IV Congreso Internacional de la Lengua Española Cartagena de Indias, 26-29 de marzo de 2007 Panel 2.

1: Hacia la unidad terminológica del español

Organizar la terminología del español en su conjunto: ¿realidad o utopía? (1)
M.Teresa Cabré Castellví Profesora de la Universidad Pompeu Fabra Presidenta de la Asociación Española de Terminología (AETER)

Es un privilegio poder intervenir en esta sesión del IV Congreso Internacional de la Lengua Española dedicada a la terminología del español, en un marco incomparable como el que nos ofrece la ciudad de Cartagena de Indias, y poder mostrarles los avances de la terminología española, pero aun lo es más poder reflexionar ante ustedes y con ustedes sobre las posibilidades de organizar la terminología del español en su conjunto, una tarea pendiente que a mi modesto parecer deberíamos acometer cuanto antes si deseamos que la lengua española en su conjunto y todas y cada una de sus variedades avancen armónicamente en la elaboración de recursos aptos y adecuados para expresar y comunicar sobre temas de especialidad. Consciente pues de la responsabilidad asociada a esta tarea y de la envergadura que supone llevarla a cabo, me dispongo a explicarles un proyecto en curso, pero aun en sus inicios, como es el proyecto TERMINESP, con el convencimiento que sabrán darle la importancia que pueda merecer y querrán contribuir con su cooperación al desarrollo del mismo. Sin embargo, antes de entrar en el proyecto, me gustaría presentar brevemente algunas ideas que justifican la necesidad de organizar la terminología de las lenguas de cultura y presentarles muy someramente algunas iniciativas anteriores similares a la actual que surgieron en unos momentos en que quizás el contexto no era idóneo para poder captar su importancia. Hoy estoy segura que estamos en el momento oportuno para llevar a cabo una iniciativa de este tipo, por cuanto tanto las características sociales y profesionales reclaman a voces su necesidad, como el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación permiten. Para finalizar, trataré de evaluar las posibilidades que tiene llevar a cabo un proyecto como el que propondré. Y espero de ustedes un juicio crítico, pero constructivo, sobre la viabilidad de dicho proyecto para dar respuesta al interrogante del título de esta intervención: ¿se trata de una utopía o de una posibilidad organizar la terminología del español en su conjunto? No quiero empezar mi intervención sin subrayar el papel que tuvieron en su momento dos figuras clave en la terminología del español: Doña Amelia de Irazazábal Nerpell, profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y creadora del grupo TermEsp, y Don Ángel Martín Municio, catedrático de Bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid, que fue subdirector de la Real Academia Española y presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Los dos, desde su respectivos contextos de actuación, lucharon por transmitir el interés estratégico de la terminología en español y llevaron a cabo iniciativas prácticas en el ámbito de la terminología y el discurso de especialidad y en las tecnologías lingüísticas, entonces pioneras en España. No consiguieron que las instituciones del momento consideraran el tema como un tema estratégico para la modernización de la lengua española, pero sembraron en nosotros un interés que hoy se manifiesta de nuevo en esta exposición.

