Fiiosoví.

Mouivw.
Immanuel Kant
(+-a¡–+so¡)
9
.
«Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos
y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la
reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí. Ambas cosas
no he de buscarlas y como conjeturarlas, cual si estuvieran envueltas en
obscuridades, en lo trascendente fuera de mi horizonte; ante mí las veo y
las enlazo inmediatamente con la consciencia de mi existencia.
La primera empieza en el lugar que yo ocupo en el mundo exterior
sensible y ensancha la conexión en que me encuentro con magnitud incal-
culable de mundos sobre mundos y sistemas de sistemas, en los ilimitados
tiempos de su periódico movimiento, de su comienzo y de su duración.
La segunda empieza enmi invisible yo, enmi personalidad, y me expo-
ne enunmundo que tiene verdadera infinidad, pero sólo penetrable por el
entendimiento y con el cual me reconozco (y por ende también con todos
aquellos mundos visibles) en una conexión universal y necesaria, no sólo
contingente como en aquel otro.» (Immanuel K.w:, Crttica de la razón
práctica, Conclusión.)
.
Historia de la Filosofta – ç. Kant Índice
Indice
+. Marco histórico y sociocultural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,
a. La Ilustración en Alemania . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,
..z. Los pertodos de la Ilustración en ·lemania . . . . . . . . . . . . ¡
,. Marco filosófico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,
¡. Vida y obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -
¡. Plan general de la filosofía kantiana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,
e. Ll saber. Crítica de la razón pura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +o
o.z. El prohlema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +o
o... Las condiciones de posihilidad de la ciencia . . . . . . . . . . . . ++
o.,. Crttica de las facultades de conocimiento . . . . . . . . . . . . . +:
o.,.+. Crítica de la sensibilidad (Sinnlich/eit) . . . . . . . . . +,
o.,.:. Crítica del entendimiento (Ierstand) . . . . . . . . . . +,
o.,.,. Crítica de la razón (Iernunµ) . . . . . . . . . . . . . . +,
o.,.¡. Conclusión: la imposibilidadde la metafísica comocien-
cia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +,
-. Ll hacer: Ltica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +o
-.z. Los postulados de la razón práctica . . . . . . . . . . . . . . . . +-
s. Ll esperar: La paz perpetua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +-
ç. Textos: Crítica de la razón pura, prólogo a la aª edición . . . . . . . . . +s
:
Historia de la Filosofta – ç. Kant .. La Ilustración en ·lemania
+. Marco histórico y sociocultural
Kant es, sinduda, el filósofo más importante del siglo xviii. Admirador de la inde-
pendencia de los Estados Unidos (+--o) y de la Revolución Francesa (+-s,), profesó
los ideales ilustrados de progreso, tolerancia y cosmopolitismo, definiendo la Ilustra-
cióncomo aquella actitud mental por la que el hombre adquiere autonomta y se decide
a «salir de su minoría de edad utilizando su razón sin ayuda de otro».
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la Ilustración alemana (·ußlärung)
fue peculiar, pues Alemania estaba dividida en multitud de pequeños estados con una
estructura social casi feudal: la nobleza acaparaba el poder, la burguesía no ocupaba
puestos de relieve el campesinado permanecía en un régimen próximo a la servidum-
bre.
Entre esto estados, destacaba el reino de Prusia, el cual, tras una serie de reformas
económicas y militares emprendidas por Federico ii el Grande, se situó entre las pri-
meras potencias europeas. Federico ii, el «rey filósofo», muy admirado por Kant, fue
uno de los más importantes representantes del despotismo ilustrado: protegió a inte-
lectuales como Voltaire y fomentó la cultura desde el poder.
Desde el punto de vista religioso, en el ámbito germano hay que destacar la in-
fluencia del pietismo, secta protestante fundada por Spener, que basaba la religión en
la reflexión personal y la práctica de la virtud.
El carácter conservador de la sociedad alemana hizo que los ilustrados de este país
apenas se ocupasen de cuestiones sociales o políticas. Los llamados «filósofos popu-
lares», como Mendelssohn o Lessing, analizaron problemas educativos o estéticos,
mientras que otros, como el propio Kant, fueron profesores universitarios.
Por último, hay que citar el movimiento prerromántico Sturm und Drang («Tor-
menta e ímpetu»), representado en filosofía por Herder y en literatura por los jóvenes
Schiller y Goethe, que reivindicaba el poder de la pasión frente a la frialdad de la razón
abstracta.
a. La Ilustración en Alemania
La figura de Kant no puede entenderse fuera del peculiar contexto de la Ilustración
(·ußlärung) alemana, caracterizada por una serie de rasgos específicos que la diferen-
cian del resto de la Ilustración europea. En Alemania, en efecto, la Ilustración fue un
fenómeno ligado a una clase burguesa relativamente débil, lo que hizo que los pen-
sadores alemanes —la mayoría de ellos universitarios, como el propio Kant— no se
planteasen apenas la crítica social o política, practicando un pensamiento, en compa-
ración con el resto de Europa, relativamente sereno y moderado. Aesto hay que sumar
el enorme peso ejercido por la religión protestante sobre el pensamiento alemán del
xviii, especialmente por el pietismo.'
Por estas razones, la filosofía alemana del xviii fue en general mucho más especu-
lati:a y ahstracta que la practicada enel resto de Europa, ocupándose, casi enexclusiva,
de cuestiones teóricas —en particular, de la crítica a la metafísica. Mientras los ilustra-
' El pietismo fue un movimiento de renovación espiritual fundado por P. J. Sviwiv (+o,,–+-o,), que
propugnaba una «religión del corazón», en la que predominase el sentimiento sobre el razonamiento
y el dogma teológico, y en la que se exaltaban la experiencia religiosa interior y la vida virtuosa frente al
culto externo.
,
Historia de la Filosofta – ç. Kant .. La Ilustración en ·lemania
dos franceses o ingleses hablaban de las «luces de la razón», comprometiéndose con
los problemas políticos y sociales del momento, el pensamientoalemán, bloqueadas las
posibilidades de una acción política exterior, se planteó más bien analizar crtticamen-
te la razón, lo que le permitió alcanzar un excepcional nivel de profundidad y rigor.
Cabe afirmar pues, que, aunque efectivamente Francia o Inglaterra pusieran en mar-
cha la Ilustración, ésta sólo alcanzó plena conciencia de sí misma y de sus aspiraciones
en Alemania, con Kant.
..z. Los pertodos de la Ilustración en ·lemania
+) El primer período corresponde al racionalismo dogmático de Woivv (+o-,–
+-,¡). Catedrático de Halle, y amigo y discípulo de Liinwiz (+o¡o–+-+o), concebía
la filosofía como una ciencia deductiva, semejante a las matemáticas, enla que, partien-
do del principio lógico de contradicción y utilizando un método racional, es factible
demostrar todas las verdades posibles, mediante un conocimiento puramente a priori,
sin necesidad de acudir jamás a la experiencia. El racionalismo extremo de Wolff, ex-
puesto en su Philosophia rationalis si:e Logica (+-:s), se extendió por toda Alemania,
al ocupar sus discípulos —entre los que destaca el fundador de la Estética filosófica,
B.Uxc.v:iw (+-+¡–+-o:)— la mayor parte de las cátedras universitarias.
