jugamos… por Marcia Ondina Mantilla B. P.

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Juan Bautista Páiz “Jalale la letra a la poesía” “Novenarios de la purísima”

: A qué

P. 1 P. 13 P. 2

LEONEL URIARTE habla de Juan Chiquito en “(…) sobándole la cabeza para consolarlo”

“Deux heures de train” de Abdellatif Laâbi Traducción de Para Miguel Ángel Pillado, “masa es todo lo que podemos ser” Arturo Dávila.

P. 3

P. 7

“Nunca aprendimos a saltar la cuerda” confiesa Enrique Winter P. 9 “La reconfiguración del bello rostro de Oscar”

P. 8

Por qué Pablo Arezo, rehúsa las apuestas

P. 4

“Misterio de las Piedras” P. 12 León Salvatierra “Antes del grito primordial” nos cuenta Rafael Lara Martínez

“Vengan a vendarle los ojos”
de Ricardo Ríos “Y cuando salgamos a correr...” “Diez dedos vacíos…” Daniel Pulido

P. 3 P. 4 P. 11 P. 6

P. 11

“Juego de niños” P. 14 “Juego de Fariseos” P. 15 José Luis Pereira
Antónimo practica una “radiografía” en “Joven Politikós” P. 16

ISSN 2305-2082

“Anoche jugué a las damas…” declara Marcia Ondina

CONTENIDO NETO…..…………………………………………... N°
(EDITORIAL) A qué jugamos... - Por Marcia Ondina Mantilla Jalale la letra a la poesía - Juan Bautista Páiz Juan Chiquito - Leonel Uriarte
Año: 2 N° 4 mayo – agosto 2012 CONSEJO EDITORIAL: Marcia Ondina Mantilla León Salvatierra José Luis Pereira

1 1 2,5 3 3 4,6 4 6 7,9 8 9 10 11 11 12 13 , 15 14 15 , 18 16 , 17

Poema XII - Ricardo Ríos Deux heures de train - Abdellatif Laâbi (Trad. Arturo Dávila) La única herencia de familia - Daniel Pulido Señas particulares - Pablo Suli Arezo Entretenimientos - Marcia Ondina Mantilla ¡Olé...olé...olé...olé!¡Red Bull, Red Bull! - Miguel Ángel Pillado La reconstrucción del bello rostro de Oscar - León Salvatierra Soltar la cuerda - Enrique Winter

MAQUETACIÓN Y DISEÑO GRÁFICO: José Luis Pereira

COMPOSICIÓN, DISEÑO DE PORTADA Y CONTRAPORTADA: José Luis Pereira

Crucigrama - José Luis Pereira Al nacer y morir ... (continuación) - Rafael Lara Martínez Vieja fábula contada para niños nuevos con diez dedos vacíos - Daniel Pulido Misterio de las piedras - León Salvatierra Novenarios de la Purísima - Juan Bautista Páiz Juego de niños - José Luis Pereira Juego de Fariseos - José Luis Pereira

CIUDADO DE LA EDICIÓN Y CORRECCIÓN DE ESTILO: A cargo del Consejo Editorial

ILUSTRACIONES EN ESTE NÚMERO A CARGO DE: Consejo Editorial David Duke Jim Austin Otto Aguilar

Jóven Politikós - Antónimo

USO DE LA MONEDA EN el mercado / Contáctenos….…………………… 19 AGRADECIMIENTOS……………………………………………………………………………20

EDITOR RESPONSABLE: Consejo Editorial el mercado Revista Literaria DIRECCIÓN: Iglesia La Recolección 3 cuadras y 1/2 al este, León, Nicaragua. E - mail: mercadoel@yahoo.es elmercadorevistaliteraria@hotmail.com Teléfonos: 89 29 44 62 88 37 79 24 Impresa en la ciudad de León, Nicaragua.

Ver página 20
*** EDITOR ASOCIADO DE VIDEO (N° 1, 2, 3 y 4): Poeta Ricardo Ríos

ISSN 2305-2082
Soporte Digital

http://issuu.com/elmercado

Por MARCIA ONDINA MANTILLA B. El juego, consustancial al individuo, se transforma con el transcurso del tiempo o permanece invariable, acorde al interés de la sociedad. La práctica de algunos juegos en particular que permanecen invariables, no solo dan cuenta de la época a la cual pertenecen sino que reafirman la tradición. El Juego no tiene como fin único el divertir, sino reafirmar la tradición, instruir, servir de punto de partida en la creación de nuevos juegos o adecuación de los existentes al avance tecnológico y al crecimiento del mercado. De tal forma, rebasa el carácter rigurosamente estético que se les atribuyó inicialmente como herramienta literaria y pasa a cumplir una función social, política y económica. Son innumerables los ejemplos para ilustrar la importancia o el rol del juego, cuando juegas a jugar. Su práctica cualquiera que sea, local, mundial, de elite, popular, se enfrenta a la cultura de agresión incorporada a los juegos, nacidos con el fin de instaurar definitivamente en la consciencia de la sociedad, la violencia como forma de vida. Por ejemplo, los videos juegos cuyo tema principal o único termina siendo JUGAR A MATAR, exige revitalizar el juego en la literatura. Los juegos olímpicos nacidos en Grecia, aunque respondían inicialmente a necesidades de carácter religioso (rendir tributo a los dioses) terminaron influenciando definitivamente la música y las artes, de la cual forma parte o recibe influencia la literatura. Tenían un significado político, en tanto implicaba deponer las armas mientras se realizaban los juegos, tipo de tregua que perdió sentido. Actualmente, ninguna guerra se detendría mientras se realizan estos, menos aún las guerras de avanzada emprendidas por el mercado y sus prácticas, que aprovecha los Juegos Olímpicos, para publicidad e instauración en la consciencia de nuevas marcas. Los juegos considerados inicialmente como una práctica de elite; han sufrido transformaciones a efectos de darles un carácter más popular. Sin embargo tal popularidad ha sido algunas veces en detrimento de la clase desposeída y el enriquecimiento odioso de sus creadores. Los invito a jugar con nosotros y observar el juego planteado en cada texto incluido en esta edición de el mercado, desde la individualidad de sus voces.

