes unidades biocenológico-ambientales en los pisos supra/mediolitoral (Orensanz et al. costa Oeste del GSM. poseyendo una menor diversidad de especies. a saber: 1. que coinciden con los tramos costeros diferenciados geológica y estructuralmente. . separados por la Punta Sierra. y 2. costas con restingas de calizas rocanenses interrumpidas esporádicamente por escolleras de rocas graníticas (Figura 4). Vista de las extensas restingas de caliza visibles en la zona de cerro El Fuerte. por su parte. resulta más homogénea en términos ambientales. costas de restingas de rocas ígneas y metamórficas alternando con playas de rodados.

tal como los señalan las diferencias geológicas entre sectores (ver Capítulo 3). y otros como la existencia de reparos al viento y la distribución de materias primas líticas aptas para la talla.). La presencia de moluscos sésiles se registra sólo en el intermareal inferior (particularmente mejillines. Moluscos y crustáceos –Costa Norte: en las restingas rocosas de esta costa (de hasta 150200 m de extensión. y abundancia de cangrejo rojo (Platyxanthus crenulatus) bajo las rocas. . sino también en la presencia de recursos críticos como el agua.MARCELO CARDILLO Las diferencias existentes entre las costas Norte y Oeste del golfo no se traducen sólo en los ambientes representados en cada caso y la diversidad de recursos marinos. –Costa Oeste: en las restingas rocosas de la GUBIA 1 (300-1500 m de extensión) existe una zonación intermareal en fajas extensas. referidas como GUBIAS 2 y 3) la zonación intermareal es en fajas estrechas con elevada concentración de especies. En la Caleta de los Loros (GUBIA 5) se agregan mejillones y mejillines adheridos a raíces y tallos en el espartillar (Spartina sp. con un amplio sector abiótico superior. En ocasiones los bivalvos mencionados presentan una densidad mayor en sectores lindantes con playas arenosas. como Punta Mejillón y Bahía Creek. El espartillar también se hace presente en la bahía de San Antonio (GUBIA 6) donde alberga comunidades de mejillines. Se reseñan a continuación las diferencias observadas en éstos y otros aspectos que pudieron haber afectado la elección humana del uso de los distintos tramos costeros a lo largo del tiempo. Hay moluscos sésiles (fijos a las rocas) en el intermareal medio e inferior: mejillín (Brachidontes rodriguezi). ). y en mucho menor proporción mejillones) que resulta brevemente expuesto.22 FLORENCIA BORELLA . ) y trofones (Trophon spp. En las playas y marismas arenosas que alternan con las restingas rocosas (GUBIAS 4 a 6) hay presencia de la almeja púrpura (Amiantis purpurata) y blanca (Protothaca antiqua) y de gasterópodos como bocinas (Buccinanops spp. mejillones (Mytilus edulis) y cholgas (Aulacomya ater).

La pesca de estos ejemplares es más importante en el litoral Norte. .ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 23 Enclaves del piso infralitoral que se hallan en la forma de grandes pozos de marea en el mediolitoral inferior registran la presencia de gasterópodos como bocinas y lapas (Patinigera sp. ) y sargo (Diplodus argenteus) habitantes de la restinga. particularmente entre bahía Rosas y Punta Villarino (Olivier y Capítoli 1973). La fauna íctica Es muy abundante y diversa en el golfo a consecuencia de tratarse de una zona en la que se encuentran especies de agua templada-cálida y templada fría. 2005). de lenguado (Paralichthys brasiliensis) en bancos de arena. pórfidos cuarcíferos. róbalo (Eleginops maclovinus). tobas y vulcanitas) que poseen especies similares a las de la GUBIA anterior. así como de pejerrey (Odonthestes spp. Los peces que explotan los recursos vinculados al fondo marino o bentónicos (principalmente moluscos) constituyen una asociación de especies dominada por el pez gallo (Callorhynchus callorhynchus) que se distribuye en la zona costera Norte donde existe mayor abundancia y variedad de fauna bentónica. Alternan restingas de materiales diversos (pizarras. Las restingas de la GUBIA 2 de la costa Oeste (sur de Punta Sierra) constituyen la faja mediolitoral más irregular y heterogénea de toda la costa rionegrina. corvina rubia (Micropogon opercularis) y lisa (Mugil spp. Las restingas de este sector son en su mayoría angostas y relativamente pobres en fauna marina (Orensanz et al. ) entre las especies accesibles desde la playa. En este tramo costero se destaca en la actualidad la abundancia de pulpos (Octopus tehuelchus) en las oquedades rocosas. Puede destacarse en esta asociación la presencia de mero (Acanthistius spp. utilizada como corredor migratorio por varias de ellas (Perier 1994). ) entre otras especies. ). 1973). con pequeñas playas arenosas que registran principalmente gusanos marinos (serpúlidos). entre 0 y 130 m (Di Giácomo et al.

constituyendo algunas de las variables críticas para el asentamiento de estos mamíferos (ver Borella 2006). Promontorio Belén. 2009). y Caleta de los Loros (Svendsen et al. limitándose a cauces aluvionales efímeros. localizado a escasos kilómetros al sur de la localidad Balnearia Playas Doradas. hallándose presentes en aguadas . Por último. De esta forma las aguas freáticas constituyen la principal oferta de agua dulce de buena calidad.MARCELO CARDILLO Los otáridos –Costa Norte: las plataformas rocosas de costas acantiladas son las que registran las mayores frecuencias de apostaderos de lobos marinos de un pelo (Otaria flavescens) en la costa norpatagónica. –Costa Oeste: comparativamente. a lo que se suma la presencia de sombra durante parte del día.24 FLORENCIA BORELLA . donde se localiza una lobería reproductiva de O. que sólo conducen agua en épocas de lluvias torrenciales. cabe mencionar el apostadero más reciente de Los Hornitos (desde el año 2005). En la actualidad los otáridos están mayoritariamente representados por una sola especie: el lobo marino de un pelo (O. Así en este sector de costa se localizan tres apostaderos reproductivos en: Punta Bermeja. los emplazamientos costeros aptos para la ubicación de loberías en la costa Oeste pueden considerarse escasos debido a la morfología costera predominante. Una excepción la representan las escolleras graníticas que constituyen el área de Islote Lobos. que en los últimos años registró la presencia de algunos pocos ejemplares de lobos de dos pelos (Arctocephalus australis). en la denominada Bahía Dorada (Svendsen et al. Agua dulce y reparos topográficos A excepción del propio río Negro los recursos hídricos superficiales son prácticamente inexistentes en la costa rionegrina. flavescens). 2007). flavescens. Ello se debe a que estos enclaves permiten un rápido acceso a aguas profundas donde estos animales pueden refrescarse y alimentarse.

No es casual que las más destacadas localidades arqueológicas del litoral rionegrino (Paesani. estas acumulaciones de arena representan las principales barreras protectoras. De esta manera los recursos hídricos superficiales (aguadas) que suelen hallarse asociados a estos depósitos eólicos resultan asimismo escasos. San Antonio Oeste) se hallen en sectores de dunas de la costa Norte donde es frecuente que aún se conozca la existencia de aguadas. Bajo de la Quinta. los vientos predominantes del cuadrante Oeste llevan los sedimentos hacia el mar. Sus aguadas aparecen mencionadas en relatos históricos del siglo XIX. Su baja frecuencia parece vincularse con la dirección de los vientos predominantes en relación con las áreas proveedoras de material arenoso (playas y desembocaduras de arroyos). y en la desembocadura de los arroyos Salado y Verde. El principal campo eólico es aquélla enorme lengua arenosa desarrollada entre Caleta de los Loros y Bahía Creek. ya que en este tramo costero. Tanto en los bajos costeros (dunas barjanoides: en forma de media luna y parabólicas: en forma de U) como sobre el acantilado terciario de la costa Norte (dunas al reparo).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 25 desarrolladas en áreas de dunas que representan los principales sectores de recarga de las precipitaciones (Olivares y Sisul 2005). Faro San Matías. observándose sólo en algunos sectores localizados como Punta Odriozola. que con dirección SO-NE (la de los vientos más intensos) se introduce 45 km tierra adentro (Figura 1). Las dunas proveen no sólo de aguadas sino también de reparos topográficos. que corre de norte a sur. . Saco Viejo. asociados con los bajos topográficos antes mencionados. importantes frente a los frecuentes y fuertes vientos patagónicos. –Costa Norte: los campos de dunas son frecuentes en esta costa. –Costa Oeste: los médanos son mucho más escasos en la costa Oeste.

Ello da como resultado cordones calcáreos al sur del cerro El Fuerte (Busteros et al. 1990b). etc. predominando los de basalto y pórfidos (Martínez et al. éstos al- . Tehuelche localizados en la costa de la Provincia del Chubut. 2001). –Costa Oeste: los cordones de rodados se presentan aquí en forma bastante extendida. adquiriendo su mayor amplitud en el área de Puerto Lobos (Gelós et al. predominantemente graníticos en las cercanías de Puerto Lobos.26 FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO La presencia de un relieve constituido por rocas ígneas falladas y plegadas en el tramo sur de la costa Oeste proporciona asimismo algunos reparos. pórfidos cuarcíticos. andesitas y basalto). resulta por lo general de baja calidad para la talla. La excepción la constituyen unos nódulos silíceos de forma tabular que aparecen asociados a la Formación Patagonia (Weber 1983) que aflora en forma discontinua entre Las Grutas y Arroyo Salado. dacitas. 1990a) ofrecen buenas y variadas materias primas líticas: vulcanitas (riolitas. Otra fuente potencial de materias primas de buena calidad son los cordones de grava de Puerto Lobos que proceden de afloramientos de la Fm. 1994). tobas. pizarras. Materias primas líticas –Costa Norte: la abundancia de rodados patagónicos en la planicie aluvial disectada (Formación Tehuelche) y las gravas de los cordones litorales que derivan en última instancia de aquellos (Gelós et al. Con baja frecuencia se observan algunos originados en rocas calcedónicas. entre la desembocadura del río Negro y Barranca Final. La litología de las rocas de esta costa y la de los cordones que derivan de ellas. aunque éstos resultan escasos. cuyas areniscas (concrecionadas) han sido muy utilizadas para la confección de elementos de molienda recuperados en diversos sitios. Su litología deriva de la de las rocas aflorantes en esta costa. cuarcitas y sedimentitas. lava vesicular y piedra pómez (Sánchez 1973). A ello se suman los afloramientos de la Formación Río Negro. plutonitas. y constituidos por clastos de riolitas y esquistos entre Punta Pórfido y Punta Odriozola (Gelós et al. 1998). granitos. que es muy variada: rocas calcáreas.

cuyo límite en el litoral rionegrino es coincidente con el cambio de orientación de la costa. 1998). La comunidad predominante a lo largo del litoral rionegrino es la de las jarillas (Larrea spp.) proveedor de buena leña y de vainas comestibles. arbusto útil como leña. En el recorrido del litoral rionegrino hemos observado asimismo la presencia de pequeños bosques de chañar (Geoffroea decorticans) proveedor de frutos y leña. No poseemos aún elementos para evaluar la representación diferencial de estas especies a través del tiempo en ambas costas. Un relevamiento de la flora rionegrina realizado por unidades cartográficas (Bran et al. . pero es posible que hayan existido diferencias en relación con los factores climáticos y geomorfológicos considerados a escala regional (ver Capítulos 5 y 6). Asimismo. También se halla presente con relativa abundancia a lo largo de la costa rionegrina el algarrobo patagónico (Prosopis spp. Recursos vegetales Existen algunas diferencias en las comunidades arbustivas de las costas Norte y Oeste del golfo. 1985) ilustra igualmente algunas diferencias observadas en las comunidades vegetales en ambas costas (escala 1:500. cuyos frutos son comestibles. la costa Norte presenta una fisonomía y una flora levemente distinta. destacándose un bosquecillo ubicado en el Bajo de la Quinta. probablemente. ). el monte patagónico norte y el monte patagónico sur.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 27 canzan las playas rionegrinas por efecto de la deriva litoral que moviliza los rodados hacia el norte (Cortés 1987). También se halla presente el molle (Schinus poligamus) y el piquillín (Condalia microphilla). ubicándose poco al sur de la bahía de San Antonio.000) existiendo mayor variabilidad en la costa Norte en respuesta a la mayor heterogeneidad en el paisaje costero. a causa de las mayores precipitaciones (León et al. y en el caso del segundo constituye el arbusto cuya leña es considerada la mejor por la prolongada duración de las brasas. Roig et al. (2009) distinguen dentro del distrito monte sur dos subdistritos. particularmente en la costa Norte.

es usual observar las terrazas marinas desprovistas de cubierta eólica. y elevadas (Pleistocenas) generalmente con alturas mayores a 10 m sobre el nivel del mar (Favier Dubois et al. y han sido referidas como Formación San Antonio en la bahía homónima (Angulo et al.MARCELO CARDILLO c. 1992). así como la destrucción de todo material de origen orgánico que pudiera haberse depositado. consecuencia de haber permanecido expuesto por prolongado tiempo. Así se observa que a partir de bahías y otros entrantes costeros se desarrollan campos de dunas que corren en dirección NE. Aspectos tafonómicos Resulta de gran importancia en una aproximación regional conocer la dinámica geomorfológica y los procesos de formación vinculados con la configuración actual del registro arqueológico en cada sector. en cambio. valvas y carbón. A esto se agrega la elevada dinámica y el potencial de la arena para sepultar y preservar elementos de origen orgánico como huesos (ver Capítulo 4). Tales depósitos arenosos constituyen las unidades privilegiadas portadoras de registro arqueológico. apoyando la evidencia arqueológica directamente sobre la superficie de arena y gravas que constituye las mismas. que pueden dividirse en bajas (Holocenas). En la costa Oeste (orientación N-S). Esto genera la superposición de artefactos correspondientes a distintas ocupaciones. como ha sido mencionado. en terrazas marinas. Gelós et al. Las localidades arqueológicas reconocidas en ambas costas del golfo se ubican. 2008). De esta manera se caracterizan aquí brevemente las principales unidades matriz de artefactos en ambos sectores costeros y sus potenciales implicaciones en la distribución. que suelen evidenciar asimismo pulimento superficial por abrasión eólica. preservación y visibilidad del registro arqueológico. Estas terrazas se hallan compuestas generalmente por gravas arenosas con presencia de valvas fragmentadas de moluscos. debido a la orientación de la costa (E-O) y la intensidad de los vientos del SO. . 1978.28 FLORENCIA BORELLA . cuya presencia se asocia a la de otros importantes recursos vinculados con estos entrantes. con pocas excepciones. estas terrazas se ven con gran frecuencia sepultadas por dunas y mantos eólicos. En la costa Norte.

. concentrándose en aquellos sectores que combinan variados recursos como son los bajos topográficos que conforman entrantes costeros. Visibilidad actual vinculada al efecto de la deflación y de otros procesos erosivos. Al mismo tiempo la presencia conspicua en esta costa de concheros sobre médanos. En cambio. detectables a la distancia por la blancura y brillo de las valvas al ser iluminadas por la luz solar. –Elevado potencial de preservación de los restos arqueofaunísticos y bioarqueológicos (restos óseos humanos) en la matriz eólica. –Elevada redundancia ocupacional en estos espacios. que para la costa Norte son: –Distribución discontinua del registro arqueológico. en respuesta a la heterogeneidad de la costa. –Concheros bien representados dada la abundancia de moluscos fijos en las restingas rocosas. sobre las amplias superficies expuestas que constituyen las terrazas marinas de la costa Oeste. la erosión de los campos de dunas en la costa Norte genera ventanas en las que puede observarse la presencia o ausencia de evidencia cultural en cada sector. Expectativas para la evidencia arqueológica en las costas Norte y Oeste del golfo San Matías En relación con las características geológicas. con alta densidad artefactual. –Abundancia de materiales sepultados en las dunas y mantos eólicos que se desarrollan en estos sectores.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 29 Respecto a la visibilidad del registro arqueológico. suele ser más difícil detectar los sitios arqueológicos a la distancia debido a que los mismos no se destacan visualmente del entorno por la escasez de concheros (ver Capítulo 2). si bien puede resultar más fácil observar los artefactos en la superficie del paisaje costero. favorece la visibilidad y facilidad de hallazgo del registro. ecológico-ambientales y de distribución de recursos señaladas pueden derivarse una serie de expectativas arqueológicas.

Relevando el registro arqueológico Si bien es correcto pensar que la distribución de recursos actual puede no reflejar la del pasado. En suma. generaron sin duda patrones diferenciales en los ambientes costeros y en la distribución de los recursos que debieron haber sido persistentes a lo largo del tiempo y dar cuenta de la estructura general del registro arqueológico.30 FLORENCIA BORELLA . dada la escasez de sedimentación eólica.MARCELO CARDILLO En suma. Las expectativas arqueológicas para la costa Oeste son: –Distribución relativamente homogénea de la evidencia cultural. acorde a las características poco variables de la costa y la estructura de recursos. en consecuencia baja densidad artefactual. . en donde. –Concheros poco representados en vistas de la baja disponibilidad de moluscos y de condiciones inadecuadas de preservación. dada por su baja productividad general. puntos centrales para la circulación. las importantes diferencias geológicas y estructurales entre las costas Norte y Oeste. a escala regional. con enclaves que funcionaron como atractores: los entrantes costeros. –Bajo potencial de preservación de los restos arqueofaunísticos por la baja sedimentación. –Baja redundancia ocupacional a lo largo de la faja costera. y una elevada visibilidad del registro en consecuencia. y de ocupación redundante. esto resultaría en una baja intensidad de uso del espacio costero. es esperable una elevada intensidad de uso del espacio costero. no obstante es probable la presencia de algunos pocos enclaves particularmente atractivos. –Predominio de materiales en superficie.

Densidad de sitios: baja a muy baja (gris claro punteado). y elevada (negro) A partir de un relevamiento preliminar de toda la costa rionegrina (ver Favier Dubois et al. mediana (gris). Estos sitios comprenden tanto concheros como conjuntos de materiales líticos en superficie. Para evaluar las densidades relativas. Los tonos de grises diferencian densidad de sitios: baja a muy baja (gris claro punteado). de ancho. se utilizó la cantidad y tamaño aproximado de las localidades arqueológicas reconocidas y .ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 31 FIGURA 5. 2008) se construyó un mapa que ilustra en forma simple y sólo a fines comparativos la señal arqueológica detectada a lo largo de una faja litoral de unos 5 km. Mapa que ilustra en forma cualitativa las densidades diferenciales de material arqueológico. y elevada (negro) (Figura 5). mediana (gris).

Punta Odriozola 23. Bajo de Oliveira 16. Las Grutas N y S 15. .MARCELO CARDILLO número de loci relevados en cada una (Tabla 1). Localidades (costa N y O) 1. Esta densidad se utiliza como un indicador aproximado de la intensidad de uso del espacio en cada sector. El Sótano 17.000m2). Barranca Concheros 8.000m2). C. Bahía Final 9. Arroyo Verde 24. Playa Oeste BQ 7. Bahía Pozos 20. grande (1.000 a 10. Promontorio Belén 3. San Antonio Oeste 13.32 FLORENCIA BORELLA . Bahía Rosas 2. muy grande (más de 10. Punta Villarino 12. El Fuerte 18. Saco Viejo 11. Bahía Dorada 23. mediano (100 a 1. Faro San Matías 10. de los Loros 5.000m2). Localidades arqueológicas reconocidas en el GSM y número de loci relevados. Bajo de la Quinta 6. Mar Grande 14. Camino Pulperos 19. Playas Doradas 22. Bahía Lobos Tamaño* mediano pequeño grande mediano muy grande mediano mediano muy grande muy grande grande pequeño muy grande mediano pequeño pequeño mediano pequeño pequeño pequeño mediano pequeño grande pequeño mediano pequeño Tipo de concheros múltiples lentes aisladas múltiples lentes aisladas múltiples lentes aisladas múltiples lentes aisladas múltiples múltiples lentes aisladas múltiples múltiples lentes aisladas lentes aisladas -----valvas dispersas ----------lentes aisladas -----múltiples -----lentes aisladas -----Total de loci Relevados 8 4 10 9 16 9 2 20 8 4 2 9 2 11 1 3 3 2 1 1 2 1 1 1 4 *Tamaño aproximado de localidades: pequeño (hasta 100m2). TABLA 1. Cañadón del Puma 21. Paesani (Bahía Creek) 4.

ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 33 Se observa una señal arqueológica diferente en las costas Norte y Oeste del golfo que guarda alguna correspondencia con las expectativas generales derivadas de los tipos de costa en cada sector y la base general de recursos disponible. artefactos de molienda. En concordancia con ello. con largas secuencias de ocupación. No obstante. Cardillo et al. en cambio. bifaces. reparos topográficos y recursos líticos. que constituyen las localidades arqueológicas principales. 2007. Esta convergencia en una variada oferta habría favorecido una reiterada visita a dichos espacios. observándose también una elevada diversidad artefactual en los loci (Cardillo y Scartascini 2007. raspadores. placas grabadas. sería esperable que la señal arqueofaunística acompañe esta tendencia. cáscaras de huevo decoradas. puntas de proyectil. Ver Capítulo 3) hechos derivados tanto de las características ecológico-ambientales de este litoral como de las condiciones de preservación. En los sitios arqueológicos de la costa Norte se halla especialmente representada la explotación de moluscos. el registro arqueológico evidencia una conspicua explotación de especies marinas a lo que se suman altas densidades de material arqueológico y gran diversidad artefactual: pesas de redes. debemos considerar que existe un problema de preservación. Una síntesis del panorama arqueológico regional Vimos que en la costa Norte se combina en los entrantes marinos la accesibilidad a recursos faunísticos y la presencia de recursos críticos como el agua. La costa Oeste. instrumentos óseos e incluso numerosos . teniendo en cuenta la oferta de recursos más limitada. la baja concentración de hallazgos líticos y la escasa diversidad artefactual. Al tratarse principalmente de registro de superficie. Además se destaca el uso persistente de ciertos espacios evidenciado por el hallazgo de restos arqueofaunísticos con diferentes cronologías (ver Capítulo 4). presenta un registro arqueofaunístico escaso y espacialmente acotado. manifiesta a partir de la recurrente presencia de los concheros. un sesgo. tiestos cerámicos.