Adolph vow Miwzii, Ioltaire en la corte de Federico II de Prusia.
+s,o, Nationalgalerie, Berlín. La pintura muestra una de las estancias
principales del palacio de Sanssouci en Potsdam.
¡
Historia de la Filosofta – ç. Kant ,. Marco filosófico
:) Un segundo período, propiamente ilustrado, corresponde al reinado en Prusia de
Federico ii el Grande, el rey filósofo. Típico representante del despotismo ilustrado,
Federico reorganizó la Academia Prusiana de las Ciencias, fundada en +-oo por Leib-
niz. Además, acogió en su corte de Sanssouci (Potsdam) a algunos de los pensadores
más importantes de su tiempo, como La Mettrie o Voltaire, ofreciéndoles refugio se-
guro frente a las persecuciones y facilitando la difusiónde las nuevas ideas procedentes
de Francia o Inglaterra.
Enesta etapa cabe destacar las figuras de Wiwcxiix.ww(+-+-–+-os), fundador
de la historia del arte; Lissiwc (+-:,–+-s+), defensor del panteísmo de Spinoza;
y Miwuiissonw (+-:,–+-so), partidario del detsmo o religión natural frente a la
religión revelada.
Por último, hay que señalar que, a partir de +-o,, se agudiza en Alemania la polé-
mica entre racionalistas y empiristas al publicarse los Nue:os ensayos sohre el entendi-
miento humano, redactados por Leibniz como respuesta a las ideas de Locke.
,) Finalmente, un tercer período, claramente dominado por la figura de Kant, en el
que se detecta ya la aparición de un importante movimiento irracionalista opuesto a
la Ilustración: el Sturm und Drang (Tormenta e ímpetu), surgido por influencia del
prerromanticismo inglés y el sentimentalismo de Rousseau. Representado en literatu-
ra por Goi:ni (íerther, +--¡) y Scniiiiv (Los handidos, +-s+), y en filosofía por
autores como Hivuiv (+-¡¡–+so,) y J.coni (+-¡,–+s+,) —todos ellos duros crí-
ticos de Kant—, esta corriente prepara el camino para la futura eclosión del idealismo
romántico alemán del xix.
,. Marco filosófico
Se ha de encuadrar la filosofía de Kant en el marco filosófico de la Ilustración. Este
movimientocultural, que tuvolugar enla época de las revoluciones liberales burguesas,
impregnó todas las producciones culturales de la época.
El propio Kant supo captar su espíritu y lo reflejó en el breve e interesante artículo
¿Qué es ilustración: En él se dice:
«La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La
incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de
otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteli-
gencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de
otro. ¡Sapere aude! Ten el valor de servirte de tu propia razón: he aquí el lema de
la Ilustración.»
En este espíritu, Kant fundó una filosofía en la cual la razón es el fundamento últi-
mo del que emanan tanto los principios epistemológicos que nos permitirán alcanzar
un conocimiento seguro de la naturaleza como los principios éticos universales que
han de regir la acción moral del ser humano y la organización política de la sociedad
humana.
Las principales influencias que recibió la filosofía de Kant fueron:
§+. Ll racionalismo. En su primera época Kant fue un filósofo racionalista. Estu-
dió el racionalismo de Leibniz a través de la obra de Wolff. El racionalismo dogmático
de Wolffmantenía la posibilidad de la metafísica como ciencia, esto es, unsaber a prio-
ri, independiente de la experiencia, acerca del alma, el mundo y Dios.
,
Historia de la Filosofta – ç. Kant ,. Marco filosófico
De Leibniz aceptó la corrección que éste hizo del principio del empirismo formu-
lado por Locke. El principio empirista rezaba así: «Nada hay en el entendimiento que
no haya sido recibido por los sentidos». Leibniz había añadido: «Excepto el propio
entendimiento». Para Kant, efectivamente, en el proceso del conocimiento hemos de
tener en cuenta la actividad propia del entendimiento. Kant también mantuvo algu-
nos de los postulados básicos de la ética racionalista, siendo partidario de una ética
universal derivada de la razón humana.
§a. Ll empirismo. La lectura de Hume despertó a Kant de su «sueño dogmá-
tico», es decir, del sueño racionalista de pretender conocer realidades más allá de la
experiencia y fundar incluso una ciencia —la metafísica— sobre estas realidades. Si-
guiendo a Hume, considerará que el conocimiento científico ha de tener el límite en
la experiencia y que, por ello, la metafísica no es posible como ciencia. Pero Kant re-
chazó la crítica de Hume al principio de causalidad y admitió la posibilidad de un
conocimiento necesario sobre la naturaleza, expresado en la posibilidad para las mate-
máticas y la física de formular juicios sintéticos a priori. La prueba de ello era Newton.
Tampoco admitió el emotivismo moral de Hume. Para Kant, los imperativos morales
derivan de la razón y tienen un carácter universal.
§,. La física de Newton. La obra de Newton (+o¡,-+-:-) era la prueba palpa-
ble de la posibilidad de establecer leyes de cumplimiento universal que explicasen los
fenómenos de la naturaleza. Kant conoció y admiró los logros de la física de Newton
llegando al convencimiento de que en el mundo físico rige la más estricta necesidad y
que nuestra razónestá capacitada para descubrirla. La física se le presentó a Kant como
el modelo de ciencia. En ella se conjugan tanto la actividad racional como la actividad
empírica y experimental, imprescindibles ambas para alcanzar la verdad.
§¡. LaIlustración. Las ideas ilustradas tambiéntuvieronreflejoenla obra de Kant,
principalmente en cuestiones morales, políticas, históricas y religiosas. La concepción
del hombre de Rousseau inspiró en parte la concepción kantiana sobre el ser humano.
Kant señala la «insociable sociabilidad»del ser humano, expresión paradójica, con la
que quiere mostrar la tensión inherente del ser social del hombre.
«Entiendo en este caso por antagonismo la insociable sociabilidad de los
hombres, es decir, su inclinación a formar sociedad que, sin embargo, va unida
a una resistencia constante que amenaza perpetuamente con disolverla. […] El
hombre tiene una inclinación a entrar en sociedad, porque en tal estado se siente
más comohombre, es decir, que siente el desarrollode sus disposiciones naturales.
Pero también tiene una gran tendencia a aislarse; porque tropieza en sí mismo
con la cualidad insocial que le lleva a querer disponer de todo según le placer y
espera, naturalmente, encontrar resistencia por todas partes, por lo mismo que
sabe hallarse propenso a prestársela a los demás.»´
El progresismo ilustrado —apoyado en los espectaculares avances de la ciencia y de
la técnica—lleva a Kant a pensar que «la historia se encuentra enunprogresoconstan-
te hacia lo mejor»y que tal progreso resulta inevitable. Asimismo, los planteamientos
racionalistas en cuestiones religiosas, como el deísmo defendido por Voltaire y otros,
también tienen reflejo en su obra: Kant compartió la opinión de racionalizar la creen-
cia religiosa reduciendo los dogmas de la religión a unos pocos postulados racionales.