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que contaba con 18 investigadores. En España. se aprueba el Programa de Investigación "Estudio y Coordinación de la Terminología Científico-técnica Española". no solo con miras a las necesidades internas sino también para una indispensable colaboración con Latinoamérica. los esfuerzos se concentraron en lograr una organización terminológica que tuviese su apoyo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y en otros organismos interesados en actividades similares. 2 . rumanos y portugueses. grupo de científicos procedente del área de la Información y Documentación Científica del CSIC. En el año 1970. (Servicio de Terminoloxía Galega). a partir de la reunión de Florencia. el CNRS y el CSIC respectivamente. para la consecución de la normalización de la lengua científica española. Un poco de historia A lo largo de la segunda mitad del siglo XX fueron varias y de diferente tipo las iniciativas que surgieron como intento de organizar la terminología de la lengua española peninsular. Y bastantes años más tarde. dirigido por Manuel Criado de Val y ubicado en el CSIC español. el centro oficial de terminología catalana. En 1985 aparecen en España los dos primeros núcleos activos que empiezan a desarrollar trabajos en el campo de la Terminología. bajo el patrocinio de la Generalitat de Cataluña y del Institut d’Estudis Catalans (IEC). como culminación de los esfuerzos llevados a cabo en el Instituto de Información y Documentación en Ciencia y Tecnología (ICYT). pero todas ellas han contribuido a crear en el espacio iberoamericano la idea de que la terminología es necesaria en la denominada sociedad del conocimiento y estratégica para la visibilización internacional y el futuro de las lenguas naturales. en 1997. los organismos franceses y españoles de investigación. en noviembre de 1983. que desde su inicio cuenta con personal especializado en terminología y documentación y con la colaboración de múltiples asesores técnicos y científicos de gran relieve. Y fruto de esta primera iniciativa nació la idea de HISPANOTERM. que cuenta con la asesoría permanente de los Institutos del CSIC. Por un lado se crea TermEsp. En 1986 nace el Centro de terminología vasco EuskalTerm. Ninguna de ellas consiguió en su momento alcanzar la meta final que se proponía. crea la Unidad Estructural de Investigación de "Terminología" en el Instituto de "Miguel de Cervantes" y en el año 1981. organiza en Madrid en cooperación con HISPANOTERM e INFOTERM. En este seminario ya se puso de manifiesto la necesidad de contar con una información rápida y eficaz en materia de terminología científico-técnica en lengua española. y que también pronto se suma a la preocupación por la formación de especialistas en Terminología y la coordinación terminológica dentro de una política general de la lengua.1. gracias a un convenio entre a Real Academia Galega y el centro "Ramón Piñeiro" para a Investigación en Humanidades. dentro de la Programación general del CSIC. Por otro lado nace TERMCAT. asesores científicos y lingüísticos de los glosarios que se empezaron a desarrollar en el ICYT. TERMIGAL. el primer seminario sobre terminología celebrado en España. Este Programa. Subrayemos pues que esta declaración es el antecedente más claro del tema del que aquí trata este panel. Este acuerdo se abrió en 1972 en Florencia a organismos italianos. Posteriormente el CSIC. con objetivos similares a los otros grupos citados. Una primera iniciativa llevada a cabo para organizar de manera sistemática la terminología de la lengua española la constituyó el proyecto FITRO (Fonds International des Terminologies Romanes). en el año 1978. El trabajo terminológico de HISPANOTERM no ha sido nunca conocido. se reunieron en Barcelona y acordaron constituir un fondo terminológico de ambas lenguas y ponerlo en común.

que hoy en día sería ampliamente aceptada por lingüistas y filólogos. AETER sólo se ocupó de organizarse y de convocar Jornadas anuales para promover el interés por la terminología y favorecer el intercambio entre las personas y organismos interesados en el tema terminológico. La Asociación Española de Terminología (AETER) es una asociación de ámbito nacional. entre las que se cuentan la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales y la Real Academia Española. 1996) y del Diccionario esencial de las ciencias (1999) puso en el mercado una cantidad considerable de unidades terminológicas establecidas por consenso entre académicos. sin embargo. La terminología. UZEI y TERMIGAL. Fue creada el año 1997 en Madrid por iniciativa de personas e instituciones interesadas en el estudio sobre la terminología y los lenguajes de especialidad. el Centro de Información y Documentación (CINDOC) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). estimular la elaboración de recursos terminológicos necesarios y difundir los recursos existentes. TERMCAT. las partes del cuerpo humano o los elementos químicos y sus combinaciones. La razón esencial era la concepción misma de la terminología como conjunto de términos o unidades usadas en los ámbitos de especialidad para expresar de un modo preciso. del que hablaremos a continuación. estamos ya en una fase nueva. del mismo modo que en los siglos precedentes se acuñaron las nomenclaturas de base latina para denominar internacionalmente las especies naturales. conciso. y diversas entidades privadas del ámbito de las industrias de la lengua española No sería justo silenciar el papel que D. pero a partir del año 2005 AETER inició una etapa nueva con el lanzamiento del proyecto TERMINESP. 1992. básicamente desde su puesto de presidente de la Real Academia de Ciencias Físicas. Son miembros de AETER personas a título individual e instituciones muy diversas. la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR). los Centros de terminología de otras lenguas de España. Actualmente AETER ocupa la Secretaria del Comité 191 de AENOR (CT-37 ISO). Exactas y Naturales y vicepresidente de la Real Academia Española. La publicación del Vocabulario científico y técnico (1983. Varias son las claves que permiten explicar esta concepción de la terminología al margen de las lenguas: La primera radica en asumir que puede existir un vocabulario completamente controlado en la comunicación científico-técnica. 2. fase que en nuestra opinión se inició con la creación de la Asociación Española de Terminología (AETER). sistemático y uniforme los conceptos propios de las materias científicas y técnicas. cuyos objetivos principales son desarrollar y promover la Terminología como disciplina. 3 . El inicio de creación en la RAE de un corpus científico-técnico mostró explícitamente que la Academia por vez primera se interesaba por los lenguajes de especialidad y la terminología en español. Departamentos e Institutos de distintas universidades. Durante sus primeros años. y en la elaboración y consulta de recursos terminológicos en español y en las demás lenguas de España. Esta afirmación tan rotundamente expresada. habría sido puesta cuando menos en tela de juicio hace unas décadas. sin ánimo de lucro. muy lejos de los signos de la lengua. imprescindible en las lenguas No cabe duda que la terminología es uno de los factores clave en las lenguas que se consideran lenguas de cultura y pieza indispensable de cualquier lengua. Ángel Martín Municio jugó en la consideración de la terminología en España y en la constitución de AETER.Hoy.

