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Vademécum 11

junio 5/2010

(Nos encoframos frente a una verdad trascendental. Las personas que la logren comprender, pueden considerarse más inteligentes que el promedio, felicitaciones.)

¿Quién escogió las medidas perfectas que se utilizaron en las Ecociudadelas en cada una de las construcciones: parques, casas, edificios, inclusive estructuras, implementos y demás?
Al menos se sabe que ningún ser humano lo fue, porque todas las medidas se cimentaron en escalas perfectas del fractal que la sabiduría universal utilizó para diseñar el Cosmos y la vida. Suena extraño pero vamos a entender aspectos maravillosos de la arquitectura de la Naturaleza, que nunca se han enseñado en universidades ni aparecen en enciclopedia alguna. (Al menos antes del año 1980 en cuyo transcurrir aparecieron los primeros apartes tomados del Manual de Ingeniería Extraterrestre.) Los conocimientos matemáticos, simples y puros, que a continuación descubriremos son más antiguos que las estrellas y perdurarán inmutables hasta el confín de los siglos. Primero examinaremos factores de medidas que se utilizan en el egomundo: Cuando un arquitecto requiere diseñar una casa u edificio, lo primero que debe hacer es determinar las dimensiones, esto es, medidas: altura profundidad, metros cuadrados de las áreas etc. ¿Cómo las determina?: según las ideas y conveniencias de la persona que le encomendó la obra, o según su criterio personal. Los resultados son que todas las residencias en general tienen diferentes medidas en prácticamente todo. Las casas de algunas urbanizaciones podrán ser iguales pero los conjuntos residenciales son diferentes. Hasta ahora no se han puesto de acuerdo en las medidas óptimas que debieran regir las construcciones. Un edificio podrá ser armónico en su conjunto pero no entra en armonía con la ciudad en donde cada quien edifica según sus gustos y conveniencias disonantes con el conjunto… todo a la deriva. La única ciudad perfectamente armónica en el mundo es la Ecociudadela Astron. Su simetría es radial al igual que el fractal de donde provino. El mismo fractal que formó los sistemas siderales y la vida es el mismo que se utilizó para determinar cada una de las medidas utilizadas en la arquitectura perfecta de nuestro próximo hogar… y llegó la hora de conocer esta sabiduría matemática: Las personas que leyeron el libro REVELACIONES DE UN EXTRATERRESTRE

tuvieron la oportunidad de entender y saber la procedencia de la Frecuencia Cósmica. Nos ahorramos aquí la explicación pero debemos empezar por ahí:

3, 7 y 12. Conocimos la magnitud, procedencia y grandeza de esta constante
universal, y ahora la vamos a utilizar de igual forma que la utiliza la matemática del Universo para diseñar la casa celeste donde los edificios son soles y las casas planetas, y también, mediante la mismas convergencias del fractal universal, se diseñó la bioquímica de la vida. Si multiplicamos esa constante numérica entre si: numeraria de los tres que es el número 252.

3 x 7 x 12 obtendremos la esencia 2+5+

Si sumamos esos tres números entre sí obtendremos la constante de la vida: 2 = 9, veamos por qué:

9 corresponde exactamente al número de meses del ciclo de la gestación humana.
Si lo duplicamos, 9+9 = 18, diez y ocho es exactamente el número clínico de respiraciones cada minuto que necesitamos para alimentarnos de oxígeno y sostener nuestras vidas. Si lo duplicamos 18+18= 36 treinta y seis es exactamente el número de grados centígrados clínicos óptimos en el que debemos mantenernos para estar saludables. Si lo duplicamos 36+36=72, setenta y dos corresponde exactamente a número de palpitaciones del corazón en un minuto en condiciones óptimas. No deja duda que la resonancia universal del 9 en su duplicidad fue utilizada para determinar las medidas de los procesos que rigen nuestros cuerpos en su evolución natural. Mas, la resonancia fractárica del 9 no termina aquí: Si duplicamos las respiraciones por minuto de nuestro corazón 72+72=144, El lado oval de todas las construcciones mayores de la Ecociudadela mide exactamente 144 metros. Comprendamos que si se agregan ceros a un número la resonancia fractárica permanecerá igual: Si agregamos un cero, el resultado es 1440 que es exactamente el número de minutos del día y la noche.

