#5 OCTUBRE 2012

FUNDAÇÃO JOSÉ SARAMAGO

LECTURAS ACERCA DE LA COMIDA LIBRO INFANTIL Y PROMOCIÓN DE LA LECTURA Entrevista a Alice Vieira SARAMAGUIANA José Saramago entrevistado por Ana Sousa Dias

#5 OCTUBRE 2012 Director: Sérgio Machado Letria Edición/Redacción:Andreia Brites, Sara Figueiredo Costa Maquetación: Fundação José Saramago Traducciones: Cátedra José Saramago de traducción / Instituto Camões de Barcelona Fundação José Saramago Casa dos Bicos Rua dos Bacalhoeiros, 10 1100-135 Lisboa - Portugal blimunda@josesaramago.org http://www.josesaramago.org N.o registo na ERC - 126 238 Los textos firmados son responsabilidad de sus respectivos autores. los contenidos de esta publicación pueden ser reproducidos bajo la licencia Creative Commons

Editorial
En el número 5 de la revista Blimunda abrimos un espacio para uno de los temas más presentes en la literatura universal, muchas veces como herramienta de construcción narrativa o también para describir espacios y ambientes: la comida. Desde el inicio de los tiempos hasta la actualidad, este es el viaje que pretendemos hacer para mostrar la importancia que los alimentos, desde los más rudimentarios hasta los más sofisticados, han tenido en la evolución social. Todo esto sin olvidar la crisis alimentaria por la que estamos pasando, con consecuencias que en algunos casos son todavía imprevisibles. En este número también hay lugar para las entrevistas. En la sección infantil y juvenil, cuenta con una de las autoras portuguesas más importantes, Alice Vieira. Con más de cuarenta años de carrera y más de treinta títulos publicados, hablamos con ella de literatura, sin ideas preconcebidas y mirando hacia el futuro. En segundo lugar, recuperamos las palabras de José Saramago en una entrevista que concedió a Ana Sousa Dias en Lanzarote, en el año 2006, acompañadas por las bellísimas fotografías de Francisco Vilhena, que captan el espíritu de la tierra que vio nacer obras capitales de la literatura universal. Dicha entrevista sirve como preámbulo a la próxima edición de Blimunda, la de noviembre, mes en que conmemoramos los 90 años de José Saramago. Por todo ello, la próxima será una edición especial y formará parte de la programación que la Fundación José Saramago dará a conocer en los próximos días para celebrar el nacimiento del Escritor, del Hombre a quien jamás podremos decir adiós. El logotipo que hemos preparado para conmemorar su 90 aniversario ha sido creado por el estudio del diseñador Jorge Silva y es la imagen que nos acompañará los próximos meses. Aquí la compartimos con nuestros lectores. Sérgio Machado Letria Traducción: Cèlia Batlle Massagué

Leituras do mês
David Torres, “Nos vemos en la calle”, Publico

De entre las muchas crónicas que ya se han escrito sobre la manifestación que llenó la Plaza de

Neptuno, en Madrid, el pasado día 25 de septiembre, David Torres se decanta por un punto de vista esperanzador relativamente a un determinado indicio de cambio. Puede parecer poca cosa cuando hay tanto que hacer, discutir o repensar, pero se trata de una cambio estructural que puede marcar la diferencia de hoy en adelante, independientemente del rumbo que tome la contestación a la austeridad: el redescubrimiento de la calle. Es cierto que la calle y la contestación siempre han ido de la mano, pero lo que David Torres manifiesta en su artículo es el hecho de que existe una determinada generación que ha cambiado la calle (de un lugar para jugar a un lugar de debate que el espacio abierto y social configura) por la televisión, por la playstation, por el ordenador, y que está ahora redescubriendo el potencial del encuentro y el intercambio de ideas que el espacio común siempre ha ofrecido. Las imágenes de miles de personas en las calles de Madrid, parecidas a las de otras muchas ciudades europeas, ganan otra dimensión: “Un día, cuando el pan se iba acabando y el circo ya no daba para más, un día unos chavales se sentaron en la Puerta del Sol y empezaron a hablar unos con otros como si estuvieran en el ágora de Atenas.” http://blogs.publico.es/davidtorres/2012/10/01/nos-vemos-en-la-calle/

Luíz Schwarcz, “Nós, que o amávamos tanto”, Blog de la editorial Companhia das Letras
de la muerte de Eric Hobsbawn, uno de los historiadores más relevantes del siglo XX. En el blog de la editorial Companhia das Letras, el escritor y editor Luiz Schwarcz evoca la memoria de su amigo, recordando algunos momentos de su relación, centrándose en las peripecias que compartieron a raíz de la primera visita de Hobsbawn a Brasil. Como sucede con las remisiones automáticas que permite Internet, el texto de Luiz Schwarcz invita al lector a releer un texto más antiguo (http://www.blogdacompanhia.com.br/2010/08/uns-e-outrosna-primeira-flip/), también de su autoría, que describe la auténtica prueba de obstáculos que puso en marcha la primera edición del Festival Literario Internacional de Paraty, en 2003, donde la presencia de Eric Hobsbawn fue una de las más notables, con gente esperando durante horas un autógrafo mientras el historiador confesaba su cansancio ante tal expectación (y aún así, no dejó de dedicar un poco de su tiempo a todos los que con él quisieron intercambiar algunas palabras). http://www.blogdacompanhia.com.br/2012/10/nos-que-o-amavamos-tanto/

El mes de octubre tuvo un inicio de mal agüero con la noticia

Ricardo Menéndez Salmón Medusa Seix Barral
Con una obra que ya no ne-

cesita reiterar su relevancia dentro del panorama de la lengua española, Ricardo Menéndez Salmón regresa con uno de sus temas fundamentales en su trayectoria, el mismo tema que estructuró la Trilogía del Mal (La ofensa, Derrumbe y El corrector, publicados por Seix Barral en España, y por Porto Editora, en Portugal). Medusa narra la biografía de un artista multidisciplinar y (totalmente ficcional), Prohaska, reflejando la manera en la que cualquier persona se puede ver involucrada, (asumiendo una parte de responsabilidad) en los momentos en los que la humanidad asume su condición de genocida. Después de una infancia introvertida donde el poder y la evocación de las imágenes taparon las grietas dejadas por el afecto y por la poca socialización, Prohaska pone rumbo a Berlín y, confirmando que el abismo se puede abrir a los pies de cualquiera antes de lo que uno se imagina, pasa de asistente de fotografía en un estudio de barrio a fotógrafo del Reich. No hay premeditación (lo que no significa que no haya responsabilidad), ni un seguimiento entusiasta por las tesis eugenistas de

Hitler, pero la cámara de Prohaska registrará las mayores y más ínfimas violencias del régimen nazi, en ocasiones con una belleza temerosa. Se acumulan los cuerpos quemados, las persecuciones, los grandes comicios que alimentaban la máquina mientras Europa caía en manos del monstruo nazi. Prohaska está siempre ahí y lo que no registra en el momento le servirá de alimento para la memoria, presencia fantasmagórica en las obras que realizará tras la caída del régimen y muy lejos de la geografía que vio a Alemania, finalmente, perder la guerra. El caso de Medusa no se centra tanto en la posibilidad o la imposibilidad de la creación artística ante el horror, la filosofía de Adorno o de la reflexión sobre Auschwitz, sino en las posibles maneras de mirar ese horror. Característica transversal en los libros del autor, la cuestión

que desencadena la escritura no tiene una respuesta única e indesmentible, porque se trata de una escritura de dudas laberínticas y reflexiones sobre la naturaleza humana y nunca de tesis cerradas sobre cómo somos o deberíamos ser. Quizás sea por eso por lo que la narrativa biográfica sea el mejor impulso del origen de Medusa, y que de un modo algo críptico se revelan al principio del libro: “La aspiración de todo mito es pasar a formar parte de la historia; la aspiración de toda historia es alcanzar el grado de inteligibilidad del mito.” De aquí en adelante, un narrador obsesionado con cada detalle y con cada gesto de Prohaska deshilará el ovillo de su vida poniendo atención en el modo cómo el artista miró lo que vio y, sobretodo, en el modo cómo sobrevivió. Teniendo la figura mitológica del título como referencia, la narrativa permitirá entender que esa supervivencia fue más bien un proceso que un estado, un brazo de hierro con el poder petrificante de Medusa que no estará lejos de muchos procesos y reflexiones, todavía hoy en curso, ante los muchos terrores de los que también estamos hechos. Sara Figueiredo Costa Traducción: Meritxell Soria Orti

Alfarrábio
Se necesita tener paciencia y disponer de tiempo pero la Feira da Ladra de Lisboa (o uno de los muchos mercadillos callejeros o rastros equivalentes en otras muchas ciudades) puede ser un lugar privilegiado para encontrar pequeñas preciosidades bibliográficas, muchas veces, a un precio casi ridículo por ser tan bajo. Así fue como esta Antologia da Novíssima Poesia Norte-Americana, una edición de Futura, publicada en 1973, fue comprada por dos monedas que no llegarían ni para pagar el trabajo del editor, los derechos de autores o la impresión del libro propiamente dicho. La selección de los poetas y de los poemas, la traducción, el prólogo y las notas son de Manuel de Seabra, que abre el libro como mandan las reglas de las buenas antologías, es decir, justificando sus elecciones. Esto implica hablar de los presentes y de los ausentes, que en este caso incluyen a Lawrence Ferlinghetti, Jack Kerouac o Charles Bukowski, excluidos para cumplir con el criterio cronológico definido para esta edición (poetas nacidos a partir de 1926, año en el que nace Allen Ginsberg, quien abre la antología), entre muchos otros. E implica igualmente compartir con los lectores no sólo los criterios de la selección, asumiendo desde el principio el gusto personal como uno de ellos, sino también el proceso de selección. De este modo Manuel de Seabra explica cómo descubrió a alguno de los autores que eran, en su momento, “nuevísimos”, consultando revistas y periódicos de poesía, sobre todo los de ámbito universitario. Presentados los criterios, contextualizada la generación que se pretende representar, se avanza hacia los poemas propiamente dichos con la certeza de que los nuevísimos son, en muchos casos, los consagrados de hoy en día y, en otros, simplemente referenciadas fechadas de lo que a este lado del Atlántico conocemos del panorama poético norteamericano. Allen Ginsberg, Frank

O’Hara, Gregory Corso, Michael McLure, Peter Orlovsky, Diane Di Prima, David Shapiro o John Ashbery son algunos de los poetas que hacen de este pequeño volumen encontrado por casualidad entre en un montón de libros de autoayuda, clásicos en ediciones poco cuidadas y libros de historia, un hallazgo precioso. Pero también la tapa, con la imagen de Ginsberg repetida como un fotograma y con la mezcla de tipos de letra, y el formato, la paginación, el papel, todo ello añade al descubrimiento bibliográfico una recuerdo igualmente importante, que pasa por la historia de una editorial que ya no existe y por una época en la que se descubría a generaciones poéticas sin miedo a arriesgar demasiado. Hoy en día, el mercado editorial es un torbellino de novedades que desaparecen en pocos días y el tiempo de los descubrimientos duraderos parece haber quedado renegado a los libros amontonados en la Feira da Ladra.

Manuel de Seabra (selec. y trad.), Antologia da Novíssima Poesia Norte-Americana, Futura Comprado en la Feira da Ladra, Lisboa 2,00 euros Traducción: Meritxell Soria Orti

Lecturas acerca de la comida

De la mesa y del estómago: Lecturas acerca de la comida

de la gastronomía la convierte en un buen candidato a cosa prohibida o, dependiendo del cuadro de valores de cado uno, inmoral. Si vemos las cosas desde otro ángulo, el interés creciente de los países que aún no sufren la crisis alimentaria, por lo menos de un modo generalizado, la comida puede ser un punto de partida para que se encarezcan los alimentos de un modo más racional. Si sabemos de dónde vienen las cosas, es más fácil darnos cuenta de sus limitaciones. Si nos limitamos a deglutir hamburguesas sin ser conscientes de que la carne viene de los animales que necesitan grandes superficies de pasto para criarse, difícilmente nos daremos cuenta de que la idea de comida barata es una falacia. Facturas de este género se cobran tarde, pero los juros suelen ser muy altos, por lo que conocer el origen de las cosas tal vez sea un buen principio para que no las desvaloricemos. Y también existe un inmenso patrimonio cultural, social, ambiental que se guarda en ese simple gesto. La historia, las convulsiones sociales, los grandes cambios y herencias de als civilizaciones, todo se relaciona con comida de un modo tan obvio que no siempre se vislumbra de inmediato. De las leyendas que tantas ciudades reclaman como exclusivamente suyas, en la que una población sitiada muestra superioridad ante el enemigo deshaciéndose de la poca comida que tiene almacenada como si fuese mucha, hasta los diferentes modos de mostrar respeto al pan, alimento esencial de casi todas las civilizaciones, las relaciones entre la comida y la vida de las personas son mucho más profundas de lo que es la mera cuestión de la supervivencia cotidiana. Sin oportunidad para la travesía del mundo, tenemos siempre el inestimable refugio de los libros, tres obras que tal vez aún no se encuentran entre el canon de los clásicos astronómicos donde se exhiben textos como De re coquinaria, de Apicio, o Pantagruel, de Rabelais, pero que llegarán lejos por méritos propios.

Alguien que haya tenido la suerte de atravesar

el mundo en varias direcciones constatará con igual facilidad las diferencias en los hábitos alimenticios de las personas y los rasgos comunes a ese gesto atávico de llevar los alimentos a la boca, que garantiza la supervivencia. Constatará también, algo relativamente obvio, pero que no pierde su efecto reconfortante delante de la inmensidad numérica de la especie humana: independientemente del uso de cubiertos y de su forma, o del uso de las manos, del modo de confeccionar los elementos y del tipo de animales y plantas que integran las muchas dietas alimenticias, independientemente hasta de la escasez o exceso, nos reconocemos como humanos en el momento en el que nos alimentamos y en el momento en el que compartimos el alimento con los que nos rodean. Ya no vivimos en el tiempo de los exploradores andariegos que parten a otras tierras sin mucha idea de lo que van a encontrar. Lo que podemos saber sobre los otros circula con facilidad entre libros, medios de comunicación, Internet, y la comida no es una excepción. En tiempos de crisis alimentaria, puede llegar a ser apremiante observar la cantidad de programas televisivos, sitios Web y publicaciones dedicadas a la comida. Chefs que son recibidos por multitudes en éxtasis como si fuesen estrellas de Hollywood, televisiones que pagan cantidades astronómicas por ciertos formatos, ya sean concursos o documentales, audiencias que no paran de crecer, y todo acerca de ese gesto simple de llevar los alimentos a la boca. Alguien ya ha dicho que la gastronomía es la nueva pornografía y no deja de ser una comparación desprovista de sentido: cuando una parte considerable de la humanidad no tiene qué comer y cuando una parte relevante de la población de los países más ricos del mundo sufre excesos alimenticios, la omnipresencia