Jalale la letra a la poesia
(Poesía-trabalengua)
Jalale la lengua a Lala por mala Pásale la lupa a Lupe por miope Cambiále la lesna a Leyla por lana Limpiále el lodo a la niña Laila Blanquéale la luna a Lino el loco Ponéle la ele a lulo el loro para que la Julia no juegue ula ula y la flor de loto no tenga más lama Sácale una ele a la loca Lola para que del nombre solo quede ola.

Juan Bautista Páiz
(León, Nicaragua)

Leonel Uriarte
(León, Nicaragua) A lo lejos Chicho veía la figura encorvada de Juan Chiquito, que venía en su dirección desde el tope de la quinta del doctor Zepeda hasta acercarse a la cuadra por donde vivía. Desde que lo divisaba a lo lejos su piel se ponía chinita del miedo que le provocaba con solo verlo desde lejos. La madre de Chicho asomó la cabeza por el dintel de la puerta y miró que el personaje venía en su dirección y gritó como desesperada:! Chicho venite para adentro que ahí viene Juan Chiquitoooo! – ¡Capaz que te lleve robado y te convierta en jabón! ¡Venite para adentro chavalo tonto! CAPITULO I Una tarde de tantas Chicho estaba preocupado por salir a jugar trompo con sus amigos de la cuadra, pero no había hecho la tarea. El iba a clases por la mañana, llegaba al medio día de regreso a la casa y cuando llegaba le gritaba a su abuela: -Abuela, ya llegué! Tiró los útiles de clase sobre una mesita y se fue a la cocina, se sentó en una pata de gallina junto a la mesa comedor esperando que su abuela le sirviera el almuerzo. Ella estaba pendiente de que comiera bien y bastante, porque a él casi no le daba hambre por aquel entonces. La abuela lavaba los trastes y lo miraba de reojo para ver si comía, entonces le decía:-Mira chavalo si no comés y después te ponés a estudiar no te dejo salir a la calle a jugarEra una advertencia clara porque la abuela estaba aburrida de llamarle la atención para que hiciera las tareas y también comiera. Chicho terminó de comer e hizo la mueca de estar estudiando después del almuerzo; ya iban llegando las cuatro de la tarde que era la hora en que los muchachos habían acordado para salir a la calle a jugar trompo. Chicho miró que la abuela se cabeceaba del sueño, ella se quedaba dormida sentada en su silla preferida donde hacía la siesta, entonces el chavalo salió en puntas de pié desde la cocina hasta la sala, se detuvo un poquito y asomó la cabeza por el dintel de la puerta para ver si Juan Chiquito venía por allí. Chicho le tenía un miedo horroroso porque su aspecto era tremendo al punto que eso era lo único que lo obligaba a no salir de la casa. Entonces miró hacia el norte hasta donde sus pequeños ojos podían distinguir la imagen del personaje horrorífico que le daba miedo, vio que no venía y salió a jugar sin el permiso de la abuela. -Vengan muchachos vamos a tirarnos una mancha brava, les dijo a Chico Brand y a los Pacheco. Ellos vinieron con sus trompos y se alistaron para jugar.

Pasa a la página # 5

Ricardo Ríos García
(Villanueva, Nicaragua)

El cuerpo es una piñata Sus vísceras Pequeños caramelos Alguien se da con un palo en las costillas Para despertar con un grito A todos los niños que duermen en La fiesta de su cumpleaños. Vengan a vendarle los ojos. No merece darse la paliza de las risas De los globos De los dulces De las felicitaciones. No merece Saltar en pedazos de huesos. Los niños simplemente buscan caramelos en sus vísceras.

Abdellatif Laâbi
En dos horas de tren repaso la película de mi vida Dos minutos por año en promedio Una media hora para la infancia otra media para la prisión El amor, los libros, el ir y venir se reparten el resto La mano de mi compañera se funde poco a poco en la mía *** y su cabeza sobre mi hombro es tan ligera como una paloma A nuestra llegada tendré unos cincuenta años y me quedará de vida alrededor de una hora. (Fes, Marruecos)

(Traducido del francés por el poeta Arturo Dávila)

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Acuarela. Jim Austin

Pablo Suli Arezo
(Puerto Montt, Chile)

particulares
El lunar es prueba de que soy el hijo de mi padre, por eso rehúso las apuestas. No obstante la familia me dice: Deberías lanzar los dados, encender la tele poner el equipo de tu padre; Alguien debería ganar por él en esta casa. Hacer honor a su lunar que lo llevas en juego. Mis hermanos observan el lunar del brazo de su padre en brazo del hermano Después de todo,
“Visiones” David Duke y sobrina

(Nana para una hija que duerme)

Daniel Pulido
(León, Nicaragua) Hay que resistir. No dejarnos tragar por esa jeta de luz que le absorbe a uno el cerebro. Te voy a contar miles de cuentos hija, historias inventadas por tu madre o por mí. Juguemos las rondas de tu imaginación, las princesas de tu invención, las aventuras de tus fantasías. Y cuando pasemos delante de aquella pantalla encendida no te creas lo que allí dicen.

ganador por evidencia soy el que venció expedientes de sospechas que presentó la abuela y para colmo de su piedra dominical contra su busto seco; soy también el golpe vivo del abuelo en la puerta.

