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E l N o r e s t e

configur ación históric a de una región

O c tav i o H e r r e r a
El N oreste

cartográfico
configuración histórica de una región

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E l N o r e s t e

cartográfico
configur ación histórica de una región

o c tav i o h e r r e r a
índice
liminar
7
I
Delimitación del Golfo de México
15
II
Esbozo del noreste colonial durante el siglo XVII y la primera mitad del XVIII .
37
III
Las Provincias Internas de Oriente
83
IV
Definición del noreste mexicano
129
V
El noreste ante la conformación de la frontera internacional
181
VI
El noreste y Texas al mediar el siglo XIX
227
VII
Integración finisecular del noreste y Texas
271
VIII
Monterrey a través de la cartograf ía histórica
335
referencias cartogr áficas y bibliogr afía
381
l i m i n a r

a definición regional de un territorio es consecuencia de un proceso de construc-
ción histórica y cultural. En su caracterización influye un sinnúmero de varia-
bles o perspectivas, teóricas o empíricas, que precisan o amplifican sus alcances y
complejidades conforme el punto de vista desde el que se le analiza. Si considera-
mos el caso de nuestro país, es posible afirmar que tanto su configuración histó-
rica como la misma geograf ía esbozaron desde tiempos de la Colonia las regiones
que hoy lo conforman, cuyo carácter y diferencias se acentuaron con el paso de
los años. La formación de jurisdicciones –reinos, provincias, capitanías– tuvo un
papel destacado en este proceso, pues moldeó durante la etapa virreinal un primer
bosquejo de divisiones políticas que en el México republicano acabó por afinarse,
o por fragmentarse al responder a los factores propios de las autonomías loca-
les emergentes. No obstante, los linderos territoriales de una entidad política no
siempre correspondieron con los de una región; para que éstas se establecieran, la
principal influencia residió en las condiciones naturales del espacio y la fisiograf ía del territorio, así como su articulación o
marginalización respecto al conjunto estructural del país.
Así sucedió con lo que hoy conocemos como noreste de México. La naturaleza le brindó una caracterización que ayuda a
explicar parte de su origen y diferencia histórica: se ubica en un enorme plano inclinado con límites en lo alto de la Sierra Madre
Oriental y los desiertos del altiplano coahuilense, cuya pendiente desciende hasta el Golfo de México, con algunas eminencias
orográficas aisladas en medio de extensas llanuras costeras cubiertas de un matorral espinoso, por las que discurren algunas
cuencas subsidiarias de la corriente del río Bravo. Ésta es la descripción geográfica del territorio integrado por Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila hasta nuestros días, si bien ciertos geógrafos reubican algunos de sus segmentos en otras categorías
regionales, como la Laguna, o la Huasteca tamaulipeca. En lo que respecta a Texas, aunque se originó en el mismo proceso his-
tórico, su segregación política de México a mediados del siglo XIX lo hacen aparecer como un territorio distinto, aun cuando su
articulación económica con el noreste mexicano se prolongó hasta principios del siglo XX.
A las características del territorio se suman los matices de la presencia humana, que con el tiempo acaba por definir los ele-
mentos de una región. De este modo, a pesar de que en la antigüedad no afloró en el noreste una civilización indígena, desde
los orígenes del hombre americano hasta el arribo de los españoles imperó en casi todo el territorio el modo de vida impuesto
por grupos de cazadores-recolectores, convirtiéndolo en un vasto horizonte de nomadismo arcaico. Su espacio permaneció in-
diferenciado durante milenios, hasta que las avanzadas conquistadoras plantearon las “fronteras de guerra”, apenas más allá del
área nuclear de la Mesoamérica recién sometida. Después vinieron los primeros intentos de ocupación, por medio de las capi-

9
d
capítulo

I
Delimitación del Golfo de México

5
El punto de arranque con el descubrimiento de América

arto es sabido que el almirante de la Mar Océano, te serían para España. Con esta estratagema, que los lusitanos ajustaron a su
Cristóbal Colón, no tenía idea de la existencia de favor, Portugal pudo asegurar Brasil para sí.
una barrera continental que se interpusiera a su pro- Mientras tanto, ya con el pie firme en las Antillas, y con cabecera en la isla
pósito de alcanzar China y Cipango (Japón), para de La Española, Colón continuó sus viajes que lo llevaron a tocar tierra firme,
cerrar la circunferencia geográfica de la tierra, con- pero sin llegar a reconocer con exactitud su correspondencia con el extremo
forme a las noticias medievales derivadas del célebre viaje de Marco Polo. de Asia, ni su carácter insular o peninsular. De ahí la denominación de estos
También es cierto que el éxito de los navegantes portugueses al bordear el territorios como Indias Occidentales. No obstante, la existencia de grandes
sur del África y abrir la ruta del Asia fue un acicate para que las coronas uni- masas territoriales, corroborada en 1497 con el viaje de Juan Caboto al servi-
ficadas de Aragón y Castilla, una vez asegurada la reconquista, se decidieran cio de la Corona inglesa por el extremo norte del Atlántico, tuvo su primera
a apoyar el proyecto de Colón de navegar el Atlántico en un derrotero hasta expresión cartográfica en la carta portulana de Juan de la Cosa, un compañero
entonces ignoto y dirigido hacia el poniente. de viaje de Colón. En este mapa, que definió claramente las Antillas y le otorgó
La competencia por el mercado de las especias bien valía la pena el es- plena insularidad a Cuba, el rumbo del futuro concepto geográfico del Golfo
fuerzo, ya que durante siglos Europa se había visto privada de mayores re- de México quedó representado con la figura de San Cristóbal, el santo de los
des de comercio con Asia, como resultado de la interposición y predomino viajeros navegantes, quien quizás les haría posible encontrar el ansiado pasaje
otomano en el oriente del Mediterráneo. Pero no sólo fue eso. La pronta que finalmente los llevaría al Asia.
evidencia de una terra incognita al otro lado del Atlántico profundizó la Pero las cosas fueron distintas. Entre finales de 1508 y principios del año
rivalidad entre las dos emergentes potencias peninsulares, empeñadas en- siguiente, Sebastián de Ocampo circunnavegó Cuba, con lo que se adentró
tonces en una escalada de conquista, a tal punto que el papa Alejandro VI ligeramente en el Golfo de México, surcándolo por el estrecho norte que lo
debió terciar entre ellas. La propuesta para zanjar las diferencias entre am- une con el Océano Atlántico. Con esta experiencia, en 1511 Diego de Veláz-
bas naciones se plasmó en la bula Inter caetera, por medio de la cual en 1494 quez emprendió la conquista y colonización española de la isla. Dos años más
se celebró en Tordesillas un tratado que trazó una línea entre ambos polos, tarde la expedición de Juan Ponce de León fue a toparse con la península de la
a cien leguas al oeste de las islas Azores y el Cabo Verde. Esta línea separaba Florida –conocida entonces como Bimini– donde, basado en las fábulas me-
las posesiones que le corresponderían a cada Corona, producto de los viajes dievales, pensaba encontrar la “fuente de la juventud”. En cambio descubrió
exploratorios próximos a realizarse, de tal modo que las situadas hacia el el flujo de la Corriente del Golfo, lo que sería de gran trascendencia para las
oriente de ella pertenecerían a Portugal, en tanto que las ubicadas al ponien- travesías del tornaviaje a España. Mientras tanto, la ocupación española de

15
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

( I.1 )

El Océano Atlántico visto en una interpreta-
s
ción cartográfica del siglo XIX, cuando ya se te-
Mapa del Océano Atlántico. 1
nían bien definidos los relieves de ambas masas
1802
continentales situadas en sus bordes: por un
Anónimo
lado la dualidad Europa-África, y por el otro la
27 x 18 cms.
estilizada silueta del Continente Americano.
Mapoteca Orozco y Berra
Después de trazar el Mediterráneo y antes de
hacer lo mismo con el Índico, la cartografía
europea se enfocó a conocer detalladamente
el perfil marítimo de América, en virtud del
extraordinario descubrimiento efectuado por
Cristóbal Colón a fines del siglo XV. Pero ni si- Mapa de las Indias Occidentales o Améri- corriente que drena la mesa de Anáhuac a tra-
quiera entonces se tuvo conciencia de que se ca trazado en 1550, cuando las exploraciones vés de la Huasteca. Se trata del primer territo-
trataba de tierras nunca ubicadas en las refe- españolas y portuguesas no dejaron duda de rio conquistado por los españoles de lo que, en
rencias de la antigüedad, cuyas directrices eran que se trataba de una nueva masa continental, el futuro inmediato sería uno de los puntos de
los conceptos geográficos de Ptolomeo. bordeada incluso por su extremo austral para partida para la ocupación del noreste.
acceder al Océano Pacífico. Lo relevante en
este documento es la plena identificación del
Golfo de México, de la Florida y, en especial,
de la desembocadura del río Pánuco, la gran

16
d
deli mitac ión del G olfo de Mé xic o

( I.3 )

Primer testimonio cartográfico de la Corrien-
te del Golfo, elaborado en virtud de las pes-
quisas del científico y político estadounidense
Benjamin Franklin cuando, al desempeñarse
como funcionario de correos del Imperio Bri-
tánico, expuso gráficamente las evidencias
experimentales y la información de viejos testi-
monios, sobre todo españoles, que indicaban la
existencia de un “río marítimo” que atravesaba
el Atlántico norte y se dirigía hacia Europa. Al
ser impreso y distribuido en su tiempo, se con-
virtió en una valiosa aportación de la cartogra-
fía a la divulgación de la ciencia.

s
Recorrido continental
de la Corriente del Golfo. 3
Circa 1768
Benjamin Franklin y Timothy Folger
87 x 97 cms.
( I.2 )
Library of Congress

s
Esbozo continental del
Continente Americano. 2
1550
Sebastián Münster
25.4 x 34 cms.
Library of Congress

17
d
( I.4 )

Al formarse como consecuencia del clima plear esta corriente como la ruta del tornaviaje s
tropical del Golfo de México, la corriente que a Europa, en tanto que los vientos alisios ha- El Océano Atlántico y la Corriente
lleva su nombre recorre su cuenca en sentido cían su parte para emprender la travesía desde del Golfo de México. 4
inverso al de las manecillas del reloj y sale al el Viejo Mundo. Circa 1786
Océano Atlántico por encima de Cuba. Se con- James Poupard
sidera que su descubridor fue Antón de Alami- 21 x 26 cms.
nos, piloto en jefe de la expedición de Ponce Library of Congress
de León en 1513. Tan pronto los españoles se
consolidaron en América, comenzaron a em-

18
d
deli mitac ión del G olfo de Mé xic o

Mapa que por su temprana elaboración es
considerado el primero de esta cuenca maríti-
ma mexicana, atribuido a Antón de Alaminos
y a Alonso Álvarez de Pineda. En él se aprecia
con claridad la proporción de sus principales
relieves geográficos, como las penínsulas de la
Florida y Yucatán, así como el amplio cuenco
continental en forma de golfo. En términos polí-
ticos, el documento advertía sobre los derechos
de sus descubridores, lo que Hernán Cortés ig-
noró al emprender por su cuenta la conquista
de México en 1519.

