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LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA A manera de conclusiones Constituyendo, la representación política, una relación complicada; es posible señalar sus factores y componentes

, y a partir de ellos, caracterizarla e identificarla, en las sociedades donde forme parte de su sistema político. Pero también, advierte Carlos Ollero (1961), “la representación puede ser tratada en el plano puramente especulativo”, además que su concepto es “doblemente difuso” (Ángel RODRÍGUEZ, 1987). Pero una democracia donde los intereses de los ciudadanos y ciudadanas (los representados) están en manos y sólo pueden ser defendidos por un equipo especializado y elegido para ello (los representantes), ya no es una democracia que amerita la característica de representativa, sino, y en tanto la elección de éste está en función de su voluntad y compromiso para defender los intereses de aquellos, estando de por medio el mecanismo de la negociación en “la búsqueda de una solución de compromiso”, sería entonces, una “democracia consocional” (F. LAPORTA, 1989). Pero continúan estando presentes, ambos sujetos: representante y representado; y estableciendo y manteniendo aquella relación que exige un permanente intercambio de mensajes sobre la base de la atención y satisfacción de los intereses y necesidades de uno, y sobre las acciones y decisiones del otro: La representación política. En consecuencia, si la representación política es la expresión y extensión de la democracia representativa, en ella está inmersa, necesariamente, la realización periódica de elecciones universales, libres y, por sobre todo, transparentes. Y éstas, pierden sentido si no participan en sus procesos, organizaciones formales de ciudadanos y ciudadanas que expresen el sentir de la mayoría y minoría de los representados. Nos referimos a los partidos políticos. Enfatizamos, devienen en la base, el fundamento, el alma y el espíritu, si se quiere, de la representación política. Si asumimos que no hay democracia sin elecciones (porque sí puede haber elecciones sin democracia, indudablemente), también podemos asumir, que no hay elecciones sin partidos políticos. Ollero, es más preciso, y escribe que “el sufragio adviene entonces como la base de toda representación”1; en este mismo sentido, Tuesta, argumenta que “las dictaduras y la democracia pueden tener elecciones, pero una democracia debe tenerlas de manera limpia y periódica” 2; Laporta, a su vez, sostiene que “hasta los dictadores más arbitrarios se presentan como la voz del „verdadero‟ pueblo”3. En consecuencia, los partidos encarnan el ritmo y la esencia de una democracia representativa, porque expresan –y en cierta manera, son– la expresión directa y libre del sentir de los ciudadanos y ciudadanas que deciden intervenir o participar voluntariamente en la toma de las decisiones políticas en sus respectivas circunscripciones.

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Carlos OLLERO; Op. Cit. Fernando TUESTA; “La Democracia tiene un costo: Hacer elecciones”. En: X Conferencia de Organismos Electorales en América del Sur; Lima, 29-30 de enero de 2003. 3 Francisco J. LAPORTA; Op. Cit.