Aquí no cabe duda de que el día y la noche y las medidas de la ecociudadela están en exacta sincronicidad con nuestras funciones orgánicas, derivadas de fractal del nueve, que a su vez provino de la Constante Universal 3, 7 y 12 profusamente explicada en el libro REVELACIÓNES. Tengamos presente que multiplicados entre si se origina el número 252. Si lo dividimos por la constante de la bioquímica 9: 252 dividido 9 = 28 que corresponde exactamente al ciclo lunar o al ciclo ovulatorio de la mujer. También coincide exactamente con círculo externo de los silos mayores en nuestra eco mansión. Si lo dividimos por 7 (numero céntrico de la frecuencia universal) nos dará los grados centígrados óptimos para nuestro cuerpo: 252 dividido 7 = 36. Lo maravilloso del asunto apenas empieza; descubriremos los orígenes de ciertos números de los cuales sabemos su trascendencia: Duplicando las 72 pulsaciones de nuestro corazón =144, agregamos ceros y obtendremos el numero cabalístico 144.000, bastante controvertido, frecuentado en la Biblia y en sabidurías milenarias. (Por fin descubrimos aquí a ciencia cierta de donde provenía.) ¿Por qué será que el lado oval de todas las construcciones mayores de las Ecociudadelas mide exactamente 144.000 centímetros? ¿Alguien se atreverá a alterar esa medida, o cualquier otra a su gusto particular o egoísta conveniencia? ¿Serán todos estos aciertos meras coincidencias?, o estamos en posesión de un fragmento de la verdad Universal. RELACIÓN ÍNTIMA DE NUESTRAS FUNCIÓNES BIOLÓGICAS Y DE LA ECOCIUDADELA CON LA ARQUITECTURA PLANETARIA Los asombrosos descubrimientos van más allá. Investiguemos algunas relaciones exactas entre sistemas planetarios, cuyos ciclos astronómicos determinan nuestros ciclos biológicos, y por tan importante motivo deben coincidir exactamente con las medidas utilizadas en la arquitectura de las Ecociudadelas, en donde vamos a vivir armónicos cobijados por esas concordancias. Las 72 pulsaciones que el corazón del hombre da en un minuto corresponden exactamente a las los 72 años que el Sol requiere para desplazarse exactamente un grado

(por presesión equinoccial), y corresponden a los horas)

720

minutos que tiene un día (12

¿Por qué será que el primer círculo donde comienzan las casas en la Ecociudadela tiene exactamente 720 metros? Cada vez que respiramos nuestro corazón late 4 veces y el número de las respiraciones en ese minuto es 18. Esto guarda perfecta relación con las 4 estaciones y los 18 años de mutación del eje terrestre bajo la influencia lunar… y con la circunvalar que mide 18 metros y tiene 4 vías (peatonal, patinaje de carreras monopatines, bicicletas y ovni tren de los niños). Las 25.920 respiraciones, que realizamos cada 24 horas, corresponden exactamente a los 25.920 años que demoran las Constelaciones para completar una vuelta zodiacal por presesión equinoccial. Al dividir el número astronómico 25.920 entre 72, que corresponde al número de pulsaciones cardíacas, resulta 360 o sean los grados en que se divide la Tierra o cualquier circunferencia. El círculo que contiene el edificio central y los 6 parques de nuestra Ecociudadela mide exactamente 360 metros de diámetro. Si dividimos ese mismo número por los 360 grados de círculo nos arroja con exactitud la frecuencia cardiaca: 25.920 dividido 360 = 72. Dividiendo ese mismo número, 25.920 años correspondiente al ciclo de las Constelaciones, entre el número de minutos del período diurno —720—, el resultado es 36 el cual corresponde a nuestra temperatura corporal óptima. Si continuáramos efectuando divisiones seguiríamos encontrando concordancias, no aproximadas sino absolutamente exactas relacionadas con el Cosmos, la vida y la arquitectura de la Ecociudadela. He ahí la razón inequívoca de que pertenecen al fractal de la vida cuyas dimensiones mayores coinciden exactamente con las partes constitutivas menores que lo conforman. (Introducción al estudio de los Fractáles en los primeros capítulos del libro: ASOMBROSOS INVENTOS QUE SALVARÁN LA TIERRA.) Las personas cuando traten de diseñar, construir o determinar un numero ignoto, se les recomienda que utilicen solamente los números que coincidan con el fractal de la vida, y todas las obras realizadas entrarán en perfecta consonancia obteniendo realizaciones perfectas.