Favier Dubois y Scartascini 2011). Scartascini et al. que señalan que era evitada por los aborígenes por ser considerada muy seca (Villarino 1972).MARCELO CARDILLO enterratorios humanos. y para momentos del contacto con las poblaciones de origen europeo (siglo XVIII) la costa Norte del golfo San Matías había sido abandonada. lo que correspondería a un uso “moderado” de los recursos marinos (entre 1500 y 400 años AP. al menos . La segunda etapa está caracterizada por individuos que muestran dietas mixtas (marina-terrestre) y terrestres. 2009a.) evidenciado por individuos que muestran dietas predominantemente marinas entre 3200 y 2100 años AP. y vinculado con evidencias de pesca intensiva que se remontan a 6000 años AP (Favier Dubois et al. 2009a). 2009a). Estas etapas. 2009a). El abundante registro bioarqueológico recuperado en esta costa posibilitó realizar análisis de dietas antiguas sobre restos humanos que dieron como resultado dos claras tendencias temporales en cuanto a la utilización de sus recursos (Favier Dubois et al. por otra parte. tanto de tipo primario como secundario (Favier Dubois et al.) (Favier Dubois et al. En la costa Oeste. La primera corresponde a una etapa de uso intensivo de los recursos marinos (entre 6000 y 2100 años AP. Este hecho se halla reflejado en la escasa presencia de localidades arqueológicas utilizadas en forma repetida para el bloque temporal estudiado. guardan cierta correspondencia con el registro zooarqueológico estudiado. aunque ello en función de los cambios acaecidos en su estilo de vida.34 FLORENCIA BORELLA . 2009. así como en la escasez de concheros y de evidencia arqueofaunística y bioarqueológica en general. 2007. Finalmente. A ello refieren las crónicas históricas. como se verá más adelante (Capítulo 4). la estructura de los recursos y la escasez de agua dulce parecen haber derivado en un uso diferente: poco o no redundante a lo largo del tiempo.. Debe señalarse que si bien existen en este sector recursos marinos como los pulpos (un recurso muy explotado en la zona de El Fuerte en la actualidad) éstos son invisibles para el registro arqueológico.

Por esta razón sugerimos que la costa Oeste podría haber funcionado principalmente como un espacio de circulación durante momentos tardíos. así como tendencias temporales en el uso de los distintos espacios costeros a lo largo del tiempo.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 35 hasta el momento. y su abordaje constituye uno de los objetivos de la siguiente etapa de los proyectos de investigación en la región (Borella y Cardillo 2011). Este hecho contrasta notablemente con la costa Norte donde las localidades arqueológicas muestran la señal más fuerte en momentos tardíos (Favier Dubois et al. algunas de las cuales constituyen capítulos de este libro. las escasas ocupaciones que hemos podido datar se concentran en torno a los 3000 años AP. La señal arqueológica es diferente en comparación con la de la costa Norte. pero que ofrece una señal con mayor continuidad espacial que en la costa Norte (ver Capítulos 2 y 3) en concordancia con la mayor homogeneidad ambiental. haciéndose luego la señal arqueológica más esquiva. Esta idea debe ser aún evaluada. En este sentido. al momento. 2009b). Punta Odriozola y Arroyo Verde) presentan esta cronología. Aún así. y apunta a una actividad humana más esporádica. Es interesante notar al respecto que la obsidiana hallada en las localidades de la costa Norte del golfo procede en gran medida del NE de Chubut (Favier Dubois et al. .. Queda aún mucho trabajo por hacer pero los primeros resultados son promisorios y nos alientan a continuar el desarrollo de distintas líneas de investigación. el uso diferente que se ha propuesto desde las expectativas generales y que ha tenido correlatos en las costas Norte y Oeste del GSM ilustra el potencial de un acercamiento geológico-ambiental como vía de entrada para explorar las características del registro arqueológico a escala regional. 2009a). la tres localidades arqueológicas que ofrecían posibilidades de ser excavadas (Cañadón del Puma. a fin de aproximarnos de manera más comprehensiva al uso de este litoral en el pasado arqueológico. En síntesis.

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CAPÍTULO 2 DISTRIBUCIONES ARTEFACTUALES: UNA APROXIMACIÓN A LA ESTRUCTURA ESPACIAL DEL REGISTRO ARQUEOLÓGICO DEL LITORAL ATLÁNTICO RIONEGRINO LILIANA M MANZI. FLORENCIA BORELLA Y MARCELO CARDILLO Caza del guanaco mediante el uso del propulsor .

Los resultados alcanzados indicaron que los depósitos arqueológicos adoptaban tanto un carácter disperso como concentrado. motivo por el cual. construyendo luego industrias o facies de una industria (Bórmida 1964:20-21). su abundancia. Las investigaciones arqueológicas en curso tienen como antecedentes los trabajos realizados en la década del 60 por Menghin y Bórmida y colaboradores (Bórmida 1964. 6000 AP. Los primeros trabajos comprendieron el trazado de recorridos y transectas dirigidas (no sistemáticas).44 FLORENCIA BORELLA . Bórmida y Etcheverry 1966. asociación restos de moluscos. Menghin y Bórmida MS) quienes habían destacado que la mayoría de los sitios de la costa norpatagónica se encontraban en superficie. los sitios arriba mencionados fueron localizados y revisitados. excavación de sondeos. cerámica y en algunos casos restos óseos (ver Capítulo 4).MARCELO CARDILLO Introducción Uno de los objetivos que guían las investigaciones en el Golfo San Matías (GSM). a la vez que se . En lo que respecta estrictamente a las características que presentaba el registro arqueológico costero. El año 2004 marcó el inicio de las nuevas investigaciones arqueológicas sistemáticas en la costa rionegrina. A partir de materiales líticos recolectados en diferentes contextos. los autores realizaron un inventario tecno-tipológico de los mismos. Mashnshnek y Bórmida 1968. Provincia de Río Negro. cerámica. estos autores proporcionaron información sobre los sectores en los que se hallaban las distintas clases artefactos. Al mismo tiempo se realizaron recorridos de reconocimiento que permitieron identificar nuevos depósitos arqueológicos (sensu Stein 1987). acumulaciones de valvas e instrumentos de molienda.1968. El estudio de las formas que adoptan las distribuciones de materiales arqueológicos hallados en superficie en las distintas unidades geomorfológicas costeras es un medio para cumplir con dicho fin. es dar cuenta de las estrategias de uso del espacio en las poblaciones cazadoras– recolectoras que ocuparon la costa a partir del Holoceno medio (ca.). recolecciones en unidades prefijadas y registros de la presencia de material lítico.

iniciándose en el punto medio del anterior (Figura 1). donde cada brazo tuvo una extensión de 3 km –uno de ellos siguiendo un sentido paralelo a la costa mientras que el otro con sentido perpendicular. las estuvieron disponibles para la ocupación humana en diferentes momentos desde el Holoceno medio. ya sea abarcando grandes extensiones alternadas por sectores vegetados y depósitos eólicos. Debido a que los materiales arqueológicos se encuentran distribuidos sin solución de continuidad. a las distribuciones de materiales en superficie a lo largo del paisaje. localidades arqueológicas. resultó posible diferenciar lugares donde las frecuencias de hallazgos son superiores a las del entorno inmediato que denominados locus (en singular) y loci (en plural). Aquí nos enfocaremos en cambio. y que han estado sujetas a procesos sedimentarios / erosivos de variada intensidad. entendidas como sectores con alta concentración de artefactos. Dichas transectas fueron dispuestas sobre distintas unidades del paisaje.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 45 encontraban distribuidos sobre la superficie del terreno. pero estos materiales refieren a características de las grandes concentraciones arqueológicas. contribuyeron de manera significativa al conocimiento de la diversidad del registro artefactual en superficie. La información cuantificable obtenida de los muestreos sistemáticos por cuadrículas de recolección de 2x2 m fuera de transecta –que no serán considerados aquí (ver Capítulo 3) –. con un sentido puramente analítico. El avance de las investigaciones tornó indispensable la realización de nuevos muestreos que complementaran la información anterior. A partir de esa información fueron definidas. como incluidos en matrices sedimentarias. De esta forma estaremos en condiciones de entender adecuadamente estas “ventanas de visibilidad” (sensu Wandsnider y Camilli 1992). A partir de la información obtenida se planificaron transectas sistemáticas en forma de T. con dimensiones fijas. como ser terrazas marinas pleistocénicas –altas– y holocénicas –bajas–. Ambas clases de depósitos también fueron detectados en relación a distintas unidades geomorfológicas. .

ya que éstas presentan distintas características que afectan la visibilidad del registro arqueológico. .MARCELO CARDILLO FIGURA 1. En este sentido fue relevante considerar las características geomorfológica del litoral rionegrino (ver Capítulo 1). Localización de transectas en T invertida realizadas a lo largo de la costa rionegrina del GSM Desde los trabajos pioneros de Ebert (1992) sabemos que para hacer una adecuada inferencia del registro arqueológico distribuido en superficie es necesario conocer la naturaleza de los procesos que están actuando en los lugares dónde estos se hallan.46 FLORENCIA BORELLA .

De esta manera. Durante las etapas iniciales de las investigaciones desarrolladas en la costa del Golfo San Matías (GSM) se realizaron: a) recorridos de reconocimiento en: Bahía Rosas.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 47 Metodología de recolección y registro de datos Partimos del supuesto de que el comportamiento humano es continuo en el espacio. . Campo de Kange. Bahía Lobos y Arroyo Verde. Las formas de uso del espacio pueden ser analizadas a través de la distribución espacial de los materiales depositados y la diversidad artefactual representada (Thomas 1989). al uso humano en el pasado se suma el accionar de procesos perturbadores que llevan a que las distribuciones de materiales arqueológicas puedan presentarse tanto concentradas como dispersas en espacios amplios. Laguna Barrancosa. así como enterradas o en superficie (Ebert 1992. Promontorio Belén. Foley 1981). por lo que es esperable que ciertos lugares hayan sido ocupados con distinta frecuencia o intensidad a lo largo del tiempo. Bahía Creek. Como se mencionó en el capítulo anterior los ambientes fueron caracterizados a partir de la oferta de recursos. El Fuerte Argentino. Playas Doradas. reparos y posibilidades de tránsito. área Centro Minero. el espacio geográfico resultante no es homogéneo en toda su extensión. Bahía Final. 1992. Kvamme 1985). Bajo de la Quinta. pero debido a que las unidades del paisaje presentan rasgos diferenciales. No K. Bahía Pozos. Saco Viejo. Las diferentes cualidades del paisaje definen su potencial de uso por parte de las poblaciones humanas. Mientras que el accionar de procesos post-depositacionales opera sobre la preservación del registro arqueológico y contribuye a la conformación de diversos patrones distribucionales. A partir de las características ambientales mencionadas en el Capítulo 1 se espera que los espacios costeros hayan funcionado como distintos “atractores” para las poblaciones cazadoras – recolectoras (Borrero et al.

c) el sustrato – limo. Bahía Final. media o abrupta– y f) las frecuencias artefactuales. pastizal–. En cuanto a los artefactos líticos. pedimentos de acuerdo con Gelós et al. 75. 25. gravilla o guijarros. las determinaciones de los desechos de talla fueron realizadas a partir de criterios tecno-tipológicos. estados y materias primas. Playa Grande hasta Balneario la Rinconada y Arroyo Salado (ver Tabla 1) Las trayectorias fueron registradas con GPS –Global Positioning System– teniendo por finalidad evaluar la presencia y abundancia del registro arqueológico. o 100%–. arena. 2008). 1968. arbustiva-pastizal. En aquellos sectores en dónde se encontró evidencia arqueológica concentrada y en superficie se realizaron recolecciones mientras que en los lugares dónde los únicos materiales presentes se encontraban dispersos se realizó el registro de los artefactos líticos y tiestos cerámicos sin practicarse recolección. Todas ellas ubicadas fuera de aquellos espacios reconocidos previamente como localidades arqueológicas –dónde habíamos registrado altas densidades de materiales arqueológicos (ver Favier Dubois et al. cañadones. las que ofrecían mayores condiciones de visibilidad en función de la erosión ó la escasa cobertura vegetal. 50. La localización de las mismas fue definida sobre sectores costeros que presentaban distintas unidades geomorfológicas (terrazas. entre 1 y 4 km de longitud en las que no se fijaron estaciones de muestreo en intervalos constantes. reconocidas a partir de fotografías satelitales recientes (Imágenes Google Earth). d) la pendiente –plana. es decir in situ. debido a las malas condiciones de visibilidad en: Bajo de la Quinta. abarcando un área de 200 m². La información recolectada se refiere a: a) la cobertura vegetal – comprendida entre el 0.48 FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO b) transectas lineales de recorridos variables (tlrv). suave. 2004) y dentro de ellas. b) el tipo de vegetación –arbustiva. dunas. Barranca de los Concheros. tipos. 1992 y Kokot et al. Menghin y Bórmida MS). Las estaciones muestreo de las transectas en T fueron ubicadas utilizando un intervalo constante de 100 m de longitud por 2 m de ancho. . tomando en consideración tamaños. las condiciones de visibilidad y localizar los sitios mencionados por Menghin y Bórmida (Bórmida 1964. mientras que los instrumentos lo fueron en referencia a grupos tipológicos y materias primas (sensu Aschero 1975).

Op (ópalo). Raed (raedera). Desechos de talla: Tipos u origen de la extracción: 1ria (primarias). Cuarc (cuarcita). Tamaños: Peq (pequeños).V. Calc (calcedonia).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA TABLA 1: Datos recuperados en las transectas lineales de recorridos variables. Grupo tipológico: Cu (cuchillo). Dent (denticulado). D = densidades 49 . P (punta de proyectil).% = Porcentaje de cobertura vegetal. Referencias: C. Gde (grandes) y Mgde (muy grandes). Dac (dacita). P. Sil (sílice). Rasp (raspador). Med (medianos). F = frecuencias. 2ria (secundarias) e Int (internas = angulares y aristas). Materias primas: RGFO (rocas grano fino oscuras).

atravesando la terraza baja –holocena–. Esto no implica sin embargo. comenzando en la playa y finalizando en la terraza alta –pleistocena–. Los resultados obtenidos por las distintas transectas parecen indicar que cuanto mayor es la extensión de las mismas. esta observación adquiere sentido al relacionarla con las geoformas en que fueron muestreadas. tanto en lo que se refiere a la cobertura vegetal como a la existencia de médanos vivos. los cuales fueron muestreados utilizando cuadrículas de 2x2 m. más bajas son las frecuencias artefactuales detectadas.700 m de extensión. Sin embargo.50 FLORENCIA BORELLA . Pero.000 y 1.MARCELO CARDILLO Transectas por localidad Sector Norte Sector Oeste BQ T1 = Bajo La Quinta Transecta 1 BLN T1 = Bahía Lobos Norte Transecta 1 BQ LS = Bajo La Quinta Laguna Seca BF T = Barranca Final Transecta PL T1 = Puerto Lobos Transecta 1 SV T1 = Saco Viejo Transecta 1 AS T1 = Arroyo Salado Transecta 1 Resultados obtenidos en las transectas lineales de recorridos variables (TLRV): A partir de los datos presentados en la Tabla 1 puede sostenerse que la evidencia arqueológica se distribuye en el espacio relevado de esta manera en densidades muy bajas. creemos que el panorama obtenido refleja en gran medida la forma distribucional de los sectores muestreados (ver sección siguiente). Esta situación es altamente contrastante con lo observado sobre porciones limitadas del espacio en donde se registraron altas frecuencias artefactuales. En el sector Norte de la costa. las transectas que tuvieron entre 1. que su distribución sea continua y que sólo pueda ser observada en aquellos sectores en donde las condiciones de visibilidad lo permiten. se observa que la visibilidad fue un condicionante importante que atenta contra la identificación de artefactos. . sondeos y excavaciones dirigidas (ver Capítulo 3). En el caso de las transectas aquí presentadas. lo cual expresa que la forma en que se dispone el registro arqueológico en superficie es en general dispersa.

angulares. Estos tipos de artefactos han sido comúnmente vinvulados al procesamiento de cueros (raspadores) trozamiento de animales (raederas) y con la remoción grasa y carne de los cueros.). las cuarcitas y los sílices. siendo las más abundantes las rocas de grano fino oscuras o RFGO (sensu Charlin. Dos operadores cubrieron un espacio de 20 m –54. lascas primarias. secundarias. motivo por el cual representan una primera aproximación a la distribución del registro arqueológico en superficie. En lo que respecta a las características de los materiales registrados se observó que están representados todos los estadios de producción lítica a juzgar por el tamaño y tipo de los desechos de talla (núcleos. En el sector Oeste.7 km de su extensión. con inicio en el borde superior del paleoacantilado y fin en los cerros bajos ubicados al oeste. Se observaron bajas densidades artefactuales a pesar de presentar una buena visibilidad (entre el 25 y 50% de cobertura vegetal) y ausencia de depósitos eólicos móviles (dunas) que pudieran sepultar materiales arqueológicos. Las clases de artefactos identificadas corresponden a lascas internas medianas. un cuchillo. una punta de proyectil y un raspador. etc. de arista. No obstante. en el segundo (denticulados). se realizaron un menor número de transectas lineales de recorridos variables (tlrv). Una ubicación distinta es representada por la transecta BF T7. lo cual indi- . ésta es mayor a la observada en terraza alta donde la visibilidad varía de buena a mala debido a la cobertura vegetal que varía entre 25 a 75%. 2009). cuyo objetivo fue muestrear la terraza pleistocena.000 m2– donde las densidades observadas dan cuenta de la escasa presencia de artefactos en los 2. Las materias primas utilizadas están representadas por seis variedades de rocas. Si bien la densidad de artefactos en la terraza holocénica es baja. la transecta BQ LS estuvo orientada a muestrear la margen oeste de una laguna estacional seca.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 51 Mientras que. En cuanto a los instrumentos se observa la presencia de cortantes –un denticulado y una raedera– y raspadores. los usos en los que intervinieron tales instrumentos sólo pueden ser estudiados de manera más precisa documentando el patrón de desgaste en sus filos a través de análisis microscópico.

–. donde las actividades de raspado y de corte estarían representadas en ambos sectores. procesar y/o consumir ciertas clases de recursos que son específicos de cada sector. en principio. por la existencia de abundantes depósitos secundarios que actúan como canteras potenciales para la explotación de rocas. prácticamente no se observan diferencias entre las clases.MARCELO CARDILLO ca que los estadios de manufactura lítica representados están limitados a actividades de retalla (sensu Aschero 1975) mientras que los instrumentos aluden a diferentes actividades de corte. Sin embargo. mientras que en el sector Norte corresponden a rodados tehuelches. raspado –probablemente de cueros– y caza y/o reemplazo de cabezales líticos. acumulaciones de valvas–. Las diferencias registradas. a pesar de que los instrumentos pudieron haber sido utilizados para aprovisionar. habiéndose identificado dos variedades de rocas (ver también Cardillo 2009). la mayor diversidad de rocas evidenciada en la costa Norte puede ser explicada. Mientras que. La diversidad de materias primas en la sector Oeste es menor que el sector Norte. pueden ser consideradas como líneas de investigación complementarias de las determinaciones efectuadas sobre otras clases de conjuntos artefactuales –por ej. como consecuencia de las bajas frecuencias artefactuales. En consecuencia. en parte. 3 y 4). Los resultados obtenidos señalan que las densidades artefactuales calculadas en el sector Oeste son más bajas que las del sector Norte (como luego también se observó en las en transectas en forma de T). cuyos resultados permiten seguir apoyando la propuesta de que en los sectores Norte y Oeste del GSM las estrategias de uso del espacio fueron distintas (ver Capítulos 1.52 FLORENCIA BORELLA . etc. cerámica. entre las materias primas disponibles en el sector Oeste se destaca la presencia de calcedonias y ópalo que aparecen bajo la forma de nódulos tabulares. uso y transporte . y su correlación con los distintos ambientes geomorfológicos bajo estudio y los contextos depositacionales –por ej. Asimismo. valvas modificadas. instrumentos óseos. es posible que la gama de actividades en las que se habrían empleado los distintos artefactos fueran semejantes. El análisis de las estrategias de aprovisionamiento.

La visibilidad arqueológica de los sectores recorridos indica una alta discordancia en cuanto al porcentaje de cobertura vegetal y posibilidades de intercepción de artefactos. De esta manera. En tanto que en la costa Oeste. En consecuencia. Ya que. La Ensenada. En síntesis. Resultados obtenidos en las transectas en T Se realizaron un total de 17 transectas con forma de T. el mayor número de artefactos fue observado en sectores en donde la cobertura vegetal rondaba en el 50% o más (visibilidad regular) llegando incluso a observarse materiales donde la visibilidad era mala (75%). el sustrato y la pendiente. la existencia de redes amplias favorecería su aprovisionamiento o el intercambio. Las frecuencias y densidades artefactuales son discriminadas por brazos de transectas y por muestreos. es posible que las tonalidades de las rocas de los artefactos líticos contrasten con el sustrato en donde se hallan. no se observó relación entre la posibilidad de efectuar hallazgos y el tipo de vegetación. Transectas en el sector Norte Las unidades geomorfológicas muestreadas comprenden: a) territorio de acreción marina (Península Villarino) y b) Planicie aluvial y terrazas marinas de edad holocénica y pleistocénica bajas y alta (Promontorio Belén. distribuyéndose de la siguiente forma: nueve en el sector Norte y ocho en el sector Oeste. incrementando así su obstrusividad. En este sentido planteamos que la sedimentación eólica –más que la cobertura vegetal– es lo que incide en la mayor o menor visibilidad del registro arqueológico. puede ser empleado como un indicador de las estrategias de movilidad de las poblaciones cazadoras recolectoras. donde PA se refiere al brazo paralelo a la costa y PE al perpendicular. la menor cantidad de clases de rocas detectadas puede ser explicada en los términos de su disponibilidad local.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 53 de estas rocas. Bahía Final y Caleta de Los Loros). .

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FLORENCIA BORELLA - MARCELO CARDILLO

Las frecuencias artefactuales (Tabla 2) indican que la distribución de artefactos es dispersa, a pesar de que en muchos de ellos se encontraron conformando pequeñas concentraciones –entre 5 y 17 ítems–. La excepción está dada en el brazo perpendicular de la transecta Punta Villarino B –PV B PE– donde las frecuencias relevadas –248 ítems– corresponden a una concentración muy alta en una muy limitada porción de terreno (Tabla 2). Se trata del istmo de la península Villarino, cuya ubicación geográfica permite el acceso a dos sectores diferentes del litoral marino: uno exterior, conformado por el GSM y otro interior definido por la Bahía de San Antonio. En los restantes casos, la comparación de las frecuencias registradas entre los brazos paralelos –PA– y perpendiculares –PE– de las transectas muestran que no existen diferencias entre los sectores de costa recorridos por cada una de ellas. Los artefactos líticos registrados son desechos de talla (lascas y núcleos) y raspadores, habiéndose encontrado sólo un ejemplar, al igual que un único tiesto cerámico. Las mayores frecuencias están dadas por lascas secundarias, seguidas por las internas y primarias, lo cual indica que los estadios de manufactura representados corresponden a los iniciales, comprendidos por actividades de talla y retalla. Se observó una baja fragmentación de los artefactos y en menor medida lascas fracturadas con talón. Los tamaños medianos son predominantes, mientras que la ausencia de tamaños muy pequeños (relacionados con la terminación de piezas líticas, o retoque) difícilmente pueda establecerse si se debe a un sesgo propio de las muestras en superficie (enterramiento que afecta principalmente a estos materiales) o a un estadio del proceso de talla que no está representado en este sector del espacio. Lo observado permite pensar que el predominio de los tamaños medianos de los desechos puede estar relacionado con el volumen de los nódulos de materia prima, puesto que los tres núcleos recuperados también son de tamaño mediano. Las lascas corticales también de tamaño mediano apoyan esta observación.

ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA

TABLA 2: Datos recuperados en las transectas en T invertida en la costa Norte.

Referencias: Desechos de talla: lascas y núcleos. Lascas = Estados de fragmentación: LENT (lascas enteras), LFCT (lascas fracturadas con talón) y LFST (lascas fracturadas sin talón). Tipos u origen de la extracción: 1ria (primarias), 2ria (secundarias) e Int (internas = angulares y aristas). Tamaños: Peq (pequeños), Med (medianos), Gde (grandes) y Mgde (muy grandes).G. t: Grupo tipológico. Rasp (raspador) Materias primas: RGFO (rocas grano fino oscuras), Calc (calcedonia), Dac (dacita), Riol (riolita), Sil (sílice) y Xil (xilópalo).C. E: Conjunto ergológico, f: Frecuencias, d: Densidades.

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FLORENCIA BORELLA - MARCELO CARDILLO

En cuanto a las materias primas son las RFGO y los sílices las más abundantes, mientras que se han registrado escasos elementos de riolita y de calcedonia. Las densidades artefactuales arrojan valores muy bajos, lo cual puede interpretarse en dos sentidos: 1) el netamente distribucional, indicando una alta dispersión de materiales arqueológicos atribuible a la deflación eólica y/o enterramiento de ítems, y 2) el netamente conductual, que se relacionaría con una muy baja intensidad ocupacional de estos espacios muestreados. Este último puede estar vinculado a un uso no específico de los mismos, que contrasta con aquellas localidades arqueológicas con altas densidades de materiales (ver también Capítulo 3). La diversidad de artefactos identificada alude a 4 tipos diferentes: lascas, núcleos, raspador –CL G PA– y tiesto –PV B PE–. Las lascas que, por su parte, fueron clasificadas en primarias, secundarias e internas, lo cual permite buscar mayores diferencias entre los conjuntos líticos recuperados por transecta. De este modo las transectas PV B PE, CL G PA y PB H PA resultan semejantes. Sin embargo se observan diferencias en que la CL G PA además registra el raspador y la PV B PE presenta un tiesto. Las dos transectas mencionadas en último término son, entonces, las que mayor diversidad sustentan. Por su parte, la PV B PA, BF1 C PA y CL F PA resultan similares al contar con lascas secundarias, internas y un núcleo. Mientras que la menor diversidad artefactual es identificada en la BF1 C PE, donde sólo fueron halladas lascas secundarias e internas. Finalmente, las restantes transectas no registraron hallazgos. La diversidad artefactual analizada también vincula a los conjuntos líticos recuperados con actividades de talla y retalla, puesto que la mera representación de un raspador y un tiesto en dos líneas de transectas no es suficiente para considerar un uso diferencial de esos sectores del espacio.

ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 57 Transectas en el sector Oeste Las transectas realizadas en este sector de costa muestran condiciones variables de visibilidad. Las frecuencias artefactuales (Tabla 3) muestran que la distribución artefactual es dispersa. pero en muy bajas cantidades. Las que presentan las mayores frecuencias son las detectadas en las transectas PL PE con 129 artefactos. a los que le siguen en representación. donde la cobertura vegetal es del 25 al 50%. donde la visibilidad arqueológica oscila entre mala (75%) a muy mala (100%). En este sentido es importante señalar que no se encontró ninguna correlación entre las frecuencias artefactuales identificadas en las transectas orientadas de forma paralela con las dispuestas en sentido perpendicular a la costa. de buena a regular. pero en el primer caso las condiciones de visibilidad son superiores al que se observa en el segundo. Los conjuntos líticos están comprendidos mayormente por desechos de talla discriminados en lascas y núcleos. dado que las lascas fracturadas con talón (LFCT) y sin talón (LFST) son escasas. . Mientras que las mayores frecuencias artefactuales se registraron en CL BD PA. y en donde los colores de las rocas (sílices y calcedonias) son predominantemente claros. Es decir. donde la cobertura vegetal oscila entre buena y regular. y en AV1 PA. puede mencionarse que las transectas PRE FA PE y CL BD PE no registran hallazgos. lo que puede estar relacionado con la técnica de reducción de núcleos empleada. CL BD PA con 101 elementos y AV1 PA con 88 ítems. raspadores. registrando algunas concentraciones. donde la visibilidad cambia de buena a regular y mala. denticulados y un instrumento de molienda (Tabla 3). El estado de fragmentación de la muestra es bajo. Ejemplificando lo anterior. piezas bifaciales. que en ningún caso es posible sostener que en una trayectoria u otra se registró algún patrón distribucional característico.

siendo la variedad más abundante la procedente del borde oriental del la Meseta de Somuncurá. cuyos tamaños se corresponden a las dimensiones de las lascas de mayor tamaño. las cuales incluyen a las angulares y con arista. de piezas bifaciales. la cual tiene representada siete clases artefactuales. estaría escasamente representado a través de los tamaños pequeños de lascas. De ellos. También se observaron núcleos. compartiendo seis con la anterior. El único instrumento de molienda identificado pertenece a la transecta ISLO PA. sílices y dacitas. respectivamente. relacionados con el retoque de piezas líticas. En las transectas se registraron nueve tipos de artefactos.MARCELO CARDILLO Los tipos de lascas. Cabe mencionar que el brazo paralelo a la costa de la transecta PL –PL PA– también registra una alta riqueza artefactual. 2009) El panorama distribucional obtenido a través de las densidades artefactuales muestra una muy baja señal arqueológica. los pequeños y los muy grandes. seguidos por los grandes. Las materias primas observadas en mayor frecuencia son las calcedonias. Estas últimas. . lo cual puede ser explicado en un uso poco intenso de los espacios muestreados. secundarias y flancos de núcleo. representadas por lascas que por sus características podrían vincularse con la conservación y trasporte de formas base (Capítulo 3). Chubut (ver Favier Dubois et al. los xilópalos. ocho están presentes en la transecta PL PE.58 FLORENCIA BORELLA . Mientras que las menos representadas son las andesitas. ópalos y obsidianas (Tabla 3). Al comparar esta información con los tamaños se observa que los medianos son los que muestran mayores frecuencias. estando representadas cinco clases. lascas primarias. Esto sugiere que la producción lítica comprendió tanto las primeras etapas de talla (talla y retalla) así como la producción. más abundantes son las internas. Respecto a las obsidianas –rocas de procedencia alóctona– los análisis de la composición geoquímica realizados indican la presencia de al menos seis tipos diferentes. Mientras que los estadios finales.

Sil (sílice).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA TABLA 3: Datos recuperados en las transectas en T invertida en la costa Oeste Referencias.C. Tamaños: Peq (pequeños). LFCT (lascas fracturadas con talón) y LFST (lascas fracturadas sin talón). f: Frecuencias. Op (ópalo). 2ria (secundarias). F. Med (medianos). Lascas = Estados de fragmentación: LENT (lascas enteras). Riol (riolita) y Xil (xilópalo). Desechos de talla: lascas y núcleos. Nu (flanco de núcleo). d: Densidades. Dac (dacita). Obs (obsidiana). 59 . Materias primas: And (andesitas). Dent (denticulados) y Rasp (raspadores). B (piezas bifaciales). Gde (grandes) y Mgde (muy grandes). E (conjunto ergológico): Mol. (instrumento de molienda). Grupo tipológico: P. Calc (calcedonia). Tipos u origen de la extracción: 1ria (primarias). Bas (basalto). Int (internas = angulares y aristas).

tanto agentes naturales como culturales son los que generan que el registro arqueológico se presente en ciertos sectores de forma concentrada y en otros dispersa. las PL y las ISLO. es esperable se hayan generado palimpsestos. como también habrían condicionado el tiempo de permanencia en ciertos lugares. en algunos casos enterrado y en otros en superficie. En aquellos lugares en donde es posible que se haya dado un uso redundante del espacio y sostenido a lo largo del tiempo. tratándose de lugares próximos a apostaderos actuales de lobos marinos. Es esperable que lugares es- . se recuperó un instrumento de molienda. Discusión de las formas distribucionales La geomorfología de la costa y la oferta diferencial de recursos habrían incidido en las elecciones efectuadas por las poblaciones humanas (Capítulo 1). Por su parte. no sólo operaron agentes culturales en la conformación de los patrones espaciales que adoptan las distribuciones arqueológicas. En tanto que densidad del registro dependerá de la tasa de descarte de artefactos líticos. En consecuencia. Se destacan los distintos de desechos representados –lascas y núcleos–. el accionar de procesos erosivos constituye un agente modificador del paisaje. instrumentos de corte –raspadores y denticulados– y la posible conservación y transporte de piezas formatizadas –piezas bifaciales–. productos de la acumulación de descartes con diferentes cronologías. la transecta PL. se localizan en la porción sur del sector Oeste de la costa rionegrina. Lo interesante de la situación apuntada reside en que ambas transectas. así como AV1 y AVS. las cuales habrían estado dirigidas a la ocupación de ciertos espacios a expensas de otros. Sin embargo. como asimismo. correspondiendo además con el sector en donde afloran mayor cantidad de rodados costeros disponible para su explotación.MARCELO CARDILLO Dicho de otro modo.60 FLORENCIA BORELLA . muestra la mayor diversidad de artefactos en la costa Oeste los que pueden relacionarse a actividades de talla y retalla de instrumentos. en la transecta ISLO PA. Tal como fuera mencionado anteriormente.

Esto contrasta marcadamente con el sector Oeste. Los resultados alcanzados durante la etapa inicial de reconocimiento y prospección del litoral costero permitieron construir un esquema preliminar acerca de la estructura distribucional del registro arqueológico. . 2008. donde los depósitos están constituidos básicamente. Allí se han registrado concheros. además de conjuntos arqueofaunísticos. sino también con la visibilidad de los materiales. ubicados sobre fuentes de rocas y caracterizados por una alta frecuencia de desechos. tiestos cerámicos. pesas de red. Borella et al. cuya abundancia resulta comparativamente más escasa. con poca redundancia ocupacional. 2006). cuentas de valvas y valvas modificadas. círculos de guijarros termoalterados. podrían reflejar situaciones de descarte puntual. así como material bioarqueológico.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 61 pacialmente acotados (como podría ser un depósito de rocas en donde se han realizado actividades de talla. cáscaras de huevos grabadas. tal como lo mencionamos anteriormente. en la costa Oeste. de facto. por artefactos líticos (Favier Dubois et al. sino también una la mayor riqueza arqueológica. Por su parte el Norte presenta no sólo depósitos conformados por altas frecuencias de ítems. Mientras que en el sector Oeste los artefactos se presentan sobre la superficie de terrazas y cañadones que se conectan con la playa actual. o locus de procesamiento y descarte de alimentos. artefactos líticos tallados. la conformación actual de los loci o sitios. instrumentos de molienda. entendidos como sectores del espacio que registran mayores frecuencias de hallazgos arqueológicos no sólo tienen que ver con las estrategias de uso del espacio por parte de las poblaciones humanas del pasado. Este podría ser el caso de loci como bahía Final 10 y bahía Final 6. En cambio. En síntesis en el sector Norte el registro se presenta de forma discontinua. posean altas densidades artefactuales. que posteriormente fue confirmado mediante los trabajos distribucionales sistemáticos. espacios amplios sin características ambientales particulares. Sin embargo. quedando expuesto en lugares erosionados entre acumulaciones eólicas. particularmente a causa de la erosión de los depósitos eólicos.

la comparación de los resultados alcanzados a través de las transectas lineales de recorrido variable (tlrv) sumada a las T indican que: En el sector Norte de la costa se encuentran las mayores densidades artefactuales. la roca más frecuente es la calcedonia. en donde ambas estrategias de muestreo (tlrv y T) dan cuenta de que se están representados todos los estadios del proceso de talla de piezas líticas. 2009). A través de muestreos tlrv se detectaron solamente lascas internas de tamaños medianos. Esto es concordante con lo observado en los loci (concentraciones analizadas en el Capítulo 3) Así en la costa Norte las rocas más frecuentes son las RGFO y los sílices. En cambio al ampliar las muestras mediante muestreos T se detectó que los desechos de talla representados . mientras que en el sector Norte. raedera y raspadores– que la registrada mediante T. mientras que las más raras son el ópalo y la andesita. las que se relacionan con actividades de retalla de instrumentos líticos. seguida por las silíceas y la dacita. ya que puede sostenerse que ésta es mayor en el sector Oeste. En cuanto a la variedad de rocas identificadas. Por otro lado. Esta última posiblemente debido a su baja calidad para la talla.62 FLORENCIA BORELLA . sobre la terraza baja. mientras que las más raras son los xilópalos y las riolitas. En el sector Oeste. dada la menor presencia de eólicos.MARCELO CARDILLO Estas diferencias no estarían vinculadas con la visibilidad. podemos decir que de los seis tipos relevados hay notables diferencias entre el sector Norte y Oeste relevados en ambas formas de muestreos (tlrv y T). La diversidad y abundancia de instrumentos representados en los muestreos tlrv es mayor –denticulado. las mayores posibilidades de intercepción de materiales arqueológicos tienen lugar en superficies erosionadas visibles tanto para su intercepción mediante transectas como para la recolección por coleccionistas locales (Manzi et al. en cambio.

Las transectas de la costa Oeste. Esto da como consecuencia una distribución heterogénea del registro arqueológico. con picos de densidad correspondientes a los loci que no fueron incluidos en este estudio distribucional ya que el objetivo principal era evaluar el modo de dispersión de artefactos más allá de estas acumulaciones puntuales de materiales arqueológicos. en cambio muestran una alta densidad y diversidad artefactual mediada por una mayor visibilidad que responde a la escasa presencia de mantos eólicos. Consideraciones finales En suma. De esta manera en la costa Norte se observó una baja densidad y diversidad artefactual relacionada con una menor visibilidad que se vinculada a la presencia de extensos mantos eólicos. La integración de los diferentes tipos de datos (tlrv y T) sirvió para generar un modelo de uso del espacio a escala regional que fueron . como se mencionó al inicio de este capítulo. a la vez que se suman otras tales como piezas bifaciales. quedando de este modo representados todos los estadios de producción lítica. los resultados obtenidos en ambos tipos de muestreos en transectas (Tlrv y T) muestran diferencias en ambos sectores mediadas por procesos de formación. La variedad de instrumentos se incrementa al integrar la información proveniente de las dos metodologías de recolección de datos. puesto que las transectas tlrv acusan la presencia los grupos tipológicos raspadores. cuchillos y puntas de proyectil. Esta distribución contrasta con sectores deflacionadas donde se localizan las mayores concentraciones de artefactos con una alta diversidad.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 63 involucran a una mayor diversidad de tipos y tamaños. Esto genera una distribución relativamente homogénea en el espacio a escala regional a pesar de la variabilidad observada en la cobertura vegetal. con la excepción de estas dos últimas clases artefactuales los raspadores también fueron identificados en las transectas en T. denticulados e instrumento de molienda.

Mar del Plata. pp. Congreso Internacional de Americanistas 37 (III): 345-374. Bórmida. del C. 1975 Ensayo para una clasificación morfológica de artefactos líticos.. la cual fue variable a través del espacio y el tiempo. M. y M. Favier Dubois y L. Etnia 4:2-10. ICAZ 10th Conference Abstracts. Borrero. C. L. Lanata. Revisión 1983. Editorial Yuchán. Manzi. J. M. Etcheverry. Bórmida. México. 1966 El yacimiento Precerámico Arcaico de El Sótano. Buenos Aires. De Río Negro). En Análisis Espacial en Arqueología de la Patagonia. Bórmida. Borella. Pcia.M. Referencias citadas Aschero.64 FLORENCIA BORELLA . Trabajos de Prehistoria XIV.MARCELO CARDILLO comparadas con las otras líneas de evidencia abordadas en nuestras investigaciones (ver otros Capítulos) con el fin de obtener una visión más completa del uso de este espacio litoral. 1968 Arqueología de las altas cotas de la costa nordpatagónica. 9-20. Borrero. MS. F. Entonces. podemos concluir que el hecho de que algunos sectores del espacio presenten artefactos dispersos o concentrados en sectores acotados. Lanata y L. 1992 Distribuciones de hallazgos aislados en Piedra del Águila. Sessión: Exploitation of Coastal Resources: New and Old World Perspective.. 2006 The exploitation of coastal resources and space use patterns in norpatagonian coast during Late Holocene times. . (San Antonio Oeste. M. pp 36-37. 1964 Arqueología de la costa Norpatagónica. y B. se debe tanto a la acción de procesos post-depositaciones como a la conducta humana en el pasado. Madrid. editado por J.M. C. Ventura.

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CAPÍTULO 3 DIVERSIDAD ARTEFACTUAL Y EXPLOTACIÓN DE MATERIAS PRIMAS EN LA COSTA NORPATAGÓNICA. RÍO NEGRO CARDILLO MARCELO Y FEDERICO L. GOLFO SAN MATÍAS. SCARTASCINI Talla de artefactos líticos: técnica bipolar .

Esto permite entender de una forma más integral la elaboración de instrumentos líticos. nos permitió discutir hipótesis sobre el uso del espacio y la obtención de recursos por parte de las poblaciones humanas que habitaron este sector del espacio. Es importante resaltar que una amplia variedad de herramientas han sido empleadas para la obtención. Aquí se presentan los resultados centrales de dichos estudios. constituyen una invaluable información. procesamiento y consumo de distintos tipos de recursos. Estos trabajos comenzaron con el relevamiento de la información geológica previa.MARCELO CARDILLO Introducción El registro y estudio de los atributos tecnológicos y en particular los de tecnología lítica. las rocas que se utilizan y los lugares en que finalmente son descartadas. que constituyó una parte crucial de las estrategias de subsistencia en los grupos cazadores recolectores que habitaron la costa rionegrina. cómo fueron obtenidas. ha sido una parte importante de este proyecto de investigación en todas las instancias de trabajo de campo y laboratorio. La forma en que estos tipos de instrumentos se confeccionan. Los trabajos sobre tecnología en la costa norpatagónica se remontan a los trabajos realizados por Bórmida (1964) y Menghin (1952) los cuales se basaron en la variabilidad tipológica de los artefactos. Esta información fue luego llevada al terreno con el fin de obtener un panorama más detallado de la abundancia y distribución de estos recursos. como medio para conocer la oferta y distribución de las rocas aptas para la talla de artefactos (Cardillo y Scartascini 2007). El estudio conjunto de artefactos tallados y de las rocas empleadas es imprescindible para comprender que materias primas se utilizaron y porqué. transportadas y descartadas a lo largo del espacio y en el tiempo.68 FLORENCIA BORELLA . combinando muestreo de materiales geológicos y el mapeo de fuentes naturales de materias primas (Cardillo 2009). El análisis de los aspectos antes mencionados para ambas costas del Golfo de San Matías. las materias .

Los trabajos realizados por este equipo desde el año 2004 (Borella et al. Sin embargo. cuadrículas de recolección en sectores de alta densidad de materiales. Las puntas de proyectil.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 69 primas empleadas y las diferencias topográficas en la ubicación de los conjuntos (altura de las terrazas marinas. empleando para ello. A partir de materiales recuperados en las costas Norte y Oeste del Golfo San Matías. la autora propone una estrategia tecnológica (sensu Nelson 1991) predominantemente de tipo expeditivo es decir. materiales provenientes de la costa Norte del Golfo San Matías. 2006. g. Bórmida estableció una secuencia tecnológica caracterizada principalmente por la baja inversión de energía en la confección de artefactos líticos y el empleo mayoritario de basalto y sílice. comprendieron el relevamiento sistemático de los conjuntos superficiales de los sectores Norte y Oeste del golfo y el análisis. Ésta se correspondería con grupos que habrían desarrollado una modalidad de subsistencia de alta movilidad residencial (Romer 1996. f). de variada morfología y tamaño. posición relativa del mar) para construir secuencias culturales y asignarles una cronología relativa (Menghin 1952. Borella et al. habrían sido los instrumentos mejor formatizados y más característicos. A partir del análisis de estos conjuntos compuestos mayormente por instrumentos de distintas clases. Romer (1996. la autora observó algunas diferencias en la diversidad entre sectores las cuales relacionó con posibles diferencias en el uso del espacio. Bórmida 1964) (Ver Capítulos 1 y 2). Favier Dubois et al. Durante el trabajo de campo se realizaron muestreos sistemáticos en ambos tramos litorales. en la década del 50. Los resultados obtenidos hasta el momento. seguidos por raspadores y denticulados (Figura 1 a. 2009. 1999) realizó un nuevo estudio de parte de esta misma colección. Posteriormente. empleando para ello. de las colecciones recuperadas por Menghin y Bórmida. formas simples de baja inversión de energía y relativamente de poca vida útil. . b. 2008). 1999). aún en progreso. con un uso generalizado de la costa.

70 FLORENCIA BORELLA . En la costa Oeste se obtuvieron 15 conjuntos y en la Norte 13 y un total de 4575 artefactos. por lo que las distintas categorías artefactuales fueron tratadas como clases sin dimensionalidad en el sentido de Dunnell (1971). Metodología La caracterización de los materiales siguió los lineamientos propuestos por Aschero (1975. Se incluyeron dentro de los análisis los instrumentos fragmentados no diferenciados y los desechos fragmentados. Sin embargo. y NoK distante a 1 km de la costa. Asimismo. Por último se discuten los patrones observados en relación a posibles estrategias humanas de utilización de la costa rionegrina. Cardillo y Scartascini 2007. Aquí. con el fin de explorar cómo se comportan con las demás categorías artefactuales. entonces. Las . generales. lo que mejora la performance de los test estadísticos. a la oferta diferencial de recursos de subsistencia (incluyendo las materias primas líticas) como se mencionó en el Capítulo 1.MARCELO CARDILLO señalan diferencias en la composición y abundancia de los conjuntos líticos así como en la disponibilidad de rocas aptas para la talla entre las costas Norte y Oeste del golfo (Cardillo 2009. Las muestras más alejadas son Transecta 3 y Playón Cementerio. se agruparon grupos y subgrupos tipológicos a un mismo nivel. El total de conjuntos utilizados aquí es de n=33. Capítulo 1) y en su mayoría. se prefirieron categorías amplias. en distancias no superiores a 1 km a la línea de costa actual. Cardillo et al. Característica de la muestra La muestra analizada está compuesta por conjuntos ubicados sobre la franja costera (Figura 1. localizados en San Antonio Oeste. más fácilmente comparables ya que están compuestas por mayor número de individuos. a unos 2 km del mar. 1983). se presentan los resultados obtenidos a partir de la aplicación de técnicas estadísticas y test de hipótesis. Estas diferencias parecen relacionarse al menos en parte. 2007).

