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LA ECONOMÍA VIRAL

El sida, el crac bursátil (seguido de los raiders y de las OPA en cadena), los virus electrónicos, estamos mimados en materia de acontecimientos «supraconductores», de esta especie de desencadenamientos intempestivos intercontinentales que ya no afectan a Estados, individuos o instituciones, sino a estructuras enteras, transversales: el sexo, el dinero, la información y la comunicación. Los tres no son intercambiables, pero tienen un aire de familia. El sida es sin duda una especie de crac de los valores sexuales, los ordenadores, infectados hoy por una especie de sida, desempeñaron, no lo olvidemos, un papel «virulento» en el crac de Wall Street, pero su contaminación galopante podría muy bien parecerse, a su vez, a un crac de los valores informáticos. El contagio no es activo solamente en el interior de cada sistema, sino que juega de un sistema a otro. El conjunto gira en torno a una figura genérica, que es la de la catástrofe. Por supuesto que los signos de esta virulencia, de este desarreglo interno existían hacía ya mucho tiempo en cada uno de los sistemas: el sida en estado endémico, el crac con su célebre precedente de 1929 y su riesgo siempre presente en el enloquecimiento de los valores, los pirateos (y los accidentes en cadena) electrónicos con ya veinte años de historia. Pero la conjunción de todas estas formas endémicas 37

y su paso casi simultáneo al estado virulento, al estado de anomalía galopante, crean una situación totalmente original y apasionante. Además, los efectos no son necesariamente del mismo orden en la conciencia colectiva: el sida puede ser vivido como una verdadera catástrofe, el crac, en cambio, aparece más bien como un juego de catástrofe, y en cuanto al virus electrónico es sin duda dramático en sus consecuencias virtuales, pero es al mismo tiempo de una ironía desternillante, es de algún modo una parodia catastrófica, y este contagio es también el de la risa (la risa es una forma de contagio nacida de la catástrofe, incluso infinitesimal, de lo real, la risa es una catástrofe homeopática) y la repentina epidemia que se abate sobre los ordenadores, destruyendo sus sistemas de defensas e inmunidades, puede desencadenar, al menos en la imaginación, un júbilo justificado (excepto para los profesionales). A estos aspectos diversos de una misma nebulosa excéntrica añadiré dos cosas muy diferentes, pero que evocan irresistiblemente los mismos mecanismos: al arte, víctima hoy en todas partes de la problemática de lo falso, de lo auténtico, de la copia, del clonaje, de la simulación -verdadero contagio desestabilizador de los valores estéticos, que pierden, a su vez, sus inmunidades-, y presa al mismo tiempo de una inflación delirante y especulativa del mercado del arte, que además no es ya un mercado, sino una proliferación centrífuga del valor que se corresponde por entero con las metástasis de un cuerpo irradiado por el dinero. El segundo efecto se da en el orden político: es el terrorismo. Nada se parece más a la reacción en cadena del terrorismo en nuestras sociedades irradiadas (¿por qué, además?, ¿por la superfusión de la felicidad, de la seguridad, de la información y de la comunicación?, ¿por la desintegración de los núcleos simbólicos, de las reglas fundamentales, de los contratos sociales? Who knows?) que la del sida, de los raiders, de los hackers. Y el contagio del terrorismo es tan pun38

tual, efímero, enigmático e irreprimible como el de,todos esos fenómenos. La toma de rehenes también es contagiosa: cuando un informático introduce una sofi bomb en el programa, jugando con su destrucción eventual como medio de presión, ¿qué hace sino tomar el programa y todas sus operaciones ulteriores como rehenes? ¿Y qué hacen los raiders sino tomar y conservar unas cuantas empresas como rehenes, especulando sobre su muerte o su resurrección en bolsa? Puede decirse, pues, que todos estos efectos descritos operan sobre el mismo modelo que el terrorismo (los rehenes tienen un valor de cotización como las acciones o los cuadros) con la misma inflación, la misma imprevisibilidad, los mismos efectos de desestabilización y de reacción en cadena. Pero también se podría reintegrar el terrorismo según el modelo del sida, del virus electrónico o de la OPA bursátil: no existe privilegio de uno sobre el otro, ni de procesos de causa a efecto, es una misma constelación de fenómenos contemporáneos y cómplices. El crac se prolonga en el frenesí de las OPA. Ya no sólo se compran acciones, sino que se recompran empresas. Se crea una efervescencia virtual cuya eventual incidencia en la reestructuración económica es, pese a los discursos, puramente especulativa. Lo que se espera es, a partir de esta circulación forzada, un beneficio de agente de cambio, exactamente como en la bolsa. N i siquiera exactamente un beneficio objetivo: el beneficio de la especulación no es exactamente una plusvalía y constituye, sin duda, una baza no capitalista. La especulación, como el póquer o la ruleta, tiene su propia lógica de aceleración, de reacción en cadena, de aumento de poder (Steigerung), en la que desempeña un gran papel el vértigo del juego, de la inflación. De ahí que sea vano oponerle una lógica económica (esto es, por lo demás, lo que vuelve apasionantes estos fenómenos: ese desbordamiento de lo económico por una forma aleatoria y vertiginosa). 39

Pueden incluso volver al punto de partida sin haber cambiado. el del trueque. estamos en la circulación pura y la reacción en cadena al hilo de las redes. es la misma lógica: los virus y la virulencia forman parte de la coherencia lógica. La kula es. su puesto de trabajo. y por la misma razón que vale para las acciones bursátiles: circula demasiado rápido. ¿Hay. depende aún de la esfera de la economía. pero valer cien veces más. no circulan en el caso de figura de la OPA como un capital real. como la única probabilidad de producción que basta para crear un movimiento virtual de la economía. se intercambian como una suma de acciones. sino fundado en la circulación pura. de producción de valor por la pura y simple inflación. no tiene ningún valor simbólico. la kula es de algún modo el nivel sagrado. no puede ser «producido» ni transferido al circuito de los valores útiles (ginwali). más dolorosamente y de manera más ambigua— de la patología espectacular de este sistema. de ellos como espectáculo (la bolsa. por tanto. cuyo término adquiriría por fin su sentido pleno. que en principio se sigue articulando sobre un valor de cambio y. Las empresas no se intercambian. de los virus que. hi41 . Al mismo tiempo disfrutamos -con más dificultad. es funcional. creando un movimiento virtual del empleo que vendría a sustituir al movimiento real del trabajo. el crac o los virus informáticos. por ejemplo. ¿Ciencia ficción? Apenas. un ciclo de regalos que van adquiriendo cada vez más valor según vayan siendo dados o recibidos un mayor número de veces. de su delirio estético. Ya no se trataría tanto de ejercer los empleos como de hacerlos circular. Pero este modelo «transeconómico» del valor existe ya de algún modo en las culturas primitivas. Ahora bien. Puro valor añadido por el hecho de que el mensaje. El otro nivel. además. El principio mismo de la información y de la comunicación es el de un valor ya no referencial. un valor puramente centrífugo. Podríamos imaginar que el trabajo mismo. pues. Pero.El juego es tal que se vuelve suicida: hay grandes empresas que acaban recomprando sus propias acciones. El potlatch también es una estructura especulativa de inflación. Es en gran parte lo que ocurre en el ámbito de la 40 comunicación y de la información. acuden a injertarse en esta maquinaria tan hermosa para estropearla. Aquí ya no hay un cambio propiamente dicho. Que esto tenga por delante otros cracs es muy probable. Ya no es ni siquiera la plusvalía ni el valor de cambio de la mercancía (que sin embargo se anticipa ya a este proceso). Todos disfrutamos. como unidad de producción. como el sida. Todos disfrutamos de ellos como de la calma chicha espectacular del capital. (¿No ocurre hoy lo mismo en el mercado del arte?) El simple hecho de pasar de uno a otro va creando una especie de energía simbólica de circulación que se transmuta en valor. lo que es aberrante desde el punto de vista económico: ¡terminan haciendo una OPA sobre sí mismas! Pero eso participa de la misma locura. vinculado a la velocidad pura y a la multiplicación de los intercambios. el sentido. los raiders). compraría otros y los revendería según las fluctuaciones de la bolsa del trabajo. la fuerza del trabajo entran en esta órbita especulativa. Pero este valor no puede ser realizado. hecho de virtualidad operacional y nunca operativa. sino que vendería su empleo mismo. el principio del trabajo y de la producción? Desde una perspectiva lógica (incluyendo la de la crítica radical) no podríamos condenar estos excesos. como en el sistema capitalista clásico. es una definición del valor totalmente nueva. el de las equivalencias. pasan de imagen en imagen y de pantalla en pantalla. el mercado del arte. de hecho. El trabajador no vendería ya su fuerza de trabajo a cambio de un salario. sólo puede circular indefinidamente y multiplicarse en proporción (o hundirse eventualmente si el movimiento se detiene). que contradicen fundamentalmente el principio económico del valor y de la equivalencia. un eco de la kula y del potlatch en estos efectos desordenados. el nivel prestigioso del intercambio (simbólico).

