13 Jacinto Rivera de Rosales: Guía de lectura de la "Crítica de la razón pura

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Lo primero que hacemos al abrir un libro es mirar el Indice. El de la KrV (=Crítica de la razón pura) es algo extenso y complicado. En el recuadro de la página siguiente se encuentra un esquema simplificado del mismo. En él se pueden ver sus principales momentos, lo cual nos permite una visión panorámica de nuestro texto y, de ese modo, orientarnos mejor. En la segunda edición de la KrV Kant introdujo múltiples variantes, desde el Prólogo hasta en los "Paralogismos", permaneciendo todo el resto igual. Por eso se suele citar la paginación original de esas dos ediciones con las letras A para la de 1781 y B para la de 1787. Una de las cosas que cambió por completo fue el Prólogo. En el Prólogo a la primera edición Kant se centra en el tema de la inevitable dialéctica en la que cae la razón natural, es decir, aquella que reflexiona sin haber hecho previamente una crítica o discernimiento de sus posibilidades cognoscitivas, de modo que su producto más propio, la metafísica, se convierte en un campo de conflictos interminables e indecidibles. Así como para Hobbes el estado natural del hombre era de guerra, de modo que se hace necesario el establecimiento de un Gobierno, así también hay que poner fin al estado natural de guerra de la razón consigo misma estableciendo una legalidad. La KrV se presenta como el tribunal34 donde la razón, la subjetividad, examina sus pretensiones, su territorio, y se conoce por fin a sí misma. La razón es la piedra de toque de toda verdad (Ilustración) y es ella, y no cualquier otra autoridad, la que ha de establecer los justos límites de sus diferentes exigencias, reconciliándolas entre sí35, análogamente a como ponemos límites a nuestras necesidades y apetencias (de dormir, trabajar, recrearse, etc.) a fin de poder cubrirlas todas en una medida al menos suficiente. Gracias a esa reflexión crítica, la razón descubre el punto donde ella entendió mal sus exigencias, el presupuesto equivocado que los dos contendientes (empiristas escépticos y racionalistas) admitieron sin examinar: que el conocimiento verdadero lo ha de ser de cosas en sí. De este modo no sólo logra conciliarlos, sino también superarlos con una tercera posición, tomando un camino intermedio entre Scila y Caribdis36. La metafísica no ha logrado aún el camino seguro de la ciencia. Eso no quiere decir que la KrV la vaya a establecer al nivel de la ciencia natural, pues precisamente su conclusión será que la metafísica no puede serlo. Lo que se pretende es alcanzar un método gracias al cual se encamine y progrese la reflexión filosófica, uno específico a ella. En el Prólogo a la segunda edición la KrV se presenta justamente como "un

A XI; A 751-752, B 779-780. por ejemplo, el artículo de Kant: Cómo orientarse en el pensamiento. 36KrV B 128.
34 35Véase,

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tratado del método"37. Ese método es comprendido aquí mediante una reflexión sobre la ciencia natural moderna. Podríamos decir que si ésta ha tenido éxito es porque se ha apoyado en la estructura del conocimiento en general. Ella nos ha mostrado que no hay que ir a la naturaleza en blanco, sino provistos de teorías y de preguntas. Sólo conocemos y podemos comunicar aquello que construimos, que hemos elaborado por nosotros mismos; sólo podemos encontrar en el mundo aquello que sabemos reconocer. Las construcciones científicas, sus teorías, es lo que hace que podamos comprender e interpretar las respuestas de la naturaleza38. Pues bien, esas construcciones nos muestran, al nivel de la conciencia reflexiva, lo que sería la idealidad transcendental constitutiva de toda conciencia, fundamento de toda comprensión e interpretación. Pero, en segundo lugar, una vez provisto de unas claves de interpretación, de unas preguntas, el científico se dirige a la naturaleza con el fin ver cómo ésta responde y ser instruido por ella, es decir, para conferir significado objetivo y realidad empírica a las teorías39. En caso contrario, nos quedaríamos con meras idealidades, mientras que sin teorías permaneceríamos ciegos ante el mundo, sin saber qué figura hemos de ver, de reconocer. Ambos momentos: construcción ideal y dación de realidad hacen posible la ciencia. Pienso que esta analogía es importante pues con ella podemos entender lo que constituye la idea central de la KrV: para que se dé el conocimiento objetivo ha de haber una presencia sensible de la realidad conocida y una idealidad subjetiva que lo elabore, que lo interprete. Realismo empírico e idealismo transcendental son los dos momentos necesarios que constituyen el conocimiento del mundo y a los que hemos de prestar atención. El conocimiento práctico o moral es la conciencia que tenemos de nuestra libertad, de nuestro ser originario, de la acción o realidad que protagonizamos y que depende de nosotros, que nos puede ser atribuida (Zurechnungsfähigkeit) y de la que se nos pide cuenta o responsabilidad. Es a la vez también, gracias al mismo respeto frente a toda realidad que parte de sí, el reconocimiento que tenemos de los otros en cuanto sujetos de esa misma autonomía. Por el contrario, el conocimiento teórico, al que Kant suele denominar sin más conocimiento, identificándolo con él, es la conciencia que elaboramos de la realidad que no protagonizamos y de la que sin embargo dependemos; más aún, de la realidad que nadie protagoniza sino que se estructuraría enteramente desde el punto de vista de la heteronomía (determinismo). Por consiguiente, dicha realidad no puede ser "puesta" por el sujeto, hecha por él, atribuida a su acción, sino que le habrá de ser "dada"; frente a ella él se habrá de comportar al menos también de forma pasiva, receptiva, o sea, sensible. Es a eso a lo que se refiere el realismo empírico. Si no hay algo dado, como ocurre en la metafísica
37B

XXII; véase también A 83, B 108-109. B XIII. 39KrV B XIV; A 222-223, B 269-270; A 470, B 498; A 480, B 508.
38KrV

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dogmática, no conocemos más realidad que nuestra propia acción o idealidad, pero en ningún caso un pretendido objeto transcendente. Ahora bien, la realidad podría estar ahí y no llegar a ser conocida. Para que se dé el conocimiento es preciso que el sujeto la elabore en la idealidad de su conciencia, la interprete. Eso lo lleva a cabo primariamente mediante las formas o idealidades transcendentales. Según el realismo transcendente, todas las formas del objeto conocido proceden del objeto mismo y el sujeto las recibe, pero no explica cómo una forma objetiva se convierte ella misma en conciencia subjetiva; de ahí parte el escepticismo. Para el idealismo transcendental las formas básicas de la experiencia objetiva son los criterios primarios en base a los cuales el sujeto configura su punto de vista de la heteronomía, fundamenta la unidad de toda la experiencia y distingue lo real de lo meramente fantaseado o soñado. Son las formas básicas mediante las cuales estructura su comprensión de la realidad en cuanto objeto. Por ejemplo, si alguien dice que ha visto algo que no está en relación temporal ni espacial ni causal con los otros objetos del mundo, del que no se podría indicar ni el dónde ni el cuándo ni el por qué de su existencia, pensaremos "a priori" que eso lo ha soñado, o que ha perdido la razón, o que nos quiere engañar.. Idealismo significa, por tanto, que la conciencia o conocimiento es primariamente una acción espontánea aunque ideal del sujeto, por eso puede asignárselo a sí, ser su conocimiento. El término de transcendental significa que esas formas o idealidades básicas hacen posible y estructuran no sólo una experiencia en particular (como sería por ejemplo el concepto de silla o de árbol) sino toda ella en general (überhaupt). Sin embargo, a veces Kant define el término transcendental40 como referido no a esas formas básicas, sino a la reflexión que las estudia, la que se lleva a cabo en la Crítica. Transcendental, en ese caso, no serían los elementos estudiados, sino la filosofía de Kant, la reflexión que los pone al descubierto, que determina su origen, cuáles son y su modo de relación a los objetos. En este sentido se habla de filosofía transcendental, de Estética o Analitíca transcendentales, etc. Pero Kant también llama transcendental a la síntesis a priori de la imaginación productiva41, y nos habla de la "idealidad transcendental" del espacio y del tiempo42, de la "unidad transcendental de la apercepción" o "conciencia transcendental"43, de los "principios transcendentales", de los "conceptos transcendentales (por ejemplo las categorías)", etc. En ese caso está aplicando también el término de transcendental a las estructuras descubiertas por su reflexión crítica. Según este sentido, "la palabra transcendental [...] no significa algo que sobrepasa toda experiencia, sino lo que antecede (a priori) ciertamente a ella, pero que no está destinado a otra cosa, sino sólo a hacer posible el conocimiento empírico. Cuando estos conceptos sobrepasan la experiencia, entonces su uso se llama

40KrV 41KrV

A 11-12, B 25; A 45-46, B63A 56-57, B 80-81. A 118 y 123. 42KrV A 28 y 36, B 44 y 52 por ejemplo. 43KrV B 130 por ejemplo.

Si no hubiera esa elaboración ideal. Decía que la idealidad transcendental es la acción subjetiva que da lugar al ámbito del conocer. 50KrV A 46. y que por tanto “el objeto transcendental permanece desconocido para nosotros”50. 46KrV A 295-296. Sin embargo. ese “objeto transcendental” que es “la causa meramente inteligible de los fenómenos en general”51 o “causa transcendental” de la afección sensible52. y en concreto lo determinado o pensado por las categorías53. Otras veces el objeto transcendental retorna al significado que vimos al principio y señala no algo que esté más allá de la experiencia. uso que se distingue del inmanente. B 543. sólo tiene lugar en la metafísica y por el interés de la razón de ir más allá de toda experiencia. p. Pero esos no son los únicos significados que adquiere el término “transcendental” en la Crítica. IV. A 246ss. B 63. Véase también el § 33 de esa obra Kantiana 45Véase. A 643. B 522. pero le niega realidad absoluta y transcendental”49. aquél pretende determinar objetivamente cosas en sí mismas e independientemente de los límites de nuestra sensibilidad45. 52KrV A 390-391. aquél llamado uso transcendental. en otros lugares se habla del uso transcendental de los conceptos puros del entendimiento y de la razón47. . 373 nota. KrV A 56. trad. 51KrV A 494. y la ilusión que engendran las Ideas de la razón es adjetivada como transcendental48. A 238-239. de la objetividad. 179. contraponiéndolo al correcto uso empírico de las mismas: mientras que éste se limita a los fenómenos. esto es. del uso limitado a la experiencia"44. B 53. tampoco aquí Kant ha sido muy fiel a su propia terminología. B 352 ss. por ejemplo. Kant llega a distinguir entre el (mal) uso transcendental de las categorías y el (también mal) uso transcendente de las Ideas de la razón. 53Por ejemplo en KrV A 250-253. Ak. en Charcas. 49KrV A 36. Como sucede en otros casos. del mismo modo que las teorías abren el espacio de las ciencias. de modo que a la postre vienen a señalar lo mismo. B 81. B 297-298. el sujeto no comprendería lo que 44Prolegómenos. sino la idealidad que la hace posible. sino además en el contexto concreto en el que se usa.-Ausg. al igual que el transcendente. 48KrV A 295. B 671.16 transcendente. 47Por ejemplo en KrV A 515. A ese uso transcendente de las formas a priori otras veces lo denomina (más impropiamente a mi parecer) “uso transcendental”. se dice que la Estética transcendental “concede al tiempo realidad empírica. por cuanto que de éstas no cabe un uso real u objetivo que sea inmanente o empírico46. A 496. B 524. de modo que se hace preciso comprender los términos no sólo según la visión de conjunto del sistema. B 352-353. B 303ss. Y así. Siguiendo en la dirección apuntada por este sentido del término “transcendental” en cuanto algo que va o está más allá de la experiencia.

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sucede, no sabría "deletrear" los fenómenos para "poderlos leer como experiencia"54. Pero a esas espectativas del sujeto ha de responder en alguna medida la otra realidad que no protagonizamos. Si ésta no se dejara comprender en absoluto por medio del espacio y del tiempo, si no hubiera una relación real, mecánico-causal entre los objetos, si cada uno de ellos pudiera convertirse cuando le diera la gana en tres o quinientos o en la totalidad (como ocurre en el cuento "Tigres azules" de Borges), colapsando así las categorías de cantidad, etc., entonces claramente serían incontrolables, no cabría un conocimiento objetivo, científico-técnico, no serían aplicables a ellos nuestras formas de comprensión, éstas no habrían llegado a la conciencia, y si careciéramos de otros modos de conocer la otra realidad y de conocernos, la subjetividad no habría tenido lugar55. Pero puesto que no es así, podemos decir que los objetos responden a nuestras formas de comprensión. En eso consiste la "revolución en el modo de pensar" o, como se suele decir, el vuelco copernicano (Kant no utiliza textualmente esta última expresión). Sólo podemos explicar la ciencia y la experiencia en general si suponemos que los objetos se acomodan a nuestras formas de conocimiento. Aquí hay que tener en cuenta, en primer lugar, que esa “acomodación” no es una acción real. La conciencia es una acción ideal que no modifica realmente el mundo, sino su sentido, la comprensión que yo tengo de él. Ella podrá y deberá tener lugar en y gracias a mis acciones y proyectos reales, modificándolos a su vez; pero en cuanto tal, como elemento de esa realidad sintética, es meramente ideal y no una acción práctica o pragmática. Los objetos no se acomodan a las idealidades transcendentales como el agua al vaso que la contiene, no son aquí (re)estructurados física sino idealmente. En segundo lugar, el yo al que se dice aquí que los objetos se acomodan no es el yo empírico, sino el transcendental, una distinción que nos saldrá repetidas veces y cuya comprensión es de capital importancia. Parecería a primera vista que el giro kantiano es exactamente el contrario al de Copérnico, pues mientras que éste saca al hombre del centro del mundo y nos hace girar alrededor del Sol, Kant pretende que los objetos giren alrededor de nosotros. Pero aquí el "nos" y el "nosotros" designan momentos diferentes de la subjetividad. Antes de Copérnico se pensaba (si bien no todos) que el universo entero giraba en torno a nuestro yo empírico, a nuestro lugar físico en el mundo. El vuelco que él significó fue pensar que todo se movía según era exigido por nuestra comprensión matemática, capaz incluso de resituar la primaria comprensión estética, sensible, el punto de donde parte la conciencia reflexiva. Del mismo modo, si en la comprensión del conocimiento partimos de nuestro yo empírico y sólo nos identificamos con él, entonces se nos aparece que este yo (que es en realidad un momento o elemento de nuestra subjetividad) se encuentra también determinado por los objetos y circunstancias que le rodean, como Kant mismo muestra en su "Refutación del idealismo"56.
54Prolegómenos 55KrV

§ 30; Ak.-Ausg. IV, 312; véase también KrV A 314, B 370-1. A 96, 100-101; A 452, B 480 nota. 56KrV B 274ss.

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Algo diferente aparece cuando nos preguntamos por el sujeto cognoscente, pues el yo empírico es lo conocido, lo que de la subjetividad puede (y debe) ser objetivado y situado en la trama del mundo gracias a aquel sujeto transcendental que conoce a ambos. Si sólo conociéramos nuestras representaciones internas, ¿cómo podríamos tener conciencia de ellas en cuanto no siendo los objetos mismos? ¿desde dónde habríamos tenido la ocurrencia de preguntarnos por esa diferencia? Aquí ya no sólo tenemos en cuenta los datos de la conciencia empírica, sino también todas las otras exigencias de nuestra comprensión, como ocurría en Copérnico. Entonces descubrimos que la relación real o causal que nuestro yo empírico mantiene con las demás cosas del mundo no es la única relación que hace posible el conocimiento, ni siquiera la más fundamental. Esta es, por el contrario, una relación ideal, lógico transcendental, tanto con el objeto externo al yo empírico como con éste, gracias a la cual el sujeto puede conocerlos y distinguirlos; pues esa acción subjetiva o autoconciencia transcendental ya no es cosa, ni tiene el modo de ser de la cosa, ni por tanto puede establecer relaciones cósicas (reales o causales), ni ser comprendido con categorías cósicas, sino que es la acción que hace posible que sea objetivado un mundo de cosas. Y es esa acción, al igual que la razón matemática en Copérnico, la que establece cómo va a ser interpretado el mundo; es decir, esta interpretación no sólo ni fundamentalmente queda establecida por nuestra situación empírica, sino que los datos de ésta son (re)interpretados por los de aquélla. Una interpretación que no es caprichosa ni arbitraria, sino según las necesidades de comprensión de la subjetividad. Los caprichos y arbitrariedades de la conciencia empírica presuponen ya su configuración transcendental, se realizan sobre el subsuelo de ésta. Sólo así, sabiendo que las estructuras básicas de la objetividad tienen realidad objetiva en la medida en que algo es dado, en que la otra realidad "responde" positivamente a ese modo de "preguntar", y que por tanto son meras idealidades cuando sobrepasamos la experiencia o ámbito de dación, meras exigencias subjetivas o estructuras reguladoras de nuestra investigación de la otra realidad desde el punto de vista de la heteronomía, sólo comprendiéndolas así podemos armonizarlas con otras exigencias subjetivas, por ejemplo las morales, las de ser libre, y ver en qué medida han de limitarse mutuamente y cuál ha de predominar. Unicamente entonces podemos solucionar la dialéctica de la razón natural, ponerla en armonía consigo misma, o sea, establecer una síntesis de las diferentes formas que la subjetividad tiene de pedir lo incondicionado, lo verdaderamente real. Eso muestra, dice Kant, que nuestro experimento ha sido correcto57. En lo empírico, cuando la naturaleza responde positivamente a esas acciones transcendentales, éstas son tan ideales como reales, y entonces se da el conocimiento objetivo. Pero cuando pedimos lo incondicionado (razón última) sobrepasamos todo lo objetivo, pues ningún objeto lo es en cuanto tal, ya que, por principio, el punto de vista de la heteronomía sólo reconoce lo condicionado, lo determinado heterónomamente.
57KrV

B XVIII-XXI.

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En ese caso nos quedamos con meras idealidades. Estas no puede ser tomadas como si fueran la estructura esencial de objetos o cosas en sí, es decir, independientemente de que se nos den o no, según pretende la metafísica que Kant denomina por eso dogmática. Esto mismo descubre la segunda limitación de lo teórico. La primera era más bien epistemológica: las estructuras transcendentales de la objetividad sólo sirven para reconocer e interpretar lo dado, y no pueden ir más allá de la experiencia en general (aunque sí de la concreta o particular), pues carecemos de intuición intelectual, es decir, de la capacidad de crear la existencia del mundo. La segunda apunta a una limitación ontológica: sólo conocemos lo condicionado, lo fenoménico, y en ese ámbito se nos queda vacía nuestra exigencia más profunda, nuestra petición de incondicionado, nuestra más radical voluntad de ser58. Esta habrá de ser comprendida y reinterpretada desde el punto de vista de la autonomía, de la libertad, que se nos muestra como no necesariamente ilusorio gracias a la limitación ontológica del primero: el punto de vista heterónomo alcanza todo lo objetivo, pero no agota toda la realidad. El ser se dice también de otras maneras. Con eso dejamos espacio a lo práctico. Esa es la idea que estructura la segunda parte de este Prólogo, y se resume en una célebre frase del mismo: "Tuve, pues, que suprimir el saber para dejar sitio a la fe"59. Se entiende que lo suprimido es el falso saber de la metafísica dogmática, así como el de una pseudociencia que pretenda afirmar el determinismo total. Como ya vimos en el punto "I.-Presentación del curso", ésta es una idea clave en el sistema kantiano: "El origen de la filosofía crítica es la moral en relación a la imputabilidad de las acciones"60, y esa imputabilidad sería imposible si las acciones del sujeto estuvieran sólo heterónomamente determinadas por las leyes naturales. Pero el ser humano no es una mera cosa, no ha de utilizársele como puro medio (esclavitud), sino que debe ser tratado con el respeto y la dignidad propios de su ser originario y autónomo, como colegislador de un reino de libertad; por tanto nos obliga a aceptar esa doble perspectiva o "punto de vista"61.

se trata de poner límites a nuestro conocimiento empírico señalando objetos que no fueran cognoscibles mediante la experiencia empírica y por la ciencia, sino limitando el alcance ontológico de su método, de su punto de vista, pues en caso contrario la subjetividad en su razón excede sus limitaciones y entra en contradicción cosigo misma. 59KrV B XXX. 60Los progresos de la metafísica, Ak.-Ausg. XX, 335. 61Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Ak.-Ausg. IV, 458, véase también 428--9, 433ss, 451-3.

58No

pura.20 En la Introducción. además de mi voluntad afectada por apetitos sensibles. Podríamos añadir que si no hubiera otra realidad a la que contraponerse. en cuanto que. no podría haber acción de conocimiento ni. pero no todo procede de ella. V. por ejemplo. Sin experiencia no habría ninguna estructura a priori ni ningún sujeto transcendental. Véase también el cap. El a priori no antecede temporal o empíricamente a la experiencia. § 6. “ Este deber categórico representa a priori una proposición sintética. La Introducción comienza (I) con uno de los lugares más conocidos de la Crítica y una idea que nos sitúa en el transcendentalismo kantiano: todo comienza con la experiencia. Ak. por su contenido. autoconciencia del sujeto cognoscente. o como Kant la denomina: apercepción transcendental. etc. no una substancia que existiera previamente y después se pusiera a actuar. lo sería un Dios creador. Pero esta división no ha de ser entendida de una forma tan escolástica y fija como suele ser costumbre. por tanto. 62El . 289). 249). y que Kant después aplicará también en los demás ámbitos. Si no existiera otra realidad que conocer. 440). pues conciencia es distinción. incluso en el propio texto kantiano y sus ejemplos. la piedra. el práctico y el teleológico62. la que he ido desarrollando hasta ahora. El sujeto kantiano es acción y conciencia de esa acción. Ak. ni es tampoco algo transcendente que pudiera ser sin mundo como. es decir. se añade la idea de la misma pero de una voluntad perteneciente al mundo inteligible.-Ausg. pero que no siempre ha ayudado a la comprensión. ¿cómo son posibles juicios sintéticos a priori?" (Ak. su finitud le es constitutiva.). 454. así como p. El a priori kantiano no es una estructura previa o innata de una substancia física (empírica) o metafísica (nouménica). esa mesa. No son cosas. en a priori y a posteriori (apartados I-III) y. Esta es una formulación que ha tenido gran fortuna. Son las diversas formas que la acción subjetiva de conocer proyecta para guiarse en ese propósito suyo. la cual contiene la condición suprema de la primera según la razón” (Fundamentación de la metafísica de las costunmbres III. IV. no es la forma de algo inmanente al mundo como lo son las cosas (este teléfono. sino transcendentalmente.Ausg. práctica por sí misma. sino una (auto)conciencia que hace posible que éstas sean conocidas. podríamos decir que por su origen. es decir. el § 36 de la KU. por hipótesis. el tema central de la KrV se presenta mediante la pregunta: cómo son posibles los juicios sintéticos a priori (apartados V y VI de la Introducción). Los juicios se distinguen aquí. conciencia de esa acción. VI.Ausg. acaba diciendo: "y así esta tarea de la Crítica del Juicio pertenece al problema general de la filosofía transcendental. II de la Dialéctica de la KpV para lo relativo al bien supremo. en analíticos y sintéticos (apartado IV). pues bien. Y del mismo modo: "La cuestión: ¿cómo es posible un mío y un tuyo exteriores? se resuelve en la de: ¿cómo es posible una posesión meramente jurídica (inteligible)?. el sujeto tampoco podría conocerse a sí mismo. Al comenzar a conocer. por eso prefiero la de los Prólogos. y ésta a su vez en una tercera: ¿cómo es posible una proposición jurídica sintética a priori?" (Metafísica de las costumbres I. yo me sitúo en un momento espacio-temporal-causal del mundo. ni inmanente ni transcendente.

como mi conocimiento. Con eso nos asomamos de nuevo a la pluralidad constitutiva de la subjetividad. pues son dos modos de ser. tanto en B 3 para decir que no es puro. pero no procede de él en cuanto tal. 1787. o el de región. acción origininaria. y comprendemos el objeto en cuanto objeto. habrá de tener o llenar con cualquier tipo de fuerza un tiempo y un espacio. Ahora bien. sino algo más fundante: la unidad de la experiencia. es decir.. sino en el de que no se refieren exclusivamente a una experiencia concreta. así por ejemplo. pero no enteramente. “En el Leipziger Gelehrten-Zeitung (Periódico de los eruditos de Leipzig). no más. Y podemos entonces traducir así el dictum kantiano: ese yo situante no se daría sin el situado. De ese mismo modo hemos de entender los criterios de lo a priori puro transcendental que Kant nos señala en el punto II de esta Introducción: el de la necesidad y el de la universalidad estrictas. respecto a lo que se encuentra inmediatamente después en pág. sino del yo cognoscente o situante. es decir. o árbol. Esa idealidad puede referirse a experiencias concretas. Por el contrario. en la Introducción pág. aquí en concreto a la espontaneidad ideal de la conciencia mediante la cual elaboramos nuestro conocimiento del mundo y lo comprendemos como nuestros. o región. Eso no es abordado por Kant en esta Crítica sino en la KU mediante el hilo conductor de la teleología. 5.. no ya en cuanto siendo concretamente mesa. pero no su fundamento.21 a priori kantiano no es una acción de ese yo situado o yo empírico y conocido. aunque sea de otra galaxia. estructuramos e interpretamos aspectos concretos de la experiencia diferenciándolos de otros. Sin ellos no sería posible no sólo la ciencia. capaz de comprender también objetivamente los momentos anteriores a mi existencia empírica. Luego cuando Kant afirma que son independientes de toda experiencia. etc. tanto práctica (libertad) como ideal o teórica. Por ejemplo. pues en el primer pasaje yo había dicho: de los conocimientos a priori se llaman puros aquellos en los que no hay mezclado nada empírico. su coherencia. etc. 5 menciono esa misma proposición como ejemplo de un conocimiento puro a priori. o el de árbol. nº 94. de un conocimiento que 63Kant . estas formas a priori utiliza el ejemplo: todo cambio tiene su causa. aunque lo sean de un mismo sujeto. es decir. líneas 1 y 2. que esas formas son válidas para toda la experiencia en general en cuanto criterios de lo objetivo. pues en caso contrario no podría ser objetivado por nosotros63. con el concepto de mesa. Por nuestra finitud dependemos de la otra realidad que no protagonizamos. en la pág. El sujeto es también espontaneidad.. línea 7 de la edición de 1787. no hemos de comprender esto en el sentido de que pudieran darse sin experiencia alguna. y como ejemplo de lo contrario aducía la proposición: todo lo cambiable tiene una causa. podemos decir a priori que todo objeto que nos venga. habrá de estar en conexión dinámica con los demás objetos del mundo. Mediante las estructuras estudiadas en la KrV podemos decir: esto es un objeto. como en B 5 para declararlo conocimiento a priori puro. 3. Aquí lo a priori puro se refiere a las idealidades gracias a las cuales estructuramos objetivamente la experiencia en general. A eso se refiere Kant cuando dice que no todo procede de la experiencia. que sepamos (en gran medida) a qué atenernos. eso otro es otro objeto. etc. se denuncia como contradictorio lo que está en la Crítica. la otra realidad es ocasión y conditio sine qua non de esa acción.

una intersubjetividad que también le es constitutiva al sujeto66. aunque considero que su interpretación lacaniana de la KrV es muy sesgada. lo que pasa es que entonces no sería posible la subjetividad.-Ausg. Las experiencias individuales caen fuera del control y de la verificación colectiva y es puerta abierta a toda fantasía. IV. 458. David-Ménard. que hubiera por ejemplo un completo caos. no se habría aclarado (diría Fichte) cómo un efecto objetivo se convierte en conciencia65. si no fueran también y primariamente subjetivotranscendentales sino sólo procedentes de los objetos. y en absoluto podría ser de otra manera. 1788. nos indica ya que toda ella es una tarea y. que detrás de esta puerta apareciera la nada (lo cual tendría sentido en una experiencia psicológica. o en el sueño. Ciertamente podría haber evitado el malentendido mediante un ejemplo de la primera especie de proposiciones: todo lo contingente tiene una causa. FW I. según hemos visto. tampoco éste sería posible. Kant lecteur de Swedenborg. de las experiencias místicas de Swedenborg con los espíritus. por ejemplo. sin embargo. intercambio. ciencia. ni tampoco se habría ofrecido el fundamento de su universalidad y necesidad estrictas. una filosofía desde el punto de vista dogmático o divino. que un fundamento real (la afección) se convierta en fundamento ideal de la conciencia (de la representación) sin la acción del Yo (Grundlage. pero no toda64. entrarían en conflicto sus diversos intereses. 174 = GA I. pero no en la que llamamos objetiva). por ejemplo. Por él se había interesado al menos desde 1763. desde el que se ve cierta realidad. 183-184). 1990. KrV A 634. dos significados del término puro. y como ese conocimiento le es constitutivo al sujeto. Por otra parte. Véase. No son formas de las cosas en sí mismas. el sujeto se excedería en sus posibilidades. Vrin. Que configuran. por qué no podría venir un objeto con otras características diferentes que rompiera esa unidad. 64Véase. de locura. Paris. Lo transcendental es la exigencia de una subjetividad ciertamente originaria pero también finita. lo muestra el hecho de que en alguna medida (más exacta o más estadísticamente) ella responde a esas espectativas. según lo atestigua su carta a Charlotte von Knobloch del 10 de agosto de ese año. pues. el libro de M. o sea. sino también a los sujetos: se pide que los demás también construyan del mismo modo el mundo objetivo. Pero ¿quién puede percatarse de todas las ocasiones de malentendidos?” (Kant. En caso contrario. por tanto.2. por ejemplo. pero de ellos en toda la obra sólo se trata del último. 325). B 662.Ausg. . Pues aquí no hay mezclado nada empírico. Sobre el uso de principios teleológicos en la filosofía. Fundamentación de la metafísica de las costumbres III (Ak. la libertad moral. no es dependiente de nada empírico. caería en contradicción consigo mismo. Ak. en ese caso sería imposible el conocimiento teórico. Esa necesidad y esa universalidad no sólo se refieren a lo objetos. en su Sueños de un visionario (1766). VIII. sino criterios transcendentales que configuran un punto de vista. No estamos haciendo. el de la heteronomía. según lo hace el realismo dogmático. en parte la realidad.22 objetivantes no son necesarias y universales para todo modo de ser. Pudiera suceder que ni las cosas ni los otros respondieran a esas exigencias de captación. Lo nuclear de la subjetividad. 66Por eso Kant se aparta. pues sólo así puede haber comunicación. La folie dans la raison pure. que es posible el fracaso. la razón se vería abocada a la dialéctica e iría contra la conciencia moral. o al menos no esta subjetividad. 65Fichte se pregunta cómo se puede pensar. que no dejara en absoluto cabida a lo contrario o a formas diferentes de mundo e intelección. no habría lugar para la autonomía.

Para entenderlo tenemos que ir a la Analítica transcendental y ver lo que allí se nos dice de la síntesis: "Antes de todo análisis de nuestras representaciones éstas han de ser previamente dadas y ningún concepto.23 Pero del mismo modo que aquí nuestra reflexión no se sitúa en el punto de vista divino o de las cosas en sí. Es un tema debatido y oscurecido en esta primera presentación kantiana. clarificándolo de ese modo y adquiriendo una conciencia más elaborada de nuestro acto. por tanto. por tanto. 67KrV 68KrV A 77-79. Aquí se retoma el tema de la dialéctica. y los sintéticos. y no podemos analizar sino lo que previamente hemos sintetizado68. Todo análisis se basa. ni de los otros sujetos en lo que tienen también de empírico. En un segundo momento podemos reflexionar sobre nuestro acto primario de conocer y analizar la regla de síntesis que hemos seguido en él. Esta no configura la comprensión objetiva. el cual puede ser ciertamente aún tosco y confuso y. presente siempre en el discurso kantiano. muestra que nuestra comprensión no se encuentra encerrada en las estrechas paredes del yo empírico. tampoco la universalidad y la necesidad a las que ahora se apela lo son de nuestra naturaleza empírica. Es la síntesis de una multiplicidad [de sensaciones espacio temporales] (ya sea dada empíricamente [=las sensaciones] o a priori [=el espacio y el tiempo]) la que produce primeramente un concocimiento. en caso contrario ni siquiera hubiéramos podido tomar conciencia de ellas al no poder contraponerlas y distinguirlas de lo otro. en lo que se refiere a su contenido. pero únicamente la síntesis es lo que junta propiamente los elementos en vistas al conocimiento y los reúne formando un cierto contenido. aunque participemos de ambos modos de ser. el mundo estaba organizado en objetos espacio temporales. tanto por sus ejemplos como por su empeño de establecer un límite fijo entre esos dos tipos de juicios. B 199. El ejemplo kantiano de la paloma de Platón que aparece en el punto III de esta Introducción es una metáfora muy ilustrativa. Pero eso no nos faculta a utilizar esas estructuras transcendentales del conocimiento más allá de toda experiencia pensando que aún entonces seguimos conociendo una realidad que no protagonizamos. analizar el concepto y lo que en éste hemos pensado. en consecuencia. e incluso antes de que apareciera el hombre sobre la Tierra. No somos meros dioses o meras cosas. como pretende la metafísica dogmática. B 103-4. al contrario. El punto IV aborda la distinción entre juicios analíticos. que necesite el análisis. . en una acción sintética anterior. El que podamos afirmar que antes de nuestra existencia. puede surgir analíticamente. o sea. lo primero a lo que debemos prestar atención si queremos juzgar sobre el primer origen de nuestro conocimiento"67. A 244-245. meramente explicativos. con los que ampliamos nuestro conocimiento. En el momento de generarse. sino que. es comprendida siguiendo los criterios de ésta. B 130. extensivos. ni de los objetos. ella es.