Para saber si un número pertenece al fractal les enseñaremos la forma precisa para someterlo a prueba: Todos los números que se utilicen para medida alguna deben sumar, digito por dígito, 9, o múltiplos o submúltiplos de nueve, por ejemplo: Numero de respiraciones por minuto: 18. 1+8 =9 Numero corporal en grados centígrados: 36. 3+6 =9 Numero de pulsaciones cardíacas: 72. 7+2 =9 Número cabalístico: 144: 1+4+4 =9 Grados del círculo: 360. 3+6+0 = 9 Numero de minutos diurnos: 720. 7+2+0 = 9 Multiplicación de la frecuencia Cósmica entre si, 252, 2+5+2= 9 Los números muy grades darán 18 que constituye la primera armónica fundamental del 9 (el doble): Ciclo de las Constelaciones por precesión equinoccial: 25.920. 2+5+9+2= 18. Los números por debajo del 9 que corresponden al fractal son 3 y 6, incluyendo sus sumas y sus múltiplos. 30, 60, 12, 120 etc. Fuera de los números arriba explicados y sus compuestos no existe ninguno que entre en concordancia con el fractal. A las personas que lograron comprender la magnitud de estas concordancias naturales e inmutables, no les quedará la menor duda de que nuestro cuerpo, el Cosmos y la arquitectura de la Ecociudadela operan con constantes de frecuencias naturales definidas que podemos manejar con un amplio conocimiento científico, y con resultados benéficos incalculables.

El anterior tema representa una faceta del sistema HEXANUMÉRICO ASTRON que debiera adoptar la nueva civilización en un futuro cercano. No presenta las deficiencias e inexactitudes del sistema decimal fundamentado en una constante errónea.

Recordemos que el Pi, π 3, 14 16, jamás podrá expresar exactamente el área del círculo. El numero 100 jamás se logrará dividir en 3, ni en 66. Saber a que horas se encuentran las manecillas del reloj es imposible determinar exactamente con el sistema decimal que admite y necesita los números irracionales. Además de los números imaginarios puros, y trascendentes que crean confusión. El Sistema HEXANUMÉRICO ASTRON, está cimentado en la constante universal del carbono —en la cual se originó la vida—. Mediante esta matemática hexanumérica el área del círculo puede ser expresada con exactitud y sin la cantidad de imprecisiones del sistema decimal del egomundo. Terminé el trabajo en el año 1980 y lo deje escrito en un informe que titulé: “Manual de Ingeniería Extraterrestre” Allí también describí las constantes cosmológicas, electrónicas y cuánticas que determinan la salud humana. Éstas abrieron el campo a la Medicina Fractárica que se disfrutará en el ámbito de las Ecociudadelas. Mágnum Astron

MEDICINA FRACTÁRICA, La única solución para las enfermedades degenerativas y auto inmunes… no hay otra.