Gramáticas epocales

Sobre filosofía y ciencias sociales en contexto de cambio*

Resumen Se dice que atravesamos un cambio trascendental. Pero ¿cuál es el alcance del cambio que atravesamos? ¿En qué se diferencia de otros cambios? ¿Cuál es su dimensión política? ¿Qué rol juega el desarrollo tecnológico en este proceso y cuánto afecta al sistema capitalista? La filosofía fue la disciplina que primero habló de “crisis de la modernidad”. ¿En qué medida las ciencias sociales y humanas recogieron las especulaciones realizadas por la filosofía, y cómo las reelaboraron? We are said to be witnesses to epoch-making changes. How far-reaching are those changes? How are they different from other changes? What is their political dimension? What is the role of technological development in this process and how does it affect the capitalist system? Philosophy was the first discipline to address the so-called “crisis of modernity”: in what way have the social sciences been able to extend and apply the insights of philosophical thought in their own fields?

Palabras claves: Política – filosofía – TIC – metamorfosis – dialéctica

A Eduardo Rojas En los últimos cinco años hubo un notable incremento de libros, papers académicos y notas periodísticas, incluso en publicaciones de gran circulación, que hablan de “cambios que sacuden los cimientos de la civilización occidental”, de “descomposición del mundo moderno”, del “agotamiento de la moral universal”, incluso de “la crisis terminal que vive el capitalismo”. Es como si todo lo que permanecía en el plano de la sospecha, de repente se hubiera reconocido, aceptado y asimilado. Lo profuso de estas alusiones, sin embargo, tanto como el acostumbramiento que produce su reiteración, están dando por sentado circunstancias extraordinarias, no sólo como si fueran harto evidentes, también como si no hiciera falta agregar nada. Pero es preciso preguntarse por la índole y el grado de verificación posible de todo aquello que se le está imputando a nuestra época. Porque convengamos que, si efectivamente estuviéramos viviendo lo que aluden estas versiones del presente, seríamos testigos —y partícipes necesarios— de una de las metamorfosis

culturales más importantes de la historia. Cambios como los que adjudican estas afirmaciones no ocurrieron ni siquiera en el siglo XIII, cuando el nominalismo negó la existencia de los universales y con el filo de “la navaja de Ockham” se laceró la honra y la reputación de Dios; tampoco un siglo y medio después cuando los descubrimientos científicos de Nicolás Copérnico alteraron el orden y las jerarquías del cosmos, abriendo el camino franco del renacimiento y de la modernidad. ¿Esto quiere decir que, contrariamente a lo que dicen las expresiones en cuestión, no atravesamos una época de cambios? Evidentemente no. Sólo decimos que sería importante precisar qué tipo de cambio atravesamos; esto es: ¿es un cambio cultural, político, económico o social; o abarca todos estos campos a la vez? En cualquier caso: ¿es un cambio mensurable?, ¿cuál es su verdadera magnitud? ¿Puede efectivamente el modelo capitalista, después de haber sobrevivido a todo tipo de embates y de haber consolidado sus dominios globales de un modo elocuente, estar en riesgo de extinción? ¿Qué rol juega la evolución tecnológica en este proceso?, ¿se desprende de su escalada una dimensión social y política?; es decir: ¿se relacionan los cambios epocales —tal como muchos lo entienden y explican— con la propagación viral de la tecnología digital interactiva y con la producción de conocimiento a través de los nuevos artefactos que median el trabajo?, ¿cuál es el impacto que tiene esta irrupción tecnológica en las formas de socialización/subjetivación? Más aún: ¿pueden los cambios tecnológicos, por importantes que sean, trastocar los cimientos de la cultura occidental, sobre todo si tenemos en cuenta que la modernidad impulsó y asimiló revoluciones tecnológicas de gran envergadura; o sólo es la conclusión circunstancial a la que arriban quienes, por su condición de inmigrantes digitales, no pueden evitar la “percepción” de un alto impacto cultural cuando en verdad se trata, como tantas otras veces, de una mutación que afecta los criterios estándares de interpretación y que más pronto que tarde será procesada y asimilada como las veces anteriores? Por todo esto resulta prudente preguntarnos por la causas y la consecuencias de esta mutación. La disciplina que primero mencionó que la modernidad atravesaba un punto de inflexión, a partir del cual era la mismísima cultura occidental la que ingresaba en un proceso de creciente inestabilidad, fue la filosofía. Es un largo y sinuoso camino de

teorizaciones que, podríamos decir, inauguran los llamados maestros de la sospecha1 en la segunda mitad del siglo XIX y se extiende hasta las puertas del siglo XXI. A lo largo de todo ese trayecto, con distintas ópticas, se pronunciaron, entre muchos otros, Heidegger, Wittgentein, Benjamin, Horkheimer, Adorno, Bataille, Sartre, Deleuze, Lyotard, Savater, Vattimo y Sloterdijk. La procedencia europea de todos estos nombres nos da una idea de los dominios que estaban en juego; y su familiaridad, la hegemonía que alcanzaron esos dominios. También nos habla de quiénes estaban autorizados a participar del debate, ya que para esa tradición cualquier pensamiento que no se produzca en el centro geográfico europeo, adolece de un déficit metafísico esencial que lo vicia de nulidad. Para el resto del mundo —en el que esa tradición tiende a comprender, incluso a los países europeos que se alejan de Mitteleuropa—, nos queda el desarrollo de artes menores como la estética y la política, o simplemente la resignación frente a una cultura cuyo centro rector no está a nuestro alcance, sino sus efectos gravitacionales. Ni la convicción ecuménica de la mayoría de los pensadores mencionados más arriba ni todas las revoluciones políticas de la última centuria pudieron romper la matriz binaria, jerárquica, discriminatoria y prejuiciosa del universalismo occidental que encarna la cultura centroeuropea, cuyo imperio aún sobrevive y gravita, tanto en el multiculturalismo (Bourriaud, 2009) como en las prerrogativas de la gramática. A continuación trataré de hacer una breve genealogía de esta cosmovisión que la filosofía percibió agotada a mediados del siglo XIX, para luego describir el proceso que deviene en lo que hoy llaman “crisis terminal” del capitalismo, como así también el grado de veracidad que comporta este tipo de presupuestos. Por último trataré de establecer el alcance social y subjetivo de los cambios que se le atribuyen a nuestro presente, y el modo en que las ciencias humanas y sociales se relacionan con estos cambios. La existencia corrompida El 21 de octubre de 1966, en una conferencia preparada especialmente para el College International de la Universidad Johns Hopkins, Jacque Derrida dice que en la

Tal la denominación que utiliza Paul Ricoeur para referir el trieto Marx-Nietzsche-Freud, por el modo en que desestructuran las percepciones naturalizadas de la historia y la política (Marx), de la moral (Nietzsche) y de la conciencia de sí (Freud), desarticulando los fundamentos que se tenían del poder, de los principios morales, y de la subjetividad.

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que indiferentemente puede recibir los nombres de origen (arkhé) o de fin (telos). fin. el centro de cualquier estructura es siempre el mismo. pues siempre estuvo neutralizada “mediante un gesto que consiste en darle un centro. La consideración del Ser 2 Todas las citas sucesivas de Derrida corresponden a la misma obra. Dios. Como la estructuralidad de la estructura es una sola. . telos (meta. existencia. como la de Occidente mismo. La metáfora que por excelencia ha representado este dispositivo organizacional. de los elementos. Ningún cambio lo altera porque todos los cambios son aparentes. 1989)2. que como el líquido que se arremolina en un embudo arrastra todo hacia la unidad del Ser (la mesa es. cualquier tipo de arqueología incurre en la complicidad de un reduccionismo funcional a esa estructura subordinada a un centro rector. constituye dentro de una estructura justo “aquello que. fue lo que llevó a Emanuel Levinas a pensar en la ex-cendencia. A partir de lo cual. en referirla a un punto de presencia. es la metáfora arbórea. etc. que por definición es uno y único. rigiendo la estructura. hombre. llámese eidos (idea inmutable y eterna por la que se accede al conocimiento objetivo y a la vida buena). sujeto. la mujer es. No hay fuga de sentido.). Ese torrente ineluctable y arrasador. De ese modo. trascendentalidad. a un origen fijo” (Derrida. aletheia (verdad). es el punto donde ya no es posible la sustitución de los contenidos. propósito. escapa a la estructuralidad”. por lo cual. hace que cualquier modo del devenir remita indefectiblemente a una única historia del sentido. regula y proyecta la estructura en función de un orden que nace en él. etc”. anche de poder. La historia de la metafísica. sino que además —y fundamentalmente— limita el margen de maniobras de la estructura. el centro cierra el juego que él mismo abre y hace posible. Todo está condicionado por la misma matriz. porque “en cuanto centro [de la estructura]. del principio o del centro han designado siempre lo invariante de una [misma] presencia. dios es. origen). el hombre es. consciencia. O sea: el centro está adentro y afuera de la estructura. objetivo). ousía (esencia. Este centro no sólo establece un principio de organización que orienta. el centro. “Se podría demostrar —dice Derrida— que todos los nombres del fundamento. arché (fuente.cultura occidental existe una “estructuralidad de la estructura” cuyo funcionamiento sólo es aparente. energeia (actividad actuante. substancia independiente de las características accidentales). el centro. principio. de los términos”. Dicho de otro modo. es la historia de la metáfora arbórea y de sus metonimias. que no es otra cosa que una cosmovisión en acto. causalidad).