-Ausg. La existencia no está en el orden de los conceptos. al estudiar el Esquematismo transcendental. Lo mismo ocurre con el espacio y el tiempo. 70Fichte.1.24 todo juicio es sintético. Y (casi) a la inversa. el juicio sintético puede ser posteriormente analizado. o sea. Por tanto. Esto se verá más detenidamente en el punto E. clarificarlos.-Ausg. de unos elementos ya constituidos mediante la categoría de unidad. para comprenderlo en su objetividad. a todo fenómeno. según quiere la interpretación logicista de las matemáticas.. eliminar oscuridades y posibles contradicciones. plástica.. siguiendo y aplicando sus definiciones. Esto lo veremos en el punto E. la realidad que no protagonizamos (lo empírico). es decir.7. sin saber nunca qué podríamos esperar. Esos criterios primarios de 69KU § 26. pre. siendo el concepto (por ejemplo el de “mesa”) la regla de síntesis que lo hace posible al permitir al sujeto unificar esto con esto sí (una parte de la mesa con las otras) y esto con esto no (esa parte de la mesa con otras de un libro). Ak. abstrahídos de la multiplicidad real. diferente del fenómeno causado y que. el de identidad. no puede ser una mera nota de su concepto. por tanto. Todo concepto es originariamente una regla de síntesis. de la autoidentificación originaria del Yo consigo mismo. Más aún. donde se queda el análisis y la filosofía racionalista que Kant heredó72. algo con existencia real."71. 72Esta idea clave la había formulado ya en Sobre el único fundamento de prueba posible para la existencia de Dios (1763). 331. en su primera Doctrina de la Ciencia. ha de buscársele una causa. interpretar una multiplicidad o variedad (das Mannigfaltige) y. 139).o antepredicativa. de las formas transcendentales o acciones originarias sintéticas del sujeto. en última instancia. que podríamos llamar (Kant no lo hace) prerreflexiva. KrV B 134 nota. Véase también KpV A 250 (Ak. sólo que entonces nos hemos quedado únicamente con nuestros conceptos. todo juicio analítico es originariamente sintético70. o sea. y en general con lo que la filosofía aristotélica llamaba accidentes. se puede operar con ellos de una forma analítica o lógica. la espacio-temporal. V. y establecer entre ellos nuevas relaciones e hipótesis. que abstrae del contenido. Pero tampoco la causa. Que haya juicios sintéticos a priori se basa en uno de los elementos más originales de la filosofía kantiana: que una multiplicidad. . 71Los progresos de la metafísica. hace derivar el principio de los juicios analíticos. que es el principio de todos los juicios sintéticos. Por ejemplo. Gracias al espacio y al tiempo y a su carácter de continuos podemos establecer la unidad de la experiencia y no ir como "a salto de mata". Por eso "toda proposición existencial es sintética. Sólo que una vez construidos y definidos. figurada (de la imaginación transcendental o productiva). Algo parecido en Kant. y en general toda la lógica formal. que después será posible analizar apoyándonos en la definición que de él se ha establecido. es dada a priori. con lo cual no avanzamos ya más en cuanto al contenido de ésta. a la base de ambos encontramos una síntesis imaginativa. luego también la proposición «Dios existe». Sólo después podemos reflexionar sobre esos conceptos a fin de analizarlos mediante juicios analíticos. Lo mismo ocurre con el concepto de "cinco" y algo parecido con el de suma. según se estudia en la Estética transcendental.. XX. la cual es a su vez una unificación de sensaciones espacio temporales a la manera como Kant lo explica al hablar del sublime matemático69. el concepto de "siete" designa claramente una acción (al menos ideal) de reunificación de elementos.

es decir. transcendente. y la tercera a la KpV. pues es ahí donde el entendimiento se muestra como legislador mediante las categorías.. La primera parte correspondería a la KrV. Siguiendo este sentido positivo. que Kant estudia en la Analítica de los Principios. la segunda a la KU. Pero el término de "crítica" también es empleado a menudo en su significado negativo de limitación. en sentido estricto. Ella ha de establecer. Del mismo modo es polisémico el uso del término "razón". que estudia la ley moral en cuanto legislación de la razón pura práctica. metafísico-dogmático. entonces se distingue no 73Ak. y cómo (no lo es) en la metafísica al modo dogmático. y los sintéticos a posteriori o empíricos parecen no tener problemas pues son refutados o confirmados por la experiencia. y de ahí el doble significado que adquiere la palabra "crítica" con la que se designa en el punto VII a esta reflexión filosófica. de disciplina de una razón que en su uso puro. significa la petición subjetiva de síntesis total. son las síntesis primeras que hacen posible la experiencia. 74KrV V. y el subsuelo sobre el que se alza la ciencia.] de tres partes: la crítica del entendimiento puro. y en su actividad práctica en la KpV. donde el Juicio regula la investigación de ciertos fenómenos mediante la finalidad. se nos dice: "la crítica de la razón pura consta [. Si los juicios analíticos se basan en el principio de identidad y de no contradicción. o sea. nos viene a decir programáticamente el punto V de esta Introducción. sin embargo. el origen o fuente. la del Juicio puro y la de la razón pura. configuradora de legalidades o reglas de síntesis. 179. incluso en el título de "Crítica de la razón pura". es lo que se plantea el punto VI. porque sus principios se encuentra sometidos a una continua prueba en la piedra de toque de la experiencia"74. A 710-711. no avisada. facultades que se llaman puras porque son legisladoras a priori"73. B 738-739.25 lo objetivo. en primer lugar. en ese sentido se contrapone a la sensibilidad. En este sentido Kant afirma: "No se necesita ninguna crítica de la razón en su uso empírico. al final del páragrafo III de su Introducción. va más allá de sus posibilidades. a ello se dedica la Estética y la Analítica transcendentales.-Ausg. O bien. limita su validez. Puede significar todo lo conceptual o facultad superior del conocimiento o de la conciencia en general. Cómo este conocimiento sintético a priori sea posible en la ciencia. la objetividad de la idealidad subjetiva? Aquello que funda algo también lo determina.. el fundamento y por tanto también la validez del conocimiento objetivo frente al escepticismo (por ejemplo el de Hume). . y también lo que en la Dialéctica se dice del uso lógico de la razón y del uso regulativo de sus ideas. ¿en qué se funda el "es" de los juicios sintéticos a priori. la estudiada propiamente en la Dialéctica de la KrV. en la KU. tiende a serlo siguiendo la disposición natural de la razón (dialéctica). la cual. como ya hemos podido constatar en la cita anterior de la KU. de lo incondicionado. crítica entonces como clarificación de sus límites a fin de preservarla de los errores a los que le conduce su reflexión natural.

así como de la imaginación y del juicio. y allí sólo cabe la "disciplina" limitadora. A 132. la de la naturaleza y la de la moral. Lógica. que ya no se dirige a los objetos sino a las facultades: "Entiendo por canon el conjunto de principios a priori del uso correcto de ciertas facultades cognoscitivas en general. 78KrV A 796.]. B 35-36 nota. 80KrV A 21. Todo lo más será un "organon": "Por organon entendemos una instrucción acerca de cómo ha de obtenerse cierto conocimiento"76. impulso filosófico que siguieron después Schelling y Hegel. sino sólo en la Estética transcendental. Por su parte. IX. 15).-Ausg. 13. ciertamente. como Beck y Fichte tomaron a la KrV como propedéutica en el sentido de que planteaban la tarea de completar el sistema. no muy riguroso en ese sentido. B 28-29 y 830. permitiendo una ampliación del mismo. de filosofía transcendental. B 824. sino también del entendimiento.26 sólo de la sensibilidad. 77KrV A 46. 79KrV A 14-15 y 802. La KrV se presenta como una "propedéutica" para todo el sistema de la razón pura.. Véase también A 60-62. estableciéndose el fundamento de su uso correcto y consiguientemente también sus límites. por ejemplo en su famosa declaración contra Fichte81. tanto Reinhold. B 63. A eso se dirige la Dialéctica transcendental. [. la Analítica transcendental era el canon del entendimiento puro.c. XII. Introducción I (Ak-Ausg. sino también en sus principios. 81Ak. Kant rechazó enérgicamente dicha interpretación. Así. 76O. no sólo en sus consecuencias. pues incorporan ya elementos empíricos. 370-1. en el ámbito de la razón pura en sentido estricto. B 171. Veamos otros términos que aparecen en este texto (el apatado VII de la Introducción). Véase todo ese parágrafo I para la terminología que aquí nos aparece. pues sólo él es capaz de verdaderos conocimientos a priori"78.. la cual es "una teoría que ha de servir de organon"77. en contra de lo que pretende la metafísica dogmática. para evitar errores. El sostenía aún que la moral79 y la estética80 en cuanto tales no alcanzan ese nivel puro. Más modesto es el término "canon". Pero la razón pura teórica carece de uso real correcto. Esto no es posible. pues "por doctrina se entiende una enseñanza dogmática desde principios a priori" donde no se tiene en cuenta la experiencia75. B 85-86. La KrV no llegará a ser una "doctrina de la razón pura".. fundamento de toda metafísica. 75Kant. . muy posiblemente como la única Crítica que pensaba escribir Kant.

hacérsenos presente. cósica. sin perder por ello de vista su unidad constitutiva. como a veces el mismo Kant tiende a hacerlo. podrán así mismo ser analizados mediante el par conceptual materia y forma. como los demás ámbitos o actividades de la subjetividad. Las sensaciones Con la Estética transcendental entramos ya en la "Doctrina transcendental de los elementos" que forman parte del conocimiento. sino receptivo. el espacio y el tiempo.27 1.Esquema. hacerlo su conocimiento. en este sentido nuestra intuición no es intelectual. no crea ex nihilo la realidad del objeto conocido. tiene que enterarse desde sí. sensible. y en consecuencia no puede ser enteramente pasivo. por ejemplo. Pero el sujeto tiene que ser consciente de esa presencia o dación. Ellos son un par de conceptos estructurales o de reflexión cuyo significado general es lo determinable y su determinación82. y en eso el sujeto es pasivo. los átomos de hierro. En el ámbito de lo teórico intentamos conocer la realidad que no protagonizamos y por consiguiente ésta nos tiene que venir dada. cuya materia. De igual modo el espacio y el tiempo funcionan como forma en relación a las sensaciones. Pero después podremos reflexionar sobre la materia y la forma de estos materiales.. por ejemplo de las vigas de hierro. En el recuadro de la página siguiente se encuentra un esquema de esos diversos elementos estudiados en esta KrV. Este. por tanto. Así. y así sucesivamente. que Kant aborda utilizado el par conceptual de materia y forma de la sensibilidad: la materia son las sensaciones y la forma. y este es el momento más propiamente idealista. pero como multiplicidad o materia en relación a las categorías del entendimiento y a los esquemas de la imaginación. Dos temas. mientras que su materia está constituida por los materiales utilizados en su construcción. a las reglas de síntesis. su forma será la distribución de huecos y paredes. 82KrV A 266. luego ha de prepararse para recibir. . pues ambas cosas son tareas esenciales a la subjetividad. configuran una síntesis que ha de ser analizada en los diversos elementos que la componen. pero aquello concreto que designan lo adquieren en su aplicación. Pero tampoco la división entre materia y forma (al igual que ocurrió con los juicios analíticos y sintéticos) la hemos de tomar de una manera escolástica y fija. para darse cuenta. es decir. si consideramos un edificio en su conjunto. B 322.

de donde se ha abstraído por principio de toda subjetividad como tal. . de sus nervios y cerebro. etc. sino de otra naturaleza. Porque ¿cómo los objetos pueden "causar por sí mismos representaciones"83 y no meros efectos objetivos? ¿cómo es que su efecto se convierte sin más en mi representación? ¿cómo algo meramente realobjetivo se convierte ello mismo en idealidad?. Eso es. en último análisis. si las intuiciones o fenómenos no son elaborados por la conciencia y referidos a ella por ella misma. Este aspecto material de la dación o presencialización de la otra realidad que no protagonizamos es el menos elaborado por Kant. el del Barón de Münchhausen. en A 92. que haya un conocimiento objetivo en general. que quería salir de la ciénaga tirándose de los pelos hacia arriba. Esta pregunta por la totalidad ya no puede ser contestada volviendo a señalar un objeto perteneciente a ese conjunto sin caer en un círculo vicioso. como veremos en el punto E. que nosotros no conocemos. el concepto de causa de los fenómenos no sólo remite al yo en sí. de sus orgános. señalaría hacia la fuerza o energía o materia prima aristotélica. si es que eso fuera posible. El conocimiento no es una relación entre dos objetos. sino del saber en general. "Pues en él [en nuestro ánimo o subjetividad] se encuentra el secreto del origen de nuestra sensibilidad"84. no nos habríamos alzado a la pregunta de cómo es posible que todos esos objetos y sus realizaciones sean conocidos. ni hay conocimiento. 6 con motivo de la primera Analogía de la experiencia. B 334.) y materia que. y además no se ensaya otra manera de abordarla. no filosofía. lo que a primera vista menos problema produce a nuestro modo primaria y culturalmente empirista y cósico de comprender el conocimiento y la subjetividad en general. lógico transcendental de entenderlos. pero en ellas podemos distinguir a la vez formas (de color. como la ciencia. Habríamos fundado el conocimiento de unos objetos en el conocimiento de otros. Habríamos hecho entonces ciencia. con lo cual de nuevo queda diluida la primera afirmación de que la clave de nuestra sensibilidad ha de ser hallada en la propia subjetividad. lo cual nos sitúa en otro orden de explicación y nos dirige hacia la subjetividad cognoscente. 84KrV A 278. dureza. B 124-125 se pone la disyuntiva de que o bien sólo el objeto hace posible la representación. sabor. La filosofía transcendental no trata de objetos concretos. que hace posible que aquellos objetos y sus relaciones sean conocidos. pues aquí él se limita a retomar el punto de partida empirista y precrítico del conocimiento: las cosas nos afectan. Ni siquiera a nosotros mismos nos conocemos objetivamente más que como fenómenos. las sensaciones requieren ser interpretadas para que vayan formado figuras. pero es difícilmente armonizable con el modo crítico. El objeto. Pero el texto continúa diciendo que no lograremos desvelar ese secreto porque se halla en la causa no sensible de los fenómenos. Además. o bien ésta es considerada en cuanto mera cosa. estaríamos en el orden de los objetos y sus conexiones. sin embargo. Se podría contestar que eso ocurre gracias a la disposición de mi cuerpo. ni afectan.28 Por su parte. etc. Por ejemplo. ni 83KrV B 1. y en otros muchos lugares. sino también a las cosas en sí. malamente podría producirla. Ahora bien. careciendo como tal de conciencia. o a la inversa.

Esta sólo por contraposición. Sin embargo eso no basta. de su realidad limitada. y no simplemente un mero efecto objetivo. de situarse en un mundo. Universitäts Verlag. Aun permaneciendo dentro de esta hipótesis de la afección cósica. es decir. 1993. o si pensamos que éste es sólo el psicológico como lo hace Kant. 86Kölner . Entonces se ha puesto a la base del conocimiento de los fenómenos u objetos uno de ellos. son la condición (transcendental) de posibilidad de comprender que existen otras realidades junto a él o antes y después que él. 122. Yo he propuesto una en el capítulo II de El punto de partida de la metafísica transcendental87. Ahí vengo a decir en resumen lo siguiente. se coloca como fundamento de la totalidad un elemento de la misma. pensándolo mediante categorías cósicas. Köln. como veremos después en el punto E. es decir. Herbert Herring en Das Problem der Affektion bei Kant86. el Yo nouménico y libre. KrV A 116. 6. nos enseña que lo que da origen al ámbito del conocimiento es una acción ideal subjetiva. o el yo empírico? Un repaso de las diversas soluciones que se han dado lo lleva a cabo. 1953. luego lo ha de ser él mismo. Esta acción es la que da lugar al espacio y al tiempo transcendentales en cuanto meras formas de la sensibilidad. en este 85Véase. Pero el fenómeno tampoco. la realitas que estudiaremos más detenidamente en el punto E. pues ese es el modo específico de ser de la subjetividad y el punto central del idealismo transcendental.29 intuición alguna85. algo se convierte en conocido por él. es decir. una relación que es ya objetiva. sin embargo. idealidades. el Yo pienso o Apercepción trancendental. pero no lo que podríamos llamar su realidad material. lógico transcendental. con el cuerpo con el que me identifico. si planteamos la relación primaria del sujeto cognoscente con la otra realidad como afección lo estamos cosificando de raíz. contraposición ciertamente necesaria para la conciencia. creo yo a diferencia de Kant. 5. Es una aplicación de la ley o categoría de causalidad. por ejemplo. 87UNED. En segundo lugar no se explica cómo un efecto de algo exterior aparece sin más siendo mi sensación. pues entonces estaríamos aplicando la categoría de la causalidad a algo que se halla más allá de lo fenoménico. ¿Y quién es el afectado. Pero el sujeto ha de comprender originariamente también qué es ser real. "Afección" designa propiamente una relación de dependencia real entre dos objetos empíricos. sólo si el sujeto lo recibe desde sí. Estamos todavía intentado comprender el conocimiento desde un paradigma precrítico. pues él sería lo causado. 119-120. por ejemplo. Ellos representan la primera aceptación por parte del sujeto de su finitud. Kant. la filosofía transcendental ha de hacerlo desde la acción del Yo. nos surgen otras preguntas dentro del sistema kantiano: ¿quién afecta? No podríamos decir que sea la cosa en sí. El espacio y el tiempo transcendentales son formas. entre dos fenómenos. En consecuencia. Madrid. al distinguirse la realidad de la mera idealidad. El procedimiento es el inverso: la ciencia explica desde la heteronomía. Esto se correspondería con el yo empírico. Mediante ellos el sujeto puede comprender originariamente la forma de los objetos.

Ella inquiere la forma de nuestro conocimiento. una realitas o materialidad que el sujeto no pone (no protagoniza). Por la actividad teórica tratamos de conocer nuestra finitud y la otra realidad que no protagonizamos pero desde el punto de vista de la heteronomía a fin de poder utilizarla lo mejor posible y a la vez determinar nuestra dependencia respecto a ella. que le es siempre dado. no nos habríamos planteado la pregunta filosófica por la objetividad en general. El yo real originario no es una substancia. dan cabida a toda esa multiplicidad de relaciones y de realidades (por grandes o pequeñas que 88Por carácter de continuo entiendo que en ellos no hay cortes ni elementos simples. B 253-255. de la naturaleza. el que no determina enteramente desde sí ni siquiera su realidad. Aquí sí que Kant nos sitúa ya en una reflexión propiamente transcendental. sino que entre dos momentos dados siempre hay un tiempo.30 punto no nos basta un yo meramente ideal. El espacio y el tiempo. sino también real. sino que se le impone o. como Kant dice. un yo que en términos kantianos podríamos denominar nouménico. Este se ha de encontrar en un yo originario. Pero él no es mera relación. .Espacio y tiempo El segundo tema es la forma de la sensibilidad: el espacio y el tiempo. en esa trama del mundo que estudian las diferentes ciencias. sino que el objeto exhibe también una realidad. como entre dos puntos dados cualesquiera hay un espacio (KrV A 208-210. que designa ciertamente una relación real pero empírica. no ya simplemente ideal o pura Apercepción. de nuestra comprensión. tanto de los otros objetos como de nuestra realidad empírica. hacer ciencia.. si es que con eso no lo pensamos como una substancia transcendente. Para habérselas con ellas y tratar de dominarlas a fin de que le sean favorables. con su carácter de continuo88 y de ilimitados (ideal). B 419). Kant echa mano de la afección. estaríamos analizando la constitutición sensible de nuestro yo empírico: los cinco sentidos. sino una acción que se protagoniza a sí misma y que se manifiesta como libertad moral. sino que ha de contar con fuerzas y realidades extrañas. pero no de la comprensión en cuanto tal capaz incluso de situar a aquélla en un contexto más amplio. sino que hemos de poner en juego a un yo originariamente real. esta relación no meramente ideal del sujeto con el objeto. Pero esto sería describir un objeto más del mundo. 2. Si hubiéramos permanecido en el punto de vista precrítico. y nos ofrecería como mucho una necesidad empírica. Para comprender esa dación. y por tanto no puede ser pensada en cuanto fundamento transcendental. el fenómeno tiende a resolverse en meras relaciones o leyes. surge la necesidad del conocimiento teórico que aquí estamos analizando. En cuanto a su forma. Es frente a ese proyecto real de actuar sólo desde sí que se manifiesta al sujeto la oposición de la otra realidad y su propia limitación real.

la artística.31 sean). y de conservar la unidad de la experiencia ya que.. partió históricamente de la polémica entre Leibniz y Newton. pues los cuerpos están en ellos mientras que una substancia no puede estar en otra. GP VII. ed. GP VII. en términos de posibilidad. Puesto que eran reales. el tiempo su eternidad. Los newtonianos defendían un espacio y un tiempo absolutos (=independientes de las substancias corpóreas) y reales. 923ª Respuesta de Leibniz § 12. un orden de las cosas que existen en un mismo tiempo. carecen de partes simples y no presentan "agujeros" ni saltos ni hiatos89. etc. también su comprensión filosófica. Rada. Leibniz se hace fuerte aquí y argumenta que eso es espacializar y temporalizar a Dios. 403. la mítica. de Dios: el espacio representa su inmensidad y su omnipresencia. 1980. . ofrecen la posibilidad de situarlas y determinarlas con total plasticidad. como el tiempo. sólo se suponen. y dado que son infinitos sólo podrán serlo de una substancia infinita. y allí ellos se hacen fuertes.. 915ª Respuesta de Leibniz § 50. y allí la imaginación podrá establecer saltos e hiatos para elaborar la comprensión de sucesos existencialmente diferenciados o situaciones especialmente creativas. este último representado por Clarke. Pero no sólo su captación física o empírica resultaba problemática. sino por esencia. No obstante. mientras que para Leibniz eran relativos (mero orden) e ideales (subjetivos). 90Véase La polémica Leibniz-Clarke. es el orden de la coexistencia. sino en referencia a una magnitud interna a la materia: la masa o inercia. La reflexión kantiana sobre el espacio. "¿Se podría soportar la opinión que sostuviera que los cuerpos se pasean por las partes de la esencia divina?"91. Pues el espacio establece. Entonces accidentes. E. como veremos. "Yo he hecho notar más de una vez que para mí el espacio es algo puramente relativo. no relativamente a otro sistema. 365. B 281-282. no son objetos de experiencia. Madrid. no sólo la objetiva. el absoluto únicamente era comprendido por la razón. en cuanto ideales. "Dios no está presente a las cosas por situación. El problema radicaba en que el movimiento percibido por los sentidos era sólo el relativo. y subsidiariamento sobre el tiempo. Aquéllos se apoyaban en el principio de inercia y en las leyes de transformación de coordenadas. Estos tres absolutos (masa. GP VII. y no meras relaciones. 363. el tiempo y el espacio permiten diversas articulaciones de ellos. etc. sino también la existencial. en cuanto que existen conjuntamente sin entrar en su manera de existir"93. más al espacio y al tiempo absolutos. su presencia se manifiesta por su acción inmediata"92. pero sobre el fondo de aquélla continuidad. espacio y tiempo) son las tres magnitudes fundamentales sobre las que descansa todo el sistema newtoniano de ecuaciones y sus leyes de transformación de coordenadas. pues ni el espacio ni el tiempo absolutos se perciben. o bien eran susbtancias o bien accidentes. con las que logró una gran precisión. El principio de inercia (todo cuerpo abandonado a sí mismo continúa en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme) establece una diferencia entre movimiento y reposo absolutos. Taurus. El espacio y el 89KrV A 228-229. 933ª Respuesta de Leibniz § 4. que dio lugar a una de las correspondencias más leídas en un siglo XVIII tan adicto a ese género literario90. Substancias no podían ser. igual que el tiempo es el orden de la sucesión. Los esfuerzos por controlarlos físicamente condujeron a la teoría de la relatividad.

o sea. Todos los desarrollos en la captación espacio temporal del mundo que por ejemplo Jean Piaget estudia en el niño son posibles gracias a esa construcción o comprensión originaria del mismo. hace del espacio y del tiempo es el siguiente: A/. posibilidad de ordenación objetiva e intersubjetiva de los fenómenos. XX.Exposición metafísica: tiene por objeto probar que son intuiciones a priori. lo cual adelanta el tema de la exposición transcendental. puntos centrales de la filosofía leibniziana. Pero mientras que para éste eran relaciones intelectuales. para Kant se trata de formas de la sensibilidad y. como vimos. el espacio y el tiempo no pueden ser a posteriori. condiciones de posibilidad de determinar los influjos físicos entre los cuerpos. sino armonía preestablecida. sobre los que gira el sistema crítico94. que la diferencia a la vez del entendimiento. Esto es retomado expresamente en el tercer argumento que se añade en la exposición metafísica del tiempo: él es a priori pues posibilita juicios sintéticos a priori. uno de los dos ejes. En cuanto que los considera ideales y que posibilitan la ordenación de los fenómenos. El espacio no lo hubiéramos podido obtener de fuera.32 tiempo ofrecen la posibilidad de ordenar las cosas del mundo y constituir fenómenos bien fundados. Ya vimos cómo hacia 1768-1769 la posición de Kant cambia. -Son a priori: 1. algo que él tiene que asumir desde sí mismo. de la lógica. pues sin esas formas no habría experiencia posible. Al configurar toda la experiencia. de modo que no hay influjo real entre las mónadas. pues entre sensibilidad y entendimiento no hay una diferencia de claridad lógica (Leibniz) o de intensidad psicológica (Hume). pero son ideales. sino una diferencia transcendental: de origen y contenido. pero que es así mismo fundamento de objetividad y de ciencia. por tanto.-Ausg. pero no a la inversa. un momento estrutural y no meramente gradual. Ak. según lo requieren también la esencia analítica de la verdad y el innatismo. su posición se acerca a la de Leibniz. 311. como todas las relaciones.-Podemos pensarlos sin objetos. El análisis que la KrV. 2. Se aplican aquí los criterios de lo a priori que se establecieron en la Introducción II: la necesidad y la universalidad estricta. de los objetos exteriores. junto con la realidad de la libertad. después. Ello significa también que la finitud le es intrínseca al sujeto. o sea. pues no habríamos tenido la capacidad de comprenderlo como "viniendo de fuera o del exterior".-Son presupuestos para la comprensión de lo exterior y lo temporal. que eran absolutos e ideales. . Esta posición kantiana constituye un novum en la historia de la filosofía y. en su segunda edición. -Son intuiciones: 94Los progresos de la metafísica. Primero defendió un espacio y un tiempo reales y relativos. Con el espacio y el tiempo la sensibilidad adquiere una forma no meramente empírica o empirista. proceder de una experiencia concreta. no una cosa que le acaece accidentalmente sino un a priori.

en la Estética. El espacio transcendental hace posible que su elaboración geométrica pueda ser aplicada a los objetos reales. en la geometría de Euclides y en la física de Newton. todo acto de síntesis y de interpretación. a la imaginación] y sólo mediante ella son posibles todos los conceptos de espacio y de tiempo. Por eso ahora parecería. representado como objeto [no ya sólo como posibilidad de intuición. B 129-130. que ostentan concepciones diferentes a las de la ciencia de finales del siglo XVIII. Ellos por sí mismos carecen de estructuración específica. sino siendo él mismo algo realmente intuido] (según se necesita efectivamente en la geometría). 96KrV 95Véase .. contiene más que en cuanto mera forma de la intuición. o desde una espacialidad y temporalidad existenciales que serían más originarias según el Ser y tiempo de Heidegger. El espacio. la unidad de esta intuición a priori pertenece al espacio y al tiempo y no al concepto del entendimiento (§ 24)" (KrV B 161 y 161-162 nota). aunque presupone una síntesis que no pertenece a los sentidos [por tanto. por tanto. Pero también desde el lado filosófico han surgido críticas. la reunión. 97Véase por ejemplo KrV A 77-79. lugar a diversas teorías científicas también KrV B 136 nota. meramente a la sensibilidad sólo para hacer notar que precede a todo concepto. a saber. la relación del espacio y del tiempo con sus partes es diferente a la de los conceptos con los objetos subsumibles por él95..Por tanto. pero sobre todo A 120 (especialmente la nota) y el siguiente pasaje: "Ahora bien. El tiempo no sólo es la base de la enumeración96. Esta unidad la había atribuido yo. La intuición nos presenta la unicidad irrepetible de los objetos. sino siendo ellos mismos intuiciones (que contienen una multiplicidad). pero la intuición formal unidad de la representación. y el concepto hace referencia a la universalidad o totalidad. y por tanto con [o conteniendo también] la determinación de la unidad de esa multiplicidad suya (véase Estética transcendental) [Y sigue en nota]. sino que nos posibilita también la comprensión no meramente lógica del cambio (evitando así las aporías de Zenón) y una teoría física del movimiento. A 124. 154-155. ciertamente. Ante esto hay que tener presente algo que se suele olvidar y sobre lo que Kant mismo no reflexiona suficientemente: el espacio y el tiempo transcendentales de la sensibilidad son tan primarios (meras formas de aceptación de la finitud y de que hay lo otro) que se pueden y se deben presuponer en cualquier comprensión espacial y temporal concreta. B 182 y Prolegomena § 10. B/. por ejemplo a una concepción demasiado espacializada del tiempo por parte de Bergson. Y puesto que por ésta (al determinar el entendimiento la sensibilidad) llegan a darse el espacio y el tiempo como intuiciones. el espacio y el tiempo no son representados a priori simplemente como formas de la intuición sensible. por ejemplo el de “mesa”. pues toda combinación. 160-161. mientras que el concepto. hace relación a un número indeterminado de mesas. refutado mediante las geometrías no euclidianas y la teoría de la relatividad. de la multiplicidad dada según la forma de la sensiblidad. B 103-104.Exposición transcendental. al menos a primera vista.33 3. que posibilitan conocimientos sintéticos a priori. 4. 137-138. muestra la función del espacio y del tiempo. de manera que la forma de la intuición ofrece sólo multiplicidad. que no son partes de una única mesa. Kant está pensado. en una representación intuitiva. lo que queda sin explicar en una mera concepción analítica de la misma. A 142-143. es un acto de espontaneidad imaginativa e intelectual97. pudiendo dar.Todos los espacios y los tiempos posibles son partes de un único espacio y un único tiempo.

que carecen de límites tanto hacia lo más pequeño como hacia lo más grande. ilimitados. Por ejemplo. el tema de la charla que yo acababa de dar en la conferencia: la posibilidad de que el espaciotiempo fuese finito pero no tuviese ninguna frontera.34 (todas ellas son frutos de una reflexión racional). Kant 4.. se entiende que de nuestra intuición ya concreta. y ninguna de esas dos concreciones puede ser considerada más primaria que la otra. No en vano han sido las primeras en ser construidas. que pueden ser llevados o conducirnos hasta donde haga falta para medir y delimitar cualquier objeto. Más sobre esto en el punto E. Sin embargo pienso que también la existencial o pragmática (la de Heidegger) requiere una comprensión subjetiva originaria de la espacialidad y de la temporalidad (la que aquí es señalada como forma a priori de la sensibilidad). Sobre todo esto véase por ejemplo Höffe. sino meramente indefinidos. Crítica. así como a otro tipo de experiencias. en la experiencia artística la síntesis imaginativa da lugar a una articulación distinta del espacio y del tiempo.Axiomas de la intuición. Pues bien. Ak.4 y 5. 4. Hawking.-Ausg. B 438-440.. objetivada. a otra comprensión o modo de sentirlos y vivirlos. ningún momento de Creación" (S. en cuanto idealidades. y a la inversa. Vleeschauwer. 1988. como cuando nos dicen que el espacio es curvo no podemos construirlo imaginativamente sino refiriéndolo y contraponiéndolo a la línea recta euclidiana. es ilimitado (unbegrenzt)99. e inevitablemente sobre su base intentamos imaginarnos las otras. como la de totalidad o la de incondicionado.. 244-246. ¿Pero no habría una oposición radical entre el espacio infinito (unendlich) de Kant y Newton y el espacio finito (endlich) de Einstein y Riemann? En contra de algunos textos kantianos de la Estética hemos de tener en cuenta que la petición de infinito. p. es decir. El espacio y el tiempo de la sensibilidad transcendental. 98Véase por ejemplo KrV A 32. La déduction transcendantale dans l’œuvre de Kant. . que son capacidades de sobrepasar idealmente hacia todas las direcciones cualquier magnitud espacio temporal empírica y determinada98. B 47-48. estética y empíricamente situada en un mesocosmos que responde bien a esa elaboración.3. surge al nivel de la razón. S. Pero a Kant le está interesando aquí exclusivamente su utilización objetivocientífica. pues el espacio y el tiempo como meras formas de la intuición o meras multiplicidades no son ellos “La síntesis o unificación (Zusammensetzung) no la podemos percibir como dada. Beck del 1-7-1794. no son ni finitos ni infinitos. también el espacio de Einstein carece de fin. XI. lo que significaría que no hubo ningún principio. J. 156). A 411-413. Véase H. Por eso se suele afirmar que corresponden a nuestro espacio y tiempo intuitivos. 99". III. y no reflexiona sobre otras posibilidades. Barcelona. Historia del tiempo. Ambas (en cuanto concreciones) se comprenden en su distinción y diferencia: los espacios y tiempos neutrales e intercambiables (de donde parten los matemáticos y mecánicos) en cuanto diferentes de los vivencialmente diferenciados por el proyecto existencial. 515). pp. I. Muy posiblemente la geometría de Euclides y la física de Newton se basen en la elaboración imaginativa que del espacio y del tiempo construye primariamente nuestra subjetividad. sino que la tenemos que realizar nosotros mismos: hemos de unificar si debemos representar algo como unificado (incluso el espacio y el tiempo)” (carta de Kant a J. elaborada imaginativamente..

por tanto. pidiendo lo incondicionado. como si fueran en sí mismas algo dado finito o infinito (según pretenden los contendientes de las antinomias) ya sean substancias en sí o inherentes en ellas. que los objetos conocidos tienen necesariamente también una componente ideal. lo que no sería el caso si hubiéramos de esperar que la cosa misma mostrara su forma. en las dos primeras antinomias. si ellas fueran estructuras de todas las cosas. supera todo lo que puede ser dado en la experiencia (objetiva). Otra cuestión es examinar si la concepción concreta que Kant tiene de la geometría (de la que intenta mostrar poco más que su fundamento transcendental) vale para toda geometría posible. es decir.35 mismos sin más objetos de intuición100. el tiempo en cuanto tal no puede ser percibido" (KrV B 225). subjetiva. Téngase en cuenta que Kant sólo reflexiona sobre el tiempo y el espacio estructurados por los esquemas y las categorías de la objetividad. 3. No se las puede reificar sin más. Lo que realmente refutaría a Kant es que hubiese una experiencia objetiva que no fuera de ninguna manera espacio-temporal. Sección primera de la "Doctrina transcendental del método". y en el capítulo I. Todas ellas han de ser diferenciadas y conjunta o sintéticamente tenidas en cuenta. B 534 ss). bien. del conocimiento que se constituye desde el punto de vista de la heteronomía. por otra parte. Ese fue. que el espacio y el tiempo absolutos no podían ser percibidos. En su mera idealidad son sólo formas reguladoras (ilimitadas e ilimitables) que sirven para seguir buscando y conociendo lo que nos sea presentado sensiblemente. son transcendentales. Lo que se quiere decir se entiende mejor a la inversa: cuando la subjetividad o razón. ni lo originario101. con independencia de que se nos den sensiblemente o no. independientemente de que se nos den en la experiencia o no. entonces ella se queda con las meras idealidades subjetivas. Véase también la nota situada tres números antes. Más reflexiones kantianas sobre estas cuestiones las encontramos en los "Axiomas de la intuición". esto es. o ver cómo lo construido idealmente puede dar cuenta de la realidad. ni en la teoría de la relatividad.La cosa en sí Otro de los aspectos que le interesan a Kant es mostrar que no conocemos las cosas en sí mismas dado que la forma de lo conocido precede al objeto. en contra de la metafísica que él llama dogmática. un problema para los newtonianos. que no pueden ser tomadas como si fueran las formas de las cosas en sí mismas. La idealidad de los fenónmenos. Esta afirmación se repite varias veces a lo largo de las Analogías de la experiencia.. pero eso no ocurre ni en las geometrías no euclidianas. 100"Ahora . Para comprender bien esto hemos de tener en cuenta que aquí hay un interés puramente metafísico. como ya vimos al hablar de la dialéctica. entonces configurarían todo lo real y no sería posible la libertad. 101Kant piensa aquí en Dios (KrV B 71-72). se prueba de nuevo indirectamente en las Antinomias (Krv A 506.

En el mundo conocido. el que hemos elaborado idealmente y estábamos preparados para recibir. 106KrV A 29-30. a diversos sujetos y a una reflexión racional. según veremos en el punto E. y en ello Kant se distancia de Leibniz y de Berkeley. Pero en eso ella sólo ha mostrado la cara o el aspecto que nos ha interesado. puesto que la otra realidad ha respondido positivamente a nuestra pregunta. B 45. todo lo que consiga aminorar su independencia y originariedad. 6) entre mi intuición empírica de un objeto y cómo ese objeto puede aparecer desde diversos ángulos. A 36. 105KrV B 66-67. En una segunda acepción. B 52. Si no fueran reales. Pero de esa realidad sólo me interesa en el conocimiento teórico lo que puedo saber de ella desde el punto de vista de la heteronomía. Puede haber otros aspectos. serían meramente ideales o fantaseados. B 44. una fuerza originaria. dado que en eso la subjetividad se muestra pasiva. mientras que el mundo exhibe una realidad desde sí. de ahí que sean también empíricamente reales los cambios y las modificaciones de los fenómenos103. la de dejar ser. reducirla a cosa manejable. Primeramente nos apareció el concepto de cosa en sí como fundamento de la materia del fenómeno. el sujeto no los habría elaborado desde sí y no serían su conocimiento. y no sólo de nuestra experiencia concreta. Para esto último tendríamos que adoptar otra actitud: la del respeto. Por esa vía no se alcanzará lo en sí105. lo mismo ocurre si hacemos abstracción de éstas últimas y conceptuamos las cosas en sí (tercera acepción) como lo independiente de nuestras formas subjetivas de conocer. el espacio y el tiempo tienen realidad empírica e idealidad transcendental104. el espacio y el tiempo son tan reales como ideales. A 45. disolverla en meras relaciones. B 53-55.36 Nuestro conocimiento es objetivo y lo conocido real. A 36-38. no objetivos. B 62-3. En esto hemos de distinguir cuidadosamente entre la cosa en sí desde el punto de vista empírico y desde el transcendental si queremos captar a qué tipo de independencia nos estamos refiriendo aquí106. En los objetos sensibles. y eso es lo que se quiere decir cuando se afirma que en último término son formas ideales de nuestra sensibilidad cognoscitiva y no de las cosas en sí mismas. así como distinguimos la idea concreta que yo pueda tener ahora por ejemplo de la Luna y su verificación o 102KrV 103KrV B 69-71. aquél por el que hemos preguntado. la cosa en sí vino a designar lo incognoscible si abstraemos de esa dación y nos quedamos con las meras formas e idealidades transcendentales. a mero útil. B 53. pura ilusión (Schein) y no fenómeno (Erscheinung)102. receptiva. aquí se deja espacio ontológico para otros modos complementarios de comprender lo real. Pero cuando vamos más allá de la experiencia en general o posible. Pues bien. A 35-36. nos quedamos con la mera idealidad de ambos. la estudiada en las dos siguientes Críticas. Diferenciamos (gracias sobre todo a las Analogías de la experiencia. 104KrV A 28. como nos muestran sobre todo las dos primeras antinomias. . meterla en la trama del mundo. de la dación o afección. Pero si no fueran a la vez ideales.

etc. pero no de las formas primarias del sujeto cognoscente e idealizante.. mientras que mi conocimiento ha de apoyarse en él si quiere ser verdadero”. cuando se quiere hacer abstracción de la subjetividad y se argumenta que el espacio y el tiempo no dependen de ella porque éstos ya estaban antes de que la humanidad e incluso la vida surgieran en la Tierra. . Señala algo y dice: “ese objeto es y es así. tampoco nada de cómo podría ser la realidad antes de nuestra existencia. por ejemplo un materialista.. sino por la objetividad en general.. como lo es toda existencia concreta. El realista transcendental o trascendente (Kant defiende el realismo empírico). Aquél es el momento de la subjetividad que se encuentra objetivado en el tiempo de los objetos. B 178. siguiendo en ello sin duda una exigencia de la conciencia empírica y de la subjetividad en general. A 46. En este sentido el objeto es en sí. De igual modo. Del mismo modo. los objetos en sí de la conciencia cotidiana o empírica muestran también su idealidad desde el punto de vista transcendental. A 139. ese "nosotros" o ánimo (Gemüt) hemos de entenderlo como refiriéndose a la subjetividad y a su idealidad transcendentales. como veremos en su momento. abierta siempre a nuevas investigaciones.37 rectificación científica. que está situado en un lugar y un momento determinado. pues entonces vendría a ser incognoscible sin más. 129. por tanto. dado que seguimos pensando y utilizando nuestras formas objetivas de comprensión. independiente de la representación concreta que yo pueda tener de él. aunque yo sólo vea una parte de mi ordenador no por eso pienso que la otra no existe. de ahí no podemos con cluir que sea totalmente independiente de las formas de mi comprensión. ni que el palo se doble cuando lo introduzco en el agua. B 235-236. donde ya no se pregunta por objetos concretos. si bien no siempre es fácil por el modo empirista en el que Kant ha planteado la dación de la materia. B 59. sino que éstos son lo que la reflexión transcendental llama fenómenos externos. Pues bien. independientemente de que yo lo conozca o no. una exigencia que la filosofía kantiana explica mediante las “Analogías de la experiencia”. A 492. no son nada fuera de nosotros108. de nuestro pensar. este libro. según hemos analizado. B 63. se confunde la reflexión o momento empírico de la subjetividad con la reflexión o momento transcendental. pues en este caso hemos abstraído sólo de nuestra existencia. piensa que lo primero es el ser y después la conciencia del ser. La cosa en sí kantiana no son los objetos externos de la conciencia natural o cotidiana: esta mesa. ese “yo” hace referencia más bien al empírico. en cuanto modificaciones de nuestra sensibilidad. B 520. y sin embargo esto es lo reivindicado en la presente objeción. B 242. A 126-7. En caso contrario no podríamos decir nada de lo que no hemos visto y. Este sería el caso de la cosa en sí kantiana107. B 164. Ahora bien. Este mismo ejercicio mental lo hemos de hacer cuando Kant nos diga que los fenómenos. y no tanto al yo intersubjetivo y transcendental. A pesar de eso seguimos pensando que el 107KrV 108Por A 190-191. A 197. y se va por ejemplo de la habitación donde está situado ese objeto. Por el contrario. ejemplo KrV A 42. etc. este teclado. empírica y objetivada mediante el espacio y el tiempo y la trama del mundo.

p. no tendríamos ni noticia de la misma109. El realista transcendental parte de dos exigencias mal interpretadas: la pasividad o receptividad del sujeto frente a la realidad del objeto y la diferencia entre objeto y representación empírica o individual. en sentido propio sólo pueden ser aplicadas a lo corporal y extenso. 2. En cuanto a lo primero se ha de decir que en el ámbito del conocimiento teórico como tal no aparece una acción real de la subjetividad. esa es su finitud y por lo que podemos decir que en Kant hay un realismo (empírico). los papeles se intercambian. Si alguna realidad se situara “fuera” de ese ámbito ideal y de nuestra receptividad. El objeto no depende de esa acción en cuanto a su existencia. eliminar en lo posible esa independencia). 1991 (7ª ed. La philosophie critique de Kant. 22). Para él. al hablar de las Analogías de la experiencia. Pongo entre comillas lo de “fuera” y “externa” porque aquí son metáforas. y no independiente de toda subjetividad. cap. sino una acción ideal. PUF. pues los dos comparten el mismo presupuesto irrealizable que conduce a la interminable dialéctica: que el conocimiento objetivo lo es de cosas en sí mismas e independientes de toda subjetividad. Paris. completamente “externa” a la esfera de nuestro conocimiento. entonces sólo nos queda un recurso a Dios (racionalismo) o bien concluir en un escepticismo que exige conocer aquello de lo que dice no saber nada. como cosa en sí totalmente independiente de nuestra subjetividad. Debido a ese común presupuesto. A 378. o que el mundo dura más allá de nuestra existencia empírica. B 235.). “Es justamente ese realista transcendental el que después se hace idealista empírico”110. no se sitúan fuera de ella como sucede con los otros objetos en relación a mi cuerpo. es ya algo interpretado. 110KrV 109KrV . Deleuze. sino por lo que se refiere a su ser conocido. pero la acción ideal transcendental no es corporal ni espacial sino espacializante.38 objeto permanece aunque nosotros no estemos en la habitación. Pero en cuanto conocido. no tiene el modo de ser de lo cósico. En ese caso hemos hecho abstracción de nuestro yo empírico (de nuestra existencia). o dicho de otra manera. El objeto exhibe una realidad que el sujeto no protagoniza y que le tiene que venir dada. y que además toma una exigencia subjetiva de comprensión (mal interpretada) por una exigencia de la objetividad en cuanto tal o de un objeto en sí mismo que no aparecería por ninguna parte. Hume se vio forzado a invocar explícitamente una armonía preestablecida” (G. cuya génesis comprenderemos en el punto E. mientras que para nuestro realista es cosa en sí. “Para explicar que los principios de la Naturaleza están en consonancia con los de la naturaleza humana. I. el objeto externo es también fenómeno. A 369. externas. el objeto es realiter independiente del sujeto (aunque éste intentará manipularlo y ponerlo a su servicio. Este limita la subjetividad a sus A 190. 6. Pues ¿cómo podemos hablar de él sino en cuanto conocido? Si pedimos lo contrario. al contrario de lo que ocurre en lo pragmático-técnico y en lo práctico (la libertad). las cosas extensas. Esto en Kant corresponde a la distinción del objeto externo y del sentido interno. pero no de nuestro pensar y las formas a priori de su comprensión objetiva. La segunda exigencia del realista transcendental es la necesaria diferenciación entre objeto y representación. pero no idealiter en sentido transcendental.