´ K.w:, I., Idea de una historia uni:ersal en sentido cosmopolita.
o
Historia de la Filosofta – ç. Kant ,. Iida y ohra
Jacques-Louis D.viu, El ]uramento del ]uego de la pelota. +-,+,
Museo Carnavalet, París. La pintura representa el compromiso de los
diputados del Tercer Estado a no disolverse hasta dotar a Francia de
una Constitución (:o de junio de +-s,).
§¡. Ll pietismo. Kant fue educado enel pietismo. Esta secta protestante predicaba
una moral basada en las buenas obras y no en la piedad externa y superficial: rechazaba
los ritos, las ceremonias y los intermediarios entre el hombre y Dios. Esta relacióndebía
ser, más bien, directa, personal y subjetiva. Todas estas ideas aparecen racionalizadas
en la ética kantiana, así como su defensa de una religión natural.
¡. Vida y obra
Kant «no tuvo ni vida ni historia», escribió Heine en +s,,. Reflejaba así la ima-
gen prototípica del filósofo prusiano que ha arraigado en la mentalidad popular: una
existencia dedicada íntegramente a la tarea del pensamiento, carente de acontecimien-
tos vitales de especial importancia. Ahora bien, a pesar de no participar activamente en
ella, Kant se apasionó por la historia de su tiempo. Se entusiasmó con la independen-
cia de los Estados Unidos y con la Revolución francesa, y, de igual manera, la política
tolerante y moderadamente liberal de Federico ii suscitó su aprobación. Muestra de
esta pasión interior la da la amplitud de sus conocimientos, que, más allá de los estric-
tamente filosóficos, fue, según cuentan, asombrosa.
Immanuel Kant nació en Königsberg, capital de Prusia Oriental (actualmente Ka-
liningrado, entre Polonia y Lituania), en +-:¡. La precaria salud hizo que no se alejase
—salvo unos pocos años en que actúa de preceptor privado—apenas de su ciudad na-
tal y su monótona existencia giró prácticamente en torno a la docencia, a la redacción
de sus obras y a sus regulares paseos. Su padre era guarnicionero y su madre, una mujer
de profunda religiosidad, ejerció una gran influencia sobre el joven Kant, a pesar de
que murió cuando éste contaba tan sólo con trece años. Se educó en el CollegiumFri-
dericianum, dirigido entonces por la figura más importante del pietismo, A. Schultz,
e ingresa más tarde en la Universidad de su ciudad natal, donde estudiará entre los
años +-¡o y +-¡o. En estos años de formación, Kant centrará su atención, sobre todo,
-
Historia de la Filosofta – ç. Kant ,. Iida y ohra
en las matemáticas y la física. Asimilará las teorías de Leibniz y Newton, por el que
Kant siempre sentirá una profunda admiración. Precisamente, en +-¡o, redacta Kant
su primera obra, Reflexiones sohre el :erdadero :alor de las fuerzas :i:as, en la que trata
de mediar entre las concepciones del espacio y del tiempo propuestas por Newton y
Leibniz.
Tras ejercer algunos años como preceptor privado en varias familias nobles, obli-
gado por las estrecheces económicas de su familia tras la muerte de su padre, logra
en +-,o la habilitación como Pri:atdozent en la Universidad de Königsberg, en la que
imparte todotipode materias: lógica, matemáticas, física, metafísica, antropología, pe-
dagogía, e incluso geografía. Profesor a la vez escrupuloso y ameno, es adorado por sus
alumnos, entre los cuales se encuentra Herder. Durante este período, aún comparte las
tesis racionalistas de Leibniz y Wolff y cree que la metafísica es una ciencia —como las
matemáticas y la física—, la cual puede mediante un uso riguroso de la razón conocer
objetos trascendentes, como el mundo en su totalidad, el alma o Dios.
Sinembargo, hacia +-o,, la lectura de Rousseauy, sobre todo, la de Hume, hará que
Kant se despierte de lo que él mismo denominará más tarde su «sueño dogmático»
racionalista. Publica entonces el opúsculo Sueños de un :isionario, en el que compara
la metafísica racionalista con los delirios del teósofo sueco E. Swendenborg (+oss–
+--:), y por vez primera comienza a poner en duda la posibilidad de que la metafísica
sea realmente una ciencia. A pesar de ello, en su Disertación acerca de la forma y los
principios del mundo sensihle e inteligihle —publicada en+--oconocasiónde suacceso
a la Cátedra de Lógica y Metafísica de la Universidad de Königsberg—, Kant todavía
mantiene la posibilidad de un conocimiento puramente racional, capaz de conocer a
priori las cosas en sí mismas, sin necesidad de recurrir en absoluto a la sensibilidad.
Durante los diez años siguientes, Kant no publica ningún escrito y se dedica exclu-
sivamente a meditar sobre dos problemas, uno teórico y otro práctico: el problema de
la metafísica y el problema de la fundamentaciónde la moral. Conrespecto al primero,
Kant era consciente de que había que superar el escepticismo de Hume. La crítica al
dogmatismo racionalista era, en general, correcta —no se pueden conocer objetos no
empíricos (alma, mundo y Dios) mediante el simple análisis de conceptos—, pero, tal
y como planteaba Hume la cuestión, no solo quedaba destruida la metafísica sino tam-
bién el carácter universal y necesario de las leyes de la física. Admirador de Newton,
esto era algo que Kant no estaba dispuesto a admitir. Por otra parte, Kant tampoco
aceptaba la ética del sentimiento que ofrecía Hume, ya que no era capaz de formular
normas morales universalmente válidas.
Estas reflexiones condujeron a Kant a pensar que tanto la teoría del conocimiento
como la ética deben comenzar por una crítica de la razón, que se encargue de exami-
nar y establecer los límites del uso teórico (científico) y del uso práctico (moral) de la
misma. Aesta tarea dedicó su reflexión el filósofo prusiano hasta +-s+, fecha en la que
publicó su gran obra, la Crttica de la razón pura. Apartir de este momento, comienza
en la trayectoria intelectual de Kant el período crítico. Sin embargo, la primera Crtti-
ca fue un libro que pocos entendieron en el momento en que apareció. Por ello, Kant
intentó aclarar su doctrina, haciéndola más accesible al público en general, en los Pro-
legómenos a toda metaftsica futura (+-s,). Pero todo fue en vano. Sólo los esfuerzos
de los primeros divulgadores kantianos, con Reinhold a la cabeza, consiguieron que
se le empezara a tomar en serio en las universidades. Los años siguientes fueron los de
mayor intensidad creadora: en +-s- aparece una segunda edición de la Crttica de la
razón pura, en +-ss publica la Crttica de la razón práctica, y, dos años más tarde, la
s
Historia de la Filosofta – ç. Kant ,. Plan general de la filosofta /antiana
Crttica del ¡uicio. Además, en esta década de +-so-+-,o aparecen trabajos tan relevan-
tes como Idea de una historia uni:ersal desde el punto de :ista cosmopolita (+-s¡) o
¿Qué significa orientarse en el pensamiento: (+-so).