1983). la del sector Oeste está representada por 15 loci de los cuales provienen 979 artefactos (Figura 1. Capítulo 1). En el caso de los núcleos. La comparación entre sectores se realizó empleando las frecuencias de artefactos tomando en cuenta su abundancia (frecuencia) como composición (presencia-ausencia de distintas clases de artefactos). se emplearon análisis sobre la cantidad de filos o partes activas presentes en los instrumentos (sensu Aschero 1975. en los análisis multivariados se emplearon procedimientos para dar cuenta de estas diferencias (ver Cardillo 2009 para mas detalles). La determinación de la calidad para la talla de las rocas siguió el criterio propuesto por Aragón y Franco (1997). Para el análisis de la diversidad entre sectores se emplearon técnicas estadísticas que permiten el análisis simultáneo de distintos conjuntos poseyendo mayor robustez estadística. Este tratamiento permite evaluar de distinta manera los datos otorgando alternativamente más peso a los datos más abundantes (frecuencias) y a los más raros (presencia-ausencia).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 71 materias primas fueron clasificadas a nivel macroscópico empleando como base colecciones comparativas depositadas en el INCUAPA-FACSO (Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano) y en el IMHICIHU-CONICET (Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas). Esto indica que existen importantes diferencias en tamaño entre las muestras provenientes de ambos sectores. se estimó la intensidad de explotación empleando el porcentaje de corteza y la cantidad mínima de extracciones . Por este motivo. La muestra del sector Norte se compone por 18 loci de los cuales se obtuvieron 3592 artefactos. Asimismo. ya que se espera que cuanto menos se usen y más simples sean (más expeditivos) posean un menor número de filos. Esto permite explorar la vida útil y el mantenimiento del los instrumentos empleados en la subsistencia.

Los resultados de los análisis mostraron una mayor diversidad en el sector Norte. En cuanto a los instrumentos. la clase presente en mayor frecuencia en ambos sectores es la de los instrumentos de formatización sumaria (0. n=35 Norte y 0. Análisis y resultados Clases artefactuales Los análisis realizados sobre los conjuntos. como las lascas internas. parece contrastar con la información procedente de las transectas (ver Capítulo 2 para una discusión detallada de este punto) como discutiremos más adelante. así como en la explotación de materias primas (Cardillo 2009). lo que en una primera instancia. los análisis realizados sobre estas distintas líneas de evidencia (como son las clases de artefactos y sobre las materias primas). De ambos sectores. geomorfológicos y faunísticos.72% n=7 Oeste).97%.72 FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO contabilizadas. presentada en los capítulos anteriores y subsiguientes. En menor medida se observaron distintas clases de instrumentos. siendo su frecuencia y composición muy diferente entre los loci. En conjunto. La clase artefactual mejor representada en ambos sectores de costa es la de las lascas internas (51% n=1826 Norte 56% n=575 Oeste). externas y desechos no diferenciados. permitieron explorar diferencias en la composición de las muestras líticas entre sectores. De esta manera se generó información comparable con la obtenida mediante los datos paleoambientales. seguidos por los desechos no diferenciados (30% n=1061 Norte. . mostraron una amplia preponderancia los restos producidos por las actividades de confección de instrumentos. el Norte posee una mayor riqueza. 22% n=215 Oeste). aunque también mayores diferencias entre loci que en el sector Oeste. lo que también brinda información sobre diferencias en el uso y explotación de las rocas en el espacio.

61% n=5. encontrándose en mayor frecuencia en el Norte que en el Oeste. instrumentos fragmentados. que pesan todas las clases de igual manera. los test estadísticos muestran una clara diferencia en el tipo de núcleo entre sectores lo que nos permite pensar en diferencias en el modo de explotación de rocas. con la forma de los nódulos empleados como formas base (ver más adelante). En este caso. los dobles (Norte 1. . mientras que las diferencias entre otras categorías de instrumentos es menor. seguidos por los núcleos bipolares en el sector Norte (12. seguido por los filos compuestos (Norte 4% n=12. como los núcleos de lascados unidireccionales en el Norte (4% n=8) y los piramidales en el Oeste (11% n=6). aunque se observan porcentajes levemente mayores de filos compuestos y dobles en el Oeste. en el sector Oeste). En cuanto a la cantidad de filos por instrumento. Por su parte. n=15) (Figura 1). Oeste 11% n=3). en ambos sectores predominan los filos simples (Norte 94% n=263. Oeste 11% n=3) y en menor medida. desechos no diferenciados y núcleos son las que más aportan a la diferencia entre sectores.27%.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 73 Empleando los valores de abundancia. Esto podría sugerir un patrón de manufactura/mantenimiento de instrumentos similar en ambos sectores. Los análisis estadísticos realizados señalan que no hay diferencias significativas en la cantidad de filos empleados entre muestras. de formatización sumaria y filos naturales con rastros complementarios están presentes en mayor número de loci en el sector Norte. en el sector Norte y 31% n=17. El análisis de los núcleos. los valores composicionales.21% n=26) y los de lascados aislados en el Oeste (27. En este caso. Oeste 79% n=22). esto parece estar relacionado al menos en parte. mostraron que las mayores diferencias se observan en los instrumentos. Esto se debe posiblemente a que algunas categorías están presentes en un sector y no en otros. señala que en ambos sectores predominan los núcleos de tipo poliédrico (53% n=113. se comprueba que las lascas internas.

Tal como lo mencionamos. que se observan en baja frecuencia en el sector Norte (ver Capítulo 1). acordes con las observaciones realizadas de la disponibilidad de forma inmediata de rocas silíceas en este sector del espacio. En conjunto. en el Norte la explotación de rocas fue más intensiva. Los resultados son por lo tanto. Las RGFO las que mayor aporte hacen esta distinción entre sectores. especialmente en el sector Oeste. seguidos por ópalos y sílices (más abundante en el Oeste). Los análisis estadísticos realizados muestran que en ambos sectores se explotaron rocas diferentes y en distinta frecuencia. Materias primas Las materias primas empleadas para la confección de instrumentos fueron en general. de calidad buena y muy buena para la talla. las RGFO se encuentran en mayor proporción en los depósitos naturales en el área Norte. así como distintas variedades de sílices (Cardillo y Scartascini 2007). Las rocas silíceas.MARCELO CARDILLO Sin embargo. lo que es acorde a las expectativas generadas a partir de los estudios geomorfológicos previos (ver Capítulo 1). esto señala que si bien los núcleos eran descartados con tamaño similar en ambos sectores. se observan en mayores proporciones en el sector Oeste. posee además una mayor frecuencia de nódulos tabulares de calcedonia de calidad muy buena y excelente para la talla. Este sector. en ambos sectores se utilizaron preferentemente calcedonias y ópalos. en cambio. . al comparar el tamaño de los núcleos se observa que no hay diferencias en esta variable. especialmente en forma de nódulos tabulares. Sin embargo se observaron diferencias en la disponibilidad de rocas de grano fino oscuras o RGFO (sensu Charlin 2009).74 FLORENCIA BORELLA . aunque las diferencias son claras en cuanto a la intensidad de explotación medida a partir de la cantidad de extracciones que pueden contabilizarse sobre las caras.

f y g denticulados de RGFO (a. h pequeña bola con surco. .ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 75 FIGURA 1. de sílice. c) núcleo bipolar con rastros complementarios sobre filo natural. de roca carbonática i y j. a. f y g) y sílice (b. de RGFO y de rocas porfídica K. ● retoque y/o rastros s/ filo natural. de calcedonia d y e raspadores de sílice. Instrumentos característicos de la franja costera. artefacto bifacial fragmentado. pesas líticas. b. Escala 1cm.

esta última parece haber sido en general. bipolar sobre lasca. a la mayor disponibilidad de RGFO de calidad buena para la talla.MARCELO CARDILLO Al estudiar la composición de materias primas se observaron claras diferencias en la presencia de de los ópalos. Sin embargo el ópalo y la calcedonia aparecen en baja frecuencia en las acumulaciones de guijarros de la costa Norte. a. Los tres tipos de rocas se encuentran disponibles en los depósitos secundarios de ambos sectores. . FIGURA 2: Núcleos típicos del sector costero. discoidal sobre hemiguijarro.76 FLORENCIA BORELLA . riolitas y dacitas (más abundantes en el conjunto del sector Oeste). La dacita y la riolita están disponibles de manera inmediata en ambos sectores. menos utilizada en la costa Norte debido quizás. riolita b. globuloso. por lo que podrían ser transportados a los sitios de alguna fuente no identificada. RGFO. jaspe c. Escala 1cm.

En cuanto a la cantidad y tipos de filos en los instrumentos. dentro de los primeros. sugieren una mayor inversión de energía. tanto en la diversidad artefactual como en el tipo de materias primas explotadas. con sugerido por Bórmida (1964) y más recientemente. Cardillo 2009). 1999) y Cardillo et al. Las diferencias composi- . lo que concuerda con lo observado en otros sectores de la costa patagónica (Gómez Otero 1995. que muestran una notable estandarización tanto en la morfología como en las materias primas empleadas (Cardillo y Charlin 2009. por Romer (1996.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 77 Discusión Los resultados indican que si bien se emplearon tecnologías similares. Es interesante notar. ambos sectores poseen proporciones similares de filos simples. Esto podría sugerir que constituyen un diseño flexible (sensu Nelson 1991). como los instrumentos de formatización sumaria o los filos naturales con rastros complementarios. lo que apunta a una similitud en el diseño y vida útil de los artefactos. siendo los primeros los más comúnmente representados en ambos espacios. Otro aspecto relevante es la baja proporción de instrumentos de filo largo como las raederas y los cuchillos de filo retocado. Algunos artefactos retocados como los denticulados y los raspadores. esto concuerda en términos generales. dobles y compuestos. Cardillo 2009). Al comparar ambos sectores. La composición de los distintos conjuntos sugiere el empleo de una tecnología lítica basada principalmente en artefactos de escasa formatización. potencialmente utilizado para distintas tareas (ver Ambrústolo 2007) a diferencia del los raspadores. existen diferencias en la abundancia y composición de los conjuntos entre sectores. la existencia de una gran variación métrica y morfológica y el empleo de distintas materias primas para su confección (Figura 2). se observa que la abundancia y composición de clases artefactuales es diferente. (2007). Las clases artefactuales más comunes en ambos espacios son los artefactos de formatización sumaria y filos naturales con rastros complementarios.

pero de manera más heterogénea. lo que se relaciona además con una menor intensidad en la explotación de los núcleos recuperados.006%) que en Norte (abundancia=0. De manera similar. la abundancia de desechos de talla es menor en el Oeste. ya que las distintas etapas de las secuencia de reducción lítica están bien representadas. Sin embargo. Es probable que un uso más recurrente de la costa Norte haya favorecido el agotamiento de los núcleos ya disponibles y aún potencialmente explotables. tal como sugiere Shiner (2004). aunque el tamaño promedio sea similar y se trate de rocas de calidad muy buena para la talla. tanto nódulos probados como núcleos agotados han sido descartados en estos loci.MARCELO CARDILLO cionales apuntan a que el descarte de instrumentos. se observa que los de la costa Oeste han sido explotados con menor intensidad que los del Norte. Por lo tanto. ya que se observan mayores diferencias en la diversidad entre los distintos loci. la evidencia apunta a que en ambos sectores se realizaron actividades de talla.60%). Al comparar la cantidad de extracciones en los núcleos de cada sector. especialmente aquéllos que no están situados en sectores con acceso inmediato al mar o a otros recur- . El sector Norte en cambio. los resultados apuntan a que habría un uso menos intenso o variado del sector Oeste en comparación con el Norte. Algunos conjuntos. poseen muy baja densidad artefactual y baja diversidad. al menos entre el sector comprendido entre Arroyo Verde y Las Grutas en donde la frecuencia de loci detectados es más baja y éstos son más pobres en diversidad. a partir del análisis de los artefactos. Esto es congruente con los rangos más amplios en tamaño y cantidad mínima de extracciones producto de que. lo que no parece estar en relación con diferencias en el tamaño de las muestras (Cardillo 2009). particularmente de instrumentos fragmentados habría sido menor en el sector Oeste (abundancia=0.78 FLORENCIA BORELLA . El sector Oeste fue posiblemente utilizado de manera relativamente más homogénea y en menor intensidad. aunque en frecuencias claramente diferentes. fue utilizado más intensamente.

como agua y reparo.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 79 sos. aparentemente. particularmente peces. hay que destacar que algunos de los artefactos analizados se distribuyen de manera heterogénea en el espacio. Scartascini 2010). de los denticulados. Otros. En el sector Oeste. En los sectores estudiados se da un patrón de co-ocurrencia entre restos de peces y pesas.. Por otro lado. (Cardillo et al. (Borella y Buc 2009). (Scartascini y Cardillo 2009. 2009a). 2007. a diferencia de los antes mencionados. más comunes en el Norte (ver Capítulo 1). ya que la oferta de estos recursos es menor y menos variada (ver Capítulo 4). Estos artefactos están potencialmente vinculados a la explotación de recursos marinos. con la mayoría de los fechados distribuidos entre los 1. Este es el caso de posibles pesas de línea y red (Figura 1). elaborados en rocas carbonáticas de baja tenacidad (Figura 1) .000 a los 400 años AP.000 y 450 años AP. que se encuentran en algunos sectores. como los bancos de moluscos. ya que análisis de regresión múltiple sugieren una correlación no aleatoria de ambas categorías de instrumentos. especialmente en aquellos que poseen fechados anteriores a los 3.000 años AP. Mientras que Bajo de la Quinta posee un rango que oscila entre los 6. como Bajo de la Quinta o Saco Viejo poseen una mayor diversidad y mayores densidades de artefactos en superficie. Otro instrumento que se encuentra distribuido de manera heterogénea son pequeñas bolas o esferoides con surco. Lo mismo puede sostenerse desde la disponibilidad de otros recursos abióticos. Saco Viejo posee un rango de ocupación que va de los 2. lo que sugiere que fueron loci de utilización persistente por parte de la poblaciones humanas (sensu Shlanger 1992). Cardillo 2009). generalmente. como el que brindan los cuerpos medanosos. lo observado a nivel tecnológico es congruente con los estudios faunísticos. en sectores con baja frecuencia de otro tipo de instrumentos.000 y 450 años AP. (Favier Dubois et al. lo que también puede estar sustentado con la información cronológica proveniente de estos sectores. concentrados en determinados puntos del paisaje. a excepción.

En muestreos dirigidos en este sector. mientras que se han recuperado en muy bajas frecuencias en algunos otros. más . Análisis previos (Cardillo y Scartascini 2007) señalaron que el sector Oeste posee baja disponibilidad de RGFO en los depósitos secundarios. Análisis previos realizados sobre la disponibilidad de rocas en ambas costas sugieren que las diferencias observadas parecen estar relacionadas directamente con la disponibilidad inmediata de rocas. lo que es acorde con la presencia de núcleos bifaciales y preformas en distintos estados de reducción (Figura 1). como en el Bajo de la Quinta. Esto significa que en el sector Norte el espacio fue ocupado en puntos más concretos en donde se descartaron artefactos en mayor frecuencia. más disperso. pero mayor disponibilidad de calcedonias y sílices en forma de nódulos tabulares. se observaron también concentraciones de bifaces fragmentados. Esto está acorde a la evidencia que sugiere que el uso del espacio en el Norte ha sido intenso pero más heterogéneo mientras que en el Oeste fue más homogéneo pero acompañado de una señal comparativamente débil. acorde a un uso menos redundante. En cuanto a las materias primas se observó que se emplearon preferentemente rocas de calidad buena y muy buena para la talla. ópalos y sílices. en distintas etapas de reducción. especialmente en el sector Oeste. Además. así como lascas de reducción bifacial. mientras que el Oeste muestra un descarte de artefactos menos localizado.80 FLORENCIA BORELLA . aunque en baja frecuencia. Estos artefactos abundan en algunos loci. calcedonias.MARCELO CARDILLO por lo que en general aparecen fragmentadas. Es interesante notar aquí que se observaron diferencias en la frecuencia de artefactos recuperados en transectas (ver Capítulo 2) y en los loci estudiados en este capítulo. ha sido descartados en los loci del sector Norte. Estos artefactos están siendo estudiados con mayor detalle para caracterizar más ajustadamente sus características y distribución. se observó que núcleos de sílices tabulares probablemente provenientes del sector Oeste. Las más utilizadas han sido las RGFO. que presenta una mayor variabilidad composicional. Siguiendo a Shelley (1993) es posible que estos nódulos hayan sido preferidos para la reducción bifacial.

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allá de San Antonio Este (Figura 2). En este sentido la costa Oeste, puede haber jugado un importante rol en el aprovisionamiento de materias primas de calidad excelente para la talla, tanto en forma de nódulos y núcleos como lascas y bifaces. Estas bifaces pueden haber sido entonces formas base potencialmente transportable a otros sectores. Por otro lado, en ambas costas se han identificado artefactos elaborados sobre distintas variedades de obsidiana, en forma de artefactos formatizados, desechos de talla y en menor medida como nódulos sin modificación. Estas rocas, procedentes de distancias de entre 200 y 500 km (Favier Dubois et al. 2009b) fueron descartadas principalmente en el sector Oeste, siendo menor su frecuencia más allá de San Antonio Este. Esto podría indicar una ruta de circulación de estas rocas a través de la franja costera. Por último, las diferencias observadas pueden relacionarse también con diferencias cronológicas entre los conjuntos o con la intensidad del muestreo en cada uno de los sectores. Con respecto al primer punto, serán necesarios más fechados radiocarbónicos en el sector Oeste para tratar de acotar el bloque temporal comprendido por el registro arqueológico, aunque potencialmente estuvo disponible al menos desde el Holoceno medio, ya que el sector de Arroyo Verde posee un fechado de ca. 7000 años AP. (Gómez Otero 2007) al igual que los loci del sector Norte, de los cuales se poseen fechados tempranos. En cuanto al segundo aspecto, la baja densidad de los conjuntos arqueológicos es un factor que debe ser tenido en cuenta al momento de evaluar estos resultados. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, las investigaciones realizadas sugieren que las diferencias en la distribución del registro no se relacionan con un problema de muestreo o con condiciones de visibilidad del registro arqueológico. Al respecto, se están realizando re-muestreos y análisis de colecciones provenientes de distintos sectores de la costa, con el fin de enriquecer nuestra visión de la variabilidad tecnológica en esta porción de la costa rionegrina.

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Consideraciones finales Los resultados obtenidos a partir de técnicas estadísticas, señalan que existen diferencias estadísticamente significativas tanto en la composición como en la abundancia artefactual y en la explotación de materias primas entre las costas Norte y Oeste del Golfo San Matías. Se planteó como hipótesis alternativa que estas diferencias estarían en relación con la oferta dispar de recursos en ambos sectores. La costa Norte, más variada y rica en recursos habría sido utilizada de manera más persistente. Mientras que la Oeste, con una menor oferta de recursos (a excepción de materias primas de calidad excelente para la talla, como calcedonias y algunos sílices) se habría utilizado de manera menos intensa o de forma esporádica. Por último, esperamos que las distintas hipótesis que nacen a partir de estos resultados podrán ser contrastadas con el avance de las investigaciones en el área. Agradecimientos Esta investigación se ha desarrollado como parte de una beca de tipo II de avance doctorado y posdoctoral del primer autor. Queremos agradecer a las autoridades del Instituto de Arqueología (IA) y a Norma Pérez de Reynoso por facilitarnos el acceso a las colecciones allí depositadas. Referencia citadas Ambrústolo, P. 2007 Denticulados: Morfologías líticas costeras. Primeras tendencias en cuanto a las materias primas utilizadas para su confección. VI Jornadas de Arqueología e Historia de las Regiones Pampeana y Patagónica, Mar del Plata. ISBN 978-987-544-241-2. Publicación en CD. Aragón, E. y N.V. Franco. 1997 Características de rocas para la talla por percusión y propiedades petrográficas. Anales del Instituto de la Patagonia. (Ser. Cs. Hs.) 25:187-199.

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FEDERICO L.CAPÍTULO 4 EXPLORANDO LA SUBSISTENCIA HUMANA A PARTIR DE LA EVIDENCIA FAUNÍSTICA EN LA COSTA RIONEGRINA FLORENCIA BORELLA. SCARTASCINI Y HERNÁN MARANI Procesamiento y consumo de lobos marinos .

etc. Deodat 1967. haciendo referencia indirecta a la importancia que tuvieron los recursos marinos entre las antiguas poblaciones humanas de la costa de norpatagonia. Estas acumulaciones de valvas habían sido mencionadas como uno de los rasgos más destacados por diferentes estudiosos (Bórmida 1964. se reparó en los instrumentos confeccionados sobre gasterópodos y bivalvos. Radice en 1923 aparecen expuestas en vitrinas del Museo de Ciencias Naturales “B. Rivadavia”.MARCELO CARDILLO Introducción Una de las características del paisaje costero del Golfo San Matías (GSM) es la conspicua presencia de materiales líticos en superficie y la presencia de concheros principalmente en el sector Norte del golfo (ver Capítulo 1). Por esta misma razón. preferencias en el consumo. pero sí hacen referencia a otras esferas de conocimiento de estas sociedades en el pasado. Sánchez Albornoz 1967. Pero también los restos zooarqueológicos (restos de fauna recuperada en los sitios) nos permiten explorar otros aspectos que no tienen que ver directamente con la subsistencia. Bórmida 1969). lugares recurrentes de explotación de determinadas especies.88 FLORENCIA BORELLA . Así por ejemplo las cuentas confeccionadas sobre valvas mencionadas como “de ajuar funerario” y varias cucharas de valvas de caracoles (Odontocimbiola sp. los que frecuentemente aparecen en las tempranas colecciones de Museos.) colectadas en las proximidades de San Antonio Este por Alberto Carcelles y Ángel L. Claramente en esa primera época el interés estaba puesto en los artefactos líticos a partir de los cuales se realizaban caracterizaciones culturales de quienes habían sido sus portadores (ver por ejemplo Bórmida 1964. Hoy en día sabemos que a través del estudio de los restos faunísticos recuperados en basurales arqueológicos es posible conocer prácticas culturales referentes a formas de utilización de la fauna en el pasado. Así el uso de valvas de . Menghin y Bórmida MS). modos de captura y procesamiento. Sin embargo en estas primeras investigaciones no se realizaron estudios específicos de subsistencia. sólo en algunos trabajos aparece una breve mención de la fauna de vertebrados asociada a los concheros.

cuándo y dónde. la localización de huellas de corte que hacen a la forma de trozamiento de las presas y prácticas culinarias en general) como los naturales (por ej. la erosión de los concheros y la preservación diferencial de especímenes óseos. pero también que la distribución y la biomasa de las especies no es homogénea. todo ello teniendo en consideración el estudio de los procesos de formación del registro arqueológico. aplicando motivos muy similares a los observados en la decoración cerámica y en las placas grabadas de piedra. sino que éstas aparecen agrupadas en algunas áreas puntuales.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 89 caracoles y huesos como materias prima para confeccionar instrumentos muy variados (Deodat 1967 y Borella y Buc 2009) hacen referencias a selección de determinados recursos con objetivos precisos como también a conocimientos tecnológicos específicos necesarios para manipular dichos materiales. Pero en este capítulo nos centraremos en los restos arqueofaunísticos como evidencia para conocer modos de subsistencia en el pasado. Otro ejemplo es la producción de diseños grabados. partiendo del supuesto de que las características del ambiente habrían dictado qué recursos estaban disponibles para explotar. la perturbación por la acción de animales cavadores. Todos ellos nos acercan a otras esferas de la vida social de la gente en el pasado. tanto los culturales (por ej. que hacen referencia a una forma particular de comunicación visual (Fiore y Borella 2010). Es sabido que la costa patagónica constituye un ambiente rico desde el punto de vista de la diversidad y abundancia de las poblaciones de mamíferos marinos y aves. realizados sobre cáscaras de huevos de rheidos (probablemente choique). En este sentido mientras el ambiente puede ser considerado “determinante”. entre otros). De esta manera la información actual en relación con la existencia de comunidades bióticas en determinados . las características de la organización social de los cazadores-recolectores del pasado serán las que establezcan el modo particular (el “cómo”) en que se llevó a cabo dicha explotación. más allá de lo puramente económico. relacionado ello directamente con los nutrientes del ecosistema marino que permiten tanto su alimentación como su migración (Vázquez 2004:7).