si la estructura hace que todo. necesariamente. sostenía. Lo propio del centro es la impunidad. En plena Guerra Fría todo parecía indicar que era impensable modificar ese . ya sea por aceptación. al mismo tiempo de la ciencia y de la filosofía occidentales”. El filósofo lituano lo vivió como una afrenta personal que lo llevó a emprender una de las querellas filosóficas más valientes y más enérgicas que se hayan realizado contra la voluntad totalizadora y unificadora del ser. Como el Primer Motor Inmóvil de Aristóteles. costumbre o reacción. Derrida advertía el nivel de dependencia y coerción que la estructura arbórea había generado en la cultura occidental. permanezca ligado al sentido que emana del centro. objetivos y motivaciones no son cognoscibles ni cuestionables para el resto de los mortales. tiene una dimensión política. Era consciente de la magnitud del problema. digamos que la estructuralidad de la estructura arbórea es a la vida social lo que el monoteísmo fue a la vida pre-teológica: la reducción de todas las divinidades que compartían el mundo con el ser humano a una abstracción. 2006). ha requerido un celoso dispositivo de control —y por lo tanto de dominio— que ha terminado cortando el desarrollo de cualquier modelo alternativo y empobreciendo el pensamiento. Si la estructura no ha cesado de reproducir e “imitar lo múltiple a partir de una unidad superior” (Deleuze y Guattari.como la (in)variante presencia de «lo mismo». es decir. es una derivación política de ese esquema. al fondo del cual va la episteme a recogerlas para traerlas hacia sí en un desplazamiento metafórico”. no son menores. revalidando permanentemente su ascendencia. esto quiere decir que estamos frente a un problema que. es una operación autoritaria y coercitiva que termina suprimiendo lo que excede al Ser en tanto existencia relacional. Las connotaciones políticas de una cosmovisión que se estructura alrededor de un único centro rector. Lo describía como un esquema que tenía “la misma edad de la episteme. el soberano se piensa a sí mismo pero sus razones. Esa condición es la que le permite escapar a la estructuralidad y lograr una ubicuidad que le otorga presencia dentro y fuera de la estructura. Aquel ya lejano 21 de octubre de 1966. El afianzamiento de la metáfora arbórea como modelo organizacional de referencia. tal como lo expone Giorgio Agamben cuando amplía las implicancias del “estado de excepción” de Carl Schmitt. Para ser más gráficos. El soberano que puede reservase el derecho de estar fuera de la ley. y que tenía correlatos sociales que hundían “sus raíces en el suelo del lenguaje ordinario.

Se desbarata la lógica del sentido. por el contrario. y que más tarde iba a continuar acentuándose con Freud y Heidegger4. Este argelino. Se desarticula la funcionalidad del centro como emanador de sentido. estaban en condición de expresarse socialmente. Por eso el texto de la conferencia no se limita a describir un karma irresoluble. y después cuando Heidegger provoca la destrucción de la metafísica. Ese posible acontecimiento. de los conceptos de ser y de verdad. Registra. Derrida vivencia en 1966 lo que hasta ese momento la filosofía sólo había concluido en abstracto.esquema de funcionamiento. ¿Qué quiere decir ésto? Que aquellos restos que desde siempre habían excedido a la unidad del Ser y que la estructura de la episteme había circunscripto al terreno del arte. en opinión de Derrida. esta vez en la univocidad del sentido. siente que una nueva navaja puede hundirse. Se trata de un proceso que comienza a fines del siglo XIX. avanza sobre el interregno de una época que parecía blindada para comunicar que “quizás se ha producido en la historia del concepto de estructura algo que se podría llamar un acontecimiento”3. 3 . que había padecido en carne propia el colonialismo francés. pero que a la vez comenzaba a ser un reconocido intelectual de le france. 4 Cuando Freud lleva adelante la socavación de la idea de un sujeto con una identidad propia y dueño de sí. el de una construcción humana en la que históricamente habíamos proyectado miedos. desde los márgenes de ese mundo. los infructíferos esfuerzos de la filosofía por explicar el mundo en su conjunto (Habermas. pasiones. de la onto-teología y de la determinación del ser como presencia. la disfuncionalidad pedestre de la Para Derrida. entre impotente y enfurecido. Dicho de otro modo. Ya no hay prótesis existencial. advierte que su falta de ubicuidad es el reflejo de algo que lo trasciende: de un tiempo en el que la metáfora arbórea ya no podía contener acabadamente la ex-cendencia. Pero Derrida. ambiciones y sueños colectivos. llamaba “existencia corrompida”. 2010) estaban dando lugar a que. que provenía de los márgenes de Europa y tenía una aguda percepción de su época. tiene una genealogía. en el momento que Nietzsche realiza su crítica de la metafísica. se manifestara aquello que Hegel. Dios revela su estatuto imaginario. completa la tarea que Guillermo de Ockham había iniciado seis siglos antes y quiebra la solidaridad de la metafísica con la estructura arbórea. y tal vez antes que ningún otro. El obituario que redacta Nietzsche por la muerte de Dios en la Gaya ciencia. la mitología o la superstición. al igual que más tarde para Deleuze y Baudiou —aunque en cada caso con variantes propias— la palabra “acontecimiento” designa aquello que rompe y se “opone” a la repetición de lo mismo.

que increíblemente no llega a completar tres páginas. comienza diciendo: “quizá la historia universal es la historia de unas cuantas metáforas”. por eso fue recusada una y otra vez. donde mejor se logró formular esa idea. lo cual. esa metáfora que él reconstruye y transita hasta llegar a los vacilantes . desde la primera palabra en adelante. Pero aún así sobrevivió. pero está escrito en un registro más cercano a la ficción que al ensayo. no puede ser sino planteado como conjetura. La pregunta que seguía a esa constatación era tan ineludible como temeraria. ¿Había una cosmovisión alternativa? ¿Cómo era la estructura capaz de reemplazar a la estructura arbórea? La esfera de Pascal La conferencia de Derrida se titula “La estructura. viniendo de Borges. 2005). para después abundar en las variaciones que una de esas cuantas metáforas fue teniendo a lo largo de la historia. tal como para Jorge Luis Borges debía plantearse un ensayo. es un guiño y una recuperación de “La esfera de Pascal”. La coincidencia no es casual. Para el escritor argentino. Derrida admiraba a Borges y la conferencia en su conjunto. En ese lugar tan borgeano. Para Borges. acerca de lo que sea. en el siglo VI antes de nuestra era. es una figura que durante mucho tiempo fue consideraba improbable —más aún. descubrió a fines del siglo XII. fue en una “biblioteca ilusoria” que el teólogo francés Alain de Lille. el ensayo que Borges empieza —y termina— con la palabra “quizá”. apelando a diferentes tipos de maniobras y argumentos. y en el afán de rastrearla llega hasta Jenófanes. cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna” (Borges. En términos formales es un ensayo. no puede ser considerado sino como un acto cuidadosamente meditado. cuando Derrida sólo tenía 21 años. inadmisible—. el signo y el juego en el discurso de las ciencias humanas” y comienza con la palabra “quizá”. El texto. que las edades venideras no olvidarían: Dios es una esfera inteligible. cuyo valor connotativo no es posible mensurar. el teólogo leyó “esta fórmula. pero nunca su contenido. cambiando de narradores y de grafías. La metáfora que Borge rescata del fondo del tiempo no es una metáfora cualquiera. Borges había escrito “La esfera de Pascal” en 1951. hasta el propio Aristóteles se encargó de denunciar su extraterritorialidad acusándola de cometer contradictio in adjecto. sin certezas de quién había sido su autor. A Borges lo atrae el modo en que esa metáfora ha sobrevivido.estructura arbórea. en tanto que todo cuanto decimos.