Y cuando salgamos a recorrer las calles no te dejes deslumbrar por las vitrinas adornadas, ni por los rótulos publicitarios que prometen mejorar tu vida. Compartamos este pan simple y contame otra de tus historias. Ayer me relatabas algo de un monstruo con alas de cucaracha, y estirabas al máximo los bracitos para describirme cuán grande era esta criatura abominable. Tenías ojos de miedo, por eso te hice cosquillas, no podemos dejarnos vencer. La resistencia es asunto de dignidad y herencia, la única herencia de familia. También me contabas la historia de un ogro terrible que devoraba todo y asustaba a las personas de una aldea. Pasa a la página # 6

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Viene de la página # 2 (JUAN CHIQUITO)
Comenzaron por hacer el círculo donde se ponía la mancha, cada uno hizo su tiro al punto, Chico Brand fue quien quedó muy largo de la mancha y tuvo que poner su trompo para pasar por el castigo de ser atacado por los demás. -Cuidado me friegan mi trompo chavalos- gritaba furioso Chico Brand porque en su mente miraba su trompo hecho pedazos. -Oye chavalos, seguía diciendo- ese trompo me costó diez pesos, es de guayacán y lo fui a comprar donde Herradura, no me lo frieguen, cuidado me lo rajan- suplicaba Chico casi llorando. Estaba Chicho agachado sobre el trompo de Chico dándole los diez secos del castigo, cuando en eso alguien le tocó el hombro. -Ajá chavalo! Así quería agarrarte!!!!!!!!! Volteó su cara hacia atrás y miró a Juan Chiquito, su corazón palpitaba como a doscientos por segundo y salió corriendo como tirado por un cohete para el interior de su casa. Chocho! Clase de susto! Chicho entró a su casa y se fue corriendo apurado al aposento para esconderse debajo de su cama; pero no se metió debajo la cama sino que se quedó encima y se envolvió con su cobija blanca de la cabeza a los pies buscando como resguardarse del susto. Temblaba, lloraba y sin quererlo se quedo dormido. CAPITULO II Miró hacia el norte de la calle para ver si lo veía, lo divisó viniendo por la pulpería El Cerro Negro y le entró un miedo tremendo. Juan Chiquito caminaba como hamaqueándose porque sus cornetas piernas deformadas por la vejez lo obligaban a balancearse de un lado a otro como un pequeño barco en medio de una gran tormenta. Parecía un espantapájaros a lo largo porque usaba un sombrerón de ala ancha que casi cubría su cara. Su cara era como una máscara grotesca, sus pómulos resaltados, sus mejillas hundidas y su barba ancha y sobresaliente le daban un aspecto sepulcral. Usaba permanentemente un pantalón de dril azul, una camisa blanca desteñida que parecía que le iba hablar de tan vieja y arrugada. No podía dejar de mirar su cara, hiciera que lo que hiciera no podía dejar de ver su cara, miraba sus ojos hundidos y creía ver la cara de la muerte. Tenía miedo al ver cómo le sonría y su sonrisa parecía la de un payaso burlón, entonces comenzó a gritar y a llorar; corrió como desesperado por la calles buscando su casa para meterse en ella y protegerse de Juan Chiquito que le hacía ademanes como para llevárselo a su escondite y convertirlo en jabón. Corría y corría, mas no podía avanzar porque sentía que sus piernas eran pesadas como de hierro, su corazón lleno de angustia se aceleraba más, y para colmo, a lo lejos, miraba a su abuela con una coyunda de cuero crudo esperándolo para castigarle por andar de vago. En su angustiosa carrera cerró las manos y las ajustó a su pecho en señal de pedir perdón a la abuela. La miró venir hacía él con la coyunda en mano alzada como para pegarle, sintió como que le iban pegar el primer coyundazo y despertó asustado, se quito la cobija y volteo a ver a cualquier lado y encontró a su abuela sobándole la cabeza para consolarlo.

Viene de la página # 4 (LA ÚNICA HERENCIA DE FAMILIA)
Ya ves, sólo tenés cinco años y has captado la esencia de la injusticia. Pero juguemos hija, ven a nuestra rueda de colores, cantemos y bailemos. Olvidemos ésta hambre por un momento y gocemos la vida, enséñame a divertirme como vos sabés hacerlo y cuando estemos cansados de brincar, abrázame la cabeza y dame tu fuerza. En ocasiones puedo escuchar tu corazoncito corriendo como conejo asustado, pero te brillan de amor los ojos y siempre estás sonriendo con tanta serenidad. No juguemos a la guerra ni a la muerte. Imaginemos que soy un elefante y vos mi jinete, y que te llevo por todo el mundo con pasos gigantescos, conociendo mucha gente que también trata de resistir. Podemos jugar con piedritas de río, con arena y conchas de mar, con hojas caídas, con agua, con viento, con los espacios solos, con el aire que respiramos, con el sol y la luna. O a la ronda de estrellas que brillan y brillan. Podemos jugar con nuestras manos vacías, con nuestras muecas. Pero siempre al final del día rodéame con tu amor y dejame que te cuente alguna fábula antes de dormirnos. Ya sé que necesitas imperiosamente tener en tu cabecera al último muñeco anunciado en la tele. Vos decís que es un muñeco bueno, pero él mata o destruye siempre para vivir. Es un muñeco estúpido porque se deja usar para vender refrescos de porquería, y se deja copiar para exhibirse en todos los comercios. Es un muñeco multinacional, muy, muy rico. Ha mandado a fabricar millones de camisetas con su foto, y zapatos, llaveros, gorras, mochilas, chocolates, patinetas, bicicletas, discos, entrevistas, películas, libros, pelotas, helados, gomas de mascar, globos gigantes, tarjetas de crédito y muchas otras cosas que no podemos comprar. No te puedo prohibir que quieras tenerlo, sin embargo te ofrezco nuestros juegos humildes y necesarios, con ellos debemos resistir, construir un inmenso castillo para proteger tu imaginación. Que no venga ese absurdo villano prefabricado, de peluche y plástico, a robar tu más preciado tesoro: tu inteligencia.