s
Esbozo del Golfo de México
o Seno Mexicano. 5
Circa 1519
Antón de Alaminos y
Alonso Álvarez de Pineda
Manuscrito a tinta sobre papel.
17.3 x 12.3 cms.
Archivo General de Indias

( I.5 )

Cuba avanzaba, y con ella el liderazgo de Diego de Velázquez, que le permitió reloj, navegando por el borde interior de la Florida, y comprobó que se trataba
recibir el aval del rey Carlos V para convertirse en el patrocinador de los viajes de una península, para enseguida descubrir el delta del Mississippi, río al que
de exploración, y eventual conquista, de aquellos territorios continentales de otorgó el nombre de Espíritu Santo. Después, pasó a lo largo de las costas de
los que ya se tenía noticia. De este modo Velázquez impulsó, en 1517, el viaje Texas y Tamaulipas, para ir a encontrarse con Cortés en la Villa Rica de la Ve-
de Francisco Hernández de Córdoba, quien resultó herido mortalmente en una racruz. Cortés lo percibió como un rival; y con razón, puesto que Álvarez de
escaramuza con los mayas al desembarcar en la península de Yucatán. Un año Pineda reclamó para Garay los territorios explorados en el área norte del Golfo,
después le siguió el viaje de Juan de Grijalva, que bordeó el litoral mexicano y a los que había denominado Amichael. También intentó establecer una colonia
llegó cerca de la boca del Pánuco. Finalmente, un año más tarde tuvo lugar la en la boca del Pánuco, pero sucumbió al ataque de los indios huastecas. Más
expedición de Hernán Cortés quien, ante las noticias de un imperio fabuloso tarde una nueva flota al mando de Diego de Camargo, despachada por Garay
tierra adentro, negó la autoridad de Velázquez y decidió aventurarse en una para auxiliar a Álvarez de Pineda, recogió a los sobrevivientes y ésta acabó por
empresa de conquista por su cuenta. sumarse a Cortés.
Más allá de las implicaciones políticas, consecuencia de tales empresas de
Apropiación continental y primer esbozo conquista, para 1519 ya había quedado clara la existencia del Golfo de México o
del Golfo de México Seno Mexicano y, por consiguiente, la inexistencia de una continuidad marítima
rumbo al Asia. Así fue plasmado en un mapa por Álvarez de Pineda, el primero

C asi al tiempo que Cortés se hacía a la mar, Alonso Álvarez de Pineda se
embarcaba por cuenta de Francisco de Garay, gobernador de la isla de
Jamaica y competidor de Diego de Velázquez, en la carrera por la ocupación
en trazar con fidelidad extraordinaria los rasgos distintivos del Golfo, donde los
litorales de Tamaulipas y de Texas hacían acto de presencia. Pero se trata de un
mapa que únicamente fue conocido por los cosmógrafos y el piloto mayor de la
de la tierra firme. Pero en vez de seguir la ruta de las expediciones precedentes, Casa de Contratación de Sevilla. Sólo una vez consumada la conquista de Méxi-
Álvarez de Pineda emprendió un largo periplo de más de trescientas leguas co, Hernán Cortés divulgó con amplitud en forma impresa un mapa del Golfo
por el entorno del Golfo de México en el sentido inverso de las manecillas del de México, con la segunda de sus cartas a Carlos V, publicada en Nuremberg

19
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Mapa de factura artística italiana, impreso en
grabado a mediados del siglo XVI, unos treinta
años después de la caída de Tenochtitlán y el
surgimiento de la Nueva España; es decir, con
tiempo suficiente para que las expediciones
efectuadas hasta entonces aportaran la infor-
mación necesaria sobre la silueta geográfica de
México. Y aunque la desproporción espacial sal-
ta a la vista, se destacan bien las penínsulas de
Yucatán y Baja California, al igual que el trazo
del Trópico de Cáncer, sin dejar de lado la insu-
laridad de la Ciudad de México y las caracterís-
ticas del norte del país.

s
Figura inicial del
territorio mexicano. 6
1561
Girolamo Ruscelli
Grabado monocromo
22.5 x 30.9 cms.
University of Texas at Arlington

( I.6 )

en 1524. No obstante, en este mapa el Golfo se reduce a un contexto geográfico
para resaltar la representación de la Ciudad de México-Tenochtitlán, cabeza del
imperio mexica, al que Cortés derrotó en 1521, dando inicio al virreinato de la
Nueva España. Lo relevante de este mapa para la región de nuestro interés, es 2
Identificado por los primeros navegantes es-
que agrega nuevas referencias geográficas, en especial el río de las Palmas (hoy
pañoles, llevó el nombre de río de las Palmas
Soto la Marina), debido a los conflictos que se suscitaron en esa época por la hasta mediados del siglo XVIII cuando, al fun-

ocupación territorial de la tierra firme recién descubierta. darse el Nuevo Santander se le rebautizó río de
Santander o de Soto la Marina. De esta época
En efecto, tras la noticia del éxito de Cortés y del fracaso de sus enviados, el
data el presente mapa. En 1522 desembarcó
propio Francisco de Garay se hizo a la mar con la firme intención de crear un aquí Francisco de Garay, rival de Hernán Cortés,
con la intención de crear el reino de la Victoria
nuevo reino, al que llamaría la Victoria Garayana. Sin embargo, debió enfrentar
Garayana. Sin embargo, lo inhóspito del terreno
dos crudas realidades que también lo harían fracasar: por una parte, el inhóspi- y la presencia de indios nómadas insumisos, lo
to territorio aledaño a la boca del río de las Palmas, su punto de destino, caren- hicieron fracasar completamente.

te de recursos disponibles para arraigar un pie colonizador y plagado de indios
nómadas belicosos –se trataba del litoral de la gran área de Aridoamérica en la s
que la posterior ocupación española dilataría casi tres siglos en consolidarse–; Desembocadura del río de
las Palmas. 7
y, por otro, la perspicacia de Cortés, quien vio venir las intenciones de Garay y
1750
se adelantó a organizar en 1522 la conquista de la Huasteca y el aseguramiento José de Escandón

de la boca del Pánuco, fundando la villa de Santi Esteban del Puerto. Con ello Manuscrito a tinta y acuarela sobre papel,
55.7 x 41.2 cms.
adjudicaba de facto a la Nueva España la jurisdicción de esta región costera,
British Library
que sería uno de los puntos de partida para el futuro avance hacia el noreste.

20
d
( I.7 )
( I.10 )

Como área privilegiada de la exploración ma- destronaba el postulado geocéntrico de Claudio Ptolomeo, vigente desde la an-
rítima, el Golfo de México fue minuciosamente
s
Mediciones astronómicas y tigüedad, para colocar en el nuevo escenario científico su teoría heliocéntrica.
registrado en las observaciones astronómicas
cartografía en el Golfo de México. 10
que permitían trazar las coordenadas geográfi- La Tierra, entonces, no era el centro del universo. Se trataba de una esfera más
Circa 1639
cas. Así lo demuestra este mapa a detalle, para
Joan Vinckeboons en un vasto sistema planetario, compuesta por mares y masas continentales,
uso de los navegantes, fechado en 1639, cuyo
Dibujo a la acuarela en lápiz y tinta ahora susceptibles de ser perfectamente trazados en la medida que se acumu-
principal interés es mostrar un segmento carac-
50 x 71 cms.
terizado por sus playas bajas, situado entre la laran mayores referencias proporcionadas por los exploradores. Aun así, los
Library of Congress
barra del Pánuco y el “mar pequeño” (la bahía
principios ptolomeicos del trazado de la tierra en una proyección de coorde-
de Galveston). En él se identifica con claridad
la localización de las barras de los ríos Palmas nadas de longitud y latitud, expuestas en la Geograf ía, siguieron vigentes en el
y Bravo y, entre ellos, la Costa de Pescadores, trazo de los nuevos mapas, elaborados con base en la información empírica de
en alusión a los numerosos indios que se veían
a la distancia.
los descubrimientos.
Con elementos como éstos en mano, la Casa de Contratación de Sevilla
continuó con la compilación cartográfica del Padrón Real, dedicado a reunir
todos los conocimientos que se acumularan acerca del continente americano.
Gracias a ello, se generó una serie de mapas al servicio de la navegación y de las

24
d
deli mitac ión del G olfo de Mé xic o

Ejemplificada aquí con un mapa de la marina
estadounidense del siglo XIX, la desembocadu-
ra del río de Arboledas fue conocida desde el
siglo XVI, cuando aún conservaba su condición
deltaica y el empuje de sus aguas mar adentro
la hacían inconfundible. Tal impulso se debía al
cíclico deshielo de las Montañas Rocallosas, o a
las aguas de las tormentas tropicales del vera-
no. En esa misma centuria los exploradores del
septentrión identificaron el río, sin que quedara
duda de que se trataba de un lindero continen-
tal natural, lo que contribuyó a la ubicación
espacial de las jurisdicciones políticas del norte
de la Nueva España.

s
Desembocadura del río
de Arboledas o Bravo. 11
1854
U.S. Coast Survey
Mapoteca Orozco y Berra

Sin duda la trayectoria virtual del Trópico de
Cáncer contribuyó al conocimiento cartográfi- ( I.11 )
co del Golfo de México tras el descubrimiento
de América. Situado a los 23° 27´ de latitud
norte, es el punto más septentrional en que los
rayos del sol caen verticalmente –el cenit– en el
solsticio de verano, el 21 de julio. A diferencia de
otras regiones de su circunvalación terrestre,
en México esta línea marca un cambio climáti-
co y ecológico, de ahí la aridez de los territorios
situados hacia su parte norte. Su propósito res-
ponde a los intereses de Francia por legitimar la
extensión territorial de la Luisiana hasta el río
de las Palmas, en base al establecimiento del
Fuerte San Luis por el caballero de La Salle en
1765 en la bahía de San Bernardo.

s
Señalización cartográfica
del Trópico de Cáncer. 12
1701
N. de Fer y Vincent de Ginville
Grabado coloreado a mano
grabado en papel marca
20 x 32 cms.
Library of Congress

( I.12 )
25
d
( I.13 )

Mapa en gran formato del Golfo de México tratégicas. Tras consumarse la independencia
y Mar Caribe realizado en el siglo XIX cuando, de México, la apertura de puertos fue el rasgo
s
El espacio marítimo del
luego de tres centurias, en sus aguas había un más distintivo de su economía al surgir Mata-
Golfo-Caribe. 13
intenso movimiento marítimo de escala mun- moros y Tampico, que se muestran en detalle
1845
dial y en sus litorales habían surgido regiones en este documento.
E & G.W. Blunt
de gran dinamismo. El noreste de México es
Grabado en papel marca
un ejemplo. A partir del siglo XVI, desde sus
98 x 218 cms.
costas se proyectó la ocupación territorial de
Mapoteca Orozco y Berra
tierra adentro y dos siglos más tarde su área
costera debió ser colonizada por razones es-

26
d
decisiones de la Corona española en la administración de su nuevo imperio de
ultramar. Lo relevante de los mapas producidos en la Casa de Contratación en
la época de los descubrimientos, para la región que nos ocupa, fue que la ubi-
cación del río Pánuco quedó fuera de toda duda, más aún tras la conquista de
la Huasteca. La localización del Palmas fue conocida en menor medida, pues
se había abandonado el interés por su región aledaña, aunque el nombre se
mantuvo. La plena identificación del río Bravo tardó en corroborarse, lo mismo
que los detalles de la costa baja y arenosa de Texas.