Pero. de hecho. ¿se puede hablar aún de «economía»? ¿E incluso de economía política (la lógica del capital)? Seguro que no. y que la circulación de las imágenes y los mensajes funciona como un rumor perpetuo). es el triunfo de una economía virtual liberada de las economías reales (no real sino virtualmente. Los cracs bursátiles son la expresión de la transparencia homicida de las economías entre sí. por supuesto. Y es como lugar de efectos 42 especiales. a imagen de la superfusión nuclear. de las ciencias sociales. abren incluso otros nuevos (los virus electrónicos exploran confines de las redes que ni las mismas redes habían previsto). es el triunfo de una economía liberada de las ideologías. Los virus electrónicos son la expresión de la transparencia homicida de la información a través del mundo. adoptan todos los caminos. que es su prototipo. 9 de noviembre de 1988 43 . de la historia y de la economía política. es la desestabilización de los mercados y de las economías reales. como vuelve a convertirse en una especie de teatro ejemplar de la actualidad.perlógica. Tampoco es la menor paradoja ver que la economía regrese triunfalmente al orden del día. como destrucción y exacerbación de su propia lógica. y entregada a la especulación pura. Al menos la actualidad clamorosa de la economía ya no tiene el mismo sentido que en el análisis clásico o marxista. incluso en los media (no olvidemos que el universo de los media es también un universo viral. Y esta superfusión de los procesos de acontecimientos que desconectan de su sustancia real no es el menor encanto de nuestra época. de todos nuestros sistemas. Pues su motor ya no es en absoluto la infraestructura de la producción material ni la superestructura. El sida es la emanación de la transparencia homicida de la liberación sexual a escala de grupos enteros. de acontecimientos imprevisibles (casi meteorológicos). sino la virtualidad la que ostenta el poder). pero es que hoy en día no es la realidad. de una economía viral que en este punto se une a todos los otros procesos virales. Una vez «liberados». todos los procesos entran en superfusión. es la desestructuración del valor. de la circulación fulgurante de los valores que es la base misma de la liberación de la producción y de los intercambios.

History reproducing itself becomes Farce. y característico de una historia que está deshaciéndose. En relación con la supervivencia. liquidaciones. todo hombre con poder es hoy merecedor de una inculpación virtual y debe ser blanqueado como el dinero negro. comprometidos en un trabajo de duelo indefinido por todas las peripecias. a esta parodia macabra y a esta confusión siniestra de una historia en proceso de disolución. corrupción y culpabilidad. Mientras que el humanitarismo es un sistema de valores débiles. sin otra perspectiva que la de una gestión óptima de los residuos que. limpieza étnica y racial de las poblaciones. vinculado al concepto de género humano. Todo político. Es toda la diferencia entre el humanitarismo y el humanismo. es decir con la vida supersticiosamente prolongada y protegida de la muerte. Está obligado a someterse si no a un lavado cerebral. del dinero negro. la vida misma se convierte en un residuo del que ya no podemos desembarazarnos y que cae dentro del mecanismo de la reproducción indefinida. Al haberse acumulado durante los tres primeros cuartos una serie de males y mucha violencia. ésta vuelve a emerger a través de todas las pantallas de protección hasta llegar a los últimos confines de nuestra cultura. Arrepentimientos. Éste era un sistema de valores fuertes. tal y como se lava la sangre antes de reinyectarla en el sistema arterial (es. a esta farsa en la que lo militar y lo humanitario se confunden. Pero sobre todo la clase política ha entrado en la era victimaría del arrepentimiento. además. Blanqueo de una historia sucia. saldos. del planeta contaminado. 17 de julio de 1995 LA GRAN COLADA El blanqueo es la actividad primordial de este fin de siglo. Farce reproducing itself becomes History. lo que no se ha hecho en el caso del sida y le ha valido a la clase política su escándalo más sonado desde hace mucho tiempo. sí al menos a un lavado de reputación antes de ponerse otra vez en circulación. es evidente que en Bosnia estamos asistiendo a esta reproducción indefinida. de las conciencias corruptas.rralar a la muerte. vinculado a la salvaguardia de la especie humana amenazada. Purificación del recuerdo -limpieza higiénica del medio ambiente-. Todas nuestras ideologías humanitarias y ecológicas sólo nos hablan de la especie humana y de su supervivencia. sabemos no degradables. nos encontramos ahora frente a un residuo fantástico. Ahora bien. 85 84 . rebajamiento de la historia. por definición. ideologías y violencias que lo han marcado. que caracterizaba una historia que iba haciéndose. con su filosofía y su moral. ya que el virus de la sangre contaminada circula aún más rápido en las redes de la política que en las redes arteriales de los pacientes).

Llegado el caso. que ya no son tanto un acto político de representación como un acto colectivo -garantizado por la firma en blanco del pueblo— de borradura y absolución de toda la corrupción. en una inmunidad que se ha vuelto mortal frente al teleciudadano que se ha vuelto a su vez autoinmune. pero también le hacía un regalo envenenado al poner de relieve la miseria y la cobardía de todos aquellos que. de su corrupción. Delega. de algún modo en los jueces la realización de este trabajo. Es una gran ilusión pensar que. revienta al otro lado de la representación en la teleausencia de las masas. pues. La situación es la siguiente: la clase política se aburre en su inmunidad y su impunidad. hay que hacer alarde de los propios vicios para rehacerse una virtud. presentándose como algo vulnerable y frágil. Es una forma de expiación simulada. Esto se ha convertido incluso en una especie de táctica política de moda: protestar de sus errores. que esta estabilidad tenga perspectivas a largo plazo. Utiliza a la clase judicial para blanquearse de su inmunidad. el imperativo absoluto es también el de levantar esta impunidad por todos los medios. es decir abierto y accesible. que también revienta al otro lado de la pantalla en su teleinmunidad: de ahí la necesidad de un inmenso reality show. Manos limpias. errores. Nada indica que la factura de este blanqueo (tras el blanqueo de las facturas). es decir a las mismas razones para desaparecer. sin embargo. por otro lado. que blanqueaba así al mismo tiempo a toda la clase política (convirtiendo la política en un oficio noble porque puede llevar a la muerte). Para ella es una cuestión de vida o muerte. un arte de blanquearse con el que la conciencia pública se alimenta a bajo coste. de hecho ya están pagando la letra de cambio hipotecada que libraron sobre nuestro pago parcial imaginario perdiendo todo crédito y toda credibilidad. de la pérdida de favor que padece. Nada indica. Los media y la clase política lo pagarán caro. Esta misma óptica de blanqueo y de rebajamiento de la clase política ilumina. sometidos a la misma impotencia y al mismo deshonor. Evolucionando en su ingravidez muy lejos del cuerpo social. sin embargo. traducía la verdad de las elecciones mismas. no pueda caer un día sobre el mármol del poder. desestabilizándose a dosis homeopáticas para volver a estabilizarse mejor. Es. Escándalos. la clase política y la clase judicial puedan entrar realmente en conflicto. Todo el mundo no puede blanquearse suicidándose como Bérégovoy. de su inmoralidad. de una perfusión interactiva que devuelva a las masas un papel de comparsa de pleno derecho. de toda la miseria política anterior. un tema de actualidad cotidiana igual de válido que la vida privada de las estrellas de cine. Una campaña ampliamente orquestada la ha tomado hace poco con la amnistía presidencial arguyendo pretextos de moralidad pública.de amnistiarse colectivamente. Todo eso no es más que división del trabajo en el interior de una casta que practica en sí misma un simulacro de purga. la ofensiva judicial anticorrupción. Ahora bien. 86 ella misma es incapaz de anular por sí misma sus privilegios: sólo es capaz -lo hemos visto. El mismo problema se le plantea a la clase mediática. malversaciones. tratar de hacerse acusar a cualquier precio. de hecho. todo es blanqueado y amnistiado por un 87 . En el campo político. fracasos. incluyendo la acusación o el desnudamiento por los escándalos. en nuestro sistema. la primera vez que el automovilista usurpa tan masivamente los beneficios secundarios de la elección. para darle la oportunidad de salir de su encierro y volver a atar el cordón umbilical. al igual que la de la intoxicación colectiva que lo acompaña. Quizás este comportamiento «inmoral» compensaba. se han guardado muy bien de hacerlo. Al menos el ciudadano les devolvía así una baza real. la ausencia de baza política de estas elecciones. para enmendarse de su encierro. De todas formas.

