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AÑO I NÚMERO VIII EDICIÓN DE ENERO DEL 2009

RELATOS

POESIA

ENSAYO

CRONICAS

MARIANA PONSIGLIONE / DANIEL ROJAS PACHAS / VIOLETA FERNÁNDEZ / JOSÉ MARTÍNEZ FERNÁNDEZ /
VICTOR SAMPAYO / ARTURO VOLANTINES / WILFREDO CARRIZALES / ROLANDO GABRIELLI / ANUAR
ZÚÑIGA NAIME / PABLO ESPEJO / RODRIGO RAMOS BAÑADOS / MARIETTA MORALES
REVISTA CINOSARGO 1

Editado en Arica- Chile 2009


Diseño: Violeta Fernández Riquelme y Daniel Rojas
Pachas
Cinosargo
Contacto: carrollera@gmail.com
Web: www.cinosargo.cl.kz
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Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras
derivadas 2.0 Chile
REVISTA CINOSARGO 2

Director:
Daniel Rojas Pachas
Coordinadores.
Milvia Alata y Daniel Rojas.

Redactores:

• Daniel Rojas P.
• Milvia Alata
• Arturo Volantines
• Violeta Fernández
• Oliver Beltrán
• Rolando Gabrielli
• Marietta Morales
• José Martínez F.
• Declarado Demente
• Victor Sampayo.
• Wilfredo Carrizales
• Mariana Ponsiglione
• Dios Pérez.
• Soledad Díaz E.

Colaboradores externos:

• Grupo MAL.
• La Mancha
• Juan Carlos Gómez
• Patricia Contreras
• Rocio L’Amar
• Comics Engranaje.

La Revista Cinosargo esta en línea desde el día


17 de mayo del presente año, alojada en la
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Revista Cinosargo
Copyright © Daniel Rojas
2008 - 2009
REVISTA CINOSARGO 3

-LOS GEMIDOS DE YANQUILANDIA POR DANIEL ROJAS P.

-EL FRACASO DE LA BELLEZA POR VÍCTOR SAMPAYO

-EL TERMINAL POR RODRIGO RAMOS BAÑADOS

-TITULACIONES POR WILFREDO CARRIZALES

-EDGARDO TELLO POR JOSÉ MARTÍNEZ FERNÁNDEZ

-HOW SEXY AM I NOW, FLIRTY BOY? POR ANUAR ZUÑIGA

-INTROSPOECCIÓN POR MARIANA PONSIGLIONE

-REVISTAS LITERARIAS CHILENAS DE AYER Y HOY POR


ARTURO VOLANTINES

-LA SOMBRA MAPUCHE POR NELSON GÓMEZ LEÓN

-GUSANO DE TIERRA POR PABLO ESPEJO

-GUILLERMO FADANELLI POR MARIETTA MORALES

-AGUANTE BARREDA POR DANIEL ROJAS PACHAS

-QUE LA POESÍA MUERDA CON DULZURA Y ESPANTO


POR R. GABRIELLI

-EL DENTISTA DE BOLAÑO POR VIOLETA FERNÁNDEZ

-SALINGER EL EMPERADOR DEL OLVIDO POR ROLANDO


GABRIELLI
REVISTA CINOSARGO 4

EDITORIAL.
HEMOS TRASPASADO EL UMBRAL DEL 2008 LISTOS A EMPEZAR ESTE NUEVO AÑO CON ENORME AGRADO Y MUCHA
FUERZA, LOS IMPORTANTES LOGROS EN CUANTO A LOS PROYECTOS Y METAS QUE NOS HEMOS PROPUESTO, SON UN
CONSTANTE ALICIENTE, PUES NO SÓLO HEMOS CONSOLIDADO UN EQUIPO REDACTOR BASTANTE COMPROMETIDO Y
DE CALIDAD EN REVISTA CINOSARGO SINO QUE LAS OTRAS LÍNEAS DE PUBLICACIÓN DE NUESTRO CRECIENTE
SELLO: LA SANTÍSIMA TRINIDAD DE LAS CUATRO ESQUINAS, LOS ESPECIALES DE POESÍA MENSUALES Y EL SITIO
ENFOCADO EN LA OBRA DE LIHN (PLANEAMOS IR ABRIENDO NUEVOS CANALES DE DIFUSIÓN DEDICADOS AL
TRABAJO DE IMPORTANTES AUTORES CHILENOS Y EXTRANJEROS) EMPIEZAN A RENDIR SUS FRUTOS, LO CUAL SE
MATERIALIZA EN EL PRESTIGIO QUE COBRA NUESTRO ESPACIO A NIVEL LOCAL Y MUNDIAL. LA CANTIDAD DE VISITAS,
COLABORADORES Y TEXTOS QUE LLEGAN A NUESTRO CORREO Y EL NEXO CON GRAN DIVERSIDAD DE MOVIMIENTOS,
GRUPOS Y REVISTAS, VAN CUMPLIENDO NUESTRO OBJETIVO PRIMORDIAL, ABRIR PUENTES PARA EL DIÁLOGO.

COMO PARTE INDISPENSABLE DE TODO EL QUEHACER EMPRENDIDO HACE 8 MESES COMO REVISTA EN LÍNEA Y
DESDE HACE CINCO AÑOS COMO GRUPO LITERARIO, NOS VEMOS IMPELIDOS A DAR PIE A ESTA PRESENTE Y
PROMETEDORA ETAPA RENOVANDO NUESTRO MATERIAL PRINCIPAL, LA PUBLICACIÓN MENSUAL DE NUESTRA
REVISTA. ES POR ESO QUE LA PRESENTE EDICIÓN DE CINOSARGO, CORRESPONDIENTE AL MES DE ENERO (NÚMERO
VIII) CUENTA CON UNA EDICIÓN DE ENORME CALIDAD QUE SUPERA POR LEJOS NUESTRO ANTIGUO FORMATO DE
FOLLETÍN (AL CUAL TENEMOS MUCHO APRECIO PERO QUE SENTIMOS ES MOMENTO DE SUPERAR) PARA NUESTROS
FIELES LECTORES EL CAMBIO SALTA A LA VISTA, LA CALIDAD EN LOS CONTENIDOS SE MANTIENE PERO LA COMPAÑÍA
QUE EL DINÁMICO FORMATO ACTUAL PROVEE, ES INVALUABLE PARA UN ESPACIO QUE PROMETE MES A MES Y AÑO A
AÑO, SEGUIR CRECIENDO POR LA PASIÓN ÚNICA QUE TENEMOS HACIA LA LITERATURA Y EL ARTE.

CINOSARGO TIENE LA PALABRA!!!!!!!!!

Daniel Rojas Pachas


Director de Revista Cinosargo.
17/02/09
REVISTA CINOSARGO 5

LOS GEMIDOS DE
Por Daniel Rojas Pachas

El primer libro del poeta chileno Carlos Ignacio Díaz Loyola mejor conocido como
Pablo de Rokha, se titula Gemidos y data de 1922, antes de esta obra, el autor
había publicado su poesía en revistas y folletines, entre los cuales se destacan
versos de infancia de 1916, antología hecha para Selva Lírica y luego el folletín del
diablo de 1920 en revista Claridad, hay otras publicaciones como Sátira, pequeño
libro de 1918, empero lo importante de todos estos títulos radica en su carácter,
pues pese a tratarse de obras núbiles, pertenecientes a una primera etapa de
decantación de la voz del autor, ya el lector puede apreciar la forma que tiene De
Rokha para entender la realidad y plantearse frente al mundo como creador e
integridad que sostiene una fuerte convicción vitalista.
En sus poemas iniciáticos reconocemos parte de su formación
religiosa y su lectura febril de la biblia en el seminario conciliar de
San Pelayo del cual fue expulsado en 1911 por su acercamiento a
códices blasfematorios, vertiente pagana alimentada por las
páginas de Voltaire y la voz de los poetas románticos europeos, en
especial los filósofos voluntaristas alemanes que tanto influirían en
su cosmovisión, luego aparecerían de manera prominente las
ideas anarquistas expandiéndose en sus versos la crítica
antiimperialista y el tema social, y es en este último apartado, el
social, que no podemos obviar como elemento gravitante de la
educación sentimental de Pablo de Rokha, su larga convivencia y
cercanía con el campo chileno. Nacido en Licantén en 1894 sus
primeros pasos antes de partir a Santiago, los dio en Talca y Curicó
en los bordes cordilleranos acompañando a su padre, una figura
fuerte que también lo marcaría en su proceder como hombre y
poeta.
La vida rural, el aire libre, lo trascendental de la naturaleza plagada de paisajes,
ruidos y fuerzas que conviven con el hombre, forjador de costumbres, tatuarían su
infancia y adolescencia, llegando cada imagen y símbolo rescatado de esos
primeros e impresionables años, a elevar esta realidad y sus personajes a la
calidad épica de macrocosmos y protohombres respectivamente.
En la fabulación Rokhiana, vemos el mundo rural como una mitología mundana de
figuras heroicas, a veces satanizadas, sufridas y abnegadas pero siempre
epónimas, fundadoras de una identidad, de un accionar con el cual el amigo piedra
(apodo con el cual llegó a ser conocido el poeta) comulga en un sentido
Whitmaniano. De Rokha asume el rol de gigante patriarcal bíblico y cósmico, esto
se aprecia transversalmente en la obra reseñada, Los Gemidos, pero con especial
énfasis en los cantos, podríamos decir uno y dos del poemario, Balada de Pablo de
Rokha y Epitafio en la Tumba de Juan el Carpintero.
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E YANQUILANDIA
Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra humilde, democrática,
trágica, y su oratoria, su elocuencia inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje
cosmopolita e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he
sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las plantas y
morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el sol se pone al fondo de
mis años lúgubres, amarillos, amarillos, amarillos, las espigas van naciéndome
(Balada de Pablo de Rokha)

Las sencillas gentes honestas del pueblo veíanle al atardecer explicado a sus hijos el
valor funeral de las cosas del mundo; anochecido ya, cantaba
ingenuamente junto a la tumba del rorro, -- un olor a virutas de
álamo o quillay, maqui, litre, boldo y peumos geniales perfumaba el
ambiente rústico de la casa, su mujer sonreía; no claudicó jamás, y
así fue su existencia, así fue su existencia. (Epitafio en la Tumba de
Juan el Carpintero.)

Esa idea panteísta de ultravalorización del cuerpo y las raíces con el


universo, es la que se opone como fuerza dinámica, como furia
desatada a un mundo artificial y mecánico, alienante y de relaciones
tipográficas, frió y a la moda. En el poema Edison (La vida práctica)
parte del canto a Yanquilandia, el hablante creado por De Rokha,
acribilla los principios tecnocráticos de relacionalidad que rigen a la
cultura americana a principios del siglo XX, mismos que se proyectan
hasta nuestros días como una ideología empresarial del consumo y
control.