27
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

lo que su mapa Gvastecan regnum es la obra cartográfica más destacada del
noreste en formación, que contiene, con asombrosa precisión, los principales
referentes geográficos de la Huasteca. A este documento se sumó el mapa La
Florida, elaborado con los mismos patrones y técnica cartográfica. Ahí quedaron
plasmados muchos pueblos cuyos nombres debieron ser transmitidos por los
sobrevivientes de la malograda expedición de Hernando de Soto, que recorrió el
territorio aledaño a la cuenca baja del Mississippi en la década de 1540.

El Nuevo Reino de León y el inicio formal
de la geografía norestense

A l contar con mayor conocimiento del territorio, así como de las formas
y protocolos para obtener con prontitud una concesión de conquista y
colonización, Luis Carvajal y de la Cueva se embarcó a España para tramitar su
propósito directamente en la corte situada en Toledo. Su perseverancia rindió
sus frutos en 1579, cuando celebró unas capitulaciones con el rey Felipe II, por las
cuales fue autorizado a establecer el llamado Nuevo Reino de León, cuyos linde-
ros comprenderían doscientas leguas en cuadro a partir de la boca del Pánuco.
Después de reunir a un grupo de colonizadores en la misma España, entre
los que se contaban varios “cristianos nuevos” como él, todos de origen judai-
zante, emprendió el viaje de retorno. Su destino, y punto de arranque de su em-
presa, eran el río Pánuco y la Huasteca. Desde ahí partió, en 1581, siguiendo el
borde la Sierrra Madre Oriental hasta penetrar tierra adentro para fundar el año
siguiente la ciudad de León, al pie de una serranía más tarde llamada Picachos.
Nacía así la primera jurisdicción política del noreste mexicano.
Sin embargo, pronto comenzaron los problemas derivados de la concesión
territorial excesiva que se le había otorgado al Nuevo Reino de León y, con ello,
( I.17 )
una de las causas que actuaron en contra de Carvajal. Al fundar la villa de San
Luis Rey, al pie de la Sierra Madre, se enteró de que una avanzada colonizadora
El Nuevo Reino de León visto en un docu-
mento cartográfico del siglo XVIII, obra de
s al mando del capitán Alberto del Canto, proveniente de la Nueva Vizcaya, que
El Nuevo Reino de León. 17
Juan Crouset, ceñido por diversas provincias. ya había sentado sus reales desde 1577 en el altiplano vecino, con la población
1799
Cierto es que la territorialidad otorgada de ori-
Juan Crouset de Santiago del Saltillo. Desde allí había intentado establecer el asentamiento
gen comprendía una mayor dimensión, hasta
Manuscrito a tinta y acuarela sobre papel,
el litoral del Seno Mexicano. Sin embargo, la Ojos de Santa Lucía Mártir sobre un valle al que llamaron de Extremadura, que
68 x 43 cms.
precariedad de su desarrollo colonial y la resis- no es sino el sitio donde se localiza la ciudad de Monterrey.
Archivo General de la Nación
tencia indígena a las congregas lo confinaron a
Carvajal se topó con dificultadas similares al pretender reclamar como parte
un menor espacio, de tal forma que, cuando a
mediados del siglo XVIII la Corona española re- de su reino una zona minera situada al poniente, donde plantó la villa de Nueva
quirió poblar el litoral, no respetó los antiguos
Almadén: el área ya había sido identificada como las minas de Trinidad, en el valle
derechos jurisdiccionales del Nuevo Reino de
León y, en su lugar, se estableció la colonia del de Couyla, y los colonos y el gobierno de la Nueva Vizcaya alegaron ser primeros
Nuevo Santander, más tarde Tamaulipas. en su posesión. Incluso el sitio en el que Carvajal estableció la ciudad de León ya
había sido explorado previamente por Diego de Montemayor, también un colono
novovizcaíno, quien lo había denominado las minas de San Gregorio.
Al enterarse de estos conflictos, el virrey conde de La Coruña inició un pro-
ceso contra Carvajal. Por un tiempo éste pudo librarse de los cargos en su contra.

32
d
( I.18 )

No obstante, los graves desmanes que se cometían en el Nuevo Reino de León Trazado según el levantamiento cartográ-
fico de Joseph de Urrutia en 1765 –el plano
s
durante la captura y esclavización de los indios de la región pronto comenzaron Plano de la ciudad y
más antiguo de esta ciudad–, cuando habían
a dejarse oír en la corte de México. A todo esto se sumó la acusación de que el presidio de Monterrey. 18
trascurrido 153 años del traslado de su empla-
Circa 1765
gobernador del reino era un judío practicante, con lo que los problemas de Car- zamiento original, establecido en 1596 al norte
Joseph de Urrutia
de los ojos de agua de Santa Lucía. El asenta-
vajal dejaron de ventilarse en el ámbito jurídico y político: se le instruyó causa en Dibujo coloreado a tinta sobre papel
miento aún tenía una precaria formalidad ur-
53 x 43 cms.
el tribunal del Santo Oficio, donde no había apelación posible. bana, apenas distinguible en los entornos de la
British Library
Carvajal y varios miembros de su familia fueron apresados por la Inquisi- plaza mayor y de la residencia del gobernador.
Resulta más notable su aspecto rural en los nu-
ción. Pudo abjurar de judaizante, pero fue condenado al destierro de las Indias. merosos solares y huertas que daban cuerpo a
Murió en prisión antes de que se consumara su sentencia. Con su muerte y la la población, irrigados por las acequias que los
fecundaban.
salida de los colonos de las poblaciones que fundó, el Nuevo Reino de León
quedó en el abandono.

33
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

capítulo

II

36
d
Esbozo del espacio regional norestense
en el siglo XVII y primera mitad del XVIII

5
Consolidación del Camino de la Plata o de “Tierra Adentro”

on el descubrimiento de las minas de Zacatecas, en tramo de la ruta–, que se convirtió más tarde en un sistema que se aplicó en
1546, los territorios situados al norte de la zona nu- todo el norte de la Nueva España. Al mismo tiempo, y con objeto de atenuar
clear de la Nueva España cobraron una singular rele- los reclamos de conciencia por el violento trato contra la resistencia indígena,
vancia, no obstante lo árido de su paisaje y la ausencia hubo una serie de debates en los que se esgrimieron razonamientos en torno
de grupos indígenas sedentarios que colaboraran en a que se trataba de una “guerra justa”, lo que vino a abrir la posibilidad a una
el esfuerzo de los colonizadores. En el centro-norte del altiplano mexicano, mayor y más activa participación de las órdenes religiosas en el proceso de
por el contrario, merodeaban bandas dispersas de indios cazadores-recolec- conquista del norte novohispano.
tores, entre las que destacaban grupos de guachichiles, guamares y zacatecos, Poco antes de finalizar el siglo XVI, la política virreinal giró en redondo
reacios a someterse al orden colonial, como antes ya había sucedido con los y se planteó la pacificación por medios persuasivos, el arreglo diplomático
cazcanes durante la guerra del Mixtón, conflicto que incluso puso en jaque la y la protección y otorgamiento de garantías a los indios que decidieran bajar
permanencia de la incipiente Nueva Galicia. las armas. Y para llevar a la práctica estos principios, no se encontró a nadie
Para la década de 1550 la guerra chichimeca predominó a lo largo del lla- mejor que un personaje de origen mestizo, con sangre chichimeca: el capitán
mado Camino de la Plata, ruta trazada con el fin de comunicar la Ciudad de Miguel Caldera, quien logró la pacificación del Tunal Grande, un estratégico
México con Zacatecas, en la que la inseguridad era permanente a pesar de bolsón geográfico de indios de guerra. Sólo después de consumada la paz, se
que en esos años se fueron estableciendo algunas poblaciones a su vera, y de pudo fundar San Luis Potosí, en cuyos alrededores pronto se localizaron ya-
que las autoridades coloniales continuamente organizaban batidas y dictaron cimientos minerales. En los años por venir esta ciudad representó la llave del
fuertes represalias que tan sólo sirvieron para incrementar el conflicto. Sin noreste, pues gracias a su ubicación fue posible trazar una ruta paralela al Ca-
embargo, la necesidad de pacificar este camino se incrementó ante la noti- mino de la Plata (ruta transformada después en el Camino de Tierra Adentro,
cia de nuevos hallazgos mineros en la profundidad del septentrión, entre los que desembocaba en Nuevo México, provincia incorporada en 1598), por lo
cuales se contaban Fresnillo, Sombrerete, Chalchihuites, San Marín, Charcas que incluso jugó un importante papel administrativo esta región en las postri-
y Mazapil. merías del virreinato.
Por esta razón, a partir de 1570 se instrumentó una política más decidida Como producto de la política de negociación, el virrey Luis de Velasco hijo
cuyo objetivo era pacificar el Camino de la Plata, incluso a costa de imple- implementó a gran escala el método de incorporar a los esfuerzos de coloni-
mentar una guerra “a sangre y fuego”. De tal política surgió el concepto de zación a los llamados “indios madrinas”, como antes se había hecho con los
la fijación de presidios –puntos militares fortificados, situados de tramo en otomíes, pero ahora integrando a un grupo con un nivel de civilización meso-

37
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Localizada en la costa meridional de Texas, litoral, y a que no deseaba dar marcha atrás,
la bahía está compuesta por angostas barreras acabó por desembarcar, con lo que empeñó la
insulares paralelas al litoral, formadas en tiem- suerte de su expedición. En la imagen, un plano
pos geológicos por las corrientes fluviales del español de las postrimerías del siglo XVIII.
interior y la acumulación de sus sedimentos alu-
viales –fenómeno similar al que formó las dos
lagunas madres en ambos lados de la delta del s
río Bravo. De poca profundidad en sus aguas, Plano de Bahía de San Bernardo
no tenía mayor significado estratégico para ser o Espíritu Santo. 15
elegida por el caballero de La Salle como pun- 1785
to de desembarco y fundación de una colonia Josef de Evia
francesa a finales del siglo XVII. En realidad este Papel marca manuscrito coloreado
personaje iba en búsqueda del río Mississippi, 64 x 60 cms.
pero debido a que desconocía la geografía del Mapoteca Orozco y Berra

