You are on page 1of 68

Ariel Armellin

Testigo Perpetuo
De la esencia del Amor

2012

Edición del autor

Armellin, Ariel Testigo Perpetuo: de la esencia del amor. - 1a ed. Bella Vista: el autor, 2012. 136 pág.: il.; 21 x 15 cm. ISBN 978-987-33-2515-1 1. Narrativa Argentina. 2. Novela. I. Título CDD A863

Alicia & Martín
“Persigue tus sueños o jamás se harán realidad”

Para comunicarse con el autor: ariel-armellin.webnode.com.ar

Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723 - Impreso en Argentina Prohibida la reproducción total o parcial de este libro, su tratamiento informático o su transmisión por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopiadora, por registro u otros medios, sin el permiso previo y por escrito de los autores. Reservados todos los derechos, incluido el derecho de venta, alquiler, préstamo o cualquier forma de cesión.

Alejandra.Participes Muchas de las personas que recorrieron el camino junto a mí y otras tantas que he dejado atrás. Esos que les he arrebatado y atesorado en mis recuerdos. María. Vanesa. Oscar. La intención del mensaje es sobre el amor. Alicia. aunque fuere tan solo por un momento. Pero afortunado el que pudo vivirlo debe considerarse. Una historia de ilusiones. más complejo aún. aunque muy difícil de encontrar. aquel verdadero amor que puede perdurar más allá de toda una vida. Carlos y Martín . existe. que transcurre en un tiempo sin tiempo. Carola. esperanza y sufrimiento. Paola. Dos personas que en tiempo y sentimientos coincidan. Con todo mi afecto agradecido a ellos por siempre estaré. de una u otra manera han aportado momentos de su vida. demostrando cómo el destino y nuestras decisiones alteran el curso de nuestras vidas. momentos que hacen posible el relato de esta historia.

amo y señor de la suerte que han de correr todos los seres de este cruel mundo. que contra todas las vicisitudes pretende volver a enamorarla. El sacrificio de ser romántico lo ha llevado a pagar todos los precios por las ilusiones perdidas. esclavo de sus recuerdos.” .” Martín: “Inocente soñador.Alicia: “Princesa.” Destino: “Omnipotente titiritero. Lleva consigo un corazón ajeno preso de su encanto.

las que encierran la esencia de todo el amor que Martín me ha tenido. quedarán impresos por siempre nuestros momentos. donde el amplio ventanal deja ver por completo el jardín. bailan al son del viento que mece los delgados tallos de los jazmines. en su conjunto hace imaginarme cómo sería el misterioso monte del que Martín me hablaba. Son estas hojas de papel amarillento ajadas por el tiempo y las lágrimas que he derramado sobre ellas tantas veces al leerlas. El cielo teñido de un gris profundo. ese viento con el que navega el barco de los sueños en los mares del amor. Las frías gotas que caen del cielo. algunos pájaros tratan de posarse sobre las copas de los pinos que una suave brisa mueve de un lado a otro. Todo esto. un tero solitario trata de rescatar algún insecto perdido entre la maleza. Afortunadamente conservo una aún. . sin duda es el que rige nuestras vidas de principio a fin. Me encuentro hoy aquí. aquellos que una vez compartimos juntos y que atesoraré eternamente. la suave bruma creada por la humedad reinante y el colchón de hojas de los más variados tonos de ocre que yacen en el suelo. sentada en mi cuarto como muchas otras veces. ¿se asemejará en algo esta romántica escena que tengo frente a mis ojos. Una pareja de gorriones bajo el alero se guarece de la lluvia. Sobre el frente del pequeño bosquecito de abedules. a esa bella pampa que tanto lo cautivaba? Como lo hago cada vez que me invade la nostalgia. En cada palabra contenida en este. el recuerdo.Veo deslizarse por las deslucidas ramas de ese viejo roble que el otoño ha deshojado. me transportan en el tiempo. las armoniosas gotas de esta tenue llovizna que ha perdurado por días. y vuelvo a encontrarme con este bello texto. esa forma de amor puro que el hizo perdurar más allá de los tiempos y que nadie jamás pudo hacerme olvidar. En la distancia. escrito por la persona que me ha enseñado que el destino. paso mis tardes aquí. ese mismo que me ha quitado la mayoría de las facultades que he tenido. Quiero perderme en ellas una vez más. hurgando en este cajón de los recuerdos.

distante unos kilómetros. Martín: .Tengo que chequear los mensajes. mirá que agarro para la casa. Apenas habían cazado una mísera vizcacha que. Carlos: . haceme caso. nuevamente los acérrimos cazadores vuelven de una frustrada ronda por los potreros. el rengo. Martín: . así busco señal y reviso los mensajes. por las suaves laderas de los campos del sur.Por nada. en los que el viento imperante hiciera que animalito alguno anduviere fuera de su madriguera. ¿por qué que pasa? Carlos: . Tomamos un café y salimos de nuevo. Carlos: . ya había lavado los 13 . Martín: . Volvamos que nos estamos llenando de polvo y con éste viento no se ve nada. dale.Flaco.Sí. Al llegar a la cabaña.Dejate de joder boludo. Así. Así se decidía la suerte en la noche de luna llena. emprendieron el regreso al puesto. puestero intrépido que vivía solo al pie de la sierra con dos perros que eran su única compañía. dejó su pellejo al descubierto y se llevó tres balas 38 Special que sellaron su destino. con rumbo noroeste dejando el gélido viento a sus espaldas. tal vez aturdida por el implacable pampero.Dale.Historia de la historia Frente al hogar.

Cuando vivía en Cipolleti. cubría con un manto plateado la pastura. Martín: . Bajando la cuesta. La noche era joven. pero no depende de mí. Se dirigieron costeando el arroyo que corría desde un cañadón. el terreno comenzó a ser escarpado.Yo prefiero la derecha. el viento había amainado un poco. tipo dos de la tarde y con el calor que rajaba la tierra. Al 14 salir al claro. Al llegar al valle. Ya había que laburar de chiquito para ayudar en la casa ¡Qué tiempos! Pasaron casi sesenta años y todavía me acuerdo. Martín acomodándose. Debían permanecer en silencio durante la caminata ya que los animales de la pradera se protegen de los depredadores a base de agudizar su olfato y oído al extremo. Desde ahí debían seguir a pie. vi los perros ladrándole a un matorral. los obligó a escucharla. volvió a tocar un tema recurrente. Me encontré con una cosa que me extrañó muchísimo. El lugar elegido sin duda era el adecuado para el acecho. es más preciso durante la noche. Llegados a la tranquera detuvieron la camioneta. en una vizcachera abandonada. Las molestas espinas rasgaban la ropa. cualquier movimiento lejano que se produjese. Curiosidad o aburrimiento tal vez. pero aquella noche todo merecía la pena. municiones y prontamente emprendieron la caminata atravesando un monte ralo de piquillines y chañares. La tierra despareja y el viento que levantaba polvareda hacían difícil el último tramo del camino. allá en Río Negro. Mientras tanto. Abajo de un tronco. solo mecía los pastos suavemente. Carlos: . Rengo: . La luna ya en lo alto. La baja temperatura que rondaba los dos grados y el viento cruzado del sudeste. Aunque su posición le permitía divisar enteramente el cauce del arroyo. Los pastizales de pelo de chancho obligaban a dar trancos de un metro. un montón de culebras verdes… Carlos y Martín se miraron entre sí pensando que era otro de los absurdos relatos cotidianos del folklore campestre. La espera había comenzado. en cambio Martín optó por su fusil que al poseer mira. Un día haciendo la recorrida entre la casa y los chiqueros. vieron con alegría el pequeño montecito que usarían de apostadero. Praderas interminables se sucedían. Es lo que siento. Los aullidos del viento que se colaban por los matorrales eran el único sonido que se percibía en la noche. el cual divisaron desde la ladera. Carlos prefirió llevar su rifle palanquero. trabajaba en una finca que criaba chanchos. ya harto de escucharlo. abrigo. el movimiento del vehículo hacía un tanto incómoda la travesía. Siendo pasada la medianoche su resplandor iluminaba la planicie. 15 .Ya lo sé boludo. Ya para el momento de haber llegado. helaban manos y orejas al punto de parecer no sentirlas. relataba una historia de su juventud.platos de la cena y se encontraba preparando unas tazas de café. El cielo totalmente estrellado sobre un negro profundo dejaba ver. El primer tramo del recorrido resultó monótono. le ocultaba parte de la vista lateral. Carlos: . Del otro lado se situaría Martín para vigilar la ladera. ¿cuándo vas a sacarte esa mina de la cabeza? Dijo exasperado. Aun así. tornándose muy cansador el trayecto. Exclamó y se apertrechó contra los tamarindos. Tomaron sus armas. Tomaron sus armas.Flaco. Ya asomando la luna sobre la serranía partieron de allí. Alicia. con el temple bien alto continuaron. yo tenía 8 años más o menos. aún en la noche. Dejaron al rengo seguir con su historia y después del café decidieron emprender otra recorrida nocturna. aparecieron enroscadas como un nido de caranchos. la tarde anterior al reconocer el terreno. con un trago de whisky mediante para calentar el espíritu.

Escribí tu historia para que todo el mundo sepa como la ven tus ojos.Boludo. qué cosa te dijo? Vos ya estás en pedo. que me estoy cagando de frío y quiero agarrar algo. Martín: .¡No seas tan arrastrado! Y pasáme el whisky que el frío está jodido.¡Si vos escribís una novela de amor. Martín: . Martín: . Carlos: .No.¡¿Qué Vanesa ni Vanesa flaco?! ¡Eso es viejo! Vos te tendrías que haber quedado con Alejandra. que se vaya al carajo. yo me pongo una tanga y salgo a bailar por la avenida! Ahora dejemos de hacer bardo y apagá la linterna. Así. Por Alejandra no sentía lo que siento por ella.Flaco.Escuchá lo que te digo. Carlos:. que nunca iba a ser feliz si seguía encadenado a la relación que tuve con Alicia. ¡Esa te cura todo! Jajaja. pasaron veinte años y no pude. Jamás sentí eso por nadie Carlos. ella Alejandra.Che. Yo quiero dormir un rato que estoy hecho hilachas. cuando tenga 80 años y se acuerde de vos. ¿Te parece que va a ayudar en algo que yo cuente nuestra historia? Carlos: . boludo pasame la botella. no hay mejor que otro.Mirá. vinimos a cazar o qué. va a agarrar tu libro y va a tener toda la historia para contarle a los nietos.¿Quién.Además. Respondió. es muy difícil.Sabés que a veces lo pienso y digo “me tengo que olvidar. Pero mirá.¿Sabés que ella inclusive me lo dijo? Carlos: . Es todo joda. lo que siento por ella. Martín: . no va a venir ningún bicho. ¿Más prueba de amor que esa querés? Y le das una copia a ella.No puedo evitarlo. ¿qué esperás? Hacele caso jajaja. Lo veo en sus ojos. Voy a escribir todo. lo escuchamos y nos cagamos de risa de las boludeces que dice. Martín: . Carlos: . siempre lo vi. con el inusual sarcasmo que lo caracteriza. Tenés que superarlo y dejarte de joder. Ni siquiera por Vanesa. no tenés corazón.Si. esa mina la tenía clara. hacé una cosa.Carlos: . Carlos: . Sé que ella me quiere. Eso tiene que salir de su corazón. Martín: . además para sacar un clavo.Más vale flaco. para que te recuerde siempre.Si. En la inmensidad del valle. olvidate. ella te dejó.Vos siempre igual. Carlos: . Vos vigilá si viene algo. eran dos almas solitarias decidiendo el destino de un triste corazón. Quiero volver a enamorarla. Bueno dormí tranquilo que yo cazo. Sino fijate el rengo.” Pero al otro día vuelvo a recordarla.Tenía razón. Ella sí que te quería. lo sé. Martín: . Martín: . Tendrías que llamarla a Alejandra. Martín: . aunque lo niegue. Si así no entiende. 16 Carlos: . escuchame. pero no todo es como parece. cómo la conocí. te entiendo. ¿quién va a ser? Me dijo una vez. Ya estoy jodido.Como si fuera así de fácil. Alicia es mi verdadero amor. Carlos: . Cuenta fábulas. Carlos: . que tenía que olvidarla.Dale. dejemos de hablar boludeces. Martín: . Vas a terminar mal. No te curás más. trago de por medio. Si sabés que ella no siente lo mismo. Se ríen de la humorada. Carlos: . porqué me dejó ¡Lo voy hacer y no te cagues de risa! Y a Alejandra dejala allá en el pasado que está mejor.Sí boludo. 17 . Pero no la puedo obligar a quererme.

Martín. dos variables determinantes de una vida. Lo haría. Desde allí divisó el monte. en el pórtico de la cabaña bajo el desramado parral comenzó a contemplar la belleza de la serranía. salió al patio. aquel añoso árbol que se encontraba en La Pampa. pero jamás detener a la primera” 18 19 . la noche transcurrió sin novedades. Los primeros vestigios de luz. Éste le recordaba mucho al perpetuo testigo de su amor. distante unos cien metros. La espera fue infructuosa. La próxima vez que fuera a La Pampa de cacería. Sentado sobre un gran sillón. estaba decidido. romántico incurable. Luego de desayunar tortas fritas con mate cocido que el rengo les había preparado. tan vacíos como de allí se habían marchado.Continuaron en silencio parte de la noche. Ese en el que había tallado su promesa de amor eterno. aparecían rasgando el negro cielo. Al amanecer volvieron al puesto con el sol asomando por la loma. Aquel que presenció tantas noches de dolor por su pena. Entrada la madrugada. Posible es desafiar a la segunda. comenzaron a preparar sus pertrechos para partir de allí. Al despertar el nuevo día. un sol radiante calentaba la tiesa helada que todo lo cubría. El frío viento volvía a soplar por el cañadón. “Tiempo y destino. fijando su mirada sobre un viejo caldén de enorme tamaño. donde él siempre cazaba. comenzaría bajo el legendario árbol el relato de su historia.

donde tantas veces vine a comulgar mis penas de amor. “no importan los sacrificios si son para encontrarme contigo”. reclamándole al destino. que tallé en éste. que fuera todavía como ayer. Muchas cosas han pasado desde aquel triste día. todo lo vale en el amor y la guerra. Dos décadas han pasado ya. allí detenida. en una fría noche de Agosto desconsolado por tu alejamiento. Queriendo al encontrarte. para nunca jamás olvidarte. ¿Dónde han quedado esas bellas palabras? Me pregunto ahora. Aún puedo escuchar tu voz sonando en el viento. Aquellos que iluminados por la tenue luz de la luna. vienen en este momento a mí los recuerdos de toda una vida. te miré y de ti aquel día me enamoré. Todo valió la pena. y aquellos que una vez se fueron difícilmente regresarán. La nuestra. Sin embargo lamentablemente nada es así. fueron compañeros siempre en mis noches de aventura. la cual recorrí con ilusiones y esperanzas. En ese mismo lugar donde esa tarde te perdí. A ti. dijiste una vez. testigo de mi sufrimiento. estoy ahora escribiendo una hermosa historia. dos nombres cuales juntos representan la esencia misma del amor. me llevara una vez más a ti. mi Princesa. que actúa de forma misteriosa e inevitable sobre personas y acontecimientos. Así mismo. esperando por mí estuvieras. Me miraste. Es un día soleado como muchos otros y me encuentro recordándote a ti. 21 .Bajo el Caldén Una vez más me hallo aquí en el campo. y he pagado todos los precios por ti. que lleva fundido en su corteza el juramento de amor incondicional que hice por ti. mi Princesa. Bajo éste mismo árbol mitigado por el tiempo. la vida sufre un constante cambio como así los sentimientos.

Sólo la inevitable muerte me privará de mis recuerdos. “No importa la cantidad de días que dure tu vida. Mientras tanto puedo inmortalizar nuestra historia de esta manera. sino la intensa forma en que puedas vivirlos” 22 23 .

Eso no impedía que se sintiera acobardado al no tener amistades allí. Orgulloso. cerca de la estación de ferrocarril. ya habiendo afianzado sus amistades. pero la inscripción en el colegio secundario no lo entusiasmaba demasiado ya que representaba un gran cambio para su vida. Éste se situaba en el centro de la ciudad. Transcurrido los dos primeros años. a tres cuadras de la plaza principal. constaba de dos plantas con galerías.Capítulo I El comienzo Martín era un chico alto y delgado. hacía de lugar para los recreos. los cumpleaños y fiestas en casas de compañeros eran habituales. Comenzó a cursar. Aunque le ocupaba la escuela la mayor parte del día no faltaba a ninguna. Enclavado en una construcción un tanto antigua de más de cincuenta años. tenía muchos amigos en su barrio. 25 . Había ya terminado de cursar la escuela primaria siendo siempre un alumno aplicado. Martín había logrado con mucho esfuerzo aprobar el examen de ingreso y todo estaba encaminado. ya que se había hecho sólo la planta baja contra la escuela de monjas lindera. aulas hacia los lados y un gran patio central. Debía cruzar la vía y caminar dos cuadras más para llegar. Todo conformaba una especie de semi claustro. que a su vez. dejaba en su barrio amigos y lugares que ya no vería frecuentemente. pues estaba incompleto por uno de los laterales. Venía de una familia de clase media y aunque era un tanto tímido. “Con esfuerzo y perseverancia se obtienen las metas” le decía su padre.

ya era su pasión y esperaba esas salidas con mucha ansiedad. algo que había heredado de familia. repartía su tiempo entre el estudio y la caza deportiva. no importa cuantas veces trates de evitarlo. lo que deba suceder tarde o temprano sucederá” 26 27 . Viajaban regularmente al campo en la provincia de La Pampa y pasaban algunos días en el monte capturando animales. “El camino a recorrer se halla trazado por el destino.Bastante aventurero. Su abuelo y su tío eran habitúes de esa práctica desde muchos años antes.