500 años AP (Figura 1. En la costa Oeste la evidencia zooarqueológica no es tan abundante y se restringe a algunos sectores más acotados del paisaje como es el área de Centro Minero y La Rinconada en las proximidades de la actual ciudad balnearia de Las Grutas.000 y unos 1. aves. En este capítulo presentamos los primeros resultados de los estudios arqueofaunísticos (que siguen en curso). cuya cronología –hasta el momento– señala una ocupación mucho más restringida temporal y espacialmente. entre 3. Las principales localidades son: Paesani. En todo el conjunto de localidades estudiadas se observó que el hallazgo de restos faunísticos se produce en dos formas diferentes: den- . Capítulo 1). corresponden a diferentes episodios de ocupación humana entre 6. Las localidades arqueológicas con restos de fauna en la costa rionegrina En la costa Norte del Golfo San Matías existen extensas localidades arqueológicas que representan múltiples eventos de descarte con abundante evidencia arqueofaunística que. de acuerdo a su cronología.000 y 400 años AP. Bajo de la Quinta. Faro San Matías y Playón Cementerio (ver Capítulo 2 y 3). Punta Odriozola y Arroyo Verde1. Bahía Final. Saco Viejo.MARCELO CARDILLO sectores litorales permite categorizar los espacios costeros y plantear expectativas en relación con cómo podría haber sido el uso en el pasado de los recursos litorales en la porción rionegrina del GSM (ver Capítulo 1). y cómo se relaciona esta representación con los tipos de dietas detectados a partir de los análisis químicos sobre restos humanos recuperados en esta región (ver Capítulo 1 y más adelante). Para ello prestaremos especial atención a las asociaciones de especies faunísticas en los basurales arqueológicos. peces. moluscos y crustáceos) en relación con las terrestres a lo largo de la costa.90 FLORENCIA BORELLA . las frecuencias en que aparecen representadas las especies marinas (mamíferos marinos. y más al sur el Cañadón del Puma. cuyo objetivo es conocer el uso de los recursos marinos y terrestres entre los grupos cazadoresrecolectores que ocuparon este sector de costa norpatagónica.

las que comúnmente llamamos “concheros”. Pero también. es frecuente hallar dispersiones de restos óseos en superficie que son producto de la erosión reciente de las dunas que los contenían. utilizando zarandas de mallas no superiores a los 2 mm. presentando una extensión variable (de 1 a 10 m de largo) (Favier Dubois y Borella 2007). En términos generales esperamos mayores sesgos en los contextos superficiales (que se destruyen al estar expuestos) y no así en los materiales recuperados en la excavación de los cocheros.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 91 tro de acumulaciones de valvas. y en distribuciones discretas en superficie. representando sin duda lugares reparados en el pasado. y en vistas a la dinámica ambiental. estas dos formas de aparición de los hallazgos de restos de fauna ofrecen diferentes problemas en cuanto a cómo consideraremos lo que se preservó con el paso del tiempo y cómo usamos esa evidencia (representación diferencial de las diferentes especies) que recuperamos en los sitios para inferir modos de subsistencia en el pasado. así como pertenecientes a especies muy pequeñas. y distancia variable de la playa actual. cuyo espesor no suele superar los 30 cm. y en vistas de que existen partes esqueletarías fragmentadas. En general los concheros se localizan en dunas y mantos arenosos de la faja litoral. aunque estos últimos pueden presentar otros sesgos que se vinculan con la representación de especies en relación con la superficie excavada. Ahora bien. Un caso extremo de los contextos superficiales son las concentraciones de otolitos de corvina (estructuras de carbonato de calcio presentes . En estos casos para su recuperación se plantea una cuadrícula de recolección que abarque la mayor concentración de materiales dispersos. que se extienden sobre playas antiguas y terrazas marinas holocenas y pleistocenas ubicadas a diferentes alturas. se completa la tarea barriendo la superficie y tamizando el sedimento con el objetivo de recuperar la mayor cantidad de evidencia posible. Aún así. Los primeros son estructuras de descarte formadas principalmente por valvas de moluscos (mejillones y cholgas) y en menor medida restos óseos.

peces y.MARCELO CARDILLO en el oído interno de los peces óseos) que ejemplifican claramente la degradación de los demás restos de este pez a favor de los elementos más resistentes que han permanecido en superficie junto a pesas de redes líticas. . la recuperación de restos óseos humanos permitió realizar estudios químicos –midiendo los isótopos estables del carbono 14C y del nitrógeno (N) – sobre los mismos a fin de conocer las paleodietas de las poblaciones humanas que ocuparon esta porción de la costa atlántica. aves marinas (como pingüinos). choique. También se han recuperado restos de vertebrados terrestres (guanaco. pero también tienden a ser menos atractivos para algunos arqueólogos por la escasa preservación de materiales orgánicos y de restos de consumo en general (Bailey y Milner 2002/03). Esto permite conocer cuáles eran las especies frecuentemente utilizadas y comenzar a explorar la forma en que fueron explotadas a partir del Holoceno medio.700 y el 450 AP (Favier Dubois et al. que significará buscar la adecuación de las preguntas y delimitar los alcances de las inferencias que pueden hacerse con estos materiales. Estos sitios tienen sin duda menor posibilidad de ser descubiertos. Paralelamente. instrumentos asociados a las prácticas pesqueras (Scartascini y Cardillo 2009). al menos para los últimos 4800 años. permitiendo integrar esta valiosa información con la demás evidencia arqueológica. a la que le sucede una dieta mixta (terrestre/marina) que incluía especies de menor nivel trófico (como plantas y herbívoros terrestres) entre el 1. A partir de estos estudios se detectó una dieta temprana.92 FLORENCIA BORELLA . maras y otros roedores de menor tamaño) que aparecen en proporciones variables en las diferentes localidades (ver Tabla 1). Entre los restos de vertebrados marinos se incluyen principalmente los restos de lobos marinos. peces y aves marinas como los pingüinos) entre el 3100 y el 2200 AP. armadillos. predominantemente marina que incluía especies de alto nivel trófico (como lobos marinos. 2009). en menor proporción. Utilizar esta información constituye un verdadero desafío.

Bajo de la Quinta. De esta forma hemos recuperado mandíbulas de lobos finos (Arctocephalus australis) en varios loci en la localidad de Paesani. peces.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 93 La datación de los concheros permitió comenzar a relacionar estas dos tendencias paleodietarias con la composición faunística de los mismos. flavescens) es la especie más abundante en el litoral rionegrino. y posiblemente en mayor número que en la actualidad. y el lobo marino de un pelo ó común (Otaria flavescens). Centro Minero y La Rinconada. En este sentido la evidencia zooarqueológica de lobos de dos pelos pone en manifiesto que esta especie (A. A partir del hallazgo de mandíbulas hemos podido identificar a las dos especies de otáridos: el lobo de dos pelos ó lobo fino (Arctocephalus australis). Bajada de los Pescadores. al igual que en el resto de la costa atlántica de Patagonia Continental. como también su localización en el paisaje para explorar las causas que llevaron a estas poblaciones a realizar cambios en sus dietas. Al comparar los datos arqueológicos con los actuales vemos que hay un claro cambio en la abundancia y en la distribución de estas dos especies de otáridos (Borella 2006). y aves marinas) la recuperación de restos de vertebrados terrestre en ciertos concheros nos permitirá evaluar si hubo cambios o no en la forma de explotación a partir del análisis de la densidad. Los recursos faunísticos y la subsistencia Lobos marinos (otáridos) Restos de lobos marinos están presentes en la mayoría de las dispersiones faunísticas y en los conjuntos recuperados en las excavaciones. Si bien el registro faunístico en el litoral rionegrino presenta un predominio de especies costeras (moluscos. Mientras que en otras localidades se reconocieron ambas especies por la presencia de restos del esqueleto postcraneal. composición y características de los conjuntos arqueofaunísticos. La presencia de ambas especies es muy interesante ya que en la actualidad el lobo marino común (O. por ejemplo en Faro San . Bahía Final (BF1. BF10). australis) estaba disponible en el pasado. restos de lobos.

al igual que en otros lugares de la costa patagónica (ver por ejemplo Muñoz 2008). ya que aparecen restos de estos animales en loci con diferente cronología. Por el momento. que nos permitirá determinar con mayor exactitud la proporción en que una u otra especie aparece en el registro arqueofaunístico. la presencia de algunos elementos correspondientes a individuos muy grandes. Saco Viejo. localizándose las huellas de corte en las porciones más suculentas en términos alimenticios. En suma. y a las similitudes morfológicas que presentan los huesos del postcráneo en las dos. iniciamos estudios osteométricos2 (en esqueletos actuales de individuos con diferente edad y sexo de estas dos especies). Punta Odriozola (ver Figura 1 y 2). y la representación de diferentes clases de edad y/o tamaños (animales pequeños y grandes). . también se habrían aprovechado ejemplares grandes que se encontraban disponibles en la costa. si bien pareciera que la explotación habría estado dirigida preferentenemente a los animales de tamaño pequeño de ambas especies –que eran transportados completos– y que son los más abundantes en el registro zooarqueológico. por ser las porciones con más contenido en carne de acuerdo al índice de utilidad económica (San Román 2009). Cañadón del Puma. Principalmente vértebras cervicales y costillas son las que presentan huellas de corte. entonces.94 FLORENCIA BORELLA . maduros. en los concheros permite plantear que también se procesaron parcialmente lobos marinos de gran tamaño (adultos). Esta evidencia permite sostener que. En vistas a la representación conjunta de ambas especies en los sitios arqueológicos. la utilización de los lobos marinos fue sostenida en el tiempo.MARCELO CARDILLO Matías. los individuos pequeños ingresaron enteros y fueron faenados próximos al lugar en que se descartaron sus huesos (concheros). A la vez. así como de ambas especies en el registro zooarqueológico permite plantear que su uso fue continuo a lo largo del tiempo. de los cuales sólo se recuperan algunos escasos huesos en los concheros. Entonces. sólo mencionaremos que la representación de partes esqueletales de lobos marinos incluye tanto elementos del tronco como de las extremidades de estas dos especies de otáridos.

. Gráfico porcentual de especies representadas en el registro arqueofaunístico de las localidad mencionadas para la costa Norte del GSM.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 95 FIGURA 1.

variando su proporción de acuerdo a los sitios. Así. Generalmente son peces de hábitos gregarios. en el registro arqueológico se ha recuperado no más de 11. La determinación específica no se ha podido hacer con los huesos del esqueleto postcraneal de individuos pequeños. hallándose generalmente aquellas especies cosmopolitas (Reitz 2004:21).96 FLORENCIA BORELLA .MARCELO CARDILLO Sin embargo. siendo algunas de estas más abundantes que otras. la lucerna (Porichthys porosissimus) y el sargo (Diplodus argenteus) que. Se destacan principalmente la corvina rubia (Micropogonias furnieri). estaremos en condiciones de precisar si lo que hoy consideramos “tamaños pequeños de lobos marinos” involucran ambas especies (o no). se congregan en bancos por lo que pueden ser fácilmente capturados desde la costa acorralándolos con redes o trampas. de un total de 28 especies disponibles en la Bahía San Antonio y áreas de influencia (Perier 1994:70-75). pero los datos métricos actuales permitirán discriminar especies en el registro arqueológico para poder avanzar en la discusión de modos de explotación de los otáridos en el litoral de Patagonia desde el Holoceno medio en adelante (Borella 2010). el mero (Acanthistius brasilianus). Pero al igual que en otras latitudes son pocas las especies de peces disponibles en el ecosistema que aparecen bien representadas en el registro arqueológico. en términos generales son especies neríticas (habitan las aguas litorales del golfo) y presentan tallas medias que no superan los 50 cm de longitud (siendo la excepción algunas corvinas) (Ringuelet y Aramburu 1960). el róbalo (Eleginops maclovinus). a futuro (cuando contemos con los resultados de los estudios osteométricos). Los peces Las características de las aguas del golfo hacen de esta porción del litoral patagónico un ambiente sumamente rico en diversidad de especies ícticas (Perier 1994). y así discutir si existió o no preferencia en la captura de una u otra especie. Un aspecto interesante a destacar es que en la actualidad la corvina rubia tiene su límite austral de distribución en la Bahía San . o más frecuentes en la mayoría de los conjuntos.

2008. En diferentes localidades dónde se realizaron sondeos y muestreos como en Bahía Creek. FIGURA 2. Bajo de la Quinta. Los análisis preliminares de restos de peces o ictiofaunísticos dejan entrever que estos recursos cumplieron un papel muy importante en la subsistencia de los grupos humanos que ocuparon el golfo desde el Holoceno medio (ver Tabla 1). 2009) (ver Figura 1). Favier Dubois et al. Faro San Matías y Bahía San Antonio. la evidencia respecto del consumo de peces parece ser la más significativa y constante del registro faunístico en general (Favier Dubois et al. es decir a más de 100 km al norte de nuestra área de estudio (Cosseau y Perrota 2000). los huesos de peces se encuentran formando parte de los concheros pero también se hallan en dispersiones superficiales.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 97 Blas (sur de la provincia de Buenos Aires). Gráfico porcentual de especies representadas en el registro arqueofaunístico de las localidad mencionadas para la costa Oeste del GSM. Al igual que los restos de otáridos. donde nuestros trabajos tuvieron un mayor desarrollo. En la costa Norte. se destacó la presencia de extensas dispersiones de otolitos de corvinas rubia en superficie cuya antigüedad se remonta a más de .

que presentan tallas superiores a 20 cm y en algunos casos (corvinas rubias) mayores a 60 cm. la selección de determinados tamaños dentro de una misma especie. se observó la presencia mayoritaria de especies como el róbalo.000 años AP (Scartascini et al. En todos los casos corresponden a ejemplares adultos o juveniles maduros. FIGURA 3. conjuntamente con el análisis de las pesas líticas (artefactos vinculados a la práctica pesquera).MARCELO CARDILLO 6. En este sentido. el mero. ha permitido explorar métodos de captura en relación con su disponibilidad conforme a los cambios que fueron teniendo lugar en los diferentes espacios costeros. Gráfico porcentual de columnas apiladas representando la explotación de recursos marinos y terrestres en el lapso temporal analizado. 2009). el sargo y la lucerna (Scartascini 2010).98 FLORENCIA BORELLA . mientras que entre los restos recuperados en las excavaciones. A partir de ello se propuso que para los momentos del máximo transgre- .

así como una mayor selectividad de los tamaños capturados lo que podría estar vinculado con técnicas más selectivas. todo esto apunta a un cambio en relación con qué especies de peces se capturaron y de qué forma lo hicieron. Todas estas son variedades de peces típicas de costas rocosas (características de este tramo del golfo). Cabe destacar que hasta el momento no se registraron en este sector evidencias de tecnologías vinculadas a la pesca con redes como son las pesas líticas. En suma. la morfología de la costa habría constituido un escenario adecuado para la captura mediante métodos masivos. 2 y 3). Si bien se registraron unos pocos otolitos de corvina rubia que corresponden a algunos ejemplares adultos (mayores a 36 cm) y juveniles (no superiores a los 20 cm de longitud). Si bien queda aún mucho trabajo por hacer. los muestreos y recolecciones de superficie realizados hasta el momento evidencian una señal arqueológica diferente y menos intensa que en la costa Norte (ver capítulos 1. las especies que más predominan son los meros y algunas variedades de nototenidos (róbalos y Patagonothoten spp. Asimismo. El registro ictiarqueológico recuperado en las localidades al sur de la ciudad balnearia de Las Grutas: en Piedras Coloradas y El Fuerte. observables en los pozones que quedan expuestos en la plataforma de abrasión durante la bajamar. de grandes cantidades de peces. Scartascini et al. Cañadón del Puma y Punta Odriozola muestran. Cañadón Ortiz. 2009 y Scartascini 2010).). se observa un marcado aumento en la diversidad de especies explotadas (hasta 11 en algunos conjuntos de Bajo de la Quinta). En la costa Oeste del golfo el panorama es bien diferente. y en ocasiones la lucerna. tan frecuentes en . 2010. bajos porcentajes de restos de peces en la totalidad de sus conjuntos faunísticos (Figura 2).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 99 sivo marino del Holoceno medio. En este sentido las pesas líticas asociadas con grandes acumulaciones de otolitos fueron interpretadas como pesos de redes de pesca con las que se habría obtenido este recurso (Favier Dubois et al. A partir de la conformación de la actual línea de costa –durante el Holoceno tardío–. las condiciones para la práctica pesquera cambiaron y consecuentemente se observa una disminución en las frecuencias de otolitos de corvina en los conjuntos.

21% 17.06% 0% cánidos 3. Vertebrados Marinos en NISP% Vertebrados Terrestre en NISP% Loci PAE BQ BF PC CM FSMSVH CdP PO otáridos aves marinas 4.95% 3.80% 1.08% 75. hurones (Lyncodon patagonicus . nutria (Myocastor coypus). tuco tuco (Ctenomys spp. peludo (Chaetophractus villosus).43% 0.38% 21.55% 11.58% 5.26% 5.19% 0. por sus propios hábitos quedaban naturalmente entrampadas en el intermareal permitiendo su captura sin necesidad de utilizar prácticas formales de pesca. y piche patagónico (Zaedyus pichi).01% 3.41% 5.64% 0% TABLA 1.19% 0% 10.40% 1.75% guanaco 6.38% 77.82% 6. Por ello consideramos de acuerdo a la evidencia obtenida al momento que el consumo de peces en la costa Oeste pudo estar dirigido hacia especies que.84% 0% 41.01% 0% 0% roedores 4.55% 0% 100% 0% 45.19% 0% dacypodios 1.31% 5. ). mara (Dolichotis patagonum).84% 0% 6. cuis chico (Microcavia australis).58% 0% 0% 0% 1.53% 3. entre otros).41% 2.81% 5.16% 13.15% 0% 1.70% 69.75% 6. Eligmodontia typus.MARCELO CARDILLO la costa Norte.98% 0% 4. varias especies de roedores (Oligoryzomys longicaudatus.88% peces 52.77% 42. dominio Patagónico (Ringuelet 1961). Akodon longipilis.100 FLORENCIA BORELLA .04% 0% rheidos 0.78% 59.65% 6. vizcacha (Lagostomus maximus).42% 0% 1.61% 39. Porcentaje de especímenes óseos identificados por taxón (NISP%) en las localidades arqueológicas mencionadas Otros recursos faunísticos Desde el punto de vista zoogeográfico.84% 15.33% 4. esta porción de la costa forma parte de la subregión Andino Patagónica.24% 1. comadreja común (Didelphys albiventris).28% 0% 0. Entre los mamíferos más característicos se encuentran guanaco (Lama guanicoe).

mientras que en Bahía Final y Paesani su presencia es casi similar a la de los otáridos. zorro gris (Pseudalopex griseus). tanto terrestres como marinas (Vázquez 2004. puma (Puma concolor). grasa y huevos). sino también por sus pieles. Este complejo ensamble faunístico nos da una idea de la variabilidad de recursos que pudieron estar disponibles para las poblaciones humanas en el pasado.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 101 y Galictis cuja). si bien contamos hasta el momento con sólo dos localidades estudiadas. la evidencia señala un leve predominio de restos de este taxón en Cañadón del Puma. en cambio en Centro Minero. lo que permitió la determinación a nivel especie (de acuerdo a la metodología propuesta por Apolinaire y Turnes 2007). Bajada de los Pescadores y Faro San Matías es muy escaso. Herpailurus yagouarondi). en las diferentes localidades arqueológicas se han recuperado en proporción variables restos de guanacos. alrededor de 130. no así en Punta Odriozola donde se destaca la presencia abundante de restos de otáridos (Tabla 1). Mientras que la presencia de restos óseos de rheidos en el registro arqueofaunístico –como sucede en la mayoría de los sitios de Pa- . zorro pampeano (Pseudalopex gimnocercus) y zorro colorado (Pseudalopex culpaeus). zorrinos (Conepatus hulmoldtii y Conepatus chinga). rheidos (choique). En cuanto al choique su hallazgo está dado principalmente por la casi ubicua recuperación de fragmentos de cáscaras de huevo en diferentes contextos (superficie y excavación). no solo como fuente potencial de alimentos (carne. La composición de los conjuntos faunísticos recuperados principalmente en concheros permite sostener que junto a los recursos marinos fueron varios los vertebrados terrestres explotados (Figura 3). Además no debemos olvidar la existencia de una amplia variedad de especies de aves. gatos monteses (Lynchailurus pajeros. En la costa Oeste. Oncifelis geoffroyi. Por ejemplo en la costa Norte el guanaco es el taxón mejor representado en la localidad de Bajo de la Quinta. plumas y huesos para ser utilizados en la confección de diferentes artefactos o variados usos. tendones. Así. Masello y Quillfeldt 2007). aunque solo unas pocas aparecen representadas en el registro arqueofaunístico. dasipódidos (armadillos) y roedores (maras).

las maras y otros roedores menores que comienzan a aparecer en diferentes proporciones y con evidencias culturales que denotan su consumo (marcas de corte. Paesani y Bahía Final) presentando en algunos casos claras evidencias de procesamiento antrópico (huellas de corte en huesos de sus miembros. y alteración térmica en algunas placas de la caparaza). principalmente el peludo (Chaetophractus villosus). Aún así. Lo mismo sucede con los restos de Mara (Dolichotis patagonum) recuperados en la localidad de Bajo de la Quinta (Marani 2010) y restos de cuis chico (Microcavia australis) en Bahía Final (Marani 2011 Ms. . y como mencionamos anteriormente.MARCELO CARDILLO tagonia continental– es bastante escasa además de ser esquiva3. ya que no ha sido posible identificar cuál de las dos especies que componen en la actualidad el género Rhea (pennata y americana) es la recuperada (Tabla 1). quemado). Es interesante mencionar la presencia de vertebrados pequeños en el registro arqueofaunístico como los armadillos.102 FLORENCIA BORELLA . la notable calidad de los diseños que decoran las frágiles cáscaras de huevo de rheidos –recuperados principalmente en BQ y BF– pone en evidencia el papel relevante que tuvieron estos productos en la vida de estos pobladores del pasado más allá del consumo (Fiore y Borella 2010).). que aparece en forma recurrente en los diferentes loci analizados (en Bajo de la Quinta. Así se hallaron restos óseos y cáscaras de huevo de martineta (Eudromia elegans) en Bajo de la Quinta y Paesani. También se han recuperado restos de aves en los concheros.). aunque en bajos porcentajes. Diferente es el caso de los armadillos. Asimismo también se recuperaron restos de pequeños roedores –con pesos menores a los 500 gramos– que por tener hábitos cavadores y hallarse en contextos que naturalmente les son propios (concheros entre médanos) su presencia en los conjuntos arquefaunísticos posiblemente sea el resultado de su natural actividad cavadora (provocando así la incorporación de sus propios huesos al registro arqueológico) más que introducidos por los seres humanos. restos óseos de pingüino (Spheniscus magellanicus) en Bajada de los Pescadores y de cormorán (Phalacrocorax sp.) en Centro Minero (Marani 2011 Ms.