Nacimientos por teléfono, defunciones por teléfono, matrimonios por teléfono, toda la
epopeya, toda por teléfono, enamorarse radiotelegráficamente, vivir y morir en
aeroplano, cien, doscientos klmtrs. sobre el nivel de los viejos valores humanos, los
viejos valores humanos, existir a maquina, conocer a maquina, recordar a maquina,
ver a maquina, a máquina, el espectáculo gris de los ángulos (…)

Podemos apreciar como todas las dimensiones del hombre, desde el nacimiento a la
muerte, sus valores, lo más abstracto de su ser hasta las actividades primarias, laburo y
economía, la epopeya completa de existir y las principales instituciones de una
comunidad, el matrimonio y el ejercicio básico de los sentidos, están atravesados por
adjetivos que reflejan una visión sistematizada y atomizante del ser humano y su
comunicación: (…)mesurar los fenómenos sentimentales, intelectuales, sensacionales,
adoptando el sistema métrico-decimal como unidad inicial, como unidad inicial y el
dolar como fin, casarse por sport, matarse por sport hacer reclamé a los pechos
divinos de las niñas (Edison)
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El gigante imperio en esa medida es representado por sus falsos profetas con sus
respectivos recetarios de éxito, Woodrow Wilson, Rockefeller y P. Morgan son algunas de
las personalidades que De Rokha resemantiza como significantes de un mundo
degradado. Entes que proclaman su verdad desde una aparatosa tribuna de barro y
grandes orgullos de cemento y metal, coliseos, puentes, milagros de la arquitectura que
sumados aplastan al hombre común con su retórica sofista y millones en dólares acuñados
por la potestad del sello y burocrático papel.
A la imagen de Norteamérica imperial se le opone una gran figura como representante de
la verdadera cultura y saber nacional de ese país, los principios trascendentales de
Emerson y la vida en los bosques de Thoreau, padre de la objeción de conciencia, se
sintetizan en los pasos enarbolados de un gigante digno de ser laureado, Whitman no es
un hombre o simple poeta, es una energía del universo reconocida por seres vivos e
inertes, por rocas, excremento, hormigas, elefantes y cuerpos celestes como un hermano,
como un padre, como una voz inmemorial y el poeta nacional al seguir sus pasos, busca
esa amalgama legendaria y democrática con el cosmos.
Como un Dios que edificase poemas a bofetadas mentales, Walt Whitman está sentado,
está sentado sobre la majestad de la vida con el entendimiento del corazón en
Yanquilandia, la pierna derecha en Pekín y la pierna izquierda en Berlín, todo el cuerpo
sobre TODO el mundo, jugando poker con los muertos sobre el tapete azul de lo infinito,
platicando con las estrellas y oyendo, oyendo, oyendo los ruidos cóncavos y
trascendentales de la época, (…)

Le dicen las hormigas: salud Walt Whitman!... los honestos elefantes extensos: cómo
estás hermano? y las tortugas, los sapos, el Rey de las Españas, los mendigos, los
parlamentarios, las vacas, el Presidente, los caballos, los obispos, los cocheros, la luna,
los excrementos le dicen, le dicen golpeándole la espalda: hermano Walt Whitman, Walt
Whitman, Walt Whitman eres NUESTRO hermano, NUESTRO hermano Walt Whitman.
(…) (Walt Whitman)

Por aquel afán de constituir una voz totalizante e integradora, capaz de fundar una
identidad y cultura en la palabra, se debe reconocer a De Rokha con sus Gemidos como
padre de la poesía chilena, inaugurador de una voz única tal como lo fueran Vallejo en
Perú con Trilce, Maple Arce en México como fundador del estridentísimo con su obra
Andamios Interiores o Girondo en Argentina con XX poemas. Pues la utopía que se plasma
en su decir no se agota como una quimera desembarazada del hombre y su dolor, no es
un escapismo, sino una confrontación con el acto prodigioso de existir y luchar la vida,
como dice el autor, aún cuando se conciba todo intento como un fracaso anticipado: La
Batalla de la vida va perdida desde la cuna sin embargo lo heroico es ganarla.

Y en esa lucha de ideas, en esa dialéctica de la poesía como arma y hogar, como cuna y
tumba, se gestan juicios contradictorios y severos hacia la universalidad humana en su
plenitud, por tanto los líderes de Yanquilandia no son la excepción, los presidentes y
empresarios y sus ciudadelas del capital como Chicago, son grandes moles sustentadas
por una filosofía bursátil y carnívora.
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Situado en la estupenda, la, estupenda tribuna mercantil de Washington, predominando


sobre Ias vagas colinas del Derecho de ayer y sus tabladillos intercontinentales, mirando
hacia ninguna, ninguna, ninguna- parte Woodrow Wilson lee la biblia a los pueblos
modernos. *** Y sus tristes mentiras suenan como las músicas anacrónicas del barrio,
rurales, otoñales, dominicales y la voz lluviosa de los muertos en las trágicas tardes
trágicas de la época. (Woodrow Wilson)

El comportamiento eversivo se resume en el proceder de la bolsa de comercio, los clubs y


cines repletos de hombres y mujeres carentes de vísceras, sintéticos sportmans, dandys y
bailarinas de foxtrot, atrapados por la pantalla grande y el encandilamiento voraz de sus
vestimentas y ademanes que dirigen su accionar hacia este tercer mundo necesitado de
discursos y mitos, bailes y señoritos falsificados que venden al crédito y con los más altos
intereses, una identidad.
Capital: 1.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 de dólares. ¿Quiere usted, quiere ud.
Transatlánticos, momias, feto, hombres, momias, fetos, hombres, dinamos, ferrocarriles,
tractores, camiones, motores, rameras, gusanos, automóviles, yodosalina, catedráticos,
vacas Holstein o Dirham, sabiduría en inyecciones hipodérmicas, honradez a la cocotte,
arte puro, arte embotellado por nosotros en las botellas mahometanas del tipo Alah,
presidentes especiales, especiales, especiales para Sudamérica, o cualquiera otra maquina,
animal, manufactura, cosa por el estilo?... escriba a : U.S.A. Company, U.S.A., pidiendo
catálogos, pidiendo catálogos, pidiendo catálogos. (U.S.A. Company)

Con la muestra de estos poemas del libro Los Gemidos y en específico del canto a
Yanquilandia, vemos como se inaugura lo que será su potente y fructífera creación que supera
la cuarentena de libros, podemos además percibir ya en ese entonces, los ribetes extremos de
un autor polémico, abismado por lecturas anticanónicas lo cual lo hacia diverso a sus pares en
su talante, convicción de enfrentar la realidad y ánimo creativo.
Ideológico y contestario las profundas convicciones de Pablo de Rokha lo opusieron a la crítica
no preparada para comprender y respetar su trabajo en la diversidad de su propuesta, tal como
ocurrió con otros adelantados en Chile, Juan Emar por ejemplo. La reticencia del medio hasta
el día de hoy, incapaz de aceptar o desplegar estudios adecuados a una obra de tal magnitud
son prueba irrefutable de la incomprensión e indiferencia, sin embargo algo se ha avanzado
por el esfuerzo de estudiosos como Nain Nomez o ediciones como la reciente publicación de
El Valle Pierde su Atmósfera de Editorial Cuarto Propio, dedicada a la figura de la gran poeta y
esposa de Pablo de Rokha, Luisa Anabalón Sanders, también conocida como Winett de
Rokha. Musa inspiradora del autor y fuente de su más descarnada ternura:
Filosofando caminas sobre las tumbas del planeta Reíste a los tres días de nacer,
dulcemente de nacer, porque ya eras madre de lo creado y abuela de los muertos. Paz,
sonora canción nacida de un tajo hecho en la tierra, sin héroes o niños divinos antes de
ayer. Y manas sangre de árbol-árbol con olor a surcos llenos de simiente. Contigo el pánico
florece y las tristezas dan frutos dulces. E iluminas el camino hacia el hombre distante.
Desengañada te crees y tus días son cuentos para niños. (Epitalamio)
REVISTA CINOSARGO 9

La obra del poeta por tanto, podemos calificarla a grandes rasgos como un
trabajo post-vanguardista, aún cuando contextualmente el poeta se haya
inmerso en el boom y decadencia de los grandes -ismos, lo que
brilla con preeminencia en sus páginas es la presencia
de recursos antipoéticos, híbridos e hiperbólicos
que se debaten entre una visión mítica,
totalizadora y metafísica de la realidad, del
ser como parte del todo universal y en esa
medida como consciencia comunicante del
cosmos a través del lenguaje del canto
poético constituido por una intertextualidad
mesiánica y parabólica con el génesis y
otras figuras como el culto ditirámbico a
Dionisio, para luego figurarse ambivalente y
contradictoria como una razón descreída,
fatal, al tanto de su precariedad y el dolor de
enfrentar el fracaso como una posibilidad
irreductible lo cual nutre su expresión con
elementos grotescos, carnavalescos de
glotonería y escatología, rompiendo con una
concepción unitaleral de belleza y lirismo,
optando por el balbuceo, la fragmentación y
la vertiente erosionada de la palabra como
prosa que revela en su fluir de ideas.
conectadas por la reiteración y solidaridad
del hablante, una razón escindida y cruzada
por una disparidad de voces que se van
superponiendo como un gran muro profético
y expresivo que hace de lo popular un
universo y lo cósmico un sentir y proceder.
En conclusión Los Gemidos y cada canto
que compone su necesidad irremediable,
intrínseca y fatal de hacer poesía con el azar
de los sucesos, como quien respira, bebe o
anda, hacen del poemario la primera pieza madura
y monumental del autor, su carácter totalizador se
aprecia no sólo en el volumen del texto sobre las trescientas
páginas sino por la cantidad de temas que abarca desde un
profético y mesiánico yo que vidente se debate entre su naturaleza cósmica y panteísta como fuerza
egregia de la naturaleza hasta su capacidad fértil de fundar la realidad por medio de la palabra y
confrontar la mundanidad y sentir precario de un ser condenado a ser devorado por la nada que sin
miedo y en su ley, tal como Juan el Carpintero vivió setenta y tres años sobre la tierra amando su oficio
con la honorabilidad del hombre decente, juzgando a peones y canallas, hombres y sociedades, según
el ejercicio y consagración de su espíritu.
Autor: Daniel Rojas Pachas
REVISTA CINOSARGO 10

E En una conferencia pronunciada en Buenos Aires, el 28 de agosto de 1947,


Witold Gombrowicz [1] prende fuego a una de las más rancias e intocables

L estirpes de hombres: los poetas. Y lo hace además con toda la razón de su


parte. Es decir, no teme el rol de agitadores del espíritu que les asignaba
Platón, tampoco cree que la poesía esté trágicamente condenada a la

F incomprensión por carecer de "espíritus elevados" que la sepan apreciar; sino


que habla más bien, casi afirmaría que después de un largo bostezo, de un

R "hermetismo aristocrático", colmado de perfección hasta las heces.