Nos esperaban con mate y tortas fritas. El cielo estaba totalmente despejado. Cuando terminamos de desayunar. Comenzamos a caminar 29 . ni el agua corriente. bufanda y guantes. Luego de viajar unas dos horas nos encontrábamos en un lugar remoto de la provincia de Buenos Aires. ya comenzaba a clarear el día. Yo. Hacía tanto frío que mi mamá me había abrigado como nunca. nos recibieron con todo lo que tenían. Aquello presagiaba un buen día para ir tras nuestras perdices y liebres. típica llanura pampeana con pastos bajos y montes de eucaliptos. principiante. de esos de lana. llevaba la escopeta que me había dado mi abuelo. Los puesteros del campo eran parientes de mi abuela.Capítulo II Disparo inicial Viene a mí el recuerdo de la cacería donde pude hacer mi primer disparo y de mi abuelo y mi padre acomodando las cosas dentro del baúl de un viejo auto de color azul. Llegamos temprano. pintado de un azul profundo y la escarcha hacía blanquear todo lo que había quedado a la intemperie. ni la calefacción… ni un largo etcétera de las comodidades de las que ahora disponemos. No recuerdo ya sus nombres pero era gente tan amable como nunca había conocido. De madrugada salimos hacia el campo en dirección noroeste. ni los teléfonos. Tomamos las armas. que me tapaba hasta las orejas. la que aún me acompaña. Han vivido aquellos tiempos en los que no existía ni la luz. rico recibimiento como es costumbre en esos lugares. Era una mañana de invierno. me hizo poner un sombrero. Pero aún así.

Al llegar. Nos dirigimos a un lote donde se podían ver rastrojos de lo que fuera un maíz ya cosechado. De todos modos descargamos todas las armas a la pasada. me parecieron coloradas. Era hora ya de comer. se engancha la ropa y le hace jirones si uno no va con sumo cuidado. “Sin duda. “ “El camino es largo y las penas son muchas. un día de caza para recordar.el campo lentamente. Teníamos el sol de frente lo que dificultaba el disparo a corta distancia. pude ver a lo lejos unos grandes pájaros que volaban en nuestra dirección. pero para mí toda una aventura. Caminamos durante unas dos horas entre la tierra floja sin poder ver nada. volaron a baja altura. Seguimos un trecho más e hicimos un alto. el tiempo había transcurrido rápidamente. Regresamos a la casa atravesando nuevamente esos terrenos arados. donde ya el calor dejaba levantarse del suelo al molesto polvo que irritaba los ojos. planeaban en vuelo recto hacia nuestra posición. sólo pudimos capturar dos. El suelo dividido en surcos longitudinales hacía muy difícil transitar sobre ellos. pero cumple sus sueños quien resiste” 30 31 . pero coincidieron a las mismas dos al disparar. Presa sofisticada muy buscada por los cazadores de antaño. Tal vez el frío de la mañana la mantenía todavía un poco dormida. La caminata se había hecho larga y aunque no fuera mucho teníamos tres piezas. De pronto. Los disparos fueron cuatro. Avisé. Cambiamos de lote cruzando un alambrado de siete hilos y uno de púa en su final. Asustadas tal vez por el correr de los terneros que se habían espantado por nuestra presencia. repartidos cada cinco metros en forma transversal. efectivamente se trataban de cinco coloradas que confiadas. hicimos el recuento final de la extraordinaria jornada que solo ostentaba dos perdices y una liebre. una clase de perdiz de color rojizo y un poco más grande que la común. lo que lo hace molesto de sobrepasar. Luego salió una liebre que mi abuelo capturó desde muy cerca.

ella era dos años menor que él. Es aquel primero. Ese día con un simple “Hola” y miradas que se cruzaron. un día llegará. Les dedicaba mucho tiempo y esfuerzo. el que marca la inocencia. Si acaso el destino no ha fijado ese amor como el definitivo. menuda y muy linda. entusiasmado la visitaba después de la escuela. fue motivo suficiente para estar más que seguro que ella sería su primera conquista. luego de almorzar en casa con su familia. Eran muy chicos y cada uno con sus visiones diferentes de la vida tomó su camino. caminaban juntos por el barrio y se reunían frecuentemente en casa de amigos. comenzaron a verse. hacían una hermosa pareja. paciencia. En una de esas reuniones Martín se fijó casualmente en la hermana de un amigo. Martín quiso pasar el resto de la tarde paseando con sus amigos por las calles del barrio. época de carnavales. 33 . Al cabo de unos días de charlas y salidas. sin duda son aquellos que van a moldear nuestros sentimientos futuros. Llegado el verano. esos torpes pasos en ese inexplorado mundo. Él. Bellos momentos estaban compartiendo. no llegó a convertirse en algo realmente serio. ya que no pasaba de unos jóvenes sentimientos mutuos. Se llamaba Carola. los encuentros bailables en casa de amigos y compañeros de clase eran más frecuentes. Inocentemente se encontraban en las fiestas y algunos besos se dejaban ver. una linda experiencia pero nada más que eso.Capítulo III Inocencia Al comenzar el tercer año escolar. Así transcurrió el resto del año dedicado a ellos. un día domingo con el sol en lo alto. Sin duda hay que disfrutar del amor con pasión y entusiasmo. Los estudios seguían bien encaminados. correspondido o no. Aunque duró unos cuantos meses. La separación fue inevitable.

era hermosa. De acuerdo a sus planes. una tarde calurosa como la de aquel momento en que la conoció. El calor dominaba el paisaje. conversando con uno de sus amigos hablaron del tema. de dos piezas que dejaba ver a simple vista toda su radiante belleza. Ella parada sobre el borde de la pileta. ella se encontraba disfrutando el calor de la tarde con sus amigas en la pileta.” 34 35 . adelantándose le sonrió con una mirada cómplice y al ver esa sonrisa correspondida. lugar de encuentro habitual a la hora de la siesta. Una rubia hermosa.En una de las recorridas ahí la vio. salimos a dar una vuelta en bicicleta con dos amigos. lo saludo con su mano. solo un par de arbustos reflejaban un poco de sombra sobre su rostro. tres años menor que él. Dos amigas estaban con ella. Podían verse a través de la desramada ligustrina que recubría el cerco lindero a la calle. Llegamos cerca de la zona de quintas después de pedalear un rato. necesitaba al menos tener su nombre para poder hablarle. tímido como de costumbre. Hizo un gesto como para enviarle un saludo. Íbamos pasando por la calle y la vi. solo faltaba comenzar algún tipo de conversación interesante para poder pasar un tiempo con ella. Quería idear una compleja trama de planes para lograr de alguna manera poder llegar a un encuentro casual. solamente la saludé y nos fuimos. después de verla y saludarla. Había algo que lo inquietaba. Al despertar el siguiente día. aunque era habitual que recorriera ese camino. Una vecina misteriosa que nunca había visto antes. Él. Estaba en la pileta. sentados en el banco de la plaza. Como no la conocía. siguió su camino junto a sus amigos sin atreverse a cruzar palabra alguna. no me animé a hablarle. “Hacía mucho calor ese día. Esperaron la oportunidad. vaya a saber con que pretexto lo hizo. Se detuvo mirándola obnubilado desde la vereda de enfrente. Un paso ya estaba dado. no dejaba de pensar en ella. Pero lo logró. Le relató sus deseos de poder acercarse a esa chica que tanto tiempo le ocupaba en sus pensamientos. Pasados unos días. Vestía un traje de baño verde. Solamente se encontraba a pocas cuadras de su casa. Se llamaba Vanesa. Su amigo se acercó a ella. su leal amigo decidió ayudarlo.

De repente sin esperarlo llega lo que es para uno” 37 . sin embargo el destino es quien decide los acontecimientos.“Uno se propone metas.

cómo atraer su atención. pero lo hizo de tarde. un poco más de información. al refugio de la arboleda que recubre parte de las veredas. llamó y oh sorpresa. Esas mismas que serían habitualmente transitadas a diario en un futuro cercano ya que separaban su casa de la de ella. Ya sabría cuando y como regresar. ella salió a recibirlo esta vez como si hubiese estado esperándolo. la manera de presentarse. complicaría el tiempo libre. Transcurridos dos días volvió. Despidiéndose se marcho de allí. Para su sorpresa lo atendió su abuela. Eso era algo. Muy amablemente le explico que Vanesa estaba en la escuela. en la cual probaban durante la semana los equipos de sonido que utilizaban para su trabajo como disc jockey. Ya conocía algunos de sus horarios al menos. no se iría con las manos vacías. Venía pensando como entablar el dialogo. Pero Vanesa lo tenía cautivado. Estando por llegar se le ocurrió una idea. la suerte no estaba de su lado aquel día. Sin embargo. sería la excusa para entablar una conversación. Recorrió esas calles donde el asfalto reflejaba los últimos vestigios del calor estival. Después de tantos planes. al llamar a su puerta no la encontró en casa. Comenzar los días de estudio. Caminaba lentamente disfrutando del paisaje. Le diría que justo pasaba por allí al venir de la casa de su amigo. ya con algunos datos precisos. se armó de coraje y fue a llamar a su puerta. 39 . Caminando nuevamente esas calles arboladas repasó una y otra vez lo que debía decirle. Iba pensando en qué decirle. Pero no todo estaba perdido.Capítulo IV Enamorados El verano llegaba a su fin y con él las vacaciones escolares. debía apresurarse si quería algo con ella. Martín. Eso lo haría un poco más interesante. Llegado a su puerta.

Después de tanto esfuerzo tendría su premio. Tendría ahora una oportunidad para cautivarla. Hablaba tan rápido que ella solo lo miraba. Asintiendo su propuesta. estás hermosa como el día en que te vi por primera vez ¿te acordás esa tarde en la pileta? Por supuesto que lo recordaba. la miraba con los ojos del amor. aquella tarde estando en la pileta. tratando de disimular la información de la que disponía. Martín: . Ahora sólo le restaba esperar la respuesta. La tomó por sorpresa. quería verla. pero el sábado si querés salimos a caminar un ratito. 40 Transcurría una larga semana de estudios.Hola soy Vanesa. Por su parte.Y tal vez. tu amigo me habló de vos. Ya verían luego los detalles del encuentro. Vanesa: . realmente quería esperar el momento apropiado para hacerlo. Respondió titubeante. Ella se notaba inquieta por los continuos movimientos que hacían sus manos al hablar. Pudo ver con cierto asombro que ya estaba en la puerta esperándolo. Saludándose ambos muy nerviosos por ser su primer salida que compartirían a solas. Ya tenía su cita sin tener que dar explicación alguna.Sí. Martín: . y sin mediar palabra impulsivamente la besó.Ahora justamente estaba estudiando. Se marchó eufórico habiendo ganado al menos una batalla. vaya a saberse si entendió todo lo que él dijo. Despidiéndose después de conversar un rato. Horas perdidas planeando una y mil veces qué decirle y cómo enfrentarla fueron en vano. respondió. recordaba haberlo visto tiempo antes. No quería poner en evidencia el temor de ese momento.Me llamo Martín. Martín: .Me gustaría que seas mi novia. pensó. ¿cómo estás? Tomando algo de distancia de la situación. comenzaron una larga caminata por una calle céntrica. Sin demora. Analizando la situación debía vencer la timidez y animarse a más. le hizo falta relatar. pasaba cerca y quería saludarte. Pero aún así comprendía realmente lo que quería expresarle. Martín: . salir con ella. podamos salir a pasear juntos en algún momento. estaba de acuerdo o así parecía. Nada de lo que había estado tramando. Ha llegado el momento de la verdad. aunque ya debés saberlo. Todo llega y el momento se hizo esa tarde de sábado. Se quedo mirándola luego. Martín: . lugar de paseo habitual de la ciudad. no esperó. Aunque ocasionales transeúntes eran testigos involuntarios del romántico momento. Después sabría que ella también deseaba ese momento. no sabía como decírselo.El entusiasmo y la alegría lo invadían. 41 . arreglaron una salida para el fin de semana siguiente. ella no se lo esperaba. después de estar toda esa semana muy ansioso. No se veía molesta. (le confesó que demoró toda la mañana decidiendo que vestimenta usaría para el encuentro). intercambiaron sus teléfonos. La intriga lo estaba matando. La manera en que ella lo miraba en ese momento. Quería que los días pasaran lo más rápidamente posible. él no le había dicho aún lo bella que estaba. Ella no tan sorprendida. Pasó a buscarla por su casa como fue acordado. evidenciando un cierto nerviosismo. Con su mejor voluntad concurrió a la escuela de muy buen ánimo. Vanesa: . Quería verse lo más bella posible. hizo sospechar que tendría suerte.No hablemos de eso ahora. Fue su apuesta final. Muy amablemente se presentó peinándose hacia atrás el cabello con sus manos. tomó coraje y se lo pidió. algo me dijo pero no sé. Contándole un poco de su vida. Martín.

ordenó tres tragos. Ese día después de ocho mágicos meses. dirigiéndose a casa de Vanesa. deteniéndose cada vez que se abrazaban fuertemente. seguramente. Ella creía haber pagado un precio demasiado alto por haber amado al hombre equivocado. aquel que nunca olvidaría. ¿Adonde están ahora todas tus promesas? Andate de acá. Martín no contaba con elementos suficientes para defenderse. dos niños jugando al amor. Por extraño que parezca. transcurrido un tiempo. Ella no me miente. esperá que te explique.Me engañaste. esta vez más apasionado. No podía hacerse el desentendido. estaba ahí. aunque se preguntaba qué 42 hacía el en ese lugar. Se acercó y con un beso en la mejilla. Martín había salido la noche del sábado con sus amigos al boliche sin previamente avisarle que lo haría. ocurrió un suceso que terminaría finalmente distanciándolos. se preguntaba. con gustos compartidos pero de carácter bastante opuesto. chau. lejos de Vanesa. Si se quiere. la confianza en una amiga primó por sobre la confianza en su pareja. que en ese momento no significaba nada. se presentaban frecuentemente. Sin embargo. ¿Cómo saberlo? Si él nunca lo había estado. Martín: . ¿estaría enamorado?. Martín: . Lo que vivió ese día le había despertado nuevas emociones. emocionada aceptando tal caballerosa proposición. fui a bailar. Las peleas no se hacían esperar. Nunca había sentido nada igual. el gordo pasó como a las once de la noche y no te iba a llamar a esa hora. Luego emprendieron nuevamente la caminata. Ella correspondió el saludo. trató de amenizar el momento. tratando de buscarle explicación a lo que no tenía. te digo que no pasó nada. una tarde acercándose la primavera. muy enojada ella lo increpó. Pero no te avisé porque era tarde. Pensaba en ella en todo momento. Al llegar.La bella Vanesa. es verdad.Pero. pero no pasó nada. Cerrándole la puerta en la cara se retiró. inmediatamente estuvo de acuerdo. pero ello no lo salvaría de afrontar una comprometida situación. Siendo dos personas bastante diferentes entre sí. su inexperiencia lo condicionaba en muchos aspectos y uno de esos era la confianza. Se comportó debidamente el resto de la noche. repentinamente. aunque realmente así no fuera. se terminó la relación así. me lo contó Marcela. debía saludarla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Vivió muchas sensaciones.Andate. su corazón latía muy fuerte pues lo que sentía no pasaba desapercibido ante la situación de romance que caracterizaba esa tarde. Martín le había roto su frágil e ingenuo corazón. ¿Por qué decís que te engañé? Vanesa: . Discutían muchas veces por cosas sin sentido. Vanesa:. Ella no dejaba de mirarlo a los ojos. Ese sentimiento lo mantenía muy preocupado. El tiempo se lo diría.¿A vos te parece? Me mentís y encima me engañás. Vanesa: . era todo para él. Domingo por la tarde. solo. Andate ahora. 43 . estaba por retirarse y vio con asombro que una de las amigas de Vanesa se encontraba con su novio en el final del pasillo que conducía a los baños. ya que él era su primer amor. le reprochaba haber estado con una chica bailando en el lugar al que había concurrido con sus amigos la noche anterior. no te quiero ver más. eran si se quería. aunque falsamente acusado. Martín tomo suavemente su mano y sellaron el encuentro con un beso. se encontró con una escena adversa. Martín se había aferrado a esa relación muy consciente de que era verdaderamente su primera. ¿cómo sabría cual sería ese sentimiento? ¿Sería esa muchacha su primer verdadero amor? Pensó. Él estaba sumamente ilusionado. Se acercó a la barra. lo que no significaba que sería la última. Lo dejó parado en la vereda. no hice nada. ¿Le habría él sembrado un camino de mentiras y falsas ilusiones? Por su lado. estaba observándolo fijamente.Sí. Más que su propia palabra no tenía.

que le diera oportunidad de explicarle. mientras tu tienes otros planes” 44 45 . El suelo bajo sus pies había desaparecido.Desanimado se alejó. y en un instante. ya no tenía nada. quiso remediar la situación. que había inspirado en él hermosos sentimientos cada vez que hacía ese recorrido para ir a verla. Demoró tanto en llegar hasta el ahora. Pero no lo escucharon. La vida le estaba enseñando lecciones. al voltear y ver atrás. que en realidad era verdadera. Él insistió con su inocencia. debía aprender de cada una de ellas lo mejor. Vanesa y Martín no volvieron a verse. “La vida es lo que va ocurriendo. seguía pensando que el amor siempre lo evadiría. Caminando bajo esa misma arboleda. sin encontrar respuesta.