Esta visión está expuesta en tres ejemplos carto-
gráficos elaborados sobre un mismo patrón, factu-
ra técnica y origen autoral (Sanson D´Abbeville),
pero muestra distintos linderos de dominio entre
las potencias europeas que tenían juego en el te-
( II.15 )
rritorio, lo que pone de relieve cómo las disputas
territoriales entre ellas tuvieron en los mapas otro
recurso de argumentación política para justificar
noticia arribó a España, por lo que el rey instruyó al nuevo virrey, el conde de
sus reclamos y crear precedentes tangibles que
Monclova, para averiguar estos hechos. En cuanto llegó a Veracruz, preparó les permitieran negociar acuerdos. En este caso, el

otro reconocimiento naval, con énfasis en el litoral al norte del río Bravo. Sus de arriba a la izquierda extiende el Canadá hasta
el río Bravo; su contraparte señala la proporción
pesquisas culminaron cuando se encontraron los restos de uno de los navíos
territorial que tuvo la Florida española antes de la
franceses en la bahía de San Bernardo, identificada antaño por los españoles injerencia francesa en el Golfo de México, mien-
tras que el mapa de abajo no asume compromisos
como bahía del Espíritu Santo. Después de una segunda expedición naval se
y muestra a la América del Norte como un vasto
corroboró tanto la presencia francesa como su enigmática desaparición, lo espacio abierto.
que hizo surgir la suspicacia de que los galos estuvieran fortaleciéndose tierra
adentro.
s
Las autoridades virreinales se vieron urgidas, pues, a realizar exploracio- La América del Norte bajo
nes terrestres. Ya desde 1686, por órdenes del virrey marqués de La Laguna, el la visión francesa. 16
1688
gobernador del Nuevo Reino de León, Agustín de Echeverz y Suviza, decidió
Vizenzo María Coronelli
buscar a los franceses. Para tal efecto comisionó para encabezar la expedición Grabado en dos hojas

al capitán Alonso de León, El Mozo, dada su experiencia militar y que era 60.5 x 54.2 cms.
University of Texas at Arlington
nativo de la provincia e hijo del experimentado capitán del mismo nombre.
Refrendo español de sus
De León marchó de Cerralvo hasta encontrar el Bravo, cuya corriente siguió posesiones sobre La Florida. 17
1688
por su banda derecha hasta su desembocadura sin encontrar ningún vestigio,
H. Jaillot
lo que da idea de la ignorancia geográfica que prevalecía entre las autoridades Mapa coloreado a mano
del Nuevo Reino de León sobre un territorio que, en teoría, correspondía a su Library of Congress
Visión de conjunto de la
jurisdicción. Al siguiente año, De León incursionó al norte del Bravo, pero sin
América septentrional. 18
avanzar a profundidad, por lo que volvió a tener resultados nulos. 1650

En 1688, sin mediar búsqueda alguna, un informante tlaxcalteca dijo que Vizenzo María Coronelli
Grabado en dos hojas,
al norte del Bravo había un francés a quien los indios reverenciaban “como un
39 x 55 cms.
rey”. Enterado, De León se aprestó para encontrar al extranjero. En efecto, lo Library of Congress

54
d
( II.16 ) ( II.17 )

( II.18 )
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

( II.25 ) ( II.26 )

Se trata de un ejemplo de las maneras en que Elaborado también en el taller de Johann Bap- hombres reclutados en la Martinica y Haití, entre los que estaba el corsario
se podía utilizar un mapa para satisfacer inte- tist Homann, el mapa de la América del Norte
Lorencillo, quien le fue muy útil por su conocimiento práctico de los rumbos
reses políticos. Al disponerse de un formato y la Luisiana obedece a los intereses de Francia
básico de información geográfica, se le hacían de demostrar su presencia sobre el territorio, marítimos del Seno Mexicano. Así, luego de un incómodo encuentro con
adaptaciones para hacerlo parecer original y que se extiende hasta el río Bravo y reduce la las tropas españolas estacionadas en Panzacola, Iberville encontró el delta
diferente. Esto resulta claro si se coteja con el Florida casi a su segmento peninsular. El docu-
del Mississippi a inicios de 1699 y fundó cerca de allí el fuerte Biloxi. Al
mapa de enseguida. Ambos fueron elaborados mento presenta una viñeta con la imagen de
por Johann Baptist Homann en Nuremberg. En las Cataratas del Niágara, así como el trazo de año siguiente recibió, a través del río Mississippi, contingentes procedentes
este caso, el objetivo es resaltar la legitimidad los viajes del caballero de La Salle, tomados de
del Canadá como refuerzo. Se iniciaba así la configuración territorial de la
de la posesión española sobre el territorio de la los mapas de Guillaume Delisle (al lado dere-
Florida, explorado por Hernando de Soto a me- cho). Como rasgo de su inserción continental,
Luisiana.
diados del siglo XVI, que una centuria y media aparece una viñeta en la que se ven unos indios El viento a favor de Francia se incrementó al morir en 1700 el monarca
más tarde era disputado por Francia. junto a un bisonte americano.
español Carlos II quien, al carecer de descendiente directo, testó a favor de
su sobrino Felipe de Borbón, nieto del rey Luis XIV, que asumió el trono con
s s el título de Felipe V. Esto contravenía los intereses del emperador Leopoldo I
Mapa de la América del Norte Mapa de la América del Norte
de Alemania, quien esgrimía los derechos sucesorios para el archiduque don
y la Florida. 25 y la Luisiana. 26
1687 1737 Carlos, quien como descendiente de un linaje no extinguido del rey Carlos
Johann Baptist Homann Johann Baptist Homann V, se proclamó Carlos III y se estableció en Barcelona.
Grabado en lámina sobre papel Grabado en lámina sobre papel e
e iluminado a la acuarela iluminado a la acuarela
Se desató así la llamada Guerra de sucesión española, que se prolongaría
University of Texas at Arlington 57 x 48.3 cms. hasta 1713, con la participación de Holanda e Inglaterra a favor del lina-
Mapoteca Orozco y Berra
je de los Habsburgo. Sin embargo, en medio del largo conflicto murieron

62
d
e sb oz o del e spac i o r e gi o na l no r e stense en el sigl o XV I I y pr i mer a mitad del XV I I I

( II.27 )

Leopoldo I y su sucesor, por lo que Carlos III dejó Cataluña para asumir el Obra de Guillaume Delisle, uno de los más s
distinguidos cartógrafos franceses a inicios Mapa de la Luisiana,
trono de Alemania, como Carlos VI, lo que ya no gustó a sus aliados, que
del siglo XVIII, no dudó en crear esta impronta versión francesa. 27
prefirieron establecer un armisticio con Luis XIV. La paz, que se firmó fi- cartográfica que más tarde sería ampliamente 1718
nalmente en Utrech, generó una recomposición de fuerzas en Europa, que utilizada por otros cartógrafos en distintas ver- Guillaume Delisle
siones de mapas sobre la América del Norte. Grabado en tinta sobre papel,
no volvió a modificarse sino hasta la Guerra de los Siete Años, entrado ya Como instrumento de propaganda política, el 48.5 x 64.5 cms.
el siglo XVIII. mapa magnifica las proporciones geográficas Library of Congress
de la Luisiana en el contexto continental. Pre-
Una primera consecuencia de este conflicto fue que Inglaterra aprove-
senta como eje la corriente del río Mississippi,
chó el momento para obligar a Francia a cederle la Acadia (Nueva Escocia), cuya desembocadura se detalla en un mapa

Terranova y la bahía de Hudson, lo cual comprometió notablemente la capa- de recuadro. Por su parte, el río Bravo aparece
como su límite sur, sin que se haga mención de
cidad gala para mantener sus esfuerzos coloniales a lo largo del río San Lo-
la provincia novohispana de Texas. No obstante,
renzo, eje articulador de su presencia canadiense. Tal insuficiencia se reflejó contiene el trazo de los distintos exploradores
que recorrieron la región, españoles en primer
en la poca densidad demográfica francesa en el Canadá, apenas visible en el
término, como Soto, Moscoso y De León, y se le
entorno de Quebec. agregan las rutas seguidas por los franceses La
Pero las repercusiones de la Guerra de Sucesión también hicieron posi- Salle y Saint Denis.

ble que los esfuerzos franceses por consolidar la Luisiana no se vieran im-
pedidos por España. En 1708 arribó a esta región su primer intendente, y
después un gobernador, Antonio de la Mothe, señor de Cadillac, quien in-
tentó convencer al virrey novohispano, el duque de Linares, para establecer

63
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Salvo por los piratas, en el siglo XVII el Gol-
fo de México fue un mar exclusivo de España,
hasta que a inicios de la centuria siguiente
Francia le disputó su soberanía al establecer
la Luisiana. Entonces, el despoblamiento del
litoral se convirtió en un grave asunto de
seguridad estratégica. Además, estaba ocu-
pado por tribus indígenas que ofrecían una
feroz resistencia a cualquier intento de ocu-
pación colonial. Así se refleja en este mapa
de alrededor de 1740, que subraya la vulnera-
bilidad del territorio y la densidad de sus et-
nias autóctonas. El documento muestra una
orientación poco habitual, con el poniente
hacia arriba.

s
Mapa de la costa
del Seno Mexicano. 39
1744
Miguel Custodio Durán
Manuscrito a tinta temple sobre pergamino
77.5 x 68 cms.
Mapoteca Orozco y Berra

( II.38 )

A principios del siglo XVIII se dejó sentir en s de crearse un presidio, debía localizarse bajo la gran curvatura que hacía el
el norte de la Nueva España la presencia de los Presidio de Santa Rosa. 38
río Bravo, pues conocía la región al grado de legarnos uno de los primeros
indios de las praderas, que incidieron en el Bol- 1765
són de Mapimí y, de allí, penetraron las áreas Joseph de Urrutia
mapas generales de ella. También recomendaba que se proveyera al presidio
nucleares de la Nueva Vizcaya y Coahuila. Esto Dibujo sobre papel, coloreado a mano con soldados de la Nueva Vizcaya, con lo que su influencia gravitaría hacia
motivó la recomendación del oidor Juan de Oli- 53 x 43 cms.
ván para que se erigiera un nuevo presidio que
esa provincia. Entre otras cosas, las consultas derivaron en una extensa ex-
British Library
cubriera el flanco occidental de Coahuila. En ploración de muchos territorios hasta entonces ignotos en el entorno de la
1737 se fundó el presidio de Santa Rosa del Sa-
gran comba del Bravo, a cargo de José Barroterán. Después se cambió de
cramento, que se aprecia en este plano. Fue si-
tuado al pie de una gran cordillera que servía de parecer, por lo que los hombres deberían de ser reclutados en El Saltillo y el
barrera protectora, y se aprovechó en su esta- Nuevo Reino de León, lo que motivó una nueva expedición, esta vez a cargo
blecimiento una fecunda ciénega que le propor-
de los soldados del presidio de San Juan Bautista quienes, siguiendo el Bravo
cionaba agua en abundancia. Para el comandan-
te Juan de Ugalde, esta población debía ser, por aguas arriba, concluyeron que el mejor sitio eran las márgenes del río de San
su ubicación y recursos disponibles, la cabecera
Diego, afluente de aquél. Con este razonamiento, mejor documentado, el
de las Provincias Internas de Oriente, e incluso
sede de la mitra del obispado de Linares. establecimiento del nuevo presidio pasó ahora a gravitar bajo la influencia
de la provincia de Coahuila.
Así, en 1737 se fundó el presidio de Santa Rosa del Sacramento, siendo
su comandante Miguel de la Garza Falcón, miembro de otro tronco familiar
con gran influencia en Coahuila, entre los que se contaba a un ex gober-
nador de la provincia. Sin embargo, a pesar de la estratégica ubicación de
este presidio, su aislamiento en un territorio inmenso volvía poco efectiva la
contención de las crecientes avalanchas de los indios de las praderas, que fá-
cilmente lo flanqueaban. El núcleo de la provincia de Coahuila seguía siendo

76
d
( II.39 )
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

( III.1 )