A ¿Y ante tanta perfección entonces por qué el ataque?


Este párrafo es sustancial para entender el punto medular de su texto:

C ¿Por qué no me gusta la poesía pura? Por las mismas razones por las cuales

A no me gusta el azúcar "puro". El azúcar encanta cuando lo tomamos junto


con el café, pero nadie se comería un plato de azúcar: sería ya demasiado.

S Es el exceso lo que cansa en la poesía: exceso de la poesía, exceso de


palabras poéticas, exceso de metáforas, exceso de nobleza, exceso de

O depuración y de condensación que asemejan los versos a un producto


químico.

D Gombrowicz interroga a la Poesía en persona sujetándola de las solapas.


Habla de los excesos que puede provocar la ciega devoción hacia la forma,

E sin un solo lazo que la vincule con los hombres, sin ese equilibrio que es
esencial en todo buen estilo:

L Este equilibrio a base de compensaciones y antinomias es el fundamento de


todo buen estilo, mas en los poemas no lo encontraremos, y tampoco se

A puede notar en la prosa moderna influenciada por el espíritu de la poesía.


Libros como La muerte de Virgilio, de Hermann Broch o aun el celebrado
Ulises de Joyce resultan imposibles de leer por ser demasiado "artísticos".

B Todo allí es perfecto, profundo, grandioso, elevado y, al mismo tiempo, nada


nos interesa porque sus autores no lo han escrito para nosotros sino para el

E Dios del Arte.

L Lo curioso es que Gombrowicz nombra, con todas sus letras, esa sensación
de fastidio interminable que me invadió cuando leí el Ulises de Joyce y

L algunos otros textos o poemas de a veces incuestionable abolengo. Exceso


de perfección. Sin esas gotas de sangre de las que hablaba el viejo Zorba en

E la novela de Kazantzakis. Una experiencia que no recomiendo a nadie.


Porque a fin de cuentas hablamos de tiempo: ¿quién nos devolverá ese

Z tiempo invertido estérilmente en ciertas Obras Maestras del Arte?

A [1] "Contra la Poesía" en: Witold Gombrowicz, Contra los poetas, Sequitur,
Buenos Aires, 2006, pp. 11-23.

Por
Víctor Sampayo
REVISTA CINOSARGO 11

El periodismo tiende a estigmatizar o más directamente: funar. Hay una delgada línea en
cuanto a la denuncia y funa. En Antofagasta hay poblaciones malas y buenas. Un viejo director
de El Mercurio de Antofagasta definía como una población buena, donde vivía gente decente
¿Ahora que es gente decente? Lo contrario de indecente. No hay término medio como sucede
en casi todo Chile. Casas de la droga; casas blindadas de quitadas; supermercados de las
drogas o poblaciones marginales. Todas estas clasifican en malas, en indecentes. La prensa
es cruel a la hora de calificar. Hay una obvia cuestión económica, de poder en todo esto.
En esta crónica describo lo que me contó un amigo en un almuerzo opíparo en el Panda,
comedor libre medio oriental, de calle Latorre con Baquedano. El man se comió tres platos, y
tres postres, más dos cervezas. Tenía hambre el gueón. Yo no lo hice mal. Dos platos y medio.
Estaba bueno el ají relleno. El man de dedos negros por la grasa de las micros, vive desde los
16 años en la periferia de la población Bonilla. Tiene 34 años. Lucha contra la pasta base, para
él es “como un cáncer que a veces desaparece y viceversa”. La historia es conocida: por la
pasta base perdió mujer e hijo y el trabajo. Hoy es mecánico del terminal de buses del
TransAntofagasta -una versión rasca del TranSantiago-.

E L T E RM I N A L ( O
H O YO DE
P O R RO D RI G
Meses atrás fue mecánico de Finning en Escondida –una empresa decente claro está-. Cayó
bajo, pero está en el proceso recuperación, de retomar; yo le creo. En el terminal ya lo
confundieron por rati.
En Bonilla con Félix García -cerca de la Escuela Padre Cariola- a la gente le dicen gallinas.
Todos caminan mirando al suelo, como si buscaran maíz para picotear. Una colilla de cigarrillo
en una mente en blanco y negro puede agarrar forma de un mono de pasta base. Un mono de
pasta base hace más entretenido el rato. Siempre hay familias que se salvan, pero la mayoría
anda en lo mismo, por lo menos en Bonilla con Félix García, el supermercado de la droga,
dicen en el terminal, el hoyo de Antofagasta, el último lugar. Cómo cambia la ciudad de norte a
sur: En el sur la mayoría anda con la cabeza erguida como pato, dijo el mecánico, dijo el
micrero. Antofagasta es una ciudad partida en dos, donde cada extremo, norte y sur, revela las
diferencias. Por un lado la marginalidad de la droga –norte, en el terminal- y por otro la
opulencia (extremo sur). Las micros van y vienen. Es el recorrido, el círculo. De la arena al
castillo y del castillo a la arena.
-¿Me puedo comer otro postre?--
Que te digo yo, come gueón, come-
El terminal. Las manos con grasa. El comercio clandestino de petróleo. Olor a quema entre
petróleo y químico. Aroma a pasta. Las golpiza a un micrero por unos pendejos angustiados.
Disparos al aire. Estuve a punto de agarrar a palazos a uno de los pendejos, pero en el
momento me arrepentí. Menos mal. Uno le pega y después ellos vuelven con la familia, los
vecinos, las tías, los amigos.
REVISTA CINOSARGO 12

Te sacan la cresta. He visto como han pateado personas en el suelo. He visto como la cabeza se
transforma en una sandía reventada. La gente de acá, en el terminal, se ofende rápido. Polvoritas.
Nadie te aguanta que les digas gueón, por ejemplo. Gueón es un insulto y ya te vas a las manos. Yo
he tenido suerte. Anduve por las noches, de madrugada incluso, por las calles comprando pasta. En
el infierno. Si no le digo infierno, relativizo, así que infierno. Fue hace dos semanas. Nunca me
hicieron nada. Creo que me ubican. Llevo como 20 años por el barrio. Tú sabes que lo mío comenzó
en el liceo. Luego no sé. Ahora vivo en una pensión, al frente del Liceo Don Bosco, donde también
viven unos peruanos. Claro, me echaron de la casa. No es un mal lugar, pero me he aguantado la
soledad, a veces el hambre. Estoy más flaco. Ayer, por ejemplo, el dueño de la micro me pagó dos
lucas por el día. Poco. Con dos lucas almuerzo. La mayoría de las veces papas fritas. Hace dos
meses ganaba cerca del millón de pesos ¿Recuerdas las parrilladas en El Arriero y después el
Tsunami? Un día estos gueones del terminal me confundieron por rati. Todo por que hablo bien y me
visto mejor que ellos. Le aclaré que soy mecánico de profesión. Entiendo este período como un
trance, un momento. Lo bueno que ya me llamaron para irme a trabajar a Calama.

O U N A C RÓ N I C A D E S D E E L
E A N T O FA G A S T A )
GO RAMOS BAÑADOS
-¿Quedaste con hambre?--
Pide más postre de sandía-
Después de las 19 horas el terminal es una cloaca. Con la oscuridad aumenta la
ansiedad por fumar. El olor. Algunos choferes fuman y otros se aprovechan. Hay
niñas de 14-15 años que se prostituyen. He visto madres que ofrecen a sus hijas por
fumar. Mujeres que adaptan sus casas para fumaderos o como tiradero clandestino.
Abundan los tiradares. La gente fuma y culea. No todos son choferes los que se van
a tirar a las niñitas. Hay de todo. Hay un travesti que se ofrece frente a la comisaría.
Parece mujer. Me habló como mujer. Fuimos. Fumamos. Me da lo mismo habérmelo
tirado o no, y creo que eso no importa en estos momentos. Los pacos hacen la vista
gorda. El travesti, que vive al frente de ellos, me lo dijo y uno también lo sabe. Creo
que las autoridades o los pacos dejan que todo siga igual. No quieren involucrarse.
Nadie quiere involucrarse con esto. -
¿Quedaste con hambre gueón?-
-No, pero préstame dos lucas para la fotocopia del currículum-

Autor: Rodrigo Ramos Bañados


REVISTA CINOSARGO 13

TITULACIONES
Texto y fotografías de
Wilfredo Carrizales

La casa sumergida en el lago


y el preludio de su fantasía
sin la opinión del caballero
que dejó de tomar vino y se puso triste
y no encontraba la liberación de la música
y quiso dar un increíble concierto de
guitarra
mirando las tenues olas.

Las sesiones de los buitres


comienzan en la temprana orilla del cielo
mientras la madera y la leche
caen como cromos de una cascada.

Hacia adentro todo se intuye más suave,


quizá se deba a un posible camino de
santos
o a las muescas de la tierra
que bandean la acústica para florecer.

Si alguien llega al hogar que venga


sin estado de temor,
con real viaje subterráneo
o algún tipo de conocimiento
sobre paraísos artificiales.

La reflexión es un juguete
dentro del arcón de la supuesta sabiduría
y los hitos desperdician sus oros
al exponer tan abiertamente los secretos.

Las maravillas podrían encontrarse en el


jardín
y allí comer opíparamente el hambriento
hasta inducir a las confesiones.

(Un viajero atisba cual un camaleón


y en el marco de su alianza
su verdad rebota de polo a polo).

Es menester conquistar a los ojos


y divulgar sus itinerarios.
REVISTA CINOSARGO 14

Las voces de los niños


llegarán a escucharse antiguas
como ecos del tiempo y los ríos
o cual resonancias de otoño
bajo el peso de ángeles negros o
dispersos.

A los metales hay que construírlos


con sonatas e intersecciones
y olvidarse de la cáscara de los amores
y las variaciones epilépticas.

Todo puede resumirse –si lo queremos-


en cuatro sistemas y un folio arrugado.
Las golondrinas no sufrirán por ello
ni las mujeres tendrán el sexo más
estrecho
ni los violadores correrán a superar
marcas.

El tiempo arramblará con sus visiones


y ningún estudio comprenderá el ritmo.
Los huérfanos catalogarán a los pájaros
y hablarán con lenguas exóticas
y dispondrán de pocos colores para sus
ciudades celestes.

Cuando el sol resuene sobre las aguas


la polifonía de las variaciones
lacerará a las imágenes
en las revueltas y en lo canónico.

Los lobos no podrán penetrar a los sueños


y un coro de cabras concertará su destino.
El abecedario malévolo será recuperado
y la vida del espíritu
se tornará en extraña fuerza.

La noche logrará titularse


aunque le dolerá infinitamente el arquetipo
y los sortilegios de los juegos del agua
y los retablos hartos de diversiones.

El mundo llegará a convertirse en un buey


desecado y embrionario y se sacudirá
sobre los tejados.