Llevó una muda de ropa adecuada y se quedó. en la disco se organizaba la fiesta de la primavera. Si bien ya había concurrido con sus amigos de la infancia. Se trataba de María. con buenas formas. bailaron. se divirtieron juntos. morocha. pero algo mayor que él. comenzaron a salir todos los fines de semana. una chica muy bella. Uno de ellos quiso que conociera alguien que se interesaba por él. de 47 . la cursada era nocturna. Hablaron hasta entrada la madrugada. ya habiendo conocido mucha gente. Una noche de viernes. Eran habitúes de un boliche de la zona. No muy asiduo en el arte de la seducción aprovechó la presentación. Al cabo de un mes. le invitó un trago como para romper el hielo. Se divirtió mucho y viendo que era un ambiente donde se sentía cómodo y tranquilo. Trabajaba como tarjetera del boliche. Él. comenzó a concurrir con ellos asiduamente. habían sido sólo unas veces esporádicamente. que era su pasión y las salidas con ellos. Al comenzar quinto año. sin tener compromisos no dudó. hizo de amigos nuevos. Sus amigos del barrio con los que compartió la escuela primaria y que conocía de toda la vida.Capítulo V Primera vez No era habitual que Martín fuera a un boliche. Ya la tenía vista de cruzarse en la pista de baile. repartiendo sus fines de semana entre la cacería. ya que el horario de entrada era poco después de la salida de su escuela. Ellos insistieron en que los acompañara. pero no se atrevía a revelar sus sentimientos aún.

cuando fue acusado injustamente. Discúlpame por favor. Terminada la reunión. se integró rápidamente al grupo. Pero aquel era el peor argumento que podría haber esgrimido para encarar una conversación. quería que fuera su novia. que no era capaz de repetirlo sin tener plena seguridad de éxito. En la semana siguiente. le era completamente imposible. Elegido el lugar. Era una situación nueva. Pues esa era precisamente la clase de vestimenta que ella usaba a diario. volvió a disculparse. lo mismo le había pasado en el boliche al conocerla. En una corta carrera por la vereda de la calle lindante a la 48 estación de ferrocarril. existía algo entre ellos que ya se hacía notar. me vestí así para verte. Martín le invitó un refresco en un lugar cercano. María: . lo ponía en un aprieto. Ahí estaba María con un atuendo un tanto llamativo para esa hora del día. debía demostrar lo valiente que era. Le respondió ella. Transcurrido sólo un par de meses. era muy pronto para ser persistente. Al cabo de transcurrida la noche. ¿no te gusta? Enmudeció al escucharla.No quise decir eso. pero la respuesta que ella le dio. tenía claro que era incapaz de dar un paso adelante. Ella sin más aceptó. sino que ya notaba cómo cada vez que estaban cerca. Desalentándose un poco entendió. su 49 . recién acababa de conocerla. lo intimidaba. Estás muy provocativa con esa ropita. pero se había dado cuenta que la vida seguía. era evidente que trataría de verla. pues ya esperaba ese desenlace de antemano. ese amor esquivo que tanta falta le hacía. María le gustaba y quería conocerla mejor.No hay por qué.todas maneras ya llegaría la ocasión. Tratando de remediar la situación. En una de las reuniones habituales que se realizaban los jueves por la tarde. no te preocupes. estoy un poco atrevida. Durante el viaje de regreso a su casa no dejaba de hablar de ella frente a sus amigos. Sentados casi uno frente al otro se miraban discretamente. Quería hablar con ella. Pensé que te gustaría. Martín: . Aún así. pero hubo una negativa por parte de ella ya que vendría a buscarla su hermano. se sentaron en una mesa sobre la vereda del bar. Había pasado mucho tiempo desde su última relación. Tenía puesta una minifalda tableada color marrón que dejaban ver sus hermosas piernas y una blusa ajustada que insinuaba su busto. donde cientos de personas iban como una marea sin rumbo. Sólo pensar que pudiera decirle que no. María: . pero lo mejor no era eso. Acercó su silla a la vez que se miraron de frente y sin pensarlo demasiado se lo propuso. la tomó del hombro. compartieron sus teléfonos y se despidieron. no insistió. Esa tarde se sentía muy bien. Hasta ese momento se encontraba sentimentalmente solo. Nuevamente apostaba al amor. Martín atentamente se ofreció llevarla a su casa.Tal vez es verdad. él sentía algo especial. quería saber más. debía dejar la pena atrás y guardar como un buen recuerdo ese que fue su primer amor. Había sufrido un duro revés la última vez. María quería llevarlo a conocer a su madre. Había llevado una vida sufrida ya que debió criar a sus tres hijos sola. Mientras ordenaba dos tragos. Martín: – Hola María. Vagamente se preguntó si podría volver a querer. sin signos de sentirse ofendida. Se dió cuenta de lo mal que había quedado con ese desafortunado comentario. maestra de profesión. al retirarse del lugar apuró el paso tras ella para alcanzarla. para que se detuviera y arriesgo unas palabras. Era una persona sociable. Caminando y conversando recorrieron un par de cuadras. la vio nuevamente. Llegada la hora de retirarse. llegó el momento de presentarse en familia. le llega la oportunidad a Martín de integrarse como relaciones públicas del boliche.

pero se acercaba la oportunidad de experimentarlo juntos. no era el lugar ni el momento adecuado. fue en ese preciso lugar. el premio lo valía. Salieron de allí y se dirigieron al vehículo bajo una copiosa lluvia. Ese ansiado día llegó un mes después. Era lunes. donde encontró la respuesta a todos sus deseos adolescentes. hasta que en un determinado momento detuvo la marcha en una calle oscura. después de algunas bebidas le propuso salir del lugar. debía hacer algo. con una sonrisa lo esperaba en ese momento. La casa de María estaba bastante distante. Había concurrido al boliche como de costumbre. Recorrieron la ciudad durante un par de horas. Era un momento soñado. Esa brumosa noche que envolvía sus deseos más íntimos los cubría. pero luego con el tiempo llegó a apreciarlo mucho. La tormenta eléctrica hacía la noche más fría. o eso es lo que creía. María aceptó. Dió una buena primera impresión. No era día de visita habitual. Él se volteó súbitamente y la miró. Eso lo tranquilizó ya que estaba inquieto por conocerla. Martín era una persona querible. pronto. quedaría para otra ocasión. Fue a partir de allí que comenzó a ver y sentir diferente la relación hacia ella. Fueron acercándose uno al otro y entre besos y caricias. Comenzó el viaje. la tomó por sorpresa. todo a su tiempo llegaría. ambos en su primera vez. por supuesto. lo que ella no sabía es que su amigo saldría y los dejaría a ambos solos. Lentamente la tensión comenzó a desaparecer de su rostro. Entre caricias y miedos. Curiosamente se contuvieron. Se daban cuenta ambos que descubrían el amor.Mamá. se encontró a ella y sus amigos. El recibimiento era cordial. Pasó otra semana con visitas y salidas. Estableció buena relación con ellos. Todo era muy romántico pero el deseo lo invadía. Las salidas se fueron intensificando. pero para qué retrasar lo inevitable. lo recibió emocionada. Al llegar. La noche lluviosa lo presagiaba. aquellos que tanto ansiaba conocer. Después de hablar unos minutos se recostaron sobre el sillón de la sala mirando televisión. María lo esperaba ansiosa y pasarían la mañana juntos. lo estaba esperando. podía lograrlo si se lo proponía. El por su parte analizaba la situación temeroso de quedar mal. aunque cansador el trayecto. En ese momento estaba segura que él era la persona indicada para entregarle su más preciado bien.esposo los había abandonado a corta edad de los niños. recién lo conocía. Compartía más tiempo con ella que con nadie antes. la lluvia caía intensa sobre los vidrios no dejando ver el exterior. ya que pasaba mucho tiempo sola. Martín se volteó de costado. pero María le pidió un momento para arreglarse y 50 salieron a dar un paseo. Martín pasó a buscarla en auto. él es Martin. los relámpagos dibujaban sus figuras en la oscuridad. María tenía un hermano un poco mayor y una hermana dos años menor. Hizo algo que nunca antes había hecho. ¿no es un amor? Su madre no tuvo otra opción que asentir con la cabeza. Muchas de las veces se veían en su casa. Aunque solo besos y caricias inocentes se demostraban. según decían. Compartían mucho más tiempo. Podía pasar a verla por su casa. Una tarde. Ninguno de los dos conocía el amor realmente. 51 . Martín se detuvo en casa de un amigo a saludarlo. pero parecía no estar molesta. podía volver a ser feliz. se saludaron y su madre al verlo se acercó. María: . Debía tomar dos colectivos para llegar. las ganas de dar el siguiente paso estaban a flor de piel. la miró fijamente y comenzó a besarla como nunca antes lo había hecho. Sus hermanos concurrían a la escuela en el turno tarde y su madre trabajaba la mayor parte del día. la relación se fue afianzando. compartían algo íntimo. Eso la hacía especial. Después de todo tener paciencia estaba bien.

afortunado debe considerarse quien lo haya vivido.“El amor verdadero es sumamente difícil de encontrar. aunque fuere tan solo por un momento” 53 .

viajaría a la Costa Atlántica a casa de su tía. No obstante. aprovechando el tiempo que ella estaría fuera. Continuaron esos encuentros apasionados y los dos eran muy felices por esos días. Amanece en el campo. a metros del puesto. estaba contento después de haberse levantado muy temprano para pasar a buscarla por su casa y acompañarla. No iban a verse por dos semanas pero se esperarían ansiosamente a su regreso. como todos los años. Ella muy emocionada le agradeció el viaje y subiéndose al autobús lo saludó desde la ventana. En algunas recorridas. Aun así. Emprendimos una salida de rastreo antes que el viento borrase las huellas nocturnas que pudieran haber quedado. pidiéndole que la extrañase. veía los rastros que dejaba un chancho. Llegaron las vacaciones y María. debería ser un padrillo lo bastante grande como para no ser amedrentado fácilmente. en especial por la zona del sembrado. había acordado con su amigo. Es así que hizo los preparativos y se marcharon. dirigirse a La Pampa y disfrutar unos días de cacería. Por la comodidad con que el animal se movía en el lugar. la magia no duraría por siempre. 55 . Él por su parte. Esa mañana la despedida fue breve. pero la lujuria opacaba cualquier otro sentimiento que se le antepusiese y eso era lo importante ahora. El sol con sus rayos despierta los más variados insectos que. aprovechando el calor se dispersan en el aire. Lo discutieron y Martín estuvo de acuerdo. Pero no se quedaba muy tranquilo.Capítulo VI Traición No estaba seguro de amar a María realmente.

María al no sentirse bien. me preocupaba la posibilidad de salir lastimados por sus colmillos. sentía como se acalambraban las piernas. vimos semejante bestia mirarnos fijamente desde la picada. la vida me demostró que no está todo dicho hasta que acaba. Esa sensación de triunfo quedo para el recuerdo. en un instante. Finalmente era nuestro. Estábamos a unos sesenta metros. un disparo cortó el denso aire. solo habría que sacarlo del monte y arrastrarlo hasta el camino lindante. nos separaba de ella. Se retiraba sin presentar pelea. Podíamos oler ese aroma hediondo que lo caracteriza. no lo podía creer. No muy de acuerdo o tal vez sí. Corrimos hasta el cansancio. Aunque mal herido. La herida y la pérdida de sangre le estaban cortando la retirada. Paola ya notaba que a María le estaba cayendo bien aquel joven. desconociendo la odisea de su compañero en el monte. Días de playa al sol sobre la arena transcurrieron despreocupados. Tirándole todo mi peso encima lo derribo. Comenzamos el regreso en dirección a la casa. Aunque hemos cazado varios jabalíes nunca nos encontramos con un padrillo viejo que diera pelea. disfrutaba unas bellas vacaciones con su prima. Ese era el sueño de Carlos. se había detenido. Así fue cómo el destino los cruzó. En esta cacería la suerte estuvo de nuestro lado. sombrilla en mano y lentes oscuros. Se pudo sentir el golpe contra la carne. De pronto comenzamos a escuchar las ramas rompiéndose a su 56 paso y la polvareda indicaba que estaba cerca. Era difícil dar con un chancho y cuando los encontraba no podía hacer mucho. Pero una tarde alguien interrumpió esa monotonía. Paola. su prima se encontró con un viejo amigo del barrio que se asoleaba cerca. seguirlo o no. Un largo trecho. Retrocedí unos metros sin tocar el suelo. al huir herido. Mi compañero se adelantó. De pronto. decía. Comenzaron las dudas. lo capturamos. Dos días antes de finalizar sus vacaciones. sintiendo que se me venía encima. Lo único que atiné fue a levantar mi fusil. contrario a lo pensado. Lo divisamos en un claro. En un par de bufidos más se detuvo completamente. Un par de kilómetros entre la espesura de caldenes y alpatacos. El corazón parecía salirse del cuerpo con tanta adrenalina. Carlos lo había rematado en ese lugar. no dejaba de mirarlas a su paso. Él quería uno grande. María. Ante la sorpresa. Había encontrado lo que buscaba y no quería tener excusas para perderlo. Sin previo aviso despertó como un gigante de su siesta y salió al claro. Un disparo se vuelve a escuchar. Estaba desafiante. empacándose contra un caldén de enorme tamaño. Se quedó en casa de su prima recostada mientras la familia fue a la playa. Comenzamos a correr por el camino que dejó el animal en su huida. estaba parando con su madre en un departamento cercano a la playa. lo invitó a almorzar con ellas. un joven bien parecido y muy simpático. no había tenido demasiada suerte en el tema de cacerías. 57 . pero no disparé. Ese fue el puntapié inicial con el cual comenzaron a compartir su estadía diariamente. Saqué fuerzas de donde pude y llegué con cuidado. le había dado. Lo veían esporádicamente en el horario de playa. esquivando espinas y pozos. se dio a la fuga alejándose de nosotros. mostraba sus colmillos.En los años que llevaba yendo al campo que no eran muchos. ¡Qué contradicción! Aunque atraparlo era la meta. me di cuenta de lo indefenso que estaba. el animal. Oscar. Ganando mi asombro. Un escalofriante bufido provocado por un chancho retumbó en lo profundo del monte. Sólo unos metros se interponían entre él y nosotros. Ese día Oscar pasaba por allí.

Vos siempre tan atento.¡¿Qué le ocurrió a María que no vino?! ¡Que joven observador! Pensaron ellos. estaba compartiendo su cuerpo con alguien más. Oscar: . Nada los detuvo. y trató de no ofuscar el momento con falsas culpas.No hay por qué. ni lamentos ni culpas. seguía con su rutina diaria esperando el regreso de María. por casualidad. Él también mantenía una relación desde hacía tiempo. Su amada volvería al fin. ¡Qué momento difícil! Pero. la encontró recostada sobre la cama. Repitieron el encuentro al día siguiente. Oscar. Se acercó y ella sorprendida por tan grata compañía que se le presentaba. nunca. ya estaba sobre ella besándola. las cosas quedarían en un secreto que solo ellos conocerían. Era difícil el ofrecimiento pero de todas maneras propuso verla. que. Martín. hasta esa tarde que debía ir a buscarla. y aunque lo ocultara no le haría menos daño a esa dulce niña llamada Alicia. sin que María se percatara. estaba hacía tiempo solo en la costa y que las cosas con ella no estaban del todo bien. e inmediatamente le informaron. era mejor que no estuviera sola. Por su parte. Lentamente se acercó. no se sentía muy bien y se había quedado en casa recostada. no 58 hacía falta que le explicase. Se sellaba el destino del fiel y enamorado Martín. pensó en cómo estaría. Dejándose ver un tanto afligido por la ausencia. Ese fue el acuerdo mutuo que sellaron ese día. ya que lo conocían desde hacía tiempo. Oscar: . En casa de él esta vez. Entre risas y relatos ella le contó de su relación con Martín. María: . agradeciéndole su preocupación esbozó una frase regocijante. se enfrentaba a un cazador. alguien la acompañaba. Transcurrió el día de buen ánimo. negó la suya. Oscar estaba al tanto de ese romance. ¿Existiría algún tipo de atracción mutua? Debía averiguarlo y hacerlo pronto. Se despertó contento esa mañana. María lo había traicionado. Oscar por su parte.Se encontraban almorzando unos sándwiches en el momento en que Paola y sus padres lo vieron venir. Respondió halagado y se dirigió a preparar una taza de té. Vería al regresar si continuaba la relación. al igual que él concurrían al mismo colegio que Martín. Al ingresar. no habría peligro y después de todo. lo rodeo con sus brazos y dejó que todo lo demás sucediera. El tiempo vacacional se acercaba a su fin. preguntó por María. ignorando la mala pasada que la suerte le avecinaba. por si necesitaba algo para que no se encontrara sin cuidados. Fatal desenlace se desarrollaba para Martín. Encontrándose sentado sobre la vereda esperó a la hora señalada el autobús que la traería de regreso. Es lo menos que podía hacer por una chica tan hermosa. La hora había llegado. eran pecadores y compartían su lujuria. Las miradas se intensificaron y en un momento. pero le restó importancia. estaba ansioso por verla. Oscar ya se había dado cuenta de que esas miradas que cruzaba con María en la playa dejaban ver algo más que una simple amistad. Le confesó que su novia estaba en Buenos Aires. un joven 59 . haciéndose el distraído. Ya habían cruzado la línea. no era diferente a ella. Les pareció buena idea que la acompañara. Se dirigió hacia la casa a paso apurado. sin resistirse demasiado. Si ninguno hablaba a su regreso. Pero no era lo que esperaba. al que su presa no le presentaría pelea. Ya no sería lo mismo. acompañarte en este momento. él. Pasados unos minutos la vio llegar y de un salto se acercó para recibirla. que había quedado a la espera de su regreso. tal vez era la oportunidad de estar a solas con ella.