7 de agosto de 1995 . Cada infracción. el oportunismo. delito o conducta inmoral supondría una reducción de puntos de existencia. Salvo un reciclaje bajo la dirección de expertos de conciencia. Los delincuentes. de los iniciados. ¡ilusionismo maravilloso del sistema electoral! Ya no se trata. Habría que ampliarla y crear un permiso existencial por puntos. de los expertos financieros. la amnistía automovilística no seguirá jugando. de una amnistía de pequeña delincuencia. la virtud cívica tiene la última palabra: más allá de tres puntos. defraudadores y otros especuladores políticos yfinancierostambién han jugado con antelación.. la izquierda renace de sus cenizas. Después de haber curado sus hemorragias y su flujo menstrual a golpe de escándalos. sin reserva y sin escrúpulos. Bastaría con incrustar el permiso por puntos bajo forma de implante programado para liquidar al recalcitrante mediante un síncope au88 tomático. Las elecciones son como la caja negra del sistema político: Input: el dinero negro. Feliz idea. todo vuelve a partir de cero. Y la inmoralidad de los automovilistas no es nada frente al cinismo de los políticos. la democracia se regenera en el coito electoral. y el agotamiento de los puntos conllevaría la retirada del permiso de vivir. Los caminos de la existencia estarían así menos obstruidos al quedar libres de todos aquellos que no sepan comportarse.. Ésta sería la aplicación incondicional de los dere chos del hombre. con esta amnistía simbólica. las conciencias sucias. Output: una situación política virgen. La derecha ha ganado. Es simplemente escandaloso que sólo la conducción automovilística se beneficie de ella. los compromisos. pues. Y entonces veríamos más claro en la aph cación justa e inexorable de la democracia. de los manipuladores de todo pelaje que se anticipan al gran perdón electoral. Sin embargo. pues el permiso por puntos es una fórmula excelente. con esta liquidación de cualquier criminalidad cívica que representa la operación democrática en trampantojo de las elecciones. sino de una amnistía global del sistema político entero (pues la alta delincuencia financiera ya ha servido para financiar ampliamente esas mismas elecciones).. la prohibición de vivir sería inmediatamente ejecutada.instante.

E. jamás será ya absolutamente falsa. sino que oscila entre 1. jamás será desmentida en tiempo real. dos o tres dimensiones en el espacio de la información. Mientras no haya sido desmentida. siempre será creíble. será verosímil. no se refuta porque es virtual. O. ya que todo reposa allí en la credibilidad instantánea. salvo accidente favorable. sino 1. es decir. Alguien lanza una información. El espacio entre lo 101 . dos o tres dimensiones (en cifras enteras). más bien.3 dimensiones. retomando la reciente teoría de Mandelbrot puede decirse que las cosas ya no tienen una. A diferencia de la verdad. motivo por el cual es fundamentalmente incierta. la credibilidad no tiene límites.LA INFORMACIÓN EN EL ESTADIO METEOROLÓGICO Hace ya tiempo que la información ha saltado el muro de la verdad para evolucionar en el hiperespacio de lo ni verdadero ni falso.3 octavos de verdad. Y. Así pues. sino una escala de verosimilitud. porque ha sido creíble.2 o 2. ni tampoco en el espacio fractal: flotan en una dimensión intermedia. incluso desmentida. ni en el espacio histórico. ya no hay criterios de verdad o de objetividad. Estamos en una especie de verdadfractal: así como un objeto fractal ya no tiene una. así también un acontecimiento ya no es forzosamente verdadero o falso. la información es más verdadera que la verdad porque es verdadera en tiempo real. Más aún.2 o 2.

aunque este hecho tan frecuentemente desmentido no pueda ser determinante. La incoherencia de las fluctuaciones bursátiles responde a la fluctuación de los cómputos sobre el tiempo. sino un espacio de distribución aleatorio. Incluso la sexualidad evoluciona hoy día entre una curiosa dimensión intermedia . sin embargo. el hecho de que el tiempo no puede ser malo tres fines de semana seguidos (la población no lo soportaría). No es. en conjunto. Por supuesto que podría decirse otro tanto del espacio entre el bien y el mal. es ella la que da fe. todos los acontecimientos y su interpretación hacia un estadio que podríamos denominar meteorológico. Si es preciso.5 o 1.n i masculino ni femenino-. la versión que de ella nos es dada a través de la bolsa. o entre la causa y el efecto. entran muchas más cosas que las consideraciones meteorológicas. en todos los media. ya que se deduce de los distintos datos de un escenario modelo. además. la información meteorológica puede ir exactamente en contra de lo que vemos por la ventana. vientos e intemperies. y la verdad es la verdad. Tomemos las previsiones meteorológicas de la televisión. De lo cual resulta que el grado de pertinencia de la información meteorológica es. Pues los hechos son los hechos. Esta situación errática.verdadero y lo falso ya no es un espacio de relación. del discurso meteorológico. Los ordenadores sólo necesitarán cuatro días para hacerlo. En el cual. exactamente dentro de cuatro días el tiempo que ha hecho la víspera y la antevíspera. el parte meteorológico siga o preceda inmediatamente a la información bursátil. y que ya no es el de la imprevisibilidad natural de los elementos. en el corazón de la «realidad». que convierte aquello en un asunto casi político. Los presentadores las han convertido en un juego televisado. pero cuando llega. esta deriva. día a día. por falta de definición). y una realidad de la opinión pública sea cual sea. Habrá hecho buen tiempo aunque haya llovido. Y a los hechos sólo les queda ajustarse a lo previsto. Sabremos. además. El principio de incertidumbre no pertenece sólo al ámbito de la física.7 en algún lugar entre los dos (de ahí la imposibilidad de atenerse al concepto de diferencia sexual. una realidad del tiempo que hace. Se hallan a medio camino entre la inestabilidad de los flujos atmosféricos y la de la espera colectiva. El presentador tendrá en cuenta los errores en las previsiones de la víspera. Nos anuncian. pero es verdadera en simulación. La verdad sobre el tiempo no necesita para nada al tiempo. Más o menos conscientemente intentan adaptar toda esa información. esta incertidumbre generalizada hacen derivar todos los hechos. surgida de la perfección misma del cálculo y de la información. la verdad los corregirá retrospectivamente. sino el de una indeterminabilidad supletoria. y como en el caso de la moda. Esta transcripción en simulación responde sin duda a una estrategia. 103 . Siempre llega demasiado tarde. Así. a 1. que sólo reflejará remotamente las realidades en cuestión. A lo cual se añade la de los múltiples sondeos que dependen de la misma lógica en el plano de la opinión pública. que gracias a ciertas técnicas informáticas ultrasofisticadas será posible prever sin error el tiempo que hará al día siguiente y dos días después. arbitraria. aunque en el fondo. sino que está en el centro de todos nuestros actos. una casualidad el que. inferior al de una intuición normal. lo bello y lo feo. pues. la meteorología y los sondeos será una versión puramente especulativa. a partir de modelos de simulación efímera. y que a la incertidumbre poética del cielo tenemos que añadir diariamente la otra incertidumbre. Si podemos formular la hipótesis de que existe una realidad de la actividad económica. y 102 por cierto también el dato objetivo de la proximidad de una depresión o del anticiclón. En los datos satélites que sirven de coartada científica buscan la martingala ideal: algo que satisfaga al público sin contradecir demasiado los acontecimientos.