Esa distinción real es posible por cuanto que ambos son fenómenos para la subjetividad transcendental. desde el punto de vista cotidiano. Pero carece ya de sentido cuando. Pedir el conocimiento del objeto en sí tiene sentido. y la subjetividad no se limita a sus aspectos empíricos. pues esa contraposición entre mi representación concreta y la cosa es posible porque ambos son fenómenos para el sujeto transcendental. de justicia. pues sería pedir que el pensamiento alcanze allí donde por principio se lo excluye112. en la reflexión filosófica. sino también petición de orden. la toma como cosa o substancia al lado de otras cosas o mundo. El dualismo empírico no puede ser interpretado como un dualismo metafísico. sino que es también petición de verdad e intersubjetividad. y en la Dialéctica como lo incondicionado exigido por la razón. de ley moral (autonomía). Lo mismo sucede en el ámbito moral. para Kant el sujeto transcendental no es substancia.39 aspectos empíricos. KrV A 379-380. 109. por consiguiente. el de la conciencia que actúa y reflexiona sobre las cosas concretas. que los conoce precisamente mediante su contraposición. exigencia de no cerrarse en la perspectiva empírica de cada uno ya que esto conduciría a la locura y a la destrucción de la propia subjetividad. como veremos en el punto E. A 104-106. 112KrV por ejemplo. 6. . 111Véase. en la segunda de las Analogías de la experiencia veremos que es necesario distinguir entre una temporalidad (subjetivo empírica) de las representaciones internas y la temporalidad objetiva (subjetivo transcendental e intersubjetiva) del mundo. de igual modo que ahí y en la "Refutación del idealismo" se nos mostrará el espacio en cuanto elemento necesario en la esquematización de las categorías. Por el contrario. Tampoco ayuda la asignación exclusiva (un tanto escolástica y precrítica) que aquí (y en el Esquematismo) se hace del tiempo a los fenómenos internos y del espacio a los externos. pues la representación tiene una realitas que yo protagonizo. nos planteamos la pregunta por la totalidad. y no esclusivamente el tiempo como se pretende en el Esquematismo transcendental. que es lo que hace inadvertidamente la razón natural al pasar de la experiencia cotidiana a la reflexión filosófica111. No tiene sentido pedir la comparación del todo con algo exterior a ello para ver su adecuación. no así la del objeto. Concluyendo: el objeto es independiente de mi representación empírica. En la Analítica transcendental lo en sí aparece como noúmeno. considerándose a éstos sólo mediatamente temporales en cuanto que se convierten en representaciones o fenómenos internos. allí el sujeto no es sólo inclinaciones y deseos desordenados y egoístas. Por el contrario.

y sin entendimiento ninguno sería pensado.. si sólo tuviéramos las reglas de interpretación nos quedaríamos con meras idealidades o teorías carentes de contenido. Primero la Analítica. o sea. Frente a una multiplicidad de sensaciones espacio temporales. . y puede criticar con fundamento las pretensiones de alcanzar conocimiento objetivo más allá de los límites y condiciones establecidos. Continúa Kant (punto II) contraponiendo su lógica transcendental con la lógica formal que él había heredado de su tradición cultural. Por todo ello (punto III) se acerca mucho más al establecimiento de la verdad objetiva. pierde necesariamente de vista su conexión con la realidad conocida. y a la inversa. Consecuentemente no logra valorar la importancia que en esa acción tienen ciertos conceptos. si carecemos de conceptos con los que interpretarlas. donde se establecen los criterios que determinan a priori cómo serán los objetos. el espacio y el tiempo. o sea. su validez objetiva y el alcance de la misma (deducción transcendental. reflexionar sobre ella por separado. Esta hace abstracción de toda multiplicidad sensible y se queda con la mera idealidad conceptual. debido a esa misma reflexión abstractiva. su validez objetiva.40 1. Pensamientos sin contenidos son vacíos. esquematismo y principios). sin objetos a los que interpretar. y de ello sacará partido en la Analítica de los Principios. así como su fundamento u origen en la acción primaria y subjetiva del conocer. Luego su lógica transcendental no sólo se cuestiona cuáles son esos conceptos o reglas primarias (deducción metafísica) sino también su origen en el sujeto transcendental (deducción transcendental) y su conexión con la realidad conocida. Esto lo logra Kant desplazando dos antiguos conceptos. hacia la sensibilidad y considerándolas intuiciones puras. por tanto. pues ni siquiera puede distinguir entre los a priori y los a posteriori. esta lógica transcendental (punto IV). que culmina en la conocida sentencia: "Sin sensibilidad no nos sería dado ningún objeto. B 75.La lógica transcendental Kant nos introduce en la lógica transcendental definiéndola como el estudio de la facultad superior de conocimiento. Eso tiene la función de aclarar la forma del pensar. Dos momentos configura. y comienza con un texto muy ilustrativo sobre la distinción entre ésta y la sensibilidad. de ese modo puede obtener reglas a priori de síntesis. qué consideramos objetivo y qué fantaseado. la lógica de la 113KrV A 51. no logramos ver ni fijarnos en nada concreto. intuiciones sin conceptos son ciegas"113. pero entonces. su aplicabilidad a ella. Por tanto pone entre paréntesis su función sintética y se queda con lo analítico y sus principios.

X. y adaptarla a un modo de pensar sintético y a su tríada116.41 verdad o de la configuración de la objetividad.. por tanto. Partimos de la lógica y no de la psicología. la Dialéctica en cuanto estudio de la razón o petición subjetiva de lo incondicionado. lo que igualmente invita a la reflexión. pues. la que heredó de Port Royal y de los wolffianos. IV. por tanto han de ser reinterpretadas como principios meramente regulativos en lo teórico. La deducción metafísica de las categorías es el análisis o establecimiento de cuáles son esos conceptos puros del entendimiento115. teniendo en cuenta también las múltiples veces que Kant rechaza el innatismo. veáse también Prolegomena. Ak.. Si ha de hacerse una división a priori. sino también la completud de nuestro recuento. toda división a priori por medio de conceptos ha de ser dicotómica. Schön 248. de modo que "es en parte un concepto originario" (carta de Kant a Johann Schultz del 17-2-1784. Ese hilo conductor será la tabla de los juicios de la lógica formal. Ak. [. y los principios (Analítica de los principios) que de ellas podemos obtener teniendo en cuenta su aplicación al espacio y al tiempo mediante los esquemas de la imaginación. Además la tercera categoría surge siempre de la unión de la segunda con la tercera. o bien es de forma analítica según 115Aquí 114KrV .-Ausg. pero convenientemente remodelada a fin de sacarla de un ámbito analítico. Sin embargo eso se halla en la naturaleza del asunto (Sache). B 91). Kant parece acercarse a cierta presentación del innatismo de Leibniz que se suele denominar innatismo virtual y que está presente en sus Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano. es importante reflexionar sobre ello. a saber. tres. En segundo lugar. 116"Segunda observación [a la tabla de las categorías]: que siempre hay el mismo número de categorías en cada clase. la ontología general del ente en cuanto objeto.La deducción metafísica de las categorías La Analítica transcendental estudia los conceptos (Analítica de los conceptos) o reglas primarias de la constitución de los objetos. Pues la unión de la primera con la segunda para producir la tercera exige un acto especial del entendimiento" (KrV B 110-111). El problema básico en este punto es contar con un principio o hilo conductor que nos asegure no sólo la existencia de conceptos puros. "que estudia los elementos del conocimiento puro del entendimiento y los principios sin los cuales no puede ser pensado ningún objeto"114. B 87. entonces. donde se hallan preparados hasta que finalmente se desarrollan con ocasión de la experiencia" (KrV A 66. 367. Parece. que las categorías fueran estructuras de una substancia y no formas de una función.] Pero no se piense por ello que la tercera categoría es un concepto derivado y no un concepto originario del entendimiento puro. por lo demás. a los conceptos puros hasta llegar a sus primeros gérmenes y disposiciones en el entendimiento humano. "Se ha encontrado chocante que mis divisiones en la filosofía pura casi siempre dan lugar a tres partes. que es como habría que entenderlas. o bien como peticiones propiamente prácticas o morales 2. donde predomina la dualidad. publicado póstumamente en 1765: "Perseguiremos. A 62. cuyas formulaciones o ideas sobrepasan los límites de la objetividad y producen la ilusión de una ampliación de conocimientos.-Ausg. 325 nota).

sino de las clases de juicio en general. .42 En efecto. en la conciencia reflexiva. y así decimos “esto es una ventana”. Introducción IX. Luego el hilo conductor será el establecimiento de una tabla donde estén presentes todas las clases de juicio existentes: "Por tanto podrán hallarse todas las funciones del entendimiento si se puede mostrar exhaustivamente las funciones de unidad en los juicios"119. empíricos funcionan como predicados de algunos juicios concretos y en otros no (por ejemplo el concepto de "reloj" en el juicio "esto es un reloj". por tanto.-Ausg. Si buscamos los conceptos o reglas puras a priori. gracias a la cual el sujeto convierte algo en su conocimiento. Su sujeto primario es una multiplicidad de sensaciones espacio temporales. Ahora bien. 1) condición. con el principio de razón suficiente. 45. las estrategias o acciones primarias con las que el sujeto articula su comprensión de la objetividad. "Considerándolo desde ese punto de vista [el lógico] no hay dos. última nota. el principio de no contradicción. 2º el principio del fundamento (lógico). mediante la división de la representación de un predicado en dos contradictoriamente opuestos y en la exclusión de uno de ellos" (carta de Kant a Reinhold del 19-5-1789. 119KrV A 69. segundo. a saber. con la mera forma de los juicios. como dice Kant. 197). Esas clases de juicios muestran. todos los juicios deben estar en concordancia primero. hemos de hacer abstracción de todo contenido particular y quedarnos. mientras que los conceptos particulares o. pues el asentimiento apodíctico sólo puede pensarse mediante la negación de lo contrario. sino tres principios lógicos del conocimiento: 1º el principio de no contradicción. con el principio de no contradicción. Eso es lo que se lleva a cabo en el § 9. 3) el concepto que surge de la unión [de la síntesis] del condicionado con su condición" (KU. pero en otros estaría fuera de lugar). con el princ. 117Léase atentamente esta Sección primera. en cuanto apodícticos (como siendo cierto conocimiento). 391). Ak. tercero. XI. y si en ese caso se ha de realizar por conceptos a priori (no como en las matemáticas por la intuición a priori que corresponde al concepto). un concepto constituye la posibilidad de un juicio. pero esto sucede porque la otra realidad responde positivamente a esa interpretación (realismo empírico). B 93. en cuanto asertóricos (como proposiciones) según su realidad o verdad lógica. y entonces consta siempre de dos partes (quolibet ens est aut A aut non A).-Ausg. 2) un condicionado. unificación que se expresa de manera objetiva (mediante el "es" o cópula) en un juicio117. en la espontaneidad del pensamiento"118. y que por tanto también estarán presentes en todos los juicios concretos. no es sino una regla para unificar diversas representaciones.. Recuérdese lo que será después el método sintético de Fichte y el dialéctico de Schelling y Hegel. los conceptos primarios o categorías no serán las funciones de juicios concretos. Ak. O bien se hace de forma sintética. de los hipotéticos. consiste en hacer posible la construcción de una unidad interpretando lo dado o intuido. exclusi medii inter duo contrad. en cuanto problemáticos (como meros juicios) respecto a su posibilidad. V. lo elabora desde sí y se entera de ello (idealismo transcendental). o sea. en todas las formas de decir el "es" objetivo. Schön. entonces la división ha de ser necesariamente tricotómica conforme a las exigencias de la unidad sintética en general. de los juicios categóricos. 118KrV A 68. Según el primer principio. "Los conceptos se fundan. Su función discursiva. 3ª el principio de la división (del tercio excluso entre dos contradictoriamente opuestos) como fundamento de los juicios disyuntivos. mientras que el concepto hace de predicado. B 94. lo que estudia la lógica. pues. En esta última parte se ha hecho referencia a las categorías y juicios de modalidad.

la infinita [o indefinida]. sin embargo en ellos no se determina positivamente al sujeto. es decir. ya en la época de Kant (por ejemplo Hegel en su Lógica) y más aún desde la aparición de la lógica y de la lingüística modernas. H. consecuentemente. el fundamento de esa completud hay que encontrarlo en las observaciones que Kant añade a continuación de la tabla de los juicios en ese § 9. B 92-101120. ed. pues si bien éstos según su cópula son afirmativos. Heinz Heimsoeth zum 80. que es infinita" (Kant. 1966. 134-158. si tenemos en cuenta -que la tabla de los juicios de la lógica formal ha sido remodelada por exigencias transcendentales.]. que algo se haya contenido en la esfera que se encuentra fuera del concepto dado. "(Mediante predicados negativos pongo mi entendimiento fuera de una determinada esfera en un espacio infinito). 82) figura la noción de juicio indefinido como un clase de juicio afirmativo. XVI. Un intento reciente a favor de esa completud desde el punto de vista de un lector contemporáneo a Kant es el de Reinhard Brandt. § 22.43 Mucho se ha discutido sobre la completud de la tabla de juicios y. y "aunque la exclusión es una negación. 120Meiner. Berlin. en Kritik und Metaphysik. 121Kant. Lo primero sucede según el principio exclusi medii (entre "a" y "no a" no hay término medio) etc. aunque sí en el Neues Organon (1764) de J. 1991. que pertenece a una esfera limitada por la anterior. a la extensión de su concepto. por ejemplo. 1752. y los de modalidad expresan la relación del juicio con el pensamiento en general.-Ausg. Jahrhunderts". "Die Voraussetzungen zur Kantischen Urteilstafel in der Logik des 18. § 294. 104. según su cópula ("es"). Hamburg. La de los de cualidad. -que eso mismo ocurre con los juicios singulares123. B 600. Kaulbach y J. la limitación de un concepto es una acción positiva"121. Según él. se dividen según la relación del predicado con el sujeto. Logik. Los juicios de relación. Reflexion 3063.-Ausg. F. o sea. 122KrV A 572. Tonelli. pp. sino que tiene en cuenta también el contenido122. B 96. 124Véase G. B 599 ss]. Lambert124. no se le señala conceptualmente una esfera concreta a la que perteneciese o en la que fuera subsumido. 123KrV A 71. Ahora bien. no se basa sólo en la forma lógica. al ser un principio transcendental. La división de los juicios de cantidad se hace atendiendo al sujeto del juicio ("Socrates"). por su parte. KrV A 67-76. En el libro de lógica de Georg Friedrich Meier titulado Auszug aus der Vernunftlehre (Halle. Ak. Eso por lo que respecta a una argumentación lógica sobre la completud de la tabla de las categorías. -que la tríada kantiana de juicios modales no se encuentra en la mayoría de los manuales de lógica del siglo XVIII. de la tabla de las categorías. el clásico juicio "Sócrates es mortal". por la teoría kantiana de la objetividad. por tanto presupone que fuera de la esfera del mismo hay otra en la cual él se halla contenido. Ritter. IX. p. Cojamos. La proposición negativa muestra que algo no se haya contenido en la esfera de un concepto dado. sino una de la que es excluido. Aquí Kant introduce los juicios indefinidos o infinitos. Lo segundo. -que los juicios indefinidos (o infinitos) se fundamentan en el principio de la completa determinación el cual... Walter de Gruyter. . según el principio de la completa determinación [véase esto en KrV A 571. 637-638). Geburtstag. Ak. [. Die Urteilstafel.

llevamos a la conciencia conceptual) la forma sensible del fenómeno: el espacio y el tiempo. en el tratamiento kantiano de la objetividad tal y como aparece en los Principios125. -mientras que con los Postulados del pensar empírico en general y sus correspondientes esquemas y categorías (de modalidad). dice Kant. a saber. B 198 ss. y consecuentemente de las categorías. 126Utilizo 125KrV . más las categorías (de relación) y esquemas propios. por ejemplo las de la lógica actual. 4). allí encontraremos que -con los Axiomas de la intuición. su capacidad explicativa. tendríamos ya la constitución del fenómeno singular en su intuición. comenzaríamos a establecer conceptualmente las relaciones (Principios dinámicos los llama Kant). según hemos visto. en consecuencia. ya constituidos por los tres momentos anteriores (de nuevo una tríada que ha de ser pensada conjunta y sintéticamente). sus categorías (las de cantidad) y sus esquemas correspondientes. aquí las expresiones de ratio essendi y ratio cognoscendi como Kant lo hace en el tema de la ley moral y de la libertad (KpV. de modo que. podríamos ensayar el camino inverso y descubrir un fundamento de la completud de esta tabla de los juicios. la materia del fenómeno: la sensación. sino que por el contrario las diversas partes de su sistema se influyen las unas a las otras. Vamos de las formas lógicas a las categorías porque estas acciones o funciones primarias serían los fundamentos o ratio essendi de aquéllas126.44 -que Kant construye su filosofía arquitectónicamente.-Ausg. y el sujeto pensante y cognoscente. se lleva a la conciencia reflexiva la relación (metafísica. -con las Analogías de la experiencia. es decir. que no hemos de confundir con la anterior. V. el de buscar las acciones originarias del pensar siguiendo las indicaciones de la lógica. Otra cuestión. Podríamos no estar de acuerdo con la tabla de juicios y de categorías que Kant nos presenta y sin embargo estarlo con su método. véase también B 110. Ak. pero sería mejor llamarla transcendental) entre los objetos. donde se utilizan todos los elementos previamente elaborados. primera nota del Prólogo. no de modo lineal. junto con lo anterior (ambos Principios matemáticos). -con las Anticipaciones de la percepción y sus correspondientes categorías (de cualidad) y esquemas. por ejemplo la antinomia de la razón sobre la idealidad del espacio y del tiempo. es si el hilo conductor elegido es válido. Esto lo estudiaremos más detenidamente cuando lleguemos a la Analítica de los Principios y es lo que se intenta exponer gráficamente en el Esquema que aparece en el punto E. aquí en concreto las relaciones (físicas) básicas de los objetos entre sí. y donde se comprueba. 3. pensamos (=nos damos cuenta mediante la idealidad reflexiva de la regla. "La unidad sintética de la Apercepción es el punto supremo en el que se ha de insertar todo uso A 159. si tenemos en cuenta todo esto. ¿Qué más habría a ese nivel de elaboración de la conciencia y desde ese punto de vista transcendental en orden a la constitución de la objetividad?. Pues bien.

unificando de diversas maneras o perspectivas el espacio y el tiempo. B 140-142. 129KrV A 68-69. 161-162. según ella. en cuanto forma de unidad sintética. sobre la regla seguida en él en cuanto tal regla. 128Me 127KrV . el analítico. Eso es "convertir en intelectual su función". es decir. refiero a las páginas KrV A 77-79. pues se sitúan en su subsuelo al ser sus condiciones de posibilidad. A 118. lo señalado. las categorías serían las reglas de síntesis que. B 93-94. esa síntesis conceptual. escribe: "La comprensión de este parágrafo [el § 10] es la clave para la comprensión de la KrV como una fundamentación de la metafísica" (Kant und das Problem der Metaphysik. Pues bien. explica Fichte en el § 6 de Sobre el concepto de la Doctrina de la Ciencia (1794). por el mismo camino. B 130. El concepto clave aquí es el de síntesis. aplicable a cualquier otro caso pertinente. que funciona como sujeto del juicio. y el concepto o regla de síntesis en el puesto del predicado129. Un ejempo sería "esto es un caballo". sobre su ser ideal y lógico. la lógica es cercana a ella (clara y distinta diría Descartes). origen de todo conocimiento. como concepto. y por eso nos puede servir de ratio cognoscendi o fundamento para conocer acciones de la subjetividad que. incluso toda la lógica y. una síntesis aún confusa. sino el que liga una intuición o multiplicidad o variedad (das Mannigfaltige). como interpretación del ente en el horizonte del tiempo. que recoge también lo que en el § 9 se dijo sobre la función de unificación de los conceptos en los juicios. sirven para articular todo lo fenoménico de forma a priori. se nos dice aquí (§ 10). Como producto de la conciencia reflexiva. B 176 ss. tema que Kant retomará de nuevo en los §§ 15. hacia los orígenes de la génesis. 24 y 26 de la segunda edición. A 137. pues en ella todavía no se distingue claramente el caso particular del esquema seguido para interpretarlo.45 del entendimiento. en otros momentos similares de la primera y en el Esquematismo transcedental128. Véase también A 117 nota. En el § 10 se profundiza sobre este mismo tema. pág. la filosofía transcendental"127. aparece la lógica. donde "caballo" es el concepto gracias al cual unimos una multiplicidad concreta de sensaciones espacio temporales. Vittorio Klostermann. lo significado. señalando el origen imaginativo de las categorías y con ello su fundamento de aplicación y de verdad (objetiva): el juicio es una síntesis reflexiva que se fundamenta en la síntesis (que podríamos llamar prerreflexiva) de la imaginación. El juicio originario no es el que une conceptos. B 103-104. Frankfurt. La reflexión retorna. Dada la importancia capital que el primer Heidegger concede a la Imaginación transcendental. la B 134 nota. siendo más primarias. Pero mientras que con ese concepto sólo podemos estructurar (idealmente) ciertas experiencias. 120. Para ello se requiere que el sujeto cognoscente reflexione sobre su acto de conocer. se ocultan por eso mismo en un primer momento a la conciencia reflexiva. 59 tanto en la edición de 1951 como en la de 1991). universal. Cuando reflexionamos sobre la forma del conocer y del pensar abstrayéndola de la acción concreta y de todo contenido. reposa sobre una síntesis imaginativa. 150-156. las distinguimos de otras y las interpretamos como correspondiendo a un objeto. para dar pautas que configuren la unidad de toda la experiencia. 123-125.

sino que es re-presentado mediante los juegos. el niño inicia poco a poco ese proceso de abstracción del esquema en cuanto regla que antes veíamos. Madrid. y en esto consiste el entendimiento131. yo diría que esa síntesis meramente imaginativa corresponde a lo que Piaget denomina el nivel sensorio-motor135. gracias a lo cual se produce el conocimiento propiamente dicho. de diferenciación. y con ello comienza a surgir lo que yo denominaba conciencia reflexiva. La locura. Sigo también sugerencias de Hans G. Nace entonces. El conocimiento como deseo. la acción simbólica o conocimiento simbólico. las fantasías o el lenguaje. con lo que se va distinguiendo objeto externo y acción propia (nosotros estudiaremos ese proceso en los puntos E. por tanto. ni tiene un conocimiento independiente de la acción. 132KrV A 126. Al principio en el niño no hay una conciencia clara de la diferenciación entre su acción y el objeto. Pero gracias a los esquemas de acción y sus interrelaciones se elabora esa diferencia.46 función de la imaginación pura130. Era esa distinción (segunda. La psychologie de l’enfant. es decir. 1992. 1975 ( 6ª ed. hacia los dos años. Ella hace posible el juicio. es decir. en ser la facultad de las reglas132. Se suele identificar erróneamente la conciencia con su parte reflexiva. Según él. donde el objeto no está físicamente presente. Antropología §§ 53-54. a un nivel más evolucionado. Pero no por ello ésta es carente de toda distinción. El objeto de acción se convierte en objeto de conocimiento. y a la inversa. pero ésta sería como la punta del iceberg de aquélla. el conocimiento en sentido estricto para Kant. A esa edad. . los niños de cero a dos años construyen una lógica o esquemas de acción. propia de la reflexión) lo que faltaba en la síntesis imaginativa. A 119. B 104. es una imaginación que sintetiza o poetiza (dichtet) con incongruencia134. sino que se elabora la regla 130KrV 131KrV A 124. 135Véase un buen resumen de sus ideas en Jean Piaget. en llevar la síntesis imaginativa y sus esquemas a conceptos. La configuración del mundo objetivo es una acción imaginativa cuyo esfuerzo hemos olvidado ya y mecanizado en la abstraída universalidad del concepto. antes bien se trata del primer acto de conocimiento y. afirma Kant133. 6 y 7). 134Kant. y que es entonces cuando surge la conciencia reflexiva o empírica. caótica e inconsciente. cobrando vida propia. Alianza.). empírica o lingüística. Ya el conocimiento no está pegado al caso o acción concretos. los contrapone expresamente en la mera idealidad de la conciencia. Un ensayo sobre Freud y Piaget. se comprende que el objeto permanece aunque el niño no esté ocupado con él. Yendo más allá del texto kantiano. Furth. por el contrario. donde la cópula une sujeto y predicado pero a la vez los distingue. 133KrV A 78. aparece la posibilidad de un conocimiento independiente de la acción o conocimiento teórico. que arrivará al concepto. PUF. pero de una que podríamos llamar prerreflexiva. Paris. la que es consciente de su idealidad como tal (la categoría modal de posibilidad) al haberla tematizado expresamente. esquemas que continúan. los que podemos encontrar en todos los seres vivos. Yo diría que esto es posible gracias a que la idealidad de esa regla o concepto se materializa en el lenguaje (y en las instituciones de la comunidad).

La misma lógica aparece como algo cerrado si se la piensa como un mecanismo ciego. Furth... Cada etapa. un hombre ve en pleno día sobre su mesa una luz encendida que. en relación con el cual. a este respecto. como condición de posibilidad de la verdad y la universal comunicabilidad de nuestro conocimiento. o a lo consciente en términos freudianos. el cerebro y la fisiología están tan fuera de nosotros como lo está el contenido externo del conocimiento. han de coincidir los juicios de todos y cada uno de sabía que el conocimiento [. VII. Antropología § 53. también de la salud de nuestro entendimiento: el que lo confrontemos con el entendimiento de los otros y no nos aislemos con el nuestro y juzguemos públicamente con nuestras respresentaciones [o ideas] privadas. por el contrario. no a una secuencia temporal [. para construir algo nuevo. pp.]. apuntan a que aquí se está construyendo un conocimiento no sólo individual sino compartido y compartible. 140141.. [.c. por tanto. Piaget sabía que la expresión a priori sólo podía referirse a un prerrequisito estructural del conocimiento. Ak. Alianza. estas categorías están vacías [. pero no si se la comprende como estrategia necesaria para no perderse y seguir innovando136. comunicable.] Pero hay un malentendido fundamental en esta analogía.. trad. p. la objetividad de la experiencia y la posibilidad de la ciencia.. por ejemplo.. como la necesidad de la lógica. cada logro. sin embargo. [.. sino procedimientos que nos capacitan para comprender algo e ir más allá de lo dado. pero aún caótico.] que la necesidad lógica era correlativa con la libertad potencial de construir cosas nuevas. Hacia los seis años. y.] es una construcción [. con la resolución del complejo de Edipo.. por tanto. u oye una voz que otro no oye. las operaciones no se imponen como algo que se sufre desde el exterior. Por eso la prohibición de los libros que sólo se ocupan de opiniones teoréticas (sobre todo si carecen de influjo sobre acciones u omisiones legales) ofende a la humanidad” (Kant. es un trampolín para el siguiente. destruirse en esa medida como sujeto137.] cuanto mayor sea la libertad. nos recuerda demasiado a las doctrinas totalitarias y a la imposición ciega de la fe. 158) para no caer en el caos y perderse. Tanto la universalidad del concepto. por contraposición a lo inconsciente o no comunicable. es decir.. Esto corresponde a la universalidad del concepto. 136“Kant . Abrirse a los demás y desarrollar un “sentido común”. 219.. en sí mismas. 138§§ 20-22. contrario al sentido privado del loco. intersubjetivo e interpersonal. Pues es una piedra de toque subjetivamente necesaria de la rectitud de nuestros juicios en general y. otra persona que está ahí no ve.. es una misma cosa: “la verdad se basa en la concordancia con el objeto.. como diría Freud. Apartarse de esa intersubjetividad comunicable es hundirse en la locura.-Ausg.]. intersubjetivo. pues sólo sigue el principio de placer. mayores deben ser la regulaciones que coordinen el organismo” (Hans G. pero sí indicado. Actualmente nos sentimos incómodos con cualquier absoluto categorial. Kant ya había rechazado como posible fundamento de ciencia la experiencia privada del místico sueco Swedenborg en su libro Los sueños de un visionario (1766)..]. o. Además. Que algo es objetivo y que sea válido para cualquiera. Las categorías a priori de la necesidad lógica no son en sí mismas conocimiento.. es decir. es una tarea subjetiva que Kant estudia en la KU138. 39-40. 137“El único síntoma común de la locura es la pérdida del sentido común (sensus communis) y la aparición. se logra establecer poco a poco en ese mundo simbólico reglas lógicas que le dan forma (necesidad) y lo hacen comunicable. En esto nos ha salido algo en lo que no se suele reparar al no estar suficientemente reflexionado en la Crítica. véase también el § 2). [. de un sentido lógico privado (sensus privatus).47 de comprensión en cuanto tal en un mundo interior de ilimitadas posibilidades.

de la interpretación del mundo.-Ausg. consentiunt inter se). externo: la posibilidad de comunicarlo y encontrarlo válido para toda razón humana”139. B 848. "es una y la misma espontaneidad la que. que suele denominar entendimiento o razón tomados en sentido lato. en consecuencia. Kant tiende a asimilar pasividad con sensibilidad.S. Esa espontaneidad es el sujeto o Apercepción o autoconciencia transcendentales. 141KrV B 152. Einleitung IX (Ak. 298).48 los entendimientos (consentientia uni tertio. 142KrV B 152. carta de Kant a J. Logik. Esta relación se hace comunicable mediante el lenguaje al pasarse de los esquemas imaginativos a los conceptos del entendimiento. hemos de tener en cuenta la unidad subjetiva y comprenderlas como momentos de un proceso de configuración del conocimiento. En la sensibilidad. Pero en algunos textos de la segunda edición. y a igualar espontaneidad con facultad superior de conocer. y a todos los esquemas como una traducción temporal de las mismas144. 143KrV A 125. es necesaria para la construcción del conocimiento objetivo del mundo. es. en la segunda edición de la Crítica se afirma que esa espontaneidad sintética actúa ya "antes de todo concepto"146. 461). pues toda síntesis. VII. IV.-Ausg. 146KrV B 161 nota. la relación con el otro. lo sublime y el arte una síntesis de la imaginación productiva que nunca podrá llegar a ser conceptualizada como tal. de facultades. nos dice. B 176 ss. el sujeto acepta su A 820. 219). Por tanto. El criterio para saber si el asentimiento es convicción o mera persusión. basada en ellas143. porque en realidad. en lenguaje escolástico. 73). y posteriormente la KU pone a la base de la experiencia estética de lo bello.-Ausg. 515). es atribuida al entendimiento140. 140KrV B 130. Antropología § 53 (Ak. 144KrV A 137. Beck de 1-7-1794 (Ak. sino a la inversa. Véase también Prolegómenos §§ 18-19 (Ak. IX. que son funciones de juicios. V. 139KrV . Más aún. 150.Ausg. al ser un acto de espontaneidad. introduce la conexión en la multiplicidad de la intuición"145. allí bajo el nombre de imaginación y aquí con el de entendimiento. XI. KU § 90 (Ak. que en la KrV sin embargo no aparece deducida ni tratada. la dirección se invierte y no se pasa ya de la síntesis imaginativa al concepto. véase también B 153-155. Hemos de tener en cuenta que la síntesis de la imaginación transcendental siempre se había presentado como una accción "conforme a las categorías"142. Aunque Kant habla.-Ausg. si bien en ésta encontramos dos formas a priori (el espacio y el tiempo) que proceden del sujeto. Es esa unidad de la acción espontánea de la subjetividad en sus diferentes momentos (o elementos como los llama Kant) lo que verdaderamente queda resaltado en esta segunda edición. 145KrV B 162 nota. éste era el tema que estábamos tratando. La síntesis de la imaginación productiva es considerada entonces como "un efecto del entendimiento sobre la sensibilidad y la primera aplicación del mismo (fundamento a la vez de todas las demás) a los objetos de la intuición [que es] posible para nosotros"141.

o un donde [lugar]. pues no tiene en cuenta la diferencia específica. o un cual [cualidad]. Aristóteles. de la síntesis imaginativa al concepto y al juicio (en la dirección genética). Ahora bien. o bien significa una entidad [substancia]. si he de dominar la otra realidad. tres esenciales: el género. sino más bien al sujeto transcendental. 101 b 11ss. un mundo en general. a fin de hacer positiva su dependencia y cubrir sus necesidades. o quizás apunta más allá. sobre su propia espontaneidad y llegar incluso a la conciencia racional de sí. de la verdad predicativa) la síntesis que él mismo configurara mediante la imaginación (verdad antepredicativa). De este modo podemos entender por qué Kant pasa. siguiendo en ello a la Isagoge de Porfirio. tengo que configurarla en formas manejables por mí. V. pues ésta pertenece tanto a la sensibilidad. Con las formas sintéticas de la espontaneidad subjetiva él intenta interpretarlo desde el punto de vista de la heteronomía y saber qué mundo en concreto es el que le rodea. de manera que "la facultad radical (Radikalvermögen) de todo nuestro conocimiento" es "la Apercepción transcendental"148. acomodadas a mi constitución estética (=sensible). en el § 10. o bien un cuanto [cantidad. no puede señalar una "facultad". B 677 ss). verdadera raíz y fundamento de todos esos momentos. y esa identidad sintética del Yo en ambos fundamenta precisamente la objetividad de las categorías. cuenta sólo cuatro. o un respecto a [relación]. 4. de lo ideal) y reflexionar sobre él. Ellas son objetivas porque el sujeto retoma en el juicio (al nivel de la conciencia reflexiva. y ese substrato inteligible sería el momento originario de la subjetividad: la libertad (KpV A 178. o un 148KrV 147KrV . sobre la universalidad de la regla seguida. al ser acomodación a nuestra sensibilidad. tema que se plantea Kant en KrV A 15.-Ausg. Para desarrollar esas categorías en sus conceptos derivados o "predicables"149 Kant nos dice que casi bastaría con utilizar los materiales B 151-152. En un segundo momento la espontaneidad subjetiva es capaz de superar su acto (gracias a la ilimitación de la conciencia. hacia lo divino (KU Nota I y II del § 57 más §§ 58-59). Mientras que las categorías o predicamentos llegarían a ser diez: "Cada una de las cosas que se dicen fuera de toda combinación [tomadas aisladamente]. A ese momento es a lo que Kant llama imaginación productiva. de manera que la reflexión (retornando por el mismo camino) puede obtener las categorías a partir de la tabla de los juicios. asibles por mi sensibilidad. En la tabla de las categorías hay que hacer notar que la de unidad conrresponde más bien a los juicios singulares. es decir. Es un mismo sujeto el que mantiene sintéticamente unidos esos dos momentos (Kant hablaría de elementos) constitutivos de su conciencia. a la altura de mi finitud. como al entendimiento por su espontaneidad productiva147. A 114. en Tópicos I. 149Para la Escolástica. había cinco predicables. La desconocida raíz común entre sensibilidad y entendimiento. 99). un momento. y que según Heidegger o Marzoa sería la imaginación.49 finitud. que existe la otra realidad. La búsqueda de la unidad última es ciertamente un ideal de la razón (KrV A 649. Por eso. el punto de unión de todas nuestras facultades a priori (no sólo de las teóricas) hay que buscarlo en lo suprasensible (KU §§ 57 y 61). con la que comenzamos la lista de los accidentes con los tres más importantes]. la especie y la diferencia específica. B 29. como se verá en su deducción transcendental. que es el primer acto real de conocimiento pues sólo conocemos objetivamente un mundo concretado. y dos accidentales: lo propio (no esencial pero necesario o coextensivo) y el accidente. Ak.

incognoscible. o un padecer [pasión]" (Aristóteles. no sólo la causa ocasional o conditio sine qua non material. o un estar [hábito].. Pero eso. Sin embargo el escepticismo al que desembocan está refutado por el factum de las matemáticas y de la ciencia natural. es una cuestión científica. La filosofía ha de plantearse la cuestión en su totalidad. Categorías. ni tan siquiera al yo empírico estudiado. podríamos decir. sino también el principio de su posibilidad en cuanto conocimiento (idealidad). . 4. no se ha planteado aún la pregunta por la objetividad en general. lo que fundamenta el que así se puede y se debe usar. el estudio particular de un objeto del mundo. por ejemplo el de causa. lógicos y universales. o “el animal no es una mera máquina”. que había sido tan "deconstruido" por Hume. Aquí tratamos la quid juris o validez objetiva de los conceptos teóricos. etc.50 que nos ofrecen los manuales de ontología150. por qué medios psicológicos. y posiblemente de todo trabajo filosófico: arrancar de la tradición heredada para reinterpretarla y modificarla. mostrándonos en eso uno de sus métodos de trabajo. B 108. el individuo llega a elaborar un conocimiento. Esta deducción de las categorías es necesaria en primer lugar como crítica o establecimiento de límites porque. Todo lo más se llegaría a una necesidad subjetiva empírica. pero también se plantea esa cuestión de en otros ámbitos: qué fundamento podemos decir “debo o debes hacer eso”. Pero también y correlativamente para fundar su objetividad: ¿cómo condiciones subjetivas del pensar pueden tener validez para los objetos necesaria y universalmente? Unicamente si son condiciones sólo bajo las cuales algo puede ser pensado como objeto. el modo de pensar o método jurídico está muy presente en Kant) utilizamos los conceptos a priori en la experiencia asignándoles un alcance objetivo. y con ello tampoco la posibilidad de analizar objetiva y científicamente nuestro yo empírico. pero no a una objetiva e intersubjetiva. Y ese será el principio de la deducción transcendental: mostrar que son condiciones a priori de la cuando [tiempo]. fisiológicos o sociológicos. o un hallarse situado [situación]. 150KrV A 82. pues de otro modo sería incomprensible. no a fundar la validez de su aplicación a los otros objetos.La deducción transcendental de las categorías Los §§ 13 y 14 nos introducen en la deducción transcendental de las categorías presentándola como la investigación que aborda con qué derecho (quid juris. Los empiristas sólo se ocuparon de la cuestión de hecho (quid facti). 3. “este cuadro es bello”. al nivel de la comprensión de cualquier objeto. 9. o un hacer [acción] . en cuanto conceptos. de modo que sin ellas nada habría para la conciencia. “esta casa es mía”. 1 b 25-29. 103 b 20ss). véase también Tópicos I. hacen abstracción del contenido sensible y parecen poder ser utilizables más allá de la experiencia.