La historia, las convulsiones sociales, los grandes cambios y herencias de las civilizaciones, todo se relaciona con comida de un modo tan obvio que no siempre se vislumbra de inmediato.
Antes de todo, el pan

agua y, con suerte, algo de sal, podía marcar una diferencia en la supervivencia de un ser humano. Escritor, crítico y periodista, el autor tenía de la historia una visión multidisciplinar, tan atenta a las grandes narrativas oficiales como a los pequeños episodios, al recorrido de las figuras de primera línea como al anecdotario cotidiano que sobrevivió en documentos varios y que es tan útil para que podamos reconstruir y comprender el contexto en el que vivieron nuestros antepasados como toda la documentación oficial sobre soberanos, gobiernos e imperios. Si los grabados egipcios de la Antigüedad son el primer registro conocido del pan tal y como hoy lo entendemos, Heinrich Eduard Jacobs no deja de dedicar un largo capítulo inicial a la prehistoria, en el que une el sedentarismo, la pastoricia y la invención de la agricultura a aquello que sería, más tarde, el descubrimiento del pan. A partir del descubrimiento de las levaduras transportadas por el aire y de su acción sobre la pasta de harina y agua que ya se conocía anteriormente, los egipcios crean ese alimento diario que acompañará los tiempos y que asumirá un papel fundamental en la vida de la humanidad, no sólo como forma de matar el hambre, sino también como moneda de cambio, de las más simples transacciones (por ejemplo, como pago de la fuerza de trabajo) a las más refinadas negociaciones políticas. En la caída del Imperio Romano, la fundación del cristianismo (donde el pan es un símbolo esencial), la explosión popular que conllevó a la Revolución Francesa o la retórica de Hitler para dominar Europa, la transformación del cereal en pan estuvo siempre en el epicentro de la historia, conduciendo a hombres y mujeres a la necesidad de matar el hambre y la ganancia de dominar la producción de un alimento que, desde su invención nunca ha perdido el potencial para cambiar el mundo. Banquete queirosiano Las descripciones gastronómicas en la obra de Eça de Queirós son bien conocidas por sus lec-

Maria Antonieta para recordar lo obvio: sólo quién nunca se ha dado cuenta de que el pan es fundamental para la supervivencia alimentaria de la especie humana podrá pensar que los brioches lo substituyen con eficacia. Si no hay pan, no hay nada, incluso que las Marías Antonietas de esta vida piensen que la ausencia de pan es apenas señal de que alguien se ha olvidado de hacer la compra. En Six Thousand Years of Bread: Its Holy and Unholy History (Seis mil años de pan: su historia sagrada y profana), Heinrich Eduard Jacob dibuja la genealogía de ese alimento esencial, desde la prehistoria hasta mediados del siglo XX. El volumen, profusamente ilustrado, no es sólo un libro de historia, por lo menos no es el sentido enciclopédico que cabría esperar de un trabajo de esta naturaleza. Jacobs no rehúye las referencias cronológicas y la contextualización histórica y social, pero su libro es sobre todo un ensayo sobre el papel del pan en la historia de la humanidad. Víctima del régimen nazi, que le hizo pasar por los campos de concentración de Daachau y Buchenwald, Jacobs conocía la realidad del hambre por dentro y cómo el acceso a un poco de harina,

tores. Banquetes con varias horas de duración, pormenores sobre el tempero, la caza, los vinos, los dulces, nada de eso le resulta extraño a quien haya leído por lo menos alguna de las obras de uno de los grandes escritores de la historia, sin necesitar delimitaciones cronológicas o geográficas. Se adivina, en esos pasajes dedicados a la comida, el gusto por la buena mesa, a parte de la genialidad para la descripción atenta y para el pormenor certero. El banquete en el Hotel Central, por donde desfilan manjares sin fin y donde cada gesto de consumirlos revela una postura, una intención o incluso un secreto, es un capítulo fundamental en la narrativa de Los Mayas, como también la cena que el Padre Cortegaça prepara para sus invitados en El crimen del Padre Amaro. Las comidas queirosianas nunca son simples mecanismos narrativos para hacer avanzar el reloj de la acción, sino momentos esenciales de encuentro o revelación, confirmándose aquí una escritura que reconoce en la mesa el espacio de comunión por excelencia. El profundo interés de Eça de Queirós por la gastronomía no se ha revelado únicamente en sus obras más reconocidas. En un conjunto de crónicas que escribió para la Gazeta de Notícias do Rio de Janeiro, en 1983, el autor se dedica a hacer una reflexión sobre la humanidad y su historia a partir de la lectura de I Deipnosofisti (El banquete de los sabios), de Ateneo, autor griego nacido a finales del siglo II. La editorial portuguesa Colares Editora ha publicado las crónicas de Eça de Queirós en un pequeño volumen titulado Cozinha Arqueológica, que hacen justicia al arte culinario grecolatino, tema poco

Eça descubre los sentidos, los hábitos y los valores – conservados o en crisis, conforme a la época y al lugar – que la sociedad revela mejor que nunca cuando se sienta a comer.

abordado por historiadores y arqueólogos, por lo menos en la época en la que firmó estos textos. De los banquetes festivos a las comidas que sellaban pactos y negocios de Estado, Eça va hojeando I Deipnosofisti con la misma dedicación con la que describe salsas y Eça descubre los sentidos, los hábitos y los valores – conservados o en crisis, conforme a la época y al lugar – que la sociedad revela mejor que nunca cuando se sienta a comer. Condimentos en tantas de sus novelas, y en ese ejercicio se revelan las preferencias del paladar de algunos emperadores (por ejemplo, consta que a Maximino le gustaba el pato y a Augusto las pescadillas), la grandeza del Imperio Romano a partir de la compleja confección del plato llamado moreratum (un guiso con carne, pescado, fruta, legumbres y queso) y la fama de Aftonetes, el cocinero griego con una vocación especial para las salsas y cuyos servicios crearon varias disputas entre aquellos que lo querían contratar.

Igual que en las novelas, las crónicas de Eça de Queirós sobre el texto de Ateneo no sólo tratan el pormenor de sabores y el detalle de las confecciones. Detrás de cada gesto asociado a la comi-

da, en su preparación como en su posterior degustación, Eça descubre los sentidos, los hábitos y los valores – conservados o en crisis, conforme a la época y al lugar – que la sociedad revela mejor que nunca cuando se sienta a comer. La barriga de la cristiandad Álvaro Cunqueiro dedicó muchas líneas de su obra a la importancia de la cocina, concretamente de su cocina natal, la gallega, cuyas características describió en el volumen La cocina gallega, editado en 1973. Cuatro años antes, publicó la que es su más emblemática contribución a las relaciones entre la comida y la historia de la cultura, donde recorre las muchas regiones de Europa en un eje cronológico sin límites, desvelando detalles que han marcado las mesas occidentales a lo largo de la historia. La cocina cristiana de Occidente (editado en Portugal por Relógio d’Água) visita las mesas de los emperadores y papas con la misma erudición

con la que comparte episodios perdidos en crónicas o documentos particulares de varios puntos de la geografía a la que llamamos Occidente. Cunqueiro era un verdadero polígrafo, interesado en asuntos tan aparentemente alejados como las leyendas, la comida, los viajes o las prácticas agrícolas. Como los buenos polígrafos, sabía que el alejamiento de esos y de otros asuntos en relación unos con los otros es una frontera imaginaria y artificial, forzada por la necesidad de atención exhaustiva en un determinado tema y permitida por la separación de los saberes que casi siempre ha caracterizado a la educación y la pedagogía vigente, y por eso hablaba de empanadas de lamprea con el mismo rigor con el que disertaba sobre la llegada de los bárbaros al centro del Imperio Romano. Ese rigor no lo alejaba del reconocimiento de cada personaje que aparece en La cocina cristiana de Occidente como un igual suyo, humano antes de cualquier otra cosa, tan susceptible a ceder al pecado de la gula

como el propio autor. “Los emperadores comieron mucho: comieron como emperadores. Comieron mucho borrego, mucho pichón, mucho venado, mucho faisán, muchas truchas. Y eran deliciosos y diabéticos. ¡Que Dios los tenga en su gloria!” Así termina el primer capítulo de este libro, abriendo la sección dedicada al Imperio Germánico, y marcando el tono poco hagiográfico pero siempre muy conocedor que definirá todos los todos los capítulos. Los emperadores y papas son sucedidos por nobles de varios grados, cocineros, escritores o simples habitantes de un determinado pueblo o aldea donde el vino, el pescado o el queso se presentan como irresistibles manjares. La prosa de Cunqueiro no distingue a los protagonistas por la posición que ocupaban en la sociedad, sino por el modo como cazan, pescan, cogen, confeccionan o comen los alimentos que más les gustan. Como si fuese un diario, con entradas que se registraron a lo largo de varios años de lecturas, viajes e, sobre todo, comidas memorables y vinos de las castas más sabrosas, La cocina cristiana de Occidente es un retrato gastronómico de Europa (con algunas incursiones por el continente americano) que confirma la comida, entre la cría, la recolección, la preparación y el consumo, como un elemento definidor de los rasgos que ayudan a definir un continuum cultural. Y es igualmente un himno a los placeres de la mesa, lugar de encuentro, experiencia y comparte como no habrá otro en la historia de la humanidad. SFC Fotografias © Sílvia Moldes Traducción: Manuel Iglesias Fernández

Proyectos por el mundo

Los libros no tienen precio
Es una librería, pero no vende libros. En el número 7 de la calle Covarrubias, en Madrid, el Grupo 2013 instaló “Libros Libres”, donde todos los títulos ordenados en las estanterías y en los escaparates son gratuitos y donde cualquier persona puede entrar y abastecerse de lecturas, y puede, igualmente, dejar libros que ya no quiera para que otros se los lleven. Inspirada en la The Book Thing, una librería de Baltimore, en los Estados Unidos, cuya misión es poner los libros que ya nadie parece querer en manos de quien los quiera, “Libros Libres” promete revolucionar el mercado editorial, exponiendo los libros sin posibilidad de venderlos y también el concepto de compartir, permitiendo que las personas dejen lo que ya no quieren y se lleven aquello que necesitan. El proyecto es del Grupo 2012 (Asociación de Maestros y Alumnos Solidarios), una red de pro-

fesores y estudiantes que ofrecen sus clases, lo que permite la creación de becas para alumnos con falta de recursos. Dentro del Grupo 2013, “Libros Libres” es tan sólo un proyecto más, pero en la comunidad madrileña está teniendo un gran impacto. El desafío lanzado a las personas que empezaron a frecuentar el lugar y a las que descubrieron la librería en Internet o en los medios de comunicación que la divulgan, al principio, era simple: si cada persona contribuye con doce euros al año, el equivalente a un euro al mes, sería posible mantener el proyecto en funcionamiento durante un año. Aunque según Alejandro de Léon, uno de los miembros del Grupo 2013, ese desafío ya se ha superado. “Nuestro objetivo inicial era reunir trescientos y sesenta y cinco subscritores, pero en este momento ya contamos con setecientos, lo que significa que “Libros Libres” podrá funcionar un año más.” Aparte de eso, el proyecto ya cuenta con la colaboración de alre-

dedor de treinta voluntarios que se encargan del funcionamiento diario, de reponer los títulos, ordenar y limpiar. Y todas las contribuciones son bienvenidas: además de mantener los libros en stock, quien quiera puede ofrecerse para colaborar en los trabajos diarios o ayudar a mantener la pequeña cafetería que la librería alberga, trayendo un pastel hecho en casa o tapas para saborear entre página y página. Con un catálogo inestable, que se expande a medida que unos libros van saliendo y otros van llegando, el público de la librería es variado. “Vienen todo tipo de personas, desde estudiantes a jubilados, trabajadores, desempleados. Y viene también mucha gente por primera vez, después de oír hablar de nosotros en los medios de comunicación”, explica Alejandro. Y cuando le preguntamos por la reacción de otras librerías vecinas, donde se venden libros, no tiene dudas: “Cuanto más lea la gente, más gente habrá para comprar libros. Además, los libros que aquí tenemos ya se han vendido por lo menos una vez, o las editoras los descartaron porque no los conseguían vender y es por eso por lo que no creo que haya ningún problema”. Aún así, algunos libreros han mostrado sus discrepancias aquí y allí, en fórums de internet o en charlas en cafeterías, pero Alejandro no pierde la confianza en el futuro del proyecto. En breve, el Grupo 2013 tiene prevista la abertura de una segunda librería con estas características, aún sin un lugar definido. “Nuestro grupo tiene una presencia fuerte en Madrid y en Asturias, pero aún no sabemos donde se abrirá la nueva “Libros Libres”. Sea donde sea, el concepto se debe mantener. Quien quiera renovar la biblioteca o vaciar algunas estanterías, ya sabe dónde ir. Y quien viva lejos pero quiera, aún así, contribuir en este proyecto y en su expansión, puede contribuir con un euro al mes. “Libros Libres” se lo agradecerá. http://www.grupo2013.com/ http://www.librerialibroslibres.org/ Traducción: Meritxell Soria Orti

Libros, literatura y lecturas juvenis
Alice Vieira: la madurez de la obra juvenil; el regreso achimposo de Catarina Sobral; congresos, premios y festivales con más lecturas y literatura, principalmente para adolescentes

¿Por ejemplo? Me gusta mucho Inês Tavares, por ejemplo. Me divertí mucho haciendo As Palavras na Vida de Inês Tavares. Conté con la ayuda de mi nieta para éste, sin embargo cuando escribí Rosa, fue mi hija la que me ayudó…Mi nieta me ayudo con Inês, sobre todo a nivel musical: lo que se oye, lo que no se oye…Ya está ligeramente desactualizado, también. ¡Meses después ya están desactualizados! También me gustan mucho varios personajes de Meia Hora

to, porque es la primera, porque me marcó mucho y porque ha modificado toda mi vida. A partir de los tres libros de Mariana, Rosa, mi hermana Rosa, Alice Vieira, Militante del Portal 12, 2º centro y ChocoOptimismo late con lluvia, fue una vuelta de 180 grados. Mi vida cambió De resistente en la infancia a completamente y Mariana está periodista en el suplemento muy asociada a ese cambio. juvenil del Diário de Lisboa, Alice Vieira, nacida en 1942 y Por otro lado es un personaje criada en Lisboa, hoy aún es- casi real. Era mi hija cuando tecribe sobre las mujeres, algu- nía esa edad, en esos tres libros. nas amargas como las tías que Por lo demás éramos todos nola oprimían, y los niños, ahora sotros, en 1969. jóvenes, que siempre resisten y ¿Es la que le gusta más? buscan la felicidad. Las emociones y la dimensión interior del No es de mis favoritas. Yo hassueño que alimenta los perso- ta pienso, cosa normal, que en najes no entra en conflicto con esos primeros libros se nota que un sentido muy periodístico de estaba empezando. Sobre todo su escritura, poco dada a exce- en Rosa, mi hermana Rosa se sos adverbiales y adjetivales. nota mucho las ganas que tenía Una vez se es periodista, siem- de decirlo todo. Lo pensé así: pre se es periodista. Y se asume no voy a decir aquí todo lo que a no ser nostálgica, es al hablar quiero. de sus dos Diários (el de Lisboa El libro tiene muy poco diáloy el de Notícias) cuando los ojos go…Ya sé que es una especie le brillan más. Sobre cómo co- de diario. De cualquier modo, menzó a escribir, sólo una re- el diálogo ha sido siempre una ferencia en passant. Sobre sus cosa que me cuesta mucho. novelas juveniles, cada vez más Ahora lo hago. Pero en aquellos transversales, memorias, apun- tres primeros libros, había poco tes, y el esqueleto de la creación. diálogo. No creo que sean los En sus palabras. mejores. Hasta porque siempre Si le pidiese el nombre de un personaje (de los libros juveniles), ¿cuál es el primero que se le viene a la mente? Mariana, claro. Por el momen-

para Mudar a Minha Vida (Media hora para cambiar mi vida), que transcurre en un teatro amateur y que no es muy optimista… Pero tiene un final…