La década siguiente, +-,o-+soo, sigue siendo de gran actividad, pero se observa ya
una notable disminución al aproximarse el fin de siglo. De todas formas, La religión
dentro de los ltmites de la mera razón (+-,,), La paz perpetua (+-,,) y El conflicto de
las facultades (+-,s) pertenecen al catálogo destacado de las obras de Kant. Muere en
Königsberg en +so¡.
¡. Plan general de la filosofía kantiana
Como hemos visto, hasta +--o Kant se había preocupado por cuestiones científi-
cas relacionadas con la física y las matemáticas, interesándose cada vez más por New-
ton. Pero poco a poco se va centrando en el problema de la metafísica, que en aquel
momento se encontraba en Alemania en una grave crisis. «Los últimos metafísicos se
refugian tras una metafísica de escuela, a cuyo amparo todavía se atreven a delirar»;
la cuestión es «si alguna vez, y con general asentimiento, la metafísica podrá llegar a
exponer algo que sea, por fin, ciencia».` Solucionar el problema de la metafísica le
ocupa a Kant diez largos años: en +-s+ aparece la Crttica de la razón pura, y comienza
el llamado pertodo crttico. Kant ha tardado mucho en alcanzar su madurez filosófica:
tiene ,- años.
La problemática filosófica de esta época de la vida de Kant puede esquematizarse
del siguiente modo:
«El campo de la filosofía […] puede reducirse a las siguientes preguntas: +)
¸Qué puedo saber·; :) ¸Qué debo hacer·; ,) ¸Qué me está permitido esperar·
Estas tres preguntas se pueden resumir en una cuarta: ¸Qué es el hombre·»⁴
Cada una de estas preguntas las desarrolla Kant en las obras que irá publicando
progresivamente. Así:
+) «¸Qué puedo saber·»: Es la pregunta por los límites del conocimiento hu-
mano, es decir, por el uso teórico de la razón. [Crttica de la razón pura (+-s+,
:· ed. +-s-) y Prolegómenos a toda metaftsica futura (+-s,)]
:) «¸Qué debohacer·»: Aquí se ocupa Kant del usopráctico de la razón, estoes,
por la cuestión de la fundamentación de las leyes morales. [Fundamentación
de la metaftsica de las costumhres (+-s,) y Critica de la razón práctica (+-ss)]
,) «¸Qué me está permitido esperar·»: El interrogante por el sentido de la his-
toria y por la existencia de algún tipo de recompensa tras la vida presente.
[Crttica del ¡uicio (+-,o), Idea de una historia uni:ersal desde el punto de :ista
cosmopolita (+-s¡), La religión dentro de los ltmites de la mera razón (+-,,),
Sohre la paz perpetua (+-,,)]
La forma de realizar las preguntas («¸Qué puedo·...») implica que Kant se pre-
gunta al mismo tiempo por los límites y por las posibilidades del hombre. El método
que Kant empleará para enfrentarse con estas preguntas es nuevo, y se aleja tanto del
dogmático como del escéptico: es el método trascendental o crítico. Las preguntas
` Prolegómenos a cualquier metaftsica que quiera presentarse como ciencia,pág. ,s,.
⁴ Lógica, Introducción, pág. ,.
,
Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
por el saher, hacer y esperar nos permiten agrupar los temas principales del período
crítico de Kant.
e. Ll saber. Crítica de la razón pura
o.z. El prohlema
El título de la obra Prolegómenos a cualquier metaftsica que quiera presentarse como
ciencia da a entender claramente el problema que plantea Kant: ,puede la metafísica
convertirse en ciencia:
Kant parte de un hecho (Fa/tum): las matemáticas y la física son ya ciencias desde
Tales y Euclides, y desde Galileo y Newton, respectivamente. En cambio, la metafísi-
ca no parece haberlo conseguido. Por tanto, sobre las matemáticas y la física no cabe
preguntarse si son posibles como ciencias porque ya están constituidas como tales. Lo
único que hay que preguntarse es cómo son posibles, esto es, en qué se basa su posi-
bilidad real de ser ciencias. En cambio, acerca de la metafísica hay que comenzar pre-
guntándose si es posible como ciencia, para luego —en caso de que la respuesta fuese
afirmativa— pasar a preguntarse cómo es posible.
Ahora bien, ¸qué entiende Kant por metafísica· En los Prolegómenos nos lo dice
claramente: «Un conocimiento cuyos principios jamás deben ser tomados de la ex-
periencia, pues deben ser conocimientos no físicos, sino metafísicos; esto es, más allá
de la experiencia. Es pues un conocimiento a priori, o de la razón pura».⁵ Es decir,
la metafísica versa sobre objetos no empíricos (Dios, el alma, el mundo como totali-
dad), es decir, que no utiliza dato empírico ninguno. En esta época había dos formas
principales de entender la metafísica que Kant criticó:
(+) Dogmatismo: Wolff y su escuela, según Kant, caen en el dogmatismo porque
toda su construcción sistemática es, simplemente, un puro análisis de con-
ceptos vacío y que no alcanza realidad ninguna.
(:) Empirismo: En realidad fue la lectura de Hume lo que obligó a Kant a aban-
donar definitivamente suprimer dogmatismo. Kant acusa a Hume de haberse
quedado corto en su examen crítico de la metafísica. Además, Hume equivo-
ca su camino al considerar que la conexión causa-efecto es un simple hábito
psicológico, lo cual convierte a las leyes físicas en leyes probables, es decir, en
no necesarias. Esto es lo que Kant no puede aceptar:
«El primer paso en las cuestiones de la razón pura y el que seña-
la su edad infantil es dogmático. El segundo […] es escéptico, y pone de
manifiesto la prudencia de un juicio escarmentado por la experiencia.
Pero hace falta todavía un tercer paso, que es propio del juicio maduro
y viril, del que se basa en máximas firmes y de probada universalidad,
consistente ensometer a examennolos hechos de la razón, sinola razón
misma, atendiendo a su capacidad y aptitud para los conocimientos a
priori. Ya no se trata de una censura, sino de una crttica de la razón,
crítica en virtud de la cual se prueba, no simplemente que la razón tie-
ne ltmites, sino cuáles son esos ltmites, no simplemente ignorancia de
éste o del otro punto, sino la ignorancia respecto de todas las cuestio-
nes de cierta clase, todo lo cual es demostrado a partir de principios,
⁵ Prolegómenos, pág. :o,.
+o
Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
no de conjeturas. El escepticismo es, pues, un punto de descanso para
la razón, donde puede reflexionar sobre su marcha dogmática y trazar
un esquema del lugar en que se halla, con vistas a elegir su futuro ca-
mino con mayor seguridad, pero no un sitio de residencia permanente.