La llovizna era intensa. le aseguró. La situación le parecía rara pero Martín le restó importancia. Él siempre la había respetado. María: . yo ya sabía de lo ocurrido. Eran las ocho de la noche. prima de María. Fui a buscarla. todo se dio sin que nos diéramos cuenta. lo saludó y tratando de desentenderse de la situación. Era todo lo que podía hacer por él. Conversaban. al reparo de ese pequeño refugio de chapas la vio llegar. me mojé todo. pero lo tenía que enfrentar” Sin mirarla. Ella contándole como lo había pasado y él tratando de interrogar un poco. Martín. Esa misma noche. Cuando bajó. La prima me había contado. pero sin darle demasiados detalles. pero no me importaba nada. María: .¡Estoy cansada. no quería volver a verla. era del curso vecino. Llovía muchísimo. Debía dejar de verla y hablarle. Llegado a destino se despidió y se marchó preocupado. La duda no le permitió dormir esa noche. aunque sin detalles muy embarazosa. quería matarla. ya que debía hacer un trasbordo de colectivos cerca del colegio donde él estudiaba. ¿te parece? Haciéndole caso a su pedido. cosas que no van a gustarte. ¿Cómo confiar nuevamente en ella? Ya se había quebrado el pacto que tenían y no podría volver a confiar nunca.¡Tengo algo que contarte! 60 Martín rápidamente se imaginó la escena. pero todavía había claridad. Martín le dejó entrever que algo sospechaba. En los días siguientes. Decidió confesar todo. para que no acabara su presente. que aún se encontraba en la costa. No se la pude perdonar. se fue tratando de procesar ese sentimiento rabioso y hostil que ahora sentía por ella.rubio bien parecido. Martín angustiado escuchó toda su explicación. era Oscar. Martín le reprochó haber traicionado su confianza. al menos en ese momento es lo que sentía. mejor me llevás a casa!. implorando perdón. Por su parte María no era buena guardando secretos y esa situación la desbordó. Al hablar con ella. se terminaba la relación. Sintió desolación y decepción. “Yo salía antes por los cortes de luz que había en esa época. que había estado con Oscar. Pero lo importante es que María lo asumió. Le debí un favor aquella vez. así que optó por dejarlo para otro momento. tiempo después tuve que pagar. Le ayudó a bajar su equipaje. La quería. Ella respondió diciéndole que María no se había portado muy bien. pero de todas maneras se dirigió en busca de la verdad sin importarle mojarse. pero la dejé. María: . Quería la verdad sea cual fuera. No se equivocaba con su corazonada. 61 . no sabía si él era culpable. Ella descendió del autobús un tanto distante y fría. se paró frente a él y respirando profundamente le dijo. Oscar iba a mi escuela. un impulso incontrolado. no era justo que ella le hiciera eso. más o menos. valientemente reconoció su error. que. y se retiró rápidamente. ofuscado por la intriga fue a verla. pero la circunstancia no era la adecuada para hacer una investigación. lo colocó en el auto e inició el recorrido. pero él no lo soportaría. No era la misma de siempre. La rechazó varias veces. le rogó.¡Pasó algo! Conocí a alguien y pasaron cosas. Esperó el amanecer y temprano decidió llamar a Paola. de inmediato le exigió una explicación. Tenía que dejarla. Ella trató de aferrarse desesperadamente a un puñado de excusas y justificaciones. cargó su equipaje. Ya que con él mantenía una buena relación y tal vez podría revelarle algún secreto. Lo que reflejaba ser una pareja feliz y enamorada ahora representaba la muerte de sus sueños y todo por un único culpable. Parado allí. Pero contuvo su amargura y sólo atinó a insultarla. Se puso como loco. y al descender. la encaré. Yo lo conocía de verlo pasar. La esperó hasta que llegara de la escuela. María fue a buscarlo varias veces. pero no es mi culpa. La dejó en ese momento.

Una nueva lección la vida le daba. con recuerdos profundos pero con un odio creciente que debía superar. Ya que necesitaba estar solo. Le había vuelto a suceder. por su propio bien. le sirvió para esclarecer su mente y poder olvidar un poco aquella amarga situación que lo había lastimado tanto.Así transcurrió el siguiente mes. “Dicen que el amor verdadero sólo se presenta una vez en la vida y nunca puede olvidarse. la cacería. Dedicó ese tiempo a su pasión que tenía algo abandonada por el entusiasmo de su noviazgo. quién debe saber que ha llegado” 62 63 . pero es el corazón. Viajó al campo en La Pampa en esa oportunidad.

Pero pensaba. La rabia invadía su ser al verlo. los días transcurrían lentos. después de todo. el que se la había arrebatado de sus brazos.Capítulo VII Princesa Una vida había acabado. con la que tantas veces había deseado tener una razón para encarar algún tipo de conversación. el atento Oscar. María. pero eso no era el fin. María lo había traicionado y él había decidido dejarla. ¿por qué guardarle rencor alguno? Ya se había alejado y eso era suficiente. 65 . la culpable era ella. eso le abriría un camino de liberación para que decidiera con quién seguir su vida. Solo dos meses pasaron desde su ruptura con María pero debía olvidar y comenzar nuevamente. El colegio abarrotado de alumnos que iban y venían por los pasillos. pero no lo habían respetado y a esa niña tampoco. Olvidarse sería lo mejor. Alicia. ese era su nombre. ahora de esa manera él era libre de seguir a su corazón. por entregarse a otra persona teniendo un compromiso con él. no evitaba que Martín individualizara entre la multitud a esa hermosa niña de mirada cautivante del curso vecino. había sido su estandarte. y tenía un amor. Él lo conocía muy bien por ser compañeros de escuela en ese momento. María. Faltando poco tiempo para finalizar el sexto año. Ese amor era la persona que se había cruzado en el camino de su reciente y perdida novia. ya que. Sobreponerse sería lo mejor. Tal vez no por despecho. Ante todo siempre antepuso su promesa de fidelidad.

Uno de esos días. Ella ante la sorpresiva situación frente a sus amigas sonrió un poco nerviosa. Ahí la vio. Se vivían épocas de cortes en el suministro eléctrico. Ahora tenía que ver como llegaba a ella “ Un día. que la dejara.Te equivocás. despeinado y temeroso. me pregunté. No lo dudó. buscando algún tipo de reacción que le diera un poco más de seguridad.Así empezó a interesarse por Alicia. pero ninguno de los dos se animaba a un avance mayor. Oscar era una persona muy elegante. se 66 retiró rápidamente del lugar sin mirar atrás. Pasaron pocos días y Alicia ya se empezó a ver sin la habitual compañía de ese muchacho. se le presentó una oportunidad única. Se veía un tanto dudosa. dejaran retirarse a los alumnos del establecimiento. Allí estaba Alicia. Pero antes de que saliera del asombro se ofreció acompañarla a su casa. como asumiendo responsabilidades. Más tranquilo y relajado. Martín. Ella no se merecía eso. escuchó unas palabras que no eran acordes a lo sucedido y ya a este punto se había reunido una multitud de alumnos a su alrededor. ¿tanta casualidad puede ser? ¿La que me gusta a mi es justo la novia del que me saco la mía? Parece un trabalenguas. Eso lo enfureció más. aunque conocía el motivo por el cual se le propinaba tal zamarreo. en el horario de entrada al colegio. Se cruzaban con más frecuencia y las miradas fueron en aumento. Le daba un aire de soberbia. se le iba a complicar. y afortunadamente la respuesta fue la que él esperaba. y sin embargo nunca habían cruzado palabra alguna. Era habitual que al comenzar a oscurecer. pero eso no lo salvó de ser humillado y arrastrado por el suelo quedando bastante desarreglado. sin pensarlo. Ya buscaban crear los momentos y las situaciones para poder verse. y sacudiendo el polvo que había tragado. Su guardapolvo blanco contrastaba con su cabello negro y sus ojos reflejaban el cielo. Martín: . El sol yacía sobre el horizonte. La advertencia había sido escuchada. entre las risas y abucheos de los presentes. Todos quedaron sorprendidos mientras veían esa furia en la cara desencajada de Martín. Todo marchaba bien. Si no entendía. era una tarde rojiza y Martín se dirigía a la puerta de salida del colegio. y así tener un pretexto para hablarle. se cruzó cortándole el paso. cosa que no era habitual ya que lo conocían como una persona educada y tranquila. Martín y Oscar estaban llegando. el cual evitaba que la duración de clases se prolongara hasta la noche. pero él haciéndose el desentendido. o tendría consecuencias. Martín le advirtió que se apartara de Alicia desde ese mismo momento. “Cuando supe que ella era novia de Oscar. lo tomó por el cuello y lo tumbó. Él la miro fijamente. ya que hacía años que concurrían al mismo lugar. no se dio por aludido de la acusación que se le hacía. decidí sacarlo del medio. ¿no? Pero era así nomas. La suerte los cruzó en esa puerta estrecha que los obligó verse cara a cara. Vacilante. desentonaba con el alumnado. Debía ganarse su amor como fuere y si él se lo proponía lo lograría. Vaya a saberse con que pretexto Oscar se alejó.¿Alicia. a mediados de la primavera. Oscar: . Era hermosa. Martín se sentía un tanto más aliviado. esperaba con muchas ganas los recreos. Todo parecía estar a su favor esta vez. tenía el camino despejado. Ahora todo dependía de él. sólo ella lo sabe realmente. se habría al menos liberado de esa angustia que lo reprimía. él podía verlo. En un instante. Oscar sin más opciones asintió sin dudarlo. Inmediatamente Martín le reprochó lo sucedido en la costa. Si la había traicionado. vestía muy finamente. Para su asombro. te estás confundiendo. dejándose ver frente a sus amigas. Esa fue la única disputa y ya no volvieron a cruzarse. pero entendió rápido. pronta a retirarse. que no debía desaprovechar. puedo acompañarte? 67 .

Sí. pase lo que pase después. ¿Ves este lugar? Acá mismo es donde va a quedar por siempre la esencia de este amor. Alicia: . con zanjones en sus costados. ruborizado pero más confiado. tomó su mano y continuaron caminando. ya que él venía pensando la forma de plantear lo sucedido con su antiguo compañero. le preguntó un tanto suspicaz. Así podemos hablar un ratito. Pero su preocupación era otra. Alicia: . ¿Vamos caminando o querés que tomemos el colectivo? Martín: . Martín: . vos estás con alguien? Siempre te vi solo. Ninguno de los dos dudaba que el destino los hubiera cruzado en ese momento. de cosas sin importancia. Ya la situación se encaminaba al desenlace que él esperaba. fachadas humildes con alambrados y ligustros. alzó sus brazos rodeándole el cuello. Había logrado conquistarla. El sol ya casi desaparecía y la tarde se cubría de una leve oscuridad. Martín: -¿Y vos. pero tenías novio. a tan solo metros de dejarla en su casa se detuvo y enfrentó su destino valientemente. Alicia: .Sí voy para allá. Se detuvo a metros de la esquina.¿Qué decís Martín? 69 . faltaban unas quince calles. Alicia: . Alicia:. me espera mi mamá. ella se le adelanto. Martín.Sí. con una mirada angelical. la miró a los ojos y dijo.Ella lo miró frunciendo el ceño y un tanto sorprendida asintió positivamente a su propuesta. estoy solo. Sin duda poco tiempo para conocerla en profundidad y planear su estrategia. Era una zona de casas bajas. Al faltar unas pocas calles para llegar.Siempre te vi en la escuela. Si quería estar con ella debía jugarse en ese momento. venía calculando la distancia a destino. se paró frente a ella. el tiempo tirano se había esfumado rápidamente. donde algunos perros recostados sobre la vereda aprovechando los últimos vestigios de sol. pero inesperadamente. pero decidió callar y ver lo que ocurría. no sabés como me gustás Martín. ante el asombro de ser avanzado. seguramente conocedora de los hechos transcurridos días antes. Martín: . jamás me atreví a hablarte. Para él sin duda un lugar mágico.Tenía.¡¿Querés que empecemos a vernos. Realmente lo tomó desprevenido. hasta hace poco. Alicia: . Caminaron juntos esas pocas cuadras que los separaban de la avenida. Un cosquilleo recorrió su cuerpo. eran los únicos testigos de ese bello momento. Oscar. Martín: . tenés novio? 68 A lo que ella respondió. De inmediato.¡Sí por qué no! Martín: . Se sentía como en un cuento de hadas frente a su princesa. sea cual fuere el desenlace. no? Alicia: . Martín. me encantaría. Fue su respuesta titubeante. ¿Ya debés saber que me dejaron sola Seguro de sí mismo. Se sintió realmente sorprendido. y siguieron hacia la casa de ella. pregunto cómo era la vida de ella. Martín. se veía intranquilo.Caminando mejor.¿Qué es de tu vida. estás con alguien.¿Vas para tu casa? Yo te acompaño. Respondió tan segura como él lo quería.Dale. La tarde templada invitaba al paseo. Conversaron un poco. calles de tierra empedradas y polvorientas. querés ser mi novia?! Ella un tanto más baja que él.

Los meses siguientes fueron sólo felicidad. conversaron y en un instante se lo propuso. No sabía cómo proponérselo. mi casa es acá a la vuelta de la esquina. algún día lo vas a entender. lo sentí tan sincero que todavía puedo oírlo. Alicia lo esperaba ilusionada como siempre. aunque lo llenaba de alegría y le daba la oportunidad de ser él quien se lo enseñara. “Ese instante en el tiempo. Así pasaron los días. pero nunca dejaron de mirarse. Él podía ver todo el amor que ella le tenía. No se equivocaba. Llegó el momento de la fiesta de egresados. Esa habitación que contenía sus almas ansiosas de pasión.No está bien. “Amor”. caminamos todas esas calles que nos separaban de su casa hablando de cosas sin sentido. Dieron algunas vueltas. Podés volver tranquilo voy sola. la noche acechaba. ya que la electricidad no volvería hasta unas horas después. que tantas noches le había quitado el sueño. Escuchar ese sí cuando le propuse que fuera mi novia. Ya se daban cuenta que el amor no se haría esperar. encuentros furtivos en horas de clase. toda suya. lo hacía dudar en su forma de proceder.Nada. me tengo que ir. Juntos. nunca la olvidaría. Era suya. Era el momento de conocerla en toda su intimidad. ella se dirigió hacia a su casa. vestía un guardapolvo blanco atado a la cintura. Martín vestía un traje azul. Hubo una salida nocturna con amigos. Ese que sería el secreto de ambos por siempre.Martín.Martín:.¿Te acompaño hasta la entrada? Alicia: . Salió de su boca aquel día para llenarme de alegría” Alicia: . tuvieron que separarse. pero ¿qué importaba? Estaba feliz. Comenzó a quererla desde ese mismo momento. Todo parecía soñado. esa noche fue cuando la presentó en familia. es un recuerdo que llevo conmigo tan claro como si estuviera viéndolo. Entre miradas cómplices. tan negro como sus ojos. tomó la decisión tan ansiada. Estaba preciosa. Quería demostrarle cuánto la amaba realmente. sería su más preciado recuerdo. salidas nocturnas con amigos. ya es casi de noche. Martín se había dado cuenta que todo lo que sentía por ella era real. Se abrazaron durante un momento pero tuvo que despedirse rápidamente. separado hacia los lados. miradas intensas al cruzarse en los 70 pasillos de la escuela. la presentó a sus padres y como cada uno compartiría la noche con sus compañeros de clase. Era un lugar y una situación única de sus vidas. esa sensación incomparable que llevaría en su corazón esta vez sería para siempre. esos profundos ojos negros que revelaban sus sentimientos. Sus debilidades eran esas largas horas besándose. 71 . Ya no quedaba tiempo. Nos vemos mañana en la escuela. Transcurridos unos meses de noviazgo. Un tanto nerviosos entre besos y caricias consumaron su amor. ¡Cómo la recuerdo! Juro que puedo verla a los ojos en éste momento. Se saludaron. se había transformado en un amor puro como él nunca había sentido por nadie. Tanto lo deseaba que un sábado caluroso de diciembre. Todo era maravilloso. el año ya estaba terminando. Él emprendió el camino de regreso. Y de pronto me encontraba yo parado frente a ella confesándole mi amor. Caminatas juntos. Ella le había confesado que nunca lo había hecho antes y eso. Ahora apostaba todo su ser a esa niña. estaría en sus pensamientos. La notó dubitativa pero no vaciló y se dirigió al lugar donde los dos estaban deseando llegar. Que te voy a amar siempre. casi en el ocaso. Alicia llegó con un hermoso vestido negro. con su cabello pasando sus hombros. Pasó a buscarla con su auto entrada la tarde. un día martes a fines de septiembre. Una sensación de euforia lo invadió. en la que los besos duraron horas y los dos sentían que querían algo más. Le quedaban varias cuadras por recorrer en la penumbra. Martín: .

Esa única vez juntos significó un antes y un después en su vida. Él la había elegido. La había hecho mujer. “Cuenta la leyenda que allí. Lo que sintió al hacerla suya. la esencia de ese amor que se juraron” 72 73 . profundamente en su corazón. en el lugar donde los enamorados en su primera vez se encontraron. Estaba con alguien a quien realmente amaba. le había hecho ver la diferencia entre la lujuria y el amor. un sueño realizable con la persona más especial de su vida. el culpable de que fuera la única vez juntos de esta manera. perdurará por siempre. Todo era un sueño. Allí lo grabaría. Fue el cruel destino.

No entendía de qué le hablaba.¿Cómo tenemos? ¿Cómo un problema? Exasperado.Capítulo VIII La encrucijada Solo dos días habían pasado de ese sábado soleado y caluroso. saludó a su madre como era de costumbre. Martín llegó a su casa. era diferente para Alicia. que recordaría por siempre. vio que María lo esperaba. María: . tenemos un problema. vengo del médico. un sabor amargo corrió por su boca. un mal augurio lo envolvía. replicó abrumado por la situación. sin salir de su asombro. Martín: . su cara expresaba incertidumbre.¿Cómo estás Martín?.Estoy esperando un hijo tuyo Martín. Ella lo llevó fuera. De todos modos. si ya desde hacía un tiempo estaban distanciados. Él. asombro o ironía. Martín: . lejos de las miradas de curiosos y el misterio se reveló. dejó sus cosas y con asombro. no se hizo esperar la razón de la visita y la sorpresa no fue placentera. María: . tenemos que hablar. Pero al ver ese rostro que reflejaba váyase a saber si ansiedad. Él la había hecho mujer y no podía dejar de pensar en ello.¿Qué es lo que estás diciendo? Ella. Trató de imaginarse que hacía allí. aunque con más énfasis. Había pasado la mañana con sus amigos. volvió a repetirlo. 75 . me acabo de enterar. Aunque él ya lo había vivido antes con María. Esa tarde en que Martín y Alicia expresaron incondicionalmente su amor. sus rasgos se desfiguraron.