El mapa aquí expuesto marca el último epi- mapas de nueva generación, cuyos antece- misión, donde sobresalían los poderes militar y eclesiástico. Y es que la planti-
sodio en el que España mantuvo su completa dentes remotos se enclavan en los portula-
lla demográfica del Nuevo Santander se integró con colonos de las provincias
hegemonía en todo el litoral de la cuenca ma- nos de tiempos de la Conquista.
rítima del Golfo de México, en las postrimerías vecinas, lo mismo que de un contingente llegado de Querétaro, el Bajío y San
del siglo XVIII. Cambios radicales estaban por Luis Potosí, compuesto por personas deseosas de escapar a los estragos de la
venir, como los otros acontecidos en los últi- s gran sequía que había generado la llamada “gran hambre de toda esta América”.
mos cien años, cuando las disputas imperiales Mapa del Seno Mexicano
europeas se dejaron sentir en estas aguas. De o Golfo de México. 1 Para asegurar el reclutamiento, Escandón ofreció estímulos económicos, gra-
cualquier forma, el establecimiento de la co- 1797
nos, exención tributaria, dotación de solares y la promesa de obtener tierras. El
lonia del Nuevo Santander, a mediados de la Juan de Langara
citada centuria, había marcado un momento Dibujo manuscrito a tinta sobre papel común resultado fue la ocupación simultánea de un dilatado territorio, y la formación
clave en la consolidación territorial del sep- Archivo Histórico Militar de una nueva entidad política novohispana que, a pesar de los diversos proble-
tentrión de la Nueva España, pues hasta en-
mas que hubo de enfrentar, acabó por consolidarse en poco más de un lustro.
tonces había estado muy expuesta ante el des-
poblamiento de la costa del Seno Mexicano. Con la prospección geográfica de su recorrido exploratorio, Escandón dis-
Entonces comenzó toda una nueva producción
tribuyó estratégica y escalonadamente un rosario de poblaciones a lo largo de
cartográfica de factura española que reprodu-
jo en diversas versiones el perfil marítimo del la costa del Seno Mexicano, desde el Pánuco hasta el Bravo, integradas en tres
Golfo y de sus relieves costeros más notables. conjuntos regionales. El primero se conoció como “villas del norte”, situadas
Esto fue resultado de las exploraciones nava-
en las márgenes del Bravo y conocidas como Reynosa, Camargo, Mier, Revilla
les que, sumadas a los datos acumulados a tra-
vés de centurias, generaron magníficos nuevos y Laredo. El segundo fueron las “villas del centro”, compuesto por Güemes,

84
d
l a s provinc i a s inter na s de or iente

( III.2 ) ( III.3 )

Sin duda uno de los mapas más conocidos importancia de la empresa del coronel Escan- Aún cuando se desconoce el mapa original propia provincia del Nuevo Santander, pues
del siglo XVIII novohispano fue el mapa elabo- dón, quien por sus méritos como conquistador que dio lugar a tantas reproducciones sobre la refiere los campamentos o “reales” estable-
rado por el coronel José de Escandón tras su y colonizador mereció que le fuera otorgado base de un mismo formato, se puede afirmar cidos durante la exploración de 1747, a la vez
viaje de reconocimiento de la costa del Seno el condado de Sierra Gorda. Sin embargo, esto que fue un hecho la permanencia del mapa de que sitúa la ubicación de las villas establecidas
Mexicano en 1747, como paso previo a su co- no lo eximió de ser sometido a un juicio de la Sierra Gorda y la costa del Seno Mexicano entre 1748 y 1755, el periodo en el que se forjó
lonización definitiva a partir del siguiente año. residencia, tan pronto como se dejaron sentir en los gabinetes del virreinato, como fuente dicha provincia.
Ese territorio permaneció ajeno al orden colo- los vientos reformadores borbónicos. cartográfica oficial. Esto se puede comprobar
nial por no poseer riquezas minerales aparen- al ver cómo fue utilizado por Joseph de Urrutia
tes, así como por ser un importante “bolsón de al elaborar el gran mapa del septentrión hacia
s
gentiles”. Originalmente perteneció a la juris-
s 1765. También sirvió en alguna medida para di-
Mapa de la Sierra Gorda del AGN. 3
dicción del Nuevo Reino de León, conforme a señar el mapa que define los límites de la juris-
Mapa de la Sierra Gorda del AGI. 2
1792
la capitulación otorgada a Luis Carvajal y de dicción del nuevo obispado de Linares en 1773.
1747 José de Escandón
la Cueva. Sin embargo, al fracasar éste en su Sin embargo, como registro cartográfico su fi-
José de Escandón. Manuscrito a tinta y acuarela sobre papel
intento, el restaurado Nuevo Reino de León delidad es bastante burda, pero tiene la virtud
Manuscrito a tinta y acuarela sobre papel 80 x 60 cms.
no pudo nunca ejercer actos reales de dominio de mostrar todo un conjunto regional que va
Archivo General de Indias Archivo General de la Nación
sobre las llanuras costeras. Surgió entonces la desde Querétaro hasta Texas, proporcionando
oportunidad para la amenaza francesa, que la escala de los alcances territoriales de diver-
desde el Canadá llegó para fincar un simbóli- sas provincias aledañas, entre ellas Tampico,
co bastión en la costa de Texas, convirtiendo Zimapán, Meztitlán, Valles, San Luis Potosí,
en un asunto estratégico el ejercicio real del Charcas, el Nuevo Reino de León y Coahui-
poder soberano de la Corona española sobre la. Además, cabe destacar que el mapa tiene
los litorales del Golfo de México. De ahí la empalmados dos tipos de datos respecto a la

85
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

interés oficial o particular presente en la zona. Por tanto, todas las decisiones Al fundarse la villa de San Agustín de Laredo localización de las tribus nativas y se añadían
en 1755 en la banda norte del río Bravo, se com- los planos individuales de cada una de sus villas.
territoriales adoptadas por Escandón fueron autorizadas. Así, con la apari-
pletó la estructura política y jurisdiccional de la El mapa que aquí se aprecia es una adaptación
ción del Nuevo Santander en el contexto geográfico del septentrión oriental, colonia del Nuevo Santander. Un año más tarde, del de Cámara Alta. Tiene el mismo formato,
y por orden de la Corona, las autoridades virrei- aunque su representación orográfica es menos
se completó la articulación de un territorio destinado a funcionar como un
nales enviaron una comisión para constatar los técnica y más estilizada, lo que proporciona gran
conjunto regional. resultados de las acciones colonizadoras del co- visibilidad panorámica a todo el conjunto y a
Al mismo tiempo que la colonización de la costa, se estableció un sistema ronel Escandón. Dicha visita estuvo a cargo del las cuencas hidrológicas que discurren hacia el
capitán Tienda de Cuervo y del ingeniero Agus- Seno Mexicano.
de misiones para evangelizar a los indios naturales e incorporarlos al orden
tín López de la Cámara Alta, quienes al reportar
colonial. Los franciscanos del colegio de Propaganda Fide, de Guadalupe, su jornada emitieron un dictamen aprobatorio,

Zacatecas, fueron los responsables de esta tarea. Como las villas de españo- aunque recomendaron algunas medidas correc- s
tivas y bloquear la habilitación de puertos en la Mapa de la colonia
les, las misiones fueron creadas en un mismo acto y contaban con el pago de
nueva provincia. Además, y como parte de sus del Nuevo Santander. 6
sínodos de la Real Hacienda, con dotación de ganado y aperos de labranza, lo funciones, el ingeniero Cámara Alta desarrolló Circa 1758
una diligente actividad cartográfica que se re- Autor desconocido
que permitió la prosperidad de algunas de ellas, situadas en lugares fecundos,
flejó en un mapa monumental del Nuevo San- Manuscrito coloreado a tinta y acuarela
como las de Camargo, Trespalacios e Igollo. Sin embargo, sus expectativas tander, en formato rectangular alargado, donde 49.5 x 142.2 cms.
de contar con un amplio margen de poder se vieron frustradas por el coronel se precisaban numerosos detalles geográficos, British Library

88
d
l a s provinc i a s inter na s de or iente

( III.6 )

Escandón, cuya política privilegiaba el orden civil y secular. Incluso se negó a Desde la perspectiva indígena, el impacto de la colonización de la costa del
dotarlas formalmente de las tierras de misiones, con lo que se generó una rís- Seno Mexicano fue desastroso, pues se fragmentó el espacio vital de cacería,
pida relación que llegó al punto del rompimiento cuando los religiosos aban- recolección y acceso a las fuentes de agua. Asimismo, los indios padecieron
donaron el Nuevo Santander en 1766. terribles flagelos epidemiológicos, como viruela y sarampión, que causaron
Las misiones vacantes fueron ocupadas por otros franciscanos, prove- entre ellos una catástrofe demográfica. Además, se vieron acosados por los
nientes de las provincias del Santo Evangelio de México, de Zacatecas y de colonos y frailes que los obligaban a sujetarse. En pocos casos, según el tipo
Michoacán. Bajo estas nuevas jurisdicciones, las misiones no alcanzaron ma- de comunidad étnica, algunos grupos indígenas adoptaron las reglas impues-
yores progresos, situación que motivó algunos proyectos para la dominación tas, como sucedió con los carrizos de orillas del Bravo, o con los pisones de
de los indígenas, como la creación de pueblos o repúblicas de indios, que no la Sierra Madre. Sin embargo, etnias como los janambres, bocasprietas y los
prosperaron, como tampoco lo hizo el tardío esfuerzo evangelizador de los variados grupos de la Tamaulipa Vieja ofrecieron una tenaz resistencia hasta
franciscanos de Pachuca, interesados en pacificar la sierra de la Tamaulipa que fueron exterminados. De ahí la presencia de pames como “indios madri-
Vieja. Al no contar con indios, los bienes de misión fueron usufructuados nas” en el sur de la colonia, o bien de los antiguos y míticos olives, quienes
por particulares. Finalmente, se remataron en los primeros años de la vida retornaron en compañía de indios huastecos para establecer en Horcasitas y
independiente de México. Altamira (Tancol) los únicos casos estables de pueblos de indios.

89
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

2
Con la reorganización imperial de los Bor-
bones, las necesidades defensivas de ultra-
mar adquirieron prioridad. El septentrión de
la Nueva España era un territorio de límites
desconocidos y escaso poblamiento, acosado
por las amenazas de los indios de las prade-
ras. Por tanto, hacia 1720 reconocieron sus
asentamientos y presidios el brigadier Pedro
de Rivera y el ingeniero Francisco Álvarez Ba-
rreiro, autor del esta extraordinaria pieza car-
tográfica llena de precisión y colorido, aunque
no traza la península de la Baja California.
Más tarde, con la visita de José de Gálvez, el
Consejo de Indias decidió la creación de la Co-
mandancia de las Provincias Internas.

s
Mapa del septentrión novohispano. 10
1770
Francisco Álvarez Barreiro;
reducción de Luis de Surville
Técnica: Manuscrito a tinta y
acuarela sobre papel
46 x 28.5 cms
British Library

2
Tras la colonización de la costa del Seno
Mexicano y el establecimiento del Nuevo
Santander, se integró el septentrión oriental
novohispano. Esto incrementó la población,
mientras las etnias autóctonas declinaron,
acelerando la secularización religiosa. Así, en
1773 se creó el obispado del Nuevo Reino de
León, que abarcaba esta provincia y Coahuila,
Texas y el Nuevo Santander, como se obser-
va en este mapa: un magnífico ejemplo de la
cartografía religiosa colonial mexicana, hecho
por Miguel Constansó y por el responsable de
demarcar los límites jurisdiccionales, Eusebio
Ventura Beleña, alcalde del crimen de la Real
Audiencia de México.

s
Territorio del obispado de Linares. 9
1779
Miguel Constansó y Eusebio Ventura Be-
leña
Manuscrito a tinta y acuarela
Tamaño: 87.6 x 56.3 cms.
British Library.