Semejante lugar sólo se encuentra en una certeza completa, sea del co-
nocimiento de los objetos mismos, sea de los límites en los que se halla
encerrado todo nuestro conocimiento de objetos.»⁶
El camino que emprende Kant, por tanto, es un camino nuevo y buscar una vía
intermedia: el método crítico. Empleando los términos jurídicos que eran tan del
gusto de Kant, podemos definir esta crítica como un «llevar a juicio»a la razón, de tal
manera que se pueda mediante la crítica de la razón (pura) por la razón misma, decidir
acerca de la posibilidad o imposibilidad de la metafísica, sus fuentes, su extensión y
límites. La crítica es la «ciencia de los límites».
o... Las condiciones de posihilidad de la ciencia
El problema de si la metafísica es posible como ciencia es abordado por Kant de
la siguiente manera: la metafísica debería estar compuesta por proposiciones cientí-
ficas semejantes a las de las matemáticas y la física. Así, Kant señala que un juicio es
considerado como científico cuando se satisfacen dos condiciones: +) que aumente
nuestros conocimientos, y :) que posea validez necesaria y universal, esto es, que no
pueda ser de otra manera, y que valga siempre y en cada caso.
De entrada, Kant se enfrenta con un problema que ya había puesto de relieve el
empirismo: de la experiencia no se puede extraer ningún juicio con carácter universal
y necesario. En efecto, de acuerdo con Leibniz y el empirismo, la experiencia sólo pro-
porciona «verdades de hecho», contingentes y particulares, las cuales todo lo mas,
pueden dar lugar a generalizaciones (probables), pero nunca a verdades necesarias y
universales. La universalidad de un juicio, por consiguiente, sólo puede establecerse al
margende la experiencia, esto es, a priori. Así, los juicios científicos debenser juicios
sintéticos a priori.
• Un juicio analítico (A es B) es un juicio tal que el predicado B se encuen-
tra ya incluido en el sujeto A. Es un juicio «explicativo», porque no hace
sino explicar lo que ya estaba implicado en el concepto del sujeto. Su valor es
absoluto: no es posible negar B de A sin contradecirse, puesto que B forma
parte de A. Ejemplo: «Todos los cuerpos son extensos». Es evidente que los
juicios analíticos no aumentan nuestro conocimiento, pero son valiosos en la
ciencia: permiten el análisis de los conceptos.
• Un juicio sintético es un juicio tal que le predicado B no se encuentra in-
cluido en el concepto del sujeto A. Aumenta nuestros conocimientos, justa-
mente porque permite establecer conexiones hasta entonces desconocidas, o
no bien fundadas. Por eso es un juicio «extensivo». La ciencia ha de estar
compuesta de juicios sintéticos. Ejemplo:«Los cuerpos son pesados».
→ El valor de los juicios analíticos no plantea ningún problema. En cambio, los
juicios sintéticos son más problemáticos: ¸en qué se fundamenta la conexión
entre sujeto y predicado· Teóricamente, puede ser de dos maneras: +) a pos-
teriori, es decir, fundándose en la experiencia («Todos los cuerpos son pe-
⁶ Crttica de la razón pura, A -o+íB -s,.
++
Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
sados»), y :) a priori, es decir, independientemente de la experiencia y, por
tanto, necesario y universal.
La novedad que plantea el pensamiento kantiano es la de considerar que los juicios
científicos son juicios sintéticos a priori. Por lo que el problema que la Crttica de la
razón pura se plantea es el de cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en las
matemáticas y en la física y si son posibles en la metafísica.
o.,. Crttica de las facultades de conocimiento
Si tenemos la posibilidad de construir a priori juicios sintéticos es porque no todo
en nuestro conocimiento procede de la experiencia. Algo tiene que haber en nues-
tro conocimiento que sea independiente de ella. La tarea de la Crttica de la razón pura
consiste, justamente, en: +) descubrir esos elementos no empíricos, y :) justificar su
uso. Esta es la «tercera vía» que postula Kant entre dogmatismo y escepticismo, y se
constituye a partir de cierta síntesis entre racionalismo (la razón opera al margen de
la experiencia y a partir de ideas innatas) y empirismo (todo conocimiento procede
de la experiencia).
«No hay duda alguna de que todo nuestro conocimiento comienza con la
experiencia. Pues ¸cómopodría ser despertada a actuar la facultadde conocer sino
mediante objetos que afectan a nuestros sentidos y que ora producen por sí mis-
mos representaciones, ora ponen en movimiento la capacidad del entendimiento
para comparar estas representaciones, para enlazarlas o separarlas y para elaborar
de este modo la materia bruta de las impresiones sensibles con vistas a un cono-
cimiento de los objetos denominado experiencia· Por consiguiente, en el orden
temporal, ningún conocimiento precede a la experiencia, y todo conocimiento
comienza por ella.
Peroaunque todonuestroconocimientoempiece por la experiencia, no
por eso procede todo él de la experiencia. En efecto, podría ocurrir que nues-
tro conocimiento empírico fuera una composición de lo que recibimos mediante
las impresiones, y de lo que nuestra facultad de conocer produce (simplemente
motivada por las impresiones) a partir de sí misma. […]
Pensar unobjeto y conocer unobjeto no sonexactamente la misma cosa. En
efecto, el conocimiento supone dos elementos. Primero, el concepto por el cual
es pensado un objeto en general (la categoría); segundo, la intuición por medio
de la cual dicho objeto es dado.»⁷
Así pues, el entendimiento no comienza nunca a pensar por sí mismo: algo le debe
ser dado desde el exterior para que comience su actividad. Primero somos receptivos:
recibimos impresiones o sensaciones. Gracias a ellas tenemos una relación inmediata
(intuición) con un objeto a través de los sentidos (intuición empírica). Pero las sen-
saciones no constituyen la totalidad del objeto de nuestra experiencia (contra el em-
pirismo): hay algo más que es puesto por el sujeto cognoscente, que permite unificar,
ordenar, elaborar la materia bruta de las sensaciones. Ese «algo más» que se añade
ya no es un elemento empírico; por tanto, es un elemento a priori. Y es un elemento
estructurante de lo dado a través de los sentidos. Por eso, la relación entre «lo dado»
(por los sentidos) y «lo puesto»por el acto de conocer es una relación que Kant llama
de materia y forma.
⁷ Crttica de la razón pura, Introducción, B+–:.
+:
Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
De esta manera, la explicación del conocimiento en Kant tiene algo de empirismo
(la materia del conocimiento es «dada» empíricamente), y algo de racionalismo (la
forma es «puesta»por el sujeto; por tanto, es algonoempírico, sinoa priori). Así, sólo
podemos conocer gracias a las formas a priori que ordenan el material caótico de las
impresiones sensibles. Pero Kant no se sitúa, al hacer este análisis, en el punto de vista
psicológico; no analiza —como hacía el empirismo— el funcionamiento de nuestra
mente al conocer. Kant se sitúa enel punto de vista que él llama trascendental: analiza
el conocimiento mismo para descubrir las condiciones a priori que lo hacen posible.
Las formas a priori no son anteriores a la experiencia (como las ideas innatas de los
racionalistas), sino que son formas independientes de toda experiencia. Justamente
lo que posibilita que haya algo así como experiencia.
o.,.+. Crítica de la sensibilidad (Sinnlich/eit)
Existen dos modos de sensibilidad: el sentido externo, por el cual nos representa-
mos en el espacio objetos exteriores a nosotros, y el sentido interno, por el cual in-
tuimos en el tiempo nuestros estados psíquicos. Según Kant, el espacio y el tiempo
no son propiedades de las cosas y, por tanto, no nos son dados mediante la sensi-
bilidad. Son, al contrario, las condiciones subjetivas a priori que hacen posible la
experiencia: son algo «puesto» por la sensibilidad en el acto de conocer.
