Influencias, Mentiras y Contratos

Garrido Lecca me pidió que reciba a Ziv. Él vino a la reunión con Ziv”, dice el exministro de Defensa Ántero Flores Aráoz, al revelar quién utilizó su influencia para facilitar, en 2009, el acceso de Global CST a los niveles más altos del gobierno peruano en el ámbito de Defensa . “Fue Garrido Lecca el que llamó y pidió la cita, y los recibí” recalca Flores Aráoz. En aquella reunión, que tuvo lugar “en mayo o junio de 2009” en su despacho en Defensa, estuvieron solo los tres: Flores Aráoz, Ziv y Garrido Lecca. El exministro me dio estas declaraciones en una entrevista el martes 19 a las cinco de la tarde, en su estudio de abogados. La revelación de Flores Aráoz aclara varias preguntas importantes y pone en situación por lo menos incómoda al exministro del gobierno de Alan García, Hernán Garrido Lecca. Por mentir y ser descubierto. Las probables mentiras conciernen a su participación en el ingreso al Perú de la compañía de seguridad israelí, cuyo posterior contrato con el gobierno peruano, como se sabe, ha sido denunciado por la Contraloría.

El domingo pasado, en el reportaje que hizo Graciela Villasís en Cuarto Poder, sobre el caso Global CST, hay una corta grabación del interrogatorio que hizo el congresista Sergio Tejada, a Hernán Garrido Lecca, en la megacomisión que investiga los casos de presunta corrupción durante el gobierno de Alan García. La parte más relevante del diálogo es la siguiente: Tejada: ¿En ningún caso tuvo contratos con alguna empresa que se hubiera podido beneficiar con el gobierno anterior o con la cartera que usted presidía? Garrido Lecca: No. T: ¿Ya cuando no era ministro? GL: No, no no. Para nada. No he tenido ningún trato con el Estado. T: ¿Qué servicios brindó a la empresa Global CST? GL: Una asesoría en Guinea, para el gobierno de Guinea. (…) T: ¿Global CST en algún momento contrató con el Estado, con el Ministerio del Interior, con algún otro sector, Defensa? GL: Puede que sí, pero yo no he tenido nada que ver en el tema.

Esa fue la primera versión de Garrido Lecca: que no tuvo nada que ver con el ingreso, los contactos y finalmente con el contrato que hizo Global CST con el Estado peruano. Esa afirmación resultó falsa. El 11 de febrero publiqué un artículo en IDL-Reporteros (“El consultor peruano de Global CST”), en el que probé que Garrido Lecca acompañó “a finales de abril (2009) … al general Israel Ziv en una visita al entonces comandante general del Ejército, general EP Otto Guibovich”. El propósito de esa visita fue ofertar los servicios de la compañía del general Ziv al Ejército. En ese caso, la oferta no prosperó. Hasta la semana pasada, fuentes familiarizadas con Garrido Lecca negaban que este hubiera tenido “nada que ver” ni con la contratación ni con la presentación de Global CTS en el ámbito de las Fuerzas Armadas o el Ministerio de Defensa peruanos. Luego de la publicación de IDL-R, las mismas fuentes tuvieron que reconocer que Garrido Lecca sí había hecho la gestión en favor de Global CST con el comandante general del Ejército, Otto Guibovich, en abril de 2009. Pero que eso había sido todo. Ni un lobby más. Resultó que en eso también se mintió. Entrevisté al exministro Flores Aráoz para verificar si Juan Manuel Santos, su entonces colega en Colombia y declarado admirador de Ziv, lo había puesto en contacto con este, o se lo había recomendado.

Flores Aráoz lo negó enfáticamente. “A mí Juan Manuel nunca me habló del general Ziv… y hablábamos con mucha frecuencia”, dijo. “Fue Garrido Lecca quien llamó y pidió la cita” recalcó Flores Aráoz. Cuando terminó esa reunión, Flores Aráoz puso en contacto a Ziv y Garrido Lecca con el Comando Conjunto. “Los pasé al Comando Conjunto. No sé si con oficio o directamente a (el entonces jefe del Comando Conjunto, general EP Francisco) Contreras”. Según el exministro, ahí terminó toda su participación. “No hubo ninguna negociación con Ziv cuando estuve en el ministerio. No se hizo nada, hasta julio”, ¿Ninguna gestión para favorecer un contrato con Global? le pregunto: No, responde Flores Aráoz: “No lo impulsé, ni lo estimulé, ni lo firmé”. ¿Por qué? “Es cuestión de opciones”, dice Flores Aráoz, “yo no creí en la opción de la empresa privada” en el ámbito del entrenamiento de fuerzas de combate. Flores Aráoz fue ministro de Defensa hasta julio de 2009. Así que tiene claro cuándo se dio el proceso de toma y ejecución de decisiones. “Todo se hizo entre agosto y octubre”, dice. El ahora denunciado contrato con Global CST se firmó el 20 de octubre de 2009.

Entonces, los siguientes hechos, quedan claros hasta ahora. • El general Israel Ziv, presidente de Global CST, llegó al Perú en abril de 2009, de la mano de Hernán Garrido Lecca. • Garrido Lecca le facilitó un rápido acceso al nivel más alto del Ejército, el de su entonces comandante general Otto Guibovich. Eso fue en abril de 2009. • La elección del interlocutor tenía mucho sentido: el Ejército era el encargado de entrenar y equipar a las unidades militares que serían luego puestas operativamente a las órdenes del Comando Conjunto. Y el general Ziv ofreció precisamente eso, por el precio de tres millones de dólares. Guibovich no aceptó la propuesta. • Poco después, en mayo o junio de 2009, Garrido Lecca consiguió una cita para el general Ziv con el ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, y asistió a la reunión. • La gestión no tuvo resultados inmediatos, según declara Flores Aráoz. De hecho, nada pasó hasta el cambio de gabinete en julio de 2009. • A partir de agosto y hasta octubre de 2009, el Comando Conjunto saltó todos los trámites, forzó todos los pasos, para concretar lo más rápido posible el contrato con Global CST. La oferta inicial de tres millones de dólares al Ejército se convirtió en un contrato por nueve millones de dólares con el Comando Conjunto. Luego, con agregados y anexos, el contrato llegó a costar más de 13 millones de dólares al Estado. Sin instrucciones claras y terminantes de la conducción política (es decir: del ministro de Defensa, el

primer ministro, el presidente de la República), el Comando Conjunto no habría podido llevar a cabo una transacción así, ni lo hubiera intentado siquiera. • Luego de haber hecho el comprobado lobby a favor de Global CST, Garrido Lecca viajó a Guinea, para hacerse cargo de una lucrativa consultoría con esa misma compañía, en la que ganó no menos de los 369 mil soles que declaró a la SUNAT. En conclusión: Hernán Garrido Lecca fue el influyente lobiísta de Global CST en forma comprobada entre abril y julio de 2009. Sus gestiones fueron coronadas con un contrato cuatro veces superior a la oferta inicial. Luego, Garrido Lecca recibió por lo menos los declarados 369 mil soles de Global CST, por una consultoría en África. Y Garrido Lecca mintió reiteradamente al negar sus gestiones a favor de Global CST en Lima. ¿Le parece esto interesante al fiscal de la Nación? (Por: Gustavo Gorriti)