Y una tercera clave procede del origen de la terminología como disciplina autónoma. La democratización de la enseñanza y. sino que se extiende además a los ámbitos de la enseñanza de las especialidades. lanzan al mercado y en los que incluyen directa o indirectamente la terminología. de manera que hoy en día el papel predominante en la difusión de los avances científicos y técnicos se concentra en manos de los medios de comunicación de masas. Cambios sociales y terminología La situación de la ciencia. pero de una la misma materia pueden comprenderse con relativa facilidad. y ha pasado a ser de dominio bastante común. del conocimiento y de la comunicación. 3. a la traducción e interpretación y a la enseñanza de lenguas para propósitos profesionales o específicos. ya sea directamente ya sea a través de los resúmenes de prensa que han creado las revistas científicas de prestigio y de los que los periodistas extraen la información. no sólo para la comunicación profesional sino también para la afirmación internacional de toda lengua de cultura en una sociedad moderna. En este escenario. una buena parte de la terminología científica y técnica ha dejado de ser de conocimiento restringido a los especialistas y controlada exclusivamente por ellos. ha cambiado totalmente desde hace ya bastantes décadas. como decíamos al inicio. En coherencia con esta afirmación. al que se considera el fundador en Europa de la terminología. Hoy todo el mundo reconoce que la terminología es también una parte de las lenguas particulares y un factor clave. pero no se sabe exactamente qué significa). ha desbordado el escenario anterior. las normas internacionales sobre creación de términos (ISO DIS 860: 1993 . en tanto que disciplina. sociales. el poder adquirido por los medios de comunicación en la difusión de la información de todo tipo. Suele afirmarse que dos especialistas de distinta lengua.La segunda clave que explica por qué se ha concebido durante tanto tiempo la terminología al margen de las lenguas yace en la creencia de que en la comunicación científica solo participan los especialistas y en consecuencia se deben acortar al máximo las distancias lingüísticas que los separan. Esta concepción alingüística de la terminología ha sido progresivamente puesta en tela de juicio en las últimas tres décadas ya sea por los enormes cambios políticos. Podemos comprobar que cada vez es mayor la exigencia de profesionalización especializada en el mundo laboral y por lo tanto cada vez son más numerosos los programas de estudios especializados que los organismos públicos y privados. Pero la transferencia de los conocimientos especializados no se limita a esquemas de comunicación entre expertos o de expertos a gran público a través de los profesionales de los medios de comunicación. económicos y tecnológicos que se han producido —cambios que para historiadores y antropólogos hacen pensar en un cambio de civilización— como por los cambios epistemológicos producidos en las ciencias del lenguaje. 4 . por cuanto la lingüística estructural dominante en la época no le permitía explicar la idiosincrasia de los términos especializados con relación a las palabras del léxico común de las lenguas. por lo menos como conocimiento pasivo (se conoce la denominación de un término y se sabe someramente a qué se refiere. controlada en su producción y difusión por los propios científicos hasta la primera mitad del siglo XX. Wüster concibió una teoría para la misma alejada de los supuestos del lenguaje. académicos y laborales. por encima de todo.International Harmonization of concepts and terms) aconsejan favorecer los mecanismos de derivación y composición mediante formantes greco-latinos. Eugen Wüster (Wieselburg 1898 – Viena 1997).