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Como vemos la presencia de restos de pequeños vertebrados se da con diferentes frecuencias en las distintas localidades, complementando otros recursos de mayor retorno energéticos (como peces, lobos, etc.) (Tabla 1). A la luz de esta información y a manera de hipótesis planteamos, que la incorporación de pequeños vertebrados fue posible a partir del empleo de redes o trampas en la captura de estos animales. Así una tecnología que ya les era familiar pudo ser utilizada más allá de las prácticas pesqueras, ampliando su espectro de especies consumibles sin especializarse en ninguna de ellas en particular. Conclusiones La evidencia arqueofaunísticas que hemos recuperado hasta la fecha muestra un panorama muy interesante. En primer lugar nos permite destacar que la explotación de los recursos en el litoral rionegrino fue variada, y que incluyó un amplio espectro de especies explotadas y consumidas (Figura 1 y 2). La diversidad de especies incluye otáridos, peces, moluscos, aves marinas, pero también vertebrados terrestres de diferentes tamaños, lo que señala un modo de subsistencia mucho más complejo que el que se tenía por dado para las poblaciones de cazadores-recolectores de la costa norpatagónica en Río Negro. Entonces, la información hasta ahora recuperada entrega un panorama donde es posible sostener actividades de pesca, recolección de moluscos (incluyendo posiblemente pulpos) y crustáceos, captura de lobos marinos, algunas aves marinas (pingüinos y cormoranes), guanaco, choique y también de diversos vertebrados pequeños (armadillos, mara y otros roedores). Esta es sin duda una imagen muy diferente a la que recibimos de los cronistas y viajeros quienes, en términos generales habían destacado la importancia del guanaco y el ñandú en tiempos históricos entre los Tehuelches en norpatagonia. Pero además nuestras investigaciones permiten plantear la relevancia que tuvieron los recursos marinos en el área (Figura 3), principalmente los peces, cuyo registro zooarqueológico se remonta al menos a 6.000 AP. Constituyéndose en el primer antecedente para Patagonia Continental de

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un modo de subsistencia basado en recursos del mar (Favier Dubois et al. 2009). El consumo intenso de peces, lobos marinos y moluscos se ve reflejado en las paleodietas, que para el 3000 AP. son netamente marinas, indicando así un sostenido consumo de dichos recursos y por lo tanto una estrecha relación de las tempranas poblaciones humanas con el mar en el sector rionegrino del golfo San Matías. Ahora bien, para poder sostener una subsistencia basada en recursos marinos habría sido necesario moverse principalmente a lo largo de la costa, ocupando diferentes localidades. En este sentido las ocupaciones humanas de la costa Oeste, tanto por su cronología, como por la composición de los conjuntos arqueofaunísticos y de las características de los conjuntos líticos (ver Capítulos 2 y 3), formarían parte del amplio circuito de circulación por la costa rionegrina, lo que les habría permitido pescar y marisquear obteniendo así su sustento básico. Futuros estudios de estacionalidad en los moluscos, peces y lobos marinos nos permitirán trazar tentativamente formas de circulación de la gente del pasado en esta porción del litoral norpatagónico. Pero el registro arqueofaunístico mostró que, además de explotarse en forma recurrente los recursos marinos en esta porción rionegrina del GSM, comienza a observarse la presencia de restos de diversos vertebrados terrestres –guanaco, armadillos, mara, etc.– que son paulatinamente incluidos en la subsistencia. De acuerdo con los estudios isotópicos hacia el 1700 AP. se detecta un cambio en las dietas, la señal ahora es de dietas mixtas (consumo tanto de recursos marinos como terrestres), mientras que en el registro arqueofaunístico se manifiesta un sucesivo incremento de los recursos terrestres en los concheros a partir del 1000 AP. (Figura 3). Nos preguntamos entonces cuáles fueron las causas que llevaron a este cambio en la subsistencia. En otras partes del mundo se ha visto que cambios en la representación de peces en los conjuntos arqueológicos evidenciaron modificaciones de la conducta humana frente a un ambiente alterado (Reitz y Sandweiss 2001). Estudios actualmente en curso4 desarrollados particularmente en algunos sectores de la costa Norte del GSM, están mostrando variaciones geomorfológicas sufridas en el litoral durante el holoceno medio y tardío, los que

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en parte pueden ser la respuesta para comprender los cambios detectados en las dietas humanas (Favier Dubois et al. 2009, Favier Dubois y Kokot 2011). Entonces no sería una alteración climática, sino los cambios en la morfología costera y las consecuencias que estos hayan tenido sobre la distribución de la íctiofauna (peces) a escala macro y microregional los que habrían afectado las prácticas pesqueras. Así las poblaciones humanas habrían notado diferencias en las disponibilidad de ciertas especies al modificarse la distribución de ciertos recursos (como los peces) ó el acceso a otros (moluscos y lobos marinos) a partir de cambios sufridos en los escenarios costeros con el paulatino relleno y rectificación de la costa, como ha sido observado particularmente en el sector comprendido en bajo de la Quinta y áreas adyacentes (Favier Dubois y Kokot 2011 y Favier Dubois y Scartascini 2011). Estas son algunas de temas que seguiremos explorando en nuestras investigaciones futuras para explicar las causas de los cambios en la subsistencia en esta región. Agradecimientos A Francisco Zangrando por los comentarios vertidos a una versión previa. Notas En Arroyo Verde la Dra. Julieta Gómez Otero (2007) obtuvo un fechado de ca 7.000 años AP (AV1 muestreo 1) realizada sobre valvas que, hasta el momento, constituye la ocupación más temprana del área. 2 Actualmente en curso en colaboración con la Dra. Lorena L’Heureux del IMHICIHU– CONICET y la Dra. Florencia Grandi del CENPAT–CONICET. 3 Aspecto que se relacionan directamente con la peculiar anatomía de esta ave de gran porte y los problemas de representación de sus partes anatómicas en el registro arqueológico, tema bien desarrollado por Fernández 2000.
1

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CAPÍTULO 5 LA EXPLOTACIÓN DE RECURSOS COMBUSTIBLES: SU USO Y REPRESENTACIÓN EN LA COSTA RIONEGRINA A TRAVÉS DE LOS RESTOS ANTRACOLÓGICOS FLORENCIA VICTORIA ORTEGA MARÍA BERNARDA MARCONETTO Y Armando el fogón Especies leñosas típicas en el registro arqueológico A) Piquillín (sus frutos) y B) Algarrobo y sus frutos .

su utilización como combustible y el modo en que este recurso fue recolectado. 2007). los contextos de aparición de carbones arqueológicos son los concheros.112 FLORENCIA BORELLA . y analizados posteriormente en el laboratorio. en los que se encendió un fuego en el momento para abrir las valvas y consumirlas de forma inmediata (Favier Dubois y Borella 2007).) genera en la distribución de la cobertura vegetal original (Favier Dubois y Borella 2005. estructuras de habitación carbonizadas. desmontes. fuegos para hacer señales. Los carbones recuperados de estas estructuras durante las excavaciones arqueológicas. nos han permitido iniciar discusiones acerca de las estrategias de recolección de los recursos leñosos. etc. Este nos brinda información acerca del tipo de leños que fueron explotados por estos grupos. Actualmente. como proveedor de luz y de calor. Entre los contextos humanos en que puede aparecer carbón para analizar se encuentran fuegos para alumbrar. es el análisis del carbón vegetal recuperado en excavación. etc. En el caso de la costa del Golfo San Matías (GSM). que es una disciplina basada en el estudio de los restos leñosos carbonizados procedentes de contextos arqueológicos (Ford 1979). limpieza de campos. que constituyen episodios de marisqueo de corta duración.MARCELO CARDILLO Introducción En el marco de las investigaciones en curso sobre la costa rionegrina. dada la importancia del fuego para cocinar. la oferta ambiental de estos recursos a lo largo del tiempo y su relación con las modificaciones que el uso actual de los espacios costeros (sobrepastoreo. Desde los albores de la humanidad el uso de recursos leñosos ha constituido un aspecto importante de las estrategias de subsistencia de los grupos cazadores-recolectores. fuegos para cocinar. . otra línea de evidencia que nos aporta información acerca de las actividades realizadas por los grupos cazadores-recolectores que allí vivieron a lo largo del Holoceno Medio y Tardío. el análisis de estos recursos se realiza a través de técnicas aportadas por la Antracología1.

2009). molar humano. valva. Hasta el momento. δ13C = 2. carbón.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 113 Área de estudio y contextos de análisis Las localidades arqueológicas de las cuales se recuperó material a analizar son: Faro San Matías. δ13C = –24‰) * En las edades sobre valvas marinas se utilizó el valor local de efecto reservorio de 266 ± 51 años AP. ubicada en Bahía Creek y caracterizada por presentar gran diversidad florística en la actualidad. Sitio arqueológico Fechado Bahía Creek 1100 ± 90 (AC 1710.6‰) 2346 ± 35 (AA 77299. δ13C = –24‰) 1380 ± 90 (LP 1873. Paesani. δ13C = Caleta de los Loros 3 –23. Caleta de los Loros con un 2% y Bajo de la Quinta . sondeo 1) 2108 ± 35 (AA 77300. carbón. Estas localidades fueron ocupadas entre el tercer y primer milenio antes del presente (ver detalles de fechados radiocarbónicos en la tabla 1). δ13C = 0‰) * 2910 ± 90 (LP 1877. Favier Dubois et al.8‰) 2/B y 2/C) Faro San Matías (sitio: FSM S2) Faro San Matías (sitio: FSM S6) 3000 ± 90 (LP 1878. de la cual se obtuvo abundante cantidad de material. Caleta de los Loros y Bajo de la Quinta (ver Figura 1 Capítulo 1).2. carbón. sondeos 1.1‰) * 3077 ± 54 (AA 647787. δ13C Bajo de la Quinta (sitio: S1. valva. hemos analizado un total de 636 carbones que sumaron un volumen total de 862 cc3. δ13C = 0‰) * (sitio: Paesani. = –13. el 42% del volumen de carbón analizado pertenece a Faro San Matías. en su calibración (Favier Dubois 2009) TABLA 1. Fechados radiocarbónicos de los sondeos realizados en las diferentes localidades arqueológicas estudiadas (Favier Dubois y Borella 2007. De este total. valva. le sigue Paesani con un 41% del carbón.

el empaquetamiento de las valvas conforma un depósito masivo que resulta resistente a la desagregación y. Los concheros del litoral rionegrino son acumulaciones de valvas que pueden incluir restos óseos y material lítico. como la acción de las raíces e invertebrados del suelo. Sin embargo. Aparentemente no se da una recurrencia en el uso de los mismos espacios.MARCELO CARDILLO con un 15% del volumen. Existen procesos que actúan sobre estas estructuras luego de que los materiales fueron depositados. no se superponen diferentes eventos de consumo. dadas sus características estructurales. los concheros se hallaban más erosionados y afectados por la actividad de roedores. en comparación con localidades como Faro San Matías. La remoción y redepositación de los materiales. la erosión eólica. con lo cual. Estos procesos se suman a la combustión diferencial de los leños. que se han preservado sepultadas bajo la arena. y que al erosionarse adquieren la forma de un montículo (Favier Dubois y Borella 2007). es posible hallar manchones de ceniza y car- . y el impacto de actividades humanas (Favier Dubois y Borella 2007). por eso. además de abundante carbón. la excavación de roedores. en los que se encendió un fuego para abrir las valvas. Son un tipo particular de estructura de combustión. ya que puede ocurrir que algunas de las especies arrojadas al fuego. donde los concheros presentan una mejor preservación (Favier Dubois y Borella 2007). podría ser la causante de la menor frecuencia de aparición de carbón. producto de estos procesos. se conviertan rápidamente en ceniza y desaparezcan del registro (Piqué i Huerta 1999) afectando así la composición del registro antracológico. Estos porcentajes corresponden a la frecuencia de aparición de carbón en cada sitio y las grandes diferencias de frecuencias responden al volumen de carbón hallado en cada conchero. donde el volumen de carbón obtenido resultó ser escaso. Tales diferencias observadas en las frecuencias de aparición de carbón pueden atribuirse a la preservación de los conjuntos: en localidades como Caleta de los Loros. que como mencionamos corresponden a episodios de marisqueo de corta duración. Las acumulaciones de valvas son estructuras discretas de descarte.114 FLORENCIA BORELLA .

longitudinal tangencial y longitudinal radial) de modo de poder observar en microscopio los planos anatómicos que presenta la madera. Materiales y métodos A fin de tener material comparativo de referencia que ayude a la determinación del carbón arqueológico –análisis antracológicos– se constituyó un herbario de plantas leñosas recogidas en el área cercana a los sitios. suelen utilizarse para encender fuegos en la zona. 100 y 400 aumentos y se realizó la descripción de los caracteres diagnósticos de cada leño. Luego de conformada nuestra colección de referencia pasamos al análisis antracológico en carbón arqueológico observando caracteres discriminantes. el carbón conserva los rasgos diagnósticos que permiten su determinación. . esto es. Observando esas diferencias en la anatomía es posible determinar a que taxón corresponde el material arqueológico. a qué planta o grupo de plantas corresponde. Las células que componen el tejido leñoso tienen formas y un arreglo diferente según el taxón. privilegiando aquellas especies que. Cada uno de estos cortes fue observado en un microscopio óptico con luz transmitida a 40. En total se recolectaron 37 especies leñosas. Aun habiendo pasado cientos o miles de años y habiendo sido afectado por el fuego. según información obtenida de los lugareños. Se realizaron en cada una de estas especies cortes en tres secciones (transversal.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 115 bones conservados dentro de la matriz arenosa de estos conjuntos (Favier Dubois y Borella 2007). como se ve en los ejemplos de la Figura 1. Esto nos permite recuperar los carbones y someterlos a análisis para determinar su taxón.

D. corte longitudinal radial. . B. corte longitudinal tangencial. Geoffroea decorticans.116 FLORENCIA BORELLA . Geoffroea decorticans. Ejemplos de estructura anatómica de diferentes especies leñosas. F. E. . en Faro San Matías .MARCELO CARDILLO FIGURA 1. corte longitudinal radial. Geoffroea decorticans. . Corte longitudinal tangencial.. seguida de “Piquillín” Condalia sp. Schinus sp. Resultados A partir de los análisis realizados hasta el momento. Schinus sp. corte transversal. C. corte transversal. los observamos al microscopio con luz incidente hasta 100 aumentos y los comparamos con la muestra de referencia de cortes histológicos de madera fresca.A. pudimos observar en líneas generales una destacable alta frecuencia de “Algarrobillo” Prosopis sp. En cada uno de los carbones analizados realizamos los cortes frescos en los tres planos anatómicos. Schinus sp.

En Paesani (PAE). Los especímenes recuperados en contextos arqueológicos corresponderían a una asociación florística semejante a la actual en estas localidades. En Bajo de la Quinta (BQ) y valores elevados de “Molle” Schinus sp. una mayor diversidad de géneros en los carbones determinados en la localidad de Paesani. Notamos al observar los resultados. donde se registra la presencia de ocho taxones. por lo que pensamos que las diferencias entre los sitios pueden tener . FIGURA 2.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 117 (FSM). El género Prosopis “Algarrobillo” en Faro San Matías. Paesani (PAE). y Caleta de los Loros (CL). Bajo de la Quinta (BQ). una predominancia de “Piquillín” Condalia sp. seguida de “Algarrobillo” Prosopis sp. En el resto de los sitios la diversidad es menor y en todos los casos se destaca la frecuencia de un taxón en particular. . predominancia de “Jarilla” Larrea sp. Condalia “Piquillín” en Bajo de la Quinta y el género Schinus “Molle” en la localidad arqueológica de Caleta de los Loros. Resultados de análisis antracológicos de carbones recuperados en Faro San Matías (FSM). En Caleta de los Loros (CL) (ver Figura 2). y “Algarrobillo” Prosopis sp.

Sin embargo. El sondeo 6 (ver Tabla 1). . Es por ello que para estudiar cómo pudo haber sido la recolección de especies leñosas por parte de esos grupos. En los niveles superiores. Mientras que en el sondeo 6 abunda “Chilladora” Chuquiraga sp. Dado que la recolección de leña se ve condicionada en parte por el entorno. 1380 ± 90 años AP.MARCELO CARDILLO relación con la forma de recolección y selección. además del análisis de los resultados obtenidos en los cuatro sitios estudiados en este sector de la costa Norpatagónica.118 FLORENCIA BORELLA . Estos sondeos fueron asignados a diferentes momentos a partir de los fechados radiocarbónicos. aún no contamos con las herramientas necesarias para evaluar el grado de impacto de estas fluctuaciones climáticas a nivel local. nos proponemos idear un modelo de la cobertura vegetal actual de la región. En el nivel inferior. Ambos sondeos presentaron diferencias entre los niveles inferiores y superiores. y/o estar vinculada a alguna fluctuación ambiental ocurrida en el pasado que pudiera generar cambios en la oferta de recursos leñosos. en tanto en los niveles inferiores la situación es diferente. El material recuperado en esta localidad procede de dos sondeos diferentes (sondeo 2 y sondeo 6) realizados en dos concheros que presentaron buen espesor y la aparición de diferentes estratos de carbón. En un trabajo anterior (Ortega y Marconetto 2009). resulta necesario analizar asimismo las variables relacionadas con la oferta ambiental. Es posible que los cambios climáticos que se sucedieron durante el Holoceno medio-tardío hayan afectado la oferta ambiental de leñosas. en los dos casos son altas las frecuencias del género Prosopis “Algarrobillo”. en el sondeo 2 el “Algarrobillo” Prosopis sp. y 2910 ± 90 años AP. a saber. realizamos un análisis intrasitio en la localidad de Faro San Matías. Es acompañado por “Piquillín” Condalia sp. incidiendo esto en las estrategias de recolección utilizadas por los cazadores-recolectores. para poder inferir cuáles serían las posibles áreas de recolección de estos recursos en tres de las localidades arqueológicas que se encuentran en la costa Norte del GSM: Faro San Matías. Bajo de la Quinta y Paesani. El sondeo 2.

FIGURA 3. Luego. y cada estación fue segmentada en cuatro cuadrantes (numerados I. Siguiendo el método de cuadrantes utilizado en análisis de biomasa y biodiversidad (Picchetti Ocedo 1991. que es el número de individuos de cada una de las especies en una hectárea. dividimos cada transecta en 20 estaciones ubicadas cada 10 m sobre la transecta. En cada uno de estos cuadrantes se tomó la distancia desde la estación al arbusto más cercano. haciendo un simple cálculo. En total se obtuvieron 80 distancias. para tener una idea de la dispersión de la vegetación y se anotó el género y la especie de cada arbusto. Mitchell 2001). privilegiando sectores con una cobertura vegetal representativa de la zona. el número de individuos por hectárea). en el año 2009 realizamos un análisis detallado de la diversidad florística de estas localidades a través de transectas. La información que aportaron las transectas y el cálculo de la distancia media nos permitió definir la densidad absoluta de arbustos en un área (o sea. obtuvimos la densidad absoluta de cada especie. III y IV) en sentido anti-horario (ver Figura 3). para tener una idea de la diversidad florística. a partir de las cuales se calculó la distancia media. Esquema del trazado de una transecta (Mitchell 2001). de 200 m cada una.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 119 Observando leños en tierra… Para armar el modelo. II. y .

la diversidad florística) de cada localidad en el presente. . Es decir. se procesaron las parcelas seleccionadas en las imágenes satelitales. el conteo de especies por hectárea permitió modelar la frecuencia taxonómica (es decir. el cálculo de la densidad media de la vegetación en una hectárea de superficie (ver Figura 4). Sin embargo. el estudio local de la diversidad florística no era suficiente para modelar las áreas de recolección de combustible vegetal.120 FLORENCIA BORELLA .4 m de los sondeos realizados en estas localidades. Por último. seleccionamos cuatro parcelas de una hectárea cada una que tuviesen una cobertura representativa de la vegetación del área y las ubicamos a una distancia promedio de 2. dado que los cazadores-recolectores son grupos móviles con rangos de acción que pueden abarcar grandes distancias. la densidad o cobertura vegetal a otra escala. Se tomaron fotografías a 645 pies de altura de estas parcelas y utilizando el programa de morfometría MOTIC. para obtener un posible escenario en el que pudieron haber estado moviéndose los cazadores-recolectores que habitaron la costa Norte de Río Negro durante el Holoceno medio-tardío en su búsqueda de leña para el encendido de sus fuegos. la cobertura vegetal por hectárea). Lo que buscamos es generar un modelo de la cobertura vegetal y diversidad florística actual. Este estudio a partir de transectas botánicas nos permitió modelar la diversidad florística de las localidades analizadas. y utilizando la opción “diferencia de color” se obtuvo.MARCELO CARDILLO la densidad media por hectárea (o sea. más amplio… … y arbustos desde el cielo! Para el análisis de densidad de biomasa utilizamos imágenes satelitales tomadas a través del programa Google Earth. de forma automática. En cada una de las localidades arqueológicas analizadas. era necesario estudiar la biomasa vegetal desde un nuevo punto de vista. De este modo. Nos faltaba analizar la distribución de la vegetación.