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posibilidad (en cuanto a la forma del pensar) de toda la experiencia y de los objetos que aparecen en ella, de los fenómenos151. Esta deducción transcendental de las categorías no fue sólo el pasaje que más le costó escribir a Kant152, sino uno de los más remodelados en la segunda edición. Opino que es en ésta donde el argumento kantiano queda más claro, sin olvidar por ello la luz que pueda aportarnos la Sección tercera de la Deducción en la de 1781153. En pro de la brevedad nos centraremos en la argumentación de B. Un esquema de la misma se encuentra en el recuadro de la página siguiente. Se parte (§ 15) de que la unificación sintética de la multiplicidad sensible ya no puede venir dada sino que es un acto originario del sujeto, un acto ideal de interpretación. Sólo si elaboro lo dado desde mi conciencia y lo relaciono o incorporo a ella, pueden las intuiciones ser algo para mí, y en caso contrario ni existen154. Todas esas síntesis apuntan, por tanto, a una unidad subjetiva, que ya no es meramente la categoría cuantitativa de unidad, sino la unidad cualitativa que ha de acompañar a todas las categorías, a todas mis representaciones para que sean mías: el "Yo pienso" o Apercepción transcendental (§§ 16 y 17). Ese es el principio ideal que hace posible (como función transcendental) que el conocimiento sea eso, conocimiento, pues sólo si sé que sé, sé y puedo atribuirme mis conocimientos y acciones. Toda conciencia se funda idealmente en esa relación inmediata consigo misma que llamamos autoconciencia. Ahora bien, esa relación inmediata no puede ser pensada de manera analítica, como si fuera posible una autoconciencia aunque no se diera el mundo, según lo pensaba por ejemplo Descartes. Ella no es algo transcendente al mundo, ni tampodo es una cosa inmanente a él, como lo es este reloj, pues no tiene el modo de ser de la cosa, ni de este ni de otro mundo, sino que es una función o acción idealizante que hace posible que se den cosas conocidas, objetos. Es primariamente la conciencia de la síntesis, la que tiene el sujeto cognoscente de estar conociendo la multiplicidad dada, el mundo. Sólo después se puede reflexionar sobre este acto sintético y analizarlo en sus diferentes elementos. Ante esa conciencia reflexiva, analizadora y abstractiva, aparece la afirmación tautológica: "yo soy yo", donde el mundo queda excluido. Se puede entonces caer en la ilusión (dialéctica) de tomar esa conciencia analítica de sí como algo substantivo y primario, es decir, aun cuando se trata de una mera idealidad abstraída de su función, considerarla como un alma substantiva, simple e inmortal, sin darse
151"Ahora bien, sólo hay dos caminos por donde se puede pensar una concordancia necesaria de la experiencia con los conceptos de sus objetos: o bien la experiencia [una experiencia ya constituida como tal] hace posibles esos conceptos, o esos conceptos hacen posible la experiencia" (KrV B 166) en general configurándola. Es decir, o se refieren a unas experiencias en particular con exclusión de otras (como por ejemplo el concepto de "madera"), o bien a la experiencia en general, a todos los objetos, como criterios generales de lo que será tomado como objetivo, como ocurre con las categorías. 152KrV A XVI. 153KrV A 115 ss. 154KrV A 116-117.

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cuenta de que entonces se cometen errores lógicos denominados Paralogismos155. Por eso conviene distinguir cuidadosamente entre esta apercepción transcendental y el sentido interno, donde sí se da un contenido (empírico) de nuestra subjetividad, una intuición sensible de sí (§§ 24b y 25, más A 107-108)156. De un sujeto substante y monadológico, cuya identidad está ya dada, pasamos a un sujeto sintético, abierto al mundo y a los otros, a su finitud, cuya identificación consigo mismo es una tarea (moral) infinita, porque en él está también lo diferente y la diferencia157. Esto no impide que la proposición que lo enuncia como principio necesario del pensar y del conocer sea, en cuanto proposición, analítica158, pues su formulación se realiza en el nivel reflexivo. Pues bien, esa unidad subjetiva de la Apercepción transcendental es a la vez fundamento de toda unidad objetiva, pues las intuiciones han de ser sintetizadas (interpretadas) por mí, y relacionadas conmigo por mí, para que lleguen a convertirse en objetos para mí. Gracias a esa unificación de la multiplicidad sensible según una regla o concepto (no arbitrariamente) ella es relacionada con un objeto y éste surge como tal, como cosa conocida (idealismo transcendental); o sea, no sólo se sabe que existe un mundo en general (sentir) sino qué mundo en concreto se tiene en frente. Pero eso sucede también en la medida en que esa realidad que yo no protagonizo responde positivamente a mi interpretación, a mi punto de vista (realismo empírico). La naturaleza responde porque nosotros elaboramos la pregunta, pues ¿de qué manera los objetos podrían darnos un concepto?. Sí pueden ratificarlo o desfondarlo, pero no crearlo. Luego esa espontaneidad ideal del sujeto es la condición de posibilidad de que
KrV A 341, B 399 ss. distinción entre sentido interno y apercepción transcendental es un tema que trato en el capítulo V del libro El punto de partida de la metafísica transcendental, por lo que me dispenso de entrar de nuevo en él. Si yo me conociera objetivamente (desde la heteronomía, en el sentido interno o yo empírico) como soy en mí mismo, yo sólo sería un objeto, algo determinado por lo otro, y no podría ser libre. Por el contrario, la conciencia moral es el conocimiento (no objetivo) de sí desde la autonomía, desde la invitación a realizar mi libertad. Originariamente conocemos que (daß) somos, pero no en concreto qué (was) o cómo somos, sino sólo 1º que queremos (más no la concreción de ese querer) y 2º que somos conscientes (no qué pensaremos concretamente). Esa concreción de mi finitud (ser algo y no ser muchas otras cosas) sólo la establezco en un aquí y en un ahora, en un punto del mundo, y en referencia a los otros objetos del mundo. No protagonizamos toda nuestra realidad, y en esa medida nos comportamos también de manera pasiva frente a nosotros mismos; si ser consciente es una condición previa, a apriori, conocerse es una tarea que dura toda la vida. Esa realidad heterónoma nuestra forma una unidad con la experiencia externa (lo veremos en las Analogías de la experiencia y al tratar la Refutación del idealismo en la KrV), pero a la vez me identifico con ella como siendo mi realidad; o mejor dicho, debo identificarme con ella, reconocerla como mía (mis sentimientos, mis miedos, mi cuerpo, etc. como míos), pues se trata de una identificación sintética entre dos momentos (o elementos) necesarios para la construcción de la subjetividad. 157Esta idea la desarrollo en un artículo titulado “Sujeto y realidad. Del Yo analítico substante al Yo sintético transcendental” que aparecerá ahora en el próximo número de la revista Daimon (Universidad de Murcia) dedicada a Fichte. Por esta misma línea transcurren las investigaciones de Alain Renaut en su libro L’ère de l’individu, Gallimard, Paris, 1989, traducido en Gedisa. 158En KrV B 135 y 138 se nos dice eso; pero no olvidemos que en B 134 nota, al acto originario como tal se le llama “la unidad sintética de la Apercepción”.
156Esta 155Véase

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algo aparezca, se manifieste, sea conocido, surja la verdad y el conocer; desde ella podemos dar razón o fundamento de lo que afirmamos con validez objetiva. Menos aún puede basarse esa regla objetiva en una cosa en sí, independiente de todo nuestro conocimiento, como si pudiéramos reflexionar desde el punto de vista divino y compararnos con él; supuesto del que también parte el escepticismo, sólo que su conclusión es negativa. En la filosofía crítica filosofamos a la altura del hombre, que no es ni cosa ni Dios, de modo que el sujeto se reconcilia consigo mismo en cuanto que reconoce en sí, en su subjetividad transcendental, ese papel asignado anteriormente a lo divino, aminarándolo, y la exigencia de transcender y acotar su propia subjetividad empírica. Pero entonces ya no hablamos de cosas en sí sino de fenómenos empíricos. El realismo dogmático o transcendente exige que nuestro conocimiento, para ser objetivo, se tiene que acomodar y regir por lo totalmente independiente de él, de lo subjetivo, por las cosas en sí mismas. Traspone una exigencia de la conciencia cotidiana (la de revisar sus representaciones concretas según la realidad) a la reflexión filosófica; pero como ésta se pregunta por la totalidad, con esa exigencia cae o bien en un recurso a Dios o en un escepticismo, pues el conocimiento no puede ir fuera de sí, ni puede lo subjetivo alcanzar un lugar donde por principio se lo excluye. Se ha reflexionado sobre la diferencia entre lo subjetivo y lo objetivo, pero no sobre su ligazón sintético transcendental, porque se ha absolutizado el punto de vista de la reflexión empírica, como iremos viendo. El criticismo desmonta el falso presupuesto de ambos: que los objetos sean cosas en sí mismas independientes de toda subjetividad159. “¿Qué se entiende, pues, cuando se habla de un objeto correspondiente al conocimiento y que es, por tanto, diferente a él?, se pregunta Kant en la primera edición de la Crítica. Es fácil comprender que ese objeto sólo puede ser pensado como algo en general = X, porque nosotros, fuera de nuestro conocimiento, no tenemos nada que podamos contraponer como correspondiente a ese conocimiento. [...]. Pero dado que sólo nos ocupamos de la multiplicidad de nuestras representaciones, y ese X, que es correspondiente a ellas (el objeto), no es nada para nosotros [pensado o exigido como objeto transcendente] porque ha de ser algo distinto de todas nuestras representaciones, está claro que la unidad que el objeto constituye necesariamente no puede ser otra que la unidad formal de la conciencia en la síntesis de la multiplicidad de las representaciones”160. Y la necesidad que sentimos en lo objetivo reside primariamente en que esa conciencia transcendental no es arbitraria, caótica (en ese caso se perdería) sino que actúa según reglas. La subjetividad no es sólo arbitrariedad,
presupuesto se basa también en que dicha subjetividad está pensada según el modo de ser de la cosa, de la substancia: lo subjetivo excluye lo objetivo y a la inversa del mismo modo que donde pongo una manzana no puedo poner otra, allí donde está la conciencia y sus represtaciones no puede encontrarse la realidad objetiva, y a la inversa. Nos quedamos entonces en la distinción empírica, la que se estabece, en lenguaje de Kant, entre los objetos del sentido externo y las representaciones del sentido interno. El establecimiento de esta distinción alcanzará su punto culminante en las Analogías de la experiencia, como veremos en el punto E, 6. El yo empírico es también un objeto del mundo, pero la subjetividad no sólo tiene ese modo de ser. 160KrV A 104-105. Véase también A 190-191, B 235-236; A 250-253.
159Este

Esto será estudiado más detenidamente en el Esquematismo transcendental. y nuestro entendimiento es discursivo. en todas las intuiciones sensibles. conceptualizables (en el arte lo hará en base a figuras irrepetibles y los conceptos de noúmeno y de intuición intelectual permítaseme que me remita al capítulo IV de mi libro El punto de partida de la metafísica transcendental. B 283. A 557. se acerca a la sensibilidad.54 sino también petición de verdad. A 613-4. donde Kant afirma que no podemos dar razón de por qué objetivamos el mundo precisamente con esas categorías y con esas formas a priori de la sensibilidad y no con otras. la tabla de los juicios representa las diferentes maneras de articular ese "es" objetivo. y previamente ya en el § 10). que serán así mismo a priori: las categorías. VIII. Si ahora de dicha tabla pasamos a las categorías. presentes. B 585. no intuitivo. articulada mediante reglas. por hipótesis. Esa síntesis figurada o plástica de la imaginación sigue siendo un momento de espontaneidad del sujeto. IV.-Ausg. La imaginación configura la multiplicidad sensible según nuestras exigencias y capacidades estéticas o sensibles de captación y mediante esquemas repetibles. podemos pensar pero no conocemos objetivamente la otra realidad. tampoco éstas podrían ser. entonces podemos concluir (§ 20) que la multiplicidad sensible ha de estar bajo las categorías para llegar a ser conocida e interpretada objetivamente. A 393. por tanto. lo haría un Dios omnipotente. 161Para . el espacio y el tiempo. distinto del simple "me parece". Esa aplicación de las categorías a las formas a priori de la sensibilidad da lugar o bien tiene lugar gracias a la imaginación transcendental. La referencia imposible a un objeto transcendente es aquí sustituida por la objetividad pensada mediante las categorías. 318. de justicia. o sea. Pero no se queda en la mera idealidad y universalidad de éste. en consecuencia. el cual se refiere al mero estado empírico del sujeto (§ 19). La realidad a conocer tiene que ser dada (finitud). Pero a eso hemos de añadir cómo en concreto se nos da a nosotros esa multiplicidad sensible (§ 21). donde la regla de síntesis o categoría adquiere un significado temporal (§ 24a. Ak. lo que se dice al final del § 21 (B 145-146) entre otros textos (véase también A 230. es el momento de unión sintética (luego real) de ambos. es decir. Esas formas contienen a su vez una multiplicidad que ha de ser. sino que tiene en cuenta nuestra finitud concreta. Pues bien. según se hizo en su deducción metafísica. en nuestra sensibilidad encontramos en concreto dos formas a priori. y en eso similar al puramente intelectual del concepto. A ella ha de aplicarse necesariamente las categorías puestoque justamente carecemos de intuición intelectual (§§ 22-23)161. Ahora bien. Ak. no crea el mundo ex nihilo como. 249). y carecerecíamos de criterios generales y de unidad en la experiencia. De igual modo en su capítulo III comento el factum de la forma. de orden habitable. Esa síntesis o unidad objetiva de la multiplicidad sensible es la que se expresa en el "es" o cópula de los juicios. de ahí también la importancia capital que le concedía Kant a la idealidad del espacio y del tiempo en la construcción de su sistema. Entdeckung. Prolegomena § 36.-Ausg. B 641-2. En caso contrario nos quedamos con la mera idealidad. Si no existieran esas formas.

Luego únicamente de la experiencia posible podemos tener conocimiento objetivo a priori. sólo mediante la intuición empírica logran determinar objetos. aunque en su universalidad hacen abstracción de las condiciones sensibles. 163KrV B 128. y las estrategias básicas para abordar su objetivación. y por tanto dependiente también de los medios técnicos con los que contamos. lo cual. El resultado de esta deducción (§ 27) es que las categorías. un saco sin fondo del que no se determina su volumen y en el que podemos meter cualquier cosa. 2º. 1º. nos proporciona una necesidad subjetiva pero no objetiva. que rompe la universalidad (y la intersubjetividad) de lo objetivo. el modo concreto como la multiplicidad sensible nos es dada. pero aquí se añade. . Kant acaba este parágrafo rechazando la solución innatista. 162Aunque parece ser que a la vez aletargan otras posibilidades corporales y sensitivas por falta de uso. pero quizás también más profundas y ricas. su forma. como entre Escila y Caribdis163. articulan y concretan la finitud en general. pues la técnica moderna nos lanza al exterior.55 no conceptualizables). los esquemas transcendentales. que la aplicabilidad de las categorías no está restringida a unos cuantos. Pero ellos. Con ello se establece tanto el fundamento como los límites de dicho conocimiento. finalmente. correspondientes a las categorías. toda percepción de un objeto se hace gracias al espacio y al tiempo en cuanto formas de la intuición. no se me presenta. más lo dicho sobre la imaginación transcendental en el § 24. entonces no puedo objetivarla. es decir. que no es sino la síntesis espontánea de una conciencia originaria conforme a las categorías. Pues bien. el que existe un mundo. En el § 26. su legalidad más básica. o sea. pues su avance nos van permitiendo empujar más allá las fronteras de los sentidos162. es decir. el innatismo es. Por su parte. una referencia a las formas a priori de la sensiblidad. Este rechazo del innatismo merece ser meditado en orden a comprender dónde se sitúa la solución crítica: entre el empirismo o escepticismo y el innatismo racionalista. es exterior a la construcción del objeto como tal. Este resultado ya había sido alcanzado en el § 20. se hace el camino inverso. sino de los fenómenos a las categorías. al ser a la vez multiplicidad (intuiciones). En efecto. pues habría gente que dirían no sentir esa necesidad subjetiva. no de las categorías a los fenómenos viendo su aplicabilidad mediante la imaginación transcendental. sensibilidades más oscuras o confusas o difíciles de desarrollar. Luego éstas son condiciones a priori de posibilidad de todos los objetos de la experiencia en cuanto que son reglas que determinan la lectura e interpretación de la naturaleza. mostrando que todos ellos han de ser sintetizados y pensados por esas reglas a priori. nos conduce al esceptismo y al subjetivismo. si la otra realidad que yo no protagonizo no se me da. precisan una síntesis de la imaginación transcendental. según la indicación del § 21. Los esquemas correspondientes a conceptos sensibles configuran interpretativamente la concreción de nuestro mundo de una forma y magnitud asible empíricamente por nosotros. 3º.

56 .

diferenciándose así otra vez de la lógica formal. B 185. Por el contrario. y por tanto tienen validez objetiva en un juicio sintético a priori"167. se configura una ontología. A 237. tendía a ponerlo todo en duda. tanto las desmedidas pretensiones metafísicas sobre una realidad transcendente. por tanto.El esquematismo Pero el primer paso que Kant da frente a esta nueva tarea es un paso hacia atrás. B 242 ss. . como las de un conocimiento objetivo y científico del mundo. sino como analítica del ente en cuanto objeto164. 167KrV A 158.. 166KrV A 146. que se queda en la mera idealidad conceptual de las reglas sin preguntarse por su 164KrV 165KrV A 247. B 197. los límites de lo fundado y lo separa netamente del hablar infundado que pretenda ir más de ellos165. como en todo el trazado de lo que él denomina la facultad superior de conocimiento (entendimiento. Kant se deja guiar por la estsructura de la lógica. De esta manera se establecen los criterios o principios fundamentales que rigen nuestro conocimiento objetivo. mediante principios. juicio y razón). es decir. introduciendo importantes modificaciones y. contraponiéndola al mismo tiempo con su intención transcendental. En base a esto se fundamenta la posibilidad objetiva de juicios empíricos y científicos. un momento de síntesis. ahora pasa al estudio de los juicios básicos..57 De nuevo aquí. A 761 y 767. 1. Una vez establecidos los conceptos primarios. pues "las condiciones de la posibilidad de la experiencia en general [que son las formas a priori y la apercepción transcendental] son a la vez condiciones de la posibilidad de los objetos de la experiencia [dado que éstos son fenómenos]. pero no ya del ente en cuanto cosa en sí. A 197. B 296. Superamos así la simple prudencia y censura escéptica que. B 520-521. que precede y posibilita toda verdad empírica166. la Crítica establece. hacia las condiciones transcendentales. B 269. B 789 y 795. como reacción descontrolada a la desmesura dogmática. A 492-493. podríamos decir prerreflexivas. y a la vez se ponen los límites de esa validez. A 221-222. Es un momento de aplicación de todo lo elaborado anteriormente. B 303. del juicio: el esquematismo de la imaginación. De esta manera se ofrece un marco para los juicios objetivamente correctos y se establece la verdad transcendental.

"La simultaneidad no es modo del tiempo mismo. 172KrV A 33. una forma a priori. . y su determinación descansa por tanto en una regla a priori. en los §§ 10 y 24: la síntesis de la imaginación transcendental. en los Principios. sino que todas son unas detrás de las otras" (A 183. en el cual todos los diferentes tiempos han de ser puestos no simultánea sino sucesivamente" (A 188-189. B 47. dado que en él ninguna parte es a la vez. y éste es una determinación transcendental del tiempo. incluso como condición de posibilidad de esa misma esquematización del tiempo. diferente de la temporalidad subjetivo empírica de nuestra representaciones concretas. 170A 177. En un segundo momento. Luego el modo de aplicación de una categoría a las intuiciones empíricas será en virtud un esquema temporal que corresponda a la síntesis intelectual pensada en ella. según veremos más adelante en el punto 6. Si conciencia es contraposición. B 225. según hemos ido viendo. que se fijan sobre todo en la constitución o esquematización espacial de los fenómenos externos. y más aún en las Analogías de la experiencia. pero ahora convenía desarrollarlo más para servirse de él en la elaboración y comprensión de los Principios. 171KrV B 291-292. por ejemplo. se nos dice "que para proporcionar algo permanente en la intuición que corresponda al concepto de substancia (y así mostrar la realidad objetiva de este concepto) necesitamos una intuición en el espacio (de la materia) porque sólo el espacio está determinado de modo permanente"168. pues "diferentes tiempos no son simultáneos. B 154. esquema temporal de la categoría de comunidad. Pero incluso la segunda171. Así. B 232). Ella guarda homogeneidad (=posibilidad de ser identificada o relacionada) con las categorías. 292. pues el tiempo es una forma universal (para todos los fenómenos). Kant presenta aquí la cuestión como un problema de subsunción de la multiplicidad sensible bajo el concepto. la objetivación de la sucesión temporal se hace mediante el trazado de una línea172. Se retoma aquí un elemento que nos ha ido apareciendo a lo largo de la deducción de las categorías. Eso resulta especialmente claro en los Axiomas de la intuición. se ve que el espacio está también presente. y así. sino la elaborada según las exigencias de la objetividad. A 381. sino sucesivos (así como diferentes espacios no son sucesivos sino simultáneos)"169. como hemos visto. difícilmente podríamos tener 168KrV 169KrV B 291. lo que nos daría el juicio sintético primario. un momento de encuentro. Pero si las categorías no son conceptos que se refieren a objetos particulares. B 219. siendo la primera y la última necesariamente también espaciales.58 vinculación con la objetividad. Pero por otra parte el tiempo tiene relación con los fenómenos en cuanto intuición y forma de la sensibilidad. Véase también B XL-XLI nota y 275 ss. B 226). Allí sólo fue mencionado. pues estamos articulando o sintetizando no ya cualquier temporalidad (o espacialidad). B 50. En verdad tanto la permanencia como la sucesión y la simultaneidad son asimismo relaciones temporales170. "Pues sólo hay un tiempo. A 31. es necesario el espacio. Como también para la simultaneidad. ¿qué método o esquema seguir en su aplicación? ¿qué justifica la misma? ¿cómo se concreta su abstraída universalidad? La primera respuesta kantiana es ésta: entre la multiplicidad empírica y las categorías hay un tercero.

B 186. La diferencia entre imagen y esquema la podemos apreciar también cuando Kant nos dice que el esquema de construcción de un triángulo es válido para todo triángulo. Cada momento guarda cierta homogeneidad con los otros laterales pero no total coincidencia. o que los objetos y las imágenes no coinciden (kongruieren) plenamente con los esquemas y los conceptos176. y por tanto. en su significado puramente conceptual o lógico. llega a decir Kant como colofón a su refutación del idealismo problemático de Descartes173. pero más difícilmente una imagen concreta del mismo174. apunta a "algo que sólo puede ser pensado como sujeto (sin ser un predicado de otra cosa)"177. 175KrV A 146-7. 177KrV A 241-242. de manera que representa también un salto de concreción posible (si vamos hacia la derecha de esa sucesión) o de abstracción (si vamos hacia la izquierda). B 300. sino también al espacio como otra forma a priori concreta. ¿Pero podríamos aplicar objetivamente este concepto a Dios o al alma? Pues bien. o cuando afirma que se tiene fácilmente el esquema o método para la construcción sensible del número mil. y A 245-246. la cual sería necesariamente de una clase concreta. como la otra realidad se me tiene que dar sensiblemente (pasivamente a mi finitud). B 185-6. en los que interesaban para objetivarla. Mientras que el concepto y el esquema son universales. B 180-181. la de esta sala de cine. Por eso dice Kant que los esquemas transcendentales realizan pero también restringen el uso objetivo de las categorías a condiciones que no se hallan en el entendimiento175. la substancia. he de concretarlo según esas 173KrV 174KrV B 291-294. de un mismo concepto. la imagen es particular. la de este perro. y esa mostración es la labor propia de la imaginación transcendental. pues la hemos configurado según su interpretación. mientras que no sucedería así con la imagen de un triángulo. Véase también A 147. un momento diferente y creativo en la interpretación objetiva del mundo. Por ejemplo. A 140-141. Ella es un producto del esquema. Tenemos así una graduación: concepto <-> esquema -> imagen -> multiplicidad sensible (de un objeto concreto). Donde queda más clara la diferencia entre esquema y concepto es al nivel de las categorías y su traducción temporal (y espacial). Los conceptos de objetos particulares (o conceptos empíricos como los llama Kant) cuentan además con la mediación de una imagen. por ejemplo.59 conciencia del tiempo sin contraponerlo no sólo a lo empírico en cuanto forma a priori en general. fijándonos (al menos preferentemente) en unos aspectos de la ilimitada multiplicidad de lo sensible. El esquema sería aquello que nos permite formar y reconocer como unificables distintas imágenes de una misma clase de objetos. 176KrV A 141-142. B 180. de la imaginación esquematizadora. . Todas las categorías requieren de intuiciones externas para mostrar su realidad objetiva.

Pero cuando nos dan un nombre del que desconocemos su significado. cuando aún carecemos de concepto bajo el cual subsumir algo que se nos presenta y no comprendemos qué pueda ser. Y su acción en cuanto imaginación productiva se nos muestra más aún en la creación del artista. en este último caso. del cual como mucho. Más oscura resulta la distinción entre el esquema y el concepto pongamos que de perro. B 183. . una síntesis cuya unidad no puede ser repetida ni abstraída conceptualmente. apoyados más en la idealidad abstraída y seca del concepto que en el esfuerzo vivo e imaginativo. Este placer de la conquista del sentido lo encontramos aún fresco en los niños. allí su síntesis es una obra (de arte) y no una mera regla ideal de comprensión. No obstante. sin la sujeción de un concepto determinado. El esquematismo "es un arte escondido en las profundidades del alma humana. solemos conceptualizar dicho esfuerzo imaginativo y sus reglas o esquemas de síntesis convirtiéndolo en método. o sea. o en nosotros cuando se nos aclaran y armonizan las ideas después de un largo estudio. sepamos su significado morfológico y sintáctico. B 301 para la categoría de causa. pues es una función "de la que raras veces llegamos a ser conscientes"181. B 180-1. 182Véase KU Introducción VI. a veces incluso como algo siniestro e inquietante (lo real para Lacan). O en la inadecuación de lo sublime respecto a las capacidades de la imaginación. Del esfuerzo imaginativo somos más conscientes en la acción que Kant denomina "juicio reflexionante" (KU). su uso. expresando en su concreción y exposición simbólica una riqueza inagotable e irreductible a los conceptos. 181KrV A 78. La razón de ello es que hemos olvidado ese momento creativo y de configuración de sentido porque ya lo repetimos mecánicamente. a qué pueda referirse. 180KrV A 141. "que hace pensar más de lo que se 178KrV 179KrV A 144. observando su posición en la frase. cuando se nos aparece la realidad de lo otro sin suficiente mediación interpretativa. y nos quedamos con un mero término. B 291-293. si no nos quedamos bloqueados. Véase A 243. cuando repiten con verdadera fruición las palabras aprendidas. Lo captamos en el miedo que eso nos puede producir (la imaginación está cerca de la sensación. por ejemplo ante un hermoso paisaje. no sabemos cómo construir esquemáticamente su imagen o la acción a la que designa. cuyo verdadero manejo difícilmente lograremos alguna vez sacárselo a la naturaleza y ponerlo al descubierto ante los ojos”"180. Ese juego de la imaginación se nos hace aún más patente en la experiencia estética. B 103. por donde la vista vaga sin rumbo.60 condiciones de dación y sólo puedo predicarlo de lo que afecta (lo real) y temporalmente permanece178 en el espacio179. del sentir y del sentimiento) y. en el consiguiente placer o alivio cuando lo logramos subsumir bajo un esquema y regla interpretativos y sabemos entonces a qué atenernos182.

b (Ak. B 693. Véase también KrV A 570. conceptualizables. cap.-Ausg. que supera mi imaginación en su intento de captación objetiva y sensible. Antropología §§ 38 (Ak. B 702. Religion . 185KU § 24. Y ante la fuerza desatada de algunos sucesos naturales (cataratas. Mientras que la satisfacción de lo bello va unida a la cualidad. El esquema de la cantidad es el número. 59 y 90 (Ak. Frente a la inmensidad del objeto sublime que me sobrepasa. 191-192). y por eso el análisis de lo sublime comienza por este momento cuantitativo185. etc. mediante una intuición adecuada. de mi razón. 464-465). originariamente soy autoconciencia. por medio de la analogía. en virtud del cual se sintetiza (de manera repetible y universalizable) la espaciotemporalidad de la multiplicidad sensible y se la comprende como siendo uno. fuerza o realidad originaria. esas son las tres categorías de cantidad. 351-352. 1. KU §§ 57 (Nota I). Pero mientras que en lo estético sus síntesis son propiamente individuales. pero a la vez la grandeza moral de mi realidad originaria y libre. la realidad objetiva de los conceptos del entendimiento. IV. XX. aludes. idealidad por la que sé que soy y sé que conozco y pienso. Sobre todo esto véase la "Crítica del Juicio estético". sobre todo en el § 26 de su KU. V. Si reflexionamos sobre la construcción de la unidad cuantitativa creo que podemos captar bien qué es lo que se nos está indicando aquí bajo el nombre de imaginación productiva o transcendental. tormentas. primera parte de la KU. A 674.-Ausg. la de lo sublime se vincula con la cantidad184. varios o todos los objetos que hay en un espacio y en un tiempo determinado. 357359). por palabras.-Ausg. 341-344.) yo siento la pequeñez de mi fuerza física.-Ausg. volcanes. V. Frente a la incalculable extensión espacio temporal de la naturaleza ("el cielo estrellado ante mí"). pero además sé. en un concepto determinado"183. Los progresos de la metafísica (Ak. Kant distingue entre la acción esquemática y la acción simbólica de la imaginación. en el ámbito objetivo y teórico nos esforzamos por construir esquemas repetibles. 65 nota). a fin de facilitarnos la tarea de ordenar y dominar técnicamente el mundo. gracias a la conciencia moral. por lo cual resulta ser un modo estético de comprender esa diferencia que aquí se ha establecido sólo desde el ámbito de lo teórico. § 49 (Ak. cierta mostración sensible a los conceptos o ideas suprasensibles: Prolegómenos §§ 57-58 (Ak. apercepción transcendental. yo siento la pequeñez de mi yo empírico. Parte II. VI. Pues bien. 315). con un sentimiento agridulce que Kant denomina sublime matemático.-Ausg.-Ausg. A este respecto Kant nos proporciona valiosas indicaciones al hilo de su análisis de lo sublime matemático. según lo estudia la KpV. 279-280). VII. volente. como ya vimos. la aún más ilimitada idealidad de mi pensamiento. B 598. que soy libre. llamada a darse a sí misma su propio destino (sublime dinámico). Mientras que el esquema permite mostrar directamente. el símbolo confiere indirectamente. A 665. El gozo estético de lo bello procede de la imaginación. que configura y produce formas habitables. 184KU § 23. pero a la vez la grandeza y el destino superior (moral) de mi yo originario. yo comprendo.61 puede expresar. Fijémonos ahora en la acción concreta de la construcción de la unidad. 183KU .