Marcia O. Mantilla
(León, Nicaragua)
Anoche jugué a las damas no empezaba el juego de naipes. Tal vez juegue a los dados no tenía un par a la mano para jugar. Jugué a la risa a sentarme a esperar la caída de unos ojos. Jugué al monopolio y me sentí banquera a ratos una hora después en banca rota hipotequé las compras di a mi adversario hasta el último centavo. Jugaba, jugábamos, íbamos jugando a jugar. La plaza está vacía no hay niños jugando tampoco más tarde. Acomodé las fichas del tablero, las retiré de nuevo. Jugaría un solitario al estilo acostumbrado. Coloqué una silla esperaba jugar a las visitas, a las muecas, a la despedida no hubo visitantes. Guardé mis juegos fui a la tienda en busca de algo divertido mostraron lo de siempre. Volví a mi casa, masticando juegos me senté en la puerta a esperar ideaba algo para más tarde.

Miguel Ángel Pillado
(México — EE.UU.)
El fútbol es una de las prácticas sociales de identificación colectiva más importantes en nuestro planeta, como dice Fernando Carrión: “es un fenómeno que trasciende su condición de juego para convertirse en hecho total—social, cultural, político y económico”. Es una práctica deportiva, pero es además, un sistema de relaciones y representaciones que produce (así sea de manera efímera) la amalgama simbólica de seres humanos en manchas colectivas. Como hinchas, el fútbol nos da una identidad que nos diferencia de otros grupos: nos da un sentido de pertenencia, nos da nuestros colores, nuestros números, nuestro rumbo, nuestra estrategia, y más aun, nos da once rostros, que son los rostros de “los once de la tribu” (a propósito del título del libro que Juan Villoro le dedica al también llamado “juego del hombre”). Como individuos pensantes quizás debiéramos hacerle caso a Borges, quien alguna vez dijo: “El fútbol es popular, porque la estupidez es popular”. Tengamos en cuenta que la integración simbólica que se construye a través de esta disciplina es resultado de prácticas demagógicas y sus respectivos relatos. Es decir, cada equipo arrastra consigo una urdimbre de símbolos y mensajes que posibilitan tanto la escenificación de enfrentamientos identitarios como el reclutamiento de partidarios. Las selecciones nacionales, por ejemplo, se fincan y se expresan a través del patrioterismo Oficial. En un partido entre dos países no faltan los himnos, las banderas, y todo tipo de insignias y manifestaciones que representan (y a la vez hacen) la llamada cultura nacional. Los clubes, por su parte, al ver denegado el uso de la crónica de la identidad nacional (pues así lo dicta el orden existente), recurren a estrategias alternativas de proselitismo. Desde su nacimiento, a cada club le es dado un nombre, un mote, unos colores y un escudo que reflejan el sistema de valores ideológico.

En la gran mayoría de los casos se toman nombres que hacen referencia a determinada sede geográfica. Me refiero a nombres de ciudades, regiones o barrios (Bayern Munich, Barcelona, Manchester United, Milán, Liverpool, Chelsea, etc.); nombres que de alguna manera facilita a los fundadores la tarea de reclutamiento pues se apoyan en conocidas estructuras de clasificación social. Otros clubes, en cambio, se identifican fuertemente con una postura política o religiosa. En la ciudad de Glasgow, Celtic y Rangers, católicos y protestantes, separatistas y unionistas, protagonizan enfrentamientos que ilustran a la perfección el conflicto socio-político en que viven muchos de los escoceses. En Roma existen dos equipos con historias encontradas, sobre todo por sus distintos orígenes. Por un lado está el AS Roma, fundado por obreros izquierdistas, por el otro, el S. S. Lazio, de origen burgués y conservador y del cual Mussolini se declarara fiel seguidor durante el régimen fascista. Con el paso del tiempo, las posturas encontradas de ambos equipos se uniformaron, al punto que hoy día tanto a romanistas como a laziales se les vincula con la ultraderecha italiana. Existen además los equipos que han tomado el nombre de figuras vinculadas con la literatura. El Gil Vicente F. C de Portugal debe su identidad al dramaturgo del mismo nombre, y en la liga peruana participa el Club Deportivo César Vallejo, a cuya hinchada apodan “Los Poetas”. Aunque en realidad el Club Deportivo César Vallejo heredó el nombre de la Universidad César Vallejo. Por cierto, son muchos los clubes latinoamericanos que se identifican como instituciones académicas y por lo tanto como extensiones del espíritu estudiantil. Ejemplo de ello es la existencia de equipos como la Universidad de Chile, la Universidad Católica de Chile, la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otros.

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León Salvatierra
(Nicaragua — EE.UU.)