¿Cómo él sería capaz de lastimarla de esa manera? Durante los días siguientes. era su responsabilidad. 77 . Se encontraba en una encrucijada.Me dejaste y mirá como estoy ahora. Iba a verlo después de haber pasado toda la semana pensando en él. La amaba realmente. viendo la manera de entender qué había pasado. La última relación que había tenido con ella no pasaba de unos cuatro meses. sin palabra. Eso sería lo más sensato. Tenía que resignar sueños por responsabilidades. María: . de nadie más. extrañándolo. un tanto preocupado. dejando a Martín la difícil decisión de volver o no a estar juntos. Pero él.” María tomó sus cosas y acongojada se marchó. 76 María sabía lo que hacía y muy segura de sí misma. Él vivía en casa de sus padres. estaría haciéndose cargo aunque ya no sintiera nada por ella. ¿Qué haría? Volver con la madre de su futuro hijo y acompañarla sería lo correcto. tendría que resolver su vida en breve tiempo. Alterada comenzó a increparlo.Elegí mal esa vez. pero a su vez. ¿qué ocurriría con Alicia? ¿Debía decírselo? Pero. corroborando la situación y disipando cualquier duda al respecto. la persona que lo llenaba de dicha. sin embargo viéndolo ahora . Recibió una bofetada que lo hizo entrar en razón inmediatamente. “¿Qué debía hacer? ¿Volver? Eso era lo correcto seguramente. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué había sucedido? Se preguntaba. En sí. Cargó con todo eso solo. debía regresar con María y enfrentar el problema. inmóvil. creyendo que de esa manera acompañándola. ¿cómo hacerlo? Habiendo estado por primera vez íntimamente juntos.¿Cómo sabés que es mío? ¿Te olvidaste ya de Oscar? Respuesta inadecuada. lo sabía. Esa tarde de verano se tiñó repentinamente de sombras y un sudor frío corrió por su frente.María: . eso implicaba abandonar su logro más feliz. con todo el amor que sentía por ella ahora. Aunque breve el tiempo que estaba con ella. ignorando lo que ocurría. ignorando la compleja situación que se desarrollaba y que en breve la afectaría. vio en ese momento la vida entera pasar frente a sus ojos. ¿Era solo un sueño del que despertaría de un momento a otro? ¿No estaba ocurriendo en realidad? ¿Cómo era eso posible?. Abrumado. Martín. No pudieron ofrecerle ayuda o contención alguna.¡Yo sé que es nuestro o qué te pensás! Un tanto alterado. ese romance había invadido todos sus sentidos. llevarla a un alejamiento repentino y si razón no era su intención. Se acercaba el fin de semana. Siempre traté de hacer lo correcto. El destino le estaba jugando una mala pasada.Estoy esperando un hijo tuyo. pensó en Alicia. y todo se desmoronaba frente a sus ojos en un instante. No la había. Alicia. Estaba decidido. ansioso y desesperado. María: . Ellos. Pero era engañarse a sí mismo. ¿Qué voy hacer sola? Todo es tu culpa. ¿Qué le deparaba la vida ahora? ¿Por qué le pasaba esto? ¿Cómo entendería ella? Y. Por otra parte. Quedaron en encontrarse el sábado en la plaza. recibió su llamado con total alegría como era habitual. Alicia. ya que en un par de meses sería llamado a incorporarse al ejército y no dispondría de total libertad. apoyó su estado con estudios médicos que traía consigo. ¡¿No me escuchaste?! Aunque ella era una persona sumisa y muy amable. Martín: . dejó ver una reacción que descolocó a Martín. trató de mil formas encontrar una respuesta. Era el amor de su vida. ya que habían terminado de cursar y las salidas no eran diarias como semanas antes. sintiendo sus cuerpos solo días antes. lo veían actuar diferente. en ese momento salida de sus cabales. trató de digerir lo que estaba ocurriendo. era posible.

¿cómo decirle? ¿Mentirle? ¿Romperle el corazón. Una locura. Martín tomo sus manos y alejándolas de su propio cuello. antes que esto se complique más. esos hermosos ojos que siempre fueron su debilidad. lentamente. tendría que haberle planteado la situación y que ella decidiera” ¿Cómo era eso posible?. La tomó por sorpresa. habría sido un 79 . ¿Había jugado con ella? ¿La había usado para vengarse de María al haberlo engañado con Oscar. dejó salir de su labios esas palabras que destruyeron en un segundo. La verdad que siempre fue una mentira. Su intuición algo presentía. Martín le dijo que no era su culpa. llenos de ilusión. Para ser honesto sabía que hacer. Sólo quería dejarla porque no sabía si realmente sentía algo por ella. se veía tan hermosa. Era una tarde de diciembre con aroma a melancolía. ya no podemos seguir. algo que le diera a entender el porqué de esa decisión. ese viejo rival que siempre lograba derrotarlo.Al despertar esa mañana. lo sé. que inspiraban en él los más profundos sentimientos lo estaban viendo ahora. habiéndole prometido tantas veces que nunca la lastimaría? El compromiso que tenían sería eterno. ¿Cómo seguir sin ella? ¿Que hacer? Era la pregunta que retumbaba sin coherencia en su cabeza. Lo notó raro. pero quería cerrar sus ojos ante la decisión que representaba la muerte de sus sueños. tenemos que separarnos. Martín repasó sus opciones mil veces. Era su princesa. Martín: . su antiguo compañero? Pensó mil cosas pero no encontró razón alguna que desencadenara tal final. un tanto abstraído. Emprendió su camino. Almorzó con su familia y. al llegar la tarde. ¿Cómo que no podemos seguir? Con la mirada fija en él. Ella lo esperaba. la miró fijamente. Alicia: . Veía su cabello negro dejando asomar parte de su angelical rostro. No sabía si lo que habían pasado días antes. quería contemplarla un momento más. llenos de felicidad y que años más tarde la recordaría como el lugar que robó sus sueños. 78 Acobardado por lo que sucedería pero resignado. pero. lo saludó con un beso. Levantándose de ese pequeño banco lo abrazó. Ahí la vio. Alicia esperaba alguna explicación. vos lo sabés. no se si realmente te quiero. Pasar del amor al olvido en este breve tiempo. se dirigió a la plaza. no me lo explico. Fueron todas sus explicaciones. no podía entenderlo. estaba muy feliz al poder estar juntos una vez más. a eso había venido. pensó Alicia. Martín se acercó. Jamás pude perdonármelo. sentada en un pequeño banco de madera que adornaba la plaza. El último que recordaría por siempre. “No puedo olvidar su cara al escucharme decirle que iba a dejarla. No sé cómo pude hacerlo. Se sentía distante y frío. entregando su cuerpo y todo su amor a alguien en que ella confiaba ciegamente. Quería grabarse esa imagen para recordarla por siempre.¿Qué me estás diciendo Martín? ¿Qué es lo que pasa? Yo te amo. La contempló en silencio y pensó por un momento en lo que iba a decirle. Pero ahora que lo pienso. ¿Cómo pude negarle que la quisiera? Yo la amaba. él le había jurado.Alicia… no sé como decírtelo. esas cuadras que los separaban se hacían eternas. ¿qué le iba a decir? Era mi realidad. ¿Él realmente no la quería? No podía ser cierto. Nunca estuve tan seguro de algo en mi vida. lo conocía y no era la misma persona. Ella. ahí estaba Alicia. ella no entendía bien lo que sucedía. que las cosas eran así. Cabizbajo y deprimido con la mirada perdida iba pensando como decirle. como si pudiera retrasar el tiempo. contenta de verlo. Esos besos que tanto le gustaban. Se enfrentaría con su destino. Esa plaza que tantas veces habían recorrido juntos. La vi irse con su corazón roto. guardándome la verdad. Estaba plenamente enamorado de ella. Se quedó en silencio y pensó por dentro. pero no encontraba salida alguna. ¿diferente habría sido si le decía la verdad? Nunca voy a saberlo. Estaba soportando todo solo. todos los logros y proyectos que tenían juntos.

Alguien que la amaría y la respetaría por siempre la traicionara de esa manera cruel y sin sentido no tenía explicación. pero no venganza. Se encontraba sola. las promesas y palabras de ese ser que era su todo. lo juro. “Pensó que yo la busqué para vengarme de Oscar. insistió con su anterior respuesta. Martín sentía que su corazón se desgarraba junto al de ella. resignada y acongojada por la tristeza que la invadía. Pero había mostrado su carta. aun así solamente calló. desde allí dentro ni siquiera pudo llamarla telefónicamente. creí que iba a ser mi amor eterno” Alicia. se marchaban sus esperanzas en una mentira. Sin dejar de contemplarla caminando bajo las sombras de esa frondosa arboleda que rodeaba la plaza. Prisionero involuntario. sólo con un adiós. me enamoré perdidamente. así de repente. 80 81 . El ingreso al ejército casi un mes después. entre una sensación de asombro y vacío. La perdía para siempre. Se desvanecía su amor. vio cómo el paisaje la envolvía en una especie de gigantesco abismo del que más allá no existía nada. Pero era una persona fuerte. Ya prácticamente sin libertades de acción. Esa noche lloró en soledad. pero Martín. Tenía que conocer la razón de este alejamiento. Cuando la conocí. él no la merecía. Preguntó ¿Por qué? ¿Por qué? Mientras lágrimas inconsolables afloraban de sus ojos. no volvió a emitir palabra alguna. ¿qué podía hacer? Lo que ella quisiera nada cambiaría y. ya el juego estaba decidido. quedando envueltas en la bruma del recuerdo todas sus promesas. Aunque no lo quisiera era el fin. lentamente se marchó de allí. Casualidad o causalidad tal vez puede ser. ¿no le habría agradado estar con ella? Mil cosas daban vuelta por su cabeza. No iba a dejar ver su tristeza tan fácilmente. terminó de romper sus ilusiones de volver a verla. tal vez necesaria tal vez orgullosa. ¿no habría sido como él esperaba?. No habría vuelta atrás. Guardó todo ese dolor para sí.error o tal vez eso fuera la causa de su separación. siempre lo fue. el daño que había hecho ya no tenía reparación. Se derrumbaban sin esperanza y sobre todo sin piedad. la vio alejarse. Alicia. convencido de su actitud no vaciló. rodeada de sus miedos y de los pedazos esparcidos de sus más preciados sentimientos. Esa fue siempre su idea. Fue aquel fatídico día el que marcaría su vida para siempre. Durante varios días no dejó de pensar en ella. como nunca antes lo había hecho. No lloraría delante de él. de la cual seguramente se arrepentiría cuando se diera cuenta de lo que había hecho. la imagen que guardó de mí por siempre. Había cambiado mi mundo. pero en esa imagen triste y desoladora se perdían todos los soñados encuentros que habían compartido. solo quedaba un hueco en ese sitio en el que hubo sueños y añoranzas.

es siempre lo correcto. la vida te demuestra que deberías haber hecho lo contrario” 83 .“Lo correcto. hasta que en un momento.

Ella expresó sus deseos de verlo. Ya transcurrido un mes de su decepción. De todas maneras sintió empatía y trato de sobrellevar la bronca y el dolor que lo atormentaban. Martín retomó su relación con María. al llegar nuevamente el día de visita. y su primera visita fue emotiva. era su responsabilidad. aunque fueran unas breves horas lo reconfortaba. Llegó acompañada de un amigo mutuo que 85 . debía incorporarse al ejército. pero no le quedaba otra opción que hacerlo.Capítulo IX El engaño Dolido por su pérdida. Le hacía mucha falta sentirlos cerca. El amor ya no los unía. Disimulando se saludaron. Los tres primeros meses no tuvo contacto con el exterior. vio con sorpresa que María venía con ellos. Levantado a las cinco de la madrugada. Conversaron un rato y prometió esperarlo fielmente a cuando saliese. ¿Podía él creer eso? ¿Podía confiar en ella más aún estando encerrado? Seguramente no. las labores que realizaba en oficinas internas se llevaban todo su día hasta entrada la tarde. María vino a verlo pero no con su familia. Nada habría hecho saber María a su familia sobre la situación que atravesaban. Reencontrarse con su familia nuevamente. La vida allí dentro no dejaba de ser monótona y sacrificada. Pasado otro mes. Al ver llegar a sus padres. Luego la cena y dormir para arrancar de madrugada al otro día. sólo el compromiso. Había perdido a su amada pero debía sobreponerse y afrontar la situación venidera con valentía. aunque ya no era como antes. preocupación que no lo dejaba dormir.

de ese lugar que oficiaba de patio para visitas y sin mediar palabra alguna. María se quedo sorprendida. ¿Por qué no escribirle? Ella seguramente entendería. No fue cierto lo que te dije en la plaza. pero éste caso lo amerita. ¿cómo fue capaz de eso? Pero todo se había aclarado. Sentimientos encontrados lo invadieron. por esa razón volví con ella. Le pidió perdón por haberle mentido pero lo creyó necesario.la había alcanzado. Sentados en ronda. Él. Por esa razón te escribo. lo 87 86 . sin más. Te cuento que en pocas semanas voy a salir por unos días y no tengas dudas que el primer lugar al que voy a ir es a verte. Yo te sigo queriendo como antes y aún más. Permaneció despierto hasta de madrugada imaginando como sería el rencuentro. Quería decirle que en realidad no estaba esperando un hijo suyo como hubiera querido. además desde donde estoy no puedo llamarte. Inmediatamente comenzó con entusiasmo el relato. lo hizo sellar en la oficina postal y sólo le restaba dirigirse al correo interno. No sólo lo había traicionado tiempo antes. Era libre nuevamente. me dijo que estaba esperando un hijo y tuve que volver con ella. cargando su culpa para ya nunca volver. Hablaron un largo rato. Traía noticias. Se le permitiría salir de franco por el fin de semana. María se lo confesó. pero lo que ella había venido a decirle era que todo había sido un error. Se le ocurrió una idea. tengo muchas ganas de verte. podía volver a buscarla. Él quería saber cómo era su estado. “Princesa. Así. Te quiero muchísimo” Martín Eufórico. como en vos lo hago yo ahora y lo hice siempre. lo sorprendió una buena noticia. Amaneciendo el sábado. Podría explicarlo él mismo. Lo vio irse sin despedirse siquiera. ¿cómo hacerlo? Él saldría de licencia recién en dos meses. una forma cruel y maliciosa de jugar con la vida ajena y los sentimientos. lo necesito. Me gustaría qué aceptes salir conmigo aunque sea esta última vez y me des la oportunidad de contártelo todo. No se le había ocurrido otra forma de hacerlo. Sabés que no me gusta escribir. lo supe ayer cuando me visitó. Creerás que me volví loco. Eso no le molesto. La reacción de Martín fue adversa a como ella esperaba. Toda la carga que Martín había soportado durante ese tiempo. Ya te voy a explicar en detalle pero quiero que lo vayas sabiendo. me engañó. Todo fue una cruel mentira. Era viernes. Todo debió procesarlo en un momento. no tenía opción. dándose cuenta del error cometido. serían cuatro días donde parcialmente sería libre y no habría necesidad de enviar su carta. Él estaba en todo su derecho. Hacía ya cinco meses que estaba en ese encierro. Quería sincerar la situación. todo ese sufrimiento había sido un engaño. dolor. Esa noche en su barraca Martín era feliz. pero tengo que confesarte una verdad. tuve que negarlo por que María me mintió. al menos eso pensaba. mi amor. Cuando te llegue esta carta pensá en mí. buenas o malas serían desde el punto de vista con que se las viese. Creí estar haciendo lo correcto. nada le quitaría la alegría qué sentía. esa angustia. de sólo eso disponía para explicarlo todo. notó que tendría que esperar al lunes para enviarla. cómo se sentía. cerró su sobre. impotencia. por su parte trató de entender. Pero existía un problema. Todo fue un acto desesperado para volver con él. si no también le había mentido sobre una situación tan delicada. ella había actuado pésimamente. pensando que al estar ya con él todo se aclararía y seguirían juntos. así fue que tomó una hoja de papel un tanto arrugada y un lápiz negro. alivio. se retiro del lugar. en el patio compartiendo algo de comida. jamás dejé de amarte espero que me entiendas tenía que tomar una decisión. se fue de allí con una sonrisa en su rostro que dejaba ver el alivio que sentía. Se levantó del suelo. Podía regresar con su amada Alicia. Te extraño muchísimo y nunca deje de hacerlo.

la había lastimado. lo distraían por un segundo. aprendió ese día.necesitaba. No podría hacerle daño nuevamente. rápidamente cambió de ropa y se aprontó a la salida. Me daba cuenta que la había perdido para siempre” Con sus sueños destrozados por tanta desdicha. Su cara cambió de repente. donde en 89 . Tuvo esperanzas al principio de que volviera.¡Martín estás loco! Ya no puedo verte. si ella era feliz ahora. pero pasado el tiempo ya había encontrado consuelo en alguien más. era un sueño estar nuevamente a su lado. ¿no te acordás? ¿Así venís como si nada? Ya es tarde…. Inocentemente creyó que todo sería igual al cuento de hadas del que alguna vez fueron protagonistas. De sólo pensar en el rencuentro con su amada. Se marchó con su carta sin entregar. Destruyó en ese momento todas mis ilusiones.Disculpame que vine así de repente. 88 La triste realidad lo golpeaba sin piedad. retomar su relación tan especial. decidió viajar al campo. solamente atinó a decirle. La calle a medio asfaltar. Era de tarde ya. sintió que su corazón se detenía. Alicia: . Se dirigió a su armario. llevaba en su bolsillo la carta que aclararía todo lo ocurrido. Haría valer la pena cada lágrima que derramó mientras relato ese escrito. estaba lleno de esperanzas. ¿como vas a venir después de todo este tiempo? Me dejaste. Bajó rápidamente del vehículo. Quedándole cuatro días de permiso aún y mucho dolor. me contó que ya había alguien más. intento seguir la voz de su corazón. implorar que lo escuchara? Simplemente poniéndose en lugar de ella decidió callar. Esa herida la llevó por siempre. dejándolo sólo con su pena. pero eso no fue posible. ser fiel a sus convicciones. esperaba anhelante que ella respondiese al llamado del timbre. No había segundas oportunidades. que había sido interrumpida abrupta e injustamente por el engaño de una mujer despechada. la dignidad al menos debía conservarla. la vio acercarse por el angosto pasillo. su lugar en el mundo. Encontrándose parado frente al portoncito de rejas bajas donde tantas veces había ido a buscarla. Después de un corto viaje. saludó a su familia.Tanto tiempo…. quién la ayudó a sanar tan profunda herida. Tengo cosas realmente importantes que contarte. le preguntó. Buscó en cada mujer que la vida cruzara en su camino la esencia de Alicia. Tomó el auto y se dirigió a casa de Alicia. Los ojos se le llenaron de lágrimas al verla después de tanto tiempo. No hubiese venido sino fuera así. Nunca pudo superarlo. él lo sabía ¿Cómo esperaba que lo recibiera? Alicia se tomó soló un momento más para darle la estocada final a su corazón. aquel día en la plaza. a encontrarse consigo mismo. El tiempo tirano no lo había esperado. Afortunado debía considerarse el hombre que era dueño de su amor. Martín sentía que ese minuto qué se demoraba en atender se transformaba en horas. Le confesó haber sufrido mucho por lo que él hizo.muy tarde. Y dándose la vuelta se alejó. Alicia: . ¿Debía insistir. Pero ella se quedó sorprendida y tomando cierta distancia luego de un gélido saludo. llegó a su casa. su sonrisa se desvaneció tan rápido como sus esperanzas. alguien que ahora la amaba. con algunos chicos jugando con una pelota y utilizando los montículos de tierra como arcos. No había nada de que hablar. para entregársela en mano y de una vez por todas. La vida le pagaba con la misma moneda que él utilizó tiempo antes. que ya estaba comprometida. Martín la había abandonado a su suerte. ¿Qué te trae por acá? Se sentía agobiado por la triste recepción. yo no quise dañarla nuevamente y callé. “Aunque no me dio tiempo a explicarle. estoy con alguien. le había robado sus ilusiones. Martín: . Ansioso llegó a casa de Alicia. Por una vez la suerte parecía estar de su lado. Alicia al oír el llamado sin saber quien sería se levantó y se acercó a la puerta. Como me arrepiento ahora de no haberle contado la verdad. sus rasgos se deformaron. pero no quería demorar más.