"Subjetivamente" (otros dirían arbitrariamente. en el espacio o en el tiempo. No por la razón (1º). sin síntesis repetible en su precisión de límites. Ak. 189KU § 26. "para acoger un quantum en la imaginación a fin de poder utilizarlo como medida o como unidad para la apreciación de las magnitudes por medio de números. etc. nuestra finitud empírica. V. Tampoco (2º) de manera meramente estética o sensible. Aquí. la apreciación de la magnitud de la medida fundamental ha de consistir solamente en que se la pueda captar inmediatamente en una intuición y se la pueda usar por la imaginación para la exposición de los conceptos de números. "y en eso toda apreciación lógica de magnitudes es matemática"187. Aquí podemos ver en obra el trabajo o acción originaria de la imaginación en su especificidad esquematizadora: "Por tanto. V. . sino a nosotros mismos. de forma que ese sentimiento propiamente no nos dirige a los objetos. Esto no es lo mismo que cuando decimos (2º) que algo físico es grande o mediano o pequeño comparativamente a otros o a la media de los de su clase. o sea.-Ausg. a nuestro yo originario. por ejemplo el metro?188. toda apreciación de las magnitudes de los objetos de la naturaleza es en última instancia estética (esto es. Ni (3º) podemos recurrir a establecerla matemáticamente mediante otras medidas. ha de tener en cuenta nuestra sensibilidad. a la razón. Pues de ninguna de las tres maneras mencionadas. es decir. como momento de síntesis entre la multiplicidad sensible y la regla de síntesis. 251. (1º) se llama sublime lo que es absolutamente grande. del primer establecimiento de una medida precisa que da lugar al ámbito de lo matemático. Ahora bien. como medida absoluta.-Ausg. en relación a nuestra magnitud física decimos que una montaña es grande y un ratón pequeño. Así. o por conveniencia o convención) porque la imaginación. entrando ya en lo sublime matemático186. Algo diferente hacemos cuando decimos (3º) que la montaña tiene tres mil metros de altitud. o que su hermano le supera en cinco centímetros. 188KU § 26.62 Pues bien. sino que la comparación permanece más bien en el plano de la indeterminada multiplicidad sensible. pues ni lo infinitamente grande ni lo infinitamente pequeño se encuentran en los fenómenos. 251. por encima de toda comparación. se requieren dos acciones de esta facultad: aprehensión (Auffassung) 186KU 187KU § 25. a lo infinito. pues estamos hablando de la unidad fundamental. y en relación a los otros uno puede ser grande. § 26. si bien los adelantos tecnológicos van ampliando progresivamente ese campo. todos ellos limitados. ¿cómo se establece la unidad primaria de medida matemática. mediano o pequeño. aunque se pretende que nuestra apreciación tenga validez universal. para adaptar la universalidad abstraída de los conceptos y la ilimitación de su idealidad a la altura y a las posibilidades de nuestra captación sensible. la medida como tal no está precisada. pues nuestros sentidos son capaces de abarcar ciertas magnitudes pero otras les resultarían excesivamente grandes o pequeñas e inmanejables. En efecto. subjetiva y no objetivamente determinada)"189. Ak.

la imaginación. en su regreso o recopilación. 193KU § 65. por el contrario. o sea. en un instante es. y [o de modo que] en la recopilación hay un máximo más allá del cual la imaginación no puede ir"190. a saber.63 (apprehensio) y recopilación (Zusammenfassung) (comprehensio aesthetica [estética aquí en el sentido de sensible. y en concreto de sus organismos vivos. la recopilación es (dado que la sucesión temporal es una condición del sentido interno y de toda intuición) un movimiento subjetivo de la imaginación. a la máxima medida fundamental estéticamente posible en la apreciación de las magnitudes. 253-5. sino además una fuerza configuradora. y las diversas razas como otras tantas imágenes o idea normal de belleza a la que ningún individuo llega plenamente194. dice Kant) como a nuestra necesidad de determinar sintéticamente límites repetibles. pues sería entonces incapaz de superar. Pues cuando la aprehensión ha llegado tan lejos que las representaciones parciales de la intuición sensible aprehendidas al principio comienzan ya a borrarse en la imaginación. V.-Ausg. en su apreciación. 191"Medir 190KU . ni de una conconciencia moral racional en la § 26. Ak. podemos captar qué se entiende por síntesis imaginativa a diferencia de la propiamente intelectiva o conceptual si echamos mano de la comprensión teleológica de la naturaleza. pero la recopilación se hace cada vez más difícil conforme la aprehensión avanza. por tanto. Con la aprehensión no hay problema. pues ella puede extenderse ilimitadamente. y por eso no es capaz de ciencia ni de filosofía ni de una conciencia individual enfrentada a la totalidad del mundo y de lo real. entonces ella pierde por un lado lo que gana por otro. de lo sucesivamente aprehendido. capaz incluso de propagarse y engendrarse a sí misma organizando la multiplicidad material según (la unidad de) sus fines (eine sich fortflanzende bildende Kraft)193. 251-2. De este modo la imaginación construye. de las magnitudes192. de captar todo en el instante y hacer de ese modo intuible la simultaneidad de lo recorrido191. Ak. por ejemplo. Las diferentes especies pueden tomarse como distintos esquemas de configuración.-Ausg. 192KU § 26. un movimiento objetivo en la imaginación (Einbildung) y una progresión (Progessus). en su universalidad. o sea.-Ausg. Ak. el metro o el gramo. mientras que ésta sigue avanzando en la aprehensión de otras. puede ir ilimitadamente en su comprensión. una regresión (Regressus) que vuelve a suprimir la condición temporal [que había] en la progresión y hace intuible la simultaneidad. V. En consecuencia. contrapuesto a intelectual o conceptual]). podríamos decir que en la medida en que no alcanza el lenguaje humano. Por último. 194KU § 17. y pronto llega a su máximo. Una vez construida la medida. y atiende tanto a nuestra sensibilidad (o condiciones estéticas. la recopilación (Zusammenfassung) de la pluralidad en la unidad no del pensamiento sino de la intuición. un espacio (como aprehensión [Auffassung]) es a la vez descripción del mismo y. el tiempo utilizado en la aprehensión. de unificación sintética. 258-259). Esa naturaleza organizante no se alza hasta el concepto (síntesis o conciencia reflexiva). guiada por el entendimiento. V. por el concepto de número. no logra tematizar las reglas de su comprensión del mundo como tales reglas. mediante el cual ella ejerce una violencia sobre el sentido interno que ha de ser tanto más notable cuanto mayor sea el quantum que la imaginación recopila en una intuición" (KU § 27. ya no estética sino lógica o matemática. Allí encontramos no sólo una fuerza motriz (bewegende Kraft).

de discernir. Al inicio de este punto 1. y si no elaboramos desde nosotros mismos el conocimiento. en la creación subjetiva de esta interpretación. pero no en la idealidad transcendental. no en una cosa en sí que nos hubiera dado la regla (dogmatismo) ni tampoco carece de fundamento (escepticismo). jurídica. piensa que no podemos reificar ese modo de comprensión. sobre todo los más evolucionados. o sea. pero ésta es su conditio sine qua non. Un concepto no es una cosa. Pero un animal. sino sólo como principio que guía nuestro Juicio en la intelección de aquellos fenómenos en los que el principio mecánico resulte claramente insuficiente195. Creo que éste es un momento decisivo para comprender el idealismo transcendental. Este problema se agudiza en las categorías. en la segunda parte de la KU. Pues ¿cómo pueden las cosas ofrecerme. es decir. El concepto objetivo nos envía a la respuesta del mundo. El juicio es la capacidad reflexiva de descubrir que una multiplicidad sensible concreta cae bajo este concepto y no bajo otro. En este caso se ha reflexionado únicamente en lo que el criticismo llama "realismo empírico". o médica. leer e interpretar la cambiante realidad. Todo eso lo podríamos comprender como síntesis o conocimientos imaginativos (conciencia prerreflexiva o antepredicativa). mientras que su fundamento o procedencia. que la otra realidad ha de responder a mi interpretación. sino la regla o función de darse cuenta de algo reconociendo y distinguiendo. que hace abstracción de la ilimitada variedad que se da en la experiencia. que la finalidad no puede ser alcanzada como principio constitutivo de la naturaleza. en eso se basa su objetividad. y no tener o no tener aún la habilidad de aplicarla correctamente a los casos concretos. en la "Crítica del Juicio teleológico". Fundación de Investigaciones Marxistas. y éste una regla o concepto universal. Alguien puede conocer bien la teoría. concreta. la respuesta kantiana nos viene a decir que la síntesis reflexiva o predicativa que llevamos a cabo en los juicios reposa en otra síntesis imaginativa. prerreflexiva o antepredicativa. su constructor. de las preguntas. no nos enteraríamos de nada. Pues bien. siendo aquél una multiplicidad sensible. por ejemplo. En una reflexión empírica se piensa que es el objeto el que nos impone la regla y su aplicación. son capaces de distinguir. de organizar sus estrategias para la instrumentalización del mundo. pp. de aprender. etc. Schelling y Novalis. Al momento más primario panorámica de los diversos momentos de la imaginación transcendental tanto en Kant como en Fichte. en un esquema. la he realizado en "La imaginación transcendental y el proyecto de transformación romántica". enviarme o causarme conceptos? En lo que somos de sujeto transcendental no tenemos el modo de ser de la cosa. por lo que me dispenso aquí de entrar más en detalle. 195Una . que no se ciñen y limitan a objetos particulares. 1994. 145-212. artículo perteneciente al libro Romanticismo y marxismo. etc. Madrid.64 universalidad de la ley. su no subjetivismo o arbitrariedad: si yo llamo a esto mesa es porque el objeto mismo me obliga a ello.. según esquemas de acción diría Piaget. es la espontaneidad subjetiva. es decir. veíamos que Kant abordaba aquí el estudio de la imaginación para solucionar el problema de la subsunción que en un juicio sintético se hace del sujeto en el predicado. Pero Kant.

una síntesis de las percepciones a cargo de la imaginación productiva199.-Ausg. 1989. XXIII. a un objeto inteligible transcendente fuera de toda subjetividad. y en parte porque se pensaba que los sentidos no nos proporcionan sólo impresiones. Después podemos reflexionar sobre ese acto y abstraer la regla seguida en él.65 de esa espontaneidad se le denomina imaginación. Entonces es posible el juicio. para lo cual. “Das Mannigfaltige und die Einbildungskraft”. último reducto para establecer el «puente» entre las categorías y el material sensible. donde la cópula. Ak.. y no en una pretendida adecuación de éste respecto a un objeto transcendente. Bonn. “en 4 ó 5 meses”196. X. Justamente los dos pasos últimos que a finales de 1779 y principio de 1780 posibilitan a Kant la redacción. y a su regla abstraída de su uso concreto. es decir. Primero es la síntesis imaginativa. el acto concreto de conocer algo. “. que le permitirá elaborar la doctrina del esquematismo. págs 255-267. una función que las sintetice” (KrV A 120 nota). 5554 (Ak. claro que también algo frente a lo cual la realidad que no protagonizamos ha respondido positivamente. pero no su función transcendental]. tematizarla como tal. sino que incluso las unifican y producen imágenes de los objetos. Las intuiciones sensibles no son objetivadas por ser referidas a un noúmeno. Kant se dió cuenta entonces de que el espacio y el tiempo no bastaban para unir lo múltiple. 1981. hasta enero de 1780 [Kant] no da con la clave de la imaginación transcendental. real. Madrid. 230).-Ausg. sino que era necesaria una acción transcendental. que la sensibilidad nos proporciona sólo un caos de sensaciones y es necesario interpretarlas según esquemas200. a saber. “Kant y la recepción de su obra hasta los albores del siglo XX”. Esto es posible porque la síntesis conceptual se basa propiamente en una síntesis imaginativa. a algo en sí inalcanzable para nuestro conocimiento. y es a ella a la que hace referencia: “La síntesis transcendental de la imaginación está a la base de todos nuestros conceptos del entendimiento”198. En esa verdad primaria. de modo que ese objeto subsumido no es una cosa en sí. XVIII. Con ello se corta toda referencia de Kant a Garve del 7-8-1783. en eso no ha pensado aún ningún psicólogo. Ese “objeto transcendental” al que son relacionadas “no es ningún objeto real o cosa dada. elaborado. sino algo ya interpretado. Universidad Complutense. 199Oswaldo Market. Akten I. pero a la vez los distingue reflexivamente como sujeto y predicado (conciencia reflexiva). en Anales del Seminario de Historia de la Filosofía nº 7. sino al concepto transcendental de objeto elaborado por las categorías. Véase KrV A 250-253.. 197Reflexión 196Carta . de la Crítica son la sustitución del noúmeno por el concepto transcendental del objeto.-Ausg. 203). p. Ello se debe en parte a que se ha limitado a esta facultad sólo a las reproduciones [o sea. Bouvier. independiente de toda subjetividad. sólo se había descubierto la imaginación reproductiva o empírica. 198Lose Blätter B 12 (Ak. en 5. concepto. 200“Que la imaginación es un ingrediente necesario de la percepción misma. 1. Internationaler Kant-Kongreß. sin duda. vuelve a unir objeto concreto y regla. prerreflexiva o antepredicativa. y la introducción de la imaginación. ¿No resulta clarificador el que sea justamente a partir de ahora cuando se disponga. por fin. a redactar la obra?” (Oswaldo Market. además de la receptividad de las impresiones hace falta algo más. pues ellos mismos lo son. el "es". 18). reposa la verdad del juicio. Y los puede volver a unir en esa subsunción judicativa porque originariamente fue unido por la imaginación. 338. sino un concepto en relación al cual los fenómenos tienen unidad”197.

lo lógico. pues ella nos proporciona la única verdad posible202. Filosofando a la altura del hombre. Werke in drei Bänden.). Fundamentación de toda la Doctrina de la ciencia. la identidad analítica de la Apercepción se apoyaba en su previa acción transcendental en cuanto unidad cualitativa sintética. München. o la creación ilusoria de nuestras representaciones. como al escepticismo. Esto hará fortuna en el primer Fichte y en los románticos. su fundamento. pura metáfora engañadora201. pues éstas serían su ratio essendi. 3º. FW I. 227 y 234. Como veíamos. en un punto de vista divino. 201Véase . Kant elimina en él toda alusión a la temporalidad. Recordemos aquí lo que se ha visto sobre la relación entre lo meramente lógico y lo transcendental al hablar del paso de la tabla de los juicios a la de las categorías: lo lógico formal sirve de guía para buscar las acciones transcendentales primarias. Nietzsche Sobre verdad y mentira en sentido extramoral en "Friedrich Nietzsche. el principio supremo de los juicios analíticos es que el predicado no contradiga lo pensado en el sujeto: el principio de no contradicción. pasar de "A es A" o principio de identidad a "Yo soy Yo" autoidentificación del sujeto consigo mismo. máscara.. En la reflexión kantiana nos hacemos conscientes de la elaboración imaginativa que está a la base de toda interpretación y de toda cultura. El criticismo se opone tanto al dogmatismo que quiere fundar la verdad en la cosa en sí. dándose cuenta de que no es posible alcanzar ese punto de vista. 202Fichte.Los primeros principios y la circularidad de la conciencia Sobre los esquemas concretos de cada una de las categorías reflexionaremos al hablar de sus correspondientes principios. pp. piensa entonces que sólo nos queda la subjetividad empírica. 2. para pasar después a ser exagerado y distorsionado. no es sino lo segundo pero una vez abstraído todo contenido. 1977 (8ª ed. esa es la idea que siguió Fichte en su primera formulación de la Doctrina de la Ciencia (1794-1795). entre éstos y el esquematismo que acabamos de ver. a pretenderse que todo es ilusión. vol. la cual ya ha sido estudiada. En primer lugar. Entre medio. Hanser.66 formal transcendente a la experiencia. incluso de los conceptos más científicos. el cual.309ss. la imaginación productiva no es engaño sino posibilidad de conciencia y vida. condición por ejemplo de F. nos dice Fichte. Lo primero. De igual modo. Kant aborda los dos primeros principios que rigen todos los juicios. pues ésta pertenece a la sensibilidad mientras que aquél es un principio meramente lógico que hace abstracción de todo contenido sensible. quedando sólo la relación material de la afección.

"el único principio primitivo. véase también Träume. El pensamiento ha de ser coherente consigo mismo. Allí afirmaba que "no se da un principio único. GP IV. § 1. 7. 357). 299 = GA I. y no puede (no debe) contradecirse a sí mismo. del que depende todo el sistema. Princ. Para Leibniz dos son los primeros principios: "Nuestros razonamientos están fundados en dos grandes principios. en la armonía del mundo con sus deseos (Fichte. 612). al analizar un concepto (juicio analítico). GP IV. y verdadero lo que es opuesto o contradictorio con lo falso. bajo el principio de no contradicción" (Die falsche Spitzfindigkeit. Kant había puesto en tela de juicio esta tesis de Leibniz en su Nova dilucidatio de 1755. 391). ha de identificarse con la acción mediante la cual lo ha construido.. GP V.-Ausg. Y el de razón suficiente. 14. 31-32). pero esta vez en el principio. Sin embargo Kant no lo hace204. El principio de razón en Leibniz. en el § 203La . entre el deseo y el deber y entre el yo y los otros -respeto-) en cuanto que es o hay otra realidad que yo no protagonizo. 1987. II. IX. Pues bien. consiste en la identificación práctica del sujeto consigo mismo. Pero entre los dos el principio de no contradicción es "la primera de las verdades de razón" (Animadversiones.].-Ausg.. II. I ad art. 388). [.]. La primera contraposición se da entre el yo cognoscente y el mundo conocido (y en el ámbito práctico. FW VI. Por eso.. I. "el gran fundamento de las matemáticas es el principio de la contradicción o de la identidad" (carta de Leibniz a Clarke II.-Ausg. por ejemplo.-Ausg. En esto Kant adopta la posición de Leibniz. si nos quedamos con la mera forma. gen.. bajo el principio de identidad [. sí sería posible deducir el principio de no contradicción.67 transcendental de todo conocer y pensar203. el de contradicción. 345). se advierte que la unión de identidad y contradicción en un principio era nueva en aquel tiempo. en su etapa crítica. 357). véase también Theod. 370).. 294. II.. por su parte. Con ello alcanzaría el sistema realmente una mayor unidad y se mostraría la acción sintética como origen de todo análisis. de todas las verdades" (Ak. 52) como de uno sólo. I. Sobre el destino del erudito. 14. pues en ese caso se destruye la regla y se retorna al caos donde es imposible la conciencia. Y en 1762 escribe: "Todos los juicios afirmativos están bajo una fórmula común. y también fue elevado a la categoría de principio. pero fue Leibniz quien por primera vez lo conectó estrechamente con el principio de contradicción” (Otto Saame. Esa contraposición se da ya en la síntesis o acto primario de conocimiento. mientras que la felicidad. absolutamente universal. in part... Tesis que vuelve a reiterar en el Preisschrift de 1764 (Ak. Ak.-Ausg. GP V. virtud. 204En la Lógica se identifican (analíticamente) ambos principios y se habla de "el principio de contradicción y de identidad (principium contradictionis et identitatis)" (Introducción VII. que destacan.-Ausg. y que éste propiamente no es un principio. GP VI. Y así. Sur l’Essay de l’entendement humain. el sujeto. "sino la definición de imposible" (Ak. que incluye también la identificación del sujeto consigo mismo o apercepción originaria. este primer principio es el mismo que el de identidad: “Axioma de la identidad (identicité) o (lo que es lo mismo) de la contradicción” (Leibniz. ninguna enunciación verdadera sin que haya una razón suficiente de por qué eso es así y no de otra manera" (Monadología § 31-32. 413. Ak. de todo conocimiento. todos los negativos. en virtud del cual consideramos que ningún hecho podría encontrarse como verdadero o existente. 38). Después. Barcelona. de su acción real con sus propias exigencias racionales. “Observando a los «metafísicos de escuela» del siglo XVII.3. GP VII. Primera lección. en virtud del cual juzgamos falso lo que encierra contradicción. con su regla de síntesis. el principio de contradicción. 60). pues conciencia es distinción. Remarques sur le livre. § 1. que el de identidad está por encima del de no contradicción. 355). según hemos visto. GP VI. El concepto de identidad era ya sobradamente conocido en la filosofía. que es el de la contradicción y que no supone nada" (Nouveaux essais IV. 2. Según éste. cp. p. Cartes. Ak. Animadvers. Laia. sobre todo.. vuelve a unirlos en cuanto principio(s) de los juicios analíticos. Claro que en el mero "Yo soy Yo" o "A es A" no habría aún contraposición o contradicción posible. Desde esa unidad sintética.

Y como el conocimiento no tiene lugar sin sujeto. mediante la denominación de juicios analíticos en oposición a los sintéticos" (Ak. Ak.-Ausg. 135). pues éste sólo tiene lugar en el orden de la argumentación lógico formal. No podemos ponernos en un punto exterior a esa idealidad y alcanzar una visión divina a fin de comparar (como quien compara dos objetos) nuestros conocimientos con cosas en sí totalmente independientes de ellos. sino un paso hacia un conocimiento más aquilatado.. . La autoconciencia o autoposición es el fundamento de esta circularidad. Véase también KpV. Aquí se parte de una acción originaria y espontánea de la subjetividad y de la necesaria autorreferencia a sí de sus acciones.-Ausg. que éste se presente a un sujeto cognoscente de manera tal que puede ser recibido y pensado por él. sino fenómenos. de la mera espontaneidad ideal donde aún no se tiene en cuenta la finitud. necesaria para la construcción de esa misma subjetividad. para hablar con fundamento de la realidad objetiva. Y en Ueber eine Entdeckung. Este expresa el fundamento último que nos faculta para hablar del mundo. por tanto. V.-Ausg. o sintética. pues se hace abstracción de toda sensibilidad. 245). si miramos más detenidamente el texto kantiano observamos una circularidad en la argumentación. ni la 22 de los Prolegomena leemos: "Esta unión [de representaciones por medio de conceptos en un juicio] en una conciencia es o analítica. -y la experiencia dada se objetiva porque se configura según esas acciones a priori. respuestas positivas (de la otra realidad que no protagonizamos) a nuestras preguntas.68 Este principio lógico formal es sólo un criterio de la pensabilidad. cap. O sea. de reconocer. en la acción real práctica: autonomía. todo lo que es para el Yo lo ha de poner o elaborar el Yo: -real e idealmente. Logik § 92. -sólo idealmente en el conocimiento objetivo. El círculo no es lógico205 sino transcendental: encuentro aquello que yo he elaborado idealmente y soy capaz. independientes de toda subjetividad (en ese caso serían incognoscibles). ellas constituyen las condiciones de posibilidad de los objetos mismos de esa experiencia. 205“Se comete un círculo en la demostración cuando se pone aquella proposición que se quiere demostrar como fundamento de su propia demostración” (Kant. donde se deducen proposiciones (las conclusiones) de otras (las premisas). mediante la identidad. como diría Fichte. Ahora bien. que nos permitirá de nuevo reflexionar sobre el método transcendental de filosofar: -las acciones a priori de la subjetividad transcendental son objetivas porque se apoyan en una experiencia dada. IV. 2: "Por tanto no fue una mera palabrería.-Ausg. o sea. Podríamos formularlo así: dado que las estructuras a priori son las que hacen posible la objetivación del mundo. No se trata de un círculo vicioso. es decir. a nuestro punto de vista de la heteronomía. Al contrario de lo que sucede con el principio supremo de los juicios sintéticos. VIII. entonces los objetos deben acomodarse a la idealidad transcendental si han de ser conocidos. En caso contrario el sujeto no la (re)conocería. 52. libertad. pues éstos no son cosas en sí. Ni somos Dios. Ak. 305)." (Ak. donde la realidad nos viene dada. voluntad. cuando la Crítica dio primeramente a conocer la diferencia entre los juicios que descansa por entero en el principio de identidad o de contradicción y aquellos que necesitan aún otra cosa.. IX.

Pero eso conlleva también la facticidad de las formas a priori. Entdeckung. al menos en cierta medida. pero eso sólo muestra la coherencia interna. En absoluto. 249. la subjetividad no daría un paso más. Si entendemos esto desde un punto de vista pragmático o técnico. Sobre este asunto me extiendo más en el capítulo III del libro El punto de partida de la metafísica transcendental. El círculo. toda la posibilidad de lo pragmático (como la estrutura innata de toda lengua según Chomsky). a la búsqueda de la regularidad concreta o. 209KrV B XIII-XIV. IV. La búsqueda reflexiva se hace ya desde unos presupuestos. o al menos no enteramente. ese conocimiento objetivo. podemos decir que el conocimiento se muestra objetivo cuando guía eficazmente la acción sobre el mundo. B 641-2. A 613-4. configuran y guían toda la experiencia en general. Si reflexionamos sobre el realismo empírico que ha de acompañar siempre a la idealidad transcendental. por el contrario. pues en última instancia el sujeto que pregunta es el mismo que interpreta la respuesta escuchada. 210KU. B 283. KrV B 145-146. Pero éste es un planteamiento que nos sugiere un proceso de cambio y desarrollo conceptual que se acercaría más a la KU. El círculo se estrecha y nos encontramos con el todo o el nada: si la otra realidad no respondiera a esas formas. en absoluto. Ak. Los idealistas (Fichte.69 idealidad transcendental tiene el modo de ser de la cosa. y de la cual ciertamente carecemos de idea. En ellos está también presenta la circularidad. de las leyes empíricas de la naturaleza210. B 128. A 393. 208KrV A 1 y B 1. no hay contradicción lógica en que hubiera habido la nada en vez del ser. sin embargo se abre en un movimiento de ida y vuelta. de modo que en el proceso de investigación y en la praxis el sujeto podría ir elaborando conceptos cada vez más útiles. Prolegomena § 36 (Ak. Introducción IV-V más § 61. como dice Kant. VIII. Esa posibilidad de la nada se encuentra refutada por el hecho mismo206. y debe ser corregido en caso contrario209. que representa incluso la forma total del sistema. mientras que en la KrV se afirma la existencia de unas formas primarias de objetivación del mundo presentes en todo ser humano y no sujetas a la comprobación u obtenidas de experiencias o de praxis concretas. Ahora bien.Ausg. no tendría una segunda oportunidad. A 557. también hubieran podido ser otras las categorías y las formas a priori de la sensibilidad207. Véase también KrV A 127-128. A 230. sino que.-Ausg. 318). y actualmente se la sigue elaborando por ejemplo bajo la figura del círculo hermenéutico. podemos decir que esas formas aprióricas llegaron a la conciencia empírica también porque la otra realidad ha respondido positivamente: la experiencia es el comienzo de todo conocimiento208. incluso podría no haber nada. también coherente. en una medida soportable. 207Véase . Schelling y Hegel) las deducen genéticamente. aun permaneciendo. B 585. lo que Kant considera como las formas universales de lo objetivo ¿no constituye más bien las formas ideales a las que tiende la objetividad depurada de 206Véase por ejemplo KrV. es transcendentalmente necesario que se haya dado y se dé esa acomodación. no que no hubiera podido haber otra subjetividad distinta. el que. Pero ya que la subjetividad existe. de ahí que el círculo no pueda llegar a ser vicioso.

y vemos del mundo lo que nosotros llevamos dentro: odio. de lo poético. Esos hilos conductores son los denominados transcendentales por Kant. afirma que Dios (o sea. reside justamente en la idealidad transcendental.70 la ciencia moderna de Occidente?. esto es. 1989. de lo religioso. y los que incluso cualquier escéptico o relativista utiliza en sus afirmaciones sobre la totalidad. aceptando cosas espontáneas sin causas. Philosophisch-Teologische Schriften. realidades fantásticas. la precomprensión estudiada por Heidegger. Eso es lo que nos dice el idealismo transcendental.. aunque se enmarca dentro de aquélla. de comprobar la veracidad de sus opiniones. Lo mismo quien le mira indignado o alegre (Nikolaus von Kues. establecer sus campos de validez y sus límites. la pluralidad y el cambio. sino mediante una situación concreta histórica.. la realidad originaria tanto en nosotros como fuera de nosotros) nos mira siempre. De hecho los hombres han pensado también según otras formas: con varios tiempos y espacios diferentes. sino que esa idealidad es ella misma la salida y el retorno precisamente en virtud de su ser ideal y en consecuencia 211Nicolás de Cusa. la evolución histórica de los conceptos y la búsqueda de nuevos horizontes culturales. Además esas formas tienen que ser coherentes a fin de que el sujeto pueda saber quién es y a qué atenerse. en su De visione Dei VI. Esa concreción históricocultural es de la que partimos para conocer y pensar. etc. no sólo por medio de una sensación. 112/114). lo hace sintéticamente. Quien le mira con amor encuentra en El amor. III. uno que son tres o más.. linguística. Y ella es posible porque esa idealidad no es una cosa más del mundo al lado de cosas o fuera de ellas. Para ello y para captar su misma evolución en el pensamiento habrá de utilizar hilos conductores que abarquen la totalidad de la experiencia y que le hagan comprensible todo eso. formas mágicas que son de gran utilidad para explicar el mundo simbólico de lo psicológico. Por tanto tendrá que poner orden a sus distintos modos de comprensión. Wien. pp. colores sin substancias. de modo que tuviera que salir materialmente de sí para conocer. Pero incluso la ciencia de hoy se está abriendo a formas diferentes de pensar y abordar el mundo. comprensión. para la cual tanto lo uno (las ideas previas de la conciencia cotidiana) como los objetos son fenómenos. ira. t. Herder. Ante esta objeción recordemos que el sujeto ha de (re)construir sus formas de comprensión para que sean suyas. La riqueza no puede llevarle a un caos. así como la posibilidad de poner en tela de juicio toda comprensión concreta (empírica). Claro que nosotros aquí no estamos tratando de la totalidad de la experiencia. sólo comprendemos lo que somos capaces de elaborar por nosotros mismos. etc. de lo humano "interior". pero muestra el rostro conforme nosotros le miramos. . donde la intelección sería imposible y el sujeto se destruiría a sí mismo (dialéctica). guardando por tanto cierta autonomía y siendo susceptible de ser analizada en su especificidad. Pero ésta. En caso contrario no sería posible la deseada comprobación.211. amor. por ejemplo no de la ética ni de la estética. sino sólo de la teórica u objetiva. Las estruturas transcendentales son formas de comprensión que tienen que concretarse empíricamente. La posibilidad de tematizar esa precomprensión (de ir a la cosa misma y de examinar si aquélla era apta y no ocultaba o deformaba la realidad) y la posibilidad de llevar a cabo lo que quiere la conciencia cotidiana. cultural.

tiende a interpretarlo todo desde sus claves. se destruye poco a poco. en el reconocimiento práctico del otro como otro. no sólo viene de nuestra distinción respecto al mundo sino sobre todo de la 212KrV A 478-479. ¿Se puede preguntar entonces si existe una cosa fuera de esa totalidad ideal y transcendental a fin de salir de la circularidad subjetiva? No tiene sentido. y no se ha sabido o querido distinguir. convirtiéndose entonces en un círculo vicioso. y la locura. Pero es cierto que esa circularidad o autorreferencia es la que hace también posible la cerrazón. sino que tiene como tarea la apertura a la realidad. y no sólo como le apetece (las inclinaciones). de cerrazón. Sería como afirmar realidades que teniendo el modo de ser de los objetos no fueran captables por la idealidad que teje ese modo de ser. entre la concreción y la apertura. incluso el más desvariado. no se deja llegar nada nuevo. o sea. . ese acto se constituye a la vez -en el respeto al otro. el acto de revolución interior o de libertad moral por el cual yo dejo de ser conducido por los objetos y determino mi libertad según su propio modo de ser. y sólo en la medida en que mantenga una distinción y un contacto con la realidad. Todo universo conceptual. La circularidad de la subjetividad transcendental no es una circularidad empírica. El Yo entonces se pierde. o sea. no tiene sentido porque carece de objeto212. si eso tiene sentido. pues en eso le va su destino (Bestimmung) de conocerse a sí mismo y de vivir libre en la verdad. B 506-507 nota y contexto. ninguna noticia. pues se ha confundido la totalidad actual de lo que se sabe y de cómo se interpreta (mi realidad empírica) con la totalidad de lo posible a lo que nos abre lo transcendental. el más paranoico. sería como mucho la ilusión de otro Yo. sigue existiendo. colapsándose la diferencia entre las categorías modales de posibilidad y de realidad debido seguramente a la angustia que pueden provocar otras posibilidades (negación. como realidad en sí. En ese caso se ha hecho un todo compacto con el aspecto transcendental y el empírico de la comprensión. El acto más plenamente individual y originario. represión). un "realismo". Todo lo que es para el Yo lo ha de poner el Yo. El sujeto debe abrirse a la totalidad. -en la afirmación de la universabilidad de la máxima. Luego podemos afirmar que la pregunta por un objeto transcendente (Kant a veces lo llama transcendental) y desconocido es nada. en su validez para la construcción del reino de libertades (apertura a la totalidad de la intersubjetividad). No se podría dar un Yo real en la total ilusión (y confusión): no sería un Yo real. elaborar en sí su capacidad ideal para ello. la terquedad. y puede cerrarse sobre sí mismo. En cambio sí lo tiene indagar lo que se da fuera de mi conocimiento concreto y que yo ignoro. pero él para ser Yo y realizarse plenamente ha de poner toda la realidad como es (imperativo moral. La distinción entre lo empírico y lo transcendental. -en la aceptación de la realidad del mundo (no suicidio) como lugar imprescindible para la realización de la libertad. todo interés racional es en definitiva práctico).71 ilimitado.

La verdad ha de ser compartible (KrV. o si es parcial y se nuclea en torno a algo que no tiene tanta importancia. del descubrimiento. ponerse en su lugar. a no ser que admitamos una posibilidad en nosotros de abrirnos a la verdadera realidad. VII. preguntarse si nuestra comprensión actual contiene alguna ilusión más o menos importante. A 820. incluso que ésta sea tan importante que el sujeto sólo haya cambiado de error. cap. propiamente lo que habríamos hecho sería reificar una idea reguladora de nuestra investigación (dialéctica). Ese es su aspecto monadológico. 228-229}. pensarse a fondo sus razones (KU § 40 {Ak.. pues esas preguntas pueden hacerse gracias a la idealidad transcendental en cuanto posibilidad de abrirse a la realidad y de descubrir la ilusión que representaba mi conciencia anterior215. y eso nos muestra una vez más que la subjetividad no es algo dado sin más. o sea. 214Digo “en cierto modo” porque la armonía preestablecida es también una manera de plantearse la apertura. cuestión la trato más detenidamente en el libro El punto de partida de la metafísica transcendental. Puede ser que esa nueva verdad incluya no poco de ilusión. una tarea moral de libertad. sino también intersubjetividad y diálogo.72 intersubjetividad: en la comunicación y comparación de mi concreción con las otras comprendo la mía213. y no tiene el modo de ser de la cosa. Pero no cabe preguntarse si todo es mera ilusión. V. es decir.-Ausg. etc. debido a la limitación que encontramos en cada una de ellas y a la frustración que eso nos produce. no tiene el modo de ser de la piedra que está ahí y se deja ser. sino que lo reinterpretará y limitará. Además. aun en el caso de que no estemos de acuerdo con la afirmación anterior. IX. Logik. Esa última visión no anulará todo lo anterior. no es decidible. en que él es en la medida en que se pone a sí mismo. sino que es tarea. y por tanto siempre expuesta al fracaso y a la destrucción. 213Esta . resulta ser una pregunta inútil. 294-295}. Abrirse a la realidad y a la rectificación es la tarea que la libertad se pone a sí misma216.-Ausg. IX. o si está anclada en un sentimiento negativo o traumático que no nos deja ver otras posibilidades más interesantes de la realidad. § 4 para lo teórico y cap. o máscara. 200. en la experiencia de lo verdadero.-Ausg. La ilusión sólo tiene sentido en el transfondo de la verdad y en contraposición con ella. § 6 para el ámbito práctico. en toda ilusión se encuentra algo verdadero sobre lo cual se trama una falsa interpretación. 57}). Diálogo significa pensar por sí mismo coherentemente (utilizar la propia razón) y saber escuchar al otro. un cierto fracaso y la necesidad de reconocer nuestra precariedad siempre estarán presente debido a la finitud que nos constituye. En ese caso el sujeto desaparecería por falta de realidad. Más aún. Cabe. B 848). Pero éste es apertura y necesita de la otra realidad. esto es. por tanto. dado que no es comprobable. pero desde un método transcendente de filosofar. 216Para ello no sólo se requiere investigación y acción sobre el mundo. de una visión del mundo a otra. o mentira. pero eso es lo que estamos afirmando ya. 215Según la Fenomenología del Espíritu de Hegel vamos pasando de una figura a otra. Pero también una comunidad humana concreta puede sufrir desvarío. de la substancia cerrada en sí misma y sin “ventanas”. V. Einleitung VII {Ak. al contrario de lo que en cierto modo pensaba Leibniz214. Antropología §§ 43 y 59 {Ak. La misma pregunta nació al descubrir que estábamos en el error sobre aquello que creíamos anteriormente verdad. La circularidad se basa en la constitutiva autorreferencia del Yo.

de una angustia o bien de una aceptación radical. y viceversa. muchas veces negada o reprimida (Verdrängung). o de una afectividad nostálgica. únicamente confiar en que El la conoce. o mística o poética. no escuchamos. al ser puesta como exterior a nosotros. cerrando con ello a cal y canto nuestro universo ideológico. No es lo mismo intentar comprender la realidad partiendo de una afectividad primaria que de otra. partiendo de una o de otra precomprensión básica de la realidad. al igual que su cuerpo. y en ese silencio se logra captar el mundo. de la realidad de lo otro. ni saber quién es. donde las partes se determinan entre sí. la primera pérdida de la omnipotencia. como son los de las ciencias humanas y mucho más la filosofía. sólo puede ser el mejor de los mundos pues. o al menos ser conscientes de nuestra afectividad básica. pues (1º) éste es puesto por el hombre. se precisa una armonización consigo mismo. del mismo modo una subjetividad reconciliada consigo misma es apertura. no queriendo poner nunca en tela de juicio los presupuestos de nuestra racionalidad. de nuestro ser-en-el-mundo. Mejor aún sería si lográramos hacernos como niños. Así como un cuerpo armonizado y sano está en silencio. de un enfado. que es el tema de la filosofía. aceptar el modo de ser no cósico de la libertad (lo contrario de la "mauvaise fois" sartriana) y su finitud. omnipotente y santo. Porque resulta que la subjetividad. que tienden a hacernos demasiado benévolos con los razonamientos de unos o demasiado injustos y agresivos e incluso sordos con los de otros. es decir. Heidegger lo tematiza con el término de Stimmung como la compresión (Verstehen) primaria de nuestra situación (Befindlichkeit). como dice Leibniz. ni qué es la realidad. de nuestras afinidades y fobias. es decir. de modo que no logra orientarse. ya que se halla a un nivel prerreflexivo. transparencia y luz donde la realidad se manifiesta sin distorsión en su sentir. en caso contrario no sería fe ni nuestra) Además. para conocimientos menos objetivables. El poeta-filósofo Novalis nos dice que el principio de la filosofía es un acto de feliz matrimonio consigo mismo. "un acto de abrazarse a sí mismo (Act der Selbstumarmung)". etc. a la realidad primigenia. o puros de corazón. explicándose de este modo tanto su esencia como su existencia. de nuestras preferencias ideológicas. o narcisista. Su importancia radica en que es la primera comprensión que tenemos de nuestra finitud. Esto es difícil. En realidad resulta ser una divinización dialética del yo transcendental y su exigencia de verdad. No nos abrimos al otro. parciales. como nos dice el Evangelio. HKA II. no por apelar a Dios nos libramos de la circularidad. así como en el optimismo leibniziano se hipostasia teóricamente (=se toma como objeto) lo que no es sino una exigencia moral: la construcción del mejor mundo posible. Y eso no sólo cuando se recurre a su insondable voluntad. lo que podemos entender como un abrirse sin trabas. Pero es una razón de la que nosotros no nos podemos enterar. sino también cuando se sostiene su total racionalidad y se afirma por ejemplo que. sin hipotecas. siendo obra de un Dios omnisciente. 541).73 Sólo un recurso a Dios parecería poder salvarnos de esta circularidad y dar razón total no sólo de la forma sino también de la existencia del mundo. Esa razón es desconocida para nosotros por principio. no duele. divina. 74. y "¿a quién puede no agradarle una filosofía cuyo germen es un primer beso?" (Vorarbeiten. puede tomar la información de una parte como información del exterior. es como un organismo. integrada. para ver a Dios. En realidad se trata de armonizarse y reconciliarse consigo mismo. Además. . de modo que si no se encuentra armonizada. según nos sugiere Nietzsche. Al menos hay que ser conscientes de ello. por demostración o por fe (aunque no sea así desde el punto de vista del creyente. la fe es aceptación desde sí. se ven más fácilmente unas cosas que otras. sólo ese es perfectamente determinado (aunque nosotros no sabemos en realidad en qué pueda consistir) y sólo él podría haber constituido razón suficiente para que Dios lo creara.