Una mano: diez pulgadas el perímetro empuñado de Manny. Entronizando con honores y coronas van los triunfos y banderas hacia una ofensiva cruel Una pera ve Manuel en el pómulo exaltado Es un pómulo Pacquiao No es una pera de piel (22 millones de canciones pronunciaron su bello nombre) La campana fue el llamado Su nariz no es de aguante es cartílago fragante si le pegas por un lado y la partes a un costado y las flores no se huelen ni el perfume de su Helen Y la frente cabizciega siente el golpe cuando llega la manito en un vaivén (22 millones de dolores corrieron por su bello rostro)

Dice: No quiero perder la nobleza de mi fibra Paco Paco, libra a libra vi el sangriento anochecer Poco a poco sin saber con la mirada humilde y tensa se asesora de que tenga a un doctor en su esquina su dolor el fracaso se comprende (22 millones en un resplandor bermejo lo vieron llorar) Cedió en el cuadrilátero Dos escopetas fueron Sus brazos ahí quedaron desplomados sin guerrero como épica de Homero las lanzas de un Héctor que sufrió en su estupor ante aquellas de Aquiles Nunca antes vi caer miles de voces en triste dolor (Ante 22 millones el croquis de su rostro fue erigido)

Libro de poemas. Editorial Universitaria UNAN -LEÓN, NICARAGUA. 2012.

Viene de la página # 7 (¡OLÉ… OLÉ… OLÉ… OLÉ! …)
Y no faltan aquellos conjuntos que hacen suyos los nombres de figuras míticas: el Ajax (de Holanda), el Hércules (de Alicante), el Apollon Smynis F. C (de Grecia) el F. C. Spartak (de Moscú), el Atlante (de Cancún), etc. O casos en los que de plano la postura identitaria de los clubes resulta no sólo inconsistente, sino también cómica e incomprensible. Pienso en el F. C. Luis Ángel Firpo, el equipo más popular en El Salvador. El 1923 apareció como Tecúm Umán en honor a un guerrero maya, pero poco tiempo después cambió su nombre para rendir tributo al famoso y popular boxeador argentino Luis Ángel Firpo, “El Toro Salvaje de las Pampas”. En un mundo globalizado, el MERCADO y las empresas transnacionales están cada vez más presentes en la cultura futbolera. Ciertamente, hay clubes que a principios del siglo XX fueron fundados en el marco de empresas privadas; los trabajadores se organizaban para formar equipos de fútbol que luego competían en nombre de tal o cual firma. Este es el caso del holandés PSV Eindhoven (Phillips Sport Vereniging) fundado en 1913 por trabajadores de la empresa de tecnología Phillips, y del Bayer Leverkusen, iniciado por trabajadores de la empresa alemana de farmacéuticos. En México destaca el caso del C. D. Cruz Azul, fundado por trabajadores de la Corporativa Cementera Cruz Azul en 1927. Hoy en día, muchos equipos de fútbol, por insostenibilidad financiera o por intereses económicos de los propietarios, mutan sus identidades. Es decir, abandonan sus antiguos nombres e insignias y toman el nombre y los logos de las empresas que los patrocinan. En Asia hay clubes como el Mitsubishi Motors Mizushima F. C. y el Jeonbuk Hyundai Motors F. C. En Europa, la ciudad de Salzburgo, antes conocida exclusivamente por ser el sitio que vio nacer Mozart, hoy lo es también por ser la casa del F. C. Red Bull Salzburg. De hecho, la empresa Red Bull cuenta con otro equipo de fútbol, el N.Y. Red Bulls, de la Major League Soccer en los Estados Unidos.

Ni Borges ni Baudrillard mienten, pero qué vamos a hacer, si un contexto global dominado por las trasnacionales, masa es todo lo que podemos ser, e incluso, lo que queremos ser. Al fin y al cabo, más de la mitad de la población del planeta estamos vinculados de alguna manera con este deporte. Basta mirar Nueva York o a Salzburgo para verificarlo. Seremos miles los aficionados en el estadio o en frente da las pantallas, muchos vestidos en rojo y azul, algunos pintados y tatuados: estaremos ahí, saltando sobre las butacas, entonando a todo pulmón: ¡Olé… olé…olé… olé! ¡Red Bull, Red Bull!

Nunca aprendimos a saltar la cuerda. Mis padres la olvidaron en el bazar de Presidente Errázuriz dos nueve cero uno. Al techo del lugar sigue amarrada,
La cuerda floja-rosario púrpura en tres actos. Otto Aguilar

balanceando a mi abuelo.

Enrique Winter
(Santiago de Chile, 1982)

Haciendo eco de lo dicho por Borges, el filosofo francés Jean Baudrillard dijo alguna vez: “Al poder le complace muchísimo traspasar al fútbol ciertas cargas, incluso la diabólica responsabilidad de atontecer a las masas”.

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Rafael Lara-Martínez
(Tecnológico de Nuevo México) Desde Comala siempre… *** Continuación de “Al pensar la palabra…” (Año:2 N°3 Pág.15)

Este dedito crió una gallina, éste la cuidó todos los días, éste recogió los huevos, éste los vendió al intermediario, éste los revendió bien caros en el mercado, éste compró un huevito, éste lo cocinó en fogón de leña, éste le echó la sal, éste lo sirvió en el centro de la mesa humilde, y éste gordo pícaro lo repartió mientras la ira se agolpaba en sus ojos.