. Teniendo en cuenta estas variables. La observación de las diferencias entre ese modelo y los resultados de los análisis antracológicos nos llevó a interesantes resultados ligados tanto a prácticas de selección de los cazadores-recolectores como a cambios en los paisajes pasados. también mencionamos que existieron fluctuaciones ambientales a lo largo del Holoceno que seguramente modificaron el paisaje.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 121 FIGURA 4. Las frecuencias de aparición de taxones arqueológicos no pueden compararse de forma directa con las frecuencias actuales de vegetación por algunos motivos como los mencionados antes. Por otra parte. El conjunto de carbones que recuperamos en contextos arqueológicos corresponde a diferentes especies que fueron seleccionadas por los cazadores-recolectores que habitaron el GSM en el pasado. el modelo que planteamos en base a la vegetación actual de cada localidad tuvo como fin plantear un escenario en el marco del cual hipotéticamente los habitantes de la región pudieron haber operado. Ejemplo de imagen satelital tomada a través del programa “Google Earth” sobre una parcela de vegetación ubicada en la localidad de Faro San Matías (derecha) y análisis de cobertura vegetal de la misma parcela a través del programa de morfometría MOTIC (izquierda).

y entre 1. Bajo de la Quinta y Caleta de los Loros. condicionada por la oferta ambiental estará.122 FLORENCIA BORELLA .). no podemos pasar por alto que estas situaciones también podrían ligarse a cambios en la oferta ambiental de leñosas. mientras que Faro San Matías. Por lo tanto. Se registra un nuevo . Esta actividad. se observa mayor presión sobre uno o dos taxones en particular. El escenario que obtenemos a partir del modelo propuesto y su contrastación frente al registro antracológico nos muestra. en grupos cazadores recolectores. 1994).270 y 1. No obstante. las condiciones ambientales fueron relativamente frías y húmedas entre el 900 y el 1. sin embargo. No obstante esto. Marconetto 2008). En segundo lugar.250 AD. La forma de selección. Según los trabajos realizados en norpatagonia por Villalba (1990. no contamos con herramientas para asumir una variación local. como las pautas de selección de combustible. en primer lugar. luego entre 1. pudimos observar que en la localidad arqueológica Paesani. Las condiciones fueron cálidas y secas (coincidiendo con el denominado Período Cálido Medieval).070 de nuestra era (AD.660 AD. lo cual pudo afectar la oferta de leñosas en distintos momentos. determinada por variables culturales como las capacidades técnicas de los grupos y aspectos socio-económicos y simbólicos (Piqué i Huerta 1999. que los leños explotados por los cazadores-recolectores en el pasado también pueden encontrarse actualmente en la región.080 y 1. asumimos para el pasado cierta uniformidad en el paisaje similar a la actual.MARCELO CARDILLO Discusión de los resultados Los estudios paleoambientales realizados para la región señalan que pudieron existir diferencias en las condiciones climáticas a lo largo del tiempo. Creemos que estas situaciones podrían muy bien vincularse a cuestiones culturales. los resultados del análisis de carbón presentan similitudes muy significativas con la diversidad florística actual. debido a las fluctuaciones climáticas ocurridas en el pasado. sucede en un rango que va desde la recolección azarosa hasta la presión sobre un taxón en particular.

Paesani presenta la particularidad de no mostrar un taxón altamente seleccionado como sucede en otros sitios. nos permiten realizar observaciones interesantes. mientras que en Caleta de los Loros este lugar es ocupado por el “Molle” Schinus sp. Atendiendo a estos resultados. que si bien actualmente aparece de forma abundante en el sector. en la localidad de Paesani se registra una diversidad mayor de taxones empleados respecto de los otros sitios y la abundancia de “Jarilla” Larrea sp. Luego.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 123 momento frío y húmedo (coincidiendo con la Pequeña Edad de Hielo). En base a estos datos y los de Schäbitz (1994. Presenta una frecuencia significativamente mayor. donde el “Algarrobillo” Prosopis sp. las condiciones reinantes durante las ocupaciones de Bajo de la Quinta. arqueológicamente se registra en frecuencias muy bajas. 2003). que pudieron implicar tal vez modificaciones en las formas de aprovisionamiento. más seco. En primer lugar. Estos datos sobre el paleoambiente de los que disponemos. al ser comparados con el registro arqueológico. y dado que partimos del supuesto. en ese escenario fluctuante. lo cual implicaría el consecuente cambio en el registro antracológico que puede interpretarse en los análisis. Muy posiblemente. que los taxones más utilizados serán los que tienen más posibilidad de dejar un porcentaje de residuo mayor. . Por último. Caleta de los Loros y Faro San Matías fueron semejantes entre si. en tanto la ocupación de Paesani coincide con el Cálido Medieval. se puede ver mayor presión sobre determinados taxones en las localidades de Faro San Matías y Bajo de la Quinta. relativamente frías y húmedas. . tomado de Piqué i Huerta (1999). tanto la oferta ambiental de taxones como los modos de vida de los cazadores recolectores de la región debieron verse alterados. nos planteamos que algunas de las diferencias observadas en los resultados podían deberse a estas condiciones climáticas fluctuantes.

MARCELO CARDILLO Sería esperable que. Por lo cual creemos que la selección de taxones debió jugar un papel importante en la conformación de los conjuntos analizados. es destacable que la muestra de carbones es pequeña particularmente en Bajo de la Quinta y Caleta de los Loros. estudios experimentales con leñosas de la región seguramente darán interesantes respuestas. la combustión diferencial y a factores post-depositacionales que eliminen de manera selectiva a los taxones del registro. y existe la posibilidad de que al aumentar la muestra en el futuro se presente variación en los resultados presentados. A través de estos modelos queremos explorar si hubo cambios en la recolección y utilización de especies leñosas a lo largo de la ocupación. la ausencia de algunos taxones en el registro puede deberse a factores tales como: la no selección.124 FLORENCIA BORELLA . Conclusión y expectativas Mirando al futuro desde el pasado… Los análisis antracológicos permiten identificar qué especies leñosas de todas las disponibles fueron las regularmente utilizadas por los cazadores-recolectores que habitaron el litoral rionegrino durante los últimos 3. Por otra parte. Los modelos de la vegetación actual nos ayudan a idearnos un escenario donde los cazadores-recolectores pudieron haberse movido durante la búsqueda de recursos leñosos. En cuanto a estas últimas cuestiones.000 años. logrando así un aporte al estudio de las estrategias de subsistencia y uso del espacio por parte de estos cazadores-recolectores rionegrinos. . las asociaciones de carbón procedentes de unidades fitogeográficas similares presenten las mismas frecuencias de taxones como resultado. Pero lo que pudimos observar en los análisis es que esto no sucede. puesto que no descartamos el tamaño de la muestra en este caso como fuente de variación. Considerando que la diversidad taxonómica de leñosas en la región no es escasa. cuanto más azarosa sea la recolección.

por ejemplo. o en función de las innovaciones tecnológicas como la introducción de la cerámica. ambos cambios ocurridos hacia el 1. Florencia Borella y Cristian Favier Dubois por invitarnos a participar en esta publicación a través de la redacción de este capítulo y por sus valiosos comentarios del manuscrito del mismo. . en el segundo. (Favier Dubois et al. en primer lugar. en relación con los cambios detectados en la composición faunística de los concheros. Por último. y la calidad de los leños como combustibles. y así explorar el uso de los recursos vegetales como combustible tanto en la cocción de alimentos como de las propias piezas cerámicas en momentos tardíos. Estudios polínicos que se han puesto en marcha en la localidad de Bajo de la Quinta están proveyendo los primeros resultados (ver Capítulo 6).500 AP. los resultados obtenidos serán integrados a una discusión más general acerca del uso del espacio por las poblaciones humanas de cazadores-recolectores que habitaron el litoral rionegrino durante el Holoceno medio y tardío. datos importantes para estudiar la preservación de los conjuntos. Los errores que pudieran encontrarse son responsabilidad de las autoras. estudios experimentales con las especies leñosas actuales aportarán información acerca de la combustión diferencial y el poder calórico de cada uno de los taxones. Luego. Agradecimientos A los Dres. será necesario complementar esta investigación con información paleoambiental que permita evaluar cuál fue el impacto de las fluctuaciones climáticas de los últimos 1. en el primer caso. 2009).ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 125 En el futuro. pero aún no poseen la suficiente resolución para discriminar eventos dentro del último milenio. se podrán profundizar los análisis incorporando los resultados de otras líneas de evidencia.000 años como el Período Cálido Medieval y la Pequeña Edad del Hielo en la cobertura vegetal de la región. De esta forma.

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MARÍA VIRGINIA Molienda de vainas de algarrobillo Prosopis sp . CRISTIAN MARIO Y MANCINI. MARÍA ALEJANDRA. FAVIER DUBOIS.CAPÍTULO 6 APORTES DE LOS ESTUDIOS PALINOLÓGICOS A LA ARQUEOLOGÍA DE LA COSTA RIONEGRINA: EL CASO DEL BAJO DE LA QUINTA MARCOS.

en particular en la disponibilidad de recursos y en las estrategias del uso del ambiente a lo largo del tiempo. 2002). la costa Norte del Golfo San Matías (GSM) se caracteriza por presentar abundante material arqueológico en superficie. En el presente trabajo se reconstruye la vegetación y el ambiente desde el Holoceno Medio mediante análisis palinológicos.000 y 450 años AP. de origen fluvial. Descripción del área de estudio La localidad de Bajo de la Quinta se encuentra en la costa Norte del GSM. En este sentido.130 FLORENCIA BORELLA . datadas entre 6. Como se ha mencionado en los capítulos previos. La información aportada por estos estudios ayudará a discutir las evidencias arqueológicas en relación con la modificación del ambiente y paisaje circundantes. los estudios palinológicos son de gran interés en sitios arqueológicos por aportar información sobre los cambios en la vegetación y el clima que han ocurrido en el Holoceno (Mancini 1998. lo cual ha impulsado estudios arqueológicos y paleoambientales con el objetivo de explorar las tendencias en el uso humano del espacio y los recursos por los grupos cazadores-recolectores del área (Favier et al.2002. Entre estos últimos.1). 2008). Este bajo.MARCELO CARDILLO Introducción Las variaciones ambientales presentes durante el Holoceno han tenido influencia en las ocupaciones humanas en Patagonia. permitiendo contextualizar los cambios en las estrategias de uso del espacio costero a lo largo del tiempo. Río Negro (Fig. el análisis polínico de una secuencia de una laguna actualmente seca en la localidad de Bajo de la Quinta (40º S) ha brindado información sobre las características ambientales durante las ocupaciones humanas en aquel sector. Prieto et al. se halla parcialmente cubierto por un campo de dunas que limitan hacia el Este con una laguna seca en la que convergen varias líneas de drenaje (Favier Dubois .

flanqueados por acantilados activos al este y al oeste del bajo. . Las comunidades dominantes son las estepas arbustivas de Larrea o jarillares. Mata de sebo (Monttea aphylla). arenosos o anegados (Morello 1958). El criterio utilizado para dicha selección estuvo basado en las diferencias de composición más significativas que presenta la vegetación. distrito Monte Sur (Roig et al. 2009). cuya presencia está determinada por factores edáficos.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 131 y Kokot 2011). Paisaje Fluvial (bordes del bajo. se seleccionaron cuatro unidades geomorfológicas de las identificadas para el área (Favier Dubois y Kokot 2011): Dunas Móviles. El área pertenece a la Provincia Biogegráfica del Monte. Dunas Fijas. de labrado fluvial) y Laguna Efímera. La temperatura coincide con la isoterma anual de 12°C y las precipitaciones varían entre 100 y 350 mm anuales (Labraga y Villalba 2009) (Ver Capítulo 1). A nivel local. constituyendo asociaciones de especies adaptadas a condiciones azonales con suelos salinos. Entre la vegetación acompañante se encuentra el Alpataco (Prosopis alpataco). Olivillo (Hyalis argentea) y Junquillo (Sporobolus rigens). Chañar (Geoffroea decorticans). Hacia la costa se observa el desarrollo de cordones litorales.

132 FLORENCIA BORELLA . entre otros sub-arbustos y hierbas con menos dominancia y parches de suelo desnudo. el Alpataco y el Junquillo. Entre el campo de dunas y la laguna seca que limita al oeste se localizan las Dunas Fijas. Ubicación de los distritos del Monte y sitio de estudio (Bajo de la quinta. Las Dunas Móviles se encuentran representadas por un campo de dunas barjanoides (en forma de media luna) donde predominan el Olivillo y el Junquillo. . En la vegetación arbustiva se encuentran la Jarilla. Por último. Río Negro. Argentina). Estas unidades están representadas en los conjuntos polínicos de muestras de sedimento recolectadas en superficie en el Bajo de la Quinta. en el fondo de la cuenca. entre las Dunas Fijas y el Paisaje Fluvial. cuya fisonomía dominante es la estepa arbustiva de Larrea divaricata o jarillar.MARCELO CARDILLO FIGURA 1. Alrededor de las dunas y de la laguna se ubica el borde del bajo o Paisaje Fluvial. se encuentra la Laguna Efímera que corresponde a una laguna seca en la actualidad y cuya vegetación es de tipo graminosa (Marcos y Mancini 2010).

Estas actividades eran llevadas a cabo desde terrazas marinas elevadas (pleistocenas) ya que el nivel del mar era superior al actual.. Se destaca la presencia de numerosos concheros ubicados entre las dunas.. Luego se han detectado algunas ocupaciones datadas en unos 3000 años AP. se registran principalmente actividades de pesca. pesca. durante el Holoceno Medio. aves marinas. 2009) Registros polínicos Registro actual Cuatro unidades geomorfológicas fueron seleccionadas en Bajo de la Quinta para censar las comunidades vegetales. Estos concheros se hallan rodeados por variados artefactos líticos y otros restos de fauna marina (peces.000 años.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 133 Registro arqueológico de Bajo de la Quinta El área registra una notable densidad y variedad de registro arqueológico y bioarqueológico que corresponde a ocupaciones humanas datadas entre los 6000 y los 450 años AP. armadillos y mara entre otros) (Ver Capítulo 4). Para los primeros momentos de ocupación. 2009) con edades radiocarbónicas entre 3000 y 700 años AP. Para establecer la relación polen-vegetación actual y utilizar esta información en la interpretación del registro polínico fósil. 2009). a diferentes distancias de la costa actual. momento en el que se registra una gran cantidad de actividades realizadas en el bajo. cangrejos) y terrestre (guanaco. lobos marinos. se recolec- . entre ellas la caza. pero la evidencia se concentra principalmente hacia 1000 años AP. correspondientes a entierros primarios y secundarios (Favier Dubois et al. molienda de granos y utilización de la cerámica (Favier Dubois et al. Asimismo se recuperaron numerosos restos óseos humanos en el sector. La señal arqueológica en el bajo guarda relación con los diferentes usos que ha tenido el sector desde hace unos 6. siendo frecuente hallar pesas de redes y otolitos de corvinas (huesos mineralizados del oído de estos peces) (Scartascini et al.

caracterizada por Hyalis (10-40%) y gramíneas (25-55%) principalmente. El diagrama actual muestra los principales grupos polínicos del área. Los conjuntos polínicos indican 4 grupos (Figura 2) en relación a las características edáficas. Hyalis (5%) y gramíneas (20-40%).134 FLORENCIA BORELLA . entre otras hierbas.MARCELO CARDILLO taron 27 muestras de suelo superficial en cuatro de las unidades geomorfológicas y a lo largo de la costa rionegrina. En la unidad Dunas Fijas los conjuntos polínicos caracterizan a la transición entre la estepa subarbustiva graminosa y la estepa arbustiva. en la unidad Laguna Efímera. Glandularia. con valores entre el 10 y 20% principalmente. y está caracterizada por especies arbustivas típicas de Monte. Grimm 2004). Mata de sebo. Retamo y Té de burro como “otras hierbas” (Tabla 1).2. Alpataco. Por último.0. En la unidad Dunas Móviles los espectros polínicos representan a la estepa sub-arbustiva graminosa. . el conjunto polínico representa a la estepa graminosa caracterizada por gramíneas (45%) y compuestas (40-80%). Piquillín. Chañar y Llaullín fueron agrupados como “arbustos del Monte” mientras que Adesmia. Jarilla. Los resultados de los recuentos polínicos se expresan en porcentajes de la suma total en la Figura 2 (TGView 2. El espectro polínico de la unidad Paisaje Fluvial representa la estepa arbustiva. Ardegras. Pichanilla. con valores de las especies arbustivas entre 5 y el 10%.

mientras que las Dunas Fijas y el Paisaje Fluvial comparten grupos polínicos y de vegetación que reflejan una situación de transición entre estas unidades. . Los grupos característicos de las Dunas Móviles y la Laguna Efímera permiten su clara diferenciación. Lista de los principales representantes de la vegetación en Bajo de la Quinta.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 135 TABLA 1. Se ha encontrado una buena relación polen-vegetación para el sitio de estudio. y los grupos obtenidos coinciden con las unidades seleccionadas.

136 FLORENCIA BORELLA . Por el contrario.MARCELO CARDILLO FIGURA 2. Las especies arbustivas de Monte. los altos porcentajes que presentan gramíneas y compuestas en la unidad Laguna Efímera tienen correlato con la dispersión . Diagrama polínico actual en porcentajes de las muestras pertenecientes a las principales comunidades vegetales de Bajo de la Quinta. presentan bajos porcentajes polínicos lo cual se debe al tipo de dispersión de carácter entomófilo (por insectos). que caracterizan las unidades Dunas Fijas y Paisaje Fluvial.

La sobre-representación de compuestas puede atribuirse al parche de Pichana (Baccharis spartoides) identificado en los censos de vegetación (Marcos y Mancini 2009). . y se caracterizó estratigráficamente.0. Grimm.0. Stuiver et al. y/o la alternancia de condiciones seco-húmedo más marcada. La unidad superior (0-0. Por debajo. indicando pulsos de sedimentación fluvial que se alternan con períodos de estabilidad (desarrollo de suelos).36 m) presenta limos laminados.15-2. El control cronológico fue realizado mediante tres dataciones radiocarbónicas (Tabla 2) calibradas mediante el programa CALIB 5. 2005) utilizando la curva de calibración del Hemisferio Sur (McCormac et al.2 (Stuiver y Reimer 1993. 2004). se observa la presencia de limos arenosos que registran sucesivos horizontes A de suelo intercalados.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 137 anemófila (por el viento).36 y 1.2. La última unidad (1. Reimer et al. 2004). Se realizó un modelo de edad para la secuencia fósil mediante el cual se estimaron los rangos temporales para cada zona polínica (Figura 3).15 m de profundidad. La caracterización del espectro polínico actual permite ser utilizado como un buen análogo en la interpretación del registro fósil. entre los 0.20 m de profundidad excavado en la laguna seca presente en la localidad. producto de la decantación de la laguna. Las variables polínicas fueron agrupadas de la misma manera que en las muestras actuales. 2004. La zonación de la secuencia fósil se realizó mediante un análisis de agrupamiento restringido. Esta unidad podría indicar un ambiente más seco. Los resultados de los recuentos polínicos se expresan en porcentajes de la suma total en la Figura 3 (TGView 2. Registro fósil Se realizó el análisis polínico de 45 muestras de un perfil fluviolacustre de 2.20 m) no registra eventos de formación de suelo y presenta niveles limo-arcillosos y arenosos donde son abundantes las concreciones de yeso.

138 FLORENCIA BORELLA . secuencia estratigráfica y fechados calibrados. FIGURA 3. Fechados radiocarbónicos y calibrados de la secuencia fósil. zonas polínicas según el análisis de agrupamiento restringido. . Diagrama polínico de la secuencia fósil en porcentajes.MARCELO CARDILLO TABLA 2.

(zona 1a) los conjuntos polínicos presentan valores relativamente altos de gramíneas (20-40%). A partir de los 7. representados por horizontes A de suelo de poco desarrollo. produciendo la evaporación de la capa freática superficial y la posterior formación de cristales de yeso dentro de los granos de polen lo que generaría la ruptura de los mismos (Horowitz 1992).864 . con características estratigráficas similares a la zona 1a y numerosas concreciones de yeso distribuidas en forma irregular.200 y 1. basada en la comparación con los datos polínicos actuales.200 años calibrados AP. Los sedimentos limo-arenosos y las concreciones de yeso indican procesos fluviales en el bajo y en general una mayor dinámica sedimentaria. con transporte de sedimento desde los afluentes hacia la costa antes de la formación de la laguna. La baja preservación del polen puede estar relacionada precisamente a la presencia de dichas concreciones. Chenopodiaceae con el 40-60% y Hyalis (5%). permitió la reconstrucción de la historia de la vegetación para el Bajo de la Quinta (Figura 3).620 años calibrados AP. La interpretación de la secuencia fósil. (zona 1b) predominan los grupos arbustivos típicos del Monte. como resultado de la evolución geomorfológica del sector. típicos de las planicies de inundación. es decir adaptadas a sustratos salinos y arenosos. lo cual coincide con la unidad Paisaje Fluvial del diagrama actual.000 y 4. A partir de los 2. Estos porcentajes establecen que la vegetación estuvo representada por comunidades de tipo halófita-psamófita. Entre los 7. Entre los 4. que indicarían ciclos de humedad-sequedad en el ambiente sedimentario.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 139 Reconstrucción paleoambiental del Bajo de la Quinta Los análisis estratigráficos realizados apuntan a una dinámica fluvial y presumiblemente eólica durante el Holoceno Medio-Tardío que concluyen en la formación de la laguna. relacionados con ambientes áridos. La estratigrafía de este sector evidencia el desarrollo de suelos sobre sedimentos limo-arenosos (sin concreciones de yeso).500 años calibrados AP. Se presenta una zona con baja preservación polínica.

en concordancia con lo establecido por Schäbitz (1994). La estratigrafía corresponde a depósitos de decantación de la laguna. Es notable la disminución de Chenopodiaceae respecto a la zona anterior junto a un aumento de los valores de gramíneas y especies arbustivas. (zona 2a) la secuencia estratigráfica corresponde al desarrollo de los suelos de mayor potencia. El registro polínico muestra una disminución en la cantidad de pastos y de especies leñosas. Este período puede relacionarse geomorfológicamente con el paulatino relleno de la costa y el comienzo de un avance de las dunas sobre el bajo. Esto estaría asociado con el momento en que las dunas cerraron por completo la conexión al mar y el espacio ocupado por la laguna se expandió. junto con la disminución sustancial de los arbustos. y un aumento de las hierbas y de Chenopodiaceae. El aumento de esta última puede relacionarse con el establecimiento de vegetación halófita asociada a los bordes de una laguna incipiente.500 años AP. lo que dio lugar a la formación de la laguna. Los conjuntos polínicos de los últimos 603 años calibrados AP. restringiendo así la conexión con el mar y comenzando con la inundación del centro del bajo. Esto podría estar relacionado con la disminución de especies de larga distancia y el aumento de grupos arbustivos. (zona 2b) representan una estepa graminosa similar a la unidad Laguna Efímera del espectro polínico actual. con valores mayores de gramíneas y de compuestas de 30% y 40% respectivamente. lo cual puede relacionarse con condiciones más húmedas. .MARCELO CARDILLO años calibrados AP. coincidente con un horizonte A de mayor desarrollo.500 y los 603 años calibrados AP.140 FLORENCIA BORELLA . Schäbitz señala un cambio de un clima árido a semiárido por la influencia del Anticiclón del Atlántico en el NE patagónico y un debilitamiento de los vientos del Oeste (westerlies) a partir de los 2. que indicarían pequeños pulsos de humedad en el área. producto de la inundación periódica del bajo. Entre los 1.

