You are on page 1of 3

El Principito, cronología de un viaje interminable.

Un día cualquiera, quizá una noche, acompañado de sus sueños y de sus interrogantes el ser humano decidió que su voluntad sería la nave que le permitiría ir más allá de lo que la luz del día le dibujaba en la mirada. En ese momento dejó de ser suficiente el mundo cercano y visible y brotaron entonces las dudas, el deseo de saber. La imaginación que construye mundos nuevos y desconocidos a partir de lo viejo y conocido, se abrió paso en el corazón de este nuevo ser; el viajero había nacido. Es probable que así haya comenzado la historia de la humanidad. No obstante esta creencia, y el hecho que el libro que nos reúne narra el viaje de principito y del piloto que fue el mismo Antonie Saint Exupéry, vale la pena ponderar la importancia que representa no sólo en la literatura – toda literatura es un viaje- la acción de viajar en la historia de los pueblos, la imaginación de los hombres y mujeres que integran su cultura. Baste con recordar que la historia de la humanidad es la bitácora de las migraciones iniciales de los primeros homo sapiens por la geografía del planeta, a partir de algún lejano sitio del Antiguo reino de Mali, como suponen algunos, y que el mismo término “planeta” tiene como acepción primera la de “cuerpo celeste que transita alrededor de una estrella”; un viajero. Somos pues viajeros, tripulantes de una nave mayor que es mundo, el planeta tierra.

Habitamos una nave sideral que nos lleva sobre el tiempo y el espacio, y dentro de esa nave, dentro de ese viaje que es nuestra historia nos movemos; vivimos de una forma particular cada pueblo y desarrollamos con nuestra vida una forma específica de hacerlo. A esto llamamos cultura. Cada pueblo, cada cultura, productos de este viaje que es la vida de nuestros pueblos, se mueve constantemente. Las migraciones son el signo del tiempo humano, son también un rasgo que nos emparenta con el resto de especies de fauna y que los sistemas económicos y políticos se han encargado de modificar. Es así que hemos inventado las grandes metrópolis, las ciudades cosmopolitas en las que se evidencia aún ese movimiento permanente del humano por encontrar un lugar en el que su vida se desarrolle. Esta búsqueda, material si se quiere, espiritual, pragmática, nos enfrenta a un hecho que caracteriza hoy a las sociedades contemporáneas; el contacto con los otros, el multiculturalismo y la interculturalidad. Esta ciudad, Cancún, es un ejemplo evidentísimo de la construcción de un nuevo tipo de cultura, de una cultura que reúne a personas con distintos orígenes que aseguran su permanencia, su vida, la prolongación de sus afanes y sus deseos a través del establecimiento de una convivencia armoniosa en mayor o menor grado, pero con un mínimo básico que asegure su supervivencia. Esta voluntad comunitaria, este movimiento de aceptación del otro, de abrirse a la convivencia con los forasteros con los desconocidos, con quienes aparecen ante nuestros ojos con una carga de saberes y sentires propios y distintos a los nuestros, a este hecho de aceptar al otro y escuchar su lengua, su pensamiento, el latir diverso de su corazón, a esto es a lo que hoy llamamos interculturalidad. Pero antes aún de convertirse en un concepto y un signo de los

alabados hipócritamente en los discursos y la publicidad. a todos los niños y niños de los pueblos mayas macehuales de nuestro Quintana Roo y a todos los maya hablantes de la región. la música. tiene la amabilidad y cortesía de usar su lengua materna para contarnos y contarles a todas las mujeres.tiempos modernos. la literatura. nos está recordando que compartimos la condición de lo humano desde siempre. Subió y desde la ventanilla comenzó de nuevo el interminable viaje de la humanidad que un día ya le basta su casa. ya no le basta el horizonte de siempre. La cortesía. Y Esto es posible porque el arte abre las puertas del alma al mundo entero. Ese avión de Saint-Exupéry llegó a nuestra casa y la primera en subirse a la nave fue Amedee. escapa a las condicionantes políticas. Una historia nacida en el corazón y el alma de un hombre de otra parte del mundo. a todo aquel que alimenta su imaginación y el misterio que lo habita. El arte. Y que en un tiempo donde los grupos indígenas siguen siendo marginados. es la puerta que abre nuestro pensamiento y despliega ante nosotros el tamaño verdadero de la vida. Pues bien. Si. que tenemos algo en común. con la voluntad de iniciarse en un viaje que lo llevará a recorrer su vida en el mundo. a todo aquel que amanece un día y se pregunta qué hay más allá del horizonte. de un viajero cuya obra sigue volando en ese viejo avión que un día calló en el desierto. maya hablante de nacimiento y convicción quien. hoy Felipe Carrillo Puerto. a cantar y a cortarles el pelo a sus amigos de Carrillo. La traducción que hoy nos ofrece la maestra Amedee es la llave que regala hoy a su pueblo. la historia que un día Antoine de Saint-Exupéry decidió escribir. aterrizó en la aeropista de nuestro pueblo: La antigua Noh kaj Santa Cruz Balam Nah. que un día soñó un hombre desconocido pero hoy presente. en esa misma pista que usaba Pedro Infante cuando venía a visitar. es decir a todo aquel que quiere oír y mirar. aun así es posible encontrar los lazos que nos unen. fue simplemente un gesto que evidencia la condición humana ante los otros. del mundo y del corazón humano. mientras son vistos con desprecio (basta mirar los indicadores de desarrollo de estos pueblos en cualquier parte del mundo para confirmar su creciente y precaria condición) por las economías de países desarrollados. el arte en general. No me queda duda que es un Pixán que ahora anda por acá. Y lo hago porque cuando Amedee traduce a la lengua maya una obra como El principito. la amabilidad. le está diciendo a su pueblo y al mundo. geográficas y sociales. . El avión fue reparado y sigue volando. Amedee descubre y re-escribe la historia para toda la gente maya hablante. La pintura. y decide descubrir y describir lo que hay más allá. todo arte. hoy está aquí. Así que yo agradezco a ambos su escritura. Hoy estamos aquí también en tanto que se nos han invitado a compartir con ustedes el esfuerzo de la maestra Amedee Collí Collí. su voluntad de escribir y compartir con todos nosotros una historia que habla del corazón y del alma de los niños y los hombres.

310. vale la pena continuar el viaje que la literatura nos regala.27 segundos) Para la entrada Antonie Saint Exupéry: Cerca de 4. una comunidad del corazón de la zona maya del centro de Quintana Roo. la señora esposa de este campesino y rezador tradicional del pueblo de X-yaatil. En todo caso. No lo sé.000 resultados (0.790. un nombre francés a su segunda hija: Amedee. Puede que no sea una casualidad que Amedee traduzca hoy para su pueblo a uno de los más grandes escritores franceses conocidos.000 resultados (0. Para la entrada “EL principito” Cerca de 2.Sería fantástico saber qué llevó a Don Venancio Collí y a doña Eduarda Collí.28 segundos) .