Mérida, noviembre de 2008 / Peking,


enero de 2009
REVISTA CINOSARGO 15

EDGARDO TELLO: POETA MUERTO EN UNA GUERRILLA


por José Martínez Fernández

Conocí tardíamente la figura de un buen poeta joven de Perú. Hará más de veinte años, porque en
el número 21 de la revista de poesía PALABRA ESCRITA, de marzo de 1989, veo su poema
MADRE.

Si mal no recuerdo fue en la Revista Casa de las Américas (La Habana, Cuba) donde aparecía algo
de su vida y algunos poemas suyos.

He tenido que recurrir a otras fuentes para armar parte de esta crónica y buscando en ellas he
sabido que cada nuevo día se honra más su figura. Ya hay en su patria lugares que llevan su
nombre.

Edgardo Tello Loayza nació en Lima el 8 de enero de 1942. Es decir si Tello viviera, en los próximos
días habría cumplido 67 años, pero Tello tomó la decisión de integrarse al ELN de Perú y el 17 de
diciembre de 1965 fue muerto en un lugar cercano a Ayacucho, es decir días antes
de cumplir los 24 años.
Fue, más-menos, el mismo período en que murió Javier Heraud y
en similares condiciones. En Perú -a mitad de los sesenta- se
dieron diversos focos guerrilleros, cuyos líderes más célebres
fueron Luis de la Puente Uceda, Guillermo Lobatón (muertos en
acciones armadas) y Hugo Blanco, sobreviviente… Era el período
presidencial de Belaúnde Terry. El mundo estaba encandilado con
la Revolución Cubana y el castro-guevarismo, triunfador en la isla,
influyó en América Latina toda, más aún cuando el francés Régis
Debray (posterior arrepentido de su ideario) marcó con su ideología
a muchos jóvenes.
Edgardo Tello fue uno de ellos. Con su utopía en el corazón viajó a
lugares casi despoblados de su tierra con el sueño de ayudar a a
crear “una nueva sociedad”. Más cierto que ello es que la rebeldía
de Tello se aloja en su corazón al comprobar la miseria de millones
de sus compatriotas.
Había estudiado Letras en la Universidad de San Marcos, en Lima y en Cuba estudió Filosofía y
Economía.

De este hombre ha quedado su poesía. Trabajos sencillos y no valorados por Edgar O’Hara
(escritor peruano) quien le aplica muchas influencias: Javier Heraud, Juan Gonzalo Rose y Pablo
Neruda, olvidando quizás que la originalidad plena es muy difícil de conseguir, y que el trabajo de
Tello tiene su valor en lo intimista principalmente.

Edgardo Tello fue antologado en POESÍA TRUNCA (publicada en 1978) y ha sido publicado en
varios países. Nosotros queremos reproducir su poema MADRE, texto que el bardo escribió cuando
estaba en una cárcel de la Policía Política Boliviana (en La Paz), y eso ocurrió en junio o julio de
1963.
REVISTA CINOSARGO 16

EDGARDO TELLO
MADRE

Desde el recuerdo
grato El verso “Las Puertas de la Esperanza”
de la sangre sería el título de un libro póstumo de este
te llamo poeta: su primera edición corresponde a
como un niño 1970 y fue realizada por el bardo
que ha perdido sus juguetes. Hildebrando Pérez.
No olvidemos, entonces, que el próximo 8
Con mi soledad de enero Edgardo Tello habría estado de
de espalda a la alegría, cumpleaños.
recorro
los cuatro metros de mi celda.

Sufro, es cierto. Pero no es por mí


sino
por haber quitado
la dulce sonrisa de tus labios.

Por eso es necesario


decirte
que las aguas amargas,
la soledad y el dolor

no cierran
a tu hijo
las Puertas de la Esperanza.

Quiero, así,
que el mensaje de mi canto
lleve
la alegría a tu costado,
cuando sepas
que en la primera aurora de nuestro
pueblo
estaré a tu lado.

Sí, la poesía de Tello es sencilla, pero no


facilista. Hay un gran valor sentimental
en su hacer lírico y eso también pesa, en
especial ese intento de acercar a la
madre ausente a través de la frase
hermosa.
REVISTA CINOSARGO 17

HOW SEXY AM I NOW, F


L
Se estacionaron afuera del merendero, el coche ya venía humeando y el que manejaba se I

El gordo pidió una Miller y se sentó en la barra junto al tipo de chamarra negra. El otro fue R
quedó tratando de arreglarlo, los otros dos no se fijaron en mí cuando entraron.

directo hacia la mujer del tatuaje que bailaba frente a la rockola.


Dejé el periódico y unos billetes sobre la mesa y salí. T
Esperaba que la camarera viera las fotografías de la primera plana cuando fuera a recoger la
taza, pero para cuando llegué a mi coche ya sonaba el primer disparo. Y
Me arrestaron en la carretera al día siguiente, el tipo que dejaron vivo dijo que yo había estado B
---

En Nuevo México es delito presenciar un crimen y no hacer lo posible para impedirlo. Ahora O
en el merendero, que salí y no intenté llamar a la policía.

cumplo una condena de cinco años en la Prisión Estatal de Batonga bajo el cargo de ocuparme
de mis propios asuntos. Y
?
P OR
ANUAR
Z Ú Ñ IG A
N A IM E
---
En mi celda tengo un comic de los Cuatro Fantásticos. Lo he leído por lo menos dos veces al
día desde hace dieciocho meses.
En una de las viñetas, Galactus arroja a la Antorcha Humana contra un coche en movimiento.
Desde hace semanas sólo puedo pensar en el tipo que iba conduciendo, en lo mucho que nos
parecemos, en lo terrible que es ir pensando en el dinero de la renta cuando de repente una
bola de fuego se abalanza sobre tu vida y la quema hasta las cenizas.

---
Ayer fue miércoles, los miércoles a las cuatro nos dejan salir al patio, a las seis vuelven a
encerrarnos. Son dos horas de sol a las que tenemos derecho cada semana. Para mí, la vida
transcurre en esos lapsos de dos horas y entre cada uno hay nueve mil novecientos sesenta
minutos que cuento uno por uno.
Ayer fue miércoles y McClusky ordenó que no nos dejaran salir de las celdas
Mickey y Mallory fueron transferidos a Batonga, a la zona de máxima seguridad.
Yo miro por milésima vez como la Antorcha Humana le arruina la vida un pobre diablo y cuento
nueve mil novecientos sesenta, nueve mil novecientos cincuenta y nueve, nueve mil
novecientos cincuenta y ocho…
REVISTA CINOSARGO 18

INTROSPECCIÓN
por Mariana Ponsiglione

no hay ni una minúscula porción de nada en mi organismo que


indique que esto pueda ser.

ni siquiera se toma el gentil trabajo de fingir y regalarme un grito que haga huir
despavoridas a las ingenuas palomas de kilometros alrededor. silencio. quietud.

no hay indicios de que así pueda ser. no frecuenta ya mi corazón despoblado, ni


un pétalo afrodisiaco que emane un suspiro alentador.
(lamentable)mente ya no miente.

introspección. ese silencio desgarrador. me refugio un instante junto al eco


que me invade (o visita tal vez) y le consulto curiosamente si bajo su manga
trae algo mejor. inmediatamente, con cierta firmeza en su tono, responde:

“mi manga, querida, es tu manga. mi lacerante silencio es tu herramienta hoy.


mi cínica sinceridad es un (no tan) merecido obsequio solo para vos.

mi frío es mi último recurso para que visualices calor. no queda nada que
pueda hacer por vos. un consejo, no dejes de tomar esto que te doy”.
REVISTA CINOSARGO 19

Revistas literarias chilenas de ayer y hoy

Por
Arturo Volantines
En el marco del “Segundo Congreso de
Poesía de la Región de Coquimbo y el
Mundo andino”(2006, Coquimbo-UCN.),
se rindió un homenaje a una de las más
importantes revistas de poesía chilena:
“Tebaida”. Y, además, se debatió sobre el
quehacer histórico de éstas y de sus
perspectivas. Fueron invitados
importantes escritores relevantes en el
tema de ayer y hoy: Wiston Orillo y José
Luis Ayala del Perú, Carlos Levy de
Argentina, Alejandra Carranza de Bolivia y
los chilenos: Virginia Vidal y Jorge
Etcheberry.

Son muchas las revistas chilenas de poesía y literatura que han surgido, especialmente durante
la dictadura, que rebasaron lo meramente estético y entraron de lleno en temas contingentes,
políticos y de los Derechos Humanos. Me parece que fueron importante en Chile, entre otras:
“Claridad”, “Orfeo”, “Trilce”, “Atenea”, “Arúspice”, “Cormorán”, “Árbol de Letras”, “Portal”, “Hoja
de Poesía”, “Pata de Liebre”, etc. En Atacama existieron revistas notables: “Hacia” (106
números), “Norte”, “Poetas del Norte”, “Extramuros”, “Arles”, “Germinal”, “Paitanás”, “Áncora”,
etc. Y aún persisten: “Añañuca” (más de 150 números), “Lapislázuli”, “Palabra Escrita”, etc.
Pero indudablemente la más importante fue “Tebaida”, dirigida por Alicia Galaz. Se publicó en
Arica, a partir de julio-octubre de 1968. Se editaron 9 números y el 10 quedó listo en la imprenta
cuando vino el golpe militar. Fue Secretario de Redacción, Oliver Welden y Secretario de
Coordinación, el notable poeta detenido-desaparecido, Ariel Santibáñez. El primer número fue
ilustrado por el poeta, Luis Moreno Pozo, con portada de Guillermo Deisler. Más cien poetas
chilenos y de otros países estuvieron ligados a este proyecto.
REVISTA CINOSARGO 20