5 . en la tradición iniciada por Jenófanes. guardan una relación identitaria. Pero hasta ese momento. En manos de Derrida se convierte en la piedra basal de su propio edificio teórico. Dios es una “esfera inteligible”. es una “fórmula” sin chances de ser olvidada5.manuscritos de Pascal. Borges vuelve una y otra vez y de distintas maneras sobre esta metáfora. Si el centro está en todas partes. Derrida. estaba a la vista y lo demostraba la historia. la metáfora que logre sintetizar a Dios es la que estará en mejores condiciones de reflejar el mundo —recordemos que a diferencia de lo que ocurre en la estructura arbórea. diez años ante de escribir “La esfera de Pascal”. la apelación al “quizá” borgeano. con un centro rector más o menos ostensible del cual emanaba el sentido gravitante. cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. como Spinoza y Borges. Pero aunque la metáfora que refiere Borges no haya tenido representación real porque nunca había superado el plano de las ideas y los enunciados. Hasta ese momento el modelo de la metáfora arbórea era el único que había logrado representación en un dispositivo de poder y que había construido un modelo organizacional acorde. la decisión que toma Derrida al recuperarla abría una dimensión conjetural desprovista de toda inocencia. ¿cada quien es su propio gobierno? Si no hay límites ciertos ni mensurables. como en 1941. Sus prestaciones siempre habían sido desfavorables frente a la necesidad cultural de darse un orden y una organización. tampoco hay dominios ajenos a lo humano ni alguien que pueda atribuirse su A lo largo de su obra. La gran mayoría de las respuestas que el hombre se había dado hasta ese momento reproducían el esquema de la metáfora arbórea. en cambio. La funcionalidad que había tenido la metáfora arbórea. cuya circunferencia es inaccesible. porque Dios y el mundo. Si Dios puede ser representado metafóricamente como una esfera intelectual. la había utilizado para describir “La Biblioteca de Babel”: La Biblioteca es una esfera cuyo centro es cualquier hexágono. sabe con idéntica malicia que quien explica a Dios explica el mundo. ¿el poder y la autoridad también? Si cada uno es un centro. pues percibe que su acontecimiento “tendría la forma exterior de una ruptura”. cuál es su episteme y cuáles los modos de ese saber. El eterno retorno de esa metáfora es lo que inspira la precaución y la modestia de Derrida. es decir pasible de ser abordada y asimilada por el ser humano. pero en realidad no sería más que la repetición cíclica de una estructura alternativa que nunca logró constituirse en una opción real frente a las posibilidades que brindaba la estructura arbórea. su producción. En consecuencia. es lícito preguntarse cuál es el dispositivo de poder y el modelo organizacional que mejor se adapta a esa estructura.

una idea del mundo Derrida no confiesa en este trabajo la referencia borgeana a la esfera de Pascal. y considerando el objetivo de la ponencia orientada a deconstruir el discurso de las ciencias sociales. abriendo el juego a nuevas respuestas. nos recuerda Arendt. De ese modo.representación: ¿puede ser el mundo una gran res-pública? Si da lo mismo el cielo que la tierra. enancada en la metáfora arbórea. con una presencia insoslayable en todas las respuestas teóricas que desde entonces se han dado a la pregunta por el sentido de la política. pero ya la tenía presente y la mencionaba explícitamente en su ensayo sobre Emmanuel Levinas de 1963 incluido en el mismo libro. pone un coto a esa tradición tan cara a las corporaciones y a la institucionalidad moderna. La escritura y la diferencia. 2005). jerarquiza. ¿quiere decir que no hay procedencias determinantes ni jerarquías naturales. al punto que aquellos modelos que nacían proponiéndose como una alternativa terminaron adoptándolo e implementándolo casi sin excepción. y de la mano de Borges. derivó en el estado moderno. pero “no han sido capaces. habitando en todas partes. no tiene demasiado sentido la mención. Pero la deconstrucción de la estructuralidad de la estructura que lleva adelante Derrida en su conferencia de 1966. de tal modo que las cuentas siempre volvían a cero. han reaparecido y participado activamente de cada revuelta social. se sostiene en la diferenciación entre muchos (peores: plebe) y pocos (mejores: aristocracia) que estimuló la academia desde Platón y Aristóteles en adelante. y pone en un plano de igualdad. Derrida legitima. de traducirse en ninguna forma de gobierno” (Hannah Arendt. visibiliza. y por eso mismo. que evidentemente utiliza como contraste de la estructura arbórea. Tratándose de una conferencia. La oposición entre estas concepciones políticas. pero nunca lograron corporizarse en una estructura. Sus respuestas fueron menos “realistas” que la concepción política que. al menos hasta hoy. El modelo de autoridad de la estructura arbórea siempre fue inequívoco y —hay que reconocerlo— mucho más eficaz a la hora de dar respuestas. las concepciones que bregan por una libertad situada en el seno de la política. No obstante eso. pero el guiño desde la palabra “quizá” en adelante es más que evidente. y que en consecuencia somos todos pares? ¿Así sería el mundo si hubiera triunfado la idea del Dios que relataba Spinoza? ¿Dios sería un prodigio extenso. desde las americana y francesa del siglo XVIII hasta las más recientes. innecesario? Las expresiones políticas que más empatía tuvieron con esa idea a lo largo de la historia sólo consiguieron visibilidad temporaria. y en forma de proclamas utópicas o extravagantes. 6 . Derrida desnaturaliza la estructura arbórea sobre la que descansa toda una civilización y la interpela a partir del contraste que ofrece la esfera de Pascal6.

Las viejas referencias teóricas no sirvieron para contener ni explicar lo que aquellos nuevos actores exploraban y estaban comenzando a producir. sin seguridad. los movimientos contraculturales de la década del sesenta terminaron rebajando su cuestionamiento a protestas y reclamos. armamento. pero “en el azar absoluto. el Graffiti art. Botánica y filosofía Poco tiempo después de aquel 21 de octubre de 1966.que con ese ejercicio pasaba a tener tanto linaje como la idea del mundo que le daba fundamento a la metáfora arbórea. Méjico. a diferencia de quienes se replegaban. sin origen. Por eso. Esto. lo que se avecinaba para el mundo no era un lecho de rosas. iban a quedar truncas. Esta afirmación determina entonces el no-centro de otra manera que como pérdida del centro” (Derrida. a la aventura seminal de la huella”. Es una jugada. Era necesario analizar las . A partir de allí se podía admitir la posibilidad de “un mundo de signos sin falta. 1986). como de hecho no lo fue: sobrevendrían dictaduras por doquier y tres décadas de imperio neoliberal globalizado. el Che Guevara. un salto al vacío. una seguidilla de acontecimientos iba a producir una importante zozobra en la estructura arbórea. apoyo logístico y político (León Rozitchner. el Movimiento hippie. Carecían de conceptos que les permitieran nombrar lo que estaban haciendo y ninguna palabra alcanzaba para lo que necesitaban decir. Uruguay y la Argentina. sin embargo. cuando no adoptando la lógica de la confrontación armada que les proponía el poder hegemónico. en la práctica significó otorgar los justificativos para su repudio y erradicación a mano de fuerzas que los superaban ampliamente en todos los campos: número. Tras ese fracaso. El Mayo del ‘68. la afirmación se entrega también a la indeterminación genética. La falta de nuevos marcos conceptuales no les permitió decir —y por lo tanto entender— lo que estaban produciendo. el arte Pop y la Primavera de Praga. Cuba. el Rock. Todas esas experiencias. en las antípodas de lo que buscaban. ven en ese estado de la situación una oportunidad para pensar. medios económicos. que se ofrece a una interpretación activa. son algunas de las expresiones más emblemáticas de ese cimbronazo tectónico cuya ondas sísmicas iban a sentirse desde Francia. Chile y Estados Unidos hasta Checoslovaquia. 1989). como dice el propio Derrida. sin verdad. Los filósofos Gilles Deleuze y Félix Guattari. Portugal.

Es “cambio de naturaleza”. que proviene del . que había facilitado con la metáfora arbórea un recurso cuyas connotaciones simbólica funcionaron como un instrumento alegórico tan lucrativo y recurrente como milenario. Es decir.causas de esas frustraciones sistemáticas antes que sumarse a quienes lo consideraban un dictamen indiscutido de la historia o la victoria de una facción ideológica (quienes optaron por esta lectura de los hechos. como un remedo de la dialéctica hegeliana. Su metáfora. todavía mantiene cierta cortesía con la tradición occidental. porque también proviene de la botánica. La bondades de la botánica. es el puñal oportuno. Deleuze y Guattari toman la decisión de desmarcarse y sienten la necesidad de “crear” un concepto que supere el estadio en el que sistemáticamente naufragaban todas las experiencias sociales innovadoras. arriesgadas y comprometidas de la filosofía contemporánea. son los que más tarde. a pesar del ímpetu rupturista. En ese contexto. mantenía el parentesco botánico con lo arbóreo. De ese modo. no se aparta completamente de la figura a la que se opone. no es derivación. ahora era capaz de brindar algo más que su antítesis: ¿la incipiente causa de su deceso? El rizoma brindaba una posibilidad física superadora respecto de su pariente el árbol: un nuevo “principio de conexión y heterogeneidad”. es traición. no es metamorfosis. pero que le daría cuerpo a una estructura organizacional que hasta ese momento sólo había estado representada en abstracto por “La esfera de Pascal”. La metáfora que eligen Deleuze y Guattari. la palabra rizoma. No es pura oposición. pero a la vez abría una distancia irreductible e irreversible con esa tradición metafórica e interpretativa. una década antes de las tensiones entre Estado y sociedad que iniciaría la caída del Muro de Berlín. pero expone su naturaleza infiel convirtiéndose en otra cosa. Deleuze y Guattari “creaban” el rizoma y trazaban el camino por el que casi tres décadas después íbamos a transitar como sociedad global. cebados por la caída del Muro de Berlín se sentirían autorizados para decretar el fin de la historia). lo cual le haría mantener fidelidad dialéctica y por lo tanto continuidad histórica. Frente a este panorama y contraviniendo las corrientes de la época. Asumen entonces la tarea de buscar una metáfora que tuviera suficiente fuerza simbólica como para representar una nueva estructura organizacional y destronar la supremacía de la metáfora arbórea. No se convierte en su contradicción. una decisión que la teoría política tardaría en dimensionar y asimilar. Fue una de las decisiones más importantes.