Me quedé un largo rato contemplando mi obra. La oscuridad es total. Ese árbol. lo hice poco a poco. estaba con Alicia. Mi preferencia es estar sobre ese viejo caldén. mi fusil. Una brisa sopla desde atrás y segundos después. cortan la paz nocturna. mi compañero hace lo mismo y emprendemos la caminata de una media hora. Son las cinco de la mañana le digo. de no ocurrir nada nos iríamos. Diviso desde ahí entre las abundantes y espinosas ramas un claro que me deja ver el bebedero. hasta alcanzar la copa. En uno de los movimientos. aunque rara vez lo hacen. Puedo escuchar el sonido del silencio. compañero de emociones. La luna comienza a aparecer y entonces logro oírlos. Ya dormido. sea el perpetuo testigo de la esencia del amor. En ese instante la claridad de la luna iluminaba un lateral de una gran rama. mi amor. dentro de un corazón. me trepo como un gato sobre las ramas. Va. Pero el momento se había quebrado. La luna se asoma por detrás de las nubes y muy despacio. Por un momento me pierdo en el recuerdo. ya que la luna sólo es un leve resplandor aún. Decidimos bajar de allí. Los jabalíes tienen un oído y un olfato muy superior al de los seres humanos. Dejamos el vehículo lo más distante posible del lugar de caza. algunas palomas se espantan y emprenden el vuelo. Me detengo cerca de un kilómetro antes de llegar. la oscuridad cubre el claro. Las nubes vuelven sobre la luna y la luz cae. Escucho un ruido sobre el suelo. pero no distinguen bultos a más de cinco metros. Pueden atacar. Tomé mi cuchillo y armoniosamente tallé nuestros nombres en ella. Comienzo a descender. desde el cual sentado en su copa podría ver iluminado por la tenue luz de la luna. Pienso en bajarme del árbol para poder apuntar mejor. No puedo ver. una fría noche mientras acechaba su presa. o una rata de campo. estaríamos juntos. tampoco mi compañero desde su posición. la visibilidad disminuye casi a cero. sin novedades. el frío es intenso. cierro los ojos como queriendo envolverme nuevamente en esa visión. Cierro los ojos y juro que puedo verla. Siendo las cuatro. Carlos logra hacer lo mismo. viene no puedo verlo. esos dos nombres que le recordarían siempre cuán feliz había sido. Debe ser una víbora. Para las dos de la madrugada había escuchado los ruidos más variados pero visto poco. los animales se retiran dejando solamente una polvareda. Carlos me pregunta la hora despertándome de un trance profundo. Disponemos de un cómodo lugar sobre tres robustos troncos que forman una especie de asiento. Acordamos quedarnos un tiempo más. En la semipenumbra algo se desliza a unos metros de donde estoy. Una piara de lechones y chanchas de a poco rodean el bebedero. tomo mis pertrechos. tal vez presagio del sueño que había tenido momentos antes. cuidando cada detalle. Ya son las once en mi reloj. ni mucho menos cazar. tallaría en su corteza su recuerdo. Un par de horas más. comienza a despejarse el claro permitiendo totalmente la visión del bebedero. e ir hacia el puesto. De pronto el viento cambia. Por un segundo. 91 90 . Es la primer noche. Queriendo que este caldén. Lo convencí esta vez de elegir el árbol. no siento las manos. el problema es que ahora algunos se acercan. ocurrió un hecho qué cambiaría la esencia de su amor. Trepado sobre ese viejo árbol que hacía de apostadero. Llegado al lugar. pienso. Siguiéndome con un poco más de esfuerzo. un lugar bastante claro desde donde se divisa muy bien la aguada aún sin luz. Acomodándonos nos ubicamos a unos metros uno del otro. se quiebran algunas ramitas con mis botas y el estampido de algunos pájaros que asustados. aquel que siempre me lleva a las lágrimas pensando en ella una vez más. Así es como fue. Carlos prefiere apostarse en el molino. como de costumbre después de comer.esos días.

“Destino. Una vez en tierra juntamos las pertenencias y emprendemos el camino hacia la camioneta. nos retiramos derrotados por el espeso monte y el cruel clima. Otra vez será.Carlos detrás de mí hace lo mismo. ese viento con el que navega el barco de los sueños en los mares del amor” 92 93 . Sin haber tenido suerte en esta cacería.

Cada vez que salía de permiso aprovechaba y salíamos a bailar con mis amigos. nada serio resultó de ello. Una chica que recién comenzaba su carrera en el espectáculo. Si conociera alguien no comprometería sus sentimientos.Capítulo X Prisionero La vuelta al cuartel después del permiso. al no corresponderse su amor. ya que Martín rara vez bailaba. tuve la noticia de que se había casado. Siempre tuve esa ilusión. Encontrándose una noche con amigos. en sus pensamientos recordaba esa misma escalera que traía a su mente 95 . a la deriva. Ya no era el mismo. Después de un tiempo. le llegó finalmente la baja del servicio. no volví siquiera a verla“ Así conoció algunas jóvenes. no podría volver a enamorarse. La miró mientras terminaba su trago. Eso me dolió mucho. La que recordaba ya que la relación duro más de un año fue Alejandra. parado en la barra del boliche. solo. Ahora estaba allí. en ese encierro que se prolongaría por un año más. Alicia lo había devastado. Transcurrido un año y ocho meses desde su incorporación al ejército. disfrutaría mientras durara. Era el momento tan esperado. En cada permiso de salida que se le otorgaba. no desaprovechaba oportunidad para salir con sus amigos. destrozado por el revés que había sufrido. En el campo pudo mimetizarse con el entorno para apaciguar su dolencia. Recuperaba su vida. Ya la había perdido para siempre. por medio de una amiga. siempre con la esperanza de encontrarla en algún lugar. su libertad. “Toda una vida pareció. no más. lo colocaba nuevamente en la triste realidad. vio que ella lo observaba sentada sobre la escalera que subía al segundo piso.

Después supe que había hecho una propaganda y era modelo para fotos o algo así. pero no se aguantaba que yo viviera siempre en mi pasado. La veía casi todos los fines de semana. Ese día había venido a bailar con su prima. ella decía comprenderlo pero la veía realmente como un obstáculo para llegar a formar una verdadera pareja con él. quien escribe tu futuro” 96 97 . pero al haber tomado la determinación de no involucrarse demasiado en una nueva relación. esta vez sin expectativas dejaría que todo fluyese. ¿por qué no intentarlo? Martín estrenaba compañera nuevamente. Eso causaba cierto recelo en la relación. Un día así sin más decidió dejarme. era Alicia. Aún conservo fotos nuestras. sentándose a su lado comenzó a hablarle. pero Alejandra no comprendía que la belleza no era lo que él amaba. Se encontraron al día siguiente en casa de la prima de ella. Estaba con una hermosísima mujer ahora. por miedo a salir lastimado. él con chistes y anécdotas le cayó muy bien y la acompañó esa noche. Le propuse salir. La charla se tornó divertida. Varias veces lo habían conversado. “Conocí a Alejandra en un boliche. Se dijo. Creo que llegué a quererla. pues es él. logró el efecto contrario. Fue mi culpa. la atracción era mutua. él lo sabía. en todas sus formas. Ella era de Santa Fe. Mis únicos recuerdos de ella. Ella se sentía extraña en ese lugar. Lamento no haber podido quererla como ella tal vez se lo merecía“ “Nunca subestimes al pasado. yo seguía enamorado de Alicia y no se lo ocultaba. Viajaba para verme.recuerdos. durante la semana hablábamos por teléfono varias veces. Pero se terminó cansando. pero trato de no pensar y ya con ímpetu se le acercó. Todo comenzó como algo pasajero. La relación duro casi dos años. Allí la conoció. Durante un tiempo llegué a extrañarla. Fui a hablarle porque estuvo largo tiempo mirándome.

en detalle. y más aún. ¡Qué sorpresa! Me dije. Mucha pena sé que le he causado. En esta oportunidad le mando un mensaje y me responde que pase por casa de la madre. ya que en todos estos años sólo la he encontrado unas veces. pero eso no es lo importante ahora. Quizás para resolver esta cuenta pendiente que llevo en mí hace largo tiempo. mi amada Alicia. pero no me atreví a hablar con ella de nuestro pasado. y él barriendo la vereda bajo los álamos que en verano cubren la calle de hojas. sentado frente a mi computadora. Pero el deseo de poder revivir el pasado es más poderoso. Durante el verano. Pero a veces es mucho mejor cargar el recuerdo de haber amado y perdido. veo con un cierto asombro que Alicia. Me ha dejado un mensaje. No sé aún de qué manera pudo localizarme. ahí se encontraba. Carlos: .Capitulo XI En un tiempo sin tiempo Es grato haber revivido esos bellos recuerdos. uno a uno. 99 .¿Qué haces? Flaco. Debo confesar que sentí intriga. pero no he cruzado más que algunas palabras. como va todo. me saluda. A veces nos vemos con Carlos por la tarde y salimos a tomar algo. jamás tuve el coraje de mirarla a los ojos y preguntarle que sentía al verme. Llego. Donde la pena es mayor porque se pierde la ilusión de ser querido aún. que volver a intentarlo y no ser correspondido. quise siempre saber de su vida. temiendo que sintiera recelo por eso. sabiendo que la vida me ha dado otra oportunidad.

Me puse a su total disposición para ayudarla en lo que fuere. Dicen que el pasado solo regresa una vez a buscarte. tenía que escucharla.¿Cómo te diste cuenta? Carlos: . Era una noche calurosa de abril. La tenía allí. dejé a la vista que mis sentimientos nunca cambiaron hacia ella. como seguramente todos tendremos. sin miramientos ni condiciones. Recuerdo haberle insistido en varias ocasiones de llegar a un encuentro. donde pudiera hablar con ella y expresarle algunas cosas que guardé durante todos estos años. su confidente. No le agradaba mucho la idea. Carlos: . todo el amor que yo sentía por ella.¡Mirá Martín no estoy segura de esto! . Te acordás.Dejame ver ¿Alicia? . Llegó a contarme que se encontraba sola desde hacía un tiempo. pero espero me haya perdonado. no era lo correcto. la miraba deslumbrado. me comporté como un caballero. ya ha pasó mucho tiempo desde aquellos sucesos.. 101 . como soñé todos estos años. Luego de los arreglos necesarios. Llegamos a concretarlo con el fin de hablar un poco y saber más de nosotros. hace mucho que no la escuchaba. La idea era comer algo en algún lugar un tanto alejado. en ese mismo instante quería besarla. es evidente. evadía mis ofrecimientos. estoy nerviosa. ante tanta insistencia. Alicia: . Alicia: . Solo la saludé e invité a subir. Olvidarlos creo que nunca. Con un poco de insistencia de mi parte me ha dado su teléfono y la llamé.No estés mal. sin embargo. me invadía una sensación inexplicable. Mary hizo posible este encuentro. sólo que nos viéramos. Pero las palabras no son palabras sin su dulce voz. Sin embargo la alegría de ese encuentro se la debo a una amiga muy cercana a ella. Pero después de todo reprimí mis sentimientos. Los mensajes y las charlas se fueron incrementando con el correr de los meses. para distender el momento nada mejor que música de nuestros tiempos. . ¡Lo correcto! (Hacer lo correcto me alejó de ella la primera vez) ¿Debería repetirlo? O debía escuchar a mi corazón y actuar en consecuencia. Alicia: . me enteraría después. que tuvo que alejarse de su esposo luego de muchisimos años de matrimonio.Mmmmm. Le conté partes de mi vida. pero más allá de eso yo solo quería verla.¿Cómo sabías? ¿La viste en mi muro? Carlos: .Tengo un nudo en el estómago. Al verla llegar no existe palabra que exprese lo que sentía. Dale boludo pensá. Estaba hermosa.Boludo. boludo. así que decidí tomar el riesgo. Debo admitir que fue muy cordial conmigo. solamente vamos a dar un paseo. pero no sería un buen comienzo.No tenés de que preocuparte. Disfrutemos de este encuentro. aún sin conocerme depositó toda su confianza en mí. pues Alicia tomaba muy seriamente sus consejos. Le propuse un encuentro. y preguntarle otras tantas que siempre desee saber.Esta música era de cuando éramos jóvenes. . Nos contamos un poco nuestras vidas. Yo no tengo ni idea de la cibernética. abrazarla. todavía conservo un casete que vos me regalaste. 100 por causas que desconozco aún. es así que conversamos muchas veces sobre el tema.Qué muro. Pero reticente.¡¿Sabés quién me mandó un mensaje?! Carlos: .¡Para que andes con esa cara de estúpido debe ser una mina! . ¡Esa mina siempre te pudo mover el piso! Sin duda mi forma de actuar en el pasado dejaba a simple vista. Salimos una noche. Su contacto despertó cierta curiosidad en mí. En unos de los mensajes que cruzamos con Alicia. la pasé a buscar.

váyase a saber que se encontraba pensando. ya se notaba un poco mas relajada cómo disfrutando de la situación. No se si es cierto los años pasan. recordando situaciones vividas. te dejo elegir. Esperé todo este tiempo atesorando ese amor. Vos dejaste mi vida por la mitad. ya que notaba un grado de persecución en ella. pero no sea por acá. sentía que algo quería decirme pero se detenía al intentarlo. la elegiste a ella.no se si funciona. podía ver tristeza en sus ojos. Decidí que sería el momento oportuno de que lo supiera.No mientas. ¿todavía lo escuchas? Alicia: . Cruzó sus piernas dejando ver toda su belleza. Ella mirándome apretó mi mano. donde seguramente nadie nos reconocería y podríamos conversar tranquilos. Eso se lo reproché. no cambiaste nada! . tal como la recordaba. lo tengo guardado. Me observó en silencio. siempre lo pensé. esa misma que en tantas noches de soledad en el monte. Las luces provenientes del exterior.¡Sí vos me habías dejado! ¡Me abandonaste Martín! Y no te importó lo que yo sentía. dejaba ver el recuerdo de nuestro amor en la corteza de ese viejo árbol. El día que la lastimé.. 102 Al llegar. La temperatura descendía. después de todo. con una mirada vacilante perdida en el exterior viendo los autos pasar. no debo culparla. Muchas cosas me pasaron y cambié mucho. los vidrios empañados le daban un aspecto invernal a la noche. me dejaste por ella Martín. No podía creer que fuera verdad. no pude resistir más y le tome su mano. Se emocionó muchísimo al escucharme. Lo que daría porque ella pudiera verlo. Ella tomada de mi mano. pero no pude evitarlo. quería ver su reacción. tajaban la oscuridad que se vivía dentro del vehículo. Alicia: . Tampoco yo quería que alguien nos viera o sería un problema para ambos. Un poco nerviosos los dos. bajo la luz de la luna. . alejándola de mí. Alicia: . hablamos durante largo tiempo. para algún día entregárselo y escuchaba eso. pero con justa razón me dijo. así permanecimos mirándonos sin decir palabra alguna. El causante de esa separación fui yo y debo asumirlo. Nos detuvimos permaneciendo dentro del vehículo en el estacionamiento. pero de otra manera. Esas lágrimas no eran en vano. que lindos temas sonaban en esa época.Gracias. ¿Cómo querías que te recibiera? . 103 . Siempre pensé que ella aún me quería. Pero gracias igual. en ese corazón que sería testigo perpetuo de nuestro amor y la razón de haberlo hecho. las circunstancias dominaban el encuentro. su corta falda combinaba con sus botas negras. No podía creer que esas palabras salieran de su boca. Alicia: . La charla fue intensa. Al verla intranquila no sabía exactamente cómo proceder.Vamos a algún lugar.¿Me amabas? ¿Y ahora? Ya no sentís nada. debo admitirlo. Yo te amaba. ¡Vos sí que estás igual. tal como te recuerdo! Alicia: . Sólo unos minutos pasaron. Se llenaron de lágrimas mis ojos. Conocía un sitio en las afueras. cuando regresé a buscarla y ella me rechazó.¡Estas hermosa. Le relaté la noche en que tallé nuestros nombres. ahora es diferente. hace veinte años que llevo un secreto que nunca pude confesarle. en ese momento llegué a odiarte y más viendo que volviste con María. No quise incomodarla. así sin más preguntas partimos de allí con la idea de cenar. Pero no quería opacar el momento. solo le tome su mano.¿Dónde vamos?. pero sí. como conteniéndome. no sabes como te amaba. .Me acuerdo. Te quiero.Sí te amaba Martín. Seguía siendo mi princesa. nos encontrábamos hablando de viejos sucesos. pensaba. encontramos un lugar tranquilo.