ya que no podemos dejar de lado que la terminología se acuña de manera natural en el discurso original de los especialistas y una denominación aparece por primera vez en el contexto en el que un conocimiento ha sido producido. 5 . Las lenguas que se utilizan en todos los ámbitos comunicativos suelen disponer de terminología específica en todos estos ámbitos.Con la internacionalización de los intercambios económicos. ha hecho despertar el deseo de los países de conservar sus especificidades. No cabe duda de que con una decisión así se crea una situación de diglosia voluntaria que a medio plazo reduciría os ámbitos de uso de las lenguas y a la larga justifica su substitución y abandono. Muchos de quienes defienden la utilización exclusiva del inglés en los ámbitos especializados se basan precisamente en el hecho de que el inglés ya posee los términos necesarios para expresar los conocimientos científicos y técnicos. es decir distribuir las lenguas por ámbitos de uso de forma que una lengua sea utilizada en todos ellos mientras que las demás solamente en algunos. Lenguas y terminología propia Si asumimos que las lenguas de cultura deben disponer de recursos terminológicos para poder expresar los conocimientos científico-técnicos desde su genuinidad. es una consecuencia directa de esta necesidad. capaces de asegurar la literalidad. Pero hay lenguas que. a pesar de que se consideran útiles en cualquier ámbito de comunicación. y por lo tanto deben crear terminología. Estas situaciones han afectado a la terminología en dos aspectos: por un lado se ha intensificado el interés por conocer lenguas distintas y poder expresarse en ellas. aceptar esta posición significa reducir los ámbitos de uso de las demás lenguas. pero también la eficiencia. porque allí donde se crea conocimiento nuevo se producen espontáneamente términos para denominarlo. Toda lengua considerada lengua de cultura necesita disponer de recursos terminológicos propios. la explosión de la globalización a gran escala.. 4. Una lengua sin terminología no es una lengua apta para expresar y comunicar la ciencia y la técnica. Ello nos lleva a preguntarnos si las lenguas de sociedades que no innovan en conocimiento ni en aplicaciones deben ser necesariamente subsidiarias de la terminología acuñada en las de los países científica y técnicamente innovadores. Pero defender que todas las lenguas deben disponer de recursos terminológicos propios abre la puerta a la cuestión sobre qué se entiende por propios. por otro lado se ha multiplicado la necesidad de disponer de mediadores interlingüísticos (traductores e intérpretes) bien formados. con lo que progresivamente va a ser substituida en estos ámbitos por otra lengua más apta para estos usos. que conduce inevitablemente a una uniformización cultural y lingüística. Sin embargo. y no depender de los recursos acuñados en otra lengua. Una lengua sin terminología ve reducidas sus posibilidades de uso en las situaciones de especialidad temática. del discurso especializado. La creación en España de más de veinte programas universitarios de grado para la formación de traductores. Una lengua sin producción terminológica abierta total e irreflexivamente al préstamo en áreas del saber tan importantes como las científico-técnicas y en ámbitos de acción tan relevantes como los profesionales pierde poco a poco su iniciativa en el mercado internacional de las lenguas. parece evidente que todas ellas deben disponer de recursos terminológicos propios para representar y comunicar los conocimientos científico-técnicos. culturales y tecnológicos se ha puesto sobre la mesa la necesidad de gestionar situaciones de plurilingüismo asegurando la calidad de la comunicación. por cuanto una gran parte de estos conocimientos han sido creados en países de habla inglesa. aunque solo sea con un fin puramente funcional en situaciones de trabajo. Finalmente. ya sea a través de Facultades de traducción o a través de portales más amplios. no poseen términos producidos de manera natural en el discurso especializado.