1989). Ninguna de las innumerables experiencias sociales que a lo largo de la historia presentaron una alternativa pudieron construir una cultura ni desplegar una concepción política en torno a sus principios organizacionales. al mismo tiempo de la ciencia y de la filosofía occidentales” (Derrida. pero que permanecía relegada. 2012). a poco de ingresar en el siglo XXI el planeta se encamina hacia la fase más severa de una crisis económico-financiera que va a superar largamente en sus dimensiones —¿y en sus consecuencias?— a la legendaria crisis del ’30. La riqueza del rizoma proporcionaba las prestaciones filosóficas que los autores buscaban y necesitaban para contraponerse a una tradición que tenía “la edad de la episteme. una a una perecieron antes de poder desarrollar su propia conceptualización (Peirone. Es la ancha defección de una utopía capitalista que había soñado con la autorregulación del mercado y la posibilidad de organizar todas las formas de la vida humana de acuerdo a la lógica del libre mercado (Rancière.griego (ῥίζωµα) y cuyo significado más aproximado sería “raíz”. no tardaría en habilitar derivaciones insospechadas. unos cuantos años antes de que el rizoma y la metáfora pascaliana rescatada por Borges pudieran desarrollarse más allá de la filosofía. como si fueran existencias corrompidas. esta vez filosófica. sino proscripta. si bien existía como metáfora —y por consiguiente como saber— desde los tiempos de Jonófanes. es decir. como una expresión alternativa y efectiva a la metáfora arbórea. Y fiel a su naturaleza. De allí el valor que tiene lo que hace el trío DerridaDeleuze-Guattari. nunca había podido desarrollarse como una alternativa cultural cierta. Pero a la vez facilitaba una metáfora física que permitía abordar de un modo diferente ciertos fenómenos sociales (composiciones de poder. 2010). Los costos sociales de la política neoliberal se . prorrupciones. criterios trayectivos) que. mutaciones actorales. El rizoma viene a darle posibilidad de representación a una cosmovisión y a su correspondiente estructuralidad que. lógicas relacionales. sin embargo. La traducción Sin el sopeso de los países que se agrupaban tras la “cortina de hierro” y después de tres décadas de reinado neoliberal. habilitando la intelectualización y el desarrollo político y social de una idea del mundo que existía desde siempre. Pasarían. era arrebatada del dominio de la botánica para ser resignificada con una nueva acepción. escapaban a los marcos interpretativos.

las democracias representativas pierden progresivamente su capacidad de contención (Grecia. licuados. echó a andar volúmenes de información sin antecedentes. 2005). y en la medida que se iba agudizando. La irrupción de la cultura digital y las TIC. desgasta fuertemente a las democracias representativas. fueron reformulando los vínculos interpersonales y alterando las prácticas políticas. flexible. En tanto que funcionaron asociadas —cuando no subordinadas— al capitalismo financiero internacional. Nada pudo sustraerse al tembladeral. evanescente y global (Gatti. inquietante de por sí. perdurable y nacional. sólido. en tanto que “juego de prácticas guiadas por la presuposición de la igualdad .convierten progresivamente en una usina de malestares endémicos que —¿como efecto no deseado?—. la salud pública y el tándem parlamento-justicia. Pero aquí no termina todo. se produce la emergencia de un contexto socio-tecnológico que complejiza aún más el escenario introduciendo una nueva lógica social. capaces de sortear límites que hasta no hace mucho eran la garantía de regímenes de gobierno totalitarios que lograban mantener amedrentada y en el aislamiento a poblaciones enteras. desacreditados. El acceso masivo a este instrumental. en principio. ambiguo. se vuelve particularmente abismal si tenemos en cuenta que el sistema democrático opera como el último eslabón de una larga cadena que mantiene la secuencia metonímica del orden simbólico estructurado por la tradición arbórea. En poco más de una década la lógica moderna —y por lo tanto la lógica del sentido— se trastocó drásticamente y lo que era real. La escuela. produjo tres efectos de alto impacto social: 1] Vulneraron los límites y los dispositivos de control montados por los Estados. comerciales y formativas. Este escenario. frágil. líquido. A partir de una serie de dispositivos con presencias y posibilidades de afectación remota. seguro. se volvió virtual. 2] Impulsaron un proceso de prácticas con un alto potencial emancipatorio. desvinculados de sus fundamentos y carentes de sustento colectivo. la cultura digital y las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC). el mismo que viene produciendo el sentido de la cultura occidental desde tiempos inmemoriales. Italia y Portugal son los ejemplos recientes más visibles) y devienen cascarones institucionales despolitizados. Irlanda. desde la academia hasta la institución familiar. los diferentes actores sociales se vieron compelidos a revisar sus prácticas y fundamentos. pero efectivas. España. A la par de esta gran crisis. se ven afectados por la misma corriente.

Tal multiplicidad no varía sus dimensiones sin cambiar su naturaleza y metamorfosearse. el rizoma no es objeto de reproducción: ni reproducción externa como el árbol-imagen. expansión. que logró incomodar al capitalismo como hacía mucho tiempo no ocurría. Volveremos sobre esto. No se compone de unidades sino de dimensiones. El rizoma no deja reducir ni a lo Uno ni a lo múltiple. Me refiero a 4] la progresiva reformulación de la lógica social que. en tanto que es “la elaboración y puesta en marcha de una voluntad colectiva que se replantea la manera de vivir” (Boltanski y Chiapello. Constituye multiplicidades lineales de n dimensiones. 2012). el rizoma sólo está compuesto de líneas: líneas de segmentariedad. recordemos textualmente el modus operandi que Deleuze y Guattari le atribuyeron al rizoma en la introducción de Mil mesetas (Gille Deleuze y Félix Guattari. picadura. el rizoma conecta un punto cualquiera con otro punto cualquiera. No es lo Uno que se convierte en dos. pone en juego regímenes de signos muy diferentes e incluso estados de no-signos.de cualquiera con cualquiera” (Rancière. conquista. y cada uno de sus trazos no remite necesariamente a trazos de la misma naturaleza. sin sujeto ni objeto. siguiéndola. etc. de estratificación. El rizoma procede por variación. Por oposición al árbol. El rizoma es una antigenealogía. Por oposición a una estructura que se define por conjunto de puntos y posiciones. la multiplicidad se metamorfosea cambiando de naturaleza. como dimensiones. que pueden disponerse en un plano de consistencia del que siempre se sustrae el Uno (n – 1). ni reproducción interna como la estructura-árbol. 2000). pero es importante resaltar un cuarto efecto que engloba y potencia a los tres anteriores. captura. No es un múltiple que deriva del Uno. guarda una sorprendente analogía con la “lógica” rizomática. Por oposición al . 2006): A diferencia de los árboles o de sus raíces. No deben confundirse tales líneas o lineamientos con las líneas de tipo arborescentes que sólo son lazos entre puntos y posiciones. 1995) y la emergencia de un nuevo cosmopolitismo político (Reguillo. cuatro o cinco. Para poder realizar la comparación. pero también línea de fuga o desterritorialización como dimensión máxima según la cual. en sintonía con lo que había advertido el trío Derrida-Deleuze-Guattari. 3] Favorecieron el desarrollo de una suerte de “sociedad civil transnacional” (Offe y Schmitter. ni tampoco que se convertiría directamente en tres. relaciones binarias entre los puntos y relaciones biunívocas entre las posiciones. poniendo en marcha una nueva e inocultable dimensión política. ni al que se añadiría el Uno (n + 1). 2002).

De lo que se trata en el rizoma es de una relación con la sexualidad. Imagen 1 Figura de la nube 7 Denominación metafórica con que se suele nombrar Internet. con el vegetal. modificable. pero también con el animal. sin memoria organizadora o autómata central. de comunicación jerárquica y vínculos preestablecidos. sino multiplicidad rizomática en acto? ¿Qué es. el rizoma se remite a un mapa que debe producirse. y la modalidad que adquirieron los vínculos interpersonales en la actualidad.grafismo. construirse. discontinuo e imprevisible de las prácticas sociales. a su vez. con entradas y salidas múltiples con sus líneas de fuga. el rizoma es un sistema acentrado. sino la grafía de un mapa multicéntrico y rizomático? (véase imágenes 1). completamente diferente de la relación arborescente: todas las clases de “devenires”. invertible. Contra los sistemas centrados (incluso policentrados). la nube7. siempre desmontable. Son los calcos los que hay que llevar sobre los mapas y no a la inversa. conectable. como la figura que mejor simboliza a la “lógica” relacional de la cultura digital. definido únicamente por una circulación de estados. ¿Qué son el carácter trayectivo. por oposición a los calcos. . sin General. al dibujo o a la foto. no jerárquico y no significante. con las cosas de la naturaleza y el artificio.