Se destacaron aquí el poema de Gonzalo Rojas contra Nicanor Parra, la entrevista de Ariel
Santibáñez a Guillermo Deisler, la selección de poetas peruanos y norteamericanos, los
poetas chilenos: Neruda, Lihn, Teillier, Waldo Rojas, Gonzalo Millán, Sergio Hernández, Omar
Lara, etc. Y prácticamente toda la generación del 60. De Atacama estaba presente todo un
movimiento emergente que con el golpe militar fue desmembrado con crímenes, exilio y
diáspora, haciéndole un daño irrecuperable a la historia de la literatura de Atacama. De su
dirección sólo sobrevive, Oliver Welden.
Con la globalidad aparecen las revistas de poesía en internet y con los Bloggs se abren
muchas más, democratizando el cyber espacio, provocando un nuevo dolor de cabeza a los
canónicos. Ha sido fundamental para los nuevos movimientos culturales y estéticos en
América Latina; por ejemplo, para conocer las propuestas “andinas” de Bolivia. También las
experiencias de Virginia Vidal y Jorge Etcheberry en “Poetas antiimperialistas de América”, o
Carlos Alberto Trujillo en la “Chiloewb”, o Alejandro Lavquén en “hettp://lavquen.tripod.com”; y,
fundamentalmente, en la extraordinaria experiencia de Luis Martínez en “Letras.s5.com”,
donde ha quebrado la centralidad chilena y la falta de conectividad con los países aledaños.
Creo, también, será fundamental para romper el desconocimiento del establishment de la
crítica oficial y la poca curiosidad de los últimos antologadores chilenos, como el caso del
texto “Poesía desclasificada 1973-90” de Gonzalo Contreras, que coloca a los dos más
resonantes intelectuales de la literatura chilena que viven en el Norte-Atacama: Walter
Hoefler y Hernán Rivera Letelier. Sin embargo, no aparece ninguno de la muestra llamada
“Paso del Norte”, publicada en “Letras.s5” y en “Pluma y Pincel”, donde se puede pesquisar la
obra de la mayoría de los poetas del Norte.
Las revistas en la W. son un desafío para la curiosidad, y pueden ser denunciante de las
carencias. Son la esperanza para que la poesía sea conocida por las obras. Ya es una
realidad el aporte de www.cinosargo.cl.kz
Biografía: Alicia Galaz publicó tres libros de poesía: Jaula gruesa para el
animal hembra, Ed. Mimbre, Arica, Chile, 1972; Oficio de mudanza, Betania,
Madrid, 1987; Señas distantes de lo preferido, LAR, Santiago-Concepción,
Chile, 1990). Su poesía aparece en numerosas antologías en Latinoamérica,
España y Estados Unidos (Bocannera, Agosín, Lagos) y en revistas
especializadas.
Como ensayista se destacó con su Antología Anotada de Luis de Góngora (Ed.
Universitaria, Santiago, 1961), que ha pasado a ser un clásico universal en el
estudio del poeta cordobés y es texto que se utiliza en los cursos doctorales de
Universidades en España, Latinoamérica y Estados Unidos.
Sus publicaciones en el campo de los estudios literarios son numerosas. Fue
profesora en la sedes Antofagasta y Arica de la Universidad de Chile. Debió
abandonar el país como consecuencia del golpe militar de 1973 y se radicó en
Estados Unidos, donde obtuvo un Doctorado en Letras en la Universidad de
Alabama.Realizó una importante labor como directora de la Revista Tebaida-
Chilepoesía (publicada por la Ed. Nascimento), entre 1968 y 1973 que alcanzó
una difusión continental. Alicia Galaz falleció el 18 de octubre del 2003 en la
ciudad universitaria de Martin, Tennessee.
REVISTA CINOSARGO 21

LA SOMBRA MAPUCHE por Nelson Gómez León.


Entre las tantas imágenes que atesoro de mi niñez, sobresalen las que adquirí entre los peones del fundo El Paso;
donde sobresalía el octogenario Loncopillán, que en su lengua nativa significa “Cabeza de Diablo”; nadie del sector
lograba resistir su fealdad a menos de tres metros, y tampoco nadie oía sus relatos sin sobresaltarse. Al parecer, el viejo
gozaba narrando historias o leyendas espeluznantes y privando del sueño a sus oyentes. Mi condición de mocoso de
diez años no me dejaba exento del terror que colectivo que, cada noche que a él se le ocurría, dejaba caer hasta la
puerta de su ruca.
Una tarde de verano, cerca de la oración, cuando Marylén y yo jugábamos por los alrededores de la casucha habitada
por el anciano, Loncopillán salió a su puerta y nos llamó con insistencia; al llegar a su lado, nos dijo en voz baja, y
mirando receloso en varias direcciones, que necesitaba contarnos una historia real, nunca antes referida a mortal alguno,
por miedo a que la deformaran, como lo hacían siempre; Marylén era una preciosa morena de ocho años y poseedora de
unos bellos ojos negros, que ya a esa edad me traían por las cuerdas, ella tomó asiento bajo un frondoso roble, y yo me
acurruqué a su lado, por si me daba miedo durante el relato. El añoso cuentista se remontó a los principios de siglo,
cuando él entraba en los catorce años de edad; que debido a las malas juntas se emborrachó en tres oportunidades, y
su madre molesta lo arrastró hasta la Machi del lugar, para que con sus pases mágicos lo alejara del vicio; tras explicar a
la vieja e extraña mujer la razón de sus visita, desnudaron y ataron al joven a una muralla interior de la ruca; la méica
encendió ramas de canelo produciendo una gran fogata a los pies del enfermo, acomodó un caldero con agua e introdujo
raíces, hojas y hierbas, al hervir la pócima, el vapor hizo difícil la respiración y , con una rama de quillay, la machi
comenzó a lacerar el cuerpo inerte, hizo una seguidilla de pasos y de bailes ancestrales, al tiempo que gritaba palabras
inconexas. Tres días tuvo que soportar esa sanación el joven ebrio en los que no se le permitió comer ni beber; finalizado
el rito pagano, antes de autorizarlo a retomar su vida normal, la Machi sentenciosa, le dijo: “Si vuelves a tomar alcohol,
en cualquiera de sus formas, serás tan dañado, que hasta tu sombra pagará tus culpas. Puedes irte, no quiero verte
regresar; con el trabajo que te hice, no habrá poder bajo Antú que deshaga mi magia”.
Durante cuatro años Loncopillán fue perseguido por el terror que le produjeron las palabras de la Machi. Hasta que un
mal día, cansado de soportar las bromas que le hacían los mocetones del poblado por no atreverse a tomar licor, se
puso a beber aguardiente con ellos, demostrándoles su hombría y su desprecio por las maldiciones de la bruja.
Loncopillán resultó ser el único de la aldea que no se emborrachaba, pese a tomar litros y litros de aguardiente o vino.

Tras una larga noche de cahuín, donde corrió trago para bañar yeguas, Loncopillán llegó a su solitario aposento – sus
padres habían muerto hacía poco – y, mientras distraído recalentaba unas pancutras, vio que lentamente su sombra se
fue separando de su cuerpo hasta quedar de pie a su lado. La sombra tomó un plato y se sirvió una porción del guiso; tal
fue la impresión del joven, que con la boca abierta terminó sentado en el suelo; al reponerse de la monstruosidad que
estaba presenciando, se puso de pie nuevamente y apresurado llenó su plato, antes que la sombra terminara con el
contenido de la olla; cuando pasó a la mesa, la sombra se ubicó en la silla que daba a la ventana, dando inicio a un
rápido engullir sorbeteado, dio ocho cucharadas, se acomodó sobre los codos y se durmió. Desde su jergón, Loncopillán
contempló a su oscuro otro yo en un profundo y reparador sueño; con esa primitiva sabiduría de los pueblos, el mapuche
tomó lo acontecido con tranquilidad y, resolvió no preocuparse por lo que no podía solucionar. Como a la mañana
siguiente su existencia continuó igual como si nada hubiese ocurrido, dio por superado el incidente.

Esa noche, ebrio nuevamente, cuando envuelto en su viejo poncho se dirigía a casa, vio su sombra reflejada en el suelo:
ella iba sin el poncho y con un chal alrededor del cuello. Arribando a su destino, la sombra entró directo hasta el
camastro, se metió bajo éste y desapareció; a medianoche, Loncopillán despertó sobresaltado por los fuertes ronquidos
que salían desde debajo de su cama. Antes de aclarar el nuevo día, el joven mapuche se levantó a tomar agua, la
sombra se puso en movimiento varios centímetros más retardada que el sediento, llegando a la mesa, tomó una
manzana y la engulló; al regresar el joven al lecho, la sombra se deslizó ágilmente y ocupó todo el estrecho jergón, no
quedándole otra alternativa, el joven se resignó a dormir en el suelo.
REVISTA CINOSARGO 22

Miles de situaciones como éstas fueron repitiéndose por espacio de seis meses, hasta que el futuro viejo Loncopillán
apreció, con angustia, que su sombra se veía cada día más delgada, más encorvada y pequeña, si hasta le pareció
verle arrugas.
A estas alturas del cuento, Marylén estaba aferrada a mis dos manos y su cabecita reposaba sobre mi hombro; qué
sensaciones más maravillosas sentí en este estrecho contacto con la muchachita de mis sueños; si mis aterrados oídos
no hubiesen estado recibiendo esas terroríficas andanzas de la sombra, todo habría sido idílico.
Cabeza de Diablo continuó con su espeluznante relato: Una fría noche de agosto, en la que el joven y su acabada
sombra volvían a la humilde choza, la mancha oscura e informe lo hacía bastante rezagada y tambaleándose que daba
pena..., al entrar el mapuche en su domicilio dejó la puerta abierta y se sentó a esperar a su hostil y retrasada amiga; la
sombra después de entrar, dio un tremendo portazo al tiempo que exclamaba: “Tú, eres un malvado, me has convertido
en un guiñapo, pobre y estúpido mortal. Si esta vida me tocó vivirla como una sombra, es porque mi vida anterior la
desperdicié siendo un perdido y un ladrón, más nunca pensé encontrarme con un alma peor de lo que yo fui. En el
código de las sombras se me está permitido abandonarte si recibo malos tratos, por eso te doy el aviso: desde este
momento quedas sin mi compañía, vagarás por tu inútil existencia sin una sombra. Yo, por mi parte, iré a refugiarme a
una oscura y perdida gruta a esperar que mueras, para así, entrar en la redención con la cara en alto”. Tras otro portazo
de despedida, salió a la negra noche y se perdió en ella.
Entre tiritones que iban y tiritones que venían, el ebrio se quedó con la mente en blanco; enjugó su abundante sudor y
lloró con amargura. Luego de horas, cuando recuperó la sobriedad, de nuevo con su sabiduría popular, llegó a la
conclusión de que la sombra no podía abandonarlo ya que había nacido con él y con él moriría; resuelto el problema
sombrístico, según creyó el joven, tirose en el camastro y se durmió.
A la mañana siguiente, con espanto, comprobó que de su sombra no había rastro alguno; ocupó las veinticuatro horas
del día buscándola en los recovecos de la casucha; el día subsiguiente, revisó de nuevo, cada bártulo, ropas de cama y
de vestir: de la sombra no había rastro alguno. Paralizado por lo acontecido, no se atrevió a salir de la ruca por temor a
que los lugareños notaran su nerviosismo y la ausencia de su sombra. Pasó una semana; hasta que a la octava noche
vino a visitarlo su primo Lemú, quien venía a comunicarle que el tío Traro estaba agonizando y que quería verlo con
urgencia, el joven sin sombra trató por todos los medios de negarse mas, tanto insistió Lemú, que se vio obligado a
acompañarlo a casa del moribundo; varios familiares estaban reunidos en la entrada y cabeza gacha , entre sollozos,
musitaban oraciones ; Loncopillán hizo las reverencias correspondientes y entró directo al dormitorio del anciano. Su tío
lo observó entre los últimos estertores y balbuceó incoherencias. En esos momentos , al joven se le ocurrió la mejor de
las ideas imaginables; descorrió las ropas de cama y se acostó al lado del sufriente, apoyados espalda con espalda, rezó
como nunca antes lo había hecho, con un fervor casi místico, rogó por la muerte fulminante del tío y una feliz redención
para él; los espasmos y un rugido gutural le avisaron la fuga del alma penitente. Se dio vuelta y pudo comprobar el
rictus de la muerte que, en sí, significaba su salvación; de un salto el alborozado joven se puso de pie, se colocó contra
la ampolleta que colgaba en medio de la habitación, miró a su espalda y, con alegría comprobó que otra vez tenía una
sombra. Comunicó a los familiares el deceso del tío, dio los pésames correspondientes y salió corriendo y jugando por el
camino; admiró a su nueva sombra por muchas horas. Antes de dormir rezó con fervor al dios Antú, pidiéndole que lo
dejara conservar esa sombra, y él, a su vez, se comprometía a no beber nunca más en su vida.
Al término del relato, Maylén y yo mostramos cara de espanto, pero también de incredulidad..., entonces, Loncopillán se
puso de pie, extendió sus brazos y giró lentamente. Con estupor pudimos comprobar que la sombra que se reflejaba en
la tierra no correspondía a su cuerpo, el rostro que aparecía en el suelo tenía un perfil aguileño y era mucho más gordo,
en la boca sostenía una pipa y.. en su cabeza destacaba un sombrero alón que Loncopillán no tenía.