La opinión acaba confundiéndose con los sondeos. se vuelve meteorológica. La economía real acaba confundiéndose con el espejo de la bolsa. con todas las disciplinas confundidas. a la verificación flotante y a la reversibilidad de las proposiciones. No cabe duda de que la realidad acaba enloqueciendo al contacto con los modelos o conformándose irónicamente con ellos. tal y como las especulaciones finan104 cieras acaban alterando los procesos económicos. cansado de luchar. En cuanto a los designios de la bolsa. la política. Mientras el viento soplaba del lado de lo racional y previsible. y es que. y menos que nadie quienes creen manipularlos. esta flotación de las tasas. Es una forma transpolítica de desestabilización del cuerpo social. las tasas y los índices como con las incertidumbres de la coyuntura celeste. el elemento incontrolable de nuestra cotidianidad. la meteorología seguía siendo el emblema de lo imprevisible. Tenemos la inquietante sensación de que esta indeterminabilidad. al cálculo de probabilidades. y es el colmo de la ironía. así como la del suceso irrelevante en sociología o del lapsus en psicología. y por eso mismo el objeto de un comentario perpetuo (la admiración secreta ante el tiempo que hace). si no a lo irracional. y los sondeos acaban obsesionando y oscureciendo a la opinión pública. Parecería incluso.se van reconvirtiendo. de la cosmogonía a la sociología. incluido el político. lo accidental y lo insignificante en el análisis. Una cosa es segura: la meteorología se ha convertido en un escenario de referencia. Pues si la meteorología se vuelve en cierto modo política. ha ido cargando los sectores de producción y gestión de la economía real.nadie puede decir a quién beneficia. donde adquiere su último rostro de flujo instantáneo. a las hipótesis flexibles. Pero hoy en día. los coeficientes. Nadie puede pretender explotar los sondeos. Incluso el tiempo que hace nos da la impresión de que. como todo lo que escapa a la regla. no es algo nuevo. un objetivo. son ininteligibles. pero ¿para quién y para qué? En nuestro sistema perverso de gobierno es. en el paradigma de su deriva. de espectáculo colectivo. Se juega con las cifras. Todo ocurre como si éstas hubieran acabado por trastornar el tiempo. la metereología se convierte en el espejo de su incertidumbre. La promoción de lo aleatorio. como dice Bourdieu. otro espejo de la opinión (hay una buena razón para ello. un poderoso motor de desilusión e incertidumbre colectiva. de la biología a la historia. desde las ciencias humanas hasta las ciencias exactas. en todo caso. en todo caso. ¿Por qué no la intemperie? ¿No es maravilloso que nuestros cálculos más sofisticados desemboquen en la imprevisibilidad del tiempo que hace? El rasgo más hermoso de los políticos ¿no es acaso que sus estrategias sean finalmente el equivalente de los acontecimientos estratosféricos? Esto recupera en todos los ámbitos. de anticipación y de especulación con pérdida. a su vez. acaba obedeciendo a los modelos y se vuelve poco a poco tan incoherente como las previsiones meteorológicas. Poco a poco. la opinión no existe). de operación ilimitada sin finalidad precisa. De amable fantasía climática pasa a ser un esbozo profético del nuevo tipo de acontecimientos que nos atraviesan. virtualmente ya no hay. La anomalía se vuelve fuente de inteligencia. los cursos y los intercambios ha de tener un sentido. sí al menos al principio de incertidumbre. que la realidad acabe contentándose con estas especulaciones (intempestivas). el modo de fluctuación bursátil. fuera de éste. y las depresiones y las altas presiones alternan con la misma periodicidad en el campo de los acontecimientos y de la opinión que en las zonas estratosféricas. de venta y de compra. como los sueños y el inconsciente de los primitivos al contacto con los psicoantropólogos. cuando las mismas disciplinas -de la física a la economía. de transferencia y de dumping. 105 .

Esto es lo que le confiere una forma específicamente moderna. elevando. superficie virtual. surge de la pantalla. Y el único placer. Un astuto genio colectivo se aplica a ello. parecida al capricho de las masas nubosas. más que de la pasión o del instinto. conduce los sondeos a una especie de lotería y. Debido a la solución de continuidad de la pantalla no existe concatenación entre una violencia espectáculo y una violencia de 107 106 . psicológicas). deberíamos ver que es nuestra propia modernidad. pero que en realidad la preceden y estimulan. La versatilidad de las masas estadísticas. Del mismo modo. La nuestra es una violencia simulada en el sentido en que. como en todos los demás ámbitos. una precesión de los media sobre esta violencia y sobre los actos terroristas. que fingen grabarla y difundirla. La violencia tradicional es mucho más entusiasta y se halla vinculada a los sacrificios rituales. a través de ella. la única esperanza. dígase lo que se diga. entre los que también se encuentra el terrorismo. Pues la pantalla. como en Babilonia o en Bizancio con las carreras de caballos. nos protege bastante bien. la que produce este tipo de violencia y sus efectos especiales. de los contenidos reales de la imagen. y también lo que hace imposible asignarle causas verdaderas (políticas. Uno siente que todas las explicaciones de este tipo son defectivas. En un juego tan pesado como el político. la única peripecia interesante es el vuelco estadístico de la situación (por ejemplo en septiembre de 1992 con el referéndum sobre Europa). Para la gente que ya no tiene opinión. el principio de incertidumbre al rango de regla de juego. a la propia democracia a una especie de juego aleatorio. a veces atendida. el proceso incoado contra los media por propagar la violencia a través del espectáculo y y del relato de la violencia no tiene el menor sentido. la baza se desplaza del terreno ideológico al terreno estadístico. ni en todo caso la posibilidad de hacerla valer -al estar encuadrada por los discursos ya antes de estarlo por las cifras-.un suspense desaparecido hace tiempo. El único acontecimiento se juega hoy contra las estadísticas (así como hoy sólo llega a ser acontecimiento lo que se juega contra la política y contra la historia). sociológicas. es hacer que los sondeos mientan. Hay. nuestra hipermodernidad. se halla de algún modo en potencia en la pantalla y en los media. 18 de septiembre de 1995 VIOLENCIA DESENCARNADA: EL ODIO El odio: en lugar de deplorar el resurgimiento de una violencia atávica. escapar al resultado anticipado de la propia elección y de los propios actos.