Rancière. 2007). tuviera una nueva chance para revalidar sus dotes de estructuralidad. Mumford. Se agota la idea de un Dios superior. En la reformulación factual de conceptos que se está llevando a cabo. Crece así la necesidad de un “orden” social diferente que. La crisis global haría lo propio erosionando las aptitudes de una estructuralidad concebida a imagen y semejanza de un Dios superior. el concepto de lo político que todavía se referencia en Schmitt no es la excepción. abstracto y gravitante. Esta transfiguración de todos los valores que desplaza a la episteme en que se sostienen la ciencia y la filosofía occidentales (docta). Es. vencida una y otra vez por la funcionalidad de la metáfora arbórea. cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. En este sentido resulta muy interesante la entrevista a Diego Tatián que le realizara la revista El río sin orillas en su Nº 4 (2010) 8 . es protagonizada e impulsada por la doxa. Así como la cosmovisión que se estructuraba alrededor de un centro rector tenía connotaciones políticas innegables. 2012). Hizo que aquella vieja metáfora prosaica del mundo. la nube es el modelo maquinal que mejor representa nuestro tiempo (Peirone. Si a cada época corresponde un modelo de máquina (Deleuze. 1999. administración y pronunciamientos con arreglo a fines (Habermas. en concordancia con la nube y la globalidad. un golpe asestado con igual virulencia al positivismo y a la metafísica que desde Platón y Aristóteles sostienen la diferenciación entre “los muchos” —peores: plebe— y “los pocos” —mejores: aristocracia— con la misma contumacia (Arendt. Comienza entonces a gestarse un concepto de lo político —si es que así debemos llamarlo8— que se aparta de la raíz schmittiana y que se manifiesta en prácticas innovadoras con signos observables que utilizan a la nube como dispositivo de intervención. la de un “Dios” más funcional y menos anacrónico: una esfera inteligible. guiar y dar respuestas sobre todo. Pero la común adopción de la nube como modelo organizacional y su correspondencia con la “lógica” rizomática. por lo tanto. Es una tarea de las ciencias políticas extraer de las nuevas prácticas aquellos procedimientos que permitan repensar los conceptos y denominaciones de aplicación para el campo. comporta una conmoción mayor: el recambio de la cosmovisión que funda —y fundamenta— a la cultura occidental. religue la multiplicidad de centros y resista las reducciones. Actuó como piedra de toque de “La esfera de Pacal”.La nube vino a representar un modelo de funcionamiento alternativo. y surge otra. su alternativa también las tiene. 2005. capaz de contener. 2010). 1997). Pero todavía hay algo más.

Pero paralelamente a este increscendo de las ONG en el escenario internacional. Rayner y otros. 1993. nunca resignó su participación en la historia. y en qué medida hacen sistema con los cambios epocales que mencionaba al comienzo de este trabajo. la adopción de la cultura digital trajo aparejada la paulatina “visibilidad” —también se podría hablar de necesidad— de una estructura extensa y rizomática que porta una nueva e inocultable dimensión política. asumen que la lucha contra estos males endémicos de nuestra época. se fue montando una gigantesca campaña de concientización sobre la devastación irracional de la naturaleza y sus efectos climáticos que terminó incorporada en el discurso escolar y en los medios de comunicación masiva. . Foucault. En contraposición al individualismo de décadas anteriores. Ahora bien. y del capitalismo en particular. 2010). con la organización del primer Foro de São Paulo. 2010). conllevan una responsabilidad que se hace manifiesta en la actitud hacia lo más próximo y lo más pequeño. un cuidado del otro y un cuidado de sí (Rozitchner. ¿cuáles son las características distintivas de esa nueva dimensión política? La sociedad civil transnacional de la que hablaban Offe y Schmitter a principios de los años ‘90. Representan una porfía colectiva que. La gran prorrupción Como acabamos de ver. a la vez. A partir de 1990.Dicho esto. ocurrían otros fenómenos sociales que iban en la misma dirección y que contribuyeron a construir el camino que nos condujo a este presente. no está —o al menos no sólo— en mano de los gobiernos (Robson. que se las arreglaron para manifestarse contra el pensamiento único en cuanta cumbre y foro económico se organizara en el planeta. a contrapelo de quienes asociados al poder hegemónico no dudaban en hablar de desafectación y apatía. Quienes llevan adelante este tipo de acciones. Estas movidas implican un creciente cuidado del planeta pero. una transversalidad y un estado de alerta que posiblemente no tenga precedentes. con una importante participación de la academia. implicó el crecimiento y la evolución constante de organizaciones no gubernamentales que proporcionaban servicios de contralor a las neodemocracias. me abocaré a compartir algunas reflexiones sobre las implicancias sociopolítica de este nuevo escenario. generando un consenso. empezaron a conformarse los movimientos antiglobalización. vigilando sus actuaciones y movilizando apoyo cada vez que estuvieran en riesgo. Por su parte.

más aún: las implicancias devastadoras de la instrumentalización del mundo. sobre todo de los dispositivos reticulares. sino muchos que comparten intereses. un número nada despreciable de personas distribuidas en todos los rincones del planeta. 2] reconocer interlocutores fuera de los circuitos tradicionales y más allá de las fronteras nacionales y culturales. Dicho en términos de la metáfora pascaliana. 4] experimentar una temporalidad y una espacialidad diferentes. Atento al escenario que estamos describiendo. 3] descubrir que ya no hay minorías. porque su respública es el planeta. pudo: 1] dimensionar y difundir las consecuencias sociales y climáticas del sistema capitalista. organización y administración. producción. como de investigación. El alcance y las derivaciones de esta vanguardia rizomática por cierto que todavía son enigmáticas. objetivos. para generar su propia manera de emitir juicios. aclarando que es una contienda que se encuentra en su fase inicial. sin embargo —es bueno aclarar que— no se distancian de las coyunturas locales o nacionales en las que se originan. pero es un modo de habitar el mundo que se desarrolló junto a la cultura digital y las TIC. A partir de lo cual. 2002). y que ha logrado interpelar tanto formas dominantes de información. sueños y dolores con muchos. pero que pone . discriminar los comportamientos adecuados de los que no lo son. este nuevo accionar —político— está “centrado” en todas partes pero no reconoce los límites convencionales. 6] explorar variantes de un nuevo poder colectivo. Los más optimistas justificarán la disparidad de fuerzas. comunicación y conocimiento. El desarrollo de esa interacción comunicativa fue conformando el estatuto de un nuevo ciudadano mundial con su propio sistema de valores. precisar cualidades y legitimar nuevas posiciones de poder (Boltanski y Chiapello. Sus prácticas son extensas y deliberadamente vagas. no pierden de vista su entorno ni el modo en que lo más cercano dialoga con lo más lejano. desde una concepción tradicional se nos dirá que el nuevo cosmopolitismo político protagoniza un proceso de antagonismo dialéctico con el capitalismo tardío. 5] elaborar una nueva morfología en las relaciones sociales. entre otras cosas.Esta avanzada polifronte fue cimentando las bases de lo que Rossana Reguilllo hoy llama nuevo cosmopolitismo político. y que podríamos describir como una conciencia colectiva que fue apropiándose de las oportunidades que brindaba la globalidad. pues como hemos visto al tiempo que mantienen una mirada planetaria responsable.

sería prudente tomarlo como un intervalo en sus inalterables ambiciones.. Frente a estas opiniones. Su estrategia — recordemos lo que decía Derrida— es que cualquier diferencia se resuelva en el interior de la “estructuralidad de la estructura”. cuando “los indignados” ni siquiera pudieron construir una alternativa para enfrentar al conservador Rajoy. desde los medios de difusión asociados al poder hegemónico se nos dirá —ciertamente con algo de razón— que el 15-M es una movida de la clase media afectada por la recesión y la burbuja inmobiliaria. 2010). Mundo nuevo . nunca afuera. La irrupción de esta vanguardia rizomática y polifronte que venimos analizando. Mundo viejo vs.en evidencia “la crisis terminal que vive el capitalismo”. Entonces. en la actualidad mantiene encolumnado tras de sí. y en buena medida disciplinado. Se nos dirá. y también con razón. Más aún. en lugar de valorar lo que de diferente tienen y aportan los “movimientos sociales difusos” a las nuevas prácticas políticas (Savater A. Pero hay algo que sin embargo se va de margen. a casi todo el planeta. etc. no sería de extrañar que frente al malestar generalizado y el crecimiento de los nuevos movimientos sociales (Occupy Wall Street. Anonymous.)—. 15-M. 2011). Por lo cual. 2002). conlleva una tensión —aún no declarada y posiblemente no asumida— que no encaja en la lógica dialéctica ni puede ser reducida a un conflicto de intereses antagónicos. y que aún no han realizado propuestas viables y creíbles. lo que muchos podrían ver como un repliegue y una conquista. por lo tanto. insistirán con razón. y que su exiguo poder quedó demostrado en las elecciones del 20 de noviembre del año pasado. participantes necesarios de los fenómenos observados— aún podemos elucidar (Habermas. el capitalismo retroceda y disminuya el énfasis de sus especulaciones financieras. esa tradición. porque más pronto que tarde volverá a la carga y en mejor forma que antes (Boltanski y Chiapello. Sobre esta des-ubicación y los procedimientos que venimos observando hay algunas cuestiones susceptibles de análisis e interpretación que —en tanto contemporáneos y. además. nos recordarán que enfrente está la tradición cultural que venció y sobrevivió a todos y cada uno de sus oponentes. Los más pesimistas. que hasta el momento los nuevos emergentes sociales han demostrado tener más poder destituyente que instituyente. bien vale aclarar que el capitalismo aún está lejos de perder sus dominios. por su parte.