( III.9 )

92
d
l a s provinc i a s inter na s de or iente

( III.10 )

Así como el obispado del Nuevo Reino de León reconoció el agrupamiento el valioso virreinato de la Nueva España. Con tal encargo hicieron su arribo a
regional del norte oriental novohispano, una estructura militar definió con la colonia el virrey marqués de Croix y el visitador José de Gálvez, responsable
mayor énfasis su integridad unitaria, incluso identificada con una nomencla- éste entre 1765 y 1771 de evaluar las condiciones imperantes en el septentrión
tura propia: la Comandancia de las Provincias Internas de Oriente. Los ante- y de proponer soluciones. Gálvez recomendó un mando único para todas las
cedentes para considerar la creación de una entidad militar que hiciera frente decisiones políticas y militares de este territorio periférico y marginal, con mi-
a los complejos problemas del septentrión se remontaban hasta fines del siglo ras a constituir más tarde un nuevo virreinato. Lo anterior produjo la natural
XVII y principios del XVIII, cuando la gran rebelión de los indios pueblo en oposición del nuevo virrey Bucareli, quien frustró de momento los deseos del
Nuevo México y la reactivación de la frontera de guerra viva que le siguió por visitador.
doquier demandaban tomar acciones integrales. Acciones políticas y milita- Pero, más allá de las habituales diferencias que, ya fueran fondo o producto
res, como la reocupación de Nuevo México, la reforma al Nuevo Reino de de la vanidad, se producían en la élite gobernante española, las circunstancias
León por Francisco Barbadillo y Vitoria, o la visita a los presidios del brigadier que gravitaban sobre los dominios españoles en la América del Norte eran lo
Pedro de Rivera, aunque no coordinadas, apuntaban a contar con una autori- suficientemente preocupantes como para que la Corona tomara las medidas
dad competente situada en estos territorios y dotada de amplias facultades y correspondientes. La presencia de los rusos en el Pacífico norte, la irrupción
atribuciones. de los indios de las praderas en el septentrión y la guerra de independencia de
El momento para concretar una idea con tales alcances vino de la mano del Estados Unidos constituían factores que, dada su trascendencia, demandaban
espíritu reformista borbónico. Su origen residió, en parte, en las calamidades una urgente atención. Por otra parte estuvo la actuación personal de los suje-
sufridas por España durante la Guerra de los Siete Años, que volvieron urgente tos en juego: José de Gálvez fue nombrado en 1776 miembro del Consejo de
la profesionalización del ejército en las posesiones de ultramar, sobre todo en Indias, máxima autoridad en todos los asuntos americanos, y desde él dispuso

93
d
l a s provinc i a s inter na s de or iente

Con la Guerra de los Siete Años se recon- biarían las cosas, también como consecuencia
figuró el diseño territorial de la América del de este conflicto, al propiciarse el estallido de
Norte. Fue un conflicto de alcances mundia- la Independencia de los Estados Unidos, y la
les, protagonizado por Francia e Inglaterra. Revolución Francesa.
Por los “pactos de familia” entre los Borbones,
España se alineó con Francia, padeciendo las
consecuencias de su derrota, como la toma de s
La Habana y Manila, las llaves de su imperio. Mapa de la América del Norte
Al final, con el Tratado de París de 1763, Francia después de 1763. 29
transfirió a Inglaterra el Canadá, y la posesión 1763
de la Luisiana a España. Además, como com- Anónimo
pensación a sus propias pérdidas, España ce- Impreso coloreado a mano, sobre soporte de tela
dió la Florida a la emergente potencia inglesa. Library of Congress
Así lo muestra el presente mapa, realizado en
gran formato y pompa cartográfica, para re-
afirmar la nueva hegemonía británica sobre la
América del Norte. Sin embargo pronto cam-

sucedieron importantes acontecimientos bélicos de escala mundial que re-
percutirían en todo el conjunto de la América del Norte. Se trata del estallido
de la Guerra de los Siete Años, que enfrentó a las principales potencias im-
periales europeas. En ella Inglaterra hizo liga con una Prusia emergente y con
Hannover para enfrentar principalmente a Francia, aliada de Austria, Sajonia,
Rusia, Suecia y España, todas ellas empeñadas en sacar provecho de sus parti-
culares intereses continentales o imperiales.
En la América del Norte el conflicto atizó la vieja rivalidad franco-británica
por el control del acopio de pieles en las tierras situadas al oeste de los Montes
Apalaches y por los derechos de pesca en Terranova. Finalmente, para 1760 la
balanza se inclinó del lado de los británicos, quienes conquistaron el Canadá
y frustraron la penetración francesa en la India, del otro lado del mundo. En
cambio, devolvieron a Francia las islas caribeñas de Guadalupe y Martinica.
España, por su parte, sufrió un gran descalabro con la ocupación británica de
La Habana y Manila.
Al término de la guerra, en 1763, Francia formalizó la cesión del Canadá
a Inglaterra, en tanto que, para compensar a su aliada España, y en el marco
de un “pacto de familia” entre monarcas Borbones, le entregó la Luisiana.
España a su vez cedió la Florida a Inglaterra, que en 1764 la dividió en orien-
tal y occidental.
Aunque España obtuvo la continuidad geográfica de sus territorios en la
América del Norte, no potenció esta circunstancia estratégica: encomendó
la Luisiana a la capitanía general de Cuba, en vez de a la Nueva España,
con lo que la hubiera unificado administrativamente con el septentrión justo
cuando se instrumentaba el establecimiento de la Comandancia General de
las Provincias Internas. Con esta errónea medida se mermó la defensa del

( III.29 )
capítulo

IV
Definición del noreste mexicano

5
Resquebrajamiento de la unidad colonial

uando, a inicios de 1820, la rebelión de Rafael de Riego Oriente se hallaba en vías de formalización y él ostentaba la jefatura política.
sometió al rey Fernando VII al orden liberal consti- Sin embargo, en el seno de las propias tropas enviadas a traer los caudales aflo-
tucional, se produjo un reordenamiento en la orga- ró la oportunidad de plegarse a los cambios que se estaban suscitando.
nización política y en la estructura administrativa de Así, el cabildo de Saltillo hizo eco al Plan de Iguala, lo mismo que las tropas
todo el imperio español. En consecuencia, se dispuso de Arredondo. El militar quedó aislado en la región, la que finalmente abando-
la reinstalación de las diputaciones provinciales, de los ayuntamientos cons- nó de manera subrepticia. En reemplazo de la jefatura política de las Provincias
titucionales y de la titularidad de los jefes políticos y militares en las diversas Internas de Oriente se designó a Gaspar López, hombre cercano a Agustín de
regiones y provincias peninsulares y americanas. También se alentó la crea- Iturbide, quien debía dar continuidad a la reorganización administrativa que
ción de los órganos necesarios para su gobierno, como nuevas intendencias y se hallaba en proceso en esta antigua jurisdicción novohispana. Ahora bajo el
audiencias. régimen de un gobierno que se proponía dar continuidad al esquema adminis-
En lo que respecta a las Provincias Internas de Oriente, estos acontecimien- trativo del viejo régimen, incluso con una estructura de tipo monárquico.
tos reactivaron de nuevo sus expectativas de representatividad política, pues se La ubicación de la residencia de la Comandancia General, de la Intendencia
pensaba que pronto se habría de contar con mejores cauces administrativos y autorizada para la región y de la futura Audiencia fue motivo más que suficien-
de fomento, luego de diez años de perturbaciones y crisis económicas provoca- te para que, una vez abierto el vacío de poder con la salida de Arredondo, las
das por la insurgencia y la reacción realista, a cargo del férreo control militar del ciudades de Saltillo y Monterrey rivalizaran con el fin de erigirse en cabecera
brigadier Joaquín de Arredondo. Conocidas las nuevas reglas, a fines de 1820 provincial. Como consecuencia de tal conflicto, López aplazó la instalación de
se eligió e instaló la segunda diputación de las Provincias Internas de Oriente. la cuarta diputación provincial, al tiempo que la provincia del Nuevo Santan-
No llegó a celebrar sus reuniones, debido tanto a la oposición de Arredondo der establecía la suya, con lo que se sustrajo a los futuros proyectos de reorde-
como a que, en la práctica, el organismo sólo jugaba un papel transitorio, pues nación unitaria de las Provincias Internas de Oriente. Y si bien estos aconte-
en la primavera siguiente se convocó a establecer una tercera, cuyos diputados cimientos tenían largas raíces, en el fondo no fueron ajenos a la influencia de
se dispusieron a viajar a España, pero nunca lo hicieron. Y no lo hicieron por- personajes concretos, oriundos de la región. En ello destacaron Miguel Ramos
que en ese entonces se conoció el Plan de Iguala, con lo que quedaron contados Arizpe y Servando Teresa de Mier, ambos con una intensa participación inte-
los días del régimen colonial. Ante el anuncio del plan, Joaquín de Arredondo lectual en el proceso de la independencia, y los dos de igual forma empeñados
quiso fortalecerse en Monterrey. Para ello dispuso el traslado de la caja real que en favorecer la preeminencia de su lugar de origen, Saltillo y Monterrey, res-
existía en Saltillo, pues la nueva Intendencia para las Provincias Internas de pectivamente. Este fue, asimismo, el caso del presbítero José Eustaquio Fernán-

129
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Al definirse la organización federal de la Re- cismo. Dichas concesiones se localizaron en el
pública Mexicana en 1824, la antigua provincia núcleo histórico de Texas, dando pie a su pronta
de Texas carecía de la población necesaria para articulación política, económica y espacial, aun-
adquirir su propia autonomía como entidad fe- que, paradójicamente, bajo patrones ajenos a los
derativa, de ahí que decidiera su integración a intereses nacionales.
Coahuila, formando un estado dual, mismo que
expidió su propia Constitución Política en 1827
y tuvo como capital, alternadamente, a las ciu- s
dades de Monclova y Saltillo. Además, esta me- Mapa del estado de Coahuila-Texas. 8
dida respondía a una vieja tradición colonial, de Circa 1835
cuando ambas provincias estuvieron juntas bajo Anónimo
una sola autoridad política. Sin embargo, con la Dibujo impreso, coloreado a mano
independencia de México aparecería un nuevo Yale University
e inédito acontecimiento: el rápido poblamiento
de Texas por colonos angloamericanos. Esto se
aprecia claramente en este mapa, donde se dis-
tinguen las concesiones otorgadas a los empre-
sarios extranjeros y nacionales interesados en
ocupar el territorio, bajo la condición de adoptar
la nacionalidad mexicana y profesar el catoli-
( IV.8 )