depende de la autoagresión y de una patología autoinmune. de la adversidad. de pacificación. Lo que hemos de temer no es la concatenación psicológica. esta sinergia las que fomentan la tentación de una abreacción global. de regulación psíquica y mediática tiende a abolir las raíces mismas del Mal y. Violencia que de algún modo pone fin a la violencia misma. No estamos preparados para soportar la condición de inmunidad artificial que se nos brinda a la sombra de nuestras metrópolis. sino con el odio. Más sutil que la de la agresión: violencia de disuasión. comunicacional-. Una violencia histérica en cierto sentido -tal y como se habla de un embarazo histérico— y que. como podemos verlo en los episodios actuales de delincuencia suburbana. que podríamos considerar una pulsión arcaica. de la coexistencia de todas las diferencias en el seno del gran melting pot cultural. convirtién109 . de la historia o del sentido. la que lleva a la desencarnación de toda realidad y de toda referencialidad. y en particular de la irradiada por los media. Si la violencia tradicional se hallaba a la medida de la opresión y del conflicto. es contemporáneo de la hiperrealidad de las grandes metrópolis al estar desconectado de su objeto y de sus fines. el odio es una forma cool. de control -violencia de exterminio con dulzura. de un rechazo visceral. de singularidad (incluida esa forma última de singularidad que es la muerte misma). violencia genética. Nacida de la indiferencia. cuyas causas y efectos son localizables y corresponden a una trascendencia. Mas no nos engañemos: son precisamente esta multiculturalidad. A la cual puede responderse con una violencia contradictoria: violencia histórica. a la violencia histórica. de profilaxis. Violencia de un sistema que acosa cualquier forma de negatividad. que a fuerza de drogas. cualquier radicalismo. ya sea la del poder. no da a luz absolutamente nada. Es el grado Xerox de la violencia. esta tolerancia. por 108 ende. al igual que éste. ni tampoco es fundadora ni generadora de nada. pero que. de neutralización. violencia de lo negativo. se agota en el acting out.comportamiento. a la violencia de clase. Violencia de ruptura. con un origen y un final. Son éstas formas de una violencia determinada. Nuestra cultura ecléctica es la de la promiscuidad de los contrarios. Podemos distinguir una forma primaria de violencia: la de la agresión. discontinua. De algún modo el odio nos protege contra esta desaparición del otro. A esto se opone una forma propiamente contemporánea de violencia. la violencia de lo virtual y su proliferación no espectacular. El odio es de este orden: como muchas de las enfermedades modernas. la violencia de la interpretación). Es el odio. los conflictos y la muerte. Como ya no le deja espacio a la violencia real. Violencia de una sociedad en la que virtualmente se nos prohibe la negatividad. Aquello ante lo cual estamos sin defensa es la violencia del medio mismo. Somos como una especie a la que le hubieran quitado sus depredadores naturales y estuviera condenada a la desaparición o a la autodestrucción muy rápidas. y a menudo en su imagen y su repercusión inmediata. nuestra sociedad engendra una violencia virtual. la expoliación: la violencia unilateral del más fuerte. la opresión. paradójicamente. de una violencia transparente. la violación. ese odio que moviliza una especie de adversidad artificial y sin objeto. la humillación. La sinergia provoca la alergia. el odio se halla a la medida del consenso y de la buena convivencia. El exceso de protección conlleva la pérdida de las defensas y de las inmunidades: los anticuerpos en paro técnico se vuelven contra el propio organismo. que puede hacer zapping sobre cualquier objeto. violencia crítica. la relación de fuerzas. Carece de convicción y de calor. violencia del consenso y de la buena convivencia. y a la que por tanto ya no se puede responder con una violencia igual. una violencia reactiva. de transgresión (a la cual puede añadirse la violencia del análisis. sino la concatenación tecnológica de la violencia. del enemigo.

sin que nada haya sido resuelto. como lo pretende una interpretación superficial del racismo. No podemos desmotivarlo porque no tiene motivación explícita. El odio es más irreal. en este sentido. hay que tomar el odio. para hacer surgir lo otro. Lo vemos perfectamente en el caso del racismo y de la delincuencia. del conflicto y. En su ambigüedad misma es una reivindicación desesperada contra la indiferencia de nuestro mundo y. de este encierro autístico al que estamos conde110 nados por el movimiento mismo de nuestra cultura. aunque sea mediante el resentimiento y el rechazo total del mundo tal como es. es decir de darle un fin. 2 de octubre de 1995 111 . No podemos castigarlo porque la mayor parte del tiempo se ataca a sí mismo: es el paradigma de una pasión enfrentada a sí misma. pues paradójicamente nunca ha habido un fin de la Historia. Cultura del resentimiento. No podemos desmovilizarlo porque no tiene móvil. que puede ser cualquiera. Síntoma del fin o del fracaso de la modernidad. el acontecimiento venido de otro lugar. el odio intenta resucitar la alteridad. Y en el odio actual está precisamente el resentimiento de todo lo que no ha tenido lugar. de la alteridad. En un mundo lobotomizado. más inasible en sus manifestaciones que la simple violencia. de hecho. pero en la que tras el resentimiento hacia el otro hay que adivinar el resentimiento hacia sí mismo. del sistema mismo.) sería un fanatismo de la alteridad. sin duda un modo de relación mucho más fuerte que el consenso o la buena convivencia. Condenados a la reproducción de lo Mismo en una identificación sin fin. No depende de nosotros no tenerlo. sino de la pérdida del otro y del resentimiento por esta pérdida. Todos tenemos la nostalgia ambigua del fin del mundo. contemporánea de esa violencia exponencial que es la del terrorismo y de todas las formas virales y epidémicas de contagio y de reacción en cadena. la urgencia de precipitar las cosas para acabar con el sistema. en el que los conflictos son circunscritos de inmediato. cuando no del fin de la Historia. Se quiere que el odio sea el del otro. como una pasión crepuscular. etc. Y. en toda su ambigüedad. Hay más bien un paso más allá del fin. aunque sea para destruirla. No el del otro.dose así en una especie de estrategia fatal contra la pacificación de la existencia. una finalidad a cualquier precio. que puede ir hasta la autodestrucción. Así pues. al mismo tiempo. Violencia pura e indiferenciada. Intenta compensar desesperadamente la pérdida del otro mediante el exorcismo de un otro artificial. Pero. síntoma a la vez que operador de esta pérdida brutal de lo social. Todos tenemos el odio. Por eso es tan difícil hacerle frente. En este fanatismo cool se manifiesta una forma milenarista de provocación. violencia de tercer tipo en cierto modo. el odio (el racismo. Intenta escaparse de esta identificación fatal. amenazado por un hundimiento gravitacional. de ahí la ilusión de enfrentarse a él predicando la tolerancia y el respeto a las diferencias. para hacer que llegue otra cosa. ya sea mediante la prevención o la represión. acabamos siendo presa de un inmenso resentimiento: el odio de sí mismo. El paso contemporáneo de la violencia al odio caracteriza el paso de una pasión de objeto a una pasión sin objeto. ya que nunca ha habido solución para todos los problemas que había planteado. en una cultura universal de la identidad. hacia la dictadura de sí y del mismo. por último. mucho más que un rechazo del otro.

a la organización general. al sistema de valores 113 . En la visión que tenemos de las drogas modernas queda algo de esta condena ancestral y del poder oculto heredado de sus antiguas virtudes. marginales. Formas residuales. transgresoras. Anómicas como cierto tipo de suicidio que caracteriza justamente a los conjuntos sociales de los países industrializados.VIOLENCIA PSICODÉLICA: LA DROGA Las drogas en general ya no forman parte de los rituales simbólicos de las sociedades industrializadas. que suponen un sacrificio calculado de tiempo y de energía. Estas se hallan abocadas a fines ulteriores. Esto equivale a decir que fascinan en la misma medida en que provocan rechazo. «producen estupefacción» en el juicio que pronunciamos sobre ellas. Todas las corrientes que preconizaron la realización inmediata de la utopía fueron declaradas heréticas y condenadas como tales en el transcurso del tiempo. y que su ambivalencia es definitiva desde la perspectiva de la razón occidental. que escapan a la ley. Al mismo tiempo que afectan a los cuerpos y los cerebros. En el análisis corriente se las consideró largo tiempo como «anómicas» en el sentido que Durkheim daba a este término. mientras que el uso de drogas supone siempre la inmediatez de un proceso mental y una especie de utopía realizada.