No tiene un final color de rosa. Pero tiene un buen final, que abre una esperanza un poco diferente, porque el camino que le da no es el camino fácil de ir con estamos a la espera de hacerlo el padre, ni de quedarse con la mejor, a medida que vamos esabuela, y sí que ella escoja volcribiendo y envejeciendo. ver a donde estaba. Me ha gusMe gustan algunos personajes tado mucho. de libros más recientes. Esos personajes son muy rea-

les, ese grupo es muy real, ese queña, como ellos, y pasados 30 la Historia de Portugal, hasta sé quién fue el primer rey, el priaños no funciona. teatro es muy real. mer rey fue Camões”. Pero me El lanzamiento se hizo allí, en la En aquel momento, ¿por qué lo decía con convicción, y yo me Academia de Santo Amaro que hubo otro dos a parte de Rosa, quedé muy dañada e hice una conocí muy bien en la década de mi hermana Rosa? propuesta en Caminho para ha1970. Porque estaba hasta arriba de cer una serie, no para enseñar Me gustan los personajes a me- trabajo en el Jornal y como el historia, sino para que tuviesen dida que voy escribiendo. No editor de Caminho me había ganas de aprender historia, o me quedo agarrada, ni siquiera pedido después otro – con el que les gustase la historia. Y esa Mariana y a Rosa. Como he premio, el libro se vendió mu- cribí A Espada do Rei Afonso y cho – pensé que era más fácil Este Rei que Eu Escolhi, que tiedicho es un marco. continuar. Y así fue. Ya tenía los nen tres hermanos y un Bufón, Ni siquiera siento eso que mupersonajes delineados, el am- que es la figura de enlace entre chos autores dicen: “¡Ah, cuanbiente, y duró todavía dos libros los dos libros. El Bufón tiene do acabo de escribir me quedo más, por causa del trabajo que dos nombres diferentes. En uno muy vacío!” No me pasa nada. es D. Bibas, que está inspirado tenía. Cuando acabo uno tengo otros en el Bufón de Alexandre HerAl final del tercero dije: “No lo tres más para escribir. culano, que se llama D. Bibas, y consigo”. Porque no consigo haen el otro se llama Arlequín, que Me gusta pero no me quedo agacer series largas, soy muy raciohace referencia a un Bufón de rrada a ellos, ni a la historia, ni nal, soy muy periodista, y desFernão Lopes. a los personajes. Me voy a otra. pués comienzo a hacer cuentas: Jamás ha recuperado el perso- los personajes ya han tenido No tengo ninguna saga más a naje, ni ha continuado la serie. diez vacaciones de Navidad, parte de éstas. Algunos escritocincuenta de Pascua…Ya están res le hacen un guiño a un per¿Por qué? viejos. Nadie puede, cuando sonaje de un libro que aparece Jamás. Porque ha sido imposiestá haciendo una serie, hacer en otro, yo no tengo nada de cuentas. Porque tienen siempre eso. Yo parto hacia otra historia, la misma edad. Para mí, eso era los personajes son otros, es todo imposible. Una trilogía ha sido nuevo. lo máximo que he conseguido Es conocida por su dificultad hacer. A parte de esa, no tengo con los personajes masculinos. ninguna más a parte de la de Está aquel célebre de A Viagem Historia de Portugal, con A Esà Roda do Meu Nome… pada do Rei Afonso y Este Rei que Eu Escolhi, en los que los ¡Pero hago un esfuerzo! Ese fue niños son los mismos, pero son para responder a mi hijo, que era pequeño en el momento y se sólo dos libros. ble. O volvería a Mariana ahoquejaba de que mis libros tenían ra con treinta años, y madre de ¿Cómo nacen esos libros? demasiadas mujeres, y yo tamhijos... En aquel momento, en plena bién lo pienso. Le dije que en el Los pequeños que leen Rosa, o década de 1980, la educación siguiente libro sería un chico, y Portal 12, o Chocolate, quieren era muy confusa, y un día fui a así fue, el personaje principal. la continuación de esa historia, una escuela en el Algarve y un No sobran los personajes prinen la que Mariana aún es pe- niño me dijo: “Me gusta mucha

cipales, pero hay figuras masculinas. Una pareja de hermanos en el Cuaderno de agosto, por ejemplo. Hay un tipo que me parece muy gracioso en Um Fio de Fumo nos Confins do Mar (Un hilo de humo en los confines del mar), que es un sindicalista, pero no son los protagonistas, no lo son. Ni en un libro que hice para adultos, Os Profetas. En éste comienza por ser protagonista, porque es un profeta, pero después se muere, eso es histórico, la sobrina se pierde en Lisboa y como ella se pierde la sigo y hago que sea un personaje y así es, es ella la que cuenta la historia, en primera persona, y es ella la que cuenta las memorias…Siempre hay una mujer.

tante peores. Y hay muy pocas madres. O la madre es un personaje que casi no está, casi no aparece…Incluso en el libros de Rosa, la madre aparece muy poco. Como lectora, nunca he sentido eso. Para mí esa familia siempre ha sido normal, afectiva…

Pero en esa la madre existe, sólo que aparece muy poco. La que aparece más es la abuela o el recuerdo de la otra abuela. Pero incluso así, es donde aún No tengo ninguna con una maaparece vagamente la figura de dre muy buena, extraordinaria. O entonces son las segundas la madre. mujeres de los padres, esas En las otras, las madres o no tampoco son malas. existen, o están lejos, o nadie sabe nada de ellas…En ésta Pero siempre está la figura de (Meia Hora para Mudar a la esperanza…

Pereira decía que en esas revistas está la verdadera historia del país y es verdad. En ese momento (cuando escribí el libro) había un personaje que una semana estaba feliz, y otra semana la cosa ya no andaba bien, otra el hombre era horroroso… Pensé: “¿Qué es esto?” Y me decidí a hacer un libro basado en toda esa historia. Y en O Casamento da Minha Mãe ella solo sabe algo de la madre a través de las revistas del corazón.

Eso siempre, está aquí adentro, En este momento estoy eses visceral. No lo hago por eso. cribiendo una nueva novela Pienso que cuando una persona para adultos para la editorial tiene una infancia muy compliD. Quixote y hay muchas mucada una de dos: o se deja abatir jeres. Pero ésta es vagamente o reacciona. autobiográfica, y como yo sólo Una cosa graciosa, además esto he tenido mujeres alrededor de está en mis libros, era cuando mí es muy difícil escribir sobre las viejillas me llamaban, yo sahombres. Es una sociedad muy bía que me iban a rallar, y me matriarcal, quizás sea por eso. Estoy pensando que tengo que Minha Vida) en la que madre acuerdo perfectamente de decir poner algunos hombres en la era tan buena, la maté por el para mis adentros: Ellas no me van a matar. Y allí iba. Siempre medio. novela. me acuerdo de pensar: esto es Otro aspecto muy fuerte en su Pero no tengo grandes madres. muy malo, pero mañana será obra son las familias deses- O son un poco tontas… mejor, y será mejor si yo quiero. tructuradas. ¿Es la razón sólo Como la de O Casamento da ¿Por qué siempre fui una buebiográfica? Minha Mãe (La boda de mi mana alumna? Porque quería salir Sí y no. Cada vez tenemos fami- dre)… de casa y sabía que para salir de lias diferentes. También es para Ésa, ¡me divierte mucho! Leo casa tenía que tener trabajo y que los niños sientan que no es muchas revistas del corazón. pensaba que para tener trabajo una desgracia, hay cosas basHace tiempo oí que Pacheco tenía que estudiar mucho.

Mi motivo para ser una buena de los lectores de hace treinta alumna, estudiar y leer era salir años? de casa. Quizás sean diferentes, pero Dice que no es nostálgica pero hay una cosa que me parece simpática: hoy un niño que trabaja la memoria. comienza a leer un libro mío No soy nostálgica pero digo parte del principio de que se siempre que me siento una perha escrito ahora. No nota, por sona privilegiada porque soy ejemplo en los primeros, la faldel tiempo del bolígrafo perta de ordenadores, móviles… manente y del ordenador, y las ¡Nada! Leen Viagem à Roda do personas que he conocido y de Meu Nome (Viaje alrededor de quien he sido amiga y de las mi nombre) y soy yo la que les que soy amiga ahora…Por lo digo: Oigan, esto podría sucetanto, tengo el pasado reciente der hoy; ¿esta señora ha pasado y aún tengo este futuro. No soy todo este tiempo pensando que nada nostálgica y me irrita muiba a tener una niña y después cho cuando las personas tienen tiene un niño? la memoria corta y dicen: Ah, ¡qué bien se estaba antes! No -¡Pues podría! lo creo. ¡Era muy complicado! -¿Entonces no existen las ecoEstá bien, no existían algunos grafías? ¿La persona cuando de los problemas actuales, pero está embarazada no sabe que existían otros y por eso no era está embarazada de Manuel o fácil. Decir cómo se estaba ande María? tes es no saber nada, o tener una venda en los ojos, o ser ton- -Ah, ¡pues sí! to. Ahora, haber vivido esa exLes pasa. Como no hay móviles, periencia y vivir ahora ésta, está en el libro de Rosa, los cromos… muy bien. ya nadie colecciona cromos. No Hasta cuando dicen que los jó- entienden el tiempo. venes no leen nada, no es tan Pero lo entienden igual… cierto. Leen más de lo que nos pensamos, incluso en libros, y Sí. Porque pienso que lo que esdespués leen de otra manera. cribo tiene mucho más que ver Tal vez no lean tantos libros en con aquello que las personas papel, pero tienen otras mane- sienten, los miedos, las emocioras de llegar al conocimiento. nes, el resto es un poco secunLas cosas suceden siempre en dario. su tiempo y tenemos la tendenY otra cosa buena: los libros se cia a escribir lo que ha quedado han escrito ahora y para ellos atrás. Eso está mal. no tengo edad. Como ellos son ¿Piensa que aquel que lee hoy hijos, quieren saber lo que me tiene un perfil muy diferente gustaba que mis hijos fuesen.

Yo me río y les digo que mis hijos ya lo fueron hace mucho tiempo, porque ya son adultos. Se quedan sorprendidos porque parten del principio de que mis hijos tienen su misma edad. ¿Son más mayores que antes? Sí. Y no hacen preguntan diferentes. La primera escuela a la que fui, fue obviamente a la de mis hijos, obviamente. Y las siguientes eran de primer ciclo, tercero, cuarto…Ahora son de 6º, he ido a 3º de la ESO, y a veces hay profesores que me dicen: “Esto es muy difícil…” Los adolescentes tienen una capacidad de comprensión y de atención mínima, porque vivimos en una sociedad más rápida, se hace todo a correr, se dan mensajes deprisa, la televisión es rápida… Es así, no podemos hacer nada para combatirlo. Una vez fui a una escuela, un poco complicada, en la Alta de Lisboa y la profesora me dijo que estuviera allí al mediodía. Pensé que era muy tarde. Y ella me dijo que no, llegué al mediodía y a la media hora estaba despachada. “Es que no aguantan sentados más de media hora” Y eran de 3º de la ESO. Me di cuenta de eso luego. Durante esa media hora todo iba bien, pero después no era posible… Es muy normal que ellos, con los juegos, el Facebook, el Twitter, con las redes sociales, se interesan por otras cosas a parte

de los libros…La gente dice: Ah, leen poco. Pero la gente no dice que van poco al teatro, o al cine o a ver exposiciones....No van tampoco. Es otro tipo de cultura.

fesión, y por lo tanto creo que debo escribir todos los días, tener horarios y no retrasarme en los plazos.

Cuando tenemos una profesión, tenemos que ejercerla lo me¿Tiene buenas memorias suyas jor que sabemos. Ahora escribo mucho más de lo que escrien los libros? bía antes y trabajo mucho más Sí. Personas que han pasado ahora de lo que trabajaba antes, por mi vida y que he conseguido porque tengo seis sellos editometer en los libros. riales para los que escribo. Las buenas memorias que esLo que hace que en este motán en los libros que hago son mento tenga un libro para pumemorias de otra vida, de mi blicar en Texto, otro en Caminyo adulta, del tiempo de mis hiho y otro en la Oficina do Livro. jos…De la infancia hay esencialmente una voluntad de salir de En la Oficina son unas Historias de la Biblia, ilustradas por ella. Pero no mucho más. Carla Nazareth, están muy bien. No concibo un libro que acabe En Caminho saldrá uno de Hismal. A los jóvenes, creo que no torias Tradicionales, ilustradas tenemos el derecho de decirles: por João Fazenda, que también “¡Esto no tiene solución!” Porestá muy bien. En Texto, es un que sí que la tiene. libro con expresiones idiomáti¿Pero para los adultos a lo me- cas que tiene una pequeña historia para cada una de ellas, y jor ya no la tiene? también está muy bien. Estos Incluso así…Si las cosas fuesen tres están apunto de salir. incluso muy malas, muy malas, acabarán por no serlo, pero ya Y estoy trabajando en un libro no es como en los libros para para D. Quixote, que es una novela. Ahora sólo estoy pensando jóvenes. en ella y cuando la acabe ya ten¿Las motivaciones para escrigo dos o tres libros en espera. bir ahora son las mismas que ¿Y alguno de eses dos o tres es hace treinta años? juvenil? Ni mucho menos. Ahora son mis patrones los que estable- Hay uno juvenil para Caminho, cen mis horarios y planes. Hace y los otros dos son infantiles. treinta años mi profesión no era Son Historias Tradicionales, la escritura, escribía si me ape- que me gustan mucho hacerlas. tecía. Antes un libro aparecía ¿Por qué? cuando yo podía. Cuando llego a un país que no Ahora los libros son mi pro-

conozco, me voy a una librería y la primera cosa que hago es comprar historias tradicionales de ese país. Tengo una colección de historias tradicionales…Porque creo que las historias tradicionales nos dan a conocer la manera de ser de un pueblo. En nuestras historias tradicionales está todo: las viejas astutas, los frailes astutos, los que quieren engañar a los otros…Me gustan mucho. Tengo una colección muy grande de Historias Tradicionales con Caminho y hace dos años decidimos hacer la reedición porque muchas se han agotado. Para que no se haga apenas la reedición, se aprovecha una de esas historias que necesita ser reeditada y se une a una nueva. En la Oficina do Livro, después de las Historias de la Biblia, trabajaré con Las mil y una noches. En la Oficina tengo historias recontadas de los Grimm, de Perrault, de Andersen, ahora de la Biblia y después de Las mil y una noches. Como los libros son pequeños, y todos tienen el mismo tamaño, tengo que ver cuales voy a escoger. ¿De que tema nunca hablaría en una novela corta o en una novela juvenil? Nunca escribiría sobre nada que no domino. No hablo de aquello que desconozco. Nunca escribiría un libro que tuviese lugar en el campo porque soy lo más urbana posible, y si hiciese eso sería muy mentirosa.

Hay temas de los que no hablo, no es porque piense que no se debe hablar, porque creo que se debe hablar de todo, pero es sólo porque no los domino. A veces voy a una escuela y me preguntan porque no escribo un libro sobre la droga. Para escribir un libro sobre la droga tendría que pasar un año acompañando a determinadas personas, viendo el trabajo de determinadas personas, estudiando…No tengo intención de hacerlo, ni tiempo. Como he dicho, mis libros son muy urbanos, quitando Viagem à Roda do Meu Nome, que tiene una mitad aquí, y la otra en las Gafanhas de Aveiro, porque es mi segunda tierra, y la conozco tan bien como Lisboa, y es otra relación. Y también no es campo, campo, ¡es una cosa muy extraña! Es campo, es playa y es ciudad. Las personas son agricultores, pero también son marineros, y también son de la ciudad… Pero sólo es eso. No tengo ningún problema en hablar de lo que sea, desde que esté dentro del tema. ¿De qué le falta hablar? Ah, de tantas cosas… Pero tampoco tengo esa preocupación. Una vez, cuando estaba escribiendo Chocolate con lluvia, estábamos viviendo muy de cerca un divorcio complicado de los padres de unos amigos de mis hijos y así pasó. Pero nunca fuerzo nada, nunca sé de qué voy a escribir.

