La pintura gótica

Iconostasio, iglesia de Zachezchi, isla de Kizhi

Iconostasio, iglesia de la Transfiguración, isla de Kizhi

Iconostasio, iglesia de Sta. María de Asunta, Torcello

LA PINTURA GÓTICA
• No surge, como la arquitectura o la escultura, en ningún lugar concreto, sino simultáneamente en multitud de regiones dispersas. • 1. En el mundo germánico parece arrancar de miniaturas del XIII que se distinguen por su riqueza ornamental y viveza de colorido, a la par que por la rudeza de movimientos y expresiones. Es un arte que atrae por su agresivo primitivismo. Aunque existen diferencias acusadas entre las diversas escuelas regionales.

Natividad, retablo de Hohenfort, Vyssi Brod
s. XIV

Piedad, Villeneuve, Avignon (s. XV)

En Francia, como en Europa central, las primeras manifestaciones del estilo gótico se producen en el campo de la miniatura. En el XIII es célebre la Escuela de París, de la que forman parte muchos artesanos, algunos auténticos creadores.

3. Italia, los primitivos italianos (s. XIII y XIV)
• Mientras Francia y el resto de Europa viven en pleno gótico en Italia surgen los chispazos de un arte nuevo, inusitado, revolucionario. • Continuaba viviendo en núcleos separados e independientes, y esas pequeñas repúblicas, situadas en un lugar estratégico del Mediterráneo, se convirtieron en emporios comerciales que acumularon toda la moneda de Europa. Esta superabundancia de medios les permitió vivir de otra manera.

Cristo, Giunta
Pisano

La pintura del Trecento se aleja de la primitiva pintura de influencia bizantina preocupada por la decoración y el dibujo plano, para mostrar interés por la belleza naturalista y el juego de volúmenes. Movimiento franciscano: humanización de los rasgos de los personajes divinos. Carácter más humano de Cristo.

Sta. María del Trastévere, Roma, Pietro Cavallini

Apóstoles, del Juicio Final, Sta Cecilia del
Trastévere

(1293) Pietro Cavallini; imágenes realistas alejadas del hieratismo bizantino. El naturalismo distintivo de la pintura del XIV y XV, nace en estas pinturas.

Virgen majestad, Cimabue

Cimabue (1240-1303), M Uffizi. Influido por Cavallini.

Crucifixión, Cimabue

Virgen de Ognissanti, Giotto

Giotto di Bondone (1267-1337; descubierto por Cimabue cuando era pastor y pintaba en una roca) por su extraordinario y profético lenguaje pictórico, que marca una auténtica revolución en la historia de la pintura. Rompe los convencionalismos del estilo bizantino. Su espíritu de observación le distancia de los maestros sieneses, la monumentalidad de las figuras: Virgen en el trono (M d los Uffizi) inicia el camino que recorrerán Massacio y M Ángel.

La muerte de San Francisco
Sta. Croce

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El dramatismo de las expresiones señala una observación de los rostros poco usual en la época. El movimiento, de una intensidad excepcional en las lanzas del Prendimiento de Jesús (frescos de la capilla de los Scrovegni, de Padua) anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano. Noli me Tangere, A medio camino entre un gótico en decadencia y un Renacimiento incipiente que se anuncia a través de numerosos detalles.

San Francisco entrega su manto a un caminante
Basílica superior de Fco. de Asís

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El movimiento, de una intensidad excepcional en las lanzas del Prendimiento de Jesús (frescos de la capilla de los Scrovegni, de Padua) anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano. Noli me Tangere, A medio camino entre un gótico en decadencia y un Renacimiento incipiente que se anuncia a través de numerosos detalles.

El entierro de Cristo
• La superación de muchas normas imperantes en el gótico italiano del Trecento daría lugar al llamado italogótico, que Giotto impulsó con decisión. Varias innovaciones: • Voluntad de crear efectos espaciales, sustituyendo el fondo dorado orientalizante por un paisaje.

Muerte de San Francisco y la comprobación de los estigmas, Giotto

• Estudio anatómico de los personajes • Interés por la luz • Manifestación del estado de ánimo de los protagonistas mediante gestos y expresiones.

Muerte de San Francisco, Giotto

• Como fruto de la observación del natural, las figuras pierden la estilización bizantina y adquieren naturalidad, en la línea de los preceptos franciscanos que propugnaban un retorno a los valores presentes en la naturaleza. Ello implica una humanización de las escenas religiosas.

Capilla Scrovegni, Padua

Resurrección de Lázaro

El abrazo en la Puerta Dorada, Giotto

El abrazo de Judas
• Destaca el modelado de las figuras, dotadas de una corporeidad inusual en el gótico y de una expresividad diferenciada, lo que representaba un primer paso hacia el humanismo del Renacimiento.

Crucifixión

Desposorios de la Virgen

La expulsión de los mercaderes del templo

La huida a Egipto

Matanza de los inocentes

Noli me tangere

Sueño de S. Juan en la isla de Patmos, Giotto

La Última Cena

La prueba de fuego ante el sultán, Giotto

Anunciación, Duccio di Buonasegna

La Majestad, Duccio di Buonasegna

Madonna Rucellai, Duccio di Buonasegna

Anunciación, Simone Martini

El sueño de S. Martín, Simone Martini

Guidoriccio da Fogliano, Simone Martini

Adoración de los Magos, Gentile da Fabriano