sus accidentes imprevisibles e insolubles. la oportunidad de racionalizar más. sino anomálicos. y relancen así la espiral. y por la misma razón. sus anomalías. en desequilibrio. las que no provienen de la delincuencia o de la agresión de primer grado. Responde a la omnipotencia de los Estados modernos que lo segregan ya no como violencia histórica. Esto ya no proviene de una incapacidad de la sociedad para integrar sus márgenes. pero a la vez podemos estar seguros de que la sociedad que quiera ex115 . sociales y psicológicas) que. por eso mismo. En particular de las formas de violencia de «segundo tipo». a la vez como apogeo y como parodia de este mismo consumo. y un consumo vinculado. más disuasorios. Lo anomálico ya no es lo que está al margen. ante la superprotección del cuerpo social. Márgenes. Es entonces cuando las sociedades en apariencia todopoderosas se desestabilizan desde el interior. en presencia de un consumo que podríamos denominar de «segundo tipo». Es preciso liberarse de una visión racionalista: en otros tiempos. Podemos condenar la existencia de esta parte maldita y los comportamientos vinculados a ella.orgánicos del grupo. sino. a la saturación del universo del consumo. los márgenes anómicos constituían. de regulación y de racionalización de un sistema. Es lo que viene. más entrará en la lógica de la superorganización y más alimentará su crecimiento excéntrico. más controlados. es lo que proviene de la lógica misma. químicas. relacionado con otros fenómenos específicamente contemporáneos a los que no llamaré anómicos. del exceso de lógica y de racionalidad de un sistema que. pues. de una supercapacidad de integración y normalización. pues cuanto más quiera el sistema reabsorber las anomalías. El terrorismo es de este orden. que no son ya enfermedades tradicionales debidas a la deficiencia orgánica de ciertos cuerpos expuestos a un ataque exterior. Y es que son procesos anomálicos que contradicen justamente. El uso de las drogas y su abuso forma parte de los mismos síntomas. y que es preciso considerar en relación con todos los procesos de «segundo tipo» que le son contemporáneos y dependen de la misma lógica anomálica. pierden su poder inmunitario y acaban siendo presa de cualquier virus. el superencuadramiento político o biológico del cuerpo social o del cuerpo a secas. a no ser que se constituyan en Estados más poderosos todavía. como anomalía con114 testataria de un mundo del que había que escaparse porque estaba demasiado lleno y no porque hubiera carecido dé algo. para el sistema. con una violencia salvaje. sino como violencia anomálica que no pueden estrangular. sino que provienen más bien de una desestabilización de los cuerpos superprotegidos (todas las prótesis higiénicas. Hay que tener en cuenta esta lógica «perversa» y distinguir entre un consumo de drogas vinculado a un desarrollo social y económico insuficiente (lo que sigue siendo a menudo en los países en vías de desarrollo o entre las clases menos favorecidas). hoy es la superracionalización del sistema lo que provoca y refuerza los accidentes anomálicos. su patología interna. como el sida y el cáncer. llegado a cierto umbral de saturación. lo cual implica una consecuencia grave. tampoco parece haber por ahora una solución biomédica al problema del sida y del cáncer. médicas. pero que no ponen en tela de juicio el principio de la ley y del valor. segrega anticuerpos. al que eventualmente pueden integrar en su ciclo. reaccional. por el contrario. De este orden son también las patologías de «segundo tipo». sus disfunciones extrañas. por el contrario. sino lo que resulta del exceso de organización. en déficit orgánico. sino de la abreacción ante el exceso de tolerancia de las sociedades industrializadas. Muy distinto es el estatuto actual de las drogas. Estamos. como desde el exterior. a contradecir el funcionamiento sin razón aparente. Y así como aparentemente no hay solución «política» al problema del terrorismo.

117 . esta voluntad existe y hasta forma parte de la paranoia racionalista de nuestros sistemas sociales. ¿Debemos alzarnos cada vez más contra ella? Un nuevo discurso duro antidrogas (cuando ya no hay discurso de la droga) puede parecer problemático. algunas sociedades se vuelven vulnerables al terrorismo. o de distinción entre el uso y el abuso. Se halla en su fase extensiva. Hay que sopesar el grave déficit al que nos exponemos por ella. de forma mucho más prosaica. pero sabemos que nuestro sistema tiende. del mismo modo que un cuerpo que ya no produce gérmenes. pierde por ello mismo en violencia. vuelve a ser una coartada fácil). pero no es imposible pensar que este uso y este abuso constituyan una reacción vital. podemos pensar. que constituyen sin duda a largo plazo un peligro aún más grave para la sociedad y la especie. pues nadie podría fijar los límites versátiles entre ambos. el orden social. a destruir todas las inmunidades naturales y sustituirlas por sistemas de inmunidad artificiales: prótesis. Sabemos que mediante la neurosis el hombre se protege efi116 cazmente contra la locura. hay que evitar sobre todo las estrategias unilaterales de denuncia. Del mismo modo. ¿Cómo esperar que un sistema semejante no vaya cada vez más lejos en la misma dirección? Al mismo tiempo podemos considerar el consumo de drogas bajo otro aspecto. y si gana en superficie. la Iglesia ha sabido administrar muy bien sus herejías como aberraciones (desde su punto de vista) necesarias. pero también hay que sopesar el déficit que producirá su liquidación. aquella en la que se mantenía con un discurso euforizante o heroizante. una rigidez de la ley que ya no es admisible en la delicada gestión de las anomalías (es el más ambiguo. con las que un tipo de sociedad se complace en su fariseísmo. que hay allí una huida ante ese embrutecimiento objetivo que puede constituir la vida en ciertas sociedades. Cuando se produce una pérdida colectiva de las defensas inmunitarias o una pérdida individual de las defensas simbólicas. sino por el mal relativo que podemos defendernos contra él mal absoluto. en nombre incluso de la ciencia y del progreso. El problema del uso de las drogas debe tratarse delicadamente y (ya que es un problema ambiguo) con estrategias también ambiguas. Las hay sin duda mejores. contra algo todavía peor. porque a menudo oculta estrategias políticas para las que la droga. es un cuerpo muerto. subversivo o suicida. Ya no es una anomia subversiva. Nos damos perfecta cuenta de que la única solución consistiría en restaurar esas inmunidades y esas defensas simbólicas. la indiferencia de las cosas. Dicho esto. exactamente inverso: a la vez que forma parte del síndrome de inmunodeficiencia. Pero a través de ellas es la misma sociedad la que exorciza ciertos poderes olvidados. Sin caer en la ideología euforizante de los años sesenta y setenta sobre «la ampliación del campo de la conciencia». así como no es por el bien. incluidos los que se afanan por destruirlo. La droga. Es así como se engendran cánceres o virus mucho más malignos y que ya ni siquiera tienen el encanto de la maldición. En este frágil equilibrio o desequilibrio inmunitario del cuerpo social o del cuerpo individual. este discurso introduce un elemento moralizador rígido. Una Iglesia que ya no suscita herejías o que las ha liquidado todas va decayendo poco a poco. simbólica. a la violencia (pero también a la depresión y al fascismo). todas las drogas son vectores de exorcismo: exorcizan la realidad.tirparla y liberar definitivamente de ella al cuerpo social correrá el mayor de los riesgos. constituye él mismo una defensa. un reflejo comunitario de falta ante la normalización. el consumo de drogas ya no está en su fase intensiva. aunque en apariencia desesperada y suicida. como cualquier delincuencia. ciertas pulsiones. Ahora bien. a la droga. y como gérmenes nefastos (pero gérmenes al fin y al cabo). es una anomalía que se institucionaliza. la racionalización y la programación universales.

Inseminación artificial bajo todas sus formas. en el orden social y político. debería al menos dejar de maldecirlo. pero también acting out puramente individuales (con el adolescente de Cuers. por primera vez un niño ha entrado en la leyenda de los serial killers). la droga. Como tantos otros ámbitos. violencia adolescente suburbana -ésta aún relativamente socializada en las pandillas-. No pudiendo dejar de producirlo. que viene de la ruptura misma del orden biológico y del orden simbólico. Ahí hay otra cosa. violencia de niños contra otros niños. Todos estos episodios son inexplicables en simples términos de psicología. Inseparable de los de la sexualidad. por su abandono. a la deriva marginal y a la delincuencia. y de todos los problemas insolubles que plantea la exclusión social. el odio. control y manipulación genéticas: por todas partes se perfila la sustitución del destino natural por un destino artificial del nacimiento. Liquidación a plazos de una 118 119 . hoy irreconocible en términos propiamente humanos). La actualidad propone una crónica cotidiana de esta violencia: adolescentes que asesinan a sus padres. de sociología o de moral. UNESCO EL CONTINENTE NEGRO DE LA INFANCIA Existe a partir de ahora. lo que se trastorna es el estatuto del nacimiento (después del de la muerte. la infancia y la adolescencia se han vuelto hoy en día un espacio condenado. un problema específico de la infancia. la violencia. es ella la que produce ese efecto perverso y es ella la que lo condena. En primer lugar.ciertas contradicciones internas.