Con el nacimiento y la muerte se inaugura la escritura. Antes del grito primordial, luego del último suspiro, hay tintes que manchan la página en blanco, que manchan el cuerpo. Se llaman la placenta, el humus. La escritura precede, prosigue a la palabra. El habla refiere la pérdida. El grito del recién nacido exclama la nostalgia por una cueva que se derrumba. Una anilina lo arrulla solitario. Le tatúa las vocales, las letras horadadas del alfabeto de la creación. El gemido de la agonía deletrea la añoranza del retorno. El regreso a una cueva que se cimienta. Otro colorante le aprende las consonantes, las cifras del encierro. El alfabeto de la recreación. En ambos sitios del silencio, cavernas oscuras y afónicas, al sí/self lo perfila la sombra. La simple sospecha de lo que se asoma. La del mundo que se abre a los ojos al brotar. Al nacer como humano; al renacer como flor. Es el lugar del cuerpo inicial y conclusivo donde el sí/self se encuentra en lo mismo, en el sí-mismo. Ensimismado en su persona y fuera del mundo. En otro mundo más íntimo y secreto. Es el lugar propicio de la escritura que precede y prosigue a la palabra.

Daniel Pulido
(León, Nicaragua)

Caminabas por las calles en busca de señales Encontraste unas piedras que tenían algo de misterio. Las pusiste debajo de la cama donde guardas tu sueño. Querías un crujir una pulsión de cuerdas, los sonidos plurales de una lengua. Pero hasta entonces no habías encontrado sino rostros severos. Intentaste imitar algunos gestos de familia. Tus dedos palparon el hueco de sus cuencas. Tenían una palidez de paredes viejas, las orejas sordas, los tímpanos intactos. Ni el corazón de un insecto se escuchaba Hasta que un día te metiste debajo de la cama a chocar las piedras para hacer malabares de fuego Miraste tus dientes desvestirse en risa y risa El suelo empezó a moverse, las piedras se encendieron y giraban en forma de caracol enfrente de tus ojos, de tu nariz y boca, de la cual salió una cola de humo. Viste tu cuerpo levitar hasta llegar al techo del cerebro. El día era nuevo los muebles nuevos. Entonces escuchaste un idioma que entendías. Tu mismo padre te sonrió, el viejo que a diario te pegaba, que durmió toda su vida en un cuarto lleno de silencio. Tu compañero de escuela también te saludó, aquel verdugo que de recreo a recreo era dueño de tus pómulos y te daba la justicia más cruel con sus puños Tus familiares gesticularon sus brazos para que bajaras Querían adorarte, pero vos levitabas hasta llegar al cielo raso. Las piedras se apagaron con un frío de hospital Y vos reías, reías debajo de la cama

León Salvatierra
(Nicaragua — EE.UU.)

Juan Bautista Páiz
(León, Nicaragua) En Nicaragua, los novenarios de la Purísima comienzan el 28 de noviembre al 6 de diciembre que es la última noche de los rezos. Estas 9 noches los chavalos la disfrutan como si fuera un carnaval. Se reúnen 10 y hasta 20 cipotes varones, a las mujercitas les enseñan desde pequeñas, que ellas deben aprender a cantar los alabados a la virgen de la Concepción. Eugenio es el líder de un grupo de muchachos de 10 a 17 años del territorio de arriba. El jefe del otro grupo del territorio de abajo es Valentín. A la hora que las devotas cantan y rezan el rosario a la conchita, los chavalos desenfrenados hacen de las suyas. Organizan peleas a puñetazos y diferentes juegos. Esta es la noche sexta de la novena. Mientras la luna se divierte viendo jugar a los chavalos. La rezadora y las cantoras entonan “Toda hermosa eres María / desde tu instante primero / pues la mancha original / no tuvo en tu ser derecho” Al oír este canto del final de la purísima los muchachos corren, para que la dueña de la casa, les dé la gorra: bananos, limón dulce, chicha, gofios, naranjas en fin todas las golosinas que acostumbran obsequiar en estos rituales católicos. Cuando termina la repartidera salen raudos a otras 5 purísimas y así de purísima en purísima hasta que llenan el salbeque. En la noche del octavo novenario, Valentín, el jefe del grupo de cipotes de abajo inventa un juego maldoso para avergonzar a su rival Eugenio, líder del grupo de arriba. Como Valentín es más pequeño pero más viejo que Eugenio y sabe que a los golpes no lo vence jamás, porque su contrincante es: grande, fornido y astuto. Entonces ideó la travesura. Valentín le propone al jefe Eugenio, un nuevo juego para los dos grupos y así limar las asperezas. —Aja y cuál es el juego. —Consiste en lo siguiente: vamos a marcar un punto de cada grupo contrario y al final todos vamos a correr para llegar primero y el que gane la competencia se sienta en el lugar seleccionado y grita ¡Arriba! si es de tu grupo y si es de mi grupo dirá ¡Abajo! —Y cuál será el premio. —El que gane se le entregará la gorra que recoja el grupo perdedor. —Estamos de acuerdo— dice Eugenio. Que de mal apodo y a escondidas le dicen Ungenio. Ambos grupos se dividen. El juez es un muchacho de más edad que ellos, pero del bando del malvado Valentín, pero Mario que hace de juez, sabe en que consiste la maldad que le jugarán a Eugenio. El réferi ubica al grupo de abajo y al grupo de arriba a una distancia de 50 metros que es el trecho que recorrerá cada grupo.

Pasa a la página # 15

La profesora de primaria se nos llamaba Alís. Podría haber tenido veinte y yo a penas

José Luis Pereira
(Rota, Nicaragua)

-para suertela estatura de su ombligo. De la mano de mi prima Flor de Liz, caminaba sobre la línea del tren. Alís que venía en sentido contrario, subió sobre la misma línea. Le advertí casi de largo, casi gritando -Para nada- : “chocamos, chocamos, que pegamos de frente” y tenía razón; era mi línea su cuerpo mi horario y chocamos. Accidentes como estos suceden para labios; lesiones que te quedan permanente y padezco desde entonces la estatura de los niños y la misma incertidumbre: Si bajo de los rieles o si dejo que me bese lo que se llama cuerpo solo porque le faltan pájaros, para cielo.