Yo también pienso que he ido creciendo con mis personajes. Eran más pequeños, después fueron creciendo y ahora ya son jóvenes y ya son adultos. Pero siempre he pensado que los ¿Ni para adultos? adultos podrían leer mis novelas juveniles. Me alegraría si de Ni para adultos. aquí a muchos años eso sucePara los adultos voy escribiendiese. do lo que se me vaya pasando. Me gustaría, a veces pienso en ¿Pero los leerían siendo conseso, escribir una novela históri- cientes o no? ca, pero no ahora. Ahora todo el No. Pensando que son para mundo escribe novelas históriellos. cas, por lo tanto ni pensarlo… ¿Qué le gustaría que dijesen de ¿No le sorprendería que, de sus libros, de aquí a cien años? aquí a treinta años, fuesen los adultos los que le leyesen sus Me gustaría que los leyesen. Me alegraría mucho. Vemos libros novelas juveniles? que son tan efémeros… Ah, no me sorprendería nada. Incluso porque hoy los adultos Pero no hago nada para remeya leen mis novelas juveniles. diarlo. Mis libros son actuales, Además, me pasó una cosa hace pero no me incomoda. un tiempo muy graciosa: cuanCuando estamos leyendo un lido la revista Visão ofrecía dos bro, las referencias culturales, libros de varios autores, uno las referencias de lugar, las rede prosa y otro de poesía, mi liferencias artísticas, nos gusta bro de poesía era para adultos, leerlo, saber… obviamente, y la novela que yo había escogido, Às Dez a Porta Yo sé que el lenguaje de los niFecha (A las diez la puerta cie- ños cambia. Pero es el lenguaje rra), no tenía ninguna indica- de aquel tiempo. Antes, cuando ción de si era para adultos. Los hacían reediciones, me pregunadultos lo leyeron y pensaron taban si quería corregir alguna que era para ellos. Nadie había cosa. No corrijo nada. Nunca preguntado si era para niños, si lo he hecho. Hago otro libro. era para jóvenes. Por lo tanto La corrección no tiene ninguna pienso que en la mayor parte de justificación. Porque no se dice los casos mis novelas juveniles ahora así, se dice de otra mason para todas las edades. No nera, porque ya no se escucha son para chiquillos. A partir de esta canción…En mis primeros una edad en la que ellos ya leen libros, ¿qué cantaban los nibien, a partir de los trece, cator- ños? ¡Chico Fininho (Rui Veloso)! Pero es una referencia de ce… Incluso en las juveniles, nunca lo sé. Empiezo y luego veo si funciona. Pero no tengo un tema del que diga que me gustaría escribir.

aquella época. Le digo a los niños: “El libro se escribió en ese año, miráis aquí y veis primera edición, es de ese año”. A parte de esto, hago otras cosas. Ahora, me gustaría mucho que me leyesen. ¿Le incomodaba ser catalogada como autora de libros juveniles? No me incomoda para nada. Aunque no me guste nada que me cataloguen de cualquier forma, ni a mí, ni a los otros. Pero establezco una frontera, no muy rígida. Por ejemplo, para Texto escribo libros didácticos. Los hago lo mejor que puedo, para hacer alguna broma en las historias, para no ser pesada, para entusiasmar a los niños. Pero todos los libros tienen un objetivo didáctico. Hay un grupo de profesoras que se establece y me manda una lista de lo que debo hacer. El resto es literatura, punto. Y no distingo si es para adultos, para jóvenes, para personas mayores… El otro día me preguntaron si no escribía para personas mayores. Los escribo hasta de casualidad, he escrito un libro para los abuelos… Escribo mucho para los niños pequeños. He escrito algunos para Texto, As Histórias com Cheiro (Las historias con olor), y las Historias Tradicionales, para Caminho. Porque el resto es todo ya muy juvenil. Soy mucho más juvenil. Y pienso que

toda la gente los puede leer.

que ella habla de esa realidad!

¿Piensa que es necesario legiti- Y otros, los españoles. ¿Qué conocemos de España? mar la literatura juvenil? No sé si es necesario legitimar- Incluso la literatura gallega… la…Porque no sé muy bien qué Sí hasta los gallegos, que se leen es un libro juvenil…Esa frontebien…Y ni siquiera llegan aquí. ra no está muy bien definida… Y están aquí al lado. En algún Por ejemplo, esa escritora que momento aún aparecieron vaganó el ALMA en 2008, Sonia gamente. ¿Qué aparece ahoHarnett… ¡Tiene libros terri- ra? Los álbumes para los más bles! Están muy bien hechos, pequeños, de Kalandraka y de están muy bien escritos…Pero OQO, porque no hay nada juveyo, a la hora de catalogarlos, nil. Tuvimos Manolito Gafotas, nunca catalogaría esos libros que hace años que fue publicacomo literatura juvenil. Me gus- do, y no tenemos nada. Nadie ta mucho lo que escribe, pero conoce nada. para mí son novelas. Recientemente ha salido un liNo sé si se debe catalogar la li- bro de David Almond, que es teratura juvenil. La infantil es muy bueno, pero muy difícil diferente, sí que se debe. Pero hasta de catalogar… tanto en una como en la otra ¿Pero Alicia en el País de la pienso que lo que debe primar Maravillas no es difícil? A ver es la calidad. Tiene que ser una quién lo lee de verdad. El raphistoria bien hecha. Ahora todo to, de Stevenson; ¡me encantaba el mundo escribe libros para niStevenson! Son libros difíciles ños. Y todos piensan que es eso. de leer, y los leíamos. Ellos, ahoEs que enseguida tenemos muy ra, que tienen la cabecita mucho poca noción de las cosas que se más abierta, también los deben están publicando en el extranje- leer. Lo malo es que las persoro y que llegan aquí…Si la gente nas parten del principio de que pagase por las cosas que se pu- ellos se aburren, que no son cablican allá y las mirase, ¡no ha- paces, y entonces no se los dan. ría nada más! Lo miramos y nos No puede ser. morimos de vergüenza. No se puede hablar de su escriHacen falta muchos libros, aquí… tura y de sus buenas memorias sin hablar de periodismo. DesHasta los brasileños, sobre todo pués de colaborar con el Sulos brasileños…Coges un libro plemento Juvenil del Diário de de Lygia Bojunga Nunes y los Lisboa, empezó a colaborar en últimos libros…Ante todo, es el propio Suplemento, en 1961, literatura brasileña. Y es la reay así se inició su carrera de pelidad brasileña. Tiene cosas exriodista. tremadamente violentas, ¡por-

¿Cómo era el Suplemento Juve- los dibujos, las fotografías… nil del Diário de Lisboa? ¿Qué ¡entonces las noticias!... se escribía? Después hacíamos encuentros Lo que quisieses. El Suplemento en el hall del Diário de Lisboa. comenzó siendo infantil. Estaba Hicimos encuentros con persodestinado a los niños pequeños: nas extraordinarias: con Aquilino Ribeiro, con Rogério Paulo, ocho años, nueve años… que era del teatro, con Igrejas ¿Eran ellos los que enviaban Caeiro. Pasó la flor y nata por los textos? allí… Eran ellos mismos. No pasé por ¿Para ese público juvenil? esa fase. Nosotros lo anunciábamos y los Cuando empecé a escribir para lectores iban allí. Me acuerdo ellos, y después cuando me fui del encuentro con Aquilino, que para allí, era un suplemento ¡fue extraordinario! Por lo tandedicado a los jóvenes, y los últo aquello movilizaba a mucha timos años era incluso adulto, gente. Porque no había nada pero hecho por jóvenes. Vivía igual. Y todos los escritores, que de los textos que los jóvenes tienen hoy mi edad, casi todos mandaban pero había siempre pasaron por allí. No me acuerdo dos páginas reservadas a las de ninguno que no hubiera panoticias. Nosotros, que trabasado por allí: de Eduardo Prajamos en el suplemento, y otros do Coelho a Luiza Neto Jorge, a como nosotros leían los perióLuísa Ducla Soares, Nuno Júdidicos y hacían unas noticias, ce, Jorge Silva Melo… daban unas opiniones, era una especie de revista de prensa. ¡Todos! Y eran colaboradores Ya estaba muy politizado en la muy activos. época. Por eso se censuraba de Hoy aún recibo a personas que arriba abajo. me dicen que escribieron unas ¿Qué se censuraba? ¿Los textos cosas para allí. Está bien. Pero que mandaban los colaborado- aquellos que eran el grupo principal, comenzaron allí. Tuvimos res? un grupo muy bueno donde se ¡Hasta los dibujos¡ ¡Todo! Siemescribían las cosas y se debapre teníamos números listos tían, donde se otorgaban los porque había semanas en las premios al mejor artículo, al que le suplemento era censuramejor ensayo, al mejor cuento… do de arriba abajo, todo censuY los premios no estaban tan rado: los poemas, los cuentos,

mal. Fósforo-ferrero nos patrocinaba por aquel entonces. ¿Pero otorgaban los premios una vez por año? No, cada quince días. Mucha gente empezó allí. Y los primeros años que siguieron al 25 de abril estaba toda la política allí metida, José Lello, Ilda Figueiredo, que eran niños, en esa época…Hélia (Correia) era una de las mayores colaboradoras de Juvenil. ¿Y, en la redacción, contactaban incluso con ellos? El suplemento era, inicialmente hecho sólo por Mário, después entré yo. Era hecho prácticamente por nosotros dos. Era sólo leer, leer, leer…Nos daba mucho trabajo. Leer, seleccionar y después responder. Porque había una página al final que estaba reservada al correo, para responder a las personas. Eso lo hacía normalmente yo. Había un relación muy grande. Y después intentábamos explicarles en esa página porque sus poemas no habían sido publicados. No les podía decir que habían sido censurados. Tenía que buscar una manera, y al final lo acababan entendiendo. Había un chico que no escribía nada mal, y que mandó varios poemas. No sé si publicamos alguno. Se llamaba Durão Barroso.

la redacción. Miré todo aquello Hace unos años me acordé y se DN Jovem. y pensé: “Yo hoy, si trabajase los mandé. Y el DN Jovem también hizo aquí, sería muy infeliz.” Porque historia… ¿Tenían criterios de edad? están todos unos encima de los De edad, sí…Pero a partir de Exactamente. Los más peque- otros, porque…no sé por qué. un momento pasaron a ser sólo ños pasaron por él, casi todos… Y otra cosa es que el periódico jóvenes de diecisiete, dieciocho Por lo tanto, todo tiene sentido. está mal. Están todos, no sólo años…Los más pequeños eran A pesar de los blogs…En la épo- ese, mal hechos…Tiene una cosa muy pocos y más tarde ya no ca del DN Jovem no había blogs u otra buena, tiene buenos pehubo. Las exigencias también pero a pesar de eso a las perso- riodistas… eran muchas, pero éramos muy nas les gustaba verlo en papel y Aún el otro día hablaba con un rigurosos. Enseguida estable- creo que tenía sentido. compañero mío. ¡La libertad cíamos una relación con alguA parte de eso, ¿no sería bueno que tenía yo! Era yo la que esconos, o porque se marchaban para el periodismo y para ven- gía a quién entrevistaría, yo era para Francia y no tenían donde la que concertaba las entrevisder periódicos? quedarse y se quedaban aquí en tas, yo las anotaba en mi agencasa…Teníamos mucha proxi- Pienso que sí. No sé porque la da, y después se lo hacía saber midad, y eran tiempos difíciles gente que trabaja en los perióa mi jefe de redacción. No se lo para los niños, muchos se mar- dicos no piensa en eso, porque preguntaba antes. ¡Y tenía una chaban, incluso algunos venían creo que los periódicos se venlibertad total, pero total! a Lisboa buscando otras cosas y derían más. Si me publicasen nos caían aquí en casa. La base algo en ese periódico mañana, Y hoy los miro, reducidos a un siempre era lo juvenil, era la re- lo compraría. Y todos los ami- espacio mínimo, reproduciendo las declaraciones de la Lusa…y gos, la familia… lación que había. no son así de diferentes los unos Después los tiempos cambia- Los periódicos, hoy, casi no tiede los otros. ron, la dirección del periódico nen nada: casi no hay reporconsideró que ya no tenía sen- tajes, artículos de fondo…Debe Antes nosotros sabíamos, si sentir una gran amargura en comprábamos el Diário de Notido, y se acabó. tícias era esto, si comprábamos relación a esto. ¿Cuándo sucedió eso? el Correio da Manhã era lo otro. Sí. Sobre todo en relación al Mais tarde, já foi depois do 25 Diário de Notícias, que fue don- Dice que su primera profesión de abril. de trabajé más años. Tuve una es el periodismo y sólo después gran amargura cuando se acabó la escritura, y que la escritura ¿Y hacía falta o no? el Diário de Lisboa, cerró. Aún periodística se encuentra en sus Pienso que sí. Aunque hoy exishoy paso por la calle Luz Soria- libros. ¿Entonces podemos detan muchos blogs, a veces aún no sólo para verlo…El que está ducir que su escritura periodíshay gente que me dice: “Me abierto, porque el Diário Popu- tica sea literaria? gustaría publicar esto, no tengo lar ya ha cerrado, es el Diário No hay nada peor que un periodonde…” Hubo una época, en el de Notícias, y me cuesta leerlo. dista haciendo literatura en un Jornal de Letras, Luís FagunMe pasó una cosa terrible: fui periódico. Mi escritura no era des Duarte estaba al frente de al Diário de Notícias anteayer literaria, era perfecta. Ahora, la ello, en el que aún se publicay no iba a allí desde que salí, escritura de las novelas es muy ron unos textos, pero después hace veinte años. Entonces, me concisa, es como la escritura dejaron de publicar. Y después, llevaron simpáticamente a ver que nos enseñaban en periodisunos años más tarde, se creó el

mo, que era “adjetivos, cuidado con ellos, las palabras sólo cuando sean necesarias…” Era de mucho rigor. Y se ve en los libros que no hay grandes puntos de exclamación, no hay finales con esas frases apoteóticas…Y también esa idea de acabar una entrevista, un reportaje y ahora una novela con una frase corta. También aprendí en el periódico que no se acaba nunca un reportaje con un diálogo.

que estábamos en la redacción trabajando como el tiempo que estábamos en el Snob comiendo filetes, diciendo disparates y riendo, o en el Ribadouro, que estaba justo en frente del Diário de Notícias. Había tiempo para esa convivencia. Ahora no…Eso es lo que hace falta. Por lo demás, mis amigos continúan a ser mis antiguos compañeros de los periódicos.

del Diário de Lisboa en aquella época, a azúcar quemado. Par mí, la máquina de escribir y el periódico huelen siempre a azúcar quemado. ¿Y está bueno? ¡Está muy bueno? Entrevista de Andreia Brites Traducción: Manuel Iglesias Fernández

¿Cuál fue la mayor utopía que Vivíamos en un tiempo en el que se alimentó el 25 de abril? los periódicos estaban llenos de No sé si era una utopía. Era la escritores: estaban Urbano (Taidea de que todos íbamos a ser vares Rodrigues), (Mário) Zammuy felices. Y otra cosa: que tobujal, Maria Judite de Carvalho, dos íbamos a trabajar mucho en Mário (Castrim) y eso nos emtodo. Era esa idea: estamos trapujaba. Y después teníamos a bajando por el bien común, esto los otros, con práctica, que eran va a ser diferente, ahora somos muy buenos a causa de eso y que nosotros, esta vez hemos gananos enseñaban: “Quita eso, pon do nosotros, y vamos a hacer de lo otro, qué disparate…”, que no esto una cosa que valga la pena. eran extraordinarios periodistas pero eran muy buenos en el ¿Siente que tenga alguna urdía a día, y nosotros aprendía- gencia? mos mucho de ellos. En este momento, no. No deAhora entras en un periódico pendo de nadie y nadie depeny todos tienen la misma edad, de de mí. He criado a mis hijos, veinte o treinta. Ahora no están mis nietos han crecido. Si tuve aquellos con los que se apren- alguna urgencia fue la de verlos día. Y si incluso están, no tienen así. Claro que me gustaría vertiempo, porque son tantos…Ha los aún más crecidos. Pero ursido de las profesiones en la gencia, no tengo la urgencia de que hoy noto más cambios, de hacer algo que nunca he hecho. trabajo, pero sobre todo de re¿A qué huele su máquina de eslacionamiento. La relación que cribir? teníamos, en eso años, con nuestros compañeros, ultrapasaba el Mi máquina de escribir siempre periódico, y teníamos tiempo. debe oler de una forma extraña, Yo tenía casa, marido e hijos, y que es el olor que tenía la retenía tiempo. Y era tan impor- dacción del Diário de Lisboa y tante para nosotros el tiempo que es el olor que tenía la calle