como campañas de impulso del uso de sus lenguas en todo tipo de situación de comunicación. pero no siempre su terminología es fruto de la aceptación consciente de quienes la utilizan. deben ser permanentemente actualizados tanto en lo que se refiere a nuevas unidades de denominación como a resemantización de las unidades cuyo contenido cambia con gran rapidez. El ejemplo más significativo. que son las unidades lingüísticas que más prototípicamente condensan los conceptos especializados. Es obvio que una lengua moderna. Cabe subrayar además que la lengua española es la lengua oficial de la gran mayoría de países de América. Físicas y Naturales. bien aceptadas en las comunidades respectivas. El conocimiento especializado y la tecnología crecen y se diversifican a un ritmo imparable en la época actual. Esta última preside el denominado Consell Supervisor. La lengua catalana es la lengua propia de Cataluña (2). tiene que disponer de recursos terminológicos propios para poder cubrir la pluralidad de los escenarios de comunicación. constituyendo una comunidad de más de 300. Estas políticas lingüísticas son totalmente explícitas y. no únicamente apta. se han creado centros oficiales de terminología que coordinan el trabajo terminológico y se encargan de la fijación de las formas normalizadas problemáticas o polémicas. es el de la Real Academia de Ciencias Exactas. Sin duda alguna el español se utiliza efectivamente en todos los ámbitos científico-técnicos y profesionales. Las comunidades autónomas de lengua distinta al español disponen todas ellas de políticas lingüísticas reguladas por sus respectivos Estatutos de Autonomía. con algunas excepciones. La situación de la terminología en España y en los países hispanohablantes de América Latina España es. En virtud de estas políticas han creado organismos para la promoción de sus lenguas y han adoptado planes de normalización de las lenguas propias que se proyectan tanto sobre la creación y actualización de recursos lingüísticos diversificados sobre todos los temas. pero sin embargo piezas relevantes en el progreso de las 6 . unido a la precisión conceptual vehiculada por cada unidad terminológica. Existen también organismos específicos para la terminología. Galicia y el País Vasco o Euskadi) son comunidades autónomas históricas con lenguas distintas a la lengua castellana.000. los términos. que corresponde a la Comisión de Normalización de la terminología. En el Centro de Terminología de Cataluña. Su modo de organización es variado. La entrada de numerosos países en la sociedad del conocimiento requiere necesariamente una actualización permanente de los recursos para expresar los conceptos de los ámbitos de nuevo conocimiento. un país plurilingüe. creados al margen de las instituciones académicas y administrativas españolas. El trabajo terminológico permanente es pues necesario para mantener una lengua actualizada para los usos especializados. sino susceptible de ser usada en todo tipo de situación comunicativa.Este no sería el caso de la lengua española en su conjunto. Por esta razón. Entre los diferentes organismos administrativos responsables de los planes de normalización lingüística. la gallega de Galicia y el euskera del País Vasco. participan la Administración y la Academia de la lengua. 5. por ejemplo. Para el español existen en España algunos organismos interesados por el crecimiento armónico y genuino de la terminología española.000 de hablantes. Entre las autonomías reconocidas por la Constitución española tres de ellas (Cataluña. como ya hemos mencionado. denominada comúnmente española en el exterior. como se sabe.

España no dispone hasta hoy de una política lingüística explícita. creada en 1988 en el I Simposio Iberoamericanos de Terminología celebrado en la Universidad Simón Bolívar de Caracas. por razones fáciles de explicar. Físicas y Naturales. Exactas y Naturales han actuado como el único polo oficial de referencia. ya sea porque han sido validados por instituciones reconocidas. La lengua española no dispone tampoco de un centro de terminología ni de organismo alguno que se ocupe oficialmente de su normalización. elaborados por muchos organismos. cuya creación impulsó también D. procedentes de la traducción de las Normas ISO. La Asociación Española de Normalización (AENOR) difunde términos fijados en las Normas UNE. Pero sin embargo. adaptación y adopción de nuevos términos.actividades terminológicas en España e Iberoamérica. El proyecto TERMINESP Con el propósito de implementar un sistema de acceso y distribución en línea de los datos terminológicos del español. creada en París en 1990 para promover la armonización de la neología terminológica de las lenguas románicas. ha jugado el papel de coordinador de las actividades terminológicas realizadas por grupos de las Universidades españolas e iberoamericanas convocando puntualmente un Simposio bianual de gran concurrencia. Parece obvia la necesidad manifestada repetidamente por algunos colectivos profesionales. empresas y particulares. la organización de la terminología de la lengua española contrasta considerablemente con la organización que en España tiene la terminología de las lenguas catalana. AETER lanzó en 2005 el proyecto TERMINESP. ya sea porque hayan sido producidos por organismos competentes. Ángel Martín Municio desde la Academia de Ciencias Exactas. De hecho se trata de evitar que la terminología española de referencia sea proporcionada por buscadores de Internet que ofrecen a los usuarios datos sin filtro de calidad alguno. 6. si bien en los últimos tiempos la Real Academia Española ha impulsado y puesto en circulación una política panhispánica. Y también existe la Red Panlatina de Terminología REALITER. gallega y vasca. de crear una comisión lingüística para la terminología del español que estableciera los criterios que deben orientar la creación. 7 . centros de coordinación del trabajo terminológico. cuyos gobiernos autonómicos han creado. En el seno de REALITER se ha creado en Roma en 2003 una red de Observatorios de Neología en la que participan centros de todas las lenguas románicas y de sus variedades. Las dos ediciones del Vocabulario Científico y Técnico de la Real Academia de Ciencias Físicas. TERMINESP parte de la constatación de una necesidad social y del análisis de la situación de otras lenguas de España(3) y del mundo. fundamentalmente traductores y redactores técnicos. Y la Asociación Española de Terminología (AETER) intenta impulsar con muchas dificultades y desde una situación de precariedad de medios un debate entre los organismos implicados en la terminología española de manera que se consensúe un modelo de organización de la terminología para el español teniendo en cuenta su gran diversidad geográfica. término usado para referirse a los esfuerzos que está llevando a cabo para contribuir a un consenso que asegure la unidad de la lengua española respetando su diversidad geográfica. que utilizan la lengua española en su trabajo de disponer de un acceso a datos terminológicos del español que ofrezcan garantías de calidad. Desde 1999 existe asimismo la Asociación Española de Terminología. con lo que acuña terminología normalizada sin que medie autoridad lingüística alguna. instituciones. La Red Iberoamericana de Terminología (RITERM). instituciones de coordinación de la neología y canales de normalización de los términos nuevos o innecesariamente diversificados.