Autor: Nelson Gómez León


REVISTA CINOSARGO 23

GUSANO DE TIERRA
Crezco con la certeza de tu olor hacia las galerías
fecundadas. Me detengo en la dureza de la
Decepcioné al gusano:
piedra, recorro tus tallos; esa longitud de temblor
Lo que ella hizo, lo que ella habló eso es verdad.
y frío buscando la bruma del jardín entre tus
Porque no soy verdad yo, ni es verdad ella ni eres
pétalos.
verdad tú.
Alguien que va a ser dice algo que no es.
Por los brotes
Todas las bocas son necias; todas las palabras,
y trozándola quebrada,
necesarias.
sin que nada fuese playa
o bruma bajo donde tender la baba.
De VENUS EN EL PUDRIDERO
Eduardo Anguita
Posados y babeando
el anillo húmedo del roce.
Yo, pobre gusano de tierra.
volteamos la sombra
A menudo
en clave dejada por el árbol.
y sin reconocer las hojas
espero
Ahí estaré
que la gracia sea sobre nosotros,
nuevamente con mis visiones,
que somos tan solos cada mañana.
amortiguada luz que retrocede.
Que trepa
Que infundimos el temor a tu raíz
que ocupa lugar frente a mis ojos
de tanto
violetas de tanto pasado
quedarnos en ella.
de pálidos escombros.

Al fin, rehaciendo tu historia de húmeda


Serpenteo como el gusano, el cual por
perseverancia. Me detengo, doy vuelta la tierra
resignación, por simple hecho impostergable
casi con la certeza de que la luz me atraviesa los
acude hoy por hoy al lugar donde te he conocido.
ojos. Y sigo allí, plantado como tú, creciendo
apestado a musgo, contemplando la espesura
Ceñido a la sombra delos tallos
que ha dejado tu polen.
y secos ya como paja,
olfateo la fruta.
Que al rigor de esa posición
y temblando los tallos
El hueco de las pepas busco,
surges como otras cosas que disueltas caen
el vacío puro de tu pulpa
y se recogen.
donde aguardar mi lengua.

Cuando he concebido entre nosotros


(Fragmento del libro GUSANO DE TIERRA).
decretos de afán, para unirnos
en nuestro breve espacio.
Ya consagrado a esta faena. Donde se abren los
témpanos y lejos de las luces, me fui en vértigo
con la roca. Pablo Delgado, sin editar, no antologado en la historia de la poesía chilena y
Allí, centrando el paisaje, ensordecí mis ojos lejos de ser un poeta maldito, ni siquiera seguidor de Parra, nos frunce su
reptando el costado de la piedra. seño para presentar ahora Gusano de Tierra, texto que merodea embates
de pocas páginas, que como autor considera su nacer en el ámbito de la
escritura. Su trajinar lo hace partícipe de algunos premios y otras menciones
a nivel regional. Creador, parte del grupo La Mancha.

Qui/19/11/008
REVISTA CINOSARGO 24

G U I L L E R M
P o r M a r i e tta M o r a l e s
O FA D A N E L L I : U N E SC R IT O R SU B T É R R A N E O

Un niño de once años de edad, es enviado por su Padre a una estricta escuela militar para que
su vástago se convierta en un hombre de carácter. Esta es la vivencia personal del escritor
mexicano Guillermo Farandelli, que se refleja en su novela más exitosa Educar a los topos,
publicada por la editorial Anagrama. Donde se describe la violencia y la soledad de una escuela
militar. Farandelli nació en Ciudad de México en 1963, en el seno de una familia sencilla, donde
su padre era el soñador y su madre una mujer realista y pragmática. Estudió ingeniería en la
Universidad Autónoma de México, sin terminar sus estudios, toma la decisión más importante
de su vida, ser un escritor y viajero a tiempo completo. Para solventar sus gastos ejerce
diversos oficios como boxeador, vendedor de árboles de navidad en Nueva York, ayudante de
una panadería en Madrid, vendedor de bienes raíces, arriero. El contacto con el mundo real lo
nutre para escribir sus novelas y relatos. Aplica el concepto de "no creo que haya un mejor
sinónimo de pensar que vagar y pasear". Es un gran lector de libros filosóficos y admira a los
escritores Philip Roth, Robert Welser, Dostoievski, Revueltas, Fante, Bukowski y odia la
narrativa de Paul Auster . En su página en internet www.moho.ws , se pueden leer sus
sorprendentes relatos como la mirada de Therese, en el cual critica la belleza esperpéntica de
las chicas de la televisión y resalta la esencia de la belleza interna y externa de una mujer
sencilla y comer en paz, critica a la clase política de su país. El escritor llama a los políticos
pinches oportunistas y ¿Has estado frente a un escritor? , es un retrato muy peculiar de si
mismo.
Este mexicano patiperro, en 1991 fundó con artistas
españoles el movimiento cerebrista en Madrid y
publico su primer libro, Cuentos mexicanos. En 1989
fundó la revista Moho y 1995 la editorial Moho. En
sus inicios literarios desafió a las vacas sagradas de
la literatura mexicana. Aptitud que lo hacen el niño
terrible de las letras mexicanas gozando de un grupo
de lectores fieles que lo respalda en cada una de
sus presentaciones literarias .Sus novelas más
conocida son: Compraré un rifle, Para ella todo
suena a Frank Pourcel, La otra cara de Rock
Hudson, Más alemán que Hitler, ¿Te veré en el
desayuno?, Lodo, por nombrar algunos de sus libros.
Su mayor influencia es Fante, Padre del realismo
sucio. En las historias de Fadanelli, hay mucha
soledad, desarraigo, violencia y un dejo filosófico de
un escritor que es un binomio de rudeza y de viajero
eterno en el mundo y los libros.
REVISTA CINOSARGO 25

S E M B L A N Z A S P R O F UN D A S :
A G U A N T E B A R R E D A D E A L E J A N D R O CO L L I A R D
P O R D A N IE L R O J A S P A C H A S

“Aguante Barreda” es una novela corta del escritor y artista argentino Alejandro Colliard, es una obra
dinámica que utiliza como principal estrategia textual la concisión de los capítulos para exponer a
través de su brevedad y precisión léxica una versión absurda y esperpéntica de lo que podría ser la
vida de Ricardo Barreda tras su liberación. Colliard se apropia de manera efectiva y con gran
comicidad, especialmente con humor negro y mucha ironía del hecho verídico. Abarca
tangencialmente tanto el crimen ocurrido hace 16 años como la situación que vive hoy su principal
actor. A la fecha Barreda cumple su condena con arresto domiciliario en la calle Belgrano, lugar en que
está ubicado el hogar de su nueva pareja Berta André “Pochi”. La conmutación de la pena que
favorece al autor de la sangrienta masacre desplegada en contra de su mujer, suegra e hijas un
domingo 15 de noviembre de 1992, es producto de su avanzada edad y otros beneficios que
contempla la ley penal Argentina. En el 2012 el odontólogo platense podrá optar a libertad condicional
pese a haber sido originalmente sentenciado a cadena perpetua.

Partiendo de este hecho, Colliard realiza una proyección satírica de la sociedad Argentina y porque no
latinoamericana, aglutinando factores, culturales, mediáticos y políticos. En este último apartado
aparece un importante elemento que vincula a la novela con el mundo externo a la ficción, el Dr.
Carlos Ruckauf, Gobernador de Buenos Aires, que a lo largo de su carrera ha ocupado numerosos
cargos incluso el de vicepresidente durante el gobierno de Menem. Esta figura pública aparece en la
historia como un gatillante de la acción, movido por ansias de poder caricaturizadas al extremo.
Ruckauf es un manipulador de los medios y partidario acérrimo de las estadísticas por encima de
cualquier implicancia ética. Colliard aprovecha esta condición y diseña una agenda ficticia en la cual
Ruckauf muestra interés en la popularidad de Barreda para así explorar los mecanismos psicológicos
de la masa. Cual bandada de palomas, el pensar colectivo se expone en todas las aglomeraciones
que rinden pleitesía, apoyo y consmisceración a Barreda. En forma individual, la policía y los taxistas
son usados en la narración como barómetros del sentir general el cual eleva al psicópata a la
categoría de ser mítico y heroico, que amparado por juicios de aprobación a causa de su espíritu
trágico, de su travesía de dolor y supuesta purificación, se torna digno como epónimo Hércules o
Jason capaz de arrasar sin el menor reparo a toda una comunidad gracias a lo que se comprende
como una razón legitimada, en este caso, la defensa de su hombría.

El sentir gregario tal como Colliard lo expone, ve en este personaje de la crónica roja, con una sobre
exposición que nada tiene que envidiar a Charlie García; a un icono que rescata los derechos del
oprimido, del ninguneado por su propia familia, y que actuó en defensa de un valor superior, la unión
familiar erosionada por la crueldad de la suegra, el abuso de la esposa y el irrespeto de las hijas, el
tema toma ribetes de misoginia y falocentrismo cultural, otra lectura presente en el texto y que es
coherente con la actitud de Barreda y la revisión del peritaje de psicólogos a cargo del caso. Estos
discutieron durante el proceso acerca de una posible homosexualidad reprimida o crisis de identidad
sexual no resuelta: “como Barreda no pudo matar a la mujer interior, la del subconsciente, asesino a
todas las mujeres de su vida diurna” El tema por tanto tiene proyecciones insospechadas y aparece
una figura del pasado, el padre abusador del dentista, un militar que marco a fuego la infancia de
Barreda. Estamos entonces ante el producto de una patología social generalizada que muchas veces
acepta en sus productos culturales, cine, literatura, pornografía, modelos de violencia difuminando la
frontera entre victima y victimario.
REVISTA CINOSARGO 26

Sin hacer juicios de valor o tomar partido con una mirada moralista, Barreda se presenta en la novela
como un producto postmoderno, propio de una sociedad cosificante, capaz de generar entes
implosivos y abusadores, en los lugares menos deseados, los colegios y el hogar. Lo paradójico de
esta situación y que le da al signo la capacidad de atentar en contra de los discursos fuertes de
nuestra sociedad, son las motivaciones que subyacen al crimen.

