Documento original en: lecturas fin de semana el tiempo 23 de Junio de

2007

Artistas e intelectuales redactaron en Medellín una carta por la paz de Colombia

Foto: Archivo / EL TIEMPO El Festival Internacional de Poesía promovió la reunión de artistas e intelectuales en Medellín.

Cerca de un centenar de estuvieron reunidos con ese propósito. Con participación de la comunidad, se hizo este texto, que al cierre ha sido respaldado por 660 mil firmas del país y de otros 59. Indignados y dolidos por la guerra que arrasa al país, por la continuación de la barbarie paramilitar, por la infamia de sus cementerios clandestinos y sus escuelas de descuartizamiento, por una Ley de Justicia y Paz que no es de paz ni de justicia, sino el premio y el perdón para los peores asesinos en la historia de Colombia y que, además, esconde la verdad, principio y esencia de la justicia; por los políticos de todo el país que patrocinaron la formación de esos grupos criminales, por la corrupción reinante en el Estado colombiano; por los 3 millones de desplazados, la mayoría madres de familia y sus niños y niñas. Por la creciente desigualdad social, por el despojo del territorio de las poblaciones indígenas y de las comunidades negras, por la creciente violación de la soberanía, por los poderes internos y externos que se benefician del negocio de la guerra, por el secuestro, y sobre todo por los centenares de miles de víctimas inocentes de la violencia que ha bañado en sangre al país desde siempre, y por el dolor de todos los que han perdido a sus seres queridos, los artistas e intelectuales colombianos, reunidos en Medellín en el Encuentro Nacional de Arte y Poesía por la Paz de Colombia, queremos que nuestra voz se oiga en medio del estruendo de la guerra. Testigos de este trágico momento histórico, proponemos la creación de un movimiento cultural amplio y unido en la diversidad, impulsado por artistas e intelectuales, que sea los

ojos, los oídos y la reflexión crítica de nuestra realidad, y que tienda puentes con otros movimientos sociales que hoy manifiestan en la calle su inconformidad con la guerra, la inequidad, la desigualdad social, la privatización de la educación pública, la expoliación de nuestro patrimonio natural y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Todos juntos buscaremos la verdad, inseparable de la justicia. Justicia que, por lo demás, no ha existido en toda la historia de Colombia. No encontraremos sentido a nuestra vida si no hay memoria, si no hay verdad, si no hay justicia y si no hay reparación para las víctimas. Un acuerdo humanitario es el primer paso para la necesaria e inaplazable construcción de la paz. Los artistas, escritores e intelectuales llamamos a conformar una resistencia por la cultura de la vida, la tolerancia y la justicia. Si los ejércitos en pugna quieren la paz, que detengan el fuego y acepten un diálogo honesto, de cara al país y a la comunidad internacional. Los territorios indígenas deben ser respetados y los desplazados no pueden seguir arrastrando la crisis del destierro en un contexto de indolente indiferencia. Deseamos que el país se mueva, que se manifieste desde la fábrica, la oficina, la casa, la escuela, la calle y el campo. Y ponemos a disposición toda nuestra capacidad de pensamiento y creación para construir caminos que nos permitan superar estos tiempos de barbarie. Sabemos que es posible. Para FIRMAR dirigirse a Fernando Rendón: contralamuerte@hotmail.com

Voz de protesta
¿Tienen poetas, artistas e intelectuales velas en este entierro de Colombia que presenciamos? ¿Elevan su voz de protesta o denuncian en su obra las atrocidades de cada día? A excepción de pocas voces aisladas, el mutismo parece que hiciera presa de ellos. ¿Olvidaron el compromiso que era deber ineludible en los 60s y 70s? Unos se excusan en que no tienen acceso a los medios. Otros, en el principio de García Márquez de que el único deber revolucionario de un escritor es escribir bien. A otros los silencia el 'culillo'. Mientras se expande por todo el territorio una cultura de la muerte, si es que puede nombrarse así sin asesinar la cultura. Ante esta situación, el Festival de Poesía de Medellín, que el año pasado recibió el Nobel Alternativo de Paz, convocó a un Encuentro de Intelectuales por la Paz de Colombia. Luego de 3 días de lecturas y de foros con participación popular, se emitió esta Carta. A las firmas iniciales se han sumado muchas de todas las regiones del país y del exterior. Si es inútil combatir la violencia con violines, con cuadros o con poemas, que sea la palabra indignada la que testimonie ante el mundo el terror que vivimos.

JMA