2
2
Con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo Con la adquisición de la Luisiana por Esta-
en 1848, Coahuila perdió un segmento territorial dos Unidos en 1803, la indefinición fronteriza
que se extendía desde el río Bravo hasta el río con la Nueva España se hizo evidente. Para
Nueces y que antaño se prolongó hasta el río de evitar conflictos, en 1806 el comandante
Medina. Se trataba del área por la que discurría español Simón de Herrera y su contraparte
el antiguo camino real de tierra adentro que con- estadounidense, el general James Wilkinson,
ducía a Texas, desde el presidio de Río Grande, establecieron un terreno neutral entre el río
una vez traspasado el “Paso de Francia”. En la Sabinas y el arroyo Hondo, del Golfo de Méxi-
imagen se observa una litografía que representa co al paralelo 32°. Más tarde, con el Tratado
a esta entidad en la posguerra de la intervención Transcontinental o de Adams-Onís, se fijó la
americana, cuando comenzaba a adquirir su fi- frontera en el río Sabinas, que dos años des-
sonomía hoy conocida. Sin embargo, mantenía pués se convertiría también en frontera de
la indefinición limítrofe con los estados de Chi- México. Al mismo tiempo, cruzaban por el río
huahua y Durango, de ahí que una simple línea Sabinas oleadas de colonos angloamericanos
vertical norte-sur represente ese lindero, desde rumbo a Texas, que en 1835 proclamó su inde-
aguas arriba del presidio de San Vicente hasta el pendencia, con el evidente apoyo de Estados
área de La Laguna. Por otro lado, es notable la Unidos: el general norteamericano Gaines
colindancia directa con el estado de Tamaulipas, cruzó el río y se apoderó de Nacogdoches. El
así como el tope de Nuevo León en las márgenes mapa de esta imagen muestra las medicio-
del río Salado. En un intento de identificación nes realizadas para protocolizar nuevamente
geográfica, el mapa presenta un recuadro con una frontera en el río Sabinas, el año de 1840,
los nombres de las principales montañas de la entre la república de Texas y Estados Unidos,
entidad, las que en conjunto se desprenden de la límites que se borraron en 1845, con la anexión
dispersión continental del gran sistema orográ- de Texas al país del norte.
fico de la Sierra Madre Oriental.

s
s Plano de la desembocadura
Mapa del estado de Coahuila. 7 del río Sabinas. 9
Circa 1850. 1840
Iriarte y Compañía J.D. Graham
Litografía Dibujo impreso
28 x 18 cms. Yale University
Mapoteca Orozco y Berra

( IV.7 )

138
d
( IV.9 )
( IV.31 )
definic ión del nor e ste me xic ano

Principal empresario colonizador de Texas y mapa también es valioso por su información
auténtico interlocutor político entre los pobla- etnográfica, al señalar cuál era la territorialidad
dores angloamericanos y el gobierno mexicano, indígena del momento, destacando entre ellos
Esteban Austin acumuló experiencia de todo los comanches, en todo el borde occidental de
tipo con los años, especialmente información Texas; los tancahuases, en el centro de ella; y
geográfica. Con ese interés había elaborado los peligrosos carancahuases, en el litoral del
un mapa de Texas en 1822, en tanto que siete Golfo de México.
años más tarde hizo el diseño cartográfico aquí
presente, en el que resalta un notable perfec-
cionamiento en la precisión geográfica. Estaba s
dedicado al presidente Anastasio Bustamante, Mapa de Texas dedicado a
a quien Austin conocía y con quien quería re- Anastasio Bustamante. 31
frendar los buenos oficios para continuar con 1829
sus actividades en Texas, sobre todo de cara Estevan Austin
a las perturbaciones que ya se manifestaban Papel marca manuscrito a color acuarelado
allí, como fue el caso de la rebelión que pre- 80 x 63 cms
tendió instaurar la “república de Fredonia”. El Mapoteca Orozco y Berra

miento mutuo de relaciones diplomáticas, por instrucciones directas de su presi-
dente James Monroe, el plenipotenciario estadounidense Joel Robert Poinsett hizo
una oferta para adquirir, por compra, la antigua provincia de Texas. Otro aspecto
problemático era el espinoso asunto del empleo de mano esclava que llevaban a
cabo los colonos angloamericanos ya asentados en Texas. Las discusiones se incli-
naron por principio hacia la abolición absoluta de la esclavitud. No obstante, salió
a relucir el derecho de propiedad preexistente. Entonces se acordó la posibilidad de
liberar a los esclavos por la vía de la indemnización, y se prohibiría que continuara su
importación. Se decretó, asimismo, que los hijos de los cautivos fueran libres desde
el momento de su nacimiento. Bajo estas condiciones legales, que eludían mayores
cuestionamientos en el orden político y moral, se pudo dar curso a la redacción de ( IV.32 )

la Constitución Federal, considerándose que quedaba indemne del oprobio de la
esclavitud. El procedimiento que siguió fue la expedición de la ley de colonización, Miembro del equipo de la Comisión de Lími- la bahía de Galveston, situada en una posición
tes que México organizó en 1827, para ir a con- clave de la geografía de Texas. Terán plantó allí
decretada el 18 de agosto de 1824. Esta ley reunía muchas de las recomendaciones firmar los límites con los Estados Unidos, Jean la guarnición de Anáhuac, que bien se aprecia.
hechas con anterioridad –como la práctica de la religión católica en los colonos–, Louis Berlandier se destacó por su actividad. De Sin embargo, la poca profundidad de la bahía
él ha llegado a nuestros días un legado impre- y su suelo arenoso la hacían poco accesible
aunque trató de reafirmar la soberanía de la república al reservar para la nación un
sionante de materiales científicos. De origen a la navegación de naves de gran calado. Así
área de veinte leguas como barrera fronteriza, así como una franja de diez leguas a lo franco-suizo, se formó como botánico, pero su lo consignó Berlandier en su mapa, al señalar

largo del litoral, zonas donde no podrían realizarse concesiones de colonización. curiosidad científica tenía todas las cualidades la localización de la “Barra de Curvina”, que
del enciclopedismo. Fue discípulo del célebre prácticamente obstruía por en medio a la ba-
Sin embargo, a pesar del potencialmente peligroso escenario que prevalecía en hía e impedía fondear naves al abrigo de los
botánico DeCandolle, quien lo motivó a acu-
la frontera con los Estados Unidos, el peso de las entidades federativas en el seno dir a México a recolectar especímenes, sobre vientos y oleajes del mar.
todo a partir de la invitación de Lucas Alamán,
del Congreso hizo que se aprobara que la aplicación de la ley de colonización estu-
quien como político ilustrado deseaba que el
viera a cargo de los estados, ya que éstos eran los responsables de la administración gobierno mexicano dispusiera de científicos s
de las tierras baldías. Así, el gobierno federal quedó atado de manos para regular calificados para realizar tareas claves para el Mapa de la bahía de
desarrollo del país. Tras su arribo al país fue Galveston de Berlandier. 32
los mecanismos de colonización extranjera, lo que traería graves consecuencias al
puesto a disposición del general Mier y Terán, Circa 1828
país. Fue así que, con su dualidad política y administrativa, como entidad federativa jefe de la Comisión de Límites. Ejemplo de la Jean Louis Berlandier.

Coahuila-Texas tuvo competencia directa en la colonización extranjera, y pronto versatilidad de su quehacer como hombre de Manuscrito a tinta, lápiz y acuarela
ciencia es su colección de levantamientos car- 31 x 19 cms.
los empresarios extranjeros, ansiosos de obtener jugosas concesiones de tierras, tográficos, como el que aquí se observa sobre Yale University

167
d
( VI.1 )

Con la conformación de la frontera interna- Al adquirir por la fuerza una gran parte de
cional en el río Bravo, se creó una situación fis- México, los Estados Unidos culminaron su ex-
cal inédita en el país, al colindar directamente pansión territorial y se asumieron como una
con la economía estadounidense en plena ex- potencia continental en pleno ascenso. Esto
pansión. Esto provocó en lo inmediato el con- quedó claro en sus actitudes ideológicas, ya
trabando en el noreste, pues la región seguía bien permeadas por el Destino Manifiesto, cu-
desvinculada del incipiente mercado interno yas expresiones fueron múltiples, como lo fue
nacional. Por tanto, el gobierno estableció este mapa de la afamada empresa cartográfica
altos aranceles y creó el contrarresguardo Colton y Compañía. En él no queda ya duda de
aduanal, como se muestra en este mapa, con las pretensiones imperialistas de esta nación,
el afán de impedir el comercio ilegal. sobre el Mar Caribe e Itsmo de Panamá. En tal
virtud, México quedaría expuesto a la agresi-
va política externa que ese país desplegó en la
década de 1850.
s
Frontera norte
y contención aduanal. 1 s
Circa 1890 El gran imperio
Alejandro L. Escalera continental estadounidense. 2
Litografía en papel común a color 1850
87 x 130 cms. J.H. Colton.
Mapoteca Orozco y Berra Técnica: Litografía a color.
Tamaño: 74 x 94 cms.
Library of Congress.

228
d
( VI.2 )
( VII.3 )
integración finisecular del noreste y texas

Resueltos los problemas fronterizos, el go-
bierno mexicano quiso modernizar al país, por
tanto, hizo importantes concesiones a los in-
versionistas extranjeros. Esto fue tangible en
la construcción de las líneas de ferrocarril que
enlazaron a México con los Estados Unidos,
tuvo especial relieve la empresa International
and Great Northern Railroad, al contar con
un tendido férreo que iba desde San Louis,
Missouri, hasta Laredo, Texas, es decir, desde
el interior continental estadounidense hasta
la frontera mexicana. Así se muestra en este
hermoso mapa, en el que se hace patente la
interconexión ferroviaria entre ambos países.

s
La conexión ferroviaria
México-Estados Unidos 3
Circa 1890
Anónimo
Papel común impreso a color
92 x 64 cms.
Mapoteca Orozco y Berra

( VII.4 )

después con la importante ruta transcontinental que pasaba por dicha ciudad Fue construido al amparo de las concesiones s
otorgadas por el gobierno del presidente Ma- Trazo del Ferrocarril
texana, y aunque sólo cruzaba tangencialmente por el noreste, lo hacía justo
nuel González, en 1881, aunque sin disponer de Internacional en Coahuila. 4
por La Laguna, donde la presencia ferroviaria promovió el cultivo intensivo de subsidios oficiales. Originalmente se despren- 1887
algodón, pues estaba asegurado su transporte eficaz a los centros fabriles. Este día de un ramal del Southern Pacific Railroad, Anónimo
para cruzar la frontera a través del binomio Papel común impreso
fenómeno, junto con el arribo del Ferrocarril Internacional Mexicano, creó las Eagle Pass- Piedras Negras. Después, se in- 61 x 58 cms.
condiciones para el sorprendente surgimiento de la ciudad de Torreón. El Fe- ternaba en el territorio del estado de Coahui- Mapoteca Orozco y Berra
la, como aquí se muestra hasta alcanzar las
rrocarril Internacional Mexicano cruzaba la frontera a través del binomio Eagle
ciudades de Torreón y Durango. En suma, se
Pass-Piedras Negras, lo que estimuló la rápida modernización urbana del asen- desplegó a lo largo de 870 kilómetros, y sus

tamiento mexicano, que se convirtió en Ciudad Porfirio Díaz. Por su cercanía trabajos concluyeron en 1892. Y aunque inten-
tó cruzar la Sierra Madre Occidental y llegar
con San Antonio –importante núcleo de la expansión ferroviaria en Texas que
a Mazatlán, no pudo al final vencer esta for-
demandaba fuerza de trabajo–, Piedras Negras actuó como un activo punto de midable barrera natural. En 1901 pasó a formar
parte del Ferrocarril Nacional Mexicano
embarque de numerosos migrantes mexicanos, con lo que dio inicio un flujo
laboral transfronterizo que no se ha interrumpido hasta nuestros días.
Por su trazo, el Ferrocarril Internacional Mexicano se especializó en el
transporte de materia prima de extracción minera, pues servía de enlace entre