rechace y combata la desigualdad e . Pero el manejo de la información. sujeto a las sinuosas acrobacias de las campañas proselitistas. Los primeros. pero se refiere a “la elevación de los niveles de vida” como una tarea prioritaria si queremos construir un sistema político legítimo. podemos explicar con mayor severidad los difíciles trances de nuestra representación política y quizá apuntalar posibles alternativas de solución con miras a crear y alimentar una convivencia que arrase. Ahí está la trampa. nos permite administrar factores no sólo cuantitativos. el representante. sus actividades. y por ende. sus acciones. Un representado que se presenta como un agente impredecible. como el de los representados. o tal vez y tan solamente. no es garantía suficiente para el ejercicio de una ciudadanía activa y consecuente. una consulta popular o un plebiscito). que la sola presencia de partidos políticos. sujeto a las peripecias y exigencias de una cotidianidad que lo asfixia en la incertidumbre y la desesperanza y lo abandona en un espacio desconocido que ofrece escasas oportunidades que prometen. podemos sostener que una óptima representación política. Tanaka (1998). ¿De qué manera. En el segundo caso. puede dar cuenta de sus actos a sus representados? La primera idea que nos viene a la cabeza. detalladamente. es el gran desafío de la democracia en nuestra región. en el primer caso. y al derecho de ejercer control. llevarse un pan a la boca. la situación se torna un poco difícil. por ejemplo. A partir de un conocimiento y entendimiento de la pobreza y miseria como estilos de vida –y no sólo como expresión monetaria de nuestros bolsillos y carteras–. al no expresar una homogeneidad en sus demandas. puede ser medible cuantitativamente. cualitativos. Tanto el papel de los representantes. garantía de una democracia que presuma de preservar el legítimo derecho de los representados a la atención y satisfacción de sus necesidades e intereses por parte de sus representantes.Pero también podemos argumentar. sobre aquellos. En conclusión. sino también. es incompatible y no encaja en un grupo humano donde la pobreza y la miseria es parte viva de su cotidianidad y de su cultura. Recordemos que Nohlen plantea que combatir con éxito la pobreza y convertir a la justicia social en una bendición al alcance de todos. sus tareas. Informar sus actos. están implicados en las dificultades que actualmente atraviesa el fenómeno de la representación política. por su carácter volátil y naturaleza amorfa que manifiestan. es un representado que muy poco o casi nada puede aportar a favor de una representación política saludable y estable. el representado. y estos. es. coincide en ello. asumiendo que la representación política obedece al deber de responder por sus actos. la característica de una permanente insatisfacción. Ello. por sus desacertadas decisiones al no encajar con la voluntad e intereses de los segundos. veraz y coherente de información. mediante la emisión oportuna. el representante. y hacen suya. dirían los mercaderes de sensacionalismo e incertidumbre. al mismo tiempo que se condicen con. para él y para su familia. en cuanto a revelar el grado de conformidad o inconformidad frente a los actos del representante (mediante un referéndum.

cuando son ejecutados en público–. En la acepción que concibe a la responsabilidad y al control como componentes de la representación política. que siempre sean declaradas nulas las elecciones municipales en diversos distritos (82. la corrupción o el cáncer de mama. que en las consultas populares de revocatoria. es tajante cuando especifica que “El poder del Estado emana del pueblo”. y recién. al igual que las del grupo de ciudadanos que podemos llamarlos “sus electores”. y que este poder tiene . o por un interés que pocas veces puede sentirse como pertinente (dar cuenta de sus regulares viajes fuera de la circunscripción en la que ejerce la representación). y que el ausentismo electoral (inclúyase al abstencionismo) en todos los procesos (presidenciales y parlamentarias. está atravesando una etapa difícil que le presenta desafíos que ameritan una urgente atención. de consulta popular y elecciones complementarias. –en los 15 distritos incluidos en la consulta de revocatoria del 03 e julio del 2005–).9% –en las elecciones municipales 2002– a 75. y quizá más de lo que debería. y que desde un primer momento tiene que enfrentarse con la inestabilidad de sus intereses y exigencias. 2002 y 2006) en cada convocatoria por factores que pertenecen más al mundo de la subjetividad que al de la objetividad. 1998. nuestra Constitución Política. la representación política. en esa acepción. son indicadores que nos dicen que la representación política no la está pasando de maravillas. en las 06 consultas populares estudiadas. además de estar ligado a una red de peticiones al interior de la organización política que lo respaldó. El representado se convierte en un agente ávido para ejercer el control de su representante. en su articulo 45º. Que el porcentaje de autoridades revocadas muestren una tendencia ascendente. cada vez que aquel se lo pida. el papel fundamental lo han asumido organizaciones políticas formalmente organizadas. regionales y municipales. cuando asume el poder delegado por medio del sufragio. por decir lo menos. a partir de la legitimación del mandato a través de la voluntad popular expresada en un acto electoral universal. la representación política que trae a cuestas. en el cual. Por otro lado. descubre la impertinencia de sus promesas electorales de cara a los recursos públicos disponibles. todo ello. y con él. percibe esa avidez. Éste. la participación electoral comporte una disminución porcentual en relación a los procesos electorales que le anteceden (de 83. Si bien. un representante que asume el honorable papel sin tener en cuenta la heterogeneidad de sus representados. ya sea por una sana necesidad en bien de la democracia representativa (dar cuenta de los gastos realizados en obras de inversión pública. en los últimos 04 procesos: 1995. y sabe que no tiene otra opción que responder por cada uno de sus actos públicos –y hasta de los privados.inequidad sociales con el mismo ahínco con que lo hace para aniquilar al VIH. y referéndum) de señales de estabilidad aunque se mantenga en un porcentaje menor al promedio en la región. es un representante que está condenado al fracaso.3%. por ejemplo). a quien exige dar más de lo que puede. libre y transparente.