Y así me lo pagaste. cómo queriendo tomar distancia de mí. ¿Como sería mi vida si no la hubiera abandonado? Si con la verdad le hubiera ido. ya no soy la misma. igual o más que antes. juntar sus labios con los míos después de todo ese tiempo. 104 Esas fueron sus palabras. . Crucé la línea. ¿Pero quién podrá aseverar si fue lo correcto? Alicia: . ya no podría sentir lo mismo. Lo sentía. La claridad con que me veía. De pronto tomé una determinación impulsiva. no queriendo incomodarla. ese cabello negro azabache que nunca vi en otra mujer. Posando mi mano sobre su hombro avancé lentamente y la traje hacía mí. Siempre creí que no me quisiste. Así transcurrió el viaje. Me amó muchisimo y la había lastimado.Nunca me lo voy a perdonar. pero me reprochó haberle mentido. Había planeado este encuentro muchas veces. Pero de mí… ¿Qué decirle de mí? Yo quería volver en el tiempo y que todo fuera un mal sueño. fue una sensación incomparable.Sí es verdad. aunque resistiéndose lo hizo. lo que siguió fue hermoso. ya no puedo quererte como antes. Mirá si nos ve alguien acá. Le conté la verdad que le negué aquel día. como la amé siempre. Alicia: . recostada sobre la puerta del auto. podría jurarlo.Ya no siento lo mismo. era una noche mágica como siempre la había soñado. Alicia: . Aunque siempre pensó que yo no la quería. tal cual así lo recordaba. ¿sería diferente? Tantas penas por un secreto. improbables ilusiones. Sentí en ese momento que atravesaba las barreras del pasado. Ella mientras tanto. solo tenía ilusiones. Yo te sigo queriendo. Ella no me dejaba esperanzas. de repente y sin razón. Alicia: . Me asombró mucho la frialdad de sus pensamientos. así te vi. como la amo. A pesar de eso. ella ahora lo sabía. ¿que conociera la verdad cambiaría algo ahora? ¿Tal vez lo entendería? pensé. Como lo que era esa noche para ella. que entendiera que la amaba. todo.¡Vos estás loco! Me van a matar si se enteran que estoy con vos. pero que querías que hiciera. por alguna razón me encuentro acá. pero en ese momento. como la amé una vez. Pero vos me contactaste. Pasé muchas cosas que me cambiaron. Martín. pero nada más.En esta ocasión éramos dos amigos que se reencontraban después de muchos años.Me hubieras dicho la verdad. podríamos haberlo resuelto de otra manera Martín. trató de perdonarme. solo me vería como un amigo. se mostraba esquiva. La rodee con mis brazos suavemente. tal vez tenía razón. que te iba a decir. Solamente puedo entenderlo y perdonarte. Pero se había hecho tarde. jugaba con su cabello. Darte la oportunidad que me explicaras. Necesitaba cerrar nuestra relación que se vio interrumpida en aquel momento. sin embargo sólo estaba allí. de eso estaba ella segura. y lo peor que unos días antes te di todo de mí. Alicia: .Ahora no cambia nada. se asombró. la verdadera razón de nuestra ruptura. Tengo toda una vida. pero el día que le negué mi amor había endurecido su corazón. Yo no entendía que pasaba. tristes palabras. todo era opuesto a lo que ella creyó todos estos años. me abandonaste. Yo no quiero sufrir más Martín. ¿modificaría algo esta confesión? Seguramente no. en detalle. La noche nos envolvía en una especie de somnolencia.Yo entiendo. supuse que algo necesitás decirme. 105 . el tiempo apremiaba y emprendimos el camino de vuelta. solo mirándonos sin decir palabra. Quería nunca haberla dejado. Pero no todo es como uno desea. . hijos. nada cambió. Deseaba que volviera a ser mía. ¿Por qué falsamente le negué mi amor ese día? Hice lo que creí correcto le dije. Palabras. jamás deje de quererte. En cambio yo. no se sabe lo que puede pasar. mirándola. Era ya momento de que lo supiera. La tomé por su cintura e intenté besarla. Estoy desconcertado. pero aún desconocía la verdadera causa de lo que fue mi alejamiento. Sólo despertar y estar con ella. debía regresar.

La dejé en su casa, sin dejar de insistir durante todo el trayecto para que me invitase a pasar, pero se negó rotundamente. Al llegar y bajar de mi auto se despidió, asegurándome que no habría otro encuentro, no debería haberlo me dijo. Las cosas estaban claras desde su punto de vista. Me marché de allí con el corazón roto, en ese momento me invadía el mismo dolor que seguramente ella sintió aquel día, pero todas mis esperanzas estaban puestas en esos besos, queriendo que despertaran en ella algún recuerdo, un pequeño vestigio de amor oculto en algún rincón de su corazón. “¿Tendría uno que seguir siempre a su corazón? ¿Perseguir sus sueños? Tal vez sería la manera de lograr la felicidad, pero los compromisos sociales, imponen condiciones, que muchas veces se sobreponen a nuestro sentir.” Llegado el fin de semana siguiente, emprendí un viaje al campo. Realmente no quería irme, quería estar con ella, pero estaba planeado desde hacía tiempo y no podía faltar a mi palabra. Intercambiamos algunos mensajes. Le conté que cazamos un puma. Feroz y peligroso animal, cuenta el folklore Pampeano. Yo no lo creo así y esto que cuento es lo que ocurrió en esta cacería. “La vida es un sinfín de caminos, el que decidas tomar, definirá tú destino”

106

107

Capítulo XII Muerte en vano

Partimos de casa 8 am, como siempre con Carlos de compañero. Recordábamos viejos tiempos durante el viaje. En esa oportunidad hablábamos de la fiesta de fin de curso, largos años ya pasaron. Que lindos recuerdos me traen. Carlos: - Te acordás que nos fuimos a bailar después de la fiesta, en la caja de un rastrojero, con el Tuta, Nabisco, Giménez, la mulatona, Alicia y otros. ¡Éramos una banda! - ¡Sí!…. ¡La mulatona! ¿Cómo se llamaba? Carlos: - No me acuerdo. Me acuerdo por qué se lo decían, pero el nombre no lo sé. - ¡Qué cosa impresionante! ¿Sabes que la encontré la vez pasada? Allá donde yo estudiaba, y se acordó de mí. Yo no sabía como llamarla, casi le mando cualquiera. Carlos: - Y vos boludo, te fuiste a otro boliche, ¡jajaja! Eso te pasa por querer ir en tu auto. - ¡No me hagas acordar! Yo me confundí y me fui para otro lado, me perdí la joda. Esa noche no pude estar con Alicia. ¡Qué garrón! ¡Me acuerdo y me quiero pegar un tiro! Carlos: - ¡Si se tiene que dar, se da, y si no nunca se tuvo que dar! - ¿Te pusiste filosófico o te está pegando el escabio por adelantado? Vos sos un gil, no vas a entender nunca. Yo me enamoré, Alicia ¡Es mi esencia!
109

El viaje fue placentero, recordando viejos tiempos. Llegamos al campo a media tarde. Teníamos un par de horas para comer algo, juntar nuestras cosas y dirigirnos a los apostaderos. Carlos, como siempre, eligió el apostadero metálico. Y yo, mi árbol. Decidimos separarnos ésta vez, veríamos quien tendría más suerte. Después de recorrer unos kilómetros dejamos la camioneta a medio camino y nos separamos cada cual con su rumbo. Caminé unos dos kilómetros sin problema alguno ya que aún era de día. Los insectos, muy molestos por cierto, revoloteaban a mí alrededor. Los pájaros en bandadas ya se reubicaban en los árboles para pasar la noche. En poco menos de media hora estaba al pie del árbol. Frente a él se presenta una playa de unos 40 metros de ancho, sobre la cual se encuentra el bebedero. Es conveniente siempre estar cerca del agua. Había cavado unos pozos bastante separados entre sí y en los mismos enterré un poco de maíz que volví a tapar para que las alimañas no se lo comieran. Con esos pocos granos retendría al jabalí por más tiempo en el lugar, si decidía venir. El sol comenzaba a caer. El horizonte se había teñido de un color rojizo por el ocaso y reinaba un silencio absoluto, roto ocasionalmente por el trinar de algún pájaro solitario. Un par de peludos trataban de desenterrar algo de maíz de los pozos, pero por su profundidad desistieron. En el agua del bebedero se reflejaban algunos árboles cercanos que proyectaban unas sombras oscuras, quebradas aquí y allá por el naranja rojizo del cielo. En conjunto se tenía la sensación de armonía y nada parecía indicar que la misma fuese a ser quebrada en algún momento. Varias horas luego, la noche había dominado el paisaje. La luna asomándose en el horizonte con su tenue luz dejaba ver algunas sombras que se movían contra el monte. Era una pareja de zorros colorados que atraídos por el olor del agua, querían, tal vez, saciar su sed.

Yacía ahí, sentado entre los tres troncos cerca de la copa del árbol. Ya acalambrado por la posición decidí enviarle un mensaje a mi compañero distante unos kilómetros en el otro apostadero, para ver si había podido ver algo. No obtuve respuesta. Aproveché la tranquilidad de la noche y mandé un mensaje a Alicia, para contarle que estaba viendo en la penumbra ese corazón tallado con nuestros nombres dentro. De pronto, siendo ya las doce de la noche, comencé a ver, con la luna ya en lo alto, una grotesca figura a un costado de la picada. Tomé mis binoculares y ahí lo vi. Era un jabalí, estaba solo. Seguro sería un padrillo ya que las piaras se manejan juntas y son siempre unos cuantos animales. Se asomó por un momento pero regresó sobre sus pasos a la seguridad del monte sin darme tiempo a nada. A pesar de eso, tomé mi fusil y me preparé en posición. Para él animal todo parecía estar tranquilo y en orden. Aún así, se mantuvo observando desde su escondite, sin exponerse. Estaba esperando algo más, que la luna de Abril fuese opacada por las nubes, así podría cubrir los últimos metros entre el monte y los cebaderos sin ser visto, con total seguridad. Pasada cerca de una hora, ni él ni yo estábamos plenamente seguros de que el otro estuviese en las cercanías. Si el animal hubiese pensado por un minuto que podría haber alguien acechándolo no hubiese entrado. Todas las precauciones que había tomado eran las que toma por rutina. Es la única forma de sobrevivir, por eso suelen llegar a viejos. Por otro lado yo tampoco podía saber si el animal estaba aún ahí o si acudiría al cebadero. Sólo podía confiar en que lo hiciese, pero nada más. De la misma manera que el padrillo tendría que confiar en su suerte, si quería comer esa ración extra. Esa sería para mí la oportunidad esperada. Para él, podría terminar en un susto o un desastre, dependiendo de mi puntería.

110

111

me lo encontré mirándome en el monte. algunos pájaros emprendieron vuelo bruscamente. donde debía atravesar otros doscientos de monte espeso. Dos ojos amarillos brillando por la luz podían verse a no más de veinte metros. cómo ya no tenía sentido no hacer ruido. La piel se me erizó.¡A ver si aprendés a cerrar esta tranquera. Adentrándome un poco. La noche ya estaba perdida no quedarían animales cerca con tanto ruido. Decidí regresar. Caminamos apurados esa larga distancia que nos separaba del lugar donde había herido al animal. Uno. pero lo hice en un segundo.Quizá esta noche tuviese un poco de suerte y pudiese verlo más de cerca. Lo giré y disparé. . así que a cruzarlo me dije. Muchas veces el tiempo sufre un desfasaje durante la noche. que siempre tengo que bajar para ayudarte! Le recriminé cansado de que sea tan inútil. Tomé mi fusil con bastante trabajo ya que llevaba mantas y ropa sobre mi hombro. Comencé a oír ruidos desde el lado derecho de la picada.¿Qué pasó flaco que venís haciendo bardo? . Empapado en sudor. Lo tenía frente a mí. huyo del lugar. al dirigir el reflector a un claro lo divisamos arriba de un caldén en la lejanía” Pero este no era el caso. Al estar descendiendo del árbol. Entre tanto miedo y desesperación. junté mis cosas y comencé a caminar por la picada en dirección a la camioneta. Me tomó unos instantes comprender. Decidí investigar un poco más y dirigí el reflector en esa dirección. ¿Me vería como una presa tal vez? No iba a arriesgarme. me limité a correr en la dirección en que venía hasta salir del monte. Pasamos una tranquera de alambre. ¿Qué debía hacer? Girar y huir del lugar sería un tanto arriesgado.No. me dirigí hacia allí para no perder el rumbo y terminar dando vueltas en círculo. tiré las cosas en la parte trasera y me fui de allí a buscar a mi compañero. vino a la aguada? . Frente a mí había cinco vacas que se acercaban al agua por la picada. El animal dio un salto como de un metro y herido. ¡Me pegué el cagazo de mi vida! ¡Vamos a buscarlo! Carlos subió a la camioneta y agarramos por el sendero bordeando el alambrado que separaba los cuadros. De repente. la cual él nunca podía cerrar solo. sin darse cuenta. Llegamos en el vehículo hasta el borde del monte. Busqué mi jarro y bebí algo de café caliente.¡Me parece que le pegué a un puma! ¡Vamos a buscarlo! Carlos: . parado inmóvil al igual que yo. Llegué donde él se encontraba. tal vez alarmados por mi presencia.¿Qué. Continúe así los cuatrocientos metros que me separaban de la camioneta. Uno de los alambres del boyero la cruzaba casi al ras del piso y los animales al no poder verlo se lo llevaban por delante. en la soledad y el silencio dormita. llegué al final del camino. Recorridos unos ochocientos metros. a lo lejos ya podía verse el otro extremo iluminado por la claridad de la luna. el ruido a ramitas quebradas y el movimiento que producía hizo que las vacas corrieran en estampida. Se asombró por las luces en medio de la noche. Carlos: . Siendo casi las cinco. De repente el reloj ya marcaba las tres de la mañana. debo haberme quedado dormido. con la consiguiente sacudida que esto producía en el otro extremo. Tres horas habían pasado en un instante. ¡Estaba al lado mío!. sin ningún aviso. Debe haberse alejado pensé. Di contra el suelo. me levanté y trepé un par de ramas para poder ver que ocurría. 113 . Parecían vacas pero no podía verlas. ¡Un enorme puma me miraba fijamente! 112 “La única vez que había visto uno fue una noche mientras la nieve caía intensa en el sur pampeano. Difícil tarea sin la luz del día. Linterna en mano. Pero nada de eso ocurrió. pero es el único camino.

la claridad ya penetraba. De esa manera nos íbamos acercando mientras esperábamos la luz del día para poder usar nuestros binoculares. un rastro de sangre nos llevó hasta él. Con mucho trabajo entre los dos logramos arrastrarlo fuera. Después de lo ocurrido con el puma. A media tarde hablé con Alicia para contarle lo sucedido. Había que elevarlo a la altura de la caja del vehículo para cargarlo. Los movimientos en plena oscuridad y dentro de ese monte eran muy lentos. Fuimos en busca de la camioneta ya que era imposible poder levantarlo del suelo. Yo en medio del monte perpetrado sobre el tan querido árbol me encontraba nuevamente. Quedaba aún una noche más. Me desconcertó. Una vez concretado partimos hacia el puesto. Recostado sobre un caldén estaba el animal. Yacía allí inmóvil aquel bello felino que había muerto en vano. cuidábamos de no hacer ruidos con las ramas. Regresé al puesto esa mañana desconcertado. pero la cacería continuaba.Logramos llegar. Le confesé que tuve miedo. yo la sentía muy cerca.No tengas miedo yo me quedo con vos esta noche Martín. Después de recorrer el sitio durante una hora más o menos. ¿Por qué lo hacía? ¿Qué es lo que sentía realmente? Se encontraba cerca de mí esa noche. hubo un gesto hermoso de parte de ella. Lo levantamos con mucha dificultad. muerto. herramienta imprescindible en este tipo de situaciones. Fue tal vez ese breve encuentro al cruzarse en mi camino el que definió su destino. Su voz me transportaba a un lugar de ensueños. aunque estaba a cientos de kilómetros. Era enorme. Alicia: . o mi temor a la reacción que pudiera tomar al verme correr quizás la que provocó este hecho. ya que nunca tuve la idea de matarlo. “No solo de la muerte vive el cazador” 114 115 . tanto que no me percataba de lo que sucedía a mí alrededor. Hablamos durante horas hasta entrada la madrugada. llamándola esa noche. No tan alegre por la muerte de tan temible adversario me sentía en ese momento.

Lo que sentía. tomé suavemente su mano. cambié el rumbo y aposté todo por ello. Alicia aceptó una nueva salida. los mensajes era lo único que tenía de ella. Nos veníamos observando. Ella como de costumbre sin reparar en lamentos. aunque no me importaba todo lo que tuviera que hacer para que me quisiera. Pero yo sin darme por derrotado. recuerdos. ya con su consentimiento. esa sensación incomparable que me invadía. Me dirigí al lugar que veinte años antes fue testigo de nuestro amor. siempre renuente a matar mis ilusiones. Mientras regresábamos. Afortunadamente ante tanta insistencia por mi parte. mirándonos profundamente. Fue de tarde esta vez. Ella. tratamos los mismos temas. Quisimos regresar al mismo lugar. avanzaba un paso más. 117 . Nos besamos esta vez con más pasión. que lo nuestro era solo un sueño. volví a expresarle mi amor.Capítulo XIII ¿Y después que? Durante la semana siguiente. procuré ponerla a prueba. me ataba a un efímero sueño en el cual querría vivir por siempre. Sin consultarlo. y de esa manera definir de una vez este enrarecido encuentro plagado de incertidumbres. se encontraba esquiva a mis sentimientos. Al llegar. juro que podía ver en su rostro todo el reprimido deseo que llevaba consigo. Mientras ordenábamos algo para comer. podía sentir su tersa piel erizarse a mi tacto. Me veía a mi mismo como un paupérrimo enamorado. la tarde templada invitaba a permanecer bajo la tenue nubosidad que nos protegía del sol de mayo. repetía firmemente que no podría volver a quererme. anécdotas. Todo esto no hacía más que acrecentar mi confusión.