aspiramos a obtener la implicación de la Real Academia Española (RAE). que es la que actualmente se está desarrollando bajo la dirección de la Junta directiva de AETER. a través de la Asociación de Academias. En esta primera fase. TERMINESP existe y ha empezado a avanzar y a producir algunos resultados. Estamos ahora aún en la primera etapa. y. se propone esencialmente: Organizar una plataforma de distribución de datos terminológicos y facilitar el acceso a la terminología española disponible Organizar el proceso de sanción de la terminología del español Establecer criterios lingüísticos para la terminología 8 . El desarrollo del TERMINESP se ha dividido en tres etapas: Primera etapa: Organización de la terminología del español en España Segunda etapa: Articulación de la terminología del español con los organismos terminológicos de las comunidades autónomas de lengua no castellana Tercera etapa: Articulación de la terminología del español peninsular con la terminología en español de los países hispanos de América. y a los países hispanófonos de América Latina. vasco y gallego Impulsar la organización terminológica de los países con lengua española. Como podemos apreciar. lengua de traducción La Red Iberoamericana de Terminología (RITERM) Unión Latina En su conjunto el proyecto TERMINESP es sólo un proyecto de trabajo que a largo plazo se ha propuesto: Organizar la terminología del español en España Articular la organización de la terminología del español con la terminología de las distintas autonomías de lengua distinta al castellano: catalán. los países de América Latina Y finalmente. integrar en él a las autonomías de lengua no española. pero que espera contar con personal técnico destinado al Proyecto. representada por su presidente La Unidad de multilingüismo y coordinación terminológica de la DGT de la CE El Centro Virtual Cervantes La Fundación El español. organizar una red que conjugue los nodos latinoamericanos y los españoles peninsulares en una única organización. y de la Red Iberoamericana de Terminología (RITERM). más específicamente. unos objetivos demasiado ambiciosos para una asociación tan débil. Para este camino. la de organizar la terminología del español en España. Pero aun así.Integraron la comisión promotora de TERMINESP: La Asociación Española de Terminología (AETER). una vez organizado y evaluado el modelo. a través de las Asociaciones nacionales de terminología. En la primera etapa TERMINESP se ha previsto únicamente desarrollar el proyecto sobre el español de España.

en el Parlamento europeo y en el Consejo de Europa y a las bases de Universidades y otros organismos que lo ofrezcan. preferiblemente organismos oficiales. A partir de aquí y para dar un paso adelante en el proyecto. Iniciar contactos con los organismos españoles que dispongan de bases de datos terminológicos. El total de normas entregadas por AENOR fue de 630. centros de traducción y Universidades. Este trabajo se ha llevado a cabo gracias a la concesión de una acción especial de carácter estratégico concedido por el MEC. que debe permitir consultar en línea las bases de datos de algunos organismos e incorporar fondos terminológicos de otras organizaciones o nueva terminología procedente de nuevos proyectos. se organiza en tres submódulos: almacenamiento acceso a las bases residentes acceso a bases remotas Esta plataforma se propone ofrecer de entrada la terminología contenida en las Normas UNE de AENOR. Módulo 1: Creación de una plataforma de acceso a la terminología y organización de la consulta La plataforma pública de acceso a la terminología del español. En estos momentos el trabajo de TERMINESP relativo a esta etapa del proyecto se encuentra en el siguiente estado: Se han convertido las normas UNE de terminología de AENOR en base de datos terminológica a la que se dará acceso a través de la plataforma de TERMINESP. 9 . Veamos con mayor detalle a continuación cada uno de estos módulos y el trabajo que en cada uno de ellos se ha llevado a cabo. Se ha elaborado el documento que fija las condiciones y la forma de representación de los datos terminológicos que desean pasar a formar parte de la plataforma. De todo este conjunto se han podido convertir en registros de base de datos 600 a través de la creación de macros. habría que: Implementar la plataforma en un sistema informático y migrar los datos terminológicos de las normas UNE a dicha plataforma. TERMINESP se ha organizado en tres módulos: Módulo 1: la creación de una plataforma de acceso a la terminología y organización de la consulta. el acceso directo a la terminología española del nuevo banco de datos terminológicos de la Comunidad Europea (IATE)(4). que agrupa la terminología recopilada en la Comisión europea. Se ha diseñado la plataforma TERMINESP y configurado la estructura terminológica de los registros propios.Para cubrir estos tres objetivos. Módulo 2: el diseño e implementación de un sistema de sanción de la terminología a través de comités de expertos Módulo 3: la creación de una comisión lingüística para la terminología del español.