en aras de salvaguardar la estabilidad política de las sociedades democráticas. Los partidos enfrentan un gigantesco desafío. es pecar de muy rígidos. les toca esforzarse para contribuir a superar las deficiencias del sistema político que los cobija. Les toca ser. Porque considerar sólo a los electores que participan en un acto electoral. Si bien. Ilave. las expresiones empíricas de esta complicada relación “poder dado/poder recibido”. no obstante. deslegitimación de la política formal. cuando el vocablo “pueblo” nos remita a un debate inacabable a la hora de construirle una definición consensuada y que realmente refleje y recoja su naturaleza y características. parlamentarias. en nombre de toda la nación. El hecho es que las deficiencias de la representación política subyacen en las organizaciones creadas para formar parte de ella: los partidos. Y que. este poder se debe a él. Es un pueblo que ha experimentado en carne propia que la institucionalidad que se legitima gracias a su participación electoral. Y a estos. jueces y parte. dejan ver que el pueblo. fragilidad institucional. ansiosos por obtener un alto puntaje. de la población electoral participante en el sufragio. pragmatismo y radicalismo (DEGREGORI. es un pueblo que manifiesta sinsabores y malestares. si el poder emana del pueblo (considerándolo a todos los electores. b) participación mayoritaria de la gente en la toma de decisiones. no sólo es un indicador de ello. un resbaladizo obstáculo que tienen que saltar. sólo quienes emiten un voto válido. sin duda alguna. aquellos que emitan o no. rechazos y vilipendios en contra de quienes. que en nuestro caso alcanzan un porcentaje promedio de 80% (tomando en cuenta los comportamientos observados en los procesos más recurrentes: presidenciales. Como diría Touraine (1995). y a ellos se les demanda que aporten las debidas soluciones. Los partidos son los responsables de los problemas que padece la representación. es un perverso ejemplo de lo que podría volver a suceder si no se curan los males que le hicieron erupcionar: crisis de gobierno. le ata las manos y le siembra obstáculos en el camino que lo conduce a corregir de manera drástica e inmediata. es un hecho y un mandato jurídico. a los representantes políticos. participen o no en una elección. que poco contribuye a solucionar las dificultades que enfrenta la representación política. definir la democracia no es nada simple ni fácil (SARTORI. por cierto– que consienta equipararla con “población electoral”.“limitaciones y responsabilidades”. formas de hacer política confrontacionales. podemos consensuar que se sustenta en 3 pilares: a) conjunto de normas. crisis de los partidos. 2004). y de los que participan. gracias a él y por él. además. quien ostenta el poder que por medio de las urnas es delegado para usufructuarlo a su favor. incluso. se han instituido en sus representantes. sean los que eligen. y c) realización de . un voto válido). gobernantes o no. Entonces. 2003). y por ahora tan solo podemos consentir una definición de emergencia –y excluyente. “es preciso dejar de oponer retóricamente el poder de la mayoría a los derechos de las minorías”. las deficiencias y crasos errores de la representación que ha instituido. regionales y municipales).