realidad virtual: la interactividad nos amenaza por todos lados. Incluso en el reality show. Lo que estaba separado se ha confundido en todas partes. entre el escenario y la sala. esta colisión de los polos hacen que en ningún sitio exista ya un juicio de valor posible: ni en arte. incluso esto es indeterminable. entre lo real y su doble. Internet. Y esta confusión de los términos. La excesiva proximidad del acontecimiento y de su difusión en tiempo real crea una indeterminabilidad. donde se asiste. todo se vuelve indeterminable. Y todo esto se consolida dondequiera que opere esta promiscuidad. en la emisión 203 . una virtualidad del acontecimiento que le quita su dimensión histórica y lo sustrae a la memoria. o que sea nuestro universo indeterminable el que suscita a su vez esas tecnologías. Mediante la abolición de la distancia. del «pathos de la distancia». Que las tecnologías de lo virtual produzcan lo indeterminable. ni en política. ni en moral. entre el sujeto y el objeto.PANTALLA TOTAL Vídeo. esta colisión de los polos. multimedia. Incluso en el ámbito físico: la excesiva proximidad del receptor y de la fuente de emisión crea un efecto Larsen que interfiere en las ondas. y en todas partes se ha abolido la distancia: entre los sexos. entre los polos opuestos. pantalla interactiva. entre los protagonistas y la acción.

como decía ya McLuhan de la televisión. en interactividad con el vacío. del texto. para transformar desde ahí al cuerpo mismo. Uno entra en su propia vida como en una pantalla. Pero resulta que todo concurre hoy en día a la abolición de esta fractura: la inmersión del espectador se vuelve algo fácil. estar allí vacía y. Las máquinas sólo producen máquinas. las películas desbordantes de efectos especiales. discursos y programas surgidos del ordenador son productos maquínicos y tienen esas características: artificialmente expandidos. de relación umbilical. pura violencia maquínica que ya no nos afecta. Eso guarda relación con la esencia misma de la pantalla. del texto y de la imagen. en la imagen virtual sin obstáculo. deja de haber distinción hom204 bre/máquina: la máquina está en los dos lados del interfaz. de toda esa violencia y esa sexualidad pornografiada. Aquello se trabaja como una imagen de síntesis. Por delante el design maquínico del cuerpo. que jugaba al choque frontal mágico de las palabras y los conceptos. de la declinación automática de todas las posibilidades. a la confusión de la existencia y de su doble. del mismo modo que la ciencia se infiltra en el genoma. Eso es cada vez más cierto a medida que se van perfeccionando las tecnologías virtuales. Las dimensiones del tiempo mismo se confunden allí en el tiempo real. imágenes. corpuscular: uno penetra en la sustancia fluida de la imagen para modificarla eventualmente. con cualquier texto «virtual» (Internet. ni ausencia: uno entra en la pantalla.en directo. del cine y de la pintura. Inmersión celular. Wordprocessor). Ahora bien. Eso se llama la cibernética: dar órdenes a la imagen. de inmersión en la maquinaria virtual. Fin de la ilusión estética. poder ser llenada por lo que sea. mientras que el resto se desarrolla según criterios automáticos. Paralelamente. No existe un más allá de la pantalla como existe un más allá del espejo. Del mismo modo. películas. pero la inmersión es el precio de esta disponibilidad infinita. es en la separación estricta del texto y de la pantalla. Ya no hay separación. los textos que se hacen largos. al cuerpo. todo lo que es producido por el médium de la máquina es una máquina. Uno enfila su propia vida como una combinación digital. su operador en espejo. por cierto. de nosotros depende entrar en tiempo real. A cierto nivel de maquinización. Nada que ver. donde la escritura es una actividad de pleno derecho. de esta combinatoria abierta. al texto. Lo mismo ocurre con el texto. ante todo. ni siquiera fantasmados por seres humanos. potenciados por la máquina. desde la matriz. repletos de redundancias debidas a la maligna voluntad de la máquina de funcionar a cualquier precio (es su pasión) y a la fascinación del operador por esta posibilidad ilimitada de funcionamiento. Uno se mueve como quiere y hace lo que quiere con la imagen interactiva. el hombre convertido en la realidad virtual de la máquina. desde el interior en cierto modo. de la imagen. en el acting televisivo inmediato. ¿Apogeo o fin del espectador? Cuando todos se vuelven actores ya no hay acción ni escenario. A diferencia de la fotografía. por tanto. jugando con el código o las modalidades genéticas. de interacción «táctil». que sólo son efectos especiales de violencia y de sexo. Es. mientras que aquí se trata sólo del automatismo de la programación. cuyo único gesto es el de la programación. De ahí todos esos textos que parecen obra de agentes virtuales «inteligentes». en el código genético. Y como la característica de cualquier superficie virtual es. ni vacío. con la escritura automática. en las películas. interactivo. lo que no tiene ya nada que ver con la trascendencia de la mirada o de la escritura. donde hay un escenario y una mirada. Los textos. De ahí el carácter pesado. sólo en la separación estricta del escenario y de la sala el espectador es un actor de pleno derecho. nunca una interacción. tanto la imagen vídeo como la pantalla del computer inducen una especie de inmersión. Quizá ya sólo seamos su propio espacio. ade205 .

conlleva la posibilidad de disimularse en ella. un espacio de libertad y descubrimiento. Toco con los ojos la página en blanco o la página escrita. Para domesticarnos se nos dice: el ordenador no es sino una máquina de escribir. sino también táctil e intersensorial. sin contar los problemas de alteridad. Uno es el interrogador automático al mismo tiempo que el contestador automático de la máquina. Pero ¿existe realmente la posibilidad de descubrir algo en el ciberespacio? Internet no hace más que simular un espacio mental libre. de desaparecer en el espacio impalpable de lo virtual y no estar ya localizable en ningún lugar. sin discontinuidad. El sujeto se realiza en ella perfectamente. Es eso el éxtasis de la comunicación. Uno puede pasarse toda la vida en ella. 6 de mayo de 1996 207 .más. La máquina de escribir es un objeto perfectamente exterior. Nos da todo. de esa incubación de la imagen virtual y del cerebro. sin duda. Yo mismo me 206 convierto en un ectoplasma de la pantalla. cosa que no puedo hacer con la pantalla. la atracción de todas estas máquinas virtuales se debe sin duda menos a la sed de información y de conocimiento. Yo mantengo con él una relación no sólo interactiva. De hecho. donde el operador interactúa con elementos conocidos. el hecho de que la prioridad se dé a la red más que a los protagonistas de la red. Así. La droga misma no es más que el ejemplo perfecto de una interactividad enloquecida en un circuito cerrado. a la vez que el vértigo ansioso de no haber ido hasta los límites tecnológicos de sus posibilidades. de hecho nuestro propio terminal. De hecho. el hecho de que la identidad sea la de la red y nunca la de los individuos.lo que provoca en el «creador» ese vértigo de interactividad con su propio objeto. ni tampoco destino final. ni siquiera para uno mismo. Y su única posibilidad es la de una reproducción y de una involución al infinito. de una evidencia de felicidad por el hecho mismo de que ya no tiene razón de ser. sitios establecidos. Más allá de esos parámetros de investigación no existe nada. Ya no hay otro enfrente. lo cual resuelve todos los problemas de identidad. en cambio. pero de manera sutil nos escamotea al mismo tiempo todo. De ahí el confortable vértigo de esa interacción electrónica e informática. similar al de una droga. sólo ofrece un espacio desmultiplicado. este fantasma de performance ideal del texto o de la imagen -esta posibilidad de corregir sin fin. una verdadera prótesis. De ahí provienen. códigos instituidos. aunque convencional. que al deseo de desaparecer y a la posibilidad de disolverse en una operabilidad fantasmal. sólo que más práctica y compleja. Cualquier pregunta es asignada a una respuesta anticipada. El sistema gira así sin fin y sin finalidad. pero cuando el sujeto está perfectamente realizado. nuestro propio corresponsal. e incluso a la de contacto. El ordenador es. es ella la que nos piensa. Forma planeante que hace las veces de felicidad. La página flota al aire libre y yo también. A la vez codificador y descodificador. La virtualidad sólo se aproxima a la felicidad porque retira subrepticiamente cualquier referencia a las cosas. se convierte de forma automática en objeto y cunde el pánico. es la máquina (virtual) la que nos habla. Tengo una relación física con la escritura. En cambio. Lo cual es falso. las insuficiencias que afectan a los ordenadores y que son como los lapsus de nuestro propio cuerpo.

