You are on page 1of 1

Nº 1.993 | Jueves, 31 de enero de 2013

vivajerez.es Libre mente Síguenos en facebook/vivajerez - twitter.com/vivajerez
vivajerez.es
Libre mente
Síguenos en
facebook/vivajerez -
twitter.com/vivajerez

SOCIEDAD Tres chicas desempleadas crean la empresa ‘Unmandaito’ para recados y gestiones administrativas

De profesión: ‘recaderas’

SERVICIOS

documentación y buscar presupuestos TARIFAS

Desde

llevar a los niños al colegio, planchar a domicilio, hasta arreglar

Desde

6 euros en adelante

Rocío Alfaro

JEREZ

Q ue en Jerez haya casi 36.000 parados no signi- fica que no haya perso- nas ocupadas ni mucho menos. Cuando en una

casa trabajan el padre y la madre, todo un lujo en los tiempos que

corren pero que también se da, o uno

de los dos falta o tiene que atender

otras obligaciones, siempre que hay hijos de por medio o mayores o fami-

liares enfermos a los que asistir, compatibilizar su cuidado con sus compromisos profesionales y las gestiones diarias, como puede ser simplemente hacer la compra sema- nal, puede resultar verdaderamente estresante si no tienen ayuda. Pero no es necesario que trabajen

los dos, son muchas las personas que incluso sin hijos a su cargo se han lamentado de que los días labo- rables no tengan más de 24 horas por no poder llevar el coche al taller

o a pasar a la ITV, acompañar a

algún familiar delicado de salud al médico o simplemente ir al banco a pagar cualquier recibo y encontrarse

con que el fin de semana frena de

lleno cualquier posibilidad de reali- zar estos trámites. Teniendo en cuenta que estos recados pueden llegar a pasar factu-

ra a los afectados y a estresarlos más

de la cuenta, tres amigas de Jerez desempleadas Maite, Gema y Eva, una de ellas diplomada en Graduado Social y dos técnicas administrati- vas, han creado una empresa que atenderán cuestiones que tocan desde el ámbito doméstico, hasta el del coche, las gestiones administra- tivas para las que están formadas

para arreglar cualquier documento,

las que están formadas para arreglar cualquier documento, Maite, Gema y Eva, una graduada social y

Maite, Gema y Eva, una graduada social y dos técnicas administrativas, son las artífices del proyecto. ADRIÁN

Planchar a domicilio (8€ hora), reservar restaurante o pista de pádel (3€), hacer una comparativa de

seguros con tres presupuestos (10€) son algunos de los servicios que ofrecen

además de la salud y el ocio con tarifas desde los seis euros. El nombre de su proyecto, unMandaito (www.unmandaito.es) no puede ser más ilustrativo, y nació una tarde mientras las tres, cansadas de que echar currículos durante dos años sin recibir llama- das de ningún sitio, sopesaran esta posibilidad, conscientes de que reunían los ingredientes que requiere esta empresa para salir adelante: formación, compromiso, disponibilidad y lo más importan- te, que su oferta de servicios coti- dianos podía solucionar la vida a más de un jerezano. A partir de ahí, presentaron su plan de empresa en el Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE) y ha sido allí

donde han tutorizado su proyecto y les han dado el visto bueno. En un mes, tendrán alojamiento un año en las oficinas modulares de la calle Muro, y llevan una semana buzone- ando las urbanizaciones para darse a conocer. Su lema es claro “disfru- ta de los tuyos que nosotros nos ocupamos del resto”. ¿Y qué es el resto? Pues desde planchar a domi- cilio (8 €/hora), enseñar una vivien- da para alquiler o venta, compra semanal (9€/hora), llevar o traer a los niños al colegio (5€), hasta acompañamiento en citas médicas (7€/hora), hacer una comparativa de seguros (hogar, vida, etc) hasta con tres presupuestos (10€), o reser- var restaurante o pista de pádel (3€).

o reser- var restaurante o pista de pádel (3€). ■ Francisco C. Aleu Periodista Justicia y

Francisco C. Aleu

Periodista

o pista de pádel (3€). ■ Francisco C. Aleu Periodista Justicia y dignidad U na cosa

Justicia y dignidad

U na cosa es la justicia y otra la dignidad

personal. Hace apenas unos meses, el

Consejo del Vino se despertó con la

desagradable noticia de que su

presidente, Antonio Fernández, había

ingresado en prisión provisional a resultas de las investigaciones abiertas por el caso de los ERE irregulares, uno de los mayores escándalos políticos de la historia andaluza. Esa misma mañana, Fernández trasladó telefónicamente al Consejo su deseo de abandonar el cargo para no dañar la imagen de una institución ajena por completo a la trama investigada. En la Casa del Vino le creyeron, entre otras cosas porque tampoco tenían motivos para dudar de la pa- labra de quien hasta entonces venía presidiendo la entidad. Actuaron con prudencia y esperaron una semana y otra la llegada del escrito en el que su- puestamente Fernández iba a trasladar formalmen- te su intención de cesar como presidente. En vista de que el reo no cumplía con su promesa -y dado lo irre- gular de la situación- el Consejo convocó un pleno extraordinario que acordó su cese. A continuación se abriría el proceso de renovación de la presiden- cia. A diferencia de lo que ocurrió cuando fue elegi- do Fernández, el pleno cerró el nombramiento de una figura de consenso, encarnada en la persona de Beltrán Domecq Williams. Lo que nadie podía entonces imaginar era que el exconsejero de Empleo, el hombre considerado cla- ve en la trama de los ERE irregulares y el mismo que había trasladado su intención de dimitir para no da- ñar a la institución que presidía, fuera capaz de pre- sentar una demanda por despido improcedente. La ha ganado en primera instancia y no dudo de la existencia de argumentos jurídicos que avalen la de- cisión de la sala de lo Social. Lo que sí parece evidente es que con el incumpli- miento de la palabra dada al Consejo la misma ma- ñana en que ingresaba en prisión, Fernández pierde el respeto de la opinión pública. Y no lo pierde por haber participado en una supuesta corruptela, que serán los jueces quienes tengan que dictaminar al respecto; lo pierde precisamente por faltar a su pa- labra y por pretender ahora sacar tajada económica de una institución a la que manchó. Fernández ha podido ganar una demanda, pero ha perdido digni- dad. Y contra eso, no cabe recurso.

a la que manchó. Fernández ha podido ganar una demanda, pero ha perdido digni- dad. Y