Barreda arrasa a su familia por su deseo de preservarla, lo cual relativiza el tema al ubicar a las
víctimas de la masacre en la posición de antagonistas, ya que estas juegan el rol de ofensoras del
hogar, al frustrar con ignominia los intentos genuinos del odontólogo por mejorar el vínculo hogareño.
Colliard usa este tema cruzando pequeños argumentos con la trama principal. Se muestra así la
fragmentación de las bases fundantes de la sociedad, la familia y el matrimonio con ejemplos como el
fin de la relación del dentista con Pochi, la que abandona a su pareja para irse con la foto de un
muerto del cual se enamora. También está la promulgación de una ley que Barreda, en un punto de la
historia en su calidad de senador realiza al promover el matrimonio inter-especies. Hombre con
hamsters, perros con sus dueñas, sólo que de distinto género. “Tan progresista no se puede ser”.
Estas situaciones absurdas contribuyen a construir al paradigma de hombre finisecular.

Otra contradicción digna de ser mencionada y que refuerza esta idea de desfiguración de los
conceptos y valores a ultranza, recae en la imagen pública que tiene Barreda. Colliard utiliza ese
factor para proponerlo en su historia como un candidateable, de modo que al ser satanizado o
explotado como producto por los medios, el criminal alcanza gracias a las circunstancias relativas a
su acto de sangre y posterior juicio, la categoría de personalidad. Ser de culto e incluso de confianza
por la sinceridad de su proceder. Como se mire, Barreda en su calidad de ciudadano está mas cerca
del hombre del día a día que los artistas y los llamados lideres de opinión y su transparente
artificialidad, pues el dentista actuó empujado por su cólera, quizá no se midió pero no es algo que ni
siquiera el mas santo no haya pensado cuando ha sido puesto al límite por sus pares. La situación
está en que los discursos políticamente correctos censuran estos actos, pero ante la caída de esos
discursos, Barreda tal como Colliard lo presenta a los ojos de Ruckauf, es la imagen de la
transparencia real.

Lo cual explica el fandom que en el mundo no novelado tiene este personaje, su popularidad,
grotesca para algunos, anecdótica para otros no es menor, lo llaman ídolo y lo hacen cercano al
fenómeno Charles Manson que llegó en los setenta a tener camisetas con su fotografía, estas aún se
venden. En el caso Barreda un ejemplo emblemático del mass media y su influjo es la canción
Barreda´s Way del grupo Ataque 77, prueba fehaciente del poder convocante y comunicador de esta
entidad mediatizada, Colliard consciente de estos signos e imágenes, va generando una especie de
simulacro postmoderno en el cual se mezcla lo vernacular y pop con lo formal, se privilegian los
llamados grandes relatos de la cultura, partiendo por el hecho de que estamos ante una novela, uno
de los discursos más respetados en el devenir del hombre, de modo que entretención y morbo se
conjugan en un consomé kitsch, auto consciente y crítico en su hilaridad. Pues al apropiarse del
referente, en este caso Barreda, Colliard expone a la sociedad en su completitud como una pantalla
prefabricada, en la cual el mismo autor se ubica en una posición de descreimiento y de complicidad
con los mecanismos de falsación de lo real, Colliard no sólo es el autor, sino que también es un
personaje de la obra, aquí el creador juega una carta interesante, se satiriza como un escritor
fracasado, que ve su oportunidad al ser reclutado por la campaña de Ruckauf como mercenario de las
letras.

El autor produce una mímesis, un salto de los niveles de narración desde lo extratextual a lo
intradiegetico y viceversa al incluirse en la historia como personaje secundario.
REVISTA CINOSARGO 27

Su rol en la obra reside en la tarea de escribir los


discursos del candidateable Barreda, y luego un
libro que crítica curiosamente, la imagen de los
hombres que se destacan en la sociedad a causa
de su creatividad, podríamos llegar a pensar
incluso que está obra que leemos, “Aguante
Barreda” es otro producto de Colliard, personaje
que nos envuelve dentro y fuera de la novela
como participes, como parte de ese fandom o
pensamiento colectivo de masas que está ávido
de leer la vida y proceder de un asesino
supuestamente rehabilitado y recibido con los
brazos abiertos como hijo ilustre por la sociedad.
La novela se vuelve otro discurso mediatizado,
estamos en un simulacro circular, del cual todos
somos cómplices, autores, y victimas.
En definitiva el merito de la obra esta en la re-escrituración testimonial que Colliard hace de lo ocurrido
sin suplantar en lo más mínimo la historia extratextual, no hace un palimpsesto o borra el como se
dieron las cosas, sino que toma la realidad y la inserta intertextualmente, de forma fragmentada y con
gran sutilidad en su ficción a través de deícticos que remiten al lector, a lo cubierto por la crónica roja y
los medios de prensa televisivos: El auto de barreda, su Ford Falcon y la fachada del hogar llena de
graffitis injuriosos o de apoyo para quien a juicio de algunos es la verdadera víctima del crimen, el
reivindicador de los oprimidos, de los underdogs, no hay que olvidar el rifle español Calibre 16.5 que el
odontólogo utilizó para el crimen y el rol que juega la mentada “Pochi” su actual mujer, esos son sólo
algunos de los elementos que se utilizan como anclaje para aproximarnos de modo implícito al
fenómeno mediático, logrando los efectos de una lectura abismante, llena de ramificaciones para tan
breve obra escrita con economía de palabras. La tarea del receptor por tanto implica llenar los
espacios en blanco y cooperar con la creación al actualizar la narración con una enciclopedia que
remite a la coyuntura que tuvo y tiene la figura del dentista asesino dentro de la realidad Argentina y su
cultura popular

De cualquier modo, el destinatario no familiarizado con el truculento asesinato rápidamente puede


captar la historia en su calidad de fantasía y acercarse a la mente del psicopático personaje, Colliard
construye un doble código que comulga tanto con el lector aventajado producto de un conocimiento
previo de la situación, como con aquel que asume esto cual fantasía.

Algunos de los recursos también sugeridos por la prosa del creador, van perfilando una conducta
errática e insensibilizada mediante los vagabundeos que el dentista hace por calles con prostitutas y
jóvenes que se venden, su actitud hacia los gatos, por ser el animal familiar el único sobreviviente de la
masacre de aquel domingo del 92, eso sin contar el procedimiento maquiavélico desplegado para la
eliminación de los felinos en la historia, darles de comer vidrio molido, actitud que en la fachada de
normalidad del personaje, y ocultamiento de un depredador en potencia, recuerdan al proceder de
Patrick Bateman de la obra el Psicópata Americano del autor estadounidense Bret Easton Ellis, en
conclusión el texto expuesto en la red por el autor, específicamente en google books es recomendable
pues en su sencillez narrativa traspasa la lectura fruitiva e impresionista, promoviendo una serie de
mecanismos interesantes de la narrativa actual y condicionantes que revelan mucha de nuestras
sociedades y la calidad de los individuos en sus relaciones con el medio, el miedo.

Autor: Daniel Rojas Pachas


REVISTA CINOSARGO 28

QUE LA POESÌA MUERDA


CON DULZURA Y ESPANTO
Rolando Gabrielli

La importancia que tiene Cinosargo es que es un espacio joven, abierto, plural,


sin complejos de prima donna. Verdaderamente, segùn el origen griego de su
nombre, un perro àgil con fauces para para devorar con verdadera hambre
literaria lo que pone en su muestrario por cuenta propia y lo que le envìan.
Sitio abierto, pero con rigor, aparecen los vivos y los muertos.
Mucha operaciòn rescate de viejos autores aturdidos por el olvido. De Norte a
Sur y todos los puntos cardinales, como si el desierto, se hiciera sal y agua en
las palabras. Un lugar de gratas sorpresas, para econtrarse con viejos amigos,
de ayer y hoy.
Que se sigan levantando las piedras, para que surjan, aparezcan màs poetas.
Que la Làmpara de Aladino no se deje de frotar. Si es Norte es Sur por donde
atraviesan los valles.
No tengo más que felicitarlos muchachos por este esfuerzo, mirada,
generosidad, en tiempos donde la solidaridad es una vaca que no da leche.
Hay mucho oficio en Chile en la poesìa, pero tambièn en el ninguneo de sus
poetas y escritores, artistas, sobre todo aquellos que se mantienen fiel a su
vocaciòn, obra, palabra, Arte. La Diáspora es un reloj sin tiempo.
Avanti con todos los faroles encendidos, Cinosargo. No dejen de ladrar, morder,
amar la palabra...

Manifiesto
El poema es el poema
Rolando Gabrielli
REVISTA CINOSARGO 29

Perpretado por Violeta Fernández Riquelme.

En su obra el dentista (publicada en el


libro de cuentos Putas asesinas) Roberto
Bolaño como en el grueso de su obra,
narrativa, poética y ensayística, realiza
un despliegue de ironía intertextual
increíble, esta categoría es señalada por
Umberto Eco en sus comentarios sobre
lo denominado novela posmoderna por
autores como McHale, o Hutcheon,
como un rasgo esencial de aquellos diseños narrativos experimentales que pretenden llevar el
dialogismo e hibridismo discursivo a otro nivel. Bolaño nos tiene acostumbrados a ello tanto en sus
mega-sagas los detectives salvajes y 2666 como en sus breves textos, incluidos los póstumos e
inconclusos (El secreto del mal)

Esta estrategia textual representa un desafió pero así mismo un atractivo cebo para el lector, le
permite al autor, en este caso a Bolaño, expresarse en dos niveles al mismo tiempo, algo así como
ocurre con en el double codding, otra categoría señalada por Eco, mediante la cual el creador se
permite estructurar el discurso y diégesis para un público más experimentado, con cierto conocimiento
formal de la literatura y sus códigos, en Dentista están todas las alusiones a Rimbaud, a Elizondo, a
ese realvisceralismo poético de los jóvenes mexicanos, intelectualidad universitaria que vemos en
decadencia y aburguesada en los protagonistas, los que a su vez se empapan del sentir de malditismo
artístico, de anonimato creativo, de esplendor y fugacidad del talento representado por aquel joven
indio Ramírez que no es el bello Arthur como explicita desde un principio el texto, No era Rimbaud, sólo
era un niño indio. Hay que contar además las aproximaciones estéticas camufladas en forma de
digresiones o diálogos entre ebrios “El arte, dijo, es parte de la historia particular mucho antes que de la
historia del arte propiamente dicha. El arte, dijo, es la historia particular. Es la única historia particular
posible. Es la historia particular y es al mismo tiempo la matriz de la historia particular. ¿Y qué es la matriz
de la historia particular?, dije. Acto seguido pensé que me respondería: el arte. Y también pensé, y ése fue
un pensamiento afable, que ya estábamos borrachos y que era hora de volver a casa. Pero mi amigo dijo: la
matriz de la historia particular es la historia secreta.”