Viene de la página # 13 (NOVENARIOS DE LA PURÍSIMA)

Los de arriba correrán hacia el Sur y los de abajo hacia el norte. La luna pinta el rostro alegre de los chavalos. El juez da la señal. — ¡1, 2, 3 ya! Arrancan a correr y Eugenio se impone, nadie le ha ganado una carrera. Entonces es el primero en llegar a la meta, se sienta en el lugar seleccionado y da el grito de: – ¡Arribaaaa! De pronto el muchacho se da cuenta, que cayó en una trampa asquerosa de su rival Valentín. Sorprendido se suspende con las manos y las partes del trasero del pantalón, embadurnado de excrementos de gente. Los compañeros de Eugenio, atónitos y con caras asustadas y a la vez con ganas de reírse a carcajadas, pero no dicen palabra alguna por respeto a su jefe. Eugenio, rojo de cólera e impotencia sale en busca de Valentín y sus compinches para vengarse, pero el nefasto Valentín y sus malandrines, han desaparecido como absorbidos por la noche.

José Luis Pereira
(Rota, Nicaragua) Son pocas las referencias que la Biblia señala respecto a los juegos practicados por los hebreos. Canto, baile, conversación, enigmas; todo eso que ahora significa de manera amplia, Profesión y Comercio, “vivía” en la conciencia social hebrea, como forma primitiva de esparcimiento. En el caso del enigma además de práctica lúdica, no hay que olvidar su alcance como recurso del lenguaje profético y a posteriori al servicio de la política. Luego llegaría la influencia helénica para despertar en aquella sociedad, el gen de la competición. Así, lo que llamamos “civilización occidental” heredó de Palestina y Grecia el enigma y la competición: lo primero en calidad de voluntad consciente por enfatizar la importancia de una verdad espiritual, mediante su encubrimiento deliberado, y la segunda como noción de oportunidad para “ganar”, dentro de la mecánica del juego y en la compleja dinámica social que le rodea. Afirma el texto apócrifo de Macabeos que en Jerusalén se estableció un gimnasio, frecuentado incluso por los sacerdotes quienes descuidaban sus deberes para participar en los juegos, pese a las protestas que ello generaba por tratarse de una práctica pagana. De esta lectura sabemos la sutil y perentoria deformación que sufrió el poder político-religioso, en tanto las protestas, apelaban más a un conflicto de intereses religiosos que al ausentismo laboral de sus dignatarios. En otras palabras la narración de Macabeos, nos hace suponer que el pueblo jerosolimitano, podía negociar en su conciencia social la alternancia entre juego y trabajo, en tanto aquel no pusiera en riesgo su tradición popular.

Pasa a la página # 18

Antónimo
(Chile)

El poder actúa a través de mí: - Voy y compro lo que no necesito.

El poder actúa a través de mí: - Voy y voto. Como un material poseso, el poder actúa a través de mí; un espíritu dentro de mi pene: - Voy y me río del enano vestido de león al costado derecho de la pierna de la mijita rica. Un beso que sentí hace poco no era verdad y terminé con la cabeza en la puerta: así desperté. Pero como el poder actúa a través de mí, no me importó y me levanté al trabajo: - Voy y marco. El poder actúa a través de mí, como esas energías en el aire de las raDIOS, de los celulares, que me dicen qué hacer y dónde ir; entonces NO VOY donde debiera. Camino a mi derecha, levemente inclinado a mi izquierda (un joven polítikós), a la calle del fondo, y como el poder actúa a través de mí entro a las casas a sacarle firmas a todo el mundo, con esa prepotencia de los conocedores de las leyes: abagod@s, pac@s, cobradores judiciales, economistas, recepcionistas de hospitales… estudiantes de prepotentes.

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Entro a las casas, soy recibido. Mi palabra absoluta navega por un mar de comprensión y amor. Soy la resurrección y la vida. Me voy a pasos de canto y baile como ese de: “cantando bajo la lluvia”. - Voy y me candidateo. Y aunque sé que el poder es más sutil que un presidente, - voy y me candidateo igual!!! Agarrado a mi corbata, a mi puesto de trabajo, miro con un gran chorizo telescópico las actividades del día. Las de la noche no me importan: si no hay pecado original, no hay pecado en absoluto. *Saramago.

El poder actúa a través de ti… vas y no crees en ti. Creemos en otros sin saber que la vida es esencialmente leyenda. Tuvimos miedo. Leímos y leímos manuscritos viejos y manuscritos recientes buscando algo. Otros, no fueron por ahí y se tiraron al camino a preguntarle a otra gente sobre ese algo, a escuchar, callados, al calor de una fogata o de una botella de ron en las escaleras de Valparaíso. Así nos enteramos que el poder actúa a través de ti, de mí y de todos mis compañeros. Nos reunimos pateando piedras, Porque las piedras son eternas, Entonces pateábamos nuestra eternidad. Y si nos escuchaban otros callados al calor de una botella de ron, o de un plato de fideos con salsa y atún, el asunto era una gran cadena de oralidad desde las primeras lenguas sacando el néctar de flores profundas, lejos, bien lejos. Supimos de esta escritúrika melancolía, gozando del sabor de la carne. No tuvimos miedo y nos acercamos a los animales: Si aparecía un perro, nos olíamos. Si un pájaro cantaba, lo escuchábamos en silencio. Si un soldado me apuntaba con un fusil o algo similar, lo mandaba a la cama sin postre, diciéndole: -acuéstese, mañana tiene clases.