74 y (2º) puesto como causa sui. se podría hacer el esquema que se encuentra en la página siguiente. pero no que no pudiera ser en absoluto de otra manera. más otros momentos de su sistema filosófico. éstos son ciertamente sensibles. La expresión “fenómeno + f+f+f. Poniendo en relación las diversas partes de todo este entramado sistemático. pues no sólo incluye la sensibilidad. Y en un sentido aún más lato se ha de tomar lo puesto arriba de la cuarta columna. Todo esto quedará explicado mejor en lo que sigue. la forma espacio . y es ahí donde también encontrará su aclaración detallada. sus esquemas y los Axiomas de la intuición lo que hacemos es elaborar. Frente a lo primero sólo cabe una razón mostradora de que es así. 3. sólo abarca propiamente lo que aparece en las dos primeras columnas verticales: la forma espacio-temporal y la materialidad de las sensaciones.. o al menos como fundamento de sí. Pero aquí es oportuno decir lo siguiente.” quiere significar (quizás no con mucha fortuna) la pluralidad de fenómenos u objetos que configuran materialmente la experiencia. El primer nivel horizontal de arriba.Esquema de los Principios En la Sección tercera de ese capítulo II de la Analítica de los proncipios. el de la sensibilidad. según veremos. Este cuadro nos servirá de guía en la explicación de cada uno de los Principios. si no temporal) por los esquemas (y categorías) de cantidad y cualidad. pero ya elaborados previamente (al menos con una anterioridad transcendental. sino también la elaboración señalada en las tres columnas anteriores. no se puede demostrar lógicamente los principios de la demostración (Aristóteles). Y es que la demostración tiene sus límites. tal y como lo hemos estudiado en la Estética transcendental. 4. desde la idealidad o reglas de síntesis...Axiomas de la intuición Con las categorías de cantidad.. ni transcendentalmente el primer principio transcendental. Kant nos presenta primeramente el conjunto de los cuatro principios básicos que se desprenden de la tabla de las categorías.

acción sintética que en la mera sensibilidad no aparece. como el espacio y el tiempo (pues éstos como tales no pueden ser percibidos)" (KrV B 207). B 347). sino a la síntesis de ella.-Ausg. por ejemplo KrV A 429. mediante adición sucesiva de las partes. B 350. de origen y contenido219. A 50. como el espacio y el tiempo puros. en cuanto objetos de la percepción. el espacio absoluto [que aparece en la física de Newton] es necesario no como concepto de un objeto existente. ni en sí ni en sus consecuencias (el movimiento en el espacio absoluto). De igual modo el espacio puro o absoluto no es empírico. y llegan a ser intuidos. y de todos los objetos del sentido en general. B 182. A 92-93. IV. o sea. "Los fenómenos. no son intuiciones puras (meramente formales). Por él se reúne. VII. y todo movimiento y reposo deben reducirse al espacio absoluto [=deben ser considerados desde él] si se ha de transformar su fenómeno [el del movimiento y el del reposo] en un concepto determinado de experiencia (el cual unifica todos los fenómenos)" (p. como dice Kant. 1º. No se trata aquí de que la espontaneidad de la síntesis produzca ella misma la multiplicidad sensible del espacio y el tiempo. pues al ser quanta hacen posible la determinación de la quantitas de las cosas: "La imagen (Bild) pura de todas las magnitudes (quantorum) ante el sentido externo es el espacio.-Ausg. El espacio y el tiempo. pues entre sensibilidad y entendimiento o espontaneidad en general hay una diferencia transcendental. Enunciado 1. Las de A 143. ". o sea. 560)..-Ausg. 559 ss). B 182. "el tiempo mismo es producido en la aprehensión de la intuición"217. Observación general (Ak. son elaborados como imágenes puras o intuiciones formales. una multiplicidad de igual naturaleza (homogénea) y se la distingue de otras multiplicidades concretas y concretadas también por el mismo esquema. intuible. no son sin embargo ellos mismo ningún objeto que sea intuido (ens imaginarium)" (KrV A 291. llegan a serlo en la concreción empírica de esos objetos. discretamente. el tiempo"221. como en la sensibilidad. El esquema de las categorías de magnitud o cantidad contiene y hace representable “la producción (síntesis) del tiempo mismo en la sucesiva aprehensión de un objeto”220. Lo que se produce es un conocimiento o intuición objetiva de ellos. la producción no hace referencia a la multiplicidad espacio temporal como tal. 481) y cap. B 74 ss. B 125. intermediarias entre el esquema de la cantidad (el número) y los objetos concretos. El espacio y el tiempo dejan de ser meras multiplicidades. Antropología § 40 (Ak. donde leemos: "En consecuencia. sino como una idea que debe servir de regla para considerar todo movimiento [así como todo reposo y todo espacio empírico. B 457 nota.75 temporal de los fenómenos o formas a priori de la sensibilidad. que es la acción propiamente imaginativa. que si bien son algo en cuanto formas para intuir. material] simplemente como relativo. Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza. A 294. al ser formas. 218Véase 217KrV . y sólo significa la capacidad (al menos ideal) de ir más allá de todo espacio dado218. cap. y (2º) éstos. esa multiplicidad continua es delimitada sintética. Gracias a eso (1º) a los objetos se les asigna una cantidad discreta de espacio y tiempo. B 184. IV.. 220KrV A 145. Esta labor es realizada primariamente por la capacidad imaginativa mediante el esquema de la cantidad: el número. B 29. real. que en sí (en cuanto absolutos o meras formas de la intuición) no son intuidos. 4º. Observación 2 (Ak. 196). 219KrV A 15. B 146. pues es en la síntesis donde éste tiene su origen. 221KrV A 142..

que da lugar al esquema general de los fenómenos externos. incluso técnica. frente a la comprensión teleológica de la naturaleza. no sólo se esquematiza la cantidad contando con el tiempo. como hemos visto en la cita anterior. que sólo en geometría sean posibles los axiomas. heterónoma. B 50. tal y como defiende Kant. no algo que. mientras que la figura. donde el todo o A 163. 224KrV B 151. como nos dice Kant la síntesis sea sucesiva significa que va recorriendo la multiplicidad hasta unificarla. así como qué quantitas en concreto tendrán cada uno de los objetos. como primeramente afirmaba Kant. o mundo espacial. intensidades. conectarlo con el espacio223. Más aún. donde se permite que cada cosa se manifieste como si dijéramos "democráticamente". niveladora. la construcción de unidad de medida por el contrario. Esa multiplicidad es la del espacio y del tiempo. es decir. que en esa acción las partes preceden al todo. Este es el principio de la comprensión mecánica. el trazado de la línea.76 cantidad son las únicas categorías que tienen imagen (pura. acentos. quizás así podríamos comprender. por eso su matematización es completa y podemos establecer incluso axiomas. por ejemplo la existencial heideggeriana. Sobre las imágenes puras del espacio y del tiempo recortamos las figuras de los objetos asignándoles una cantidad (quantitas) de esos quanta . se nos evidencia originariamente la naturaleza figurada y plástica de la síntesis imaginativa224. y con la cual logramos objetivar el tiempo. B 204. Que aquí. sirviera para constituir el espacio" (KrV B 419). pues se dirigen a la pura forma de los fenómenos. A 33. no empírica). y a la geometría222. realizamos una síntesis sucesiva de una multiplicidad homogénea. 223KrV 222KrV . sino también con el espacio. depende también de las condiciones empíricas tanto del sujeto como del objeto. por ejemplo la construcción de un triángulo. que hace posible asímismo el de la superficie y el del volumen (de nuevo una tríada). Pero además yo añadiría que es sobre o en contraste con ese tapiz. con esa imagen pura y lisa. a la superficie la de pluralidad y al volumen la de totalidad. como partes. es decir. Yendo más allá del texto kantiano podríamos afirmar que no sólo el número es aquí el esquema. y resulta ser homogénea porque aquí son elaborados con una intención objetivante. como con la figura. la abordada por la KU. queda bien delimitada a priori. pues los puntos (que constituyen lo único simple en el espacio) son meramente límites. B 154-155. El punto no es aún espacio. Por tanto. donde todos los momentos y todos los puntos del espacio son iguales entre sí. Podríamos asignar a la línea la categoría de unidad. sólo reprenta el límite: "No hay nada real en el espacio que sea simple. Esto resulta más claro aún en la originaria producción de figuras. modulaciones. Tanto con el número y su unidad. donde pueden irse dibujado los distintos perfiles. 292. pues conciencia es contraposición. sino también la línea. También en ello. y a la inversa. como en la configuración de la unidad de medida que vimos al hablar del Esquematismo. espacializarlo. incluso las otras elaboraciones del espacio y del tiempo.

Incluso aunque se vaya hacia lo más pequeño. autónoma (tema en el que no vamos a entrar. pero que se debe tener en cuenta también para comprender el punto de vista teórico estudiado en la KrV en contraste y contraposición con la otra posibilidad de entender la naturaleza). Pero esa otra realidad debe de ser a su vez plural (categoría de pluralidad). por ejemplo la idea de un reloj que se quiere construir y a partir de la cual se ensamblan sus diferentes piezas. Esa es la visión a la que tiende el conocimiento teórico estudiado por Kant en la KrV. sino que ésta lo es heterónomamente. porque si el mundo constituyera un único objeto compacto. Yendo más allá del texto kantiano. no cabría el proyecto de transformarlo según las necesidades de la subjetividad.77 idea de fin precede a la comprensión de las partes que forman ese todo. para que él se realice y se comprenda en la relación con los otros (recuérdese por ejemplo lo que Kant dice del respeto moral y del reino de los fines). imposible de articular en una pluralidad. 225También . al menos deben existir dos realidades diversas: yo y la otra realidad de la que en parte dependo. entonces no sabríamos ni dónde ni cuándo esperarlo. Mientras que en esto último el todo organiza ello mismo las partes. de tal manera que éstas contituyen una unidad intrínseca. nuestra dependencia sería mucho mayor. aquí las partes no se copertenecen sino que constituyen una mera "exterioridad": son partes extra partes. Primero debido a la intersubjetividad o pluralidad de sujetos. como piensa Heidegger. y mucho mayor que lo bioquímico. etc. Pero esta idea de conjunto es exterior a los materiales usados (tejne). al que ciertamente podemos transformar y utilizar como partes para montar un todo. únicamente así comprendo la pluralidad de las cosas del mundo y mi finitud. y así lo estudiado por la física mecánica guarda una relación de mayor exterioridad que lo químico. podríamos decir que si soy finito. lo que se buscan son las partes aislables que lo constituyen de tal modo que pueda ser reconstruido por el hombre a partir de las mismas desde la manipulación técnica. Esto sólo es posible mediante un tiempo-espacio elaborado desde la "exterioridad" aquí señalada. los diferentes órganos que integran un cuerpo son comprendidos en su función respecto al conjunto. debido a nuestra finitud. por ejemplo. no es la naturaleza misma la que se organiza (physis). su aspecto que él denomina fenoménico. requieren que su objetivación sea también un cuerpo organizado en partes diversas. en una comprensión mecánica o técnica se tiene una idea del conjunto. la realidad de lo otro como otro. Más aún. Segundo porque la misma subjetividad. como si dijéramos su superficie "exterior". sino que hemos de partir de un material dado. podemos crear la totalidad de un objeto desde la nada (ex nihilo). y que alcanza un aspecto de lo real. Si tuviéramos que esperar a que ello mismo se construyese naturalmente desde sí. 226Este sería un tema a discutir frente la KU. unidas sintéticamente226. pues en su contraposición son ambos comprendidos. no arbitrariamente). Claro que esa "exterioridad" cósica que persigue la ciencia natural admite diversos grados. es decir. su configuración. necesaria para la configuración incluso del individuo. Y tercero. Porque tampoco. por ejemplo hacia la estructura interna del átomo. exterior. y si ni siquiera pudiéramos establecer las leyes de su produción natural. su comprensión sintética y arquitectónica. Sólo desde esa exterioridad puedo manejar técnicamente el mundo y cubrir mis necesidades225. cómo es producido por los otros elementos naturales (luego heterónomamente. como empíricamente exterior y distinta de la mía. aunque quizás tampoco anterior. y por eso no puede ser posterior a su comprensión existencial.

A 529. la síntesis sucesiva que de ella hago y mi consiguiente finitud significan además que no partimos de un conocimiento empírico de la totalidad del mundo. de manera que las tesis y las antítesis son o demasiado grandes o demasiado pequeñas para el concepto del mundo que encontramos en la Estética y en la Analítica transcendentales (KrV A 486. y el mundo no es. . véase R. como era el caso en la Estética transcendental. aunque éste sea finito228. En consecuencia. y así se formulan los Axiomas de la intuición. Toda síntesis real. el todo es siempre sólo comparativo" (KrV A 483. B 533. p. será limitada. "Pero en su significado empírico. El carácter de continuo que éstos tienen me introducen en un proceso sin fin pues (1º) ni encontramos límites a su idealidad y por tanto a la necesidad de conectar todo momento empírico con su anterior y todo espacio empírico con su entorno. Por eso.la totalidad absolutamente incondicionada de la síntesis de los fenómenos [. 228H. 1954. nunca llegaríamos al todo. nunca es dada de manera completa. si se mira de nuevo el esquema de los Principios. Toda línea trazada. de esa acción imaginativa transcendental capaz de configurar y dado que el mundo no existe en sí (independiente de la serie regresiva de mis representaciones).. aunque tenemos la capacidad (al menos ideal) de continuarla indefinidamente. B 557).78 Esta "exterioridad". "El regreso en la serie de los fenómenos del mundo. [. empírica. ni de magnitud infinita ni finita. retomando en ello las argumentaciones de Zenón. no en sí en el fenómeno considerado como una cosa propia y dada antes de todo regreso" (KrV A 505. Sólo se le puede hallar en el regreso empírico de la serie de los fenómenos. ni existe en consecuencia como tal. London. 437. al añadir la necesaria delimitación de la síntesis imaginativa. y en concreto aquí a la primera de las Antinomias. aunque sobrepasable en virtud del carácter ilimitado de las idealidades transcendentales en cuanto tales. empíricamente real. Cassirer. Kant. B 511).] no se encuentra más que en nuestra idea" (KrV A 481-482.. B 525 ss. 1980. B 536 ss-). La serie de las condiciones sólo pueden ser encontradas en la síntesis regresiva. véase toda esa Sección séptima -A 497. B 514 ss. Si son reificadas. no sólo podemos decir que todos los fenómenos o intuiciones serán espacio temporales. p. se verá que ella está colocada en línea (vertical) con los Axiomas de la intuición. 227". lo que equivale a decir que el mundo sensible no tiene una magnitud absoluta" (KrV A 521.. se extiende in indefinitum. Kant's First Critique.W. no existe ni como un todo en sí infinito ni en sí finito. si se pretende haber llegado a una síntesis real de la totalidad.]. dado que hemos de recorrer las infinitas partes del espacio y del tiempo. 130. podemos afirmar como Principio que lo serán limitadamente. no en sí mismo. Se podría objetar. Aquí se nos presenta de nuevo una buena ocasión para comprender el carácter específico de esa pieza introducida por Kant. pues. sino que. sino también al espacio. Torretti. Charcas. ni (2º) podemos afirmar que empíricamente lo hayamos recorrido y que lo conozcamos como un infinito dado. Buenos Aires.. Por consiguiente. ". como una determinación de la magnitud del mundo. a una síntesis donde congelamos el proceso227. B 549)... que si se ha de ir de las partes al todo. si esta [serie] es siempre condicionada. por ejemplo para configurar la unidad de medida o para trazar una línea.y la Sección octava -A 508. B 509-510)... es finita. De la totalidad absoluta nada puedo decir. donde de nuevo se tiene en cuenta no sólo al tiempo. un todo incondicionado. sino que por el contrario vamos descubriendo su realidad progresivamente en el espacio y en el tiempo. nos vemos abocados a la dialéctica. de manera que ellas nos sirven de guías para ir más allá de cualquier fenómeno o experiencia concreta y seguir el proceso del conocimiento.

no lo llevaría nunca a término. 231KU § 27. y además no nos asusta o atemoriza. Cuando el objeto es empíricamente tan grande que excede nuestra imaginación. de la formación de la unidad de medida y en el § 10 de la deducción de las categorías. La imaginación. Por eso lo he puesto también en la tabla de los Principios en relación con la cantidad. Pero ese dolor. La recorre (apprehensio) según su capacidad estética. la subjetividad en esa acción suya. que significa la primera aceptación ideal de la finitud y de la posibilidad de un mundo. esas partes no están dadas como realidades en sí. un tiempo y un espacio concreto son intuidos imaginativamente como un todo.. sino que lo contemplamos desinteresadamente. en un acto que le asigna unos límites empíricos (comprehensio aesthetica). dado que el espacio y el tiempo tienen carácter de continuo. de mediar entre el entendimiento que fija y la ilimitada multiplicidad de lo real. de una realidad "exterior" a la mía. sin que tengamos de detenernos a determinar y a reflexionar sobre cada una de sus partes229. dado que en el espacio y en el tiempo no hay partes simples. sino in fieri. sus capacidades de recopilación o comprensión estética. en un acto de síntesis vivo y real. o sea. lo cual nos causa un placer estético231. estética. es decir. Y no hemos de hacerlo porque.Anticipaciones de la percepción Con las categorías de cualidad. empírica. La grandeza del objeto nos empequeñece y nos hace ver nuestros estrechos límites empíricos. 291-292. como hemos visto. como posibilidades y en la medida en que se las aísla imaginativamente.79 síntesis reales. B 454/456 nota. un movimiento. o sea. . según lo hace Kant230. no ya la forma del fenómeno. Y así. entonces surge lo que Kant denomina sublime matemático. No se para a analizar y determinar la infinitud de esa multiplicidad recorrida. excita en nosotros el sentimiento de nuestra determinación suprasensible.1. dado que en ello no nos va la vida ni ningún peligro físico. sino su "materialidad". sus esquemas y las Anticipaciones de la percepción elaboramos e interpretamos. véase también B 48-49. pasamos de una actitud teórico-técnica a otra contemplativa. §23. y de que su ilimitación ideal sobrepasa todos los cielos. 5. mediante esas reglas de síntesis. tal y como vimos al hablar en el punto E. 229KrV 230KU A 426/428. confinados en sus límites. el sentimiento de que tenemos una razón pura independiente. logra aprehender el movimiento y sintetizar el espacio y el tiempo.

Kant deja apuntado el tema al señalar. al principio del placer se añade el principio de realidad. pues lo empírico es lo que debe ser explicado mediante un fundamento transcendental. y no meramente ideal. en la segunda parte de sus Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza. sino a mi acción. diría Freud. 232De . B. es decir. no puede ser inventada sino que nos ha de ser dada. Y de ese contenido se anticipa aquí no sólo que se dará (eso ya fue estudiado en la Estética transcendental). Esta fuerza o realitas es originaria. Decía que sentimos la limitación. como hace Kant. a mi esfuerzo. del libro El punto de partida de la metafísica transcendental. es decir. lo que no ocurriría con las meras fantasías232. Ese contenido o realitas phaenomenon. se me manifiesta porque resiste no a la mera representación. que ha de ser limitadamente real. por ejemplo como fuerza de impenetrabilidad de los cuerpos. la conciencia pura (ideal) de la conciencia empírica en cuanto que ésta es real y admite grados. Formulaciones sobre los dos principios del funcionamiento psíquico (1911). De nuevo encontramos aquí lo que vimos al tratar de la sensación en la Estética: la falta de una elaboración transcendental de este tema. Para explicar la comprensión de la realitas y de su limitación tenemos que remontarnos a la realidad originaria del sujeto (la acción real y libre) y a la autoconciencia de la misma (la conciencia moral). sino también nuestra misma realidad originaria. es lo que se anuncia mediante la sensación. y me vuelvo a remitir al capítulo II. sino que ha de tener un grado. lo cual no es dar un fundamento transcendental. lo que en la Estética transcendental aparecía como sensaciones. a mi voluntad.80 su presencia o presentación o dación. a mis deseos. la figura y la extensión espacio temporal de los objetos estudiadas en los Axiomas. por tanto la limitación real del sujeto o realitas del mundo. o bien con la otra ese modo. pero el que lo desarrollará será Fichte. cuya limitación (y dependencia respecto a la otra realidad) sentimos. Ese contenido o realidad fenoménica se nos muestra en definitiva como fuerza (Kraft. Por tanto ahí yo diría que no sólo entra en juego la idealidad de la conciencia. como vimos. Lo otro que me limita realmente se manifiesta como fuerza real opuesta y originaria. Pues bien. y en eso se muestra nuestra finitud real. o bien como fuerza-cosa que puedo e intento dominar. energía se diría ahora). Pero esto Kant lo fundamenta apelando en última instancia a que la sensación admite grados en la conciencia empírica. y en concreto como una fuerza motriz originaria. en cuanto que llena (erfüllt) de contenido el espacio y el tiempo. sujeto a la delimitación sintética. No basta con distinguir. Kant se adhiere a una concepción dinámica de la materia. Véase. ese sentir primario lo podemos relacionar con el sujeto y se manifiesta en forma de sentimientos. a mi proyecto de libertad. su ser o no ser (su nada) en la manera de ser de lo fenoménico. la del mundo. que no es puesta sino dada. ya sea como un otro al que tengo que considerar igual que yo. que la libertad es la piedra angular de todo el sistema y al mostrar el primado de lo práctico sobre lo teórico. por ejemplo. La otra realidad. § 3. que parte desde sí. a mi autoafirmación en el ser.

235KrV B 66-67. dado que ahí partimos de un ponerse originario que va del todo a las partes. sólo con las puras formas espacio-temporales. de lo homogéneo desde el punto de vista nivelador) nuestra realidad será limitada y devendrá yo empírico.-Ausg.-Ausg. libre y autoconsciente. Con los Axiomas y las Anticipaciones hemos agotado la intuición del fenómeno. de modo que éste sigue abierto a la totalidad y tiende a empujar más allá el límite. sobre todo los Axiomas. el sujeto no cabría. No obstante. la realización por parte del sujeto de su proyecto de libertad. Del mismo modo (dado que en estos dos primeros Principios estamos en el terreno de la intuición objetiva. 234KrV A 523-524. Si la otra realidad no fuera limitada y limitable. como señalaba que sucedía en la comprensión teleológica de la naturaleza (los seres vivos). Luego podemos decir que lo fenoménico tendrá un grado de realidad. 211-212 nota). que es el todo del que se parte). como ocurría con los Axiomas de la intuición y sus magnitudes extensivas. en el vacío absoluto. que admite ciertamente límites y variación en su reparto entre el Yo y el mundo. pensada. o al menos toda su realidad (ideal de libertad. B 551-552. no podrá instalarse (al menos no enteramente) en lo que el sujeto es de originario. pero cuyas partes o grados posibles están incluidas en ese todo234. de evidencia inmediata o apodíctica. será limitadamente real. De la realitas. o sea. ni tampoco del todo sus partes discretas. a la limitación y a la parte que efectivamente se protagoniza. Pero la aprehensión de esa realitas no va de las partes al todo. que elaboran la forma y ésta es pura posibilidad de relación y comparación235. 206) y en la Metafísica de las costumbres. o sea. sino que la intuición de nuestra realidad originaria y su límite o realidad del mundo es instantánea y formando un todo. Por eso Kant los llama Principios constitutivos del fenómeno en la intuición o Principios intuitivos. la síntesis y delimitación sensible de la imaginación. VI. A 526. . sólo es matematizable en la medida en que se entra en relación y esa relación pueda ser cuantificada. Yo diría que se va de la voluntad del sujeto que quiere ser toda la realidad. esa limitación cósica. y de ahí a su esfuerzo por ampliar la esfera de su poder. no sería posible la transformación del mundo ni. y en virtud de su carácter de instantaneidad. heterónoma. o si el sujeto lo ocupara todo y fuera infinito. en el sentido de que no se daría propiamente intuición sin reglas de síntesis. no tendría lugar desde donde contraponerse y reconocerse en esa contraposición. diría Fichte. un objeto del mundo. en una síntesis sucesiva. Son ellos los que hacen posible la aplicación de la matemática a los objetos. si no cupiera la variación. en consecuencia. Por otra parte. En ambos Principios se encuentra también integrada. Introducción I (Ak. Pero lo mismo sucedería si no hubiera realidad. B 554. se le pueda aplicar el número. y es por esa apertura y ese esfuerzo por lo que éste se revela propiamente como límite. por eso no sólo decimos que los fenómenos 233Algo parecido nos viene a decir Kant en la KU § 3 (Ak. V.81 realidad a fin de objetivarla y entonces da lugar a las sensaciones233.

por sus limitaciones en la recopilación o comprensión estética. Aquí. la síntesis no tendría lugar: o por falta de materia en el caso del vacío. porque si no hubiera límites desaparecería uno de los dos elementos. que no es un quantum continuum sino discretum. La antítesis anularía el proceso dándolo por concluido como si hubiéramos ya recorrido la infinitud. B 554-555. la tesis pretende afirmar la existencia de elementos simples en esa realitas. Pero esa simplicidad cósica haría precisamente imposible la relación heterónoma real que se busca. en cada momento yo tengo la totalidad del mundo sólo en el concepto. Ahora bien. nos dice Kant con motivo de su solución a la primera Antinomia. de modo que conviene no olvidar que estamos analizando un elemento en la construcción de la subjetividad y de su mundo. sólo muestra su universalidad lógica. aquí en concreto la de la divisibilidad (o graduación) de la realitas. Ahora bien. donde sí encontramos otro tipo de simplicidad no cósica. como sucede en la monadología de Leibniz. la división ya no puede proceder ilimitadamente238. por lo que se echa mano a una harmonía preestablecida. Tengamos en cuenta que en esta comprensión objetivadora de la naturaleza que estudia la KrV el sujeto se dirige a "extenderla" en la exterioridad que vamos viendo de partes extra partes. B 500 nota). y por tanto tampoco puede ser recorrida o agotada su ilimitación ideal237. o por anulación (ontológica) de la subjetividad si se diera el objeto absoluto. como vimos. nos las habemos con fenómenos en el espacio-tiempo. o el objeto o ell sujeto. 236"Ahora bien. lo cual no dejaría espacio ontológico a otro modo de ser que el de la mera exterioridad y quedaría anulada la posibilidad del sujeto y de la libertad. sino también que todo eso lo tienen limitadamente. la universalidad y la unidad (o simplicidad) conceptual nos lleva inevitablemente a la ilusión dialéctica de pretender alcanzar la totalidad deteniendo y anulando el proceso ilimitado de las síntesis objetivas. en las categorías de cualidad. 238KrV A 526-527. Otra y complementaria será la visión teleológica de ella. al ser la regla en cuanto regla. hay que reparar tanto en su especificidad como en su conexión con la totalidad239. y en éstos no hay partes simples. la conecto también con la primera columna del Esquema de los Principios que puse al inicio (punto 3). y en ningún caso (en cuanto todo) en la intuición" (KrV A 518-519. 239No se trata de negar las tesis. abstraída de todo contenido. 237Por esa apelación al espacio y al tiempo que se da constantemente en la discusión de esta segunda Antinomia. pues el concepto como tal. y mucho más la comprensión de la subjetividad y de lo subjetivo como unidad sintética de esas partes. En el caso del número y de la línea. la ilimitación propia de lo meramente ideal. estudiada en la KU. . Ambos momentos y su contraposición son necesarios para la comprensión de la realidad. lo que da lugar a la segunda de las Antinomias. Estos serían substancias en sí o nouménicas. En ella. sino de no tenerlas en cuenta cuando nos ocupemos del conocimiento teórico u objetivo del mundo y de la simple especulación (KrV A 472.82 han de ser espacio temporales y poseer realitas. B 546-547). en el mismo cuerpo organizado. De suyo la categoría no presentaría por sí misma esa limitación. Es la síntesis real de la imaginación la que precisa los límites236.

B 491. su necesidad o a prioris transcendentales. se es pasivo. el ámbito estético en general. Lo que ahora se trata es de fijar y objetivar las relaciones de los objetos entre sí. es decir. no la metemos en la trama del mundo. pues hemos elaborado. en el texto mismo de los Paralogismos no se parte del objeto y su divisibilidad. tenemos ya los fenómenos configurados en su intuición. reconocemos la nuestra. nuestro ser en el mundo. B 494. §§ 1-5. cuestión que es también considerada por Kant en esta segunda Antinomia240. la monadología de Leibniz. . Si se diera una total desconexión de los fenómenos entre sí. Pues bien.. En efecto. de los unos con los otros. en la universalidad de los conceptos. de la autoconciencia. Interés teórico que es en su raíz práctico. De ahí nace el interés teórico de objetivar la otra realidad a fin de poder convertir en positiva dicha dependencia. la realitas de las cosas del mundo se subjetiviza y empezamos a con-vivir. por eso "duele". una realitas simple. dice Kant. No obstante. surge cuando.83 También incluyo aquí los Paralogismos. del "Yo pienso". poniendo entre paréntesis ese interés teórico. y sobre todo de lo bello en particular. para unirlos y sintetizarlos en lo que podríamos llamar la trama del mundo. sino también a la realidad del sujeto y a su limitación. desde el punto de vista de la heteronomía. desde lo objetivo o modo de ser del objeto. de originariedad y limitación o finitud. pensaba que esos elementos simples constitutivos no eran. va unida a la cualidad. tanto su materialidad como su forma espacio-temporal. aun conservando su autonomía. A 466. res extensa sino res cogitans. se siente. y en concreto al desinterés241. y no sabríamos entonces a qué atenernos ni qué hacer o cómo manejar la otra realidad para 240KrV 241KU A 463. En ese espejo y el sentimiento que nos produce. la dejamos ser desde sí misma. la satisfacción propia de lo bello. o sea. 6. 23. no ya en la naturaleza sino en el Yo. sino directamente del sujeto. no podría haber conocimiento objetivo. mediante reglas de síntesis. y abrimos un ámbito en el que se manifiesta verdaderamente su individualidad. a habitar-con. el caos. técnico pragmático (de dominación) por la otra realidad. pues la teoría que históricamente defendía aquí la tesis. los Axiomas y las Anticipaciones. pues en ellos se busca asimismo desde lo teórico. a co(n)-sentir. Veíamos que el sentir primario hace relación no solamente a la idealidad de la conciencia. nuestra realidad concreta. En el Esquema de los Principios he colocado lo bello al final de esta segunda columna. justamente por su misma simplicidad. Ante esa mirada poética.Analogías de la experiencia Con los dos momentos anteriores. la concreción que somos de libertad y naturaleza.

se rompería la unidad del tiempo y de la experiencia a falta de una objetivación de la necesaria conexión sintética en las relaciones entre los fenómenos. El objeto sería lo que permanece aunque modificándose (verändert). porque sólo sobre el fondo de algo que permanece es posible percibir el cambio (conciencia es contraposición). Pero también se determina. sino que serán los objetos (ya espacio-temporales) los que se determinen. Por tanto éstas han de ser buscadas o establecidas entre los objetos mismos mediante conceptos o reglas. y referirse sin embargo a algo A 145. B 184-185. De modo que "es lo permanente lo que hace posible la representación del paso de un estado a otro"245. Veámoslo. La argumentación kantiana va del cambio de los fenómenos en el tiempo a la necesaria permanencia de algo. sucesión y simultaneidad243. como ya se ha visto. B 219. pues. lograría captar la unidad de la experiencia. como si fueran fantasías. mientras que lo que cambia (wechselt). Frente a la crítica humeana contra la substancialidad. pues un tiempo vacío no puede ser objeto de percepción244. sino los elaborados en los dos momentos anteriores (de cantidad y de cualidad) en cuanto condiciones de posibilidad de los mismos fenómenos.La primera Analogía se refiere a la permanencia de la substancia y al cambio de los accidentes.. Pero esas relaciones entre los objetos no pueden ser establecidas arbitrariamente. nos dice Kant. La determinación de ese puesto relativo de cada uno con respecto a los demás es la objetivación de sus relaciones mutuas. a. ni el espacio y el tiempo absoluto que podría pedir la razón. Kant contesta que "la representación de algo permanente en la existencia no es lo mismo que la representación permanente. pues ésta puede ser transitoria y cambiable. B 231. 243KrV 242KrV . A 144. éstos. el puesto que ocupen en el espacio-tiempo. 245KrV A 188. ideal (si eso pudiera darse). relativamente entre sí. Ahora bien. 244En realidad desaparecería también el yo empírico y con él la subjetividad. como se ha dicho antes. el orden objetivo en el espacio. mediante esquemas y categorías necesarias a nuestra comprensión y a nuestro interés teórico. el orden objetivo del tiempo242 según sus tres modos o esquemas: permanencia. Gracias a ellas (y a las respuestas positivas de la otra realidad) establecemos. Pero ni siquiera un hipotético espectador puro. como todas nuestras representaciones. son sus determinaciones o modos de existencia. sucediéndose las unas a las otras. A 177. no son las meras formas a priori de la sensibilidad. sino según el espacio y el tiempo objetivo. como hemos ido viendo. B 183-184. porque si en un momento todo cambiara y el mundo se hundiera en la nada y volviera al ser. las relaciones de los objetos se han de establecer desde ellos mismos. Primero. Segundo. incluida la de la materia. pues se trata de la otra realidad que yo no protagonizo. Por tanto no podemos apelar al tiempo ni al espacio mismos.84 controlar en lo posible nuestra dependencia respecto de ella y llevar a cabo el proyecto de libertad.

en un cierto soporte de los accidentes. y de que exista otra realidad "fuera" de mí. unos fenómenos lo hacen más lenta o regularmente que otros: "aquello que llamamos substancia en el fenómeno tiene otra constitución que lo que se pensaría de una cosa en sí misma mediante un concepto puro del entendimiento. sino una imagen permanente de la sensibilidad y no otra cosa que intuición.85 permanente que. afirma Kant polemizando con Leibniz250. También en Aristóteles se da un cambio substancial. [. poniendo en relación unos objetos con otros. A 413. Esto es así porque la materia. Es la síntesis de la imaginación la que lo mantiene como permanente en la conciencia..]. pues introducimos aquí la delimitación de esa síntesis) en la serie temporal de la trama del mundo que se denomina "duración"251. 415). 249KrV A 525-526. 345-6) y 5982 (Ak. Aquí. y no hay un fenómeno que permanezca absolutamente. y gracias a eso el objeto y su existencia adquiere una magnitud (limitada.. B 440. objetivamente. Aquélla no es un sujeto absoluto. como ya se ha dicho y conviene no olvidarlo. XVIII. A 381. Refl 3921 (Ak. introduciendo así una posibilidad específicamente sensible de distinción y ordenación.. partes extra partes de modo que irremediablemente se limitan las unas a las otras hasta el infinito.-Ausg. en cuanto pura exterioridad. como se dijo anteriormente. B 226. La totalidad consiste en la completud de una relación y no en una realidad. A 283-286. B XLI nota. por tanto. 251KrV A 183. XVII. 250KrV A 265. (Los miembros de la relación considerados individualmente son los accidentes. y toda ella no es sino un conjunto de meras relaciones". o sea. 248KrV B XL-XLI nota y 275 ss. por medio de la más maravillosa de sus 247Véase 246KrV . en la que no se encuentra nada incondicionado"249. Habíamos visto en los Axiomas de la intuición y en las Anticipaciones de la percepción que todo fenómeno tiene un quantum limitado de espacio-tiempo y de realitas.-Ausg. Ese quantum es lo que hemos de determinar mediante las tres Analogías de la experiencia. Aquí en concreto podemos decir que toda substancia fenoménica lo es relativa o comparativamente. de lo fenoménico] consiste meramente en la relación completa y no hay en absoluto nada en sí fijo que la determine. la posible unidad diferente y propia de los cuerpos orgánicos. ni el espacio-tiempo en sí son percibidos y no pueden ser utilizados como puntos de referencia objetivada. ha de ser una cosa exterior [extensa] y distinta de todas mis representaciones"246. carece de partes simples o interiores que pudieran permanecer siempre e invariablemente. su totalidad es substancia. por tanto. El Yo que pone [en su acción de poner]... pura exterioridad. Como vimos. pues ni la cosa en sí. lo que no sería posible en la mera temporalidad. Esto espacial es lo propiamente material. KrV B 291. B 553-554. nada en el fenómeno es absoluto. "las determinaciones internas de una substancia phaenomenon en el espacio no son más que relaciones.]. B 339-342. Los accidentes. cada uno de los accidentes es soporte de sí mismo y del accidente contrario [. Véase también KrV A 274-278.B 330-334.. no estamos considerando la visión teleológica de la naturaleza. aunque todo cambia. Ahora bien. B 321. la permanencia nos dirige a algo espacial247 y en ello se basará la "Refutación al Idealismo"248.] No hay que pensar en un substrato permanente. dan la substancia [. Este modo de ver es llevado a sus últimas consecuencias por Fichte en la parte teórica de la Doctrina de la ciencia: "La totalidad [de lo teórico. unidos sintéticamente.

sino que exhibe una realitas propia.86 Pero no por eso. sin corte. 253KrV A 213. Y al ser esa otra realidad diferente de la mía. pero son constitutivos de la objetividad comparados con las Ideas de la razón. Decía que estos dos últimos Principios (Analogías y Postulados) Kant los denomina regulativos en relación con los dos primeros. pues entonces desaparecería el mundo. sino fundamentalmente en el práctico. que va desapareciendo. y nos mantenemos en el punto medio. la substancia.2. no lo es al menos si críticamente nos damos cuenta de su relativa permanencia. es necesario en relación a los objetos de la experiencia"253. es una idealidad. del conocimiento desde el punto de vista heterónomo. al igual que las otras categorías. Ninguna realidad sensible se adecúa perfectamente a la exigencia incondicionada y universal de la regla en cuanto regla. I.. Ese es el método de la reflexión transcendental: "todo aquello sin lo cual sería imposible la experiencia de los objetos. Allí.. cuyo uso teórico correcto es meramente regulativo. B 259-260. sin por eso decir.] retiene ese accidente. que entonces ésta se encontraría a medio camino entre el ser y el no ser. p. FW t. eso sólo puede ser facultades [la imaginación transcendental] [. nos hemos de ir al extremo contrario y pensar que la substancia fenoménica es una mera ilusión (Schein). se exigía la existencia de la otra realidad. en su más depurada esencia. hasta que lo ha comparado con aquel que lo desplaza" (Grundlage der WL. pp. aunque no sea sino en cierta medida. Esto es en última instancia a donde apunta la exigencia de permanencia substancial que aquí se está pensando: la realitas de la otra realidad o mundo debe permanecer y darse siempre. según vimos ya en el Esquematismo. Por tanto en definitiva. la substancia fenoménica no es mera relación en el sentido de que fuera sólo idealidad. una estrategia subjetiva para la configuración de la objetividad. y más estos principios regulativos que los constitutivos (los Axiomas y las Anticipaciones). porque no sea una cosa en sí misma. en medio de todos los cambios. B 263-264. el que ensaya la filosofía transcendental. una existencia limitada pero nunca nula (o vacío total). contrariamente a lo que escribe Heidegger (Kants These über das Sein). como pensaba Platón. Este asunto del ser. entre Escila y Caribdis252. . Es fenómeno (Erscheinung). B 405. Véase también A 216-217. una respuesta de la otra realidad comprensible precisamente desde esa idealidad (circularidad de la que ya he hablado en el punto 2). 252KrV B 128. justo la que vimos bajo las categorías de cualidad. la finitud de la subjetividad y ella misma. como nos advierte el “Apéndice a la Dialéctica transcendental”. Por tanto. 353354). una exigencia transcendental de comprensión a la que la otra realidad responde en mayor o menor medida. en las Anticipaciones de la percepción. En realidad todas las formas a priori que aquí estamos estudiando son estrategias más o menos básicas o primarias de la subjetividad para “deletrear la experiencia”. Y esa idealidad transcendental no es ilusión porque a ella responde una realidad empírica. I. 203-204 = GA t. a ese concepto. A 346-347. en Kant no debe decidirse sólo en el ámbito de lo teórico. pues la otra realidad responde.