En este ejercicio no podemos ignorar todos los recursos formales, los mecanismos anticlimáticos, la
intención de dejar hilos abiertos (lo que se conoce como dato escondido), además de la
transtextualidad en todas sus variantes y en otros casos, no este en particular, la metalepsis, la
trasgresión de los niveles de narración.

En fin, todo en una misma historia, tal como dice el personaje de Dentista… “y luego mi amigo empezó
a contarme un cuento de Ramírez, un cuento sobre un niño que tenía muchos hermanos pequeños que cuidar,
ésa era la historia, al menos al principio, aunque luego el argumento daba un giro y se pulverizaba a sí
mismo, el cuento se convertía en una historia sobre el fantasma de un pedagogo encerrado en una botella, y
también en una historia sobre la libertad individual, y aparecían otros personajes, dos merolicos más bien
REVISTA CINOSARGO 30

...canallas, una veinteañera drogadicta, un coche inútil abandonado en la carretera que servía de casa a un
tipo que leía un libro de Sade. Y todo en un cuento, dijo mi amigo”.

Y es que el detective salvaje, Arturo Belano para los amigos, a la par que cohesiona esta fina trama, se dirige a un
público más masivo, centrado en el contenido y ciertas temáticas que engolosinan al morbo mayoritario. La violencia
inmanente, el terror y tensión que se esnifa en esos rincones y lapsos solitarios que confrontan los personajes, el
mentado derrotero sentimental del narrador y la presumible homosexualidad pederasta del dentista amante de la
pintura y que se culpa de la muerte accidental de una vieja indígena en su sala de operaciones a manos de un
practicante, que en su ausencia le intervino un cáncer en la encía a la vieja, insisto… todo en un mismo cuento, por ello
podríamos decir en síntesis que Bolaño liga lo culterano, lo excesivamente elitista con lo que a todos nos despierta
curiosidad, logrando que su trabajo sea como el mismo dice: “Mi literatura es legible, pero no es fácil”.

Esto hay que relacionarlo con la tan mentada ironía intertextual, esta se caracteriza frente al doble código en que la
escisión o distancia entre los dos niveles que el autor trabaja, ya no se presenta tan sólo en función de cualquier
acerbo, preferencia de temáticas o conocimiento popular, sino que se pronuncia de forma más específica, especializada
podríamos decir, pues se focaliza en una necesidad primordial, el dominio de ciertos ideolectos o enciclopedia del
destinatario, esto en español y para todos los lectores no estrictamente imbuidos en la terminología de Eco, significa,
que la obra exige un conocimiento especial que es la misma obra del autor, sus propios códigos o fetiches como
prefiero llamarlos, aquí Bolaño dialoga con bolaño, lo cual permite que el goce estético sea mayor para quien comulga y
conoce las otras voces, esas señales de ruta ocultas, temáticas todas, transversales para el Chileno y que se aprecian
no sólo en la repetición de su estilo, en el cómo y qué aborda, sino en la creación de un universo que se comunica y
retroalimenta constantemente, desde su obra con Porta escrita a cuatro manos, Los Consejos, hasta las que no llegó a
concluir. Esto de cualquier modo no es novedad, un lector de Bolaño al leer dentista, entiende en profundidad guiños
simples como aquella alusión a Sade o los delirios sexuales del pintor Cavernas y su repentina violencia amparada por
guaruras, para que hablar de la constitución de la personalidad de los actantes, el estudioso de letras descorazonado,
el hombre que en su normalidad esencial, de dentista aburguesado oculta toda una maraña de sentimientos oscuros
paradojalmente ligados al arte, similar a Quim Font, a eso hay que añadir los parajes, vehículos y atmósferas, esto no
implica que Bolaño se repita, sino que Bolaño nos invita a recorrer muchas veces los mismos caminos, nos obliga a
perdernos en la búsqueda frenética de saltos y retornos que implican un Aleph o Rayuela, esa biblioteca infinita llena de
citas a otros y si mismo, y en el anhelo por una respuesta o una bitácora convincente, nos topamos con un viaje que en
realidad jamás termina pues las vías paralelas llevan a otras aparentemente distanciadas, como podría ser el caso de
su poesía frente a su narrativa pero no es así pues todo esta unido solidariamente. Por ello en el afán por alcanzar a
fantasmas Caborquianos, al llegar al punto de partida, o a algún punto antes recorrido o reseñado por el lector, este ya
cambio pues nosotros cambiamos en el viaje y salto que implica una re-lectura, por ello, después de leer Dentista, y
repensar el diálogo de bar, acerca de cómo el arte es parte de la historia particular, me veo forzada a volver a leer los
detectives, 2666, estrella distante y temo por lo que voy a encontrar o no vuelva a leer.

Autora: Violeta Fernández Riquelme

Publicado en: La Santísima Trinidad de las cuatro Esquinas.


REVISTA CINOSARGO 31

J.D SALINGER:
El emperador
por Rolando Gabrielli
del olvido
" Muchas veces me imagino que hay un montón
de niños jugando en un campo de centeno. Miles
de niños. Y están solos, quiero decir que no hay
nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde
de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar
que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a
correr sin mirar a donde van, yo salgo de donde
esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer
todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián
entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es
lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que
es una locura."

J.D. Salinger, El guardián entre el centeno.

J. D. Salinger está vivo, acaba de cumplir 90 años y desde hace 45 no edita un solo libro, porque le
gusta escribir por placer para sì mismo y su vida ha llegado a ser tan misteriosa y privada que lo más
probable es que él también la desconozca. Un hombre que no le ha hecho concesiones ni a las
portadas de sus libros. No quieren que lleven ilustraciones ni fotografías suyas, menos se ha rendido a
la fama desde que es autor de culto con su obra El Guardián entre el centeno. Mucho se ha comentado
sobre ese libro, la libertad con que está escrito, frescura, todos los clichés habidos y por haber, ese
encanto que te lleva a abrazar al protagonista y al autor, diría. Un viaje iniciático de un adolescente
norteamericano Holden Caulfield, por un mundo material, hipócrita y con el glamour de la
desesperanza. ¿Qué podría pensar hoy J.D. Salinger de lo que está afuera, un mundo como si fuera
un dinosaurio despachándose un Big Mack en alguna escalinata de Manhattan sin asco?

J.D. Salinger prefirió sus iniciales que Jerome David Salinger. Su padre, rico judío polaco vendedor de
quesos se llamaba Sol Salinger, y es probable que haya huido de la SS. Su primera mujer fue una
doctora francesa, se llamaba Sylvia. Después volvió a casarse y vivió al parecer una vida algo alejada
del sexo, entre vegetariano, el zen, y su trabajo diario. Se enfundaba en un overol azul y escribía
durante el dìa y en la noche guardaba con llaves sus escritos. Un personaje difícil de descifrar, su hija
dice que era tradicional que se bebiera sus orines. ¿Las personas o la literatura tienen sus misterios o
ambas? Pienso que la guerra hizo efectos en su espíritu, cambió su percepción de la vida, las gentes,
en el entorno social y se atrincheró. Un soldado desconocido de su propia palabra. fueron años difíciles
cuando escribió el Guardián o el cazador, época del macartismo, del intento de suicidio de Syvia Plath
y del propio Allen Ginsberg.

Por primera vez entrè en contacto con JD, en la Universidad, 1966, cuando Antonio Skármeta nos leyó:
El día perfecto para el pez banana, y cuyo personaje central, Seymour Glass, termina suicidándose.
REVISTA CINOSARGO 32

Entrevistarle, llegar a su casa, respirar un poco de su aire,


saber que ha hecho durante estas últimas décadas, es una
tarea para arqueólogos, investigadores que no necesitan tratar
con la cosa viva. Es un Faraón que ya vive en su pirámide de
silencio. Combatió en Normandìa, tiene una portada en el Time,
está prohibido El cazador oculto o El Guardián entre el centeno,
y en muchas escuelas se lee al mismo tiempo con veneración
de monje medieval. JD no fue al entierro de su padre. No
soportó la gira polaca para que conociera el negocio de los
quesos y él se transformara en un fabricante. Su queso era la
literatura y una serie de manías de las cuales habla con lujo y
detalles su hija. Lo que no sabe JD es que un escritor
verdadero se transforma en más público que un semáforo y
puede llegar a competir con una Catedral sin fieles o con
infieles llenos de felicidad. Se venden 250 mil ejemplares
anuales de su best seller.

JD se internó en un boque de Cornish New Hamphire en el límite con Canadá, no quiere saber del
mundo, "sólo puedo soportar la sociedad allí afuera mientras tengo puestos mis guantes de goma".
Habla como un cirujano sobre el quirófano mientras le da respiración boca a boca a su propia sombra.
Un aviso muy claro evita cualquier concusión al intruso visitante: PROHIBIDO EL PASO Su casa queda
detrás de si mismo, es un lugar inalcanzable, sólo se divisa vagamente cuando caen las hojas en
Otoño y el viejo, díscolo, inefable soldado de infantería se desplaza bajo la responsabilidad de su
propio enigma entre esas inexpugnables paredes de ausencia. El enemigo pareciera estar por todas
partes. El arte del camuflaje es indispensable para eludir todo contacto. Pero un dìa traspasó esa
fortificación Joyce Maymar, una despierta y audaz jovencita de 19 años que se transformaría en su
amante por unos meses y después confrontaría disputas por una biografía que Salinger abominó. Ella
escribía y veía en el un maestro. ella después se haría una famosa escritora y tendría un último diálogo
con JD, sin sentido, aunque ella buscaba el hilo porqué él le había escrito al inicio y traído a su casa.
No lo comprendió hasta el final. El viejo Salinger no concedía ni una gota de oxígeno a sus oponentes
y éstos eran todos los que estaban frente a él.
Un dato que pareciera que nunca logró quitarle el sueño es que el asesino de John Lennon, Mark
David Chapman, llevaba entre sus pertenencias el día que el disparó al beatle, un ejemplar de El
Guardián entre el centeno. (The catcher in the rye). ¿Este era un hijo de Salinger? ¿Un muchacho
difícil como su personaje....qué buscaba en realidad con la muerte de su ídolo? La vida tiene caminos
más extraños que la propia literatura.

Autor: Rolando Gabrielli


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