¿No ves la realidad? Esta ahí. lamento no quererte como vos querés.El tren del pasado pasa una sola vez Martín y para nosotros lamentablemente ya pasó. es lo que tengo que hacer ahora.Sí. Me daba todo pero siempre guardándose algo. . con su familia. quiero guardarlo para mí. Había pasado el fin de semana allí conversándolo.Démonos una oportunidad. . pero no lo amo.Querés volver. y luego arbitrariamente no atendía mis llamados.¿Si supiera que va a ser de mi vida?. sin pensar en las consecuencias que esto pudiera ocasionar. ¡Estamos locos! . Cuando sentía que se afianzaba la relación me desestabilizaba nuevamente con sus cambios de actitud. ¿A qué estas jugando? Alicia: . volví a vivir el amor que sentí por ella aquel día que la hice mía. Yo espero estar haciendo lo correcto. eso no cuenta. Nunca voy a olvidarlo. este momento juntos no significa nada para vos? ¿No te das cuenta que me querés? Mirame y decíme si no es así. 119 118 . su largo cabello deslizándose sobre mi rostro. pero de un momento a otro se volvía fría y distante. pero esto tiene que terminar acá Martín. En ese mismo lugar donde estrene su suave piel. Es más me lo dijo.¿Por qué me decís esto ahora? ¿Vos no querés estar conmigo? ¿Cuál es el problema.” Solo fue un segundo de placer. contrario a lo que pensaba da segundas oportunidades. Me sentía como un jabalí deseoso de comida. lo quiero. pero entendeme. lujuria. me confesó que estaba en tratativas de volver a vivir a su casa. y la felicidad. pero no se resistió y los dos nos entregamos. En uno de esos encuentros pareció llegar a quererme. por ella. pero profundamente alegrado. Sumamente excitada.Ese es un asunto mío. Alicia: . Alicia: . Cada vez que deseaba verme. asistiendo al cebadero. que es muy diferente. ni yo lo sé. He llegado a entender que la vida. En otras ocasiones la notaba disfrutando de mi compañía. Alicia: . . Pero lo más triste es que estaba dispuesto a correrlo. Muy confundido. mirala. Alicia: . dejó hablar a su corazón. yo contemplando su hermoso cuerpo. qué te molesta? Me estás volviendo loco. a sabiendas del riesgo de recibir un mortal disparo.No amor. “Martín te amo.Fue tan hermoso cómo la primera vez. Alicia: . Esa tarde que recordaré por siempre.La tomé por sorpresa lo sé. No te das cuenta de todo lo que te quiero. desenfreno. solamente yo se lo que siento. me confundía con sus cambios de actitud. de todas maneras quería regresar. fue esa única vez. Llamaba para verme. vos siempre me presionas. ¿no lo entendés? Mi confusión la transformó en la titiritera de mi destino. . En los encuentros me demostraba pasión. me encontraba sumergido en un mar de contradicciones. cómo nunca olvide aquel día. sin saber si sería o no lo correcto. Definitivamente hay que tomarlas sin dudar.¿Como me decís eso. te amo. no quiero más problemas de los que tengo. La locura me invadía. yo no podía evitar complacer sus deseos. ¿que más tengo que hacer? Alicia: . ¿vos estás segura de quererlo realmente? ¿El realmente te ama? Yo creo que no. aquella primera vez.Y los sueños. Esta incertidumbre tenía una razón. Estaba sobre mi. Seguís siendo mi princesa. y ahora quería alejarme de su vida. afuera. Momentos antes amándonos desenfrenadamente. con una mirada inconsolable. Pero la vida continúa para los dos.Esto solo fue un sueño que vivimos despiertos. el que tal vez liberó todo su verdadero sentir. No lograba entender. Algunas veces decía no sentir nada por mí. (yo jamás dejé de contestarle). sintiéndola mía. Siempre hay que tener esperanzas.

Sólo existió una carta. lo sentía. Yo solamente quiero estar con vos y que me quieras. Pero no para revivir el pasado. muchas veces.Martín vos me tenés idealizada. ¿Qué más podía darle? Si ella realmente no me necesitaba. y ya nunca más volví a verla. Todo vuelve en la vida. animal vagabundo que la suerte cruzó en mi camino.Y yo. El precio de alcanzar un sueño. “Así es que me dije ¿Seré yo como aquel puma. pero no quería verlo. tenés que ver la realidad ¿Vos querés que te quiera? ¿Y después qué? Pensá. nuevamente me la arrebataba la misma persona. la que selló mi destino?” 120 Siempre creí ser un gran cazador. no fue una despedida. dejó que el tiempo y la indiferencia se encargaran de darme una dura lección. es pagar con lo más preciado que se tiene. ¿Fue mi ilusión de que todo volvería a ser como antes lo que no me dejaba ver la realidad? ¿No fui capaz de ver lo que ocurría? Ya no éramos los mismos aunque deseara que así fuera. acepto el precio. los llamados cesaron.Martín. Solo necesito eso. 121 . Ese último encuentro ¿Fue la despedida acaso? No. Pero la vida con el tiempo me ha demostrado que inexorablemente todo cambia de una u otra manera. me transportó en el recuerdo veinte años atrás. ¿qué lugar ocupo en tu vida? ¿Cómo sigue lo nuestro? Alicia: . sufrí el mismo desprecio que aquella tarde en que fui a buscarla a su casa al salir del cuartel. la nuestra. yo pienso ahora. Me daba cuenta ahora de mi fatal error. Había perdido todo lo que soñaba tener. De un momento a otro sin saberlo uno puede volverse presa del destino. Alicia: . jamás la hubo. Fui yo tal vez.. esto es una locura. y que ironía.No sé. te quedaste atado a un recuerdo de lo que ya no somos. esta vez sí le entregaría la carta. que con mucha pena y dolor escribí. Ese triste día. Yo sólo podía ofrecerle el recuerdo de un tiempo pasado. Lo merezco tal vez. Desde ese día cada vez se mostró más distante. contestaba solo algunos de mis mensajes. y sin quererlo con un disparo sellé su destino? ¿De la misma manera fue esa eterna ilusión de querer que se cruzara en mi camino. ¿a cambio de eso le pedía su amor? Mísera moneda de la que disponía para negociar. Dolorosamente la relación llegaba a su fin. En mi ha quedado el sentimiento de que me ha hecho pagar las culpas del pasado. Se la entregué junto con esta historia. vos no tendrías que estar. en todo sentido. la que forcé al destino a que te cruzaras nuevamente en mi camino. ¿y después qué? . Pero habría una diferencia.

mísera moneda es de la que dispongo para negociar” 123 .“Si que me ames tuviese un precio.

de mis pensamientos. amor. solo para ti. aquel día te negué mi amor. a flor de piel. Aunque mucho hubiera querido poder ver desde el interior de tus ojos. No voy a decirte que no te extraño porque me muero de ganas de estar contigo en este momento. aquellos que habías dejado. por siempre allí. por haberte hecho esclava de mis sueños. sin importarme verte a escondidas.Carta a un Amor no correspondido “Alicia. por amarte tanto. porque fui feliz. Lo vi en lo profundo de tus ojos. en el que deseaba navegar junto a ti. Perdóname. y lamentablemente perdí en un segundo los días más felices que había vivido. porqué me haces falta y tal vez más que nunca. o tal vez no. Pero ahora te alejas. sin embargo el amor no puede imponerse ni obligarse. matando mi ilusión. Diferente debe ser tu sentir. por tener ese deseo egoísta y caprichoso. al finalizar habrás entendido lo que realmente quisimos ser. si ayudarme y comprenderme. pero lamento haberme equivocado. Quería que a pesar de todos los años pasados. te mentí. esperando por mí. es mi humilde opinión la que te ofrezco. que fue la más bella y soñada que viví. pues lo llevas guardado en lo profundo de tu corazón. Sé que no volveré a verte. Si nosotros o el destino lo evitamos. pero que a pesar de todo cumplirá la promesa de amarte por siempre. no lo sé. sin tener el coraje de compartir la verdadera razón de mi alejamiento. sólo deseaba que tu llenaras los espacios vacíos que habían quedado en mí. definitivamente morí. a la deriva. me dejas solo. tal vez inocente de que tu amor estuviera ahí. lo era en ese 125 . Tampoco decirte que no te necesito. una vida que está muriendo. ya que nunca podré conocerlo realmente. sabrías realmente cuanto yo te amo. que alegraras mis tristezas y alimentaras mis fantasías. espero leas completamente. No creas que pretendía toda tu vida. No me acobardaba vivir en esa mentira. esperaras por mí. contigo. de mi vida. más aún pudiendo haberte dado la posibilidad de que tu decidieras. amor. detenida en el tiempo. debe construirse. en un mar inmenso y desolador. cómo me ves realmente. como nunca. Lo sé. Yo ya no estoy aquí. pero que tu lo decidieras. morí aquel día gris al verte dejar aquella plaza alejándote bajo la arboleda hace ya tantos años. que jamás podrás amarme. Si supieras lo que he sentido al escucharte decir. Pero tal vez fue algo necesario. razón alguna deberá existir. Ver cómo rompía tu inocente corazón falsamente. Tuve la convicción.

olvidar los demás. ni a ti ni a nadie. Lo correcto. Así sin más me despido. Te regreso mis ilusiones de salir a almorzar nuevamente juntos. en mis brazos. esa que te negué ese día viéndote partir llevándote toda mi vida en un segundo. como aquella tarde que sin condiciones volviste a darme tu amor. conoces los hechos que nos distanciaron. Martín 126 127 . Te dejo mi amistad. Mantuve tomada tu mano por horas y tu presencia me dejaba atravesar las barreras del tiempo. lo tuviste durante todos estos años. También las lágrimas que no lloré mientras no estabas a mi lado y mi deseo de que seas feliz allí donde sea que tu corazón esté. debo llevarme algo que un día dejé en tus manos sin que me lo pidieras. cada vez que estabas a mi lado. aunque estaba a cientos de kilómetros. Todo me lo quedo. el que solo guardaré para mi. como yo lo hubiera hecho si la vida lo hubiera permitido. Nuestras memorias del ayer. es mi corazón. Quién puede decir ahora si fue lo correcto. Tal vez me perdones. Difícil seguro será. Adoré revivir esos bellos momentos que había compartido junto a ti y que nunca jamás volverán. Ya no vendrá por nosotros. Quiero devolverte esas ilusiones que me diste. celos tontos que en realidad no eran nada porque no te tenía realmente. tal vez el tiempo nos lo dirá algún día. a minutos del ocaso. Me quedo tan sólo con algunas miradas. Explicarle que el amor que conocimos y compartimos se quedó aquel día en ese lugar. Me quedo con todas las lágrimas que derramé mientras escribía estas líneas. Son cuatro palabras ¡Te amo hasta el cielo!. dos décadas después. solo tú lo sabes. Devuelvo tus ojos. pero debí ser fuerte. en realidad deseaba con toda el alma que no pasara el tiempo porque no quería irme. seguramente no lo olvides. para que sane y vuelva a latir como antes. mi insistencia. para que en otra vida tú me puedas ver con mis ojos. que alguna vez tiempo atrás tu me decías y dolorosamente para mi corazón nunca mas volví a escuchar. ¡Cómo los he extrañado todos estos años en silencio! Sin embargo. que inevitablemente debemos compartir. ya no tiene la ilusión de ese amor que era su alimento. que vestía un blanco impecable.momento. debo regalarte todo ese tiempo que ahorré para tí y las pocas historias que te conté mientras parecía que no me escuchabas. Me quedo sí. Ahora conoces la verdad. A cambio te doy aquello que no puede dejar de sonar en mi alma. sé que habrá una razón. te sentí junto a mí. la primera vez que caminamos juntos al salir de la escuela y con timidez te confesé mi amor. por siempre. por eso no puedo reprocharte nada. tal vez te forcé un poco y a causa de eso la alegría fue breve. para siempre perplejo en el tiempo. con esas despedidas que duraban horas y que. para así saber cómo yo te vi y amarte como te lo mereces. Princesa por siempre serás. Parece que después de todas estas lágrimas estoy un poco mejor. es el más bello recuerdo que tengo. porque quien ama de verdad procura la felicidad del otro y yo deseo la tuya. Te dejo mi oración a Dios. que sospechaba oculto en algún rincón de tu ser. de esas que no creo que tengas nunca y mis ganas de cuidarte. ya no somos los mismos. No quisiera hacer esto. Aquella fracción de tiempo. como lo fue la mía. Tal vez en tus sueños se presente algún día y recuerdes cada detalle vivido conmigo y así sepas por qué he de amarte así. Esa fría noche de cacería que me acompañaste de madrugada. Por cierto el día mas especial. ¿Recordas? Esa calle polvorienta cercana a tu casa. aunque dolorosamente no sea a mi lado. No es que no quiera dejártelo. Para mí. ¿cómo explicarte? Necesito cuidarlo un poco para que se recupere de tan amarga decepción. mi coraje. los más bellos que me han visto. La vida continuó. Mis celos. las que me vieron ese primer día que salimos juntos. Así necesito devolverle la esperanza que le arrancaste en un descuido. Hay algo sí. no regresara jamás. el tiempo olvida. el dolor que en este momento siento. Pero lo que nunca te daría. Debemos guardar los mejores. ese amor que tanta falta me hace. Te regreso mis ganas de ti y ese cosquilleo en mi cuerpo esa noche que volví a juntar tus labios con los míos. pero de pronto te alejas para siempre. selló con un beso el compromiso que sería eterno. Con esos largos y lindos besos que a veces me dejaban sin aire. En ese mismo instante me di cuenta de lo que realmente había perdido y lo tanto que te amo aún. tú me la diste. como una vez te tuve. Otra vez la vida. Sea cierta o no. Hacerle entender que el tiempo no espera. En ese mismo instante donde mi Princesa de ojos negros. Lo sé. era un grave problema en aquel momento. me dio una oportunidad. esa cuenta pendiente que llevé como una carga todos estos años. pero hiciste revivir mi pasado. esos hermosos momentos que atesoraré hasta el final de mi vida. después de muchos años. El dolor. pero ahora.

detenidas en el tiempo. Todo ese amor que Martín expresó por mí en cada letra. sino dos veces. en cada párrafo. aquellas que nos separaron. no solo una. Largo tiempo ha pasado desde aquellos momentos. tantas vivencias. Ahora es justamente a mí. Como lo he dicho en un principio. Demasiado tarde me di cuenta de mi error. No se equivocaba al decir que “solo la muerte le privaría de sus recuerdos”. Y si bien es cierto que no hubo una despedida. Aborrezco el día que no supe corresponderle su cariño. pero seré yo. Sus palabras que yacen inertes en ese escrito. lo fue esta hermosa carta. la que no permitirá que los avatares del tiempo desvanezcan esta historia. allí donde queda plasmado su recuerdo.Tantos recuerdos. no es posible remediarlo. yo jamás deje de amarlo. sigo aquí sentada en mi cuarto leyendo una y mil veces todos estos capítulos. las decisiones que cambiaron nuestras vidas. ser leídas una y otra vez. y de pronto todo se transforma en tristeza y nostalgia de un pasado que ya no volverá. así poder recorrer juntos el camino como una vez soñamos. son las que merecen en su memoria. Ya nada puedo hacer. a quien le gustaría volver en el tiempo y poder reencontrarme con él. sigue aquí sorprendiéndome. Siguen allí escritas. Índice Historia de la historia: Bajo el caldén: Capítulo I: El comienzo Capítulo II: Disparo inicial Capítulo III: Inocencia Capítulo IV: Enamorados Capítulo V: Primera vez Capítulo VI: Traición Capítulo VII: Princesa Capítulo VIII: La encrucijada Capítulo IX: El engaño página: 13 página: 21 página: 25 página: 29 página: 33 página: 39 página: 47 página: 55 página: 65 página: 75 página: 85 página: 95 página: 99 página: 109 Página: 117 página: 125 FIN Capítulo X: Prisionero Capítulo XI: En un tiempo sin tiempo Capítulo XII: Muerte en vano Capítulo XIII: ¿Y después qué? Carta a un amor no correspondido 128 . pero siempre tuve miedo de lo que ocurriría si se lo expresaba. su querida Alicia. pero mi indecisión me llevo a reprimir mis sentimientos. pero todavía llevo en mí corazón el dolor de haberlo lastimado. sintiendo aún el mismo afán de la primera vez. en si. y sé que él lo sabía.

com.ar . Tucumán 1480. Buenos Aires.suimpres. Argentina Tel/Fax: 4371-0029 / 0212 e-mail: imprenta@suimpres.Este libro se terminó de imprimir en el mes de septiembre de 2012 en TALLERES GRÁFICOS SU IMPRES S.A.com.ar www.

.

net Comparte este libro con todos y cada uno de tus amigos de forma automática.net respeta la propiedad intelectual de otros. puede constituir una infracción a las leyes de propiedad intelectual. Si usted cree que su trabajo se ha utilizado de una manera que constituya una violación a los derechos de autor.html .net/tos. este permiso no se transmite a los demás.net. por favor. la redistribución de este libro sín el permiso del propietario de los derechos. Por lo tanto. estaremos muy agradecidos si "publicas un comentario para este libro aquí" . INFORMACIÓN DE LOS DERECHOS DEL AUTOR Free-eBooks. mediante la selección de cualquiera de las opciones de abajo: Para mostrar tu agradecimiento al autor y ayudar a otros para tener agradables experiencias de lectura y encontrar información valiosa. visita: http://espanol.Free-eBooks. A menos que se indique lo contrario en este libro.free-ebooks.Este libro fue distribuido por cortesía de: Para obtener tu propio acceso a lecturas y libros electrónicos ilimitados GRATIS hoy mismo. siga nuestras Recomendaciones y Procedimiento de Reclamos de Violación a Derechos de Autor como se ve en nuestras Condiciones de Servicio aquí: http://espanol. Cuando los propietarios de los derechos de un libro envían su trabajo a Free-eBooks. nos están dando permiso para distribuir dicho material.

Related Interests