Destaques
La gramática sale a la calle

la lengua como tópico o tema siempre le ha interesado: “Me gusta la gramática, la etimología, los usos idiomáticos de la lengua, me gusta Raymond Queneau y los Ejercicios de estilo, Augusto de Campos, Haroldo de Campos… Como aún no soy escritora sólo estoy empezando a explorar las herramientas. En un libro para niños, el sonido de las palabras, el ritmo del texto, el papel casi gramatical del salto de página tiene especial importancia. Y el hecho de usar el propio discurso como motivo para la historia contribuye a la obtención de textos más «sonoros».” Por eso, pensando en los álbumes, primero surgió el discurso verbal. No obstante, la relación con el discurso visual es umbilical, dialógica y complementaria, independientemente de las técnicas a las que recurre la autora, y que han sido distintas en los dos álbumes. “El resultado es diferente pero el principio es el mismo. La monotipia (eso que no es un collage en Greve) es una reproducción única de un dibujo ejecutado, por presión, en una superficie. En ese sentido es más aleatoria e inesperada que un dibujo hecho directamente con materiales rayadores – lo que hago a pastel de cera y a lápiz en Achimpa. Y aunque en éste ya ocupe con menos frecuencia todo el espacio de la página, la mayoría de las ilustraciones son tan densas como en Greve. Pero hay otros elementos comunes: la alternancia entre manchas de color plano, texturas (¡muchas!) y patrones – que se hace evidente, por ejemplo en la ilustración del teleprompter (Greve) y en la ilustración del Parlamento (Achimpa) – las

Después de Greve (Huelga), la ilustradora portuguesa Catarina Sobral publica a principios de noviembre Achimpa, su segundo álbum, editado también por Orfeu Negro. Con una voz muy original, empiezan a imponerse elementos que marcan la identidad de un discurso visual y textual coherente. En ambos libros se explora el sentido de las palabras y la comunicación, creando situaciones inusitadas que desmontan el código semántico, lo subvierten y amplían. La animización de los puntos funciona en Greve tal y como en Achimpa funciona la apropiación de una palabra totalmente desconocida. Existe una condición irónica en este humor, sustentado por la revelación de lo obvio y por la transposición de su contexto lingüístico que es una forma de alterar y cuestionar el orden. Aunque es ilustradora de formación y profesión,

la historia tendría que ser circular. Fue por eso que dejé el final por resolver (como dirían los escritores e ilustradores que firman el manifiesto del álbum ilustrado - http://thepicturebook.co: «The tidy ending if often dishonest» [El final feliz es a menudo deshonesto]).”

figuras poco modeladas, las perspectivas extrañas. A parte de eso, vuelvo a incluir referencias, que ya no son artísticas (como a Joyce, Hamlet, Kosuth…) sino a ciudades: Lisboa (el tranvía 28, el taxi verde y negro, el Jardín del Príncipe Real, la librería Ler Devagar), Oporto (la librería Lello), París (la librería Shakespeare and Company), Amsterdam, etc.” El sentido del ridículo, la falacia del aparente conocimiento y el poder que se le asocia son desnudados en una especie de travelling urbano acelerado, en la tradición de Charlot o M. Hullot, que están siempre en tránsito. Es como si Achimpa fuese un héroe y no, tan sólo, una palabra de la que nadie sabe su significado. Catarina, en cambio, le añade otras referencias. “Quería escribir un libro sobre clases de palabras y me acordé de que podía subvertir el motivo, en cierta manera recurrente en la literatura, del hilo narrativo. O sea, que podía reproducir la misma estructura que encontramos en la leyenda de Carlomagno, en Orlando furioso, o incluso en el libro infantil Um dia, um guarda-chuva (Un día, un paraguas)… substituyendo el papel del objeto (el anillo; las espadas; yelmos y caballos; el paraguas) por una palabra. En Achimpa la secuencia de los eventos no está dictada porque ese objeto cambie de dueño sino porque una palabra cambia de clase. Esto sólo tendría sentido inventando una palabra que permitiese varias flexiones (en ese momento también estaba volviendo a rever O tal canal, donde abundan los neologismos, juegos homofónicos… cacofonías…). Y por un impulso autoral cualquiera Achimpa será publicado por Orfeu Negro a principios de noviembre en Portugal. En Brasil el álbum Greve será publicado por WMF Martins Fontes, en los primeros meses de 2013.

Narrativa juvenil: literatura, libros, mercado
A narrativa xuvenil a debate (2000-2011) es una monografía esencial para quien esté interesado en la literatura juvenil. Es el resultado de una investigación llevada a cabo por un equipo de académicos que integran la Red Temática de Investigación “Las Literaturas Infantiles y Juveniles del Marco Ibérico e Iberoamericano” (LIJMI), presentada en septiembre, al final del Curso de Formación Continua “As literaturas infantís e xuvenís ibéricas. A súa influencia na formación lectora”. En este libro encontramos 45 fichas bibliográficas de novelas cortas y novelas juveniles, originarias de España, Portugal, México, Uruguay y Brasil, que tienen en común el hecho de que todas son consideradas literatura de calidad. En estas fichas se proporcionan informaciones bá-

sicas sobre la temática, la estructura y el estilo de la escritura de los diversos autores, realzando una diversidad que contraría la idea de que todos los libros para adolescentes y jóvenes responden a fórmulas vacías de densidad, realismo o complejidad. Temas como la muerte, la iniciación sexual, la guerra, la identidad, la pobreza, explorados desde una perspectiva realista, habitan codo con codo con mundos fantásticos, aventuras policiales, experiencias sobrenaturales. Algunos de los libros españoles abordan el franquismo y el efecto de la Guerra Civil, mientras que los brasileños exploran la corrupción, la violencia y el crimen, como si se tratara de en una aventura policial.

tor, asociándolo a la Edad Media, porque considera que ambas épocas funcionan como un puente: “En el ámbito de la profunda crisis del hombre consciente de su vulnerabilidad de ser en el tiempo, la experiencia del adolescente, que aún no ha abandonado por completo la ingenuidad y la vivencia intemporal de la infancia, pero comienza a tomar consciencia de sí mismo y de su existencia en el tiempo, permite volver a ver, de forma crítica, la identidad del hombre individual y de la sociedad, rehaciendo el recorrido de construcción de la modernidad”. A continuación, enumera, sin dogmatismos, diversas características de la literatura juvenil, del punto de vista temático y estructural. Si las narrativas realistas tendencialmente prolíficas en referencias al presente (lenguaje e iconos) y parcas en figuras adultas, pueden rápidamente perder el interés, la verdad es que una buena composición literaria ultrapasa hábilmente esa aparente limitación. La investigadora destaca la polifonía, el humor, la narración heterodiegética, la coexistencia de géneros y tipologías textuales, el sentido crítico y la creación de una densidad emotiva en la narrativa del personaje como elementos que valorizan la obra en un sentido literario, mucho más allá de la fórmula que, en gran parte, considera didáctica. Por otro lado, la narrativa fantástica permite más fácilmente la influencia del adulto y los dilemas éticos propios de una novela o breve novela de iniciación o crecimiento. En el segundo ensayo, la profesora Gemma Luch analiza el contexto de edición y del mercado, y sus consecuencias en la recepción de la literatura por parte de los jóvenes, concluyendo que se ha dado una alteración de paradigma, como también ha pasado con los adultos. El acceso más directo al libro, al autor y a otros lectores, a través de todas las plataformas virtuales que editoriales, autores, libreros, mediadores y lectores mueven, ha hecho que adolescente tenga acceso a una información muy valiosa que le ayuda a escoger qué quiere leer, independien-

A parte de la función divulgativa, la monografía dedica gran parte de sus 359 páginas al análisis literario. Dos ensayos sobre la literatura juvenil abren el volumen. En el primero, Maria Madalena M. C. Teixeira da Silva delimita el universo volátil del conjunto de trabajos literarios de la juventud de un au-

temente de si tiene una motivación personal o grupal. Estos libros tienen características híbridas, apostando por el diálogo, por el poco espacio para las descripciones, por un narrador que cuenta, esencialmente, sólo hechos, sin grandes reflexiones o momentos que obliguen al lector a hacer inferencias. Según Luch, todavía existe la “regla del yo”, que busca fundir autor, lector y personaje-narrador en un único personaje: el del adolescente que lee el libro. Existe, evidentemente, una mayor tendencia para la previsibilidad de la lectura y para la sensación de comprensión que da al lector, sea adolescente o no, una experiencia exitosa, incitándolo a la búsqueda de más libros de ese género. Los ensayos se complementan y, sin maniqueísmos, el lector se da cuenta que el verdadero texto literario tiene más condiciones para sobrevivir en el tiempo que las fórmulas. Aun así, muchos lectores se alimentan de ellas no sólo en la adolescencia, sino a lo largo de toda su vivencia. Las veintidós reseñas críticas que incorporan se añaden en la parte final del libro ejemplifican bien lo que debería ser un texto literario y clarifican zonas muy grises en esta aparente antinomia. Agustín Fernández Paz, Alice Vieira, Ana Saldanha, António Mota, Elia Barceló, Magdalena Helguera, Marilar Aleixandre o Gustavo Bernardo son algunos de los autores con libros reseñados en el volumen. La monografía congrega dos valencias que raramente se encuentran: la de la consulta y la del pensamiento.

de cinco años, la estrategia de promoción de la lectura del PNL se centró en el acceso generalizado al libro y a la lectura, dotando a una gran mayoría de las bibliotecas escolares del 1º ciclo y muchas de 2º y 3º ciclo de un presupuesto para la adquisición de fondos, y sensibilizando a los profesores para la lectura recreativa y extensiva en el aula, entre otros proyectos de formación de mediadores: bibliotecarios, profesores bibliotecarios y padres.

Desde el año pasado, el Plano Nacional de Leitura ha privilegiado el desarrollo de la competencia lectora, implementando en el terreno su máxima orientadora: Leer Más, Leer Mejor. Sobre la adquisición de la lectura, Jonathan Grainger, en la conferencia de apertura, presentó dos caminos: uno de identificación visual holística de la palabra y otro de segmentación de la palabra y asociación fonológica y grafémica. Adriana Baptista enseñó los mecanismos de lectura de textos bimodales y los criterios que deben presidir la coexistencia de texto e imagen en la página, para que esta no tenga un efecto dispersor y seduzca. Los principios de contigüidad y coherencia se muestran fundamentales para que el niño no se sienta confundido. Al final del primer día se presentaron dos proyectos con el apoyo del PNL. Teresa Paiva resumió la formación que su equipo dio a diversos grupos de profesores, con el objetivo de sensibilizarlos sobre la importancia del sueño. Se pre-

VI Conferência do PNL: Aprender a Leer
La 6ª Conferência Internacional do Plano Nacional de Leitura portugués tuvo lugar los días 2 y 3 de octubre. Durante los dos días que duró el encuentro, el enfoque principal se enmarcó en la sustentación de la competencia lectora. En un primer ciclo

tende que en este nuevo año sean los profesores lo que transmitan este mensaje a los alumnos, motivándolos para participar en proyectos sobre este tema. Fernanda Leopoldina Viana explicó en qué consiste el concurso en el que pueden participar todas las escuelas portuguesas que integran la enseñanza secundaria: crear un proyecto de promoción de la lectura, mediado por los adolescentes, con su comunidad. Después de seleccionar los proyectos, éstos serán apoyados económicamente por el propio PNL y supervisados por la Universidade do Minho. El día 3 de octubre, la atención se centró en la conferencia de la Princesa Laurentien de Holanda que defendió, en un discurso claramente político y muy entusiástico, la promoción de la lectura como un derecho de acceso a la alfabetización. Como presidenta del grupo de trabajo de la Comunidad Europea, presentó las conclusiones del estudio sobre el acceso a la enseñanza y pidió a todos que se comprometiesen, y que asumiesen sus responsabilidades. “Si aceptamos un número (de alfabetizados) inferior al 100%, estaremos aceptando que haya niños que, automáticamente, se queden atrás.” La sala, que estaba llena, se rindió y aplaudió. http://www.planonacionaldeleitura.gov.pt/index1.php

Brasileira de Letras, obtenido en 2003, no sin antes ser distinguida con el Premio Hans Christian Andersen, el Nobel de Literatura Infantil, en 2000.

El Premio Iberoamericano SM reconoce a Ana Maria Machado
La escritora Ana Maria Machado (1941) ha sido la ganadora de la VIII edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, y el segundo nombre brasileño que merece esta distinción. Siendo una veterana de la literatura infantil y juvenil, con más de cien libros publicados, para todos los públicos y de diferentes géneros, la biografía de esta escritora es impresionante. A parte del Premio Jabuti, fue la primera autora con una obra mayoritariamente infantil y juvenil con un asiento en la Academia

En el comunicado de prensa, el jurado del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil destaca como argumento de peso las revoluciones que la obra de la autora ha llevado a cabo: “Su obra literaria, dirigida a niños, jóvenes y adultos, aborda un amplio registro de temas y el tratamiento de los mismos ha revolucionado las nociones de género, de tradición y de alteridad en el mundo de la literatura para niños y jóvenes. El compromiso social y la reflexión sobre la literatura han sido puntos clave en el desarrollo de sus escritos teóricos, y otro punto relevante de su obra es la recreación de la cultura brasileña a la que su escritura otorga una proyección universal.” Bisa Bia, Bisa Bel es su libro más premiado, pero su vastísima bibliografía cuenta con innu-

merables títulos recomendados, ganadores de premios regionales, nacionales e internacionales. Valores y conflictos como la amistad, el primer amor, la tiranía y la opresión, la memoria, y la identidad circulan dentro de enredos familiares y sociales, la mayoría de las veces legitimados por las características coloquiales de unos personajes que expresan de este modo su propia complejidad. El Premio SM fue creado en 2005, Año Iberoamericano de la Lectura, con el objetivo de fomentar la literatura infantil y juvenil por toda esta geografía intercontinental. Por eso cuenta con diversas instituciones de los países implicados, entre los que se encuntra la Direcção Geral do Livro, dos Arquivos e das Bibliotecas (DGLAB), en Portugal, que ha escogido como candidato portugués para esta edición al escritor António Mota. Este premio es un reconocimiento a una carrera literaria y ya ha distinguido, entre otros, a Bartolomeu Campos de Queirós, Maria Teresa Andruetto y Agustín Fernández Paz. El premio será entregado el 27 de noviembre, en

la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México. http://www.iberoamericanosm-lij.com/ http://www.anamariamachado.com/home/