Con la metamorfosis las formas. entonces esta dis-locación no sólo ha cambiado el paradigma de funcionamiento y organización. donde nada remite a una unidad superior y lo múltiple ya no puede ser reunido bajo una misma gravitación. solidaria. La creación colectiva de esa extraterritorialidad rompió la larga cadena de favores que utilizaba a la dramaturgia dialéctica para representar litigios aparentes. Lo que se consideraba una escalada tecnológica desprovista de voluntad. 2001). nuevos nombres y multiplicarse sin solución de continuidad. como Paula Sibilia —y yo mismo— que le dan una nueva acepción. tanto como los hombres y las cosas. ya no es la dialéctica: es la metamorfosis. La identidad se vuelve mutable y los conocimientos un saber-juego que se construye en forma colaborativa. No hay a quién pasarle la posta que transitó de la ontología aristotélica a la cosmogonía cristiana y más tarde a la secularización que llevaron adelante concomitantemente el capitalismo y la ilustración. pasado. Pero hay algunos autores. Hoy el gesto que remitía a un centro rector cada vez encuentra menos público para practicar su ilusionismo. 9 . la metamorfosis evita el phatos de la historia lineal y abre la vida a una temporalidad más amigable y menos entregadora (Horacio González. enancada en las potencialidades de la cultura digital. ha logrado constituir una extraterritorialidad donde la metáfora arbórea y el logos no han podido revalidar su supremacía histórica porque su lógica entran en contradictio con el sistema (función + estructura). Mientras la dialéctica somete la historia a causalidades perpetuas. y sí incorpora la ex-cendencia. 2012). lo propio de la “lógica” rizomática. la trashumancia reemplaza al sedentarismo y lo extenso a las profundidades. Somos contemporáneos de una cartografía dis-locada. Por ejemplo. Muchos pensarán que este modus El término “extimidad” fue acuñado por Jacques Lacan para expresar aquello que aún siendo parte de lo más íntimo no deja de sernos ajeno. nube mediante terminó revelándose acción des-satelizante. abandonan sus designaciones y sus atavismos para adoptar nuevas formas. como socialización de lo íntimo. se vuelven provisorias y mutables. a diferencia de la lógica arbórea. también ha cambiado su base de sustento. desprejuiciada y planetaria9. Si entendemos que los paradigmas guardan “una conexión interna con el contexto social del que surgen y en el que operan” (Habermas 2010). presentes y futuro se funden en una contemporaneidad “pos histórica y pos geográfica” (Reynolds. La espacialidad que había compartimentado lo íntimo y lo social se rompe en una extimidad abierta. siempre circunscriptos a la competencia de una única autoridad judicial que disimulaba el (in)variante dominio de «lo mismo».La nueva “lógica” rizomática.

En uno se representa y anhela el imperativo categórico. las contradicciones ni a la exposición de esas contradicciones. En una sola operación está actualizando la nueva imagen que tiene de sí mismo y la está haciendo pública. pero aplican en dos modelos sociales completamente diferentes. profesional y nacional. Un mundo es voraz e imperialista. tantas veces como cada uno lo sienta necesario. es un gesto soberano que realiza con el consentimiento de la comunidad con la que interactúa —y no sólo de un modo virtual como se suele considerar. está realizando algo más que un cambio de foto10. En un mundo el pensamiento es binario y concéntrico. sin temor a los errores. para el adolescente. la fidelidad a una imagen sigue siendo un valor rentable y efectivo. el adolescente interactúa con su mundo de un modo lúdico y nada conflictivo. descentrado y viral (Bourriaud. Uno es paranoico. Son dos sistemas de valores igualmente vigentes y efectivos. En uno prima el deber ser de la ética protestante. en el otro es diverso.operandi está más cerca de la ciencia ficción que de su entorno personal. 2009). pero no hace falta más que repasar un día de nuestras vidas para constatar su proximidad y verificar la sostenida interacción que tenemos con esta cosmovisión alternativa. 10 . Cuando un adolescente modifica su perfil en Facebook. En un mundo se buscan identidades fijas que funcionan como estigmas. complementarios y no excluyentes. En un mundo la unidad del Ser es la condición de toda existencia. No es una expresión de deseos ni una proyección de sus ideales. Veamos un ejemplo más o menos manifiesto que nos permita reconocerlo. por mencionar dos ejemplos de aplicación similares. se ex-ceden y se diversifican ad infinitum. en el otro el saber-vivir que promueve la ética hacker (Himanen. 2009). el otro se nutre de mundos convergentes. cambiar su imagen pública en forma permanente le permite travestirse según su estado de ánimo y manifestar el modo en que se ve a sí mismo en cada momento. en el otro Ser y Parecer se funden. el otro confiado. Mientras que en el mundo “real” de los padres. en el otro se promueve la libertad de elegir y cambiar de identidad sexual. en el otro se Lo mismo vale para el nick de Messenger o los fotologs. Mientras que en el mundo “real” de los padres se invierte buena parte de las energías personales en hacerse “un nombre” y en elaborar complejas estrategias para conseguir y sostener “un prestigio”. el otro de reencantamiento del mundo (Michel Maffesoli. 2003). En un mundo se cultiva la intimidad. Uno habla de decadencia. en el otro se vive en la extimidad.

la intimidad. Mientras que el mundo de la estructura arbórea revalida permanentemente una concepción clásica de la política (Badiou. Taián 2010). el presenteísmo. se suponía. la palabra. Rancière. y en la medida que no peligraron los intereses del poder hegemónico. no hubo mayores conflictos11. la estabilidad. 2011). que diluyen su poder en una trama extensa y acéfala (Savater A. Fundamentalmente porque son dos mundos que funcionan en paralelo.). más. representan Las primeras colisiones –con diferencias que aún no se zanjaron– se produjeron entre la cultura colaborativa y la industria cultural clásica (editorial. fílmica. iba a hacer la sociedad (de masas) con el arte. 2000. e ingresan en otro donde prima lo bullanguero. 2009). 11 . las poses estables. en la extraterritorialidad. periodística. creada en 2010 por la Fundación Mozilla. instituida en la línea teórica que va de Maquiavelo a Schmitt. por ejemplo. lo patriarcal. En ese mundo-estructura se ensayan las variantes de un nuevo modelo organizacional. la intolerancia. el nomadismo. lo polivalente. 2010). la calificación moral. lo viral y lo asambleario. la interpretación. entre otras cosas porque los dispositivos de control del mundo “real” están organizados de acuerdo a la lógica de la guerra. 1985. el dejar ser. la apertura. sino también el fundamento teórico de lo que. En este sentido. 2012). etc. la cultura y el conocimiento industrializados y desprovistos de aura. en la medida que nos adentramos en el tercer milenio. por lo tanto no están preparados para enfrentar comportamientos difusos y no confrontativos. Peirone. Wikipedia o la Universidad P2P (Peer to Peer University). no son para desdeñar los incipientes modelos institucionales construidos. Es cierto que la extraterritorialidad aún no ha generado equivalencias institucionales. se podría decir que se están creando las condiciones para un acontecimiento mayor: la sucesión de la modernidad. en torno a la cultura colaborativa. Esto ocurre sin que ya nadie puede evitarlo. porque su medida de la realización no está en el poder tal como hoy lo entendemos y conocemos (Evers. jurídicas y de representación que puedan contraponerse a las que brinda la estructura arbórea. Hasta el momento. el concepto de lo político pone el acento en “hacer sociedad” antes que en “hacer política”. las identidades múltiples. 2010. las relaciones sociales se alejan del mundo que representa a la estructura arbórea: el silencio. 2009.practica desprejuiciadamente un alegre inmoralismo (Michel Maffesoli. La “lógica” rizomática ha creado una extraterritorial que funciona como su propia “zona de desarrollo próximo” (Vygotski. la monovalencia. Es decir. poniendo en crisis no sólo un modelo productivo –que incluye una idea de autor y una forma de propiedad–. con dos lógicas diferentes y rara vez se tocan. musical. el juicio.. sin embargo. la reserva.