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Viene de la página # 15 (JUEGO DE FARISEOS)

Lo cierto -respecto a esa posible tolerancia– es que en nuestra narrativa social (nuestra por herencia), el “trabajo” o el “deber” fue adquirido genésicamente como forma de sanción inapelable, lo que nos permite pensar en el juego como contrapartida necesaria en tanto mecanismo placentero, pacífico, liberador y entenderlo también, como vital manifestación de una identidad colectiva. Después de todo, en cuáles cosas se reconoce la identidad a la que perteneComo no todos cemos, sino en aquellas manifestaciones que nos provocan placer. Incluso, pueden ser ganadores; se puede afirmar que el ejercicio de la identidad cultural, de forma pacífica, perder más que ganar, tiene algo de redentor.

exige un ´carácter deportivo´. Es decir que en la pugna moderna, se niega la existencia del ´rival´ al tiempo que se promueve la presencia del ´competidor´.

Sin embargo, pensar los “juegos” especialmente el deporte en los términos planteados por Talbot, es doparse con la fantasía de que nuestra civilización en gran consenso de todas sus identidades culturales; cansada de los trabajos de la guerra y en el marco del deporte; apaciguarían sus rivalidades al desplazar a un campo fraternal sus disputas. Lo que sí se consiguió fue maquillar la importancia asignada al acto de ganar o perder. Una maniobra de enigma en el sentido de encubrimiento y fábula. El credo “lo importante no es ganar sino participar” hipotecó los Juegos Olímpicos modernos en favor de la paz. Como se sabe, no fue garantía suficiente pues sobrevino en pocos años las dos Guerras Mundiales cobrando cada una aproximadamente cien millones de vidas humanas. Se pensó que a la doctrina del cristianismo muscular se le podía echar en hombros semejante peso; preservar la paz. Aquello fue literalmente un pecado de justos. En la lectura ofrecida por Talbot de la epístola a los Corintios 9: 24-25, podemos ver un giro que devuelve la escena espiritual del corredor, a su sitio de origen; el circuito de competición, pero ya es una escena cristianizada, cuya higiene despoja al torneo del amargo recuerdo heredado por el circo romano y por extensión histórica, de la herencia de toda forma de rivalidad y sus consecuencias negativas. Como no todos pueden ser ganadores; perder más que ganar, exige un “carácter deportivo”. Es decir que en la pugna moderna, se niega la existencia del “rival” al tiempo que se promueve la presencia del “competidor”. Con esta renovación cosmética del juego se entendió que lo importante no es ganar sino competir, idea que permeó diversos campos: La industria, el comercio y sobre todo el sistema educativo, pero a diferencia de este último, Industria y Comercio no tardarían en reconocer que aquella estética de la competición, frenaba sus intereses. La idea “participar es lo más importante” se nos convirtió en juego de fariseos. Las maniobras deliberadas de encubrimiento y las distintas formas de competencia, envuelven todo tipo de engaños que en el trinomio: guerra, juegos y paz, son “trabajos” legítimos cuando se trata de aprovechar las oportunidades para ganar. Por eso sospechamos que no hay juego capaz de evitar la guerra y que la paz es solo un juego, que deseamos fuera al menos permanente.

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La moneda que corre en el mercado tiene valor facial simbólico y su propósito es llevar un registro de las publicaciones de cada colaborador. El valor incrementará a razón de colaboraciones publicadas en próximas ediciones.

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m e r c a d o e l@ y
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Año 1 N° 1

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La expresión cultural y crítica de este número de el mercado, no sería posible sin la participación económica de las siguientes personas, a quienes dedicamos esta edición:
Karla Salvatierra Ricardo Amador Javier O. Huerta Alejandro Mendoza-Castillo Herold Terezón Jorge Díaz-Vélez Miguel Pillado Dexter Hough-Snee Dena Marie Silvia López (Nicaragua-Estados Unidos) (Puerto Rico-Estados Unidos) (México-Estados Unidos) (Nicaragua-Estados Unidos) (El salvador-Estados Unidos) (Puerto Rico-Estados Unidos) (México-Estados Unidos) (Estados Unidos) (Estados Unidos) (Nicaragua-Estados Unidos)

Ilustraciones:
A cargo del Consejo Editorial y: Acuarela de Jim Austin (California, EE.UU.) [P.3] Una casa de trabajadores migrantes en los campos de alcachofa de la Costa Central de California. Esta acuarela conmemora "el día del trabajador" que nos celebramos en los EE.UU. el 3 de Septembre. Los trabajadores que vienen del sur de la frontera son muy importantes para la economía agrícola de California. Somos una nación de inmigrantes y nativos americanos que contribuyen a una cultura vibrante. La vía del tren una vez suministrada carbón a la planta de cemento de la empresa mexicana CEMEX antes de que se cerró recientemente debido a problemas ambientales.

“Visiones” David Duke (El triunfo Usulutlán, El Salvador) [P. 4] EL ARTE como herramienta de diversión La pieza visiones la cual adjunto nace como una manta de protesta que el 1 de mayo fue usada por el gremio artístico, (…) lo interesante de esta manta fue que la pedí con la intención de que mi sobrina de 8 años pudiera pintar sobre ella, (…) y así de repente construimos con color una base para el planeta cuando había terminado la tarde, vi que la manta de protesta llego a ser una obra de arte, le mezclamos oleos, acrílicos y espray. Al día siguiente ya con luz de día me fije que solo hacían falta las firmas, las cuales hice poniendo la de ella y la mía de alguna manera hicimos arte y nos divertimos haciéndolo.

“La cuerda floja-rosario púrpura en tres actos”. Otto Aguilar (P.9) (Cuadro publicado con su autorización).

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