10 . Es evidente que si continuamos en esta situación TERMINESP avanzará muy despacio. servicios lingüísticos de medios de comunicación y agencias de prensa. Módulo 2: Diseño e implementación de un sistema de sanción de la terminología a través de comités de expertos Está previsto organizar el sistema de sanción de la terminología del español en forma de foros virtuales o listas de discusión. y el plan de trabajo de COLTE fueran ya una realidad. En estos momentos la comisión COLTE tiene en curso de discusión su primer documento. Módulo 3: Creación de una comisión lingüística para la terminología del español Como hemos afirmado al inicio de este texto. Este moderador actuará como el responsable en cada foro de vehicular a la base de datos de TERMINESP o a la Comisión Lingüística de la Terminología del Español (COLTE). El trabajo sobre este módulo está aun por estrenar. ya sea a través de una comisión de servicios o de contratación de personal nuevo. lo cual no es baladí si tenemos en cuenta la precariedad de recursos humanos estables con que todo el trabajo se ha llevado a cabo. los resultados de la discusión de casos terminológicos. parece fuera de duda que para llevar delante de manera sistemática un proyecto de esta envergadura hay que contar con personas que puedan dedicar su atención a él. además de ser tema de competencia de especialistas. de AETER y del Departamento de Español de la Dirección General de Traducción de la Comisión Europea. "Recursos de la lengua española para la terminología científica". establecer los recursos prioritarios para la creación de nuevos términos y discutir los casos especialmente problemáticos para buscarles una solución. tantos como ámbitos de conocimiento o de actividad se establezcan.Crear en la plataforma y de manera adecuada los enlaces a las distintas bases terminológicas externas a la plataforma. presidida por la RAE. A este fin. Siguiendo esta línea. COLTE está integrada por representantes de Universidades. de la que hablaremos a continuación. aunque sí de manera parcial. la terminología. para establecer los criterios de adopción y adaptación de préstamos terminológicos. en diciembre de 2005 se creó la Comisión Lingüística de la terminología (COLTE). Y aunque hemos avanzado. Los términos son unidades lingüísticas que forman parte de las lenguas particulares y comparten espacio con el resto de unidades del léxico de cada lengua. y. No podemos decir que hayamos cumplido este propósito totalmente. por supuesto con un moderador. TERMINESP previó desde el inicio la creación de una comisión de máximo nivel que se ocupara de establecer los criterios de creación de los términos nuevos y participara en la fijación de las unidades terminológicas de referencia en caso de discusión y falta de acuerdo entre los especialistas de cada ámbito o bien en casos de insatisfacción por la entrada masiva de términos tomados en préstamo a otras lenguas. En abril de 2005 cuando se lanzó el proyecto en una reunión celebrada en Madrid convocada por los traductores de español de la CE decíamos públicamente que era de esperar que a finales de 2006 la primera versión de la plataforma de acceso a los datos. del Instituto Cervantes. Desde este punto de vista las unidades terminológicas son competencia también de los organismos que se ocupan de establecer las formas de la lengua. es también tema de trabajo de lingüistas.