prácticas inerciales y presupuestos conceptuales que remiten a modelos de interpretación todavía dominantes. El nativo digital. ¿en qué electorado piensa la política actual? Si el acceso masivo al conocimiento ha empoderado al vulgo (oi polloi) y lo ha dotado de un saber calificado. ¿cómo es la nueva subjetividad? ¿Cómo se resuelve el desfasaje que existe entre la institucionalidad inercial y el sujeto que está produciendo la nueva subjetivación social? En otras palabras: ¿A qué sujeto —si es que podemos seguir llamándolo de esa manera— le da clases la escuela?. Y otro emergente. urgido por la necesidad de objetivar e institucionalizar una alternativa que hasta ahora sólo tiene como referencia lo que ya no quiere y se ha vuelto ineluctablemente disfuncional. ¿en torno a qué obrero se piensa en la empresa actual? Somos seres anfibios que permanentemente entran y salen de dos mundos. En otras palabras: somos testigos —anche protagonistas— del traspaso de un mundo viejo y agotado. ¿a quién acuesta en el diván un psicoanalista de la segunda década del siglo XXI?. y en la medida que su modelo se vaya afirmando. hasta el momento pueden ser vistos como verdaderos laboratorios de una institucionalidad in progress (Peirone. según su procedencia. Cada uno. entra en contradicción con uno de esos mundos. y otro nuevo que irrumpe por el desmoronamiento de una cosmovisión a la que ya no le alcanzan las respuestas religiosas ni seculares frente a una voluntad colectiva irrefrenable que busca y propone otra manera de vivir. pero en default. donde todo es circular y omnipresente? ¿Podemos pedirle a los “movimientos sociales difusos”. que presenten una alternativa que compita por un espacio en la estructura arbórea? Si la adopción de una nueva cosmovisión implica un proceso de subjetivación diferente. Anfibiedad Después de todo lo expuesto. más allá de los resultados que alcancen en el futuro. 2012). ¿podemos seguir hablando de historia —y de tiempo— en el sentido clásico cuando se adopta una cosmovisión regida por una estructuralidad abierta y transversal como “La esfera de Pascal”. que nació y se crió en el ambiente de la . Un mundo sostenido por convenciones. de dos planos de funcionamiento. que por lo que efectivamente entraña esa caída. Sus procedimientos.mucho más que realidades virtuales. en tanto que expresión política de la nueva cosmovisión. que se sostiene de pie más por la intimidación que produce su caída. es de esperar que su aplicación se extienda a otros campos de aplicación.

Estamos compelidos. donde la copia puede valer más que el original (Borges. el inmigrante digital. Es una inercia exigente. por su parte. 2004. Necesitamos abordar un nuevo mundo de la vida que 1] desafía nuestra capacidad de interpretación (Habermas. 2007). 2] pero que aún se mantiene vigente. 2001) entra en contradicción cuando lo hacen vivir cinco horas diarias de su vida en una escuela que reproduce ambientes y escenarios del pasado (Barbero. e incluso sueños y deseos están técnicamente articulados y tienen necesidad de la técnica para expresarse” (Galimberti. acciones y pasiones. conductas. 2009. 2010). entra en contradicción cuando lo hacen interactuar con un modus operandi en el que sus acciones racionales quedan todo el tiempo en orsai: donde lo profundo se ha trocado por lo extenso. De cara a este escenario. Alemán.extraterritorialidad “donde fines y medios. evidentemente estamos frente a un desafío importante. objetivos e ideas. 2010. 2010). Rancière. Las ciencias sociales . Implica interactuar permanentemente con dos lógicas diferentes que cada vez tienen menos posibilidad de conciliación. sus propias estructuras cognitivas. 1944. lamentablemente hace que el que no logra una anfibiedad básica se vaya anacronizando. El increscendo factual de esta tensión. y por cierto no exenta de psicosis. sus propios componentes expresivos (Habermas. Tiene su propia eticidad. Himanen. 2003). sin más remedio que refugiarse en la interacción con el mundo que coinciden sus creencias y sus experiencias de vida (Baricco. donde lo que era ilegal se ha vuelto normal (Casciari. en tanto que no puede ser “leída” con los dispositivos de lectura que corresponden a una “visión” del mundo envejecida. quienes abundamos en las circunvoluciones de las ciencias humanas y sociales. 2008). 2010). a redefinir el rol que nos cabe frente a un cambio epocal que ofrece indicios para ser interpretado como un proceso de emancipación colectiva y de construcción colaborativa sin precedente (Rheingold. a descifrar lo que expresa ese nuevo mundo de la vida y. como todos los actores sociales. El nuevo mundo de la vida —como hemos visto— está lo suficientemente extendido como para orientar dinámicamente la acción cotidiana de una población cada vez más global y cada vez más numerosa. 2000. que se formó en la matriz experiencial de una modernidad todavía vigente. pues. Shirky. 2007. 2011).

quienes deberían haber recogido el guante. institucionalizándose como sentido común indiscutido. como el hábito intuitivo del intelecto. es el producto de contingencias históricas complejas—. De ese modo. servicio. donde los enunciados sólo adquieren veracidad a partir de la cantidad de casos que reflejan y donde la frecuencia estadística asume el papel de mayor importancia. las ciencias humanas y sociales se abocaron al desarrollo de una episteme clásica: trabajar a partir de prácticas concretas. aunque sin desmedro de quienes ejercieron y ejercen una resistencia crítica. las ciencias sociales fueron incorporadas a una estrategia de dominación que las desacompasa de su tiempo y las aleja de los procesos de subjetivación que interactúan con los nuevos fenómenos colectivos. renunciaron a la nous. Es decir. a la aventura de reflexionar sobre aquello que sin ser fehaciente ofrece indicios de su presencia y su influencia en el acaecer subjetivo y social. las ciencias sociales devinieron ciencias de la normalidad y la representatividad. esto es: perdieron la sensibilidad y la implicación necesarias para registrar y verificar la emergencia de formas de vida alternativas a la moderna. surge la sabiduría. Este procedimiento. analizar tendencias y auscultar “hechos” empíricamente comprobables. archivos. Si del encuentro entre la episteme. Darle lugar al nous supone poder desoír el mandato que ordena rastrillar una zona delimitada para permitirnos izar las velas . y el nous. lo fundamentado y lo demostrable. en tándem con la reincidente tendencia a clasificar y a simplificar la realidad social de acuerdo a un lenguaje heredado acríticamente de las ciencias naturales —otorgándole a los fenómenos sociales facultades propias de las “cosas” y fetichizando una realidad social que. pero sin arreglo a fines ni valores generales. convierte a las ciencias sociales en un instrumento orientado a la dominación técnica de los fenómenos sociales. serían las ciencias humanas y sociales. es decir. salvo excepciones. En el afán de privilegiar el rigor. tal cual lo necesita la estructura arbórea.Frente a las “advertencias” que hiciera la filosofía sobre la crisis que iba a atravesar la modernidad en particular y la cultura occidental en general. Pero aún cuando hubo quienes coincidieron con el diagnóstico. y a su modo lo ampliaron. cuando las ciencias sociales pierden de vista el nous se vuelven prácticas contables. pero no menos cierto es que. la exactitud. como sabemos. Es cierto que no es correcto hablar de las ciencias sociales en general. prevaleció la tendencia que las limita a diseccionar la sociedad y a realizar la etnografía de los diferentes sujetos de investigación. como el rigor científico.

Se volvieron observadores distantes y especialistas en campos específicos. pero también significa entrar en sintonía con la intuición como quien se entrega a la interacción con un idioma desconocido que al escucharlo nos revela cosas de nuestro propio idioma y de nosotros mismos que desconocíamos y necesitábamos escuchar para confirmar-desechar lo que subsistía en el interregno de la sospecha. fueron aportadas por fundaciones. buena parte de los cientistas sociales se dedicaron a mejorar el rendimiento de sus disciplinas como herramientas de servicio. Pero en las ciencias sociales. 2002)— que después de la década del sesenta. ese perfil técnico. aunque sin el crédito del positivismo lógico. o para reconocer lo que ignorábamos conocer. cuestión que el capitalismo. Y fue precisamente la elución de la nous. sitúa en un camino errático y a la vez certero. más cercano a la indolencia que a la distancia. lo que funcionó como distanciamiento o como una prescripción tácita pero a la vez de hierro en la definición del perfil profesional de los cientistas sociales. Se relacionaron con el nuevo mundo de la vida —su ineludible campo de trabajo— del mismo modo que lo hace el médico con su paciente. en la filosofía o en la literatura pudieron más. Basta recordar —como queda constatado en El nuevo espíritu del capitalismo (Boltanski y Chiapello. buscadores de los síntomas que les permitiera remitir a una causa. La intuición. De este modo los cientistas sociales. en buena medida.que nos alejarán de la costa asumiendo el riesgo de navegar mar adentro. y más allá de las ventajas impositivas o de la misión social con que suelen fundamentar su existencia. a lo que se podría sumar la abdicación de la primera persona y su reemplazo por —la corrección política— el plural mayestático (Hochman. La mayoría de estas empresas transnacionales crearon sus propias fundaciones. 2011). dando lugar a la manifestación de aquello que visto desde otro lugar se considera irreal. más allá estaba la política y los suburbios disciplinares que evitarían al resguardo de dispositivos institucionales que los preservaba de toda contaminación. hizo que las ciencias humanas y sociales funcionaran como partenaire del status quo. en aguas profundas y sin tierra a la vista. De hecho gran parte de las producciones teóricas que consolidaron “el nuevo espíritu del capitalismo” tras la caída del muro de Berlín. Allí terminaba su quehacer. abre a la magia de lo inexplicable. consultoras y centros de estudio que contrataron o auspiciaron empresas transnacionales. el miedo a caer en la profecía. Pero paradójicamente. devinieron técnicos pudorosos y recelosos. celebró y estimuló para sacarles el mejor provecho posible. con muy buenos reflejos. lo .