II. B 251. que el mundo es siempre real254. sólo se transforma. a la materia de la sensibilidad. es algo originario. como se prefiere entender ahora. le es transcendentalmente necesario que el cambio sea posible. central en la filosofía transcendental y que no hemos de olvidar nunca a la hora de valorar su idealismo. a fin de realizar ese mismo proyecto y organizar la otra realidad según sus necesidades. como ya vimos anteriormente al unir permanencia con espacialidad. por tanto antes de todo conocimiento objetivo u objetivado. desde un hipotético punto de vista divino). ese No-Yo según lo denomina Fichte. comprendemos no sólo que ese estar ahí de la materialidad del mundo no lo hemos puesto nosotros. pero antes de ser sintetizada y elaborada como sensaciones por las reglas interpretativas de síntesis.87 intuido sensiblemente en cuanto que ella ocupa otro lugar en el espacio y es algo "fuera" de mí. sino que tampoco se da sin más para nosotros. Por el sentir. Ese en sí (materia o. Volveremos sobre este tema en el punto siguiente. ese hypokéimenon o materia prima aristotélica. Ese "siempre" de tiempo. Entendida en un sentido relacional o relativo y como substrato de algunos cambios o accidentes. en nuestro Esquema de los Principios. La posibilidad formal del pensamiento se basa en el principio de no contradicción. B 480 nota). 77ss). de todos los objetos y/o fenómenos. para la subjetividad. pero en ese caso la subjetividad tampoco se daría. los objetos singulares son substancias fenoménicas. A 206. al tratar la “Refutación del idealismo”. energía) ni se crea ex nihilo ni se destruye. enteramente dado. ni aumenta ni disminuye. 255KrV A 143. 257KrV A 185-186. Es lo pre-su-puesto en todo conocimiento objetivo.-Ausg. y correspondería. y de nuevo encontramos aquí la circularidad que ya hemos estudiado. la limitación y la frustración. y esto a su vez si algo permanece. una materialidad. únicamente transformar más o menos en orden a su proyecto de libertad. Pero dado que esos mismos objetos idea. la cual ha de ser transcendentalmente pre-su-puesta en todo momento y no puesta o creada por la subjetividad257. no aisladas ni simples. 541). En absoluto. por su finitud. 256KrV B 224-225. en que algo real le sea dado para ser pensado. y como la subjetividad existe. "Sección primera". véase también A 452. ya no es lo conocido fenoménicamente. B 182. Yo diría que todo lo más es pre-sentido. B 284.-Ausg. Sobre la posibilidad interna en cuanto que presupone una existencia" (Ak. por su originariedad. podemos afirmar con fundamento que algo siempre es dado. "Sin materia (Stoff) no se podría pensar absolutamente nada" desde el punto de vista objetivo (KrV A 232. Es interesante leer este pequeño libro de Kant y compararlo con la Analítica de los Principios de la KrV. arriba de la segunda columna. Esa inadecuación suya respecto a las exigencias o fines de la subjetividad se comprende también estéticamente desde lo feo. al igual que. sólo es percibido si algo cambia. Podemos decir que. desde este punto de vista teórico sólo hay una substancia. "Segunda consideración. pero su posibilidad material. y que ella no puede crear ni destruir. por tanto le es transcendentalmente necesario. IV. nos recuerda Kant256. podría no darse ninguno de ellos y que nada fuera dado (aquí no se está razonando desde el dogmatismo. aparece por primera vez en el escrito precrítico El único fundamento posible de demostración de la existencia de Dios (1763). lo siniestro y lo sublime en general. O sea. B 228-229. en última instancia. Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza III (Ak. materia y espacio (los tres absolutos de la mecánica de Newton). ese en sí material o materia transcendental como lo llama Kant255. Ese substrato último de todos los cambios. 254Esta .

eso quiere decir que un fenómeno constituye al otro en su existencia. 260KrV A 186. su razón objetiva suficiente. B 226. que no sea tomado arbitrariamente. 293-294. 282). No olvidemos que estamos hablando desde el punto de vista teórico. Pero no en cuanto a su substancia última. se rompería la unidad del tiempo y de la experiencia. que necesita construir un mundo para saber quién es y a qué atenerse. Y sólo en la medida en que lo logro. en su concreción. Este habrá de ser distinguido de la mera sucesión subjetivo empírica de mis representaciones. de nuevo tendrán que ser los fenómenos espacio-temporales los que se determinen a sí mismos su lugar en el orden temporal del mundo. según su específico modo de ser261. Ahora se trata de objetivar ese cambio. es su condición objetiva de posibilidad. lo que continuamente ha de darse "llenando" esas formas a priori de la sensibilidad con las que aceptamos nuestra imborrable finitud. En la primera vimos que era transcendentalmente necesario tanto lo que permanece como el cambio. 261Véase KrV B XL-XLI nota. 274 ss. el “siempre” sobre el fondo de lo cual será posible tanto el pasado. pues un tiempo y un espacio vacío serían imperceptibles260. pues entonces se daría una creación desde la nada y se rompería la unidad de la experiencia. 122 = GA I. pues se trata del cambio de una realidad que no protagonizamos. Como es una relación objetiva. ni lo piensa como una mera cosa o producto del mismo.2. como el presente y el futuro objetivos (temporalidades que aún no se han distinguido). A 183. FW I. b. Esto nos indica hasta qué punto esa permanencia o substancialidad significa una exigencia transcendental (una categoría). y a la vez que estamos en una filosofía que ni desvincula al sujeto del mundo. en su conjunto toda la experiencia puede ser tomada como los cambios o manifestaciones de una única substancia258. 258Retomamos . Siguiendo esa categoría o necesidad transcendental de comprensión buscamos qué fenoménos (causas) se muestran como condiciones objetivas de posibilidad de otros (efectos). Si él fallara. Podemos comprender esta afirmación kantiana como que en ello está en juego la propia identidad del sujeto. que no es el único ni el supremo. como la parte teórica de su Doctrina de la ciencia. pero limitando su alcance ontológico. A 367 ss. Ella es el substrato material último de todos los fenómenos. aquí el pensamiento de Spinoza. pero no al principio primero absolutamente incondicionado (Grundlage. en su misma materialidad. y representa espacialmente el tiempo en general259.La segunda Analogía se refiere a la ley de la causalidad. Fichte lo expresa diciendo que Spinoza llega hasta los principios segundo y tercero. La causalidad aquí es una ley meramente fenoménica. si se quebrara la identidad de ese substrato. 259KrV B 225. Pero dado que el tiempo absoluto no es percibido como tal.. sino únicamente en cuanto fenómeno concreto. y que por tanto éstos no pueden preceder a aquéllos. B 229. sino conforme a una regla necesaria. consigo una ordenación objetivada del tiempo y una comprensión objetiva (desde la heteronomía) de la trama del mundo.88 también aparecen y desaparecen. sino que ensaya un camino intermedio.

y un será. Y por último: "Bien te veo correr. B 239. V. existen muchos mundos interconectables entre sí. algo que el cine de ciencia ficción se ha encargado de ilustrarnos a su manera. 265KrV A 41. en horas fugitivas la devana" [a la vida humana]. Recordemos. como a su condición objetiva. Ak. p. lo que no transcurre265. A 193-194. 264Véase KpV. por ejemplo. cap. A 182-183. tiempo ligero. libro 1º. Según ésta. 54. la segunda mitad de "Aclaración crítica a la Analítica de la razón pura práctica" (A 169 ss. que surgen de la consideración del tiempo que aquí se está elaborando han escrito profusamente los poetas. Con una "máquina del tiempo" nuestras posibilidades técnicas de modificar el mundo ciertamente aumentarían. p. aquí el tiempo objetivo es comprendido como sucesión de continuos ahoras que pasan de manera irrecuperable266. y un es cansado" (o. Frente a un fenómeno dado nos preguntamos por su causa: "Todo lo que sucede (o comienza a ser) presupone algo a lo cual sigue conforme a una regla"262. Sin embargo. aquí en concreto la diferencia entre las causas finales y las mecánicas. Parte primera. B 245-246. El nieto asesino habría nacido en el universo A de donde viajaría a un punto anterior a partir del cual daría lugar a un universo B. cual por mar ancho despalmada nave. Castalia. Sin embargo. A 189. mañana no ha llegado. a más volar. en el número de mayo de 1994 de Investigación y ciencia (pp. comprendemos el presente y el pasado objetivos contraponiéndolos. por ejemplo la "paradoja del abuelo" asesinado por su nieto procedente del futuro. a un momento anterior que ya no puede ser percibido. sino que normalmente se piensa que ello representa un límite incluso para la potencia de Dios. En ese "ya no" sentimos y percibimos nuestra finitud y el punto empírico del que parte nuestra acción..89 En primer lugar. véase también A 200-201. Pero reparemos en que de ese modo quedaría también salvada y. Si en la substancia elaborábamos una imagen del tiempo como lo inmutable y permanente. Madrid. de modo que nuestra acción ha de contar con ello como algo dado e incambiable264. De ese modo. 52). 94ss). unos versos de Quevedo: "El tiempo. que ni vuelve ni tropieza. Aquí el efecto destruye la causa que lo tenía que producir. ella es una ley que nos dirige hacia atrás. O estos otros: "Ayer se fue. como saeta o ave 263KrV 262KrV . donde el resultado (en cuanto concepto) dirige la acción que lo produce. B 58. B 226. en Poemas escogidos.c. y en ése él no existiría. pues según la mayoría de las concepciones teístas ni siquiera El podría borrar lo sucedido o cambiar el pasado. No sólo no está en nuestro poder. II. hoy se está yendo sin parar un punto: soy un fue. Lockwood defienden la validez de esa hipótesis en base a la interpretación de Hugh Everett III de la mecánica cuántica. en nuestro siglo parece que la mecánica cuántica permite al menos la hipótesis de viajes al pasado. B 224-225. porque todo momento presente remite. pero lo más complicado son las paradojas en las que nos embarcaríamos. O dicho práctico-pragmáticamente: el tiempo pasado es lo que ya no está en nuestro poder. 1972. 266Sobre este sentimiento de finitud y la melancolía de correr sin pausa hacia la muerte.-Ausg. originándose un bucle parecido al de las causas finales reflexivas. afirmada la coherencia de la temporalidad objetiva que aquí estamos tratando como condición transcendental de la comprensión del mundo. 48-54) D. e incluso sostiene que todo lo que físicamente puede ocurrir ocurre en alguno de esos universos (una imagen del mundo muy racionalista que recuerda a Spinoza y Leibniz). y sin embargo determina (heterónomamente) el presente. Esas paradojas serían como nuevas contradicciones dialécticas en las que la subjetividad cae cuando quiere traspasar y borrar el límite de su finitud. Deutsch y M. por consiguiente. y desde el presente ordenamos el pasado transcurrido263.

B 247-248. 24). XXVIII. lograr una síntesis viva y real capaz de unificar entre límites una multiplicidad continua y carente de límites en sí. Ese concepto sólo puede ser dado por la experiencia. y esos tres momentos de la temporalidad se ordenan y comprenden en su contraposición conforme a las leyes o Analogías de experiencia. dirige la comprensión objetivadora también hacia el futuro. Véase toda esa Observación general. Kant mismo plantea el problema267 de que la mayor parte de los efectos naturales no siguen en el tiempo a sus causas. anota por entonces Herder como alumno de Kant (Ak. Ambas direcciones son complementarias. pero de la existencia de un efecto no se sigue necesariamente la de una causa en concreto. podemos comprender el nexum del fundamento real". De esa manera. porque algo sea. sino por un concepto simple. 269Tercera Sección. En todo caso también en este tema hemos de recordar que la síntesis del tiempo no es una cuestión del entendimiento puro. como tampoco el práctico. II. que pasa sin dejar rastro o sendero" (o. y en la medida en que puede ser predicho.-Ausg. 203-204. sino también hacia adelante. A pesar de ello la ley de la causalidad sigue siendo válida para el establecimiento de un orden objetivo del tiempo en virtud de la conexión dinámica entre causa y efecto: de aquélla se sigue necesariamente éste. La deducción lógica se apoya en el principio de identidad. pero eso es mera abstracción. sino que es obra de la imaginación. y "¿cómo he de entender que. no lógicamente. II. y todos lo son al menos en el momento de surgir. También así se ha de comprender aquí la acción de la causa268. sino que son simultáneos a ellas. pues al sujeto le interesa predecir. 270Ak. pero causa y efecto son una relación entre dos cosas diferentes. piensa entonces271. concepto cuya larga búsqueda conducirá a Kant hasta la categoría. material. 74). dice en ese escrito270. 271"Sólo por experiencia. Y más adelante: "los conceptos de causa y efecto se obtienen sólo de la experiencia.-Ausg. porque el nexus del fundamento real y la consecuencia 267KrV . A 202-203. el de trasformar el mundo según las exigencias o fines de la subjetividad. De ahí nace la observación metódica. pues podría haber tenido otra. que es el modo de temporalidad que aquí estamos elaborando.c. no sólo como principio de lectura hacia atrás de la experiencia. 202). como hemos visto en varias ocasiones. 268KrV A 208-210. Aquél piensa instantes simples.-Ausg. la ciencia. primitivo. p. Aquí ya estamos en una utilización de la causalidad. El proyecto o finalidad de éste. el experimento y la técnica. otra cosa es?"269. de análisis puramente conceptual.90 Pero ahí no acaba nuestro interés teórico. B 253-255. comprendemos el futuro objetivo.. mientras que en la KrV apela a la unidad sintética de la apercepción y a la síntesis de la imaginación. No por análisis del mero concepto de algo. manipular e incluso producir objetos. Ya en el escrito precrítico Ensayo para introducir las magnitudes negativas en la filosofía (1763) Kant señala la diferencia que hay entre la fundamentación lógica de la conclusión en las premisas y la fundamentación real de un efecto en su causa. sin magnitud temporal ni de movimiento. Sólo la imaginación puede unir los contrarios. pues ni en el tiempo ni en el espacio hay partes simples. donde sólo encuentro ese algo. Observación general (Ak.

sino a irla venciendo. permanece sin ser objetivado. y en concreto a lo defendido por la antítesis de la tercera Antinomia. Alianza. pp. II. Ahora bien. 274Kant. no lo conocemos teóricamente. Charcas. Kant. Pues nuestra regla racional sólo compara según la identidad y la contradicción. midiéndola (la constante de Planck). no es un juicio del entendimiento. que son siempre condicionados. 455 y 460-462. y a la inversa. sino como principio regulativo en mi búsqueda de un orden objetivo de los fenómenos. Una ley es una dependencia funcional pero no es forzosamente causalidad” (El hombre y Dios. algo es puesto por otra cosa distinta. pp. Pero frente a esa idea se alza también la propia KrV. Esos descubrimientos de la ciencia actual no van en contra de esta segunda Analogía de la experiencia. 1980. Buenos Aires. y cómo algo puede ser una causa o tener una fuerza. lo cual revertirá también positivamente en nuestra necesidad pragmático-técnica. Torretti. es imposible penetrarlo mediante la razón. cuanto interdependencias en la variación de diversas magnitudes: si varía "x" varía "y". como quería Newton y sigue necesitando el punto de vista técnico. 26-27.91 Otro problema es que no siempre se puede establecer esa conexión causal en sentido fuerte. p. que es lo que pide la comprensión objetiva en esta segunda Analogía272. Pues la causalidad no se afirma aquí como ley constitutiva de cosas en sí mismas (determinismo dogmático). Así. La causalidad es sólo un modo de funcionalidad. véase también pp. pues esa pretensión de totalidad en la serie de los fenómenos. desde su universo filosófico. 31). Por otra parte. sino que estos datos (Verhältnisse) han de ser tomados simplemente de la experiencia.Ausg. 272Por ejemplo Zubiri. por ejemplo. "Cuando ya se ha llegado a los datos fundamentales (Grundverhältnisse). 273Véase R. Nuestro conocimiento objetivo será mayor cuanto mayor sea la objetivación de dicha ligazón de dependencia de unos objetos con otros. 470. trad. La mera sucesión. La interacción objetiva o síntesis entre fenómenos que estudia la ciencia actual no son tanto relaciones de subordinación causal. sino que el entendimiento únicamente lo pone bajo principios generales" (39). Y en la medida en que pueda expresarlo matemáticamente habrá ciencia natural propiamente dicha274. Así en la mecánica cuántica se afirma que las partículas subatómicas no pueden tener a la vez una posición (espacio) y un momento cinético (= masa + velocidad) determinados con exactitud. y ahí no se encuentra ninguna conexión mediante la unidad (Einstimmung)" (Sueños de un visionario II. pero no el único.-Ausg. . Pero así también se establece una relación objetivada entre fenómenos. las ciencias se han ido abriendo a la predición estadística e incluso a la indeterminación. escribe el Kant precrítico en 1766. la filosofía tiene su término. 85-88). sino del determinismo total de la física clásica273. 1988 4ª ed. y el establecimiento de relaciones objetivables y medibles entre los fenómenos sigue siendo una exigencia transcendental o tarea teórica. Pero en cuanto algo es una causa. IV. el esfuerzo teórico se dirige no a aumentar esa indeterminación. Es la funcionalidad de lo real. 3. En la medida en que algo queda indeterminado lo ignoramos. cuanto más se determine la trama del mundo. nos llevaría a la dialéctica de la razón. Ak. es también una funcionalidad. La funcionalidad no es forzosamente causalidad. ecribe: “Todo lo real por su respectividad es real en función de otras cosas reales. la luminosidad de un astro depende de su temperatura. Alianza. Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza Introducción (Ak. o al menos acotándola. 370). Madrid.

más probabilística e indeterminista que la newtoniana. si ese conocimiento ha de ser posible. Por tanto la causalidad es una exigencia que no viene primeramente de experiencias particulares. a la cognoscible desde esa perspectiva. en consecuencia. Si por determinista se entiende sostener la tesis de que todo está determinado. podemos ir tomando conciencia reflexiva y claridad lógica de estas reglas y formas a priori que utilizamos y que parece que sacamos de la experiencia. necesidad transcendental en el sentido de que determinan dicha perspectiva a la cual se ha de adaptar lo real.92 Desde una ciencia contemporánea. Entonces sí que entrarían en conflicto dos intereses del sujeto (dialéctica): el teórico-pragmático y el práctico-moral. a veces se le acusa a Kant. Los juicios universales y necesarios que podemos hacer de lo real objetivo no son transcendentes. que no es la única y ni siquiera la más importante. tenemos que entenderlo a la inversa: en la medida en que logramos captar lo real según el punto de vista de la heteronomía o punto de vista teórico. le es transcendentalmente necesario. esto significaría también que todo tendría el modo de ser del objeto y que no habría espacio ontológico para el sujeto y su libertad. no se refieren a toda realidad posible. sino en el del entendimiento. 1993. con el uso y la reflexión sobre la experiencia. sino como una idea o conciencia de la necesidad de la búsqueda. Y se dice “objetivamente” no porque lo otro no sea real (la libertad moral y la persona se propone incluso con mayor realidad que el fenómeno). Sin un principio de ordenación tendríamos un caos de representaciones. sino a la objetivable. 52-53. No que todo esté determinado. Estos poseen. de determinista y. No. Ahora bien. de la experiencia empírica real. Barcelona. La categoría de causalidad no se afirma como constitutiva de los objetos a ese nivel. Claro que si la otra realidad no respondiera positivamente a esa exigencia subjetiva y fuera totalmente caótica entonces esa categoría no sería posible por falta de realismo empírico276. según esos criterios a priori. Allí se sostiene que para que un fenómeno llegue a ser objetivamente conocido debemos encontrar otro que sea su causa y nos dé razón del primero. hay que distinguir entre la ciencia a la que se adhiere Kant y su pensamiento filosófico. de los objetos concretos. de incurrir en una cierta antinomia con su afirmación de la libertad moral humana275. Y el que sea posible le interesa al sujeto. Estaríamos reificando una exigencia subjetiva de la comprensión objetivadora. lo vamos conociendo y determinando objetivamente. pero esto no como algo ya encontrado y dado. Después. pero es Angeles J. entonces vemos enseguida que al ser la petición de una totalidad nos situamos en el ámbito de la razón dialéctica. Anthropos. sino que hace posible la experiencia objetiva en general (idealismo transcendental). luego muy lejos de su posición. sus respuestas. Perona. como lo hace Popper por ejemplo . 275Véase . sino transcendentales. 276Algo parecido se dice en KrV A 100-101. que la regula y la guía. como si el programa o tarea teórica estuviera ya acabado y fuéramos omniscientes. aquello que Kant mismo critica en la antítesis de la tercera de las Antinomias. pp. Popper y la «Sociedad abierta». siempre limitada. Entre el liberalismo y la socialdemocracia. sino porque no tiene el modo de ser del objeto. por consiguiente.

Además. Aquí no hacemos ciencia. por ejemplo que mañana no salga al Sol (argumento humeano). pues ésta no lograría realizar ningún propósito. por eso no es posible llegar a la existencia de Dios desde la causalidad objetiva (argumento cosmológico. 279KrV A 204. así". una exigencia cuya idealidad no nos proporciona sin más la existencia de la causa. en última instancia. así C a D. A la base del A 196. también lo otro real que me pone límites se me ha de aparecer como acción y fuerza contraria. 198). En la medida en que considero a los objetos como puros medios para mis fines. y como qué lo encontraremos cuando se muestre" (p. cuya realitas. con la categoría de la causalidad sólo tenemos un hilo conductor para la búsqueda. Por la ley de la causalidad no se hace sin más presente la existencia del objeto causa. 1962). dado que me pienso como acción libre que quiere y se esfuerza por expresarse. donde D es producido por esa misma contrucción matemática. Siguiendo en eso a Leibniz. Pero este Principio no nos proporciona una intuición del objeto causa. La doctrina kantiana de los Principios transcendentales (Alfa. B 241. objetivables y heterónomamente modificadas o modificables por una fuerza o causa exterior a ellas según la ley de la causalidad280. ésta al concepto de fuerza. la indicación de cómo tenemos que buscar a partir de lo dado lo no dado. con las analogías en filosofía. [. ésta nos tiene que ser dada siempre en la experiencia278. pues ahí se formulaban exigencias sin las cuales la subjetividad no se daría en absoluto. nos comenta en sus lecciones sobre La pregunta por la cosa. mientras que aquí el encontrar la causa es una aventura. y en concreto aquí por originarias fuerzas motrices (bewegende Kräfte) que son comprendidas a la vez e interrelacionadamente como substancias y causas fenoménicas. Por tanto. se encuentra constituída por fuerzas. que actúan por inercia y sin vida propia. además ésta es encontrada en relación a algo objetivamente presente: las analogías lo son de la experiencia.. y sólo en ella ha de buscarse la sede de la fructífera fuente de los fenómenos"279. trad. que es de lo que estamos hablando. ahí "sólo obtenemos la indicación de una relación de algo dado con algo no dado. sino una interpretación de la misma para que cuando la hallemos podamos reconocerla. Buenos Aires. y por tanto actividad y fuerza. 197. sólo me intereso por lo que tienen de fuerzas ciegas y mecánicas. 278Heidegger 277KrV . pero sí puedo decir que únicamente si encuentro la causa de ese nuevo fenómeno lo conoceré objetivamente. que la analogía expresa una relación de "tal como . Nunca tendré la total seguridad de encontrarla. IV 543-544. KrV A 603. allí hay también substancia. y a través de ello al concepto de substancia. sino filosofía.93 porque previamente las hemos puesto en ella como esquemas y guías de la acción de conocer y la hemos elaborado según ellas277. como en los Axiomas y en las Anticipaciones. Este nos limita. original en Niemeyer. 280Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza III..] Donde hay acción. Kant hace una interpretación dinámica de la materia. Lo dado es el fenómeno a explicar. Pero eso no es posible con la existencia. con el substrato de la realidad material del fenómeno. Ni siquiera encontramos en él una evidencia intuitiva. como tampoco de que no puedan ocurrir cosas imprevistas. 134-136. Ak..-Ausg. p. B631 ss). y si es similar a otros buscaremos asimismo una causa parecida. porque eso es una exigencia transcendental de dicho conocimiento. como vimos.. es decir. "Esta causalidad nos conduce al concepto de acción. Aquí unimos la categoría de causalidad con la de substancia y. En las analogías matemáticas: tal como A a B. la substancia objetiva es lo real (das Reale) que yo no protagonizo. aunque si no conociéramos y manejáramos ninguna tampoco sería posible la subjetividad. B 249-250. 1975.

consideramos a los objetos "como si" partieran desde sí. desde su propiag fuerza configuradora (bildende Kraft). de modo que. como sobre todo en el práctico o moral (entre lo que debo y lo que deseo). A 532-558.-Ausg. cap. Parte primera. Pero si estamos a salvo y no está implicado ese interés por la vida (propia y ajena). sino también en descubrir esas relaciones dinámicas manipulables. y por tanto interesada no sólo en que haya pluralidad de fenómenos y en que sea posible el cambio. Ak. 94ss). el sujeto tiene de lo incondicionado entran en colisión con la regla de comprensión objetiva (o criterio de lo objetivo frente a lo fantaseado) que estamos viendo en esta segunda de las Analogías de la experiencia y con la exigencia de unidad de la experiencia. que como tal es meramente teórico e ideal. Además de lo sublime dinámico natural. queda siempre el conflicto real entre lo que somos de naturaleza y lo que somos o debemos ser de libertad. por la que el sujeto se atribuye la capacidad de iniciar desde sí. huracanes aludes. una serie de fenómenos o de modificaciones del mundo. se llegaría al conflicto dialéctico estudiado en la tercera de las Antinomias281. si no se establecen límites a esos dos puntos de vista. al superar con mucho nuestras fuerzas físicas y nuestra técnica. Ese acto de libertad del sujeto racional no vendría determinado por un momento anterior que no estuviera ya en su poder. donde el hombre lucha por su libertad y sucumbe ante poderes superiores a él. sino que hunde sus raíces en una acción siempre originaria. cataratas. V. Entonces. a partir de sí. yo añadiría aquí también la tragedia y la descripción de lo trágico por cualquiera de las artes. 282KU § 28. en contraste con nuestra pequeñez empírica. 281KrV . libro 1º. Este interés práctico y esa comprensión racional que. KpV. le segunda mitad de "Aclaración crítica a la Analítica de la razón pura práctica" (A 169 ss. B 472-479. Por el contrario. La fuerza de la naturaleza. Esto es lo que comprendemos estéticamente en el sentimiento de lo sublime dinámico. Mucho más sucede esto en el ámbito de la libertad o conciencia moral. A 444-451. etc. tanto en el terreno de lo pragmático-técnico (entre lo que deseo o debo y lo que puedo). en la visión teleológica de la naturaleza. no el mero goce de contemplar estáticamente un mundo. de manera que se hace responsable de su acción fenoménica y se imputa a sí mismo el origen de algunos cambios en los objetos. podemos contemplarlo desde el desinteresado ámbito de lo estético. entre nuestra heteronomía o finitud y nuestra originariedad autónoma. espontáneamente. la estudiada por la KU. B 560-586. sino la voluntad de modificarlo dinámicamente frente a la limitación o frustración (el sentir).94 conocimiento teórico está el interés práctico.). Aun descubierto ese conflicto dialéctico de la razón consigo misma. nos llenan de temor por el peligro en que nos ponen. II. descubrimos la superioridad transcendental de nuestro modo de ser respecto a esa misma naturaleza. la independencia de nuestra acción originaria o libertad moral282. y sobre todo de algunos de sus fenómenos (volcanes.

se determinan su orden objetivo en el espacio y en el tiempo. dado que ni el espacio ni el tiempo absolutos se perciben. 285KrV A 31. y aquí de nuevo no basta la esquematización del tiempo. A 144.-Ausg. A 188-189. Ak. B 183-184. los objetos simultáneos no se causan aquí por lo que se refiere a su substancia fenoménica. A 183. los que. El esquema de esta categoría es el de la simultaneidad284. espacio temporales. En efecto. es decir. . Por eso se lo incluye en el enunciado mismo de esta Analogía: "Todas las substancias. se distinguen y se relacionan (objetivamente). en la medida en que pueden ser percibidas como simultáneas en el espacio. 286KrV A 374. En cuanto forma propiamente dicha de la exterioridad (siendo en eso lo más diferente a la intimidad o unidad del sujeto). y aquí en concreto su coexistencia. actuando los unos sobre los otros. En la primera Analogía vimos que tiene que haber permanencia y cambio. según hemos visto285. una concreción posible. podríamos decir. están en una completa relación recíproca"287. B 292-293. formando un compositum reale. B 232. B 47. En esta tercera hemos de pensar a la vez esos dos momentos y establecer la permanencia o coexistencia de una pluralidad de substancias fenoménicas. en cuanto que la una actúa sobre la otra y a la inversa. así como la tercera Analogía de la experiencia. de modo que entonces ninguna precede ni sigue a la otra. De este modo los fenómenos están a la vez fuera unos de otros y. Pero aquí reflexionamos sobre el principio transcendental en la ordenación objetiva de los fenómenos que en esa ley newtoniana adquiere. Si las substancias como fenómenos estuviesen aisladas y sin influjo recíproco. Esa permanencia hay que que objetivarla según la ley de relación que se estableció en la segunda Analogía: la de la causalidad. deben estar mediata o directamente en comercio mutuo. Dado que permanecen. 287KrV B 256. sin embargo. 283Véase 284KrV Principios metafísicos de la ciencia de la naturaleza III. B 226. 544ss. Véase también A213-214. además de su existencia. el espacio es lo que permite la existencia simultánea de una pluralidad sensible de objetos o substancias fenoménicas: "el espacio es la representación de una mera posibilidad de coexistencia"286. debe haber una ley que los determine en el tiempo y el espacio recíprocos y relativos. o sea. pluralidad que ya se estableció en los Principios matemáticos (los Axiomas y las Anticipaciones) y de la que ahora buscamos una síntesis objetiva. en relación o síntesis. entonces sería imposible objetivar y percibir su simultaneidad. IV. recoge ciertamente la tercera ley de la mecánica de Newton sobre la acción y reacción o acciones recíprocas de los cuerpos entre sí283.La tercera de las categorías de relación. la de la comunidad o acción recíproca o interacción. que el cambio objetivo se hace según una ley: la causalidad o bien algún otro nexo objetivado. tal y como piensa Leibniz. en conexión objetiva y dinámica. B 260.. son los mismos fenómenos. los dos momentos que constituyen el conocimiento.95 c. sino sólo en sus accidentes o determinaciones. sino que se hace necesaria también la del espacio. En la segunda.

como también la gravitación universal de Newton. Recordemos lo que se decía sobre las dos acciones de la imaginación en la construcción de la unidad de medida (punto E. o mejor dicho. como objetivos y verdaderamente “exteriores” (lo que no ocurría aún con los meros Principios matemáticos). Quizás este proceso nos obligue a recorrer varias veces la casa si ésta fuera muy grande pues. El ejemplo que se utiliza en la KrV para mostrárnoslo es el de la simultaneidad de una casa aprehendida sin embargo sucesivamente289. Pero aún nos falta un tercer elemento que ha ido apareciendo a lo largo de las Analogías. y se piensan todas las partes como siendo objetiva (e intersubjetivamente) a la vez. . sólo contra la hipótesis física que aquí acepta Kant. si bien contrapuesta a aquélla. tanto la simultaneidad como el cambio objetivos (el cambio según la ley de la causalidad o funcionalidad) son comprendidos como tales. Gracias a esta contraposición. empíricas). Justamente porque no se da esa acción causal de velocidad infinita. Kant lo denomina cambio o sucesión subjetiva de representaciones. la sucesión temporal de mis representaciones empíricas. y ninguna acción puede ir más rápido que ella. cuanto más alejados estén dos eventos más difícil resultará establecer su simultaneidad o sucesión temporal. sentido interno. Ahora bien. se da una recopilación imaginativa de todas ellas donde se elimina. y por tanto la presupone. también la velocidad de la luz. "no siendo una mera sucesión subjetivo-empírica" ni "un mero 288KrV 289A A 213. B 260. pero no se la olvida (no sería entonces una superación propia de la conciencia). a la simultaneidad y sucesión objetivas. posibilitaría una acción inmediata a distancia. es decir. La sucesión empírica de representaciones ha de ser conservada en la conciencia. esto no va en contra del principio transcendental aquí elaborado. Al visitar una casa. Y se puede gracias de nuevo a un absoluto unificador de todos los sistemas: la constante de la velocidad de la luz. También aquí. pero comprendemos todas sus partes como existiendo simultáneamente. y en esa contraposición de los tres ellos son comprendidos y objetivados. Ella. Ese cambio se contrapone tanto a lo permanente (espacial) como al cambio objetivo de los objetos o fenómenos externos. Decía que se supera la finitud espacio temporal de la aprehensión. como también vimos. 1). la recopilación mediante una regla de unidad (aquí mediante el concepto de "casa") es justamente la unificación de la multiplicidad aprehendida. al final de la aprehensión sucesiva de las partes o habitaciones. en la recopilación o comprehensión de la totalidad podemos sobrepasar nuestras capacidades estéticas (en el sentido de sensibles. nosotros vamos pasando de una habitación a otra. 190. Luego sigue siendo válido que sólo en la medida en que se objetive la interacción se puede determinar objetivamente el lugar y el tiempo unitario o unidad de la experiencia. conciencia empírica o yo empírico. se supera la temporalidad (y yo añadiría también la espacialidad) propia de la subjetividad empírica. eso lo hay puesto en entredicho la teoría de la relatividad: todo lo físico es limitado.96 Esta mutua determinación espacio temporal de todos los objetos entre sí Kant la ve factible gracias a la instantaneidad de la luz288. B 235 ss. o sea. Sin embargo.

sino que aún permaneceríamos en lo homogéneo. gracias a esa acción de contraponerlas nos situamos en el espacio-tiempo objetivo. la realidad de lo fenoménico será comprendida más aún en contraposición con la idealidad subjetiva de las Ideas de la razón pura teórica y su petición de incondicionado que supera todo lo objetivo (Dialéctica). su diferencia respecto a la realidad que el sujeto se asigna a sí. Afirmar "eso es objetivo" implica necesariamente una delimitación y un saber qué no es. pero a la vez la relación se establece desde una homogeneidad: ambas son fenoménicas. mi perspectiva empírica. . ob-jectum). donde todos los puntos y todos los momentos valen por igual. Con ello surge la conciencia empírica o sentido interno o mera representaación como diferente de los objetos del mundo o sentido externo. posibilidad-existencia. y sobre todo en su diferencia 290KrV B 201-202 nota. Aquí se está elaborando no sólo las diferencias entre los objetos conectados entre sí mediante leyes empíricas. Pero no se detiene ahí el proceso. de la espacio-temporalidad y de la realitas.. En efecto.97 punto de vista empírico concreto". al sujeto y a los objetos se les asignan realidades diferentes. subjetivo-objetivo) como sobre su suelo común: la idealidad transcendental que elabora a ambos. El empirismo olvida los presupuestos de su punto de vista. es decir. mientras que en los dos últimos Principios (Analogías y Postulados) se sintetiza lo heterogéneo290. sino también su heterogeneidad respecto a la realidad del sujeto. movimientos corporales. su estar enfrente (Gegen-stand. o de una ciudad etc. sé dónde me encuentro y desde dónde la contemplo. es en esa contraposición donde mi misma sucesión empírica de sensaciones es a su vez objetivada como tal. el ir y venir entre los opuestos). en un nivel superior. el sujeto objetiva su realidad empírica. Lo que nos hace comprender la existencia separada del objeto es el establecimiento de relaciones dinámicas entre ellos y también respecto a mi punto de vista empírico. intersubjetividad y frustraciones). y a la inversa (de nuevo la circularidad. debido a su carácter de continuos. tanto sobre su diferencia (idealidadrealidad. El subjetivismo kantiano no es empírico sino transcendental. Y a la inversa. en la confusión entre deseo-representación y realidad. Eso ya lo hemos visto. En esta relación diferenciadora. lo que se deja fuera y se niega. con lo que se establece distinciones entre los relacionados (relaciones dinámicas que a mi modo de ver comportaría acciones reales subjetivas. capto el lugar de mi yo empírico en la trama del mundo: porque tengo una visión de conjunto de la casa. niveladora. distinguida de lo s objetos). qué sea algo subjetivo objetivado (=una representación empírica o simple representación. sobre la heterogenidad sujeto-objeto. Tanto en los Axiomas como en las Anticipaciones tenía lugar la síntesis de lo homogéneo. sé situar mi mirada. sin poder salir de ella y contraponerla objetivamente a una permanencia y sucesión de los objetos del mundo. Mediante las categorías de modalidad y sus Postulados del pensar empírico se vuelve a reflexionar. la espacio-temporalidad que elaboramos desde el punto de vista teórico es homogénea. Pero tampoco la realitas estudiada en las Anticipaciones significa sin más la comprensión de la heterogeneidad del objeto. No tendríamos conciencia determinada de una sucesión subjetiva de percepciones si sólo conociéramos ésta.

el que actúa y protagoniza su acción ya empírica. Si ya el espacio y el tiempo eran la aceptación primaria de la otra realidad. por consiguiente. Kant piensa que el yo empírico es sólo la sucesión subjetiva de mis representaciones o sentido interno. con mi cuerpo. decía que la comprensión que el sujeto tiene de lo que es realidad parte de la originaria comprensión de sí como voluntad o acción real. más allá de la letra kantiana. a la vez inmanente al mundo. un tema que debería haber abordado al menos en la segunda parte de la KU. Se supera la subjetividad empírica. en la distinción entre lo objetivo y lo subjetivo. como yo empírico. Y lo sufre porque ya desde un principio no era una acción transcendente al mundo. Gracias a él también. Lo transcendental no tiene primacía en el orden temporal. Este es un tema que aparece en el Opus postumun de Kant. lo primero es el cuerpo. determinado también por la trama del mundo. organizado. pero cuando se para a reflexionar. también he de permanecer y entrar en relación dinámica con los otros objetos. decisivo. y la de la realitas del mundo se funda en la limitación que sufre esa acción real. aquí se da un paso más. identificarme con un cuerpo extenso. Pero si yo he de situarme en el espacio y en el tiempo objetivo. pero pensado según categorías objetivas. Esto lo hace bien la conciencia cotidiana en su trasiego con el mundo (la acción real es siempre sintética). Desde el punto de vista filosófico o transcendental ambos son a la vez en el tiempo. lo visible. Aquí de nuevo se nos muestra el círculo: la acción real subjetiva aparece siempre en un cuerpo propio. y de ese modo me libero de mis límites empíricos y me abro a la objetividad del mundo292. esto es. no tomo un lugar como el único posible. pero aquí nos situamos a otro nivel de reflexión de modo que la primacía en la explicación la tiene la acción subjetiva. por ejemplo el de la visita a una casa de la que antes hablábamos). Tan importante es comprender su distinción como su ligazón. y es cuerpo propio en virtud de esa acción subjetiva transcendental. y que el cuerpo es extenso y forma parte de las cosas fuera de mí291. la explicación se mantiene en el plano de los objetos. no B 409. Desde el punto de vista empírico y científico. Pero no será el último. a su duración y a sus movimientos comprendidos en cuanto míos y reales (realizaciones de mis proyectos o fines practico pragmáticos y de mi esfuerzo. También aquí nos resulta necesario conectar al yo ideal teórico con el yo real. no toda subjetividad. todo comienza con la experiencia (KrV B 1). o como dice Kant. pues es desde ella desde donde la subjetividad 292Yendo 291KrV . sino una acción transcendental (=protagonizada por el sujeto) y. sino también teleológica (KU). las acciones subjetivas que hiceron posible la conciencia empírica y su vinculación con la realidad.98 (como pura cosa o medio) respecto a la realidad en sí de la libertad moral con la que el sujeto se identifica o se debe identificar (KpV). La voluntad o acción subjetiva aparece ya desde el primer momento como cuerpo vivo y vivido. cuerpo. distinguido de los otros objetos en cuanto identificado con mi conciencia. eso subjetivo es aún puesto aquí en su modo de ser empírico. tematiza esa diferenciación respecto al mundo gracias a la cual ella ha surgido en cuanto conciencia empírica o mundo simbólico y semiótico y se le problematiza (Descartes) o incluso pierde de vista (Hume) su relación con él. o sea. a lo que hay que añadir la al menos hipotética realidad de una naturaleza no meramente mecánica. La reflexión transcendental se pone como tarea precisamente recuperar el subsuelo olvidado. a analizar desde su punto de vista.