Aparece, pues, una distinciónfundamental entre fenómeno y noúmenoocosa en
sí. Son los fenómenos los que conocemos, no las cosas en sí mismas.
Crttica de la razón pura, +· edición, +-s+.
o.,.:. Crítica del entendimiento (Ierstand)
«La capacidad de pensar el objeto de la intuición es, en cambio, el enten-
dimiento. Ninguna de estas propiedades es preferible a la otra: sin sensibilidad
ningún objeto nos sería dado y, sin entendimiento, ninguno sería pensado. Los
+,
Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
pensamientos sin contenido son :actos; las intuiciones sin conceptos son ciegas. Por
ello es tan necesario hacer sensibles los conceptos (es decir, añadirles el objeto en
la intuición) como hacer inteligibles las intuiciones (es decir, someterlas a con-
ceptos). Las dos facultades o capacidades no pueden intercambiar sus funciones.
Ni el entendimiento puede intuir nada, ni los sentidos pueden pensar nada. El
conocimiento únicamente puede surgir de la unión de ambos.»⁸
El entendimiento es, pues, la facultad de pensar el objeto dado enla intuiciónem-
pírica, es decir, el fenómeno. La «crítica del entendimiento» consistirá en descubrir
las formas a priori del entendimiento que hacen posible el pensamiento. Como pensar
es lo mismo que juzgar, según Kant, también puede ser definido como la facultad de
juzgar.
Pensar o juzgar supone el uso de conceptos bajo los cuales se subsumen los fe-
nómenos que adquieren así unidad y significación. Hay dos tipos de conceptos: unos
son empíricos, y son generalizaciones tomadas de la experiencia (como «hombre»
o «casa»), necesarias para pensar, pero no bastan para construir juicios. Otros son a
priori, y son«puestos»por el entendimiento. Kant los llama categorías y constituyen
las leyes a priori del entendimiento: gracias a ellos podemos pensar, es decir, construir
nuestros juicios acerca de los fenómenos. Así, unificamos y damos sentido al caos feno-
ménico. De este modo, también, nuestra experiencia adquiere carácter de necesidad y
universalidad, haciéndose posible la física como ciencia.
«Para presentar un ejemplo claro, tomemos el siguiente: Si un rayo de sol
cae sohre una piedra, ésta se calienta. Este es un juicio puramente de percepción,
y no contiene necesidad alguna; puedo haber hecho frecuentemente esta obser-
vación, cualquier otro puede también haberla hecho; las percepciones se encuen-
tran solamente enlazadas de este modo comúnmente. Pero si digo: el sol calienta
la piedra, entonces a la observación se añade el concepto de causa, el cual enlaza
necesariamente el concepto de rayo de sol con el de calor, y el juicio sintético se
hace necesariamente válido en general, por consiguiente objetivo, y de una per-
cepción se cambia en una experiencia.»⁹
La correlación entre sensibilidad y entendimiento es perfecta. La sensibilidad es
receptiva y posee intuiciones; el entendimiento es activo y carece de intuiciones (este
es el punto en el que Kant se separa de los racionalistas: no hay intuiciones racionales).
La sensibilidad aporta el contenido del pensamiento (materia); el entendimiento, la
estructura (forma). ambos se necesitan: no hay verdadero conocimiento si una in-
tuición sensible no es pensada mediante una categoría.
«Pensar (den/en) un objeto y conocer (er/ennen) un objeto no son exacta-
mente la misma cosa. Enefecto, el conocimiento supone dos elementos: primero,
el concepto por el cual es pensado un objeto en general (la categoría); segundo,
la intuición por medio de la cual dicho objeto es dado.»'⁰
La tabla de las categorías es obtenida por Kant a partir de los juicios. Efectivamente,
el entendimiento es la facultad de juzgar, y juzgar no es sino unificar los fenómenos
mediante conceptos o categorías. Por tanto, a cada tipo de juicio corresponderá una
categoría especial. Así, la tabla de los juicios permite construir la tabla de las categorías,
tal y como se muestra en el cuadro +.
⁸ Crttica de la razón pura, A ,+íB -,–-o.
⁹ Prolegómenos, :o, pág. ,o+.
'⁰ Crttica de la razón pura, B +¡o.

Historia de la Filosofta – ç. Kant o. El saher. Crítica de la razón pura
Tabla de los juicios Tabla de las categorías
+. Por la cantidad
Universales (Todo A es B) Unidad
Particulares (Algún A es B) Pluralidad
Singulares (Un A es B) Totalidad
:. Por la cualidad
Afirmativos (A es B) Realidad
Negativos (A no es B) Negación
Infinitos (A es no-B) Infinitud
,. Por la relación
Categóricos (A es B) Inherencia y subsistencia
Hipotéticos (Si C es D, A es B) Causa y efecto
Disyuntivos (A es B o C) Comunidad (acción recíproca)
¡. Por la modalidad
Problemáticos (A es [posiblemente] B) Posibilidad-Imposibilidad
Asertóricos (A es [realmente] B) Existencia-No existencia
Apodícticos (A es [necesariamente] B) Necesidad-Contingencia
Cuadro +: Tabla de los juicios y de las categorías.
o.,.,. Crítica de la razón (Iernunµ)
La razón es la facultad de la suprema unificación del conocimiento. Pero no
unifica ningún contenido propio sino que su función es reducir la enorme variedad
de conocimientos del entendimiento al menor número de principios. De ahí que la
razón sea llamada por Kant «la facultad de los principios».
La razón unifica los conocimientos del entendimiento remitiéndolos a algo ab-
solutamente primero e incondicionado en lo que «hay que detenerse». Tales «in-
condicionados» son llamados por Kant ideas. No son juicios o proposiciones, sino
conceptos (a priori) a los que llama también «conceptos puros de la razón» e «ideas
trascendentales».
Las ideas de Alma, Mundo y Dios permiten unificar todos los fenómenos que el
entendimiento estructura mediante las categorías. Así, +) el conjunto de los fenóme-
nos de la experiencia interna se unifica mediante la idea de Alma; :) el conjunto de los
fenómenos de la experiencia externa se unifica mediante la idea de Mundo; y ,) ambas
esferas se reducen mediante la idea de Dios.