Las restricciones aplicadas a las cientistas sociales hicieron que muchos cientistas. experimenten el devenir disciplinar como una contradicción. produciendo papers profesionales y desarrollando investigaciones —muchas veces igualmente asépticas. un debate todavía incipiente pero potente en torno a: 1] el rol. y desde allí ejercer su labor. ya sean estatales o privadas. al menos en Sudamérica. buena parte de sus apreciaciones. que por prestigio o roces diplomáticos.cierto es que en los últimos cuarenta años sus subsidios orientaron buena parte de las investigaciones sociales —que no siempre fueron de acceso público—. Sólo la ingenuidad podría llevarnos a ver en esa persistente asociación una casualidad. y no una concurrencia de intereses. a mi juicio. Esto se debe en buena medida a la agregación política impulsada por las democracias sudamericanas en los últimos años. 1998)13. Hubo otros. 4] el funcionamiento de un sistema académico endogámico que premia la construcción compulsiva de curriculums antes que los méritos profesionales. las ciencias sociales son “encaminadas” a generar saberes técnicamente utilizables que terminan facilitando el control de los fenómenos sociales (Urresti. que tienden a dirigir las investigaciones en función de intereses particulares y a condicionar la autonomía. acotadas a la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA de aquel momento. tratando de reformular la matriz del vínculo que hasta ahora relacionó a las empresas con su entorno socio-ambiental. pero— que hoy nos permiten componer un mapa de los fenómenos asociados a la globalización. 3] la división del trabajo científico. todavía tienen vigencia. hay que decirlo. brega por incorporar la variable social en el interior del dispositivo empresarial. la metodología y los instrumentos teóricos de las ciencias sociales en un contexto epocal de cambio de paradigmas. lograron resguardarse de la tendencia general trabajando en organismos internacionales humanitarios. sobre todo de las nuevas generaciones. 2] el tipo de vínculo a establecer con las fuentes de financiamiento. que a diferencia de la acción política que estamos refiriendo. a través de contratos estables y económicamente envidiables. que llevó a un importante número de cientistas sociales a despojarse de los atavismos y a tomar el Estado como una instancia de No hablamos de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE). Mientras el mercado provee el reconocimiento social y la valoración económica que las instituciones estatales se rehúsan o no pueden facilitar. asimismo. a partir de lo cual ha surgido. y a raíz del incentivo a la investigación que se aplicaba en la universidad de Buenos Aires desde 1996. 12 . por lo general terminaron marginados. 13 Aunque Marcelo Urresti dijo esto en 1998. condicionaron la autonomía y la disponibilidad de muchos cientistas sociales12. Quienes no se alinearon con ninguna de estas tendencias.

c] se inició un deseable proceso de acercamiento entre el ámbito académico y la gestión pública que se propone. si bien no tiene estrictamente que ver con el presente trabajo. y del otro. que estén dadas las condiciones para una reflexión colectiva acorde a estas inquietudes interdisciplinarias. en este sentido. Es bueno mencionarlo pues. 2010 y 2010b). Esta tensión produjo una serie de saludables efectos secundarios que han comenzado a ser considerados y estudiados en otras latitudes: a] se rompió la prescripción de imparcialidad que las ciencias sociales. ya que los sectores conservadores representan a un mundo viejo y en creciente descrédito. Este tipo de resistencia es la que encuentran las políticas públicas que impulsan las llamadas “democracias populistas”. porque no se cuenta con un entorno de aplicación dispuesto a asimilar el producido de este proceso y porque los estados provinciales suelen resistir la implementación de aquellas medidas que tienden a perturbar el status quo14. 2012). que no sólo resiste las políticas de estado que implementa el gobierno de Evo Morales. ingresaron cuadros político-técnicos de las nuevas generaciones que potencian un ancho proceso de transformación. pero mantiene una relación evidente con la mutación epocal. como una herramienta de intervención social (Cantarelli y Abad. Lo mismo sucedió y sucede en Bolivia. por su fertilidad). habían promovido durante los últimos treinta años. con Santa Cruz de la Sierra (cabecera de lo que se conoce como “la media luna verde”. sino que brega por su autonomía con el fin de limitar las transferencias de recursos con las regiones más pobres (de mayoría indígena) y reducir el poder del gobierno nacional. 14 . pero por otros medios y en un contexto epocal diferente. de un lado brindar herramientas teóricas y metodológicas tendientes a mejorar la gestión estatal. Esto no quiere decir. también es bueno aclararlo. Entre otras cosas. las provincias de Salta. reviviendo conflictos de otras épocas. Mendoza. y que los médicos que los lleven adelante no pueden ser sancionados. la procuración de insumos para (re)pensar el rol del Estado y las políticas públicas como proveedor de espacios de libertad para sus ciudadanos antes que de control (García y Samar. No es casual. en tándem con las políticas neoliberales. Es lo que ocurrió cuando en Argentina. d] como parte de la misma movida.aplicación de saberes. Ciertamente se trata de un camino que recién comienza a transitarse. b] se acentuó el desplazamiento de “técnicos” que ocupaban puestos donde se toman decisiones políticas para reemplazarlos por profesionales que se incorporan al Estado con una fuerte impronta de la cultura colaborativa. que sea un proceso paralelo a la incorporación factual de las nuevas generaciones a la esfera pública. revela una tensión fecunda en el interior de las ciencias sociales y humanas. que extiende su afectación mucho más allá del vínculo entre las ciencias sociales y el Estado. Corrientes y La Pampa se resistieron a la aplicación del fallo de la Corte Suprema sobre el aborto no punible que establece que todas las mujeres violadas tienen derecho a abortar sin necesidad de una autorización judicial. aunque de un modo más radical. más aún.

ludismo. que las ciencias humanas y sociales comenzaran a revisar los caminos abiertos por la filosofía y a perder cierto halo de sacralidad que las rodeaba. producción proliferante. inyecciones. autoridad. Esto hizo. viralidad. saber colectivo. interacción. democracia (Simone Weil. multitud. pero el campo semántico y las oportunidades metafóricas que abre la interacción rizomática habilita una lectura política y social de cavilaciones que hasta no hace mucho se desarrollaban fundamentalmente en el terreno de la filosofía. de responder a las exigencias de una realidad compleja y repleta de nuevos desafíos y de preparar a las nuevas generaciones de científicos sociales para que estén en la mejor capacidad de aplicar sus conocimientos con creatividad y responsabilidad” (Cristina Puga. multimodalidad. ante la necesidad de eludir el amordazamiento ideológico de la estructura arbórea y de darle nombre a la interacción rizomática. autonomía. coordinación social. Esta voluntad comunicativa —y por lo tanto política—. pluralidad. creatividades . pero también subjetivas. conexionismo. orden. generación de contendidos alternativos. fenómenos tecnosociales. cultura libre. aprendizaje compartido. pero no menos cierto es que estos términos ya no consignan una realidad cotidiana —ni social ni subjetiva—. difusión global. contenidos colaborativos. copyleft. extensión.cuyo modelo de funcionamiento es mucho más empático con lo rizomático que con lo arbóreo. como comunidad. asamblea planetaria. creatividad. etc. permitiéndose cruces. en todo caso son expresiones inerciales y residuales de un mundo que progresivamente pierde gravitación. propiedad. capitalismo. finalmente. Se podría decir que efectivamente las ciencias sociales y humanas tienen la “necesidad inaplazable de renovar instrumentos teóricos. Lo cual lo convierte en un proceso de renovación ineluctable. diversidad. es cierto que el vocabulario político y social en el que se explayan tanto las ciencias sociales como las nuevas prácticas aún remite a absolutos modernos como Nación. tal como se puede apreciar en las siguientes alianzas: innovación cooperativa. 1937). 2009). seguridad. conocimiento socialmente distribuido. duplicaciones. se vuelve aún más sugestiva si nos detenemos a observar el maridaje conceptual que establece con otros términos de grandes connotaciones sociales. con derivaciones políticas e institucionales. Dicho de otro modo. como si todavía viviéramos en la primera mitad del siglo XX. ha comenzado a incorporar conceptos más que inquietantes. El nuevo mundo. sentido común. comunidad creativa. redes sociales.

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