Prémio ALMA 2013, sala de espera
Durante la Feria del Libro de Frankfurt han sido anunciados los candidatos a la edición de 2013 del Premio ALMA (Astrid Lindgren Memorial Award). Ya que es el más importante premio internacional relativo a la literatura infantil y juvenil y de promoción de la lectura, el presidente del jurado, Larry Lempert, ha destacado el aumento de candidaturas, así como de las instituciones que las han propuesto. Los números son claros: entre los 207 nominados, 61 lo son por primera vez. En esta edición, hay representantes de 67 países, entre escritores, ilustradores, promotores de la lectura (individuales e instituciones) y cuentacuentos. El Reino Unido es uno de los países con más nombres en la lista y, en su mayoría, repiten. Entre ellos están Quentin Blake, Aidan Cham-

bers, David Almond, Babette Cole o Michael Foreman. Oriundos de Irán, los participantes son mayoritariamente ilustradores, haciendo justicia al reconocimiento internacional de la ilustración iraniana. No faltan referencias inevitables: Roberto Innocenti, Michael Rosen, Peter Sís (uno de los vencedores de la edición de 2012 del Premio Hans Christian Andersen), Wolf Erlbruch, Jan Lööf o Katsumi Komagata son apenas una ínfima parte de esta selección de nombres destacados. En lo que se refiere a las instituciones presentes, están las más conocidas, como IBBY International, International Youth Library, Booktrust o Hamelin, y otras que estando aquí prsentes pretenden darse a conocer, como AÇEV (Fundación de Educación para Madres e Hijos) de Turquía, Sikkha Asia Foundation y, entre otras más, Programme Planète, de Burkina Faso. El universo iberoamericano aporta diecinueve candidaturas de diez países, entre escritores, ilustradores, promotores de la lectura e instituciones, confirmándose como un núcleo de peso. El ilustrador mexicano Gabriel Pacheco, la ilustradora española Elena Odriozola, el promotor de la lectura brasileño Maurício Leite son algunos de los candidatos. De Angola llegan dos escritoras, Maria João y Maria Eugénia Neto. En Portugal, como en ediciones anteriores, la selección corrió a cargo de la DGLAB y el elegido fue el escritor António Torrado y a la editorial Planeta Tangerina, que participa como entidad promotora de la lectura, como ya hizo el año pasado. El proceso de nominaciones está dividido en diferentes fases, comenzando por la ratificación, por parte del jurado del Premio, de las entidades nominadoras y de la atribución del número de candidaturas a cada una de ellas. Después, el jurado decide si integra o no a los candidatos escogidos por las diversas entidades y finalmente añade sus propios candidatos. Estos criterios permiten que, por ejemplo, la institución vene-

zolana El Banco del Libro, distinguida con el Premio en 2007, pueda seleccionar por ejemplo a la ilustradora argentina Isol, de manera que las fronteras de los países y otras razones, entre las cuales están las políticas, no condicionen la elección de los autores, promotores y cuentacuentos, a título individual o institucional. Más que la expectativa de vencer, constar en esta lista significa dar a conocer proyectos, y en ese sentido la página web de ALMA es muy valiosa: a parte de los nominado en la edición de 2013, podemos encontrar todas las listas, desde el año 2002, cuando se inauguró este Premio que celebra Astrid Lindgren. A través de la pantalla del ordenador entramos en un mundo de aprendizaje para todos aquellos que se dedican a la lectura, con una calidad inequívoca. El anuncio del Premio ALMA se hará en directo desde Suecia, el 26 de marzo, a partir de la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, como sucede todos los años. http://www.alma.se/en/

Octubre, mes del Children’s Book Festival
Durante todo el mes de octubre Irlanda conmemora el libro y la lectura para niños, tanto de cuna como adolescentes. El Children’s Book Festival ya tiene veintidós años de existencia, llevando a cabo iniciativas en bibliotecas, escuelas y librerías por todo el país y también en Irlanda del Norte. El Children’s Books Ireland (CBI) empezó a colaborar con el Festival en 1990, editando una guía de lecturas recomendadas que ha publicado anualmente, integrada en la programación del Festival que ahora organiza. Este año, entre los autores invitados, destacan Cressida Cowell, autora del best seller Cómo entrenar a tu dragón y Eoin Colfer autor de la saga Artemis Fowl. A parte de las presentaciones de libros, los escritores tendrán encuentros con el público juvenil.

Se deben destacar dos concursos: la quinta edición de la O’Brien Press Cover Design Competition, en la que los candidatos a diseñadores harán una nueva cubierta para el libro Adam’s Starling (El estornino de Adam), de Gilian Perdue, originalmente publicado en 2002; y un concurso de escritura creativa a partir del título y de la tapa del libro de Verónica Bennett, The Broomstick Bike (La bicicleta con un palo de escoba), en el que pueden participar todos los niños menores de once años, entregando los originales en la biblioteca de su lugar de residencia o enviándolos por correo a la organización. También habrá visitas especiales de los Médicos de los Libros, que recomendarán libros y compartirán informaciones especiales sobre los autores preferidos de los más pequeños. La agenda es extensa tanto en la geografía como en los temas y acorta distancias, tanto por los itinerarios de los escritores e ilustradores, como por las actividades virtuales. La estrecha relación con las bibliotecas locales y entre éstas y las escuelas potencia el alcance del Festival, que ya integra a la identidad lectora de Irlanda, expandiendo así el estatuto de Dublín, capital de la Literatura por la UNESCO, a todo el país. http://www.childrensbooksireland.ie/childrensbook-festival/festival-programme/ Traducción: Manuel Iglesias Fernández

Saramaguiana
José Saramago entrevistado por Ana Sousa Dias Fotografías de João Francisco Vilhena

en granados, algarrobos, palmeras o una araucaria muy alta. Éste es, todavía, un mes cálido de finales del verano de 2006 y todos los días hay noticias de hombres y mujeres exhaustos que llegan a las Islas Canarias en frágiles embarcaciones abarrotadas, arriesgándolo todo para cambiar la pobreza exangüe de África por un espejismo europeo. La isla es negra y dura, hecha de lava reciente, y cada planta protegida de los vientos alisios por un muro de piedra parece un milagro. Dirá Saramago que para pintar la isla de verde basta un poco de agua, y hará de esta imagen una parábola que cabría, entera, en los libros que escribe. En la piso de arriba está el sitio donde escribe José Saramago, debajo el despacho de Pilar, con el equipamiento para los programas de radio que hace regularmente en directo y un ordenador donde se suceden los correos electrónicos relacionados con ambos. Al otro lado de la calle, seis jóvenes catalogan los veinte mil libros de la pareja, finalmente ordenados, en la nuevísima biblioteca en cuyo jardín se plantó un frágil esqueje de olivo portugués. Todos saben que en poco tiempo el palo se hará árbol, porque es lo que pasó en el jardín de la casa, donde pequeños brotes se transformaron La entrevista es grabada en la sala, sin interrupciones, y comienza con la explicación de Saramago sobre los caballos. “Te leeré”, anuncia. Coge un borrador de Las pequeñas memorias. “Mi problema con los caballos es más espinoso, una de esas cosas que se quedan clavadas toda la vida en el alma de una persona. Una hermana de mi madre, María Elvira se llamaba, estaba casada con un tal Francisco Dinís…” Lanzarote es tan diferente de Azinhaga, donde naciste, una aldea del Ribatejo portugués, región fértil, con mucha agua, y tan diferente de Lisboa. ¿Los lugares donde vives se reflejan en su escritura? Hay una vieja novela que publiqué en 1947, Tierra de pecado, que debía haberse llamado A Viúva (La viuda), que nunca más he leído pero recuerdo que transcurre mucho en Azinhaga. La clase social que se presenta no es la mía, son grandes propietarios rurales, que conocía y sabía cómo vivían. Algunas situaciones vividas por mí como niño aparecen en el libro. En mi poesía se pueden encontrar alusiones, de forma indirecta, transpuesta, a ambientes campestres. Muchos años más tarde, aparece Levantado del suelo. El primer proyecto fue instalarme en la Quinta da Cruz da Légua, en

La casa está tranquila, centrada en la amplia cocina, y esta llena de caballos – pequeños objetos, delicadas esculturas, dibujos. Hay caballos encima de las mesas, en las estanterías, en las paredes. La explicación para este, digamos, problema está en Las pequeñas memorias, libro que todavía no había sido publicado cuando se realizó la entrevista. Antes de franquear la puerta de la casa de Pilar y Saramago, se tiene que desembarcar en Lanzarote, la isla más oriental de las Canarias, a salvo de la aridez por una perseverante operación de desalinización del agua del mar, a salvo de la avidez de la especulación por las apretadas reglas urbanísticas iniciadas por César Manrique (1919-1992). El artista moldeó amorosamente el territorio y dejó una herencia de respeto por la ecología del lugar, hoy considerado “reserva de la biosfera”. La marca más obvia está en la fundación que lleva su nombre, en la casa donde vivió, pero también en el riguroso funcionamiento del turismo en Timanfaya o en el aprovechamiento espectacular de los Jameos del Agua y de otros espacios esculpidos por la naturaleza.

la aldea entre Azinhaga y Santarém, por donde yo había pasado. Era un microcosmos, me interesaba saber cómo eran las relaciones de trabajo y de dependencia, la presencia de la Iglesia. Conocía demasiado bien Azinhaga y no quería correr el riesgo de hacer retratos de personas cercanas. Es en ese momento que se me presenta el Alentejo, Lavre. Corría el año 1975, con todo el alboroto, cuando perdí mi trabajo en el Diário de Notícias y pensé en ir a Lavre. Escribí una carta para preguntar si había alguna manera de alojarme allí y me respondieron: “venga de inmediato, tiene todas las condiciones para estar aquí tranquilo”. Me hospedé en una habitación de un piso de un antiguo propietario – había sido ocupado – y fue allí que recogí material. Hablé con mucha gente. Este es el libro. Estás hablando sobre todo de las personas, la pregunta era sobre los lugares. Sí, son personas y también el lado físico de la pregunta: el sitio, el lugar, las casas, el paisaje. La primera idea que sigue a Levantado del suelo – se me ha olvidado el Manual de pintura y caligrafía, pero dejémoslo – fue para El año de la muerte de Ricardo Reis. Me asustó la idea de meterme en el jaleo de hablar sobre Fernando Pessoa y Ricardo Reis, con todos los pessoanos de Portugal buscando disparates en el libro atentamente.

Al mismo tiempo me había surgido la idea de Memorial, que simplemente nació a partir de una frase que dicha delante del convento a tres o cuatro personas que estaban conmigo. Dije, mirando al palacio (eso que la gente ve desde fuera es el palacio, no el convento): “algún día me gustaría incluir esto dentro de una novela”. Y lo dije en voz alta. Si lo hubiera pensado solo, tal vez la novela no existiría. Pero había asumido públicamente un compromiso. Entonces dejé a Ricardo Reis en paz y me volqué en el Memorial del convento y del balance adquirido surgió El año de la muerte de Ricardo Reis. Y aquí están los dos libros.

el libro se tomó como un ataque porque aparentemente así es: si la península se marcha es porque no quiere estar en Europa. Un crítico catalán escribió un artículo en el que dice “lo que José Saramago quiere es llevar a Europa hacia el sur, la Península Ibérica empujando a Europa hacia el sur”. Y de hecho… ¿Y es en este momento que España se junta con Portugal en tu obra? Sí, pero fíjate que esto tiene una relación con algo que ya dije hace tiempo: primero me considero portugués, después ibérico, y en tercer lugar, si me apetece, soy europeo. ¿Y te apetece?

El año de la muerte de Ricardo Nadie sabe qué es Europa. EduReis transcurre en Lisboa. ardo Lourenço dijo una vez que Es Lisboa pero no la Lisboa de Europa no existe. El probleaquel entonces, es un poco de ma siempre ha sido éste: ¿quimi propia memoria. Nací en én manda? Uno manda y los 1922, la historia se desenvuelve otros van detrás, quieran o no, en 1935 o 1936 y, por tanto, te- no tienen otro remedio. Ahora nía unos trece años, camino de es menos fácil identificar quién los catorce. Algunas cosas son manda pero el cerebro no está auténticas memorias de am- ni en París ni en Londres, está en Berlín. Umberto Eco dijo que bientes, no de hechos. dentro de cincuenta años EuroEn una conversación con una pa será islámica. Podría ser, ya periodista brasileña en Lisboa, hemos visto muchas cosas anhablábamos de que los portutes. gueses tienen siempre un pie aquí y otro allí. Y yo de repente La idea de una Península Ibéridije: “es como si la península se ca disparada hacia el sur era un hubiese marchado”. Una frase poco ingenua, evidentemente, suelta, de esta manera. Seguí pero también vivimos de la ingepensando en ella, y así nace La nuidad. Hablamos tanto del sur, balsa de piedra. Aparece en la el sur víctima de explotación, el época de la integración de los sur como ideal, el sur como el dos países ibéricos en Europa y lugar del paraíso, para donde

siempre van los turistas… era como si la Península Ibérica, colocándose allí, fuese el embrión de un desarrollo cultural que reuniese a Europa, América y África y fuese, en cierto modo, un puente. Ilusiones de adolescente, aunque yo ya tuviera una edad por aquel entonces. Pero el libro está ahí. Y me gustó que ese hombre hubiera dicho que yo quería llevar a Europa hacia el sur. Me di cuenta de algo que yo apenas intuía confusamente. ¿Lanzarote es tu “balsa de piedra”? Todo son balsas y esto no es exactamente la mía, vine a parar aquí por casualidad, como sabes, y conoces la historia. No lo escogí. Es curioso como son las cosas: el primer ministro del gobierno que censuró El Evangelio según Jesucristo es hoy el Presidente de la República y no se avergüenza de serlo. Después viene un libro extraño que es la Historia del cerco de Lisboa. La primera idea estaba en la línea de El desierto de los tártaros de (Dino) Buzzati. Un cerco en el que no se entendía muy bien quién cercaba a quién. Usemos la palabra: un poco kafkiano. Eso estuvo pululando por mi cabeza durante una cuantidad de años hasta que me dispuse a escribir el libro ya con un objetivo completamente diferente. En un principio, toda la gente parte del asedio de 1385, pero no, los asediados son los moros. Y algunas de las figuras simpáticas del libro son moros.

Estabas islamizando la histo- ¿No estaba previsto? ria… ¿Cómo podría estarlo? Unos Dentro de poco me llamarán cuantos animales que andaban infiltrado del Islam…No era un por ahí, medio monos medio Islam pacífico pero, digámoslo humanos, gobernados prácticaque era un Islam sin terroris- mente por el instinto y que se mo. También se puede pensar desarrollaron a lo largo de muen las actividades terroristas de chos años años. Fue necesario los ejércitos cuando mataban a inventarlo. mujeres y niños a espadazos y ¿Y eso no ha cambiado todo? quemaban sus casas. Esto no ha cambiado mucho. Continuamos Ha cambiado todo pero no ha siendo aquello que éramos y se- cambiado todo. Ha trasformaguiremos siéndolo, si Dios quie- do la vida, o la puede transforre. Y como Dios parece que no mar, o influir en la vida de las personas que experimentan ese quiere otra cosa… tipo de sentimientos pero en el ¿Piensas que no ha cambiado fondo no cambia. No cambia, no mucho? cambia. ¿El ser humano? No, el ser huEn tus novelas siempre hay almano es una bestia. E inclugún elemento redentor, y siemso peor: no tenemos solución. pre es el amor. Sinceramente, y no lo digo para hacerme el interesante. Echo ¿Pero durante cuánto tiempo? la vista atrás, también miro el Podemos hablar de amor en presente y me imagino lo que Memorial, aunque no haya ninviene. No veo nada que me diga guna palabra de amor. que el hombre tiene solución. Uno de los acontecimientos más No resolvemos nada de lo esenextraordinarios de mi vida como cial. Creamos riqueza material, escritor es haber escrito una nomuchas veces a costa de reducir vela con una gran historia de a la pobreza, a la humillación y amor – no tengo ningún pudor al hambre a grandes masas huen decirlo – sin que ninguno de manas. los dos haya tenido la necesidad de decir alguna vez Me gustas, ¿Y la ciencia? Te amo, Tus ojos son como esLa ciencia es como todas las cotrellas, no se qué es. No hay sas que salen de nuestra cabenada de eso y no fue a propósito. za, tienen un lado bueno y uno Fue sólo al final cuando me di malo, según las utilices. Evicuenta de que no había ninguna dentemente que sí, hemos creapalabra de amor, ni una, en todo do la ciencia, e incluso una cosa el libro. Puede parecerle delibeque parecía que no estaba en la rado al lector, al crítico, al estulista: hemos creado el amor. Lo dioso, pero fue involuntario. hemos inventado.