Ahora bien, mediante las ideas podemos pensar la totalidad de los fenómenos,
pero no podemos conocer esa totalidad unificada en la realidad del alma, del mundo
o de Dios. Ello se debe a que no poseemos intuición alguna de esas realidades —toda
intuición es intuición sensible, según Kant, y no alcanza sino a los fenómenos, no a las
cosas en sí. Por esto, la regla de uso de las ideas es no referirlas nunca al experiencia,
ni suponer que representan cosas en sí mismas: utilizarlas únicamente para unificar los
conocimientos del entendimiento.
o.,.¡. Conclusión: la imposibilidad de la metafísica como ciencia
La metafísica es imposible como ciencia: no poseemos ninguna intuición sensi-
ble que se refiera a los objetos metafísicos (alma, mundo y Dios). Desde luego, no nos
sirve para conocer nada. Sin embargo, como tendencia natural resulta absolutamente
inevitable: las ideas poseen un uso regulativo de la investigación de la naturaleza (fe-
+,
Historia de la Filosofta – ç. Kant -. El hacer: Ética
nómenos): +) negativamente, porque señalan los límites que no se pueden traspasar;
:) positivamente, porque impulsan a ampliar el campo de la investigación hacia nue-
vas experiencias y hacia una mayor conexión de las mismas. En este último sentido, las
ideas se convierten en ideales que impiden detenerse a la investigación.
-. Ll hacer: Ltica
Kant señala que la razón pura posee una doble dimensión: una especulativa y otra
práctica. O mejor, dos usos: el uso teórico (que es el mero conocer) y el uso práctico
(la determinación de la voluntad). En la Crttica de la razón práctica (+-ss) se busca la
posibilidad de un juicio sintético a priori de carácter práctico: el «imperativo categó-
rico». Tal imperativo es a priori y estrictamente formal, no material.
Además, se parte del Fa/tum (hecho) de la ley moral, que «nos es dada como un
hecho de la razón pura del que tenemos conciencia a priori, y que tiene certidumbre
apodíctica […] que no puede demostrarse por ninguna deducción […] pero que consta
por sí misma».''
El problema de la ética kantiana es el de si la razón pura se basta a sí misma para
determinar la voluntad, es decir, para fundamentar la ley moral y el deber. Si esto es
posible, nos situamos en un terreno totalmente distinto del de la naturaleza. En ésta
no hay lugar para el deher ser, sino únicamente para lo que es. Por ello, Kant habrá de
buscar una ley práctica que sea objetiva, esto es, que tenga validez universal.
Apartir de una crítica de las éticas materiales —a las que Kant acusa de que al pro-
poner siempre la búsqueda de la felicidad, no muestran nunca acuerdo en qué objetos
se cifra la felicidad del hombre— Kant señala que lo único que puede determinar a la
'' Crttica de la razón práctica, B+.
+o
Historia de la Filosofta – ç. Kant a. El esperar: La paz perpetua
voluntad es la forma, el carácter de ley de la ley misma, es decir, su universalidad. La
expresión de la ley moral es lo que Kant llama imperativo categórico. A continua-
ción señalamos las cinco formulaciones que Kant ofrece en la Fundamentación de la
metaftsica de las costumhres:
+. «Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que
se torne en ley universal».
:. «Obra como si la máxima de tu acción debiera tornarse, por tu voluntad, en
ley universal de la naturaleza».
,. «Obra de tal manera que la voluntad pueda considerarse a sí misma, median-
te su máxima, como legisladora universal».
¡. «Obra de tal manera que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la
persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca como un medio».
,. «Obra por máximas de un miembro legislador en un posible reino de los
fines».
Si la ley es un hecho que no precisa ser deducido o justificado, la existencia de la
ley permite deducir la libertad. Esta libertad posee dos dimensiones: una negativa,
que consiste en que la voluntad no está condicionada por ningún elemento empírico
(circunstancias externas o presiones psicológicas), ya que es capaz de regirse por un
imperativo estrictamente formal y a priori, y una dimensión positiva, que consiste en
la autonomía de la voluntad. «Autonomía» significa que la voluntad es ley para sí
misma: es la propia ley moral la que determina a la voluntad. De ahí que, para Kant,
ser libre y estar sometido a una ley moral coincidan.
Además, hay que señalar que el carácter formal de la moral kantiana no elimina el
conceptode bien. Unicamente afirma que noes el conceptode bienel que fundamenta
la ley moral, sino a la inversa, es la ley la que determina lo que es hueno. Por esta razón, el
único móvil admisible para la voluntad es la ley misma, o, como dice Kant, el respeto
por la ley: las acciones, para ser morales, han de ser completamente desinteresadas y
atender, como única causa de la determinación de la voluntad, a la ley moral, es decir,
al cumplimiento del deber por el deber.
-.z. Los postulados de la razón práctica
Sin embargo, ni la virtud ni la felicidad están al alcance inmediato del hombre.
El hombre es un ser limitado y dividido, solicitado por la ley, pero también por los
deseos. Para hacer frente a esta realidad de la condición humana, Kant señala que la
ética implica necesariamente postular en el orden moral:
+. La inmortalidad del alma, como garantía de la posibilidad de un progreso
indefinido en la virtud.
:. La existencia de Dios, como garantía de que virtud y felicidad han de coin-
cidir finalmente.
,. La libertad, que es algo deducido y postulado por la existencia de la ley mo-
ral.
s. Ll esperar: La paz perpetua
La subordinación a la moral y la importancia y primacía de la comunidad apare-
cen en la concepción kantiana de la historia y de la política. La idea dominante es la
+-
Historia de la Filosofta – ç. Kant ç. Textos: Crítica de la razón pura, prólogo a la .º edición
superación de la guerra y el establecimiento de una paz perpetua. En el escrito Idea de
una historia uni:ersal en sentido cosmopolita (+-s¡), la guerra es vista por Kant como
el gran mal político, incluso como «el mayor obstáculo de la moral». La paz es, por
el contrario, el sentido último del progreso y de la historia. Además, en el opúsculo
titulado La paz perpetua (+-,,) Kant traza ya el esbozo de un derecho internacional.
Podría decirse que Kant mostró un espíritu cada vez más juvenil y reclamó más
insistentemente la necesidad de libertad a medida que entraba en sus años de vejez.
Su visión de la historia es típica del racionalismo del xviii, y, si en algo se diferencia
de él, es en su providencialismo. En cualquier caso, esa visión, que es en realidad una
aplicación de las consecuencias que lleva consigo la moral de Kant, hace depender la
racionalidad de la historia de la observancia de una ley universal. En efecto, sólo una
sociedad fundada en la justicia puede hacernos pasar de un estado de naturaleza —
regido por el instinto— a un estado legal —regido por la razón. En tal sociedad son
prioritarios los intereses de la comunidad. Los del individuo son respetados sólo en la
medida en que sean compatibles con el bien de todos.
Por último, con respecto a la finalidad de la vida y a la concepción kantiana de la
religión, hay que señalar que Kant concibió la religión como una fe racional o reli-
gión natural, la cual integra la creencia en Dios en relación con los mandatos morales
racionales. Así, como expresa en La religión dentro de los ltmites de la mera razón, a
la moral no le es indiferente la religión, a pesar de ser, en principio, independientes.
La moral ha de pensar un fin ultimo como resultado de sus deberes. Por ello, la moral
conduce ineludiblemente a la religión racional, que coincidirá con el resultado de la
moral: el triunfo del bien.
.