Será en la categoría de posibilidad donde se objetiven como meras reglas subjetivas de conocimiento. mientras que la sucesión de mis representaciones es particular (el otro puede ponerse donde yo estaba. aparece. aquí de lo subjetivo empírico. como afección (empírica) de los objetos a mi conciencia en cuanto identificada con un cuerpo. así como en el arte. Esa limitación o delimitación al ser dinámica se objetiva según la ley de la causalidad (segunda Analogía de la experiencia). yo diría que gracias a la materialidad del lenguaje. De ese modo. concepción que se recoge en la Estética transcendental y que ocasiona distorsiones en la filosofía kantiana. y que retomamos de nuevo en la primera de las Analogías. en su vertiente corporal. Es a ese cuerpo propio al que aquí quiero hacer referencia como elemento indispensable en la comprensión de la objetividad. O sea. más adecuadamente a un punto de vista transcendental desde dónde parte la reflexión empírica para captar la materialidad del fenómeno como sensación. a los diferentes puntos de vistas que tenemos y nos contamos. según veremos en los Principios siguientes. decía. el orden objetivo y mi posición o punto empírico desde donde lo contemplo (con lo cual yo resulto también situado espacio temporalmente). en comparación con los de los otros y dado que son también en gran medida intercambiables (el otro puede venir a donde yo estaba y comprobar lo que yo decía que veía o experimentaba). y en su aspecto meramente psicológico (o sentido interno) como sensación. y que Kant no atiende. y la unidad dinámica resultante de toda la experiencia o naturaleza refleja el proyecto último de objetivación del propio sujeto y sus fines técnico pragmáticos. y será esta relación básica la que Kant explotará en su "Refutación del idealismo" problemático de Descartes. Yo añadiría que esa superación se realiza también gracias a la intersubjetividad. en mi opinión. ni la sabe de sí. Es en virtud de estas Analogías de la experiencia que comprendemos nuestra finitud consciente o sensibilidad como afección y sensación. íntimo o interno y a la vez corporal (estoy. el objeto no es lo totalmente no-subjetivo como piensa erróneamente la conciencia cotidiana. comienza a diferenciarse más articuladamente lo objetivo de lo subjetivo. organiza su experiencia y subjetiviza o se apropia su cuerpo. como ya hemos visto. . las analogías aquí estudiadas establecen relaciones universalizables de los objetos entre sí. la multiplicidad de las formas de la intutición. En efecto. Ahora podemos entender.99 la transcendental. gracias a los diversos puntos de vista empíricos que adopto. por tanto. En cuanto fenómenos empíricos. y mediante las Anticipaciones de la percepción la materialidad o realitas del mundo. 293Así como en los Axiomas de la intuición se elaboraban. La simultaneidad y sucesión objetivas son también intersubjetivas. y configuran lo que Kant denomina "sentido externo". de modo que el sentir originario que vimos en las Anticipaciones de la percepción. se distinguen la simultaneidad y la sucesión subjetiva de mis representaciones. Las reglas sintéticas se plasman aquí como relaciones objetivas entre objetos. De esta manera se objetiva la síntesis. pero después) y da lugar al "sentido interno". A diferenciarse y a relacionarse. algo que en los Principios matemáticos quedaba aún muy compacto por la inmediatez de la intuición (formal y material)293. Mi yo empírico. mediante las reglas de síntesis. podríamos decir que en estas Analogías de la experiencia lo que se objetivan son las mismas reglas de unidad sintética. de igual modo que los conceptos establecen relaciones universalizables entre los objetos en el ámbito de la conciencia. yendo algo más allá del texto kantiano) se encuentra en relación dinámica y heterónoma con los objetos del mundo.

Los Postulados del pensar empírico en general 294KrV 295KrV A 146. donde todos los elementos anteriormente analizados se conjugan. B 185. Es otro principio organizador el que entonces se manifestaría. Pero se hace en virtud de un salto cualitativo. una idea regulativa que no ha ser reificada. B 520-521. sino su objetivación o comprensión objetivadora. A 221-222. sobre el telón de fondo de lo inorgánico. No obstante y en cierta medida. una fuerza configuradora (bildende Kraft) y no meramente motriz. configuradora de una cierta totalidad siempre abierta y precaria. esa totalidad de acción recíproca parece que se nos objetiva (por tanto limitadamente) en los seres vivos. en una contradicción de la subjetividad consigo misma. Sólo esta reflexión transcendental logra comprender la diferencia entre las representaciones del sentido interno y los objetos sin tener que considerar a éstos como cosas en sí.100 afección ni la sensación provocada podían ser principios transcendentales de explicación de la materialidad y dación de la otra realidad. A 237. a la naturaleza entera en su unidad y coherencia dinámica. frágil y finita. y lo que allí aparece es un panorama diferente. pues pretender llegar a esa totalidad de modo determinado y desde el punto de vista de la heteronomía sería desembocar de nuevo en las antinomias. A 216. a la acción recíproca universal295. . de modo que en esta categoría de comunidad podríamos encontrar el paso hacia lo orgánico y lo teleológico. Por último hay que señalar que esta tercera Analogía es la objetivación máxima de la síntesis objetiva (y conocer es primariamente síntesis). Allí las partes configuran el todo y a la inversa. al pretender hacerse filosófica. Una reflexión empírica parte ciertamente de ahí pues surge entonces. y por tanto haciendo posible que el sujeto pueda relacionar objetivamente (mediante reglas que configuran la verdad transcendental) sus representaciones con los objetos. B 242 ss. toda la realidad aparecería como modificaciones de una sola substancia objetiva y no habría espacio ontológico para la libertad. estableciendo así la posibilidad de una verdad empírica294. Indefinidamente. como defendí al hablar de ello en la Estética transcendental. Ir avanzado progresivamente en esa determinación es. Es una síntesis que se abre indefinidamente a la totalidad de los objetos. estudiado en la segunda parte de la KU. superando los límites y la dialéctica en la que cae la primera al querer totalizarse. A 492-493. 7.. la labor del conocimiento objetivo y científico. B 263. sin embargo. Pero una reflexión transcendental ha de preguntarse por las condiciones de posibilidad de esos materiales empíricos. B 269. A 197. B 296. gracias a estas acciones transcendentales. de modo que la afección y la sensación son sus primeros datos.

al menos hipotéticamente. que no existan otros modos de ser. otras reglas de síntesis. distinción que conocerá otras etapas posteriores. como ya vimos al hablar del factum de la forma y nos vuelve Kant a recordar ahora. sino en cuanto pensada. A 233-235. B 286-287. es decir. A 219. Justamente la KrV se dirige contra esta afirmación y procede a la limitación ontológica de lo objetivo. las categorías de modalidad propiamente no añaden algo particular al objeto mismo. no ya como realitas fenoménica. si se nos propone un objeto que. no fuera sin embargo espacio temporal. pero no aún en cuanto dada empíricamente. no cambiara ni permaneciera. es decir. ofreciendo de ese modo posibilidad a la afirmación de la libertad.. mediante la cual configuramos el objeto. Con eso no se niega aquí que no pueda haber uan realidad así o que en absoluto sea imposible.El primer Postulado es el de la posibilidad: es objetivamente posible todo lo que concuerde. No sería posible. 298KrV A 233-235.101 Los tres Principios anteriores forman una unidad. donde el sujeto descubre y acepta en la práctica. su específico y originario modo de ser. de reflexión. con las formas y exigencias transcendentales de la objetividad que hemos ido estudiando hasta aquí. de nuevo una unidad triádica. o diríamos sin más que se trata de una fantasía. 297KrV 296KrV . Heidegger diría que no es un predicado óntico sino ontológico. como era el caso de las Analogías de la experiencia. sobre los pasos dados anteriormente en la configuración de la objetividad. con el transcendental: señalan la acción subjetiva que da lugar y fundamenta nuestras afirmaciones sobre un concepto o un objeto298. o sea. en el ámbito de la posibilidad también la concordancia del objeto con las condiciones materiales de la experiencia. otros esquemas y categorías. o no estuviera en relación objetiva con los demás objetos de la experiencia. contrapuesto a cosa en sí y a noúmeno. en la acción. 299Yo incluiría. sino sólo como exigencia puramente transcendental de que haya una materialidad. distinto del modo de ser de las cosas. Como se nos dijo en su momento296 y se nos vuelve a recordar ahora297. Ni siquiera podemos decir que no puedan existir otras formas de intuir o de discurrir. sobre las acciones subjetivas transcendentales que la hacen posible y consecuentemente también sobre las restricciones que la imponen. pues. aun no siendo contradictorio. Con ello se sigue elaborando la distinción entre lo objetivo y lo subjetivo. y alcanzaría su punto culminante en la "revolución interior" moral. de los tres Principios anteriores. por ejemplo la idealidad que se descubre en la dialéctica de la razón pura. La posibilidad e imposiblidad absoluta no es un concepto del A 74-76. a. sino con el sujeto cognoscente en general. B 286-287. él mismo fenómeno también. Es pues un momento posterior. B 99-101. sino que lo ponen todo él en relación con el sujeto. no ya con el sujeto empírico. No basta la no contradicción lógica. lo pensáramos como careciendo de materia captable de alguna forma sensiblemente299. Una vez constituido. de interpretación del mundo. B 266. que por eso es llamado "fenómeno". éste es puesto ahora en relación con la facultad de conocer.

66-67). a través de las leyes de la experiencia estudiadas por las A 230-232. ese algo puede no estar siendo percibido y sin embargo existir en otro lugar o en otro tiempo. que algunos traducen por "efectividad" a fin de evitar la ambigüedad. sin la ley moral. 47. 49 nota. 301"El 300KrV . juzga que puede [hacer] algo justamente porque es consciente de que debe [hacer]lo. 143. libro primero. 50. VII. 30).trad. [alguien puesto en la disyuntiva entre la rectitud moral y la muerte].El segundo Postulado es el de la existencia: sólo existe objetivamente lo que de hecho. y reconoce en sí la libertad que de otra manera. en otro punto de la trama del mundo. B 283). esta vez de la razón pura práctica. 42. como afirmaba Berkeley. ¿en qué se diferencian? Para contestar a esto es preciso hacer notar que la primera se opone a la negación. pues si las dos tienen el mismo criterio. al final de la Observación. B 282-285. en un primer momento. y frente a eso lo fenoménico.102 entendimiento sino de la razón300. dando aquí por supuesto que lo real cumple asimismo las condiciones de lo posible302.c. ser el mismo: la sensación. Existir no es sin más ser percibido. capítulo primero. y no sólo con las materiales como dice textualmente Kant. de la heteronomía. lo que tiene el modo de ser del objeto. Esto nos aboca a una nueva dialéctica. realitas. pero también el de Dasein = existencia. que nos ayuda más a evitar la confusión. mientras que la segunda a la posibilidad. Más importante es la segunda cuestión. material. En cuanto a la cuestión terminológica. VIII. estudiada en la KpV. y para la segunda categoría modal otra de raíz germana: Wirklichkeit. 62. 45. empíricamente. concuerda con las exigencias transcendentales de la objetividad. En ella la subjetividad pide lo incondicionado. Religión dentro de los límites de la mera razón (Ak. se desfonda. § 6. Gemeinspruch . la fuente última de posibilidad para el sujeto. La conexión de la existencia con la percepción puede ser inmediata o bien mediata. Eso lo podemos afirmar en virtud de las Analogías de la experiencia. Streit .. Véase también o. b. Pero también esa libertad moral es finita frente al mundo en el que ha de realizar sus fines.-Ausg. VI. Ak. y en la que aquí no vamos a entrar. Puede resultar confusa la asignación del término de "realidad" tanto a la primera categoría de cualidad como a esta segunda de entre las modales. y propiamente la práctica. 58). puedes". hubiera permanecido desconocida para él" (KpV Parte primera. pero no necesariamente no existencia (modalidad). de modo que su tarea es una aventura nunca enteramente alcanzable. La contienda entre las facultades de filosofía y teología (Ak. Por tanto es la razón pura. Ella tiene la capacidad de decir: "si debes. pues ahí se expresa su libertad. Teoría y práctica (Ak. 287). máxime cuando el criterio objetivo parece.-Ausg. y si falta la sensación hay negación de ese algo.-Ausg. V. su superioridad de destino frente a la naturaleza301. por tanto. Real (real o reell. 302"Todo lo real es posible" (KrV A 231.-Ausg. Además se ha de recordar que la modalidad representa una reflexión posterior sobre el camino recorrido (Kant no lo dice textualmente así) y que por tanto en ella están presente los tres Principios anteriores. categoría de cualidad) es algo que se da. según vimos ya al hablar de lo sublime. Kant se facilita el problema utilizando para la primera categoría de cualidad una palabra de raíz latina: Realität.trad.

Por esta trabazón de la experiencia ampliamos nuestro conocimiento sobre lo real (wirklich). En base a esa distinción pueden ser analizados separadamente. Pero también las Analogías nos abrieron a un espacio objetivamente ordenado. si se hallan en conexión empírica con mi conciencia real (wirklich) [. Por tanto no sólo el presente es real. lo cual nos ofrece un fundamento para afirmar. y menos aún se puede reducir a lo percibido ahora la realidad del mundo que podemos afairmar con fundamento sino que también podemos distinguir en gran medida entre un pasado real (wirklich o que ha existido) y una narración inventada del mismo. como ejemplo] son reales (wirklich). como ya hemos ido viendo. lo real en cuanto wirklich u objeto existente tiene una duración. No se nos da de modo real (wirklich) sino la percepción y el progreso empírico desde ésta hacia otras posibles percepciones"305. 307KrV B XXXIX-XLI nota. en la medida en que ese futuro se deja prever a partir del conocimiento del presente. éstas son a su vez comprendidas y objetivadas.. el de la unión sintética. Esta importante pieza de la KrV es introducida aquí en la segunda edición306. Gracias a ellas hemos logrado articular el tiempo objetivo en un presente.103 ciencias. 306KrV B 274 ss. un pasado y un futuro. el mundo adquiere mayor realismo en cuanto siendo otra realidad (aunque no tanto aún como en lo práctico y en lo teleológico303) y además distinguimos esa realidad de lo soñado304. ni siquiera a nuestra mirada empírica. A 231. o que esta mesa ha seguido existiendo por la noche cuando yo no la percibía. etc. 304KrV A 492. hay una mayor elaboración y diferenciación entre lo objetivo y lo subjetivo. pero de manera diferenciada. el cual quizás lo apura excesivamente en detrimento del otro momento. 305KrV A 493.]. simultaneidad y cambios objetivos distintos del cambio subjetivo de percepciones. B 520-521. 303En . la existencia de la otra cara de los objetos. B 273-274. Mientras que lo real como reell designa sólo el instante de la percepción. En esta misma trabazón de la experiencia elaborada por las Analogías es en lo que se apoya la Refutación del idealismo problemático de Descartes y de cualquier otro escepticismo sobre la realidad o existencia del mundo y la cual es transcendentalmente necesaria.. que es lo nuevo que se introduce ahora en la reflexión modal. más la nota añadida en el Prólogo a la misma307. así como diferenciar un futuro real o al menos posible de otro enteramente fantaseado. ellas nos abrieron a un volumen espacio temporal que no se limita a mi mirada. Luego ellos [los posibles habitantes de la Luna. Seguimos aquí ese camino pues es además el de Kant. B 521. la que yo ahora no contemplo. Y sin embargo ni el pasado tiene ya realitas ni el futuro la tiene aún. sintéticamente unidos (al menos como tarea). "Es real (wirklich) todo lo que está en conexión con una percepción según leyes del progreso empírico. que también se encuentra considerado a lo largo de su obra. mientras que en la primera sus argumentaciones se encontraban en gran realidad todos esos aspectos se dan a la vez. la realidad del mundo se despega más del yo empírico y sus limitaciones. B 284. por ejemplo. Véase también el contexto de la cita más A 225-226. Es decir. cuyos primeros principios son las Analogías. aunque sólo sea en cierta medida. a una permanencia.

mientras que las cosas sólo tienen precio y pueden ser utilizadas como puros medios311. precisando cómo éste había de ser entendido. al no ser en absoluto exigida la existencia de cosas exteriores para la determinación de su propia [existencia] en el tiempo. sino que en virtud de la conciencia moral llego a serlo también de mi realidad en sí u originaria como libertad. 309KrV 308KrV . como tuvimos ocasión de examinar. nuestra experiencia interna o yo empírico. De nuevo el idealismo transcendental busca el justo medio. "De ahí [de que toma la existencia de los seres pensantes como determinada por sí mismos] se sigue que el idealismo es inevitable en ese mismo sistema racionalista. No es que la conciencia de mi existencia sea producida por el mundo. 427 ss. Sólo objetivando la realidad del mundo puedo conocer y situar mi finitud. 69-77.-Ausg. en Espasa-Calpe pp. la cual no es apresada desde lo teórico porque no tiene el modo de ser de la cosa. Con ello Kant sale al paso de las críticas que le hicieron sus contemporáneos sobre su idealismo. primera consideración. en mi Apercepción transcendental310. trad. como piensa el materialismo yéndose al otro extremo. 81ss. por ejemplo. una distinción entre ellas que. es recogida en la KrV. Ya en El único fundamento de prueba posible para una demostración de la existencia de Dios (1763)312 Kant había alcanzado a precisar. IV. Tan importante como la diferencia que acabamos de ver entre Realität y Wirklichkeit es la que se da entre las dos primeras categorías modales: la posibilidad y la existencia. La comprensión práctica de este específico modo de ser de lo libre es la razón moral y el respecto (Achtung) frente a la dignidad de su autonomía. el último tercio del capítulo segundo. frente a la filosofía racionalista que él heredó. 313A 225. En efecto. desde la experiencia externa (corporal e intersubjetiva). II. El trata de probar que desde su filosofía se puede afirmar que de las cosas externas o mundo espacial no sólo tenemos imaginaciones sino experiencia. 311Véase. aquélla es admitida de manera enteramente gratuita. sólo puede ser determinada y objetivada gracias a las Analogías de la experiencia desde la trama del mundo.-Ausg. Pero la determinación objetiva de qué (was) soy sólo puede tener lugar en relación al mundo objetivo. nuestra existencia en el tiempo (y yo añadiría también en el espacio). a través de la experiencia interna y de la inferencia causal problematizada por Malebranche y Hume. La experiencia externa y la interna constituyen una sóla experiencia y no se daría la una sin la otra (KrV B XLI nota).104 parte recogidas a lo largo de la discusión sobre el cuarto de los Paralogismos308. en lo fundamental. Luego "la conciencia de mi propia existencia es a la vez la conciencia inmediata de la existencia de otras cosas fuera de mí"309. al menos el [idealismo] problemático. la conciencia de que (daß) soy se funda en un acto de espontaneidad de mi subjetividad. y no una mediata. Ak. Pero no hemos de olvidar que no sólo soy consciente de mi realidad fenoménica. Para él. sino una experiencia inmediata. Ak. sin poder dar de ella ninguna prueba" (KrV B 418). B 272-273. desde el tiempo y el espacio de los objetos. B 276. 310KrV B 157-158. la Fundamentación de la metafísica de las costumbres. 312Primera Sección. y que. primero aquí en los Principios313 y más ampliamente en su crítica A 367 ss.

nuestra 597-601. por tanto. Son dos modos de afirmar el "es". sino que se apoya en la lógica. fuera de toda experiencia. 316“Todo lo que nos representamos. o "Alicia es una niña que visitó el país de las maravillas". trátese del árbol percibido o del árbol imaginado. Otra cosa es afirmar que esos sujetos existen o no existen o qué modo de existencia les corresponde. de una posición divina o dogmática de la cosa. No se trata. La existencia no está en el orden de los predicados. el ser316. el Kant precrítico había echado mano de dos argumentos. etc. De todo «decimos» que es. de afirmación relativa o afirmación de una relación entre dos conceptos. sino que significa la posición absoluta de la cosa con todos sus predicados posibles315. y en consecuencia requieren criterios diferentes para no confundirlos. Juan | es | | | | | | Podríamos seguir añadiendo predicados de ese tono. la cual sólo nos daría el hecho y no su necesidad. B 625-629. sin distinguirlos específicamente. Otra cuestión sería preguntarse si "Juan es". como hará después en la KrV. o "el ogro de Matalascañas es azul". Y así podríamos ir afirmado más predicados de ellos. Para mostrarlo. Si decimos "Italia es un país". apuntes del curso “Naturaleza del pensar filosófico”. 315Este 314A . que procede a un análisis del juicio en general. Más interesante y ajustado al pensamiento crítico es el segundo. de la posibilidad. argumento es especialmente valioso y afortunado. con el Yo pienso. Pongamos el siguiente esquema: Suj. ni remite (como el empirismo) a la experiencia empírica. como le sucede al primero que apela a Dios. 1993-1994). pues no recurre ni a algo desconocido. analizando todas sus características. y los estaríamos afirmando y poniendo en relación a Juan. de una cosa en sí misma considerada. Mientras pensamos en algo lo «vemos» mentalmente como siendo” (Oswaldo Market. todo aquello que es objeto de nuestra atención mental. El primero recurre al diverso papel que el entendimiento y la voluntad divinas juegan en la creación del mundo. Si no. Cóp.105 al argumento ontológico sobre la existencia de Dios314. Pero en ésta aparece un elemento decisivo: el que pone es la Apercepción o sujeto transcendental. lo pensamos como ser. Predicados rubio con ojos azules rico inteligente cariñoso. si "Juan existe" y si no es el mero deseo de una mujer ensoñadora. los diversos predicados analizan sus respectivos sujetos y sólo son afirmados relativamente o en relación a esos sujetos gracias a la cópula "es" que sirve de enlace. sino que el ser objetivo indica esencialmente una relación con el sujeto cognoscente.

juega un papel decisivo la acción real. distinguirse de él. . si pienso un ser como la realidad suprema (sin carencia alguna). hace referencia a las reglas de síntesis o conceptos. según se pretende en el argumento ontológico sobre la existencia de Dios. al igual que en la comprensión de la realitas del mundo. en su ser lógico y universal. fantasear según el deseo o predecirlo conforme a cierto conocimiento objetivo del presente. "Así pues.. como ya hemos visto. pero la realidad nos tendrá que venir dada y ella se encargará de confirmarlo o corregirlo. que es el punto a donde abocan todas las otras pruebas según Kant. Esta pensabilidad. en su aspecto más lógico e intersubjetivo. en cuanto que es algo que puede trabajar en su interior (se puede pensar lo que se quiera). alzarse al nivel de la razón.. el sentir o sentimiento y el anhelo. práctico pragmática. tampoco lo diferencia de la (más) ilimitada idealidad cognoscitiva o mera posibilidad y lo confunde todo. Si esta distinción entre posibilidad y existencia es básica en la construcción de la subjetividad y su mundo. y se identifica con ella con ese mundo simbólico y semiótico. Ni comprendería al mundo ni a sí misma.. comprende suficientemente la posibilidad como pensabilidad. no podemos pasar del concepto a la realidad. Y a la inversa. El sujeto se identifica con esa idealidad materializada: de lo posible podemos hablar. sus deseos. Fichte la aborda en la parte práctica. Pues [.106 mujer ensoñadora no sabría distinguir entre la existencia o no existencia (de Juan) y la mera posibilidad. mundo afectivo (hablábamos de locura). confundiría sus sueños y sus deseos con la realidad y entraría en la locura. aunque no se alce a esa reflexión transcendental que distingue claramente lo empírico de lo a priori. que el conocimiento de ese objeto sea posible también a posteriori [. el esquema seguido por la imaginación en la interpretación del mundo es tematizado en cuanto regla de unificación.] aún falta algo en su relación con mi estado entero de pensamiento [con mi capacidad de conocer]. El sujeto. que se opone y limita al sujeto. a saber. sino que es preciso añadir las demás exigencias transcendentales.]. la tercera de su Fundamentación de toda la Doctrina de la ciencia (1794-1795). en cuanto siendo otra realidad. Por eso yo diría que en esta distinción. El sujeto se identifica con la posibilidad y gracias a la universalidad del concepto logra enfrentarse al mundo en cuanto tal.. entonces no puede valer el mismo criterio para ambas. Si queremos. Pero yo añadiría que como esa idealidad no es transcendente sino transcendental. en su idealidad de regla. y esta es la del lenguaje y demás instituciones intersubjetivas. en esa contraposición la realidad del mundo es comprendida como tal. En ellos. sobre todo aquella que no se maneja. del sujeto. en su totalidad. que para que sea objetiva no basta ciertamente la no contradicción. Al no aceptar su limitación real (los tres primeros Principios). desde el impulso. aunque ésta esté fantaseada respetando en gran medida la trama del mundo o Analogías de la experiencia. ha de objetivarse en una materialidad. Por un lado está la posibilidad. al no identificarse objetivamente sólo con su yo empírico (otro momento de la subjetividad podrá ser la identificación poética con todo el universo). mientras que la realidad del mundo le tiene que venir dada. siempre queda la pregunta sobre si existe o no. así como su sentir.

La imaginación. B 628-629. No obstante es capaz de pasar de la posibilidad en forma de concepto a la realización del fin allí formulado. Allí se manifiesta la fuerza originaria creadora de cultura. B 648-658. 321KrV A 620-621.-Ausg. en la misma realidad del mundo. 402). En analogía con el arte. pero ninguna es adecuada a una idea de la razón. B 655. no puedo configurarla desde la mera idealidad subjetiva. no de la materia. de nuevas posibilidades donde ésta va con-figurando su realidad más propia pues. Ella da lugar incluso a un mundo de ficción donde logramos recrearnos y comprender. como fuerza verdaderamente productora y creadora de formas a medio camino entre la realidad objetiva del mundo y la posibilidad meramente fantaseada o quizás. la práctica. o sea. B 648-649. 319KrV A 627. por consiguiente me tiene que venir dada. El conocimiento teórico u objetivo lo es de la otra realidad que yo no protagonizo. contenga lo que contenga el concepto que tengamos de un objeto. nuevos caminos y dando forma a posibilidades queridas. sólo transformadora. 317KrV . entonces no es de extrañar que no podamos señalar ninguna característica para diferenciarla de la mera posibilidad. B 656. Ella es ciertamente finita y presupone la materialidad de lo que se propone transformar. y en vano se buscará en ella lo incondicionado321.107 por el contrario pensar la existencia sólo mediante la categoría pura. V. la prueba de la existencia de Dios que Kant denomina fisicoteológica parte del orden del mundo. presentida como oscura noticia. de ir abriendo. tenemos que salir de él para atribuirle la existencia"317. la pragmática y la poiética. de mundos habitables por la subjetividad. pues sólo llegaría a la contingencia de la forma. Y además. y de mi realidad en la medida en que se encuentra heterónomamente determinada. de manera plástica y en libre juego. la síntesis concreta que somos de libertad y naturaleza. En consecuencia. se ha partido de una experiencia determinada. "el paso a la totalidad absoluta por vía empírica es enteramente imposible"320. sin más. de su cadena de fines y de medios. como facultad de síntesis concreta. es la capacidad humana de tender este puente entre las dos categorías modales. Ella es la que se manifiesta en el arte. Véase también todo el contexto de esta cita más A 639. 320KrV A 628. Otra cosa sucede en la acción real del hombre. la imaginación está a la base de toda síntesis creadora de sentido. así como expresar en símbolos lo que de suyo es inefable mediante conceptos objetivos y determinados. B 667 y KU § 76 (Ak. para concluir en la necesaria existencia de su gran Artista o Arquitecto. exhibida. 318KrV A 620-630. no llegaría a un creador319. Véase también KU § 85. según vimos. Por eso he puesto el arte al final de esta columna en el Esquema de los Principios. A 600-601. presupuesta en toda acción artística. Este argumento también se discute en "El ideal de la razón pura"318.

cuya necesidad se determina por las leyes de la naturaleza y en la medida en que así suceda. Pues bien. Se trata de lo empíricamente necesario. Pero éstas presuponen la dación empírica. Este parte de la contingencia del mundo. luego no de un mero concepto o de la simple posibilidad. una vez que se ha llegado al concepto o exigencia racional de un ser absolutamente necesario. B 480 ss. y de la necesidad racional de lo incondicionado: como existe algo.Retornando al argumento ontológico sobre la existencia de Dios. razón por la cual. pues en cuanto hablamos de necesidad absoluta hemos abandonado la experiencia. aunque la cuarta Antinomia y "El ideal de la razón pura" están colocados en la cuarta columna del Esquema de los principios. sólo se alcanza una necesidad empírica. y que ya aparecía en la tesis de la cuarta Antinomia323. contra la crítica kantiana antes expuesta se podría objetar que en él no se pasa sin más de la posibilidad a la existencia. Este inconveniente parece obviarse en el argumento cosmológico sobre la existencia de Dios. pues tratan de alcanzar un modo de ser necesario. de manera que conocemos de hecho su necesidad en la trama fáctica del mundo. . en lo teórico u objetivo. por tanto. Pues bien. No se trata.108 c. B 631 ss. Entramos así en el tercero de los Postulados del pensar empírico. En esta tercera categoría unimos posibilidad y existencia. el espacio y el tiempo. que ya no utiliza esa vía empírica. Luego nunca de una forma absolutamente a priori y por mero análisis de conceptos. B 587 ss. los dos Principios matemáticos (Axiomas y Anticipaciones). que nos ha servido de hilo conductor) las cosas concretas y existentes que causan un fenómeno dado y lo hacen empíricamente necesario. el inconveniente no ha sido evitado. En efecto. no nos referimos aquí a la causalidad como simple idea regulativa para la comprensión objetiva de lo dado. analizado también en "El ideal de la razón pura"322. cuya existencia sea incondicionada y sobre la cual repose en última instancia todo lo condicionado o serie de condicionados. de una substancia 322KrV 323KrV A 603. A 559.. de una necesidad en sí. A 452. de la existencia fáctica de lo real. he trazado también una línea que los liga a las Analogías. entonces tiene que haber un ser necesario. cuando al estudiar ésta hemos averiguado de hecho y llevado a la conciencia reflexiva y metódica qué relaciones con otros fenómenos la han ocasionado. pero ya aplicada a una existencia en concreto. se retoma de nuevo el argumento ontológico. o desde un punto de vista divino. porque. en él se nos dice que la única existencia objetiva que puede ser afirmada con necesidad es aquélla que logramos alcanzar mediante las leyes o Analogías de la experiencia y su desarrollo científico. Para comprender esta serie se utiliza (al menos también) la causalidad o segunda de las Analogías. sino a que ya hayamos encontrado de hecho (gracias naturalmente a la idealidad transcendental. que se basa ciertamente en la transcendental. sino de la necesidad de aceptar su existencia a su aceptación fáctica. y por tanto ya no se trata de una necesidad transcendental en cuanto mera condición de posibilidad. sino de la experiencia en general.

326KrV A 106. es decir. como hemos ido viendo. así como todo lo que limita y todo lo objetivo. bajo el concepto de una substancia última o 324KrV 325KrV A 228. donde se abre un ámbito ideal para la manifestación de lo otro. por ejemplo. ligada: "Todo lo que sucede es hipotéticamente necesario"324. ni de la sociedad. Si éstas son interpretadas como objetivas. etc. Pero idealiter ha de ser elaborada por el propio sujeto. sino también como condición de posibilidad de su propia construcción como subjetividad. . él va descubriendo que esa finitud. su esquema de permanencia y en su correspondiente Analogía. Esa es su tarea. Más aún. que ciertamente limita algunos o incluso muchos de sus deseos. sino que ahí ha de reconocer su propia voz. éste logra reconciliarse consigo mismo y armonizar sus diferentes intereses. adquirir un carácter lo llama Kant327. el sujeto comprende que la ley o necesidad moral. El vuelco copernicano que supone la filosofía kantiana es darse cuenta de que toda necesidad para el sujeto o procede de él o ha de ser elaborada por él no sólo para que él se entere. La necesidad de esa finitud o realidad del mundo como condición de posibilidad de la misma subjetividad quedaba comprendida en este ámbito teórico. Así. y considera que todo lo necesario. pues representa su autonomía y responsabilidad. incluso con la arbitrariedad. B 349-355. esa pérdida de la omnipotencia como dicen los psicoanalistas. pues la limitación es algo que no procede realiter del sujeto mismo. para tomar conciencia de ella. así como por las categorías y principios. y se descubre configurada por diversas instancias conflictivas que ha de armonizar y sintetizar. ni de Dios. que elaboran e interpretan la realidad de lo otro. ella se identifica con la posibilidad. nos vemos abocados a un conflicto dialéctico interminable entre diversas exigencias transcendentales de comprensión. 327Véase la Segunda parte de la Antropología. el sujeto se pone en contradicción consigo mismo. Yo diría que la conciencia empírica en un primer momento proyecta fuera de sí toda necesidad. De esta manera la subjetividad logra reconciliarse consigo misma. sino de una necesidad condicionada. En este sentido "en el fundamento de toda necesidad se halla siempre una condición transcendental"326. con el deseo. Eso mismo sucede con las necesidades de la razón teórica. Pero yo diría que sobre todo con la categoría de substancia. Pero si las tomamos como ideales o ideas regulativas. es la inevitable ilusión transcendental o dialéctica de la que habla Kant325. proviene de fuera. le es constitutiva en el sentido de que es una condición indispensable para su propia construcción o génesis.109 aislada cuya no existencia fuera impensable. sino que el mundo exhibe desde sí una realidad que el sujeto no pone. A 293-298. su más profunda exigencia de justicia y de sentido en la acción. B 280. ni del padre. luego representa asimismo una necesidad transcendental. la primera. Más conflictivo para esta interpretación podría resultar la necesidad de la finitud. en la reflexión crítica sobre el hecho moral. mediante las formas espacio temporales de la sensibilidad. Como vimos.. no procede propiamente de fuera.

sino que era la materia en general de todos los seres del mundo. que trata del ente en cuanto objeto. 331KrV A 246-247. al límite lo hace proceder incluso de la ley moral. que pretende hablar del ente en cuanto ente incluso más allá de toda dación sensible. 330O. Eso es lo que Kant denomina noúmeno en razón puede pedir el fundamento de cualquier cosa.c. B 303. pues carecemos de intuición intelectual. d. 7 nota. de un apetito inmediato hacia la posesión de una cosa mediante la acción propia"329. en su mismo proyecto de libertad] además de la ley [moral o conciencia de ser originario] un fin". hablando del fin en cuanto "objeto de inclinación.110 materia transcendental. A 613. la cual desde el punto de vista absoluto de la razón328 es condicionada: si se da la subjetividad. segunda nota al Prologo de la primera edición (Ak. En absoluto. entes inteligibles. Fichte. Pero eso no quiere decir que él sea el único modo de ser posible. "ha de dejar su sitio al modesto nombre de una mera analítica del entendimiento puro"331.Ausg. Pues bien. Sobre todo esto se vuelve a reflexionar en el capítulo III. y más aún toda necesidad racional: como tarea para la acción. es "lo que le convierte en un objeto de la experiencia"330. B 670). sino el único alcanzable desde el punto de vista de la heteronomía. pero así mismo su limitación a lo empírico. "La Analítica transcendental tiene por tanto este importante resultado: que el entendimiento no puede hacer a priori nada más que anticipar la forma de la experiencia posible en general y que no puede sobrepasar nunca los límites de la sensibilidad". Es desde el ámbito de la libertad (moral) desde donde hemos de interpretar toda necesidad subjetiva. de la objetividad. B 645-646. una realitas diferente a la suya o conciencia de finitud. B 612. y por tanto puede suprimirla como originaria y pensarla como derivada (KrV A 584. A 622. no sería contradictorio que nada existiera. es decir. 329Religión dentro de los límites de la mera razón. por ejemplo en su Doctrina de la ciencia nova methodo. Además (3º). o al menos el sentido de la misma. A 617-618. Y (2º) se trataba de una necesidad transcendental. de modo que "el arrogante nombre de una ontología". 328La . entonces tiene que darse la otra realitas. 6 nota). aquello que no podemos conocer.. la finitud aparece porque hay una acción libre originaria que se esfuerza por protagonizar toda la realidad subjetiva y se encuentra limitada en ese proyecto. Este concepto de noúmeno sirve más bien para nombrar el límite. como ya hemos visto. por lo que surge una experiencia y un mundo para él. pero sólo mediante una designación logramos reflexionar sobre ello. VI. (1º) ésta no correspondía a ninguna cosa o ente determinado. de la limitación que la misma libertad ha de asumir para realizarse como tal. que esa necesidad humana o "propiedad natural [=primigenia] del hombre de tener que pensar en todas las acciones [o sea. es decir. que sirve de conclusión a esta Analítica de los Principios. No podemos conocer objetivamente noúmenos. Y Kant nos llega a decir.Estos Principios señalan el fundamento de nuestro conocimiento objetivo. B 641. en esa voluntad de ser.

y por tanto ni reparó en la necesaria relación a lo empírico de todo conocimiento objetivo. Kant polemiza con Leibniz. Su utilización en sentido positivo sólo aparecerá en el ámbito de lo práctico. Hacia el final Kant vuelve sobre el concepto de noúmeno333. Kant. Por eso pretendió construir un sistema intelectual del mundo. . en su deseo de claridad. lo cual en ciertos momentos puede dificultar la lectura. B 342-346. esas reiteraciones son interesantes o incluso muy ilustrativas por cuanto que ofrecen diversos ángulos o formulaciones de la misma idea. que según él no logró comprender la diferencia transcendental (de origen y contenido o significado) entre sensibilidad y entendimiento. ni en la distinta significación (anfibología o anfibolía = doble sentido) de los conceptos de reflexión cuando se aplican a lo sensible o a lo puramente intelectual.111 sentido negativo332. pues se espera no que repita sino que avance cosas nuevas. Por último. y acaba con una tabla sobre la nada del objeto. en el Apéndice. Pensó que lo sensible no era sino lo intelectual confusamente conocido. y me dispenso de entrar más en el tema. 333KrV A 286-289. carente incluso de relaciones o influjos físicos reales. No obstante. 332Sobre los conceptos de noúmeno e intuición intelectual me remito al capítulo IV de mi libro El punto de partida de la metafísica transcendental. es a veces muy reiterativo.

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