Y cuando digo que no tenemos los horrores, los genocidios. Yo no sé qué pesa más, pero el lado solución… negro de la historia de la HumaEstoy pensando en el Ensayo nidad es de tal modo horrendo sobre la ceguera, y en el final que es difícil que la 9ª Sinfonía que es un nuevo comienzo. sirva para equilibrarlo. Realmente las personas recuEstoy asombrada con este siperan la vista, de acuerdo. Retio, sobresale el poder de la naalmente existe esa figura adturaleza, al mismo tiempo desmirable de la mujer del médico tructor e increíblemente fértil – no porque la haya creado yo – tú has dicho que es suficiente sino porque es así. Pero al final, que caiga un chaparrón para cuando toda la gente está celeque quede todo verde. Esto me brando el regreso de la visión, parece impresionante. ella ve todo el cielo blanco e imagina que ha llegado su hora, Sí, pero si es impresionante ya que la va a perder. No es así, y lo era antes de que yo estuviera baja los ojos y dice: “La ciudad aquí. Hay una serie de contraaún estaba allí”. Se niega la po- dicciones. sibilidad de vivir juntos a lo larHas dicho que no habías escogo del libro, a no ser ese grupo gido este sitio, pero en verdad solidario que se espera que no tampoco lo rechazaste. haya sido el único, que haya habido en esa misma ciudad otros Cuando llegué aquí me sentí que no se incluyeron en la his- bien. Vengo de otro lado, de una tierra de estero, todo lo contratoria. rio a una tierra como ésta. Aquí La frase “La ciudad aún estaba juega el temperamento de cada allí” es un aviso, como quien uno. Habiendo, como hay en mí, dice: “¿habéis aprendido la lecuna tendencia tan fuerte para… ción o no? Yo aún estoy aquí” No no diría el ensimismamiento, es tan optimista cuando se cree, la contemplación…para la soleporque yo no lo soy. Somos una dad. Vivo rodeado de personas especie que ha hecho lo que ha y en el fondo soy muy solidario. hecho, en lo bueno, en lo malo, Llegar a esta isla y subir estos en lo maravilloso, en lo sublime, volcanes – ahora no, porque ya en lo horrendo, hemos hecho lo no puedo… Este grande de aquí que hemos hecho. Aquí no se detrás, llamado Montaña Blantrata de poner en una balanza ca, lo subí en mayo de 1993, lo que hemos hecho bien y lo cuando tenía setenta años. Fui que hemos hecho mal, aquí dehasta allí arriba, desde allí se ve beríamos poner la Capilla Sixtitoda la isla, un lado y el otro, la na, o un cuadro de Rembrandt, otra costa y esta costa de aquí, o una sinfonía de Beethoven, y y el valle de La Geria, hasta el al otro lado deberíamos poner volcán del norte llamado La CoAuschwitz, Buchenwald, todos

rona. Fue realmente un día de gloria para mí. No tenía ninguna intención de subir la montaña, fue en aquella dirección, después miré hacia allí, subí un poco, cincuenta metros, “¿y si fuese hasta allí arriba?”, y lo hice. No es alpinismo de primer nivel, evidentemente, pero no es fácil porque resbala, porque no tienes donde agarrarte, aquello no es una montaña en el sentido habitual, con rocas, realmente es un cono liso. Bajé por otro lado, por un barranco, y bajar es mucho peor que subir, me resbalé, me hice daño en una mano. Entre subir y volver a casa fueron por lo menos cuatro horas. Nunca más he vuelto a subir pero tengo una imagen de estar en un punto alto en una isla y poder verla prácticamente toda. Tuve la suerte – no he sido obviamente la única persona que lo ha hecho – de, por un capricho de adolescente, haber dicho: tengo que llegar allí arriba. Y llegué. Hay unos campos de lava, fuera del parque [de Timanfaya], relativamente cerca de aquí. Una persona entra por esos campos… Es esa cosa de la soledad, de estar solo, y el viento que sopla. Sentí que en esta isla había cualquier cosa tenía que ver conmigo. Pero tenía que ver conmigo como persona. No creo que haya pasado a la escritura, y es de eso de lo que estamos hablando. O entonces ya estaba en la escritura.

¿No será este el sitio adecuado les de ambos países, no sé cómo va a acabar todo esto. Por lo para esta etapa de tu vida? tanto, también existen lados inAquí podemos estar de acuercómodos y vamos a ver cómo se do. Lo que se puede decir es que resuelve esta cuestión. este sitio me estaba esperando. He andado kilómetros por la Viajas mucho pero las persoisla y realmente estoy bien aquí. nas te vienen a visitar aquí. Estoy bien en Lisboa, también. Me he dado cuenta que mucha gente viene aquí, se sienta en Tengo un problema con Haaquella cocina. cienda, quiere con todas sus fuerzas que pague impuestos en Mario Soares estuvo aquí, España. A pesar de ser un sujeto cuando vinimos, en 1993. Fue sospechoso en algunos aspec- un gesto muy amable que le tos, soy un buen contribuyente, agradezco, aunque a lo largo un buen patriota y pago mis im- de la vida él y yo hayamos tepuestos en Portugal. Llevamos nido nuestros más y nuestros cuatro años con un conflicto se- menos. En ese momento era rio que ha involucrado a instan- Presidente de la República, fui cias superiores gubernamenta- a despedirme de él, le expliqué

por qué me venía para aquí. Él aprovechó que venía a Tenerife para dar conferencias y vino a visitarme. Venían con él Manuel Alegre, Maria de Jesus Barroso y José Manuel dos Santos. Ha venido mucha gente. No hace mucho tiempo han estado aquí Bertolucci, Pedro Almodóvar o Rodríguez Zapatero. Ésta es tu casa, ¿el lugar donde tienes tus libros? Los libros están aquí. En Lisboa tengo un centenar, aquí tengo veinte mil o algo así. Se puede decir que la casa del escritor es el lugar donde están sus libros. Tenía que ser aquí. Mi primera idea era pasar una temporada

en casa sitio, pero poco a poco, por la lógica del uso del tiempo y de los desplazamientos, fui tomando más consciencia de que el lugar adecuado para estar es éste. Lo que no significa que no me sienta bien en Lisboa.

de 1993, tengo 53 años. ¿Qué habría pasado si hubiera continuado escribiendo después del primer libro? A pesar de todo, escribí otra novela, Claraboya. No conozco este libro.

y mostraban cierto interés en publicarlo. Fui allí, soy fulano, sí señor, aquí está el libro, si quisiera podríamos publicarlo. No, no quiero. ¡Un libro desaparecido durante casi cuarenta años reaparece! Por lo tanto, si hubieras continuado escribiendo… Si había escrito dos novelas, ¿por qué no podría escribir una tercera? Pues no, la cosa se quedó así. No sé lo que habría pasado. Me preguntan: ¿se quedó todo ese tiempo ganando experiencia? No, simplemente no tenía qué decir. Pero aquí hay tres etapas. Una es la etapa de silencio hasta 1966, después la etapa intermedia que comienza con Los poemas posibles y que terminará en 1975 con El año de 1993. En 1977 empieza un período de tanteo, con el Manual de pintura y caligrafía, el libro de cuentos – Casi un objeto y Levantado del suelo en 1980. El Manual de pintura y caligrafía se publicó en esa época pero ya lo había estado escribiendo desde hacía tiempo. Alguna crítica lo considera lo más interesante que he hecho porque es, supuestamente, más moderno en la construcción, pero teníamos que saber de qué estamos hablando porque lo moderno de 1987 no es lo moderno de veinte años más tarde. Son cosas que dicen ellos. Y después aparece Levantado del suelo y ahí comienza realmente otra cosa, cuando yo ten-

Nadie lo conoce, nunca lo he ¿Has dicho que el hombre no publicado. Tiene una historia tiene solución pero no hay muy graciosa, es la vida dentro siempre una especie de paráde un edificio que tiene una clabola en tus novelas? raboya en la escalera. Es similar El riesgo que corren mis nove- a la historia de El diablo cojuelas, y que asumen, es el de pare- lo de Vélez de Guevara (Écija, cer que tienen lecciones mora- 1579-Madrid, 1644) que levanles, si se quiere ver con maldad taba los tejados de las casas de esta manera. Soy el primero para ver lo que había dentro. que dice que corren ese riesgo. Tiene un antecedente literario y tal vez no sea el único. Acabé Pero no se trata de eso. el libro y no lo llevé a ningún ¿No tienes intención de cameditor, no sé por qué. Un amibiar el mundo? go mío, el diseñador Figueiredo Mi única intención es decir Sobral, que hizo unos dibujos cómo es el mundo, no preten- para unos cuentos míos en esa do decir cómo transformarlo. época, trabajaba en la Editorial Lo raro es que tan sólo vuel- Notícias, de la Empresa Naciovo a publicar en 1966, con Los nal de Publicidade. Me dijo un poemas posibles que tiene dos día: “dame el libro que me lo fuentes: un episodio sentimen- llevo, a lo mejor ellos lo publital que viví en esa época y la can”. Como ocurre tantas velectura de O Filho do Homem ces, la vida nos separó, no lo he (El hijo del hombre) de José vuelto a ver. Régio. Ese libro, no sé por qué, ¿Sólo había un ejemplar? me conmovió. Como si me estuviese diciendo a mí mismo: Sólo había uno, escrito a máyo también soy capaz. En 1970 quina. Esto debió ser a princiaparece Probablemente alegría pios de la década de 1950. Para (poemas), después publico cró- mí el libro estaba perdido. En nicas que había escrito para los 1987 o 1988 recibo una carta periódicos Jornal do Fundão de la Empresa Nacional de Puy A Capital (Deste mundo y el blicidade., que debe estar en el otro, 1971). Y aquí estamos al archivo, donde decían que, reborde de la Revolución de los organizando el archivo, habían encontrado un original con mi Claveles. nombre, me informaban de eso En 1975, cuando publico El año

go 58 años. En Memorial del da la pregunta en el aire, que no mido, ya no tienes hipo. Pero abres los ojos e inmediatamente tiene respuesta. convento tengo 60. vuelves a empezar. Esto me desEs un hecho que no podrías ha¿Comienzas otra vida? trozó. También me destrozó la ber escrito Ensayo sobre la cemedicación, causándome pérBuena edad para tener juicio. guera a los 30 años. Es un libro didas de equilibrio. Fue funesto, No parece ser una edad en la de madurez. realmente. que se deba comenzar una carrera de escritor que será, parece A los 30 años no, claro que no. ¿Todavía estabas enfermo cuanque está demostrado, compara- Es un libro de madurez y es un do acabaste el libro? do con lo que se ha hecho antes, libro de asombro. Como si yo me preguntase constantemen- En mayo del año pasado tuve la parte seria de un trabajo. te: ¿cómo es que no consegui- un desprendimiento de retina, De un trabajo que también tiene me operaron en Barcelona. A mos ser otra cosa? dos etapas, una que acaba con finales de mayo, aún con el ojo El Evangelio según Jesucristo ¿Aún te haces esa pregunta? tapado por la intervención quiy otra que empieza con Ensayo Aún me la hago, y cada vez más. rúrgica, acabo Las intermitensobre la ceguera. Has dicho cias de la muerte y después me No somos buena gente. que son parábolas, yo prefiero viene el hipo. Fue ese año. El ¿Por qué escribiste sobre la llamarlas alegorías. hipo duró un mes y medio, las infancia? ¿Es una tendencia consecuencias perduran, puedo En una conferencia que di en natural cuando uno llega a un decir, prácticamente hasta hoy. Turín, a la que llamé La estatua cierto momento de la vida? Pero ya estoy con otra cosa, ya y la piedra, intentaba explicar la diferencia de estas etapas: No creo que así sea, no toda la he resucitado. hasta El Evangelio según Je- gente lo hace. La idea de este La noticia de que habías essucristo me dediqué a describir libro (Las pequeñas memorias, crito Las pequeñas memorias una estatua, la parte externa de 2006) tiene más de veinte años aparece en la misma época en la piedra, la superficie. Es como pero aparecían otras ideas, para la que aparece el libro de Günsi a partir de Ensayo sobre la mí más interesantes o más imter Grass (Pelando la cebolla, ceguera me hubiese metido en portantes en ese momento. 2006), toda la gente los relacioel interior de la piedra, donde la Hasta que llegó la hora. Pensé: nó. piedra no sabe que es estatua. ahora es el momento, voy a acaPor favor, no tiene nada que ver. Porque la piedra de dentro no bar el libro. sabe que es estatua. ¿Lo que tienen en común sólo es ¿Y fue rápido? echar la vista atrás y coincidir ¿En esa época ya vivías en No fue muy rápido porque tuve en la publicación? Lanzarote? unos problemas, esa historia del Empecé a escribir Ensayo sobre hipo que no se la deseo ni a mi Sí, claro. De alguna manera, la ceguera en Lisboa, diez pági- peor enemigo. Un mes y medio quise recuperar el niño que fui. nas, nada más. Y quizás no sea de hipo continuo, cada tres se- El libro no sigue una cronología, una casualidad, aquí podemos gundos, día y noche. Perdí tres son fragmentos que pueden tediscutir, examinar esto hasta la o cuatro kilos y todavía no los ner una página, dos, tres o mesaciedad: si lo hubiese escrito he recuperado. Preocupante, dia página. Es como si el libro en Lisboa, ¿sería lo mismo que porque si tienes hipo no puedes hubiese sido escrito de acuerdo el Ensayo sobre la ceguera es- dormir. Si a pesar de todo tie- con la secuencia de los recuercrito en Lanzarote? En fin, que- nes la suerte de quedarte dor- dos tal como se me presenta-

ban. Yo le llamaba El libro de las tentaciones, ¿te acuerdas? Pero después pensé que no, aunque el mundo para un niño sea una tentación continua. Pero era necesario explicar eso para que el lector no tuviese dudas sobre la lógica del título. Y nació en el momento en el que estaba escribiendo Memorial del convento, de una idea que estaba fuera de mi alcance, y que era que la santidad perturba a la naturaleza. Una idea inspirada en las Tentaciones de San Antonio del Bosco, en que aquello que la gente ve es una especie de rebelión de la naturaleza, representada en un caso

por la belleza, en la mayoría de los casos por el horror, por lo grotesco, por lo deforme y todo eso. La naturaleza es provocada por la santidad y se manifiesta. Pero no tardé mucho tiempo en darme cuenta que no tenía uñas para tocar esta guitarra. Esto sería más para un Eduardo Lourenço o alguien así. Dejé el título como estaba hasta el momento que, realmente, decidí acabar el libro, porque ya había escrito mucho, y me di cuenta que no tenia ningún sentido, tenía que asumir que de hecho no, vamos a ponerle otro título. Y salió este, Las pequeñas memorias. Son las pequeñas memo-

rias de un tiempo en el que yo era pequeño. No tiene nada que ver con Günter Grass, es otro proyecto, la intención es otra. Yo sólo quise coger al niño, y el niño no tiene edad para inscribirse en las SS. ¿Y no vas a escribir más memorias? ¿La continuación? No. El libro acaba con un episodio en la aldea, yo tendría o estaría cerca de los dieciséis años. El resto no me interesa. Yo nunca escribiría una autobiografía de mi edad adulta, de los triunfos o del Premio Nobel. Pero publicaste los Cuadernos