desde hace algún tiempo. afecta a la clase política o a las grandes empresas. En principio está ahí para hablarnos del mundo y para borrarse ante el acontecimiento. y sin contar las intrigas y la corrupción que creemos de rigor en esa jungla. Ya nos imaginábamos que los media no se librarían del síndrome compulsivo de someter a examen.FANTASMAS TELEVISIVOS La televisión da mucho que hablar en estos tiempos. rehabilitar y arrepentirse que. aunque llevadas esta vez a la pantalla y presentadas al público como un espectáculo de pleno derecho. Pero de un tiempo a esta parte parece que o ya no se respeta. Incluso los Guiñoles de Canal + han acabado eligiendo como blanco las confusas peripecias del microcosmos audiovisual y las de su propia cadena. o se toma a sí misma por el acontecimiento. como buen medio que se respeta. Para no hablar del intercambio de las vedettes. actualmente. el complejo de justificación de todo poder cuando se vuelve excesivo y ya no representa nada. de los directores de cadena y de programas. del mediático. Si la televisión empieza a girar en órbita alrededor de sí misma y a detallar a su gusto sus propias convulsiones es porque ya no es capaz de hallar un sen215 . blanquear. Es el caso del político y. Todos los poderes se hallan afectados por el síndrome depresivo del poder.

que a falta de credibilidad busca desesperadamente una ética. Acusada por todos lados e incapaz de responder a la interrogación fundamental. El vicio secreto está en el hecho. sistemas y organizaciones que empie216 zan a funcionar de manera autárquica.sólo bajo la forma de reality shows o teleaceras. como en otro tiempo lo fue el del arte por el arte. De ahí que ya sólo se hable a sí misma o. De ahí que pierda algo de credibilidad ante ese mismo público y todo crédito a sus propios ojos. Tal es nuestro dilema. vemos proliferar las cadenas. sin preocuparse ya más por su objeto ni por su función. Aunque todo esto es simple diversión. los cables y los programas junto a la desaparición y l i cuefacción de los contenidos. todo lo que actualmente aparece en primera plana no hace sino enmascarar el hecho fundamental de que la televisión ha perdido a la vez la idea de lo que hace y la imaginación del mundo real. y un estatuto moral a falta de imaginación (una vez más. el cuerpo audiovisual en su conjunto prefiere exhibir sus llagas. Algo que la televisión les suministra a porrillo. parece que ya no se hace ninguna ilusión respecto de sus propias prácticas. El multimédium se vuelve intermedium. la televisión. El del medio por el medio. de que los media remiten los unos a los otros y sólo hablan entre ellos. Por haber usado y abusado del acontecimiento a través de las imágenes hasta volverse sospechosa de producirlo del todo está virtualmente desconectada del mundo y empieza a involucionar en su propio universo como un significante sin sentido.tido fuera de sí misma. lo que es lo mismo. En efecto. surgido del fondo de la simulación: ¿y si el signo no remitiera ni al objeto ni al sentido. Inmensas máquinas solteras cuya energía se agota por completo en la autoalimentación y la autorreproducción. el que prolifera en todos los sentidos. Es entonces cuando empieza a corromperse. Por supuesto que la televisión no es la única que se enfrenta a este destino o a este círculo vicioso de todas las cosas 217 . a un público no identificado del que sólo espera audiencia. reintegrando el universo real -con un desprecio soberano aunque bien camuflado. es decir de autocomentario universal y de escenario trucado que se apoderan de las preguntas y las respuestas. de sus rivalidades. que es al mismo tiempo el jefe de la acusación principal: ¿qué pasa con las imágenes y su sentido? ¿Qué pasa con el mito mismo de la información y de la televisión que reluce en todas partes sin ninguna vergüenza? ¿Dónde está nuestra responsabilidad en todo esto? Incapaz de responder a todas estas preguntas. ya señalado por Umberto Eco. es el mismo esquema para la clase política). que todo lo que piden son signos e imágenes. la que se echa el ojo a sí misma. de superarse a sí misma en cuanto medio para encontrar lo que es su destino: producir el mundo como información y dar un sentido a esa información. los ajustes de cuentas. de su despilfarro. de su mala gestión. el de todas las instituciones. El zapping casi involuntario del telespectador respondiendo al zapping de la televisión sobre sí misma. sino a la promoción de la información misma como acontecimiento? Y más precisamente hoy en día: ¿y si la televisión ya no remitiera a nada excepto a ella misma como mensaje? Es entonces cuando la fórmula de McLuhan se vuelve absolutamente luminosa: el medio ha devorado el mensaje y es él. El vicio es el de la circularidad. darnos el espectáculo de sus conflictos. e incluso de plantearlas. Por lo que atañe a las últimas peripecias. Pero la verdadera corrupción no está allí. Tanto más cuanto que este telecentrismo va acompañado de un juicio moral y político implícito muy grave: da por sentado que las masas no tienen básicamente ni deseo ni necesidad de sentido o de información. Los contratos abusivos. la polémica servicio público/cadenas privadas. sino a la promoción del signo como signo? ¿Y si la información no remitiera ni al acontecimiento ni a los hechos. Esta situación ya problemática se agrava cuando es un solo hipermédium. el multimédium.

Última transferencia de la imaginación: a la clase judicial. sino que se han vuelto aleatorios por su éxito y su propio automatismo. Ilusión recurrente. Y es por allí donde hay que explorar. muy en particular. incluso si'a nivel individual no hay ilusión) con encontrar allí una libertad. es decir que se instala un intercambio perverso entre sondeos que ya no preguntan realmente y masas que ya no responden. simplemente porque éste ya no existe. éstos ya no son en absoluto un espejo y se convierten en pantalla. Primero soñamos con la imaginación en el poder -en el poder político. pero enredándose también en sus propias contradicciones insolubles. de cualquier tipo de poder (sobre todo lejos del poder cultural. La verdadera catástrofe de la televisión es esa decepción profunda en cuanto a la función moderna de la información. sustituto moderno de todos los demás valores. cuando ya no era una respuesta anticipada. la misma relación social perversa entre una televisión omnipotente. sólo valía justamente por la de los media. convertido en el más convencional y profesional de todos): del lado de los excluidos. la situación crítica de todos los media actuales. Se acabará buscando la imaginación cada vez más lejos del poder. más serviles a veces que los políticos profesionales. Desilusión: los media han revelado ser mucho más conformistas. y los sondeos mismos son un buen ejemplo de ello. 3 de junio de 1996 219 . pero lo cierto es que nos han atiborrado con este mito de recambio. mucho más serviles de lo previsto. 218 El fantasma se ha desplazado a los media y a la información. Es. la vaga decepción colectiva que hoy planea se convertirá en una náusea gigantesca. sino de todo el sistema de valores de la información. ahora nos enfrentamos a los cubos de basura de la información. pues. Ya no se trata. pero que ya sólo se envía señales a sí misma. liberándose así de toda responsabilidad. O más bien se vuelven un interlocutor astuto. Pero con el acoso permanente de los sondeos. pues ellos. encuentran su fin en si mismas. se entiende-. Tuvieron su hora de la verdad (al igual que la televisión). Pero hace falta mucha imaginación. Juegan con los sondeos al menos tanto como los sondeos juegan con ellas. Juegan a un doble juego. Se ha podido soñar (al menos colectivamente.que. de los inmigrantes. Nos daremos cuenta de que es inútil querer localizar la imaginación en algún lugar. como las ratas en los laboratorios o los virus hostigados por la experimentación. El mismo doble juego. y la masa de los telespectadores vagamente escandalizados por esa malversación no sólo de los fondos públicos. puede que la información sea un mito. Y la masa se consolida. No hace falta conciencia política para saber que tras los famosos cubos de basura de la historia. que ya no tienen ni imagen. un nuevo espacio público. El día en que esto se vuelva flagrante. en la que eran el espejo representativo de una opinión cuando ésta aún existía. una franquicia. de la pérdida de toda imaginación de lo social. ya que esta operación. fuera del divertido perfume de los escándalos. Y el contraste entre este mito universal y el estado actual de las cosas es sobrecogedor. no teniendo ya una finalidad objetiva. son las secuelas de la pérdida de imaginación de toda una sociedad. y ahora soñamos cada vez menos o ya nada. de que los sondeos sean falsos o engañosos. Ahora bien. de los sin techo.