La comparación de este registro polínico con un testigo sedimentario extraído del centro de la laguna aportará información más detallada para los últimos mil años. aprovechando la topografía particular de la línea de costa con un nivel elevado del mar (Favier Dubois y Kokot 2011). PIP CONICET 112-200801-00756. Bonifacio) por permitirnos el acceso al lugar de trabajo. Para este período se postulan fluctuaciones climáticas importantes en Patagonia como el Período Cálido Medieval y la Pequeña Edad del Hielo. La señal arqueológica reaparece hacia el 3. Agradecimientos Los autores agradecen a Irma Stabile (dueña de la estancia La Madreselva) y al encargado del campo (Sr. aunque sea en forma esporádica. la evidencia cultural se hace más abundante y variada hacia el 1. momento en el que el registro polínico refleja condiciones de mayor humedad en el sector. PIP-CONICET 1265 y EXA 510/10 (UNMDP). cuando existe la presencia de una laguna temporaria que probablemente ha proporcionado agua dulce. Durante las condiciones áridas registradas en el Holoceno Medio. .. Finalmente.000 AP. ya que en el espectro polínico no se ha registrado vegetación acuática. Este estudio ha sido desarrollado en el marco de los siguientes proyectos: PICT –Agencia 38264.000 AP.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 141 Consideraciones finales Las evidencias de las variaciones ambientales ocurridas durante el Holoceno Medio – Tardío en la costa rionegrina han influido en el uso del espacio y los recursos por los grupos cazadores-recolectores de la región. que debieron haber afectado la dinámica de poblaciones (ver por ejemplo Barrientos y Pérez 2004).. El análisis palinológico de otras secuencias de la costa rionegrina y la integración de datos provenientes de distintos registros (diatomeas y fitolitos. en procesamiento) permitirá complementar y ampliar la información paleoambiental obtenida hasta el momento. el bajo era utilizado como lugar de pesca.

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CAPÍTULO 7 LOS CAZADORES NORPATAGÓNICOS: COMENTARIOS AL LIBRO LUIS ALBERTO BORRERO Caza y pesca .

valiosa información palinológica (Capítulo 6) la que. pues facilitaría las comparaciones en esa escala supraregional. debe destacarse. siendo tan escasa en la región. Este libro agrega. que presenta un registro menos localizado y poco redundante. como las asociaciones de otolitos y pesas. además. Por otra parte. contraste que resulta de organizar datos que otro tipo de proyectos dejaría de lado. como por la secuencia de Bajo de la Quinta. Más allá de la identificación del contraste entre la disponibilidad de recursos y la arqueología de las costas Norte y Oeste del golfo. El hecho de que la costa Norte presenta una mayor intensidad ocupacional. tales como los hallazgos aislados y concentraciones de materiales. Por otra parte la exploración que aquí se publica muestra patrones arqueológicos llamativos en varias escalas que sin duda sirven para repensar la interpretación de registros de otras costas. De esta observación se desprenden varias implicaciones. Ante todo este libro prueba que el enfoque distribucional es el más adecuado a las características ambientales y arqueológicas de costas como las del Golfo San Matías. que brinda elementos interpretativos para discutir el atractivo de sectores de la costa Norte . Por otra parte. Esta información es crucial tanto por la evaluación del espectro polínico actual. o generar la capacidad para reconocer sitios inesperados. en términos tanto de posibilidades de enterramiento como de preservación. es el punto de partida para insertar de maneras muy diferentes ambas “costas” dentro del cuadro arqueológico supraregional. una perspectiva geoarqueológica-tafonómica –que es la combinación ideal– está integrada en el diseño del trabajo. los resultados alcanzados indican lo importante que es prestar atención a datos cuantitativamente escasos. este enfoque permite identificar la explotación de una variedad de recursos elusivos.MARCELO CARDILLO Este libro es provocativo al presentar problemas que no son exclusivos de la costa norpatagónica. Esa perspectiva es la que destaca las diferencias en la importancia de la cubierta eólica a lo largo de las costas del Golfo. en oposición a la costa Oeste. Es el tipo de información que desearíamos tener sistematizada para todos los sectores meridionales de la larga costa atlántica. pero que aquí adquieren una configuración especial.146 FLORENCIA BORELLA .

o a cuestiones tecnológicas. pers.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 147 para poblaciones humanas. Más allá de esto. Los estudios realizados en otro ambiente. 2011). (si sigo correctamente las categorías de tamaño utilizadas). entre otras cosas. en el norte de Tierra del Fuego. también Capítulo 6). Esto aparece avalado. Sin dudas la forma de la distribución del registro arqueológico es sensible a estas diferencias en la facilidad de circulación. Por ejemplo. mostraron que el viento remueve partículas de hasta 36 x 26 x 5 mm (Borrazzo et al. Lentamente este tipo de datos podrá ir informando acerca de los valores de variables tafonómicas a través del tiempo y el espacio. en distintos capítulos (1-4) se discute la importancia de sectores de costa en relación con la circulación humana. com. Borrazzo. información como la referida a la cambiante importancia de los vientos del Anticiclón del Atlántico será importante para ponderar cambios temporales en la incidencia de dicho proceso (Schäbitz 1994. Esto invita a una interesante observación comparativa. por la existencia . pero tal vez valga la pena agregar ese agente a la discusión de las ausencias detectadas. A su vez. en el Capítulo 2. lo que lleva a la adecuada pregunta acerca de si esto puede deberse a un sesgo por enterramiento. Como resultado de los análisis presentados. observaciones realizadas sin considerar la acción de los vientos extremos de esa región (K. mientras que para la costa Oeste se destaca el acceso libre a las playas. se hace referencia a la ausencia de “desechos” de tamaños de 2 por 2 cm o menor. En algún nivel esta información se complementa con los datos antracológicos presentados en el Capítulo 5 y con los resultados de estudios geológicos (Favier Dubois y Kokot 2011). 2007). La velocidad del viento es sin duda menor en la costa norpatagónica. se habla en general de corredores costeros de circulación. Los bajos de la costa Norte se presentan como vías privilegiadas de acceso al mar. De hecho la acción del viento ha sido reconocida en este proyecto como causa de la redepositación de valvas fragmentadas y cáscaras de huevos (Favier Dubois y Borella 2007). acerca de posibles umbrales en las categorías de partículas líticas desplazables por la acción del viento a lo largo de la costa atlántica. De manera que parece posible pensar que otros materiales también pudieron ser desplazados.

La información zooarqueológica. Por otra parte.148 FLORENCIA BORELLA . que implican áreas de captación de recursos mayores (Capítulo 3. Es instructivo que estas tecnologías acompañan la producción de diseños grabados en cáscaras de huevo. pero que posiblemente son muy adecuadas a los requisitos adaptativos de la región. avala este patrón. 2008). mayoritariamente procedentes del NE de Chubut. Esto es coherente con la progresiva incorporación de recursos terrestres en la dieta que seguramente estará acompañada por cambios de rangos de acción. Dicho esto. De manera que sencillez y complejidad se presentan en penecontemporaneidad en la costa norpatagónica. hasta más allá de San Antonio Este. que funciona en otra escala (Barberena y Borrero 2004). Por otra parte la referencia a la existencia de “un amplio circuito de la costa” (Capítulo 4). también Favier Dubois et al. 2008) y de círculos de guijarros termoalterados de variable diámetro (Favier Dubois et al. aunque difícilmente ese sea el caso para los nódulos de obsidiana sin modificación. probablemente como parte de un sistema de comunicación visual supra-regional (Fiore y Borella 2010). Una de las más clásicas formas . Estos denticulados co-ocurren con pesos-pesas y peces (Capítulo 3). De todas maneras. la presencia de valvas modificadas (Deodat 1967. parte importante de la evidencia utilizada para el tema de la circulación son los diferentes tipos de obsidiana. 2009). hay que recordar que más allá de las discusiones tratadas en este libro existen algunas cuestiones funcionales que se presentan más o menos reiteradamente en la literatura. destacándose los denticulados en distintos tamaños y materias primas. De manera que se trata de sencillas tecnologías. Estos cambios de radio y las cantidades de obsidiana recuperadas hacen atractiva la idea de explorar modelos de circulación de mano en mano. es necesaria para comprender los componentes más tempranos de la dieta humana registrada por isótopos estables. los instrumentos son mayoritariamente de formatización sumaria. La arqueología de la costa Norte presenta un dominio abrumador de filos simples en ambas costas. Favier Dubois et al.MARCELO CARDILLO de núcleos de sílices tabulares que probablemente proceden de la costa Oeste y que se descartaron en la costa Norte.

requiere una acción coordinada (Tanno 1976. Aprendemos que la arqueológicamente bien representada corvina rubia.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 149 de segmentar funcionalmente ha sido por género. lo que lleva justamente a la condición paradigmática de caza que no requiere división sexual (Dahlberg 1981). en este libro se sugieren. De todos modos. en especial la atribución de la caza a los hombres y la recolección a las mujeres. actividades de caza colectiva. Grayson 2001). hoy presenta un límite meridional que se ubica 100 km al norte o que existe un apostadero en formación de lobos (Los Hornitos). las evidencias recuperadas en los concheros no tienen la importancia cuantitativa como para que esas tareas de recolección puedan verse como centrales. Estas son expresiones de la tremenda dinámica asociada con la disponibilidad de peces y apostaderos (Borella 2006. nos entrega una y otra vez (Lyman 1996. Estas son lecciones que la arqueología. En particular el Capítulo 4 presenta información pertinente a la interacción entre cazadores y presas y algunos de sus posibles efectos espaciales (Erlandson y Rick 2010). La tecnología lítica poco sofisticada. Por otro lado. en particular a través de la zooarqueología aplicada. quizá usando redes. Ningún recurso es obvio o estuvo siempre disponible. la posible falta de diferenciación funcional o de especialización en distintas escalas. El inferido uso de redes. . la vida media de cuya disponibilidad en un lugar dado muchas veces es inferior a la de las poblaciones humanas. En ámbitos como el de la costa norpatagónica. si bien menos exigente técnicamente que la caza con armas a distancia. con buena base. Diría que la enorme variedad de situaciones que entrega el registro arqueológico de cazadores costeros obliga a mantener abierta la posibilidad de otros ejes de separación del trabajo (Bird y Bliege Bird 2000). Satterthwait 1987). estamos hablando de actividades que parecen no prestarse a esa segmentación. Scartascini 2010). no debe confundirse con pobreza organizacional.

implicando capturas masivas –de la que son testimonio enormes cantidades de otolitos (Scartascini 2010. que muestra la costa Norte abandonada en tiempos históricos por ser muy seca (Capítulo 1). o sea el conocimiento básico a partir del cual podemos empezar a interrogar las adaptaciones del pasado. también Capítulo 4) –. Son ejemplos el uso de pesas interpretadas como pesos de redes. indica una de las limitaciones ambientales básicas. . o la captura de una diversidad de peces. como resultado de ajustes en esas escalas. donde suelen quedar entrampados con la baja de las mareas. de las disponibilidades de moluscos en diversas franjas del intermareal (Parkington 2007). quizá en asociación con selectividad de tamaño. es que los ambientes costeros no están pautados en su oferta o en su posible forma de explotación humana. Más allá de que generalmente son ambientes biológicamente ricos (Yesner 1987). y posiblemente también la supraregional. Ocurre que recién estamos comenzando a explorar los calendarios de recursos óptimos. Los hábitos de las especies representadas en la costa Oeste sugieren su captura en pozones. A su vez nuestra creciente comprensión de procesos que han de haber funcionado en escalas multigeneracionales. Una rápida comparación con ambientes semejantes. o de las posibilidades calóricas de distintos recursos leñosos (Capítulo 5). muestra el lugar que puede ocupar el hambre en la adaptación humana (Schneider 2007) y lo cuidadosamente afinadas que deben ser las estrategias y tácticas seleccionadas –no importa cuan sencillas nos parezcan– para minimizar esas ventanas al hambre (Foley 1999). La demografía regional. como las fluctuaciones topográficas de la costa en relación con recursos potenciales (Favier Dubois y Kokot 2011) permite aclarar sucesivas tácticas empleadas para la pesca. y la programación humana. me pregunto hasta que punto la costa norpatagónica estuvo siempre libre de hambrunas. como la costa del golfo de Texas. Lo que sabemos hace posible sugerir un buen conocimiento del cronograma de pariciones de otáridos (Borella 2006). La información de cronistas. de stress hídrico. no han de haber sido muy altas.MARCELO CARDILLO Otra forma de expresar lo que he estado diciendo. Esta es una variante del modelo Selk’nam de captura de peces. o de otros problemas potenciales.150 FLORENCIA BORELLA .

parece difícil atribuir mayoritariamente a lluvia tafonómica el patrón de representación obtenido en los sitios. una menor importancia de esos recursos. Zangrando et al. David Yesner destacó la importancia de la territorialidad en las adaptaciones de cazadores-recolectores marítimos (Yesner 1980:731). 2009) indican una diferencia con lo planteado por ciertos modelos generales de ocupación costera. La mayoría de los concheros parecen ser de poco espesor (Favier Dubois y Borella 2007. y aprovechamiento parcial –seguramente mediado por transporte– de individuos grandes (Capítulo 4). El uso de redes o trampas. la costa Oeste es clasificable como un ambiente marginal. junto con algunas otras de escala regional (Borrero y Barberena 2006. mencionado para peces. Por ejemplo. se completa con la explotación de una variedad de recursos que se presentan en envase pequeño. menor intensidad ocupacional o una combinación de ambos casos.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 151 Recordamos que en Tierra del Fuego se usaban arpones realizados sobre hueso de guanaco. al menos parte de los “pequeños”) y un mayor potencial para los adultos (Borella y Borrero 2010). pero las ocupaciones identificadas no parecen responder ni a ese modelo ni a las . también ha sido sugerido para la captura de pequeños vertebrados (Capítulo 4). También se presentan evidencias de aprovechamiento completo de otáridos pequeños. también Capítulo 1) indicando. Esto es interesante dado que los estudios tafonómicos locales sugirieron un bajo potencial de mezcla de huesos de crías de otáridos (o sea. El panorama. 2010). En términos de intensidad ocupacional (Borrero 2004). ante todo moluscos. al igual que ha ocurrido en otros sectores del norte de Patagonia. pero que también capturaban los peces directamente con las manos (Chapman 1986). Esta observación. Este patrón lleva a sugerir que ocurrió desarticulación parcial para el transporte y explotación selectiva de animales grandes. comparativamente con otras áreas de la costa Atlántica (por ejemplo Vázquez et al. Entonces.

que augura aún más novedades en la costa norpatagónica. en palabras de Bailey. espacialmente poco pautados. actividad de la que los canoeros fueguinos son un buen ejemplo.152 FLORENCIA BORELLA . Darwin no erró en su descripción de los canoeros. En realidad no había nada para suplantar. Journal of Interdisciplinary Studies in History and Archaeology 1 (1): 39-50. G. esta es una buena noticia. 2004 World Prehistory from the Margins: The Role of Coastlines in Human Evolution.MARCELO CARDILLO implicaciones de los registros etnográficos de Binford (2001). llama la atención que hubiera que esperar a descripciones de culturas de la Columbia Británica para. Bibliografía Bailey. Como toda indicación de variación. Los cazadores-recolectores costeros son muchas veces deambulantes. suplantar esa imagen. Agradecimientos A los editores por su atenta invitación a comentar este importante libro. como parece sostener Bailey (2004:41). . tal vez los que erraron fueron quienes le atribuyeron valor universal a sus observaciones. pues la variedad de poses estructurales costeras es enorme y me atrevo a creer que aún no las hemos abarcado completamente. En todo caso. No me cuesta visualizar a los sucesivos cazadores de la costa norpatagónica respondiendo a modelos de deambulación. Esto es coherente con un panorama organizacional en el que parecen ser muy escasos los sitios multiocupacionales o multifuncionales y en el que un recurso básico como el agua podía tener distribuciones limitadas y cambiantes.

M de Nigris. Borrero. Binford. . Gutiérrez. Giardina.M. el caso de Islote Lobos (Golfo San Matías. En Colonisation. 2006 ¿Dónde están los lobos en la costa atlántica de Norpatagonia? Explorando vías para resolver el registro arqueofaunístico. Emecé. 2007 Prospección arqueológica del norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego. La vida de los Onas. F. Barberena. L. Izeta. editado por M. Wickler. Borrero. 2010 Observaciones tafonómicas acerca de la desarticulación de carcasas de pinnípedos en ambientes litorales.. Fernández. L. y L. Barberena y L. 371-379. Antiquity 79 (303): 191-195.A. 1986 Los Selk’nam. Journal of Anthropological Archaeology 19:461-476. Oxbow Books. y R. pp. Borrero. editado por M. pp.A. A. Río Negro). y L. Buenos Aires. 2000 The Ethnoarchaeology of Juvenile Foragers: Shellfishing Strategies among Meriam Children. Werken 9:97-114. S.A. 55-61. 2001 Constructing Frames of Reference: An Analytical Method for Archaeological Theory Building using Ethnographic and Environmental Data Sets. R. G. Chapman. Migration. D. University of California Press. M. Neme y H. Comments on Milner et al. 2004 The Archaeozoology of Andean “Dead Ends” in Patagonia: Living near the Continental Ice Cap. F. Martin. K. Muñoz y S. L. En Zooarqueología a principio del siglo XXI. (2004). Mondini.R. y R. R. A. Borrazzo.A. A Zooarchaeological Approach. Tomo III: 315-321. A.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 153 Barberena. Current Anthropology 47 (5): 855-867. Yacobaccio. Borrero. Berkeley. Jujuy. Ediciones del Espinillo. Bliege Bird. Borella. VI Congreso Nacional de Arqueología Argentina. F. Bird. 2004 Stable Isotopes and Faunal Bones. Gil. and Marginal Areas. Borrero. Oxford. P. Buenos Aires.A. Borella. 2006 Hunter-gatherer home ranges and marine resources.

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2010 Explotación de peces en la costa norte del Golfo San Matías (Río Negro): Cambios y continuidades en la subsistencia y uso del espacio costero. New York. 2007 Brutal Journey. Bárcena y H. Borrazzo. P. M. Satterthwait. En Arqueología en el Bicentenario de la Revolución de Mayo. 2001 The Archaeological Record of Human Impacts on Animal Populations. Mendoza. T. Palaeoclimatology. Palaeoecology 109:287-294. Murray. Argentina. K. Universidad de Buenos Aires. Tanno. Barberena. XVII Congreso Nacional de Arqueología Argentina. Santiago. their Hunting Activities and Band Composition. R. Alvarez. Man 22 (4): 613-636.ARQUEOLOGÍA DE PESCADORES Y MARISQUEADORES EN NORDPATAGONIA 155 Foley. M. Henry Holt and Company. L. Tomo II: pp. 1976 The Mbuti Net-Hunters in the Ituri Forest. Cabeza de Vaca and the Epic First Crossing of North America. 1999 Hunting Down the Hunter-Gatherers. Kyoto University African Studies 10:101-135. Grosso. editado por R. Palaeogeography. 2007 On Diet and Settlement in Holocene South África. J.K. Schäbitz. L. 557-562. World Archaeology 28 (1): 110125. Eastern Zaire. Borrero. D. Salemme y F. Journal of World Prehistory 15 (1): 1-68. Lyman. R. D. Scartascini. Schneider. C. F.L. F. Elkin. Tesis de Licenciatura. R. Chiavazza.A. . 1996 Applied Zooarchaeology: The Relevance of Faunal Analysis to Wildlife Management. Vázquez. 1994 Holocene Climatic Variations in Northern Patagonia.L. Current Anthropology 48 (4): 581-582.. Evolutionary Anthropology 8 (4): 115-117. 1987 Socioeconomic Implications of Australian Aboriginal Net Hunting. M. Grayson. 2010 Programa arqueológico costa atlántica: hacia la preservación del patrimonio arqueológico costero en Tierra del Fuego. M. J. Parkington. Oría.

Vázquez y E. Mansur. 2009 El uso de espacios marginales en el archipiélago fueguino: implicaciones de la evidencia arqueológica de bahía Valentín. A. 1980 Maritime Hunter-Gatherers: Ecology and Prehistory.R. Zangrando.). Ushuaia. Eds. Toward a Theory of Human Food Habits (M. D. F. Vázquez. 285-310. 1987 Life in the Garden of Eden: Causes and Consequences of the Adoption of Marine Diets by Human Societies. pp.J. 47-62. Utopías. E. .R. Temple University Press. Alvarez. Yesner. F. Philadelphia. M.. Una mirada desde el último confín. Tessone y M. M. Santiago. Piana. Harris y E. Current Anthropology 21 (6): 727-750. Salemme.MARCELO CARDILLO Yesner. editado por M. pp.156 FLORENCIA BORELLA . Food and Evolution. Arqueología de la Patagonia. Ross. D.

. Gregarios: Se aplica al animal que vive en grupo.GLOSARIO Artefacto: Unidad de análisis básica del arqueólogo. Loci: Plural de locus. Lascas: Fragmentos de roca extraídos de forma intencional y planeada de un núcleo. por lotanto diferente masa. Ictiarqueológico: Registro arqueológico de restos de peces. como el agua o el viento. artefactos o ecofactos) Desechos líticos: se denomina de esta manera a los subproductos de la talla de instrumentos. Isótopos: Se conoce como isótopos a los átomos de un mismo elemento que posee distinto número de neutrones. y que se emplea para confeccionar distintos tipos de instrumentos. que en principio. clases) resultantes del proceso de clasificación. Núcleo: Masa de roca de la cual se extraen lascas. Grupos tipológicos: Unidades (tipos. Erosión: Desgaste de la superficie terrestre por agentes externos. y se caracteriza por mostrar que es producto de la acción humana. para la elaboración de instrumentos. conocidos vulgarmente como bacalaos de hielo. Clasificación: Creación de unidades de análisis a partir de rasgos característicos y redundantes observables en el objeto de estudio (fauna. que significa lugar. no muestran indicios de haber sido utilizados luego de ser producidos. Nototenidos: Forma genérica de mencionar a los peces de la familia Nototenidae.

asignándole al grupo un nombre en latín. se puede aceptar (o no) la hipótesis formulada. es un grupo de organismos emparentados. y un “tipo”. Plataforma de abrasión de ola: Forma de erosión marina que se desarrolla al retroceder un acantilado. Rheidos: Forma genérica de hacer mención a las diferentes especies de Ñandú. Paleodietas: Determinación de los alimentos ingeridos por poblaciones humanas del pasado. . Taxón: En biología. que en una clasificación dada han sido agrupados.MARCELO CARDILLO Osteometría: Es el estudio de las características métricas de los diferentes huesos de un taxón y su relación con otros rasgos. Test de hipótesis: Es una técnica de Inferencia Estadística que permite comprobar si la información que proporciona una muestra observada concuerda (o no) con la hipótesis estadística formulada sobre el modelo de probabilidad en estudio y.158 FLORENCIA BORELLA . una descripción. por tanto. Terrazas marinas: Geoforma costera que consiste en una plataforma que ha sido expuesta como resultado de la combinación de dos fenómenos: variaciones del nivel del mar y cambios tectónicos de alzamiento y subsidencia a lo largo de la costa. de esta forma el taxón de una especie es un espécimen o ejemplar concreto.

com.dunken.ar www.Se terminó de imprimir en Impresiones Dunken Ayacucho 357 (C1025AAG) Buenos Aires Telefax: 4954-7700 / 4954-7300 E-mail: info@dunken.ar Septiembre de 2011 .com.

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