de Alemania, aunque él mismo del pasado? Seguro que ahora tuviera esa mancilla. Además, ha reflexionado sobre ello. Sí, que curiosamente acabaron está clarísimo que se presentó En tu vida hay un hecho imporen 1997. Y aunque tengo matevoluntariamente a las SS. tante, tienes el antes del Nobel y rial para 1998, decidí no escribir nada más. ¿Cómo vivió con ese secreto? el después del Nobel. Pero tam¿No es una situación literaria- bién tienes a Pilar. ¿Tienes un diario? mente fascinante? Es lo que iba a decir, hay otra No. Los Cuadernos de LanzaEs fascinante. La gente hace al- cosa importante. Te iba a interrote son un diario, durante esos gunas cosas mal en la vida y vi- rumpir. Hay un antes del Nobel cinco años. Si no fuera por el vimos con ellas. Ha tenido que y un después del Nobel, y hay un Nobel, es posible que lo hubiera pasar días malos, pero vivió su antes de Pilar y un después de continuado. Ahora, escribir sovida con esa sombra del pasa- Pilar. bre el año 1998 y los siguientes do. Podría haberlo dejado a un ¿Qué ha cambiado en tu vida? para tener que hablar todos los lado pero probablemente un día días del Nobel, o de las consela verdad saldría a la luz y qui- Todo. Ese es el gran cambio. cuencias del Nobel, no. Se ha so, supongo que así fue, que esa Ganar el Premio Nobel… si esacabado. Se acabó. verdad saliera de su boca. ¿De- cribes, y no escribes mal, y los Se rumoreó que el libro de Gün- masiado tarde? ¿Quién lo juzga otros se dan cuenta, puede pater Grass era una operación ahora? Realmente salió tarde. sar. Pero es muy difícil que te comercial. ¿Estás de acuerdo? Y sobre todo porque lo escon- ocurra lo que me pasó con Pilar, dió. Porque al decir “estuve en porque yo estaba en Lisboa, ella No lo creo. Vasco Graça Moura el ejército” lo estaba escondien- estaba en Sevilla. ¿Cómo se iban dijo también que como El Evando, estaba diciendo una verdad a encontrar estos dos alguna gelio según Jesucristo se prohivez? Es ella la que viaja de Sea medias. bió pude vender más libros. En villa a Lisboa porque me había declaraciones a la prensa, de- La verdad es que nosotros no leído – El año de la muerte de fendí a Grass. Cometió un error vivimos aquel momento en AleRicardo Reis y Memorial – y a los diecisiete años. ¿Y el resto mania. Todos los juicios moraquería conocerme. No venía en de su vida no cuenta? ¿Vamos a les se tropiezan con eso. ¿Qué busca de una aventura. Había seguir acribillando al hombre? habríamos hecho nosotros? venido a Lisboa con unos amiÉl ya había dicho que había enEl problema no es qué habría- gos y me llamó a casa, me gustan trado en el ejército. En conclumos hecho nosotros. Yo tam- mucho sus libros, me llamo Pisión, no podía negarse, y toda bién estuve en la Mocidade lar del Río, soy de Sevilla. ¿Tiela gente lo aceptó, había sido Portuguesa , la inscripción era ne un minuto? Ella estaba en el herido, tenía diecisiete años, al obligatoria, eso es otra cosa, y la (Hotel) Mundial, quedamos a parecer ni tan siquiera disparó Mocidade Portuguesa1, por muy las cuatro de la tarde de un sáuna arma. Pero de hecho cuanmala que fuera, no era las SS. bado. Fui allí, no sabía quién era do dijo que había estado en el La cuestión central no es esa, es ella, no estaba muy habituado ejército, sabía que había estado el papel que Günter Grass asu- a que sucediesen cosas de este en las SS. Y se calló. mió a lo largo de la vida. Y ahí tipo pero en fin… Se me aparece Y después existe otra circuns- estaba ese detalle. Podía haber y cuando miro para ella no me lo tancia que es el hecho de que dicho: ¿con qué derecho estoy a creo porque era una mujer boGünter Grass se haya presenta- dar lecciones de moral a la co- nita, elegante. Me levanté, nos do como una consciencia moral munidad si tengo esa mancha presentamos, conversamos. Ella de Lanzarote.

no tenía mucho tiempo, conversamos sobre Fernando Pessoa, Ricardo Reis, el Memorial. Fuimos al Cementerio de Prazeres para enseñarle el panteón de Pessoa, curiosamente la cruz que estaba encima del panteón estaba rota. Alguien había roto la cruz y se la había llevado, algún admirador, algún necrófilo de alguna secta iniciática. Hice un comentario sobre eso pero nadie me hizo caso. Después fuimos a los Jerónimos. ¿Qué día? Seguro que sabes la fecha. 14 de junio de 1986. La llevé al hotel, nos dimos las direcciones y así acabó. Algunos relojes de esta casa están parados a las cuatro de la tarde, los que no funcionan. Siempre hay relojes que no funcionan. Ella se marchó, nos mantuvimos el contacto por teléfono, aunque no era muy frecuente. Ella me mandó una o dos veces algún artículo que se había escrito sobre mis libros. Yo tenía que dar una conferencia en Barcelona y en Granada, el mes de octubre de 1986. Entonces es cuando escribo la carta más inteligente de toda mi vida. Porque yo no sabía nada de ella, no sabía si estaba casada, estaba divorciada o estaba soltera. “Voy a estar por ahí, tengo una conferencia en Barcelona y en Granada”, y añadí: “Si las circunstancias de tu vida te lo permiten, me gustaría que nos encontrásemos” y eso. Elegantísimo. ¿Y ella se dio cuenta de lo que

quería decir? Ella respondió que las circunstancias de su vida se lo permitían, entendió lo que quería decir. Así comenzó nuestra relación, después ella vino a vivir para Lisboa, lo dejó todo, Sevilla, amigos, familia, nos casamos en 1988. Pilar es una persona fuera de lo común en todo, con una exigencia consigo misma casi enfermiza. Considera que está en este mundo para servir, cosa que le viene de la adolescencia, fue monja teresiana entre los trece y los veinte años. De alguna manera, sigue siendo una monja. Ya no tiene nada que ver con la Iglesia, es así por esa educación pero también porque ella era un campo fértil para eso. Yo tenía sesenta y tres años, ella tenía treinta y seis, algunos de mis amigos decían “qué vas a hacer, es una locura”. Es lo mejor que me ha podido pasar en mi vida. No quiero hablar ahora de mi pasado sentimental, cada uno lo tuvo y tiene el suyo, pero no esperaba encontrarme una persona como Pilar. No estaba escrito. O sino estaba escrito en una página cualquiera del libro del destino que nunca habría visto, a la que nunca había llegado. Qué suerte la mía. Y también quiero pensar que es una suerte para ella.

ella los hemos vivido bien, han sido unos buenos años, han sido unos años felices, y me molesta, me molesta, me molesta profundamente pensar que viviré tres o cuatro años más, dentro de una hipótesis bastante favorable, me molesta que sea tan poco. ¿Me entiendes? Por varias razones, una es que a la gente no le interesa morir, salvo algunas excepciones. Y la otra es que, como yo a veces digo, vivir es estar, morir es ya no estar. Y es eso lo que me fastidia, que ya no estás. Puedo imaginarme esta casa con todo el trabajo que Pilar va a seguir teniendo con la biblioteca, la gestión de mis libros, en este mismo salón, o en la cocina donde siempre vamos a parar o en el jardín que está aquí al lado. Pero la putada es que yo ya no estoy. ¿Y ahora piensas mucho en eso?

Pienso en ello más de lo que pensaba antes. No es una expresión de miedo a la muerte, yo no tengo miedo. No sé qué pasará en ese momento. Tuve miedo a la muerte cuando tenía dieciséis o diecisiete años, tuve la consciencia clarísima de que quería morir. Fue mi descubrimiento personal de la muerte. Ya había estado presente en funerales pero aquello no tenía nada que ver conmigo. Y hubo un momento, que duró quizás dos Eso parece. semanas o tal vez más, en el que Creo que sí. Me molesta un poco caminaba por la calle y me deahora, casi tengo ochenta y cua- tenía fulminado por esta idea: tro años y estos veinte años con tendrás que morir. Después, a

lo largo del tiempo, incluso en situaciones complicadas, nunca pensé que me pudiese pasar alguna cosa definitivamente grave. Y es esta cosa, estabas y ya no estás. Realmente la muerte es eso. Es cierto que Pilar se te apareció en una edad en la que muchas personas ya no esperan nada. Lo mejor de mi vida llegó fuera del tiempo habitual. Pienso que fue mejor así, porque la vejez puede ser una cosa muy pesada. La decadencia física, la pérdida de curiosidad, la pérdida de memoria, todas esas cosas que conlleva la edad, a mi felizmente por lo menos hasta ahora aún no he llegado ese momento, y entonces puedo decir que es una suerte tremenda. Tener al mismo tiempo – porque es prácticamente al mismo tiempo – una obra literaria que tiene algún mérito, reconocida por los lectores, ser reconocido con el Premio, al mismo tiempo en el que sentimentalmente me encuentro una persona como Pilar, no sólo por el hecho de conocerla sino también porque ha sido la mejor compañera que habría podido desear para vivir este tiempo, en todos los aspectos. El otro día Eduardo Lourenço me decía: “¡Vaya, tu vida es un milagro!”

¿Nunca has sido de esos que ¿No es en los Estúdios Cor don- apuñalan por la espalda? de comienzas un nuevo camiNunca. Hay un episodio anteno? rior. Me encontraba con alguEs un momento importante de nos amigos que no tenían nada mi vida. El director literario de que ver con las letras en el Café los Estúdios Cor era Nataniel Chiado. Un día, estaba solo, Costa, una persona interesan- para un taxi delante de la puertísima, casado con Celeste An- ta, y sale Humberto d’Ávila, midrade, que era sobrina de João rando hacia un lado y hacia el Pedro de Andrade, crítico lite- otro y de repente se fija en mí. rario y autor teatral. Nataniel Nunca habíamos hablado. Lo entró en la carrera diplomática, conocía, sabía quién era, él me lo que le obligó a ir a Francia a conocía. “Tengo dos entradas ocupar un puesto. Nos reunía- para un concierto en el Teatro ¿Y piensas qué lo es? mos en el Café Chiado de Lis- de São Carlos. ¿Quiere venir Tal vez lo sea. Porque nada es- boa. Y un día tomando un café, conmigo?” Era de un violoncetaba previsto, nada. A partir de Fernando Piteira Santos, un tío lista, si no me equivoco Pierre la adolescencia puedes comen- de esos más o menos conspira- Fournier (París, 1906-1986).

zar a hacerte una idea de lo que será el futuro, o por lo menos el futuro que tú quieres, o el futuro que tú desearías, a ver si alguien me ayuda a conseguirlo. He nacido donde he nacido, he vivido como he vivido, trabajé como cerrajero mecánico, durante no mucho tiempo, pero fui obrero – ni me vanaglorio ni me desprecio a mí mismo por ello. Una vida que no tiene un objetivo, ¿comprendes? Si entras en la Facultad de Medicina es porque quieres ser médico, en la Facultad de Derecho serás abogado o juez. Y yo no. Estuve en continuo cambio profesional: Caixa de Previdência da Cerâmica, después en la Companhia Previdente que a pesar de lo que digan algunos escritores no es una compañía de seguros, era una compañía metalmecánica; llego a los Estúdios Cor, conozco a gente.

tivos y conspiradores, Nataniel salió y me dijo “quería hablar con usted, ¿le importaría acompañarme?” Y salimos. “Como sabe me marcho al extranjero, tengo que dejar los Estúdios Cor, obviamente continuaré ayudando en la distancia pero tengo que dejarlo, y me gustaría, si usted quisiera, que ocupara mi lugar en la editorial.” Teníamos una buena relación, pero no de amigos-amigos, era una buena relación, sin más. Le dije: “Me lo tengo que pensar. ¿Pero porque ha pensado en mí para el puesto?” Y él me respondió: “Es obvio que no me faltarían personas a las que podría proponerselo, pero por lo menos algunas de ellas la primera cosa que harían sería apuñalarme por la espalda, y yo sé que usted no es de esos”. Bien, de acuerdo, yo efectivamente no era de esos.

Y allá fui, conocía el Teatro de São Carlos de los tiempos de la ópera, cuando iba con dieciocho o diecinueve años al gallinero porque mi padre, que era policía, conocía a los porteros y ellos me dejaban entrar. Pero nunca me había sentado en la platea del São Carlos. Si Humberto d’Ávila hubiese visto a otra persona que le fuese más cercana… pero el azar quiso, o el destino, que fuera conmigo. Y eso también cambió mi vida, porque a partir de entonces, aunque continué con mis mismos amigos también empecé a sentarme en otras mesas donde estaban, por ejemplo, Abelaira, Zé Gomes, Piteira, y eso fue una entrada en un mundo que no era el mío, y donde se encuentra Nataniel con quien después tuve esa conversación.

o veintiún años, más o menos, paz de reconocer un buen libro que acaba de esta manera: cuando lo leo. Me parece que tengo un cierto instinto para co“Que quién se calla cuando ger libros que, de una manera u me callé / No se podrá mootra, siento que sí, que valen la rir sin decir todo”2 pena. Leo muchas cosas que no Ya sabemos que no decimos tienen nada que ver con la litetodo ni podremos decirlo todo, ratura, cosas de filosofía, histopero es como si hubiese algo que ria, astrofísica. tendría que crecer y que crecía Me imagino que has leído mude un forma diferente da lo que cha ficción y por eso mi prees habitual, crecía más lento gunta. ¿Es diferente ahora? y yo tenía que tener la paciencia de esperar que aconteciese Sí, ahora es diferente. Me acuereso, y no forzarlo, no escribirlo do muchas veces de una frase después de Claraboya. ¿Qué de Alexandre O’Neill acerca de más escribiría? ¿Qué dirección la escritura. Él decía: “No cuentomaría? Fue necesario vivirlo tes la cosas mundanas”. Y la para saberlo. Ahora lo sabemos. impresión que me da la mayor parte de lo que se escribe hoy ¿Qué estás escribiendo ahora? en Portugal es que se cuentan Tengo una idea para un libro cosas mundanas. Francamente, pero es muy difícil, muy difícil. no creo que eso valga la pena. ¿Ya tienes el título?
1 N.T.: Organización juvenil portuguesa al servicio del régimen del Estado Novo, creada en 1936, que buscaba desarrollar el culto al jefe y el espíritu militar. 2 Poema à boca fechada, Os Poemas Possíveis, 1966

Los milagros pasan, pero las Lo tendría, pero el problema personas tienen que estar en el es que le falta miga. Tengo que sitio adecuado. dejar que la cosa esté por aquí, La gente tiene que estar en el si- no removerla mucho, no pensar tio indicado. Después, comencé mucho en ella y un día puede una carrera literaria sin gran- ser que las cosas se me presendes objetivos, con Los poemas ten más claras. Estoy centrado posibles, Probablemente ale- en eso pero no estoy seguro de gría. ¿Adónde me lleva esto? Ni que pueda funcionar. yo mismo lo sabía. Levantado ¿Actualmente lees mucho? del suelo me hace comprender ¿Qué buscas en la lectura? que hay un lugar que tengo que alcanzar. Las cosas iban pasan- Todavía leo, claro. No voy a dedo, después de un libro se me cir qué ahora, sobre todo, releo, ocurría una idea para otro y lo aunque eso pase. Pero me canescribía. Ahora no voy a pensar sa leer una novela, algo que no en fuerzas superiores, no tie- está bien. ¿Soy autor de novelas nen nada que ver con eso. Hay y esto quiere decir que mis noun poema mío en Los poemas velas valen y las otras no? No posibles que escribí a los veinte es eso, evidentemente, soy ca-

Entrevista de Ana Sousa Dias, publicada originalmente en la Revista Egoísta Traducción: Manuel Iglesias Fernández