Tres fueron los puntos que. la constitución de Asociaciones nacionales.7. El tiempo dirá si en los países de habla española existe la convicción de que una lengua de cultura que desee participar como tal en la sociedad del conocimiento y la información requiere poseer 11 . sobre la base de nuestra propuesta. Y RITERM por su parte podría actuar de catalizador de la gestión de TERMINESP impulsando. les parecieron indispensables: La creación de Asociaciones nacionales de Terminología en cada uno de los países hispanohablantes de América Latina(5). además de los anteriores. que pudiera actuar de nodo central para almacenar y distribuir la terminología española en cada país La toma de contacto con la Academia de la lengua respectiva para conocer las posibilidades de trabajar conjuntamente en este proyecto. celebrado en la ciudad de Montevideo los días 7 a 10 de noviembre de 2006. tomar la iniciativa en la constitución de una red de “coltes” para armonizar los criterios de actualización del léxico en las distintas variedades hispánicas. En el X Simposio de la Red Iberoamericana de Terminología (RITERM). y además promover formalmente a nivel político la organización institucional de la terminología española. fuera el máximo organismo que impulsara este proyecto. a modo de conclusión Sin restar importancia a lo que acabamos de decir sobre qué sería necesario para llevar adelante el proyecto TERMINESP y no contar con ello. que tan buenos resultados a ofrecido desde que se asumió la política del panhispanismo. dinamizando el trabajo de los responsables de cada uno de los módulos de trabajo en cada país de América Latina y actuando de puente con los gestores del proyecto TERMINESP en España. y promoviera en los organismos políticos el interés de la terminología como un elemento indispensable de la modernización permanente de la lengua española. por el hecho de que los asistentes habían asistido al Simposio o bien en nombre de su institución profesional o bien en nombre propio. En la reunión únicamente se pusieron sobre la mesa las necesidades y los deseos de cada cual. en la línea de articular la terminología española de ambos lados del océano. La selección de un organismo. se convocó una reunión de los miembros de RITERM de habla española con el objetivo de presentarles el proyecto TERMINESP y acordar las primeras bases de organización de la terminología en su conjunto. de entre los existentes en cada país. incluso financieramente. otros pasos se han dado. La Real Academia Española que ahora ya ha dado el primer paso en la puesta en marcha de la comisión lingüística de la terminología del español de España podría impulsar la creación de comisiones en la Academia correspondiente de cada país hispanohablante. pero para avanzar habría que precisar las estrategias más adecuadas para cubrirlos y sobre todo impulsar al máximo la implicación institucional. pudimos constatar que todos ellos estaban sumamente motivados para impulsar la organización de la terminología del español en su conjunto y que estaban decididos a emprender acciones en sus respectivos países en este sentido. Perspectivas de futuro. por lo menos a nivel lingüístico. A pesar de tratarse de una reunión no representativa. Sería de desear que la Asociación de Academias de la Lengua Española. simplemente recomendando participar en este proyecto de organización de la terminología del español.

Reyes (ed. En el territorio del estado español. dimos en la clausura del X Simposio de RITERM celebrado en Montevideo del 7 al 10 de noviembre de 2006. bajo el título ¿Podremos por fin organizar la terminología del español?. disponen de una organización institucional o privada de la terminología que facilita la difusión de los datos terminológicos y da garantía a sus usuarios de que estos datos están validados.) Ciencia. El tiempo mostrará cuán importante es para las lenguas fomentar en los profesionales de la lengua española. normalización y difusión de la terminología. normalización y perspectivas” que publicamos en el libro de homenaje a Don García Yebra (Estudios de traducción. AETER desea con el proyecto TERMINESP impulsar una nueva situación. lingüística y filología dedicados a Valentín García Yebra. Cuba. (4) La base de datos terminológicos IATE integra los datos de EURODICAUTOM y las bases de datos terminológicos del Parlamento (Euterpe) y del Consejo (TIS). adaptar o adoptar unidades léxicas para los ámbitos científico-técnicos y profesionales de modo consciente y voluntario. tecnología y lengua española : la terminología científica en español. Madrid: Arco/libros. con independencia del número de sus hablantes. formar. (5) En América Latina ya existen algunas Asociaciones Nacionales de Terminología: VENTERM. pedimos ayuda a las instituciones académicas y administrativas aquí presentes para lograr convertir el deseo de organizar conjuntamente la terminología de la lengua española en una realidad. El vigor interno de las lenguas. en este panel tan adecuado.1: Hacia la unidad terminológica del español 12 . Teresa Cabré Castellví Presidenta de la Asociación Española de Terminología (AETER) Profesora de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) IV Congreso Internacional de la Lengua Española Cartagena de Indias. (3) Lenguas de estado como el francés o el danés. 2004. Madrid : Fundación española para la ciencia y la tecnología. CUBATERM. PARATERM y COLTERM. Notas (1) Este texto se ha elaborado tomando como base dos publicaciones: el artículo “La terminología del español: organización. M. Por esto. (2) También lo es de la Comunidad valenciana y de una parte de la comunidad de Aragón. Véase una explicación más extensa en Sequera. se muestra en la creación léxica espontánea por parte de sus miembros. 2006) y la conferencia que. La terminología del español ha sido hasta ahora un tema olvidado por las instituciones. pero sabemos cuán frágil es la base con la que TERMINESP se está llevando a cabo. por poner solo dos ejemplos. y en la sociedad hispanohablante. en Venezuela. todas las lenguas autonómicas diferentes de la castellana poseen también organismos para la coordinación.terminología propia actualizada. Paraguay y Colombia respectivamente. el ejercicio de crear. 26-29 de marzo de 2007 Panel 2.

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