Amén que teóricamente comporte grandes dificultades a la hora de elaborar una definición consensuada de ella. en tanto. aun cuando no tengan razones suficientes ni fundamentos probados. de parte de la población por medio de mecanismos que no dejan espacio a la abstención. también otorga bastante peso a la participación ciudadana en el acto electoral. Se han concedido la facultad de otorgar al representante cualidades propias a una marioneta. se constituyen en factores que hacen difícil una representación política consecuente con la construcción permanente de una convivencia pacífica sobre la base del respeto por las diferencias sociales y la tolerancia mutua. Op. apunta que “el componente social y el componente individual de la realidad no son incompatibles ni se excluyen mutuamente”. a la cual pueden maniobrar y esperan que realice sólo movimientos monitoreados a la distancia. deciden destituirlo del cargo antes del periodo cumplido. el elegido para representarlos políticamente. Nohlen (2004). esto suma un punto más a la complejidad por entender y definir cada una de las características empíricas de la representación política. desde el momento mismo que es investido como tal. ilícito–. mediante proceso de revocatoria. se le puede atribuir las cualidades de una propiedad privada. no necesariamente favorables para la manutención de una democracia saludable. y toca ahora dilucidar o señalar la frontera que separa un interés social de uno individual. le resulta espinoso e inadecuado –y en el peor de los casos. pero los conflictos generados a partir de una competencia electoral.elecciones que realmente expresen la voluntad popular. no tiene otra misión que –dedicando todo el tiempo que dure el encargo recibido– actuar en atención a sus intereses y necesidades. o si corresponde priorizar al primero en desmedro del segundo. Los representados se han permitido creer que el representante es alguien al que se le ha despojado. que tiene que ser mayoritaria para que el mandato de la autoridad elegida. la que ha generado expectativas en los participantes en cuanto a que. En cuanto al representante. Laporta4. Las acciones u omisiones y decisiones de uno y otro (representante y representado). . 1995). pueda ser considerado legítimo. se permite creer que el poder que se le ha concedido (la representación). o de las decisiones que haya tomado y acciones que haya realizado en su nombre. 4 Francisco LAPORTA. y señala. Pero “representados” alude a un conjunto de individuos. a factores de índole individual como los principales causantes o estimulantes de aquellos. En todo caso. (TOURAINE. hemos observado que una vez asumido la encargatura de los representados para velar y salvaguardar sus intereses durante el periodo que aquella tenga delimitado. tener que rendir cuentas de él. o a la inversa. Aunque. se resiste a devolver el encargo cuando los representados. mucho más en aquellas sociedades donde se manifiesta a través de situaciones conflictivas. o donde parece no encajar con los ideales de una democracia representativa. Cit. de la capacidad de actuar por su cuenta o en obediencia a su propia voluntad. nos remiten a veces. Es la institucionalización de la participación en la toma de las decisiones políticas. Mas grave aún.

se complementan. la sociedad es un todo. Cuando no logra responder satisfactoriamente ante las demandas de los representados y se muestra reticente a someterse a un control de sus actos. Resumiendo. es sometido a órdenes de intereses particulares. o la crisis que padece la representación política en la actualidad. involucra la participación política de todos y cada uno de los miembros de la sociedad. apoderándose del poder concedido. cualitativos. que otorguen a la representación democrática una legitimidad que la sostengan no sólo factores cuantitativos. sino. desbordando todo límite que impone el diálogo y el debate moderado. en el cual. La función de control la degradan al punto de convertirla en una respuesta emotiva antes que racional. degenerándolo hasta convertirlo en un régimen tribal donde la fuerza bruta se impone y adquiere las características de una deseable alternativa. Partidos políticos que emplean un discurso que difiere de acuerdo a la condición en la que se encuentran: gobernantes (vencedores en las elecciones) o gobernados (vencidos en las urnas). pero que no se excluyen. tomando en cuenta las funciones del representante. le corresponde aportar lo suyo a favor de su integración y funcionamiento. a cada una de las partes. sino. y de las instituciones que en ella operan. y una vez obtenido. incluso de aquellas que se autodenominan o se consideran “no políticas”. es la alternativa que hasta el momento ha mostrado que la movilización social premia el esfuerzo de quienes trabajan con ahínco y sin desmayo atendiendo a sus necesidades particulares que resulta casi imposible puedan subsistir excluidas de las necesidades sociales. Todo ello configura una representación política que en algunas circunstancias es capaz de poner en riesgo al mismo régimen democrático. también política. el trance. fenómeno que ha convenido en llamarse “neopatrimonialismo”. las dificultades. desde el comportamiento que asumen los representados al no corresponder coherentemente con una necesidad de participación no sólo electoral. lo hacen. demanda ello. Y el tercer punto de vista alude a las organizaciones políticas que compiten por hacerse del poder delegado. en función que no logra complementar los intereses y voluntades de unos (los representados) con el papel y decisiones de los otros (los representantes).El difícil trance que está atravesando la representación política. El segundo. con suma urgencia. utilizando mecanismos que evaden todo pacto ético o que rayan en la ilegalidad. . La representación política. puede observarse y entenderse desde 03 puntos de vista diferentes. El primero de ellos. Y aunque algunos digan que la democracia es la dictadura de la burguesía porque es la ganadora de la “lucha de clases”. a veces. Y cuando expresan descontento político. Al fin y al cabo.