275
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Como parte de una moda iconográfica de s
la época, la representación del principal cru- Vista a ojo de pájaro
ce ferroviario entre México y Estados Unidos de los dos Laredos. 5
no pudo estar ausente. Aquí se observa a de- Circa 1892
talle el trazo de la ciudad de Laredo, Texas, Anónimo
así como parte de Nuevo Laredo, México, y, Grabado sobre papel común
en medio de ambas, el curso impresionante 42 x 84 cms.
del río Bravo, que se podía salvar por medio Library of Congress
de dos puentes, uno ferroviario, el otro para
peatones y carros de tiro. En la primera de es-
tas ciudades entroncaba el International and
Great Northern Railroad, en tanto que del
lado mexicano partía el Ferrocarril Nacional
Mexicano, que tras internarse al estado de
Nuevo León, accedía al altiplano central con
rumbo a la Ciudad de México.

la zona carbonífera del norte de Coahuila y los nuevos centros industriales que
requerían de combustible mineral. Este proceso dio pie a la extensión de rama-
les, o a la presencia de empresas subsidiarias –como el Ferrocarril Mexicano
del Norte y el Ferrocarril Coahuila-Zacatecas– que enlazaban otros sitios del
norte de México donde existían yacimientos de hierro y diversos minerales de
aprovechamiento industrial. De esta forma se tendieron vías hasta Durango,
Concepción del Oro, Sierra Mojada y San José de Tamaulipas.
Debido al complemento entre minería, transporte e industria, varias ciuda-
des del norte se perfilaron como urbes fabriles, sobre todo Monterrey. La capi-
tal nuevoleonesa reafirmaba así su estratégica posición geográfica, como punto
nuclear del noreste, situado en las cercanías de la frontera con Estados Unidos
y de las áreas extractivas de carbón y de yacimientos minerales, a lo que se su-
maba la preexistencia de una cultura manufacturera y los adecuados estímulos
fiscales del gobierno local para detonar su desarrollo. El enlace con el puerto
de Tampico por medio del Ferrocarril del Golfo fue otro factor en la rápida
consolidación industrial de Monterrey: con ello establecía una vía de contacto
marítimo con el comercio exterior. Por su parte, el puerto tamaulipeco quedó
unido por tren en esas mismas fechas con la ciudad de San Luis Potosí, con lo
que se confirmó el histórico eje de comercio entre ambos polos urbanos.
En una escala menor, pero no por ello menos importante, el trazo de los fe-
rrocarriles privilegió determinados sitios antes sin relieve, pero que al ubicarse
junto a las vías pronto cobraron interés y jerarquía propia. Esto se observó en
las estaciones de Sabinas y Frontera, Coahuila, que acabaron como cabeceras
municipales, o bien San Pedro de las Colonias, en la misma entidad, donde
además se vivió una bonanza algodonera. En Tamaulipas la estación Gonzá-
lez le arrebató a Magiscatzin la sede de los poderes municipales, en tanto que
la estación Colombres se convirtió en cabecera administrativa de la poderosa
hacienda de La Sauteña.

276
d
integración finisecular del noreste y texas

( VII.5 )
277
d
( VII.6 )
integración finisecular del noreste y texas

Al cruzar los enormes depósitos de carbón
existentes en el norte de Coahuila, el Ferro-
carril Internacional Mexicano adquirió un rol
especial en el desarrollo de la industria side-
rúrgica en el noreste del país, a la vez que era
esencial para trasportar el carburante necesa-
rio para la propia transportación ferroviaria.
En la imagen, un plano en el que se muestra el
trazo definitivo de esta vía férrea al momen-
to de su construcción, desde Piedras Negras
hasta el kilómetro 200 situado en el Paraje de
Hermanas. Más tarde se construirían diversos
ramales a partir de esta línea, con la finalidad
de acceder a los diversos yacimientos minera-
les y carboníferos de la región.

s
Tramo Piedras Negras-Monclova
del Ferrocarril Internacional. 6
1884
Sagredo
Tela calca manuscrito a colores
43 x 30 cms.
Mapoteca Orozco y Berra

( VII.7 )

Mención especial merece el caso de la tardía vinculación ferroviaria de Al definirse la frontera en 1848, Matamoros y s
la nueva población de Browsville se convirtieron Cruce ferroviario
Matamoros, por haber sido, junto con Tampico, un sitio clave en las relacio-
en el más importante binomio comercial fron- Matamoros-Browsville. 7
nes mercantiles entre el noreste y el mundo exterior. La causa principal de terizo, posición que mantuvieron durante casi 1910
este retraso residió en que su antigua importancia comercial no fue ajena a cuatro décadas. Sin embargo, con la construc- International Boundary Commission
ción de las nuevas vías férreas, su enlace con las Litografía impresa a color
las profundas rivalidades con su par fronterizo, Brownsville, sobre todo en la crecientes redes tanto de Texas como de México 38 x 30 cms.
década de 1860, durante el auge del algodón confederado. Ya en la posguerra, fue tardío. Esto hizo que el binomio urbano de Library of Congress.
los dos Laredos se distinguiera como el nuevo
Matamoros siguió disfrutando de la franquicia aduanal de la zona libre, lo que
punto de cruce del comercio fronterizo entre
agudizó las diferencias, sobre todo con el grupo económico texano que dispuso ambos países, colapsándose la importancia de

de la concesión ferroviaria para conectar Brownsville con el resto de Texas, lo Matamoros y Brownsville. Así, cuando llegó el
ferrocarril en 1905, ya era demasiado tarde. En la
que hubiera beneficiado a la vecina ciudad mexicana. Sin embargo, como te-
imagen, un plano del cruce internacional entre
nía también intereses en Corpus Christi, dicho grupo invirtió sus esfuerzos en estas dos ciudades.

279
d
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Los orígenes de Houston se remontan a
1836, cuando August Chapman Allen y John
Kirby Allen promovieron la creación de un
asentamiento a orillas del Buffalo Bayou, al
que consideraban una corriente capaz de
convertirse en un puerto para conectar Texas
con Nueva Orleáns y Nueva York. Un año más
tarde tomó su nombre en honor de Samuel
Houston, vencedor de la batalla de San Jacin-
to, ocurrida cerca de allí. También fue sede por
un tiempo de los poderes de la república de
Texas, al tiempo que se creaba el condado de
Harrisburg. Al finalizar el siglo XIX, esta ciu-
dad comenzó su vertiginoso crecimiento, lle-
gando a convertirse en la principal ciudad del
estado de Texas.

s
Vista a ojo de pájaro
de la ciudad de Houston. 31
1891
Anónimo
Grabado impreso a color
50 x 108 cms.
Library of Congress

( VII.31 )
e l n o r e s t e c a r t o g r á f i c o

Debido a que se situaba por encima de los
mil metros sobre el nivel del mar, donde pre-
dominaba un medio ambiente seco y un clima
entre caliente y templado, el cultivo del algo-
dón encontró un ecosistema incomparable en
la región de La Laguna. La ausencia de las pla-
gas más temidas de este cultivo era una razón,
pero también las buenas y extensas tierras de
aluvión que permitían las cosechas. Incluso, en
terrenos no ribereños al Nazas, como los de la
compañía del Tlahualilo, que el agua conducía
decenas de kilómetros por medio de canales,
hasta donde antes había sido una de las lagu-
nas naturales de este río, que en la década de
1830 se desvió hacia la Laguna de Mayrán.

s
La región de La Laguna
y el río Nazas. 40
1910
Departamento de Ingeniería
de la Compañía del Tlahualilo.
Papel común impreso
160 x 104 cms.
Mapoteca Orozco y Berra

( VII.40 )

322
d
integración finisecular del noreste y texas

Además de las ventajas naturales, La Laguna
pudo pronto despuntar como una rica comar-
ca agrícola algodonera debido a la infraestruc-
tura ferroviaria que la vinculó al mercado na-
cional e internacional. La inversión de grandes
capitales, así como la presencia de numerosos
pequeños agricultores, la hicieron pronto
florecer. Esto atrajo la fuerza de trabajo nece-
saria, que además contó con la opción de em-
plearse en la industria y la minería. En la ima-
gen, un mapa coloreado de todo el conjunto
regional de la Comarca Lagunera, elaborado
por Federico Wulff, un ingeniero alemán que
fue contratado por los empresarios que esta-
blecieron la ciudad de Torreón, cuyo moderno
trazo él diseñó.

s
Plano de la Comarca
Lagunera de Wulff. 41
1914
Fedrico Wulff
Impreso en papel a color
Archivo Histórico de Torreón

( VII.41 )

producido antes en el noreste. En las cercanías de Matamoros en el primer Otras grandes propiedades eran de los hermanos Torres y de Juan N. Flores,
tercio del siglo XIX, y después en los distritos de Río Grande y Monclova, en propietario veterano de la comarca. Todas ellas tenían suelos relativamente
Coahuila. Sin embargo, sus cultivos se infestaron con la plaga del picudo, lo ricos y no se anegaban. Caso singular del sector duranguense de la comarca fue
que no sucedió en La Laguna debido a su altura sobre el nivel del mar y a las la Compañía Agrícola, Industrial y Colonizadora de Tlahualilo, de capital bri-
condiciones extremosas propias de un desierto. Ahí, además, el cultivo estaba tánico, que sin ser ribereña del Nazas obtuvo concesiones y compró derechos
protegido de los vientos arrasantes por las montañas aledañas. de agua para conducirla a más de setenta kilómetros. Era la única corporación
Dada su gran extensión, no toda la superficie de la comarca tenía la misma industrial propiamente organizada, formada con la adquisición de terrenos a
productividad. Así, en su segmento más alto, enteramente en el estado de Du- Juan N. Flores, con el objetivo de crear una treintena de ranchos algodoneros
rango –el área del pueblo de Lerdo, antes el más importante de la comarca–, dotados para producir con un uso racional del agua.
se situaban las haciendas de Santa Rosa y Sacramento, de la familia Luján, y la Ya en Coahuila se definía el segundo sector de la comarca, donde existían
propiedad del español Santiago Lavín quien, visionario, cedió parte de ella a los mejores terrenos para el cultivo y la disponibilidad de tierra ribereña era mu-
derechos de vía férrea, con lo que surgió el asentamiento de Gómez Palacio. cho mayor, con la presencia de grandes latifundistas y a menor escala que en

323
d