ç. Textos: Crítica de la razón pura, prólogo a la aª edición
Tix:o, +. «Ahora bien, enla medida enque ha de haber razónendichas ciencias, tie-
ne que conocerse en ellas algo a priori, y este conocimiento puede poseer dos tipos de
relación con su objeto: o bien para determinar simplemente este último y su concepto
(que ha de venir dado por otro lado), o bien para convertirlo en realidad. La primera
relación constituye el conocimiento teórico de la razón; la segunda, el conocimiento
práctico. De ambos conocimientos ha de exponerse primero por separado la parte pu-
ra sea mucho o poco lo que contenga , a saber, la parte en la que la razón determina su
objeto enteramente a priori; y posteriormente lo que procede de otras fuentes, a fin de
que no se confundan las dos cosas. En efecto, es ruinoso el negocio cuando se gastan
ciegamente los ingresos sin poder distinguir después, cuando aquél no marcha, cuál es
la cantidad de ingresos capaz de soportar el gasto y cuál es la cantidad en que hay que
reducirlo.» [K.w:, Crttica de la razón pura, Prólogo a la :· edición.]
Tix:o , :. «La metafísica, conocimiento especulativo de la razón completamente
aislado, que se levanta enteramente por encima de lo que enseña la experiencia, con
meros conceptos (no aplicándolos a la intuición, como hacen las matemáticas), don-
de, por tanto, la razónha de ser discípula de sí misma, noha tenidohasta ahora la suerte
de poder tomar el camino seguro de la ciencia. Y ello a pesar de ser más antigua que
+s
Historia de la Filosofta – ç. Kant ç. Textos: Crítica de la razón pura, prólogo a la .º edición
todas las demás y de que seguiría existiendo aunque éstas desaparecieran totalmente
en el abismo de una barbarie que lo aniquilara todo. Efectivamente, en la metafísica
la razón se atasca continuamente, incluso cuando, hallándose frente a leyes que la ex-
periencia más ordinaria confirma, ella se empeña en conocerlas a priori. Incontables
veces hay que volver atrás en la metafísica, ya que se advierte que el camino no conduce
a donde se quiere ir. Por lo que toca a la unanimidad de lo que sus partidarios afirman,
está aún tan lejos de ser un hecho, que más bien es un campo de batalla realmente des-
tinado, al parecer, a ejercitar las fuerzas propias en un combate donde ninguno de los
contendientes ha logrado jamás conquistar el más pequeño terreno ni fundar sobre
su victoria una posesión duradera. No hay, pues, duda de que su modo de proceder ha
consistido, hasta la fecha, en un mero andar a tientas y, lo que es peor, a base de simples
conceptos.» [K.w:, Crttica de la razón pura, Prólogo a la :· edición.]
Tix:o , ,. «En la metafísica se puede hacer el mismo ensayo, en lo que atañe a la
intuición de los objetos. Si la intuición tuviera que regirse por la naturaleza de los ob-
jetos, no veo cómo podría conocerse algo a priori sobre esa naturaleza. Si, en cambio,
es el objeto (en cuanto objeto de los sentidos) el que se rige por la naturaleza de nues-
tra facultad de intuición, puedo representarme fácilmente tal posibilidad. Ahora bien,
como no puedo pararme en estas intuiciones, si se las quiere convertir en conocimien-
tos, sino que debo referirlas a algo como objeto suyo y determinar éste mediante las
mismas, puedo suponer una de estas dos cosas: o bien los conceptos por medio de
los cuales efectúo esta determinación se rigen también por el objeto, y entonces me
encuentro, una vez más, con el mismo embarazo sobre la manera de saber de él algo
a priori; o bien supongo que los objetos o, lo que es lo mismo, la experiencia, única
fuente de su conocimiento (en cuanto objetos dados), se rige por tales conceptos. En
este segundo caso veo enseguida una explicación más fácil, dado que la misma expe-
riencia constituye un tipo de conocimiento que requiere entendimiento y éste posee
unas reglas que yo debo suponer en mí ya antes de que los objetos me sean dados, es
decir, reglas a priori. Estas reglas se expresan en conceptos a priori a los que, por tanto,
se conforman necesariamente todos los objetos de la experiencia y con los que deben
concordar. Por lo que se refiere a los objetos que son meramente pensados por la razón
y, además, como necesarios, pero que no pueden ser dados (al menos tal como la razón
los piensa) enla experiencia, digamos que las tentativas para pensarlos (pues, desde lue-
go, tiene que ser posible pensarlos) proporcionarán una magnífica piedra de toque de
lo que consideramos el nuevo método del pensamiento, a saber, que sólo conocemos
a priori de las cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas.» [K.w:, Crttica de la
razón pura, Prólogo a la :· edición.]
Tix:o , ¡. «Que espacio y tiempo son sólo formas de la intuición sensible, y por
tanto sólo condiciones de la existencia de las cosas como fenómenos; que nosotros
además no tenemos conceptos del entendimiento y por tanto tampoco elementos pa-
ra el conocimiento de las cosas, sino en cuanto a esos conceptos puede serles dada una
intuición correspondiente; que consiguientemente nosotros no podemos tener cono-
cimiento de un objeto como cosa en sí misma, sino sólo en cuanto la cosa es objeto de
la intuición sensible, es decir, como fenómeno; todo esto queda demostrado en la par-
te analítica de la crítica. De donde se sigue desde luego la limitación de todo posible
conocimiento especulativo de la razón a los meros objetos de la experiencia. Sin em-
bargo, y esto debe notarse bien, queda siempre la reserva de que esos mismos objetos,
como cosas en sí, aunque no podemos conocerlos, podemos al menos pensarlos. Pues
+,
Historia de la Filosofta – ç. Kant ç. Textos: Crítica de la razón pura, prólogo a la .º edición
si no, seguiríase la proposiciónabsurda de que habría fenómeno sinalgo que aparece.»
[K.w:, Crttica de la razón pura, Prólogo a la :· edición.]
Tix:o , ,. «La metafísica, conocimiento especulativo de la razón completamente
aislado, que se levanta enteramente por encima de lo que enseña la experiencia, con
meros conceptos (no aplicándolos a la intuición, como hacen las matemáticas), don-
de, por tanto, la razónha de ser discípula de sí misma, noha tenidohasta ahora la suerte
de poder tomar el camino seguro de la ciencia. Y ello a pesar de ser más antigua que
todas las demás y de que seguiría existiendo aunque éstas desaparecieran totalmente
en el abismo de una barbarie que lo aniquilara todo. Efectivamente, en la metafísica
la razón se atasca continuamente, incluso cuando, hallándose frente a leyes que la ex-
periencia más ordinaria confirma, ella se empeña en conocerlas a priori. Incontables
veces hay que volver atrás en la metafísica, ya que se advierte que el camino no conduce
a donde se quiere ir. Por lo que toca a la unanimidad de lo que sus partidarios afirman,
está aún tan lejos de ser un hecho, que más bien es un campo de batalla realmente des-
tinado, al parecer, a ejercitar las fuerzas propias en un combate donde ninguno de los
contendientes ha logrado jamás conquistar el más pequeño terreno ni fundar sobre
su victoria una posesión duradera. No hay, pues, duda de que su modo de proceder ha
consistido, hasta la fecha, en un mero andar a tientas y, lo que es peor, a base de simples
conceptos.» [K.w:, Crttica de la razón pura, Prólogo a la :· edición.]
:o

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful